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    <title><![CDATA[elDiario.es - Héctor Meleiro]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/hector_meleiro/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Héctor Meleiro]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Plurinacionalidad, esa palabra de moda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/plurinacionalidad-palabra-moda_129_3341955.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/7e570229-f77f-452d-be25-7144f4fa6cca_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Plurinacionalidad, esa palabra de moda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Una frontera que ha permitido la irrupción de Podemos, y que le ha supuesto al PSOE un daño electoral importante que ahora Pedro Sánchez intenta reparar, es el conflicto territorial</p></div><p class="article-text">
        En un art&iacute;culo anterior trat&eacute; de ponerle cifras a la brecha generacional (y tecnol&oacute;gica) que ha emergido en el sistema de partidos espa&ntilde;ol y que afecta principalmente al campo de la izquierda. Podemos ha irrumpido en la escena pol&iacute;tica aprovechando una ruptura de car&aacute;cter generacional. Como ya sabemos, el principal damnificado de esta irrupci&oacute;n en el sistema de partidos tradicional ha sido el Partido Socialista. En el otro lado, el partido de Mariano Rajoy tiene a su competidor natural en Ciudadanos, tambi&eacute;n con un importante sesgo generacional. Los naranjas, sin embargo, no consiguieron quebrar el dominio del PP sobre los votantes autoubicados ideol&oacute;gicamente a la derecha.
    </p><p class="article-text">
        Para describir visualmente la disputa generacional entre PSOE y Podemos, presento el siguiente gr&aacute;fico. En &eacute;l se observa, en funci&oacute;n de la edad, el porcentaje de encuestados que declaran una probabilidad alta (m&aacute;s de 7 en una escala que va del 0 al 10) de votar a Podemos o PSOE:
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        En este texto, sin embargo, voy a centrarme en la otra frontera que ha permitido la irrupci&oacute;n de Podemos, y que le ha supuesto al PSOE un da&ntilde;o electoral importante que ahora Pedro S&aacute;nchez intenta reparar. Me refiero al conflicto territorial.
    </p><p class="article-text">
        El PSOE ha sido hist&oacute;ricamente el partido vertebrador de Espa&ntilde;a no solo en un sentido social sino tambi&eacute;n nacional. Su identificaci&oacute;n con las pol&iacute;ticas de bienestar y con el respeto a las singularidades nacionales le convert&iacute;a en el pegamento que manten&iacute;a unidos a los ciudadanos del Estado espa&ntilde;ol. El sometimiento de Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero a los dictados de la Troika, a partir de mayo de 2010, termin&oacute; de destruir la credibilidad del PSOE como campe&oacute;n de la lucha contra la desigualdad social. Pero su desplazamiento como principal vertebrador de la pluralidad nacional se debe a otro proceso.
    </p><h3 class="article-text">El proc&eacute;s</h3><p class="article-text">
        En 2004 Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero gana las elecciones generales. Meses antes, el Parlament del <em>tripartit</em> hab&iacute;a iniciado la tramitaci&oacute;n de la reforma del <em>Estatut</em> de Catalunya. Zapatero prometi&oacute; durante la campa&ntilde;a apoyar la reforma si llegaba a ser presidente del Gobierno, y ese momento lleg&oacute;: el 10 de mayo de 2006, las Cortes Generales aprobaron el <em>Estatut</em> que meses despu&eacute;s ratific&oacute; mediante refer&eacute;ndum la ciudadan&iacute;a de Catalu&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El 18 de junio, el Partido Popular, beligerante desde el primer momento a determinados partes del articulado, present&oacute; un recurso de inconstitucionalidad. La definici&oacute;n de Catalu&ntilde;a como naci&oacute;n era ya por entonces uno de los problemas pol&iacute;ticos de fondo, pero igual de problem&aacute;tica fue la parte dedicada al Poder Judicial catal&aacute;n, a la distribuci&oacute;n de competencias o a la financiaci&oacute;n de Catalu&ntilde;a. Este fue el origen. Lo que vino despu&eacute;s fue una ola popular de descontento que las &eacute;lites catalanas decidieron surfear.
