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    <title><![CDATA[elDiario.es - Félix L. Crespo Ramos]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/felix_l_crespo_ramos/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Félix L. Crespo Ramos]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La neolengua de las compañías aéreas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/neolengua-companias-aereas_132_9702945.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/306c8fd8-f0f3-4a73-b38e-0712bfde250b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La neolengua de las compañías aéreas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Espero en la puerta de embarque y hay una cola “preferente”, pero en mi tarjeta pone “priority”, y desconozco si ambos términos son equivalentes</p></div><p class="article-text">
        Para cobrar un servicio que ya se ven&iacute;a prestando, de forma gratuita, lo mejor es cambiarle el nombre o, simplemente, nombrarlo. Lo habitual, innominado, pasa a llamarse &ldquo;Premium&rdquo; y quien presta el servicio puede comenzar a cobrar, o a cobrar m&aacute;s, sin hacer nada extraordinario. Y si todav&iacute;a se quisiese cobrar m&aacute;s, m&aacute;s todav&iacute;a, siempre se podr&iacute;a fragmentar el servicio y ponerle nombre a cada parte, hacer de cada parte un todo.
    </p><p class="article-text">
        En las compa&ntilde;&iacute;as a&eacute;reas lo saben. Una cosa es volar y otra llevar una maleta contigo. S&iacute;, hasta hace poco, se daba por hecho que uno volaba con su maleta pero no, no debemos dar cosas por hechas. Una cosa es volar y otra llevar la maleta contigo y ambas cosas, por separado, pueden cobrarse. Si un viajero quiere volar como siempre lo hizo ahora tendr&aacute; que pagar m&aacute;s, dos veces. A cambio, ya no vuela sin m&aacute;s, ahora lo hace con la etiqueta&nbsp;&ldquo;Priority&rdquo; en su tarjeta de embarque. Un plato de sopa podr&iacute;a transformarse en una sopa &ldquo;Delux&rdquo; cobrando, aparte, el uso de la cuchara, por ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Esto es nuevo y no lo es. Un buen amigo dec&iacute;a siempre que la mejor definici&oacute;n de capitalismo estaba en las cajas de los juguetes a pilas, en el r&oacute;tulo &ldquo;pilas no incluidas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Espero en la puerta de embarque y hay una cola &ldquo;preferente&rdquo;, pero en mi tarjeta pone &ldquo;priority&rdquo;, y desconozco si ambos t&eacute;rminos son equivalentes. Busco en la p&aacute;gina web de la compa&ntilde;&iacute;a a&eacute;rea el significado de ambas palabras. Asumo que no debo dar por hecho nada, ni siquiera el significado de las palabras, por eso el diccionario com&uacute;n no me vale. Hasta hace poco, hubiese dado por hecho que &ldquo;preferente&rdquo; era que pasasen primero las familias con ni&ntilde;os peque&ntilde;os o las personas con movilidad reducida. En este viaje me he dado cuenta de que la denominaci&oacute;n de todo lo relacionado con las compa&ntilde;&iacute;as a&eacute;reas es arbitrario y, en bastantes ocasiones, ajeno a la m&aacute;s simple l&oacute;gica.
    </p><p class="article-text">
        Como viajo con una maleta de cabina, ahora una excepci&oacute;n, un lujo que he pagado aparte, entro en la fila &ldquo;preferente&rdquo; de quienes ostentan la etiqueta &ldquo;priority&rdquo;. Delante de m&iacute; hay un grupo de adolescentes, todos varones, con jers&eacute;is granates como de colegio privado o privado-concertado religioso segregado por sexos, acompa&ntilde;ados de un se&ntilde;or de unos cincuenta largos, con ropa gris&aacute;cea y pelo engominado, que est&aacute;n y no est&aacute;n en la cola. Forman una especie de animado tap&oacute;n a mitad de la fila. Mi impresi&oacute;n es que ellos no tienen la etiqueta &ldquo;priority&rdquo;. Lo intuyo, con sagacidad, porque ninguno tiene consigo maleta de cabina. Pero no me atrevo a dar por hecho nada y simplemente espero.
    </p><p class="article-text">
        Cuando se abre la puerta de embarque este grupo no avanza y solo entonces me atrevo a preguntarles si tienen la etiqueta adecuada. Me miran, perplejos, no s&eacute; si por la pregunta, porque me haya dirigido a ellos, o por alguna otra raz&oacute;n. Me contestan que no y yo, arrastrando mi maletita, rodeo al grupo y paso por delante de ellos. En ese momento el se&ntilde;or mayor se dirige a m&iacute; y me dice que ellos tambi&eacute;n est&aacute;n en la fila, a lo que yo contesto &ldquo;en la fila que no les toca, parece ser&rdquo;. Hasta yo me sorprendo de mi respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Se dir&iacute;a que la compa&ntilde;&iacute;a a&eacute;rea me ha convertido en un defensor de las diferencias arbitrarias, de los privilegios clasistas. Arbritrarias, clasistas e in&uacute;tiles, como vienen a demostrarme dos cosas: la primera, el comentario de uno de los adolescentes, &ldquo;si al final todos vamos al mismo autob&uacute;s&rdquo;, cosa que es verdad, como lo ser&iacute;a si hubiese dicho &ldquo;al final todos morimos&rdquo;, que tambi&eacute;n es cierto. Y la segunda, que no se quitaron de la cola y entraron justo por detr&aacute;s de m&iacute;. Una cosa es que la compa&ntilde;&iacute;a se invente la etiqueta y otra que se atreva a excluir a quien no debe, &nbsp;incluso sin etiqueta.
    </p><p class="article-text">
        Al menos, gracias a que continuaron ocupando un espacio que no les hubiese correspondido, me di cuenta del motivo de mi enfado. No la adecuaci&oacute;n a una norma arbitraria, ni la asunci&oacute;n de una etiqueta sin sentido. Mi enfado ten&iacute;a relaci&oacute;n con haberme visto confrontado con quienes consideran que ninguna norma les concierne, ni siquiera las m&aacute;s est&uacute;pidas, &nbsp;y tienen derecho a ocupar todo espacio de preferencia. Tambi&eacute;n al sin sentido de las etiquetas inventadas para ordenar y orde&ntilde;ar a los viajeros, claro. S&eacute; que la neolengua de las compa&ntilde;&iacute;as a&eacute;reas no tiene relaci&oacute;n con nada real porque tan solo afecta al dinero, que tampoco lo es, es pura especulaci&oacute;n, no afecta a los realmente privilegiados, a quienes no les van a pedir que retrocedan y ocupen el final de la cola que les corresponde para el embarque.
