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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Manuel Calvo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose_manuel_calvo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Manuel Calvo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Resurrección y (segunda) muerte de Bicimad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/resurreccion-segunda-muerte-bicimad_129_10103507.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99835ef4-9d9c-48cd-a847-b7bb9c534b6e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Resurrección y (segunda) muerte de Bicimad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El actual gobierno municipal no ha logrado nada de lo que se había propuesto, motivo por el cual, Almeida va a pasar a ocupar el primer puesto en el podio de los peores alcaldes de Madrid, en clara pugna con Ana Botella</p></div><p class="article-text">
        Estamos en fechas que se prestan a los juegos de palabras con toda la sem&aacute;ntica asociada a la Semana Santa: muerte, resurrecci&oacute;n, cautiverio, penitencia, etc. Estas palabras ayudan a comprender la situaci&oacute;n de BiciMad, el en&eacute;simo fiasco de gesti&oacute;n del, ya a todas luces, fallido gobierno de Almeida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando arranc&oacute; este mandato, pronosticamos que no ser&iacute;an capaces de materializar ninguna de las promesas que hicieron a los madrile&ntilde;os para llegar a la alcald&iacute;a: Soterrar la A5, acabar con Madrid Central, volver a abrir la Gran V&iacute;a al tr&aacute;fico de paso o construir un parking junto al Retiro. Afortunadamente, todo sea dicho. Ni siquiera, y no era tan complicado, completar la peatonalizaci&oacute;n de la Puerta del Sol.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El actual gobierno municipal no ha logrado nada de lo que se hab&iacute;a propuesto, motivo por el cual, Almeida va a pasar a ocupar el primer puesto en el podio de los peores alcaldes de Madrid, en clara pugna con Ana Botella. Ella, al menos, trajo la bici p&uacute;blica a Madrid, si bien es verdad que con un modelo que no era sostenible. Y precisamente de eso, de BiciMad, vamos a hablar en este art&iacute;culo.
    </p><p class="article-text">
        En r&aacute;pido recordatorio, Botella licit&oacute; y adjudic&oacute; en 2013 un contrato a la empresa &ldquo;Bonopark&rdquo; para que gestionara el servicio de bicicleta compartida en Madrid. Fue una adjudicaci&oacute;n muy discutida en su momento por la escasa experiencia de la empresa seleccionada en grandes ciudades. El coste, 25 millones a distribuir en 12 a&ntilde;os, se vio muy pronto que no llegaba para garantizar la calidad de este servicio. Se trat&oacute;, una vez m&aacute;s, de hacerse la foto y escoger lo m&aacute;s barato (que, como dice el refr&aacute;n, acab&oacute; saliendo m&aacute;s caro).
    </p><p class="article-text">
        Rescate
    </p><p class="article-text">
        BiciMad se fue deteriorando y cuando en 2015 llegamos al gobierno, nos toc&oacute; rescatarlo. Lo mismo sucedi&oacute; con la Empresa Municipal de Vivienda (EMVS), que estaba en quiebra t&eacute;cnica y en pleno proceso de liquidaci&oacute;n cuando aterrizamos en Cibeles y tras una inyecci&oacute;n de 26 millones y un saneamiento completo de la entidad, la situamos a la cabeza de las promotoras (p&uacute;blicas y privadas) del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Pero volviendo a Bicimad, nuestro gobierno, el de Carmena, ten&iacute;a dos opciones: o dejarlo morir, o resolver el contrato con la adjudicataria, compensando a la empresa por la inversi&oacute;n inicial realizada, y no amortizada. Optamos por la segunda porque nuestra prioridad era que los madrile&ntilde;os pudieran seguir disfrutando del servicio y que este estuviera a la altura de sus expectativas.
    </p><p class="article-text">
        Los servicios t&eacute;cnicos y jur&iacute;dicos tasaron dicha compensaci&oacute;n en 10,3 millones de euros, que le fueron abonados a Bonopark. A partir de ah&iacute;, la EMT asumi&oacute; la gesti&oacute;n directa del contrato y a lo largo de todo nuestro mandato, bicimad no par&oacute; de crecer tanto en n&uacute;mero de usuarios como en el grado de satisfacci&oacute;n de estos, situ&aacute;ndose en m&aacute;ximos hist&oacute;ricos en los meses de mayo y junio de 2019. El servicio estaba muerto y conseguimos resucitarlo. Los trabajadores de Bonopark accedieron a las pruebas correspondientes y casi todos pasaron a incorporarse a la plantilla de EMT y la empresa municipal asumi&oacute; el viejo contrato, aunque con bastantes limitaciones para la ampliaci&oacute;n del servicio o la incorporaci&oacute;n de publicidad, por ejemplo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, llegar ah&iacute; no hab&iacute;a sido un camino de rosas. El actual alcalde, y entonces l&iacute;der de la oposici&oacute;n, Mart&iacute;nez-Almeida, hab&iacute;a hecho todo lo posible por torpedear aquel proceso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Recurri&oacute; en los tribunales el rescate de BiciMad y present&oacute; una querella penal contra dos miembros del equipo de Carmena por prevaricaci&oacute;n. Ese proceso judicial, que acabo archivado, retras&oacute; la necesaria ampliaci&oacute;n de BiciMad a la que se comprometi&oacute; nuestro gobierno cuando rescatamos la concesi&oacute;n porque as&iacute; lo impuso el juez. Todo qued&oacute; en nada, furia y ruido otra vez del PP, hacer da&ntilde;o para nada m&aacute;s que retrasar la extensi&oacute;n de la bici p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo ello, BiciMad alcanz&oacute; los mejores resultados en n&uacute;mero de usuarios y grado de satisfacci&oacute;n de su historia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En estas llegaron las elecciones, y tras ellas el cambio de gobierno. Manuela gan&oacute;, hay que recordarlo, pero la suma de los votos de Vox y Ciudadanos a los del PP, entregaron la alcald&iacute;a a Almeida. Y entonces comenz&oacute; el caos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Fiasco
    </p><p class="article-text">
        Primero, con aquel anuncio de &ldquo;BiciMad Go&rdquo;. Bicicletas sin anclaje que iban a facilitar la extensi&oacute;n de BiciMad a los distritos de la periferia y acab&oacute;, como todo lo que depende del concejal de Medioambiente de Almeida, Borja Carabante, en fiasco. Un fiasco por el que nadie asumi&oacute; ninguna responsabilidad. Otra marca de la casa.
    </p><p class="article-text">
        Pero no todo iban a ser malas noticias. Tras los acuerdos de Cibeles y el pacto de presupuestos con nuestro grupo, el gobierno de Almeida se comprometi&oacute; a completar el proceso de remunicipalizaci&oacute;n de BiciMad que iniciamos en la etapa de Camena. En lugar de que la Empresa Municipal de Transportes (EMT) gestionara el contrato, la plantilla y todos los medios pasar&iacute;an a formar parte de la estructura de la propia empresa, tal y como sucede con los autobuses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta fue, queremos reivindicarlo, una de las exigencias que impusimos a Almeida para alcanzar aquel acuerdo presupuestario.
    </p><p class="article-text">
        Lo ten&iacute;an todo para hacerlo bien. Sin regla de gasto, con fondos europeos y el apoyo de toda la oposici&oacute;n. Por cierto, ninguna de estas tres cosas las tuvo nuestro gobierno.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero ni con eso han sido capaces. Cuando en octubre, el gobierno de Almeida llev&oacute; a Pleno el expediente de remunicipalizaci&oacute;n, le advertimos de que hab&iacute;a cosas que hac&iacute;an dudar de la viabilidad del sistema.
    </p><p class="article-text">
        D&eacute;ficit
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, se estimaba un coste de 45 millones de euros, de los cuales se preve&iacute;a recibir una parte, no especificada, en aportaciones privadas. Le preguntamos qu&eacute; ocurrir&iacute;a si estas no llegaban, pero no obtuvimos respuesta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la operaci&oacute;n preve&iacute;a un impacto en el d&eacute;ficit del ayuntamiento de unos 10 millones entre los a&ntilde;os 2024 y 2031, tal y como figura en la memoria econ&oacute;mica del expediente. Para compensarlo, el Ayuntamiento se compromete a realizar una aportaci&oacute;n anual de 7,4 millones. Los 2,6 restantes proceden de esas aportaciones privadas que, como apunt&aacute;bamos, nadie asegura que vayan a llegar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En tercer lugar, toda la operaci&oacute;n pivotaba sobre una aportaci&oacute;n de 37 millones de euros procedentes de los Fondos Europeos que tampoco estaban garantizados.
    </p><p class="article-text">
        El cuarto de los elementos que nos generaban muchas dudas era el incremento de personal previsto, claramente insuficiente para gestionar la ampliaci&oacute;n anunciada manteniendo los est&aacute;ndares de calidad del servicio.
    </p><p class="article-text">
        El quinto y &uacute;ltimo, era que el servicio siempre resultaba deficitario en cualquiera de los escenarios contemplados, de lo que surg&iacute;a el temor de una nueva concesi&oacute;n a futuro con la justificaci&oacute;n de que la insostenibilidad del sistema. Nada nuevo en la manera de entender la gesti&oacute;n de lo p&uacute;blico por parte del PP.
    </p><p class="article-text">
        El resultado de todo esto, el previsible. Hoy BiciMad es un desastre. Algo que Almeida ya sab&iacute;a cuando anunci&oacute; la gratuidad del servicio hasta pasadas las elecciones. Como siempre, el alcalde pretend&iacute;a esconder tras un buen titular una p&eacute;sima gesti&oacute;n, pero esta vez no le ha salido.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nuestro actual alcalde, min&uacute;sculo heredero de la gran Manuela, recibi&oacute; un Ayuntamiento con mil millones de super&aacute;vit anual y lo va a dejar con casi 300 millones de d&eacute;ficit. Hered&oacute; un servicio de BiciMad que funcionaba y no dejaba de crecer en usuarios y en satisfacci&oacute;n de estos, y va a dejar un mont&oacute;n de estaciones vac&iacute;as y bicis vandalizadas desperdigadas por toda la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Al final, tenemos que reconocerle un m&eacute;rito. Sin pretenderlo, ha conseguido lo que anunciaba: que BiciMad llegue a todos los barrios y sea de uso gratuito. Enti&eacute;ndase la iron&iacute;a. Los parches que ponen cada vez que salta el esc&aacute;ndalo, no van a funcionar. No est&aacute;n funcionando y est&aacute; a la vista de cualquier usuario.
    </p><p class="article-text">
        Almeida pasar&aacute; a la historia como el peor alcalde de Madrid. El peor por su falta de proyecto y de gesti&oacute;n, pero, sobre todo, el peor porque nadie tuvo antes tantas oportunidades como &eacute;l y tan poca capacidad de aprovecharlas. Si el hijo del dios de los cristianos volvi&oacute; de entre los muertos, Almeida ha mandado de vuelta al sepulcro un servicio que con mucho esfuerzo y tes&oacute;n hab&iacute;a sido devuelto a la vida por el gobierno de Carmena. En mayo, si los madrile&ntilde;os nos dan su confianza, volveremos para retornarlo al mundo de los vivos.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Cueto, José Manuel Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/resurreccion-segunda-muerte-bicimad_129_10103507.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 Apr 2023 04:00:58 +0000]]></pubDate>
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    <item>
      <title><![CDATA[Por qué la oposición no quiere gobernar Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/oposicion-no-quiere-gobernar-madrid_129_8817164.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b07e66bf-8d02-4263-9ac6-8a5bf71170dd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué la oposición no quiere gobernar Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con el paso de los días, la ventana de oportunidad se va cerrando, pero nos resistimos a tirar la toalla. Desde Recupera Madrid creemos que la credibilidad perdida en las instituciones se gana con hechos y no con postureo ni palabrería</p></div><p class="article-text">
        Ya se ha constituido la comisi&oacute;n que debe investigar ese supuesto espionaje que altos cargos del gobierno de Almeida habr&iacute;an tratado de encargar a trav&eacute;s del Ayuntamiento de Madrid, m&aacute;s concretamente de la empresa municipal de vivienda (EMVS), para investigar a la presidenta de la Comunidad. Sin embargo, por la manera que ha empezado -asumiendo Ciudadanos, que es parte del gobierno, la presidencia con el apoyo de M&aacute;s Madrid y PSOE, que a cambio se han quedado con las vicepresidencias primera y segunda- todo apunta a que va a servir para lo mismo que han servido otras comisiones de investigaci&oacute;n. Conseguir unos cuantos titulares y dar el caso por cerrado sin esclarecer nada de lo que realmente haya ocurrido.
    </p><p class="article-text">
        Un parip&eacute; para limpiar la imagen de un gobierno que no quiere dar explicaciones y una oposici&oacute;n que solo las necesita para evitar tener que tomar decisiones m&aacute;s dr&aacute;sticas. Porque si en el Ayuntamiento de Madrid ha ocurrido lo que todos sospechamos que ha ocurrido, el Partido Popular no deber&iacute;a seguir ni un minuto m&aacute;s gestionando nuestros asuntos, lo que obligar&iacute;a a quienes aspiramos a restituir el prestigio y la dignidad de nuestro consistorio a plantear seriamente una moci&oacute;n de censura para desalojar a Almeida de la alcald&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Los n&uacute;meros dan de sobra para conformar un gobierno alternativo si tenemos en cuenta que, a priori, solo Vox parece no estar por la labor pues, a pesar de sus supuestas discrepancias con Almeida en cuestiones como la ordenanza de movilidad o los presupuestos, sabe perfectamente que no puede coadyuvar a su destituci&oacute;n. Los dem&aacute;s estamos ante la oportunidad &uacute;nica de sumar fuerzas en beneficio de los madrile&ntilde;os, porque sanear la instituci&oacute;n de este tipo de pr&aacute;cticas debe estar por encima de cualquier r&eacute;dito particular o partidista. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, tanto M&aacute;s Madrid como PSOE, y no digamos Ciudadanos, parecen tener poco inter&eacute;s en este asunto. Pero &iquest;por qu&eacute; no quieren gobernar Madrid? Analicemos caso a caso. 
    </p><p class="article-text">
        Para que la moci&oacute;n saliera adelante, el partido de Rita Maestre tendr&iacute;a que apoyar a Bego&ntilde;a Villac&iacute;s como alcaldesa -algo que no ser&iacute;a nuevo para ellos pues ya se lo plantearon justo despu&eacute;s de las elecciones municipales de 2019-, pero ahora no parecen dispuestos a hacerlo. Quiz&aacute; porque se encuentran muy c&oacute;modos con la situaci&oacute;n actual pues creen haber tomado ventaja sobre el Partido Socialista en la carrera por ser primera fuerza de la oposici&oacute;n en las pr&oacute;ximas elecciones, que es a lo que realmente aspiran. Adem&aacute;s, se han ido amoldando al papel hist&oacute;rico de Izquierda Unida de ser la eterna oposici&oacute;n de izquierdas que se opone a cualquier cosa que venga de la derecha y piensan que con eso les basta para consolidar un nicho electoral que les asegure entre ocho y doce concejales, siempre que no haya grandes cambios en la pol&iacute;tica madrile&ntilde;a de aqu&iacute; a las elecciones. La moci&oacute;n de censura podr&iacute;a alternar sustancialmente ese escenario y eso no les conviene. 
    </p><p class="article-text">
        El PSOE, por su parte, se ver&iacute;a ante la oportunidad de entrar en el gobierno de la ciudad de Madrid despu&eacute;s de m&aacute;s de tres d&eacute;cadas en la oposici&oacute;n, lo que le permitir&iacute;a volver a situarse como fuerza de gobierno ante la ciudadan&iacute;a madrile&ntilde;a. En teor&iacute;a, esto es algo que deber&iacute;a interesarles, precisamente por haber perdido su posici&oacute;n hegem&oacute;nica dentro de la izquierda, pero tambi&eacute;n andan distra&iacute;dos en un sinf&iacute;n de disputas internas por dirimir quienes ser&aacute;n los candidatos en las elecciones municipales y auton&oacute;micas del pr&oacute;ximo a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        Si la moci&oacute;n prosperase, la actual portavoz del grupo municipal socialista, Mar Espinar, estar&iacute;a llamada a asumir un papel destacado en el nuevo gobierno municipal, lo que la situar&iacute;a como principal favorita a disputar la alcald&iacute;a en 2023. Sin embargo, la delegada del gobierno, Mercedes Gonz&aacute;lez, que parece haber sido designada por el aparato del partido para encabezar esa lista, no debe tener el menor inter&eacute;s en que esto suceda. Y como la propia Gonz&aacute;lez es la l&iacute;der org&aacute;nica del PSOE en la ciudad de Madrid, su capacidad de decisi&oacute;n en esta cuesti&oacute;n es mucho mayor que la cualquiera de los integrantes de su grupo municipal. 
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, tenemos a Ciudadanos, que ser&iacute;a el m&aacute;s beneficiado puesto que, si la moci&oacute;n saliera adelante, Villac&iacute;s se har&iacute;a con la alcald&iacute;a. Aun as&iacute;, los naranjas tampoco se atreven a dar el paso. Siguiendo el mismo razonamiento de Rivera que condujo a su partido pr&aacute;cticamente a la desaparici&oacute;n, consideran que su electorado sigue siendo mayoritariamente de derechas y que, por tanto, no les perdonar&iacute;a que rompieran con el PP para aliarse con S&aacute;nchez. Pero, si esto fuera realmente as&iacute;, &iquest;por qu&eacute; no aplicaron la misma l&oacute;gica cuando presentaron las mociones de censura tanto en el Ayuntamiento como en el Parlamento auton&oacute;mico de Murcia para gobernar con el Partido Socialista? Siguen perdidos en esa falta de rumbo, y de coraje, que es de donde proviene realmente su imparable retroceso electoral. 
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la vicealcaldesa insiste en su apuesta por &ldquo;ofrecer estabilidad&rdquo; y &ldquo;huir del oportunismo&rdquo;, creyendo que eso le va a permitir sobrevivir al pr&oacute;ximo ciclo electoral. Pese a estar convencida de que el PP, en su situaci&oacute;n, hubiera aprovechado la oportunidad, tal y como ha declarado en varias entrevistas, ella prefiere mantener a Almeida en la alcald&iacute;a y confiar en que la ciudadan&iacute;a identifique a su partido como el garante de que el PP no haga de las suyas. 
    </p><p class="article-text">
        Se equivoca doblemente Ciudadanos en este razonamiento. En primer lugar, porque ya estaban cogobernando con los populares cuando se produjo el supuesto intento de espionaje utilizando la empresa p&uacute;blica de vivienda; cuya vicepresidencia, por cierto, ostentan los de Villac&iacute;s. En segundo lugar, porque las recientes elecciones en Castilla y Le&oacute;n han demostrado que ese papel de supuesta responsabilidad que represent&oacute; a la perfecci&oacute;n Igea durante toda la campa&ntilde;a no les ha servido m&aacute;s que para certificar la defunci&oacute;n del partido naranja en este territorio, perdiendo nueve de los diez diputados que ten&iacute;an. 
    </p><p class="article-text">
        Se equivocan tambi&eacute;n las fuerzas de la izquierda, que para no asumir riesgos buscan refugio tras esa comisi&oacute;n de investigaci&oacute;n que el PP tratar&aacute; de entorpecer y dilatar al m&aacute;ximo, y que probablemente solo servir&aacute; para constatar que nada de lo que supuestamente ha pasado se puede demostrar.
    </p><p class="article-text">
        Quien no se equivoca es Vox, el &uacute;nico grupo que no ha votado a favor de que se investigue, como gesto de buena voluntad hacia el PP, al menos hasta ver qu&eacute; sucede en Castilla y Le&oacute;n. Adem&aacute;s, tampoco podr&iacute;an apoyar a un candidato alternativo a la alcald&iacute;a dado que, descartada la opci&oacute;n de Ortega Smith, los dem&aacute;s son peligrosos &ldquo;comunistas&rdquo; a ojos del partido de extrema derecha. Y es que, aunque no dejen de repetir que Almeida est&aacute; convirtiendo Madrid en un soviet comunista, el actual alcalde es para Vox menos comunista que cualquiera de sus potenciales sustitutos. As&iacute; pues, seguir&aacute;n acus&aacute;ndole de haberse vendido a la izquierda, pero no le retirar&aacute;n su apoyo porque, aunque no quieran admitirlo, saben perfectamente que cualquier posibilidad de entrar en el gobierno en 2023 pasa por entenderse con Almeida.
    </p><p class="article-text">
        Con el paso de los d&iacute;as, la ventana de oportunidad se va cerrando, pero nos resistimos a tirar la toalla. Desde Recupera Madrid creemos que la credibilidad perdida en las instituciones se gana con hechos y no con postureo ni palabrer&iacute;a. Nosotros hemos arriesgado apoyando al Gobierno cuando consideramos que era lo mejor para los madrile&ntilde;os y pedimos ahora la censura, de la parte del Partido Popular, por la misma raz&oacute;n que otras veces han contado con nuestro apoyo. Tenemos esa legitimidad, que las acusaciones de &ldquo;Tirios y Troyanos&rdquo; por nuestra inc&oacute;moda independencia, no hace m&aacute;s que reforzar.
    </p><p class="article-text">
        Hemos visto c&oacute;mo los partidos anteponen sistem&aacute;ticamente los intereses de &ldquo;la organizaci&oacute;n&rdquo; a los de la ciudadan&iacute;a que dicen representar. Ahora estamos ante una ocasi&oacute;n &uacute;nica de demostrar que no es as&iacute;. La izquierda puede trasladar el mensaje de que es capaz de superar sus diferencias y unirse en pro de un objetivo superior: volver a gobernar Madrid y recuperar uno de los principales bastiones de la derecha. Y el llamado centro-liberal est&aacute; delante de uno de sus &uacute;ltimos trenes para visualizar su utilidad: garantizar limpieza en la gesti&oacute;n y capacidad de establecer alianzas superando las trincheras ideol&oacute;gicas. 
