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    <title><![CDATA[elDiario.es - Alberto R. Guardiola]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/alberto_rios/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Alberto R. Guardiola]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Repartiendo niños y hamburguesas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/repartiendo-ninos-hamburguesas_132_8072917.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6af76621-b41b-427a-9a55-00975ec765a6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Repartiendo niños y hamburguesas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No es lo mismo centrarme en mi trabajo cuando mi dedicación es exclusiva, que tener un contrato de cuatro horas, y verme obligado a completar mi salario con un minijob. Llevar niños por la mañana, y repartir hamburguesas en moto por la tarde hasta las 11 de la noche. ¿Qué puede salir mal?</p></div><p class="article-text">
        <em>De esta pandemia saldremos mejores</em>, dec&iacute;an. <em>Todo saldr&aacute; bien</em>, repet&iacute;an. Pero parece que la Consejer&iacute;a de Educaci&oacute;n, con su antivacunas al frente, no est&aacute; por la labor.
    </p><p class="article-text">
        El pasado viernes la Consejer&iacute;a anunci&oacute; la publicaci&oacute;n de un nuevo convenio marco para la contrataci&oacute;n del transporte escolar en la Regi&oacute;n de Murcia. Un convenio que rompe el pacto alcanzado con el sector en oto&ntilde;o y que supone una bajada del precio de salida de hasta un 30% respecto al anterior contrato, que data de 2009. En estos &uacute;ltimos 12 a&ntilde;os no se han incrementado las tarifas, pero s&iacute; ha subido el precio del gasoil, impuestos, la electricidad y los convenios, entre otras variables. Es inevitable pensar en c&oacute;mo afrontar&aacute;n las empresas de transporte (la gran mayor&iacute;a, peque&ntilde;as y medianas empresas familiares murcianas) esta nueva situaci&oacute;n y c&oacute;mo recortar costes para poder asumir las nuevas condiciones. Parece evidente que no s&oacute;lo la renovaci&oacute;n y mantenimiento de la flota de autobuses se ver&aacute; seriamente comprometida, adquiriendo veh&iacute;culos m&aacute;s simples y menos dotados tecnol&oacute;gicamente (m&aacute;s baratos, vaya) sino que tambi&eacute;n tendr&aacute;n que reformar su pol&iacute;tica de contrataci&oacute;n de trabajadores. Pasar&aacute;n de plantillas de conductores profesionales con jornada a tiempo completo a contratos por horas.
    </p><p class="article-text">
        Soy conductor de autob&uacute;s escolar. Me levanto cada ma&ntilde;ana a las 5.30. Recorro calles de pueblos y pedan&iacute;as, caminos rurales, carriles de huerta, carreteras y autov&iacute;as. Llevo conmigo a los ni&ntilde;os y j&oacute;venes que van a clase, llegando donde sus familias no pueden o les resulta incompatible por sus trabajos. No creo necesario explicar que me encuentro en la carretera por la ma&ntilde;ana y a mediod&iacute;a, a la hora punta, cuando el tr&aacute;fico se complica y aparecen situaciones de riesgo. Me concentro en evitar y anticipar peligros y acabar mi servicio en perfectas condiciones de seguridad para mis viajeros: vuestros hijos.
    </p><p class="article-text">
        No pretendo darle m&aacute;s importancia de la que tiene mi puesto de trabajo. Soy consciente de que es un trabajo aparentemente sencillo, pero de una gran responsabilidad. Manejo vidas. Y no es lo mismo centrarme en mi trabajo cuando mi dedicaci&oacute;n es exclusiva, que tener un contrato de cuatro horas, y verme obligado a completar mi salario con un <em>minijob</em>. Llevar ni&ntilde;os por la ma&ntilde;ana, y repartir hamburguesas en moto por la tarde hasta las 11 de la noche. &iquest;Qu&eacute; puede salir mal?
    </p><p class="article-text">
        El transporte escolar es un eslab&oacute;n clave en la vertebraci&oacute;n de la sociedad actual. Gracias a &eacute;l, los ni&ntilde;os y j&oacute;venes que viven lejos de su centro educativo pueden ejercer su derecho a la escolarizaci&oacute;n. Debilitar la calidad de este servicio incide directamente sobre los usuarios. Quiero dejar esto claro porque estamos hablando de conceptos cruciales como lo son la educaci&oacute;n p&uacute;blica, la igualdad de oportunidades y la dotaci&oacute;n de servicios a los n&uacute;cleos de menor poblaci&oacute;n. Recortar en Transporte Escolar es recortar en educaci&oacute;n y es recortar en servicios p&uacute;blicos, algo que parece llevar impreso en su ADN este gobierno regional.
