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    <title><![CDATA[elDiario.es - Horacio Concepción García]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/horacio_concepcion_garcia/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Horacio Concepción García]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Un aeropuerto en Puntallana. Martín Luis]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/aeropuerto-puntallana-martin-luis_129_12411624.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d54d1727-50eb-4d9e-84e7-e05a129d2776_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Un aeropuerto en Puntallana. Martín Luis"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">OPINIÓN - En los años cuarenta de la centuria del XX se estudió la posibilidad, con una considerable viabilidad, de la construcción de una pista de aviación en esta zona de la costa de Puntallana, cuyo centro neurálgico se situaría en la Punta de la Sancha, concretamente</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Vista de la Caleta de Martín Luis. HORACIO CONCEPCIÓN                            </span>
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        La Caleta de Mart&iacute;n Luis se encuentra ubicada en el municipio de Puntallana, en la costa este de la isla de San Miguel de La Palma, en la desembocadura del Barranco del Agua. Se trata de una cala de callados y piedras, t&iacute;pica de formaciones volc&aacute;nicas, que antiguamente se utilizaba como pro&iacute;s o embarcadero natural. Otros embarcaderos que se utilizaron en el municipio fueron: Punta de La Galga; puerto de La Paja o puerto de El Trigo. Esta caleta posee un oleaje moderado y tiene una longitud aproximada de 80 metros y cinco metros de ancho. En los a&ntilde;os cuarenta de la centuria del XX se estudi&oacute; la posibilidad, con una considerable viabilidad, de la construcci&oacute;n de una pista de aviaci&oacute;n en esta zona de la costa de Puntallana, cuyo centro neur&aacute;lgico se situar&iacute;a en la Punta de la Sancha, concretamente. 
    </p><p class="article-text">
        Este proyecto del aeropuerto de Puntallana presentaba ventajas respecto al que posteriormente se realiz&oacute; en Buenavista (Bre&ntilde;a Alta) cuya construcci&oacute;n se llev&oacute; a cabo entre 1953 y 1954, y se abri&oacute; al tr&aacute;fico a&eacute;reo civil nacional, internacional de turismo y escalas t&eacute;cnicas del tr&aacute;fico internacional el 22 de septiembre de 1955. El movimiento de tierras a realizar era inferior al del aeropuerto, que finalmente se construy&oacute; a 400 metros de altitud. Adem&aacute;s, la propuesta del aer&oacute;dromo en Mart&iacute;n Luis, igualmente, ten&iacute;a otras ventajas, como era ubicarse en una cota baja, a escasos metros sobre el nivel del mar, elemento este muy trascendental porque permit&iacute;a salvar la habitual falta de visibilidad en las median&iacute;as producida por el mar de nubes de los alisios. Finalmente, los elementos positivos de la pista de aterrizaje de Puntallana fueron descartados como consecuencia de la compleja accesibilidad viaria desde esta zona hasta la carretera de circunvalaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Una vez terminada la conquista de La Palma, el 3 de mayo de 1493, las mejores tierras de Puntallana quedaron en manos de la oligarqu&iacute;a isle&ntilde;a, entre ellos el portugu&eacute;s Mart&iacute;n Luis, quien da origen a este top&oacute;nimo. El mismo pose&iacute;a, en el siglo XVI, unos terrenos conocidos como Laderas de Bajamar, una amplia zona costera con cuevas y fuentes, as&iacute; descrita: &laquo;La bajamar o costa debajo de esta fuente es muy llana y da mucho trigo, cercada en torno a modo de muro, de grandes cardones, espacio de dos modios de tierra (medida de capacidad tradicional), y otro modio donde se llama el Puerto de la Nave, distante de Puntallana m&aacute;s de media legua&raquo;. Mart&iacute;n Luis estuvo casado con Briolanja de &Aacute;vila, hija de Luis Hern&aacute;ndez, la cual, en 1546, declaraba, ante el escribano p&uacute;blico Domingo P&eacute;rez, que de su marido quedaban vivos en esos momentos tres hijos: Mar&iacute;a, Ana y Juan. En el testamento otorgado por Mart&iacute;n Luis, en su casa de Santa Cruz de La Palma, el ocho de marzo de 1546, expresaba que estaban en poder de la mujer de Ger&oacute;nimo Yanes, hermana de su suegro, ciertas escrituras de deudas que le deb&iacute;an en La Gomera y en Portugal, y adem&aacute;s que pose&iacute;a determinados bienes en Portugal. 