    </p><p class="article-text">
        Quienes aspiramos a un Madrid libre de las corruptelas del PP, tenemos la ocasi&oacute;n de cambiar el rumbo de esta ciudad y sacar del gobierno a un partido que es incapaz de dejar de utilizar las instituciones en su propio beneficio. Los madrile&ntilde;os saldr&iacute;an ganando. 
    </p><p class="article-text">
        Nadie entender&iacute;a que quienes hoy tenemos esta oportunidad, la desaprovechemos. Quien mire para otro lado ser&aacute; c&oacute;mplice de entregar Madrid a la derecha m&aacute;s rancia. Algo en lo que la izquierda, y especialmente el PSOE, tiene un largo historial a sus espaldas. Es hora de arriesgarse. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/oposicion-no-quiere-gobernar-madrid_129_8817164.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 10 Mar 2022 05:01:06 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Almeida frente al espejo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/almeida-frente-espejo_129_8678147.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ce34e81f-7f0c-4d4f-84fc-9e86362e53ee_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Almeida frente al espejo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hemos asumido el riesgo de pactar con la derecha aun sabiendo que una parte de la izquierda jamás nos lo va a perdonar. Esa misma izquierda, por cierto, que lleva 30 años criticando y oponiéndose a todo lo que venga de la derecha mientras la derecha sigue gobernando</p><p class="subtitle">PP y Vox, una relación rota en el Ayuntamiento de Madrid entre acusaciones de “traición”</p></div><p class="article-text">
        El panorama pol&iacute;tico madrile&ntilde;o ha dado un vuelco. Hace apenas un a&ntilde;o, los tres partidos que hab&iacute;an posibilitado los gobiernos de Almeida y Ayuso (PP, Ciudadanos y Vox) aparcaban cualquier diferencia, formal o sustancial, para cerrar filas en torno a la defensa de un Madrid convertido en una &ldquo;aldea gala&rdquo; que se opon&iacute;a a todo lo viniera del Gobierno de la naci&oacute;n. Hoy, por el contrario, ese bloque monol&iacute;tico ha saltado por los aires y cada una de las fuerzas que lo compon&iacute;an siguen l&iacute;neas estrat&eacute;gicas diferenciadas. Incluso, opuestas.
    </p><p class="article-text">
        Son varias las razones que explican esto, pero la m&aacute;s determinante fue la incontestable victoria electoral de Ayuso en las auton&oacute;micas celebradas el pasado 4 de mayo. Ciudadanos result&oacute; ser el gran damnificado de la arriesgada maniobra de la presidenta, al pasar de 26 diputados a cero. Es bastante probable que aquel tsunami se lleve por delante a la formaci&oacute;n que hoy dirige Arrimadas, pero hasta que eso suceda parecen decididos a cambiar su pol&iacute;tica de alianzas, confrontando abiertamente con Vox y enfriando el que parec&iacute;a inevitable proceso de integraci&oacute;n en el Partido Popular. Ahora, Ciudadanos pretende volver a ocupar el espacio &ldquo;del centro&rdquo; al que renunci&oacute; Rivera, buscando acuerdos a derecha e izquierda que excluyan a los llamados &ldquo;extremos&rdquo;. En la campa&ntilde;a electoral de Castilla y Le&oacute;n se est&aacute; viendo claramente este viraje.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Vox tambi&eacute;n sali&oacute; tocado de las elecciones madrile&ntilde;as. Pese a que logr&oacute; salvar los muebles sumando un esca&ntilde;o a los 12 que ya ten&iacute;a, estuvo fuera de la campa&ntilde;a hasta los altercados de Vallecas. El partido de ultraderecha se vio obligado a extremar su ya extremo discurso (anti-inmigraci&oacute;n y anti-izquierda) para tener algo con lo que diferenciarse de su principal rival, que no era otra que la presidenta. La candidatura de Pablo Iglesias y su disparatada estrategia de campa&ntilde;a (alerta anti-fascista) les proporcion&oacute; la coartada perfecta para evitar el trasvase masivo de votos al PP que muchas encuestas vaticinaban. Aun as&iacute;, le vieron las orejas al lobo ayusista y, probablemente, entendieron que necesitaban algo m&aacute;s que criminalizar a menores migrantes no acompa&ntilde;ados para conservar su presencia en las instituciones madrile&ntilde;as. 
    </p><p class="article-text">
        El adelanto de Ayuso descoloc&oacute; a sus dos principales aliados y a la vez competidores, pero tambi&eacute;n removi&oacute; los cimientos de su propio partido. Su apabullante resultado inquiet&oacute; a los dirigentes nacionales del PP, que vieron en ella una incipiente amenaza ante una hipot&eacute;tica -y bastante probable- tercera derrota electoral en las pr&oacute;ximas generales. Si algo temen Casado y Garc&iacute;a Egea es que el empuje de la presidenta madrile&ntilde;a fuerce una renovaci&oacute;n en el liderazgo del partido en caso de que vuelvan a fracasar en su intento de llegar a la Moncloa, de ah&iacute; que dediquen sus mayores esfuerzos a impedir que tome el control del partido en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; entra en escena Mart&iacute;nez-Almeida. El alcalde de Espa&ntilde;a, el alcalde enrollado, el alcalde de todos, como fue bautizado por la actitud dialogante que mantuvo al inicio de la pandemia y el perfil campechano y bromista que ha tratado de cultivar, se ha visto inmerso en esta guerra interna. Aunque parece que ya ha renunciado a disputar la presidencia del partido, G&eacute;nova lo ha estado utilizando para frenar las aspiraciones de Ayuso. Sin &eacute;l, la direcci&oacute;n nacional no tendr&iacute;a nada que oponer a la presidenta. Raz&oacute;n por la cual, la extrema derecha pol&iacute;tica y medi&aacute;tica le dirige todo tipo de cr&iacute;ticas e insultos, acus&aacute;ndole de renunciar a su programa y entregarse a las pol&iacute;ticas de la izquierda. &ldquo;Judas&rdquo; es uno de los muchos apelativos nada cari&ntilde;osos que le dedica Jim&eacute;nez Losantos en sus homil&iacute;as matinales. 
    </p><p class="article-text">
        En esa pugna entre Ayuso y Almeida, Vox ha encontrado la raz&oacute;n de su existencia. Mientras ella es la hero&iacute;na que planta cara a cualquier cosa que suene a progresismo, &eacute;l es el traidor que ha asumido la agenda de la izquierda. Cuando el PP hace pol&iacute;ticas de derechas, puede contar con su apoyo. Cuando no, ah&iacute; est&aacute; Vox para denunciarlo ante sus electores, y de paso ara&ntilde;arle un buen pu&ntilde;ado de votos. 
    </p><p class="article-text">
        El pen&uacute;ltimo episodio de este teatrillo han sido los presupuestos de la capital. Todos los esfuerzos de Almeida para que Vox se sentara a negociar fueron en vano. Ortega Smith, portavoz en el consistorio del partido de ultraderecha, ya anticip&oacute; en el pleno de noviembre que no habr&iacute;a acuerdo, y cumpli&oacute; su amenaza. &ldquo;Que le vaya bonito, pero con nosotros que no cuente&rdquo;, sentenci&oacute;. Unos d&iacute;as despu&eacute;s, explicaba en una entrevista en esRadio las razones de su negativa a apoyar las cuentas del alcalde: el mantenimiento, y ampliaci&oacute;n, de Madrid Central en la ordenanza de movilidad aprobada unos meses atr&aacute;s y la creaci&oacute;n del Grupo Mixto. 
    </p><p class="article-text">
        Y he aqu&iacute; las claves de la ruptura entre el gobierno municipal y el que hab&iacute;a sido su apoyo fundamental en el Ayuntamiento. Que Almeida, despu&eacute;s de haber anunciado, prometido y repetido que acabar&iacute;a con Madrid Central, incluyera en su ordenanza de movilidad las mismas restricciones de acceso al distrito Centro aprobadas por Carmena, ofrec&iacute;a a Vox la excusa perfecta para justificar su ruptura con el alcalde ante el electorado del PP. Pero, adem&aacute;s, la aparici&oacute;n del grupo mixto daba lugar a una nueva aritm&eacute;tica parlamentaria que reduc&iacute;a la influencia del partido de ultraderecha sobre el gobierno municipal, cuyos votos hab&iacute;an sido imprescindibles hasta entonces para obtener la mayor&iacute;a parlamentaria.
    </p><p class="article-text">
        Al tener la capacidad de funcionar como grupo municipal independiente, liberados de las imposiciones y ataduras a las que est&aacute;bamos sometidos dentro de M&aacute;s Madrid, hemos podido ofrecer una alternativa cre&iacute;ble a la extrema derecha. Sin complejos, hemos tendido la mano al gobierno de Almeida y Villac&iacute;s con la voluntad real de negociar y llegar a acuerdos, cosa a la que ni el Partido Socialista ni M&aacute;s Madrid estaban dispuestos, pues su &uacute;nica estrategia de oposici&oacute;n pasa por ver qui&eacute;n dice m&aacute;s alto y m&aacute;s veces &ldquo;no&rdquo; a cualquier cosa que haga o deje de hacer el gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Pero nosotros no nos la jugamos para seguir parapetados en trincheras ideol&oacute;gicas ni de partido, sino para influir decisivamente en la pol&iacute;tica municipal. As&iacute; lo hicimos con la ordenanza de movilidad, que apoyamos tras asegurar el mantenimiento de Madrid Central, y as&iacute; lo hemos hecho con los presupuestos. Nuestra &uacute;nica l&iacute;nea roja ha sido dejar a Vox al margen de cualquier decisi&oacute;n que afecte a la vida de los madrile&ntilde;os. Hemos asumido el riesgo de pactar con la derecha aun sabiendo que una parte de la izquierda jam&aacute;s nos lo va a perdonar. Esa misma izquierda, por cierto, que lleva 30 a&ntilde;os criticando y oponi&eacute;ndose a todo lo que venga de la derecha mientras la derecha sigue gobernando.
    </p><p class="article-text">
        Con nuestro acuerdo presupuestario logramos, por ejemplo, que el Ayuntamiento vuelva a financiar el Orgullo y recupere las subvenciones a colectivos LGTB, a costa de eliminar las subvenciones a organizaciones como la Fundaci&oacute;n Madrina que se dedica a coaccionar a las mujeres que acuden a los centros de interrupci&oacute;n del embarazo. Asimismo, hemos conseguido la gratuidad de los autobuses de EMT en hora punta de ma&ntilde;ana y tarde los d&iacute;as de mayor intensidad de tr&aacute;fico. O que la administraci&oacute;n municipal se implique en la tramitaci&oacute;n de ingreso m&iacute;nimo vital y ayude a las familias con dificultades para pagar la hipoteca o el alquiler mediante la creaci&oacute;n de un fondo de emergencia habitacional. Adem&aacute;s, hemos logrado que se rebaje el IBI a quien tiene una vivienda cuyo valor catastral no supere los trescientos mil euros en lugar de esa bajada indiscriminada pretendida por Almeida para beneficiar m&aacute;s a quien m&aacute;s propiedades tiene. Y, entre otras muchas cuestiones que no es posible detallar en este art&iacute;culo, tambi&eacute;n incluimos en el acuerdo el nombramiento de Almudena Grandes como hija predilecta de Madrid. Lo hicimos porque sus m&eacute;ritos para recibir este reconocimiento est&aacute;n m&aacute;s que acreditados y porque Madrid es una ciudad mucho m&aacute;s abierta y avanzada de lo que su alcalde pretende que sea.
    </p><p class="article-text">
        Las desafortunadas declaraciones de Almeida no desmerecen un &aacute;pice a la escritora. Muy al contrario, engrandecen su figura en contraposici&oacute;n con un alcalde atenazado por los ataques que est&aacute; recibiendo de la extrema derecha. Algo que tambi&eacute;n hemos visto con Djokovic. Su gui&ntilde;o a los antivacunas, caladero electoral de Vox, le ha obligado a tener que dar unas cuantas explicaciones y la consiguiente rectificaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        Volviendo a Almudena, las palabras del alcalde no son m&aacute;s que el reflejo de sus miedos y presiones. Nada ha contribuido tanto a mostrar la cara del verdadero Almeida que ponerle frente al espejo de sus contradicciones. De hecho, ha sido mucho m&aacute;s criticado por su desprecio a la figura de la autora que cuando recibi&oacute; el apoyo de Vox a su investidura.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto jam&aacute;s hubiera sucedido con una oposici&oacute;n inmovilista que lo fiaba todo al desgaste de no sacar adelante las cuentas de este a&ntilde;o. Como si Ayuso no hubiera arrasado en las elecciones, pese a que no hab&iacute;a sido capaz de aprobar un presupuesto en su anterior legislatura. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nuestra estrategia de mano tendida ha cambiado el guion y ha recolocado las piezas. Solo hay que comparar la situaci&oacute;n de la derecha en la Asamblea y en el Ayuntamiento de Madrid. El tablero de la pol&iacute;tica municipal se ha movido m&aacute;s en estos &uacute;ltimos cuatro meses que en los dos a&ntilde;os anteriores. Porque hacer oposici&oacute;n no consiste en oponerse a todo sino en visibilizar las contradicciones y los errores del adversario y, de paso, ofrecer una alternativa s&oacute;lida, cre&iacute;ble y atractiva a la ciudadan&iacute;a. Esa es nuestra tarea y a ello estamos dedicando todo nuestro esfuerzo. Porque cuando nos separamos de M&aacute;s Madrid dijimos que no est&aacute;bamos aqu&iacute; para conservar un esca&ntilde;o sino para recuperar el gobierno municipal en 2023. Hoy, tras haber forzado la ruptura del bloque conservador, estamos un poco m&aacute;s cerca de ese objetivo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/almeida-frente-espejo_129_8678147.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Jan 2022 05:01:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Almeida frente al espejo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PP de Madrid,Vox,José Luis Martínez-Almeida,Isabel Díaz Ayuso]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Gravar el suelo, solución fiscal para los ayuntamientos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/gravar-suelo-solucion-fiscal-ayuntamientos_129_8518189.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6dce140-8e85-4089-8265-89c02308c212_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Gravar el suelo, solución fiscal para los ayuntamientos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A partir de la base imponible elegida, proponemos que en Madrid se grave con un 2% (tipo medio) la base imponible del valor comercial del suelo rústico y urbano</p></div><p class="article-text">
        Los ayuntamientos tienen un problema de financiaci&oacute;n que puede verse agravado por la reciente sentencia del Tribunal Constitucional que declara nulo e inconstitucional el m&eacute;todo de c&aacute;lculo para la <em>&ldquo;plusval&iacute;a municipal&rdquo;</em>. Esto es, el impuesto que pagan los ciudadanos al consistorio por vender o transmitir un inmueble o una finca. A partir de ahora, dicha tasa se deber&aacute; abonar &uacute;nicamente cuando se haya producido un incremento real del valor de venta. 
    </p><p class="article-text">
        Esta minoraci&oacute;n de la recaudaci&oacute;n puede suponer un duro golpe en las cuentas de las corporaciones locales, especialmente de los grandes municipios. Madrid, por ejemplo, podr&iacute;a dejar de recaudar algo m&aacute;s de 500 millones de euros al a&ntilde;o, seg&uacute;n reza el proyecto de presupuesto recientemente aprobado por el equipo de Almeida y Villac&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Esta sentencia ha venido, adem&aacute;s, en un momento crucial del tr&aacute;mite presupuestario a nivel estatal, ya que podr&iacute;a descuadrar las cuentas nacionales, lo que ha llevado al Gobierno de Espa&ntilde;a a rehacer apresuradamente el m&eacute;todo de c&aacute;lculo a fin de preservar, al menos, una parte de lo recaudado por la plusval&iacute;a, que es b&aacute;sicamente la segunda figura impositiva m&aacute;s importante en la gran mayor&iacute;a de los municipios. 
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no parece que el Real Decreto aprobado hace unos d&iacute;as vaya a ser una soluci&oacute;n definitiva al problema. En primer lugar, porque asume una minoraci&oacute;n de la recaudaci&oacute;n y, en segundo lugar, porque con toda seguridad volver&aacute; a ser recurrido en los tribunales, lo que obligar&aacute; a las corporaciones locales a ser muy prudentes en su aplicaci&oacute;n hasta que la justicia se pronuncie.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Suficiencia financiera</strong>
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; pues, parece necesario establecer unas nuevas bases que permitan a los ayuntamientos alcanzar la suficiencia financiera. Y eso no deber&iacute;a pasar por incidir en errores pasados, sino por avanzar en implementar nuevas figuras impositivas que alcancen los objetivos de suficiencia recaudatoria, neutralidad y ausencia de efectos inflacionistas. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, desde Recupera Madrid nos sumamos al debate aportando dos propuestas pensadas para la ciudad de Madrid, pero que son perfectamente extensibles al resto de municipios del estado. Por un lado, una imposici&oacute;n sobre el suelo (<em>Land Tax</em>) y, por otro, establecer f&oacute;rmulas para que la plusval&iacute;a por la venta de suelo recaiga &iacute;ntegramente en los Ayuntamientos, en l&iacute;nea con el art&iacute;culo 47 de la Constituci&oacute;n, que otorga a los poderes p&uacute;blicos la potestad de evitar la especulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Comenzando por el impuesto sobre el suelo, se plantea un gravamen sobre el conjunto del suelo, rustico o urbano, que permitir&iacute;a a las haciendas locales prescindir de la imposici&oacute;n sobre plusval&iacute;as y tambi&eacute;n del llamado Impuesto sobre bienes inmuebles (IBI). Es decir, se grava el suelo y no el vuelo, cuyo valor se deprecia de igual forma que lo hace el autom&oacute;vil nada m&aacute;s adquirirlo. Esta figura impositiva es ya una realidad en pa&iacute;ses como Reino Unido o Dinamarca, donde se aplica desde 1926.
    </p><p class="article-text">
        Curiosamente, la mayor&iacute;a de los sistemas fiscales que se utilizan para financiar servicios p&uacute;blicos gravan casi cualquier activo a excepci&oacute;n del suelo. Es conocido que la tierra es el bien que genera los mayores incrementos patrimoniales <em><strong>("</strong></em><em>capital gains&rdquo;</em>), pero ning&uacute;n gobierno se ha atrevido a imponerle un gravamen especifico, lo que ha favorecido la especulaci&oacute;n respecto del uso del suelo y ha contribuido a generar grandes burbujas inmobiliarias, de las que en Espa&ntilde;a todav&iacute;a estamos sufriendo las consecuencias. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Doble imposici&oacute;n</strong>
    </p><p class="article-text">
        Lo que nadie se ha parado a analizar y constatar es la doble imposici&oacute;n en la que incurrimos al comprar un inmueble. Los inmuebles capitalizan todas las mejoras y servicios que se encuentran en el emplazamiento (suelo) donde est&aacute;n situados y el propietario a&ntilde;ade matem&aacute;ticamente el valor de dichos servicios al precio de la propiedad en el momento de su venta. El vendedor no es el origen, ni el proveedor de dichos servicios p&uacute;blicos, pero s&iacute; es el que se embolsa el valor de dichas prestaciones y no paga impuestos por dicho incremento patrimonial. En sentido opuesto, el comprador paga todos servicios que van incorporados en el precio del inmueble y, adem&aacute;s, abona los impuestos con los que estos se costean en funci&oacute;n de la renta y propiedades que posea. Por tanto, acaba pagando dos veces las mismas prestaciones.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a si eliminamos esa duplicidad concentrando haciendo que el grueso de la recaudaci&oacute;n fiscal provenga de un gravamen al suelo como el que hemos definido? &iquest;Qu&eacute; pasa si esos ingresos son recaudados directamente de la renta de la tierra? 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El modelo Stiglitz</strong>
    </p><p class="article-text">
        La respuesta nos la da el premio Nobel Joseph Stiglitz, que asevera que este tipo de imposici&oacute;n es neutral, por lo que no genera la denominada carga excesiva (excess burden) de los impuestos cl&aacute;sicos aplicados por la mayor&iacute;a de econom&iacute;as occidentales y capitalistas.
    </p><p class="article-text">
        Para comprender la f&oacute;rmula de Stiglitz es necesario recordar algo que algunos economistas no convencionales conocen bien: la definici&oacute;n de tierra en econom&iacute;a pol&iacute;tica es el elemento natural o pasivo de la producci&oacute;n. No s&oacute;lo incluye el valor del suelo, sino tambi&eacute;n todos los recursos naturales: los bosques, las minas, los cursos de agua, y por tanto el espacio que los rodea. La peculiaridad de un impuesto sobre la tierra es que no ejerce presi&oacute;n inflacionista sobre el precio de bienes, servicios o salarios. 
    </p><p class="article-text">
        Para dise&ntilde;ar un gravamen de estas caracter&iacute;sticas necesitamos conocer una serie de variables relevantes. Por un lado, es imprescindible conocer los datos sobre el valor catastral del suelo urbano, el de la construcci&oacute;n urbana, el del suelo urbano m&aacute;s el r&uacute;stico, y por &uacute;ltimo el valor comercial del suelo urbano m&aacute;s el del suelo r&uacute;stico. Un aumento del precio del suelo repercutir&aacute; mucho m&aacute;s en la tasa de beneficio que en los precios de los productos o servicios. Es por ello que los grandes tenedores de suelo, ya sea r&uacute;stico o urbano, ofrecen tanta resistencia a asumir un impuesto de estas caracter&iacute;sticas.
