<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Míriam Solá]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/miriam_sola/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Míriam Solá]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/515439/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Orgullo compartido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/orgullo-compartido_129_8105891.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/58813faf-3693-4199-9610-5986d271994f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Orgullo compartido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En estos días de reivindicación merece la pena detenerse, recordar cómo estas conquistas de derechos LGTBI y feministas han supuesto un avance para toda la sociedad y señalar por qué una política de alianzas es más necesaria ahora que nunca</p></div><p class="article-text">
        Lesbianas, gais, trans, bisexuales, intersex (LGTBI+)... Detr&aacute;s de este baile de letras, se encuentran las luchas hist&oacute;ricas por la libertad, por el derecho a vivir las identidades y las sexualidades como queramos, los deseos, los afectos, las formas de convivencia y la familia de manera libre, fuera del molde normativo heteropatriarcal. Unas reivindicaciones que van mucho m&aacute;s all&aacute; de las propias siglas LGTBI y que todos y todas tenemos hoy el reto de defender en un momento de repliegues identitarios, con un sector del feminismo en guerra con las personas trans, una fuerte fragmentaci&oacute;n de las luchas y un importante auge de la extrema derecha.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estos avances nos han permitido vivir en un contexto donde los l&iacute;mites de las normas de la sexualidad y el g&eacute;nero son m&aacute;s amplios para todo el mundo. La libertad de las personas LGTBI nos ha hecho m&aacute;s libres a todas. En estos d&iacute;as de reivindicaci&oacute;n merece la pena detenerse, recordar c&oacute;mo estas conquistas de derechos LGTBI y feministas han supuesto un avance para toda la sociedad y se&ntilde;alar por qu&eacute; una pol&iacute;tica de alianzas es m&aacute;s necesaria ahora que nunca. Reivindiquemos un <a href="https://orgullcompartit.bcnencomu.cat/cast" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">orgullo compartido</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Libertad sexual y afectiva</strong>. A pesar de que en nuestras sociedades se ha privilegiado la heterosexualidad como la &uacute;nica forma v&aacute;lida de relacionarnos afectiva y sexualmente, no existe una &uacute;nica manera de vivir la sexualidad. A&ntilde;os de lucha de los movimientos de liberaci&oacute;n sexual y de g&eacute;nero cuestionando la heteronormatividad han puesto sobre la mesa la importancia de vivir la sexualidad, nuestros deseos, impulsos er&oacute;ticos y vivencias sin verg&uuml;enza y estigmas, de forma m&aacute;s positiva, plena y normalizada, ampliando para todo el mundo las posibilidades de la expresi&oacute;n de la sexualidad y los afectos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La liberaci&oacute;n de los roles y estereotipos de g&eacute;nero</strong>. Los roles de g&eacute;nero son pautas r&iacute;gidas que limitan nuestros derechos, posibilidades, deseos, sentimientos y nos impiden hacer aquellas cosas que son consideradas para un g&eacute;nero determinado. La lucha del movimiento feminista y LGTBI ha visibilizado que son muchas las personas que no cumplen estas normas y pautas y que sufren rechazo, censura, discriminaci&oacute;n, ampliado estas posibilidades y questionando para todas la rigidez de las normas de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Disfrutar la diversidad corporal</strong>. Cuerpos marcados por la culpa, la verg&uuml;enza, el autoodio, el desprecio de un sistema que nos mesura seg&uacute;n el g&eacute;nero, la edad, la capacidad, la medida, la raza, la belleza, imponiendo la dictadura de la norma, el modelo correcto y &uacute;nico. El cuerpo es tambi&eacute;n un territorio pol&iacute;tico, y esta ha sido una de las aportaciones b&aacute;sicas de los movimientos feministas y queer que nos ha permitido desafiar las presiones sociales y entender la diversidad de los cuerpos como algo a disfrutar, valorar y celebrar.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Reconocimiento de la pluralidad familiar.</strong> La familia formada por padre, madre y criaturas ya no es el &uacute;nico modelo familiar aceptado, &iexcl;ni siquiera nunca fue mayoritario! En los &uacute;ltimos a&ntilde;os nos hemos alejado de la idea de familia tradicional y, aunque queda mucho camino, despu&eacute;s de muchas luchas sociales y cambios legales en los que el movimiento LGTBI ha tenido un papel central, la diversidad familiar es una realidad cada vez m&aacute;s aceptada: familias biol&oacute;gicas, adoptivas, por donaci&oacute;n reproductiva, de acogida, monomarentales, monoparentales, parejas heterosexuales, homosexuales, parentalidad abierta, cocrianza, centros de acogida, familias reconstituidas, etc.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Celebraci&oacute;n de la reivindicaci&oacute;n</strong>. Como dice la famosa frase atribuida a Emma Goldman, si no puedo bailar, tu revoluci&oacute;n no me interesa. Los movimientos de disidencia sexual y de g&eacute;nero nos han ense&ntilde;ado que el activismo y la implicaci&oacute;n pol&iacute;tica tienen que ser tambi&eacute;n un espacio de goce, de alegr&iacute;a, de afectos positivos deconstruyendo el mito que vincula la transformaci&oacute;n social al sacrificio. Y poniendo en crisis la idea tradicional de lo que significa el cambio: &iquest;Hay algo m&aacute;s placentero que transformar la realidad?
