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    <title><![CDATA[elDiario.es - Míriam Vázquez Santiago]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/miriam_vazquez_santiago/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Míriam Vázquez Santiago]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La esfera laboral, la gran olvidada en los procesos de recuperación de la violencia de género]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/laboral-olvidada-procesos-recuperacion-violencia_132_3041160.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/08fb6299-17c3-4663-beba-2a60a60a31a0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La esfera laboral, la gran olvidada en los procesos de recuperación de la violencia de género"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No nos olvidemos de que la autonomía económica es básica en la recuperación de la violencia. El agresor sí lo sabe. Por eso pone mucho énfasis en acabar con dicha autonomía</p></div><p class="article-text">
        La violencia econ&oacute;mica es una de las violencias de g&eacute;nero m&aacute;s sutiles, a la vez que m&aacute;s paralizantes y enquistadas. El mantenimiento del poder en manos de los hombres es, en parte, porque poseen aquello considerado m&aacute;s valioso en una sociedad capitalista como la nuestra: el dinero.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de violencia la sufrimos en diferentes &aacute;mbitos de nuestra vida (trabajo, familia, pareja...). Pero en un contexto en el que los afectos est&aacute;n muy presentes, en el que la carga emocional es mayor que en otros y en el que el mito del amor rom&aacute;ntico hace tanta mella, es mucho m&aacute;s invisible el abuso y las mujeres nos vemos menos capaces de negociar.
    </p><p class="article-text">
        En el marco de la violencia de g&eacute;nero, la violencia econ&oacute;mica es aquella que hace referencia a la desigualdad en el acceso a los recursos econ&oacute;micos que deber&iacute;an ser compartidos entre el hombre y la mujer. As&iacute;, viene definida por el tipo de estratagemas que pone en pr&aacute;ctica el agresor.
    </p><p class="article-text">
        Este tipo de violencia puede cobrar varias formas, como la prohibici&oacute;n o disuasi&oacute;n de trabajar de forma remunerada, el control de los ingresos, la generaci&oacute;n de deudas poniendo negocios a su nombre o haci&eacute;ndole firmar documentos o pr&eacute;stamos, o la apropiaci&oacute;n del salario que percibe la mujer con su trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n, no cumplir con la pensi&oacute;n de alimentos que la justicia ha determinado es un ejemplo de violencia econ&oacute;mica muy frecuente, contrariamente a la creencia que se ha instaurado en el imaginario de que las mujeres, cuando se separan, les quitan el dinero a los hombres.
    </p><p class="article-text">
        Otra forma frecuente de violencia econ&oacute;mica es la explotaci&oacute;n laboral. Y no pensemos &uacute;nicamente en familias con pocos recursos econ&oacute;micos, sino que este tipo de violencia se da m&aacute;s a menudo de lo que pensamos en clases socioecon&oacute;micas medio-altas, en las que la mujer trabaja en el &ldquo;negocio familiar&rdquo; o &ldquo;ayud&aacute;ndole&rdquo; a &eacute;l sin contrato o con un contrato por debajo de su categor&iacute;a, sin percibir un salario porque con el ritmo de vida que le proporciona el hombre se tienen que dar por pagadas.
    </p><p class="article-text">
        Esta violencia es muy dif&iacute;cil de identificar, sobretodo, cuando la mujer no sufre problemas econ&oacute;micos. Pero el estatus econ&oacute;mico est&aacute; totalmente ligado al estatus de &eacute;l y no puede plantearse una salida de la relaci&oacute;n sin que eso suponga una gran p&eacute;rdida de calidad de vida. La explotaci&oacute;n sexual estar&iacute;a en el extremo, siendo una de las formas m&aacute;s graves de violencia econ&oacute;mica. El objetivo es el mismo que con cualquier tipo de violencia: el control sobre la mujer, su sometimiento y la anulaci&oacute;n de su libertad y autonom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s de la violencia econ&oacute;mica, existen unas consecuencias econ&oacute;micas de los diferentes tipos de violencias vividas. La violencia econ&oacute;mica est&aacute; presente, m&aacute;s all&aacute; del tipo de estratagema que el agresor utiliza, pues el empobrecimiento o la bajada de estatus socioecon&oacute;mico es una consecuencia que observamos en la mayor&iacute;a de los casos que atendemos y es una de las principales &aacute;reas que se deben tratar. Pues sin recuperarla, la mujer y sus hijas e hijos (si tiene) en muchos casos pasar&aacute;n a ser dependientes de la administraci&oacute;n p&uacute;blica y, por tanto, una vez m&aacute;s tendr&aacute;n limitada su autonom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Las consecuencias de la violencia machista afectan a las diferentes esferas de la vida de las mujeres y de su entorno inmediato. Por lo tanto, habr&aacute; que tener en cuenta estas especificidades a la hora de plantear itinerarios y planes de trabajo con ellas para su empoderamiento econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Cada agresi&oacute;n impacta en una esfera vital de la mujer y directamente en su autoestima. Esto tiene un efecto directo en las esferas laboral y formativa, haya o no violencia econ&oacute;mica. Debido a las consecuencias de las violencias recibidas, la carrera profesional se ve afectada y la autopercepci&oacute;n de las competencias est&aacute; totalmente distorsionada. El tiempo que puede dedicar a la carrera profesional, el espacio mental que le puede dar al trabajo, el rendimiento, el absentismo, la vulnerabilidad a sufrir otras violencias en el entorno laboral, etc son &ldquo;peque&ntilde;os&rdquo; efectos de la violencia recibida y, gota a gota, van empeque&ntilde;eciendo esta parte de la vida que en nuestra sociedad capitalista cobra tanta importancia: el entorno laboral y la posibilidad de ser autosuficiente econ&oacute;micamente.