    </p><p class="article-text">
        Ojal&aacute; me hubiesen contestado, cuando les pregunt&eacute;, &ldquo;no hacemos caso de etiquetas est&uacute;pidas, la realidad es que estamos esperando a entrar desde hace m&aacute;s tiempo que t&uacute;&rdquo; o, mejor todav&iacute;a, &ldquo;da todo igual, compa&ntilde;ero, lo de la prioridad es un invento de esta gentuza&rdquo;. Ah&iacute; hubiese abierto mi botella del duty-free y hubiese brindado con ellos, a pesar de los jers&eacute;is granates, a pesar de la gomina, a pesar de ser todo t&iacute;os, a pesar de todo.
    </p><p class="article-text">
        Donde dice compa&ntilde;&iacute;as a&eacute;reas, pueden pensar&nbsp;en seguros de salud. D&oacute;nde dice volar piensen en ser atendidos de una enfermedad. Donde vean una oferta privada de algo que antes era p&uacute;blico piensen en fragmentaci&oacute;n y lucro. Tambi&eacute;n en desigualdad. Donde dice jers&eacute;is granates y gomina piensen en jers&eacute;is granates y gomina o en cualquier otra forma de caspa. Y donde dice capitalismo pongan la palabra capitalismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix L. Crespo Ramos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/neolengua-companias-aereas_132_9702945.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 12 Nov 2022 09:11:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La neolengua de las compañías aéreas]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ni idea de qué es la salud pública pero no la necesitamos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/idea-salud-publica-no-necesitamos_132_6454555.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e3d91f1e-2e32-4198-94d3-98ca5c448715_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni idea de qué es la salud pública pero no la necesitamos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Leo algunas reflexiones de Daniel Innenarity sobre este fenómeno de la desconfianza hacia las instituciones, hacia los especialistas, y supongo que nada de lo que estoy escribiendo va a sorprender a nadie"</p></div><p class="article-text">
        Hace dos noches me vi a m&iacute; mismo escribiendo en una especie de foro en redes sociales. Dir&iacute;a que la m&iacute;a fue una intervenci&oacute;n puntual en este grupo, un grupo del tipo &ldquo;Tu no eres de (el lugar geogr&aacute;fico en cuesti&oacute;n) si no&hellip;&rdquo;, pero eso ser&iacute;a quitarle importancia al hecho de que intervine, me acost&eacute; pensando en el grupo, so&ntilde;&eacute; con el grupo y lo primero que hice por la ma&ntilde;ana fue seguir contestando, explicando, diciendo cosas en &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Normalmente no escribo en este grupo, estoy en &eacute;l porque me gusta leer las peque&ntilde;as noticias que se dan entre s&iacute; los vecinos, los anuncios de los comercios locales, los avisos..., mensajes tipo &ldquo;ayer me dej&eacute; las gafas en el banco del parque...&rdquo; y cosas as&iacute;. Un uso sencillo y humano, entra&ntilde;able, de las nuevas tecnolog&iacute;as, me parece a m&iacute;. Quiz&aacute; sea de ser un poco cotilla este inter&eacute;s m&iacute;o por las peque&ntilde;as cosas de los otros, &ldquo;pulsi&oacute;n escoptof&iacute;lica&rdquo; lo llaman algunos, o voyerismo, pero a veces creo sinceramente que estos usos inocentes de lo nuevo son los que podr&iacute;an salvarnos, y me gusta saber que existen.
    </p><p class="article-text">
        Mi intervenci&oacute;n estuvo motivada por una oferta de trabajo para m&eacute;dico municipal, con labores de salud p&uacute;blica, y la encuesta que mont&oacute; una persona (que, presumo, tiene relaci&oacute;n con un partido de signo contrario al que gobierna, aunque no se identifica como tal). La encuesta la cre&oacute; en este grupo a partir de una pregunta capciosa sobre la oferta de empleo, ocultando informaci&oacute;n y dirigiendo las respuestas.
    </p><p class="article-text">
        En realidad mi intervenci&oacute;n no estuvo motivada directamente por esto. El motivo fue el resultado de la encuesta (que sigue abierta: por ahora 636 votos de gente que piensa que &ldquo;no hace falta un m&eacute;dico en el ayuntamiento&rdquo; frente a 18 que s&iacute;) y los comentarios. Sobre todo los comentarios.
    </p><p class="article-text">
        Fue como si nadie, ni quien hab&iacute;a generado la encuesta ni quienes comentaban, se hubiese preocupado de leer las bases de la convocatoria, las funciones del m&eacute;dico o el tipo de trabajo que se ofertaba (temporal y a trav&eacute;s de una bolsa de trabajo resultado de un concurso de m&eacute;ritos). Y si alguien lo hab&iacute;a le&iacute;do hac&iacute;a como si no.
    </p><p class="article-text">
        Es esa sensaci&oacute;n de que quien est&aacute; al otro lado est&aacute; haciendo &ldquo;como si no&rdquo; lo verdaderamente frustrante. &iquest;C&oacute;mo mantener una conversaci&oacute;n constructiva con quien se coloca en una posici&oacute;n de simulaci&oacute;n? Frustraci&oacute;n, impotencia y rabia, es lo que, creo que se pone en juego del lado del que trata de participar en un di&aacute;logo honesto.
    </p><p class="article-text">
        Pr&aacute;cticamente s&oacute;lo hab&iacute;a quejas. Insultos y quejas. Tengo que admitir que m&aacute;s quejas que insultos. Y las quejas iban del tiempo de espera para ser atendido en el centro de salud (responsabilidad de la consejer&iacute;a de sanidad) a la posibilidad de contratar a enfermeras en las escuelas (responsabilidad de la consejer&iacute;a de educaci&oacute;n), pasando por acusaciones gratuitas de nepotismo, enchufismo, querer tener un m&eacute;dico privado para &ldquo;ellos&rdquo; (el personal del ayuntamiento, supongo) o, directamente, negando la necesidad de un m&eacute;dico que haga algo, cualquier cosa, que no sea ver pacientes.
    </p><p class="article-text">
        La acusaci&oacute;n de &ldquo;enchufismo&rdquo; me parece enternecedora, menudo favor a un amigo, un trabajo temporal en salud p&uacute;blica en mitad de una pandemia con horario de lunes a domingo. Pero mi favorita es la de &ldquo;nepotismo&rdquo;, porque &iquest;qu&eacute; posibilidad hay de que alguien con tant&iacute;simo poder como para ama&ntilde;ar un concurso p&uacute;blico de m&eacute;ritos tenga un familiar m&eacute;dico especialista en salud p&uacute;blica o de familia con experiencia en salud comunitaria? De existir alguien as&iacute;, sus familiares estar&iacute;an ya en grandes consejos de administraci&oacute;n, seguro. O desheredados por haber elegido esas profesiones.