    </p><p class="article-text">
        Aunque algo s&iacute; debo reconocerle al Ejecutivo regional: han conseguido poner de acuerdo a empresarios, trabajadores, patronal y sindicatos. Incluso a los usuarios, madres y padres de alumnos, que empiezan a entender la profundidad de estos recortes y reconocen que toda esta maniobra perjudicar&aacute; a sus hijos en un futuro pr&oacute;ximo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto R. Guardiola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/repartiendo-ninos-hamburguesas_132_8072917.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 25 Jun 2021 07:22:57 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[Somos Murcia: Eso es el Warm Up, amigo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/murcia-warm-up-amigos_1_1560111.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c9bee7dc-5fcb-47dc-aabe-234328f81186_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Somos Murcia: Eso es el Warm Up, amigo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Me aventuré a abrir boca con La Plata, que arrancaron con un disparo crudo y frenético de pop urbano casi punk que te desoxida por dentro</p><p class="subtitle">Alexanderplatz comienza a despegar, con un repertorio valiente y arriesgado, dotando a sus canciones de texturas clásicas y casi familiares de su etapa al frente de Klaus & Kinski</p></div><p class="article-text">
        Se trata de elegir, de afinar el criterio. De recordar qu&eacute; trayectoria traen unas y otros, y sobre todo qu&eacute; promesas queremos creernos. Este mes de mayo viene as&iacute;, y en mi ciudad tambi&eacute;n tuve que decantarme: &iquest;La plaza del Romea, junto al teatro, o la plaza de los Ap&oacute;stoles junto a la Capilla de los V&eacute;lez? Eran los &uacute;ltimos conciertos de la programaci&oacute;n de este a&ntilde;o, y hab&iacute;a que exprimirlos.
    </p><p class="article-text">
        Me aventur&eacute; a abrir boca con La Plata, que arrancaron con un disparo crudo y fren&eacute;tico de pop urbano casi punk que te desoxida por dentro. Un directo mucho m&aacute;s sincero y potente que sus pistas de estudio, y eso se agradeci&oacute;. Hab&iacute;a que moverse. Un se&ntilde;or mayor se cruz&oacute; delante de m&iacute;, quej&aacute;ndose del alboroto sin sentido que ha arrancado casi sin avisar. El sol obligaba a refugiarse a la audiencia bajo los toldos de las terrazas que perimetran la plaza. Me qued&eacute; un ratito m&aacute;s antes de acercarme a la plaza del Romea, a ver qu&eacute; se coc&iacute;a all&iacute;.
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        Alexanderplatz comienza a despegar, con un repertorio valiente y arriesgado, dotando a sus canciones de texturas cl&aacute;sicas y casi familiares de su etapa al frente de Klaus &amp; Kinski. Mantiene una l&iacute;nea ecl&eacute;ctica y oscura, continuista y distinta a partes iguales. Cuando tocaba despertar y la actuaci&oacute;n recobraba intensidad, aparecieron los problemas t&eacute;cnicos. Una aut&eacute;ntica l&aacute;stima las interrupciones que el sol provoc&oacute;, derritiendo los gadgets que trufaban el escenario.
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        De vuelta a la Capilla de los V&eacute;lez, Piyama demostr&oacute; que el indie (&iquest;sigue existiendo?) no entiende de formaciones cl&aacute;sicas y mueven al p&uacute;blico con la electr&oacute;nica de  los samplers, hip hop y ecos latinos. El p&uacute;blico respondi&oacute; muy bien y agradeci&oacute; la frescura de Aar&oacute;n, que siempre sorprende con un nuevo lado oculto.
