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    <title><![CDATA[elDiario.es - Mariu Cánovas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/mariu_canovas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Mariu Cánovas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[#mentoo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mentoo_132_5956519.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1d3114cf-8daf-422f-9abc-5ccdb0f8f0a1_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="#mentoo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estar en contra de que los hombres entren a formar parte del feminismo es un craso error. Asambleas feministas a las que a los hombres se les prohíbe el paso están cayendo en los mismos tipos de errores que los del patriarcado</p></div><p class="article-text">
        En estos tiempos pand&eacute;micos, nos confinamos en nuestras casas aterrorizados por un virus que no conocemos y, sin embargo, los casos de violencia dom&eacute;stica se han disparados, pues somos portadores de otro virus a&uacute;n m&aacute;s letal. Un virus que conocemos desde hace mucho tiempo pero que poca gente quiere mirar de frente. Estoy hablando del virus del patriarcado.
    </p><p class="article-text">
        Dicho t&eacute;rmino se posiciona como un ataque hacia los hombres, pues existe una gran parte de la sociedad que no tiene ni pajorera idea de lo que es o lo que significa. Patriarcado no es sin&oacute;nimo de lo masculino, como feminismo no lo es de matriarcado.
    </p><p class="article-text">
        En los &uacute;ltimos a&ntilde;os han explotado diversos movientos feministas que a&uacute;llan venganza para las mujeres, y en el mejor de los casos, reparaci&oacute;n y reconocimiento.
    </p><p class="article-text">
        Podr&iacute;amos decir sin lugar a dudas que uno de ellos es el #metoo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; es el #metoo sino una salida del armario, de un espacio cerrado? El aut&eacute;ntico #metoo s&oacute;lo busca hablar.
    </p><p class="article-text">
        El #metoo puede ser muy ambivalente. Puede empoderar o estigmatizar, e incluso las dos cosas al mismo tiempo.
    </p><p class="article-text">
        La mujer que asume hacer p&uacute;blica su historia personal est&aacute; de alguna manera haciendo una criba brutal de las personas que forman parte de su vida. Creo sinceramente que una mujer puede conocerse mejor a s&iacute; misma gracias a esta letra escarlata. Pues las personas que se quedan a tu lado, funcionan como espejos de uno.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n puede ser un arma de doble filo, pues mucha gente sigue el movimiento #metoo como una mera moda. En el momento que Zara empez&oacute; a fabricar camisetas con pobres mensajes feministas, m&aacute;s cerca del eslogan que del mensaje, hay algo que huele a chamusquina. Y es que el capitalismo siempre parasitar&aacute; los movimientos u acciones que tengan resonancia y marquen una tendencia.
    </p><p class="article-text">
        Por este motivo, tambi&eacute;n, conviene preguntarse si esta diferenciaci&oacute;n entre los que apoyan y los que no es realmente fiel a la realidad de la mujer que lleva el #metoo como lema que conduce su vida.
    </p><p class="article-text">
        En cualquier caso, aunque no tengamos las respuestas debemos plantearnos esto al hacernos las preguntas.
    </p><p class="article-text">
        El #metoo tiene, a mi juicio, un problema: no tiene en cuenta a la otra parte.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; entendemos por la otra parte? Hombres y agresores. Hombres que han padecido tambi&eacute;n abusos y que ni siquiera pueden hablar entre ellos, pues su virilidad mal entendida ser&iacute;a puesta en peligro. Agresores que no son m&aacute;s que v&iacute;ctimas de otro antiguos agresores y que han dejado que el vac&iacute;o se llene de dolor y destrucci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hemos llegado a un momento hist&oacute;rico en la sociedad donde la sexualidad tal y como llevamos siglos conoci&eacute;ndola, o decret&aacute;ndola, est&aacute; completamente patas arriba. Y esto la hostia.
    </p><p class="article-text">
        Una fusi&oacute;n entre lo masculino y lo femenino es necesaria. La mujer debe acoger al hombre en su regazo, pues &eacute;l tambi&eacute;n ha sido maltratado por la cultura patriarcal.  Un hombre que no necesita rebajar a una mujer, ni exorcizar sus virtudes femeninas, lo habr&aacute; entendido todo de esta vida.
    </p><p class="article-text">
        Estar en contra de que los hombres entren a formar parte del feminismo es un craso error. Asambleas feministas a las que a los hombres se les proh&iacute;be el paso est&aacute;n cayendo en los mismos tipos de errores que los del patriarcado. Estamos hablando aqu&iacute; de matriarcado. Una aut&eacute;ntica pena pues si queremos combatir el machismo &iquest;qui&eacute;n mejor que un hombre para hablarnos de &eacute;l? A los amigos hay que tenerlos cerca, y a los enemigos a&uacute;n m&aacute;s cerca. Hay que entrar dentro del sistema para hacerlo explotar desde dentro.
    </p><p class="article-text">
        Es as&iacute; como el feminismo se posiciona de forma opuesta y dicot&oacute;mica. Desgraciadamente, m&aacute;s guerras s&oacute;lo dan lugar a m&aacute;s guerras. As&iacute; no se descansa.
    </p><p class="article-text">
        Romper el silencio de la palabra de la mujer no puede significar la exclusi&oacute;n de la palabra masculina. Opino que es por este motivo que muchos hombres no s&oacute;lo no apoyan, sino que repudian el feminismo actual, sus diversos movimientos, y se escandalizan ante la tendencia #metoo. Ellos se est&aacute;n sintiendo a su vez atacados, pues muy pocos tienen la suerte de entender que ellos no son como sus propios padres, que maltrataron a sus madres y hermanas. Las mujeres de su vida.
    </p><p class="article-text">
        Que la virilidad no es machismo y puede expresarse en m&uacute;ltiples facetas. Que la mujer a su vez puede hacer gala de su propio ser masculino sin que su feminidad se vea afectado por ello.
    </p><p class="article-text">
        El movimiento #metoo pone por oposici&oacute;n otra letra escarlata en los hombres, y no creo que &eacute;ste deba ser el cometido. El objetivo debe ser el di&aacute;logo y no echar m&aacute;s le&ntilde;a al fuego.
    </p><p class="article-text">
        Las mujeres que hemos abrazado este movimiento abrazamos, o yo por lo menos, a los hombres y a nuestros agresores con compasi&oacute;n. Una especie de 'perd&oacute;nalos se&ntilde;or porque no saben lo que hacen'.
    </p><p class="article-text">
        Es cierto que sigue siendo muy duro para una mujer mostrarse tal como es en la sociedad patriarcal. Si una mujer es demasiado inteligente, si no adopta un rol pasivo, es muy f&aacute;cil que los hombres de a su alrededor la menosprecien de forma inconsciente en la mayor parte de casos.
    </p><p class="article-text">
        Una mujer reci&eacute;n violada que se muestra digna y fuerte en su examen m&eacute;dico, que no se deja mecer como si fuera una mu&ntilde;eca mona y a su vez rota, corre el riego de irse por la puerta a coger el metro sola en busca de los ansiol&iacute;ticos prescritos en vez de ser enviada directamente a un centro de atenci&oacute;n para que descanse.
    </p><p class="article-text">
        Por innumerables ejemplos como &eacute;stos el feminismo se radicaliza y clama venganza.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco es de extra&ntilde;ar.
    </p><p class="article-text">
        Pero debe existir en alg&uacute;n sitio, de alguna manera, un t&eacute;rmino medio.
    </p><p class="article-text">
        Cabe siempre preguntarse por qu&eacute;, y qu&eacute; hay detr&aacute;s de una agresi&oacute;n. Si tratamos a los agresores como monstruos, y los excluimos socialmente, este problema nunca se solucionar&aacute;, pues nunca entenderemos los verdaderos motivos del silencio que ahoga.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, es m&aacute;s, la raz&oacute;n por la que se habla no deber&iacute;a ser el se&ntilde;alar al agresor, sino m&aacute;s bien a las agresiones. La conciencia se despierta para que &eacute;stas se identifiquen y se haga algo al respecto como remediarlas o prevenirlas en un futuro. M&aacute;s peligrosos que los agresores son los c&oacute;mplices, aquellos que miran a otro lado en absoluto estado de negaci&oacute;n. El estado de indiferencia, la falta de empat&iacute;a y di&aacute;logo es lo que nos jode la vida. Tanto a hombres como a mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Pues los hombres tambi&eacute;n son v&iacute;ctimas. S&iacute;, los hombres tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hag&aacute;monos un favor como sociedad. Empezemos a usar el #mentoo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariu Cánovas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/mentoo_132_5956519.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 08 May 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[#mentoo]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Creer creativamente]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/creer-creativamente_132_5950783.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/55d97ef5-41ba-4e26-acaa-6f5b737f815f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Creer creativamente"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No nos atrevemos a admitir que tenemos miedo del mañana, o incluso del presente mismo, como si alguna vez realmente hubiéramos tenido el control sobre nada</p></div><p class="article-text">
        No me puedo creer que haya alguien que lleve bien el confinamiento.
    </p><p class="article-text">
        Y ojo, me parece maravilloso que exista la actitud de querer aprovechar este tiempo suspendido en nosotros mismos para ser mejores: leer esos libros, escuchar esos podcast, hacer yoga, y muchas otras cosas sin&oacute;nimos de bienestar y cari&ntilde;o hacia uno mismo. Yo creo que optimizar el tiempo no es sin&oacute;nimo de quererse. Yo creo que tiene m&aacute;s bien que ver con el d&aacute;rselo y tom&aacute;rselo. Alg&uacute;n tipo de anarqu&iacute;a, algo que se aleja de lo que los dem&aacute;s te aconsejan hacer. Vivir la vida por una o uno mismo.
