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    <title><![CDATA[elDiario.es - Miguel Ángel Hurtado]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/miguel_angel_hurtado/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Miguel Ángel Hurtado]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Las dificultades en el relato de las personas que sufrimos abusos siendo menores]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/dificultades-relato-personas-sufrido-menores_129_3463545.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/44a8a897-f849-498b-9de6-7d1fc07ada18_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las dificultades en el relato de las personas que sufrimos abusos siendo menores"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El tener que repetir en múltiples ocasiones y ante diferentes entrevistadores la misma historia puede desvirtuar el relato de los abusos a menores, introducir aparentes contradicciones que afecten a la validez de la prueba</p></div><p class="article-text">
        La reciente sentencia absolutoria del caso Romanones ha reabierto el debate en nuestro pa&iacute;s sobre c&oacute;mo debe responder la Justicia, las instituciones que trabajan con ni&ntilde;os y la sociedad ante las acusaciones de abusos sexuales a menores. Se da la desgraciada circunstancia que los delitos de pederastia son al mismo tiempo muy frecuentes y muy dif&iacute;ciles de probar. Suelen ser cometidos por personas del entorno de confianza de la victima, su <em>modus operandi</em> se basa en la manipulaci&oacute;n emocional y no en la fuerza f&iacute;sica, no suele haber testigos directos del crimen y muy frecuentemente no hay evidencia forense concluyente.
    </p><p class="article-text">
        Los jueces se suelen encontrar con que tienen que tomar su decisi&oacute;n bas&aacute;ndose principalmente en el testimonio totalmente contradictorio de las dos partes enfrentadas y decidir cu&aacute;l relato les merece mayor credibilidad. Los anglosajones suelen describir este complejo escenario como <em>he said, she said</em> (&eacute;l dijo, ella dijo).
    </p><p class="article-text">
        Al mismo tiempo una sentencia equivocada, tanto a favor como en contra del acusado, puede tener consecuencias devastadoras para la parte perjudicada. Si el acusado es culpable, un pederasta queda en la calle con la posibilidad de cometer nuevos cr&iacute;menes. Si el acusado no lo es, se ha cometido una grave injusticia, mandando a un inocente a prisi&oacute;n y al mismo tiempo imponi&eacute;ndole un terrible estigma social.
    </p><p class="article-text">
        Si les soy sincero, no me gustar&iacute;a estar en esa endiablada posici&oacute;n, por eso admiro profundamente a los jueces que con profesionalidad y rigor intentan hacer lo mejor que pueden su trabajo, frecuentemente con escasos medios y excesiva carga de trabajo. Pero tambi&eacute;n pienso, que hay una serie de medidas, que se podr&iacute;an tomar desde distintos &aacute;mbitos que podr&iacute;an facilitar su labor.
    </p><p class="article-text">
        Teniendo en cuenta que en muchas ocasiones la principal prueba inculpatoria recae en el testimonio de la v&iacute;ctima, se tendr&iacute;an que hacer todos los esfuerzos posibles para evitar la contaminaci&oacute;n externa de su relato. Es ampliamente conocido que las &nbsp;pruebas forenses como el ADN tienen que ser cuidadosamente analizadas para evitar su contaminaci&oacute;n, que la convertir&iacute;a en no valida judicialmente. Menos sabido es que la memoria traum&aacute;tica de la v&iacute;ctima tambi&eacute;n puede ser contaminada por elementos externos como el n&uacute;mero y el tipo de preguntas formuladas por su entorno. El tener que repetir en m&uacute;ltiples ocasiones y ante diferentes entrevistadores la misma historia (polic&iacute;a, m&eacute;dico forense, fiscal, juez) puede desvirtuar el relato e introducir aparentes contradicciones que afecten innecesariamente a la validez de la prueba. Por ese motivo, para aumentar la fiabilidad de su testimonio se tendr&iacute;a que intentar reducir al m&aacute;ximo el n&uacute;mero de veces que la v&iacute;ctima tiene que testificar ante estamentos judiciales.