    </p><p class="article-text">
        La salud p&uacute;blica tiene una larga trayectoria hist&oacute;rica y funciones bien definidas. Parece que poco conocidas y/o valoradas por la poblaci&oacute;n general. Tambi&eacute;n por las administraciones, casi siempre, que no suelen dotar de recursos suficientes a servicios de este tipo. Prevenci&oacute;n, vigilancia de la salud, promoci&oacute;n de la salud, participaci&oacute;n ciudadana, planificaci&oacute;n y gesti&oacute;n&hellip; En fin, todo un mundo, con su propio cuerpo de conocimiento y sus t&eacute;cnicos formados para ejercer de la mejor forma posible tareas que muchas veces no parecen prioritarias pero que mejoran, est&aacute; demostrado que lo hacen, la calidad de vida de las comunidades y los individuos.
    </p><p class="article-text">
        Una mujer me dijo &ldquo;hasta ahora no ha hecho falta tener un m&eacute;dico&rdquo;, y entend&iacute; que lo dec&iacute;a de verdad, que lo cre&iacute;a as&iacute;. Pero entonces las preguntas ser&iacute;an &ldquo;&iquest;Y c&oacute;mo lo han hecho sin alguien que sepa lo que est&aacute;n haciendo? &iquest;Y cu&aacute;l ha sido el resultado?&rdquo;. Para valorar ambas cosas deber&iacute;an contratar a alguien que pueda evaluar correctamente las dos, supongo.
    </p><p class="article-text">
        Leo algunas reflexiones de Daniel Innenarity sobre este fen&oacute;meno de la desconfianza hacia las instituciones, hacia los especialistas, y supongo que nada de lo que estoy escribiendo va a sorprender a nadie. Quiz&aacute; estoy haciendo una cr&oacute;nica de algo que todo el mundo ha vivido ya y a lo que estamos plenamente acostumbrados. Quiz&aacute; lo &uacute;nico sorprendente en el art&iacute;culo sea mi propia sorpresa, no s&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        Ni los enlaces a la convocatoria ni los pantallazos al documento (quiz&aacute; ir al enlace era demasiado trabajo) ni las explicaciones bienintencionadas hicieron la m&aacute;s m&iacute;nima mella.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; ha sido toda una experiencia. De las de no repetir. Es muy cansado insistir en un mismo argumento sin obtener otro argumento como respuesta. Con quienes argumentan, aunque sea desde opiniones contrarias a las nuestras, podemos establecer un v&iacute;nculo de respeto, incluso de simpat&iacute;a. Con el silencio, la devaluaci&oacute;n sistem&aacute;tica y la negaci&oacute;n de lo dicho, &iquest;qu&eacute; tipo de v&iacute;nculo puede surgir?
    </p><p class="article-text">
        Dos personas terminaron dici&eacute;ndome que me presentase yo a la plaza, no anim&aacute;ndome, m&aacute;s bien dici&eacute;ndome que si era tan listo (la verdad es que mi intenci&oacute;n pedag&oacute;gica quiz&aacute; me hizo incurrir en alg&uacute;n exceso argumentativo) me presentase yo. Mand&aacute;ndome a cagar, con perd&oacute;n, me pareci&oacute;, en el fondo. Otro me pregunt&oacute; si estaba aburrido (demasiada insistencia por mi parte, quiz&aacute;) y le contest&eacute; que no, s&oacute;lo triste viendo tanta ignorancia y enfadado por la mala baba de algunos.
    </p><p class="article-text">
        Y, efectivamente, podr&iacute;a presentarme a la plaza, cumplo los requisitos de formaci&oacute;n (completamente) y experiencia (eso menos, aunque tambi&eacute;n) pero no, no iba a presentarme y, despu&eacute;s de este interesante di&aacute;logo con buenas gentes del pueblo, hasta la fantas&iacute;a de embarcarme en un proyecto que me hab&iacute;a parecido interesante como aventura personal y como posibilidad de hacer algo distinto y significativo para la comunidad, aunque fuese durante algunos meses, hab&iacute;a desaparecido. Si me presento igual me dan el trabajo. Quita, quita.
    </p><p class="article-text">
        La verdad es que llegu&eacute; a escribir que me hab&iacute;an convencido, que con tener veterinario municipal era suficiente, pero no lo pienso ahora ni lo pensaba entonces.
    </p><p class="article-text">
        El tono que impera en las conversaciones nos termina afectando a casi todos, localic&eacute; a cuatro o cinco personas que argumentaban (con menos rabia que yo) a favor de la raz&oacute;n, de las opiniones informadas y basadas en datos, y deben de ser el tipo de personas con cuya existencia Abraham negoci&oacute; con Dios que no destruyese una ciudad entera. Siento admiraci&oacute;n por ellos. Les agradezco sus intentos y su ejemplo.
    </p><p class="article-text">
        Hubo un comentario especialmente inquietante. Un hombre (no s&eacute; si amante de los cuerpos de seguridad del estado o fetichista de los cuerpos uniformados o las dos cosas) le dec&iacute;a al organizador de la encuesta (que recuerda al personaje de Felix Kendrickson en la pel&iacute;cula de Spike Lee &ldquo;Infiltrado en el KKKlan&rdquo;) que le felicitaba por el &eacute;xito de su iniciativa. &iquest;&Eacute;xito? &iquest;Cu&aacute;l era el objetivo? Da para pensar.
    </p><p class="article-text">
        Aunque sea evidente, y conocido y casi &ldquo;normal&rdquo;, quiero insistir en c&oacute;mo las carencias en una administraci&oacute;n generan animadversi&oacute;n (me permito el eufemismo) contra otras. C&oacute;mo la desconfianza en unas instituciones arrastra a la sospecha sobre otras. C&oacute;mo un equipo que es elegido con una mayor&iacute;a de votos puede ser cuestionado de forma ruin, sin argumentos ni hechos, por una minor&iacute;a que finge una votaci&oacute;n democr&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Qu&eacute; dif&iacute;cil debe ser aguantar en mitad del ruido y seguir haciendo lo que se piensa que est&aacute; bien. 
    </p><p class="article-text">
        Toda decisi&oacute;n es cuestionable pero con argumentos, no sin ellos. &iquest;Qu&eacute; est&aacute; bien? Me pregunto. Qu&eacute; pregunta tan dif&iacute;cil. A nivel concreto (a nivel abstracto se me escapa) y en mitad de una pandemia, contratar a un t&eacute;cnico para tareas de salud p&uacute;blica no parece estar demasiado mal, creo. Dir&iacute;a que es hasta una buena idea. Me alegro de que quienes lo han decidido tengan una mayor&iacute;a suficiente para hacerlo, al contrario que sus detractores aunque intenten hacer ver lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Me vino a la cabeza &ldquo;Un enemigo del pueblo&rdquo;, de Ibsen. En esta obra, el protagonista denuncia que las aguas del balneario, del que vive el pueblo, est&aacute;n corrompidas y son un peligro para la salud. Todos se oponen a denunciarlo por miedo a perder sus ingresos y tratan de ocultarlo. Digamos que el protagonista no lo pasa bien a partir de aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Salud y econom&iacute;a siempre, cambio clim&aacute;tico y econom&iacute;a, salud y econom&iacute;a en la pandemia, incluso Mar Menor y agricultura industrial, falsas dicotom&iacute;as a las que tambi&eacute;n les pega este drama. Ibsen es universal, sin duda.