    </p><p class="article-text">
        El problema, a mi juicio, viene cuando nos imponemos hacer esas cosas para &ldquo;estar bien&rdquo; a todo precio, obviando por completo el hecho de que todo aislamiento nos lleva a una de las situaciones m&aacute;s dif&iacute;ciles por las que pasa cualquier ser humano: enfrentarse con uno mismo.
    </p><p class="article-text">
        No puedo dejar de insistir aqu&iacute; en la gran oportunidad que tenemos en nuestras manos. Una de oro, para conocerse a uno mismo, saber qui&eacute;n es uno, con lo bueno y con lo malo. Y a trav&eacute;s de la tristeza, y a veces la desesperaci&oacute;n, aceptarlo.
    </p><p class="article-text">
        Es la &uacute;nica forma de cambiar a mejor. No porque uno sea tocado por una varita m&aacute;gica y se convierta en la imagen de esa influencer que tanto sigue por Instagram. Si no porque desde la conciencia, puede hacer elecciones, tomar nuevas rutas. Con enorme dificultad, pero se hace.
    </p><p class="article-text">
        Existe esa posibilidad. Est&aacute; ah&iacute;, la tomas o la dejas. Como las lentejas. No eres ni mejor ni peor persona, eres t&uacute; de otra manera.
    </p><p class="article-text">
        Desde mi opini&oacute;n de mierda, considero que en la sociedad occidental, nos consideramos muy avanzados en muchas cosas y sin embargo somos como ni&ntilde;os que nunca han llegado a hacerse adultos de verdad en la mayor&iacute;a de casos. Los ind&iacute;genas nos dan mil vueltas con rituales de iniciaci&oacute;n a la era adulta, donde, qu&eacute; casualidad, la propia tribu o familia le hacen aut&eacute;nticas perrer&iacute;as al adolescente en cuesti&oacute;n. Y nosotros, nos llevamos las mano a la cabeza, los consideramos &ldquo;atrasados&rdquo; y salvajes.
    </p><p class="article-text">
        Nos cuesta mirarnos de frente y admitir que no sabemos soportar el dolor de la vida. Entonces lloramos y pataleamos como beb&eacute;s porque las cosas no son como querr&iacute;amos, y entonces nos lanzamos de cabeza a anestesiarnos con todo lo que haya a nuestro alcance... Desde drogas psqui&aacute;tricas o no psiqui&aacute;tricas, legales o no legales, hipersocializaci&oacute;n en redes o no redes sociales, llamadas telef&oacute;nicas, limpiar como si no hubiera un ma&ntilde;ana, tele, neftlix, libros, sexo, comida.... Y ponga aqu&iacute; en la lista cualquier cosa que no sea mirar a una esquina vac&iacute;a digiriendo tu propia mierda o consumir. Consumo o muerte.
    </p><p class="article-text">
        Me juego el cuello a que nunca en la vida ha habido tantas recetas de benzodiacepinas, ansiol&iacute;ticos, en toda la historia de Francia y Espa&ntilde;a. El problema queridos amiguicos, es que &eacute;stas anclan el trauma en el cerebro, y lo que crees que est&aacute;s superando... Es un espejismo. Y, con el tiempo, volver&aacute; a ti con m&aacute;s fuerza, escondi&eacute;ndose bajo un comportamiento que boicotea tu felicidad, tu instante presente. No se trata de no hacer nada, pero lo que haga lo que se haga, no estar&iacute;a de m&aacute;s hacerlo con un m&iacute;nimo de conciencia.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad occidental consume m&aacute;s que crea, y pensamos que las comodidades har&aacute;n el viaje m&aacute;s llevadero, cuando en realidad se trata m&aacute;s bien de todo lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        No dejamos espacio a la madre creatividad que clama en el fuero interno de cada uno por salir a rescatarnos. Pensamos que sabemos o podemos ayudar a los dem&aacute;s cuando ni siquiera sabemos hacerlo hacia nosotros mismos.
    </p><p class="article-text">
        Estamos asistiendo al fin del mundo tal y como lo conoc&iacute;amos y actitudes bonicas del t&oacute; como criticar al vecino, multar a casco porro, la avaricia y la depredaci&oacute;n est&aacute;n haciendo su aparici&oacute;n. Vamos listos de papeles, la verdad. No nos atrevemos a admitir que tenemos miedo del ma&ntilde;ana, o incluso del presente mismo, como si alguna vez realmente hubi&eacute;ramos tenido el control sobre nada.
    </p><p class="article-text">
        Que los gobiernos van cambiando la ley a golpe de decreto por d&iacute;a mientras te dicen que s&iacute;, que puedes sacar a tu hijo a que le de un poco el aire, pero no a un parque o a un espacio verde, sino al supermercado y a la farmacia. All&iacute; donde se compran los dos s&iacute;mbolos m&aacute;s grandes que un ser humano puede traducir como protecci&oacute;n: comida y remedio. Pap&aacute; y Mam&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        Luego nos dar&aacute;n migajas como poder sacarlos al parque y daremos botes de alegr&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El gobierno es mi pastor, nada me falta.
    </p><p class="article-text">
        Estando como estamos, en estado de negaci&oacute;n completo, compraremos a nuestros padres arquetipales a cualquier precio, y nos quedaremos tranquilitos en casa, sin rechistar. Tendremos la hipocres&iacute;a de poner a nuestros mayores como excusa, cuando las residencias de ancianos se han convertido en unos de los negocios m&aacute;s redondos en los &uacute;ltimos 5 a&ntilde;os. Aplaudiremos a nuestros h&eacute;roes a las 20:00, el sonido de las palmas romper&aacute; el silencio mientras nos olvidamos de que nosotros, tal vez lo seamos tambi&eacute;n. Pero c&oacute;mo vamos a atrevernos a eregirnos como tal, si no estamos trabajando, o no lo suficiente, si no estamos siendo lo suficientemente productivos para mantener esta sociedad de drones y 5G. Celebraremos con gran alegr&iacute;a las migajas que los diferentes gobiernos nos proporcionan, como un padre condescendiente que ahora te deja salir a hacer deporte.
    </p><p class="article-text">
        Nos encontramos en las manos de la desinformaci&oacute;n m&aacute;s dram&aacute;tica que haya vivido nunca el ser humano: el exceso de informaci&oacute;n mata la informaci&oacute;n. Somos rehenes de algoritmos que alimentan nuestro propio ego infantil, d&aacute;ndonos lo que necesitamos saber. Algo que se aleja bastante del concepto de verdad. Par&aacute;dojica, e  infantil, es nuestra relaci&oacute;n con el concepto de &ldquo;verdad&rdquo;: queremos saberla pero nadie quiere mirarla de frente.
    </p><p class="article-text">
        El estado de negaci&oacute;n tan grande que vive la sociedad occidental habla mucho de ese deseo inherente en todos por permanecer en el limbo de la infancia. Aceptar la incompetencia de nuestros pol&iacute;ticos, tragarnos medidas de confinamiento completamente incoherentes en las que las que se favorecen a los fuertes en la econom&iacute;a, erradicando en mayor parte los atisbos de una identidad propia que pueda ser tejida por los aut&eacute;nticos autores de nuestro d&iacute;a a d&iacute;a  (aut&oacute;nomos, peque&ntilde;a y mediana empresa, servicios, &eacute;tc...)
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Era necesario confinar a la poblaci&oacute;n entera en vez de a la poblaci&oacute;n de riesgo o inmunodeficitaria?
    </p><p class="article-text">
        Total no habr&iacute;a mucha diferencia, pues hace ya bastante tiempo que tenemos a nuestros mayores y nuestros ni&ntilde;os dados de lado, e ignorados, socialmente.
    </p><p class="article-text">
        Viejos que pasan sus &uacute;ltimos a&ntilde;os de vida mirando una pantalla de televisi&oacute;n y ni&ntilde;os que juegan solos, o en el mejor de los casos teniendo como referentes a otros ni&ntilde;os como ellos mismos.
    </p><p class="article-text">
        Si esta crisis no nos hace adultos de una vez, qu&eacute; gran oportunidad habremos desperdiciado.
    </p><p class="article-text">
        Y no nos damos el derecho, no nos permitimos ser ese adolescente rebelde que necesita, que debe, poner en cuesti&oacute;n a la autoridad, reaccionado, tomando las riendas de su propia vida en la medida de lo que pueda.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; es ser adulto? Saltar al vac&iacute;o, darse cuenta de que ya no hay sost&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y desde ah&iacute;, poder llorar nuestra impotencia, nuestra ignorancia o nuestro exceso de lucidez.
    </p><p class="article-text">
        No podemos esperar a que las grandes multinacionales controlen nuestras vidas a trav&eacute;s de las inumerables puertas giratorias y lobbies. Y no habr&aacute; suficiente yoga en el mundo que pueda gestionar lo que no debe ser silenciado: rabia y tristeza. Si la rabia nos ayuda a pasar a la acci&oacute;n, la depresi&oacute;n es justa y necesaria al haber matado al padre. Una especie de met&aacute;fora niezstchiana que poca gente llega a comprender.
    </p><p class="article-text">
        Llorar el miedo, la muerte del sentirse seguro.
    </p><p class="article-text">
        Llorar la verg&uuml;enza, la muerte del sentirse capaz.
    </p><p class="article-text">
        Llorar la tristeza, la muerte del sentirse pleno y vivo.
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; es donde, para m&iacute;, entra la espiritualidad, ya sea desde una perspectiva religiosa, u otra mucho m&aacute;s interesante... a trav&eacute;s del arte.
    </p><p class="article-text">
        Los caminos son m&uacute;ltiples y depende de cada uno.
    </p><p class="article-text">
        La espiritualidad es sacar fuerzas de donde sea. La espiritualidad es aceptar la mierda. La espiritualidad es el acto m&aacute;s revolucionario contra este mundo que oprime el pecho y no nos permite ni llorar ni patalear.
    </p><p class="article-text">
        Mucha gente se r&iacute;e de la espiritualidad, pero es la droga m&aacute;s poderosa del mundo.
