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    <title><![CDATA[elDiario.es - Dani Vilaró]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/dani_vilaro/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Dani Vilaró]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Renunciar a los derechos humanos en nombre de la seguridad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/renunciar-ddhh-nombre-seguridad_132_3342012.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/957ec22c-e381-44c8-adc6-1ac565cab582_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Renunciar a los derechos humanos en nombre de la seguridad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Que los derechos humanos son un obstáculo para combatir de manera eficaz el terrorismo es una cantinela antigua: la escuchamos desde 2001, desde los ataques de la 11S en EEUU</p></div><p class="article-text">
        Cuando, tras el &uacute;ltimo ataque en Londres, la primera ministra brit&aacute;nica, la conservadora Theresa May, afirm&oacute; que estar&iacute;a dispuesta a &ldquo;cambiar las leyes que protegen los derechos humanos&rdquo; si esto serv&iacute;a para combatir el terrorismo, muchos hicieron aspavientos. Pero lo cierto es que no afirmaba nada que no est&eacute; en la mente, y quiz&aacute;s en los planes, de muchos gobernantes europeos.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que las palabras de May parezcan una salida de tono ilustran a la perfecci&oacute;n una tendencia creciente de los &uacute;ltimos tiempos: oponer &ldquo;derechos humanos&rdquo; a &ldquo;seguridad&rdquo;, o &ldquo;derechos humanos&rdquo; a &ldquo;lucha contra el terrorismo&rdquo;, como si Europa viviera un dilema inevitable, planteado en t&eacute;rminos de vida o muerte, que imposibilita que los dos conceptos puedan ir de la mano.
    </p><p class="article-text">
        Miremos hacia Francia. No hablamos demasiado del pa&iacute;s vecino, pero la realidad es que lleva un a&ntilde;o y medio, desde los ataques de Par&iacute;s de noviembre de 2015, en estado de excepci&oacute;n. Esta constante de estado de emergencia no es inocua y supone graves consecuencias que debemos analizar a fondo porque Par&iacute;s parece el banco de pruebas hacia donde nos quieren conducir algunos gobernantes europeos para &ldquo;combatir la amenaza terrorista&rdquo;. Y la realidad es que las medidas extraordinarias en nombre de la seguridad han violado repetidamente los derechos de muchos ciudadanos franceses, con un uso y un abuso desmesurado del poder por parte de la polic&iacute;a, de las fuerzas especiales y del estado: veamos qu&eacute; se cuece.
    </p><p class="article-text">
        Francia ha ampliado poderes para poder realizar registros e imponer arrestos domiciliarios sin necesidad de una autorizaci&oacute;n judicial. Y ha ampliado los poderes para prohibir reuniones y manifestaciones p&uacute;blicas de modo permanente. Por supuesto que las medidas extraordinarias caben en un ordenamiento democr&aacute;tico y constitucional y en un estado de derecho, s&iacute;, pero s&oacute;lo son admisibles y justificables de manera temporal y proporcionada, porque se alejan del derecho penal ordinario y restringen libertades civiles y derechos humanos. Tambi&eacute;n deben ser sometidas a control y vigilancia.
    </p><p class="article-text">
        El actual estado de excepci&oacute;n en Francia permite, por ejemplo, prohibir cualquier concentraci&oacute;n como medida cautelar, es decir, preventivamente, alegando unos motivos demasiado amplios y poco precisos de &ldquo;amenaza al orden p&uacute;blico&rdquo;. Tenemos evidencias claras que estos poderes se han utilizado con frecuencia de modo desproporcionado e injustificado. Se han dictado centenares de medidas que han limitado la libertad de circulaci&oacute;n de personas y el derecho de reuni&oacute;n pac&iacute;fica. &iquest;Alguien puede explicar, por ejemplo, la supuesta relaci&oacute;n de protestas contra la &uacute;ltima reforma laboral en Francia o contra el cambio clim&aacute;tico con el terrorismo global o la seguridad? M&aacute;s bien parece una excusa del estado franc&eacute;s para utilizar los instrumentos discrecionales de los que se ha dotado para reprimir el derecho a la protesta. As&iacute;, da la impresi&oacute;n de que el estado utiliza todos los recursos a su alcance para atacar a las personas y a los grupos m&aacute;s activos en los movimientos sociales.
    </p><p class="article-text">
        Este estado de excepci&oacute;n renovado hasta seis veces (!) &ndash;que el flamante nuevo presidente, Emmanuel Macron, rompiendo lo prometido en campa&ntilde;a, ya se ha afanado a decir que quiere renovar&ndash; implica la normalizaci&oacute;n de las medidas invasivas del poder.
    </p><p class="article-text">
        Si analizamos la eficacia y el resultado, las cifras son muy claras. De un total de 3.200 registros domiciliarios s&oacute;lo han surgido cuatro investigaciones criminales, que no condenas, por delitos que podr&iacute;an estar relacionados con el terrorismo. Se han dictado hasta 400 &oacute;rdenes de arresto domiciliario sin que se hayan iniciado procedimientos judiciales contra estas personas. Entre noviembre de 2015 y mayo de 2017 se han prohibido 155 reuniones p&uacute;blicas y decenas de manifestaciones e impuesto &oacute;rdenes para impedir participar en ellas a m&aacute;s de 600 personas, casi todas ellas relacionadas con las protestas contra la reforma laboral.
    </p><p class="article-text">
        Y en las marchas que finalmente recibieron luz verde, la polic&iacute;a se despleg&oacute; para contener manifestantes pac&iacute;ficos que no representaban ninguna amenaza concreta al orden p&uacute;blico. El derecho internacional reconoce el derecho inalienable a participar en reuniones y manifestaciones pac&iacute;ficas y los actos de violencia espor&aacute;dica o delitos que otros puedan cometer no deber&iacute;an ser atribuidos a personas con intenciones y conductas pac&iacute;ficas. El resultado fue que en muchas de las protestas la polic&iacute;a recurri&oacute; a la fuerza excesiva de modo innecesario y arbitrario, dejando centenares de manifestantes heridos: balas de goma, sprays abrasivos en la cara, gases lacrim&oacute;genos, encapsulamiento de manifestantes durante horas y toda una serie de pr&aacute;cticas dudosas. Estos abusos rompen la presunci&oacute;n del derecho internacional de que una manifestaci&oacute;n es pac&iacute;fica salvo que las autoridades puedan demostrar lo contrario: las manifestaciones se perciben de entrada como una amenaza y no como un derecho fundamental (lo que son).