    </p><p class="article-text">
        El establecimiento de un impuesto sobre la renta del suelo que sustituyese al IBI actual y al impuesto de plusval&iacute;a contribuir&iacute;a tambi&eacute;n a reducir, e incluso llegar a erradicar, la especulaci&oacute;n inmobiliaria alrededor del suelo, algo de lo que sabemos mucho en Madrid. Una tasa anual sobre el valor de la tierra incentivar&iacute;a a los propietarios a no retener tierra ociosa esperando que aumente su precio, pues le resultar&iacute;a muy costoso, lo que generar&iacute;a una reducci&oacute;n de la especulaci&oacute;n. Cuanto m&aacute;s alta la tasa, menos especulaci&oacute;n. En un escenario extremo, si la tasa absorbiera toda la plusval&iacute;a, la especulaci&oacute;n ser&iacute;a totalmente erradicada. Esto solucionar&iacute;a el segundo de los problemas planteados, acabar con la retenci&oacute;n especulativa del suelo. 
    </p><p class="article-text">
        La f&oacute;rmula para su obtenci&oacute;n es relativamente sencilla. En primer lugar, hay que calcular el valor catastral del suelo urbano, que solo representa el 40% del valor de mercado, aunque otras fuentes lo elevan hasta el 80%. En segundo lugar, lo mismo para el suelo r&uacute;stico y ya con la cifra obtenida, sabiendo que el valor del comercial del suelo total es el 40% del valor de mercado, tenemos la base imponible para implementar la fiscalidad sobre la tierra. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>El caso Madrid</strong>
    </p><p class="article-text">
        A partir de la base imponible elegida, proponemos que en Madrid se grave con un 2% (tipo medio) la base imponible del valor comercial del suelo r&uacute;stico y urbano. Seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos publicados por la Direcci&oacute;n General del Catastro de la Comunidad de Madrid para 2020, el valor catastral del suelo en la ciudad de Madrid es de 206.030.116, 48 (miles de euros). Si calculamos el 40% del valor comercial del suelo, la base imponible para el impuesto ser&iacute;a la cifra de 82.412.046,6 (miles de euros). Por tanto, la recaudaci&oacute;n para el Ayuntamiento de Madrid en el ejercicio del 2020 hubiera sido de 1648,24 millones de euros. Pero si utiliz&aacute;ramos el 80% del valor comercial, la recaudaci&oacute;n alcanzar&iacute;a 3296, 48 millones de euros, lo cual sufragar&iacute;a m&aacute;s que de sobra la ca&iacute;da de la recaudaci&oacute;n por la imposici&oacute;n de la plusval&iacute;a, eliminando la distorsi&oacute;n que suponen las figuras impositivas actuales, sin elevar los precios de los bienes construidos y eliminando la especulaci&oacute;n sobre la tierra. 
    </p><p class="article-text">
        Esta simulaci&oacute;n nos dice que se podr&iacute;an recaudar casi el 70% de los ingresos presupuestados para 2022 con un impuesto como el descrito, lo que permitir&iacute;a eliminar de un plumazo el IBI y el impuesto sobre plusval&iacute;a, dos tasas que s&iacute; distorsionan, son inflacionistas y son mucho m&aacute;s gravosas para los peque&ntilde;os propietarios. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esta aproximaci&oacute;n es muy conservadora, pero s&iacute; muestra una gran capacidad recaudatoria, sin generar inflaci&oacute;n de activos, ni distorsiones al comprador. Por supuesto, se podr&iacute;a llegar a discriminar entre tenedores de suelo especulativos y aquellos que no lo son, incentivando o penalizando a unos frente a otros.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En resumen, se puede articular otra pol&iacute;tica fiscal municipal alrededor del gravamen del suelo evitando la especulaci&oacute;n sobre el mismo, como ya hacen otros pa&iacute;ses n&oacute;rdicos y anglosajones, sin generar distorsiones, ineficiencias e inflaci&oacute;n de activos y que tendr&iacute;an, adem&aacute;s, una capacidad recaudatoria muy superior a las figuras actuales. Solo hay que atreverse. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alejandro Inurrieta, José Manuel Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/gravar-suelo-solucion-fiscal-ayuntamientos_129_8518189.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 23 Nov 2021 21:27:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Gravar el suelo, solución fiscal para los ayuntamientos]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madrid 2023. Cambiar para ganar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-2023-cambiar-ganar_129_7910374.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/84d20737-4e8f-4918-9bbc-5f6d3af4c5cc_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madrid 2023. Cambiar para ganar"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si en 2015 lo logramos, dentro de dos años podemos volver a hacerlo. La izquierda madrileña levantó prácticamente de la nada un proyecto ilusionante que, bajo el liderazgo de Manuela Carmena, fue capaz de derrotar a Esperanza Aguirre y alcanzar la alcaldía de Madrid</p></div><p class="article-text">
        El 4M lleg&oacute; y ocurri&oacute; lo que tanto nos tem&iacute;amos. El PP gan&oacute; las elecciones y obtuvo esca&ntilde;os m&aacute;s que suficientes para mantener -y reforzar- el gobierno regional. Veintis&eacute;is a&ntilde;os, que en 2023 ser&aacute;n veintiocho, gobernando de forma ininterrumpida la Comunidad de Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        Casi tres d&eacute;cadas implantando en nuestro imaginario un modelo social, econ&oacute;mico, inmobiliario, fiscal y medioambiental abiertamente neoliberal como el &uacute;nico posible, sin que se haya presentado una alternativa de progreso cre&iacute;ble y atractiva que movilice a la ciudadan&iacute;a madrile&ntilde;a. Y esta vez de la mano de la ultraderecha. 
    </p><p class="article-text">
        La izquierda, por su parte, hizo lo que hace siempre en Madrid. 
    </p><p class="article-text">
        Pese a la importancia hist&oacute;rica de estas elecciones, las distintas fuerzas progresistas no se apartaron del guion previsto y han obtenido un resultado decepcionante. Solo la llamada de Pablo Iglesias a construir una candidatura unitaria entre Unidas Podemos y M&aacute;s Madrid que reunificara el espacio a la izquierda del PSOE agit&oacute; durante unas horas el tablero pol&iacute;tico, pero la negativa de M&oacute;nica Garc&iacute;a a aceptar la oferta nos devolvi&oacute; al punto de partida. 
    </p><p class="article-text">
        En la rueda de prensa del pasado 4 de marzo, en la que anunciamos nuestra separaci&oacute;n de M&aacute;s Madrid, defendimos con claridad la unidad pol&iacute;tica, estrat&eacute;gica y electoral para derrotar a la derecha, que podr&iacute;a materializarse de muy distintas maneras. Pero no tuvimos &eacute;xito. 
    </p><p class="article-text">
        Con el argumento de que los tres partidos de izquierdas ten&iacute;an asegurada su entrada en el parlamento regional, se justific&oacute; que la uni&oacute;n no aportaba nada y que de lo que se trataba era de que cada cual movilizara a su electorado. Obviando interesadamente que, de haberse producido esa unidad, el electorado de izquierdas habr&iacute;a recibido un mensaje movilizador: hemos aprendido del pasado y vamos juntos para evitar que el gobierno de Madrid pueda quedar en manos de la extrema derecha con la derecha m&aacute;s extrema. 
    </p><p class="article-text">
        Incluso llegamos a proponer un acto rompedor, algo que pusiera de manifiesto la trascendencia del momento: un cierre de campa&ntilde;a conjunto de las fuerzas progresistas. Desgraciadamente, esto tampoco sucedi&oacute; y la izquierda se present&oacute; con tres papeletas diferentes, y solo con un &lsquo;pacto de no agresi&oacute;n&rsquo; que, vistos los resultados, se ha mostrado claramente insuficiente. El bloque progresista baja en representantes, aun habi&eacute;ndose incrementado el n&uacute;mero de diputados en la Asamblea, pasando de 64 a 58 esca&ntilde;os, 11 por debajo de la mayor&iacute;a absoluta. 
    </p><p class="article-text">
        Con una movilizaci&oacute;n hist&oacute;rica, la derecha ha encontrado en la figura de Ayuso y en esa idea de &laquo;libertad&raquo;, tan vac&iacute;a como el folio en blanco que el PP envi&oacute; junto con su papeleta electoral, un motivo para acudir masivamente a las urnas. A Ayuso le ha bastado la promesa de tomarte unas ca&ntilde;as despu&eacute;s del trabajo -aunque tengas un salario de miseria, no puedas pagar el alquiler y en tu centro de salud no te atiendan- para obtener 65 diputados, 7 m&aacute;s que todas las fuerzas progresistas juntas, y volver a ser presidenta; liber&aacute;ndose de paso de sus serviles, pero algo impertinentes, socios de Ciudadanos, que desaparecen, v&iacute;ctimas de su debilidad y sus torpezas.
    </p><p class="article-text">
        Ayuso, convertida en la Trump espa&ntilde;ola, ha reagrupado a la derecha en Madrid y promete convertir nuestra Comunidad en una aldea gala inexpugnable para las pol&iacute;ticas redistributivas que propugnan desde Biden hasta el Fondo Monetario Internacional. &laquo;Madrid is different&raquo;, deben pensar la presidenta y su spin-doctor de cabecera, Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez, rememorando a quien fuera ministro de Franco y fundador del partido que ahora ella aspira a dirigir.
    </p><p class="article-text">
        Pero dentro de la preocupaci&oacute;n que esto supone, hay una circunstancia novedosa: en solo dos a&ntilde;os tendremos una nueva oportunidad de echar a Ayuso y a sus pol&iacute;ticas de la Puerta del Sol y, de paso, hacer lo propio con Almeida del palacio de Cibeles para devolver a nuestra ciudad a la senda que iniciamos desde el gobierno de Manuela Carmena. 
    </p><p class="article-text">
        No es frecuente tener un ensayo real que permita contrastar c&aacute;lculos, teor&iacute;as e hip&oacute;tesis (tantas veces interesadas) como el que han supuesto estas elecciones a medio mandato. Aun reconociendo el buen resultado de M&oacute;nica Garc&iacute;a, hemos constatado que la estrategia, los candidatos y los mensajes que ofrece la izquierda no son, ni de lejos, suficientes para alcanzar el gobierno de Madrid. No son atractivos para los madrile&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Aunque es de esperar que cada uno camufle su fracaso con elucubraciones de crecimiento o remontada, no podemos enga&ntilde;arnos. De nada sirven las lecturas interesadas de quienes se conformen con haber sumado unos cuantos esca&ntilde;os a costa de rest&aacute;rselos a otro partido del mismo espacio ideol&oacute;gico. Se trata de ganar y de gobernar y para eso tenemos que ofrecer un proyecto y una candidatura capaz de medirse en pie de igualdad con dos adversarios formidables -en t&eacute;rminos electorales- como son Almeida y Ayuso. 
    </p><p class="article-text">
        Para ello, evidentemente, no podemos repetir aquello que nos ha tra&iacute;do hasta aqu&iacute;. Tenemos la obligaci&oacute;n de presentar una alternativa que se concrete en soluciones tangibles al problema de la vivienda, del empleo o del acceso a servicios p&uacute;blicos de calidad. Y que adem&aacute;s de en la libertad, ponga el acento en la igualdad.
    </p><p class="article-text">
        Si no, la expectativa de &laquo;vivir a la madrile&ntilde;a&raquo; volver&aacute; a servir de coartada a la derecha para seguir haciendo de esta comunidad su cortijo. 
    </p><p class="article-text">
        Para que esto no suceda, reiteramos nuevamente la necesidad de ponernos a trabajar desde ya en esa alternativa. Y lo planteamos desde la legitimidad que nos otorga haber anticipado lo que iba a ocurrir si la izquierda no se un&iacute;a y, en coherencia, habernos apartado de una l&iacute;nea que entend&iacute;amos estaba condenada al fracaso, o a la oposici&oacute;n vitalicia; que, a nuestro parecer, es lo mismo.
    </p><p class="article-text">
        Vencer a la derecha en Madrid es un reto enorme para el que necesitamos el concurso de todas las fuerzas pol&iacute;ticas, sociales y sindicales que aspiran a un Madrid m&aacute;s justo, igualitario y sostenible.
    </p><p class="article-text">
        Si en 2015 lo logramos, dentro de dos a&ntilde;os podemos volver a hacerlo. Entonces, la izquierda madrile&ntilde;a levant&oacute; pr&aacute;cticamente de la nada un proyecto ilusionante que, bajo el liderazgo de Manuela Carmena, fue capaz de derrotar a Esperanza Aguirre y alcanzar la alcald&iacute;a de Madrid. Pero la situaci&oacute;n de hoy no es la de 2015. La ola de ilusi&oacute;n y esperanza por el cambio ha dado paso a un sentimiento muy generalizado hacia la pol&iacute;tica que va desde el desinter&eacute;s hasta el hartazgo, cuando no directamente al rechazo. 
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; quien diga que necesitamos &laquo;un capit&aacute;n&raquo;. Nosotros decimos que lo que hace falta es una alianza progresista que apueste decididamente por recuperar Madrid. Y dedique a ello todos sus esfuerzos. No nos resignamos a que vivir a la madrile&ntilde;a sea asumir precariedad, desigualdad y deterioro de nuestros servicios p&uacute;blicos. Tenemos dos a&ntilde;os para recuperar Madrid para la mayor&iacute;a, y para llegar a quienes ayer no votaron o no nos votaron.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Higueras Garrobo, José Manuel Calvo, Luis Cueto, Felipe Llamas Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-2023-cambiar-ganar_129_7910374.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 08 May 2021 04:00:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madrid 2023. Cambiar para ganar]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La trampa del plan de alquileres de Almeida]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/trampa-plan-alquileres-almeida_129_7247838.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4f0b99fa-f49e-4ba2-aed0-880b3c17de03_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La trampa del plan de alquileres de Almeida"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ningún otro alcalde de Madrid ha tenido una oposición como la que disfruta Almeida y seguramente a ningún otro se le hubiera ocurrido dilapidar con tanta ligereza semejante privilegio</p></div><p class="article-text">
        Hace unas semanas, el gobierno de Almeida anunci&oacute; a bombo y platillo la puesta en marcha del Plan Integral de Alquiler Municipal. Este plan cont&oacute; con el respaldo de los representantes de todos los grupos municipales en el consejo de administraci&oacute;n de la Empresa Municipal de Vivienda (EMVS) pero escond&iacute;a una trampa que dejaba fuera a quienes m&aacute;s necesitan de las instituciones p&uacute;blicas, la cual no detectamos en un inicio pero posteriormente hemos logrado, en parte, subsanar. Vamos a analizarlo detenidamente.
    </p><p class="article-text">
        En principio, se trata de un plan orientado a ampliar la oferta de vivienda de alquiler asequible en la ciudad de Madrid que se estructura en cuatro l&iacute;neas o programas de actuaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El primero pasa por continuar la promoci&oacute;n directa de vivienda p&uacute;blica por parte del Ayuntamiento. En este sentido, la actual corporaci&oacute;n sigue la hoja de ruta fijada por el gobierno anterior, que, tras sanear la empresa p&uacute;blica de vivienda, puso en marcha la construcci&oacute;n de casi cuatro mil nuevas viviendas para ampliar el exiguo parque residencial del Ayuntamiento. Evidentemente, el objetivo era muy ambicioso y, pese a que a lo largo del mandato se iniciaron muchos de estos proyectos, la mayor&iacute;a no llegaron a concluir, qued&aacute;ndose en distintas fases de redacci&oacute;n, licitaci&oacute;n o ejecuci&oacute;n de las obras. Lo que ha hecho el gobierno actual, acertadamente a nuestro juicio, ha sido proseguir la construcci&oacute;n de estas viviendas con el fin de ponerlas a disposici&oacute;n de personas y familias vulnerables en r&eacute;gimen de alquiler social.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un significativo avance de la derecha madrile&ntilde;a si tenemos en cuenta que su pol&iacute;tica de vivienda ha consistido, tradicionalmente, en promover para vender en momentos de bonanza econ&oacute;mica, y renunciar a la promoci&oacute;n p&uacute;blica para dedicarse exclusivamente a la venta del patrimonio p&uacute;blico cuando llegaba una crisis.
    </p><p class="article-text">
        El segundo programa, conocido como SIA, tambi&eacute;n da continuidad al iniciado en la etapa de Manuela Carmena bajo las siglas ALMA, que consiste en que el Ayuntamiento ofrece, a trav&eacute;s de la EMVS, un servicio de intermediaci&oacute;n entre propietarios e inquilinos para proporcionar seguridad y garant&iacute;as a ambas partes y fomentar as&iacute; el arrendamiento entre particulares.
    </p><p class="article-text">
        El tercero, al que han denominado &ldquo;conFIANZA Joven&rdquo;, est&aacute; muy asociado al anterior y consiste en adelantar el pago de la correspondiente fianza a todos los menores de 35 a&ntilde;os que accedan a una vivienda en alquiler mediante el sistema de intermediaci&oacute;n del Ayuntamiento.
    </p><p class="article-text">
        Hasta aqu&iacute;, el actual gobierno no se aparta de las medidas impulsadas por sus antecesores en lo que al fomento del alquiler se refiere, pero el Plan Integral de Alquiler s&iacute; plantea un programa novedoso, al que han bautizado &ldquo;ReVIVA&rdquo; y tiene como objetivo fundamental movilizar viviendas que o bien est&aacute;n vac&iacute;as o bien se dedicaban al alquiler tur&iacute;stico. La administraci&oacute;n se propone captar tales viviendas para destinarlas al alquiler no estacional y ampliar as&iacute; la escasa oferta existente en nuestra ciudad. Lo que se pretende es que los propietarios cedan sus casas a la EMVS durante un m&iacute;nimo de cuatro a&ntilde;os para que esta las adec&uacute;e (asumiendo el propietario el coste de los arreglos necesarios) y se las ofrezca a inquilinos a un precio que nunca puede superar el 30% de sus ingresos (brutos mensuales), el umbral que establece Naciones Unidas para que el coste de la vivienda no desequilibre en exceso la econom&iacute;a familiar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Como se puede observar, la finalidad de este programa es dif&iacute;cilmente discutible desde un punto de vista progresista. Movilizar vivienda vac&iacute;a y VUTs, ampliando con ello la oferta de alquiler estable y dejando en manos de la administraci&oacute;n la gesti&oacute;n de los arrendamientos. Aparentemente, nada que objetar.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, el conflicto surge al entrar en la letra peque&ntilde;a. El ejecutivo de Almeida, en un exceso de celo, sit&uacute;a el umbral de acceso a las viviendas de este programa en tres veces el IPREM (Indicador P&uacute;blico de Renta de Efectos M&uacute;ltiples), lo que imped&iacute;a que personas y familias con ingresos inferiores a 28.198 euros brutos anuales, pudieran ser beneficiarios del programa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bien es verdad que el Reviva nunca ha estado dirigido a sectores con una capacidad adquisitiva baja o muy baja, para quienes la EMVS tiene otras ayudas y l&iacute;neas de actuaci&oacute;n. Tanto por la cantidad de viviendas que pretende captar (unas 400 en tres a&ntilde;os) como por el precio medio de las mismas, el programa se orienta a inquilinos solventes que aseguren que nos ser&aacute; la administraci&oacute;n quien finalmente tenga que asumir el pago de la totalidad o gran parte de las rentas. Pero siendo esto as&iacute;, tampoco ten&iacute;a sentido establecer un umbral tan elevado que impida el acceso a personas o familias que, sin llegar a disponer de tres veces el IPREM, dispongan de recursos suficientes para hacer frente al alquiler sin tener que destinar m&aacute;s del 30%de sus ingresos a dicho pago.
    </p><p class="article-text">
        Por ilustrarlo con un ejemplo concreto, un inquilino cuyos ingresos brutos se sit&uacute;en en torno a los dos mil euros -bastante por debajo de 3IPREM- puede acceder a una vivienda cuyo alquiler no supere los seiscientos cincuenta euros al mes. Y no es descabellado pensar que la EMVS vaya a captar viviendas vac&iacute;as o que se dedicaban al alquiler tur&iacute;stico que puedan rondar esos precios.
    </p><p class="article-text">
        Era inadmisible, por tanto, excluir a quienes conforman precisamente el nicho natural de un programa de estas caracter&iacute;sticas. Personas y familias cuyos ingresos superan los requeridos para ser adjudicatarios de vivienda p&uacute;blica pero que tienen dificultades para acceder al mercado privado del alquiler en una ciudad como Madrid. Por ello, y para evitar que queden fuera del Reviva, hemos propuesto sustituir el umbral (arbitrario) de las 3 veces el IPREM por una condici&oacute;n (objetiva) como es acreditar la solvencia necesaria para pagar la cuota de arrendamiento sin que esta supere el 30% de los ingresos familiares. De esta manera, incrementamos la cantidad de beneficiarios potenciales y, sobre todo, posibilitamos la entrada de personas que necesitan la ayuda de la administraci&oacute;n para acceder a un alquiler estable y asequible. Esta propuesta ya ha sido incorporada al programa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, incomprensiblemente, el gobierno de Almeida se ha negado a bajar el importe m&iacute;nimo de arrendamiento de 450 a 350 euros, lo cual disminuye significativamente el beneficio que supone la rebaja del umbral a 3 veces el IPREM, pues al reducir el tope inferior aumentar&iacute;amos las opciones de que esas rentas puedan acceder a la ayuda. Del mismo modo, tampoco han aceptado limitar el bono vivienda hasta las 5,5 veces el IPREM, en lugar de las 7,5 previstas actualmente, una medida que permitir&iacute;a dirigir los recursos p&uacute;blicos a quienes verdaderamente los necesitan, que en el caso de este programa son aquellos solicitantes que se encuentran entre las 3 y las 5.5 veces el IPREM.