    </p><p class="article-text">
        Y casi sin esper&aacute;rmelos, en este totum revolutum de escenarios y grupos a la carrera, irrumpi&oacute; la solemnidad de Apartamentos Acapulco. Directo sobrecogedor, solvente e intencionado. Los granadinos demostraron que mantienen intacta la denominaci&oacute;n de origen, con un sonido reconocible, compacto, vibrante, disciplinado.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Y entre que buscaba algo para comer y empezaba a encontrarme amigos por el camino y que al d&iacute;a siguiente hay que trabajar, me alej&eacute; del bullicio lamentando lo que me perd&iacute;a. Hay que elegir, pero eso es el WARM, amigo.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que no:</strong> la solanera sobre m&uacute;sicos y p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Lo que s&iacute;:</strong> las propuestas seleccionadas para estos encuentros callejeros. Ah, y el se&ntilde;or que aspeaba los brazos quej&aacute;ndose de cualquier cosa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto R. Guardiola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/murcia-warm-up-amigos_1_1560111.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 May 2019 17:32:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Somos Murcia: Eso es el Warm Up, amigo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Música,Festivales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[WAM, ni chicha ni limoná]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/wam-chicha-limona_1_3408753.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cf9095ef-c930-420a-a3a6-9cbded4fda0a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="WAM, ni chicha ni limoná"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El festival WAM, que sustituye al SOS 4.8, ofreció la sensación de parche improvisado para no perder la inercia del público. De ahí que el cartel no tuviera un hilo conductor ni un criterio concreto.</p></div><p class="article-text">
        <strong>S&aacute;bado noche, por Elisa Reche </strong>
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Y qu&eacute; me dices?&rdquo;. &ldquo;Que no me gustan los tr&iacute;os. Si a&uacute;n fu&eacute;ramos dos t&iacute;os y yo, pero con otra t&iacute;a no le veo sentido&rdquo;, dicen un chico y una chica detr&aacute;s de m&iacute;, una vez atravesada la barrera de entrada del WAM. Esa conversaci&oacute;n ser&aacute; lo m&aacute;s gamberro de la noche del s&aacute;bado. A partir de ah&iacute; me encontrar&eacute; con una jornada sin pulso. A pesar de eso, algunos momentos brillaron, ef&iacute;meros, como la actuaci&oacute;n de Varry Brava.
    </p><p class="article-text">
        La noche va de electr&oacute;nica, pero empezando por los 90 con los hermanos Paul y Phil Hartnoll de Orbital como cabeza de cartel en el escenario Estrella de Levante. Los hermanos maquinan de las suyas con un par de luces colocadas en la cabeza, mientras unas proyecciones extra&ntilde;as se apropian del escenario. El ritmo de su tecno tiene algo hipn&oacute;tico y envolvente, pero en un festival al aire libre como el WAM no alcanza a generar un estado de &aacute;nimo potente. &ldquo;Este tecno de los a&ntilde;os 90, pues no me dice gran cosa&rdquo;, dice Vicente, con el pelo recogido en una coleta, a pesar de que va <em>entonado</em> con algo de cristal.
    </p><p class="article-text">
        Los murcianos no han faltado a la cita. La afluencia del p&uacute;blico es mayor que el viernes, aun as&iacute; no se ve la densidad de la &uacute;ltima edici&oacute;n del SOS, que ya presentaba s&iacute;ntomas de decadencia. Pero es mayo. El pistoletazo de salida de la &eacute;poca festivalera, con el cuerpo hecho a La Fica. Cada dos pasos te paras a saludar y te echas unas risas. &ldquo;La verdad es no conozco a la mitad de las bandas, pero aqu&iacute; estoy&rdquo;, dicen. Y as&iacute;, sin cabezas de cartel visibles, sin hilo conductor. Estamos como pollos sin cabeza, pero estamos.
    </p><p class="article-text">
        Un claro acierto del festival ha sido dar vasos reutilizables, con lo cual el suelo estaba mucho m&aacute;s limpio que en &eacute;pocas del SOS, sostenibilidad mediante. Otro acierto fueron  las bandas murciana, que defendieron estupendamente el territorio: Noise Box, Perro y Crudo Pimento. La tierra de la huerta tambi&eacute;n es f&eacute;rtil en talento musical. Mientras que Noise Box vuelve a mostrar su calidad con pinceladas de madurez de su &uacute;ltimo trabajo, Crudo Pimento se desfas&oacute; un poco queriendo acallar a Orbital a &uacute;ltima hora desde el escenario Punta Este.
    </p><p class="article-text">
        La gente hace cola para ganar unas chuches con las pruebas del stand de Fini, quienes reparten unas cartulinas en forma de labios que ponen `Yo soy muy fun&acute;. Tambi&eacute;n hay revoloteo permanente alrededor del puesto de Thunder Bitch, donde regalan chupitos del g&uuml;isqui dulce y picante a la vez. Si el festival fuera un sabor, ser&iacute;a uno sencillo: dulce, aunque sin guindilla. En todo caso, habr&iacute;a que mencionar el escaso tiempo que han tenido los organizadores, Producciones Baltimore, para montar un festival a &uacute;ltima hora. Por otro lado, el precio de la entrada ha sido muy accesible: desde los 20&euro; de precio de salida por el abono de viernes y s&aacute;bado hasta los 48&euro; que ha alcanzado en el &uacute;ltimo momento. 
