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    <title><![CDATA[elDiario.es - Antonio Balmón]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/antonio_balmon/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Antonio Balmón]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Construir más allá del ruido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/construir-ruido_129_12700871.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cdb61fa3-240e-4c97-8298-0579de7368f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Construir más allá del ruido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Necesitamos continuidad: una política de vivienda. Se trata de mantener el rumbo cuando cambian los vientos, de actuar con visión de largo plazo. Una política de vivienda coherente se mide por su capacidad de resistir la legislatura</p></div><p class="article-text">
        Espero que esta vez, afrontar el reto de mantener una pol&iacute;tica estable de vivienda, que incida en todos los aspectos que la condicionan, vaya en serio. Lo deseo de verdad. Porque en serio nos la hemos tomado &mdash;y actuado en consecuencia&mdash; desde el &Aacute;rea Metropolitana de Barcelona y desde muchos de sus municipios.
    </p><p class="article-text">
        Para nosotros no hay nada nuevo bajo el sol. Llevamos a&ntilde;os trabajando, aprendiendo de la pr&aacute;ctica y enfrent&aacute;ndonos a los mismos obst&aacute;culos. Lo &uacute;nico que pedimos es coherencia. Coherencia entre todos los actores pol&iacute;ticos que aspiran a gobernar. Porque, si de verdad hablamos de pa&iacute;s, de ciudad, de comunidad, hay pol&iacute;ticas que deber&iacute;an formar parte del consenso permanente, impermeables a los cambios de ciclo pol&iacute;tico. Y, entre ellas, sin duda, la pol&iacute;tica de vivienda deber&iacute;a ocupar el primer lugar.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos tiempos de mucho ruido y poca l&iacute;rica. Los discursos se multiplican, los planes se anuncian, los recursos econ&oacute;micos se movilizan&hellip; pero a menudo la melod&iacute;a de fondo sigue siendo la misma: la falta de continuidad, la falta de compromiso real.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, todo lo que ahora se est&aacute; poniendo en marcha por parte de los Gobiernos de Espa&ntilde;a y de Catalunya &mdash;recursos econ&oacute;micos, programas ambiciosos, nuevas leyes, incentivos fiscales&mdash; debe servir para corregir los desequilibrios estructurales del mercado libre. Hay que orientar los esfuerzos hacia donde m&aacute;s duelen las grietas sociales, hacia quienes viven en la precariedad habitacional o ven frustrada su posibilidad de construir un proyecto vital. Porque, no lo olvidemos, sin vivienda no hay vida. Sin un techo estable, todo lo dem&aacute;s &mdash;trabajo, educaci&oacute;n, salud, convivencia&mdash; se tambalea.
    </p><p class="article-text">
        A estas alturas, como en tantos otros temas, sabemos diagnosticar muy bien los problemas: hacemos informes, conferencias, debates, seminarios&hellip; pero sabemos que la gesti&oacute;n de los resultados llega despacio, requieren de tiempo: planificaci&oacute;n, proyecci&oacute;n, producci&oacute;n y ejecuci&oacute;n, son a&ntilde;os, y la ciudadan&iacute;a ha de ser consciente.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente mientras tanto, hay vidas concretas detr&aacute;s de las cifras. Son las familias de rentas bajas que no pueden acceder al mercado libre. Son las clases medias que ven frenado su ascensor social y sienten que su esfuerzo ya no basta. Son los ciudadanos que han vivido toda su vida de alquiler y que, al jubilarse, entran en modo p&aacute;nico ante un mercado inestable, imprevisible y a veces cruel. Son las personas que se incorporan a nuestras ciudades para trabajar, y contribuir a la sostenibilidad del dinamismo econ&oacute;mico, pero que no encuentran d&oacute;nde vivir con dignidad.
    </p><p class="article-text">
        Son tambi&eacute;n los barrios construidos en los a&ntilde;os 60, que envejecen con d&eacute;ficits energ&eacute;ticos y de accesibilidad, y necesitan una profunda rehabilitaci&oacute;n para seguir siendo parte del futuro urbano. Y, por supuesto, son los miles de hogares que dependen de un alquiler razonable, de un marco jur&iacute;dico estable y de una oferta suficiente para que la vivienda deje de ser una carrera de obst&aacute;culos.
    </p><p class="article-text">
        No se trata de inventar nada nuevo, sino de reformar y acelerar lo que sabemos que funciona. 
    </p><p class="article-text">
        Necesitamos planeamiento que garantice suelo urbanizable con seguridad jur&iacute;dica frente a la especulaci&oacute;n y con agilidad en su aprobaci&oacute;n. Necesitamos recursos econ&oacute;micos suficientes y ayuntamientos &aacute;giles en la gesti&oacute;n de licencias. Necesitamos abrir un debate honesto sobre la demanda y asumir un incremento de la producci&oacute;n &mdash;tambi&eacute;n en vertical&mdash; all&iacute; donde tenga sentido urbano y social. 