    </p><p class="article-text">
        Nuestras esferas vitales est&aacute;n totalmente interconectadas y, por lo tanto, lo que ocurre en una afecta a las otras. Llegadas a este punto parece inevitable pensar que hay que aumentar los esfuerzos y los recursos para proporcionarle a las mujeres que viven o han vivido violencia de g&eacute;nero la posibilidad real de reparar el da&ntilde;o producido en la esfera laboral i/o formativa. &iquest;C&oacute;mo? Existe una parte que tiene que ver con el compromiso por parte de administraciones y ciudadan&iacute;a, y con ello las empresas privadas, de garantizar el acceso a puestos de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Esto es imprescindible y, adem&aacute;s, tiene que ver con que el sistema asuma su responsabilidad en este problema estructural. Y la otra gran pata ser&iacute;a que las profesionales empez&aacute;ramos a problematizar un modelo de intervenci&oacute;n muchas veces lineal, donde el empoderamiento econ&oacute;mico se aborda al final de un largo recorrido y que, a veces por obvio, acabamos trat&aacute;ndolo como algo residual.
    </p><p class="article-text">
        No nos olvidemos de que la autonom&iacute;a econ&oacute;mica es b&aacute;sica en la recuperaci&oacute;n de la violencia. El agresor s&iacute; lo sabe. Por eso pone mucho &eacute;nfasis en acabar con dicha autonom&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Míriam Vázquez Santiago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/laboral-olvidada-procesos-recuperacion-violencia_132_3041160.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 Nov 2017 19:29:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La esfera laboral, la gran olvidada en los procesos de recuperación de la violencia de género]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia de género,Violencia machista]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual: una urgencia en la agenda feminista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/trata-explotacion-sexual-mujeres-patriarcado_132_3175651.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8ebdeb8-0a51-4b58-b644-202ecdeba07b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual: una urgencia en la agenda feminista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las energías y, por tanto, los recursos económicos, están puestos mayoritariamente en la persecución del delito y las víctimas acaban siendo instrumentalizadas con el objetivo de desarticular redes</p></div><p class="article-text">
        La trata de mujeres y ni&ntilde;as con fines de explotaci&oacute;n sexual (TSH-FES) es una grave vulneraci&oacute;n de los derechos humanos y una de las formas m&aacute;s desgarradoras de violencia de g&eacute;nero &#9472;la que reciben las mujeres por el mero hecho de serlo. Porque, aunque existe el tr&aacute;fico de personas con otros fines y tambi&eacute;n algunos hombres y ni&ntilde;os v&iacute;ctimas de trata con fines de explotaci&oacute;n sexual (VTSH-FES), el porcentaje de mujeres nos indica que la TSH-FES tiene g&eacute;nero. Cada a&ntilde;o entre 600.000 y 800.000 personas cruzan las fronteras internacionales como victimas de trata y el 80% son mujeres. Y si hablamos de trata con fines de explotaci&oacute;n sexual, encontramos un aplastante 98% de mujeres y ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Esto es debido, principalmente, a la feminizaci&oacute;n de la pobreza y las diferentes violencias de g&eacute;nero que sufrimos las mujeres desde ni&ntilde;as y que nos sit&uacute;an en situaciones de mayor vulnerabilidad. Adem&aacute;s del hecho que la demanda de prostituci&oacute;n en los pa&iacute;ses de destino es, por supuesto, de mujeres.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>La lucha contra la trata, ciega a las necesidades de las sobrevivientes</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como psic&oacute;loga feminista y experta en violencia de g&eacute;nero, al empezar a tomar contacto con este &aacute;mbito, me impact&oacute; lo lejos que est&aacute; la mirada de las v&iacute;ctimas de TSH-FES. Las energ&iacute;as y, por ende, los recursos econ&oacute;micos, est&aacute;n puestos mayoritariamente en la persecuci&oacute;n del delito y las intervenciones que ponen en el centro a las mujeres y ni&ntilde;as son minoritarias. Todo gira alrededor del delito y su persecuci&oacute;n por lo que en la mayor&iacute;a de espacios la presencia policial es abrumadora y el discurso jur&iacute;dico imperante. Espacios que acaban siendo ocupados por hombres que, a pesar de las buenas intenciones y de estar sensibilizados, tienen la urgencia de obtener datos por lo que las v&iacute;ctimas acaban siendo instrumentalizadas con el objetivo de desarticular redes. En relaci&oacute;n a esto, Women&acute;s link advierte de que algunas mujeres deciden colaborar pero acaban perdiendo la protecci&oacute;n despu&eacute;s de que las autoridades consideren que su informaci&oacute;n no es relevante.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Las profesionales de los servicios de identificaci&oacute;n y atenci&oacute;n acabamos dej&aacute;ndonos arrastrar por esa maquinaria y, sin darnos cuenta, dejamos que una vez mas se acabe reproduciendo el esquema cl&aacute;sico de &ldquo;el salvador&rdquo; y &ldquo;la salvada&rdquo; de las garras del hombre malvado. Unos h&eacute;roes que tienen el poder, la sabidur&iacute;a y la fuerza, y unas mujeres desvalidas y sin agencia.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Con esto no quiero menospreciar el trabajo de las personas que se encargan de nuestra seguridad y persiguen el delito aunque s&iacute; evidenciar que ocupan demasiado espacio y hay otras actrices, como las profesionales de las diferentes ONG y servicios sociales y, sobre todo las mujeres y ni&ntilde;as v&iacute;ctimas de trata con fines de explotaci&oacute;n. Son supervivientes. Han sido violentadas sistem&aacute;ticamente y demuestran ser mucho m&aacute;s fuertes que quienes son reconocidos como h&eacute;roes.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Otro de los elementos que desplazan nuestra mirada es el encarnizado debate en el que estamos inmersas muchas feministas sobre la prostituci&oacute;n. Aqu&iacute; no voy a hablar de prostituci&oacute;n s&iacute; o no,&nbsp; voy a c&eacute;ntrame en la trata. Aqu&iacute; no hay debate.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>V&iacute;ctimas de primera y de segunda</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como ocurre en otras formas de violencia de g&eacute;nero, hay v&iacute;ctimas de trata de primera y de segunda. La &lsquo;buena&rsquo; v&iacute;ctima de trata, la que todo el mundo reconoce y para la cual es relativamente f&aacute;cil activar todos los dispositivos de protecci&oacute;n y atenci&oacute;n integral, es aquella que, adem&aacute;s de autoidentificarse (reconocerse a si misma como v&iacute;ctima de trata), est&aacute; dispuesta a denunciar y, adem&aacute;s, su historia le sirve a la polic&iacute;a para sus investigaciones. Hay que tener en cuenta que suelen ser mujeres inmigrantes en el pa&iacute;s de destino sin otra red de &ldquo;apoyo&rdquo; que la red de tratantes, por lo que podemos imaginarnos lo dif&iacute;cil que es para ellas dar este paso.