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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ricardo Chiva Gómez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ricardo_chiva_gomez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ricardo Chiva Gómez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La tiranía de las encuestas de evaluación docente en la Universidad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tirania-encuestas-evaluacion-docente-universidad_129_8966209.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2c0c73b8-d29c-468b-af7e-04ffce156d09_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La tiranía de las encuestas de evaluación docente en la Universidad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las evaluaciones docentes se emplean para conceder premios, acreditaciones y todo tipo de incentivos. Con todo ello, nos podemos encontrar con que se emplee el sistema de evaluación para sacar rédito personal, sin que esto se traduzca necesariamente en una mejora de la enseñanza</p></div><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n sobre si evaluar a las personas en las organizaciones o c&oacute;mo hacerlo es una de las cuestiones m&aacute;s importantes para &eacute;stas, no s&oacute;lo por si el m&eacute;todo elegido nos permite realmente evaluar el trabajo de la gente, sino tambi&eacute;n por los efectos que dicha forma de evaluar tienen en su comportamiento. En este art&iacute;culo de opini&oacute;n analizamos la evaluaci&oacute;n de la docencia del profesorado universitario dada la creciente importancia que est&aacute; tomando.
    </p><p class="article-text">
        La literatura sobre la direcci&oacute;n de recursos humanos considera que antes de decidir qu&eacute; vamos a evaluar, c&oacute;mo lo vamos a evaluar y qui&eacute;n lo va a evaluar, deber&iacute;amos reflexionar sobre su prop&oacute;sito: &iquest;Para qu&eacute; evaluamos? Y b&aacute;sicamente hay dos motivos: para recompensar/penalizar al profesorado o para que &eacute;ste se desarrolle y mejore en su docencia. Esta distinci&oacute;n es capital porque no es lo mismo que dicha evaluaci&oacute;n tenga efectos en su salario y promoci&oacute;n que sirva para recibir una retroalimentaci&oacute;n m&aacute;s o menos constructiva. En el sistema universitario espa&ntilde;ol la evaluaci&oacute;n docente tiene efectos en la remuneraci&oacute;n y cada vez va a tener m&aacute;s efectos en su promoci&oacute;n (sexenios docentes, Programa Docentia, etc.), por lo tanto, tiene un claro prop&oacute;sito de penalizaci&oacute;n o recompensa (incentivos). Y esto a pesar de que hay muchas evidencias cient&iacute;ficas (Glucksberg, 1962; o mirar video Ted de Dan Pink: La sorprendente ciencia de la motivaci&oacute;n) de que cuando el trabajo es cognitivo o creativo, y este obviamente lo es, los incentivos tienen efectos negativos sobre dicho trabajo, es decir la gente rinde menos o lo hace peor.&nbsp; Por lo tanto, no se deber&iacute;an usar incentivos/castigos en la docencia universitaria.&nbsp; Adem&aacute;s, y tal y como un conocido profesor de la universidad de McGill, Henry Mintzberg (1989) considera, en las organizaciones profesionales, como son las universidades o los hospitales, la forma de asegurarnos de que los profesionales hacen correctamente su trabajo es a trav&eacute;s de su formaci&oacute;n o educaci&oacute;n; es lo que Mintzberg denomina la normalizaci&oacute;n de las habilidades. Es decir, el profesional sanitario o educador no debe ser evaluado por sus resultados, como podr&iacute;a hacerse con un comercial. Por lo tanto, cuando un profesional ha aprobado unos estudios y unas oposiciones podemos confiar en que har&aacute; su trabajo correctamente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si aun a pesar de esto, se decide evaluar al profesorado sobre su docencia con un prop&oacute;sito de recompensa o penalizaci&oacute;n, dado el pernicioso auge del mal llamado sistema de calidad universitario, deber&iacute;amos decidir qu&eacute; vamos a evaluar exactamente, c&oacute;mo lo vamos a hacer y qui&eacute;n lo har&aacute;. Con respecto a la primera cuesti&oacute;n, la direcci&oacute;n de recursos humanos plantea dos opciones: evaluar resultados, normalmente a trav&eacute;s de medidas objetivas, o evaluar comportamientos en el trabajo, lo cual tiene un car&aacute;cter m&aacute;s subjetivo. Si queremos evaluar resultados de la actividad docente, lo l&oacute;gico ser&iacute;a utilizar alg&uacute;n indicador que nos informara de lo mucho o poco que el alumnado ha aprendido. &iquest;Pero qu&eacute; indicador puede ser ese? &iquest;El porcentaje de aprobados, o con notas altas? Si hacemos esto, asumimos que cuanto mejores notas sacan nuestros estudiantes, m&aacute;s han aprendido y por lo tanto mejor es la calidad de nuestra docencia. Pero esto implica asumir tambi&eacute;n que la total responsabilidad del aprendizaje del estudiantado recae en el profesorado; y esto obviamente no es as&iacute;: el estudiantado tiene un papel muy importante en el proceso de aprendizaje, adem&aacute;s de otros factores contextuales. O dicho de otra manera el profesorado no tiene toda la responsabilidad en el proceso de aprendizaje, al igual que no la tiene un o una m&eacute;dica en el proceso de curaci&oacute;n de una enfermedad de un paciente.
    </p><p class="article-text">
        Si por el contrario queremos evaluar comportamientos, actitudes o acciones que realiza el profesor en la docencia, esto nos obliga a decidir qui&eacute;n debe evaluar estos aspectos, puesto que es una apreciaci&oacute;n subjetiva: &iquest;el estudiantado? &iquest;los compa&ntilde;eros? &iquest;la direcci&oacute;n del departamento? En principio, podemos pensar que es el estudiantado el que est&aacute; m&aacute;s cerca de la acci&oacute;n docente y que por lo tanto es el m&aacute;s adecuado para hacerlo. De hecho, este el camino elegido por el sistema universitario para evaluar la acci&oacute;n docente del profesorado. Sin embargo, esto implica asumir una l&oacute;gica que es muy cuestionable: el estudiantado sabe mejor que nadie que es lo que hay que hacer para aprender: c&oacute;mo deben darse las clases; cu&aacute;nto deben estudiar, leer o trabajar; qu&eacute; materiales deben tener; c&oacute;mo deben ser los ex&aacute;menes etc. De hecho, hay diversas investigaciones cient&iacute;ficas que demuestran que el estudiantado no deber&iacute;a evaluar al profesorado; concretamente muestran que cuando el estudiantado aprende menos tiende a evaluar m&aacute;s positivamente al profesorado (Carrell and West, 2010; Braga et al., 2014). Es decir, aquellos profesores que consiguen mejores evaluaciones por parte de sus alumnos no han conseguido que aprendan lo suficiente. As&iacute; pues, podemos asumir que los estudiantes no saben qu&eacute; es lo que un profesor debe hacer para que ellas y ellos aprendan. En la misma l&iacute;nea, otra investigaci&oacute;n (Vaillancourt, 2012) demuestra que el profesorado que es m&aacute;s &ldquo;generoso&rdquo; en sus notas tiende a obtener mejores evaluaciones por parte de su alumnado. Esa &ldquo;generosidad&rdquo; implicar&iacute;a menor exigencia, esfuerzo o trabajo para obtener una buena nota; lo que conlleva penalizar a aquellos profesores que les hacen esforzarse m&aacute;s en el proceso de aprendizaje. Bjork, Dunlosky y Kornell (2012) demuestran que los estudiantes tienden a considerar que las actividades f&aacute;ciles les llevan a aprender m&aacute;s, cuando en realidad son las m&aacute;s dif&iacute;ciles las que les llevan a aprender m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En resumidas cuentas, las universidades que est&aacute;n fomentando la evaluaci&oacute;n por parte del estudiantado y que conf&iacute;an en ella est&aacute;n penalizando a los buenos profesores y apoyando a aquellos que simplemente se lo ponen f&aacute;cil o divertido (Poropat, 2014). Y en esa diversi&oacute;n entra toda la mal llamada innovaci&oacute;n educativa, repleta de nuevas tecnolog&iacute;as que no hacen m&aacute;s que entretener y distraer al estudiantado; al cual solo se le quiere tener feliz y contento, pero probablemente menos cr&iacute;tico y m&aacute;s ignorante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Y es que en una sociedad obsesionada por medirlo todo, la evaluaci&oacute;n de la tarea del profesor no pod&iacute;a quedar excluida de esta tendencia. Estas evaluaciones docentes, adem&aacute;s, se emplean para conceder premios, acreditaciones y todo tipo de incentivos. Con todo ello, finalmente, nos podemos encontrar con que se emplee el sistema de evaluaci&oacute;n para sacar r&eacute;dito personal, sin que esto se traduzca necesariamente en una mejora de la ense&ntilde;anza. Adem&aacute;s, al dar tanto peso a la valoraci&oacute;n del alumnado, la universidad puede acabar erigi&eacute;ndose como una empresa de educaci&oacute;n destinada a satisfacer al estudiante. Un estudiante que ya se percibe m&aacute;s como un cliente o consumidor de un producto o servicio final que como un ciudadano que acude a la universidad con el objetivo de aprender y adaptarse a lo que significa la vida universitaria.