    </p><p class="article-text">
        Quiz&aacute; compre un ejemplar del libro del dramaturgo noruego y se lo env&iacute;e al alcalde, para recordarle lo que podr&iacute;a ocurrir cuando uno piensa en la salud p&uacute;blica y no &uacute;nicamente en recalificar los terrenos de quien corresponda. Y como humilde reconocimiento, claro.
    </p><p class="article-text">
        Luego me he acordado de un art&iacute;culo que le&iacute; hace unos a&ntilde;os en la revista Estado Mental, de un chico que hab&iacute;a escrito sobre las fiestas de un pueblo (no le hab&iacute;an gustado nada) y en el pueblo se indignaron mucho con &eacute;l. Posteriormente volvi&oacute; a publicar el art&iacute;culo incluyendo las conversaciones en redes que hab&iacute;a generado el art&iacute;culo, donde primero le insultaban y, a base de la paciencia infinita que a m&iacute; me falta, termin&oacute; llegando a algunos acuerdos con sus lectores locales, incluido publicar las opiniones que le hab&iacute;an hecho llegar. Lo le&iacute; divertido en su momento. Se titula &ldquo;Hinojares, Gramsci y Enrique Iglesias&rdquo;, lo recomiendo. En su momento me pareci&oacute; costumbrista, hoy lo calificar&iacute;a de relato fant&aacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        (Al terminar de escribir esto la encuesta va: 724 en contra vs 27 a favor).
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix L. Crespo Ramos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/idea-salud-publica-no-necesitamos_132_6454555.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 24 Nov 2020 08:23:22 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Laura Sam: "Siento que puedo decir grandes mentiras y grandes verdades con la poesía, con muy pocas palabras"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/laura-sam-siento-grandes-mentiras_1_1511399.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aadcdd01-c05d-4b37-96e9-9245d77bc63e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Laura Sam: &quot;Siento que puedo decir grandes mentiras y grandes verdades con la poesía, con muy pocas palabras&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todo lo que he aprendido sobre spoken word ha sido haciendo y viendo hacer, y lo único que sé es que las posibilidades son ilimitadas</p><p class="subtitle">Suelo decirme que escribo contra la nada, entonces lo hacía. Y creo que no ha cambiado mucho</p><p class="subtitle">Los poemas de `Incendiaria´ son poemas orales que han vivido siempre en los directos</p></div><p class="article-text">
        Laura Sam, poeta murciana, ha publicado su poemario `Incendiaria&acute; en la editorial Arrebato Libros, una recopilaci&oacute;n de poemas orales, que viene avalado por una s&oacute;lida trayectoria de su autora en recitales de poes&iacute;a y a trav&eacute;s de las redes. Con un estilo personal, recopila sus poemas orales y los plasma ahora en formato papel.
    </p><p class="article-text">
        La potente portada, dise&ntilde;ada por Alfonso &Aacute;lvarez, adelanta algunas caracter&iacute;sticas de este libro. Fuerza, contraste, sencillez de elementos, sugerencia conceptual, impacto inesperado del algo que nos llega inevitablemente y que puede arrasar. Aunque su libro tenga que compartir espacio en las mesas de novedades con j&oacute;venes poetas que parecen dedicarse a juntar frases de carpeta de instituto, Laura Sam ha escrito una obra original, s&oacute;lida y viva, que pide ser le&iacute;da en voz alta y que, afortunadamente tiene poco que ver con esos otros libros. El pr&oacute;ximo 12 de junio en Cartagena y el 13 en Murcia, presentar&aacute; `Incendiaria&acute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>S&eacute; que eres de Totana y que vives en Bilbao. &iquest;C&oacute;mo llegas all&iacute;? &iquest;Porqu&eacute; Bilbao? Adem&aacute;s de a la poes&iacute;a &iquest;a qu&eacute; te dedicas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Llegu&eacute; a Bilbao con una beca para terminar la carrera de Bellas Artes. Bilbao con 21 a&ntilde;os me parec&iacute;a, por aquel entonces, lo suficientemente desconocido para saciar mis inquietudes de universitaria aburrida. Tambi&eacute;n parec&iacute;a lo m&aacute;s lejos posible dentro de mis opciones. As&iacute; llegu&eacute; hasta aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Ahora estoy casi de forma imperativa de a&ntilde;o sab&aacute;tico porque tuve problemas de salud. Al margen de mis recitales, cuando vuelvo a la rueda intento sobrevivir en el ecosistema de la gesti&oacute;n cultural de la ciudad. Durante el curso acad&eacute;mico trabajo como mediadora en el Museo de Bellas Artes de Bilbao, haciendo gu&iacute;as y dando talleres de expresi&oacute;n po&eacute;tica y oral a grupos de estudiantes. Tambi&eacute;n dirijo un festival de poes&iacute;a oral en Bilbao (Spoken Word Bilbao). Al final todo tiene que ver con la poes&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es `spoken word&acute;?&iquest;Tiene una relaci&oacute;n tan estrecha con el rap o Leonard Cohen como pone en la wikipedia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Spoken word es el juego al que nos somete la palabra cuando cobra vida. Para m&iacute; es una necesidad -casi primitiva -de comunicarse f&iacute;sica, emocional y verbalmente. Esto puede manifestarse de muchas formas desde la voz creadora, que establece un di&aacute;logo con el p&uacute;blico de una manera u otra mediante el tono, el ritmo, el movimiento. Aqu&iacute; evidentemente confluyen la palabra y el sonido, el lenguaje y el mensaje, la voz y el poema. Todo lo que he aprendido sobre spoken word ha sido haciendo y viendo hacer, y lo &uacute;nico que s&eacute; es que las posibilidades son ilimitadas. Tengo la sensaci&oacute;n de que la poes&iacute;a siempre ha tenido una relaci&oacute;n estrecha no solo con la m&uacute;sica, sino con el resto de disciplinas. Quiz&aacute; ahora empezamos a verlo con m&aacute;s nitidez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Te escuch&eacute; por primera vez en un curso de verano de la Complutense, te hab&iacute;a invitado el escritor y cr&iacute;tico Ricard Ruiz, en el verano de 2016, interpretando `Esquizofrenia&acute;, uno de los poemas que incluye tu libro. &iquest;C&oacute;mo llegas a este curso?&iquest;Qu&eacute; has hecho desde entonces?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que Ricardo me conoci&oacute; a trav&eacute;s de alg&uacute;n v&iacute;deo en Youtube. Concretamente un v&iacute;deo en el que recitaba este poema que mencionas, cuando fui invitada a recitar a Caixa Forum por la Fundaci&oacute;n Manantial. Si no me equivoco ellos tambi&eacute;n me conocieron por las redes.