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Las v&iacute;ctimas de segunda son las malas mujeres. Aquellas que no se identifican como v&iacute;ctimas de trata porque para atraparlas en esas redes les hicieron creer que decid&iacute;an algo. Aquellas que no se pueden ver a ellas mismas como esa v&iacute;ctima de trata encadenada, porque las cadenas son invisibles. Aquellas que toman drogas, una de las cadenas, pues borrachas y drogadas son m&aacute;s vulnerables y menos cre&iacute;bles. Aquellas que son mujeres trans, mujeres de segunda. Aquellas enamoradas de su tratante: Otra de las cadenas. Aquellas que no romper&aacute;n nunca del todo con la red que las trajo porque, a pesar de todo, ahora est&aacute;n mejor que antes o, simplemente, porque son las &uacute;nicas personas a las que pueden recurrir cuando tienen un problema y las entienden mucho mejor que las profesionales de turno a las que se nos escapan muchos c&oacute;digos culturales. Esta es una de las cosas que m&aacute;s atrapa, pues muchas veces no hay posibilidad de distinci&oacute;n entre red de apoyo y red opresora. As&iacute; como el haber vivido previamente situaciones de violencia. En palabras de Amelia Tiganus, activista feminista superviviente de trata, &ldquo;te lo venden como una liberaci&oacute;n. Y lo es si te han quebrado antes&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>La trampa del patriarcado</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de las dificultades principales de la lucha contra la trata es que la mayor&iacute;a de las v&iacute;ctimas no son identificadas y, por tanto, no tienen acceso a asistencia o protecci&oacute;n. Esto tiene mucho que ver con la falta de perspectiva de g&eacute;nero en el an&aacute;lisis de las historias de vida y con la polaridad a la que est&aacute; sometido el debate sobre la prostituci&oacute;n y que pretende que las prostitutas encajen en la casilla de &ldquo;prostituci&oacute;n voluntaria&rdquo; o &ldquo;trata con fines sexuales&rdquo;. &iquest;D&oacute;nde est&aacute; el l&iacute;mite entre lo elegido y lo no elegido? Nos encontramos en el trabajo diario un gran n&uacute;mero de casos que est&aacute;n en ese &ldquo;limbo&rdquo; por definir y con los que vamos a contracorriente. Porque, entre otras cosas, cuando las profesionales las identificamos y la mujer no se autoidentifica, restamos agencia a la mujer.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&nbsp;</strong>En este sentido, deber&iacute;amos fijarnos m&aacute;s en el trabajo que llevamos realizando durante a&ntilde;os con las mujeres que han vivido violencia de g&eacute;nero en la pareja. El feminismo ha estado siempre muy presente en la lucha contra este tipo de violencia. Tambi&eacute;n en el dise&ntilde;o de los servicios y en el modelo de intervenci&oacute;n. Ahora, al menos en Catalu&ntilde;a, no es necesaria la denuncia para acceder a los diferentes recursos. Es habitual que una profesional detecte una situaci&oacute;n de violencia de g&eacute;nero en la pareja y que la mujer no identifique como tal lo que le est&aacute; pasando, pero no por ello decimos que su situaci&oacute;n es &ldquo;voluntaria&rdquo;. Como en el caso de las mujeres v&iacute;ctimas de trata, muchas veces no tienen&nbsp; forma de enunciar lo que les ocurre y la naturalizaci&oacute;n interiorizada de las distintas violencias vividas juega un papel de invisibilidad para ellas, lo cual bloquea el proceso de identificaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Cuando esto ocurre, las personas que trabajamos en este &aacute;mbito, en general coincidiremos en la necesidad de que esta mujer tenga un espacio para trabajar la conciencia de estar en situaci&oacute;n de violencia y esto ser&aacute; un proceso m&aacute;s o menos largo, en funci&oacute;n de la sofisticaci&oacute;n del enga&ntilde;o y la manipulaci&oacute;n a la que est&eacute; sometida. Y, por supuesto, en funci&oacute;n de las posibilidades que pueda&nbsp; percibir como alternativas a la situaci&oacute;n actual, en funci&oacute;n del nivel de bloqueo emocional, de los riesgos, de las renuncias que tenga que hacer, del miedo, de su da&ntilde;o en la identidad y autoestima, entre otros elementos. Todo esto es lo que las mujeres sobrevivientes de la trata tendr&iacute;an que tener la oportunidad de abordar, a su ritmo y est&eacute;n en el momento que est&eacute;n. Sean conscientes o no. Simplemente, dando lugar al malestar que ellas expresen y teniendo la oportunidad de resignificar su historia.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;En la trata con fines sexuales, como violencia de g&eacute;nero que es, lo que opera en la base tiene que ver con la trampa del patriarcado y s&oacute;lo puede desarticularse con perspectiva feminista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Míriam Vázquez Santiago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/trata-explotacion-sexual-mujeres-patriarcado_132_3175651.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Sep 2017 13:09:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual: una urgencia en la agenda feminista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El tràfic de dones i nenes amb finalitat d’explotació sexual: una urgència a l’agenda feminista]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/trata-dones-patriarcat-explotacio-sexual_132_3175659.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8ebdeb8-0a51-4b58-b644-202ecdeba07b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El tràfic de dones i nenes amb finalitat d’explotació sexual: una urgència a l’agenda feminista"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Les energies i, per tant, els recursos econòmics, estan posats majoritàriament en la persecució del delicte i les víctimes acaben sent instrumentalitzades amb l'objectiu de desarticular xarxes</p></div><p class="article-text">
        El tr&agrave;fic de dones i nenes amb finalitats d'explotaci&oacute; sexual &eacute;s una greu vulneraci&oacute; dels drets humans i una de les formes m&eacute;s cruentes de viol&egrave;ncia de g&egrave;nere &#9472;la que reben les dones pel simple fet de ser-ho. Perqu&egrave;, encara que existeix el tr&agrave;fic de persones amb altres finalitats i tamb&eacute; alguns homes i nens v&iacute;ctimes de tr&agrave;fic amb finalitats d'explotaci&oacute; sexual, el percentatge de dones ens indica que aquest fenomen t&eacute; g&egrave;nere. Cada any entre 600.000 i 800.000 persones creuen les fronteres internacionals com a v&iacute;ctimes de tr&agrave;fic i el 80% s&oacute;n dones. I si parlem de tr&agrave;fic amb finalitats d'explotaci&oacute; sexual, trobem un aclaparador 98% de dones i nenes.
