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    <title><![CDATA[elDiario.es - Youssef Ouled]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/youssef_ouled/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Youssef Ouled]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Un joven marroquí denuncia una agresión policial durante la celebración de la victoria de Marruecos contra España en el Mundial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/joven-marroqui-denuncia-agresion-policial-durante-celebracion-victoria-marruecos-espana-mundial_1_10369909.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/54d2fa53-78cd-46cf-bd05-9cee154fdc0e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un joven marroquí denuncia una agresión policial durante la celebración de la victoria de Marruecos contra España en el Mundial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Omar iba a su centro de trabajo en Granada cuando varios agentes lo redujeron, inmovilizaron en el suelo y le propinaron una patada, según su denuncia y un vídeo; ha registrado un recurso de amparo ante el Constitucional después de que las distintas instancias judiciales hayan archivado su caso </p><p class="subtitle">España, frente al espejo del racismo: del caso Vinícius a la discriminación del día a día
</p></div><p class="article-text">
        Acababa de finalizar el partido entre Espa&ntilde;a y Marruecos en la fase de octavos de final del Mundial de Qatar el 6 de diciembre de 2022. Varios aficionados se concentraban en el centro de Granada para <a href="https://www.eldiario.es/canariasahora/Deportes/aficionados-marroquies-celebran-calles-vecindario-victoria-seleccion-espana_1_9774448.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">celebrar la victoria de la selecci&oacute;n marroqu&iacute;</a>, cuando Omar (nombre ficticio) se dirig&iacute;a una noche m&aacute;s en patinete el&eacute;ctrico a su centro de trabajo. El segundo turno de este joven marroqu&iacute; comenzaba a las 20:30 horas. El hombre no ten&iacute;a nada que ver con la multitud de personas que a esas horas ocupaba la calle para festejar la clasificaci&oacute;n de su equipo pero, seg&uacute;n ha denunciado, fue &ldquo;violentamente&rdquo; reducido, retenido y posteriormente agredido por la Unidad de Intervenci&oacute;n Policial (UIP) de la Polic&iacute;a Nacional en un dispositivo de seguridad desplegado durante las celebraciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Unos d&iacute;as despu&eacute;s, Omar llev&oacute; su caso a los tribunales con el apoyo de la Asociaci&oacute;n por los Derechos Humanos de Andaluc&iacute;a (APDHA) ante un posible delito de lesiones, torturas y detenci&oacute;n ilegal por los agentes de la Polic&iacute;a Nacional. La causa ha sido archivada en los juzgados de instrucci&oacute;n de Granada y, posteriormente, por la Audiencia Provincial, por lo que la ONG ha registrado esta semana un recurso ante el Tribunal Constitucional (TC). Seg&uacute;n la defensa del denunciante, el carpetazo se ha producido sin practicar ninguna de las diligencias de investigaci&oacute;n solicitadas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La denuncia, a la que ha accedido elDiario.es, se&ntilde;ala que, cuando pas&oacute; por una zona de Granada &ldquo;en la que se produjeron <a href="https://www.europapress.es/andalucia/noticia-identificados-varios-aficionados-incidencias-granada-celebracion-victoria-marruecos-20221207110821.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">algunos altercados</a> al final del partido de f&uacute;tbol&rdquo;, dos agentes &ldquo;le empujaron contra el suelo y le golpearon con la porra en repetidas ocasiones en piernas, tobillos, espalda y hombros&rdquo;. Lo hicieron, a&ntilde;ade el escrito, &ldquo;sin causa justificada y abusando de su cargo&rdquo;.&nbsp;
    </p><iframe src="https://geo.dailymotion.com/player/x8zbz.html?video=k2ru7iXqOcW3VpzhRxn" allowfullscreen allow="fullscreen; picture-in-picture; web-share"></iframe><p class="article-text">
        Mientras los agentes lo ten&iacute;an retenido en el suelo, otro agente &ldquo;aprovech&aacute;ndose de la situaci&oacute;n de inmovilizaci&oacute;n&rdquo; en la que se encontraba, le &ldquo;lanz&oacute; una patada en el lado izquierdo de la cabeza de manera absolutamente innecesaria e injustificada&rdquo;, seg&uacute;n el testimonio del denunciante recogido en el escrito, cuyo relato coincide con un v&iacute;deo presentado como apoyo a la denuncia.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Retenido en el suelo &ldquo;hasta 15 minutos&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La actuaci&oacute;n fue presenciada por varias personas, presentadas como testigos y tres v&iacute;deos muestran una parte de los hechos. En uno de ellos, el joven aparece inmovilizado en el suelo sin mostrar resistencia cuando un tercer agente le propina lo que parece una patada. El hombre fue sancionado con 601 euros en aplicaci&oacute;n de la Ley de Seguridad Ciudadana (Ley Mordaza) por &ldquo;desobediencia a los agentes de la autoridad&rdquo;. En las otras im&aacute;genes, el denunciante aparece en actitud tranquila y, aparentemente, colaborando con los agentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n retenido en el suelo, postura en la que seg&uacute;n la denuncia permanece hasta 15 minutos, Omar indica a los agentes que debe irse a su puesto de trabajo. A lo que uno de los agentes responde: &ldquo;&iquest;De qu&eacute; trabajas t&uacute;, moro de mierda?&rdquo;, seg&uacute;n recoge el escrito. Como no portaba su documento de identidad, fue trasladado a dependencias policiales con el objetivo de identificarle. Mientras los agentes le introduc&iacute;an en el coche patrulla, uno de ellos le dijo: &ldquo;Esta noche vas a dormir en el calabozo caliente&rdquo;, siempre atendiendo a la denuncia y al posterior recurso presentado ante el Constitucional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En las dependencias policiales, los agentes contactaron con la persona encargada del centro de trabajo de Omar, quien confirma su identidad y su versi&oacute;n de los hechos. Por ello, los mismos agentes son quienes trasladan al joven en un coche patrulla hasta su centro de trabajo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al d&iacute;a siguiente, finalizada su jornada laboral, acude al Servicio de Urgencias de Atenci&oacute;n Primaria (SUAP) de la Chana donde la facultativa se&ntilde;ala varias lesiones entre las que se encuentra una herida de dos cent&iacute;metros en mal&eacute;olo tibial izquierdo, un hematoma en pabell&oacute;n auricular izquierdo (a consecuencia de la patada en la cabeza denunciada), dos erosiones lineales en gl&uacute;teo izquierdo y un dolor en el costado izquierdo que le provoca dificultad para apoyar el pie izquierdo. En un principio, se le prescribe ibuprofeno pero, ante la persistencia del dolor por las lesiones, acude ese mismo d&iacute;a al Hospital Universitario Virgen de las Nieves. En el &aacute;rea de Neurotraumatolog&iacute;a y Rehabilitaci&oacute;n se le prescribe amoxicilina. Varias fotograf&iacute;as, a las que ha accedido este medio, muestran una serie de hematomas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ante estos hechos, a lo largo del procedimiento la defensa solicit&oacute; la identificaci&oacute;n de todos los agentes involucrados y la realizaci&oacute;n de un informe m&eacute;dico-forense y psicol&oacute;gico conforme al Protocolo de Estambul, que establece las directrices b&aacute;sicas dirigidas al personal m&eacute;dico sobre c&oacute;mo realizar la exploraci&oacute;n f&iacute;sica y psicol&oacute;gica, e informes sobre los hechos denunciados y las lesiones constatadas en denuncias de torturas.&nbsp;Ninguna de estas diligencias fue atendida por la Audiencia Provincial.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>&ldquo;Fuerza m&iacute;nima imprescindible&rdquo;</strong></h3><p class="article-text">
        En respuesta a la denuncia, el 6 febrero de este a&ntilde;o el juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 6 de Granada orden&oacute; el sobreseimiento provisional y el archivo de la causa debido a que el magistrado considera que &ldquo;no aparece debidamente justificada la perpetraci&oacute;n del delito que ha dado motivo a la formaci&oacute;n de la causa, pues del visionado de los videos no resulta agresi&oacute;n alguna hacia el denunciante&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tras este auto, la defensa presenta un recurso de reforma denunciando la vulneraci&oacute;n del derecho a la tutela judicial efectiva en conexi&oacute;n con el derecho a no ser sometido a tortura ni a tratos inhumanos o degradantes. Para ello, apoya su exposici&oacute;n en las pruebas presentadas (partes y fotograf&iacute;as de las lesiones, as&iacute; como las pruebas de v&iacute;deo). La defensa cuestiona &ldquo;la falta&rdquo; de argumentaci&oacute;n en el archivo del caso. Seg&uacute;n el letrado del denunciante, el auto no razona &ldquo;por qu&eacute; no se lleva a cabo una investigaci&oacute;n efectiva sobre la totalidad de los hechos denunciados&rdquo;. Menciona tambi&eacute;n &ldquo;deficiencias&rdquo; en la instrucci&oacute;n, puesto que el magistrado basa su decisi&oacute;n en el visionado de unos videos que, a juicio de la defensa, muestran lo contrario de lo indicado en el auto, mientras se da veracidad &uacute;nicamente a lo recogido en el atestado policial.
    </p><p class="article-text">
        El 3 de marzo, el mismo juez desestima el recurso de la defensa pues da por hecho que, en caso de haber sido golpeado cuando estaba inmovilizado en el suelo, ser&iacute;a debido a una supuesta falta de colaboraci&oacute;n con los agentes no acreditada m&aacute;s all&aacute; que por lo descrito en el atestado policial. &ldquo;Si en ese momento se produjo alguna lesi&oacute;n al denunciante, lo fue ante su conducta obstativa a colaborar con los agentes, quienes, se vieron obligados a utilizar la fuerza m&iacute;nima imprescindible para poder ser trasladado a Comisar&iacute;a a efectos de identificaci&oacute;n&rdquo;, sostiene el magistrado. En contra de la versi&oacute;n del denunciante y de la defensa, el juzgado consider&oacute; que en las im&aacute;genes no se observa falta de proporcionalidad por parte de los agentes de polic&iacute;a sino m&aacute;s bien un uso de la &ldquo;fuerza m&iacute;nima imprescindible&rdquo;, ocasionada en todo caso por la actitud del denunciante.