    </p><p class="article-text">
        El PSOE, comprometido desde el primer momento en avanzar en una mayor autonom&iacute;a para Catalu&ntilde;a, vio c&oacute;mo la brecha nacional, que hasta entonces se manten&iacute;a en estado latente, se agigantaba bajo sus pies. Su ambigua posici&oacute;n federalista, que en tiempos de estabilidad institucional era capaz de poner de acuerdo a sus votantes dentro y fuera de Catalu&ntilde;a, dej&oacute; de satisfacer a su base electoral en las naciones perif&eacute;ricas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el Tribunal Constitucional sentenci&oacute; contra algunas partes del nuevo <em>Estatut,</em> marc&oacute; la frontera de hasta d&oacute;nde pod&iacute;a llegar el Estado de las Autonom&iacute;as. La posici&oacute;n, leg&iacute;tima, de querer avanzar hacia mayores cuotas de autogobierno dentro de la arquitectura constitucional se vio bloqueada por la falta de voluntad de una parte de las &eacute;lites espa&ntilde;olas, que se escudan en una comprensi&oacute;n irracionalmente r&iacute;gida de las leyes. La sentencia del <em>Estatut</em> empuj&oacute; a una parte de la ciudadan&iacute;a catalana hacia posiciones de ruptura.
    </p><h3 class="article-text">Los da&ntilde;os</h3><p class="article-text">
        La reactivaci&oacute;n del conflicto entre Espa&ntilde;a y Catalu&ntilde;a hizo mella en el bipartidismo. Al PP le ha llevado a la marginalidad pol&iacute;tica en Catalu&ntilde;a, pero es un coste que seguramente tuvieron en cuenta a la hora de explotar electoralmente la situaci&oacute;n de ruptura que se estaba gestando. Debieron pensar que al sembrar discordia en Catalu&ntilde;a cosechar&iacute;an votos en el resto de Espa&ntilde;a. El PP se lo pod&iacute;a permitir, al fin y al cabo el voto del PP en Catalu&ntilde;a solo ha supuesto hist&oacute;ricamente del entorno de un 7% del total de su voto. Para el PSOE el da&ntilde;o ser&iacute;a mucho mayor. Catalu&ntilde;a ha sido un tradicional granero de votos para el socialismo. Hasta hace poco, los votos del PSC supon&iacute;an aproximadamente un 15% de todo el voto al PSOE.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto de un proceso soberanista en auge, el PSC de Pere Navarro lleg&oacute; a defender un refer&eacute;ndum para Catalu&ntilde;a. Esto supuso una crisis territorial de primer orden para el PSOE. Para parte del aparato el refer&eacute;ndum era una posici&oacute;n insostenible. Esta crisis fue cerrada en falso con la Declaraci&oacute;n de Granada, que pudo servir para calmar las tensiones entre el PSOE y el PSC, pero no sirvi&oacute; para una parte importante de sus votantes en Catalu&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        El siguiente mapa representa el cambio en la distribuci&oacute;n del voto del PSOE desde 2004. El color rojo intenso significa un aumento del peso espec&iacute;fico de esas provincias sobre el voto total del PSOE, el color rojo claro describe lo contrario: una p&eacute;rdida de peso relativo del voto en esas provincias sobre el voto total al PSOE. Los c&iacute;rculos naranjas representan los votos en t&eacute;rminos absolutos que ha perdido el PSOE en cada provincia. Desde 2004, el PSOE ha perdido 5.582.317 votos, 1.202.374 solo en Catalu&ntilde;a y Euskadi. Si en 2004 los votos al PSOE en estas dos &uacute;ltimas comunidades sumaban el 31% de su electorado, hoy esa cifra es del 26%. El PSOE se ha desconectado de las naciones perif&eacute;ricas y Podemos ha ocupado su espacio.
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    </figure><p class="article-text">
        Podemos es la primera fuerza espa&ntilde;ola que, a sabiendas del coste pol&iacute;tico que tiene en otros territorios, reconoce sin ambages dos cuestiones clave para los ciudadanos de las naciones perif&eacute;ricas: el car&aacute;cter plurinacional de Espa&ntilde;a y el derecho a celebrar un refer&eacute;ndum de independencia en Catalu&ntilde;a. Y es ah&iacute; donde reside la clave de su &eacute;xito en Catalu&ntilde;a y Euskadi. En un contexto en el que la crisis territorial se ha visto agravada por el proc&eacute;s, la posici&oacute;n del PSOE ha quedado desdibujada entre quienes apoyan el derecho a decidir y la plurinacionalidad, y quienes defienden de forma esencialista una Espa&ntilde;a uninacional.