    </p><p class="article-text">
        El profesorado universitario sigue teniendo el mismo desaf&iacute;o: investigar y ense&ntilde;ar, motivando al estudiantado y tratando de maximizar su aprendizaje. Y si bien dicho proceso de ense&ntilde;anza-aprendizaje puede mejorarse, desde luego no lo har&aacute; con las evaluaciones del estudiantado, las recompensas o los castigos en programas como el Docentia o los sexenios docentes. Su creciente importancia no implica que la Universidad se preocupa m&aacute;s de la docencia, sino al contrario, la menosprecia o infravalora al castigar a los mejores profesores. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Chiva Gómez, Jacob Guinot]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/tirania-encuestas-evaluacion-docente-universidad_129_8966209.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 12 May 2022 04:01:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La tiranía de las encuestas de evaluación docente en la Universidad]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La estafa de la nueva educación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/estafa-nueva-educacion_129_8128257.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b85ea9b7-2df1-4d6b-91e9-cb7025c07f3e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La estafa de la nueva educación"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estamos convirtiendo la educación en una oda a la ''imbecilización'', menospreciando el saber y trivializando el conocimiento. La nueva pedagogía condena a nuestros alumnos a una confortable ignorancia, formando ciudadanos acríticos con el sistema</p></div><p class="article-text">
        La ense&ntilde;anza en Espa&ntilde;a lleva a&ntilde;os siendo pasto de gur&uacute;s, <em>coaches</em> y todo tipo de pseudoexpertos esforzados en convertirla en un suced&aacute;neo de lo que deber&iacute;a consistir. Alejada cada vez m&aacute;s del buen juicio y de la racionalidad, el car&aacute;cter buenista, bobalic&oacute;n y antiilustrado prolifera desbocadamente. La memorizaci&oacute;n, el esfuerzo, la constancia y el pensamiento cr&iacute;tico se sustituyen por una amalgama de ocurrencias pedag&oacute;gicas revestidas por su supuesto car&aacute;cter innovador para dotarlas de validez. Aprendizaje cooperativo, aprendizaje basado en proyectos, <em>flipped classroom</em>, junto con un sinf&iacute;n de propuestas disparatadas, se extienden por todo el sistema educativo como una plaga. El saber, la transmisi&oacute;n de conocimientos, su an&aacute;lisis, entendimiento y cuestionamiento quedan eclipsados por lo afectivo y socioemocional, en un tratado en el que la felicidad se convierte en el nuevo objeto de deseo y el &eacute;xito como la m&aacute;xima pretensi&oacute;n. Tal y como expone Alberto Royo en su libro ''Contra la nueva educaci&oacute;n'', las competencias profesionales se apartan para dar prioridad a las emocionales. Todo ello auspiciado por emprendedores, psic&oacute;logos positivos, educadores emocionales y toda una retah&iacute;la de charlatanes e iluminados, muchos de los cuales sin ninguna experiencia docente. Este libertinaje emocional se hace a costa de la devaluaci&oacute;n del profesor, que deja de ser un trasmisor de conocimientos, gu&iacute;a y referencia en el aula, para reconvertirlo en un simple acompa&ntilde;ante a modo de <em>coach</em>. Parece que para que el estudiantado se active, el profesorado deba tener un papel pasivo; un papel cuyo objetivo sea que los estudiantes se lo pasen bien mientras aprenden, o sean felices en clase. Lo grave es que se dejan de lado aspectos como atender, escuchar, pensar, memorizar, analizar o cuestionar, los cuales requieren esfuerzo y dedicaci&oacute;n, y, por lo tanto, son denostados. Como consecuencia, el estudiantado suele penalizar en sus evaluaciones al profesorado que les obliga a estudiar. Es l&oacute;gico pues que se correlacionen positivamente el uso de estas nuevas metodolog&iacute;as con mejores valoraciones al profesorado. Y de ah&iacute; a considerar que los mejores valorados son los mejores profesores hay un corto trecho.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estamos convirtiendo la educaci&oacute;n en una oda a la ''imbecilizaci&oacute;n'', menospreciando el saber y trivializando el conocimiento. La nueva pedagog&iacute;a condena a nuestros alumnos a una confortable ignorancia, formando ciudadanos acr&iacute;ticos con el sistema, d&oacute;ciles ante los desmanes pol&iacute;ticos y sin aspiraciones intelectuales. El conocimiento ser&aacute; por tanto exclusivo de aquellos que puedan sufrag&aacute;rselo, aumentando la ya acentuada desigualdad y cercenando las posibilidades de ascenso social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta deriva pedagogista est&aacute; impregnando el conjunto del sistema educativo, con el poder econ&oacute;mico aprovechando para imponer sus valores. El adoctrinamiento en los valores neoliberales, impulsado por la OCDE (Organizaci&oacute;n para la Cooperaci&oacute;n y el Desarrollo Econ&oacute;micos), y dirigido por el gur&uacute; de turno, estigmatiza el aprendizaje de contenidos y desactiva la apetencia por el orgullo de aprender. Las nuevas pedagog&iacute;as, hiperestimulantes y de ''sal&oacute;n recreativo'' -tal como las denomina Andreu Navarra en su reciente libro ''Prohibido aprender''- basadas en redes sociales, din&aacute;micas emocionales o videojuegos, sin ninguna exigencia acad&eacute;mica, condenan a la juventud al infantilismo y la insignificancia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Toda esta din&aacute;mica antipedag&oacute;gica, rid&iacute;cula y chapucera, deseduca a la juventud para conformar consumidores pasivos y trabajadores d&oacute;ciles y f&aacute;cilmente intercambiables. Ciudadanos amoldados al orden econ&oacute;mico neoliberal en el que impera la precariedad y la temporalidad m&aacute;s salvajes. No en vano, el desembarco de la educaci&oacute;n por competencias pretende favorecer la ''empleabilidad'' del alumnado impregnando la ense&ntilde;anza p&uacute;blica de vocablos y neologismos de corte economicista y empresarial, como el <em>coaching</em>, la rentabilidad o el emprendimiento. Y todo ello pese al empeoramiento paulatino de los resultados de nuestro pa&iacute;s en las pruebas PISA, los elevados &iacute;ndices de fracaso escolar y los bajos resultados acad&eacute;micos generalizados. En cambio, las metodolog&iacute;as m&aacute;s tradicionales y de eficacia constatada, como la clase magistral, se denigran y tratan como impostoras. Y es que los militantes de esta neopedagog&iacute;a se postulan como los &uacute;nicos valedores del aprendizaje significativo, promoviendo charlas inefables y proclamando fr&iacute;volos esl&oacute;ganes como el tan manido ''aprender a aprender''.
    </p><p class="article-text">
        No se trata tampoco de regresar a tiempos grises para retomar modelos educativos autoritaristas y trasnochados, sino de acertar en el diagn&oacute;stico y tratamiento de los males de la ense&ntilde;anza espa&ntilde;ola. Si de verdad queremos recuperar el verdadero sentido de la escuela y el aprendizaje, debemos dejarnos de tanto mito y ocurrencia pedagogista y centrarnos en formar una ciudadan&iacute;a cr&iacute;tica, consciente e informada, capaz de abordar con autonom&iacute;a y responsabilidad el futuro que se les presenta. Recuperar la independencia docente, reducir las ratios y la burocracia, prestigiar el conocimiento, mejorar las condiciones de trabajo del profesorado y aumentar la inversi&oacute;n en educaci&oacute;n p&uacute;blica, son recetas irrenunciables para recuperar todo el terreno perdido. Y todo ello volviendo a confiar en la labor del docente, tan denostada en los &uacute;ltimos tiempos por los medios de comunicaci&oacute;n y los poderes pol&iacute;ticos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jacob Guinot, Ricardo Chiva Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/estafa-nueva-educacion_129_8128257.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 20 Jul 2021 04:00:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La estafa de la nueva educación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación,Profesores,Enseñanza,Informe Pisa]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Decadencia empresarial: menos cumbres y más cambios]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/decadencia-empresarial-cumbres-cambios_129_6071250.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">A la ciudadanía nos queda elegir gobiernos que limiten y penalicen sus acciones perniciosas, nos protejan, como consumidores y trabajadores, y nos pongan por encima de sus intereses</p></div><p class="article-text">
        Del 15 al 25 junio tuvo lugar la cumbre empresarial de la CEOE titulada &ldquo;empresas espa&ntilde;olas liderando el futuro&rdquo;. Durante 10 d&iacute;as el empresariado ha ofrecido declaraciones sobre sus recetas para salir de la crisis en la que, unos m&aacute;s que otros, estamos inmersos. Pues bien, en el dec&aacute;logo de conclusiones no se percibe demasiada autocr&iacute;tica; m&aacute;s bien se apuntan o exigen acciones a seguir por parte del gobierno central o de otros agentes o administraciones. Nada nuevo y con los eufemismos de siempre (ver art&iacute;culo de Yago &Aacute;lvarez Barba en El Salto <em>Glosario para entender a la CEOE en tiempos de crisis</em>).
    </p><p class="article-text">
        Parece que ellos y ellas siempre dirigen o gestionan muy bien sus empresas. Nada que decir sobre ilegalidades, evasiones de impuestos, ingenier&iacute;a fiscal, comportamientos poco &eacute;ticos, burnout, discriminaci&oacute;n de g&eacute;nero, precariedad, desigualdad salarial, contaminaci&oacute;n, j&oacute;venes reci&eacute;n titulados teniendo que emigrar al extranjero, sobrecualificaci&oacute;n, etc. Todo lo cual no son m&aacute;s que s&iacute;ntomas del arcaico y t&oacute;xico modelo organizativo y directivo seguido mayoritariamente por estas empresas. Dicho modelo considera la eficiencia, productividad y maximizaci&oacute;n de beneficios como sus objetivos esenciales; los cuales logra a trav&eacute;s del control, el logro, la jerarqu&iacute;a, o las recompensas. Los efectos de este modelo son tremendamente da&ntilde;inos para las personas, siendo el estr&eacute;s, la ansiedad o la existencia de horribles climas organizativos, algunos de los m&aacute;s conocidos. Adem&aacute;s, este modelo tiene devastadoras consecuencias en la sociedad, tales como el deterioro medioambiental, los fraudes o los enga&ntilde;os a los consumidores. Todo por considerar la maximizaci&oacute;n de beneficios como el objetivo superior o m&aacute;s importante de la empresa. Y todo inspirado en una perspectiva fundamentalmente egoc&eacute;ntrica, muy alejada del bien com&uacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, este modelo empresarial se alimenta de un paradigma econ&oacute;mico y legislativo que fomenta la reducci&oacute;n de los costes laborales, la existencia masiva de empleo precario y la destrucci&oacute;n de la biosfera, favoreciendo un crecimiento desigual y un escaso bienestar social y medioambiental. Sin embargo, en la cumbre se habla de sostenibilidad, di&aacute;logo, flexibilidad o innovaci&oacute;n. Como si fuera posible que una empresa de este tipo pudiera ser innovadora, &eacute;tica o responsable con su entorno y sociedad.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que a veces se nos transmite -fundamentalmente desde sus medios de comunicaci&oacute;n- que ese es el &uacute;nico modelo empresarial posible, que no hay nada que hacer y que as&iacute; es el mundo de la empresa y la econom&iacute;a, nada m&aacute;s lejos de la realidad. De hecho, cada vez hay m&aacute;s ejemplos de empresas que siguen un modelo empresarial alejado de estos planteamientos. Un modelo empresarial consciente, menos jer&aacute;rquico, m&aacute;s democr&aacute;tico, igualitario, transparente, solidario, y que fomenta la confianza, la creatividad y el bienestar entre sus empleados. Las empresas que siguen estos modelos est&aacute;n dirigidas por l&iacute;deres serviciales y conscientes que promueven buenos climas organizativos, calidad de empleo y que son responsables &ndash;corporativamente-, tanto en lo social y humano como en lo medioambiental; y no por l&iacute;deres, habitualmente t&oacute;xicos, cuyo &uacute;nico objetivo es maximizar los beneficios a sus accionistas, sin importar otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        Pero, &iquest;c&oacute;mo podemos cambiar esto, y fomentar m&aacute;s organizaciones conscientes que sean capaces de romper con la creciente desigualdad y precariedad, adem&aacute;s de con la degradaci&oacute;n medioambiental? Evidentemente cambiar la mentalidad de la mayor parte del empresariado que ha participado en la cumbre es muy dif&iacute;cil, por no decir imposible. A la ciudadan&iacute;a nos queda elegir gobiernos que limiten y penalicen sus acciones perniciosas, nos protejan, como consumidores y trabajadores, y nos pongan por encima de sus intereses, apoyando tambi&eacute;n a las empresas que implanten el modelo consciente.