    </p><p class="article-text">
        El abuso sexual infantil es una experiencia profundamente traum&aacute;tica para la v&iacute;ctima. Este efecto traum&aacute;tico, afecta de forma significativa tanto a su comportamiento posterior a la agresi&oacute;n sexual como a su memoria del crimen. Para el lego en la materia, puede ser muy dif&iacute;cil comprender comportamientos aparentemente incongruentes de la v&iacute;ctima que, sin embargo, son estad&iacute;sticamente muy frecuentes, como mantener contacto con su abusador despu&eacute;s de la agresi&oacute;n sexual; no denunciar los hechos inmediatamente o no contar todos los detalles de la agresi&oacute;n en un primer momento sino irlo haciendo progresivamente a lo largo de diferentes entrevistas.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n suele ser frecuente que la v&iacute;ctima no recuerde con claridad todos los detalles espec&iacute;ficos de la agresi&oacute;n, sino que tenga memorias fragmentadas y lagunas mentales producto del trauma. Por este motivo es muy importante que los tribunales tengan acceso a peritos independientes que les ayuden a entender tanto las reacciones t&iacute;picas de las v&iacute;ctimas de delitos sexuales, como la diferente forma en que las experiencias traum&aacute;ticas son procesadas por la memoria. De lo contrario puede ser muy dif&iacute;cil interpretar de forma v&aacute;lida el relato de la v&iacute;ctima.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Desgraciadamente en nuestro pa&iacute;s a&uacute;n sigue vigente la ley del silencio en los casos de pederastia. Eso hace que muchas veces tanto el entorno de la v&iacute;ctima como las instituciones que trabajen con menores no colaboren con la justicia en el esclarecimiento de los hechos. Casos como el obispo de Granada, que se neg&oacute; hasta en ocho ocasiones a entregar la investigaciones can&oacute;nica del padre Rom&aacute;n al juez de instrucci&oacute;n, deben dejar de producirse. Todo ciudadano de bien debe comunicar a la justicia cualquier informaci&oacute;n que tenga, por peque&ntilde;a que sea, que pueda ayudar al esclarecimiento de un delito. Muchas veces, en los casos de pederastia, una buena investigaci&oacute;n se basa en construir un caso s&oacute;lido a partir de informaciones aisladas que por si solas puede parecer que no tienen mucha importancia, pero como las piezas de un puzzle solo adquieren sentido cuando son valoradas en su conjunto.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo hay que recordar que aunque las acusaciones falsas por violaci&oacute;n son minoritarias (estudios cient&iacute;ficos sugieren que entre el 5-10% de denuncias por violaci&oacute;n son denuncias falsas) un gran n&uacute;mero de casos terminaran en absoluci&oacute;n por la dificultad de demostrar el delito y por el alto est&aacute;ndar probatorio. Como suelen explicar los juristas, <em>in dubio pro reo</em>; es mejor que cien culpables queden absueltos que un inocente vaya a prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero no debe haber ning&uacute;n impedimento para que una vez que se ha dictado sentencia, la instituci&oacute;n donde ha trabajado el acusado abra una investigaci&oacute;n interna y, si encuentra pruebas suficientes, comience un proceso disciplinario que pueda llevar incluso a la expulsi&oacute;n del acusado. En un pa&iacute;s civilizado, quien decide qui&eacute;n va a la c&aacute;rcel y por cu&aacute;nto tiempo siempre debe ser un juez. Pero quien decide si hay que expulsar a un sacerdote por pederastia es el obispo. Por tanto, una vez que los tribunales han hablado, la pelota pasa ahora al tejado del obispo de Granada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Miguel Ángel Hurtado]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/dificultades-relato-personas-sufrido-menores_129_3463545.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 12 Apr 2017 18:20:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Pederastia,Abusos a menores,Caso Romanones,Romanones]]></media:keywords>
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