    </p><h3 class="article-text">Recurso ante el Constitucional</h3><p class="article-text">
        &ldquo;El Juzgado de Instrucci&oacute;n realiza una valoraci&oacute;n de la prueba absolutamente irracional porque una patada en la cabeza por parte de un agente de polic&iacute;a a una persona inmovilizada no puede interpretarse como un uso m&iacute;nimo imprescindible de la fuerza&rdquo;, se&ntilde;alan desde APDHA en relaci&oacute;n a este auto. El siguiente recurso, presentado ante la Audiencia Provincial de Granada, la defensa recuerda el caso de L&oacute;pez Mart&iacute;nez, por el que&nbsp; Espa&ntilde;a fue condenada por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos por la violaci&oacute;n del art&iacute;culo 3 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, que establece que &ldquo;nadie podr&aacute; ser sometido a tortura ni a penas o tratos inhumanos o degradantes&rdquo;. Desde la organizaci&oacute;n aseguran que la Justicia estar&iacute;a actuando de manera semejante, por &ldquo;no llevarse a cabo una investigaci&oacute;n efectiva, no identificar e interrogar a los polic&iacute;as implicados, ni evaluar la proporcionalidad de sus acciones respecto a un caso de uso desproporcionado de la fuerza por parte de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En respuesta a las alegaciones de la defensa, el 31 de mayo, la Secci&oacute;n primera de la Audiencia Provincial de Granada desestima el recurso de apelaci&oacute;n. Este &uacute;ltimo auto se centra en la tramitaci&oacute;n formal de la denuncia.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana la APDHA ha presentado un recurso de amparo ante el Constitucional con el fin de &ldquo;anular las resoluciones judiciales impugnadas, retrotrayendo las actuaciones al momento de la interposici&oacute;n de la denuncia&rdquo;. Al mismo tiempo, el denunciante solicita que se dicten &oacute;rdenes &ldquo;m&aacute;s respetuosas con el derecho a la tutela judicial efectiva y a no sufrir tortura ni tratos inhumanos o degradantes que permitan continuar con la investigaci&oacute;n y, eventualmente, el enjuiciamiento de los hechos que dieron origen a esta demanda&rdquo;.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Youssef Ouled]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/joven-marroqui-denuncia-agresion-policial-durante-celebracion-victoria-marruecos-espana-mundial_1_10369909.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Jul 2023 20:42:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Violencia policial,Agresiones policiales,España,Marruecos,Discriminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Del grito "Ku Klux Klan" en el Bernabéu al caso Diakhaby: el fútbol español, ante el reto de romper con la normalización del racismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/grito-ku-klux-klan-bernabeu-caso-diakhaby-futbol-espanol-empieza-romper-normalizacion-racismo_1_7378702.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/27921e6e-c11d-4d11-83e5-b6abbfc8c56b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Del grito &quot;Ku Klux Klan&quot; en el Bernabéu al caso Diakhaby: el fútbol español, ante el reto de romper con la normalización del racismo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque fuese durante unos minutos, la decisión de los jugadores del Valencia de abandonar el campo junto al defensa francés, que denunció insultos racistas de un jugador del Cádiz, supuso un hecho histórico. Según el experto en fútbol africano, Alberto Edjogo Owono, La Liga y la RFEF deben crear "protocolos claros" para atajar posibles actos discriminatorios</p><p class="subtitle">El presidente del Valencia asegura que "llegará hasta el final para defender a Diakhaby" ante un "gravísimo insulto racista"</p></div><p class="article-text">
        Diciembre de 1992. El entonces guardameta del Rayo Vallecano, Wilfred Agbonavbare, m&aacute;s conocido como &lsquo;Willy&rsquo;, frenaba los goles del Real Madrid mientras a sus espaldas los c&aacute;nticos racistas inundaban el estadio Santiago Bernab&eacute;u: <a href="https://www.youtube.com/watch?v=njEmlPDBc8w" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;Negro, cabr&oacute;n, recoge el algod&oacute;n&rdquo;</a>, &ldquo;&iexcl;Ku Klux Klan!&rdquo;. Ante la prensa, el portero restaba importancia a lo sucedido: &ldquo;Soy moreno y, habiendo parado como hoy lo he hecho, esperaba que la gente me chillase&rdquo;.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Abril de 2021. Corre el minuto 30 del encuentro entre el Valencia y el C&aacute;diz, cuando los jugadores Mouctar Diakhaby y Juan Cala comienzan a increparse. El defensa del conjunto ch&eacute; denuncia que Cala le ha llamado &ldquo;negro de mierda&rdquo;. Sus protestas se traducen en una tarjeta amarilla. Tras discutir con el &aacute;rbitro, abandona el terreno de juego. Sus compa&ntilde;eros le acompa&ntilde;an y el encuentro permanece detenido durante cerca de 20 minutos, pero se reanuda tras la advertencia del &aacute;rbitro de una posible &ldquo;sanci&oacute;n excesiva&rdquo; contra el club. El futbolista del equipo gaditano <a href="https://twitter.com/Cadiz_CF/status/1379380635115036675?s=20" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lo niega</a>. LaLiga ha abierto una investigaci&oacute;n interna para esclarecer los hechos. Buena parte de la prensa deportiva se vuelca con el defensa franc&eacute;s.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque el Valencia C.F. se convirtiera en el foco de parte de las cr&iacute;ticas por no suspender el encuentro, la decisi&oacute;n de los jugadores de abandonar el campo junto a Diakhaby durante unos minutos ha supuesto un hecho hist&oacute;rico sin precedentes en el f&uacute;tbol espa&ntilde;ol y rompe con la habitual normalizaci&oacute;n del racismo en el f&uacute;tbol. &ldquo;El Valencia ha hecho m&aacute;s que ning&uacute;n equipo en Espa&ntilde;a, ninguno hab&iacute;a decidido plantarse ante una situaci&oacute;n como esta&rdquo;, se&ntilde;ala Alberto Edjogo Owono, exfutbolista ecuatoguineano de origen espa&ntilde;ol y actual comentarista de partidos, quien tambi&eacute;n ha sufrido el racismo en el campo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A pesar de este paso, la imagen de Diakhaby en el banquillo, destrozado, evidencia que a&uacute;n queda mucho por hacer para atajar los episodios racistas en el f&uacute;tbol o saber actuar ante ellos. &ldquo;El mensaje poderoso que se lanz&oacute; ayer es que la persona que se siente agredida, que se siente v&iacute;ctima, es quien se queda fuera del partido&rdquo;, dice el autor de &ldquo;Indomable', un libro sobre el impacto del f&uacute;tbol africano en la sociedad. Edjogo, sin embargo, no est&aacute; de acuerdo en responsabilizar a los jugadores del conjunto ch&eacute; por su decisi&oacute;n de continuar el juego. Pide mirar m&aacute;s all&aacute;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n un comunicado del Valencia, el Club &ldquo;en ning&uacute;n momento insta a sus jugadores a volver al c&eacute;sped&rdquo; sino que &ldquo;el &aacute;rbitro traslada a los jugadores las potenciales consecuencias de no volver al terreno de juego&rdquo;, que se traduc&iacute;a en la p&eacute;rdida de tres puntos. &ldquo;Los jugadores, forzados a jugar bajo amenaza de penalizaci&oacute;n despu&eacute;s de los insultos racistas y la tarjeta amarilla a Diakhaby, deciden regresar al terreno de juego&rdquo; con la aprobaci&oacute;n del defensa del equipo valencianista, que permanece en el banquillo.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Falta de protocolos claros&rdquo;</h3><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; el Valencia se enfrentar&iacute;a a una sanci&oacute;n por abandonar el campo para apoyar a su jugador? La falta de protocolos establecidos en LaLiga ante actos racistas en el campo es, para Edjogo, parte del problema: &ldquo;Ni el equipo, ni el &aacute;rbitro tienen la potestad para decir que ese partido no contin&uacute;e, y ese es el error de base. El reglamento dice que si abandonas un partido, se entiende que no compareces y pierdes el partido y tres puntos, lo que deja al club en una situaci&oacute;n complicada&rdquo;. La Real Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de F&uacute;tbol y La Liga &ldquo;deber&iacute;an crear un protocolo de competici&oacute;n que permita a los profesionistas determinar que ese partido se est&aacute; desarrollando en circunstancias an&oacute;malas por abuso racial&rdquo;. Esta escasez de herramientas claras, considera el experto, &ldquo;dej&oacute; en el limbo&rdquo; a los jugadores y &ldquo;el Valencia, por miedo, contin&uacute;a el partido&rdquo;. Para poder suspender un partido por esta raz&oacute;n sin acarrear una desventaja no basta la petici&oacute;n de uno de los clubes, a&ntilde;ade, sino que debe ser acordado por cinco actores del encuentro: LaLiga, la RFEF, el &aacute;rbitro y los dos equipos. A este supuesto de la normativa se acogi&oacute; la decisi&oacute;n de detener el encuentro entre el Rayo Vallecano y el Albacete de diciembre de 2019, despu&eacute;s de que parte de las gradas llamase nazi a Rom&aacute;n Zozulya, a quien se le ha podido ver posar en diversas im&aacute;genes exhibiendo s&iacute;mbolos fascistas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Con la facilidad que hay con las nuevas tecnolog&iacute;as, se podr&iacute;a parar el partido, revisar y ver qu&eacute; ha sucedido antes de reanudarlo pero, como no hay un protocolo, como no se tipifica esa situaci&oacute;n, todo queda en el limbo y el equipo valencianista por miedo contin&uacute;a el partido&rdquo;, dice el experto. 
    </p><p class="article-text">
        Otra de las estrategias que, seg&uacute;n el comentarista, pod&iacute;a haber activado el Valencia pasa por abandonar el c&eacute;sped, a&uacute;n con la posibilidad de ser sancionado, para despu&eacute;s elevar los hechos a altas instancias, como el comit&eacute; anti-violencia. &ldquo;Pero en caliente se tiene que tomar una decisi&oacute;n r&aacute;pida, y tanto Diakhaby, que parece ser quien comunica a sus compa&ntilde;eros que contin&uacute;en el juego, porque no quiere ser responsable de la p&eacute;rdida de puntos de su equipo, como el club, se sienten maniatados&rdquo;, indica.
    </p><p class="article-text">
        El comentarista deportivo destaca otro hecho &ldquo;valioso&rdquo; que sigui&oacute; a la denuncia del jugador del Valencia y marca la diferencia de &eacute;pocas pasadas: la reacci&oacute;n de la prensa deportiva. Sobre ellas destaca una portada, la del Marca, te&ntilde;ida de negro, con la imagen de Diakhaby derrumbado en el banquillo bajo el titular: &ldquo;No est&aacute;s solo&rdquo;, que recuerda al lema&nbsp; 'Yo s&iacute; te creo' utilizado por el movimiento feminista para apoyar a las v&iacute;ctimas de violencia sexual.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1378831388871364616?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        El presidente del Valencia, Anil Murthy, en un v&iacute;deo grabado junto a Diakhaby, ha mostrado el apoyo incondicional de todo el equipo a su jugador y ha pedido un cambio de normativa que permita confrontar estas situaciones en el campo de juego. Tambi&eacute;n ha se&ntilde;alado que lo sucedido contra el C&aacute;diz en el Ram&oacute;n de Carranza supuso un paso hacia atr&aacute;s en la lucha contra el racismo. Por su parte, Javier Tebas, presidente de la liga, ha comentado que la reacci&oacute;n del defensa franc&eacute;s invita a pensar que &ldquo;algo pas&oacute;&rdquo;, aunque defiende la actuaci&oacute;n del colegiado de reanudar el partido. Tebas ha anunciado la apertura de un procedimiento interno de investigaci&oacute;n para aclarar lo sucedido.
    </p><h3 class="article-text">Otros casos de racismo en el f&uacute;tbol</h3><p class="article-text">
        La historia reciente del f&uacute;tbol profesional est&aacute; llena de sucesos racistas que han tenido reacciones dispares. Es ic&oacute;nica la reacci&oacute;n del exjugador del Barcelona Dani Alves, quien decidi&oacute; comerse el pl&aacute;tano que le lanzaron desde la grada en un encuentro contra el Villarreal en 2014, donde recibi&oacute; numerosos insultos racistas. M&aacute;s reciente es el partido de Champions League entre el Paris Saint Germain y el Basaksehir turco, suspendido a finales del a&ntilde;o pasado, despu&eacute;s de que los jugadores del conjunto turco abandonasen el campo tras acusar al cuarto &aacute;rbitro de un comentario racista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En l&iacute;nea con este cambio de tendencia, por el que los actos racistas empiezan a no pasar en balde en el f&uacute;tbol espa&ntilde;ol, destaca la primera querella interpuesta por la Fiscal&iacute;a de delitos de odio de Barcelona contra dos aficionados del Espa&ntilde;ol y un tercero, menor de edad, que profirieron en enero de 2020 gritos racistas al jugador del Athletic de Bilbao I&ntilde;aki Williams. El delantero del club bilba&iacute;no declar&oacute; por videoconferencia el pasado mes de marzo, donde explic&oacute; <a href="https://www.eldiario.es/catalunya/inaki-williams-declara-juez-sintio-humillado-gritos-racistas-seguidores-espanyol_1_7315616.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ante el juez</a>, que se sinti&oacute; humillado e indignado. Seg&uacute;n el criterio del fiscal, los gritos racistas contra Williams pueden constituir un delito de odio castigado con pena de prisi&oacute;n de seis meses a dos a&ntilde;os y multa al haberse lesionado la dignidad del jugador mediante una humillaci&oacute;n o menosprecio por motivos racistas. Es la<a href="https://www.eldiario.es/catalunya/fiscalia-querella-primera-vez-aficionados-gritos-racistas-partido-liga_1_6432347.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> primera causa abierta por racismo</a> en un partido de Liga.