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, nos queda la educaci&oacute;n y formaci&oacute;n del futuro personal directivo. Sin embargo, por el momento, los grados de administraci&oacute;n de empresas se parecen demasiado a los de econom&iacute;a o finanzas y contabilidad. Prevalece lo num&eacute;rico sobre lo cualitativo, lo econ&oacute;mico sobre lo social, administrativo y filos&oacute;fico. En muchos grados y m&aacute;steres de administraci&oacute;n y direcci&oacute;n de empresas se sigue poniendo el &eacute;nfasis en el control, los beneficios, la rentabilidad, la eficiencia o la productividad, conceptos todos asociados al viejo modelo. De hecho, hay quienes dudan de que estos t&iacute;tulos universitarios, o la mayor&iacute;a de ellos, est&eacute;n preparando correctamente a los futuros empresarios y empresarias fomentando tales principios, y desarrollando habilidades fundamentalmente centradas en n&uacute;meros y mediciones, y valores como el individualismo o la competitividad. Desarrollar habilidades directivas centradas en la cooperaci&oacute;n, trabajo en equipo, innovaci&oacute;n, creatividad, sostenibilidad, cambio, cuestionamiento, pensamiento cr&iacute;tico, &eacute;tica, responsabilidad, o di&aacute;logo resultan esenciales en el nuevo modelo, y por lo tanto para nuestra sociedad. Y ojal&aacute;, por el bien de todos, los directivos y directivas del ma&ntilde;ana sean m&aacute;s autocr&iacute;ticos y conscientes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Chiva Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/decadencia-empresarial-cumbres-cambios_129_6071250.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Jul 2020 20:08:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Decadencia empresarial: menos cumbres y más cambios]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Discriminación salarial de género: la importancia de la transparencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/discriminacion-salarial-genero-importancia-transparencia_129_1480779.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7db74312-a6b4-41a2-b64c-3e51b5385a0c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Educar desde la infancia sobre igualdad, y también a nuestros directivos, gerentes o empresarios sobre la importancia de eliminar la brecha de género</p><p class="subtitle">La imposición de la transparencia salarial podría ser, además de un mecanismo preventivo, un pequeño empujón o un incluso un catalizador para este nuevo modelo innovador</p></div><p class="article-text">
        La discriminaci&oacute;n salarial por raz&oacute;n de g&eacute;nero es un problema socioecon&oacute;mico y empresarial de enorme magnitud tanto en este pa&iacute;s como en muchos otros. En l&iacute;neas generales, los estudios estiman que las mujeres cobran aproximadamente un 30% menos que los hombres. Sin embargo, y a pesar de que la patronal espa&ntilde;ola culpa de esta brecha a los rasgos psicol&oacute;gicos y habilidades no cognitivas de las mujeres (capacidad de negociar y de asumir riesgos), muchos otros consideramos que el tama&ntilde;o de la brecha depende de la mentalidad de los empleadores, directivos o gerentes de las empresas. Dado el modelo econ&oacute;mico empresarial elegido por las asociaciones empresariales de este pa&iacute;s basado en la baja calidad de empleo y totalmente alejado de la innovaci&oacute;n, es normal que el salario sea visto como un inconveniente o como un problema, y no como una recompensa merecida y justa por parte de un trabajador. Desde ese prisma, si se puede pagar menos a alguien por ser mujer, bienvenido sea. 
    </p><p class="article-text">
        No pretendo en este art&iacute;culo recoger datos ni estad&iacute;sticas que confirmen la brecha salarial de g&eacute;nero. Una brecha que se refleja en que la remuneraci&oacute;n media de las mujeres asalariadas es menor que la de los hombres, lo cual implica que las mujeres trabajan menos, en puestos peor remunerados, y en mayor medida a jornada parcial. Adem&aacute;s, las empresas pagan menos a las mujeres que tienen los mismos puestos que los hombres (discriminaci&oacute;n directa), y las empresas suelen contratar con una categor&iacute;a inferior a las mujeres, a pesar de que su aportaci&oacute;n sea la misma o incluso superior a la de los hombres con categor&iacute;as superiores (discriminaci&oacute;n indirecta). Esta &uacute;ltima resulta m&aacute;s dif&iacute;cil de detectar, y es utilizada tambi&eacute;n en la administraci&oacute;n p&uacute;blica. Sin embargo, la ley obliga a pagar lo mismo a hombres y mujeres por un trabajo que contribuya lo mismo, independientemente del puesto o categor&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Ante esto, queda claro que urge buscar soluciones. La primera soluci&oacute;n que nos viene a la cabeza es la educaci&oacute;n. Educar desde la infancia sobre igualdad, y tambi&eacute;n a nuestros directivos, gerentes o empresarios sobre la importancia de eliminar tal brecha. Sin embargo, los efectos los obtendremos en el medio y largo plazo.
    </p><p class="article-text">
        Adicionalmente, para que las empresas contraten a m&aacute;s mujeres, en puestos m&aacute;s relevantes y a jornadas completas requiere de medidas que incentiven su contrataci&oacute;n y promoci&oacute;n, y penalicen a las empresas en las que la mayor&iacute;a de empleados sean hombres o que solo haya hombres en los equipos directivos. Adem&aacute;s, habr&iacute;a que penalizar a las empresas que abusan de contratos temporales para mujeres. En el caso de la discriminaci&oacute;n directa e indirecta salarial antes mencionada, la transparencia salarial puede resultar crucial. Sin embargo, parece ser que la mayor&iacute;a de las empresas de este pa&iacute;s son reacias a esta medida, mientras que la mayor&iacute;a de las mujeres la aplauden. 
    </p><p class="article-text">
        La transparencia salarial consiste en que toda persona que forma parte de una organizaci&oacute;n o empresa sepa o pueda saber las recompensas y remuneraciones que reciben todos los miembros de tal organizaci&oacute;n. Y por qu&eacute; no tambi&eacute;n personas ajenas a la empresa. De esta manera, cualquier persona podr&iacute;a exigir a la direcci&oacute;n de la empresa una remuneraci&oacute;n justa, teniendo en cuenta que existe una ley, tal y como hemos mencionado anteriormente, que obliga a pagar a todas las personas, hombres y mujeres, lo mismo por un trabajo que genere el mismo valor. De acuerdo con la &uacute;ltima Encuesta Global sobre Transparencia del portal de b&uacute;squeda de empleo Glasdoor, a casi el 70% de los trabajadores les gustar&iacute;a saber lo que gana cada miembro de la empresa para saber si su salario es el justo. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;l es el efecto de la transparencia salarial en las organizaciones? En las organizaciones que lo aplican existe un mayor grado de igualitarismo, es decir, hay menos diferencia salarial entre el que m&aacute;s cobra y el que menos. Cuando hay transparencia es m&aacute;s dif&iacute;cil justificar por qu&eacute; algunas personas cobran 200 veces el sueldo m&iacute;nimo de su empresa, como ocurre de media en las empresas del Ibex 35. Dado que este grado de desigualdad resulta insultante, permite vislumbrar f&aacute;cilmente si el salario de las mujeres es menor, aportando lo mismo o incluso m&aacute;s. En definitiva, la transparencia suele conseguir reducir el elitismo y la discriminaci&oacute;n de g&eacute;nero. 
    </p><p class="article-text">
        Imponer la transparencia en las empresas implica obligarlas a que lo sean y penalizar fuertemente a las que no y m&aacute;s a&uacute;n si se producen discriminaciones por raz&oacute;n de g&eacute;nero. Es verdad que el gobierno de M. Rajoy hab&iacute;a hablado de transparencia, pero no de transparencia para que sus trabajadores sepan lo que cobran todos en la empresa, sino de obligar a las empresas grandes a mostrar sus salarios a inspectores que har&iacute;an supuestamente auditor&iacute;as a algunas de esas empresas. Actualmente se tiene en mente que la transparencia sea obligatoria &uacute;nicamente para empresas de m&aacute;s de 250 trabajadores. En Islandia, las empresas de al menos 25 empleados deben auditar sus sueldos para obtener un certificado gubernamental de igualdad salarial. En pa&iacute;ses como Alemania, las trabajadoras pueden conocer el sueldo medio de sus compa&ntilde;eros varones con puesto similar y reclamar la misma remuneraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La transparencia salarial la suelen llevar a cabo empresas y organizaciones innovadoras en las que se fomenta la experimentaci&oacute;n, la confianza, el di&aacute;logo, la participaci&oacute;n, el aprendizaje, la autonom&iacute;a, y en las que se asume que el salario que recibe un empleado debe ser una recompensa justa por su trabajo, y que si no es as&iacute; generar&aacute; desmotivaci&oacute;n en este. En estas empresas suele haber muy poca diferencia salarial entre los que m&aacute;s y los que menos cobran, y desde luego menos discriminaci&oacute;n salarial de g&eacute;nero.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente la clave est&aacute; en la educaci&oacute;n, en la mentalidad de los dirigentes empresariales, en su postura sobre el modelo econ&oacute;mico empresarial, en que opten por un modelo innovador y rechacen el modelo actual de baja calidad del empleo que conlleva discriminaciones salariales y laborales sobre las mujeres. La imposici&oacute;n de la transparencia salarial podr&iacute;a ser, adem&aacute;s de un mecanismo preventivo, un peque&ntilde;o empuj&oacute;n o un incluso un catalizador para este nuevo modelo innovador.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Chiva Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/discriminacion-salarial-genero-importancia-transparencia_129_1480779.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 04 Aug 2019 19:04:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Discriminación salarial de género: la importancia de la transparencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Igualdad salarial,Brecha de género,Igualdad de género]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Normalizando lo radical y radicalizando lo normal: el peligro de no llamar a las cosas por su nombre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/normalizando-radical-radicalizando-normal-peligro_129_1603904.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cfaf4d45-1871-4c73-ab2d-e89b9a4ee244_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Normalizando lo radical y radicalizando lo normal: el peligro de no llamar a las cosas por su nombre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Es preocupante que haya partidos y grupos que busquen excusas para no defender la igualdad de derechos de las personas en un estado democrático</p><p class="subtitle">Como también lo es que se vea como normal apoyar y financiar sin excusas instituciones obsoletas como la iglesia y la monarquía</p></div><p class="article-text">
        Cuando los l&iacute;deres del supuesto centro o centro-derecha de este pa&iacute;s se niegan a calificar a un partido de extrema derecha como tal lo normalizan y blanquean. Cuando estos l&iacute;deres se niegan a condenar el franquismo, normalizan y apoyan la extrema derecha. Cuando plantean propuestas aberrantes dignas del fascismo, normalizan y secundan su discurso. Y muchos medios de comunicaci&oacute;n apoyan y blanquean este discurso.