    </p><p class="article-text">
        Es curioso, pero creo que gracias a la exposici&oacute;n en estas plataformas he recitado en contextos muy diversos y he tenido oportunidades incre&iacute;bles. Desde entonces&hellip;varias cosas. He continuado escribiendo y llevando mis textos a festivales, tanto a nivel nacional como internacional, estoy trabajando en otros dos poemarios, he tenido la oportunidad de dirigir una muestra de poes&iacute;a nacional y otra internacional, he conocido a mucha gente que me ha inspirado para seguir avanzando y aprendiendo, he sacado mi primer libro, &iexcl;he vivido!
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;ndo escribes los poemas de este libro?&iquest;C&oacute;mo los has seleccionado?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Este libro es una selecci&oacute;n de todos los poemas orales que he escrito e interpretado desde que empec&eacute; a subirme a los escenarios. Algunos tienen ya unos a&ntilde;os, otros los escrib&iacute; hace tan solo unos meses. En el libro hay un prefacio y quince poemas. A la hora de hacer la selecci&oacute;n desech&eacute;  varios textos con los que hab&iacute;a perdido el v&iacute;nculo emocional, poemas que de alguna manera ya no me pertenec&iacute;an, no me encontraba c&oacute;moda con ellos en los directos. Con el tiempo cambiamos y con nosotros cambia tambi&eacute;n la mirada. Cuando arm&eacute; el libro decid&iacute; quedarme con los m&aacute;s representativos y con algunos in&eacute;ditos que a&uacute;n ni si quiera he recitado en p&uacute;blico.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; le ocurre a una poeta para tener que crear? &iquest;De d&oacute;nde surge en tu caso la necesidad de escribir? La cita inicial de `Incendiaria&acute;, de Annie Ernaux, `La ausencia de sentido de lo que se viven el momento en el que se vive es lo que multiplica las posibilidades de la escritura&acute; &iquest;da pistas sobre esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Recuerdo que cuando a&uacute;n era una preadolescente me aburr&iacute;a mucho y dialogaba bastante conmigo misma, supongo que como todos a esa edad. Era muy inconformista y el mundo me parec&iacute;a hostil y frustrante. Tengo la imagen en mi cabeza: pasar tardes enteras en mi habitaci&oacute;n escribiendo (todo muy pedestre claro est&aacute;) para intentar desencriptar todas esas emociones contenidas de quien no sabe muy bien qu&eacute; hace aqu&iacute;. Por aquel entonces a&uacute;n no era una gran lectora, pero ten&iacute;a una relaci&oacute;n muy estrecha con el rap y me gustaba componer temas para divertirme y desahogarme. Luego fui creciendo y en el instituto descubr&iacute; la poes&iacute;a. Creo que as&iacute; empez&oacute; todo. Lo dem&aacute;s vino solo, la verdad. En cuanto a la cita de Ernaux, me sedujo para dar inicio al poemario por lo parad&oacute;jico y lo simple, por lo bien que define el absurdo y porque creo que me devuelve a aquella chavala que pasaba las tardes en un cuarto d&aacute;ndose cabezazos contra la pared, escribiendo sinsentido para que el sinsentido no la llevara consigo. Suelo decirme que escribo contra la nada, entonces lo hac&iacute;a. Y creo que no ha cambiado mucho.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Porqu&eacute; poes&iacute;a?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Me gusta su forma abstracta y el viaje &iacute;ntimo que ofrece.
    </p><p class="article-text">
        A veces siento que puedo decir grandes mentiras y grandes verdades con la poes&iacute;a, con muy pocas palabras. Eso me da algo de vida. Soy impaciente y la inmediatez del poema me facilita la relaci&oacute;n con mi personalidad nerviosa. Es cierto que con el tiempo mi proceso creativo ha cambiado y escribir un poema no es precisamente una creaci&oacute;n ligera, ahora le dedico m&aacute;s tiempo; ya no solo al texto, sino al di&aacute;logo interno, pero a&uacute;n as&iacute; no estamos hablando de construir una historia, una estructura narrativa, etc&hellip; De momento no tengo paciencia para adentrarme en otro g&eacute;nero. Aunque algo me dice que tarde o temprano intentar&eacute; una novela.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si tuvieses que inscribirte en una genealog&iacute;a de creadores, poetas o artistas en general, &iquest;a quienes reclamar&iacute;as como tus antecesores?&iquest;De qui&eacute;n has robado? Y dentro de los poetas actuales &iquest;a qui&eacute;n lees?&iquest;con qui&eacute;n te identificas?</strong>
    </p><p class="article-text">
         No s&eacute; si realmente puedo decir que me hayan influido de una forma radical, o si he robado mucho de ellos y ellas, pero siempre digo que cada vez que leo un poema que me sacude o que disfruto con alg&uacute;n artista &ldquo;me llegan ondas&rdquo; y de alguna forma su obra se instala en m&iacute;. Con esto de los antecesores siempre creo que me dejo cosas en el tintero. Me es muy complicado dar cuatro nombres y salir corriendo sin puntualizar ciertas cosas. Pero vaya, hablando en este caso de poetas que he le&iacute;do o que sigo con especial inter&eacute;s y cuya obra me parece extraordinaria, podr&iacute;a nombrar a Walt Withman, Emily Dickinson, Edith S&ouml;dergran, Miguel Hern&aacute;ndez, Luis Cernuda, &Aacute;ngel Gonz&aacute;lez, Ram&oacute;n Irigoyen, Inger Christensen, H&ouml;lderlin, Klaus Rifbjerg, Pizarnik, Pessoa, Cavfis&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Y si hablo de autores y autoras actuales a los que siempre vuelvo o algunos que en alg&uacute;n momento me dieron una bofetada, dir&iacute;a Raymond Carver, Michel Houllebeq, Sharon Olds, Manuel Vilas, Antonio Gamoneda, P&iacute;a Juul, Chantal Maillard, Julia Escobar, Ang&eacute;lica Lidell, Almudena Vega, Maria Sotomayor, Tulia Guisado&hellip;entre otros. 
    </p><p class="article-text">
        Saliendo un poco de la palabra escrita y centr&aacute;ndome m&aacute;s en lo oral, no puedo pasar por alto a algunas raperas cuyo trabajo me fascina: Kate Tempest, Little Simz, Reverie, Noname, Gata Cattana..