    </p><p class="article-text">
        Te provee de una direcci&oacute;n en el camino, te ayuda a seguir un poquito m&aacute;s, y un poquito m&aacute;s y un poquito m&aacute;s. Te ayuda a ayudar al vecino y no a cerrarle la puerta en la cara.
    </p><p class="article-text">
        Mucha gente se r&iacute;e de la espiritualidad, pero ya en la cumbre de Kioto sab&iacute;amos todos que el planeta se iba a tomar por culo y sin embargo poco se ha ido haciendo al respecto, teniendo los m&aacute;s grandes avances tecnol&oacute;gicos y cient&iacute;ficos en nuestras manos... Pero siempre en las manos equivocadas.
    </p><p class="article-text">
        La ciencia es importante s&iacute;, dir&iacute;a que imperativa. Pero no va a ninguna parte sin algo de espiritualidad. Sin algo de coraz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A los hecho me remito.
    </p><p class="article-text">
        Todas las investigaciones cient&iacute;ficas poco har&aacute;n por salvar a la humanidad en manos de las farmac&eacute;uticas, por ejemplo. No habr&aacute; presupuesto suficiente en el mundo para el I+D si &eacute;ste no se encamina a que sus logros beneficien a unos pocos. Somos una sociedad que ha maltratado a locos l&uacute;cidos y a artistas, menospreciando el papel tan importante que tiene en nuestras vidas el arte y la cultura, neg&aacute;ndoles su valor de forma remunerada (o por lo menos equitable), releg&aacute;ndoles socialmente a un estatus poco comparable al de un m&eacute;dico que salva vidas. Espero, sinceramente, que nos demos cuenta, ahora m&aacute;s que nunca, que sin el arte y la creatividad no somos nada ni nadie. Que la espiritualidad entendida de esta forma es lo &uacute;nico que nos puede salvar la vida aqu&iacute; y ahora.
    </p><p class="article-text">
        El arte, la cultura, la creatividad nos ayuda a entendernos y a entender a los dem&aacute;s, nos conecta con otras personas a las que ni siquiera mirar&iacute;amos por nuestros prejuicios sociales, nos reconforta en las horas m&aacute;s oscuras, nos da fuerzas para dar esos pasos y romper esas cadenas que tanto nos duelen y pesan, nos saca a jugar al recreo de nuestra alma. La creatividad, ya sea la propia o la de otros, del tipo que sea, es la &uacute;nica fe a la que podemos aferrarnos.
    </p><p class="article-text">
        Pocos saldr&aacute;n resilientes de una experiencia de muerte tan grande como la que estamos viviendo sin algo de sentido cr&iacute;tico y de creatividad para sobrellevar las ostias como panes que nos estamos llevando.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que s&iacute;, hago una llamada a la fe, a la creatividad, o a echarle un par, o a echarle un par para tener fe de forma creativa. La combinaci&oacute;n de los productos no deber&iacute;a alterar lo que no dejar&aacute; de ser siempre, si no un buen resultado, un resultado un poco mejor.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ndo fue la &uacute;ltima vez que rezaste?
    </p><p class="article-text">
        Un rosario, o una canci&oacute;n cantada a grito pelao en la cocina.
    </p><p class="article-text">
        Una l&aacute;grima que cae tibia a un ritmo que ni siquiera t&uacute; comprendes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariu Cánovas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/creer-creativamente_132_5950783.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 28 Apr 2020 04:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Creer creativamente]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Queda declarado el Estado de Gracia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/queda-declarado-gracia_132_1001297.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef44daee-7071-40cf-aba7-57f7b7e4d7b9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Queda declarado el Estado de Gracia"></p><p class="article-text">
        Otro d&iacute;a m&aacute;s de probablemente muchos: otra p&aacute;gina en blanco.
    </p><p class="article-text">
        Un blanco a modo de vac&iacute;o en el que se inscribe toda la incertidumbre en forma de todo el tiempo del mundo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ese tiempo que tanto se ha parado es la gran huelga contra este sistema que llevamos en danza a pesar de nosotros, de nuestra propia salud, de nuestras familias, de nuestro amor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ha llegado el momento de producir amor, porque no queda otra.
    </p><p class="article-text">
        Esa luz que se cuela desafiante a trav&eacute;s de la ventana, dici&eacute;ndote, record&aacute;ndote, que la vida se impone un d&iacute;a m&aacute;s, y le da igual tu miedo. El sol que sale cada ma&ntilde;ana no entiende de tu miedo.
    </p><p class="article-text">
        No entiende de tu miedo, no sabe lo que es. No sabe lo que es que tengas que coger el coche para ir ah&iacute; fuera, a los &uacute;nicos sitios donde podemos ir: hospitales, farmacias y supermercados.
    </p><p class="article-text">
        La enfermedad es maestra y es mensajera de ese astro m&iacute;tico del cual nos nutrimos pero que no podemos tocar.
    </p><p class="article-text">
        Se dice que Dios cre&oacute; el mundo con ayuda del mal.
    </p><p class="article-text">
        Seremos refugiados en nuestras casas, tendremos que entrar a la inc&oacute;moda zona de nuestras propias almas. Con los pies en los suelos de aquello que en un espacio f&iacute;sico llamamos hogar, levantaremos las palmas de las manos hacia arriba, hacia el cielo que se nos prometi&oacute; ah&iacute; fuera, desde el mismo d&iacute;a que aparecimos entre los muslos de nuestras madres.
    </p><p class="article-text">
        La radio demasiado alta del vecino, el sonido sordo y absurdo de las heces de tu pareja chocando contra el agua del WC, el ritmo del aire que entra y sale de los pulmones de tus hijos, la voz mon&oacute;tona de esas noticias de esa televisi&oacute;n que nunca querr&iacute;amos haber escuchado son ahora los sonidos a los que nos aferramos como sin&oacute;nimo de peque&ntilde;os milagros que te dice, que te recuerdan, que tu fe pende de un hilo que no sabes a d&oacute;nde te llevar&aacute; en cada segundo que pasa.
    </p><p class="article-text">
        Un reloj cuyas manecillas se han puesto en huelga, te dicen, te recuerdan, que los latidos de tu coraz&oacute;n marcan ahora el tiempo. Y nosotros, incr&eacute;dulos, que cre&iacute;amos que la tecnolog&iacute;a y la ciencia nos salvar&iacute;an, asistimos a la necesidad por primera vez a rezar con estas palmas de las manos abiertas a ese cielo que se nos proh&iacute;be.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Ahora tenemos Tiempo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tiempo para poder contemplar que no hay tiempo. Bienvenidos todos al momento en el que la paradoja se contrae sobre s&iacute; misma, cual c&iacute;rculo perfecto, sin que sepamos ni d&oacute;nde empieza ni acaba. Ya no tenemos prisa a la hora de contemplar los jardines interiores de nuestro esp&iacute;ritu.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Podemos, ahora, contemplar las plantas seguir adelante o morir. Por fin podemos dejar que nuestros hijos jueguen sin el timbre del recreo. Podemos, incluso, inventarnos nuevos cuentos donde nosotros elegiremos el final. Podemos leer ese libro que se resist&iacute;a en nuestra mesilla, podemos ver otro episodio m&aacute;s, y otro, y otro. Podemos hacer Skype en grupo. Podemos escribir esas cartas que ped&iacute;an salir de nuestros corazones y que, cobardemente, guard&aacute;bamos recelosamente creando una met&aacute;stasis de malestar en nuestros cuerpos.
    </p><p class="article-text">
        Podemos ser generosos y hacer lo que sabemos hacer para ayudar a aotros&nbsp;con una conexi&oacute;n wifi y datos mediante. Podemos maquillarnos como la &uacute;ltima princesa de Mongolia y pasear en pijama, bellos en nuestro imaginario, que se concretiza en el espacio cerrado de pasillo que nos lleva del cuarto de ba&ntilde;o al sal&oacute;n. Podemos fijarnos en qu&eacute; ingredientes utilizar para comer bonito, si es que tenemos la suerte de que se encuentren en nuestras, de momento, despensas llenas. Podemos masticar despacio. Podemos estirar esos m&uacute;sculos sobre esa esterilla de Decahtlon que nunca utilizaste. Podemos escuchar ese &aacute;lbum de cabo a rabo. Podemos usar esas acuarelas del Tiger, y pintar algo que probablemente no sea suficiente.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Y si no nos gusta, lo tiraremos a la basura, si es que hay alguien para recogerla.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Porque podemos empezar otro.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Podemos hacer esa llamada. Podemos echarnos esa siesta. Podemos trabajar desde casa sin la culpabilidad de que otros no lo hacen. Podemos pensar en otros, dejando definitivamente a un lado ese ombligo nuestro que chilla &ldquo;Mam&aacute;, Mam&aacute;&rdquo;, incesantemente, sabiendo que &eacute;sta ya nunca volver&aacute; a casa. Podemos perdonar, y decirle a esa herida que ya fue, que ya sangr&oacute; demasiado tiempo. Podemos ponernos en lugar de las personas que huyen de una guerra y que hemos amontonado en nuestras fronteras a base de gases lacrim&oacute;genos hacen llorar a sus hijos.
    </p><p class="article-text">
        Podemos dejar pasar los momentos como agua que corre entre los dedos de las manos que se introducen en un r&iacute;o invisible que pasa por al lado de tu cama. Podemos dejarnos la pastillas o tomarlas. Podemos masturbarnos con la cabeza bien alta. Podemos acoger a un amigo que no vemos desde hace 10 a&ntilde;os en nuestro sof&aacute;, o podemos ser ese amigo que va a dormir en el sof&aacute;. Podemos hacer ni&ntilde;os como acto de resistencia y fe ante un mundo que est&aacute; lanzando un grito de agon&iacute;a. Por fin podemos, a no ser que seamos los guerreros elegidos para esta aventura y, llevando una mascarilla, transportaremos a personas a reunirse con su tribu &iacute;ntima y personal, elegida, haremos pasar comida por un &ldquo;bip&rdquo; que indica que tenemos dinero a&uacute;n para pagarla, tomaremos el pulso en los hospitales de aquellos que tosen en nuestra cara, vigilaremos el sue&ntilde;o de los que no tienen a nadie y pasaremos la &uacute;ltima caja de paracetamol por una rendija. Podemos priorizar qu&eacute; queremos hacer, y con quien, y c&oacute;mo.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Podemos decir que, por fin, tenemos la gran huelga que el capitalismo necesitaba.