    </p><p class="article-text">
        Sin duda, en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas hemos avanzado pero queda mucho camino para materializar en pol&iacute;ticas concretas las demandas LGTBI y feministas de justicia social, redistribuci&oacute;n y de acceso a derechos sociales. La actual crisis sociosanitaria ha agravado la situaci&oacute;n de las personas m&aacute;s vulnerables. Las crisis siempre tienen un componente de clase, procedencia, g&eacute;nero y orientaci&oacute;n sexual. El incremento de la precariedad ha dejado sin recursos a muchas mujeres y personas sexo-g&eacute;nero disidentes atravesadas por la ley de extranjer&iacute;a, por contextos de pobreza y exclusi&oacute;n residencial, de econom&iacute;a sumergida, etc. Se necesitan pol&iacute;ticas transformadoras de salud, vivienda, trabajo, &iexcl;acabar con la ley de extranjer&iacute;a!, una proyecci&oacute;n justa de los servicios p&uacute;blicos con una mirada transversal y global; reivindicaciones todas que est&aacute;n en la base de muchos movimientos sociales y organizaciones de izquierda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En medio de esta deriva esencialista y ofensiva ultraconservadora, y con una acuciante crisis socioecon&oacute;mica, nos jugamos mucho. Hoy se hace m&aacute;s urgente que nunca romper con el identitarismo exacerbado que asola los movimientos sociales y reivindicar el valor de las alianzas y de las luchas compartidas, necesitamos seguir construyendo a partir de objetivos comunes, desde la suma, la confluencia y la fuerza colectiva.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Eva Abril, Míriam Solá]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/orgullo-compartido_129_8105891.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Jul 2021 04:00:33 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/58813faf-3693-4199-9610-5986d271994f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="2216790" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/58813faf-3693-4199-9610-5986d271994f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="2216790" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Orgullo compartido]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/58813faf-3693-4199-9610-5986d271994f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[LGTBI]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La violència de gènere sí que té gènere]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/violencia-genere_132_3419758.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57533862-7e9b-4b30-aac9-912b7e47be77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La violència de gènere sí que té gènere"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Informar que una dona lesbiana ha assassinat la seva parella no pot esdevenir un recurs per qüestionar la violència masclista</p></div><p class="article-text">
        No vol&iacute;em visibilitat l&egrave;sbica? Doncs l'hem tingut, i de quina manera. En les darreres dues setmanes, les lesbianes hem estat presents en els mitjans de comunicaci&oacute;. Per&ograve; no perqu&egrave; el 26 d'abril fos el dia de la visibilitat l&egrave;sbica i s'hagi aprofitat la data per fer-se'n ress&ograve; i difondre representacions positives i empoderants del lesbianisme i de les dones lesbianes. No. Ha estat, nom&eacute;s, arran d'un trist succ&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        L'assassinat de Pilar, per part de la seva parella, Ana Mar&iacute;a, a Barcelona, ens ha fet assistir a una desfilada medi&agrave;tica d'estereotips i prejudicis contra les lesbianes: borratxes, agressives i violentes, amb mal aspecte, marginals... De l'arbre caigut tothom en fa estelles, i el tractament lesbof&ograve;bic del cas pot enfortir el posicionament neomasclista que q&uuml;estiona la viol&egrave;ncia de g&egrave;nere.