    </p><p class="article-text">
        <strong> &iquest;Y la poes&iacute;a `de instagram&acute;? &iquest;Corremos el riesgo de que escribas una novela y te den el premio biblioteca breve?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hoy he le&iacute;do en un muro de Facebook que la poes&iacute;a es lo contrario al marketing. Pues todo dicho. Con lo del biblioteca breve se pone en evidencia la mafia que hay detr&aacute;s de todo esto. Basta leer la primera p&aacute;gina del libro premiado. Creo que ahora me voy a escaquear pas&aacute;ndote <a href="https://www.youtube.com/watch?v=SDRu49QB850" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este enlace</a>.
    </p><p class="article-text">
        <strong>`Incendiaria&acute; :&iquest;qu&eacute; gana y qu&eacute; pierde al ser le&iacute;da en lugar de ser escuchada en directo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Diferencio mucho entre lo que escribo para llevarlo a lo oral, y lo que escribo para que sea le&iacute;do. Los poemas de `Incendiaria&acute; son poemas orales que han vivido siempre en los directos. Me parec&iacute;a necesario agrupar esta selecci&oacute;n y llegar a esta conclusi&oacute;n en formato libro. Despu&eacute;s de estos a&ntilde;os recitando, me daba cuenta de que la gente me preguntaba por el poema y yo solo lo ten&iacute;a en la memoria, pero muchos necesitaban volver a leer para detenerse en alguna parte del texto y darle otra vuelta. Evidentemente creo que siendo poemas orales, podemos decir que su m&aacute;xima reside sobre un escenario. No creo que sea una cuesti&oacute;n de qu&eacute; se gana o qu&eacute; se pierde. Pero considero interesante que si existe la posibilidad, adem&aacute;s de leer, la gente escuche Incendiaria. Incluso que lean los textos en voz alta. Me gusta pensar en este poemario como un artefacto o un objeto, un testimonio f&iacute;sico que sirve para repensar el poema, para volver de alguna manera a la magia del escenario.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En la presentaci&oacute;n de Murcia del pr&oacute;ximo 13 de junio, si te pido que recites &iquest;lo har&aacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        De hecho, creo que m&aacute;s que hablar, recitar&eacute;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix L. Crespo Ramos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/laura-sam-siento-grandes-mentiras_1_1511399.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Jun 2019 09:33:51 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Laura Sam: "Siento que puedo decir grandes mentiras y grandes verdades con la poesía, con muy pocas palabras"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Libros]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Una sorpresa de anti-autoayuda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/sorpresa-anti-autoayuda_132_1612798.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/528f952b-699f-4f82-99f1-de7fde9024f0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Una sorpresa de anti-autoayuda"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Si los avispados editores buscaban un libro de autoayuda tengo que decir que les salió rana, porque es todo lo contrario y esto es de las mejores cosas que le puede pasar a un libro": reseña sobre 'La locura como superpoder' (Libros Cúpula), escrito por Jara A. Pérez López</p></div><p class="article-text">
        Imaginen que viven en un cortijo en el desierto de Almer&iacute;a y tienen cuatro gallinas y las cuatro se llaman 'Rihanna'. Imaginen que son una chica &ldquo;joven y guapa&rdquo; que ha estudiado Psicolog&iacute;a. Imaginen que trabajan desde casa. Escriben para revistas digitales y tienen una consulta de psicoterapia a trav&eacute;s de <em>Skype</em>. Adem&aacute;s, imaginen que son &ldquo;conocidas&rdquo;, o incluso &ldquo;viral&rdquo;, porque a los grandes medios les gustan las historias de gente &ldquo;con imagen&rdquo;, como estereotipo, que triunfa en las redes. Esas historias de &eacute;xito a trav&eacute;s de las nuevas tecnolog&iacute;as, ya saben. &iquest;Se lo imaginan?
    </p><p class="article-text">
        Ahora p&oacute;nganse en el caso de que una editorial, no muy grande pero tampoco peque&ntilde;a, les sugiere publicar un libro de &ldquo;psicolog&iacute;a para milenials&rdquo;. Esta editorial publica un poco de todo, manuales de autoayuda, libros de cocina, libros para hoteles, cosas as&iacute;. Digamos, como lo har&iacute;a el editor Mario Muchnick, que no es una editorial &ldquo;s&iacute;&rdquo; (de esas que priorizan la cultura por encima de la cuenta de resultados). &iquest;Qu&eacute; har&iacute;an? Les doy yo la soluci&oacute;n al acertijo: en el mejor de los casos, escribir <em><strong>"La locura como superpoder"</strong></em>.
    </p><p class="article-text">
        Con estas premisas, uno mirar&aacute; esc&eacute;ptico la colorida portada del libro, tendr&aacute; en mente la publicaci&oacute;n premiada de novelas de j&oacute;venes poetas de <em>Instagram </em>cuyo mayor valor literario reside en el n&uacute;mero de seguidores, leer&aacute; el subt&iacute;tulo 'Aceptar tus debilidades te hace m&aacute;s fuerte' y, al menos en mi caso, no comprar&aacute; el libro ni en broma, no vaya a ser que le d&eacute; sarpullido. Y, como tantas veces que uno se basa en prejuicios y generalizaciones, se hubiese equivocado, mucho.
    </p><p class="article-text">
        Tuve la suerte de 'tener' que leerme el libro, para conversar con su autora en la presentaci&oacute;n que hizo el pasado 22 de febrero en Libros Traperos, y me llev&eacute; una sorpresa de las buenas. Menos mal que nos equivocamos tant&iacute;simo. Menos mal, porque imagino que participar en la presentaci&oacute;n de un libro que te parezca malo debe ser una de las cosas m&aacute;s dif&iacute;ciles y m&aacute;s inc&oacute;modas que existan. Me hubiese gustado estar presente en la reuni&oacute;n de los responsables de la editorial cuando les lleg&oacute; el manuscrito del libro 'encargado'. Como en la reuni&oacute;n de los responsables de la 'Expo de Lisboa' que financiaron la pel&iacute;cula de Wim Wenders 'Lisbon story', en la que no aparece ni un solo 'monumento' de Lisboa, las localizaciones se corresponden con los arrabales, los descampados y los lugares m&aacute;s turbios de esa fant&aacute;stica capital. El libro de <strong>Jara A. P&eacute;rez L&oacute;pez</strong>, autora de esta improbable y sorprendente creaci&oacute;n, tambi&eacute;n es un paseo por las zonas oscuras y una denuncia implacable de los retratos edulcorados del paisaje del que se ocupa, en su caso Lisboa es el psiquismo humano. Si los avispados editores buscaban un libro de autoayuda tengo que decir que les sali&oacute; rana, porque es todo lo contrario y esto es de las mejores cosas que le puede pasar a un libro.