    </p><p class="article-text">
        Ese tiempo que tanto se nos ha negado y que tanto necesit&aacute;bamos, para pararnos, para mirar adentro, para producir algoritmos en forma de un amor que es diferente a cualquier cosa que hayamos amado antes.
    </p><p class="article-text">
        La enfermedad es maestra y es mensajera, y si los gobiernos no escuchaban nuestras plegarias de darnos una vida, no s&eacute; si mejor o peor, sino distinta, algo que tiene las medidas de un Dios s&iacute; lo ha hecho.
    </p><p class="article-text">
        La naturaleza nos ha dado la bofetada m&aacute;s grande y s&oacute;lo podemos dar las gracias por este castigo.
    </p><p class="article-text">
        La alquimia de los elementos impredecibles nos han regalado este virus que se corona en nuestros inconscientes, mandando un mensaje de cambio.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que podamos aceptarlo, pasaremos momentos de desesperaci&oacute;n, chillaremos y daremos golpes cuando no seamos capaces de permitir que las l&aacute;grimas hablen de este vac&iacute;o, esta p&aacute;gina en blanco, que, otro d&iacute;a m&aacute;s, atravesaremos como ese equilibrista que nunca pensamos que llegar&iacute;amos a ser.
    </p><p class="article-text">
        Y ah&iacute;, justo ah&iacute;, nos daremos cuenta de que estamos vivos.
    </p><p class="article-text">
        La vida no es previsible, y tal vez, con algo de fe, podamos nosotros tambi&eacute;n aprender de su bendita anarqu&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;Se ha decretado un estado de alarma, as&iacute; lo llaman las autoridades, pero nosotros podemos llamarlo estado de gracia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariu Cánovas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/queda-declarado-gracia_132_1001297.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 22 Mar 2020 05:00:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Queda declarado el Estado de Gracia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Murcia,Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las pastillas, entre comillas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/pastillas-comillas_132_1398221.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9f2df098-0535-4e27-be93-afad4c10bad2_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las pastillas, entre comillas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pienso en todos esos padres que llegan como pueden a fin de mes, o a casa después de jornadas de ocho horas en el mejor de los casos, puteados por su jefe o sus propios compañeros de curro, y se encuentran con la papeleta de tener a un niño completamente fuera de sí, desaforado</p><p class="subtitle">Las anfetaminas no tienen por qué ser pertinentes en la crianza de unos niños claramente diferentes al resto: lo que es pertinente aquí es la creatividad y la compasión</p></div><p class="article-text">
        Tenemos a un hombre, bien vestido, de gesto amable y apacible cont&aacute;ndonos una historia, la suya, la de su infancia. &Eacute;l solo en su sill&oacute;n de Ikea delante de un p&uacute;blico normativo y bastante alineadito (parecen todos mellizos, como si una misma madre los hubiese parido a todos con la misma franja de edad, el mismo color de piel, el mismo tipo de ropa y el mismo tinte de pelo).
    </p><p class="article-text">
        Se trataba de un chaval inquieto, por lo visto.
    </p><p class="article-text">
        No pod&iacute;a estarse quieto, sacaba malas notas y lo llamaban &ldquo;malo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Hasta que un d&iacute;a, en el colegio donde lo hab&iacute;an mandado para enderezarlo junto con m&aacute;s fracasados como &eacute;l, la directora plantea otro tipo de estrategia: cada vez que se encuentre &ldquo;hiperactivo&rdquo;, tiene permiso para salir un rato a desfogarse y luego reincorporarse a la clase.
    </p><p class="article-text">
        Dicha estrategia, la de dar espacio y cabida a la diferencia en vez de criminalizarla, supuso un giro de tim&oacute;n en la vida de este ni&ntilde;o, desencadenando una serie de pasos que dar&iacute;an su fruto a largo plazo: ese ni&ntilde;o se convirti&oacute; en Rojas Marcos, el m&eacute;dico psiquiatra m&aacute;s brillante que ha parido Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Hasta aqu&iacute; todo bien.
    </p><p class="article-text">
        Ya tenemos la emoci&oacute;n aflorando por los poros cuando de la historia pasamos a la moraleja y &eacute;sta no es otra que hay que medicar a los ni&ntilde;os con TDAH (&ldquo;Trastorno de D&eacute;ficit de Atenci&oacute;n e Hiperactividad&rdquo;) bajo el pretexto de que hay que &ldquo;tratarlos&rdquo; como sin&oacute;nimo de &ldquo;ayudarlos&rdquo; a tiempo, antes de que sea demasiado tarde.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Pienso en todos esos padres que llegan como pueden a fin de mes, o a casa despu&eacute;s de jornadas de ocho horas en el mejor de los casos, puteados por su jefe o sus propios compa&ntilde;eros de curro, y se encuentran con la papeleta de tener a un ni&ntilde;o completamente fuera de s&iacute;, desaforado. O varios.
    </p><p class="article-text">
        Entiendo que despu&eacute;s de ver un v&iacute;deo tan bonico del t&oacute; como &eacute;ste se sienta mejor con la decisi&oacute;n de medicar a sus hijos.
    </p><p class="article-text">
        Porque otra opci&oacute;n, la misma que el propio Rojas Marcos relata cuando un adulto decidi&oacute; &ldquo;tratarlo&rdquo; de otra manera (de nuevo como sin&oacute;nimo de &ldquo;ayudarlo&rdquo;), dando cabida a otras estrategias que sean &ldquo;diferentes&rdquo; (ya que la situaci&oacute;n y los ni&ntilde;os en cuesti&oacute;n, y esto es as&iacute;, lo son), implicar&iacute;a tener el tiempo o el dinero suficientes para llevarse al chiquillo a desfogarse por el campo o a darlo todo en alguna actividad que lo calme y que, oh vaya, &iquest;milagro? resulta que se le da de put&iacute;sima madre, como suele ser el caso en la amplia mayor&iacute;a de ni&ntilde;os con este tipo de &ldquo;desorden&rdquo;, pues curiosamente la mayor parte vienen de la mano de lo que se llama doble excepcionalidad, suele tratarse de ni&ntilde;os con superdotaci&oacute;n o talentos.
    </p><p class="article-text">
        Cuando un banco, en este caso el BBVA, hace una estrategia de publicidad en calidad de responsabilidad social corporativa donde personajes p&uacute;blicos de supuesto prestigio y &eacute;xito cuentan historias &ldquo;que inspiran a la gente&rdquo; en formato audiovisual, desde una perspectiva publicitaria no podemos sino aplaudir dicha estrategia de marketing.
    </p><p class="article-text">
        Cuando dichos mensajes aleccionan moralmente: no sugiri&eacute;ndonos, sino dici&eacute;ndonos claramente que hay que medicar con anfetaminas a los ni&ntilde;os diagnosticados con TDAH, tenemos que empezar a preocuparnos. Y seriamente.
    </p><p class="article-text">
        Y es que el ser humano tiende a idealizar los mensajes que le llegan desde personas que, previamente esta sociedad normativa, ha colocado en un p&uacute;lpito.
    </p><p class="article-text">
        Ellos hablan y nosotros escuchamos. Ellos nos dicen lo que es bueno y lo que es malo y nosotros asentimos en el juicio de su realidad que, por supuesto es mejor que la nuestra porque son famosos y tienen dinero, por lo general. Y eso es prestigio.
    </p><p class="article-text">
        Porque, desgraciadamente, valoramos a las personas por lo que los dem&aacute;s piensan de ellos, pero no realmente por qui&eacute;nes son como personas en su d&iacute;a a d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;ste es uno de los grandes males de nuestro tiempo, que un sistema econ&oacute;mico se haya colado en nuestra manera de percibir el mundo y relacionarnos entre nosotros, mal que nos pese.
    </p><p class="article-text">
        No tengo que reverenciar m&aacute;s a Rojas Marcos que al frutero del quinto puesto de la calle del mercado de Blanca (Murcia).
    </p><p class="article-text">
        Con grand&iacute;sima indignaci&oacute;n y miedo, mucho miedo, me dispongo a escribir esta disertaci&oacute;n a partir de este v&iacute;deo-p&iacute;ldora de una serie de m&aacute;s v&iacute;deos cuquis lanzada por el BBVA en redes sociales. Un cuento donde el gran psiquiatra Rojas Marcos nos intenta convencer de que el TDAH es un &ldquo;trastorno&rdquo; que debemos tratar con lo que &eacute;l llama eufem&iacute;sticamente &ldquo;estimulantes&rdquo;, es decir, anfetaminas que disparan la dopamina en el cerebro un 1200%. Casi nada.
    </p><p class="article-text">
        Este dato es demoledor y no hace falta ser un psiquiatra 'made in Harvard', sino tener sentido com&uacute;n (cosa a la cual cualquier ciudadano de a pie puede tener acceso en mayor o menor medida), para preguntarse qu&eacute; consecuencias puede tener en el cerebro a medio y largo plazo el uso de estas sustancias.