    </p><p class="article-text">
        Pese a que no es nuestro programa, las fuerzas progresistas del Ayuntamiento de Madrid hemos vuelto a demostrar que estamos trabajando para mejorar las condiciones de vida de nuestra ciudad desde una incuestionable lealtad institucional. En este caso en un tema tan crucial como es la vivienda. Sin embargo, ante la pol&eacute;mica generada nos corresponde tambi&eacute;n hacer un ejercicio de autocr&iacute;tica. Este plan no deber&iacute;a haber sido aprobado hasta corregir las disfunciones que PP y Ciudadanos pretend&iacute;an pasar por alto. Y m&aacute;s teniendo en cuenta que estos partidos se han parapetado en nuestro voto favorable para no asumir su responsabilidad y reconocer los errores cometidos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Probablemente, ning&uacute;n otro alcalde de Madrid ha tenido una oposici&oacute;n como la que disfruta Almeida y seguramente a ning&uacute;n otro se le hubiera ocurrido dilapidar con tanta ligereza semejante privilegio. Por eso, y llegados a este punto, debemos hacer una reflexi&oacute;n. Almeida no merece m&aacute;s votos de confianza. Se le ha acabado el cr&eacute;dito. Incumple los pactos, utiliza su posici&oacute;n para atacar al gobierno de Espa&ntilde;a y antepone los intereses de Ayuso a los de los madrile&ntilde;os. La perversa utilizaci&oacute;n que ha hecho del plan de alquiler nos obliga a decir que hasta aqu&iacute; hemos llegado. Es momento de reconducir el rumbo y construir una alternativa cre&iacute;ble y atractiva al t&aacute;ndem de la derecha con la ultraderecha. 2023 est&aacute; cada vez m&aacute;s cerca y esta ciudad merece un gobierno mejor. Un gobierno de progreso.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mercedes González Fernández, José Manuel Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/trampa-plan-alquileres-almeida_129_7247838.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Feb 2021 05:00:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La trampa del plan de alquileres de Almeida]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[José Luis Martínez-Almeida,Madrid,Alquiler]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Recuperar Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/recuperar-madrid_129_7194743.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/530a2f64-3811-4164-a592-2d06e3d4127f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Recuperar Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que pretendemos con este llamamiento es contribuir a tejer las alianzas necesarias para acercar el objetivo de que en 2023 nuestra ciudad, y ojalá también nuestra Comunidad, estén gobernadas por fuerzas progresistas</p></div><p class="article-text">
        De la misma manera que la actual derecha tiene un problema con Espa&ntilde;a, un pa&iacute;s que ya no entiende ni en su pluralidad ni en su complejidad, la izquierda tiene un problema con Madrid. Si hoy parece muy lejano un gobierno de derechas en el Estado, imaginar un gobierno progresista en Madrid parece tambi&eacute;n un objetivo remoto.
    </p><p class="article-text">
        El repliegue de la derecha hacia Madrid ha desplazado a la izquierda madrile&ntilde;a a posiciones cada vez m&aacute;s alejadas de lo que podr&iacute;amos llamar el 'Madrid way of life'. Una concepci&oacute;n de la vida y de la sociedad que el PP se ha ocupado de modelar a lo largo de sus casi tres d&eacute;cadas de gobierno en Ayuntamiento y Comunidad, interrumpidas &uacute;nicamente por el mandato de Manuela Carmena.
    </p><p class="article-text">
        Quienes desde posiciones progresistas no nos resignamos a aceptar esta situaci&oacute;n debemos asumir nuestra debilidad en la batalla ideol&oacute;gica. La mera cr&iacute;tica a los pelotazos y las privatizaciones, que indudablemente hay que seguir haciendo, se ha mostrado insuficiente para atraer al porcentaje de poblaci&oacute;n necesario para conformar una mayor&iacute;a alternativa a la que hoy tiene la derecha.
    </p><p class="article-text">
        A&uacute;n estamos a tiempo de revertir la que hoy parece inevitable victoria conservadora en la siguiente contienda electoral, pero debemos ponernos a trabajar desde ya partiendo de premisas diferentes a las que nos han tra&iacute;do hasta aqu&iacute;.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text"><strong>Gran alianza progresista</strong></h3><p class="article-text">
        A pesar de los conflictos que precedieron a las elecciones municipales y auton&oacute;micas de 2019, las fuerzas progresistas logramos la victoria, pero la suma de las tres derechas (PP, Ciudadanos y Vox) nos dej&oacute; fuera del gobierno. Esto ha generado una sensaci&oacute;n de hartazgo y abatimiento en votantes, simpatizantes e, incluso, en los propios militantes.
    </p><p class="article-text">
        En nuestra opini&oacute;n, urge reconstruir los puentes que se han roto y trasladar el mensaje de que hemos aprendido de los errores cometidos y vamos a trabajar juntos. Que no volveremos a anteponer cuestiones personales o partidistas a los intereses del conjunto de la ciudadan&iacute;a. De ah&iacute; que la primera tarea de las fuerzas progresistas madrile&ntilde;as no es otra que recuperar el di&aacute;logo entre todas ellas, como paso previo imprescindible para empezar a actuar de forma coordinada. Y no se trata &uacute;nicamente de sumarnos a las causas compartidas, algo que se da por hecho, sino establecer espacios de discusi&oacute;n y acci&oacute;n conjunta para definir y desplegar una estrategia com&uacute;n que desemboque en la construcci&oacute;n de una gran alianza de progreso.
    </p><p class="article-text">
        No es evidente que toda la izquierda quiera sumarse, especialmente quienes suelen proclamarse como la izquierda aut&eacute;ntica (fen&oacute;meno recurrente desde hace d&eacute;cadas). Hay una izquierda que cree en el trabajo desde las instituciones, y otra que tiene su espacio en la calle, que tambi&eacute;n es muy necesario. Creemos que hay que juntar a quienes est&eacute;n dispuestos a sumar para gobernar, a quienes entiendan lo mucho que ganar&iacute;amos con una opci&oacute;n progresista consensuada, frente a los auto-complacientes en sus exigencias minoritarias, y la pureza de no comprometerse en las transacciones con tantos agentes que act&uacute;an en nuestra ciudad a las que obliga la gesti&oacute;n p&uacute;blica.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Imaginar nuevas plataformas</strong></h3><p class="article-text">
        El siguiente reto pasar&iacute;a por buscar f&oacute;rmulas que, sin que nadie tenga que renunciar a sus siglas, reduzcan la desconfianza y rechazo que los actuales partidos pol&iacute;ticos generan en sectores cada vez m&aacute;s amplios de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola y madrile&ntilde;a. Solo hay que observar el puesto que estos ocupan en las listas de preocupaciones ciudadanas para comprobarlo.
    </p><p class="article-text">
        Para superar este escollo, debemos ensayar nuevas formas de intervenci&oacute;n pol&iacute;tica y de relaci&oacute;n con la sociedad. Si llegamos a 2023 con el actual reparto de papeletas, tres partidos de izquierdas (PSOE, M&aacute;s Madrid y Unidas Podemos, dando por sentado que estos &uacute;ltimos s&iacute; participar&aacute;n esta vez en las elecciones municipales) y muy probablemente solo dos de derechas (asumiendo que Ciudadanos ser&aacute; absorbido por el PP antes de la siguiente cita electoral), las opciones de recuperar la alcald&iacute;a son pr&aacute;cticamente inexistentes.
    </p><p class="article-text">
        La &uacute;nica manera de alterar ese escenario es plantear una candidatura capaz de convocar a muchos y muy diversos actores. No se trata de reproducir lo que fue Ahora Madrid en 2015, pero s&iacute; de asumir que desde plataformas amplias tendremos mayor capacidad de permear a sectores sociales que ahora se han distanciado, y conformar un proyecto ganador capaz de activar a todos los y las votantes progresistas que se quedar&aacute;n en casa si no ven posibilidades reales de arrebatar el gobierno a la derecha.
    </p><h3 class="article-text"><strong>Presentar una alternativa real a Almeida</strong></h3><p class="article-text">
        El tercer gran desaf&iacute;o, posiblemente el m&aacute;s complicado de todos, ser&aacute; construir y explicar una alternativa al actual gobierno de Almeida que resulte, a la vez, ilusionante y cre&iacute;ble. Para ello, es imprescindible combatir la idea que repite sistem&aacute;ticamente la derecha de que solo ellos saben gestionar (mantra que, por cierto, las recientes crisis acrecentadas por la desidia o incompetencia demostrada est&aacute;n erosionando d&iacute;a a d&iacute;a). Un discurso que en Madrid se ve reforzado por el hecho de que la izquierda lleve demasiado tiempo fuera del gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Si queremos revertir esta idea, debemos abandonar ese espacio de confort que consiste &uacute;nicamente en criticar todo lo que hace la derecha y empezar a disputar la bandera de la gesti&oacute;n. Definir un proyecto de gobierno que debe concretarse en datos, medidas y, sobre todo, ejemplos. Y ah&iacute;, entre otras referencias, tenemos el gobierno de Carmena. Aquel gobierno, del que nos sentimos orgullosos y orgullosas de haber formado parte, fue capaz de gestionar con solvencia y sin sectarismo los asuntos de la capital de Espa&ntilde;a. Tambi&eacute;n de situar en la agenda temas como la lucha contra la contaminaci&oacute;n, el fomento de la participaci&oacute;n ciudadana o los derechos de los migrantes y personas LGTB. Pol&iacute;ticas que fueron objeto de los ataques m&aacute;s furibundos de la derecha. Evidentemente, no es la &uacute;nica experiencia de gesti&oacute;n progresista pero s&iacute; la m&aacute;s cercana para la ciudadan&iacute;a madrile&ntilde;a, por lo que deber&iacute;amos aprovecharla para construir esa alternativa de futuro respaldada por la experiencia.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En definitiva, lo que pretendemos con este llamamiento no es aumentar la ya abundante oferta electoral de opciones progresistas sino contribuir a tejer las alianzas necesarias para acercar el objetivo de que en 2023 nuestra ciudad, y ojal&aacute; tambi&eacute;n nuestra Comunidad, est&eacute;n gobernadas por fuerzas progresistas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Creemos que, por nuestra particular situaci&oacute;n de no pertenecer a ning&uacute;n partido pol&iacute;tico, tenemos un mayor margen de maniobra para hablar con unos y otras desde la tranquilidad que da verlos no como competidores potenciales, sino como aliados imprescindibles. Podemos ayudar a concentrar fuerzas para ampliar el alcance y aportar el conocimiento y experiencia acumulada en nuestra etapa de gobierno para Recuperar Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Si nuestra ciudad ha sido un ejemplo de consenso incluso con la derecha reaccionaria en los conocidos como Pactos de Cibeles, tenemos la oportunidad de que vuelva a ser un ejemplo de generosidad y coordinaci&oacute;n entre las personas y sectores de la izquierda y progresistas para que Madrid recupere la senda del progreso. El tiempo apremia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Higueras Garrobo, Felipe Llamas Sánchez, Luis Cueto, José Manuel Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/recuperar-madrid_129_7194743.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 08 Feb 2021 05:00:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Recuperar Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madrid,PSOE Madrid,Más Madrid,Unidas Podemos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madrid 2023, ¿una aldea gala inexpugnable para la izquierda?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-2023-aldea-gala-inexpugnable-izquierda_129_6627971.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c9a95ea7-a5b0-497d-a151-9b56e4c380e4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Madrid 2023, ¿una aldea gala inexpugnable para la izquierda?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La derecha, cada vez más desdibujada a nivel nacional y manteniendo algunos gobiernos autonómicos solo gracias al apoyo de su escisión más ultra, ha decidido atrincherarse en Madrid, erigiéndola como símbolo de resistencia</p></div><p class="article-text">
        En el &uacute;ltimo pleno de Cibeles, celebrado el pasado 23 de diciembre con motivo de la aprobaci&oacute;n del presupuesto municipal, las tres derechas (PP, Ciudadanos y Vox) dejaron a un lado sus constantes discrepancias y conflictos para cerrar filas en torno a un objetivo com&uacute;n: &ldquo;defender Madrid de las fuerzas izquierdistas&rdquo;. Aquellas que solo tienen ojos para Catalu&ntilde;a y cuyo &uacute;nico empe&ntilde;o es poner fin al &ldquo;para&iacute;so&rdquo; capitalino.
    </p><p class="article-text">
        Con eso bast&oacute; para que Vox regalara nuevamente su apoyo a los presupuestos presentados por Almeida -pese a que ni siquiera han arrancado el compromiso de pago de las horas extras que el Ayuntamiento adeuda a la Polic&iacute;a Municipal, uno de los caballos de batalla del partido de Abascal a lo largo de todo este a&ntilde;o- y para que Ciudadanos aceptara, ya sin disimulo, ir de la mano con la ultraderecha. Almeida, ejerciendo de maestro de ceremonias, recurri&oacute; al viejo dogma aguirrista que Ayuso, y su spin doctor de cabecera (Miguel &Aacute;ngel Rodr&iacute;guez), han reavivado y que pasa por presentar a Madrid como la &ldquo;aldea gala&rdquo; que resiste la ofensiva del Gobierno social-comunista-separatista-proetarra de la naci&oacute;n. &ldquo;De aqu&iacute; no nos van a sacar ni Pedro S&aacute;nchez ni Pablo Iglesias&rdquo;, sentenci&oacute; el alcalde en una de sus intervenciones.
    </p><p class="article-text">
        Cuando Ayuso dijo aquello de &ldquo;Madrid es Espa&ntilde;a dentro de Espa&ntilde;a. &iquest;Qu&eacute; es Madrid si no es Espa&ntilde;a?&rdquo;, estaba verbalizando la idea sobre la que el Partido Popular ha cimentado su hegemon&iacute;a. Y esto no se debe tanto a que la sociolog&iacute;a madrile&ntilde;a sea mayoritariamente conservadora, un argumento utilizado con demasiada ligereza, sino sobre todo a que la derecha ha logrado identificar a Madrid con una serie de banderas que concitan un consenso social muy amplio y que en el imaginario colectivo le pertenecen: libertad, emprendimiento, prosperidad, Espa&ntilde;a. Eso que podr&iacute;amos denominar &ldquo;Madrilenian way of life&rdquo;, una forma de entender la vida y la sociedad que se han ocupado de modelar a lo largo de sus casi tres d&eacute;cadas de gobierno en Ayuntamiento y Comunidad, interrumpidas &uacute;nicamente por el mandato de Manuela Carmena.
    </p><p class="article-text">
        La derecha, cada vez m&aacute;s desdibujada a nivel nacional y manteniendo algunos gobiernos auton&oacute;micos solo gracias al apoyo de su escisi&oacute;n m&aacute;s ultra, ha decidido atrincherarse en Madrid, erigi&eacute;ndola como s&iacute;mbolo de resistencia. Dado que no entiende la riqueza, pluralidad y complejidad de nuestro pa&iacute;s, ha encontrado refugio en la capital de Reino y pretende convertirla en el reverso (tenebroso) de todo aquello que detesta: justicia social y fiscal, protecci&oacute;n de los m&aacute;s vulnerables, equidad, regulaci&oacute;n, respeto a la diversidad, lucha contra la contaminaci&oacute;n, y cualquier pol&iacute;tica p&uacute;blica orientada a reducir las crecientes desigualdades que amenazan el bienestar de toda la sociedad. Pero como no pueden oponerse abiertamente a estos principios, revisten su discurso reaccionario de una concepci&oacute;n de libertad muy primitiva. &ldquo;Madrid es un lugar con baja presi&oacute;n regulatoria y fiscal. Una ciudad donde cada cual es due&ntilde;o de su destino&rdquo;, lleg&oacute; a escucharse en el referido pleno municipal. Aqu&iacute; cualquiera puede hacer lo que le d&eacute; la gana, vinieron a decir. Sobre todo, olvidaron a&ntilde;adir, si cuentas con los recursos y contactos necesarios para no tener que preocuparte de las restricciones materiales, econ&oacute;micas y normativas que afectan irremediablemente a quien no dispone de ellos.
    </p><p class="article-text">
        Ese repliegue de la derecha hacia Madrid tiene una consecuencia positiva y otra negativa. La positiva es que hoy resulta pr&aacute;cticamente imposible imagin&aacute;rsela gobernando a nivel estatal, de manera que, si el actual ejecutivo no comete grandes errores, tiene cuerda para rato. La negativa es que parece igualmente inconcebible un gobierno progresista tanto en el Ayuntamiento como en la Comunidad de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, la situaci&oacute;n de la izquierda madrile&ntilde;a resulta m&aacute;s que preocupante. Los desencuentros que precedieron a los comicios de 2019 y desembocaron en aquel fat&iacute;dico resultado han dejado un panorama desolador. Una izquierda rota y perpleja, que a&uacute;n no se ha recuperado del shock producido por no haber conseguido revalidar el gobierno municipal y recuperar el auton&oacute;mico, tras un cuarto de siglo fuera del poder, aun habiendo ganado las elecciones. Una izquierda que todav&iacute;a no ha tenido la valent&iacute;a de reconocer los errores que nos han tra&iacute;do hasta aqu&iacute; ni, mucho menos, manifestar una voluntad de acercamiento y reconciliaci&oacute;n para llegar a las siguientes elecciones con opciones de plantar cara al &ldquo;trumpismo&rdquo; aut&oacute;ctono, que avanza sin complejos.
    </p><p class="article-text">
        Ayuso y Almeida han puesto en marcha un exitoso &ldquo;proc&eacute;s&rdquo; madrile&ntilde;o que no estamos siendo capaces de contrarrestar. Ellos se ocupan de cultivar un sentimiento nacionalista que no ofrece nada m&aacute;s que una vuelta al pasado -en lo cultural, en lo socioecon&oacute;mico y en nuestro modelo de convivencia-, pero que les proporciona enormes r&eacute;ditos electorales. Mientras, nosotros nos limitamos a criticar sus dislates y su falta de proyecto (como si alguna vez lo hubieran necesitado para mantenerse en el poder). Denunciamos, con raz&oacute;n, la insuficiencia de las tarjetas familia, la estupidez de los aparcamientos disuasorios o el dispendio del Zendal, pero no ofrecemos una alternativa atractiva y respaldada por una experiencia de gesti&oacute;n. Y ello por no hablar de la izquierda extra-parlamentaria, la que presum&iacute;a de tener un pie en las instituciones y mil en las calles. Esa que, parad&oacute;jicamente, en cuanto perdi&oacute; el institucional, desapareci&oacute; de la vida p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Almeida y Ayuso campan por su aldea gala ante la pasividad de una izquierda ensimismada, desmoralizada y carente de ambici&oacute;n. Las fuerzas progresistas parecen preocupadas sobre todo por &ldquo;consolidar&rdquo; su espacio pol&iacute;tico (esto es, su nicho electoral), lo que hace que pongan mucho m&aacute;s empe&ntilde;o en agradar a los suyos que en atraer a quienes hoy no nos votan pero deben hacerlo para cambiar el signo del gobierno. As&iacute;, todas ellas van retrocediendo hacia su zona de confort ideol&oacute;gico, precisamente donde la derecha sabe que no vamos a poner en cuesti&oacute;n su hegemon&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Si queremos recuperar Madrid, es imprescindible superar esta l&oacute;gica y trabajar desde ya en reconstruir los puentes rotos y restablecer las confianzas perdidas. Tambi&eacute;n, abrirse a todas esas personas y sectores que miran con desconfianza la pol&iacute;tica pero que apuestan por un Madrid de vanguardia y de progreso.
    </p><p class="article-text">
        Solo conformando esa gran alianza progresista podremos desarrollar conjuntamente una alternativa al proyecto de la derecha que sea, a la vez, ilusionante y cre&iacute;ble. Ilusionante, porque genere expectativas de victoria. Cre&iacute;ble, porque cuente con el aval de todas las fuerzas con vocaci&oacute;n y experiencia de gobierno que est&eacute;n comprometidas con el avance social. Si no somos capaces de hacerlo, la siguiente vicealcald&iacute;a no ser&aacute; de Ciudadanos sino de Vox. Y si alguien considera que no hace falta conquistar esta aldea gala porque, mientras exista, garantiza la cohesi&oacute;n de las propias filas, que piense en las consecuencias que ese mismo c&aacute;lculo ha tenido para el PP con la &ldquo;cuesti&oacute;n catalana&rdquo;. La aldea madrile&ntilde;a puede convertirse en el germen de la en&eacute;sima contrarrevoluci&oacute;n conservadora que nos devuelva a lo peor de nuestra historia. Por eso, la izquierda debe despertar de su indolencia. Queda poco tiempo, pero todav&iacute;a el suficiente para evitarlo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-2023-aldea-gala-inexpugnable-izquierda_129_6627971.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Jan 2021 21:35:00 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madrid 2023, ¿una aldea gala inexpugnable para la izquierda?]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Por qué es necesario regular el alquiler residencial]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/necesario-regular-alquiler-residencial_129_6373011.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/891a5147-c035-4ede-aa76-4f5c0e5decf4_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Por qué es necesario regular el alquiler residencial"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cuando hablamos de regular los precios no estamos planteando eliminar la rentabilidad sino limitarla. Necesitamos un mercado del alquiler robusto y dinámico y para eso, tiene que ser rentable. Pero también tiene que ser estable</p></div><p class="article-text">
        El compromiso suscrito entre PSOE y Unidas Podemos para aprobar en el plazo de cuatro meses una regulaci&oacute;n de los precios del alquiler residencial en nuestro pa&iacute;s ha suscitado un intenso debate sobre la oportunidad de implantar o no esta medida.
    </p><p class="article-text">
        Las cr&iacute;ticas de los autodenominados liberales no se han hecho esperar, con los argumentos -o, mejor dicho, mantras- habituales. La regulaci&oacute;n producir&aacute; subidas de precios (&iexcl;como si en su ausencia se mantuvieran estables!), inseguridad jur&iacute;dica y mercado negro. Para ilustrar semejante razonamiento suelen referirse, gen&eacute;ricamente, al &ldquo;fracaso&rdquo; de este tipo de medidas all&iacute; donde dicen que se han aplicado. 