    </p><p class="article-text">
        Esto no es m&aacute;s que un peque&ntilde;o ejemplo de lo que est&aacute; ocurriendo en estos &uacute;ltimos tiempos en este pa&iacute;s: tratar de normalizar o limpiar los discursos radicales de la extrema derecha o de pol&iacute;ticos que, independientemente de los partidos a los que representan, plantean propuestas o hacen comentarios dignos de l&iacute;deres de la extrema derecha. La idea es que no pasa nada, que no hay para tanto, que esas ideas son tan respetables como las de los dem&aacute;s. Que a pesar de la barbaridad o del tufo fascista de algunas declaraciones es un l&iacute;der de un partido de &ldquo;centro derecha&rdquo;, de &ldquo;centro&rdquo; o incluso &ldquo;constitucionalista&rdquo;. Todo en orden.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, paralelamente se lanza la idea de que determinados representantes y partidos que hacen propuestas de lo m&aacute;s &ldquo;normales&rdquo;, y con esto me refiero a medidas que benefician a la gran mayor&iacute;a de las personas, que ni exceden ni adolecen, son tachadas como radicales de extrema izquierda. Que la banca devuelva el dinero del rescate parece una demanda de lo m&aacute;s justa teniendo en cuenta los beneficios de la banca y las actuales necesidades del estado para financiar sanidad, educaci&oacute;n o pensiones. Sin embargo, lo proponen s&oacute;lo partidos que son calificados por muchos medios y partidos como de extrema izquierda. Apoyar, sin tapujos, la sanidad y educaci&oacute;n p&uacute;blica ser&iacute;a una propuesta normal, pero que realmente es apoyada una vez m&aacute;s por este tipo de partidos. Lo mismo en cuanto a la progresividad de los impuestos: parece una propuesta planteada por radicales de izquierda, cuando lo que implica es que simplemente paguen m&aacute;s los que m&aacute;s tienen; algo que deber&iacute;a ser muy normal, al menos en un pa&iacute;s que defiende el bienestar de todos sus ciudadanos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, parece que la mayor&iacute;a de partidos, salvo los de &ldquo;extrema izquierda&rdquo; claro est&aacute;, defienden sobre todo el bienestar de las grandes empresas y corporaciones, que por cierto parecen tener intereses opuestos a los ciudadanos. Y as&iacute; prima que muchas de esas empresas no dejen de ganar grandes beneficios explotando o abusando de los ciudadanos o explotando y abusando del medio ambiente. No pasa nada, parece que eso de la sostenibilidad es una utop&iacute;a. Tan ut&oacute;pico como defender la igualdad entre hombres y mujeres, que parece tambi&eacute;n una postura de los &ldquo;radicales de izquierdas&rdquo; o de las &ldquo;feminazis&rdquo;. Lo que queda claro es que es preocupante que haya partidos y grupos que busquen excusas para no defender la igualdad de derechos de las personas en un estado democr&aacute;tico. Como tambi&eacute;n lo es que se vea como normal apoyar y financiar sin excusas instituciones obsoletas como la iglesia y la monarqu&iacute;a, y se cuestione el apoyo y la financiaci&oacute;n a la sanidad y educaci&oacute;n p&uacute;blica. Supongo que es la l&iacute;nea a seguir cuando priman las banderas sobre las personas, o las v&iacute;sceras sobre el cerebro y el coraz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Obviamente, este discurso generalizado es premeditado y fomentado fundamentalmente por la gran empresa o grupos empresariales que financian y apoyan ciertos medios de comunicaci&oacute;n y partidos. Sus posturas no son desinteresadas ni ingenuas. Por lo tanto, es crucial que los ciudadanos cuestionemos, pensemos cr&iacute;ticamente, nos manifestemos, exijamos y por supuesto votemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Chiva Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/normalizando-radical-radicalizando-normal-peligro_129_1603904.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 09 Apr 2019 20:15:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Normalizando lo radical y radicalizando lo normal: el peligro de no llamar a las cosas por su nombre]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Grandes empresas vs. la ciudadanía?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/grandes-empresas-vs-ciudadania_129_1763830.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bb4123d4-e6db-4f55-b3fc-6532d097d8ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Grandes empresas vs. la ciudadanía?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una empresa debe ser rentable, pero ese no debe ser su fin último, sino el ofrecer productos o servicios de calidad, generando empleo y calidad de vida para trabajadores y consumidores</p></div><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n del Tribunal Supremo sobre el impuesto de las hipotecas, o, mejor dicho, la presi&oacute;n evidente que ha ejercido y ejerce la banca sobre las instituciones y sus decisiones en este pa&iacute;s; o el caso Volkswagen, en el que el exministro Soria prefiri&oacute; no sancionar a esta gran empresa, aun implicando una multa posterior sobre el Estado por parte de la Uni&oacute;n Europea, para luego empezar a formar parte de su consejo de administraci&oacute;n; entre otros muchos casos similares, dejan clara una cosa: los intereses de la gran empresa se oponen a los de la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Cuando empec&eacute; a estudiar al mundo de la empresa, hace ya algunos a&ntilde;os, resultaba menos obvio o palpable lo que hoy d&iacute;a es m&aacute;s que evidente. Quiz&aacute; ciertas redes sociales, o la existencia de medios de comunicaci&oacute;n financiados por la ciudadan&iacute;a, en vez de por las grandes empresas, ayuden, pero lo que tambi&eacute;n est&aacute; claro es que a las grandes empresas o a la banca no parece importarles mostrar su poder e intereses, e incluso lanzar un discurso amenazante a la poblaci&oacute;n: si les toca pagar ese impuesto, buscar&aacute;n formas para recuperar ese mayor coste, es decir, lo pagar&aacute; la ciudadan&iacute;a;  o si les hacen pagar los impuestos justos o lo que proporcionalmente paga un asalariado, sus f&aacute;bricas se ir&aacute;n de Espa&ntilde;a o del pa&iacute;s que sea, con lo cual aumentar&aacute; el paro. Ese discurso adem&aacute;s se inocula y transmite continuamente, por parte de ciertos partidos pol&iacute;ticos y medios neoliberales y conservadores, para convencernos de que las cosas son as&iacute;, que no hay nada que hacer; y que quien nos trate de convencer de lo contrario es un populista, un inocente o un &ldquo;buenista&rdquo;. Sin embargo, esto no tiene por qu&eacute; ser as&iacute;, ya que los gobiernos tienen o deber&iacute;an tener instrumentos para frenar o desarticular tales amenazas o chantajes. Pero para ello, tales gobiernos no pueden ser chantajeados a su vez por dichas empresas, con lo cual &eacute;stas, incluida la banca, no deber&iacute;an financiar a los partidos pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, el prop&oacute;sito de toda empresa no debe ser maximizar los beneficios, sin importar c&oacute;mo. Obviamente, esta idea responde a una conciencia muy limitada de la empresa, pero parece que buena parte de la sociedad la acepta sin m&aacute;s. &ldquo;Un buen directivo o empresario har&aacute; lo que sea para que la empresa maximice su rentabilidad; lo que sea&rdquo;. Esta frase parece socialmente admitida y hasta se tacha a estos directivos de &ldquo;listos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una empresa debe ser rentable al igual que un ser humano debe comer o beber; es algo necesario, pero no es o debe ser su prop&oacute;sito o fin &uacute;ltimo, sino el ofrecer productos o servicios de calidad, generando empleo y calidad de vida tanto para los que trabajan en la empresa como para los que consumen sus productos o servicios. Es verdad que hay pocas empresas as&iacute;, pero las hay, y cada vez m&aacute;s. As&iacute; que basar la existencia de una empresa en pagar salarios &iacute;nfimos a los trabajadores, u ofrecerles jornadas extenuantes, u ofrecer productos da&ntilde;inos para las personas o el planeta, entre otras cosas, es un grave error, porque no est&aacute;n cumpliendo su funci&oacute;n social y econ&oacute;mica, sino que m&aacute;s bien est&aacute;n abusando de los ciudadanos. As&iacute; que todo el debate sobre el incremento del salario m&iacute;nimo deber&iacute;a zanjarse con este argumento.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de decidir entre entrar en un c&iacute;rculo vicioso o en uno virtuoso. El primero es competitividad basada en costes, baja calidad, salarios bajos, explotaci&oacute;n, baja motivaci&oacute;n, toxicidad directiva, etc. El segundo es competitividad basada en calidad e innovaci&oacute;n, salarios justos o altos, jornadas reducidas, motivaci&oacute;n, direcci&oacute;n participativa y formativa etc.
    </p><p class="article-text">
        Si bien es verdad que el sistema no deja de recordarnos que los intereses de las grandes empresas son &ldquo;as&iacute;&rdquo; y que nada o casi nada va a cambiarlos, al menos desde arriba, tambi&eacute;n procura ofrecernos un hilo condescendiente de falsa esperanza que no es m&aacute;s que un enga&ntilde;o: cambia t&uacute; o, quiz&aacute; &iquest;es tu culpa? As&iacute; que ponte las pilas: deja de consumir el producto de esa empresa si no te gusta lo que hace con la mano de obra, o recicla y mejorar&aacute;s el planeta, o preoc&uacute;pate t&uacute; de comer productos sanos o de elegirlos bien, o f&oacute;rmate mucho y en todo y te pagar&aacute;n bien o te dar&aacute;n un buen trabajo. Con este discurso, una vez m&aacute;s, la culpa y responsabilidad recae en las manos equivocadas. Y la idea es que si las cosas van mal es porque todos lo hacemos mal o porque nos lo merecemos. Aunque este discurso es c&iacute;nico y falso puede que consiga adormecer a la poblaci&oacute;n. Como consecuencia, la mayor&iacute;a permanece inm&oacute;vil ante subidas el&eacute;ctricas, legislaciones laborales abusivas, corrupci&oacute;n, etc. Si esa mayor&iacute;a se movilizara, puede que las cosas cambiaran.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, la cuesti&oacute;n es que las grandes empresas y sus dirigentes tomen conciencia de su abuso, o de que los gobiernos les paren los pies. Para eso es necesario que nuestros representantes gobiernen defendiendo los intereses de los ciudadanos, y no de las grandes empresas. Supongo que pensar cr&iacute;ticamente y elegir a los representantes adecuados, s&iacute; que es nuestra responsabilidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Chiva Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/grandes-empresas-vs-ciudadania_129_1763830.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Jan 2019 20:45:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Grandes empresas vs. la ciudadanía?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Empresas,Economía,Gobierno]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los cinco falsos mitos sobre la gestión empresarial y política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/falsos-mitos-gestion-empresarial-politica_129_2126675.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/842077c6-e3bb-4ac6-ba72-9aa0b20f2489_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los cinco falsos mitos sobre la gestión empresarial y política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Para lograr que las personas cooperen, las organizaciones deben dejar de idolatrar el concepto de eficiencia y las ideas que la respaldan, como son la obsesión por la claridad, la medición, y la rendición de cuentas</p><p class="subtitle">Resulta sorprendente que se suponga o perciba que las personas o partidos que poseen una ideología conservadora van a ser mejores gestores</p></div><p class="article-text">
        Cuando se trata de gestionar o dirigir empresas, administraciones o instituciones p&uacute;blicas existen algunos supuestos o hip&oacute;tesis que casi nunca son cuestionados por la mayor&iacute;a. Casi todas estas hip&oacute;tesis han sido inoculadas fundamentalmente por parte de los medios de informaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n, el sistema educativo, y el comportamiento y las afirmaciones de determinadas personas y l&iacute;deres que representan ciertos intereses. Veamos los cinco m&aacute;s importantes:
    </p><p class="article-text">
        <em>1.- Todas las organizaciones deben tener como principal objetivo la eficiencia.</em>
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os multitud de trabajos e investigaciones han demostrado que la cooperaci&oacute;n es uno de los elementos m&aacute;s importantes de las organizaciones del siglo XXI porque supone la base para la innovaci&oacute;n y la creaci&oacute;n de valor a&ntilde;adido. Y para lograr que las personas cooperen, las organizaciones deben dejar de idolatrar el concepto de eficiencia y las ideas que la respaldan, como son la obsesi&oacute;n por la claridad, la medici&oacute;n, y la rendici&oacute;n de cuentas (&iquest;qui&eacute;n es el culpable o responsable?) (Ver v&iacute;deo Ted de Yves Morieux; &ldquo;<a href="https://www.ted.com/talks/yves_morieux_how_too_many_rules_at_work_keep_you_from_getting_things_done?language=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&oacute;mo demasiadas reglas en el trabajo evitan que se hagan las cosas</a>&rdquo;). Todos estos conceptos asociados a la eficiencia encorsetan las organizaciones e impiden que sus empleados cooperen, y por lo tanto innoven. Centrarnos &uacute;nicamente en la eficiencia, que puede considerarse como la capacidad para lograr algo empleando los m&iacute;nimos medios posibles, suele hacer que nos centremos tanto en reducir los recursos y costes, que nos olvidemos de lograr los prop&oacute;sitos -de forma cooperativa- lo cual nos hace finalmente ineficientes y desde luego tambi&eacute;n poco innovadores. Por otro lado, cooperar e innovar no implica ni malgastar, ni ser poco rentable, sino todo lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        <em>2.- Todas las organizaciones deben utilizar los incentivos para motivar a sus empleados. </em>
    </p><p class="article-text">
        El uso de incentivos econ&oacute;micos est&aacute; totalmente extendido en todo tipo de empresas y organizaciones debido a la importancia de la direcci&oacute;n por objetivos y a la exaltaci&oacute;n del logro. Para motivar a los empleados, las organizaciones les fijan objetivos que miden a trav&eacute;s de indicadores, y dependiendo de su logro les bonifican en mayor o menor cantidad. Sin embargo, muchas investigaciones cient&iacute;ficas parecen haber concluido que dichos incentivos econ&oacute;micos no motivan a los empleados e incluso pueden ser perjudiciales cuando la actividad es m&aacute;s bien cognitiva o creativa (Ver v&iacute;deo Ted de Dan Pink; &ldquo;<a href="https://www.youtube.com/watch?v=1ipQG6b9x7o" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La sorprendente ciencia de la motivaci&oacute;n</a>&rdquo;). Esto es debido, probablemente, a que el incentivo distrae o incomoda a las personas cuando deben pensar o ser creativas.