    </p><p class="article-text">
        Este libro es un itinerario personal desde el sufrimiento y el malestar hacia la psicoterapia, primero como paciente y luego como psicoterapeuta, aunque esta &uacute;ltima divisi&oacute;n se desdibuja constantemente. Casi un libro de viaje, en el que la autora se acompa&ntilde;a de lecturas, pacientes, y su propia psicoterapia y supervisiones. La autora describe malestares propios y ajenos, y se mete en camisas de once varas constantemente, enumera preguntas y dudas propias, evita recetas, hace un manifiesto honesto y v&iacute;vido de su posici&oacute;n ante la relaci&oacute;n terap&eacute;utica, su opci&oacute;n personal por la horizontalidad y su vivencia de las paradojas de la intervenci&oacute;n individual cuando se es consciente de que muchos malestares tienen relaci&oacute;n con condiciones sociales y determinantes estructurales ajenos al psiquismo. Uno puede imaginar el trabajo que tiene que haber supuesto escribir algo tan personal y que trasluce cuestiones tan &iacute;ntimas. Tambi&eacute;n puede imaginarse el logro que tiene que haber sido enfrentarse a las propias limitaciones, las reales y las fantaseadas, y poder utilizarlas para construir un texto tan potente que es capaz de soportar confusiones y dudas no resueltas.
    </p><p class="article-text">
        Como en todos los relatos de viaje aut&eacute;nticos, la cronista-viajera narra con su propio lenguaje ese tr&aacute;nsito, los paisajes por los que ha pasado y que ha hecho propios, porque est&aacute;n &ldquo;pasados por el cuerpo&rdquo; (esta expresi&oacute;n es de la autora), y no se limita a utilizar lo que otros dijeron antes ni tiene la necesidad de hacerlo en sus t&eacute;rminos porque los ha incluido en s&iacute; misma, los ha metabolizado, y est&aacute; en disposici&oacute;n de mostr&aacute;rnoslos con sus propias palabras, los de una chica joven, formada, con conciencia de sus propias carencias, que escribe en revistas digitales y es capaz de utilizar las redes sociales y las nuevas tecnolog&iacute;as como otros el l&aacute;piz y el papel.
    </p><p class="article-text">
        El resultado es un libro fresco, muy interesante, ameno, de lectura f&aacute;cil, aparentemente sencillo, al alcance de cualquier persona que haya intuido que las recetas para las cosas que nos pasan en la cabeza a los humanos, en el fondo, no sirven.
    </p><p class="article-text">
        Creo que a su autora le cuadran los versos de Gloria Fuertes &ldquo;Y convert&iacute; mis defectos/ en afectos/ y qued&eacute; tan guapa&rdquo;, pero aqu&iacute; el adjetivo guapa tiene un sentido mucho m&aacute;s rico y profundo que al comienzo del art&iacute;culo, claro.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix L. Crespo Ramos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/leer-el-presente/sorpresa-anti-autoayuda_132_1612798.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Apr 2019 06:00:00 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Por qué me ha fascinado `Clavícula´?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/fascinado-clavicula_132_3314749.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Estáis todos invitados, a leer</p><p class="subtitle">Clavícula</p><p class="subtitle">y a la charla. Incluidos profesionales"</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Estaba empezando la carrera de Medicina y mi hermana Mari me dijo que le dol&iacute;a el h&iacute;gado. Mi contestaci&oacute;n, desde la certeza, la autoridad y el conocimiento de unos meses de anatom&iacute;a fue &ldquo;el h&iacute;gado no duele, no tiene receptores para el dolor&rdquo;. Y su respuesta, &ldquo;pues a m&iacute;, s&iacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y bueno, tuvieron que pasar algunos a&ntilde;os, demasiados, para que me diese cuenta realmente de lo est&uacute;pido de mi respuesta.
    </p><p class="article-text">
        Luego me he acordado muchas veces del episodio. Cuando en Urgencias atend&iacute;a dolores que desafiaban a las &aacute;reas anat&oacute;micas, por supuesto, pero tambi&eacute;n cuando le&iacute; <em>La sociedad del cansancio</em>, de Byung-chul Han, con su referencia inicial al h&iacute;gado de Prometeo, condenado a que un ave se lo arrancase a trozos cada d&iacute;a para que se le regenerara durante la noche, y los ciclos infernales a los que nos vemos encadenados con frecuencia desde entonces.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n cuando le&iacute; <em>Clav&iacute;cula</em> record&eacute; la conversaci&oacute;n con mi hermana. Y las conversaciones igual de est&uacute;pidas por mi parte que he mantenido con much&iacute;simos pacientes, demasiados, con los que a veces me gustar&iacute;a disculparme, un poco como el protagonista de <em>Mi nombre es Earl</em> con su &ldquo;lista del karma&rdquo; por haberles impuesto una explicaci&oacute;n sobre lo que les ocurr&iacute;a antes de enterarme de lo que realmente les pasaba y de la explicaci&oacute;n que se daban a s&iacute; mismos.
    </p><p class="article-text">
        Como Marta Sanz no estaba delante cuando le&iacute; su libro, no tuve oportunidad de dejarme llevar por viejos h&aacute;bitos, por la tentaci&oacute;n de cortarla (de media los m&eacute;dicos tardamos unos veinte segundos en interrumpir a nuestros pacientes&hellip;) para contarle mi versi&oacute;n razonada, muy profesional y muy cient&iacute;fica, de lo que ella hab&iacute;a vivido. Menos mal.
    </p><p class="article-text">
        Porque la tentaci&oacute;n es mucha para quienes nos hemos entrenado en resolver problemas m&aacute;s que en escuchar quejas. Las quejas adem&aacute;s est&aacute;n muy mal vistas, son cosa de quejosos o quejicas, pero suelen tener mala fama porque se las confunde con otras cosas, cuando en realidad, como dice Julian Baggini en <em>La Queja</em>, deber&iacute;amos reivindicarlas y recuperar el derecho a los peque&ntilde;os lamentos tanto como a las protestas reivindicativas.
    </p><p class="article-text">
        Como profesional con poco tiempo y mucho trabajo uno tiende a buscar problemas con soluci&oacute;n. La vida es, o aparenta ser, mucho m&aacute;s f&aacute;cil cuando las cosas son sencillas. Y a uno le asaltan de vez en cuando las ganas de decir cosas tipo &ldquo;&iquest;Quiere consultar por la tos o por la rodilla? Elija&hellip;&rdquo; para no tener que afrontar que los pulmones y los cart&iacute;lagos forman parte de una misma realidad.
    </p><p class="article-text">
        Igual que, para desconsuelo del amante de lo simple, los terceros sin ascensor, las alergias al polen, el tabaquismo, la obesidad, las familias que no ayudan o estorban o son una carga o un apoyo o todo eso al mismo tiempo, la artrosis, la soledad y los trabajos extenuantes, que no dejan tiempo ni energ&iacute;as para cuidarse uno mismo y, la mayor&iacute;a de las veces, no dan dinero para hacer viajes gratificantes o dietas sanas, ni ofrecen siquiera la posibilidad de una identidad fuerte ligada a lo laboral, como contaba Sennett en <em>La corrosi&oacute;n del car&aacute;cter</em>.