    </p><p class="article-text">
        Els aliats del patriarcat han vist en el cas d'assessinat una ocasi&oacute; per fer sonar, a trav&eacute;s dels seus mitjans, la idea que la viol&egrave;ncia de g&egrave;nere no t&eacute; g&egrave;nere. Han aprofitat per refor&ccedil;ar els discursos que relativitzen i minimitzen la viol&egrave;ncia que exerceixen els homes contra les dones, una pand&egrave;mia mundial que resulta ser la primera causa de mort de les dones al m&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Com molt b&eacute; ha denunciat en un article l'Observatori Cr&iacute;tic dels Mitjans Media.cat, si les persones professionals ja demostren dificultats per no mal-tractar els assassinats masclistes a les not&iacute;cies, en aquest cas, encara se'ls en presenten m&eacute;s: l'oportunisme dels discursos neomasclistes, el desconeixement social sobre la viol&egrave;ncia intrag&egrave;nere i els estereotips sobre les lesbianes.
    </p><p class="article-text">
        Per a nosaltres, &eacute;s inevitable pensar en l'impacte que aquest tsunami demonitzador pot tenir en nenes i joves amb pocs referents positius de lesbianes p&uacute;bliques. A alguns/es professionals dels mitjans, sembla, per&ograve;, que ni se'ls ha passat pel cap.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Com es construeix la lesbof&ograve;bia i es visibilitza (o invisibilitza) les lesbianes </strong>
    </p><p class="article-text">
        Si la interseccionalitat entre les viol&egrave;ncies masclistes i el consum de subst&agrave;ncies &minus;mai causal- est&agrave; molt poc estudiada i hi ha pocs apropaments rigorosos al tema, aix&iacute; com escassos recursos per abordar-ho, davant la viol&egrave;ncia intrag&egrave;nere, encara n'hi ha menys. De fet, es pot dir, directament, que gens.
    </p><p class="article-text">
        En aquest cas, l'alcoholisme de les dues &eacute;s conegut i ha estat central en totes les not&iacute;cies com a element criminalitzador i de sanci&oacute; social. De fet, a difer&egrave;ncia dels casos de viol&egrave;ncia masclista, no ha actuat com a discurs justificador i exculpatori del tipus &ldquo;era un bon home per&ograve; quan bevia es posava agressiu&rdquo;- al que ja estem acostumades-, si no que ha estat doblement culpabilitzador; com si es tract&eacute;s d'una mort anunciada perqu&egrave; eren &ldquo;dues borratxes&rdquo; i res podia fer-se per elles.
    </p><p class="article-text">
        En la mateixa l&iacute;nia, les informacions donades sobre el barri de la parella, que vivia en un pis de protecci&oacute; oficial i que rebia ajuts socials, remarca que eren dones pobres i incorpora estereotips al sac, que reforcen els prejudicis que associen lesbianisme i marginalitat i incrementen el rebuig social cap al col&middot;lectiu.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lesbiana corpulenta=home i lesbiana menuda=dona. </strong>
    </p><p class="article-text">
        La forma en qu&egrave; alguns mitjans han presentat la relaci&oacute; entre l'Ana Maria i la Pilar, com una relaci&oacute; entre una dona corpulenta i una altra de menuda, perpetua el maniqueisme lesbiana masculina dolenta i femenina bona.
    </p><p class="article-text">
        En aquest cas, trobem la reiterada associaci&oacute; entre lesbianisme i manca de feminitat que implica maldat i, al pol oposat, la lesbiana femenina v&iacute;ctima, menys dolenta, per&ograve; tamb&eacute; menys lesbiana, en tant que alienada i submisa.