    </p><p class="article-text">
        <em>3.- La innovaci&oacute;n y la baja calidad de empleo son compatibles. </em>
    </p><p class="article-text">
        En este y en otros pa&iacute;ses las asociaciones empresariales y la mayor&iacute;a de empresas han optado por fomentar, a trav&eacute;s del gobierno y de sus propias opciones empresariales, un empleo de baja calidad: abusando de modalidades de contrataci&oacute;n temporal y de falsos aut&oacute;nomos, salarios rid&iacute;culamente bajos, jornadas reales de infarto, inexistente seguridad laboral, y en general, condiciones laborales p&eacute;simas. Todo ello permite a las empresas reducir sus costes laborales, y probablemente en el corto plazo incrementar sus beneficios. Pero lo que no puede conseguir es que las personas que trabajan en las empresas innoven, y por lo tanto tampoco las empresas lo hagan. Para innovar, se requiere como m&iacute;nimo dotar a los trabajadores de salarios y condiciones laborales dignas que no desmotiven, y adem&aacute;s ofrecer autonom&iacute;a, poder aprender y probar cosas nuevas, confiar en las personas y sus capacidades etc. En definitiva, entornos laborales dignos y saludables. Por lo tanto, es hip&oacute;crita exigir ayudas para la innovaci&oacute;n o afirmar que la innovaci&oacute;n es clave para las empresas y simult&aacute;neamente procurar que la calidad del empleo sea tan baja.
    </p><p class="article-text">
        4.- <em>Para gestionar los servicios p&uacute;blicos es mejor la gesti&oacute;n privada que la p&uacute;blica</em>.
    </p><p class="article-text">
        En general se da por sentado que a la hora de ofrecer servicios p&uacute;blicos las empresas privadas son m&aacute;s eficientes, rentables y tambi&eacute;n ofrecen un mejor servicio a los clientes o al p&uacute;blico. Sin embargo, salvo excepciones, cuando las empresas privadas se ocupan de ofrecer servicios p&uacute;blicos (sanidad, educaci&oacute;n, servicios de transporte, energ&iacute;a etc.) lo que suele ocurrir es que sirven sobre todo a los intereses de sus accionistas, por lo tanto, el servicio p&uacute;blico brilla por su ausencia para servir solo a unos pocos. Sin embargo, esto no deber&iacute;a ser as&iacute; si dichas empresas siguieran planteamientos innovadores. En l&iacute;neas generales, las organizaciones y empresas m&aacute;s avanzadas e innovadoras suelen tener un objetivo m&aacute;s all&aacute; de ganar dinero, un prop&oacute;sito que las inspira (Ver v&iacute;deo Ted de Simon Sinek; &ldquo;<a href="https://www.ted.com/talks/simon_sinek_how_great_leaders_inspire_action?language=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">C&oacute;mo los grandes l&iacute;deres inspiran la acci&oacute;n</a>&rdquo;) y que finalmente hace que logren sus prop&oacute;sitos a largo plazo, lo que suele traer consigo rentabilidad. Por lo tanto, quien sea que gestione los servicios p&uacute;blicos debe tener como m&aacute;xima el p&uacute;blico, la mayor&iacute;a, el servicio a la ciudadan&iacute;a. Y para ello, en general, la gesti&oacute;n p&uacute;blica tiene ese prop&oacute;sito en mente. Y teni&eacute;ndolo, es, en muchas ocasiones, m&aacute;s eficiente o barato que la gesti&oacute;n privada, lo cual subraya el error del primer falso mito de centrarse solo en la eficiencia.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, cuando la administraci&oacute;n p&uacute;blica cede o contrata la gesti&oacute;n del servicio p&uacute;blico a una empresa privada, existe el riesgo asociado a la corrupci&oacute;n y la asignaci&oacute;n de la concesi&oacute;n no a la empresa m&aacute;s capaz sino a la m&aacute;s cercana o &ldquo;amiga&rdquo; a la administraci&oacute;n, lo cual ha ocurrido demasiado habitualmente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        5.- <em>Los partidos neoliberales o de derechas gestionan mejor la econom&iacute;a y las administraciones como ayuntamientos, comunidades aut&oacute;nomas o pa&iacute;ses</em>.
    </p><p class="article-text">
        Resulta sorprendente que se suponga o perciba que las personas o partidos que poseen una ideolog&iacute;a conservadora van a ser mejores gestores. Si analizamos la visi&oacute;n del mundo de las personas que siguen esta ideolog&iacute;a, esta estar&iacute;a asociada al logro, a la consecuci&oacute;n de objetivos sin importar los medios, a la competitividad, al dinero, al &eacute;xito, pero tambi&eacute;n al individualismo, a la codicia y al consumismo. Desde mi punto de vista son dos las principales razones por las que la poblaci&oacute;n suele tener la percepci&oacute;n de que estas personas son buenas para gestionar la econom&iacute;a y la empresa: primero porque su visi&oacute;n de la vida asociada al logro cuadra con el modelo tradicional econ&oacute;mico empresarial imperante centrado en la eficiencia, los costes bajos y la baja calidad de empleo; por lo tanto, es como decir: &iquest;qui&eacute;n mejor que una persona con esta visi&oacute;n para gestionar una empresa o econom&iacute;a as&iacute;? Se supone que alguien con esas caracter&iacute;sticas lograr&aacute; los objetivos necesarios, tendr&aacute; &eacute;xito, har&aacute; dinero, y as&iacute; a todos nos ir&aacute; bien. Sin embargo, la codicia y &ldquo;el fin justifica los medios&rdquo; est&aacute;n tambi&eacute;n impl&iacute;citos, con consecuencias que todos conocemos. En segundo lugar, porque para lograr que mantengamos un alto grado de &ldquo;conformidad&rdquo; social nos han &ldquo;invitado&rdquo; siempre a identificarnos con la &eacute;lite gobernante e incluso idolatrarla, as&iacute; que buena parte de la poblaci&oacute;n, aunque sea inconscientemente, envidia o reverencia sus actos, pese a los evidentes casos de corrupci&oacute;n: &ldquo;Ellos son los listos, los que tienen el dinero y saben c&oacute;mo gestionarlo&rdquo;. Adem&aacute;s, la informaci&oacute;n falsa o sesgada que recibimos de determinados medios y gobernantes o l&iacute;deres terminan por rematar la faena. Sin embargo, es evidente que la econom&iacute;a y las administraciones pueden ser gestionadas y de hecho lo son desde una visi&oacute;n que beneficie a la mayor&iacute;a, m&aacute;s rentable e innovadora.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que solo queda un camino para romper con este falso mito y tambi&eacute;n con los anteriores: aprender a cuestionar y a utilizar el pensamiento cr&iacute;tico propio, tal y como suger&iacute;a Jos&eacute; Luis Sampedro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Chiva Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/falsos-mitos-gestion-empresarial-politica_129_2126675.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 May 2018 19:02:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Los cinco falsos mitos sobre la gestión empresarial y política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Economía,PP - Partido Popular,Reforma laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Narcotizados, depresivos y eufóricos: lo que el modelo económico empresarial esconde]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/narcotizados-depresivos-euforicos-economico-empresarial_129_2776956.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e67d7d85-1285-4867-8e25-eb6f64ddd04f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Narcotizados, depresivos y eufóricos: lo que el modelo económico empresarial esconde"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los abusos en la contratación temporal y de falsos autónomos, salarios ridículamente bajos, jornadas reales de infarto, escasa seguridad y condiciones laborales pésimas, conducen a una brutal desigualdad económica y social</p></div><p class="article-text">
        Una de las principales caracter&iacute;sticas del modelo econ&oacute;mico empresarial existente en nuestro pa&iacute;s es que provoca una calidad del empleo extremadamente baja, de hecho, es de las m&aacute;s bajas de la OCDE, lo cual se observa en los abusos de modalidades de contrataci&oacute;n temporal y de falsos aut&oacute;nomos, salarios rid&iacute;culamente bajos, jornadas reales de infarto, escasa seguridad laboral, y en general, condiciones laborales p&eacute;simas que conducen a una brutal desigualdad econ&oacute;mica y social. Todo ello permite a las empresas reducir sus costes laborales y probablemente en el corto plazo incrementar sus beneficios. Pero &iquest;qu&eacute; efectos tiene en los trabajadores? Eso parece que importa poco, al menos a los que han fomentado y creado este modelo econ&oacute;mico empresarial.