    </p><p class="article-text">
        Este es un dato fundamental para entender qu&eacute; espacio pol&iacute;tico ha constituido Podemos en Espa&ntilde;a: ciudadanos de entre 18 y 44 a&ntilde;os de todo el pa&iacute;s cuyas expectativas de ascensi&oacute;n social se han visto quebradas, y ciudadanos de todas las edades preocupados por la crisis territorial-nacional derivada del problem&aacute;tico encaje en Espa&ntilde;a de sus naciones perif&eacute;ricas.
    </p><p class="article-text">
        En el siguiente gr&aacute;fico podemos comprobar la existencia de una correlaci&oacute;n entre el sentimiento plurinacional y el voto a Podemos y PSOE. Cada punto es una provincia y las l&iacute;neas describen la tendencia de la nube de puntos, los morados ponen en relaci&oacute;n el resultado a Podemos y el sentimiento de plurinacionalidad que existe en esa provincia; los puntos rojos hacen lo mismo con el voto al PSOE. En resumidas cuentas, a mayor aceptaci&oacute;n de la plurinacionalidad de Espa&ntilde;a m&aacute;s voto a Podemos y menos al PSOE.
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        Viendo estos datos es perfectamente comprensible que el primer gran movimiento discursivo de Pedro S&aacute;nchez haya sido proponer una enmienda para reconocer el car&aacute;cter plurinacional de Espa&ntilde;a en la ponencia pol&iacute;tica del PSOE. La propuesta no contempla ning&uacute;n cambio con respecto al refer&eacute;ndum que apoya el 71% de los ciudadanos en Catalu&ntilde;a, y S&aacute;nchez no ha tardado en demostrarlo llamando apresuradamente a Mariano Rajoy para cerrar filas con &eacute;l frente a los independentistas.
    </p><p class="article-text">
        Apostar por un refer&eacute;ndum como soluci&oacute;n al conflicto con Catalu&ntilde;a ser&iacute;a ir demasiado lejos para un partido con unos delicados equilibrios internos tras las primarias m&aacute;s tensas de su historia. Pedro S&aacute;nchez puede haber encontrado un buen sustituto a la palabra federalismo, en torno a la cual el PSOE hab&iacute;a articulado hasta ahora un proyecto nacional integrador. Es posible que la palabra fetiche (&ldquo;plurinacionalidad&rdquo;), junto a un posible efecto S&aacute;nchez y al estancamiento de Podemos, permita al PSOE recuperar una parte del voto catal&aacute;n que ha ido a parar a En Com&uacute; Podem. Pero si el truco consiste solamente en eso, en una sustituci&oacute;n de una palabra por otra sin modificaci&oacute;n alguna de las posiciones respecto al encaje de Catalu&ntilde;a en Espa&ntilde;a, no resolver&aacute; el problema de fondo que no es otro que el de las consecuencias pol&iacute;ticas del t&eacute;rmino naci&oacute;n, esto es: la soberan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Veremos si Pedro S&aacute;nchez tiene m&aacute;s propuestas para afrontar el problema catal&aacute;n o si es un simple contenedor de ideas ajenas. Recordemos que el territorial es solo uno de los dos vectores de su enfrentamiento con Podemos. Tambi&eacute;n queda por ver cu&aacute;l ser&aacute; la respuesta que d&eacute; el nuevo secretario general del PSOE a la otra brecha abierta por el partido morado: la generacional. De estas dos cuestiones depender&aacute; el futuro del PSOE, pero tambi&eacute;n el de Podemos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Meleiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/plurinacionalidad-palabra-moda_129_3341955.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Jun 2017 18:26:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Plurinacionalidad, esa palabra de moda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Podemos,PSOE]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vox: nueva derecha populista o escisión radical del PP]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/vox-derecha-populista-escision-pp_132_1770431.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los mejores resultados de Vox están en los municipios donde hay más migrantes, pero en las secciones censales donde hay menos</p><p class="subtitle">El voto a Vox no es mayor en los municipios donde más paro hay, sino donde más ha aumentado respecto a antes de la crisis</p><p class="subtitle">Los datos podrían estar constatando el sesgo masculino del voto de Vox</p><p class="subtitle">La idea del voto a Vox por parte de trabajadores poco cualificados y ex votantes de la izquierda debería quedar en</p><p class="subtitle">stand by</p></div><p class="article-text">
        Comencemos por un ejercicio de &lsquo;econometr&iacute;a&#8209;ficci&oacute;n&rsquo;. Si el modelo explicativo de qui&eacute;nes (y por qu&eacute;) votan a Vox en Andaluc&iacute;a es el correcto, este ser&iacute;a el resultado probable de Vox en la Comunidad de Madrid en las pr&oacute;ximas elecciones auton&oacute;micas: 380.000 votos (un 8% del censo aproximadamente) distribuidos de una forma muy parecida a los del PP.