    </p><p class="article-text">
        Puntallana posee un territorio, al verse favorecido por la acci&oacute;n benefactora de los vientos alisios, afortunado por su riqueza y diversidad biol&oacute;gica, tanto en lo referente a las comunidades naturales como a las antr&oacute;picas. As&iacute;, cuando transitamos por la carretera que nos conduce desde Tenagua hacia Mart&iacute;n Luis, un espacio natural que ampara una de las mayores reservas de la Isla de cardones (<em>Euphorbia canariensis</em>), espacio protegido conocido como <em>Sitio de Inter&eacute;s Cient&iacute;fico del Barranco del Agua</em>, donde este portugu&eacute;s dej&oacute; su impronta en el municipio, su antiguo embarcadero, por el cual fletaba cereales y diversos productos forestales, se pod&iacute;a haber convertido en una plataforma para el despegue de aviones si este proyecto se hubiese llevado a cabo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Horacio Concepción García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/aeropuerto-puntallana-martin-luis_129_12411624.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Jun 2025 17:20:08 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un aeropuerto en Puntallana. Martín Luis]]></media:title>
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      <title><![CDATA[Puntallana. Las Fiestas de San Juan]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/puntallana-fiestas-san-juan_129_12370137.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d24b3a88-a6ee-42ac-b8f4-db14e5549bea_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Puntallana. Las Fiestas de San Juan"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">FIESTAS - En Puntallana, las hogueras, la fuente de San Juan, el esplendor de sus campos cargados de frutos, eran los ingredientes galanes de una fiesta naturalista, a través de los cuales aparece palpablemente el viejo espíritu de la magia</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Imagen antigua de Puntallana. Fondo Miguel Brito. Archivo General de La Palma                            </span>
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        Las fiestas simb&oacute;licas del cambio de las estaciones, y en particular de los dos solsticios, se han celebrado desde los tiempos m&aacute;s arcaicos de la Humanidad, per&iacute;odos de car&aacute;cter extraordinario y sagrado: el de est&iacute;o, 21 de junio, y el de invierno, 21 de diciembre. La fiesta de San Juan de Puntallana converge con el primero de estos y el Sol se convierte en un elemento m&iacute;tico fundamental en este ideario popular tradicional. En Puntallana, las hogueras, la fuente de San Juan, el esplendor de sus campos cargados de frutos, eran los ingredientes galanes de una fiesta naturalista, a trav&eacute;s de los cuales aparece palpablemente el viejo esp&iacute;ritu de la magia. La fiesta de San Juan es en la tercera noche del verano, cuando el sol en su marcha ascendente llega a la m&aacute;xima latitud, al tr&oacute;pico de C&aacute;ncer; cuando tienen lugar los d&iacute;as m&aacute;s largos del a&ntilde;o y las noches m&aacute;s cortas. Aunque las fiestas de San Juan se alejan cada vez m&aacute;s de su naturalismo primitivo, se adaptan a los elementos l&uacute;dicos que exige la nueva sociedad.	 