    </p><p class="article-text">
        Recurrir a este argumento demuestra una notable pereza intelectual (esto no funciona porque en otros sitios no ha dado los resultados esperados) y sobre todo un profundo desconocimiento de los modelos regulatorios a los que hacen referencia. Cuando, por ejemplo, se habla de Berl&iacute;n, hay que recordar que lo que all&iacute; han aprobado es una moratoria que impide subidas de precio durante un periodo de cinco a&ntilde;os, con la justificaci&oacute;n de que necesitan ese tiempo para ampliar el parque p&uacute;blico existente y poder responder as&iacute; a la creciente demanda de vivienda asequible. Dicha moratoria entr&oacute; en vigor en enero de este a&ntilde;o. En el caso de Francia, que tambi&eacute;n se menciona habitualmente, lo que se ha hecho es fijar un incremento m&aacute;ximo del 20% al renovar el contrato, porcentaje extremadamente holgado que expresa hasta qu&eacute; punto se han disparado los alquileres en el pa&iacute;s vecino. En esa l&iacute;nea se sit&uacute;an tambi&eacute;n las limitaciones aprobadas en algunos Estados de Norteam&eacute;rica como California, Oreg&oacute;n o Nueva York, que establecen un tope al incremento de las rentas de entre un 5 y un 7% anual. Como se puede observar, en todos los casos mencionados estamos hablando de regulaciones muy prudentes que m&aacute;s que poner un l&iacute;mite a los precios, lo que pretenden es evitar que estos se disparen repentinamente. 
    </p><p class="article-text">
        Podemos concluir, en consecuencia, que la regulaci&oacute;n de los precios del alquiler residencial es una medida in&eacute;dita, que todav&iacute;a no se ha aplicado de manera efectiva en pr&aacute;cticamente ning&uacute;n lugar y que ah&iacute; donde se ha hecho -o, para ser m&aacute;s precisos, donde se est&aacute; empezando a hacer- no ha transcurrido todav&iacute;a el tiempo suficiente para testar su eficacia. 
    </p><p class="article-text">
        No obstante, tenemos un ejemplo de regulaci&oacute;n bastante reciente y mucho m&aacute;s cercano: las mascarillas quir&uacute;rgicas. Cuando el Gobierno de Espa&ntilde;a tom&oacute; la decisi&oacute;n de fijar un precio m&aacute;ximo a estos productos de 96 c&eacute;ntimos la unidad, escuchamos los mismos mensajes apocal&iacute;pticos por parte de quienes hoy cuestionan la regulaci&oacute;n de alquileres. El gur&uacute; del anarcoliberalismo, Juan Ram&oacute;n Rallo, pronostic&oacute; el desabastecimiento de mascarillas con la entrada en vigor de esta medida. Como era evidente, esto no ha ocurrido y tal afirmaci&oacute;n resulta hoy sencillamente rid&iacute;cula. La regulaci&oacute;n del precio de las mascarillas ha servido para evitar un m&aacute;s que probable abuso de precios de un bien (en estos momentos, esencial) cuya demanda se ha disparado, impidiendo con ello la especulaci&oacute;n. Y no hace falta decir que ni ha emergido un mercado negro de mascarillas ni las empresas han dejado de fabricarlas y suministrarlas. Muy al contrario, lo que s&iacute; hemos podido constatar tras varios meses de aplicaci&oacute;n de esta medida es que cualquiera puede comprar una mascarilla quir&uacute;rgica en cualquier establecimiento autorizado a un precio inferior a un euro. Y eso solo puede ser una mala noticia para quienes tengan la intenci&oacute;n de enriquecerse disparando el precio de un producto de primera necesidad. 
    </p><p class="article-text">
        Pues con la vivienda sucede exactamente lo mismo. Limitar su precio solo deber&iacute;a inquietar a quien tenga la expectativa de obtener un lucro desmedido a costa de un bien que es, adem&aacute;s, un derecho humano fundamental sin el cual no es posible el desarrollo de una vida digna.
    </p><p class="article-text">
        Conviene aclarar que cuando hablamos de regular los precios no estamos planteando eliminar la rentabilidad sino limitarla. Necesitamos un mercado del alquiler robusto y din&aacute;mico y para eso, tiene que ser rentable. Pero tambi&eacute;n tiene que ser estable. Sin rentabilidad no hay negocio. Sin estabilidad, tampoco. Recordemos la reciente burbuja inmobiliaria. Hubo promotores que incrementaron coyunturalmente sus beneficios pero a la vez tuvieron que afrontar mayores costes en la compra de suelo y materiales as&iacute; como en la contrataci&oacute;n de mano de obra. Muchos se vieron forzados a endeudarse y a encarecer todav&iacute;a m&aacute;s el precio del producto final para asegurar la rentabilidad del negocio. Esta situaci&oacute;n, mantenida durante un cierto tiempo, fue la que condujo al colapso general. Y es que las burbujas solo benefician a los oportunistas, aquellos que compran barato, esperan a que suba el precio y venden en cuanto consideran que han maximizado la ganancia. 
    </p><p class="article-text">
        Las administraciones tienen la responsabilidad de evitar que esto suceda y para ello, deben fijar unas reglas que ordenen el desarrollo de cualquier actividad econ&oacute;mica, llegando a intervenir directamente cuando las circunstancias as&iacute; lo requieran, como prescribe nuestra Constituci&oacute;n. Por poner un ejemplo, imaginemos que un d&iacute;a nos despert&aacute;ramos con la gasolina por las nubes, a cinco o a diez euros el litro. No ser&iacute;a descabellado suponer que inmediatamente se levantar&iacute;an unos cuantos tel&eacute;fonos en los ministerios del ramo. Del mismo modo es previsible que tambi&eacute;n protestaran los representantes de las patronales. Sin embargo, cuando se trata de la vivienda, parece que no preocupa tanto que un porcentaje elevad&iacute;simo de familias tengan que destinar m&aacute;s del 40% de sus ingresos a proveerse un techo; cifra que en algunas ciudades puede alcanzar el 60 o el 80%, lo que pr&aacute;cticamente les impide hacer frente a otros gastos igualmente necesarios.
    </p><p class="article-text">
        Cuando esta es la situaci&oacute;n que hoy en d&iacute;a padecen sectores cada vez m&aacute;s amplios de la poblaci&oacute;n, tenemos la obligaci&oacute;n de asegurar el acceso a una vivienda asequible y en el contexto actual eso pasa por regular mercado inmobiliario privado. De hecho, en parte ya est&aacute; regulado. Olvidamos con frecuencia que en Espa&ntilde;a la &laquo;vivienda protegida&raquo; (p&uacute;blica y privada) no puede venderse por encima de un precio tasado por las Comunidades Aut&oacute;nomas, que tienen transferidas las competencias en esta materia. De manera que lo que ahora se estar&iacute;a planteando es extender la regulaci&oacute;n al mercado del alquiler. 
    </p><p class="article-text">
        Esta medida contribuir&aacute; tambi&eacute;n a reducir los desahucios por impago de las rentas de arrendamiento, origen de la mayor parte de los desalojos que se producen en la actualidad pues la morosidad hipotecaria se ha reducido y adem&aacute;s los bancos buscan f&oacute;rmulas alternativas a los desahucios debido a los enormes costes reputacionales que les han generado. 
    </p><p class="article-text">
        Por todas estas razonas, est&aacute; m&aacute;s que justificado plantear una regulaci&oacute;n de los precios del alquiler residencial. Y a quienes defienden que no es el momento, ahora que los precios se est&aacute;n estabilizando e incluso parece van a caer en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os a causa de la crisis de la COVID, habr&iacute;a que responderles que uno de los objetivos fundamentales que pretende esta medida es, precisamente, desacoplar los precios del alquiler residencial de los vaivenes del mercado. Si ahora contamos con un gobierno y una mayor&iacute;a parlamentaria dispuesta a poner en marcha esta medida, no podemos desaprovechar la oportunidad.
    </p><p class="article-text">
        Pero dicho todo esto, la eficacia del sistema regulatorio que se establezca -y que todav&iacute;a no conocemos- estar&aacute; en la letra peque&ntilde;a y en la capacidad de los organismos gestores de asegurar su cumplimiento. Aun as&iacute;, cualquier progreso en la implantaci&oacute;n de un sistema regulatorio de los alquileres, por insuficiente que este pueda resultar inicialmente, ser&aacute; positivo. Y lo ser&aacute; porque va a contribuir a instalar en el imaginario colectivo que garantizar un precio asequible de la vivienda tiene que estar por encima de la sacrosanta &ldquo;libertad&rdquo; de mercado. Que no pasa nada por limitar, controlar, regular el mercado. Dar ese peque&ntilde;o paso supondr&aacute; un enorme avance civilizatorio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/necesario-regular-alquiler-residencial_129_6373011.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 29 Oct 2020 22:04:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Por qué es necesario regular el alquiler residencial]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Madrid, lo primero]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-primero_129_6068788.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/660fff68-49e1-4ac2-aabd-f3e7d2d63d0a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imagen de archivo de Madrid."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Nos quedan poco menos de tres años para volver a seducir a esa mayoría de madrileños y madrileñas que votaron una política diferente</p></div><p class="article-text">
        En el a&ntilde;o 2015, una conjunci&oacute;n de factores permiti&oacute; el acceso de fuerzas progresistas a las alcald&iacute;as de la mayor&iacute;a de las grandes ciudades de Espa&ntilde;a: la crisis profunda del PP (sumido en una sucesi&oacute;n de esc&aacute;ndalos de corrupci&oacute;n), la crisis econ&oacute;mica que arrastr&aacute;bamos desde 2008, la divisi&oacute;n del antiguo monopolio del voto de la derecha, y el impulso todav&iacute;a latente del 15M, adem&aacute;s de la ilusi&oacute;n que impregnaba la esfera p&uacute;blica, resultaron determinantes para que el cambio fuera posible.
    </p><p class="article-text">
        En Madrid, el carisma y la transversalidad de la candidata Manuela Carmena, las alianzas de los inveterados minoritarios que siempre fraccionaban el voto de la izquierda y la p&eacute;sima campa&ntilde;a de Esperanza Aguirre, nos permitieron conquistar el que hab&iacute;a sido feudo inexpugnable del PP durante casi veinticinco a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        En 2019, aun ganando las elecciones, Madrid no tuvo un Valls, que permiti&oacute; la continuidad de fuerzas progresistas en la alcald&iacute;a de Barcelona para impedir el acceso de las candidaturas nacionalistas al Gobierno de la Ciudad Condal y, por ello, fue apartado de Ciudadanos. Aqu&iacute;, por el contrario, el partido naranja opt&oacute; por gobernar con los votos de la ultraderecha. Las elecciones del 10N, celebradas apenas cinco meses despu&eacute;s, expresaron con toda claridad el rechazo que a sus propios votantes produjo aquella decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tras la marcha de Manuela, que no hab&iacute;a llegado a la pol&iacute;tica para quedarse, conviven en el &ldquo;proyecto&rdquo; M&aacute;s Madrid dos visiones que progresivamente han ido alej&aacute;ndose entre s&iacute;. Por un lado, quienes plantean que M&aacute;s Madrid debe crear una nueva estructura como partido de &aacute;mbito auton&oacute;mico (sin concretar la situaci&oacute;n en que quedan los dos diputados de M&aacute;s Pa&iacute;s en el Congreso), para tratar de consolidar un espacio electoral propio que &ldquo;asegure&rdquo; cierta representaci&oacute;n institucional. Con toda seguridad, muy minorada respecto de la actual.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, quienes apostamos por mantener y potenciar lo que, desde el principio, ha sido nuestra candidatura, n&iacute;tidamente municipalista. Cuando hace a&ntilde;o y medio lanzamos esta &ldquo;Plataforma Ciudadana&rdquo;, su vocaci&oacute;n era diferenciarse de los partidos pol&iacute;ticos, tal y como recog&iacute;a la carta fundacional que firmaron Manuela e &Iacute;&ntilde;igo, donde se dec&iacute;a literalmente &ldquo;este es un llamamiento a juntarse, a las fuerzas progresistas y a toda la ciudadan&iacute;a con o sin adscripci&oacute;n de partido&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A nuestro juicio, este planteamiento casa mucho m&aacute;s con la idea de una organizaci&oacute;n abierta, muy flexible y poco jer&aacute;rquica, que va tejiendo alianzas con aquellas personas y organizaciones progresistas que comparten (total o parcialmente) los mismos objetivos. Esa fue la f&oacute;rmula con la que nos presentamos y ganamos las elecciones, obteniendo el respaldo de m&aacute;s de medio mill&oacute;n de votos en la ciudad de Madrid. De hecho, en un contexto como el actual, donde hay una gran desconfianza de la ciudadan&iacute;a hacia la pol&iacute;tica convencional, uno de nuestros mayores atractivos deber&iacute;a ser, precisamente, no ser &ldquo;otro m&aacute;s&rdquo; dentro de la variada oferta electoral.
    </p><p class="article-text">
        Creemos que no debemos gastar nuestras energ&iacute;as y las de tanta gente que colabora con nosotros y nosotras en in&uacute;tiles estructuras de nuevos partidos. Debemos, por el contrario, fortalecer a nuestras doscientas diez vocal&iacute;as vecinales, a los grupos sectoriales que est&aacute;n trabajando con entusiasmo (Vivienda, Mayores, LGTBI, Educaci&oacute;n, Memoria, Empleo, etc.), recuperar con fuerza los Foros Locales... Dar, en definitiva, el protagonismo a la ciudadan&iacute;a de Madrid, aprovechando los recursos y estructuras ya existentes.
    </p><p class="article-text">
        Otro de los elementos que nos parece imprescindible recuperar es la &ldquo;mirada local&rdquo;. No olvidemos que M&aacute;s Madrid surgi&oacute; en octubre de 2018 como el germen de una candidatura ce&ntilde;ida &uacute;nicamente al &aacute;mbito municipal, con una candidata independiente, a la que meses despu&eacute;s se sumaron otros compa&ntilde;eros de viaje.
    </p><p class="article-text">
        Entendemos que es fundamentalmente en el &aacute;mbito municipal donde contamos con base social suficiente como para aspirar a recuperar el gobierno, y as&iacute; lo hemos defendido desde nuestro trabajo como concejalas y concejales, apostando por recuperar la autonom&iacute;a del proyecto con el que nos presentamos ante la ciudadan&iacute;a. Recordemos que ya en las elecciones del 26 de mayo de 2019, la candidatura auton&oacute;mica del mismo nombre obtuvo en la ciudad de Madrid 241.550 votos menos que la papeleta encabezada por Manuela Carmena. Y si analizamos los resultados de las generales de noviembre, M&aacute;s Pa&iacute;s consigui&oacute; 111.023 votos en la capital; esto es, 392.967 votos menos que en los comicios celebrados en mayo del mismo a&ntilde;o. Es decir, muchas personas votaron diferente en las municipales, las auton&oacute;micas y las estatales.
    </p><p class="article-text">
        A todos estos argumentos hay que a&ntilde;adir la gran incertidumbre que presenta el panorama pol&iacute;tico actual, extraordinariamente cambiante y con hechos sobrevenidos que hacen muy dif&iacute;cil, por no decir imposible, anticipar el medio plazo. No sabemos qu&eacute; escenario nos vamos a encontrar en 2023, pero intuimos que ahora no somos capaces casi ni de imaginarlo. En este contexto, quienes defendemos mantenernos en el proyecto original, creemos que lo m&aacute;s sensato es dejar la puerta abierta a recuperar complicidades con otros actores y fuerzas pol&iacute;ticas para construir una amplia alianza progresista con capacidad de alcanzar unos resultados similares a los que obtuvimos en 2015 y en 2019. Seguro que la f&oacute;rmula ser&aacute; diferente, pero debemos encontrar la manera de lograrlo y, en ese sentido, los cors&eacute;s de partido no van a resultar de gran ayuda.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, y verdaderamente lo m&aacute;s importante, debemos centrarnos en construir y ofrecer a la ciudadan&iacute;a madrile&ntilde;a una alternativa de gobierno a la que hoy encarna Mart&iacute;nez-Almeida. El alcalde, que por comparaci&oacute;n con Ayuso y Casado ha conseguido pasar por &ldquo;hombre de Estado&rdquo; durante la pandemia (con el &uacute;nico m&eacute;rito de no meter, mucho, la pata) no ha renunciado al proyecto que ten&iacute;a para Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Recortar, en inversi&oacute;n, en medidas de lucha contra la contaminaci&oacute;n, en servicios municipales de calidad, en pol&iacute;ticas de reequilibrio, en vivienda p&uacute;blica, en equipamientos, en memoria democr&aacute;tica&hellip; y a cambio llenarnos la ciudad de coches. Almeida sigue siendo Mart&iacute;nez, el heredero de Aguirre, y corremos el riesgo de que lo sea por muchos a&ntilde;os, si no somos capaces de ofrecer una alternativa fuerte y s&oacute;lida al Gobierno de la derecha y la extrema derecha madrile&ntilde;a. Una alternativa que ponga a Madrid de nuevo mirando hacia el futuro, que se la devuelva a sus vecinos y vecinas, y que debe aprovechar la experiencia de nuestra gesti&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esto no supone abandonar la lealtad institucional que venimos manteniendo desde que comenz&oacute; la crisis. Pero esa lealtad no puede ser un cheque en blanco a Almeida y a sus pol&iacute;ticas. Nuestra lealtad es, ante todo, con la ciudadan&iacute;a madrile&ntilde;a y tambi&eacute;n con el Gobierno de Espa&ntilde;a, de coalici&oacute;n progresista, sometido a un acoso sin precedentes por esa misma derecha que en Madrid pide colaboraci&oacute;n a la oposici&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En esta encrucijada es clave tomar ahora la decisi&oacute;n de hacia d&oacute;nde queremos ir. Nos quedan poco menos de tres a&ntilde;os para volver a seducir a esa mayor&iacute;a de madrile&ntilde;os y madrile&ntilde;as que votaron una pol&iacute;tica diferente. Solo disponemos de ese tiempo para construir una alternativa de progreso, viable y deseable, al Gobierno de Almeida. Porque oposiciones hay muchas (incluso Vox se pone a veces la careta de partido de oposici&oacute;n) pero hasta el momento esa alternativa sigue vacante.
    </p><p class="article-text">
        Como concejales y concejalas del Ayuntamiento de Madrid vamos a seguir trabajando para armar esa alternativa, conscientes de que debemos trabajar codo con codo con todas aquellas personas y organizaciones progresistas que compartan este mismo objetivo, vengan de donde vengan y sin otra exigencia que el compromiso por mejorar nuestra ciudad y las condiciones de vida de sus habitantes.
    </p><p class="article-text">
        Mirar al futuro es continuar el proyecto progresista desarrollado en Madrid, sin miedo a recuperar las alianzas que posibilitaron un Madrid progresista y avanzado; un espacio de regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica vinculado al concepto m&aacute;s avanzado de sostenibilidad como palanca para recuperar y reorganizar el liderazgo social. Partiendo de esta nueva realidad en la que nos encontramos pero sin necesidad de aferrarse al cors&eacute; de las estructuras de los partidos pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, lanzamos una invitaci&oacute;n a quienes les resulte ilusionante aspirar a recuperar un gobierno de progreso en Madrid, a trabajar conjuntamente en este proyecto. Madrid lo primero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Marta Higueras Garrobo, José Manuel Calvo, Estrella Sánchez, Luis Cueto]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-primero_129_6068788.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jun 2020 20:55:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Madrid, lo primero]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Volver a la calle. Reflexiones acerca de la ciudad post-COVID]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/volver-reflexiones-acerca-ciudad-pos-covid_129_5973556.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25046833-429c-41ef-968d-94eff4558af0_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Volver a la calle. Reflexiones acerca de la ciudad post-COVID"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todo apunta a que saldremos del confinamiento habiendo ganado más espacio para caminar y movernos en bici</p></div><p class="article-text">
        Mucho se est&aacute; hablando estos d&iacute;as del papel que van a jugar las ciudades en la salida de la crisis. Las transformaciones urbanas que resultan necesarias para dar cobertura a los nuevos h&aacute;bitos de seguridad e higiene est&aacute;n centrando buena parte del debate p&uacute;blico y es l&oacute;gico que as&iacute; sea. Las &aacute;reas metropolitanas centrales han registrado las mayores tasas de incidencia del virus y eso nos obliga a reflexionar sobre c&oacute;mo tendr&aacute;n que ser en adelante.
    </p><p class="article-text">
        Todo apunta a que saldremos del confinamiento habiendo ganado m&aacute;s espacio para caminar y movernos en bici. La mayor parte de los municipios ya est&aacute;n dando pasos en ese sentido. Con pintura y se&ntilde;alizaci&oacute;n est&aacute;n ampliando zonas peatonales y generando nuevos itinerarios ciclistas. Incluso el gobierno (coch&oacute;filo) de Madrid ha cerrado varias calles al tr&aacute;fico motorizado. O, mejor dicho, ha decidido abrirlas a otros modos de desplazamiento m&aacute;s eficientes, sostenibles y, sobre todo, demandados. Para pasear guardando las distancias, necesitamos aceras m&aacute;s anchas. Es as&iacute; de simple.