    </p><p class="article-text">
        A continuaci&oacute;n les intentar&eacute; convencer de que el modelo es, posiblemente, correcto y de que esto tal vez no sea ciencia ficci&oacute;n. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Pues efectivamente ya est&aacute; aqu&iacute;. Ya no somos una excepci&oacute;n en Europa. Quiz&aacute;s nunca lo hemos sido y sencillamente llegamos tarde a todo. Llegamos tarde a la democracia, al estado del bienestar y, por qu&eacute; no, al auge de partidos de extrema derecha. Pero, &iquest;es Vox un partido de extrema derecha populista homologable al resto de sus contrapartes europeas?
    </p><p class="article-text">
        La teor&iacute;a m&aacute;s interesante, y seguramente la que mejor explica lo novedoso de estos partidos, es la que sugiere que la nueva derecha populista le disputa las bases electorales tanto a los partidos de derecha como a los de izquierda. Por un lado, estos partidos atraer&iacute;an a aut&oacute;nomos y peque&ntilde;os empresarios (votantes hist&oacute;ricos de partidos de la derecha tradicional), y por el otro, a trabajadores poco cualificados afectados por los shocks de la globalizaci&oacute;n y preocupados por los flujos migratorios (votantes que tradicionalmente habr&iacute;an optado por partidos de izquierda). Esta idea es de gran importancia porque supone un realineamiento electoral de los grupos sociales que romper&iacute;a con el eje ideol&oacute;gico izquierda&#8209;derecha, algo que ni siquiera Podemos (que hizo expl&iacute;cito desde un primer momento este objetivo) ha conseguido de forma satisfactoria. Por lo tanto, &iquest;representa Vox esta transformaci&oacute;n o es sencillamente una escisi&oacute;n m&aacute;s de ese bloque de m&aacute;rmol que ha sido hist&oacute;ricamente el electorado del Partido Popular?
    </p><h3 class="article-text">La extrema derecha y las encuestas</h3><p class="article-text">
        Diversas encuestadoras han tratado de responder a esta pregunta. Sigma Dos public&oacute; una primera <a href="https://www.elmundo.es/andalucia/2018/12/08/5c0ae1dbfdddff03a38b45fc.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">encuesta</a> en la que llegaba a decir que hasta el 15% de los votantes andaluces de Vox hab&iacute;a votado en 2015 a partidos de izquierda. D&iacute;as despu&eacute;s, 40db <a href="https://elpais.com/politica/2018/12/08/actualidad/1544290748_522216.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">redujo esa cifra hasta el 7%</a>.
    </p><p class="article-text">
        Es razonable pensar que, de la misma forma que las encuestas preelectorales no detectaron el terremoto, ahora tengan dificultad en percibir correctamente el origen y el perfil sociodemogr&aacute;fico de los votantes de Vox. Es probable que, tras unas elecciones en las que Vox ha sido el vencedor moral, muchos m&aacute;s encuestados est&eacute;n dispuestos a declarar que votaron por un partido de extrema derecha y que, por lo tanto, esta tarea sea m&aacute;s f&aacute;cil. Pero a la vista de datos tan dispares como los publicados hasta ahora se hace dif&iacute;cil saber hasta qu&eacute; punto Vox ha convencido a votantes que hasta ahora optaban por partidos de izquierda.