    </p><p class="article-text">
        Tamb&eacute; influeix en l&acute;imaginari col&middot;lectiu, tot alimentant la idea simplista que les parelles homosexuals estan formades per una persona que fa de dona i l&acute;altre que fa d&acute;home. Ambdues representacions s&oacute;n molt perjudicials per a les dones, perqu&egrave; invisibilizen la diversitat de les experi&egrave;ncies identit&agrave;ries, culturals i socials de ser lesbiana, a l'assentar la visi&oacute; maniquea de masculines i femenines i perpetuar la visi&oacute; de la masculinitat com a exclusiva dels barons. Transgredir-la, com fan les dones masculines, denota malaltia, amena&ccedil;a i perill social.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Viol&egrave;ncia intrag&egrave;nere i viol&egrave;ncia de g&egrave;nere</strong>
    </p><p class="article-text">
        La not&iacute;cia que una dona lesbiana ha assassinat la seva parella no pot ser mai m&eacute;s el recurs per tornar a q&uuml;estionar la viol&egrave;ncia masclista. La base de la viol&egrave;ncia de g&egrave;nere &eacute;s precisament el &ldquo;g&egrave;nere&rdquo; com a sistema d'organitzaci&oacute; social que estableix una jerarquia entre homes i dones.
    </p><p class="article-text">
        Aquest succ&eacute;s hauria de ser l'oportunitat per reflexionar i aprofundir en les caracter&iacute;stiques pr&ograve;pies de la problem&agrave;tica i en els factors que s'entrecreuen quan parlem de viol&egrave;ncia en relacions sexo-afectives entre lesbianes. La viol&egrave;ncia intrag&egrave;nere o entre parelles del mateix g&egrave;nere &eacute;s una realitat que existeix, una realitat complexa i desconeguda que potser s&acute;est&agrave; visibilitzant a mesura que es van visibilitzant les relacions sexo-afectives diverses.
    </p><p class="article-text">
        Per tant, aquest fet hauria de fer-nos reflexionar sobre les especificitats d'aquest tipus de viol&egrave;ncia i de com ens podem dotar d'eines per a prevenir-la. Per explicar i intervenir en aquest fenomen podem trobar punts en com&uacute; amb la viol&egrave;ncia masclista en la parella (la que exerceix l&acute;home contra la dona); totes les persones hem estat socialitzades en el patriarcat, hem begut dels mites de l&acute;amor rom&agrave;ntic i com a model hem tingut, majorit&agrave;riament, les relacions mon&ograve;games heterosexuals i, a m&eacute;s, les conseq&uuml;&egrave;ncies de la persona que rep la viol&egrave;ncia s&oacute;n molt similars.
    </p><p class="article-text">
        El repte est&agrave; en poder trobar les especificitats i en aprofitar el moment per articular aliances i reivindicacions, posar el focus en la manca d'espais d'atenci&oacute; i acompanyament especialitzat per les persones LGTBI i demanar a les institucions els recursos i instruments necessaris per l&acute;abordatge espec&iacute;fic de la viol&egrave;ncia intrag&egrave;nere, mai per tornar a culpabilitzar les dones, contribuir a incrementar els estereotips cap a les lesbianes o retrocedir en els drets que, des dels feminismes, hem aconseguit.
    </p><p class="article-text">
        La maquin&agrave;ria del patriarcat demostra una gran capacitat adaptativa. Les persones i institucions compromeses amb l'equitat no podem quedar enrere, ni en paraules per rebatre-la ni en recursos per cultivar respostes efectives a les viol&egrave;ncies amb qu&egrave; se'ns presenta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Míriam Solá, Míriam Vázquez Santiago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/violencia-genere_132_3419758.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 May 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/57533862-7e9b-4b30-aac9-912b7e47be77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="57594" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/57533862-7e9b-4b30-aac9-912b7e47be77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="57594" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La violència de gènere sí que té gènere]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/57533862-7e9b-4b30-aac9-912b7e47be77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Lesbianas,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La violencia de género sí tiene género]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/violencia-genero_132_3419752.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57533862-7e9b-4b30-aac9-912b7e47be77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La violencia de género sí tiene género"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Informar que una mujer lesbiana ha asesinado su pareja no puede acontecer un recurso para cuestionar la violencia machista</p></div><p class="article-text">
        &iquest;No quer&iacute;amos visibilidad l&eacute;sbica? Pues la hemos tenido. Y de qu&eacute; manera. En las &uacute;ltimas dos semanas, las lesbianas hemos estado presentes en los medios de comunicaci&oacute;n. Pero no porque el 26 de abril fuera el d&iacute;a de la visibilidad l&eacute;sbica y se haya aprovechado la fecha para hacerse eco y difundir representaciones positivas y empoderantes del lesbianismo y de las mujeres lesbianas. No. Ha sido, s&oacute;lo, a ra&iacute;z de un triste suceso.