    </p><p class="article-text">
        El hecho de ver calzadas sin tr&aacute;fico y repletas de viandantes ha generado una sensaci&oacute;n de cierta euforia en los sectores progresistas. Los cambios, tan visibles, derivados de la crisis producen la sensaci&oacute;n de que avanzamos r&aacute;pidamente hacia un reparto m&aacute;s equilibrado y justo del espacio urbano.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, la dr&aacute;stica disminuci&oacute;n de la contaminaci&oacute;n vinculada directamente a la no menos dr&aacute;stica reducci&oacute;n del tr&aacute;fico motorizado ha puesto de manifiesto que los coches son la principal fuente de emisiones contaminantes en las ciudades. Esto es algo que ya sab&iacute;amos, pero una parte de la derecha se resist&iacute;a a aceptarlo. Ahora ya no puede seguir neg&aacute;ndolo. Valga como muestra la pregunta que un concejal de Vox del Ayuntamiento de Madrid dirigi&oacute; hace solo unos d&iacute;as al gobierno municipal acerca de las medidas que piensa poner en marcha &ldquo;para que Madrid no vuelva a la <em>normalidad</em> que supon&iacute;a tener altos &iacute;ndices de contaminaci&oacute;n una vez comprobado que la reducci&oacute;n del tr&aacute;fico mejora la calidad del aire&rdquo;. Han necesitado una evidencia emp&iacute;rica de esta magnitud para convencerse.
    </p><p class="article-text">
        A todo ello, hay que sumarle que la incertidumbre generada por la crisis parece haber mitigado el problema del ascenso continuado del precio de la vivienda en las grandes ciudades. La previsible ca&iacute;da del turismo y la m&aacute;s que probable cautela de los inversores van a repercutir en el valor de los inmuebles. Los que se dedicaban al alquiler tur&iacute;stico han dejado de ser un negocio rentable, al menos a corto plazo, y el resto han visto c&oacute;mo se reducen las expectativas de demanda, lo que con toda seguridad se traducir&aacute; en una bajada de precios.
    </p><p class="article-text">
        En consecuencia, los considerados hasta hace bien poco mayores desaf&iacute;os urbanos de nuestro tiempo, han pasado a un segundo plano. Las dificultades para acceder a una vivienda asequible y los elevados niveles de contaminaci&oacute;n del aire se han visto desplazados, con cierta l&oacute;gica, por cuestiones como la emergencia sanitaria o la crisis econ&oacute;mica. Pero que hayan salido del debate p&uacute;blico no significa que hayan desaparecido. Siguen ah&iacute; y, de hecho, pueden verse agravados en funci&oacute;n de las medidas que se adopten para afrontar el largo periodo de convivencia con el virus que tenemos por delante.
    </p><p class="article-text">
        Y aqu&iacute; se plantea un debate decisivo que va a determinar el futuro de nuestras ciudades y, por tanto, la posibilidad de estar en mejores o peores condiciones para hacer frente a otra posible pandemia y, sobre todo, a la ineludible crisis clim&aacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        La derecha tiene claro su modelo: el de Esperanza Aguirre. Ciudad extendida. Vivienda unifamiliar y coche en el garaje. As&iacute; estaremos protegidos y podremos mantener la distancia social. Si hay que recluirse, mejor en una casa a las afueras con jard&iacute;n. Si hay que moverse sin riesgo de contagiar y de contagiarse, mejor en un veh&iacute;culo particular que en el transporte p&uacute;blico. Sabemos perfectamente que tales soluciones no har&iacute;an m&aacute;s que agravar nuestros problemas pero pueden calar en el imaginario colectivo.
    </p><p class="article-text">
        Es precisamente ese imaginario el que debemos contrarrestar desde los sectores progresistas para definir y explicar (de manera comprensible) nuestra alternativa. Tenemos el reto de plantear soluciones integrales que atiendan al conjunto de demandas de la vida cotidiana. Porque la otra, aun siendo equivocada y excluyente, s&iacute; lo hace. Y corremos el riesgo de que el espejismo de las bicis, las peatonalizaciones y las bajadas (coyunturales) del precio de la vivienda nos hagan perder de vista que las prioridades siguen siendo las mismas. A&ntilde;adiendo ahora tambi&eacute;n la de realizar nuestras actividades cotidianas guardando una mayor distancia espacial, que no social, entre nosotros.
    </p><p class="article-text">
        Una soluci&oacute;n de trazo grueso solo puede ser contrarrestada con otra de las mismas caracter&iacute;sticas. Frente a la dispersi&oacute;n, la ciudad densa, compacta y bien equipada. Con mezcla de usos y de funciones. Por parad&oacute;jico que pueda resultar, los tejidos densos y compactos son los m&aacute;s resilientes ante una crisis. En primer lugar, porque reducen la ocupaci&oacute;n del suelo y con ello las infraestructuras y las redes de suministro, lo que se traduce en una mayor eficiencia en la utilizaci&oacute;n de los recursos. En segundo lugar, porque garantizan el acceso a los servicios b&aacute;sicos sin necesidad de largos desplazamientos, lo que hace que disminuyan las emisiones. A su vez, posibilitan la existencia de equipamientos y servicios de transporte p&uacute;blico (que por debajo de determinados ratios de demanda no son asumibles) as&iacute; como la subsistencia del comercio de proximidad.
    </p><p class="article-text">
        Respecto de la vivienda, hoy son todav&iacute;a m&aacute;s necesarias pol&iacute;ticas integrales de mejora de la calidad residencial y urbana, que trasciendan la mera rehabilitaci&oacute;n. Mejorar las condiciones energ&eacute;ticas, espaciales y de accesibilidad de los hogares para garantizar una vida digna. No se trata de que todos nos vayamos a un chal&eacute;, algo que por otra parte no es posible, sino de que vivamos mejor en nuestra casa y en nuestro barrio. Es la manera de evitar que las posibilidades habitacionales de pasar el confinamiento sean otro factor que agrave la desigualdad.
    </p><p class="article-text">
        En un reciente editorial del New York Times, titulado &ldquo;The cities we need&rdquo; (Las ciudades que necesitamos), se dec&iacute;a que &ldquo;la crisis ha provocado una serie de fantas&iacute;as sobre abandonar las ciudades por completo, arraigadas en la idea de que todos estar&iacute;amos mejor al menos un poco m&aacute;s separados: el distanciamiento social como la salvaci&oacute;n de la sociedad&rdquo;. No podemos consentir que ese sea el futuro que nos espera. Queremos volver a las calles y transitarlas llenas de vida y de actividad. Queremos volver a las calles y encontrar espacios dignos de tal nombre.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/volver-reflexiones-acerca-ciudad-pos-covid_129_5973556.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 25 May 2020 20:40:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Volver a la calle. Reflexiones acerca de la ciudad post-COVID]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Coronavirus,Estado de Alarma]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El coronavirus y el fin del neoliberalismo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/coronavirus-fin-neoliberalismo_129_1105274.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/56a2692c-7d13-444f-a4e7-d8a8ba16835d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Aplausos al personal de la sanidad pública que atiende la emergencia del coronavirus. ART María Iglesias"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La crisis desatada por el virus está cambiando nuestra escala de valores, las soluciones individualistas cotizan a la baja</p></div><p class="article-text">
        Suele decirse que la &uacute;ltima crisis financiera internacional que hemos vivido comenz&oacute; exactamente el 15 de septiembre de 2008, d&iacute;a en que Lehman Brothers se declar&oacute; en quiebra. Aquella no fue ni mucho menos la &uacute;nica causa de la gran recesi&oacute;n que vino a continuaci&oacute;n, pero s&iacute; el detonante. El hundimiento del cuarto banco de inversi&oacute;n de EEUU puso de manifiesto la debilidad de un sistema financiero carcomido por la irresponsabilidad de los operadores privados y la, como m&iacute;nimo, negligencia de los poderes p&uacute;blicos, que no establecieron los controles necesarios para evitar el fatal desenlace.
    </p><p class="article-text">
        Doce a&ntilde;os despu&eacute;s, ha ocurrido otro hecho que sin lugar a dudas va a desencadenar una crisis social y econ&oacute;mica de dimensiones todav&iacute;a desconocidas: la aparici&oacute;n del virus Covid-19. El conocido como &ldquo;coronavirus&rdquo;. Si la ca&iacute;da de Lehman Brothers puso al descubierto las fallas del sistema financiero, la propagaci&oacute;n de este virus ha hecho lo propio con el sistema neoliberal; ese conjunto de relaciones sociales, econ&oacute;micas, jur&iacute;dicas y medioambientales que rigen nuestras sociedades y nuestras vidas.
    </p><p class="article-text">
        La primera evidencia fue ver c&oacute;mo los que defend&iacute;an a ultranza este modelo, dieron un giro de ciento ochenta grados a su discurso en cuanto el Covid-19 empez&oacute; a percibirse como una amenaza. Quienes hab&iacute;an defendido hasta la saciedad la necesidad de reducir el gasto p&uacute;blico, los recortes en servicios esenciales como la sanidad, la mayor eficiencia de lo privado y la mano invisible (del mercado) como soluci&oacute;n a todos nuestros problemas, pidieron ayuda a &ldquo;pap&aacute; Estado&rdquo;, empleando sus propios t&eacute;rminos, para hacer frente a la pandemia.
    </p><p class="article-text">
        De repente, todo lo que nos hab&iacute;an recetado para afrontar los grandes retos de nuestro tiempo se ha quedado obsoleto. Ya no es el mercado sino el Estado quien tiene capacidad de resolver esta crisis. Pues claro. Solo hay que leer los decretos aprobados por el Consejo de Ministros desde que se declar&oacute; el 'estado de alarma' para comprobar que no hay instrumento m&aacute;s eficaz que el aparato gubernamental para reordenar los recursos disponibles en favor de quienes m&aacute;s los necesitan. En este caso, los afectados, los grupos de riesgo y, por extensi&oacute;n, el conjunto de la poblaci&oacute;n. Porque de cu&aacute;nto seamos capaces de reducir los efectos da&ntilde;inos de esta pandemia depende nuestro futuro como sociedad.
    </p><p class="article-text">
        Y si el Estado es la herramienta m&aacute;s eficaz para hacer frente a la actual crisis sanitaria, tambi&eacute;n lo es para enfrentar otras como la habitacional, la clim&aacute;tica o la de refugiados, por ejemplo. Quienes teorizan (o teorizaban) lo contrario son muy conscientes de que al hacerlo no est&aacute;n defendiendo los intereses de las mayor&iacute;as sino de esas minor&iacute;as que prefieren engrosar sus patrimonios a costa de ahorrarse impuestos destinados a financiar los servicios p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        La diferencia ahora es que esas minor&iacute;as, y los intelectuales que legitiman sus privilegios, tienen un inter&eacute;s en com&uacute;n con el resto de la sociedad: derrotar al virus. No por solidaridad sino por puro ego&iacute;smo. Porque a diferencia de problemas como el de la vivienda o el cambio clim&aacute;tico (que por razones econ&oacute;micas o ideol&oacute;gicas consideran que no les afectan), en este caso s&iacute; sienten que el virus amenaza su bienestar. Por eso recurren al Estado, a ese que tanto temen cuando se trata de intervenir en contra de sus intereses.
    </p><p class="article-text">
        Pero no ha sido este el &uacute;nico mantra que el coronavirus se ha llevado por delante. Para empezar, ha terminado con esa visi&oacute;n tan estrecha de 'libertad' de la derecha, que contempla &uacute;nica y exclusivamente la libertad del individuo al margen de todo lo dem&aacute;s y que sintetiza perfectamente la c&eacute;lebre frase de Aznar: &ldquo;&iquest;Y qui&eacute;n te ha dicho a ti las copas de vino que yo tengo o no tengo que beber?&rdquo; Hoy ser&iacute;a inconcebible que quienes incumplen sin justificaci&oacute;n las restricciones no reciban la sanci&oacute;n correspondiente. O que alguien pudiera considerar esas multas como una medida recaudatoria. La prioridad es proteger la salud y si para ello hay que reducir las salidas a la calle, todos debemos hacer ese sacrificio. De la misma manera que a nadie se le ocurrir&iacute;a acusar al alcalde Mart&iacute;nez-Almeida de querer &ldquo;hacer caja&rdquo; cuando hace unos d&iacute;as sacaba pecho de que en Madrid se hubieran cuadruplicado las multas a quienes no respetaban las limitaciones.
    </p><p class="article-text">
        Otra idea que ha quedado desechada es que se puede hacer negocio con cualquier cosa. Hemos visto que los servicios p&uacute;blicos que nos salvan la vida en situaciones como esta no pueden depender de una cuenta de resultados. Deben estar disponibles para todo aquel que lo necesite. Ante esta emergencia sanitaria, nadie podr&iacute;a defender que los recursos de la sanidad privada no se utilizaran tambi&eacute;n para atender a los afectados, tal y como ha hecho el Gobierno. Sin embargo, antes de esta crisis era habitual escuchar a sesudos &ldquo;expertos&rdquo; se&ntilde;alando las bondades de privatizar el sistema p&uacute;blico de salud. Todo ese discurso (absurdo y antisocial) tambi&eacute;n se ha venido abajo.
    </p><p class="article-text">
        Por si todo esto fuera poco, esta situaci&oacute;n ha invalidado para siempre aquello que afirmaba Margaret Thatcher, madre del neoliberalismo, de que &ldquo;la sociedad no existe, solo existen hombres y mujeres individuales&rdquo;. Los aplausos de cada tarde demuestran que no es cierto. Nos quedamos en casa para protegernos no solo a nosotros mismos sino tambi&eacute;n a los dem&aacute;s. El confinamiento nos ha hecho conocer a nuestros vecinos, de balc&oacute;n a balc&oacute;n. Tambi&eacute;n valorar el trabajo de quienes nos permiten sobrevivir al encierro.
    </p><p class="article-text">
        Ahora sabemos que el papel higi&eacute;nico no siempre estuvo ah&iacute;. Alguien tuvo que fabricarlo, transportarlo, descargarlo, desembalarlo y colocarlo en los estantes. Las personas que forman parte de esa cadena reciben nuestro aplauso todos los d&iacute;as a las 20:00 h., junto a sanitarios, polic&iacute;as, dependientes, maquinistas, conductores de autob&uacute;s, trabajadores de la limpieza y un largu&iacute;simo etc&eacute;tera. A todos ellos y a todas ellas les debemos la vida.
    </p><p class="article-text">
        La crisis desatada por el virus est&aacute; cambiando nuestra escala de valores. Las soluciones individualistas cotizan a la baja. Ahora ya sabemos que para salir de esta tenemos que cooperar. Saldremos en com&uacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/coronavirus-fin-neoliberalismo_129_1105274.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Mar 2020 22:27:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El coronavirus y el fin del neoliberalismo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Neoliberalismo,Coronavirus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El (d)efecto Almeida llega al Retiro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/defecto-almeida_129_1002977.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1ae2d8aa-5bc6-4799-b010-fe99dbb5c478_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El (d)efecto Almeida llega al Retiro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Almeida va sin frenos. Ahora quiere ese parking bajo Menéndez Pelayo, propuesta que parece surgir de los empresarios de esta pujante zona de ocio</p></div><p class="article-text">
        Almeida ha vuelto a superarse. Esta vez anunciando la construcci&oacute;n de un mega-parking subterr&aacute;neo junto al parque del Retiro. Si cre&iacute;amos que ya lo hab&iacute;amos visto todo, ahora se saca de la chistera este disparate. Sabe que la &uacute;nica forma de llevar adelante sus pol&iacute;ticas es someternos a una <em>doctrina del shock</em> permanente. As&iacute; hace con todo. El mismo d&iacute;a que conoc&iacute;amos la imputaci&oacute;n de Esperanza Aguirre por la financiaci&oacute;n irregular de su partido, presum&iacute;a en un programa de radio de ser &ldquo;amigo personal&rdquo; de la lideresa. Cuando arreciaban las cr&iacute;ticas sobre su figura por haber intentado suprimir Madrid Central de todas las formas posibles, se present&oacute; en la Cumbre del Clima alardeando de ser &ldquo;el &uacute;nico que hab&iacute;a hecho aplicar la medida &iacute;ntegramente&rdquo;. Si la Uni&oacute;n Europea amenaza con sanciones a nuestro pa&iacute;s por superar los niveles m&aacute;ximos permitidos de contaminaci&oacute;n en el aire en ciudades como la nuestra, &eacute;l anuncia que quiere fomentar la entrada de veh&iacute;culos al centro. Su &uacute;ltima boutade ha sido acusar de &ldquo;antisemitismo&rdquo; a quienes le reprochan haber incumplido su palabra de implantar un centro de salud y una biblioteca en el edificio que ocupaba La Ingobernable para albergar all&iacute; el museo jud&iacute;o. Tal desfachatez causa perplejidad en sus oponentes.
    </p><p class="article-text">
        Almeida representa esa derecha sin complejos. La que durante mucho tiempo ha estado agazapada dentro del PP esperando que llegara su momento. La que a&ntilde;oraba a Aznar y criticaba a Rajoy por ser &ldquo;demasiado blando&rdquo;. Esa que representa como nadie La Presidenta. Una derecha que solo teme, precisamente, no parecer suficientemente de derechas. &ldquo;A m&iacute;, mir&aacute;ndome a la cara, nadie me habla de derechita cobarde porque no me aguantan la mirada&rdquo; pregonaba hace unos meses en un mitin el tercero de las Azores con tono desafiante.
    </p><p class="article-text">
        Almeida no oculta lo que es y lo que quiere. Quiere m&aacute;s coches movi&eacute;ndose por Madrid. Quiere traer centenares de miles de toneladas de basura extra al vertedero Valdeming&oacute;mez. Quiere censurar a los m&uacute;sicos que no le gustan. Quiere privatizar Bicimad y, si le dejaran, la Empresa Municipal de Transporte (EMT). Quiere suprimir los carriles bici para que por ellos puedan volver a circular veh&iacute;culos motorizados. Quiere los atascos de las tres de la ma&ntilde;ana, como Ayuso. Quiere abrir nuevamente la Gran V&iacute;a al tr&aacute;fico de paso.
    </p><p class="article-text">
        Almeida es muy consciente de que estas pol&iacute;ticas van en contra de las nociones m&aacute;s elementales de sostenibilidad. Sabe que este tipo de medidas solo contribuir&aacute;n a aumentar el tr&aacute;fico y la contaminaci&oacute;n, a hacer de Madrid una ciudad menos saludable. Conoce perfectamente los efectos nocivos que sus decisiones van a tener en la calidad de vida de sus ciudadanos y en el medioambiente pero le importa exactamente lo mismo que la corrupci&oacute;n de su partido. Porque su batalla es ideol&oacute;gica. Todas las actuaciones que ha puesto en marcha el actual gobierno municipal responden &uacute;nicamente a la voluntad de borrar el legado de su antecesora.
    </p><p class="article-text">
        Almeida va sin frenos. Ahora quiere construir ese parking subterr&aacute;neo bajo la calle Men&eacute;ndez Pelayo. La propuesta, que parece haber surgido de los empresarios de esta pujante zona de ocio y restauraci&oacute;n de Madrid, ha puesto en pie de guerra al vecindario y en alerta a toda una ciudad que no concibe semejante desprop&oacute;sito. La pol&eacute;mica generada ha forzado al propio alcalde a reorientar su discurso hacia la &ldquo;mejora ambiental&rdquo; de la zona, que contempla ensanchamiento de aceras, creaci&oacute;n de carriles reservados a bicicletas y autobuses, ampliaci&oacute;n del arbolado y, ya de paso, el famoso aparcamiento con capacidad para mil coches. &iquest;A qu&eacute; viene tanto revuelo?
    </p><p class="article-text">
        Almeida sigue defendiendo el proyecto porque, seg&uacute;n sus palabras, &ldquo;abunda en la sostenibilidad de la ciudad&rdquo; (hay que tener cuajo para decir algo as&iacute;), pero parece que empieza a darse cuenta de que no ha sido una buena idea. Se muestra menos arrogante que de costumbre. En sus &uacute;ltimas declaraciones ha se&ntilde;alado que las plazas ser&aacute;n para residentes y solo dejar&aacute; &laquo;de rotaci&oacute;n&raquo; aquellas que queden vacantes. Unas 800 seg&uacute;n nuestros c&aacute;lculos. Parece que incluso se est&aacute; planteando reducir el n&uacute;mero. Pero no fue esto lo que anunci&oacute; hace apenas un mes, cuando en un desayuno informativo present&oacute; orgulloso el proyecto. Para alguien que presume de ser amigo personal de Aguirre el d&iacute;a de su imputaci&oacute;n, esto es una rectificaci&oacute;n en toda regla.
    </p><p class="article-text">
        Almeida puede correr la misma suerte que aquel alcalde de Burgos que pretend&iacute;a remodelar una de las calles principales del barrio de Gamonal, construyendo tambi&eacute;n un aparcamiento subterr&aacute;neo. La movilizaci&oacute;n vecinal oblig&oacute; al imprudente mandatario primero a parar las obras y finalmente a renunciar a su ejecuci&oacute;n. Gamonal se convirti&oacute; en un ejemplo de resistencia ciudadana ante una decisi&oacute;n impopular, inc&iacute;vica e injusta.