    </p><p class="article-text">
        A l&rsquo;arrel, trobem, principalment, la feminitzaci&oacute; de la pobresa i les diferents viol&egrave;ncies de g&egrave;nere que vivim les dones des de nenes i que ens situen en situacions de major vulnerabilitat. A m&eacute;s del fet que la demanda de prostituci&oacute; als pa&iuml;sos de destinaci&oacute; &eacute;s, per descomptat, de dones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Una lluita cega a les necessitats de les supervivents</strong>
    </p><p class="article-text">
        Com a psic&ograve;loga feminista i experta en viol&egrave;ncia de g&egrave;nere, en comen&ccedil;ar a prendre contacte amb aquest &agrave;mbit, em va impactar com de lluny est&agrave; la mirada de les v&iacute;ctimes de tr&agrave;fic amb finalitat d'explotaci&oacute; sexual. Les energies i, per tant, els recursos econ&ograve;mics, estan posats majorit&agrave;riament en la persecuci&oacute; del delicte i les intervencions que posen al centre a les dones i nenes s&oacute;n minorit&agrave;ries. Tot gira al voltant del delicte i la seva persecuci&oacute; i, aix&iacute;, en la majoria d'espais, la pres&egrave;ncia policial &eacute;s aclaparant i el discurs jur&iacute;dic imperant. S&oacute;n espais que acaben sent ocupats per homes que, malgrat les bones intencions i d'estar sensibilitzats, tenen la urg&egrave;ncia d'obtenir dades, cosa per la qual les v&iacute;ctimes acaben sent instrumentalitzades amb l'objectiu de desarticular xarxes. Al respecte, Women&acute;s link adverteix que algunes dones decideixen col&middot;laborar, per&ograve; que acaben perdent la protecci&oacute; despr&eacute;s que les autoritats considerin que la seva informaci&oacute; no &eacute;s rellevant.
    </p><p class="article-text">
        Les professionals dels serveis d'identificaci&oacute; i atenci&oacute; acabem deixant-nos arrossegar per aquesta maquin&agrave;ria i, sense adonar-nos-en, deixem que una vegada m&eacute;s s'acabi reproduint l'esquema cl&agrave;ssic de &ldquo;el salvador&rdquo; i &ldquo;la salvada&rdquo; de les urpes de l'home malvat. Uns herois que tenen el poder, la saviesa i la for&ccedil;a, i unes dones desvalgudes i sense ag&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        Amb aix&ograve; no vull menysprear el treball de les persones que s'encarreguen de la nostra seguretat i persegueixen el delicte, encara que s&iacute; evidenciar que ocupen massa espai i que hi ha altres actrius, com les professionals de les diferents ONG i serveis socials i, sobretot, les dones i nenes v&iacute;ctimes de tr&agrave;fic amb finalitat d'explotaci&oacute;. S&oacute;n supervivents. Han estat violentades sistem&agrave;ticament i demostren ser molt m&eacute;s fortes que els qui s&oacute;n reconeguts com a herois.
    </p><p class="article-text">
        Un altre dels elements que desplacen la mirada &eacute;s l'aferrissat debat en qu&egrave; estem immerses moltes feministes sobre la prostituci&oacute;. Aqu&iacute; em centrar&eacute; en el tr&agrave;fic per a l&rsquo;explotaci&oacute; sexual. Aqu&iacute; no hi ha debat.
    </p><p class="article-text">
        <strong>V&iacute;ctimes de primera i de segona</strong>
    </p><p class="article-text">
        Com passa en altres formes de viol&egrave;ncia de g&egrave;nere, hi ha v&iacute;ctimes de tr&agrave;fic de primera i de segona. La &ldquo;bona&rdquo; v&iacute;ctima, la que tothom reconeix i per a la qual &eacute;s relativament f&agrave;cil activar tots els dispositius de protecci&oacute; i atenci&oacute; integral, &eacute;s aquella que, a m&eacute;s d'autoidentificar-se (recon&egrave;ixer-se a si mateixa com a v&iacute;ctima de tr&agrave;fic amb finalitat d&rsquo;explotaci&oacute; sexual), est&agrave; disposada a denunciar i, a m&eacute;s, la seva hist&ograve;ria serveix a la policia per a les seves investigacions. Cal tenir en compte que solen ser dones immigrants al pa&iacute;s de destinaci&oacute; sense una altra xarxa de &ldquo;suport&rdquo; que la xarxa d&rsquo;explotadors. Hem d&rsquo;imaginar-nos com de dif&iacute;cil resulta per a elles fer el pas.