    </p><p class="article-text">
        El asesinato de Pilar por parte de su pareja, Ana Mar&iacute;a, en Barcelona, nos ha hecho asistir a un desfile medi&aacute;tico de estereotipos y prejuicios contra las lesbianas: borrachas, agresivas y violentas, con mal aspecto, marginales... Del &aacute;rbol ca&iacute;do todo el mundo hace astillas, y el tratamiento lesbof&oacute;bico del caso puede fortalecer el posicionamiento neomachista que cuestiona la violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Los aliados del patriarcado han visto en el caso de asesinato una ocasi&oacute;n para hacer sonar, a trav&eacute;s de sus medios, la idea de que la violencia de g&eacute;nero no tiene g&eacute;nero. Han aprovechado para reforzar los discursos que relativizan y minimizan la violencia que ejercen los hombres contra las mujeres, una pandemia mundial que resulta ser la primera causa de muerte de las mujeres en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Como muy bien ha denunciado en un art&iacute;culo el Observatorio Cr&iacute;tico de los Medios Media.cat, si los/las profesionales ya demuestran dificultades para no mal-tratar los asesinados machistas en las noticias, en este caso, todav&iacute;a se les presentan m&aacute;s dificultades: el oportunismo de los discursos neomachistas, el desconocimiento social sobre la violencia intrag&eacute;nero y los estereotipos sobre las lesbianas.
    </p><p class="article-text">
        Para nosotras, es inevitable pensar en el impacto que este tsunami demonizador puede tener en ni&ntilde;as y j&oacute;venes con pocos referentes positivos de lesbianas p&uacute;blicas. A algunos/as profesionales de los medios, parece, pero, que ni se les ha pasado por la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>C&oacute;mo se construye la lesbofobia y se visibiliza (o invisibiliza) a las lesbianas </strong>
    </p><p class="article-text">
        Si la interseccionalidad entre las violencias machistas y el consumo de sustancias &ndash;nunca causal&ndash; est&aacute; muy poco estudiada y hay pocos acercamientos rigurosos al tema, as&iacute; como escasos recursos para abordarlo, ante la violencia intrag&eacute;nero, todav&iacute;a hay menos. De hecho, se puede decir, directamente, que no hay.
    </p><p class="article-text">
        En este caso, el alcoholismo de las dos es conocido y ha sido central en todas las noticias como elemento criminalizador y de sanci&oacute;n social. De hecho, a diferencia de los casos de violencia machista, no ha actuado como discurso justificador y exculpatorio del tipo &ldquo;era un buen hombre pero cuando beb&iacute;a se pon&iacute;a agresivo&rdquo; &ndash;al que ya estamos acostumbradas&ndash;, sino que ha sido doblemente culpabilizador; como si se tratara de una muerte anunciada porque eran &ldquo;dos borrachas&rdquo; y nada pod&iacute;a hacerse por ellas.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, las informaciones dadas sobre el barrio de la pareja, que viv&iacute;a en un piso de protecci&oacute;n oficial y que recib&iacute;a ayudas sociales, remarcan que eran mujeres pobres e incorpora estereotipos al saco, que refuerzan los prejuicios que asocian lesbianismo y marginalidad e incrementan el rechazo social hacia el colectivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lesbiana corpulenta = hombre y lesbiana menuda = mujer</strong>
    </p><p class="article-text">
        La forma en la que algunos medios han presentado la relaci&oacute;n entre Ana Maria y Pilar, como una relaci&oacute;n entre una mujer corpulenta y otra menuda, perpet&uacute;a el manique&iacute;smo lesbiana masculina mala y femenina buena.