    </p><p class="article-text">
        Almeida sigue haciendo m&eacute;ritos para convertirse en un supervillano de pel&iacute;cula. Siempre flanqueado por su fiel escudero Borja Carabante, concejal de Medio Ambiente y vicealcalde en la sombra de esta ciudad. Ambos construir&iacute;an un t&uacute;nel bajo la Gran V&iacute;a si pudieran. Pero para que circularan por &eacute;l los peatones y no interrumpir as&iacute; la marcha de los veh&iacute;culos. En Madrid ya se conoce como <em>efecto Almeida</em> ese fen&oacute;meno por el cual mientras las grandes ciudades avanzan hacia soluciones de movilidad sostenible, la nuestra retrocede al siglo XX o al XIX. M&aacute;s que un efecto, es un defecto. T&eacute;rmino que, en su primera acepci&oacute;n de la RAE, se define como la &ldquo;carencia de alguna cualidad propia de algo&rdquo;. Eso es precisamente lo que le sucede a nuestro alcalde, que carece de la capacidad de reconocer las necesidades de su tiempo. Incapaz de entender que la mayor&iacute;a de los madrile&ntilde;os no queremos m&aacute;s tr&aacute;fico en nuestras calles ni m&aacute;s humo en nuestros pulmones. Ni m&aacute;s coches debajo de un parque tan emblem&aacute;tico y querido como El Retiro. Por eso, no vamos a permitir que se salga con la suya.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/defecto-almeida_129_1002977.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 11 Feb 2020 21:41:05 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El (d)efecto Almeida llega al Retiro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[José Luis Martínez-Almeida,Parking]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vuelven las corbatas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vuelven-corbatas_129_1499646.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b623deb1-2dea-4b9c-b7de-8b655d209015_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Vuelven las corbatas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Volverán las corbatas. De color azul, naranja o verde neón. Aunque parezcan distintas, las tres van con el mismo traje y huelen a naftalina</p></div><p class="article-text">
        Poco m&aacute;s de dos a&ntilde;os despu&eacute;s de que Esperanza Aguirre presentara su dimisi&oacute;n como concejala del Ayuntamiento de Madrid tras la detenci&oacute;n y entrada en prisi&oacute;n del que fuera su mano derecha en el gobierno regional, Ignacio Gonz&aacute;lez, el Partido Popular recupera la alcald&iacute;a. Transcurrido apenas un a&ntilde;o desde que Cristina Cifuentes tuviera que dimitir al conocerse el &ldquo;caso M&aacute;ster&rdquo; y hacerse p&uacute;blico un video en el que era interceptada por un guardia de seguridad mientras intentaba, presuntamente, llevarse un par de botes de crema sin pasar por caja. Cuando no han pasado ni seis meses desde que el tribunal del Tribunal de Cuentas condenara a Ana Botella y a todo su ejecutivo a devolver 23 millones de euros a las arcas p&uacute;blicas por malvender 1860 viviendas municipales a un fondo buitre, tenemos de nuevo al PP a los mandos del ayuntamiento. Pese a no haber ganado las elecciones y haber obtenido el peor resultado de su historia en la capital. Por eso esta vez no viene solo. Lo hace acompa&ntilde;ado de un partido que se dec&iacute;a &laquo;regenerador&raquo; como Ciudadanos y de otro como Vox, una fuerza de extrema derecha que afirma que no existe la violencia machista y que considera al colectivo LGTB un lobby deprivilegiados a los que quiere mandar a la Casa de Campo.
    </p><p class="article-text">
        Sin estos apoyos, el PP no habr&iacute;a alcanzado el gobierno de la ciudad. Pero sab&iacute;amos que se pondr&iacute;an de acuerdo. Lo sab&iacute;amos desde que los resultados de la noche electoral del 26M otorgaran mayor&iacute;a absoluta a la suma de estos tres partidos. Todo lo que hemos visto y o&iacute;do desde entonces no ha sido m&aacute;s que un pat&eacute;tico vodevil cuyo final estaba escrito de antemano. Los tres han formado gobierno. De momento, con pol&iacute;ticas y medidas pactadas (y enmendadas) y en poco tiempo con cargos y responsabilidades compartidas (el PP y Vox se han dado 20 d&iacute;as para cerrar el acuerdo). Por mucho que Ciudadanos se esfuerce en repetir que su pacto es solo con los populares, los decretos de competencias y los nombramientos tanto en las presidencias de los distritos como en los niveles intermedios de las &aacute;reas gubernamentales, que se ir&aacute;n sucediendo en las pr&oacute;ximas semanas, revelar&aacute;n que no nos lo hab&iacute;an contado todo.
    </p><p class="article-text">
        La ultraderecha forma ya parte del gobierno de Madrid y sus votos ser&aacute;n decisivos para sacar adelante los presupuestos o aprobar aquellos expedientes que requieran mayor&iacute;a absoluta. Porque sin los cuatro concejales de Vox, los esca&ntilde;os de M&aacute;s Madrid y PSOE (27) superan a la suma de PP y Ciudadanos (26). La aritm&eacute;tica no enga&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        Al finalizar la sesi&oacute;n de investidura, mientras abandon&aacute;bamos el sal&oacute;n de plenos, se escuch&oacute; decir &laquo;vuelven las corbatas&raquo;. La expresi&oacute;n resultaba muy clarificadora de lo que supone la vuelta del PP al frente del consistorio. No se trataba de una cr&iacute;tica a la prenda en s&iacute;, que tambi&eacute;n era utilizada habitualmente por algunos miembros de nuestro equipo, sino a lo que esta representa. Los ayuntamientos del Partido Popular se caracterizaron por un modelo de gesti&oacute;n basado en el &laquo;ordeno y mando&raquo;que no se limitaba al Palacio de Cibeles sino que se trasladaba al conjunto de la ciudad y de sus barrios. Una manera de gobernar que no compartimos y que nos hemos esforzado en corregir durante estos cuatro a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Pero con los gestores del pasado volver&aacute;n las formas y las pol&iacute;ticas del pasado. Volver&aacute;n las corbatas. Azules, naranjas o verde ne&oacute;n. Aunque el color pueda variar, las tres van con el mismo traje y huelen a naftalina. Las tres se anudar&aacute;n para tratar de poner freno los avances que hemos iniciado. En materia de sostenibilidad, mejora de la calidad del aire, participaci&oacute;n y transparencia, rehabilitaci&oacute;n, cohesi&oacute;n social y un largo etc&eacute;tera. Aun as&iacute;, nada est&aacute; perdido. M&aacute;s Madrid es la primera fuerza de la ciudad y lo vamos a demostrar protegiendo el Madrid que queremos. Ese Madrid solidario, creativo, abierto e inclusivo. El Madrid de Manuela.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/vuelven-corbatas_129_1499646.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 16 Jun 2019 19:12:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vuelven las corbatas]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[José Manuel Calvo,Madrid,PP - Partido Popular,Vox,Cs - Ciudadanos]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carmena y Botella: dos modelos opuestos para Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/carmena-botella-modelos-opuestos-madrid_129_1763784.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/57d18f46-cad7-481f-bf1b-61decb75f8ae_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Carmena y Botella: dos modelos opuestos para Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sentencia del Tribunal de Cuentas aparece como el epitafio de los gobiernos del PP en la ciudad de Madrid</p><p class="subtitle">La llegada de Manuela a la alcaldía ha permitido corregir la dinámica del PP y volver a situar el interés general en el centro de las políticas públicas</p></div><p class="article-text">
        El pasado viernes conocimos la sentencia del Tribunal de Cuentas que condenaba a los responsables de la venta de 1.860 viviendas de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo (EMVS) por debajo de su valor a uno de los llamados fondos buitre. Encabezando la lista de condenados, el ex-consejero delegado de la compa&ntilde;&iacute;a, Ferm&iacute;n Osl&eacute;, y la ex-alcaldesa Ana Botella, adem&aacute;s de los concejales que formaban su equipo, entre los que destaca Concepci&oacute;n Dancausa. La misma que como delegada del Gobierno intent&oacute; por todos los medios evitar que pudi&eacute;ramos destinar el super&aacute;vit del Ayuntamiento a atender las necesidades de la ciudadan&iacute;a madrile&ntilde;a. A todos ellos, el tribunal les obliga a devolver los casi 23 millones de euros en los que estima el perjuicio ocasionado a las arcas p&uacute;blicas, a los que hay que a&ntilde;adir otros 3 que le corresponde abonar exclusivamente a Osl&eacute;.
    </p><p class="article-text">
        La noticia empez&oacute; a correr como la p&oacute;lvora. Ana Botella monopoliz&oacute; las cabeceras de los informativos y fue tendencia en todas las redes sociales. Que una alcaldesa tenga que retornar m&aacute;s de 20 millones a las arcas p&uacute;blicas no es algo que suceda todos los d&iacute;as. Probablemente el titular tuvo tanto impacto porque era la constataci&oacute;n ante la opini&oacute;n p&uacute;blica de algo que sospech&aacute;bamos desde que salimos a las plazas el 15 de mayo de 2011: que los responsables pol&iacute;ticos se olvidaban con frecuencia del inter&eacute;s de las mayor&iacute;as a la hora de tomar determinadas decisiones. Aquel <em>run run</em> fue el catalizador de un movimiento de indignaci&oacute;n que desemboc&oacute; en una ola de cambio que permiti&oacute; echar al Partido Popular de la mayor&iacute;a de sus principales feudos municipales. Una ola que puso a Manuela Carmena al frente del Ayuntamiento de Madrid para devolver la dignidad y la decencia a esta instituci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia del Tribunal de Cuentas aparece como el epitafio de los gobiernos del PP en la ciudad de Madrid. Un periodo caracterizado por la devaluaci&oacute;n de lo p&uacute;blico, tanto si hablamos de bienes patrimoniales como de servicios necesarios para el bienestar de la ciudadan&iacute;a. Ah&iacute; se enmarcan los contratos integrales de limpieza o conservaci&oacute;n de las v&iacute;as p&uacute;blicas, de los que Botella presum&iacute;a porque &laquo;ahorraban dinero al consistorio&raquo;. Que el estado de limpieza y conservaci&oacute;n de las calles no fuera el adecuado o que la administraci&oacute;n tuviera un escaso margen de maniobra ante un mal funcionamiento de esos contratos eran cuestiones que importaban poco o nada a nuestros antecesores en el cargo. De la misma forma que tampoco pareci&oacute; preocuparles el futuro de todas aquellas familias que quedaron en manos de los fondos a los que hab&iacute;an traspasado las viviendas.
    </p><p class="article-text">
        La llegada de Manuela a la alcald&iacute;a ha permitido corregir esa din&aacute;mica y volver a situar el inter&eacute;s general en el centro de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas. En estos a&ntilde;os, hemos recuperado instrumentos y servicios estrat&eacute;gicos como bicimad o la empresa funeraria, que &Aacute;lvarez del Manzano regal&oacute; por la rid&iacute;cula cantidad de cien pesetas. Tambi&eacute;n hemos renovado la envejecida flota de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) y recuperado la funci&oacute;n social de la EMVS para dedicarla a la promoci&oacute;n y gesti&oacute;n de un parque p&uacute;blico de viviendas en r&eacute;gimen de alquiler social; una funci&oacute;n que, por sorprendente que pueda parecer, el PP hab&iacute;a eliminado de sus estatutos. Adem&aacute;s, modificamos el reglamento de adjudicaci&oacute;n para que 2.500 viviendas municipales que estaban vac&iacute;as cuando llegamos al gobierno, quiz&aacute; a la espera de un comprador, pudieran ser utilizadas por las familias que m&aacute;s las necesitan. Y, por supuesto, pusimos freno no solo a la venta de viviendas sino de todo el suelo p&uacute;blico residencial.
    </p><p class="article-text">
        Esto ha ocurrido porque ahora Madrid tiene un gobierno municipal al servicio de las grandes mayor&iacute;as, de sus vecinas y vecinos. Habremos cometido errores y con toda probabilidad los seguiremos cometiendo pero nadie nos podr&aacute; acusar de actuar en contra de los intereses de nuestro Ayuntamiento y sus leg&iacute;timos propietarios, que son todas las personas que viven en nuestra ciudad. Eso es lo que est&aacute; en juego en las pr&oacute;ximas elecciones municipales. Consolidar este proyecto de regeneraci&oacute;n y progreso o que vuelvan los que vendieron las casas de las familias m&aacute;s humildes a los fondos buitre y los partidos que les apoyan. Los que condenan la venta con la boca peque&ntilde;a pero que hubieran hecho alcaldesa a Esperanza Aguirre de haber obtenido un concejal m&aacute;s. O aquellos que se envuelven en la bandera pero no han abierto la boca ante el da&ntilde;o causado por el PP a los compatriotas que han perdido la vivienda que en su d&iacute;a les adjudic&oacute; la EMVS. Si dan los n&uacute;meros, no tendr&aacute;n ning&uacute;n reparo en volver a entregarles el Gobierno. Por eso en mayo hay que elegir entre dos modelos opuestos: el de Carmena o el Botella y sus herederos. De ello depender&aacute; el futuro de Madrid.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/carmena-botella-modelos-opuestos-madrid_129_1763784.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 01 Jan 2019 20:50:56 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carmena y Botella: dos modelos opuestos para Madrid]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Manuela Carmena,Ana Botella,Ahora Madrid]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nueva Operación Chamartín: superar el pasado, consolidar el cambio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/operacion-chamartin-superar-pasado-consolidar_129_2161754.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c0278835-006a-4a80-a939-312c79767f31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La nueva Operación Chamartín: superar el pasado, consolidar el cambio"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Siempre encontraremos alguna buena excusa para dilatar la toma de decisiones en aquellos temas que generan controversia pero ello no será una muestra de fuerza sino, muy al contrario, de impotencia e incapacidad</p><p class="subtitle">Resolver esta operación asegurando los objetivos señalados pone de manifiesto que hay alternativa al modelo de gestión neoliberal de la ciudad</p></div><p class="article-text">
        Desde que el pasado mes de julio presentamos el marco de entendimiento entre Ayuntamiento de Madrid, Ministerio de Fomento-Adif y Distrito Castellana Norte (DCN) para el desbloqueo de la llamada Operaci&oacute;n Chamart&iacute;n, han surgido algunas voces, es verdad que muy minoritarias, que cuestionan la decisi&oacute;n tomada por el gobierno municipal. Y ahora, cuando el plan ya es una realidad, muy probablemente volver&aacute;n a manifestarse.
    </p><p class="article-text">
        La idea que subyace detr&aacute;s de la mayor&iacute;a de las cr&iacute;ticas es que no hab&iacute;a necesidad de hacer nada. Que Ahora Madrid cumpli&oacute; su programa cuando consigui&oacute; la anulaci&oacute;n del plan de Ana Botella (mayo 2016) y que, desde entonces, solo quedaba esperar a que el resto de actores, en particular Adif &ndash;propietario mayoritario del suelo&ndash; y DCN &ndash;adjudicatario de los derechos sobre los suelos de Adif&ndash;, asumieran en todos sus t&eacute;rminos el proyecto que presentamos como alternativa a los planes anteriores: Madrid Puerta Norte. De no ser as&iacute;, mejor aparcar este asunto y postergar cualquier decisi&oacute;n hasta disponer de una correlaci&oacute;n de fuerzas m&aacute;s favorable, seguramente ya en la pr&oacute;xima legislatura.
    </p><p class="article-text">
        Este argumento, sin duda leg&iacute;timo, no afronta tres cuestiones que no van a dejar de existir por mucho que nos empe&ntilde;emos en ignorarlas.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, no actuamos sobre un folio en blanco. Hay un planeamiento en vigor, aprobado en 2002, que determina las condiciones en las que actualmente podr&iacute;a llevarse a cabo la operaci&oacute;n. Y tambi&eacute;n hay un instrumento de desarrollo (plan parcial de 2015) ajustado a la legislaci&oacute;n urban&iacute;stica vigente, que recorri&oacute; todo el proceso de tramitaci&oacute;n y a punto estuvo de ser aprobado por el anterior gobierno del PP. Si bien nosotros lo hemos anulado, tampoco se nos debe olvidar que otro ejecutivo podr&iacute;a retomar su tramitaci&oacute;n o que pueda llegar a prosperar el recurso judicial interpuesto a su anulaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En segundo lugar, se suele obviar que no hay garant&iacute;as de que de las pr&oacute;ximas elecciones vaya a resultar una situaci&oacute;n m&aacute;s favorable en las instituciones implicadas, donde actualmente tenemos el gobierno municipal y, por tanto, la &uacute;ltima palabra en cualquier decisi&oacute;n en materia de urbanismo. Por supuesto, aspiramos a revalidar el Ayuntamiento en 2019 y llegar al gobierno de la naci&oacute;n en 2020 pero tambi&eacute;n puede suceder todo lo contrario.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, hay que recordar que existe un contrato en vigor entre Adif y DCN por el que el operador ferroviario concesiona a la entidad privada la gesti&oacute;n de sus suelos en este &aacute;mbito y se compromete a adjudicarle en un precio tasado los de uso lucrativo (viviendas, oficinas&hellip;) en el momento en que haya un planeamiento aprobado. Es verdad que la &uacute;ltima pr&oacute;rroga de este acuerdo finaliza el 31 de diciembre del presente a&ntilde;o pero no es menos cierto que los plazos del contrato se han ido ampliando sucesivamente a lo largo del tiempo &ndash;la m&aacute;s reciente, sin ir m&aacute;s lejos, a finales de 2016&ndash; y todo indica que as&iacute; volver&aacute; a ocurrir.
    </p><p class="article-text">
        Podemos cerrar los ojos e imaginar que nada de todo esto existe pero al abrirlos, el dinosaurio seguir&aacute; all&iacute;. Siempre encontraremos alguna buena excusa para dilatar la toma de decisiones en aquellos temas que generan controversia pero ello no ser&aacute; una muestra de fuerza sino, muy al contrario, de impotencia e incapacidad.
    </p><p class="article-text">
        Sab&iacute;amos que ni por sus antecedentes, ni por la cantidad de intereses cruzados en juego, ni por las dificultades t&eacute;cnicas, pol&iacute;ticas y medi&aacute;ticas que encontrar&iacute;amos a cada paso, la soluci&oacute;n a Chamart&iacute;n iba a ser f&aacute;cil y, pese a ello, asumimos el reto. Tambi&eacute;n sab&iacute;amos que esa soluci&oacute;n pasaba por superar los proyectos del pasado, que se han mostrado fracasados, y plantear uno nuevo basado en los principios que apuntan un urbanismo del siglo XXI: poner en el centro los intereses de la ciudad y de sus habitantes, resolver el d&eacute;ficit de equipamientos de los barrios del entorno, ajustar la edificabilidad a la capacidad real del territorio, garantizar el retorno de las plusval&iacute;as urban&iacute;sticas al Ayuntamiento en forma de vivienda p&uacute;blica y recuperar el protagonismo de la estaci&oacute;n de Chamart&iacute;n como nodo central de conexiones en transporte p&uacute;blico &ndash;metro, cercan&iacute;as y autob&uacute;s&ndash; con todos los municipios de la regi&oacute;n, asegurando as&iacute; una total accesibilidad en transporte p&uacute;blico y reduciendo la dependencia del coche. Estas bases, que definen el modelo de ciudad que estamos implantando en Madrid, estructuran la nueva Operaci&oacute;n Chamart&iacute;n. Un plan que se sustenta en los principios de &ldquo;Madrid Puerta Norte&rdquo;, ajustando tanto la ordenaci&oacute;n como la edificabilidad al conjunto de condicionantes funcionales, topogr&aacute;ficos e infraestructurales del emplazamiento.