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n central es que el Gobierno franc&eacute;s, y cualquier gobierno, deber&iacute;an garantizar que las medidas de excepci&oacute;n se utilizan &uacute;nicamente para lograr el objetivo por el que se declararon: prevenir nuevos ataques contra la poblaci&oacute;n. Francia deber&iacute;a abandonar estas medidas si no puede demostrar que se enfrenta a una situaci&oacute;n de emergencia p&uacute;blica real y masiva. Si no lo hace, corre el peligro de caer en una peligrosa y vertiginosa espiral (la actual) que conduce al pa&iacute;s hacia un estado de excepci&oacute;n permanente.
    </p><p class="article-text">
        Hay quien defender&aacute; que la amenaza que representa el terrorismo es de tanta gravedad que debemos prescindir de normas existentes del derecho internacional para que los gobiernos puedan proteger a la poblaci&oacute;n de los ataques. Que los derechos humanos, como dijo May, son un obst&aacute;culo para combatir de manera eficaz el terrorismo. La cantinela es antigua: la escuchamos desde 2001, desde los ataques de la 11S en EEUU. La Administraci&oacute;n Bush ya esgrimi&oacute; estos argumentos y conocemos perfectamente sus resultados: el programa de detenciones secretas de la CIA, la extensi&oacute;n masiva de la tortura, las intervenciones militares unilaterales, etc.
    </p><p class="article-text">
        El cat&aacute;logo de abusos contra los derechos humanos en nombre de la seguridad lleg&oacute; a niveles inimaginables en lo que consideramos estados de derecho o democracias. &iquest;Y de qu&eacute; sirvi&oacute;? &iquest;Alguien, con dos dedos de frente, puede afirmar sin enrojecer, que hoy el mundo es m&aacute;s seguro que en 2001? &iquest;Que la amenaza terrorista se ha reducido? &iquest;Que hay m&aacute;s seguridad?
    </p><p class="article-text">
        La doctrina que opone seguridad y derechos humanos no ha funcionado. Nada. Poner en peligro los derechos humanos, en definitiva vulnerarlos, no sirve a la lucha contra el terrorismo. Contrariamente, facilita al terrorista la consecuci&oacute;n de su objetivo, al concederle una falsa autoridad moral y provocar tensi&oacute;n, miedo, odio y desconfianza hacia los gobiernos justo en aquellos sectores de la poblaci&oacute;n donde tienen m&aacute;s posibilidades de reclutar a gente. Es una v&iacute;a sin salida que hay que abandonar antes de que sea demasiado tarde.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Dani Vilaró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/renunciar-ddhh-nombre-seguridad_132_3342012.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jun 2017 13:36:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Renunciar a los derechos humanos en nombre de la seguridad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amnistía Internacional,Derechos Humanos,Antiterrorismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Renunciar als drets humans en nom de la seguretat]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/renunciar-als-drets-humans-seguretat_132_3342018.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/957ec22c-e381-44c8-adc6-1ac565cab582_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Renunciar als drets humans en nom de la seguretat"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La cançoneta que "els drets humans són un obstacle per combatre de manera eficaç el terrorisme" és vella: la sentim des del 2001, des dels atacs de l'11S als EUA</p></div><p class="article-text">
        Quan despr&eacute;s de l'&uacute;ltim atac a Londres la primera ministra brit&agrave;nica, la conservadora Theresa May, va afirmar que estaria disposada a &laquo;canviar les lleis que protegeixen els drets humans&raquo; si aix&ograve; servia per combatre el terrorisme, molts van fer escarafalls per&ograve; el cert &eacute;s que no afirmava res que no estigui en la ment, i potser en els plans, de molts governants europeus.
    </p><p class="article-text">
        Tot i que les paraules de May semblin una sortida de to mostren a la perfecci&oacute; una tend&egrave;ncia creixent dels &uacute;ltims temps: oposar &laquo;drets humans&raquo; a &laquo;seguretat&raquo;, o &laquo;drets humans&raquo; a &laquo;lluita contra el terrorisme&raquo;, com si Europa visqu&eacute;s un dilema inevitable, plantejat en termes de vida o mort, que fa impossible que els dos conceptes puguin anar de bracet.
    </p><p class="article-text">
        Mirem cap a Fran&ccedil;a. No en parlem gaire, per&ograve; la realitat &eacute;s que porta un any i mig, des dels atacs de Par&iacute;s de novembre de 2015, en estat d'excepci&oacute;. Aquesta constant d'estat d'emerg&egrave;ncia no &eacute;s inn&ograve;cua i implica unes conseq&uuml;&egrave;ncies greus que cal analitzar a fons perqu&egrave; Par&iacute;s sembla el banc de proves cap a on ens volen conduir alguns governants europeus per &laquo;combatre l'amena&ccedil;a terrorista&raquo;. I la realitat &eacute;s que les mesures extraordin&agrave;ries en nom de la seguretat han violat repetidament els drets de molts ciutadans francesos, amb un &uacute;s i ab&uacute;s desmesurat del poder per part de la policia, de les forces especials i de l'estat: vegem qu&egrave; s'est&agrave; coent.
    </p><p class="article-text">
        Fran&ccedil;a ha ampliat poders per poder realitzar escorcolls i imposar arrestos domiciliaris sense necessitat d'una autoritzaci&oacute; judicial. I ha ampliat els poders per prohibir reunions i manifestacions p&uacute;bliques de forma permanent. Per descomptat que les mesures extraordin&agrave;ries tenen cabuda en un ordenament democr&agrave;tic i constitucional i en un estat de dret, s&iacute;, per&ograve; nom&eacute;s s&oacute;n admissibles i justificables de manera temporal i proporcionada, perqu&egrave; s'allunyen del dret penal ordinari i restringeixen llibertats civils i drets humans. Tamb&eacute; han de ser sotmeses a control i vigil&agrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        L'actual estat d'excepci&oacute; a Fran&ccedil;a permet, per exemple, prohibir qualsevol concentraci&oacute; com a mesura cautelar, &eacute;s a dir, preventivament, al&middot;legant uns motius massa amplis i poc precisos de &laquo;amena&ccedil;a a l'ordre p&uacute;blic&raquo;. Tenim evid&egrave;ncies clares que aquests poders s'han utilitzat amb freq&uuml;&egrave;ncia de manera desproporcionada i injustificada. S'han dictat centenars de mesures que han limitat la llibertat de circulaci&oacute; de persones i el dret de reuni&oacute; pac&iacute;fica. Alg&uacute; pot explicar, per exemple, la suposada relaci&oacute; de protestes contra la darrera reforma laboral a Fran&ccedil;a o contra el canvi clim&agrave;tic amb el terrorisme global o la seguretat? Sembla m&eacute;s aviat una excusa de l'estat franc&egrave;s per utilitzar els instruments discrecionals de qu&egrave; s'ha dotat per reprimir el dret a la protesta. Fa l'efecte, doncs, que l'estat utilitza tots els recursos al seu abast per atacar persones i grups que s&oacute;n m&eacute;s actius en moviments socials.