    </p><p class="article-text">
        Para saberlo, y ante la ausencia de encuestas disponibles, podemos recurrir a datos agregados a nivel de secci&oacute;n censal. Las secciones censales son unidades territoriales que albergan entre 700 y 2.000 votantes, el nivel de mayor desagregaci&oacute;n posible para reducir al m&iacute;nimo los riesgos de la llamada <a href="https://es.wikipedia.org/wiki/Falacia_ecol%C3%B3gica" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">falacia ecol&oacute;gica</a>. De estas unidades tenemos m&aacute;s informaci&oacute;n, a parte de los resultados electorales, con la que se puede construir un modelo estad&iacute;stico para conocer qu&eacute; variables est&aacute;n m&aacute;s asociadas al voto a Vox.
    </p><h3 class="article-text">La inmigraci&oacute;n, desde el barrio de al lado</h3><p class="article-text">
        En la encuesta de 40db antes mencionada, tambi&eacute;n se preguntaba a los votantes de Vox por las razones que les hab&iacute;an llevado a apoyar a este partido. Tres razones destacaban: por su discurso sobre la inmigraci&oacute;n (41,6% de los encuestados lo mencionaban), para echar al PSOE del poder (34,2%) y porque defiende la unidad de Espa&ntilde;a (33,7%). Inmigraci&oacute;n, contestaci&oacute;n anti-establishment por la derecha y defensa de la identidad nacional son sin duda tres caracter&iacute;sticas que les homologan a nivel europeo con los partidos de la nueva extrema derecha europea. Las fuertes apelaciones a la unidad nacional y el discurso anti-inmigraci&oacute;n suelen plantearse como explicaciones razonables para que estos partidos acaben resultando atractivos a trabajadores poco cualificados que vienen de haber votado a la izquierda. Si esto estuviese ocurriendo, lo que deber&iacute;a verse es que Vox obtiene mejores resultados en aquellos lugares donde hay una mayor concentraci&oacute;n de extranjeros, zonas que a su vez coincidir&iacute;an con los lugares de rentas bajas (y mayor voto a la izquierda) donde presumiblemente vivir&iacute;an esos trabajadores poco cualificados.
    </p><p class="article-text">
        Respecto a la inmigraci&oacute;n, hay <a href="https://elpais.com/politica/2018/12/03/actualidad/1543829876_200181.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">an&aacute;lisis</a> que han detectado una relaci&oacute;n positiva entre porcentaje de extranjeros y voto a Vox a nivel de municipio: en Andaluc&iacute;a, el voto a Vox aumenta en los municipios con mayor porcentaje de extranjeros. Sin embargo, el mismo an&aacute;lisis llevado a cabo a nivel de secci&oacute;n censal no arroja una relaci&oacute;n tan clara. Si adem&aacute;s controlamos por el promedio de la tasa de inmigrantes de las secciones censales que rodean a cada secci&oacute;n censal, el modelo nos indica que lo que m&aacute;s se asocia con el voto a Vox no es tanto la presencia elevada de extranjeros sino su presencia elevada en zonas colindantes. Esta relaci&oacute;n se ve adem&aacute;s modulada por el tipo de municipio del que se trate: mientras que en las zonas rurales esta asociaci&oacute;n positiva entre concentraci&oacute;n de extranjeros y voto a Vox s&iacute; es m&aacute;s fuerte, en las ciudades la asociaci&oacute;n se invierte. Por resumir: los datos sugieren que Vox se le ha votado m&aacute;s en los municipios donde hay m&aacute;s migrantes, pero en las secciones censales donde hay menos y que, a su vez, est&aacute;n cerca de otras secciones censales donde s&iacute; residen muchas personas migrantes.