    </p><p class="article-text">
        Los fuegos y los ba&ntilde;os sanjuaneros tienen virtud para preservar a las personas de determinadas enfermedades, especialmente de las cut&aacute;neas: &laquo;Hasta San Juan, no te ba&ntilde;es en el mar, que te hace da&ntilde;o el agua&raquo;. Si los d&iacute;as de San Juan, San Bartolo y de la Virgen de las Nieves, amanec&iacute;a llenando, iba a ser un a&ntilde;o completo, bueno hasta la pr&oacute;xima festividad. S&iacute;, por el contrario, amanec&iacute;a vaciando, iba a ser malo. El fuego de las hogueras, ardientes durante la noche de v&iacute;spera de San Juan, es una alegor&iacute;a al candente sol de junio. Saltar sobre las fogatas de esta noche, iluminada de milagros, obedece, sin saberlo, a un rito ancestral y pagano, con saltos r&iacute;tmicos que parecen pasos de antiguas danzas. Las cruces las renovaban todos los a&ntilde;os, y los ramos de vegetales secos se arrojaban a la hoguera. Los antiguos fervores por los ag&uuml;eros amorosos, de las esperanzadoras costumbres de las mozas, hac&iacute;a que se colocaran en Puntallana, debajo de la cama, tres papas para adivinar las cualidades de su marido. Si se seleccionaba la que estaba pelada, le iba a tocar un marido pobre, la que estaba a medio pelar, esposo de condici&oacute;n media, y la que estaba sin pelar, un consorte rico.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los eventos m&aacute;s esperados de la Fiesta era correr La Sortija, una evoluci&oacute;n de los torneos medievales y de los antiguos juegos florales. A lomos de nobles brutos (mulos, burros o caballos), los intr&eacute;pidos jinetes, puy&oacute;n en mano, deb&iacute;an enhebrar las sortijas, que ondeaban en el aire, hilvanadas en cintas de colores, asidas de un poste atravesado horizontalmente, a dos metros de altura: &laquo;Ellos iban corriendo a caballo y ten&iacute;an que lograr encestar el ganchito que llevaban de madera, del tama&ntilde;o de un bol&iacute;grafo, en la sortija, que no ten&iacute;a de di&aacute;metro m&aacute;s de un cent&iacute;metro. Las mujeres solteras llevaban la cinta. El que enganchase el trocito de la cinta, se la llevaba; llegaba a la tribuna y le ten&iacute;amos que dar nuestra cinta&raquo;, una gran alegr&iacute;a cuando alg&uacute;n caballero consegu&iacute;a la cinta de la mujer pretendida. Los paladines descabalgan de sus corceles, y entre aplausos del gent&iacute;o sub&iacute;an al tablado, donde la dama, despu&eacute;s de darle dos besos, le cruzaba sobre su torso la banda de color.
    </p><p class="article-text">
        Los ritos relacionados con San Juan son al aire libre y tienen un esp&iacute;ritu de colectividad. La noche de San Juan, era, por excelsitud, la de la magia (conjuros, evocaciones y ag&uuml;eros), pre&ntilde;ada de misteriosas fuerzas taumat&uacute;rgicas. Las puntallaneras y puntallaneros, este d&iacute;a, en los labrant&iacute;os, montes y costas, recog&iacute;an cuanto de sano y purificador exist&iacute;a en los elementos de la Naturaleza. El sereno de la noche de San Juan ten&iacute;a propiedades medicinales y las curanderas recomendaban recoger las plantas curativas las ma&ntilde;anas de San Juan, que eran siete (curiosamente al igual que los <em>Siete Cejos</em>): la hierba de San Juan o hip&eacute;rico (para espantar los demonios); romero (estimulante y purificador); hierbaluisa (protege de los enga&ntilde;os y del mal de amor); malva (ablanda los caracteres m&aacute;s duros); helecho (protege los hogares); hinojo (para evitar el mal de ojo) y retama (para alejar enfermedades). Toda la naturaleza y sus principios vitales eran fuente de salud durante la noche previa y la madrugada. Las gentes invocaban al Bautista contra el poder maligno de las brujas, contra sus maleficios y aojamientos. Tambi&eacute;n los Juanes y Juanas recib&iacute;an el homenaje dom&eacute;stico con la construcci&oacute;n de un arco en la puerta de la entrada de la casa, construido con ramas, flores y alg&uacute;n presente o dedicatoria.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Extra&iacute;do del libro &lsquo;Nacer en Puntallana. Libro I de Bautismosde San Juan Bautista (1565-1607&rsquo; de Horacio Concepci&oacute;n Garc&iacute;a</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Horacio Concepción García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/opinion/puntallana-fiestas-san-juan_129_12370137.