    </p><p class="article-text">
        Y, sobre todo, necesitamos continuidad: una pol&iacute;tica de vivienda. Se trata de mantener el rumbo cuando cambian los vientos, de actuar con visi&oacute;n de largo plazo. Una pol&iacute;tica de vivienda coherente se mide por su capacidad de resistir las legislaturas. No por lo que promete, sino por lo que deja consolidado.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; que esta vez vaya en serio. Que seamos capaces de mirar m&aacute;s all&aacute; del ruido y construir, de una vez por todas, una pol&iacute;tica de vivienda s&oacute;lida, continua y compartida, porque la dignidad de un territorio empieza en la puerta de una casa habitable, como cimiento de la cohesi&oacute;n social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Balmón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/construir-ruido_129_12700871.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 21 Oct 2025 20:01:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Construir más allá del ruido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vivienda,Barcelona,Pisos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Mis convicciones tienen rostro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/convicciones-rostro_129_3389007.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/058bd2c0-7b39-4784-931d-5c8dc5dfd7cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Mis convicciones tienen rostro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A partir del 22 de mayo trabajaremos para situar la política donde debe estar: pegada a la vida de la gente y alejada del ombliguismo del que tantos socialistas rehuimos</p></div><p class="article-text">
        Ruido, rabia y resignaci&oacute;n. Los socialistas tenemos un gran reto por delante para desterrar de nuestro vocabulario estas tres palabras, para sacudirlas de la cotidianeidad construida por la crisis y los malos gobernantes. Vivimos tiempos complicados que exigen que la pol&iacute;tica deje de generar ruido, doler y herir y vuelva a sanar para abrir un nuevo tiempo a la esperanza.
    </p><p class="article-text">
        A partir del 22 de mayo, los socialistas debemos ser capaces de recuperar un proyecto colectivo &uacute;til y cre&iacute;ble. Trabajaremos para situar la pol&iacute;tica donde debe estar: pegada a la vida de la gente y alejada del ombliguismo del que tantos socialistas rehuimos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ya s&eacute; que est&aacute;n de moda la frivolidad y la soberbia, y que quiz&aacute; no lo est&eacute;n tanto explicar las cosas y mirar a la gente a la cara. Pero es justo esto lo que necesita este partido: volver a ser 100% PSOE para volver a ser pa&iacute;s. <strong>Alejarnos de las est&eacute;riles y artificiosas batallas sobre qui&eacute;n es m&aacute;s de izquierdas</strong> para seguir siendo, simplemente, el refugio de las pol&iacute;ticas de izquierdas hechas para las personas.
    </p><p class="article-text">
        Ser de izquierdas hoy es recuperar el poder p&uacute;blico como espacio de reparto y redistribuci&oacute;n. Ser de izquierdas hoy es hacer del BOE un aliado de la ciudadan&iacute;a. Estoy convencido de que es posible retomar el vuelo del progreso, pero para ello tenemos que concentrarnos en el futuro. Nuestra responsabilidad es apuntar alto, los espa&ntilde;oles nos esperan y esperan que construyamos un nuevo acuerdo social y un nuevo pacto territorial.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Queremos gobernar y tener el poder de mejorar el horizonte de la ciudadan&iacute;a y generar oportunidades en igualdad. Ese es el poder del PSOE: el poder p&uacute;blico como <strong>generador del bien com&uacute;n en una Espa&ntilde;a plural y diversa</strong>, en la que PSOE y PSC tenemos mucho que decir.
    </p><p class="article-text">
        Es hora de desmontar las trampas del soberanismo y desentumecer el inmovilismo del PP. Los sentimientos y los deseos de Catalu&ntilde;a no se pueden juzgar bajo c&oacute;digos jur&iacute;dicos. Pero lo que tiene que ser Catalu&ntilde;a tampoco est&aacute; en subasta y si los socialistas seguimos ese incierto camino, erraremos.
    </p><p class="article-text">
        Nos han colocado en un callej&oacute;n sin salida y debemos recuperar el sentido de la realidad. Debemos tejer complicidades para <strong>una Catalu&ntilde;a dentro de una Espa&ntilde;a federal</strong>. As&iacute; pues, es la hora de la Declaraci&oacute;n de Granada, consensuada por todos los socialistas en 2013. Yo no voy a renunciar a mi riqueza, la que supone ser espa&ntilde;ol y ser catal&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ya no queda tiempo ni margen para titubeos. Ha llegado el momento de zanjar el debate que est&aacute; fracturando nuestro partido. De dar un paso hacia adelante y construir futuro.
    </p><p class="article-text">
        Mis convicciones tienen un nombre, el de Susana D&iacute;az.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Antonio Balmón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/convicciones-rostro_129_3389007.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 May 2017 18:53:03 +0000]]></pubDate>
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