    </p><p class="article-text">
        Antes, sobre las 21h Shura se ha subido al escenario Thunder Bitch vestida de<em> homeless</em>, con un gorro de lana. Su synthpop insin&uacute;a y distiende la entrada de la noche, aunque el playback que se marca es un poco vergonzoso. Hay un momento en el que queda en evidencia cuando la pista de audio se traba y ella se queda con cara WTF, mientras su voz sigue sonando. En todo caso, el concierto parec&iacute;a m&aacute;s apropiado para m&aacute;s tarde. De alguna manera, la noche es un Guadiana que aparece y desaparece sin marcar ritmo.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Lori Meyers dan a sus fans, que son muchos y muchos se marcharon despu&eacute;s de escucharlos, lo que quieren: buen indie pop, pero sin entusiasmo ni sorpresas. A Varry Brava, con su glam rock ochentero, se les ve m&aacute;s entregados. Los oriolanos afincados en Murcia incorporan a tres saxofonistas como invitados. Sacuden al p&uacute;blico con energ&iacute;a y baile, sobre todo con `Fantasmas&acute;. Tienen unas palabras de homenaje para Juanjo del Bosque de los Sentidos, que hab&iacute;a muerto esa ma&ntilde;ana. Se&ntilde;alan al cielo y hasta all&iacute; vuela su m&uacute;sica. El Sr. Chinarro convoca a sus ac&oacute;litos en Punta Este, con su vozarr&oacute;n y sus letras extra&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        The Sounds ofrecen un pop heavy, vulgar y facil&oacute;n y vuelve la electr&oacute;nica de manos de la oscuridad postpunk de Trentem&oslash;ller. El dan&eacute;s tiene estilo, pero ya algo tarde a partir de las 2.35 de la madrugada. La lumbalgia no me da tregua y no es la mejor compa&ntilde;era para una noche como esta. La luna se aclara. Las suelas de muchas zapatillas de wamers se iluminan de azul o rosa. Las chicas llevan pegatinas brillantes alrededor de los ojos.
    </p><p class="article-text">
        Las Chillers, que sustituyeron la baja de Joe Crep&uacute;sculo del viernes, son lo m&aacute;s comentado de la noche. &ldquo;Con la cantidad de grupos buenos que hay, no s&eacute; c&oacute;mo actuaron estas chicas&rdquo;, dice Luisa. &ldquo;Son el karaoke de tu vida&rdquo;, dice entusiasmada Maru. Ya te digo, junto con la discusi&oacute;n del posible tr&iacute;o, lo m&aacute;s pol&eacute;mico de la noche. Veo a un pollo con cabeza, acompa&ntilde;ado de un pulpo. Descanso en los escalones negros, hago la cola de rigor para entrar a los ba&ntilde;os port&aacute;tiles. Una chica rubia con el pelo corto delante de m&iacute; se da la vuelta y me pregunta: &ldquo;&iquest;T&uacute; crees que es mejor grande, ande o no ande, o que encaje ande o no ande?&rdquo; Me quedo ojipl&aacute;tica, mientras a ella se la traga un rect&aacute;ngulo de pl&aacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Viernes noche, por Alberto R&iacute;os</strong>
    </p><p class="article-text">
        -&ldquo;T&iacute;a, pues estoy aqu&iacute; fuera, jodida y vosotras ah&iacute; dentro, tan a gusto&rdquo;, increpaba sollozando una joven desconsolada a su interlocutora al otro lado del m&oacute;vil. El rugido de los escenarios se hac&iacute;a notar hasta en Los Infiernos, llegando a hacer creer a los vecinos de Covera que su aeropuerto fantasma hab&iacute;a cobrado vida. Y claro, la chica estaba fuera perdi&eacute;ndose todo eso. Me dieron ganas de acercarme a interesarme por su drama, pero record&eacute; que esta sociedad es una mierda individualista y yo formo parte de ella, as&iacute; que muestro mi pulsera y entro al recinto, que Los Enemigos ya han empezado el show.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        De un primer vistazo se advierte que hay menos p&uacute;blico que en otras ediciones. Aunque el gent&iacute;o fuera creciendo a lo largo de la noche, la tendencia a la p&eacute;rdida de espectadores sigue su paso. Tras este festival queda la sensaci&oacute;n de parche improvisado para no perder la inercia del p&uacute;blico. De ah&iacute; que el cartel no tuviera un hilo conductor ni un criterio concreto. Aun as&iacute;, cabe se&ntilde;alar una buena organizaci&oacute;n, y el suelo bien limpio gracias al token que costaba el vaso para beber, que obligaba a todo el mundo a guardarlo y reciclarlo.