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 09 Jun 2025 19:40:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Puntallana. Las Fiestas de San Juan]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Casas del Tablado: una de las tipologías arquitectónicas más originales de Canarias]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/cultura/casas-tablado-tipologias-arquitectonicas-canarias_1_3342840.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e72096d0-cd8b-4eca-8fb2-eea235daf0f5_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El Tablado – Villa de Garafía. Fotografías: Javier Díaz Hernández y Horacio Concepción García."></p><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El investigador y escritor palmero Horacio Rodr&iacute;guez Concepci&oacute;n, miembro de la Sociedad de Estudios Geneal&oacute;gicos y Her&aacute;ldicos de Canarias, ha publicado un art&iacute;culo en la revista on line <a href="http://turismoyculturadecanarias.es/casas-del-tablado/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Turismo y cultura de Canarias</a>&nbsp;con el t&iacute;tulo <em>Casas del Tablado, Garaf&iacute;a. Pasado donde naturaleza y hombre conviv&iacute;an en justa relaci&oacute;n</em>.</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        El medio natural y su transformaci&oacute;n por la actividad humana es el componente de estudio m&aacute;s aut&eacute;ntico e indisoluble de la geograf&iacute;a, convirti&eacute;ndose as&iacute; el paisaje en punto de encuentro entre la geograf&iacute;a y la historia a trav&eacute;s de la geograf&iacute;a hist&oacute;rica. Para muchos arque&oacute;logos e historiadores el estudio de los paisajes y su evoluci&oacute;n constituye una herramienta b&aacute;sica para entender las sociedades que los construyeron, ya que: &laquo;el paisaje refleja la realidad ambiental de cada lugar, a la vez que compendia la historia del proceso antr&oacute;pico que en &eacute;l se haya producido &raquo;. En el paisaje rural de isla de La Palma &mdash;territorio ocupado por el desarrollo de una actividad agr&iacute;cola, ganadera, forestal, etc., al que suele estar asociado un gran valor de car&aacute;cter etnogr&aacute;fico&mdash; destaca el municipio de Garaf&iacute;a, y entre otros el a&ntilde;ejo caser&iacute;o de El Tablado, el cual se encuentra engarzado entre el Barranco de los Hombres (que lo separa de Franceses) y el de Fagundo (que lo separa de Don Pedro).&nbsp;
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        El origen del top&oacute;nimo de este pret&eacute;rito lugar, nace posiblemente en la arquitectura popular de la isla, en las denominadas tradicionalmente casas de tablado. Estas antiguas y peculiares viviendas se caracterizan por presentar la cubierta de madera de tea, y en algunos casos las paredes del piso superior. Los elementos primordiales utilizados en estas construcciones son la piedra y la madera de tea de forma general (por su incorruptibilidad) que guardan, en una de las tipolog&iacute;as posibles de su clasificaci&oacute;n, cierta similitud con los h&oacute;rreos gallegos, vascos, asturianos o con los portugueses denominados espigueiros, aunque presentan caracter&iacute;sticas que los diferencian en su concepto de la construcci&oacute;n de los h&oacute;rreos que pod&iacute;an ser: de madera, de piedra y mixtos, construidos con una combinaci&oacute;n de granito y madera de casta&ntilde;o . El t&eacute;rmino <em>espiguero</em> en La Palma se encuentra en desuso, y se utilizaba para referirse a los pajeros donde se almacenaban granos, millo, etc., quedando plasmado en los top&oacute;nimos: Los Espigueros de Lomo Mach&iacute;n (Barlovento), El Castillo y Cueva de Agua (Garaf&iacute;a) o El Granel (Puntallana) . La evoluci&oacute;n de esta vivienda y de los asentamientos donde se localizan, nos permiten analizar, interpretar y comprender los par&aacute;metros socioecon&oacute;micos registrados, adem&aacute;s de los niveles de antropizaci&oacute;n del medio natural y la determinaci&oacute;n evolutiva surgida del modelo de ocupaci&oacute;n formada por: el substrato cultural de los colonos; sus mecanismos de adaptaci&oacute;n al nuevo espacio; la pervivencia de formas heredadas de los antiguos ocupantes del territorio; y las soluciones de habitabilidad asumidas (cueva, casa pajiza, casa de tablado o casa de tejas). As&iacute; todos estos par&aacute;metros quedan englobados dentro de una definici&oacute;n v&aacute;lida de la arquitectura considerada como: &laquo;el arte y la t&eacute;cnica de proyectar, construir y transformar el entorno vital del hombre &raquo;.
