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    <title><![CDATA[elDiario.es - Carles Fons Poquet]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carles_fons_poquet/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carles Fons Poquet]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Sobre la importancia de la normalización de la discrepancia política en la construcción del bloque del cambio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/importancia-normalizacion-discrepancia-politica-construccion_132_3388706.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Estamos viviendo un momento important&iacute;simo para la ciudadan&iacute;a valenciana, para mialcanza la categor&iacute;a de hist&oacute;rico. A lo largo de esta semana est&aacute; decidi&eacute;ndose el perfil y la estrategia que va a tener en el Pa&iacute;s Valenci&agrave; uno de los agentes fundamentales para el cambio del conjunto del estado.
    </p><p class="article-text">
        Nos encontramos en una coyuntura en la que tras tres a&ntilde;os de maquinaria electoral hemos conseguido, con la complicidad de otras fuerzas pol&iacute;ticas hermanas, que no se cerrara la ventana de oportunidad abierta.
    </p><p class="article-text">
        Con gran acierto y en el momento previo al ciclo electoral reciente, un grupo de compa&ntilde;eros y compa&ntilde;eras detectaron y se&ntilde;alaron que el devenir de los acontecimientos desde el 15M hasta el momento, con mayor o menor intenci&oacute;n, hab&iacute;a abierto una ventana de oportunidad en la historia para los y las nadie en el estado espa&ntilde;ol. Esa lectura se basaba en indicios claros y notorios. Quienes ostentaban la representaci&oacute;n pol&iacute;tica del conjunto de la sociedad estaban desautorizados, por no ser capaces de propiciar las condiciones para que las necesidades vitales de la mayor&iacute;a social estuvieran cubiertas. Adem&aacute;s, se desenmascar&oacute; la complicidad de &eacute;stos con los poderes econ&oacute;micos y medi&aacute;ticos, en la perpetuaci&oacute;n del estatus quo, avanzando en la aplicaci&oacute;n del programa pol&iacute;tico neoliberal. Y adem&aacute;s se tuvo la inteligencia y la pedagog&iacute;a pol&iacute;tica como para interpretar y sintetizar la indignaci&oacute;n ciudadana convirti&eacute;ndola en discurso pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Lamentablemente esta situaci&oacute;n nos pill&oacute; a contrapi&eacute;. No ten&iacute;amos consolidada una herramienta pol&iacute;tica que fuera capaz de articular todas las desafecciones, indignaciones y voluntades de cambio. Tuvimos que construirla a la vez que jug&aacute;bamos en tiempo real para aprovechar esa oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        Como todas conocemos la llamada que hicieron para la construcci&oacute;n de esa herramienta, en febrero de 2014, provoc&oacute; la movilizaci&oacute;n hacia ese objetivo de muchos y muchas indignadas, recientes o permanentes. Cada uno y cada una proven&iacute;a de una cultura pol&iacute;tica, de una forma de entender el camino a recorrer, de unas utop&iacute;as referenciales diferentes, y se tuvo que construirla misma herramienta entre todos y todas. Esto provoc&oacute; desafecciones, incluso hubo quien abandon&oacute; el proyecto, y hay que asumirlo, se hicieron cosas mal por las prisas y la necesidad de responder al momento hist&oacute;rico. No obstante, si observamos desde la distancia el fen&oacute;meno de construcci&oacute;n de PODEMOS, ha sido un gran acierto colectivo situarnos donde nos hemos situado. Y esto ha sido gracias, entre otros elementos, al ejercicio de construcci&oacute;n desde la discrepancia pol&iacute;tica, el ejercicio colectivo de tener presente la construcci&oacute;n de la herramienta de todos y todas, por encima de la construcci&oacute;n de la herramienta de cada una de las partes.
    </p><p class="article-text">
        Con todo, hemos sido capaces, el conjunto de fuerzas de cambio, de hacer historia y conquistar posiciones que hasta al momento no hab&iacute;amos ocupado. Y atendiendo a la l&oacute;gica de la democracia representativa-liberal, contamos con 70 diputadas, 20 senadoras, los ayuntamientos delas capitales m&aacute;s importantes del estado y centenares de concejalas y concejales,que representan a cinco millones de votantes paraanular la aplicaci&oacute;n del programa pol&iacute;tico neoliberal, y en algunos casos desarrollar pol&iacute;ticas encaminadas al cambio necesario.
    </p><p class="article-text">
        Con este &ldquo;activo institucional&rdquo; y con las miles y miles de personas que participamos diariamente en cualquiera de los espacios pol&iacute;ticos hermanos (partidos, movimientos sociales y sindicatos), estamos manteniendo la llama del cambio viva, la ventana de oportunidad contin&uacute;aabierta.
