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    <title><![CDATA[elDiario.es - José J. García González]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - José J. García González]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Welcome to 'Manchestá']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/premium-en-abierto/welcome-to-manchesta_1_3257502.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a4494a56-3681-4b56-974d-f64533cc4292_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Puesto tradicional de hot dog en Mánchester"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La búsqueda de trabajo y aprender inglés, son las principales causas de la emigración al Reino Unido. La mayoría de los emigrantes eligen Mánchester por ser una ciudad más barata que Londres, por su bajo índice de paro y también por las conexiones aéreas que existen con las principales capitales canarias</p></div><p class="article-text">
        La canci&oacute;n del emigrante ha sido tocada desde hace varias generaciones atr&aacute;s en las Islas Canarias, aunque cantada con distintas voces. Son muchas las letras llenas de vivencias, emociones, incertidumbres que han colaborado en este repertorio con un nexo com&uacute;n: salir en busca de un futuro mejor. En el siglo XIX, con el fin de las pol&iacute;ticas repobladoras en Espa&ntilde;a, se inicia el proceso de las disposiciones emigratorias inaugurado con la Real Orden Circular de 16 de septiembre de 1853. As&iacute; pues, los pobladores canarios, al igual que los del resto del pa&iacute;s, recogen sus b&aacute;rtulos en busca de un mejor porvenir. Varias fueron los causas: la sequ&iacute;a, los elevados precios combinados con salarios muy reducidos, las crisis agr&iacute;colas (salvo el auge de la cochinilla), la aguda presi&oacute;n fiscal a la que estaban gravados los isle&ntilde;os, entre otras. Am&eacute;rica fue el principal destino de los emigrantes canarios durante m&aacute;s de un siglo, reparti&eacute;ndose por distintos pa&iacute;ses tales como Cuba, Venezuela, M&eacute;xico, Guatemala, etc.
    </p><p class="article-text">
        Avanzamos hasta la d&eacute;cada de los 60 y 70 del siglo XX en esta breve exposici&oacute;n hist&oacute;rica sobre la emigraci&oacute;n en Canarias, la cual empezar&aacute; a reducirse. El incremento de la inversi&oacute;n privada, traducido en la llegada de ingentes cantidades de dinero invertido para la construcci&oacute;n de complejos hoteleros, y tambi&eacute;n en el r&aacute;pido crecimiento de los principales n&uacute;cleos urbanos, derivar&aacute; en el incremento de puestos de trabajo en las islas, unido al sector servicios, fruto del potencial sector tur&iacute;stico que se avistaba. Sin embargo, persist&iacute;a en Canarias un alto grado de analfabetismo que imped&iacute;a acceder a los puestos que requer&iacute;an una formaci&oacute;n cualificada; adem&aacute;s, el n&uacute;mero de parados era muy amplio, y era realmente dif&iacute;cil crear puestos de trabajo para todos. Los j&oacute;venes son los que m&aacute;s van a sufrir esta coyuntura econ&oacute;mica, y por ello continuar&aacute;n emigrando. Durante este periodo, el destino de los emigrantes var&iacute;a, abandonando Am&eacute;rica del Sur como principal foco para adentrarse en el continente europeo (Inglaterra, Holanda y Alemania, principalmente).
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        Aterrizando en el presente, el panorama para los canarios no es alentador, sobre todo para los j&oacute;venes, qui&eacute;nes en esta ocasi&oacute;n se caracterizan por poseer una destacada preparaci&oacute;n. La grave crisis instalada en nuestro pa&iacute;s desde 2008 m&aacute;s la reforma laboral aprobada en febrero de 2012, han dejado a una nueva generaci&oacute;n en el abismo emocional entre aceptar trabajos con unas condiciones lamentables, pero manteniendo cerca a sus familiares y amigos, o bien dejarlo todo en busca de unas oportunidades laborales las cuales les han dado la espalda. Reino Unido, de nuevo en este contexto, se ha convertidoen el principal pa&iacute;s de acogida. Seg&uacute;n recoge la Estad&iacute;stica del Padr&oacute;n de Espa&ntilde;oles Residentes en el Extranjero (PERE), con datos modificados a fecha de 16 de marzo de 2017, el n&uacute;mero de canarios residentes en este pa&iacute;s se eleva a 2.763. Sin embargo, la cifra definitiva es superior, ya que muchos de ellos no se registran, bien porque la estancia es temporal, la complejidad del proceso, o bien por las dificultades para transportarse hasta la sede de los distintos consulados espa&ntilde;oles repartidos en suelo brit&aacute;nico.