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        Estas peque&ntilde;as y elementales construcciones r&uacute;sticas tuvieron una importante significaci&oacute;n en el desarrollo social y econ&oacute;mico de la vida rural de la isla, y denotan, por su abundancia en tiempos pasados y por su espontaneidad, que cumpl&iacute;an una primordial funci&oacute;n para los habitantes del campo palmero, constituyendo una de las tipolog&iacute;as arquitect&oacute;nicas m&aacute;s originales y simb&oacute;licas de Canarias, las cuales desde el siglo XVI est&aacute;n presentes en la geograf&iacute;a norte de la isla: &laquo;Marcos P&eacute;rez, de Los Catalanes, vecino en el t&eacute;rmino de Barlovento, se hizo en una casa nueva que se edific&oacute; en sus tierras, se ocuparon en traer la madera de tea, tablado para su aforro, los bueyes acarreando desde el aserradero hasta la casa en lo que se ocuparon un d&iacute;a [12 de febrero de 1598]&raquo;.
    </p><p class="article-text">
        La madera de tea es utilizada tanto para la armadura y cubierta como para las puertas, ventanas, tabiques de separaciones, paredes exteriores, alacenas, sollados o suallados (suelo de madera), etc. . La cubierta de este tipo de viviendas presenta mayor inclinaci&oacute;n que de la teja (en torno a los 45&ordm;), y el n&uacute;mero de tiseras de la armadura (de par e hilera) se reduce con respecto a las anteriores al no contar con el peso de la teja. Las tablas que dan forma al forro son gruesas y anchas, de aproximadamente 60 cm., dispuestas horizontales a la cumbrera, clav&aacute;ndose sobre las maderas haciendo descansar una peque&ntilde;a parte del tabl&oacute;n superior sobre el inferior, para evitar la entrada de agua, aunque siempre hab&iacute;a lugares por donde penetraba en agua, para lo que se ide&oacute; un sistema uniendo dos tablas que formaban un &aacute;ngulo recto y sobreponerlo a la construcci&oacute;n; tambi&eacute;n hab&iacute;a techumbres en que las tablas se dispon&iacute;an verticalmente. La cumbrera se remata con una especie de cobertura que favorece la escorrent&iacute;a del agua. El tipo de cobertura m&aacute;s generalizada es a dos aguas &mdash;igual que los h&oacute;rreos &mdash;, aunque tambi&eacute;n se pod&iacute;an elaborar a cuatro aguas o a tres aguas, quedando destinadas generalmente las de un agua sola a las cocinas o fabricaciones para animales. Las juntas de los tablones pod&iacute;an ser impermeabilizadas con brea, al igual que los tanques de madera de tea, aparecidos con los pobladores de origen lusitano en el siglo XVI, de los que el ingeniero cremon&eacute;s Leonardo Torriani (1560-1628) da referencias. El resto de los elementos de la construcci&oacute;n acent&uacute;an su gran sencillez, tablas lisas para el acabado de puertas y ventanas. En cuanto a estas soluciones constructivas, las casas de tablado con las paredes del piso superior de madera responden de manera notable en su tipolog&iacute;a y semejanzas con los espigueiros portugueses estudiados por Fernando Galhano, siendo en estos tambi&eacute;n el principal material utilizado la madera, hecho que no es de extra&ntilde;ar dada la importante colonia de origen lusitano que arribo al norte de La Palma . Los muros de piedra se fabricaban normalmente de piedra seca &mdash;sin ning&uacute;n tipo de argamasa&mdash;, la cual pod&iacute;a ser bas&aacute;ltica o tosca &mdash;un t&eacute;rmino utilizado para referirse a un estrato ed&aacute;fico generado por la acumulaci&oacute;n de piroclastos y su posterior aprehensi&oacute;n. Su compactibilidad pero su peso ligero frente a vol&uacute;menes similares de basalto y con una superficie endeble lo convierte en un material sencillo para su tallado en la construcci&oacute;n de piedras esquineras o de cabezotes f&aacute;ciles de trabajar a golpe de hacha, que conformaban cadenas para reforzar la estructura, t&eacute;cnica de origen lusitano &mdash;. Ya en &eacute;pocas m&aacute;s recientes las paredes de piedra eran rejuntadas con mortero de barro, o encaladas en su parte exterior con cal y arena, las cuales pose&iacute;an un grosor en torno a los 60-80 cm.