    </p><p class="article-text">
        Y lo es a&uacute;n m&aacute;s en el caso de un cerebro en pleno desarrollo como es el caso de los ni&ntilde;os hasta los siete u ocho a&ntilde;os. La evidencia cient&iacute;fica se&ntilde;ala, no ya los importantes efectos secundarios al poco tiempo, sino las graves repercusiones de por vida en dichos cerebros, al estar alterando su l&oacute;gico y natural evoluci&oacute;n. La mayor&iacute;a de investigaciones sobre los efectos secundarios de este tipo de medicaci&oacute;n para ni&ntilde;os, medicaciones que pretenden &ldquo;controlar&rdquo; este tipo de &ldquo;enfermedades&rdquo;, coincide en lo mismo: la falta de rigor a la hora de prescribirlos y, sobre todo, la falta de un mayor n&uacute;mero de investigaciones.
    </p><p class="article-text">
        Hagan la prueba. Metan en Google: &ldquo;medication side effects on children&rdquo;. La respuesta que obtendr&aacute;n ser&aacute;n decenas de art&iacute;culos especializados cuyos t&iacute;tulos se parecen mucho entre s&iacute;, ya que en todos aparece &ldquo;medication errors in the treatment of children&rdquo;. A tope.
    </p><p class="article-text">
        Dejando a un lado la cuesti&oacute;n moral de tomar decisiones sobre los cuerpos, las mentes y las vidas de quienes no pueden todav&iacute;a, o no podr&aacute;n nunca, tomar decisiones por s&iacute; mismos, al medicar a ni&ntilde;os &ldquo;etiquetados&rdquo; con TDAH, autismo, s&iacute;ndrome asperger, epilepsia con anfetaminas, antiepil&eacute;pticos, antipsic&oacute;ticos y dem&aacute;s maravillosa farmacopea, estamos construyendo un paradigma social en el que la normalizaci&oacute;n (entendida como ser todos iguales, como el p&uacute;blico del v&iacute;deo) es el objetivo. Como si el concepto de normalidad existiera de verdad cuando s&oacute;lo se trata de una mitolog&iacute;a, como bien apunta el m&eacute;dico especialista en TDAH, que &eacute;l mismo &ldquo;padece&rdquo;, Gabor Mat&eacute;.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que la sociedad occidental en la que vivimos nos obliga a ser funcionales al m&aacute;ximo, no s&oacute;lo para producir, sino para consumir tambi&eacute;n y poder establecer as&iacute; ese c&iacute;rculo vicioso en el que muchos viven puteados en la precariedad y unos pocos viven en la abundancia a costa de los primeros.
    </p><p class="article-text">
        Independientemente de que seamos conscientes de esto o no, la verdad es que no nos queda otra, pues &eacute;stas son las reglas de la nueva jungla en la que estamos inmersos desde la era industrial.
    </p><p class="article-text">
        El precio a pagar a d&iacute;a de hoy para vivir de acuerdo a este modelo es la medicaci&oacute;n psiqui&aacute;trica, en aras de tener esa supuesta &ldquo;salud&rdquo; y por consiguiente una cierta calidad de vida que nos permitir&aacute; seguir trabajando aunque tengamos depresi&oacute;n, seguir yendo de compras aunque tengamos ansiedad, seguir calmando a nuestros hijos &ldquo;hiperactivos&rdquo; a su vez con m&aacute;s medicaci&oacute;n cuando no tenemos  ni tiempo ni paciencia para ocuparnos de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Otro dato m&aacute;s que curioso, muy significativo, es el procedimiento actual que se lleva a cabo a la hora de aprobar medicamentos como los antidepresivos. De manera muy simplista podemos sintetizarlo en que si entre diez personas le &ldquo;funciona&rdquo; a tres, entonces <em>habemus</em> a <em>brand new </em>antidepresivo en el mercado. La falta de sesgo y de rigor cient&iacute;fico es apabullante, y &eacute;ste es en el sitio donde nos encontramos: la medicina ha dejado de ser &ldquo;cient&iacute;fica&rdquo; para ser comercial. Lo que viene a ser un ox&iacute;moron de proporciones catastr&oacute;ficas. La medicina existe para ayudar a curar a las personas, no para jugar a la ruleta rusa con ellas en su enfermedad y, por lo tanto, vulnerabilidad.
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Una cosa digna de menci&oacute;n es el grand&iacute;simo ego de los profesionales de la salud, que se creen Dios recetando a diestro y siniestro sin cuestionarse a ellos mismos ni por un momento.
    </p><p class="article-text">
        Exceptuando algunos casos, tengo la impresi&oacute;n de que despu&eacute;s de haberse roto los cuernos estudiando una de las carreras m&aacute;s dif&iacute;ciles, habi&eacute;ndose roto los cuernos previamente durante todo el bachillerato para conseguir la nota de corte m&aacute;s alta para poder entrar en Medicina, despu&eacute;s de romperse los cuernos estudiando el tit&aacute;nico MIR, despu&eacute;s de romperse los cuernos hasta casi cinco a&ntilde;os trabajando como interinos... Para ellos todo este tiempo y esfuerzo es suficiente para ejercer la pr&aacute;ctica m&eacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        Los m&eacute;dicos no necesitan estudiar m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Justamente se trata de todo lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Hay muchos m&eacute;dicos que son funcionarios, y su pr&aacute;ctica personal de la medicina versa en esta forma de trabajar.
    </p><p class="article-text">
        Afortunada o desgraciadamente en su caso, su oficio es precisamente una pr&aacute;ctica y como su propio nombre indica, requiere de una continua puesta al d&iacute;a hasta el final, mal que les pese. Pues su trabajo est&aacute; en mayor medida sustentado por la ciencia. Y &eacute;sta, queridos amigos, no detiene su ritmo ni un solo d&iacute;a que pasa.
    </p><p class="article-text">
        En el mejor de los casos, tendremos m&eacute;dicos con un insaciable esp&iacute;ritu de curiosidad, y ser&aacute;n &eacute;stos los que est&eacute;n al tanto de los &uacute;ltimos art&iacute;culos sobre los estudios llevados a cabo en una u otra parcela m&eacute;dica, la que ellos practiquen.
    </p><p class="article-text">
        Y luego, en el mejor de los mejores de los casos, tendremos m&eacute;dicos cuyo esp&iacute;ritu sea cr&iacute;tico, y pongan en cuesti&oacute;n los sesgos o qui&eacute;nes hayan financiado dichos estudios publicados en las revistas especializadas.
    </p><p class="article-text">
        Y como esperanza para la humanidad, tendremos m&eacute;dicos que se pongan en cuesti&oacute;n a ellos mismos, en su forma de tratar y empatizar con los pacientes, en vez de tratarlos con condescendencia.
    </p><p class="article-text">
        Como en todo oficio, existe un circuito de gente, profesionales que se conocen entre ellos a trav&eacute;s de m&aacute;s art&iacute;culos, conferencias, congresos, liderando investigaciones y programas y dem&aacute;s mo&ntilde;igas. No hace falta ser cantante o actor para ser famoso, el prestigio y el reconocimiento social entendidos como popularidad se da en todas las &aacute;reas profesionales de la vida y el mundo de los m&eacute;dicos no iba a ser menos.
    </p><p class="article-text">
        Se puede ser la Miley Cyrus de la medicina psiqui&aacute;trica y Rojas Marcos, para m&iacute;, lo es.
    </p><p class="article-text">
        Si un m&eacute;dico es consciente de que el cerebro es el gran enigma de la medicina (pues a la hora de desentra&ntilde;ar su funcionamiento realmente se sabe muy poco) con evidencia contrastada en la mano (y no subvencionada por farmac&eacute;uticas); si un m&eacute;dico sabe que, por ejemplo, un tratamiento con benzodiacepinas (Orfidal, Valium... ) no debe exceder las dos semanas bajo ning&uacute;n concepto y aun as&iacute; se salta dicho &ldquo;concepto&rdquo; y firma la receta religiosamente durante meses, y a&ntilde;os y m&aacute;s a&ntilde;os; si un m&eacute;dico sabe c&oacute;mo funciona el cotarro del comercial de turno de tal laboratorio que te regala material de oficina muy mono y alguna que otra cena en el restaurante del momento con cinco estrellas Michel&iacute;n...
    </p><p class="article-text">
        Si un m&eacute;dico sabe todo esto y no se plantea qu&eacute; est&aacute; haciendo al recetar drogas farmac&eacute;uticas y qu&eacute; impacto tienen en la vida de las personas, tenemos m&eacute;dicos que est&aacute;n siendo negligentes con su propia &eacute;tica m&eacute;dica.
    </p><p class="article-text">
        Si un m&eacute;dico no revisa sus propios conocimientos de forma cr&iacute;tica, rigurosa y, sobre todo, peri&oacute;dica, no est&aacute; siendo &eacute;tico, a mi modo de ver.
    </p><p class="article-text">
        Llegados a este punto, la pretensi&oacute;n aqu&iacute; no es la de sembrar el miedo y la desconfianza o la falta de respeto hacia un colectivo profesional. Pero s&iacute; que es necesario hacer una cr&iacute;tica contundente. Por lo menos en lo que a su relaci&oacute;n con la farmacopea respecta.
    </p><p class="article-text">
        Un orfidal en un ataque de p&aacute;nico es pertinente y te puede salvar de tirarte por la ventana.
    </p><p class="article-text">
        Un orfidal para enfrentar cada d&iacute;a de tu vida durante a&ntilde;os, no.
    </p><p class="article-text">
        Y, pese a todo, puede serlo: es una opci&oacute;n v&aacute;lida y leg&iacute;tima, a sabiendas de que se trata de una muleta que tiene un coste, dicho esto &uacute;ltimo de forma literal.
    </p><p class="article-text">
        Mi intuici&oacute;n me dice que esta mafia, aliada con otras estructuras normativas e institucionales, viene dando cuenta desde hace un tiempo para ac&aacute; de los nuevos movimientos antipsiquiatr&iacute;a, en los que periodistas, psiquiatras, psic&oacute;logos, asistentes sociales, enfermeros, y los propios &ldquo;enfermos&rdquo; tras pasar a&ntilde;os de medicalizaci&oacute;n, est&aacute;n poniendo encima de la mesa testimonios, nuevas investigaciones y estudios cl&iacute;nicos. Lo que vienen a ser datos, evidencia cient&iacute;fica contrastada que apunta claramente con el dedo al fraude que se est&aacute; llevando a cabo en la salud mental.