    </p><p class="article-text">
        Iago Aspas, jugador del Real Club Celta de Vigo y Sergio Garc&iacute;a, exjugador del Espa&ntilde;ol, tambi&eacute;n fueron se&ntilde;alados en 2018 por comentarios racistas en el terreno de juego. Ambos quitaron peso a las acusaciones, se&ntilde;alando que lo que suced&iacute;a en el campo se quedaba all&iacute;. Adem&aacute;s, estos hechos no fueron recogidos por los diferentes colegiados, a pesar de las quejas emitidas por Jefferson Lerma y Samuel Umtiti, los afectados, por lo que no tuvieron una respuesta. &ldquo;Mientras los protagonistas del partido no tengan la capacidad para decidir que el partido no se est&aacute; jugando en situaci&oacute;n normal, va a ser complicado que se frenen estas situaciones&rdquo;, se&ntilde;ala Edjobo, para quien &ldquo;lo que pasa en el campo, no se queda en el campo, sino que es una extensi&oacute;n de nuestro d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Youssef Ouled, Gabriela Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/grito-ku-klux-klan-bernabeu-caso-diakhaby-futbol-espanol-empieza-romper-normalizacion-racismo_1_7378702.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Apr 2021 20:26:26 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Del grito "Ku Klux Klan" en el Bernabéu al caso Diakhaby: el fútbol español, ante el reto de romper con la normalización del racismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Fútbol,Racismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Varios activistas rifeños perseguidos por Marruecos, encerrados en el CIE de Murcia: "Hui de la cárcel para acabar aquí"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/activistas-rifenos-perseguidos-marruecos-encerrados-cie-murcia-hui-carcel-acabar_1_7175512.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d266642d-96a6-42cc-aac1-882ad4a0ddd7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Varios activistas rifeños perseguidos por Marruecos, encerrados en el CIE de Murcia: &quot;Hui de la cárcel para acabar aquí&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hace una semana, 16 activistas rifeños llegados en patera a Granada que querían pedir asilo fueron internados en el centro para proceder a su expulsión. Solo dos de ellos han quedado en libertad tras pedir asilo</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Hui de la c&aacute;rcel de Marruecos para acabar en un CIE&rdquo;, lamentaba Mohamed E. por tel&eacute;fono m&oacute;vil desde el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de Murcia, donde en la &uacute;ltima semana han sido encerrados <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/marruecos-resistencia-rif-protestas_1_3370590.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">16 activistas rife&ntilde;os</a> que participaron en las <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/despues-protestas-marruecos-nuevo-abdelkrim_1_3749295.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">movilizaciones de Alhucemas de 2016</a>, tras haber atravesado juntos el Estrecho con el objetivo de pedir asilo en Espa&ntilde;a. De momento, solo seis de ellos han logrado formalizar su petici&oacute;n de protecci&oacute;n internacional, de los cuales dos han quedado en libertad. El resto a&uacute;n teme la ejecuci&oacute;n de la orden de expulsi&oacute;n que recae sobre ellos y que les devolver&iacute;a al pa&iacute;s donde aseguran ser perseguidos por razones pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Solo Mohamed y Jamal M. han conseguido salir del CIE en los &uacute;ltimos d&iacute;as y, desde su exterior, batallan por el resto de sus compa&ntilde;eros. Ambos han pasado por c&aacute;rceles marroqu&iacute;es debido a su participaci&oacute;n en las movilizaciones rife&ntilde;as <a href="http://www.eldiario.es/desalambre/Prision-provisional-protestas-sociales-Marruecos_0_651984968.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">conocidas bajo el nombre de Hirak.</a> Este movimiento de protesta surgi&oacute; en Alhucemas a finales de 2016 tras la muerte de un comerciante de pescado a manos de las autoridades y que desencaden&oacute; una serie de manifestaciones que han sacudido Marruecos desde entonces. 
    </p><p class="article-text">
        Jamal es conocido entre la poblaci&oacute;n rife&ntilde;a en Marruecos y en la di&aacute;spora europea. Acostumbrado a ir siempre acompa&ntilde;ado de la bandera de la ef&iacute;mera Rep&uacute;blica del Rif (1921-1926), que dirigi&oacute; el l&iacute;der anticolonial Abdelkrim El Khattabi, actuaba como guardaespaldas de los l&iacute;deres de las movilizaciones del Rif. Mohamed fue detenido por las autoridades marroqu&iacute;es junto a quienes protestaban en las calles del Alhucemas. Fue acusado de organizar asambleas y movilizaciones sociales. Por este motivo, indica, acab&oacute; en la c&aacute;rcel de Alhucemas y seis meses despu&eacute;s, fue trasladado a la de A&iuml;n Aicha, en la provincia de Taunat. Una vez en libertad, fue nuevamente detenido el pasado mes de diciembre, acusado de los mismos cargos por los que fue condenado.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En el Rif nada ha cambiado, las condiciones que generaron las protestas sociales y la represi&oacute;n que las silenci&oacute; contin&uacute;an&rdquo;, explica por tel&eacute;fono Jamal. Ambos rife&ntilde;os, nacidos en Alhucemas,   llegaron en patera a las costas de Granada el pasado 18 de enero. Como consecuencia de su militancia, Jamal fue apresado en julio de 2017, fecha en que las autoridades marroqu&iacute;es comenzaron a reprimir las protestas sociales, dando inicio a una serie de detenciones que llevaron a miles de rife&ntilde;os a las c&aacute;rceles. Fue condenado a dos a&ntilde;os en la prisi&oacute;n de Oukacha (Casablanca), junto a otros integrantes del movimiento en igual que Mohamed, denuncia haber sufrido torturas psicol&oacute;gicas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>De los barrotes de la prisi&oacute;n a los del CIE</strong>
    </p><p class="article-text">
        El juicio de Jamal fue simult&aacute;neo al de los l&iacute;deres del <em>Hirak</em>, <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/marruecos-condena-carcel-activistas-rifenos_1_2053123.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nasser Zefzafi</a>, Mohamed Jelloul o Nabil Ahamjik, que en la actualidad cumplen penas de entre diez y veinte a&ntilde;os &ldquo;por atentar contra la seguridad y la integridad del pa&iacute;s, animar, organizar&nbsp; y participar en manifestaciones no autorizadas, insultar instituciones p&uacute;blicas&rdquo; y un largo etc&eacute;tera de cargos. Amnist&iacute;a Internacional denunci&oacute; entonces las condiciones en las que se llevaron a cabo estos juicios. Estaban, dec&iacute;an, <a href="https://www.amnesty.org/es/latest/news/2018/12/morocco-hirak-el-rif-appeal-must-deliver-justice-after-deeply-flawed-trial/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;plagados de irregularidades</a>&rdquo;. La ONG calific&oacute; a los condenados como <a href="https://www.amnesty.org/es/latest/news/2017/11/morocco-protesters-activists-and-journalists-detained-over-rif-protests-must-be-released/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;presos de conciencia&rdquo;.</a>
    </p><p class="article-text">
        Unos meses despu&eacute;s de cumplir su condena, Jamal fue nuevamente detenido en otra manifestaci&oacute;n en la que mostraba la bandera del Rif. Por este motivo, en octubre del a&ntilde;o pasado fue condenado de nuevo en sentencia firme a ocho meses de prisi&oacute;n incondicional acusado de &ldquo;instigar contra la unidad territorial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando me detuvieron, los agentes me dijeron que o me callaba o me callar&iacute;an para siempre&rdquo;, se&ntilde;ala Jamal. La sentencia le empuj&oacute; a subirse a la patera junto a otros expresos y compa&ntilde;eros activistas del <em>Hirak</em>, que a&uacute;n permanecen en el CIE con la esperanza de ser puestos en libertad e iniciar sus peticiones de asilo. El viaje casi acaba en tragedia, recuerda. Cuando empez&oacute; a entrar agua en su embarcaci&oacute;n, un barco pesquero los localiz&oacute; a unas horas de Motril. Jamal muestra las im&aacute;genes en las que trataban de achicar el agua de la lancha de goma, momentos antes de la llegada de Salvamento Mar&iacute;timo. La ma&ntilde;ana del lunes 18, llegaron a Espa&ntilde;a con la voluntad de solicitar protecci&oacute;n internacional.
    </p><h3 class="article-text"><strong>La lucha por acceder al derecho de asilo</strong>&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Una vez en tierra, pasaron por el Centro de Atenci&oacute;n Temporal de Extranjeros (CATE) de Motril (Granada), la extensi&oacute;n de los calabozos policiales donde los migrantes reci&eacute;n llegados por la v&iacute;a irregular son sometidos a los primeros tr&aacute;mites de filiaci&oacute;n. &ldquo;Pasamos muchas penurias. La comida era muy mala y las mantas no cubr&iacute;an del fr&iacute;o&rdquo;, dice Jamal. En esa primera identificaci&oacute;n, deber&iacute;an haber tenido acceso a la petici&oacute;n de asilo, lo que hubiese evitado su entrada en el CIE. Sin embargo, los activistas aseguran haberse chocado con varias trabas para formalizarla. 
    </p><p class="article-text">
        Los rife&ntilde;os denuncian supuestas irregularidades en el trabajo del int&eacute;rprete que les asisti&oacute; durante sus entrevistas con la Polic&iacute;a Nacional. &ldquo;Una vez que est&eacute;n todos fuera del CIE, hay intenci&oacute;n de poner una queja a Interior y que se investiguen los hechos, no es la primera vez que algunos traductores por motivos ideol&oacute;gicos contrarios al Rif o al S&aacute;hara no proceden correctamente. Aunque esta no sea una situaci&oacute;n generalizada, existe&rdquo;, se&ntilde;ala Sergio Ramos, abogado que representa a estos rife&ntilde;os. De momento,  varias ONG presentaron una queja ante el Defensor del Pueblo en la que tambi&eacute;n denuncian haber recibido una asistencia jur&iacute;dica deficitaria. En el escrito enviado a Francisco Fern&aacute;ndez Marug&aacute;n piden que se proteja el derecho al asilo de quienes a&uacute;n contin&uacute;an en el CIE de Murcia. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Espa&ntilde;a apenas ha respondido favorablemente a media docena de rife&ntilde;os, en l&iacute;nea con el resto de Europa&rdquo;, explica Reda Benzaza, uno de los portavoces del movimiento rife&ntilde;o en la di&aacute;spora, integrante del <em>Hirak</em>, permanece exiliado en Espa&ntilde;a tras huir de Alhucemas a Andaluc&iacute;a. Ramos se&ntilde;ala que la mayor&iacute;a de estas peticiones son denegadas al iniciarse el tr&aacute;mite, &ldquo;nuestro objetivo es pasar ese escollo principal y que se estudie con detenimiento cada caso&rdquo;. 
    </p><h3 class="article-text"><strong>Carta a Interior de eurodiputados</strong></h3><p class="article-text">
        Tanto Jamal como Mohamed denuncian las malas condiciones sanitarias e higi&eacute;nicas dentro del CIE. &ldquo;Llevamos con la misma ropa desde el d&iacute;a que llegamos y una mascarilla que nos dieron al entrar al CIE hace d&iacute;as&rdquo;, destaca. &ldquo;La polic&iacute;a de aqu&iacute; no se diferencia en nada a la de Marruecos&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        Eurodiputados de diferentes grupos parlamentarios, entre los que se encuentra el Grupo de Izquierda, los Verdes y algunos independientes, han enviado una carta este viernes al presidente del Gobierno y al Ministerio del Interior  en la que denuncian &ldquo;las deficientes condiciones del CIE&rdquo;, pidiendo la libertad de estos rife&ntilde;os, as&iacute; como el cumplimiento de su derecho a protecci&oacute;n internacional. En l&iacute;nea con la eurodiputada navarra de Unidas Podemos, Idoia Villanueva, quien compart&iacute;a en Twitter el email remitido a la&nbsp; Comisi&oacute;n Europea en el que pregunta si Espa&ntilde;a incumple protocolos de asilo al internar en el CIE de Murcia &ldquo;a rife&ntilde;os perseguidos en Marruecos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, la mayor&iacute;a de los que llegaron en patera hace diez d&iacute;as siguen privados de libertad, con una orden de expulsi&oacute;n y con la esperanza de que se reconozca su condici&oacute;n de asilados pol&iacute;ticos. La &uacute;nica forma de evitar una expulsi&oacute;n a un pa&iacute;s en el que &ldquo;las amenazas son m&uacute;ltiples&rdquo;, tal y como se&ntilde;alan Mohamed y Jamal. Ambos reflexionan acerca de lo que les espera en Marruecos. &ldquo;Nos puede pasar cualquier cosa, lo m&iacute;nimo, que nos atribuyan unos cargos inventados para encerrarnos nuevamente durante una larga temporada y as&iacute; mantenernos callados&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Youssef Ouled]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/activistas-rifenos-perseguidos-marruecos-encerrados-cie-murcia-hui-carcel-acabar_1_7175512.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Jan 2021 21:21:36 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Varios activistas rifeños perseguidos por Marruecos, encerrados en el CIE de Murcia: "Hui de la cárcel para acabar aquí"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Marruecos,Derechos Humanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["Todo lo que se ha dicho sobre gitanos ha sido escrito por payos y no se cuestiona"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/dicho-gitanos-establecido-gente-cree-verdadero-sido-escrito-payos-no-cuestiona_1_6783550.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4291591d-0bca-4e43-bfe8-79acf4a89631_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;Todo lo que se ha dicho sobre gitanos ha sido escrito por payos y no se cuestiona&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Silvia Agüero y Nicolás Jiménez han publicado el libro 'Resistencias Gitanas' sobre la historia de líderes referente en la comunidad gitana. Quieren romper con estereotipos en España</p></div><p class="article-text">
        Con 27 a&ntilde;os Rosa Cort&eacute;s, una gitana malague&ntilde;a, lider&oacute; un intento de fuga de las 53 prisioneras de la Casa de Misericordia en Zaragoza. All&iacute; estaban presas las mujeres gitanas residentes en la pen&iacute;nsula durante la &ldquo;gran redada&rdquo;, un intento de exterminio que tuvo lugar en todo el territorio espa&ntilde;ol la noche del 29 al 30 de julio de 1749. La mujer abri&oacute; un boquete en una de las paredes del lugar donde estaban recluidas. Utiliz&oacute; un clavo y una aguja.  