    </p><p class="article-text">
        Aquest estat d'excepci&oacute; renovat fins a sis vegades (!) -que el flamant nou president, Emmanuel Macron, trencant el prom&egrave;s en campanya, ja s'ha afanyat a dir que vol renovar- implica la normalitzaci&oacute; de les mesures invasives del poder.
    </p><p class="article-text">
        Si n'analitzem l'efic&agrave;cia i el resultat, les xifres s&oacute;n molt clares. D'un total de 3.200 escorcolls domiciliaris nom&eacute;s n'han sortit quatre investigacions criminals, que no condemnes, per delictes que podrien estar relacionats amb el terrorisme. S'han dictat fins a 400 ordres d'arrest domiciliari sense que s'hagin iniciat procediments judicials contra aquestes persones. Entre novembre de 2015 i maig de 2017 s'han prohibit 155 reunions p&uacute;bliques i desenes de manifestacions i s'han imposat ordres per impedir participar-ne a m&eacute;s de 600 persones, gaireb&eacute; totes relacionades amb protestes contra la reforma laboral.
    </p><p class="article-text">
        I en les marxes que finalment van rebre llum verda, la policia es va desplegar per contenir manifestants pac&iacute;fics que no representaven cap amena&ccedil;a concreta a l'ordre p&uacute;blic. El dret internacional reconeix el dret inalienable a participar en reunions i manifestacions pac&iacute;fiques i els actes de viol&egrave;ncia espor&agrave;dica o delictes que altres puguin cometre no haurien de ser atribu&iuml;ts a persones amb intencions i conductes pac&iacute;fiques. El resultat va ser que en moltes de les protestes la policia va rec&oacute;rrer a la for&ccedil;a excessiva de manera innecess&agrave;ria i arbitr&agrave;ria, deixant centenars de manifestants ferits: bales de goma, esprais abrasius a la cara, gasos lacrim&ograve;gens, encapsulament de manifestants durant hores i tot un seguit de pr&agrave;ctiques dubtoses. Aquests abusos trenquen la presumpci&oacute; del dret internacional que una manifestaci&oacute; &eacute;s pac&iacute;fica tret que les autoritats puguin demostrar el contrari: les manifestacions es perceben d'entrada com una amena&ccedil;a en lloc de com un dret fonamental (el que s&oacute;n).
    </p><p class="article-text">
        La q&uuml;esti&oacute; central &eacute;s que el govern franc&egrave;s, i qualsevol govern, haurien de garantir que les mesures d'excepci&oacute; s'utilitzen &uacute;nicament per assolir l'objectiu pel qual es van declarar: prevenir nous atacs contra la poblaci&oacute;. Fran&ccedil;a hauria d'abandonar aquestes mesures si no pot demostrar que s'enfronta a una situaci&oacute; d'emerg&egrave;ncia p&uacute;blica real i massiva. Si no ho fa, corre el perill de caure en una perillosa i vertiginosa espiral (l'actual) que condueix el pa&iacute;s cap a un estat d'excepci&oacute; permanent.
    </p><p class="article-text">
        Hi ha qui defensar&agrave; que l'amena&ccedil;a que representa el terrorisme &eacute;s de tanta gravetat que cal prescindir de normes existents del dret internacional perqu&egrave; els governs puguin protegir la poblaci&oacute; dels atacs. Que els drets humans, com va dir May, s&oacute;n un obstacle per combatre de manera efica&ccedil; el terrorisme. La can&ccedil;oneta &eacute;s vella: la sentim des del 2001, des dels atacs de l'11S als EUA. L'Administraci&oacute; Bush ja va esgrimir aquests arguments i en coneixem perfectament els resultats: el programa de detencions secretes de la CIA, l'extensi&oacute; massiva de la tortura, les intervencions militars unilaterals, etc&egrave;tera. El cat&agrave;leg d'abusos contra els drets humans en nom de la seguretat va arribar a nivells inimaginables en el que considerem estats de dret o democr&agrave;cies. I de qu&egrave; va servir? Alg&uacute;, amb dos dits de front, pot afirmar sense envermellir, que el m&oacute;n avui &eacute;s m&eacute;s segur que al 2001? Que l'amena&ccedil;a terrorista s'ha redu&iuml;t? Que hi ha m&eacute;s seguretat? La doctrina que oposa seguretat i drets humans no ha funcionat. Gens. Posar en perill els drets humans, en definitiva vulnerar-los, no serveix a la lluita contra el terrorisme. Contr&agrave;riament, facilita al terrorista la consecuci&oacute; del seu objectiu, en concedir-li una falsa autoritat moral i provocar tensi&oacute;, por, odi i desconfian&ccedil;a cap als governs justament en aquells sectors de la poblaci&oacute; on tenen m&eacute;s possibilitats de reclutar gent. &Eacute;s una via sense sortida que cal abandonar abans que no sigui massa tard.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Dani Vilaró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/renunciar-als-drets-humans-seguretat_132_3342018.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 13 Jun 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Renunciar als drets humans en nom de la seguretat]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Drets humans]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Veremos el fin de la pena de muerte?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/veremos-fin-pena-muerte_132_3465212.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c433072e-7bdd-44b9-9c7f-fc437cae232f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Veremos el fin de la pena de muerte?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pena de muerte no hará que nadie esté más seguro: no hay ningún estudio, ni uno, que demuestre que la aplicación de la pena de muerte reduce los niveles de delincuencia o terrorismo</p><p class="subtitle">Sin duda China utiliza revelaciones parciales y afirmaciones no verificables con el objetivo, de cara a la galería, de reforzar su liderazgo en el mundo y sacar pecho de la reducción de ejecuciones</p></div><p class="article-text">
        Este a&ntilde;o se cumplen justo cuarenta a&ntilde;os desde que Amnist&iacute;a Internacional lanz&oacute; la primera campa&ntilde;a para conseguir la abolici&oacute;n de la pena de muerte en el mundo. En aquel lejano 1977, s&oacute;lo 16&nbsp;pa&iacute;ses eran abolicionistas. En 1997, veinte a&ntilde;os despu&eacute;s, la cifra ya se hab&iacute;a elevado a 64. Y este a&ntilde;o podemos hablar de <strong>104 pa&iacute;ses que han eliminado la pena de muerte de su legislaci&oacute;n, m&aacute;s de la mitad de pa&iacute;ses del mundo</strong>. Si sumamos a esta cifra la de los pa&iacute;ses que son abolicionistas en la pr&aacute;ctica &ndash;es decir, que mantienen la pena de muerte pero que no la aplican, y algunos desde hace d&eacute;cadas&ndash; ya nos situamos en los 141 pa&iacute;ses, el 70% del total.