    </p><p class="article-text">
        Un movimiento donde mucha gente ha encontrado de nuevo la salud al dejar un continuum de medicaci&oacute;n psiqui&aacute;trica por cambios personales e intransferibles a una pastilla.
    </p><p class="article-text">
        Estos son de distinta &iacute;ndole y pasan por hacer mucho m&aacute;s deporte o atreverse a hacer lo que muchos le hab&iacute;an dicho que no podr&iacute;an hacer: como abrir ese negocio <em>online</em> de bastoncillos con los colores de arco&iacute;ris, o diciendo adi&oacute;s por fin a los individuos que la o lo maltrataban en su d&iacute;a a d&iacute;a. Empieza a haber personas que utilizan las criminalizadas drogas psicod&eacute;licas en un contexto terap&eacute;utico con incre&iacute;bles (literalmente) resultados.
    </p><p class="article-text">
        Pero claro, cambiar un n&uacute;mero determinado de intervenciones con drogas no adictivas y de baja toxicidad que curan por un tratamiento de por vida y con importantes efectos secundarios es algo que amenaza por completo el chiringuito que la industria farmac&eacute;utica y muchos psiquiatras y terapeutas tienen montado. Es una renta de por vida que se les puede acabar. (El Invega es un antipsic&oacute;tico que cuesta alrededor de los 90 euros, no te digo m&aacute;s: emoticono dientes apretados).
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
            <iframe src="https://embed.ted.com/talks/rick_doblin_the_future_of_psychedelic_assisted_psychotherapy" width="854" height="480" style="position: absolute; left: 0; top: 0; width: 100%; height: 100%;" frameborder="0" scrolling="no" allowfullscreen=""></iframe>
    </figure><p class="article-text">
        En lo que a salud mental se refiere en Occidente medicar s&iacute;ntomas es a hoy d&iacute;a y, por desgracia, anestesiarnos de una realidad que nos pone contra las cuerdas oblig&aacute;ndonos a tomar la decisi&oacute;n de &ldquo;cambiar&rdquo;.  Dejar espacio a una sintomatolog&iacute;a que te pone en alerta de que algo no va bien y sanar es doloroso, es harto dif&iacute;cil, es largo y tedioso, conlleva un esfuerzo tit&aacute;nico cargar con el sufrimiento y, sobre todo, no es &ldquo;funcional&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por lo tanto, si el contexto no acompa&ntilde;a ni ayuda, c&oacute;mo no vamos a querer comernos todas las pastillas del mundo con tal de salir de la oscuridad.
    </p><p class="article-text">
        Esto es a&uacute;n m&aacute;s duro al criminalizar la oscuridad en nombre de Mister Wonderful, de esa fantas&iacute;a de euforia donde s&oacute;lo hay cabida para esa foto de instagram con mi manicura o con mi flamante nuevo libro. Hace falta mucho tiempo para ganar el dinero para consumir todo lo que se necesita para construir una idea socialmente impuesta de vida plena.
    </p><p class="article-text">
        Pero existimos cada vez m&aacute;s personas que nos estamos dando cuenta de esto.
    </p><p class="article-text">
        Es por ello necesario para la industria farmac&eacute;utica cambiar de foco ante la creciente conciencia de esta realidad real. Y lo est&aacute; haciendo... Vaya si lo est&aacute; haciendo.
    </p><p class="article-text">
        La mejor defensa es otro buen contrataque, as&iacute; que vamos a ir a donde m&aacute;s duele: la carne de nuestra carne, el motivo por el que aguanto a mi marido o a mi mujer, aunque ya no nos queramos, la raz&oacute;n de mi propia f&uacute;til existencia, la causa por la que me levanto a ver al gilipollas de mi jefe de lunes a viernes: mi o mis hijos.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo de las farmac&eacute;uticas ahora son los ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Las anfetaminas no tienen por qu&eacute; ser pertinentes en la crianza de unos ni&ntilde;os claramente diferentes al resto: lo que es pertinente aqu&iacute; es la creatividad y la compasi&oacute;n: &iquest;qu&eacute; nuevas e inexploradas estrategias puedo intentar poner en marcha? &iquest;acaso tiene alguien un momento para ponerse a pensar en esto? &iquest;qu&eacute; hay de malo en vivir con &ldquo;normalidad&rdquo; lo que no es &ldquo;normal&rdquo;?
    </p><p class="article-text">
        Es viejo como el mundo el miedo a lo desconocido: el <em>bullying</em> a la diferencia, a lo raro, a lo que se escapa a nuestra comprensi&oacute;n. Las personas que vienen a este mundo con un diagn&oacute;stico de TDAH, autismo, o s&iacute;ndrome asperger llegan mandando un primer mensaje contundente y muy claro que al capitalismo no le gusta: no vamos a ser &ldquo;funcionales&rdquo;, no vamos a trabajar, no vamos a consumir, porque no podemos, porque nuestros cerebros est&aacute;n hechos de otra pasta.
    </p><p class="article-text">
        Entonces la psiquiatr&iacute;a occidental se centra en su disfuncionalidad, dejando de lado la grand&iacute;sima riqueza que el contacto con estas personas puede traer a nuestras vidas, capaces de crear las met&aacute;foras m&aacute;s bellas, ya sea por medio art&iacute;stico o por la simple confrontaci&oacute;n a las situaciones diarias que se tornan en &uacute;nicas y especiales.
    </p><p class="article-text">
        Y eso es lo que nutre el coraz&oacute;n de la humanidad, de una posible sociedad sana.
    </p><p class="article-text">
        Ellos son los aut&eacute;nticos h&eacute;roes que han venido mesi&aacute;nicamente a salvarnos de nosotros mismos, con unas capacidades fuera de lo com&uacute;n. Sumamente dif&iacute;ciles a la hora de tratar, incomprensibles muchas veces, pero la recompensa de todo lo bueno que pueden llegar a aportar si, con paciencia y trascendencia, se les hace un hueco a su diferencia, a su creatividad y si se les da espacio para ser quienes son y no quienes nos dicen que tienen que ser o comportarse.
    </p><p class="article-text">
        La neurodiversidad surge como un movimiento que aboga por que el entorno se adapte al ni&ntilde;o y no al rev&eacute;s. No puedo evitar recordar aqu&iacute; las palabras de Joseph Campbell, mit&oacute;logo y antrop&oacute;logo sobre el aut&eacute;ntico sentido de la funci&oacute;n de vivir en &ldquo;sociedad&rdquo;: servir a los dem&aacute;s, f&aacute;cilmente confundible con la servidumbre.
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;El hombre no deber&iacute;a estar al servicio de la sociedad, sino la sociedad al servicio del hombre. Cuando el hombre se pone al servicio de la sociedad, tienes un Estado monstruo&rdquo;.</em>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        Ser capaz de ver esto, de que la diferencia y no la &ldquo;normalidad&rdquo; es lo que hace avanzar al mundo, conlleva salir de un estado de negaci&oacute;n, el cual es en la mayor&iacute;a de los casos muy c&oacute;modo, dadas las circunstancias del actual sistema econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        La desinformaci&oacute;n, la manipulaci&oacute;n por parte de<em> lobbies </em>farmac&eacute;uticos de importante peso en los medios de comunicaci&oacute;n, la falta de &eacute;tica en la pr&aacute;ctica m&eacute;dica en Occidente, el fraude en la propia la falta de empat&iacute;a y compasi&oacute;n por uno mismo y por los dem&aacute;s, agrava la ceguera, la cual me atrevo a decir que es generalizada.
    </p><p class="article-text">
        Coincido, yo, una simple no-m&eacute;dico, con Don Luis en la importancia de un diagn&oacute;stico, no de una etiqueta determinante a la hora de tomar cartas en el asunto que es nuestra vida. Alguien que pueda ver los toros desde la barrera y desde la experiencia y que te pueda echar una mano para retomar las riendas de lo que es una vida neurodiversa en una sociedad que no la tolera.
    </p><p class="article-text">
        Una vida que puede ser preciosa, como la de todos, si los que te rodean dejan espacio para que seas quien tengas que ser en cada momento, en vez de medicarte o medicarte tanto. Aunque eso les suponga a los dem&aacute;s dejarles el culo torcido, y emocionados, a partes iguales y contradictorias.
    </p><p class="article-text">
        La medicalizaci&oacute;n que reciben estas personas es de todo menos inocua.
    </p><p class="article-text">
        El brillo en la mirada, forzosamente, se pierde.
    </p><p class="article-text">
        Y esto que voy a escribir a continuaci&oacute;n se trata de una apreciaci&oacute;n personal, sin evidencia cient&iacute;fica esta vez: lo peor de perder el brillo de los ojos es que no puedes tener acceso a lo &uacute;nico que puede ayudarte de verdad que es el brillo en la mirada de los ojos de los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Vaya por delante que yo no soy madre (y tal vez no lo sea nunca), pero intuyo fuertemente que el prop&oacute;sito humano (no el ego&iacute;sta, no el animal, no el social), de traer hijos a esta vida es que &eacute;stos mismos te pongan contra las cuerdas y te fuercen a ser mejor de lo que eres, o de lo que una o uno cree que es.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; mensaje nos estamos lanzando mediante la medicalizaci&oacute;n de las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os?