    </p><p class="article-text">
        Es una de las historias recopiladas en <em>Resistencias Gitanas</em> (Libros.com), el primer libro de <a href="https://twitter.com/kamipnasqo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Silvia Ag&uuml;ero</a> (Madrid, 1985) y <a href="https://twitter.com/Gitanizando" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Nicol&aacute;s Jim&eacute;nez</a> (Madrid, 1968), una pareja que lleva a&ntilde;os de batalla contra el <a href="https://www.eldiario.es/pikara/antigitanismoes_132_3149613.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">racismo antigitano</a> en Espa&ntilde;a. Una labor que comenz&oacute; a trav&eacute;s de su blog '<a href="https://gitanizate.wordpress.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pretendemos Gitanizar el Mundo</a>'. 
    </p><p class="article-text">
        El libro, en palabra de los autores, busca mostrar una narrativa alternativa &ldquo;al imaginario construido en torno a las personas y la cultura gitana&rdquo;, a trav&eacute;s de una serie de historias en las que describen la vida de varias personas que resistieron el racismo de las instituciones y de la sociedad, en diferentes lugares y &eacute;pocas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Comienzan el libro dedic&aacute;ndolo a sus hijas e hijos, &iquest;c&oacute;mo es el proceso de transmitir sus or&iacute;genes y que no se sientan desarraigados en una sociedad antigitana?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Generalmente, entre la poblaci&oacute;n gitana, este proceso de transmisi&oacute;n es natural, tenemos un recuerdo colectivo de la persecuci&oacute;n hist&oacute;rica a la que hemos sido sometidos y se lleva con orgullo. Sin embargo, es un proceso complicado porque nuestro ni&ntilde;os y ni&ntilde;as podr&iacute;an sentir rechazo por todo el racismo que sufren. La clave es naturalizar todo, que vean y entiendan la diferencia y diversidad del mundo.&nbsp;Explicarles que hay payos y hay gitanos, pero que dentro de estos grupos hay diversidad.&nbsp;Evitar que se sientan como un bicho raro. Aqu&iacute; juegan una importante labor las escuelas, pero m&aacute;s bien buscan la reproducci&oacute;n de la sociedad que le interesa al poder, que no es otra que la transmisi&oacute;n de unos valores capitalistas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En el libro, ponen nombre y apellido a personas gitanas que resistieron durante siglos haciendo gala de que lo eran. &iquest;Por qu&eacute; es necesario recordarlas y qu&eacute; puede significar para las generaciones m&aacute;s j&oacute;venes?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La motivaci&oacute;n es que nuestros hijos y la gente gitana m&aacute;s joven conozca a estos referentes a trav&eacute;s de este enfoque de la historia. Todo lo que se ha dicho sobre gitanos, lo establecido y lo que la gente cree como cierto y verdadero, ha sido escrito por payos y no se cuestiona. Se da por v&aacute;lido porque lo ha dicho &ldquo;un payo que sabe de gitanos&rdquo;. Por esta raz&oacute;n, es necesario recopilar sus historias.
    </p><p class="article-text">
        Hemos tenido la suerte de tener un p&uacute;blico receptivo. Es de agradecer el apoyo recibido desde que lanzamos el <em>crowdfunding</em> para publicarlo. Es una de las cosas m&aacute;s bonitas que nos ha pasado. Demuestra que es posible lanzar proyectos sin depender de la financiaci&oacute;n p&uacute;blica, porque esta es una trampa. En Espa&ntilde;a se ha generado en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas un enorme tejido asociativo, hay m&aacute;s de 500 asociaciones gitanas que al estar financiadas con subvenciones, tergiversan sus fines y acaban sirviendo al objetivo del Estado, que no es otro que la subordinaci&oacute;n del pueblo gitano, como viene haciendo desde 1499.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Ven posible que desde el antirracismo y el feminismo m&aacute;s comprometido hagan suyas las luchas de las personas de narran en el libro?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Si&nbsp;de repente le diera a alguien por celebrar el 17 de mayo como el d&iacute;a de Gina Ranjicic (una de las historias que recupera el libro), poco habremos conseguido. Pero si la pr&oacute;xima vez que una editorial saque un libro de Papusza, en lugar de pedirle a una paya que lo traduzca desde la versi&oacute;n en polaco que hizo un payo hace d&eacute;cadas, lo encarga a una persona gitana, eso s&iacute; es un paso. Se trata, sobre todo, de que sientan como suyas esas historias. Como la de Rosa Cort&eacute;s, que durante la Gran Redada lider&oacute; el intento de fuga de 52 gitanas haciendo un agujero en la pared con un clavo. El riesgo es que luchas como la suya se vac&iacute;e de contenido, como ocurri&oacute; en unas jornadas a las que me invitaron. En el cartel de la presentaci&oacute;n aparec&iacute;a &Aacute;ngela Davis pero no hab&iacute;a ninguna chica negra invitada. Si van a hacer eso con las referentes gitanas, mejor que no lo hagan. La narrativa ha de ser otra. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Hablan de la necesidad de una revisi&oacute;n de todo lo dicho y escrito sobre la poblaci&oacute;n gitana. &iquest;Cu&aacute;les son las principales fuentes del conocimiento? &iquest;Qu&eacute; rol juegan las personas gitanas en ese proceso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Estamos es un estadio muy primitivo, las barreras que ha ido generando el poder limitan mucho el acceso a la documentaci&oacute;n hist&oacute;rica que sabemos que est&aacute; ah&iacute;. Por ejemplo, en Simancas (Valladolid) hay una caja llena de documentos sobre &ldquo;la gran redada&rdquo; pero no tenemos acceso a ella. No hay una pol&iacute;tica de fomento, divulgaci&oacute;n o expresi&oacute;n de la cultura gitana. La contraparte se da cuando una paya catedr&aacute;tica de la Universidad de Sevilla, saca un libro sobre el s<em>amudaripen</em> (genocidio gitano) y no aporta nada nuevo porque no hace investigaci&oacute;n directa, recopila de aqu&iacute; y de all&iacute; y con eso ya sale en los medios. Se aprovecha de su privilegio respecto de quienes no hemos podido llegar porque no nos han dejado.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, las muertes de Daniel y Manuel (en prisi&oacute;n) y la de Eleazar (en un estadio de f&uacute;tbol) han reavivado el debate sobre la situaci&oacute;n del pueblo gitano. &iquest;Por qu&eacute; se vinculan estas muertes al racismo institucional ligado a la construcci&oacute;n de guetos y la segregaci&oacute;n en las escuelas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El sistema te condena del gueto a la c&aacute;rcel, sin pesta&ntilde;ear. Nuestros ni&ntilde;os son potenciales agresores a los ojos de los payos. Con apenas cinco a&ntilde;os, les tienen pavor y vierten sobre ellos la idea de que son peligrosos. La realidad es que son nuestros ni&ntilde;os los que corren peligro de acabar como Manuel, Daniel o Eleazar. Este &uacute;ltimo, un caso absolutamente sintom&aacute;tico, una persona con una discapacidad ps&iacute;quica absolutamente perceptible, pero una persona grande y morena, le&iacute;da por los guardias jurados como un gitano que se quiere colar, as&iacute; que le dan un paliz&oacute;n de muerte, sin contemplaciones.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Hace poco le&iacute;amos en medios sobre una chica de la Ca&ntilde;ada Real que iba a la universidad. Es una hero&iacute;na. No porque los dem&aacute;s no sean inteligentes sino por lo que se permite a quienes viven all&iacute;. El antigitanismo, es un racismo sobre todo institucional, las instituciones lo perpet&uacute;an y esto tiene consecuencias directas en la educaci&oacute;n de nuestros hijos. En las escuelas con alumnado mayoritario gitano, cada a&ntilde;o la rotaci&oacute;n del profesorado es total. No quieren a nuestros hijos y adem&aacute;s, son conscientes de que no les beneficia a su curr&iacute;culo. Mientras se siga sin establecer una pol&iacute;tica encaminada a combatir el fracaso escolar, est&aacute;n perpetuando el <em>statu quo</em>. Con un 67% del fracaso escolar en la poblaci&oacute;n gitana sostenido a lo largo de la historia de la democracia espa&ntilde;ola, se han de facilitar mecanismos para revertir la situaci&oacute;n. Estos datos los tienen en el Ministerio de Educaci&oacute;n y en todas las consejer&iacute;as de educaci&oacute;n, pero les da igual. La exclusi&oacute;n es un negocio, y si est&aacute; basada en motivos raciales y &eacute;tnicos, es m&aacute;s perdurable. Un blanco puede dejar de ser pobre, pero los que no somos blancos no podemos dejar de no ser no blancos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la actualidad, cobra fuerza </strong><a href="https://www.eldiario.es/desalambre/desglosar-datos-origen-etnico-racial-debate_1_6051834.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>el debate sobre la recopilaci&oacute;n</strong></a><strong> de datos desglosados en raza y etnia para conocer la diversidad social y las condiciones de vida de las poblaciones racializadas, pero tambi&eacute;n plantea peligros&hellip;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La sociolog&iacute;a y las t&eacute;cnicas demosc&oacute;picas permiten hacer investigaciones cuantificando problemas sin necesidad de vincularlo al padr&oacute;n, porque asociar este a categor&iacute;as &eacute;tnicas ser&iacute;a un error, pero conocer la composici&oacute;n de la sociedad a nivel local, auton&oacute;mico, provincial, edad, nivel de estudios, salud&hellip; es fundamental. No se hace porque evidenciar&iacute;a el racismo y a qui&eacute;n se beneficia de &eacute;l. Evidenciar&iacute;a, por ejemplo, el enga&ntilde;o que es se&ntilde;alar que la educaci&oacute;n es nuestra salvaci&oacute;n cuando la pr&aacute;ctica totalidad de la poblaci&oacute;n universitaria gitana, le&iacute;da como gitana f&iacute;sicamente, por sus apellidos o por vivir en un barrio cuya direcci&oacute;n pueda denotar su gitanidad, acaba trabajando para una ONG, viviendo de la venta ambulante o en el paro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En pandemia, &iquest;cu&aacute;les son los principales problemas que afronta la poblaci&oacute;n gitana?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, como no hay datos desglosados por etnia, no sabemos si la incidencia de la propia enfermedad es mayor o menor respecto del resto de la sociedad. A nivel econ&oacute;mico, los mercadillos de venta ambulante han estado mucho tiempo cerrados. Durante el tiempo que les permitieron abrir,  lo han hecho bajo condiciones tremendas que no se han impuesto a otro tipo de comercios, como por ejemplo que solo se permita la apertura de un tercio de los puestos. No ha habido ning&uacute;n tipo de ayuda para ellos. La gente dedicada a la recogida de chatarra no ha vuelto a salir a la calle. Quienes se dedican a la m&uacute;sica, que son una buena parte de la poblaci&oacute;n gitana, llevan mucho parados. Lo mismo con los feriantes. Todas las posibles salidas est&aacute;n cerradas. La situaci&oacute;n es muy complicada.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; se traduce que el Estado espa&ntilde;ol no otorgue al pueblo gitano su condici&oacute;n de minor&iacute;a &eacute;tnica o cultural?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El m&aacute;ximo pronunciamiento oficial es habernos dejado en el limbo y fuera de la Constituci&oacute;n. Los padres constituyentes no han echado cuenta nunca de la situaci&oacute;n del pueblo gitano. No hay tampoco en la actualidad un reclamo social. La articulaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n gitana en Espa&ntilde;a es m&iacute;nima, como ya hemos dicho antes, hay mucho asociacionismo y ONG, pero no tienen unos objetivos de lucha ni antirracistas, ni pol&iacute;ticos. En el mejor de los casos, hacen asistencia social. La poblaci&oacute;n gitana espa&ntilde;ola sobrevive al d&iacute;a, no se les puede pedir m&aacute;s. No podemos pedir que todos vayan como Silvia y yo haciendo pedagog&iacute;a, mostrando otras formas de vivir distintas a las que nos imponen. La inmensa mayor&iacute;a de la poblaci&oacute;n gitana est&aacute; en riesgo de pobreza extrema.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Youssef Ouled]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/dicho-gitanos-establecido-gente-cree-verdadero-sido-escrito-payos-no-cuestiona_1_6783550.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Jan 2021 21:17:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["Todo lo que se ha dicho sobre gitanos ha sido escrito por payos y no se cuestiona"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Gitanos,Discriminación,Racismo,Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué no pueden ejercer su derecho a la educación sin renunciar a sus convicciones religiosas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-ejercer-derecho-educacion-renunciar-convicciones-religiosas_129_6384185.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9a906868-99e0-41f0-9136-4f81437352fd_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="¿Por qué no pueden ejercer su derecho a la educación sin renunciar a sus convicciones religiosas?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Todos los centros que se apoyan en la normativa de no poder llevar una capucha o un gorro en clase, esconden islamofobia detrás y, aun existiendo esta normativa, habla de accesorios. Mi hiyab no es un accesorio de quitar y poner", señala Hind</p></div><p class="article-text">