    </p><p class="article-text">
        Pero vayamos a la chicha. Viva Suecia mostro lo mejor de su a&uacute;n corta trayectoria. Un directo solvente e intenso. Boquete cerrado. M&aacute;s tarde, Ni&ntilde;os Mutantes mostraron ese paso adelante, una evoluci&oacute;n desde el indiepop granadino con denominaci&oacute;n de origen, para llegar a sonidos m&aacute;s propios de esta segunda d&eacute;cada del 2000.
    </p><p class="article-text">
        Todo iba bien, saltando de un escenario a otro, y saludando a caras conocidas, y en &eacute;sas que arranca Future Island. Lo mejor de esta primera edici&oacute;n del WAM. Puesta en escena discreta y elegante, la arrolladora personalidad de Samuel T. Herring se apoder&oacute; de todo el recinto desde los primeros compases. Inexplicable para mi es observarle hacer cabriolas, quiebros y ondas sensuales con todo su cuerpo, sin faltarle aliento para deleitarnos. Samuel, el WAM es contingente, pero t&uacute; eres necesario.
    </p><p class="article-text">
        Belako dio una buena sesi&oacute;n, mostrando desparpajo, frescura y juventud, sin descuidar su propuesta que brota del postpunk que exhiben en cada festival.
    </p><p class="article-text">
        Second jugaba en casa, con el escenario a rebosar. Tiempo para Fangoria. Trabajada  puesta en escena con proyecciones, remixes digitalizados  de viejos &eacute;xitos de la trayectoria de Alaska y un par de bailarines que entreten&iacute;an al p&uacute;blico mientras Olvido se cambiaba de ropa y beb&iacute;a sangre de una joven virgen para recuperar el aliento.
    </p><p class="article-text">
        No puedo obviar la presencia de Alien Tango. Pese a su corta vida, esta banda par&oacute; el reloj. Su m&uacute;sica descarada, excesiva e influida por una nube de m&uacute;sicas de otras d&eacute;cadas dejaron en estado de shock al p&uacute;blico, demostrando que no est&aacute; todo cantado. Sin duda, de lo m&aacute;s destacado de la noche.
    </p><p class="article-text">
        Con las bolsas en los ojos y pregunt&aacute;ndome por qu&eacute; ning&uacute;n token me serv&iacute;a para pedirme un caf&eacute;, comenzaron Editors. Pens&eacute; en probar esa bebida que tanta publicidad exhib&iacute;a. No se llama Trueno Puta porque en ingl&eacute;s suena mejor. As&iacute; que tras un chupito, me pregunt&eacute; qu&eacute; co&ntilde;o estaba haciendo con mi vida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Elisa Reche, Alberto R. Guardiola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/wam-chicha-limona_1_3408753.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 07 May 2017 14:02:14 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[WAM, ni chicha ni limoná]]></media:title>
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      <title><![CDATA[WAM: música por encima de nombres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/wam-musica-encima-nombres_1_3418179.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0c14369-edc7-4a1d-91ba-6e44bcd73e4f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="WAM: música por encima de nombres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Un repaso por el plato fuerte del WAM que llega con las noches del viernes y del sábado. El festival, que sustituye al SOS, apuesta por la música en lugar de nombres propios, con un cartel que vuelve a pecar de previsible.</p></div><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de tantos meses con la incertidumbre de saber si el SOS 4.8 sobrevivir&iacute;a o sucumbir&iacute;a entre despachos, pleitos y faroles, se alumbraba el nuevo WAM. Como polluelos en el nido esper&aacute;bamos el bombazo de este a&ntilde;o. Al fin y al cabo, es a lo que nos ten&iacute;an acostumbrados, con mayor o menor acierto. Pero no, el WAM quiere diferenciarse de su difunto padre con otro tipo de cartel, el de la m&uacute;sica por encima de los nombres, aunque siempre hay excepciones. Excepciones porque el cartel vuelve a pecar de previsible al contar con bandas habituales que ofrecen un directo de indudable calidad, aunque discutible novedad.