    </p><p class="article-text">
        Les v&iacute;ctimes de segona s&oacute;n les males dones. Aquelles que no s'identifiquen com a v&iacute;ctimes de tr&agrave;fic per a l&rsquo;explotaci&oacute; sexual perqu&egrave; per atrapar-les en aquestes xarxes els van fer creure que decidien alguna cosa. Aquelles que no es poden veure&rsquo;s com una v&iacute;ctima encadenada, perqu&egrave; les cadenes s&oacute;n invisibles. Aquelles que prenen drogues, una de les cadenes, perqu&egrave; borratxes i drogades s&oacute;n m&eacute;s vulnerables i menys cre&iuml;bles. Aquelles que s&oacute;n dones trans, dones de segona. Aquelles enamorades del seu explotador: una altra de les cadenes. Aquelles que no trencaran mai del tot amb la xarxa que les va portar perqu&egrave;, malgrat tot, ara estan millor que abans o, simplement, perqu&egrave; s&oacute;n les &uacute;niques persones a les quals poden rec&oacute;rrer quan tenen un problema i les entenen molt millor que les professionals de torn, a les quals se'ns escapen molts codis culturals. Aquesta &eacute;s una de les coses que m&eacute;s atrapa, perqu&egrave; moltes vegades no hi ha possibilitat de distinci&oacute; entre xarxa de suport i xarxa opressora. Aix&iacute; com tamb&eacute; atrapa haver viscut pr&egrave;viament situacions de viol&egrave;ncia. En paraules d'Amelia Tiganus, activista feminista supervivent de tr&agrave;fic per a l&rsquo;explotaci&oacute; sexual, &ldquo;t'ho venen com un alliberament. I ho &eacute;s si t'han trencat abans&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El parany del patriarcat</strong>
    </p><p class="article-text">
        Una de les dificultats principals de la lluita contra el tr&agrave;fic amb finalitat d&rsquo;explotaci&oacute; sexual &eacute;s que la majoria de les v&iacute;ctimes no s&oacute;n identificades i, per tant, no tenen acc&eacute;s a assist&egrave;ncia o protecci&oacute;. Aix&ograve; t&eacute; molt a veure amb la falta de perspectiva de g&egrave;nere en l'an&agrave;lisi de les hist&ograve;ries de vida i amb la polaritat a la qual est&agrave; sotm&egrave;s el debat sobre la prostituci&oacute; i que pret&eacute;n que les prostitutes encaixin en la casella de &ldquo;prostituci&oacute; volunt&agrave;ria&rdquo; o &ldquo;tr&agrave;fic amb finalitats sexuals&rdquo;. On est&agrave; el l&iacute;mit entre el que &eacute;s escollit i el que no? Ens trobem, amb el treball diari, un gran nombre de casos que estan en aquest &ldquo;llimbs&rdquo; per definir i amb els quals anem a contracorrent. Perqu&egrave;, entre altres coses, quan les professionals les identifiquem i la dona no s'autoidentifica, restem ag&egrave;ncia a la dona.
    </p><p class="article-text">
        En aquest sentit, haur&iacute;em de fixar-nos m&eacute;s en el treball que fa anys que fem amb les dones que han viscut viol&egrave;ncia de g&egrave;nere en la parella. El feminisme ha estat sempre molt present en la lluita contra aquest tipus de viol&egrave;ncia. Tamb&eacute; en el disseny dels serveis i en el model d'intervenci&oacute;. Ara, almenys a Catalunya, no &eacute;s necess&agrave;ria la den&uacute;ncia per accedir als diferents recursos. &Eacute;s habitual que una professional detecti una situaci&oacute; de viol&egrave;ncia de g&egrave;nere en la parella i que la dona no identifiqui com a tal el que li est&agrave; passant, per&ograve; no per aix&ograve; diem que la seva situaci&oacute; &eacute;s &ldquo;volunt&agrave;ria&rdquo;. Com en el cas de les dones v&iacute;ctimes de tr&agrave;fic amb finalitat d&rsquo;explotaci&oacute; sexual, moltes vegades no tenen forma d'enunciar el que els passa i la naturalitzaci&oacute; interioritzada de les diferents viol&egrave;ncies viscudes juga un paper d'invisibilitat per a elles, cosa que bloqueja el proc&eacute;s d'identificaci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Quan aix&ograve; ocorre, les persones que treballem en aquest &agrave;mbit, en general coincidirem en la necessitat que aquesta dona tingui un espai per treballar la consci&egrave;ncia d'estar en situaci&oacute; de viol&egrave;ncia i aix&ograve; ser&agrave; un proc&eacute;s m&eacute;s o menys llarg, en funci&oacute; de la sofisticaci&oacute; de l'engany i la manipulaci&oacute; a la qual estigui sotmesa. I, per descomptat, en funci&oacute; de les possibilitats que pugui&nbsp; percebre com a alternatives a la situaci&oacute; actual, en funci&oacute; del nivell de bloqueig emocional, dels riscos, de les ren&uacute;ncies que hagi de fer, de la por, del dany a la seva identitat i autoestima, entre altres elements. Tot aix&ograve; &eacute;s el que les dones supervivents del tr&agrave;fic per a l&rsquo;explotaci&oacute; sexual haurien de tenir l'oportunitat d'abordar, al seu ritme i estiguin en el &nbsp;moment que estiguin. Siguin conscients o no. Simplement, donant espai al malestar que expressin i tenint l'oportunitat de resignificar la seva hist&ograve;ria.