        Hind es marroqu&iacute; y tiene 16 a&ntilde;os, de los cuales lleva 15 en Espa&ntilde;a. Le gusta dibujar, leer y aspira a ser pintora o modelista, &ldquo;aunque abriendo los ojos y viendo las injusticias que hay&rdquo;, le entran ganas de ser &ldquo;alguien con voz&rdquo;, se&ntilde;ala, para as&iacute; poder cambiar algo en este mundo. Quiere estudiar Derecho, pero antes quiere cursar bachillerato de ciencias sociales. Para ello eligi&oacute; el I.E.S Alberto Pico, ubicado en Santander (Cantabria), con una modalidad biling&uuml;e que solo se aplica en ese instituto, pero sus aspiraciones se ven truncadas cuando, una vez matriculada, acudi&oacute; al centro. &ldquo;No me aceptan con hiyab, solo me dejan entrar sin &eacute;l, pero mis convicciones religiosas van conmigo, porque si no las aceptan tampoco me aceptan a m&iacute;&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        En la misma situaci&oacute;n se encuentran Nadia e Imane, esta &uacute;ltima utiliza un nombre ficticio para proteger su identidad. Ambas viven en Madrid. Nadia eligi&oacute; el I.E.S. Barajas, ubicado en la capital, mientras que Imane, el I.E.S. Prado de Santo Domingo, en Alcorc&oacute;n. Ambas fueron recibidas de la misma manera: &ldquo;No puedes asistir con hiyab&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nadia relata que al acudir al IES Barajas le dijeron que deb&iacute;a esperar en secretar&iacute;a. Acto seguido una funcionaria le comunic&oacute; que no pod&iacute;a asistir a las clases con hiyab y Nadia le solicit&oacute; hablar con la persona responsable de esa decisi&oacute;n. Se present&oacute; el secretario del instituto para comunicarle que, en efecto, se le aplicar&iacute;a tal prohibici&oacute;n. Nadia grab&oacute; la conversaci&oacute;n &ldquo;sin pensar&rdquo;, comenta, &ldquo;me consolaba saber que lo estaba haciendo&rdquo;. Hind, por la gravedad del suceso y la impotencia que sinti&oacute;, hizo lo mismo: &ldquo;hay muchas chicas que, seguramente, est&eacute;n pasando por lo mismo y puede que no est&eacute;n lo suficientemente enteradas de hasta qu&eacute; punto es legal, y tienen que saber que tenemos voz, que, si no nos dan nuestros derechos, gritaremos por ellos hasta conseguirlos&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando Imane lleg&oacute; al I.E.S. Alberto Pico sinti&oacute; &ldquo;miradas raras&rdquo;. Se dispon&iacute;a a entrar en clase cuando una funcionaria le dijo que no pod&iacute;a hacerlo &ldquo;con la cabeza cubierta&rdquo;, y, tras preguntarle el motivo, &eacute;sta le remiti&oacute; a una norma que hace referencia a la prohibici&oacute;n de capuchas y gorras. Imane decidi&oacute; acudir a secretar&iacute;a y, tras una breve conversaci&oacute;n, una funcionaria le espet&oacute; que, &ldquo;al igual que yo en tu pa&iacute;s no puedo ir destapada, t&uacute; tampoco puedes ir aqu&iacute; tapada&rdquo;. <a href="http://esracismo.com/2018/09/26/si-quieres-estudiar-en-este-centro-no-puedes-venir-con-eso-en-la-cabeza/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Este centro ya fue denunciado p&uacute;blicamente cuando impidi&oacute; a otra joven musulmana matricularse</a>. Imane lo tiene claro, si la decisi&oacute;n no cambia, intentar&aacute; hacer un traslado de matr&iacute;cula a otro centro y recuperar los d&iacute;as de escolarizaci&oacute;n perdidos, pero que no renunciar&aacute; a su libertad religiosa porque lo ve como &ldquo;una falta de respeto&rdquo; hacia ella, sus principios y sus derechos.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Todos los centros que se apoyan en la normativa de no poder llevar una capucha o un gorro en clase, esconden islamofobia detr&aacute;s y, aun existiendo esta normativa, habla de accesorios. Mi hiyab no es un accesorio de quitar y poner&rdquo;, se&ntilde;ala Hind quien, despu&eacute;s de recorrer diferentes v&iacute;as administrativas &minus;reuni&oacute;n con la directiva, contacto con inspecci&oacute;n, consejer&iacute;a de educaci&oacute;n&hellip;&minus; ha lanzado una campa&ntilde;a para recaudar apoyos y que el Parlamento de Cantabria le responda a una sencilla pregunta: <a href="https://www.osoigo.com/es/hind-a-me-llamo-hind-soy-musulmana-y-no-puedo-ir-al-instituto-porque-no-me-dejan-llevar-el-velo-por-que-no-puedo-ejercer-mi-derecho-a-la-educacion-sin-tener-que-renunciar-a-mi-identidad.html?utm_source=HindOsoigo&amp;utm_medium=WhatsApp&amp;utm_campaign=HindOsoigo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;&iquest;Por qu&eacute; no puedo ejercer mi derecho a la educaci&oacute;n sin tener que renunciar a mi identidad?</a>&rdquo;. La campa&ntilde;a cuenta ya con m&aacute;s de 560 firmas y promete seguir creciendo.
    </p><p class="article-text">
        Nadia recibi&oacute; el mismo argumento, &ldquo;me dijeron que al igual que los alumnos tienen prohibido usar el tel&eacute;fono m&oacute;vil y que la gente vaya con gorras y capuchas, eran normas y se deb&iacute;an cumplir. Me parece absurdo que se comparen este tipo de cuestiones con un derecho constitucional&rdquo;. Por ello, comenta que, aunque se llegara a cambiar la norma, ha decidido no cursar sus estudios en este centro, aunque le gustar&iacute;a que ninguna otra chica tuviera que enfrentarse a lo mismo. Asegura que, a ra&iacute;z de hacer p&uacute;blico su caso, le han llegado cientos de mensajes testimoniales y de apoyo: &ldquo;estoy en contacto con muchas chicas a las que les ha pasado lo mismo&rdquo;. &ldquo;A quienes elegimos ponernos hiyab nos gustar&iacute;a dejar de vernos ante situaciones as&iacute; y poder acceder a la educaci&oacute;n sin tener que renunciar a lo que consideramos que es nuestro&rdquo;, concluye.
    </p><p class="article-text">
        Los tres centros se&ntilde;alados se promocionan, mediante sus valores y estatutos, como espacios inclusivos que respetan la diversidad y fomentan la multiculturalidad, algo que, como vemos, no se materializa en el respeto a la identidad, la integridad y la dignidad personal, as&iacute; como el respeto hacia la libertad de conciencia y convicci&oacute;n ideol&oacute;gica, religiosa y moral de estas j&oacute;venes. Lo que s&iacute; observamos es una flagrante vulneraci&oacute;n de su derecho a la igualdad, a la dignidad, a la libertad religiosa y al libre acceso a la educaci&oacute;n, entre otras.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Trasfondo hist&oacute;rico&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;No es posible disociar lo ocurrido en estas situaciones de las barreras a las que se enfrenta, a nivel estructural, la poblaci&oacute;n musulmana en Espa&ntilde;a. En &ldquo;La radicalizaci&oacute;n del racismo. Islamofobia de Estado y prevenci&oacute;n antiterrorista&rdquo; <a href="https://www.eldiario.es/desalambre/politicas-antiterroristas-acaban-instrumentos-disciplinadores_128_1042694.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ainhoa Nadia y Salma Amazian</a> analizan &ldquo;c&oacute;mo el racismo hacia personas y comunidades de tradici&oacute;n musulmana hunde sus ra&iacute;ces en la islamofobia hist&oacute;rica y estructural&rdquo; imperante en Espa&ntilde;a. Durante el an&aacute;lisis de esta continuidad hist&oacute;rica, citan algunas de las leyes que lo han posibilitado, un ejemplo es la enumeraci&oacute;n de Juan Goytisolo, que se&ntilde;al&oacute; una serie de pragm&aacute;ticas antimusulmanas, entre las que se encuentra la aprobada por el Cardenal Cisneros en 1499 que daba a elegir entre conversi&oacute;n al cristianismo o expulsi&oacute;n del territorio. M&aacute;s tarde en 1516, se forz&oacute; a la poblaci&oacute;n musulmana a abandonar su vestimenta caracter&iacute;stica y en 1562 se prohibi&oacute; a los granadinos la lengua &aacute;rabe. Resulta complicado no esbozar un paralelismo entre la islamofobia descrita y lo ocurrido en los tres institutos se&ntilde;alados.
    </p><p class="article-text">
        El conocimiento de la historia debe servir para luchar y acabar contra las violencias estructurales que, pese al paso de los siglos, siguen imperando en la burocracia y la pol&iacute;tica de los Estados. El docente e investigador Fernando Bravo L&oacute;pez describi&oacute; en &ldquo;&iquest;Qu&eacute; es la islamofobia?&rdquo; la naturaleza de &eacute;ste fen&oacute;meno, capaz de combinarse con diferentes ideolog&iacute;as y mezclarse con formas de intolerancia religiosa y racismo semejante al antisemitismo. &ldquo;El antisemitismo fue una reacci&oacute;n contra la emancipaci&oacute;n e integraci&oacute;n de los jud&iacute;os en la Europa del XIX que se bas&oacute; en el antijuda&iacute;smo para legitimar la desigualdad jur&iacute;dica de los jud&iacute;os y propiciar su discriminaci&oacute;n y segregaci&oacute;n&rdquo;, se&ntilde;ala.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Su integraci&oacute;n no es posible, y, por lo tanto, la protecci&oacute;n ha de ser la no concesi&oacute;n de un mismo estatus jur&iacute;dico a quienes suponen una amenaza&rdquo;, postulaba entonces el antijuda&iacute;smo. El mismo proceso seguir&iacute;a en la actualidad la islamofobia. La presencia de poblaci&oacute;n musulmana genera la reaparici&oacute;n de un contexto de emancipaci&oacute;n. Por ello, cuando se se&ntilde;ala a la poblaci&oacute;n musulmana como una amenaza desde postulados islam&oacute;fobos, no es de extra&ntilde;ar que se reproduzca una reacci&oacute;n contra esa emancipaci&oacute;n y que &eacute;stas gocen de respaldo social. Exactamente lo mismo que est&aacute;n reproduciendo estas instituciones p&uacute;blicas que, bajo el amparo de normativas vigentes, pretenden situar a Nadia, Hind e Imane en una dicotom&iacute;a insalvable: el acceso privativo y excluyente a una educaci&oacute;n que se presenta como libre, accesible y respetuosa, pero que no lo es, o su propia libertad individual, su libertad religiosa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Youssef Ouled]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-ejercer-derecho-educacion-renunciar-convicciones-religiosas_129_6384185.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Nov 2020 05:15:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[¿Por qué no pueden ejercer su derecho a la educación sin renunciar a sus convicciones religiosas?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[(Re)descubriendo la violencia policial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/redescubriendo-violencia-policial_129_1218069.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9b453897-e804-46ab-9fcf-46f85a9c42a5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Detención policial en San Francisco, Bilbao "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Igual que la Covid-19 afecta de forma diferente según la clase social, afecta de forma desigual según la condición racial</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Bilbao. Un chico con problemas psicol&oacute;gicos que estaba en la calle detenido y agredido por la polic&iacute;a a pesar de que su madre ha salido a explicarle a los agentes su situaci&oacute;n. La madre del chico trata de explicar a los agentes pero estos responden agredi&eacute;ndola y lo mantienen detenido. Los vecinos que est&aacute;n siendo testigos de la agresi&oacute;n protestan desde sus balcones&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de una de las &uacute;ltimas agresiones policiales denunciada en redes sociales por el periodista valenciano Miquel Ramos, quien est&aacute; haciendo una recopilaci&oacute;n diaria de los abusos policiales durante el estado de alarma. Habla de una madre y su hijo magreb&iacute;es brutalmente reducidos en el bilba&iacute;no barrio de San Francisco, tomado policialmente hace unos d&iacute;as y que, cuenta con un largo historial de violencia policial contra personas no blancas.
    </p><p class="article-text">
        Es importante se&ntilde;alar esto &uacute;ltimo porque existe una violencia policial espec&iacute;fica que se da contra unos cuerpos determinados, migrantes y racializados. Esta es la violencia policial racista que ubicamos dentro del racismo institucional en una sociedad donde el racismo es estructural.