    </p><p class="article-text">
        Esto ocurre en un momento en el que el Partido Popular est&aacute; siendo desenmascarado como vertebrador una trama de corrupci&oacute;n y clientelismo, en el que Ciudadanos se ha reducido a la expresi&oacute;n parlamentaria de muleta de ese PP corrupto, y que el PSOE est&aacute; en la disyuntiva interna entre ser todav&iacute;a el mejor representante de la oligarqu&iacute;a espa&ntilde;ola y del IBEX35 o disputarle el espacio pol&iacute;tico a Ciudadanos, es en este momento en el que las personas que realmente queremos que todo cambie, para que todo cambie, necesitamos actuar a la altura del momento hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        Es por tanto momento de identificar la importancia que tiene la normalizaci&oacute;n de la discrepancia pol&iacute;tica para continuar construyendo esa herramienta de todos y de todas. Para ello es fundamental airear a la organizaci&oacute;n, abrirla, &ldquo;desensimismarla&rdquo;. Y eso se consigue cuando tenemos un proyecto pol&iacute;tico para nuestro territorio definido que desarrollar. Y ese proyecto todav&iacute;a no ha cambiado.
    </p><p class="article-text">
        Apostar de forma clara por la construcci&oacute;n del bloque del cambio en el PV, cuando todav&iacute;a no se cerrado la ventana de oportunidad en la que se dirimir&aacute; el conflicto pol&iacute;tico vigente entre restauraci&oacute;n del R&eacute;gimen del 78 o cambio.
    </p><p class="article-text">
        Un bloque del cambio en el que se respeten las identidades, la autonom&iacute;a de las partes, que elabore una estrategia global para el cambio participada por todos los agentes, formado por partidos pol&iacute;ticos, sindicatos, movimientos sociales y ciudadan&iacute;a a t&iacute;tulo individual.
    </p><p class="article-text">
        Ese bloque del cambio aspira a incluir a la mayor&iacute;a social que padece las consecuencias de este orden injusto. Aspira a representar y ser representado por el conjunto de la mayor&iacute;a social. Por tanto, necesariamente ha de ser plural, diverso y coral. Pero a su vez ha de tener la capacidad de expresar su fuerza, su legitimidad, su capacidad transformadora, su poder constituyente de forma un&aacute;nime.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;ste no es un reto f&aacute;cil, es el reto que tenemos como generaci&oacute;n y en base al que tendremos que rendir cuenta a nuestras hijas e hijos en unos cuantos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Es por ello que hemos de aprender a construir desde la discrepancia pol&iacute;tica. Hemos de hacer ejercicio de escucha activa, de voluntad de acuerdo, de dialogo constructivo. Siempre que detectemos que eso no es as&iacute;, y estemos entre las afectadas del orden neoliberalpatriarcal, algo estaremos haciendo mal.
    </p><p class="article-text">
        Para conseguir normalizar la discrepancia es fundamental despatriarcalizar las relaciones pol&iacute;ticas. Es cierto que el terreno pol&iacute;tico en la sociedad no lo definimos nosotras, lo define las relaciones de poder y opresi&oacute;n que imponen las fuerzas restauradoras del r&eacute;gimen del 78. Pero tambi&eacute;n lo es el hecho de que, entre nosotras, entre las nadie, podemos optar a relacionarnos de otras formas. La despatriarcalizaci&oacute;n de las relaciones pol&iacute;ticas se refiere, entre otros elementos, a que las relaciones han de ser inclusivas y basarse en el cuidado. Unas formas de relaci&oacute;n que empaticen, que generen solidaridad, que promuevan la esencia cooperativa del ser humano. Unas relaciones que desechen de planta la cultura b&eacute;lica, tan presente en nuestra sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Unas relaciones que no busquen la competitividad, sino la necesaria cooperaci&oacute;n ante un objetivo com&uacute;n: El cambio de un sistema depredador, que menosprecia nuestro entorno, nuestros cuerpos, nuestra salud, que desprecia la vida, por otro que posibilite otras formas de vivir, desde la dignidad, la libertad, la justicia, la igualdad, que potencie de forma colectiva las individualidades de cada una de nosotras y cada uno de nosotros.
    </p><p class="article-text">
        En el estado espa&ntilde;ol, durante el &uacute;ltimo siglo, hemos cometido el error de no aplicar este principio. Aprendamos de la historia, la discrepancia t&aacute;ctica, de matiz, de redacci&oacute;n o de estilo no han de tener m&aacute;s importancia que el objetivo com&uacute;n del cambio. Si permitimos que esto ocurra no estaremos a la altura pol&iacute;tica necesaria. Estaremos respondiendo a la pregunta de nuestros hijos y nuestras hijas cuando nos pregunten: &iquest;y t&uacute; que hiciste para que la sociedad no se degradara como lo ha hecho?
    </p><p class="article-text">
        No se trata de ingenuidad, se trata de responsabilidad hist&oacute;rica. Hag&aacute;mosle frente, asumamos la construcci&oacute;n del bloque del cambio desde la normalizaci&oacute;n de la discrepancia pol&iacute;tica, reeduqu&eacute;monos en la complicidad pol&iacute;tica del cambio, teng&aacute;monos confianza y ganemos la batalla pol&iacute;tica que posibilite la acumulaci&oacute;n de fuerzas necesaria para constituir un contrapoder ciudadano que desborde y defina una sociedad para el buen vivir de todos y todas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carles Fons Poquet]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/importancia-normalizacion-discrepancia-politica-construccion_132_3388706.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 May 2017 15:35:41 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Sobre la importancia de la normalización de la discrepancia política en la construcción del bloque del cambio]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Podem]]></media:keywords>
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