    </p><p class="article-text">
        En el tr&agrave;fic amb finalitats sexuals, com a viol&egrave;ncia de g&egrave;nere que &eacute;s, el que opera a la base t&eacute; a veure amb el parany del patriarcat i nom&eacute;s pot desarticular-se amb perspectiva feminista.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Míriam Vázquez Santiago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/trata-dones-patriarcat-explotacio-sexual_132_3175659.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 23 Sep 2017 13:00:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El tràfic de dones i nenes amb finalitat d’explotació sexual: una urgència a l’agenda feminista]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La violència de gènere sí que té gènere]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/violencia-genere_132_3419758.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57533862-7e9b-4b30-aac9-912b7e47be77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La violència de gènere sí que té gènere"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Informar que una dona lesbiana ha assassinat la seva parella no pot esdevenir un recurs per qüestionar la violència masclista</p></div><p class="article-text">
        No vol&iacute;em visibilitat l&egrave;sbica? Doncs l'hem tingut, i de quina manera. En les darreres dues setmanes, les lesbianes hem estat presents en els mitjans de comunicaci&oacute;. Per&ograve; no perqu&egrave; el 26 d'abril fos el dia de la visibilitat l&egrave;sbica i s'hagi aprofitat la data per fer-se'n ress&ograve; i difondre representacions positives i empoderants del lesbianisme i de les dones lesbianes. No. Ha estat, nom&eacute;s, arran d'un trist succ&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        L'assassinat de Pilar, per part de la seva parella, Ana Mar&iacute;a, a Barcelona, ens ha fet assistir a una desfilada medi&agrave;tica d'estereotips i prejudicis contra les lesbianes: borratxes, agressives i violentes, amb mal aspecte, marginals... De l'arbre caigut tothom en fa estelles, i el tractament lesbof&ograve;bic del cas pot enfortir el posicionament neomasclista que q&uuml;estiona la viol&egrave;ncia de g&egrave;nere.
    </p><p class="article-text">
        Els aliats del patriarcat han vist en el cas d'assessinat una ocasi&oacute; per fer sonar, a trav&eacute;s dels seus mitjans, la idea que la viol&egrave;ncia de g&egrave;nere no t&eacute; g&egrave;nere. Han aprofitat per refor&ccedil;ar els discursos que relativitzen i minimitzen la viol&egrave;ncia que exerceixen els homes contra les dones, una pand&egrave;mia mundial que resulta ser la primera causa de mort de les dones al m&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Com molt b&eacute; ha denunciat en un article l'Observatori Cr&iacute;tic dels Mitjans Media.cat, si les persones professionals ja demostren dificultats per no mal-tractar els assassinats masclistes a les not&iacute;cies, en aquest cas, encara se'ls en presenten m&eacute;s: l'oportunisme dels discursos neomasclistes, el desconeixement social sobre la viol&egrave;ncia intrag&egrave;nere i els estereotips sobre les lesbianes.
    </p><p class="article-text">
        Per a nosaltres, &eacute;s inevitable pensar en l'impacte que aquest tsunami demonitzador pot tenir en nenes i joves amb pocs referents positius de lesbianes p&uacute;bliques. A alguns/es professionals dels mitjans, sembla, per&ograve;, que ni se'ls ha passat pel cap.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Com es construeix la lesbof&ograve;bia i es visibilitza (o invisibilitza) les lesbianes </strong>
    </p><p class="article-text">
        Si la interseccionalitat entre les viol&egrave;ncies masclistes i el consum de subst&agrave;ncies &minus;mai causal- est&agrave; molt poc estudiada i hi ha pocs apropaments rigorosos al tema, aix&iacute; com escassos recursos per abordar-ho, davant la viol&egrave;ncia intrag&egrave;nere, encara n'hi ha menys. De fet, es pot dir, directament, que gens.
    </p><p class="article-text">
        En aquest cas, l'alcoholisme de les dues &eacute;s conegut i ha estat central en totes les not&iacute;cies com a element criminalitzador i de sanci&oacute; social. De fet, a difer&egrave;ncia dels casos de viol&egrave;ncia masclista, no ha actuat com a discurs justificador i exculpatori del tipus &ldquo;era un bon home per&ograve; quan bevia es posava agressiu&rdquo;- al que ja estem acostumades-, si no que ha estat doblement culpabilitzador; com si es tract&eacute;s d'una mort anunciada perqu&egrave; eren &ldquo;dues borratxes&rdquo; i res podia fer-se per elles.
    </p><p class="article-text">
        En la mateixa l&iacute;nia, les informacions donades sobre el barri de la parella, que vivia en un pis de protecci&oacute; oficial i que rebia ajuts socials, remarca que eren dones pobres i incorpora estereotips al sac, que reforcen els prejudicis que associen lesbianisme i marginalitat i incrementen el rebuig social cap al col&middot;lectiu.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lesbiana corpulenta=home i lesbiana menuda=dona. </strong>
    </p><p class="article-text">
        La forma en qu&egrave; alguns mitjans han presentat la relaci&oacute; entre l'Ana Maria i la Pilar, com una relaci&oacute; entre una dona corpulenta i una altra de menuda, perpetua el maniqueisme lesbiana masculina dolenta i femenina bona.
    </p><p class="article-text">
        En aquest cas, trobem la reiterada associaci&oacute; entre lesbianisme i manca de feminitat que implica maldat i, al pol oposat, la lesbiana femenina v&iacute;ctima, menys dolenta, per&ograve; tamb&eacute; menys lesbiana, en tant que alienada i submisa.