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Entre las tipolog&iacute;as de las mismas se pueden clasificar, a grandes rasgos, en tres tipos. Primero la casa terrera de planta rectangular a nivel de suelo, paredes de piedra seca, cubiertas a dos aguas y cuatro de forma m&aacute;s excepcional. En estas estructuras los vanos son escasos, se limitan a la puerta de entrada, normalmente por los laterales y una o dos ventanas o postigos (peque&ntilde;as ventanas orientadas al norte que facilitaban la penetraci&oacute;n del aire fresco para la ventilaci&oacute;n) dependiendo del tama&ntilde;o de la casa. El espacio interior de la vivienda pod&iacute;a dividirse a trav&eacute;s de un tabique de madera como modo de separar los distintos usos, aunque muchas aparecen sin divisi&oacute;n interior, aprovechando para hacer esta construcci&oacute;n el tirante medianero. Otro elemento fundamental era el espacio para la alacena, que pod&iacute;a tener la conformaci&oacute;n de ventana y se cerraba con dos hojas sencillas. La mayor&iacute;a presentan el piso de sollado, aunque tambi&eacute;n las hay con el suelo empedrado o simplemente de tierra, y las paredes de piedra. Las paredes que conformaban los lados largos y el tabique de los techos a dos aguas alcanzaban sobre 1.80 m, como m&aacute;ximo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobre las paredes se colocaban los frechales (maderos de tea), y otro madero un&iacute;a en altura los dos v&eacute;rtices del tri&aacute;ngulo: la cumbrera, desde esta hacia los frechales se clavaban las tiseras. Entre los dos frechales largos, se colocaba a media altura del habit&aacute;culo un madero, el tirante. Para dar consistencia al techado se colocaban en las cuatro esquinas donde se un&iacute;an los frechales los cuadrantes. En segundo lugar de esta clasificaci&oacute;n estar&iacute;a la casa de dos niveles normalmente de planta rectangular, con paredes de piedra seca, cubierta a dos, tres y cuatro aguas, las cuales se fabricaban aprovechando la pendiente del terreno, quedando las paredes posteriores y/o laterales apoyadas en el terreno, denominadas casas de arrimo o sorriba. La planta baja se destinaba (normalmente con un &uacute;nico hueco) para los animales o como almac&eacute;n para los productos del campo: la lonja, ya fuese para productos alimenticios, o alimento verde para los animales. La planta alta se reserva para la vida de la familia dividida o no por un tabique de madera. La iluminaci&oacute;n de la parte alta se consigue con un postigo de mayor o menor tama&ntilde;o abierto en el testero del fondo. El acceso a la planta superior puede ser directamente desde el terreno o a trav&eacute;s de la escalera exterior de piedra o madera. En tercer lugar el otro tipo lo constituyen las que presentan las paredes de madera tambi&eacute;n, normalmente a dos aguas, de un nivel o de dos, en que el piso superior es tambi&eacute;n de madera y en algunos siendo frecuente que presenten la planta baja abierta a modo de establo para el ganado. Esta &uacute;ltima tipolog&iacute;a es la que m&aacute;s similitudes guarda con los h&oacute;rreos: &laquo;El acceso a la c&aacute;mara se realiza a trav&eacute;s de una escalera, el armaz&oacute;n del piso est&aacute; constituido por vigas de madera, el pavimento es de madera, las paredes de madera de mamposter&iacute;a o sillarejo &raquo;. La cocina sol&iacute;a estar ubicada en espacios exteriores anexos a las viviendas, generalmente con cubierta a un agua, formada por un exiguo recinto donde se cobijaba la hoguera o el fog&oacute;n junto con los &uacute;tiles necesarios para la elaboraci&oacute;n de los alimentos ; tanto por razones higi&eacute;nicas como para evitar posibles incendios.