    </p><p class="article-text">
        Sin duda son buenos datos, los mejores de la historia. Son cifras que nos se&ntilde;alan que, en estos 40&nbsp;a&ntilde;os, el recurso a las ejecuciones por parte de los estados se reduce, lenta pero inexorablemente, y que el horizonte del final de la pena de muerte est&aacute; m&aacute;s cercano. Pero, &iquest;veremos su fin en un futuro m&aacute;s o menos pr&oacute;ximo, en pongamos veinte, treinta o cuarenta a&ntilde;os m&aacute;s?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En el an&aacute;lisis de los datos y estad&iacute;sticas sobre pena de muerte que publicamos cada a&ntilde;o por estas fechas intentamos responder a esta pregunta pero no lo logramos totalmente. Hay quien ve el vaso medio vac&iacute;o. Hay quien lo ve medio lleno. Y ciertamente los datos pueden avalar las dos posiciones.
    </p><p class="article-text">
        Empezamos por las malas noticias. El a&ntilde;o pasado se registraron un m&iacute;nimo de 1.032 ejecuciones en el mundo por parte de los estados, el 87% de ellas concentradas en s&oacute;lo cuatro pa&iacute;ses: <strong>Ir&aacute;n, Arabia Saud&iacute;, Irak y Pakist&aacute;n</strong>. <strong>China</strong>, que completa el macabro top 5 de pa&iacute;ses ejecutores, con toda seguridad ha ejecutado m&aacute;s personas que todo el resto, pero es imposible facilitar un dato aproximado de su nivel de ejecuciones, que eso s&iacute;, es grotesco, porque sus autoridades consideran todo lo que rodea la pena de muerte como un secreto de estado.
    </p><p class="article-text">
        Las autoridades chinas se esconden del escrutinio internacional. Aplican un sistema complicado y opaco, un <strong>entramado judicial y burocr&aacute;tico muy afinado para ocultar la escandalosa magnitud de las ejecuciones en el pa&iacute;s</strong>. Por un lado afirman que trabajan para la apertura y la transparencia judicial. Que disponen de una base de datos judiciales online donde se puede consultar todo: que no tienen nada a esconder. Pero los hechos desmienten estas promesas.
    </p><p class="article-text">
        Desde Amnist&iacute;a Internacional hemos detectado centenares de casos de pena de muerte que no constan en ninguna base de datos. Hallamos informaciones p&uacute;blicas sobre ejecuciones de casi un millar de personas entre 2014 y 2016, pero s&oacute;lo un 10% de estos casos constan en la base de datos judicial. Las cifras tampoco incluyen a los extranjeros condenados a muerte por delitos relacionados con el tr&aacute;fico de drogas, ni tampoco a los casos vinculados al &ldquo;terrorismo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin duda China utiliza revelaciones parciales y afirmaciones no verificables con el objetivo, de cara a la galer&iacute;a, de reforzar su liderazgo en el mundo y sacar pecho de la reducci&oacute;n de ejecuciones. Pero es que las cifras no encajan y pensamos que lo que China viene llevando a cabo es deliberadamente enga&ntilde;oso. As&iacute;, poca o nula credibilidad a lo que manifiestan las autoridades chinas sobre sus &ldquo;progresos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La buena noticia del a&ntilde;o llega de Estados Unidos, que tiene el dudoso honor de ser el &uacute;nico pa&iacute;s del continente americano que todav&iacute;a aplica la pena de muerte y uno de los dos &uacute;nicos del G8 &ndash;el otro es un caso poco conocido: Jap&oacute;n&ndash; que todav&iacute;a mantienen la pena capital.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por primera vez desde 2006 Estados Unidos no figura entre los cinco pa&iacute;ses con m&aacute;s ejecuciones del mundo</strong>. Su n&uacute;mero no ha dejado de reducirse desde 2009 y este a&ntilde;o, con veinte personas ejecutadas, se ha logrado el nivel m&iacute;nimo registrado desde hace 25 a&ntilde;os, desde 1991. Es una tendencia consolidada: las ejecuciones en EEUU caen a la mitad de las de 1996 y son cinco veces menos que, por ejemplo, las de 1999.
    </p><p class="article-text">
        Si nos fijamos en el n&uacute;mero de condenas a muerte que decretan jueces y tribunales populares vemos la misma tendencia a la baja. Las condenas de 2016 (32) son las m&aacute;s bajas desde 1973. Esto es una se&ntilde;al clara y evidente que jueces, fiscal&iacute;a y jurados empiezan a dar la espalda a la pena de muerte como instrumento para impartir &ldquo;justicia&rdquo;. El debate social, pol&iacute;tico, comunicativo, judicial sobre la pena capital en el pa&iacute;s se empieza a ganar y el a&ntilde;o pasado ya s&oacute;lo se llevaron a cabo ejecuciones en cinco estados de EEUU (<strong>Texas, Georgia, Alabama, Misuri y Florida</strong>), siendo los dos primeros, Texas y Georgia, los que concentran hasta el 80% de ejecuciones.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que los datos avalan el optimismo y el debate est&aacute; claramente orientado hacia la abolici&oacute;n, no se puede bajar la guardia. La reducci&oacute;n del n&uacute;mero de ejecuciones se debe, en parte, a litigios relacionados con las dificultades de muchos estados para obtener las sustancias qu&iacute;micas necesarias para aplicar la inyecci&oacute;n letal. Y algunos estados, como <strong>Utah</strong> o <strong>Arkansas</strong> &ndash;que no ejecuta desde hace diez a&ntilde;os pero que para este mes de abril tiene programadas hasta siete ejecuciones&ndash; est&aacute;n planteando el regreso a otros m&eacute;todos de ejecuci&oacute;n m&aacute;s &ldquo;baratos&rdquo;, como la silla el&eacute;ctrica o el pelot&oacute;n de fusilamiento. Por lo tanto, el panorama actual puede invertirse con celeridad.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s hay que ver qu&eacute; efecto tendr&aacute; la llegada de <strong>Trump</strong> a la presidencia y una ret&oacute;rica de &ldquo;mano dura&rdquo; general que ya contribuy&oacute; a marcar los picos de ejecuciones en EEUU de las d&eacute;cadas de los 80 y 90. Tambi&eacute;n preocupa este fen&oacute;meno lejos de los EEUU, en el otro lado del Pac&iacute;fico, en <strong>Filipinas</strong>, donde el presidente <strong>Duterte</strong> ha prometido la reintroducci&oacute;n de la pena de muerte (abolida en 2006), hecho que ser&iacute;a una noticia nefasta. Y preocupa tambi&eacute;n que el n&uacute;mero de condenas a muerte aumente en pa&iacute;ses que atraviesan situaciones complejas de inseguridad o convulsi&oacute;n interna, como <strong>Nigeria</strong>. Que se invoque la pena de muerte para hacer frente a situaciones vinculadas a la lucha antiterrorista, como tambi&eacute;n pasa en <strong>Pakist&aacute;n</strong>, <strong>Egipto</strong> o <strong>Arabia Saud&iacute;</strong>, muy encaramados en el ranking de ejecutores.