    </p><p class="article-text">
        Tamb&eacute; influeix en l&acute;imaginari col&middot;lectiu, tot alimentant la idea simplista que les parelles homosexuals estan formades per una persona que fa de dona i l&acute;altre que fa d&acute;home. Ambdues representacions s&oacute;n molt perjudicials per a les dones, perqu&egrave; invisibilizen la diversitat de les experi&egrave;ncies identit&agrave;ries, culturals i socials de ser lesbiana, a l'assentar la visi&oacute; maniquea de masculines i femenines i perpetuar la visi&oacute; de la masculinitat com a exclusiva dels barons. Transgredir-la, com fan les dones masculines, denota malaltia, amena&ccedil;a i perill social.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Viol&egrave;ncia intrag&egrave;nere i viol&egrave;ncia de g&egrave;nere</strong>
    </p><p class="article-text">
        La not&iacute;cia que una dona lesbiana ha assassinat la seva parella no pot ser mai m&eacute;s el recurs per tornar a q&uuml;estionar la viol&egrave;ncia masclista. La base de la viol&egrave;ncia de g&egrave;nere &eacute;s precisament el &ldquo;g&egrave;nere&rdquo; com a sistema d'organitzaci&oacute; social que estableix una jerarquia entre homes i dones.
    </p><p class="article-text">
        Aquest succ&eacute;s hauria de ser l'oportunitat per reflexionar i aprofundir en les caracter&iacute;stiques pr&ograve;pies de la problem&agrave;tica i en els factors que s'entrecreuen quan parlem de viol&egrave;ncia en relacions sexo-afectives entre lesbianes. La viol&egrave;ncia intrag&egrave;nere o entre parelles del mateix g&egrave;nere &eacute;s una realitat que existeix, una realitat complexa i desconeguda que potser s&acute;est&agrave; visibilitzant a mesura que es van visibilitzant les relacions sexo-afectives diverses.
    </p><p class="article-text">
        Per tant, aquest fet hauria de fer-nos reflexionar sobre les especificitats d'aquest tipus de viol&egrave;ncia i de com ens podem dotar d'eines per a prevenir-la. Per explicar i intervenir en aquest fenomen podem trobar punts en com&uacute; amb la viol&egrave;ncia masclista en la parella (la que exerceix l&acute;home contra la dona); totes les persones hem estat socialitzades en el patriarcat, hem begut dels mites de l&acute;amor rom&agrave;ntic i com a model hem tingut, majorit&agrave;riament, les relacions mon&ograve;games heterosexuals i, a m&eacute;s, les conseq&uuml;&egrave;ncies de la persona que rep la viol&egrave;ncia s&oacute;n molt similars.
    </p><p class="article-text">
        El repte est&agrave; en poder trobar les especificitats i en aprofitar el moment per articular aliances i reivindicacions, posar el focus en la manca d'espais d'atenci&oacute; i acompanyament especialitzat per les persones LGTBI i demanar a les institucions els recursos i instruments necessaris per l&acute;abordatge espec&iacute;fic de la viol&egrave;ncia intrag&egrave;nere, mai per tornar a culpabilitzar les dones, contribuir a incrementar els estereotips cap a les lesbianes o retrocedir en els drets que, des dels feminismes, hem aconseguit.
    </p><p class="article-text">
        La maquin&agrave;ria del patriarcat demostra una gran capacitat adaptativa. Les persones i institucions compromeses amb l'equitat no podem quedar enrere, ni en paraules per rebatre-la ni en recursos per cultivar respostes efectives a les viol&egrave;ncies amb qu&egrave; se'ns presenta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Míriam Solá, Míriam Vázquez Santiago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/violencia-genere_132_3419758.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 04 May 2017 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La violència de gènere sí que té gènere]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Lesbianas,Violencia de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La violencia de género sí tiene género]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/violencia-genero_132_3419752.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57533862-7e9b-4b30-aac9-912b7e47be77_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La violencia de género sí tiene género"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Informar que una mujer lesbiana ha asesinado su pareja no puede acontecer un recurso para cuestionar la violencia machista</p></div><p class="article-text">
        &iquest;No quer&iacute;amos visibilidad l&eacute;sbica? Pues la hemos tenido. Y de qu&eacute; manera. En las &uacute;ltimas dos semanas, las lesbianas hemos estado presentes en los medios de comunicaci&oacute;n. Pero no porque el 26 de abril fuera el d&iacute;a de la visibilidad l&eacute;sbica y se haya aprovechado la fecha para hacerse eco y difundir representaciones positivas y empoderantes del lesbianismo y de las mujeres lesbianas. No. Ha sido, s&oacute;lo, a ra&iacute;z de un triste suceso.
    </p><p class="article-text">
        El asesinato de Pilar por parte de su pareja, Ana Mar&iacute;a, en Barcelona, nos ha hecho asistir a un desfile medi&aacute;tico de estereotipos y prejuicios contra las lesbianas: borrachas, agresivas y violentas, con mal aspecto, marginales... Del &aacute;rbol ca&iacute;do todo el mundo hace astillas, y el tratamiento lesbof&oacute;bico del caso puede fortalecer el posicionamiento neomachista que cuestiona la violencia de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Los aliados del patriarcado han visto en el caso de asesinato una ocasi&oacute;n para hacer sonar, a trav&eacute;s de sus medios, la idea de que la violencia de g&eacute;nero no tiene g&eacute;nero. Han aprovechado para reforzar los discursos que relativizan y minimizan la violencia que ejercen los hombres contra las mujeres, una pandemia mundial que resulta ser la primera causa de muerte de las mujeres en el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Como muy bien ha denunciado en un art&iacute;culo el Observatorio Cr&iacute;tico de los Medios Media.cat, si los/las profesionales ya demuestran dificultades para no mal-tratar los asesinados machistas en las noticias, en este caso, todav&iacute;a se les presentan m&aacute;s dificultades: el oportunismo de los discursos neomachistas, el desconocimiento social sobre la violencia intrag&eacute;nero y los estereotipos sobre las lesbianas.