    </p><p class="article-text">
        Las redes sociales se han convertido estos d&iacute;as en un espacio de reacciones que demuestran que reci&eacute;n se est&aacute; descubriendo este tipo de violencia. Es ahora, en una situaci&oacute;n de excepcionalidad que lleva a un encierro forzado por coronavirus que visualizan desde sus balcones, y desde sus pantallas, cu&aacute;n peligroso puede ser encontrarse con un agente de polic&iacute;a y c&oacute;mo las consecuencias var&iacute;an seg&uacute;n c&oacute;mo sea le&iacute;da la persona por el agente, en t&eacute;rminos raciales.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.liberties.eu/es/news/racismo-perfil-etnico-pandemia/18949" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Hemos dicho antes</a>, que ahora la poblaci&oacute;n general puede entender como es vivir expuesto a las identificaciones por perfil racial, tan denunciadas y por las que este pa&iacute;s ha sido condenado. No obstante, lo que para una persona blanca espa&ntilde;ola puede ser algo anecd&oacute;tico y molesto, para una persona migrante y racializada es una cotidianidad que puede acabar con un fatal desenlace, desde los abusos a la expulsi&oacute;n del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Para comprender esta actuaci&oacute;n policial es fundamental entender que quienes la llevan a cabo no &ldquo;son manzanas podridas dentro del cesto&rdquo; que acaban dando &ldquo;mala imagen al resto&rdquo;, en una estructuralidad racista, el cuerpo policial como garante del orden, refuerza el orden establecido que no es otro que un orden racista. Como se&ntilde;ala Ainhoa Nadia Douhaibi, educadora social e investigadora de los dispositivos racistas del Estado, este es un &ldquo;cuerpo corporativo que act&uacute;a como representante de la seguridad determinando qu&eacute; es y qu&eacute; no es seguro, en base a mandatos pol&iacute;ticos que garantizan el 'orden p&uacute;blico' que los gobiernos determinan&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El control policial racista es la extensi&oacute;n del control fronterizo, solo que se da dentro de las fronteras contra aquellos que han conseguido cruzarlas. La frontera la marcan aqu&iacute; los cuerpos de las personas, por eso esta violencia contra las y los no blancos es extensible a la poblaci&oacute;n gitana, a quienes se aplican los mismos dispositivos racistas. <a href="https://www.elsaltodiario.com/1492/que-es-la-lucha-de-las-razas-sociales-" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Selim Nadi</a> explica que el Estado &ldquo;a trav&eacute;s de la experiencia de su violencia f&iacute;sica organizada: &iexcl;la polic&iacute;a! Los no blancos son las principales v&iacute;ctimas de la violencia y los homicidios policiales. Encerr&aacute;ndolos, reprimi&eacute;ndolos cuando se manifiestan, control&aacute;ndolos constantemente en las calles, el Estado cumple con su papel de coacci&oacute;n e impone a los sujetos post-coloniales una amenaza permanente que pretende su inmovilizaci&oacute;n pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta forma de proceder desde la instituci&oacute;n lleva a&ntilde;os siendo denunciada por personas migrantes y racializadas, y colectivos y asociaciones antirracistas que, a diario, reciben numerosas quejas y testimonios de abusos y atropellos por parte de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado. Es ahora que una sociedad hipersensible a la cuesti&oacute;n, ve en estos abusos la posibilidad de ser aplicados sobre cualquiera, aunque en diferentes grados, porque la consecuencias no son iguales para todos. De la misma forma que, el cierre actual de fronteras no har&aacute; que la poblaci&oacute;n blanca europea sienta en sus pieles lo que implica enfrentarse a las pol&iacute;ticas de control migratorio, porque estas medidas son para proteger a una ciudadan&iacute;a no para alterar el orden racista y colonial determinado por unas reglas que impone manu militari el Norte sobre el Sur Global.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos que insistir, los cuerpos afectados por el perfil racial son los cuerpos no blancos, que entran en esta relaci&oacute;n de poder como sujetos sometidos a redadas, persecuciones y abusos construidos desde categor&iacute;as sociales asociadas a la peligrosidad, el crimen y la delincuencia almacenada en nuestro imaginario social durante a&ntilde;os y vinculadas a la idea de raza. Una idea que jerarquiza a personas y grupos sociales a los que atribuye unas caracter&iacute;sticas sociales, culturales y f&iacute;sicas compartidas, al tiempo que establece diferenciaci&oacute;n con el resto de poblaci&oacute;n blanca espa&ntilde;ola. En el momento en el que se da esta asociaci&oacute;n, se produce una racializaci&oacute;n y entonces posibilita el uso de perfiles raciales, como sostiene Douhaibi, siguiendo a Gilroy en 'The myth of black criminality' y a Tania Patel en 'Race, Crime and Resistance'.
    </p><p class="article-text">
        Llevamos tiempo asistiendo a esta criminalizaci&oacute;n, que alimenta y normaliza la discriminaci&oacute;n. En consecuencia, se ha venido generando una indiferencia en el espectador, que con frecuencia se traduce en impunidad del agente por la normalidad de que identifique y act&uacute;e de forma abusiva contra unos cuerpos que son, seg&uacute;n el imaginario social &ldquo;los m&aacute;s peligrosos&rdquo;. La exhibici&oacute;n de las paradas por perfil racial, han venido reforzando el estereotipo que tienen las personas blancas al asociar crimen con determinados grupos raciales. Mientras, las personas identificadas se hallan entre el miedo y soledad a pesar de verse rodeados de viandantes. Esta pr&aacute;ctica que tiene lugar dentro de las fronteras espa&ntilde;olas ha servido y sirve para recordarnos qui&eacute;n pertenece y qui&eacute;n no.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la indefensi&oacute;n y el riesgo se incrementa cuando estas identificaciones se dan contra personas en situaci&oacute;n administrativa irregular. En este &uacute;ltimo caso se observa con m&aacute;s claridad el funcionamiento del racismo institucional, donde las redadas y el uso del perfil racial son parte del engranaje que antecede ser encerrado en un CIE y despu&eacute;s deportado.
    </p><p class="article-text">
        Pong&aacute;monos en el supuesto de que una de esas actuaciones abusivas grabadas desde los balcones se dan contra una persona en situaci&oacute;n irregular, nada nos garantiza que no se vayan a aplicar la expulsi&oacute;n del pa&iacute;s en un contexto en el que el Gobierno espa&ntilde;ol se niega a cerrar los CIE y parar los vuelos de deportaci&oacute;n, cuando organizaciones como SOS Racismo Madrid se&ntilde;alan desde hace a&ntilde;os que las personas que denuncian abusos en los CIE son expulsadas aprovechando su estatus administrativo.
    </p><p class="article-text">
        Es momento de confrontar las violencias porque igual que el COVID-19 afecta de forma diferente seg&uacute;n la clase social, afecta de forma desigual seg&uacute;n la condici&oacute;n racial. Desde la plataforma <a href="https://www.elsaltodiario.com/violencia-policial/exigen-interior-investigue-abusos-policiales-cometidos-marco-crisis-coronavirus" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Defender a quien Defiende</a> han remitido al Ministerio de Interior una serie de abusos policiales documentados en los que piden que se investigue los abusos policiales cometidos en el marco de la crisis del coronavirus y recuerdan que el estado de alarma no es excusa para la violencia policial.
    </p><p class="article-text">
        Otros colectivos como el Comit&eacute; de Emergencia Antirracista y SOS Racismo Catalunya est&aacute;n lanzando campa&ntilde;as para denunciar y visibilizar en redes sociales a trav&eacute;s de HT como #EmergenciaAntirracista y #QueSeVeaelRacismo. Al mismo tiempo, colectivos organizados contra el Antigitanismo, como Kale Amengue denuncian que el Estado de Alarma est&aacute; sirviendo para aumentar la violencia hacia las personas racializadas, por lo que exigen a la poblaci&oacute;n grabar las actuaciones policiales para su control. Para que ning&uacute;n abuso quede impune.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Youssef Ouled]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/redescubriendo-violencia-policial_129_1218069.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 01 Apr 2020 21:49:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[(Re)descubriendo la violencia policial]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Racismo,Abusos policiales]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Investigadoras sobre islamofobia: "La política antiterrorista muestra la continuidad histórica del racismo institucional"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/politicas-antiterroristas-acaban-instrumentos-disciplinadores_128_1042694.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ba44cda2-6131-41ad-b32a-41040a1a8e24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Investigadoras sobre islamofobia: &quot;La política antiterrorista muestra la continuidad histórica del racismo institucional&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ainhoa Nadia Douhaibi y Salma Amazian publican un ensayo con el que abren debate sobre el racismo que, sostienen, subyace en la política antiterrorista</p></div><p class="article-text">
        &iquest;A qui&eacute;n beneficia el relato de la lucha contra el terrorismo? Esta es una de las preguntas a las que pretende responder el libro <em>La radicalizaci&oacute;n del racismo. Islamofobia de Estado y prevenci&oacute;n antiterrorista</em>, escrito por Ainhoa Nadia Douhaibi (O&ntilde;ati, 1983) y Salma Amazian (Ait Fawin, 1988). Las autoras buscan desvelar a trav&eacute;s de un an&aacute;lisis hist&oacute;rico, social, pol&iacute;tico, judicial y penal, c&oacute;mo el racismo hacia las personas y comunidades de tradici&oacute;n musulmana &ldquo;hunde sus ra&iacute;ces en una islamofobia estructural perpetuada desde los aparatos del Estado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Editado por Cambalache, se trata de una publicaci&oacute;n en el que las investigadoras pretenden centrar el debate sobre la islamofobia, &ldquo;al margen de estereotipos, exotizaciones y la criminalizaci&oacute;n&rdquo; con la que las instituciones describen a la poblaci&oacute;n musulmana, indican las autoras.
    </p><p class="article-text">
        Este objetivo solo es posible, sostienen, mediante la transformaci&oacute;n de los t&eacute;rminos habituales en los que se viene hablando de islam, musulmanes y terrorismo en medios de comunicaci&oacute;n, universidades y pr&aacute;cticas institucionales. Su finalidad es abrir un debate sobre el racismo que subyace en la pol&iacute;tica antiterrorista.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; sentido tiene hablar hoy del moro-musulm&aacute;n?</strong><em>moro-musulm&aacute;n</em>
    </p><p class="article-text">
        El libro nace como un an&aacute;lisis del aparato del Estado en materia de prevenci&oacute;n de la radicalizaci&oacute;n que llaman &ldquo;yihadista&rdquo;. Cuando te empapas de la documentaci&oacute;n institucional en la materia o acudes a formaciones que se realizan en este sentido, organizadas por instituciones u organizaciones que trabajan para ellas, resulta que el objeto-sujeto del que se habla es un cuerpo <em>moro-musulm&aacute;n</em> &ldquo;radicalizado&rdquo;. Nos parec&iacute;a importante hablar del <em>moro</em> porque esta pol&iacute;tica se piensa y construye contra &eacute;l. El target no lo hemos decidido nosotras, sino las pol&iacute;ticas de Estado. Eso no quiere decir que no haya otros cuerpos, no negamos la expansividad de esta pol&iacute;tica, por eso hacemos un an&aacute;lisis hist&oacute;rico.
    </p><p class="article-text">
        Es importante se&ntilde;alar que ese sujeto-objeto es construido y cambia dependiendo del estado-naci&oacute;n en un contexto europeo. En el contexto espa&ntilde;ol, la construcci&oacute;n de un <em>Otro</em> musulm&aacute;n se materializa mediante la asociaci&oacute;n del mismo con la peligrosidad. La idea del <em>moro</em>, entendida como categor&iacute;a colonial que lo deshumaniza y asocia con lo &aacute;rabe. Aunque nosotras queremos salir de los paradigmas culturales ya que no entrar&iacute;a solo el &aacute;rabe, tambi&eacute;n la gente pakistan&iacute; o amazigh, entre otros. Lo que en el mundo anglosaj&oacute;n se conoce como &ldquo;brown-people&rdquo; [personas racializadas].