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sabemos que la pena de muerte no impartir&aacute; justicia,</strong> porque precisamente los principales pa&iacute;ses ejecutores son los que funcionan con sistemas de justicia que no soportan un m&iacute;nimo an&aacute;lisis sobre est&aacute;ndares o procedimientos de lo que se entiende por juicio justo. Tambi&eacute;n sabemos que <strong>la pena de muerte no har&aacute; que nadie est&eacute; m&aacute;s seguro</strong>: no hay ning&uacute;n estudio, ni uno, que demuestre que la aplicaci&oacute;n de la pena de muerte reduce los niveles de delincuencia o terrorismo. Esto es lo que tenemos que explicar y extender para que cada vez m&aacute;s estados dejen de aplicar la pena capital. Que de los 104 pa&iacute;ses abolicionistas actuales pasemos a los 200. Que la pena de muerte se convierta en una entrada en los libros de historia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Dani Vilaró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/veremos-fin-pena-muerte_132_3465212.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Apr 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Veremos el fin de la pena de muerte?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Pena de muerte,Amnistía Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Veurem la fi de la pena de mort?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/veurem-fi-pena-mort_132_3465206.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d8877820-87b7-4f01-8afb-8e8240cd30b6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Veurem la fi de la pena de mort?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pena de mort no farà que ningú estigui més segur: no hi ha cap estudi, ni un, que demostri que l'aplicació de la pena de mort redueix els nivells de delinqüència o terrorisme</p><p class="subtitle">Sens dubte la Xina fa ús de revelacions parcials i afirmacions no verificables amb l'objectiu, de portes enfora, de reforçar el seu lideratge en el món i treure pit de la reducció d'execucions</p></div><p class="article-text">
        Aquest any fa just 40&nbsp;anys que a Amnistia Internacional vam engegar la primera campanya per aconseguir l'abolici&oacute; de la pena de mort al m&oacute;n. Aquell 1977 lluny&agrave; nom&eacute;s 16&nbsp;pa&iuml;sos eren abolicionistes. L'any 1997, vint anys despr&eacute;s, la xifra ja s'havia elevat a 64. I enguany podem parlar de <strong>104 pa&iuml;sos que han eliminat la pena de mort de la seva legislaci&oacute;, m&eacute;s de la meitat de pa&iuml;sos del m&oacute;n</strong>. Si sumem a aquesta xifra la dels pa&iuml;sos que s&oacute;n abolicionistes en la pr&agrave;ctica &mdash;&eacute;s a dir, que mantenen la pena de mort per&ograve; que no l'apliquen, i alguns des de fa d&egrave;cades&mdash; ja ens situem en els 141 pa&iuml;sos, el 70% del total.
    </p><p class="article-text">
        Sens dubte s&oacute;n bones dades, les millors de la hist&ograve;ria. S&oacute;n xifres que ens assenyalen que, en aquests quaranta anys, el recurs a les execucions per part dels estats es redueix, lentament per&ograve; de manera inexorable, i que l'horitz&oacute; del final de la pena de mort &eacute;s m&eacute;s a prop. Per&ograve;, veurem la seva fi en un futur m&eacute;s o menys proper, posem vint, trenta o quaranta anys m&eacute;s?
    </p><p class="article-text">
        En l'an&agrave;lisi de les dades i estad&iacute;stiques sobre pena de mort que publiquem cada any per aquestes dates intentem respondre aquesta pregunta per&ograve; no ens en sortim del tot. Hi ha qui veu el got mig buit. Hi ha qui el veu mig ple. I certament les dades poden avalar les dues posicions.
    </p><p class="article-text">
        Comencem per les males noticies. L'any passat es van registrar un m&iacute;nim de 1.032 execucions al m&oacute;n per part dels estats, el 87% de les quals concentrades en nom&eacute;s quatre pa&iuml;sos: l<strong>'Iran, l'Ar&agrave;bia Saudita, l'Iraq i el Pakistan</strong>. La <strong>Xina</strong>, que completa el macabre top 5 de pa&iuml;sos executors, amb tota seguretat ha executat m&eacute;s que tota la resta, per&ograve; &eacute;s impossible facilitar una dada aproximada del seu nivell d'execucions, que &eacute;s grotesc aix&ograve; s&iacute;, perqu&egrave; considera tot el que envolta la pena de mort com un secret d'estat.
    </p><p class="article-text">
        Les autoritats xineses s'amaguen de l'escrutini internacional. Apliquen un sistema complicat i opac, un <strong>entramat judicial i burocr&agrave;tic ben afinat per ocultar la magnitud escandalosa de les execucions en el pa&iacute;s</strong>. Per una banda afirmen que treballen per l'obertura i la transpar&egrave;ncia judicial. Que disposen d'una base de dades judicials on line on es pot consultar tot: que no tenen res a amagar. Per&ograve; els fets desmenteixen aquestes promeses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Des d'Amnistia Internacional hem detectat centenars de casos de pena de mort que no consten en cap base de dades. Vam trobar informacions p&uacute;bliques sobre execucions de gaireb&eacute; un miler de persones entre 2014 i 2016, per&ograve; nom&eacute;s un 10% d'aquests casos consten en la base de dades judicial. Les xifres tampoc no inclouen els estrangers condemnats a mort per delictes relacionats amb el tr&agrave;fic de drogues, ni tampoc els casos vinculats al &laquo;terrorisme&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sens dubte la Xina fa &uacute;s de revelacions parcials i afirmacions no verificables amb l'objectiu, de portes enfora, de refor&ccedil;ar el seu lideratge en el m&oacute;n i treure pit de la reducci&oacute; d'execucions. Per&ograve; &eacute;s que les xifres no encaixen i pensem que el que fa la Xina &eacute;s deliberadament engany&oacute;s. Per tant, poca o nul&middot;la credibilitat a all&ograve; que manifesten les autoritats xineses sobre els seus &laquo;progressos&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        La bona not&iacute;cia de l'any arriba dels<strong> Estats Units</strong>, que t&eacute; el dubt&oacute;s honor de ser l'&uacute;nic pa&iacute;s del continent americ&agrave; que encara aplica la pena de mort i un dels dos &uacute;nics del G8 &mdash;l'altre &eacute;s un cas poc conegut: el Jap&oacute;&mdash; que encara mantenen la pena capital.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Per primer cop des del 2006 els Estats Units no figuren entre els cinc pa&iuml;sos amb m&eacute;s execucions del m&oacute;n</strong>. El seu nombre no ha parat de reduir-se des del 2009 i enguany, amb vint persones executades, s'ha assolit el nivell m&iacute;nim registrat des de fa 25 anys, des del 1991. &Eacute;s una tend&egrave;ncia consolidada: les execucions als EUA cauen a la meitat de les que es feien el 1996 i s&oacute;n cinc vegades menys que, per exemple, les de 1999.