    </p><p class="article-text">
        Para nosotras, es inevitable pensar en el impacto que este tsunami demonizador puede tener en ni&ntilde;as y j&oacute;venes con pocos referentes positivos de lesbianas p&uacute;blicas. A algunos/as profesionales de los medios, parece, pero, que ni se les ha pasado por la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        <strong>C&oacute;mo se construye la lesbofobia y se visibiliza (o invisibiliza) a las lesbianas </strong>
    </p><p class="article-text">
        Si la interseccionalidad entre las violencias machistas y el consumo de sustancias &ndash;nunca causal&ndash; est&aacute; muy poco estudiada y hay pocos acercamientos rigurosos al tema, as&iacute; como escasos recursos para abordarlo, ante la violencia intrag&eacute;nero, todav&iacute;a hay menos. De hecho, se puede decir, directamente, que no hay.
    </p><p class="article-text">
        En este caso, el alcoholismo de las dos es conocido y ha sido central en todas las noticias como elemento criminalizador y de sanci&oacute;n social. De hecho, a diferencia de los casos de violencia machista, no ha actuado como discurso justificador y exculpatorio del tipo &ldquo;era un buen hombre pero cuando beb&iacute;a se pon&iacute;a agresivo&rdquo; &ndash;al que ya estamos acostumbradas&ndash;, sino que ha sido doblemente culpabilizador; como si se tratara de una muerte anunciada porque eran &ldquo;dos borrachas&rdquo; y nada pod&iacute;a hacerse por ellas.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, las informaciones dadas sobre el barrio de la pareja, que viv&iacute;a en un piso de protecci&oacute;n oficial y que recib&iacute;a ayudas sociales, remarcan que eran mujeres pobres e incorpora estereotipos al saco, que refuerzan los prejuicios que asocian lesbianismo y marginalidad e incrementan el rechazo social hacia el colectivo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lesbiana corpulenta = hombre y lesbiana menuda = mujer</strong>
    </p><p class="article-text">
        La forma en la que algunos medios han presentado la relaci&oacute;n entre Ana Maria y Pilar, como una relaci&oacute;n entre una mujer corpulenta y otra menuda, perpet&uacute;a el manique&iacute;smo lesbiana masculina mala y femenina buena.
    </p><p class="article-text">
        En este caso, encontramos la reiterada asociaci&oacute;n entre lesbianismo y carencia de feminidad que implica maldad y, al polo opuesto, la lesbiana femenina v&iacute;ctima, menos mala, pero tambi&eacute;n menos lesbiana, en cuanto que alienada y sumisa.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n influye en el imaginario colectivo, alimentando la idea simplista que las parejas homosexuales est&aacute;n formadas por una persona que hace de mujer y otra que hace de hombre. Ambas representaciones son muy perjudiciales para las mujeres, porque invisibilizan la diversidad de las experiencias identitarias, culturales y sociales de ser lesbiana, al asentar la visi&oacute;n maniquea de masculinas y femeninas y perpetuar la visi&oacute;n de la masculinidad como exclusiva de los varones. Transgredirla, como hacen las mujeres masculinas, denota enfermedad, amenaza y peligro social.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Violencia intrag&eacute;nero y violencia de g&eacute;nero</strong>
    </p><p class="article-text">
        La noticia de que una mujer lesbiana ha asesinado a su pareja no puede ser nunca m&aacute;s el recurso para volver a cuestionar la violencia machista. La base de la violencia de g&eacute;nero es, precisamente, el &ldquo;g&eacute;nero&rdquo;, como sistema de organizaci&oacute;n social que establece una jerarqu&iacute;a entre hombres y mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Este suceso tendr&iacute;a que ser una oportunidad para reflexionar y profundizar en las caracter&iacute;sticas propias de la problem&aacute;tica y en los factores que se entrecruzan cuando hablamos de violencia en relaciones sexo-afectivas entre lesbianas. La violencia intrag&eacute;nero o entre parejas del mismo g&eacute;nero es una realidad que existe, una realidad compleja y desconocida que quiz&aacute;s se est&aacute; visibilizando en la medida que se van visibilizando las relaciones sexo-afectivas diversas.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, este hecho tendr&iacute;a que hacernos reflexionar sobre las especificidades de este tipo de violencia y de c&oacute;mo nos podemos dotar de herramientas para prevenirla. Para explicar e intervenir en este fen&oacute;meno, podemos encontrar puntos en com&uacute;n con la violencia machista en la pareja (la que ejerce el hombre contra la mujer); todas las personas hemos sido socializadas en el patriarcado, hemos bebido de los mitos del amor rom&aacute;ntico y como modelo hemos tenido, mayoritariamente, las relaciones mon&oacute;gamas heterosexuales y, adem&aacute;s, las consecuencias de la persona que recibe la violencia son muy similares.
    </p><p class="article-text">
        El reto radica en poder encontrar las especificidades y aprovechar el momento para articular alianzas y reivindicaciones, poner el foco en la carencia de espacios de atenci&oacute;n y acompa&ntilde;amiento especializado para las personas LGTBI y pedir a las instituciones los recursos e instrumentos necesarios para el abordaje espec&iacute;fico de la violencia intrag&eacute;nero, nunca para volver a culpabilizar a las mujeres, contribuir a incrementar los estereotipos hacia las lesbianas o retroceder en los derechos que, desde los feminismos, hemos conseguido.
    </p><p class="article-text">
        La maquinaria del patriarcado demuestra una gran capacidad adaptativa. Las personas e instituciones comprometidas con la equidad no podemos quedar atr&aacute;s, ni en palabras para rebatirla ni en recursos para cultivar respuestas efectivas a las violencias con que se nos presenta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Míriam Solá, Míriam Vázquez Santiago]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/catalunya/opinions/violencia-genero_132_3419752.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 03 May 2017 18:23:59 +0000]]></pubDate>
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