    </p><p class="article-text">
        Pues que no confiamos en nosotros mismos para poder ser madres y padres, al no tener recursos econ&oacute;micos o tiempo (esto &uacute;ltimo m&aacute;s importante que el dinero). No lo suficiente como para no tener que apoyarse en anfetaminas que destruyen cerebros en una fase de importante y crucial desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        Si esta pregunta se la hicieran las personas que se ven en esta tesitura significar&iacute;a tener que preguntarse otras, unas muy inc&oacute;modas, como por qu&eacute; no conf&iacute;o en m&iacute; lo suficiente como para poder hacer una crianza que no perjudique la salud de la sangre de mi sangre.
    </p><p class="article-text">
        Prefiero hacerle caso a un v&iacute;deo publicitario de un banco. Porque no conf&iacute;o ni en m&iacute;, es decir, no conf&iacute;o en la vida.
    </p><p class="article-text">
        Esto es preocupante, pero m&aacute;s que preocupante, esto es triste.
    </p><p class="article-text">
        Este art&iacute;culo contiene muchas palabras entrecomilladas, pues entre las comillas anda el juego de las perspectivas, normalmente dicot&oacute;micas... &iquest;Normalidad o normatividad? &iquest;Confiamos o no confiamos? &iquest;Medicalizamos o no medicalizamos? &iquest;Es un don o es un trastorno?
    </p><p class="article-text">
        Supongo que la mayor&iacute;a de las respuestas pertenece a la gama de los grises y no sabr&iacute;a decir, y mucho menos decidir, por nadie.
    </p><p class="article-text">
        Pero una cosa s&iacute; que tengo clara: la respuesta no la tiene el BBVA.
    </p><p class="article-text">
        Tal vez s&iacute; la tenga Sonya, una ni&ntilde;a autista. Cuando ten&iacute;a ocho a&ntilde;os la maestra puso un trabajo a toda la clase. Ellos deb&iacute;an escribir una definici&oacute;n breve y concisa de distintas palabras.
    </p><p class="article-text">
        Dejo aqu&iacute; la definici&oacute;n de infancia, seg&uacute;n Sonya:
    </p><p class="article-text">
        <em>&ldquo;Amanecer del destino de la vida humana&rdquo;.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariu Cánovas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/pastillas-comillas_132_1398221.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 11 Aug 2019 09:05:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las pastillas, entre comillas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Psiquiatría,Niños,Industria farmacéutica,Medicina]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nacho Ruiz (Galería T20): “Se han hecho políticas muy grandilocuentes y no se ha atendido al tejido local”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/nacho-ruiz-galeria-t20-grandilocuentes_1_3270350.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c8894fc4-1d6c-4ac5-adc6-44032a8485e8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Nacho Ruiz (Galería T20): “Se han hecho políticas muy grandilocuentes y no se ha atendido al tejido local”"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Lo que hay es una situación catastrófica para los artistas en general"</p><p class="subtitle">"El arte nunca puede hacer lo que quiere el comprador porque entonces lo que se hace es artesanía de buen gusto"</p><p class="subtitle">"El feminismo en el arte es necesario; necesario y urgente"</p></div><p class="article-text">
        Ha pasado el tiempo desde que Carolina Parra y Nacho Ruiz abrieron las puertas en Murcia de la ya consolidada galer&iacute;a de arte contempor&aacute;neo, conocida popularmente como la T20. Aprendemos de la mano de  Nacho los entresijos de este mundo, en apariencia contradictorio, aprovechando su intervenci&oacute;n como comisarios de cuatro exposiciones en La Mar de Arte, dentro del festival la Mar de M&uacute;sicas de Cartagena.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;En qu&eacute; momento se dice una o uno: &ldquo;Mam&aacute;, quiero ser galerista de arte contempor&aacute;neo en Murcia&rdquo;?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;Uff! A mi me lo dijo Carolina, mi socia. Entonces cuando est&aacute;bamos acabando la carrera (Historia del Arte), est&aacute;bamos pensando qu&eacute; hacer y ella dijo: vamos a montar una galer&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Me refer&iacute;a m&aacute;s bien al hecho de cu&aacute;l es la vocaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En realidad no s&eacute; si existe una vocaci&oacute;n de galerista, pero s&iacute; hay vocaci&oacute;n de formar parte de esto: en el arte hay creadores y despu&eacute;s algunos somos compa&ntilde;eros de viaje. &iquest;Compa&ntilde;ero de viaje en el arte? Pues puedes ser galerista, cr&iacute;tico, trabajar en un museo... Y nosotros, lo de la galer&iacute;a. &iquest;Hasta qu&eacute; punto es vocacional? De peque&ntilde;o quer&iacute;a ser parte del arte. Eso s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Has afirmado que una generaci&oacute;n de artista contempor&aacute;neos murcianos nacieron con la T20, &iquest;no ser&iacute;a que la T20 floreci&oacute; con estos artistas? &iquest;Qu&eacute; va antes, el huevo o la gallina?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una coincidencia: se dieron todos los factores. En Murcia siempre ha habido artistas buenos y, en determinados momentos, han habido galer&iacute;as que los han podido potenciar.
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que ha pasado esto en cuatro momentos. Uno fue en los a&ntilde;os 50-60 fue Chys, que fue hist&oacute;rica; en los a&ntilde;os 70 fue Yerba, con lo que fue despu&eacute;s la librer&iacute;a Yerba que tuvo artistas impresionantes; luego Espacio M&iacute;nimo, que empez&oacute; aqu&iacute;; y luego nosotros. Cuando nosotros empezamos, todos estos artistas hab&iacute;an estudiado en Valencia, Madrid, Cuenca. Casi ninguno viv&iacute;a en Murcia. Entonces T20 hizo de catalizador. Empezamos a representar a Fructuoso, Nico Munuera, Sonia Navarro&hellip; Y pienso que es la generaci&oacute;n m&aacute;s brillante desde los a&ntilde;os 20: se dio la coincidencia. Ellos eran muy buenos y nosotros los pudimos proyectar. Es como lo de Goethe y las afinidades selectivas: nos encontramos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Existen artistas murcianos que nunca se ganar&aacute;n su vida con esto, &iquest;expectativas personales demasiado altas? &iquest;O lo que no hay es demanda local para ellos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        A ver, lo que hay es una situaci&oacute;n catastr&oacute;fica para los artistas en general, o sea hay grandes artistas que est&aacute;n en los libros de Historia y que est&aacute;n al borde de la exclusi&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        El sistema del arte espa&ntilde;ol necesita much&iacute;simas cosas, para empezar, que el Estado entienda al creador de otra forma distinta. Es decir, t&uacute; a un artista que est&aacute; viviendo en el umbral de lo b&aacute;sico, no le puedes poner unas condiciones de aut&oacute;nomo a las que no va a poder hacer frente porque lo est&aacute;s forzando a la econom&iacute;a sumergida. Estamos hablando de t&iacute;os que se los ensalzan en las grandes exposiciones institucionales, se los pasea por las bienales. Ah&iacute; hay una contradicci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En Murcia siempre ha habido mercado para un tipo de obra muy local, muy conservadora, como pasa en todas partes. &iquest;Cu&aacute;l es la ventaja que tiene esta generaci&oacute;n? Que ya han nacido en el mercado internacional.
    </p><p class="article-text">
        El arte tiene que ser independiente del comprador, es decir, el arte nunca puede hacer lo que quiere el comprador porque entonces lo que se hace es artesan&iacute;a de buen gusto probablemente, otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hemos pasado a&ntilde;os en los que pol&iacute;ticamente no se han entendido, se han hecho pol&iacute;ticas muy grandilocuentes y no se ha atendido al tejido local que tambi&eacute;n es necesario.
    </p><p class="article-text">
        Ahora la voluntad deber&iacute;a de ser en ese sentido: no hay pasta, pero yo creo que las administraciones de todo tipo tienen que mirar hacia lo local, no por proteccionismo, sino porque hay buenos artistas. Lo hacen los vascos, lo hacen los catalanes, co&ntilde;o, nosotros tambi&eacute;n &iquest;no?
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        <strong>Preguntas del pueblo llano. &iquest;C&oacute;mo puede existir un criterio o &ldquo;el criterio&rdquo; cuando hablamos de arte contempor&aacute;neo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que el tiempo en el que hab&iacute;a un criterio para el arte pas&oacute; hace ya siglos, a partir de los a&ntilde;os 40, entre los a&ntilde;os 40 y los 70, desaparece lo que hemos entendido siempre como estilos. Por ejemplo: el siglo XV es el del G&oacute;tico, el XVI, el del Renacimiento. Entre la pintura abstracta y el conceptual, dinamita. Entre el 40 y 70, todo eso salta por los aires, entonces surge una libertad creativa y el arte empieza a mirar a la filosof&iacute;a de otra manera: antes la filosof&iacute;a miraba al arte, y ahora el arte, mira a la filosof&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Partiendo de eso, hoy no existe un estilo, hoy no se puede hablar de arte cubista. Habr&aacute; alguien que haga cubismo pero no existe &ldquo;El Estilo&rdquo;. Puedes hablar de realismo, de arte conceptual. Los t&eacute;rminos necesariamente han ido abarcando m&aacute;s cosas. Afrontar el arte con un criterio me parece un error. Tienes que ser en cierta forma como una esponja y tener las miras muy abiertas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ya, pero estamos hablando de algo que es muy relativo en arte contempor&aacute;neo.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Creo que los criterios son m&aacute;s sobre calidades propias de la obra que cuestiones formales. La gente suele pensar que el arte contempor&aacute;neo es una cosa muy indisciplinada, que los precios son arbitrarios, caprichosos, que no hay un criterio de calidad o de inter&eacute;s y que &eacute;ste depende del capricho del galerista o coleccionista. En absoluto.
    </p><p class="article-text">
        La forma m&aacute;s clara de entender el arte contempor&aacute;neo es equipararlo a un lenguaje.  Con el arte pasa lo mismo. Vas leyendo y estudiando, y descubres que los mismos procesos de los artistas tienen unos baremos. Tal vez hablar de unos baremos objetivos es mucho, pero todo es cuantificable.