    </p><p class="article-text">
        Si mirem el nombre de condemnes a mort que fixen jutges i tribunals populars veiem la mateixa tend&egrave;ncia a la baixa. Les condemnes de 2016 (32) s&oacute;n les m&eacute;s baixes des del 1973. Aix&ograve; &eacute;s un senyal clar i evident que jutges, fiscalia i jurats comencen a donar l'esquena a la pena de mort com a instrument per impartir &laquo;just&iacute;cia&raquo;. El debat social, pol&iacute;tic, comunicatiu, judicial sobre la pena capital en el pa&iacute;s es comen&ccedil;a a guanyar i l'any passat ja nom&eacute;s es van dur a terme execucions en cinc estats dels EUA (<strong>Texas, Ge&ograve;rgia, Alabama, Missouri i Florida</strong>), sent els dos primers, Texas i Ge&ograve;rgia, els que concentren fins el 80% d'execucions.
    </p><p class="article-text">
        Tot i que les dades avalen l'optimisme i el debat est&agrave; clarament orientat cap a la abolici&oacute;, no es pot abaixar la gu&agrave;rdia. La reducci&oacute; del nombre d'execucions es deu, en part, a litigis relacionats amb les dificultats de molts estats per obtenir les subst&agrave;ncies qu&iacute;miques necess&agrave;ries per aplicar la injecci&oacute; letal. I alguns estats, com <strong>Utah</strong> o <strong>Arkansas</strong> &mdash;que no executa des de fa deu anys per&ograve; que per a aquest abril t&eacute; programades fins a set execucions&mdash; estan plantejant el retorn a altres m&egrave;todes d'execuci&oacute; m&eacute;s &laquo;barats&raquo;, com la cadira el&egrave;ctrica o l'escamot d'afusellament. Per tant, el panorama actual pot invertir-se amb celeritat.
    </p><p class="article-text">
        Alhora, cal veure quin efecte tindr&agrave; l'arribada de <strong>Trump</strong> a la presid&egrave;ncia i una ret&ograve;rica de &laquo;m&agrave; dura&raquo; general que ja va contribuir a marcar els pics d'execucions als Estats Units de les d&egrave;cades dels 80 i 90. Tamb&eacute; preocupa aquest fenomen lluny dels EUA, a l'altra banda del Pac&iacute;fic, a les <strong>Filipines</strong>, on el president <strong>Duterte </strong>ha prom&egrave;s la reintroducci&oacute; de la pena de mort (abolida el 2006), fet que seria una not&iacute;cia nefasta. I alarma tamb&eacute; que el nombre de condemnes a mort augmenti en pa&iuml;sos que travessen situacions complexes d'inseguretat o convulsi&oacute; interna, com <strong>Nig&egrave;ria</strong>. Que s'invoqui la pena de mort per fer front a situacions vinculades a la lluita antiterrorista, com tamb&eacute; es fa al <strong>Pakistan</strong>, a <strong>Egipte</strong> o a l'<strong>Ar&agrave;bia Saudita</strong>, ben enfilats al r&agrave;nquing d'executors.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Sabem que la pena de mort no impartir&agrave; just&iacute;cia </strong>perqu&egrave; precisament els principals pa&iuml;sos executors s&oacute;n els que tenen sistemes de just&iacute;cia que no aguanten una m&iacute;nima an&agrave;lisi sobre est&agrave;ndards o procediments del que s'ent&eacute;n per judici just. Tamb&eacute; sabem que <strong>la pena de mort no far&agrave; que ning&uacute; estigui m&eacute;s segur</strong>: no hi ha cap estudi, ni un, que demostri que l'aplicaci&oacute; de la pena de mort redueix els nivell de delinq&uuml;&egrave;ncia o de terrorisme. Aix&ograve; &eacute;s el que hem d'explicar i estendre perqu&egrave; cada cop m&eacute;s estats deixin d'aplicar la pena capital. Que dels 104 pa&iuml;sos abolicionistes actuals passem als 200. Que la pena de mort es converteixi en un apunt als llibres d'hist&ograve;ria.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Dani Vilaró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/veurem-fi-pena-mort_132_3465206.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Apr 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Veurem la fi de la pena de mort?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amnistía Internacional]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tràfic de persones: per quan una llei integral?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/trafic-persones-quan-llei-integral_132_3507670.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4c98548-ca94-486d-9c3a-c592e4b3dae7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Tràfic de persones: per quan una llei integral?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tràfic d'éssers humans és un fenomen complex i global, que exigeix una coordinació entre les polítiques que afecten a aquest fenomen i la llei integral en seria l'instrument ideal</p><p class="subtitle">És molt important aplicar mesures a totes les formes de tràfic de persones, relacionades o no amb la delinqüència organitzada</p></div><p class="article-text">
        Parlem d'un crim horrible. El tr&agrave;fic d'&eacute;ssers humans &mdash;avui, 25 de mar&ccedil;, &eacute;s el dia europeu que ens recorda aquesta xacra&mdash;, capta i transporta persones recorrent a l'amena&ccedil;a, l'&uacute;s de la for&ccedil;a, el rapte o altres formes de coacci&oacute; o d'ab&uacute;s de poder, i sempre, no ho oblidem, treu partit d'una situaci&oacute; de vulnerabilitat. Amb finalitat d'explotaci&oacute;, el tr&agrave;fic de persones pot incloure la prostituci&oacute; aliena o altres formes d'explotaci&oacute; sexual, aix&iacute; com treballs for&ccedil;ats, pr&agrave;ctiques semblants a la servitud o l'esclavatge o l'extracci&oacute; d'&ograve;rgans.