    </p><p class="article-text">
        En este caso, encontramos la reiterada asociaci&oacute;n entre lesbianismo y carencia de feminidad que implica maldad y, al polo opuesto, la lesbiana femenina v&iacute;ctima, menos mala, pero tambi&eacute;n menos lesbiana, en cuanto que alienada y sumisa.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n influye en el imaginario colectivo, alimentando la idea simplista que las parejas homosexuales est&aacute;n formadas por una persona que hace de mujer y otra que hace de hombre. Ambas representaciones son muy perjudiciales para las mujeres, porque invisibilizan la diversidad de las experiencias identitarias, culturales y sociales de ser lesbiana, al asentar la visi&oacute;n maniquea de masculinas y femeninas y perpetuar la visi&oacute;n de la masculinidad como exclusiva de los varones. Transgredirla, como hacen las mujeres masculinas, denota enfermedad, amenaza y peligro social.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Violencia intrag&eacute;nero y violencia de g&eacute;nero</strong>
    </p><p class="article-text">
        La noticia de que una mujer lesbiana ha asesinado a su pareja no puede ser nunca m&aacute;s el recurso para volver a cuestionar la violencia machista. La base de la violencia de g&eacute;nero es, precisamente, el &ldquo;g&eacute;nero&rdquo;, como sistema de organizaci&oacute;n social que establece una jerarqu&iacute;a entre hombres y mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Este suceso tendr&iacute;a que ser una oportunidad para reflexionar y profundizar en las caracter&iacute;sticas propias de la problem&aacute;tica y en los factores que se entrecruzan cuando hablamos de violencia en relaciones sexo-afectivas entre lesbianas. La violencia intrag&eacute;nero o entre parejas del mismo g&eacute;nero es una realidad que existe, una realidad compleja y desconocida que quiz&aacute;s se est&aacute; visibilizando en la medida que se van visibilizando las relaciones sexo-afectivas diversas.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, este hecho tendr&iacute;a que hacernos reflexionar sobre las especificidades de este tipo de violencia y de c&oacute;mo nos podemos dotar de herramientas para prevenirla. Para explicar e intervenir en este fen&oacute;meno, podemos encontrar puntos en com&uacute;n con la violencia machista en la pareja (la que ejerce el hombre contra la mujer); todas las personas hemos sido socializadas en el patriarcado, hemos bebido de los mitos del amor rom&aacute;ntico y como modelo hemos tenido, mayoritariamente, las relaciones mon&oacute;gamas heterosexuales y, adem&aacute;s, las consecuencias de la persona que recibe la violencia son muy similares.
    </p><p class="article-text">
        El reto radica en poder encontrar las especificidades y aprovechar el momento para articular alianzas y reivindicaciones, poner el foco en la carencia de espacios de atenci&oacute;n y acompa&ntilde;amiento especializado para las personas LGTBI y pedir a las instituciones los recursos e instrumentos necesarios para el abordaje espec&iacute;fico de la violencia intrag&eacute;nero, nunca para volver a culpabilizar a las mujeres, contribuir a incrementar los estereotipos hacia las lesbianas o retroceder en los derechos que, desde los feminismos, hemos conseguido.
    </p><p class="article-text">
        La maquinaria del patriarcado demuestra una gran capacidad adaptativa. Las personas e instituciones comprometidas con la equidad no podemos quedar atr&aacute;s, ni en palabras para rebatirla ni en recursos para cultivar respuestas efectivas a las violencias con que se nos presenta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Míriam Solá, Míriam Vázquez Santiago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/violencia-genero_132_3419752.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 May 2017 18:23:59 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/57533862-7e9b-4b30-aac9-912b7e47be77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="57594" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/57533862-7e9b-4b30-aac9-912b7e47be77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="57594" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La violencia de género sí tiene género]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/57533862-7e9b-4b30-aac9-912b7e47be77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Violencia de género,Lesbianas]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