    </p><p class="article-text">
        Las cosas son complejas aunque uno intente no escucharlas, y si no las escucha y las recuerda, y puede pensar luego en ellas es imposible que pueda construirse una imagen que sirva para ayudar a entender lo global desde lo fragmentario. Porque la vida es compleja y lo complejo siempre est&aacute; compuesto de partes, fragmentos, que se relacionan entre s&iacute;, generando un todo que necesita ser elaborado. Lo peor de las intervenciones que reducen a la simplicidad, es que impiden que tanto el profesional como el paciente elaboren esa imagen.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que me leo el relato fragmentario de <em>Clav&iacute;cula</em> pensando en estas cosas y en el heteropatriarcado, y en lo que dice Franco Berardi sobre el capitalismo que niega lo corporal y los afectos, y la diferenciaci&oacute;n que marca Santiago Alba Rico entre &ldquo;carne&rdquo;, que es lo que tienen los animales, y &ldquo;cuerpo&rdquo;, que es lo que tendr&iacute;amos los seres humanos por acci&oacute;n del lenguaje.
    </p><p class="article-text">
        Sylvia, una compa&ntilde;era escritora, me dice que eso es Chomsky. Concha, una poeta psicoanalista lacaniana, me dice, claro, que eso es Lacan. Yo no niego lo que me dicen y pienso tambi&eacute;n en una paciente que me pone al d&iacute;a de la serie <em>Puente viejo</em> cada vez que viene a consulta y que mejora cuando en su relato, de la serie, aparece &ldquo;la suegra mala&rdquo;, que es un personaje muy interesante y con muchos matices y, para ella, una identificaci&oacute;n que le viene muy bien, mucho mejor que cuando me hablaba de &ldquo;el cura joven&rdquo; que, sospecho, era una identificaci&oacute;n que ten&iacute;a mucho m&aacute;s que ver conmigo que con ella.
    </p><p class="article-text">
        Termino el libro de Marta Sanz entusiasmado. D&aacute;ndole vueltas al p&aacute;rrafo en el que la autora dice con iron&iacute;a &ldquo;qu&eacute; caras les salimos las locas a la seguridad social&rdquo;. D&aacute;ndole vueltas a ese &ldquo;locas&rdquo; que en realidad hace referencia a las mujeres que , una y otra vez a lo largo de la historia de la medicina, han sufrido tratamientos inservibles, para cosas que no eran enfermedades, confrontando a los m&eacute;dicos con los l&iacute;mites de sus conocimientos y lo inadecuado de las narraciones prefabricadas que han manejado para ellas.
    </p><p class="article-text">
        En medio de este entusiasmo no me puedo callar y machaco a mis compa&ntilde;eros con el libro de Marta Sanz. Creo que para ellos es un alivio que al menos haya cambiado de libro y no siga con lecturas de la Dra. Rita Charon y su m&aacute;ster en &ldquo;Medicina Narrativa&rdquo; de la Universidad de Columbia, inalcanzable (salvo que alguien nos financie un a&ntilde;o en Nueva York) pero con una amplia bibliograf&iacute;a recomendada que vamos adquiriendo y traduciendo poco a poco.
    </p><p class="article-text">
        Que tienen que leerlo, que es fant&aacute;stico.
    </p><p class="article-text">
        Y termino proponi&eacute;ndoles que pongamos algo de dinero para invitar a la autora a Murcia que, como cuenta Luis L&oacute;pez Carrasco en su art&iacute;culo en relaci&oacute;n a quienes hacen cine, los escritores tambi&eacute;n est&aacute;n en precario y seguro que salimos a poco. Y as&iacute; hablamos con ella y comentamos lo que ha escrito y lo que nosotros hemos le&iacute;do. Al tiempo, se lo proponemos a otras personas, compa&ntilde;eros de un curso de escritura, amigos, familiares&hellip; Un <em>crowdfunding</em> de andar por casa que nos evita el, en otras ocasiones anteriores ya infructuoso, in&uacute;til trabajo de solicitar financiaci&oacute;n a instituciones que tienen sus propias limitaciones para entender de qu&eacute; les hablamos.
    </p><p class="article-text">
        Para m&iacute; sorpresa, a mis compa&ntilde;eros y al resto de gente les parece buena idea no solo poner dinero, sino ponerlo para que la charla sea p&uacute;blica y gratuita y abierta a todo el mundo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Abierto a todo el mundo, incluidos profesionales de la salud&rdquo;, escribimos. Y Javi, un amigo, me dice que suena raro puesto as&iacute;. Pero est&aacute; muy pensado, le digo, pensado antes de escribirlo o escrito despu&eacute;s de pensarlo, que dir&iacute;a Rajoy, y la extra&ntilde;eza surge de poner por delante de los profesionales a &ldquo;todo el mundo&rdquo;. Pero de eso va la cosa.
    </p><p class="article-text">
        Contactamos con Marta Sanz a trav&eacute;s de Miguel &Aacute;ngel Hern&aacute;ndez y Leonardo Cano. Contactamos con Lola L&oacute;pez Mondejar, la mejor interlocutora que podr&iacute;amos imaginar para dialogar con Marta, en su doble papel de escritora y psicoanalista. Releo estos d&iacute;as p&aacute;ginas sueltas de <em>Una espina en la carne. Psicoan&aacute;lisis y creatividad</em>, uno de sus &uacute;ltimos libros, y sonr&iacute;o para m&iacute; mismo imaginando ya la charla. Contactamos con el Hospital Reina Sof&iacute;a, porque nos pareci&oacute; simb&oacute;lico que fuese en un hospital, templo de lo biotecnol&oacute;gico, donde se desplegase un discurso que habla de lenguaje y de relatos, de lo subjetivo del malestar frente a lo &ldquo;objetivable&rdquo;. Simb&oacute;lico y un poco subversivo quiz&aacute;. Y todos ellos dijeron que s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que el pr&oacute;ximo jueves, 29 de junio, a las 20h, podremos charlar con Marta y con Lola sobre <em>Clav&iacute;cula</em>, en el Sal&oacute;n de Actos del Hospital Universitario Reina Sof&iacute;a, en Murcia.
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute;is todos invitados, a leer <em>Clav&iacute;cula</em> y a la charla. Incluidos profesionales.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Félix L. Crespo Ramos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/fascinado-clavicula_132_3314749.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Jun 2017 16:49:34 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Por qué me ha fascinado `Clavícula´?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Marta Sanz,Hospitales,Literatura]]></media:keywords>
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