    </p><p class="article-text">
        En l'&agrave;mbit internacional trobem diversos mecanismes per a la lluita contra el tr&agrave;fic d'&eacute;ssers humans, com el Conveni del Consell d'Europa sobre Lluita contra el Tr&agrave;fic de Persones, la Directiva 2011/36/UE del Parlament Europeu o la Directiva 2004/81 del Consell de la Uni&oacute; Europea relativa a l'expedici&oacute; d'un perm&iacute;s de resid&egrave;ncia a nacionals de tercers pa&iuml;sos que siguin v&iacute;ctimes de tr&agrave;fic d'&eacute;ssers humans.
    </p><p class="article-text">
        El punt de partida d'aquestes mesures &eacute;s positiu perqu&egrave; reconeix a les v&iacute;ctimes un seguit de drets, com ara la protecci&oacute;, la seguretat, evitar la revictimitzaci&oacute;, assegurar l'acc&eacute;s a albergs adequats, assist&egrave;ncia m&egrave;dica, psicol&ograve;gica i material, assessorament jur&iacute;dic i oportunitats d'educaci&oacute; i formaci&oacute;. Tamb&eacute; reconeixen el dret de les v&iacute;ctimes a no ser retornades a un altre Estat quan hi hagi risc greu que siguin sotmeses a persecuci&oacute;, tortura o altres formes de maltractament, i a sol&middot;licitar i obtenir asil. Aix&ograve; &eacute;s important en l'actual context de crisi de refugi: quantes de les persones que arriben a Europa responen a aquest patr&oacute; d'explotaci&oacute;?
    </p><p class="article-text">
        No obstant aix&ograve;, en el dia a dia,<strong> les v&iacute;ctimes de tr&agrave;fic de persones es troben encara nombroses barreres i obstacles per accedir i gaudir plenament d'aquests drets</strong>. L'aprovaci&oacute; d'una Llei Integral de Lluita contra el Tr&agrave;fic d'&Eacute;ssers Humans i Protecci&oacute; a les V&iacute;ctimes donaria m&eacute;s garanties a les persones que pateixen aquesta enorme violaci&oacute; de drets humans. La transposici&oacute; de la directiva europea &eacute;s, sens dubte, una oportunitat per produir canvis i garantir els drets humans de les v&iacute;ctimes, per&ograve; cal anar m&eacute;s enll&agrave;.
    </p><p class="article-text">
        Una llei d'assist&egrave;ncia i protecci&oacute; a les v&iacute;ctimes de tr&agrave;fic de persones suposaria una oportunitat per posar les persones en el centre. Proporcionaria a governs i administracions un marc d'obligacions estable i consolidaria alguns dels aven&ccedil;os que s'han produ&iuml;t en aquest &agrave;mbit en els darrers anys. <strong>El tr&agrave;fic de persones &eacute;s una grav&iacute;ssima violaci&oacute; de drets humans. Veiem indispensable consolidar la perspectiva que situa les v&iacute;ctimes en el centre de tot</strong> i garantir aquest enfocament integral basat en drets humans.
    </p><p class="article-text">
        A m&eacute;s, cal completar i enfortir-ne el car&agrave;cter integral assegurant que qualsevol aproximaci&oacute; al fenomen incorpora una clara perspectiva de g&egrave;nere i d'inf&agrave;ncia perqu&egrave; justament <strong>les dones i els nens i les nenes s&oacute;n la majoria de v&iacute;ctimes d'aquest delicte.</strong> El sistema actual encara no recull aquests aspectes i aix&ograve; fa que les entitats de drets humans i les administracions desconeguem l'abast i la dimensi&oacute; quantitativa de la situaci&oacute; de nens, nenes i joves v&iacute;ctimes de tr&agrave;fic.
    </p><p class="article-text">
        La majoria de mesures impulsades en els &uacute;ltims anys han estat centrades exclusivament en el tr&agrave;fic de persones amb finalitats d'explotaci&oacute; sexual: pensem que caldria destacar les altres dimensions del fenomen, com la mateixa explotaci&oacute; laboral, els matrimonis for&ccedil;osos o l'extracci&oacute; d'&ograve;rgans.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&Eacute;s molt important aplicar mesures a totes les formes de tr&agrave;fic de persones, relacionades o no amb la delinq&uuml;&egrave;ncia organitzada</strong> perqu&egrave; no fer-ho podria contribuir a una major vulnerabilitat de les v&iacute;ctimes en termes de protecci&oacute;, assist&egrave;ncia i reparaci&oacute; que seria discriminat&ograve;ria i contr&agrave;ria a les obligacions internacionals de protegir els drets humans d'aquestes v&iacute;ctimes.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El tr&agrave;fic d'&eacute;ssers humans &eacute;s un fenomen complex i global, que exigeix una coordinaci&oacute; entre les pol&iacute;tiques que afecten a aquest fenomen i la llei integral en seria l'instrument ideal</strong>. Ara s'afavoreix la dispersi&oacute; normativa i una heterogene&iuml;tat en els conceptes i en les intervencions que t&eacute; efectes considerables sobre les v&iacute;ctimes. Encara hi ha llacunes importants i aspectes que no han estat regulats, o que ho estan de manera confusa.
    </p><p class="article-text">
        Aquesta futura llei hauria de ser l'instrument que, per exemple, doti de responsabilitat a un &ograve;rgan executiu perqu&egrave; coordini totes les actuacions derivades de la detecci&oacute;, identificaci&oacute;, protecci&oacute;, actuacions policials i les mesures processals en la lluita contra el tr&agrave;fic d'&eacute;ssers humans. &Eacute;s una batalla que no pot fer cadasc&uacute; per la seva banda.