    </p><p class="article-text">
        Lo primero que podemos decir es que trabajar en entornos laborales donde se dan estas caracter&iacute;sticas suele ir de la mano de ambientes t&oacute;xicos, poco o nada motivantes, y autoritarios o poco participativos. Ante esta situaci&oacute;n, las personas tienen pocas alternativas. La primera de ellas es desistir, vivir narcotizados, asumir la situaci&oacute;n; y se asume porque nos van ense&ntilde;ando poco a poco a hacerlo. Tal y como explica Marvin Harris en su libro sobre antropolog&iacute;a general, la aceptaci&oacute;n de la desigualdad econ&oacute;mica depende mucho m&aacute;s del control del pensamiento que de la pura fuerza represiva. As&iacute; pues, se nos ense&ntilde;a que el principal obst&aacute;culo que nos impide alcanzar una vida laboral decente somos nosotros mismos, nuestros escasos m&eacute;ritos intelectuales o baja voluntad de competir. Por lo tanto, la culpa es nuestra, y as&iacute; dirigimos nuestro resentimiento contra nosotros mismos, los que est&aacute;n en el mismo escalaf&oacute;n o incluso inferiores. De ah&iacute;, entre otras cosas, sentimientos de culpa, enfermedades mentales, rechazos a inmigrantes, o desencanto con grupos pol&iacute;ticos que defienden nuestros intereses. Como dec&iacute;a Jos&eacute; Luis San Pedro nos educan mal, nos educan para ser s&uacute;bditos, no para tener pensamiento propio. Y el miedo es la emoci&oacute;n que nos transmiten.
    </p><p class="article-text">
        La actitud narcotizada conlleva conformidad y pasividad, porque se acepta que las cosas son as&iacute;, las empresas y la econom&iacute;a es as&iacute;, y hay que aceptarlo. Por eso, cuando nos ofrecen un puesto de trabajo con un salario miserable y un horario real penoso lo aceptamos y hasta estamos agradecidos.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, y a pesar de la moda del mindfulness o atenci&oacute;n plena, lo que predomina en estos entornos laborales es lo opuesto: el mindlessness o piloto autom&aacute;tico, que surge porque estos trabajos son repetitivos, con poca autonom&iacute;a y donde raras veces se puede aprender. En ese estado dejamos de estar presentes, en la actividad, y nos evadimos, la cabeza se va, nos aburrimos, nos volvemos ap&aacute;ticos o incluso ansiosos, por los miedos, todo lo cual puede llevar tambi&eacute;n a depresiones. Al final nuestra salud se ve afectada.
    </p><p class="article-text">
        Pero estar mal no acaba de convencer a los defensores del modelo, as&iacute; que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ciertos planteamientos empresariales m&aacute;s centrados en la eficacia, los objetivos, los indicadores o el logro han dado paso, junto con la denominada psicolog&iacute;a positiva y cientos de charlatanes, al &ldquo;t&uacute; puedes, si quieres puedes, s&eacute; positivo, todo va bien, pero lucha a tope que puedes&rdquo;. As&iacute; que muchos trabajadores euf&oacute;ricos se animan mutuamente para sacar fuerzas de donde no las hay para seguir adelante y encima mostrar una sonrisa mientras soportan condiciones laborales deprimentes.
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, este modelo empresarial y el modelo econ&oacute;mico neoliberal que lo sustenta conlleva graves consecuencias en el bienestar de las personas, o mejor dicho malestar. Malestar que se agrava por la poca inversi&oacute;n en salud y educaci&oacute;n. Como dec&iacute;a Anita Botwin (eldiario.es 27/1/2018) recientemente es el sistema, el modelo econ&oacute;mico y empresarial, el que est&aacute; enfermo. Y &iquest;no hay nada que hacer?
    </p><p class="article-text">
        Obviamente este modelo no es el &uacute;nico; a pesar de que nos hagan creer que s&iacute;. Existen otros modelos econ&oacute;mico empresariales que fomentan una elevada calidad del empleo porque consideran que la innovaci&oacute;n empresarial es clave. En dichos modelos, las personas reciben salarios justos, tienen autonom&iacute;a, aprenden, y por supuesto generan valor a&ntilde;adido en la empresa y en la sociedad, lo que repercute en mayor bienestar. Dichos modelos se ven sustentados por pol&iacute;ticas econ&oacute;micas que invierten en salud, educaci&oacute;n, investigaci&oacute;n e innovaci&oacute;n, y que defienden y aplican sistemas fiscales justos y progresivos. Ojal&aacute; podamos despertar pronto de esta narcosis sist&eacute;mica, y dejemos atr&aacute;s el modelo econ&oacute;mico empresarial vigente, tan perjudicial para la gran mayor&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Chiva Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/narcotizados-depresivos-euforicos-economico-empresarial_129_2776956.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Feb 2018 20:23:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Narcotizados, depresivos y eufóricos: lo que el modelo económico empresarial esconde]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Reforma laboral]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Es tan importante el aspecto y la autenticidad para la credibilidad de un líder?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/autenticidad-alla-profesionalida_129_3132143.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/2de9f220-b691-4016-8715-437641237721_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Es tan importante el aspecto y la autenticidad para la credibilidad de un líder?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ser auténtico implica mostrar donde sea, en el trabajo también, lo que de verdad uno o una es. Y eso conlleva expresar emociones, positivas y negativas, y gestionarlas para uno mismo y para los demás. También dudar</p><p class="subtitle">Poco a poco vamos acostumbrándonos a dirigentes que tienen una apariencia diferente, que expresan cosas diferentes y de forma diferente. Estamos hablando de personas que se comportan de forma auténtica</p></div><p class="article-text">
        Hace ya un tiempo que, tanto en entornos pol&iacute;ticos como empresariales, hemos empezado a ver y escuchar a personas, cargos pol&iacute;ticos, l&iacute;deres o directivos que no responden al prototipo de profesional: traje y corbata, serio, siempre al grano, sin un &aacute;pice de dudas, racional, le importan solo los hechos, las cifras, los n&uacute;meros, la rentabilidad. De hecho, parece que algunas personas sienten una cierta animadversi&oacute;n hacia los que no responden a este perfil. Recientemente el juez Jos&eacute; Yusty Bastarreche dec&iacute;a en un email que la alcaldesa Manuela Carmena no tiene un aspecto &ldquo;presentable&rdquo;, y, en general, este juez, parece tratar despectivamente a todas las personas que gobiernan con ella o est&aacute;n implicadas en el partido pol&iacute;tico asociado a ella. De alguna manera, parece considerarlos poco profesionales.
    </p><p class="article-text">
        La RAE describe la profesionalidad como &ldquo;la cualidad de la persona u organismo que ejerce su actividad con capacidad y aplicaci&oacute;n relevante&rdquo;, y en general todos lo asocian a pericia, seriedad o eficacia, entre otras cualidades. La profesionalidad es una cualidad que se ha venido vinculando a un tipo de persona af&iacute;n a empresas u organizaciones que siguen un enfoque individualista, competitivo, centrados en maximizar beneficios econ&oacute;micos, m&aacute;s es siempre mejor, y donde las tareas y la rentabilidad est&aacute;n por encima de todo. En este tipo de empresas las personas deben lograr sus objetivos, la mayor&iacute;a de car&aacute;cter cuantitativo, y cuando lo hacen, son unos buenos profesionales. Eso les permite ascender en la l&iacute;nea jer&aacute;rquica hasta que un d&iacute;a dejen de motivarse o motivarles o dejen de hacer bien su trabajo o les d&eacute; igual y se conviertan en unos profesionales incompetentes. Pero el &eacute;xito se mide por el lugar en la escala jer&aacute;rquica que se ocupa, por los logros obtenidos, por la codicia. Y claro, estas organizaciones son el reflejo y el contexto de estos profesionales: solo importan los beneficios, solo importa crecer.
    </p><p class="article-text">
        Henry Mintzberg, un conocido profesor de la Universidad de McGill en Canad&aacute;, mencionaba el peligro de los cl&aacute;sicos MBAs (Masters en Administraci&oacute;n de Empresas) o grados en Administraci&oacute;n de Empresas puesto que, en general, preparan a las personas para convertirse en estos profesionales. Los convierten en personas decididas, agresivas en ocasiones, que siempre quieren hacer uso de t&eacute;cnicas cuantitativas, y que s&oacute;lo se suelen centrar en rentabilidades, dinero, y m&aacute;s dinero. Al final, las relaciones, las personas, los seres humanos son lo de menos, o si lo son es para ganar m&aacute;s. Y en el medio y largo plazo esto tiene consecuencias negativas, para las organizaciones, para la sociedad y para los seres humanos. Es verdad que esto puede sonarnos a un estereotipo o una caricatura, pero no lo es tanto si observamos el comportamiento de algunas empresas y de algunos directivos que las lideran.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, este profesor abogaba por algo diferente, por una ense&ntilde;anza de la direcci&oacute;n que iba m&aacute;s all&aacute; de una focalizaci&oacute;n en aspectos anal&iacute;ticos o cuantitativos. Esa direcci&oacute;n y ese tipo de directivos y l&iacute;deres est&aacute;n emergiendo hoy, y cada d&iacute;a vamos poco a poco acostumbr&aacute;ndonos a dirigentes que tienen una apariencia diferente, que expresan cosas diferentes y de forma diferente. Estamos hablando de personas que se comportan de forma aut&eacute;ntica.
    </p><p class="article-text">
        Ser aut&eacute;ntico implica mostrar donde sea, en el trabajo tambi&eacute;n, lo que de verdad uno o una es. Y eso conlleva expresar emociones, positivas y negativas, y gestionarlas para uno mismo y para los dem&aacute;s. Tambi&eacute;n implica dudar, no estar seguro de lo que hay que hacer. Bertrand Rusell ya nos dec&iacute;a que el problema de la humanidad es que los est&uacute;pidos est&aacute;n seguros de todo y los inteligentes est&aacute;n llenos de dudas. Pero no se trata s&oacute;lo de dudar, sino tambi&eacute;n mostrar que se duda. De hecho, una de las mejores formas de iniciar un proceso de di&aacute;logo o cuestionamiento colectivo, es llegar dudando. Si empezamos la conversaci&oacute;n muy seguros de nuestra postura, nadie cambiar&aacute; su punto de vista y no llegaremos muy lejos; ser&aacute; una mera discusi&oacute;n, con ganadores y perdedores. La duda est&aacute; vinculada con la capacidad de cuestionar, y por lo tanto de aprender y mejorar. Adem&aacute;s, la autenticidad implica ser capaz de reconocer la vulnerabilidad de uno mismo, lo cual est&aacute; muy alejado del profesional perfecto, invulnerable y racional. Lo cual nos lleva a otro elemento importante de la autenticidad, que es dejarse guiar por la intuici&oacute;n y por la espontaneidad, en vez de por tanta racionalidad y control.