    </p><p class="article-text">
        Esto no quiere decir que las pol&iacute;ticas que desgranamos no se desarrollen contra otros musulmanes, especialmente racializados y provenientes de las migraciones postcoloniales. Hoy en d&iacute;a observaremos que en el Estado espa&ntilde;ol, los barrios sitiados policialmente son los que habita ese sujeto-objeto y la justificaci&oacute;n es precisamente la reproducci&oacute;n del relato en torno a la &ldquo;vigilancia por seguridad&rdquo;. Por ejemplo, en Granada, el barrio donde est&aacute; la polic&iacute;a es el Almanj&aacute;yar, con una mayor&iacute;a de poblaci&oacute;n principalmente conformada por moros, negros y gitanos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>&iquest;Dentro de todo musulm&aacute;n hay un potencial terrorista?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Arun Kundnani dice en el libro <em>The Muslims Are Coming! </em>que la &ldquo;radicalizaci&oacute;n&rdquo; es la lente a trav&eacute;s de la cual hoy se observa a la poblaci&oacute;n musulmana a nivel internacional. Esa idea de que hay un potencial terrorista dentro de cada musulm&aacute;n tiene que ver con c&oacute;mo se desarrolla la criba sobre &ldquo;qui&eacute;nes tienen el riesgo dentro&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las teor&iacute;as en materia de radicalizaci&oacute;n se&ntilde;alan una determinada forma de entender, ver, vivir, practicar o proponer el Islam. Si en el centro de las teor&iacute;as de la radicalizaci&oacute;n est&aacute; la idea de que una determinada forma de creencia es la que conlleva una predisposici&oacute;n psicocultural al desarrollo de la radicalizaci&oacute;n, lo que se viene a decir es, se vigilar&aacute; a toda la poblaci&oacute;n musulmana y ya se har&aacute; la criba entre aquellos que determinemos como &ldquo;radicales&rdquo;. Eso sucede porque el n&uacute;cleo de vigilancia es el islam y lo que tiene que ver con &eacute;l, esto autom&aacute;ticamente coloca bajo sospecha a toda la comunidad musulmana.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al final, estas pol&iacute;ticas tienen un car&aacute;cter expansivo. Esto lo vemos entorno a lo que desde los aparatos del Estado llaman un islam &ldquo;moderado&rdquo;, que no ser&iacute;a m&aacute;s que aquel que perciben los mismos como menos manifiesto a nivel social y pol&iacute;tico, lo que nos lleva a pensar a los propios musulmanes que para <em>nosotros </em>y <em>nosotras </em>hay una salvaci&oacute;n a la que agarrarnos para no entrar en el ojo de las pol&iacute;ticas preventivas.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, esto no es as&iacute;, cualquiera puede entrar, tanto si es &ldquo;visiblemente musulm&aacute;n&rdquo; seg&uacute;n el estereotipo, como si lleva una forma de vida moderno-occidental. Adem&aacute;s, en un &aacute;mbito teol&oacute;gico, te das cuenta que los aparatos del Estado marcan un discurso basado en el m&aacute;s absoluto desconocimiento. Emplean t&eacute;rminos que solo cobran significado debido al machaque medi&aacute;tico, sin embargo, cuando se les pregunta, no saben responder o dan respuestas que no se sostienen. Lo m&aacute;s peligroso de todo esto, es que estas pol&iacute;ticas acaban siendo, como dice Salman Sayyid, &ldquo;instrumentos disciplinadores&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Hay continuidad hist&oacute;rica entre las medidas de prevenci&oacute;n y persecuci&oacute;n contra personas no blancas y los programas antiterroristas de hoy?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Era necesario describir c&oacute;mo hist&oacute;ricamente se ha venido definiendo a este <em>Otro</em> como peligroso, se&ntilde;alar como se ha desarrollado la construcci&oacute;n misma del <em>Nosotros </em>y <em>Ellos</em>. La primera parte del libro busca enmarcar la pol&iacute;tica antiterrorista dentro de un continuo de racismo de Estado hacia el <em>moro</em> o hacia el <em>Otro</em> racializado en la historia misma de la creaci&oacute;n del Estado espa&ntilde;ol. Esto tiene la finalidad de romper con esa premisa que sostiene que las leyes antiterroristas responden a los atentados actuales, argumentaci&oacute;n desde la que buscan legitimar estos dispositivos de prevenci&oacute;n y control.
    </p><p class="article-text">
        Es necesario se&ntilde;alar que no son nuevos, sino que muestran la continuidad del racismo institucional hacia las comunidades racializadas. Esto es visible, por ejemplo, cuando bajo el paraguas del terrorismo se acaba justificando expulsiones del pa&iacute;s de personas a quienes &uacute;nicamente se les ha colocado la sospecha encima. Es necesario mover el debate hacia otras coordenadas porque hay un consenso social que justifica esta pol&iacute;tica.&nbsp;
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                </figure><p class="article-text">
        &nbsp;<strong>&iquest;Cu&aacute;l es el papel de los medios de comunicaci&oacute;n y lo que se denomina como &ldquo;academia blanca&rdquo; en la construcci&oacute;n de ese relato?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los planes contra la radicalizaci&oacute;n llevados a cabo por las instituciones se vienen realizando desde las universidades p&uacute;blicas. Quienes hacen esas investigaciones son soci&oacute;logos, antrop&oacute;logos&hellip; adem&aacute;s, en la academia este tema ha entrado de lleno, tenemos m&aacute;steres centrados en la radicalizaci&oacute;n para que la gente aprenda a detectar y prevenir. Es cierto que hay gente que intenta ocupar lugares dentro de la academia para tratar de cambiar las cosas, pero hay que tener en cuenta que esta instituci&oacute;n es parte del Estado que acaba legitimando la estructura racial y aqu&iacute;, lo hace construyendo el conocimiento sobre el <em>Otro</em> que despu&eacute;s se emplea para vigilar y castigar. La academia, los acad&eacute;micos, deben asumir su responsabilidad porque su trabajo tiene usos policiales. Hay que exigirles un posicionamiento pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Los medios<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/noticias-publicadas-espanoles-connotaciones-islamofobas_0_820318890.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> tambi&eacute;n forman parte del mismo aparataje</a>. El Estado son sus organismos oficiales (administraci&oacute;n, instituciones, gobiernos&hellip;) pero tambi&eacute;n sus tent&aacute;culos. Esto lo vemos cuando los medios informan con todo detalle sobre personas acusadas de ser sospechosos de &ldquo;radicalizaci&oacute;n&rdquo;. Se difunden estos hechos pero buena parte de los casos quedan en nada y ning&uacute;n medio habla de estas absoluciones, contribuyendo a alimentar ese imaginario alarmista que se necesita para seguir legitimando las pol&iacute;ticas que se&ntilde;alamos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qui&eacute;n y en base a qu&eacute; decide qu&eacute; es terrorismo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En el Estado espa&ntilde;ol hay m&aacute;s gente muerta por otras violencias antes que por lo que han denominado &ldquo;terrorismo yihadista&rdquo;, sin embargo, hay una creencia de ciencia cierta de que en cualquier momento puede pasar algo. Eso es una especie de delirio porque aunque tu muestras pruebas de lo contrario, no sirven para descreer. Se sigue creyendo en &ldquo;la gran amenaza&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El Estado decide qu&eacute; es terrorismo en base a sus intereses. Identificar al terrorismo permite el despliegue de cualquier tipo de violencia, de la que el Estado tiene el uso leg&iacute;timo, para lo que determine que altera el orden. Si algo afecta a mis intereses y se determina que es una amenaza terrorista se est&aacute; hablando de que atenta contra la forma de vida general y por lo tanto, se puede emplear todos los medios necesarios contra ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;C&oacute;mo eval&uacute;a el Estado&nbsp;si hay un proceso de radicalizaci&oacute;n?&nbsp;</strong>
    </p><p class="article-text">
        En materia de prevenci&oacute;n del &ldquo;terrorismo yihadista&rdquo; el sistema de indicadores no es propio, est&aacute; creado a nivel internacional con Estados Unidos y pa&iacute;ses europeos que han sufrido atentados. Pod&iacute;amos intuir cu&aacute;les eran esos indicadores pero no lo sab&iacute;amos a ciencia cierta hasta que escuchamos grabaciones cedidas por docentes de la escuela p&uacute;blica catalana.
    </p><p class="article-text">
        Se trata de formaciones obligatorias impartidas por los Mossos d'Esquadra en el marco de un programa impartido por la Generalitat a nivel educativo, con el fin de vigilar al alumnado musulm&aacute;n y evitar que &ldquo;se radicalice&rdquo;. Aunque ante las denuncias p&uacute;blicas se han visto obligados a corregirse y se&ntilde;alar que se trata de aplacar todo tipo de radicalizaciones, en realidad son programas centrados en los musulmanes.
    </p><p class="article-text">
        Estos audios demuestran que se emplean factores de riesgo generales como en cualquier pol&iacute;tica: marginalizaci&oacute;n, &eacute;xito educativo, desestructuraci&oacute;n en el entorno familiar, itinerario migratorio&hellip; pero adem&aacute;s, se usan factores particulares que ser&iacute;an los &ldquo;indicadores de radicalizaci&oacute;n&rdquo;, indicadores que no son m&aacute;s que la pr&aacute;ctica religiosa isl&aacute;mica. A trav&eacute;s de la creaci&oacute;n de estos indicadores lo que se hace es criminalizar formas de pr&aacute;ctica religiosa expresadas, que supone la activaci&oacute;n de dispositivos de vigilancia que a menudo quedan en nada. Eso s&iacute;, despu&eacute;s de poner en marcha una vigilancia extensiva hacia el entorno familiar y social del alumno que, en base a estos indicadores, es &ldquo;sospechoso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Esta estrategia institucional no es nueva, en Reino Unido lleva a&ntilde;os; sin embargo,&nbsp;<a href="https://www.eldiario.es/desalambre/Debate-Reino-Unido-definicion-islamofobia_0_901160022.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">all&iacute; despert&oacute; una fuerte cr&iacute;tica social</a> que aqu&iacute; no se ha dado. Esa presi&oacute;n oblig&oacute; a hacer p&uacute;blicos los resultados de la pol&iacute;tica que puso de manifiesto que la vigilancia se centra espec&iacute;ficamente en las comunidades musulmanas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; implica tener al profesorado actuando como una prolongaci&oacute;n del aparato policial? &iquest;Qu&eacute; consecuencias tiene sobre el alumnado musulm&aacute;n?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por un lado, hay una legitimaci&oacute;n del racismo en la educaci&oacute;n p&uacute;blica que se ve reforzado por la defensa y participaci&oacute;n del profesorado en su labor de vigilancia. Por otro lado, el alumnado musulm&aacute;n est&aacute; vi&eacute;ndose obligado a esconder su identidad, algo que es parad&oacute;jico cuando las propias instituciones son las que dicen trabajar la idea de la pertenencia de los j&oacute;venes migrantes o hijos de migrantes en Espa&ntilde;a, mientras que estos dispositivos toman como factor de riesgo que un alumno o alumna no sea capaz de gestionar esta ambivalencia.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, se est&aacute; impidiendo al alumnado musulm&aacute;n expresar su religiosidad en un &aacute;mbito escolar porque conlleva sospecha y a su vez, es indicio de sospecha su ocultaci&oacute;n. Tenemos conocimiento de que se han activado protocolos de vigilancia contra una alumna <a href="https://www.eldiario.es/cv/sociedad/cuestion-islamofobia-injusta-interpretacion-estricta_0_561344046.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">porque esta hab&iacute;a decidido ponerse hiyab</a>, a otro alumno por decir <em>Allah u Akbar </em>(equivalente a &ldquo;Dios es grande&rdquo;) u otros alumnos que mantuvieran una charla sobre lo que es <em>haram </em>(il&iacute;cito). No obstante, esto es solo un indicativo empleado por la polic&iacute;a para iniciar una investigaci&oacute;n que no tiene como objetivo el individuo, sino la comunidad en su conjunto.
    </p><p class="article-text">
        La idea de la prevenci&oacute;n es un peligro en s&iacute; misma, se est&aacute;n coartando itinerarios vitales de adolescentes que ya de por s&iacute; est&aacute;n en edades complicadas. Se est&aacute; obligando a estos menores a tener que elegir. Son las propias instituciones las que crean la vulnerabilidad contra la que dicen luchar. Si de verdad quieren acabar con ella, deber&iacute;an combatir las formas de exclusi&oacute;n que impiden la existencia social y pol&iacute;tica de estas personas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Es posible articular una respuesta contra el racismo de Estado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El libro es un pretexto sobre c&oacute;mo se puede articular una resistencia necesaria en alianza con otros movimientos y espacios. Hace poco, hab&iacute;a una jornada antirrepresiva en Granada y no hab&iacute;a ninguna persona <em>mora-musulmana</em> que participara, cuando el discurso islam&oacute;fobo es central en el argumentario del odio, racista y supremacista actual. Hay una parte de resistencia de los movimientos sociales y pol&iacute;ticos a hablar sobre estas cuestiones, tambi&eacute;n hay islamofobia estructural dentro de la izquierda que no se ha trabajado ni se quiere trabajar a d&iacute;a de hoy. A todo esto le sumamos que, cuando en estos espacios se nombra el islam, se genera autom&aacute;ticamente una actitud de rechazo y reticencia.