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La zona donde m&aacute;s se conservan hoy en d&iacute;a mayor n&uacute;mero de estas construcciones es en el barrio de Franceses &mdash;donde sus admirables y vetustos conjuntos de estas pintorescas arquitecturas merecer&iacute;an la catalogaci&oacute;n de Bien de Inter&eacute;s Cultural&mdash;, aunque en siglos pasados eran comunes en toda la mitad norte de la isla . El secular aislamiento que sufri&oacute; Garaf&iacute;a hasta los a&ntilde;os 60 de la pasada centuria, hizo que se conservaran este tipo de viviendas con respecto a otras zonas de la isla. La gran proliferaci&oacute;n de este tipo de viviendas en la zona de El Tablado, forj&oacute; que este pago se denominara con este t&eacute;rmino; pero su desaparici&oacute;n se consum&oacute; en el m&aacute;s tr&aacute;gico suceso acontecido en torno a San Antonio del Monte, el dantesco incendio declarado el 12 de Agosto de 1902. Al mediod&iacute;a, en los montes del pago de El Tablado, llamaradas espantosas avivadas por el viento impetuoso de levante que reinaba, cabalgaron hasta la misma orilla del mar, devastando en pocas horas la pr&aacute;ctica totalidad de los montes, vi&ntilde;edos y &aacute;rboles frutales. Lo m&aacute;s lamentable fue la muerte dos personas carbonizadas, adem&aacute;s de un n&uacute;mero alt&iacute;simo de heridos; se quemaron m&aacute;s 200 de cabezas de ganado, quedaron destruidas alrededor de 1.500 casas y pajeros colmados de cereales, papas, etc., y considerables cantidades de maderas de tea. La ermita de San Antonio del Monte, su santo patr&oacute;n, y sus acompa&ntilde;antes en las hornacinas del desparecido retablo (por aquel entonces San Roque y San Bernardo), quedaron reducidos a cenizas, junto a la Casa de los Romeros. A partir de este momento las nuevas soluciones constructivas y la escasez de tea respecto a siglos anteriores, hicieron que los vecinos de El Tablado, optaran por otro tipo de materiales como la teja .&nbsp;
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        A nivel tur&iacute;stico, este particular asentamiento de El Tablado, es atravesado por una de las etapas del sendero circular de gran recorrido (GR 130), antiguo Camino Real de la Costa y Median&iacute;as, que une Barlovento y Santo Domingo, atravesando lugares como: La Tosca, La Palmita, Barranco de la Vica, Gallegos, Barranco de Franceses, Los Machines y Barranco de los Hombres. Los paisajes lacrados o focalizados, determinados por esta red de profundos barrancos que surcan la orograf&iacute;a de cumbre a costa, unido a elementos visuales como la l&iacute;nea del horizonte marino, con la frecuente aparici&oacute;n de formas m&oacute;viles creadas por las masas nubosas empujadas desde el Oc&eacute;ano Atl&aacute;ntico por los Vientos Alisios; las pendientes de cumbre a costa con incomparables rincones que aportan car&aacute;cter y conjuntos de a&ntilde;ejos caser&iacute;os con solera hacen de esta zona un lugar de gran valor paisaj&iacute;stico, desde donde podemos admirar parte de los escarpados acantilados costeros de Garaf&iacute;a y Barlovento integrados dentro de la Reserva Natural Especial de Guelgu&eacute;n, costa cortada verticalmente. La ruta nos deleita con un medio, donde barrancos, vegetaci&oacute;n, vestigios del pasado y extensos dominios del horizonte, se conjugan en cadenciosos escenarios.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Horacio Concepción García]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/cultura/casas-tablado-tipologias-arquitectonicas-canarias_1_3342840.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Jun 2017 19:43:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Casas del Tablado: una de las tipologías arquitectónicas más originales de Canarias]]></media:title>
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