    </p><p class="article-text">
        Las distintas disciplinas que conforman el WAM llevan sucedi&eacute;ndose desde el pasado martes, pero el plato fuerte comienza hoy viernes.
    </p><p class="article-text">
        Divididas en tres escenarios, las actuaciones se van solapando por lo que se hace imprescindible planificar un poco lo que pretendo ver.
    </p><p class="article-text">
        Abrir&aacute;n fuego Los Enemigos, y les har&eacute; una visita por aquello de recordar otros tiempos y ver a Josele entonar algunas de las piedras angulares del rock espa&ntilde;ol de los 90. M&aacute;s tarde se hace notar la inesperada baja de &uacute;ltima hora de Sidonie &ldquo;por problemas log&iacute;sticos&rdquo;. La organizaci&oacute;n, obligada a cubrir el boquete con una buena banda, decidi&oacute; contar con Viva Suecia. Y es que en Murcia andamos sobrados de eso. De buenas bandas. Y de boquetes. Merecer&aacute; la pena escuchar ese discazo que presentan.
    </p><p class="article-text">
        Tras pasar por la barra para refrescar el gaznate y escuchar a Ni&ntilde;os Mutantes y su regreso al ruedo con un trabajo producido por C&eacute;sar Verd&uacute; (Le&oacute;n Benavente, Schwarz). Ya estoy listo para atascarme con hamburguesas, pizzas o lo que quede en los `food trucks&acute;. Una visita al me&oacute;dromo, y con la vejiga vac&iacute;a y el est&oacute;mago lleno, listo para disfrutar de uno de los platos fuertes: Future Islands. Sobre todo por ver a Samuel T. Herring bailar histri&oacute;nicamente para compensar el pop lineal y monorr&iacute;tmico, que inexplicablemente, me encanta.
    </p><p class="article-text">
        Tiempo para Belako o Future Thieves, seg&uacute;n pida el cuerpo, hasta que Joe Crep&uacute;sculo abra su F&aacute;brica de Baile y las novedades que trae en su `Disco Duro&acute;. Casi a la misma hora empiezan los infalibles Second, que de no ser por su reciente gira por M&eacute;xico, jurar&iacute;a que viven en el recinto de La Fica.
    </p><p class="article-text">
        Fangoria dejar&aacute; su inimitable sello entrando a la noche cerrada, y gracias al directo de Alien Tango aguantar&eacute; hasta las 2:45 el inicio de Editors, una de las citas obligatorias de esta primera edici&oacute;n. Aunque me cueste creer que no hayan pensado en asignarles un mejor horario.
    </p><p class="article-text">
        Si me quedan fuerzas, me quedar&eacute; hasta Ojete Calor, que para divertirnos y hacernos bailar se valen solos. Si queda alguien vivo, ah&iacute; est&aacute;n The Magician para cerrar la noche.
    </p><p class="article-text">
        El s&aacute;bado promete ser duro. Despu&eacute;s de cuatro caf&eacute;s por v&iacute;a intravenosa, el aperitivo se toma en la plaza de la Universidad donde Garaje Florida y Los Mambo Jambo nos ir&aacute;n despertando.
    </p><p class="article-text">
        A las 18:00 volvemos a La Fica, donde Clara Plath y L.A. retoman el festival. Un par de horas m&aacute;s tarde, Noise Box nos dejar&aacute;n boquiabiertos.
    </p><p class="article-text">
        Lori Meyers se perfila como el plato fuerte del s&aacute;bado. Presentan nuevo disco, y sigue siendo una banda de primer nivel que arrastra masas. Junto a Shura, que tengo muchas ganas de ver en directo, quedar&aacute; una noche casi perfecta, a falta de Perro y Trentem&oslash;ller, que llegan m&aacute;s tarde.
    </p><p class="article-text">
        Si queda alguien vivo el domingo, que sepa que Hidrogenesse no defrauda nunca, y si vamos a hacer el esfuerzo de `madrugar&acute; para verlos a las 12:45, mejor levantarnos antes para disfrutar de Crudo Pimento, en la zona de la Universidad.
    </p><p class="article-text">
        Pero eso s&iacute;, todo sin drogas, &iquest;eh?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alberto R. Guardiola]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/wam-musica-encima-nombres_1_3418179.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 May 2017 11:52:35 +0000]]></pubDate>
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