    </p><p class="article-text">
        La autenticidad supone saber qui&eacute;n es uno mismo, para poder mostrarlo sin tapujos; con dudas, emociones, vulnerabilidad etc. lo que significa alejarse de la visi&oacute;n estandarizada o aborregada del profesional supuestamente &ldquo;perfecto&rdquo;. Todo ello implica un mayor grado de reflexi&oacute;n, inteligencia, apertura al cambio y aprendizaje; y adem&aacute;s no significa que se deja de prestar atenci&oacute;n a aspectos como la rentabilidad, sino que se va mucho m&aacute;s all&aacute;. As&iacute; que mejor nos ir&iacute;a si nuestros directivos, l&iacute;deres, representantes pol&iacute;ticos etc. mostraran una actitud m&aacute;s aut&eacute;ntica y menos profesional.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Chiva Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/autenticidad-alla-profesionalida_129_3132143.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Oct 2017 17:58:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Es tan importante el aspecto y la autenticidad para la credibilidad de un líder?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Políticos,Nueva Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carta a los empresarios que creen que la innovación y la baja calidad del empleo son compatibles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/carta-empresarios-innovacion-calidad-compatibles_129_3229377.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/567733b2-5a53-42b5-a3ca-d6734b9b5e9b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carta a los empresarios que creen que la innovación y la baja calidad del empleo son compatibles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las asociaciones empresariales deberían fomentar un empleo de calidad, mejores condiciones laborales y salarios más altos, en el caso de que de verdad quieran transformar sus empresas en innovadoras</p></div><p class="article-text">
        En general, en este pa&iacute;s, a la mayor&iacute;a de los empresarios y a las asociaciones empresariales les encanta subrayar la importancia que tiene la innovaci&oacute;n. Para eso, publican informes en los que aconsejan fomentar la innovaci&oacute;n a las instituciones p&uacute;blicas, u organizan seminarios al respecto. Sin embargo, esto no cuadra con el modelo empresarial que est&aacute;n creando y con las exigencias que est&aacute;n planteando, ya que todo eso a lo que conduce no es precisamente a la innovaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        De acuerdo con el Innovation Union Scoreboard 2017 de la Comisi&oacute;n Europea, Espa&ntilde;a se encuentra en uno de los grupos de pa&iacute;ses de la UE donde las empresas innovan menos &ndash;innovadores moderados&ndash;. Una investigaci&oacute;n de la EAE Business School, titulado La inversi&oacute;n en I+D+i 2017, incide en que Espa&ntilde;a invierte en I+D+i un 39% por debajo de la media de sus socios comunitarios. El informe COTEC 2017, recientemente publicado, recalca tambi&eacute;n la preocupante situaci&oacute;n de Espa&ntilde;a en lo que respecta a la innovaci&oacute;n. En general, podemos afirmar que, si bien nunca hemos destacado por ser un pa&iacute;s repleto de empresas innovadoras, cada vez nuestras empresas innovan menos. Y lo que parece claro es que sin innovaci&oacute;n es dif&iacute;cil que haya recuperaci&oacute;n econ&oacute;mica. El propio informe COTEC 2017 arroja sombras sobre dicha supuesta recuperaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; se est&aacute; haciendo mal? &iquest;Qu&eacute; modelo econ&oacute;mico y empresarial est&aacute;n fomentando las asociaciones empresariales? &iquest;Conduce este modelo a la innovaci&oacute;n? Resulta evidente que el modelo que se est&aacute; fomentando es un modelo basado en una baja calidad del empleo; de hecho y de acuerdo con un estudio de CaixaBank Research, la calidad del empleo en Espa&ntilde;a se sit&uacute;a entre las m&aacute;s bajas de la OCDE.
    </p><p class="article-text">
        La baja calidad del empleo se observa en los abusos de modalidades de contrataci&oacute;n temporal y de falsos aut&oacute;nomos, salarios rid&iacute;culamente bajos, jornadas reales de infarto, inexistente seguridad laboral, y en general, condiciones laborales p&eacute;simas. Todo ello permite a las empresas reducir sus costes laborales y probablemente en el corto plazo incrementar sus beneficios, pero &iquest;es esa la clave para que sus empresas tengan &eacute;xito en el futuro? En principio no. Este modelo empresarial de competitividad basada en costes bajos est&aacute; caracterizado tambi&eacute;n por el control, la jerarqu&iacute;a, la elevada diferencia salarial, la cultura de la presencia, la baja flexibilidad, la baja conciliaci&oacute;n y la abundancia de l&iacute;deres t&oacute;xicos, todo lo cual conduce a nefastos climas laborales donde los trabajadores tienen miedo a sugerir y experimentar cosas nuevas, y donde la innovaci&oacute;n brilla por su ausencia. Adem&aacute;s, en l&iacute;neas generales, fomenta la desigualdad social y econ&oacute;mica, al igual que el modelo econ&oacute;mico neoliberal del que se alimenta. Y, tal y como muchas investigaciones han probado, la desigualdad econ&oacute;mica es la principal causa del bajo bienestar social (Ver video TED de Richard Wilkinson, How economic inequality harms societies), que deber&iacute;a ser el principal objetivo de toda econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Pero s&iacute;, a corto plazo las empresas se lucran m&aacute;s y tienen mayores beneficios, a costa de sus empleados y de sus &iacute;nfimos salarios y malas condiciones laborales, claro est&aacute;; los cuales disminuyen su capacidad de consumo, con lo cual la demanda de la econom&iacute;a baja, y eso no son buenas noticias tampoco.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; deben o deber&iacute;an hacer las empresas para innovar? &iquest;Qu&eacute; implica el modelo innovador? Las empresas innovadoras se caracterizan, entre otras muchas cosas, por ofrecer empleos de calidad, con salarios altos o al menos dignos para no desmotivar. Adem&aacute;s, existe una escasa diferencia salarial entre los que m&aacute;s cobran y los que menos, permitiendo tambi&eacute;n la transparencia de esta informaci&oacute;n y de cualquier otra sobre la empresa. Todo lo cual lleva a nivel econ&oacute;mico a una menor desigualdad y a una mayor demanda.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, estas empresas conf&iacute;an en las personas y sus capacidades, permitiendo la autogesti&oacute;n de sus equipos, donde todos tienen poder, responsabilidad y autonom&iacute;a, y donde todos pueden mostrar lo que de verdad son, no s&oacute;lo su lado &ldquo;profesional&rdquo;. Ese liderazgo compartido y humano genera entornos saludables y proclives a la experimentaci&oacute;n, el riesgo, el di&aacute;logo, la creatividad y por ende a la innovaci&oacute;n. La innovaci&oacute;n permite en l&iacute;neas generales que las empresas ofrezcan productos y servicios con alto valor a&ntilde;adido, lo cual repercute a su vez en los salarios, y se generan c&iacute;rculos virtuosos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, lo que las asociaciones empresariales deber&iacute;an fomentar es un empleo de calidad, mejores condiciones laborales y salarios m&aacute;s altos, en el caso de que de verdad quieran transformar sus empresas en innovadoras. Lo que es evidente es que todo no se puede tener: si nuestras empresas quieren lucrarse al m&aacute;ximo en el corto plazo, tienen complicado innovar, por no decir imposible.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Chiva Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/carta-empresarios-innovacion-calidad-compatibles_129_3229377.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 20 Aug 2017 17:18:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carta a los empresarios que creen que la innovación y la baja calidad del empleo son compatibles]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La gestión de la calidad o cómo acabar con la Universidad lentamente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/gestion-calidad-acabar-universidad-lentamente_129_3345857.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d0dbf60f-de21-4697-8d04-2a74dfb086eb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La gestión de la calidad o cómo acabar con la Universidad lentamente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El problema surge cuando una institución como la Universidad, que debería ser la referencia de la innovación y la creatividad, se ahoga con los planteamientos organizativos de la gestión de la calidad</p></div><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n de la calidad se ha extendido en el &aacute;mbito universitario espa&ntilde;ol. Y si para muchos esto puede significar que la Universidad act&uacute;a correctamente ya que sus procesos ahora tienen la m&aacute;xima calidad, es decir se hacen bien las cosas, la realidad es bien distinta.
    </p><p class="article-text">
        La gesti&oacute;n de la calidad es un enfoque directivo desarrollado a mediados del siglo pasado que pone el &eacute;nfasis en la mejora continua de los procesos dentro de las organizaciones. Si bien este concepto en s&iacute; mismo no es negativo, puede que lo sea su implantaci&oacute;n o aplicaci&oacute;n al mundo organizativo, o al menos resulte obsoleto.
    </p><p class="article-text">
        Dado que la mayor&iacute;a de empresas que acogieron esos planteamientos eran burocr&aacute;ticas, es decir centradas en el orden y que consideraban que era clave tener normas y reglas claras sobre c&oacute;mo hacerlo todo en las organizaciones, o estaban centradas en el logro, la competitividad y la fijaci&oacute;n de objetivos y estrategias, su implantaci&oacute;n se llev&oacute; a cabo desde de dichas perspectivas. Y esto, &iquest;qu&eacute; implicaciones tuvo? Pues que la gesti&oacute;n de la calidad se transform&oacute; en normas y auditor&iacute;as de calidad.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, implic&oacute; e implica crear y explicitar normas y reglas para todo, y en segundo lugar en fijar objetivos y metas para cada equipo, departamento o persona en la empresa. En toda esta visi&oacute;n subyace el pensamiento de que no podemos confiar en las personas que trabajan en la organizaci&oacute;n; por eso debemos controlarlos, decirles lo que hay que hacer y c&oacute;mo hay que hacerlo, y motivarlos &ldquo;con la zanahoria&rdquo;, anim&aacute;ndoles a marcarse metas, o marc&aacute;ndoselas nosotros, e incentivando su logro...
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay alg&uacute;n problema con todo esto? En principio no, si lo que quieres y buscas es estabilidad, y si no quieres innovar o crear. &iquest;Por qu&eacute;? Porque el establecimiento masivo de reglas sobre c&oacute;mo hacer las cosas genera inflexibilidad, e impide la autonom&iacute;a: ya que hay que hacer las cosas como se ha estipulado, y fijar objetivos impide centrarnos realmente en c&oacute;mo hacemos nuestro trabajo; es decir, importa m&aacute;s la cantidad, que la calidad, parad&oacute;jicamente.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, fijar objetivos y vincularlos a incentivos bloquea la innovaci&oacute;n: a pesar de que numerosas investigaciones han probado que los incentivos individuales y de equipo no son recomendables con actividades intelectuales o creativas, porque bloquean el proceso y pueden incluso desmotivar, multitud de organizaciones y empresas siguen utiliz&aacute;ndolas (muy interesante el v&iacute;deo TED de Dan Pink a este respecto: 'La sorprendente ciencia de la motivaci&oacute;n').