    </p><p class="article-text">
        Caldria, tamb&eacute;, que el proc&eacute;s s'abord&eacute;s amb participaci&oacute; de la societat civil. No ens hem de limitar, per empobridora, a fer una simple transposici&oacute; de legislaci&oacute; que n'eviti la discussi&oacute; parlament&agrave;ria i el debat p&uacute;blic, perqu&egrave; no estem parlant nom&eacute;s de q&uuml;estions formals o de procediments legislatius. <strong>Estem parlant de persones i de respectar i fer possibles els seus drets. </strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Dani Vilaró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/trafic-persones-quan-llei-integral_132_3507670.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 25 Mar 2017 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Tràfic de persones: per quan una llei integral?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Amnistía]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Trata de personas: ¿para cuándo una ley integral?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/trata-personas-ley-integral_132_3507681.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c4c98548-ca94-486d-9c3a-c592e4b3dae7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Trata de personas: ¿para cuándo una ley integral?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tráfico de seres humanos es un fenómeno complejo y global, que exige una coordinación entre políticas que afectan a este fenómeno. La ley integral sería el instrumento ideal</p><p class="subtitle">Es muy importante aplicar medidas a todas las formas de trata de personas, relacionadas o no con la delincuencia organizada</p></div><p class="article-text">
        Nos estamos refiriendo a un crimen horrible. La trata de seres humanos &ndash;hoy, 25 de marzo, es el D&iacute;a Europeo que nos recuerda esta lacra&ndash;, capta y transporta personas recurriendo a la amenaza, el uso de la fuerza, el rapto u otras formas de coacci&oacute;n o de abuso de poder, y siempre, no lo olvidemos, sacando partido de una situaci&oacute;n de vulnerabilidad. Con finalidad de explotaci&oacute;n, la trata de personas puede incluir la prostituci&oacute;n ajena u otras formas de explotaci&oacute;n sexual, as&iacute; como trabajos forzados, pr&aacute;cticas parecidas a la servidumbre o la esclavitud o la extracci&oacute;n de &oacute;rganos.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito internacional tenemos varios mecanismos para la lucha contra la trata de seres humanos, como el Convenio del Consejo de Europa sobre Lucha contra el Tr&aacute;fico de Personas, la Directiva 2011/36/UE del Parlamento Europeo y la Directiva 2004/81 del Consejo de la Uni&oacute;n Europea relativa a la expedici&oacute;n de un permiso de residencia a nacionales de terceros pa&iacute;ses que sean v&iacute;ctimas de tr&aacute;fico de seres humanos.
    </p><p class="article-text">
        El punto de partida de estas medidas es positivo porque reconoce a las v&iacute;ctimas una serie de derechos, como por ejemplo la protecci&oacute;n, la seguridad, evitar la revictimizaci&oacute;n, asegurar el acceso a albergues adecuados, asistencia m&eacute;dica, psicol&oacute;gica y material, asesoramiento jur&iacute;dico y oportunidades de educaci&oacute;n y formaci&oacute;n. Tambi&eacute;n reconocen el derecho de las v&iacute;ctimas a no ser retornadas a otro estado cuando exista riesgo grave que sean sometidas a persecuci&oacute;n, tortura u otras formas de maltrato, y a solicitar y obtener asilo. Esto es importante en el actual contexto de crisis de refugio: &iquest;cu&aacute;ntas de las personas que llegan a Europa responden a este patr&oacute;n de explotaci&oacute;n?
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, en su d&iacute;a a d&iacute;a, <strong>las v&iacute;ctimas de trata todav&iacute;a deben afrontar numerosas barreras y obst&aacute;culos para acceder y disfrutar plenamente de estos derechos.</strong> La aprobaci&oacute;n de una Ley Integral de Lucha contra la Trata de Seres humanos y Protecci&oacute;n a las V&iacute;ctimas ofrecer&iacute;a m&aacute;s garant&iacute;as a las personas que sufren esta enorme violaci&oacute;n de derechos humanos. La transposici&oacute;n de la directiva europea es, sin duda, una oportunidad para producir cambios y garantizar los derechos humanos de las v&iacute;ctimas, pero hay que ir m&aacute;s all&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Una ley de asistencia y protecci&oacute;n a las v&iacute;ctimas de trata de personas supondr&iacute;a una oportunidad para poner a las personas en el centro. Proporcionar&iacute;a a gobiernos y administraciones un marco de obligaciones estable y consolidar&iacute;a algunos de los avances que se han producido en este &aacute;mbito en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.<strong> La trata es una grav&iacute;sima violaci&oacute;n de derechos humanos. Vemos indispensable consolidar la perspectiva que sit&uacute;a a las v&iacute;ctimas en el centro de todo</strong> y garantizar este enfoque integral basado en derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hay que completar y fortalecer el car&aacute;cter integral asegurando que cualquier aproximaci&oacute;n al fen&oacute;meno incorpora una clara perspectiva de g&eacute;nero y de infancia porque justamente las mujeres y los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as son la mayor&iacute;a de v&iacute;ctimas de este delito. El sistema actual todav&iacute;a no recoge estos aspectos y as&iacute; las organizaciones de derechos humanos y las administraciones desconocemos el alcance y la dimensi&oacute;n cuantitativa de la situaci&oacute;n de ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y j&oacute;venes v&iacute;ctimas de tr&aacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de medidas impulsadas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se han centrado &uacute;nica y exclusivamente en el tr&aacute;fico de personas con finalidades de explotaci&oacute;n sexual: pensamos que habr&iacute;a que destacar las otras dimensiones del fen&oacute;meno, como la misma explotaci&oacute;n laboral, los matrimonios forzosos o la extracci&oacute;n de &oacute;rganos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Es muy importante aplicar medidas a todas las formas de trata de personas, relacionadas o no con la delincuencia organizada,</strong> porque no hacerlo podr&iacute;a contribuir a una mayor vulnerabilidad de las v&iacute;ctimas en t&eacute;rminos de protecci&oacute;n, asistencia y reparaci&oacute;n que ser&iacute;a discriminatoria y contraria a las obligaciones internacionales de proteger los derechos humanos de estas v&iacute;ctimas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El tr&aacute;fico de seres humanos es un fen&oacute;meno complejo y global, que exige una coordinaci&oacute;n entre pol&iacute;ticas que afectan a este fen&oacute;meno y la ley integral ser&iacute;a el instrumento ideal.</strong> Ahora se favorece la dispersi&oacute;n normativa y una heterogeneidad en los conceptos y en las intervenciones que tienen efectos considerables sobre las v&iacute;ctimas. Todav&iacute;a hay lagunas importantes y aspectos que no han sido regulados, o que lo est&aacute;n de manera confusa.
    </p><p class="article-text">
        Esta futura ley deber&iacute;a ser el instrumento que, por ejemplo, dote de responsabilidad a un &oacute;rgano ejecutivo para que coordine todas las actuaciones derivadas de la detecci&oacute;n, identificaci&oacute;n, protecci&oacute;n, actuaciones policiales y las medidas procesales en la lucha contra la trata. Es una batalla que no puede librarse en solitario.
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a necesario, tambi&eacute;n, que el proceso se aborde con participaci&oacute;n de la sociedad civil. No debemos limitarnos, por empobrecedora, a realizar una simple transposici&oacute;n de legislaci&oacute;n que evite la discusi&oacute;n parlamentaria y el debate p&uacute;blico, porque no estamos hablando s&oacute;lo de cuestiones formales o de procedimientos legislativos. <strong>Estamos hablando de personas y de respetar y hacer posibles sus derechos. </strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Dani Vilaró]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/trata-personas-ley-integral_132_3507681.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Mar 2017 18:07:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Amnistía,Trata de personas]]></media:keywords>
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