    </p><p class="article-text">
        Problema: la televisi&oacute;n &iquest;qu&eacute; recibimos a trav&eacute;s de los medios en general del actual arte contempor&aacute;neo? La extravagancia. Que el Picasso vale 170 millones, que Damien Hirst ha vendido un calavera con diamantes por 70 mil millones, porque en los medios nunca se va a ir al detalle real, a la esencia, van a la inmoralidad. Que lo es. Pero ya de entrada has mezclado arte y mercado del arte, que no tienen nada que ver. El espectador recibe todo esto revuelto y piensa, &ldquo;esto es una chorrada, una ida de olla de artista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Se ha desdoblado la T20 con la apertura de otro espacio en Londres o se trata de otro proyecto paralelo? &iquest;Espa&ntilde;a nunca es suficiente?</strong>
    </p><p class="article-text">
        &iexcl;El mundo nunca es suficiente! (<em>Risas</em>) La galer&iacute;a nace con una filosof&iacute;a un poco extra&ntilde;a que es la de trabajar desde Murcia, porque queremos trabajar aqu&iacute;, cuando la l&oacute;gica te lleva a trabajar en Madrid, m&aacute;xime cuando nuestro mercado est&aacute; all&iacute;. Conforme va creciendo el proyecto, se va asentando, nosotros ya no somos una galer&iacute;a emergente, tienes una necesidad de crecer.
    </p><p class="article-text">
        Carolina pens&oacute; este proyecto que nos permite abrir cada a&ntilde;o durante el verano una galer&iacute;a en una ciudad. Se alquila un local y se proyecta como sat&eacute;lite de la galer&iacute;a. Este a&ntilde;o ha sido Londres, para el siguiente estamos valorando Berl&iacute;n o Nueva York, a la espera de que aparezca el sitio id&oacute;neo, no podemos hacer una inversi&oacute;n desorbitada tampoco.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; conseguimos con eso? Un visibilidad muy grande; fortalecer la red con la gente que ya hemos trabajado en ferias internacionales; potencias la marca de la galer&iacute;a que de repente tiene dos sedes; das visibilidad a tus artistas, que es una de las razones de ser de un proyecto como &eacute;ste. Y est&aacute; siendo un &eacute;xito. El d&iacute;a de la inauguraci&oacute;n lo petamos. Ha sido una experiencia muy buena.
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        <strong>&iquest;Est&aacute;is de acuerdo con las declaraciones de Marta Minuj&iacute;n, nada nuevo bajo el sol desde los a&ntilde;os setenta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Guau, claro que no. En absoluto.  En los a&ntilde;os 70 pasan muchas cosas, pero desde los a&ntilde;os 70 hasta ahora pasan muchas m&aacute;s. &iquest;C&oacute;mo puede seguir siendo el arte igual en la era de internet antes de que existiera?
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y si quitamos el aspecto transmedia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Ha cambiado todo completamente. El arte siempre cambia y siempre es lo mismo. Es decir, hay una escuela de pensamiento que dice que el primer troglodita cogi&oacute; una tiza y empez&oacute; a trazar una l&iacute;nea que ha seguido en el tiempo, a trav&eacute;s de Leonardo Da Vinci, hasta el t&iacute;o que ahora dibuja hoy. Es una forma de entender el arte que deriva de una concepci&oacute;n cristiana de la historia, lineal. En el caso del arte contempor&aacute;neo, cuando pasa eso, de los 40 a los 70, se abren tanto las expectativas, que hoy por ejemplo, existe el <em>Fax Art</em>. 
    </p><p class="article-text">
        Hay un t&iacute;o en Murcia que nunca ser&aacute; lo suficientemente revindicado, que es Isidoro Valc&aacute;rcel Medina, para m&iacute; es el gran artista espa&ntilde;ol de los a&ntilde;os 70. Premio Nacional de Artes Pl&aacute;sticas, Premio Vel&aacute;zquez... Lo tiene todo. Y es un t&iacute;o que en el 76 hace piezas como &eacute;sta: sale con un cartel a la calle y decide ser &eacute;l mismo una obra ambulante. En los a&ntilde;os 90 en una galer&iacute;a de Madrid, se encontraba sentado en una mesa y &eacute;l a lo que se dedicaba era a resolver problemas: una cosa que te puede parecer un absurdo es en realidad fusionar arte y vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>S&iacute;, pero es muy performativo, y en arte contempor&aacute;neo fue siempre una constante.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Claro, &eacute;ste es uno de los padres.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;No existen los artistas &aacute;rabes en el panorama actual?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto: &aacute;rabes y persas. A ver, tenemos un problema de eurocentrismo, que hace que occidente sea entendida como Europa, Nueva York, L.A. y Chicago, o sea como la concepci&oacute;n de la historia que est&aacute; basada tambi&eacute;n en eso. Y por ejemplo, hace poco comentaba con una amiga el arte en Ir&aacute;n. All&iacute; hay una serie de artistas que traspasan las fronteras, uno de ellos es Shirid Nessar. Es una de las que sale del pa&iacute;s y empieza a trabajar en una l&iacute;nea performativa de reivindicaci&oacute;n de la mujer en el mundo musulm&aacute;n. Es una de las grandes artistas vivas hoy.
    </p><p class="article-text">
        En el caso del mundo del arte &aacute;rabe, musulm&aacute;n por decir as&iacute;, a m&iacute; me parece interesante desconocido y por potenciar. Porque adem&aacute;s se ha dado una corrupci&oacute;n, y es que los mercados ricos, como Arabia, Dub&aacute;i est&aacute;n comprando fuera, en vez de potenciar su figura. Los chinos no; los chinos potencian su figura y artistas que aqu&iacute; no conoce ni Dios est&aacute;n en el top de subastas.
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                </figure><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Crees que este eurocentrismo tiene actitudes xen&oacute;fobas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        La galer&iacute;a m&aacute;s can&oacute;nica, por decirlo as&iacute;, es mucho &ldquo;de mercado&rdquo;. Estamos hablando de pa&iacute;ses en los que una galer&iacute;a de Londres no encuentra mercado. Y claro, una galer&iacute;a es una empresa privada, &iquest;d&oacute;nde se podr&iacute;a resolver esto? En los museos.
    </p><p class="article-text">
         No s&eacute; si es xenofobia, pero creo que s&iacute; ha existido ese distanciamiento.
    </p><p class="article-text">
        Son niveles distintos de otredad. Hay otredades que son suaves d&oacute;ciles, mientras que hay otredades que son muy extremas. El problema es que el museo como un espacio de pensamiento no deber&iacute;a tener ese escal&oacute;n de otredades. Bueno, el Metropolitan de Nueva York hizo una exposici&oacute;n de mujeres &aacute;rabes en clave reivindicativa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Bueno, s&iacute;, &iquest;pero no parece que el contexto actual desprende eso?</strong>
    </p><p class="article-text">
        No necesariamente. Hemos tensado la cuerda del heteropatriarcado occidental blanco tanto que tenemos muchas cuerdas a punto de romperse. La m&aacute;s grave quiz&aacute; sea &eacute;sta, pero por ser la m&aacute;s evidente. Hay tensiones irresueltas que no queremos afrontar, como la de la posici&oacute;n de la mujer en el sistema del arte. El feminismo en el arte es necesario: necesario y urgente. Partiendo de una cosa tan b&aacute;sica, nosotros deber&iacute;amos ser vanguardia en todo eso y no siempre lo somos.
    </p><p class="article-text">
        El arte siempre es pol&iacute;tico y hay artistas que han hecho de esto su vida. Creo que deber&iacute;amos serlo m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Actualmente represent&aacute;is a Democracia &iquest;compart&iacute;s convicciones o se trata de cubrir meramente el aspecto pol&iacute;tico en la provocaci&oacute;n art&iacute;stica?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Para nada, nosotros nunca hemos hecho eso.
    </p><p class="article-text">
        A nosotros nos interesa el arte que dice cosas. No nos interesa el arte al que le pones un micr&oacute;fono y no puede decir nada, y Democracia son de los grandes artistas pol&iacute;ticos y de mis favoritos. Llevamos 10 a&ntilde;os ya trabajando con ellos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Influyen las pol&iacute;ticas culturales de un pa&iacute;s en una galer&iacute;a privada?</strong>
    </p><p class="article-text">
        El IVA nos destroza. Ya de entrada el IVA es un atentado contra el arte. Cuando vamos a una feria dos galer&iacute;as representando una misma obra, el IVA nos hace menos competitivos.
    </p><p class="article-text">
        Aparte de eso las pol&iacute;ticas culturales nos afectan tangencialmente. En el momento en el que los museos estatales deciden sobre pol&iacute;ticas de exposici&oacute;n, de compra, claro, est&aacute;n condicionando al mercado obviamente. Pero digamos que somos bastante independientes de las directrices. Siempre lo hemos sido, en general.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Si no puedes comprar &iquest;qu&eacute; se gana visitando un galer&iacute;a como la T20?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Vida. Mira, quien ha visitado la galer&iacute;a durante 17 a&ntilde;os ha visto pr&aacute;cticamente todo el arte espa&ntilde;ol (contempor&aacute;neo). Sin hacer un esfuerzo, ha aprendido much&iacute;simo.
    </p><p class="article-text">
        A m&iacute; me encanta que venga gente a la galer&iacute;a, gente que no va a comprar nunca, pero me da igual. Aqu&iacute; se le explica todo a todo el mundo. Y nos gusta pensar que nuestro proyecto va m&aacute;s all&aacute; que darnos de comer todos lo d&iacute;as: estamos haciendo algo por nuestro tejido cultural.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariu Cánovas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/cultura/nacho-ruiz-galeria-t20-grandilocuentes_1_3270350.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 19 Jul 2017 17:45:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nacho Ruiz (Galería T20): “Se han hecho políticas muy grandilocuentes y no se ha atendido al tejido local”]]></media:title>
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