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, el problema surge cuando una instituci&oacute;n como la Universidad, que deber&iacute;a ser la referencia de la innovaci&oacute;n y la creatividad, se ahoga con estos planteamientos organizativos. Y para ello se crea un organismo como la ANECA, Agencia Nacional de Evaluaci&oacute;n de la Calidad y Acreditaci&oacute;n, adscrita al Ministerio de Educaci&oacute;n, Cultura y Deporte para salvaguardar la calidad de la Universidad, y se crean vicerrectorados o departamentos de calidad en cada una de las Universidades. Y todos ellos van extendiendo poco a poco la necesidad de fijar objetivos, metas, indicadores, acciones de mejora, estrategias, y la necesidad de controlar y vigilar a las personas o grupos, teniendo que demostrar continuamente que se han realizado determinadas actividades.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello genera una enorme inflexibilidad, dificultad y lentitud para hacer cambios, por ejemplo, en los grados y posgrados porque la ANECA y otros organismos internos de la Universidad deben ratificarlo y verificarlo todo; y genera una excesiva dedicaci&oacute;n para preparar informes, documentos y actas en su mayor&iacute;a in&uacute;tiles, con lo cual el profesorado reduce alarmantemente su tiempo para mejorar la verdadera calidad de la docencia y la investigaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto a este &uacute;ltimo aspecto, la investigaci&oacute;n, ha quedado reducida fundamentalmente a maximizar las publicaciones en determinadas revistas, lo cual pone el &eacute;nfasis otra vez en lo cuantitativo sobre lo cualitativo: no se trata de publicar trabajos rompedores o innovadores y que mejoren sustancialmente la sociedad, sino de conseguir muchas publicaciones en revistas de prestigio; lograr los objetivos, las metas. En cuanto al personal de administraci&oacute;n y servicios, su situaci&oacute;n es similar: normas, procesos, objetivos, meta e indicadores hasta el hartazgo.
    </p><p class="article-text">
        Y entonces, &iquest;qu&eacute; se puede hacer? &iquest;qu&eacute; planteamientos directivos o de gesti&oacute;n existen en organizaciones que son innovadoras? En primer lugar, hay que decir que no se trata de erradicar por completo las normas o los objetivos, pero s&iacute; de reducirlos a su m&iacute;nima expresi&oacute;n. De hecho, en su excelente art&iacute;culo sobre Universidad y calidad, Enrique Moradiellos (El Pa&iacute;s, 3 de Marzo de 2016) considera que un &ldquo;buen gobierno&rdquo; implica procurar siempre la m&aacute;xima simplificaci&oacute;n de tr&aacute;mites administrativos y burocr&aacute;ticos. En segundo lugar, estos nuevos planteamientos huyen de la obsesi&oacute;n por el control; y para ello conf&iacute;an en las personas, en sus decisiones y potencial. En tercer lugar, se trabaja en equipos que se auto-gestionan, todas las personas tienen poder, responsabilidad y autonom&iacute;a; todos pueden tomar decisiones.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hay transparencia total, tal y como reclama tambi&eacute;n Enrique Moradiellos para la Universidad espa&ntilde;ola. Y se trata de que la motivaci&oacute;n intr&iacute;nseca, y no la extr&iacute;nseca (&ldquo;la zanahoria&rdquo;) como ocurre ahora, se extienda por la organizaci&oacute;n y para eso las personas deben sentir que tienen autonom&iacute;a, que aprenden y que su trabajo sirve para algo o aporta algo a la sociedad. &iquest;Podr&iacute;an las comisiones de grados o posgrados tomar decisiones sobre los mismos y gestionarlos sin la existencia de la ANECA? &iquest;Ser&iacute;an esos equipos m&aacute;s flexibles, innovadores y creativos? Probablemente s&iacute;, y eso afectar&iacute;a positivamente a dichos estudios y a los estudiantes.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Investigar&iacute;an los profesores m&aacute;s o mejor si no tuvieran esas exigencias cuantitativas de publicaciones en determinadas revistas? En principio, y dada toda la investigaci&oacute;n al respecto, s&iacute;. Adem&aacute;s, alejados de incentivos y de p&eacute;rdidas de tiempo en reuniones, actas e informes, la dedicaci&oacute;n, creatividad y la innovaci&oacute;n ser&iacute;a mayor. Y por lo tanto mayor ser&iacute;a la aportaci&oacute;n a la sociedad, tanto a trav&eacute;s de la docencia como de la investigaci&oacute;n. Es hora pues de que la Universidad deje de lado planteamientos obsoletos de gesti&oacute;n y mire hacia nuevos modelos m&aacute;s conectados con la innovaci&oacute;n y la creatividad, m&aacute;s propios del siglo XXI.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Chiva Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/gestion-calidad-acabar-universidad-lentamente_129_3345857.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Jun 2017 17:35:40 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La gestión de la calidad o cómo acabar con la Universidad lentamente]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Universidad,Investigación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Más y mejor democracia: 15M y organizaciones innovadoras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mejor-democracia-organizaciones-innovadoras_129_3380449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b9f5235a-e316-451e-90cf-2e5c10366063_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Más y mejor democracia: 15M y organizaciones innovadoras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Apoyar una democracia más directa implica, tanto a nivel socio político como empresarial, que las personas son responsables, autónomas, complejas, o críticas y que pueden y quieren opinar, votar y decidir sobre su futuro</p></div><p class="article-text">
        A pesar de que muchas personas mantienen que dirigir una empresa o una organizaci&oacute;n no tiene nada que ver con dirigir un pa&iacute;s, una comunidad aut&oacute;noma, o un pueblo, y l&oacute;gicamente no es exactamente igual, existen muchas conexiones entre la gesti&oacute;n pol&iacute;tica y el <em>management</em> o la direcci&oacute;n de las organizaciones. Por ejemplo, es indiscutible el v&iacute;nculo entre las ideas sobre la burocracia de Max Weber, incidiendo en la importancia de las normas y reglas, y el estado de derecho, o aquel que se rige por un sistema de leyes e instituciones ordenado en torno de una constituci&oacute;n y donde cualquier medida o acci&oacute;n debe estar sujeta o ser referida a una norma jur&iacute;dica escrita. Este &eacute;nfasis en la norma es muy distinto de lo que sucede en las dictaduras, donde el deseo del&nbsp;dictador &ndash;o de unos pocos&ndash; es la base de todas las decisiones, lo cual presenta muchos puntos en com&uacute;n con las organizaciones autocr&aacute;ticas, muy defendidas por gran parte del empresariado.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, la autocracia, a trav&eacute;s del ordeno y mando, y la burocracia, a trav&eacute;s de todo tipo de reglas, no son los &uacute;nicos modelos organizativo empresariales existentes ni las &uacute;nicas formas de coordinar el trabajo de las personas que trabajan en las organizaciones. Ambos modelos, basados en el control, han ido evolucionando hacia una versi&oacute;n en la que el logro, la competencia, los objetivos, estrategias y los incentivos son esenciales, todo ello impregnado por la econom&iacute;a neoliberal que nos abruma.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha ido tomando peso, aunque lamentablemente todav&iacute;a de forma minoritaria, un nuevo modelo organizativo que maximiza la innovaci&oacute;n en las empresas y en el que todas las personas asumen el poder, y se coordinan entre s&iacute;. Este modelo promueve y alienta la creatividad, la participaci&oacute;n, el trabajo en equipo, el di&aacute;logo, la responsabilidad, la autonom&iacute;a y el aprendizaje, entre otros. Pero lo que merece especial menci&oacute;n es que adem&aacute;s se sustenta en contextos en los que hay un mayor grado de democracia o en los que la democracia directa toma un peso considerable, trabajando las personas en c&iacute;rculos o equipos autogestionados.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n es si ahora hay indicios de que esta propuesta alternativa en las organizaciones est&aacute; teniendo o ha tenido su contrapartida a nivel pol&iacute;tico-social: &iquest;existen planteamientos pol&iacute;ticos para la administraci&oacute;n de nuestros pa&iacute;ses, comunidades o ciudades que van en la misma l&iacute;nea?
    </p><p class="article-text">
        Desde mi punto de vista s&iacute; los hay. La emergencia de movimientos sociales como el 15M en nuestro pa&iacute;s, y su posterior desarrollo e influencia en ciertos partidos o grupos pol&iacute;ticos, supuso y supone una reivindicaci&oacute;n muy clara: democracia m&aacute;s participativa o directa, adem&aacute;s de democracia real, es decir, representantes pol&iacute;ticos que efectivamente representen a las personas &ndash;en lugar de a las grandes corporaciones&ndash;, separaci&oacute;n real o efectiva de poderes, ausencia de manipulaci&oacute;n en los medios de comunicaci&oacute;n p&uacute;blicos, justicia social y econ&oacute;mico fiscal, etc.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Si bien estas demandas son obvias y suelen estar recogidas en constituciones o normas de &aacute;mbito general, es importante recalcar que la poblaci&oacute;n percibe que no se est&aacute;n cumpliendo, al menos en nuestro pa&iacute;s: no parece que nuestros representantes defiendan los intereses de los ciudadanos representados, no parece que el poder ejecutivo o legislativo se mantenga totalmente separado del judicial, no parece que la televisi&oacute;n p&uacute;blica se mantenga independiente con respecto al poder ejecutivo, no parece que por ejemplo paguen proporcionalmente lo mismo las grandes corporaciones que cualquier asalariado, etc.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el 15M reclamaba m&aacute;s democracia, m&aacute;s directa y participativa, permitiendo a los ciudadanos decidir sobre asuntos relevantes. Apoyar una democracia m&aacute;s directa implica, tanto a nivel socio pol&iacute;tico como empresarial, que las personas son responsables, aut&oacute;nomas, complejas, o cr&iacute;ticas y que pueden y quieren opinar, votar y decidir sobre su futuro. Por lo tanto, los representantes no pueden hacer lo que consideren porque han sido elegidos, sino lo que las personas consideran: se trata de una soberan&iacute;a popular.
    </p><p class="article-text">
        Las nuevas organizaciones de las que hablamos, autogestionadas por sus trabajadores, parten del supuesto de que sus miembros son capaces de tomar decisiones, conf&iacute;an en ellos, por lo que les dan autonom&iacute;a y se genera una menor desigualdad: son organizaciones poco jer&aacute;rquicas y muy transparentes. &nbsp;En el orden pol&iacute;tico social, todo esto implica preparar y formar a las personas para ser cr&iacute;ticas, creativas y ser capaces de innovar y proponer, lo cual requerir&iacute;a un nuevo modelo educativo, y defender pol&iacute;ticas econ&oacute;micas que busquen erradicar la desigualdad creciente, lo cual precisa cambiar las pol&iacute;ticas neoliberales imperantes, adem&aacute;s de ofrecer una democracia m&aacute;s transparente.
    </p><p class="article-text">
        En otras palabras y utilizando la analog&iacute;a de las empresas, en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os nuestro pa&iacute;s se ha hecho m&aacute;s jer&aacute;rquico y vertical: m&aacute;s desigual. Esperemos que nuestra sociedad pueda desarrollarse, al igual que nuestras organizaciones, y alcanzar una mejor democracia lo antes posible; las normas y el Estado de Derecho ya no son suficientes. El 15M fue el principio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ricardo Chiva Gómez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/mejor-democracia-organizaciones-innovadoras_129_3380449.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 May 2017 19:39:23 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Más y mejor democracia: 15M y organizaciones innovadoras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[15M,Empresas]]></media:keywords>
    </item>
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