    </p><p class="article-text">
        La izquierda no es capaz de salir de sus propias coordenadas entre lo religioso y lo espiritual para ver la cuesti&oacute;n racial en cuanto a la islamofobia dentro de las pol&iacute;ticas de Estado. Este posicionamiento es uno de los l&iacute;mites que impiden entender el funcionamiento de estas pol&iacute;ticas. La izquierda tiene que romper el pacto racial que mantiene con el poder, debe introducir la cuesti&oacute;n racial en su an&aacute;lisis social y pol&iacute;tico. Si no hace eso, dif&iacute;cilmente vamos a poder tener lugares de encuentro comunes.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, debemos se&ntilde;alar que cada vez hay m&aacute;s espacios permeables a los discursos del antirracismo, susceptibles de articular la lucha desde diferentes frentes, necesarios si queremos concienciar y sumar pol&iacute;ticamente. Aunque hay l&iacute;mites, cuando se dejan de lado se articulan luchas y respuestas interesantes en materia de organizaci&oacute;n para romper con las narrativas hegem&oacute;nicas. Decimos esto a sabiendas de que, en este pa&iacute;s, levantar la voz contra el racismo tiene consecuencias laborales, sociales y pol&iacute;ticas.
    </p><p class="article-text">
        Durante el recorrido que ha tenido el libro ha contado con especial acogida en los movimientos anticarcelarios que trabajan m&aacute;s a pie de calle, estos movimientos conocen por experiencia estas pol&iacute;ticas y sus consecuencias, pero no acababan de verlas y entenderlas en estos t&eacute;rminos. A su vez, queremos que este libro sea un punto de inflexi&oacute;n que saque de la estigmatizaci&oacute;n a personas que son v&iacute;ctimas de estas pol&iacute;ticas de Estado, que se pronuncien, que hablen, denuncien y se sientan acompa&ntilde;ados. La gente tiene que saber que no est&aacute; sola.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Youssef Ouled]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/politicas-antiterroristas-acaban-instrumentos-disciplinadores_128_1042694.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Mar 2020 20:14:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Investigadoras sobre islamofobia: "La política antiterrorista muestra la continuidad histórica del racismo institucional"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Islamofobia,Racismo,Terrorismo,Radicalización]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La detención de su líder no calla al movimiento de protesta del Rif marroquí]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/marruecos-resistencia-rif-protestas_1_3370590.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c7359abf-d2bb-464a-b076-ca41ae99318f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La detención de su líder no calla al movimiento de protesta del Rif marroquí"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nabil Ahamjik, número dos del Movimiento Popular del Rif, pide a la población del norte de Marruecos que mantega sus protestas a pesar de la detención de Nasser Zafzafi</p><p class="subtitle">Miles de rifeños celebraron este martes una nueva protesta nocturna en la ciudad de Alhucemas para recalcar sus reivindicaciones económicas y sociales</p><p class="subtitle">El movimiento lucha contra la corrupción, la militarización de la región, la falta de universidades, la falta de salidas profesionales y la ausencia de hospitales de calidad</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Nasser nos ha dejado un legado que ahora depende de nosotros&rdquo;, ha advertido Nabil Ahamjik, n&uacute;mero dos del Movimiento Popular del Rif, despu&eacute;s de <a href="http://www.eldiario.es/internacional/Arrestado-lider-protestas-norte-Marruecos_0_648835313.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la detenci&oacute;n del l&iacute;der de las protestas</a> en el norte de Marruecos que comenzaron hace siete meses. Tras la captura y posterior traslado a Casablanca de Nasser Zafzafi, Ahamjik anima a la poblaci&oacute;n a salir a la calle para exigir la liberaci&oacute;n de los activistas rife&ntilde;os y mantener sus reivindicaciones sociales. &ldquo;Seguiremos la lucha pac&iacute;fica hasta conseguirlo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar del fuerte despliegue policial y el duro golpe recibido con la detenci&oacute;n de su l&iacute;der, el Movimiento Popular del Rif ha pedido mantener la resistencia mediante protestas pac&iacute;ficas &ldquo;contra el bloqueo y represi&oacute;n del Majz&eacute;n [el poder del Palacio Real]&rdquo;. Seg&uacute;n considera Ahamjik, &ldquo;las autoridades han evidenciado, mediante acusaciones infundadas y prefabricadas, la falta de independencia del Poder Judicial&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y lo hicieron. La represi&oacute;n no los ha callado. Miles de rife&ntilde;os celebraron este martes una nueva protesta nocturna en la ciudad de Alhucemas para recalcar sus reivindicaciones econ&oacute;micas y sociales y exigir la liberaci&oacute;n de la c&uacute;pula del movimiento. &ldquo;El pueblo quiere la liberaci&oacute;n del detenido&rdquo;; &ldquo;No a la militarizaci&oacute;n&rdquo;; &ldquo;En una palabra: este Estado es corrupto&rdquo; y &ldquo;Majzen, cuidado, todos somos Zafzafi&rdquo;, fueron las consignas m&aacute;s repetidas en esa protesta que se desarrollo en un ambiente pac&iacute;fico en el barrio de Sidi Abid, seg&uacute;n informa Efe.
    </p><p class="article-text">
        La poblaci&oacute;n rife&ntilde;a en el extranjero tambi&eacute;n se moviliza para dar respuesta a las detenciones. &ldquo;Nos esper&aacute;bamos este golpe, pero no con esta violencia&rdquo;, explica Abdessamia M., activista del Movimiento del Rif en Madrid (Hirak Madrid), en alusi&oacute;n a la detenci&oacute;n en los &uacute;ltimos d&iacute;as de 25 activistas. &ldquo;Sab&iacute;amos que cuando al Majz&eacute;n se le acabaran las herramientas iban a empezar con la pol&iacute;tica del miedo y la represi&oacute;n&rdquo;, a&ntilde;ade.
    </p><p class="article-text">
        El l&iacute;der de las protestas en el norte de Marruecos fue detenido despu&eacute;s de que el pasado viernes se enfrentarse a un imam que hab&iacute;a acusado en su serm&oacute;n en la mezquita a los activistas de querer provocar un &ldquo;cisma&rdquo; en la sociedad. 
    </p><p class="article-text">
        El procurador del rey (fiscal) inform&oacute; de que activistas del movimiento (25 en detenci&oacute;n preventiva y siete en libertad) ser&aacute;n juzgados por &ldquo;ultraje a las fuerzas p&uacute;blicas&rdquo;, &ldquo;violencia con consecuencia de heridas premeditadas&rdquo;, &ldquo;desobediencia armada&rdquo; o &ldquo;destrucci&oacute;n de veh&iacute;culos p&uacute;blicos&rdquo;, entre otros delitos.
    </p><p class="article-text">
        Tras una audiencia de varias horas, el juez rechaz&oacute; una solicitud para juzgar en libertad provisional a todos los detenidos y decidi&oacute; aplazar la sesi&oacute;n, a la que acudieron una veintena de abogados para defender de forma altruista a los procesados.
    </p><h3 class="article-text">Zafzafi, el s&iacute;mbolo de las protestas del Rif</h3><p class="article-text">
        Las manifestaciones en el norte de Marruecos comenzaron hace siete meses, tras la muerte de Mohssine Fikri, un vendedor de pescado que fue aplastado por la trituradora del cami&oacute;n de la basura cuando intentaba salvar el pescado requisado por las autoridades.
    </p><p class="article-text">
        Desde entonces, Zafzafi se posicion&oacute; como l&iacute;der de unas manifestaciones que no han cesado y que demandan derechos, mejoras sociales y econ&oacute;micas para una regi&oacute;n &ldquo;abandonada por el Estado&rdquo;, seg&uacute;n sus propias palabras. Este rife&ntilde;o desempleado de 37 a&ntilde;os regentaba un comercio, cerrado por falta de ingresos. Cuando lleg&oacute; al lugar donde qued&oacute; destrozado triturado el cuerpo del vendedor de pescado, Zafzafi no dud&oacute; en gritar: &ldquo;Otra v&iacute;ctima del r&eacute;gimen&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su discurso cr&iacute;tico con el Gobierno atrajo a una poblaci&oacute;n asfixiada como &eacute;l por la crisis econ&oacute;mica. Desde entonces, se convirti&oacute; en el l&iacute;der al que algunos han comparado con Abdelkrim El Khattabi, presidente de la ef&iacute;mera Rep&uacute;blica del Rif (1921-1927).
    </p><p class="article-text">
        Hace un mes, el Ejecutivo marroqu&iacute;, presidido por el Partido de la Justicia y el Desarrollo (PJD), acus&oacute; a los manifestantes de &ldquo;separatismo&rdquo; y de querer &ldquo;instrumentalizar las reivindicaciones de la poblaci&oacute;n&rdquo; para perjudicar la integridad territorial. Poco despu&eacute;s, el Gobierno envi&oacute; cerca de 25.000 polic&iacute;as y militares a la ciudad de Alhucemas.
    </p><p class="article-text">
        Esta actuaci&oacute;n supuso un punto de inflexi&oacute;n en el tira y afloja del Movimiento y el Gobierno marroqu&iacute;. &ldquo;Nos esper&aacute;bamos lo que vino despu&eacute;s, porque las acusaciones ven&iacute;an a justificar las acciones posteriores y que han derivado en violencia&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Cu&aacute;les son las peticiones sociales del movimiento</h3><p class="article-text">
        En las protestas y manifestaciones ondean desde el inicio las banderas de la rep&uacute;blica y retratos de Abdelkrim, elementos asociados al independentismo. Sin embargo, el propio Zafzafi defend&iacute;a que se trataba de s&iacute;mbolos que representan &ldquo;a grandes luchadores de nuestra historia, recordados por la gente&rdquo;, y que eso les &ldquo;fortalec&iacute;a&rdquo;. En repetidas ocasiones, neg&oacute; reivindicar la independencia para el Rif. S&iacute; insist&iacute;a en la necesidad de una mayor autonom&iacute;a para la regi&oacute;n, porque &ldquo;se toman decisiones pol&iacute;ticas desde Rabat con las que no nos identificamos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La &ldquo;hogra&rdquo; (humillaci&oacute;n, opresi&oacute;n y desprecio de las autoridades) es la palabra empleada por los manifestantes desde el inicio de las protestas para referirse a estas pol&iacute;ticas. Desde entonces, la poblaci&oacute;n de Alhucemas grita contra la corrupci&oacute;n, la militarizaci&oacute;n de la regi&oacute;n, la falta de universidades, la carencia de salidas profesionales y la ausencia de hospitales de calidad. Hoy suma a su causa la liberaci&oacute;n de los presos.
    </p><p class="article-text">
        Abdessamia critica la tendencia del Estado alau&iacute; a emplear la violencia contra la poblaci&oacute;n del Rif a lo largo de toda su historia. &ldquo;A diferencia del pasado, hoy se retransmiten en directo detenciones ilegales y represi&oacute;n&rdquo;, por lo que desde el movimiento se esperaba que este hecho &ldquo;contribuyese a vigilar las acciones del gobierno, pero vemos que las pr&aacute;cticas son las mismas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Expulsi&oacute;n de un periodista argelino</h3><p class="article-text">
        Este martes el periodista argelino, Yamel Alilat, del diario El Watan, fue expulsado del territorio marroqu&iacute;. La ONG Reporteros Sin Fronteras en el Norte de &Aacute;frica ha alertado de la suspensi&oacute;n de la web Rif24.com, que ha cubierto los acontecimientos desde el inicio. Su director, Mohamed El Asrihi, se encuentra desaparecido, seg&uacute;n la organizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La poblaci&oacute;n rife&ntilde;a en el extranjero cre&oacute; hace un mes en Bruselas un grupo de coordinaci&oacute;n europeo, integrado por comit&eacute;s de diferentes lugares de Europa, entre los que se encuentran el Pa&iacute;s Vasco, Barcelona, Canarias y Madrid. Por su parte, el Hirak Madrid, un comit&eacute; creado hace unos meses con el fin de &ldquo;dar a conocer y apoyar el Movimiento Popular&rdquo; ha organizado manifestaciones en diferentes puntos de Europa para exigir la liberaci&oacute;n de los detenidos.
    </p><p class="article-text">
        Este mi&eacute;rcoles, saldr&aacute;n a la calle en la Puerta del Sol y, para el pr&oacute;ximo 2 de junio, han convocado una acci&oacute;n conjunta frente a las embajadas y consulados marroqu&iacute;es en Europa.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Es ahora o nunca&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Desde Alhucemas y los diferentes comit&eacute;s repartidos en Europa insisten en que este &ldquo;golpe&rdquo; no ha supuesto el fin de las movilizaciones. La detenci&oacute;n del n&uacute;cleo directivo del movimiento y otros activistas no es el final, aseguran. &ldquo;La gente ya est&aacute; harta y no pueden detenernos a todos&rdquo;, explica Abdessamia. &ldquo;Es ahora o nunca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Una persona pr&oacute;xima al movimiento en Alhucemas, que prefiere mantener el anonimato por miedo, apuesta tambi&eacute;n por la continuidad. &ldquo;Nos recuperaremos de este golpe, ahora parece imposible debido a la dimensi&oacute;n que han alcanzado los hechos, pero acaban de empezar cosas importantes&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Youssef Ouled, Youssef Ouled]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/desalambre/marruecos-resistencia-rif-protestas_1_3370590.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 May 2017 18:36:55 +0000]]></pubDate>
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