    </p><p class="article-text">
        Esto significa que el votante de Vox, por lo general, no convive directamente con la inmigraci&oacute;n, sino que la ve &ldquo;desde la otra acera&rdquo;. Esto es especialmente patente en ciudades como <a href="https://twitter.com/hmeleiros/status/1070244645265948672" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sevilla</a>, pero tambi&eacute;n es cierto en municipios como El Ejido o <a href="https://twitter.com/hmeleiros/status/1070353609139871744" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Algeciras</a>. En estos dos &uacute;ltimos municipios, Vox no obtiene resultados malos en donde m&aacute;s extranjeros hay, pero sus mejores cifras se concentran all&aacute; donde hay menos. Este indicio est&aacute; en l&iacute;nea con la hip&oacute;tesis del contacto (<a href="https://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/1088868318762647" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">contact hypothesis</a>), que plantea que el contacto intergrupos tiende a disminuir los prejuicios del grupo mayoritario hacia el minoritario. Esto no significa que el fen&oacute;meno de la inmigraci&oacute;n no sea un factor importante para explicar el voto a Vox. M&aacute;s bien sugiere que no es la mera existencia de poblaci&oacute;n migrante la que genera un voto anti&#8192;inmigraci&oacute;n, sino la movilizaci&oacute;n de un voto &ldquo;preventivo&rdquo; por parte de determinadas &eacute;lites, modulado por acontecimientos que no hace falta vivirlos de cerca, sino que pueden estar mediados trav&eacute;s de la televisi&oacute;n, la radio, los peri&oacute;dicos o internet. En este sentido, el aumento relativo del flujo migratorio por la v&iacute;a occidental en detrimento de la de los Balcanes o la crisis del Aquarius han podido tener una importancia crucial para dotar de centralidad a un tema que Vox est&aacute; consiguiendo monopolizar de forma exitosa. No es que los espa&ntilde;oles nos hayamos vuelto m&aacute;s racistas en pocos meses, sino que Vox ha conseguido politizar el fen&oacute;meno de la inmigraci&oacute;n atrayendo a aquellos individuos que ya ten&iacute;an actitudes contrarias a la inmigraci&oacute;n y aprovechando una oportunidad pol&iacute;tica brindada por los acontecimientos.
    </p><h3 class="article-text">No es el paro, sino su aumento.</h3><p class="article-text">
        Con este tipo de an&aacute;lisis tambi&eacute;n podemos ver que el voto a Vox no es mayor en los municipios donde m&aacute;s paro hay, sino donde m&aacute;s ha aumentado respecto a antes de la crisis. Esto conectar&iacute;a con las explicaciones basadas en las teor&iacute;as sobre la privaci&oacute;n relativa. La privaci&oacute;n relativa es la idea de que el grupo al que el individuo pertenece no est&aacute; recibiendo aquello a lo que cree tener derecho, en comparaci&oacute;n a otros grupos o en comparaci&oacute;n al pasado. Esta asociaci&oacute;n positiva del voto a Vox con el aumento del paro es a&uacute;n m&aacute;s intensa en el caso del paro masculino. Aqu&iacute; los datos podr&iacute;an estar constatando el sesgo masculino del voto de Vox. Sin embargo, puesto que el dato empleado de paro registrado es a nivel de municipio (no de secci&oacute;n censal), es dif&iacute;cil saber si son aquellas personas que han quedado desempleadas desde la crisis las que est&aacute;n votando a Vox o personas m&aacute;s acomodadas que viven en localidades donde el shock de la crisis se dejado notar en mayor medida. La asociaci&oacute;n negativa entre voto a Vox y porcentaje de viviendas en alquiler (este dato s&iacute; es a nivel de secci&oacute;n censal pero de 2011) puede estar indicando lo segundo. El alquiler en nuestro pa&iacute;s ha sido siempre una forma de acceso a la vivienda asociada a las clases insolventes, por lo que si en un municipio ha crecido el paro es posible que haya crecido m&aacute;s en aquellas zonas del municipio donde hay una mayor concentraci&oacute;n de viviendas en alquiler.
    </p><h3 class="article-text">Vox: escisi&oacute;n radical del PP</h3><p class="article-text">
        Para concluir, parece que Vox crece m&aacute;s en zonas donde PP y Ciudadanos obtuvieron mejores resultados en 2015, y donde los de PSOE y Podemos fueron peores. No creo imposible que esto pueda llegar a cambiar, pero todos los datos parecen indicar que la composici&oacute;n del voto de Vox es muy parecida a la del electorado conservador tradicional. Al menos por ahora, podemos decir que Vox es m&aacute;s una escisi&oacute;n radical del electorado del Partido Popular que un partido de nueva derecha populista al uso. Por lo que la idea del voto a Vox por parte de trabajadores poco cualificados y ex votantes de partidos de izquierda deber&iacute;a quedar (repito: al menos por ahora) en <em>stand by</em>.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Héctor Meleiro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/vox-derecha-populista-escision-pp_132_1770431.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Dec 2018 20:30:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Vox: nueva derecha populista o escisión radical del PP]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Vox]]></media:keywords>
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