    </p><p class="article-text">
        El Ayuntamiento recupera el control p&uacute;blico de la operaci&oacute;n al asumir la direcci&oacute;n del nuevo plan y al dividir el &aacute;mbito en cuatro partes diferenciadas, lo que impide que Adif-DCN, propietarios mayoritarios en el conjunto pero no en todos los sectores, conserven el pleno dominio que les otorga el planeamiento actual y que han mantenido en todos los planes de desarrollo anteriores al nuestro. La edificabilidad global se rebaja sustancialmente, pasando de los 3,37 millones de metros cuadrados que establece actualmente el plan general, a 2,66. Una reducci&oacute;n de m&aacute;s de setecientos mil metros cuadrados, en su pr&aacute;ctica totalidad pertenecientes a Adif-DCN, que se origina porque las v&iacute;as del tren que no se cubren &ndash;esto es, que no producen nuevo suelo urbano&ndash; ya no generan edificabilidad, como s&iacute; ocurr&iacute;a en todos los planes anteriores. Por otro lado, tal y como defend&iacute;amos en Puerta Norte, los futuros equipamientos se ubican en los bordes de Bego&ntilde;a y Fuencarral para cubrir las demandas dotacionales no solo de los nuevos barrios sino tambi&eacute;n de los existentes. Adem&aacute;s, ampliamos la vivienda protegida al 20% y establecemos la obligaci&oacute;n de que todas las cesiones al Ayuntamiento se hagan en residencial, de manera que recibiremos unas cuatro mil viviendas (2200 protegidas y 1800 libres) destinadas a atender a las familias que m&aacute;s lo necesitan. Esta actuaci&oacute;n contribuir&aacute; a reducir los desequilibrios sociales y territoriales de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Resolver esta operaci&oacute;n asegurando los objetivos se&ntilde;alados pone de manifiesto que hay alternativa al modelo de gesti&oacute;n neoliberal de la ciudad. Que primar los intereses generales sobre los particulares no es incompatible con el desarrollo y la inversi&oacute;n, tal y como han tratado de vender el Partido Popular y Ciudadanos. Despu&eacute;s de haber desbloqueado proyectos tan complejos como Canalejas, Mahou-Calder&oacute;n, Peineta, ampliaci&oacute;n del Bernab&eacute;u o rehabilitaci&oacute;n del Edificio Espa&ntilde;a &ndash;por citar solo los m&aacute;s conocidos&ndash;, con Chamart&iacute;n enterramos definitivamente el <em>mantra</em> de que ven&iacute;amos a paralizar el urbanismo de Madrid, que la derecha pol&iacute;tica y medi&aacute;tica han intentado instalar desde que llegamos al gobierno, y volvemos a demostrar que somos un equipo solvente y confiable. Hemos tenido que llegar nosotros para resolver un proyecto bloqueado durante 25 a&ntilde;os. Pero dejar pasar este mandato sin dar soluci&oacute;n a este problema no era una opci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El riesgo de que en el futuro se pueda revertir lo conseguido y la oportunidad de consolidar el nuevo planeamiento hacen de este un momento clave para reconducir definitivamente la Operaci&oacute;n Chamart&iacute;n. Ha llegado la hora de presentar a los vecinos de la zona y a todos los madrile&ntilde;os el plan que tanto tiempo han estado esperando. Madrid est&aacute; de enhorabuena.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/operacion-chamartin-superar-pasado-consolidar_129_2161754.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 19 Apr 2018 19:36:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La nueva Operación Chamartín: superar el pasado, consolidar el cambio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Urbanismo,Madrid,Adif]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La nueva vieja ley del suelo de Cifuentes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nueva-vieja-ley-suelo-cifuentes_129_2212334.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/42b0bbb6-2b7a-426c-a105-68627cfc1bb0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Se trata de un remedo de textos anteriores que no resuelve los actuales problemas de los municipios en materia de urbanismo y, por el contrario, genera otros nuevos</p></div><p class="article-text">
        Hace poco m&aacute;s de un mes, la Federaci&oacute;n de Municipios de Madrid (FMM), &oacute;rgano que agrupa a todas las ciudades y pueblos de nuestra regi&oacute;n, aprob&oacute;, con el voto en contra del Partido Popular, una resoluci&oacute;n que manifestaba su disconformidad con el proyecto de <a href="http://www.fmmadrid.es/index.php/260-resolucion-de-la-comision-sectorial-de-urbanismo-vivienda-e-infraestructuras" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ley del suelo de Cifuentes e instaba, por ello, al gobierno regional a retirarlo para su reconsideraci&oacute;n</a>.&nbsp; &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es un hecho sin precedentes que una ley tan relevante para el desarrollo de una regi&oacute;n, como es la que regula los usos y gesti&oacute;n del suelo, se quiera aprobar sin el apoyo de los municipios que deben aplicarla. Hay que recordar que las localidades cuyos gobiernos se han mostrado contrarios a esta ley concentran el 80% de toda la poblaci&oacute;n de la Comunidad de Madrid. Esta situaci&oacute;n deber&iacute;a preocupar tanto a los proponentes de este texto legislativo como a los grupos pol&iacute;ticos que parecen decididos a apoyarlo: PP y Ciudadanos, las dos patas que sostienen el gobierno regional.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El proyecto de ley presentado por el ejecutivo de Cifuentes no se distingue del resto de sus pol&iacute;ticas: m&aacute;s de lo mismo. Se trata de un remedo de textos anteriores que no resuelve los actuales problemas de los municipios en materia de urbanismo y, por el contrario, genera otros nuevos. Es una ley vieja, del siglo pasado, que no aborda los grandes retos del desarrollo urbano presente y futuro de nuestra regi&oacute;n.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Carece de modelo territorial</h3><p class="article-text">
        La propia denominaci&oacute;n, ley del suelo y el urbanismo, pone de manifiesto su limitado campo de actuaci&oacute;n: el suelo urbano. Se echa en falta un diagn&oacute;stico previo de las necesidades de desarrollo de la regi&oacute;n, excesivamente dependiente del sector inmobiliario, junto a la definici&oacute;n de un modelo territorial que entre exclusivamente en la (des)regulaci&oacute;n del suelo urbano sino que atienda tambi&eacute;n a cuestiones ambientales, sociales y productivas. Hay que hablar de calidad del aire, de movilidad, de corredores verdes, de cohesi&oacute;n territorial y de crecimiento sostenible. La elaboraci&oacute;n de una nueva ley del suelo es una oportunidad para definir un proyecto regional a largo plazo, algo que aqu&iacute; ni se ha planteado.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Reduce la participaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Uno de los aspectos m&aacute;s decepcionantes de la nueva ley es todo lo referente a la participaci&oacute;n ciudadana. Parece que los procedimientos y herramientas que distintas administraciones han ido implementando para ampliar las posibilidades de intervenir en la toma de decisiones por parte de la ciudadan&iacute;a, han pasado completamente desapercibidas para los redactores de esa ley. Mientras que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, ayuntamientos como el de Madrid hemos puesto en marcha f&oacute;rmulas de participaci&oacute;n digital, consultas vinculantes sobre proyectos urbanos estrat&eacute;gicos as&iacute; como procesos de an&aacute;lisis y elaboraci&oacute;n colectiva de las grandes actuaciones urban&iacute;sticas, esta ley no solo se muestra ajena a todo ello sino que, incluso, reduce la capacidad de intervenci&oacute;n que otorga la actual ley del suelo. Los plazos de informaci&oacute;n p&uacute;blica que hoy se fijan como m&iacute;nimos pasan a ser m&aacute;ximos, en un claro retroceso a que va en contra de todos los avances legislativos en materia de transparencia y participaci&oacute;n p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Incentiva la privatizaci&oacute;n del suelo p&uacute;blico</h3><p class="article-text">
        Otro de los aspectos m&aacute;s cuestionables tiene que ver con el papel que le otorga al suelo p&uacute;blico. Si toda la legislaci&oacute;n existente hasta la fecha establece que los suelos municipales deben utilizarse, prioritariamente, para atender las necesidades de vivienda social de los municipios, el nuevo texto renuncia a este principio y abre la v&iacute;a a &ldquo;compensar&rdquo; las carencias presupuestarias de los ayuntamientos mediante la enajenaci&oacute;n de suelo p&uacute;blico. Vender parcelas para hacer caja. Una pr&aacute;ctica bastante frecuente en&nbsp; los ayuntamientos donde ha gobernado el Partido Popular y que ahora pretenden oficializar en la nueva legislaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">No permite la desclasificaci&oacute;n de suelo</h3><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de los municipios madrile&ntilde;os seguimos padeciendo las consecuencias de la burbuja. Durante el boom, muchas ciudades y pueblos aprobaron planeamientos que multiplicaban su superficie urbanizable. Hoy, esos suelos, en su mayor parte sin desarrollar, lastran econ&oacute;mica y medioambientalmente el desarrollo presente y futuro de estas localidades. No es asumible, desde los criterios m&aacute;s elementales de sostenibilidad, que todos los municipios de la regi&oacute;n puedan crecer indefinidamente y a la vez, por lo que ser&iacute;a necesario que una ley como esta aportara instrumentos para desclasificar suelo &ndash;esto es, volver a calificarlo como &laquo;no urbanizable&raquo;&ndash;, posibilitando as&iacute; la redefinici&oacute;n de los nuevos crecimientos en base a criterios de racionalidad urbana y con visi&oacute;n de conjunto.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Disminuye los est&aacute;ndares dotacionales</h3><p class="article-text">
        La nueva ley orienta la actuaci&oacute;n urban&iacute;stica hac&iacute;a, y para, el beneficio privado. As&iacute; lo manifiesta la injustificada reducci&oacute;n de las cesiones a la ciudad. Cuando se ejecuta un nuevo desarrollo urban&iacute;stico, la legislaci&oacute;n obliga a los promotores a ceder suelo a las administraciones para que estas puedan llevar a cabo infraestructuras, dotaciones y equipamientos necesarios para el adecuado funcionamiento de la ciudad (zonas verdes, escuelas, centros de salud, etc.). Esas cesiones, que en Madrid se minoraron dos veces durante el mandato de Esperanza Aguirre &ndash;pasando de 100 m2 de suelo por cada 100 m2 construibles (m2s/m2c) a 50 m2s/100m2c entre los a&ntilde;os 2010 y 2011&ndash;, quedar&iacute;an reducidas ahora a 30 m2s/100m2s.&nbsp; Y ya si se trata de poblaciones de menos de cinco mil habitantes, la ley permite bajar hasta 15, sin que exista la m&aacute;s m&iacute;nima explicaci&oacute;n que justifique porqu&eacute; los habitantes de peque&ntilde;as localidades necesitan menos equipamientos que el resto. Este enfoque se advierte tambi&eacute;n en el hecho de que, para los nuevos desarrollos, la nueva legislaci&oacute;n d&eacute; preferencia al sistema de gesti&oacute;n por &laquo;compensaci&oacute;n&raquo;, en el que la administraci&oacute;n juega un papel secundario, frente al de &laquo;expropiaci&oacute;n&raquo;, que garantiza el control p&uacute;blico de todo el proceso de urbanizaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sobran, por tanto, razones para oponerse a esta ley. Una tarea en la que no estamos solos. Los grupos de Podemos y del Partido Socialista de la Asamblea de Madrid han presentado sendas enmiendas a la totalidad durante el proceso de tramitaci&oacute;n. Por su parte, un buen n&uacute;mero de ayuntamientos progresistas de la regi&oacute;n han aprobado en sus plenos municipales mociones que manifiestan su desacuerdo con la ley. Tambi&eacute;n se han mostrado contrarios a su aprobaci&oacute;n multitud de agentes de la sociedad civil organizada. Y a todos ellos, hay que sumar a la&nbsp; FMM, tal y como hemos se&ntilde;alado al inicio del art&iacute;culo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nadie pone en duda que Madrid necesita una nueva ley del suelo. Pero no la de Cifuentes. Necesitamos una ley del siglo XXI, capaz de abordar los grandes retos urbanos y territoriales de nuestra regi&oacute;n. Si de algo debe servir este proceso es para anticipar c&oacute;mo ser&iacute;a ese modelo alternativo al del Partido Popular. Hemos sido capaces de construir una mayor&iacute;a de progreso en la Comunidad de Madrid que rechaza esta ley. El reto ahora es transformar esa mayor&iacute;a social en una mayor&iacute;a pol&iacute;tica capaz de conformar un gobierno en la Comunidad que ponga en marcha una ley del suelo dise&ntilde;ada para avanzar en el reequilibrio territorial y garantizar un desarrollo urbano sostenible a medio y largo plazo. Una ley verdaderamente nueva en su concepci&oacute;n y en sus objetivos. 2019 est&aacute; a la vuelta de la esquina.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nueva-vieja-ley-suelo-cifuentes_129_2212334.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Mar 2018 20:06:57 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Sobre Madrid Nuevo Norte: mitos y realidades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-nuevo-norte-mitos-realidades_129_3254117.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/eef92d34-3a12-48df-92f3-83cfbd8c57c6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Sobre Madrid Nuevo Norte: mitos y realidades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Desde el Ayuntamiento impulsaremos un proceso de participación con todos los agentes implicados para recoger e incorporar sus propuestas, necesidades y demandas"</p><p class="subtitle">"El acuerdo alcanzado demuestra que hay alternativas mucho mejores que la que pretendían imponernos"</p></div><p class="article-text">
        La semana pasada, la Alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, el Ministro de Fomento y el presidente de la empresa Distrito Castellana Norte (DCN) presentaron &laquo;Madrid Nuevo Norte&raquo;. Tras el anuncio, y al tratarse de una actuaci&oacute;n tan relevante y que tanta expectaci&oacute;n ha generado, se han ido sucediendo todo tipo de comentarios, an&aacute;lisis y valoraciones. Estas reacciones, aunque quiz&aacute; demasiado precipitadas en alg&uacute;n caso, ponen de manifiesto una serie de cuestiones importantes que conviene aclarar.
    </p><p class="article-text">
        Hay que recordar primero que lo que se ha presentado no es el proyecto sino las l&iacute;neas estrat&eacute;gicas que van a definirlo. Podr&iacute;a decirse que hemos pactado las reglas del juego y ahora toca echar la partida. A la vuelta del verano, iniciaremos los trabajos para aterrizar el acuerdo en una propuesta concreta de ordenaci&oacute;n que recoja los objetivos estrat&eacute;gicos fijados.
    </p><h3 class="article-text">1. Modelo sostenible e integrado&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Se toma como base la propuesta municipal presentada como alternativa al plan anterior: Madrid Puerta Norte. Al sur de la M30, predomina el uso terciario de oficinas y, al norte, el residencial con algo de actividad terciaria pr&oacute;xima a los nodos de transporte. Tambi&eacute;n se fija como prioridad la remodelaci&oacute;n de la estaci&oacute;n y se garantiza una movilidad sostenible, basada en el transporte p&uacute;blico, al ubicar en su entorno el centro de negocios.
    </p><h3 class="article-text">2. Iniciativa p&uacute;blica</h3><p class="article-text">
        El plan anterior dejaba la iniciativa en manos de la empresa DCN, que se aseguraba la mayor&iacute;a en el conjunto de la operaci&oacute;n al definir un &aacute;mbito &uacute;nico. Ahora, el &aacute;mbito se divide en cinco sectores &mdash;Estaci&oacute;n, Centro de Negocios, Malmea, Tres Olivos y Las Tablas&mdash; lo que facilita una gesti&oacute;n m&aacute;s eficaz y evita el control de uno de los propietarios sobre los dem&aacute;s. Adem&aacute;s, se garantiza el control p&uacute;blico del desarrollo de la zona sur, donde la mayor&iacute;a del suelo es de titularidad p&uacute;blica, mediante la creaci&oacute;n de un &oacute;rgano participado por las administraciones implicadas.
    </p><h3 class="article-text">3. Reducci&oacute;n de la edificabilidad</h3><p class="article-text">
        Si comparamos tanto con el planeamiento vigente como con el anterior plan parcial, se reduce sustancialmente la edificabilidad. Adif-DCN pasan de tener 1,85 millones de m2 a 1,31, aproximadamente un 30% menos. Esto sucede porque las v&iacute;as del tren quedan excluidas de la operaci&oacute;n, de forma que ya no generan aprovechamiento como s&iacute; ocurr&iacute;a anteriormente, lo que permite ajustar las edificabilidades a la capacidad real del territorio.
    </p><h3 class="article-text">4. Reequilibrio territorial</h3><p class="article-text">
        Una de las principales dudas planteadas son los posibles desequilibrios territoriales que una actuaci&oacute;n de estas caracter&iacute;sticas puede llegar a producir. Para evitarlo, el Ayuntamiento ha exigido aumentar el porcentaje de vivienda protegida hasta el 20% &mdash;la ley establece un 10%&mdash; y que todas las cesiones al municipio sean en suelo residencial. De esta forma, dispondremos de unas 4.100 viviendas p&uacute;blicas, un 37% del total, para desarrollar pol&iacute;ticas de vivienda tambi&eacute;n en el norte y no &uacute;nicamente en el sureste, reduciendo con ello la brecha territorial.
    </p><h3 class="article-text">5. Participaci&oacute;n ciudadana</h3><p class="article-text">
        Como en otros casos similares, desde el Ayuntamiento impulsaremos un proceso de participaci&oacute;n con todos los agentes implicados &mdash;grupos pol&iacute;ticos, vecinos, comerciantes, propietarios, especialistas, etc.&mdash; para recoger e incorporar sus propuestas, necesidades y demandas. Igual que hemos hecho en Mahou-Calder&oacute;n, Paseo de la Direcci&oacute;n o los Desarrollos del Sureste, por poner algunos ejemplos. Una actuaci&oacute;n de estas caracter&iacute;sticas debe contar con un amplio respaldo social y pol&iacute;tico, y asumimos la obligaci&oacute;n de conseguirlo.
    </p><p class="article-text">
        Estos principios dar&aacute;n forma a Madrid Nuevo Norte. El acuerdo alcanzado demuestra que hay alternativas mucho mejores que la que pretend&iacute;an imponernos. Que la responsabilidad y la firmeza no son incompatibles con el desarrollo de proyectos necesarios.
    </p><p class="article-text">
        Porque siempre hemos sido conscientes de que los vecinos del entorno llevan mucho tiempo esperando soluciones. Solo hay que darse una vuelta por la zona para comprobarlo. Es imprescindible cerrar esa herida urbana con un proyecto que integre los distintos barrios y resuelva las conexiones transversales. Un proyecto que ampl&iacute;e las zonas verdes, los equipamientos y los servicios, no solo para los futuros habitantes sino para los que ya viven en Bego&ntilde;a o Fuencarral y sufren a diario la falta de dotaciones. Un proyecto que facilite la accesibilidad a barrios como Las Tablas o Tres Olivos y contribuya a mejorar la movilidad en todo el norte. Estos son los principales retos que tenemos por delante. Todav&iacute;a queda camino por recorrer pero, por primera vez en veinticuatro a&ntilde;os, avanzamos en la direcci&oacute;n correcta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/madrid-nuevo-norte-mitos-realidades_129_3254117.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 31 Jul 2017 19:44:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Sobre Madrid Nuevo Norte: mitos y realidades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madrid Nuevo Norte,Ahora Madrid,Operación Chamartín]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Operación Canalejas: reinventando el modelo de ciudad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/operacion-canalejas-reinventando-modelo-ciudad_129_3268939.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ec42da4-8fd9-4506-8ede-20ca2a055a92_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Operación Canalejas: reinventando el modelo de ciudad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La Operación Canalejas ha demostrado que los gobiernos responsables no espantan a los inversores y que sí se puede situar el interés general en el centro de cualquier actuación urbanística sin comprometer su viabilidad</p></div><p class="article-text">
        Hace dos a&ntilde;os, llegamos al Ayuntamiento de Madrid con el objetivo de cambiar el modelo urbano del Partido Popular. Para ello, hab&iacute;a que poner en marcha un plan de rehabilitaci&oacute;n de viviendas y espacios p&uacute;blicos en los barrios m&aacute;s golpeados por la crisis para revertir progresivamente el desequilibrio social y territorial de nuestra ciudad. Tambi&eacute;n, era imprescindible superar el modelo de movilidad existente, obsoleto y orientado a reafirmar el papel del coche como eje central del sistema, para implantar uno alternativo basado en la convivencia de distintos modos de transporte, reforzando los medios colectivos y sostenibles.
    </p><p class="article-text">
        Estas dos cuestiones, la recuperaci&oacute;n de la ciudad consolidada frente al desarrollo expansivo y el cambio en la cultura de la movilidad, son retos que compartimos con la mayor&iacute;a de las capitales de nuestro entorno. Sin embargo, Madrid tiene un hecho espec&iacute;fico: su conformaci&oacute;n a base de grandes operaciones urban&iacute;sticas. Y es que el Partido Popular nunca ha tenido una idea de ciudad. Solo la ausencia de un proyecto alternativo y una estrategia muy potente de marketing pol&iacute;tico le permitieron vender como un modelo lo que era &uacute;nicamente el resultado de una serie de transacciones econ&oacute;micas en el territorio. Ya el t&eacute;rmino &ldquo;operaci&oacute;n&rdquo; denota la ausencia de un proyecto unitario en el que se inscriben todas las decisiones e intervenciones que lo integran. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Una de las actuaciones m&aacute;s simb&oacute;licas de esta forma de hacer ciudad es la llamada 'Operaci&oacute;n Canalejas'. Este complejo formado por ocho edificios hab&iacute;a sido declarado Bien de Inter&eacute;s Cultural (BIC) en 2012. Sin embargo, solo un a&ntilde;o despu&eacute;s, el gobierno de Ana Botella aprob&oacute; una pol&eacute;mica modificaci&oacute;n del Plan General para aumentar la edificabilidad del conjunto y permitir la agrupaci&oacute;n y unificaci&oacute;n de los espacios interiores de todas las edificaciones, con el fin de facilitar la implantaci&oacute;n de un hotel y un gran centro comercial.
    </p><p class="article-text">
        Esta modificaci&oacute;n justificaba su inter&eacute;s en la necesidad de construir en el lugar una estaci&oacute;n subterr&aacute;nea de autobuses y remodelar el aparcamiento p&uacute;blico existente. Los costes, por supuesto, corr&iacute;an a cargo del Ayuntamiento. Casi 40 millones de euros. Por su parte, el promotor privado asum&iacute;a una inversi&oacute;n de 3,4 millones. As&iacute; gestionaba &ldquo;lo p&uacute;blico&rdquo; el Partido Popular.
    </p><p class="article-text">
        Y esta fue la situaci&oacute;n que nos encontramos. Realizamos una auditor&iacute;a de las operaciones urban&iacute;sticas heredadas y le lleg&oacute; el turno a Canalejas. Lo primero que planteamos fue una importante reducci&oacute;n de la excesiva edificabilidad y la sustituci&oacute;n de la fara&oacute;nica estaci&oacute;n subterr&aacute;nea por una plataforma log&iacute;stica que diera servicio a las necesidades de la zona.
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva soluci&oacute;n garantizaba adem&aacute;s una mejor integraci&oacute;n en el entorno tanto del complejo como de las rampas de acceso al aparcamiento. Adem&aacute;s, revisamos el reparto de cargas para que el promotor privado costeara unas obras que sin duda le beneficiaban. El resultado: con el Partido Popular, el Ayuntamiento pagaba la estaci&oacute;n, las obras de urbanizaci&oacute;n y el rescate de la concesi&oacute;n, mientras que con Ahora Madrid, el privado asume las obras y ya no hay rescate. Esto es, antes se gastaban casi 40 millones de dinero p&uacute;blico y ahora esos recursos est&aacute;n disponibles.
    </p><p class="article-text">
        Con esta soluci&oacute;n hemos demostrado dos cosas: que los gobiernos responsables no espantan a los inversores y que s&iacute; se puede situar el inter&eacute;s general en el centro de cualquier actuaci&oacute;n urban&iacute;stica sin comprometer su viabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana, esta operaci&oacute;n, tan pol&eacute;mica en otros tiempos, fue aprobada por unanimidad en el pleno del Ayuntamiento de Madrid. Ni siquiera el PP se atrevi&oacute; a defender el proyecto anterior, el suyo. Y es que hay pocos ejemplos que manifiesten tan claramente que hay alternativa, tambi&eacute;n en urbanismo. Este es el cambio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Manuel Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/operacion-canalejas-reinventando-modelo-ciudad_129_3268939.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Jul 2017 18:22:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Operación Canalejas: reinventando el modelo de ciudad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Ayuntamiento de Madrid]]></media:keywords>
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