    </p><p class="article-text">
        Londres es un destino muy atractivo para los futuros emigrantes. Una ciudad con nombre, espectacular, de pel&iacute;cula. Pero su elevado coste de vida lleva a muchos de ellos a mudarse a ciudades donde mantener una mejor estabilidad econ&oacute;mica. Aqu&iacute; entra en escena M&aacute;nchester. &ldquo;Fui dos meses a Londres, y vi que era una ciudad muy cara. No te compensaba. Entonces ped&iacute; un traslado a la empresa en la que trabajaba, y una de las ciudades a elegir era &eacute;sta&rdquo;. Jessica Est&eacute;vez P&eacute;rez, natural de Las Palmas de Gran Canaria, concretamente del barrio de La Isleta, aterriz&oacute; en M&aacute;nchester un 30 de abril de hace cinco a&ntilde;os. &ldquo;Sab&iacute;a que hab&iacute;a una importante base musical y que era una ciudad muy industrial, pero luego la fui descubriendo, y conoc&iacute; sobre su historia en el Museo de la Industria (Museum of Science and Industry, Liverpool Rd)&rdquo;. Nacida el 3 de marzo de 1984, Jessica trabaja actualmente como <em>assistant manager</em> en un hotel llamado Radisson Blu Edwardian, sito en Peter St, puesto al que ha llegado tras una serie de ascensos que ha conseguido desde que empezara como camarera. &ldquo;A d&iacute;a de hoy, estoy c&oacute;moda&rdquo;, asegura.
    </p><h4 class="article-text">Mismo archipi&eacute;lago, distintas circunstancias</h4><p class="article-text">
        Situada al Noroeste de Inglaterra, M&aacute;nchester fue la cuna de la Primera Revoluci&oacute;n Industrial a finales del siglo XVIII, y en ella podemos ver los vestigios del car&aacute;cter industrial que la ha caracterizado. Las construcciones de ladrillo rojizo, junto a las grandes f&aacute;bricas abandonadas, se mezclan con los prop&oacute;sitos arquitect&oacute;nicos de una ciudad moderna que est&aacute; emergiendo. Dentro de sus l&iacute;mites, muchos canarios han venido a escribir un nuevo y emocionante cap&iacute;tulo de sus vidas.
    </p><p class="article-text">
        Rub&eacute;n Vera Koster se cri&oacute; en Santa Cruz de Tenerife. Tras acabar la carrera de Empresariales, y coleccionar trabajos que no le permit&iacute;an vislumbrar una estabilidad a largo plazo, lleg&oacute; a M&aacute;nchester el 16 de enero de 2016. Entre risas, comentamos que se encontr&oacute; con un clima &ldquo;lagunero&rdquo;. La emigraci&oacute;n ha estado muy presente en su familia. Su padre emigr&oacute; a Holanda, pa&iacute;s donde naci&oacute; antes de instalarse en Canarias, y tiene un hermano viviendo en Alemania. Describe M&aacute;nchester como una ciudad que se hace querer muy r&aacute;pido, cosmopolita, llena de vida. Rub&eacute;n trabaja actualmente en una f&aacute;brica que se dedica a la elaboraci&oacute;n de contenedores, y tambi&eacute;n es miembro de <em>Marea Granate</em>, un movimiento social formado por emigrantes espa&ntilde;oles, cuyos objetivos son luchar contra las causas y qui&eacute;nes han provocado la crisis econ&oacute;mica y social que sacude a Espa&ntilde;a, aparte de ayudar a los nuevos emigrantes que llegan y asesorarles. Bajo esta condici&oacute;n, hablamos largo y tendido sobre econom&iacute;a y pol&iacute;tica, destacando la resignaci&oacute;n por parte de los espa&ntilde;oles ante la crisis, conform&aacute;ndose con un sueldo que hace a&ntilde;os era considerado irrisorio, pasando por el tema Brexit, en el que destaca la tolerancia de los ingleses hacia los extranjeros a pesar de la decisi&oacute;n tomada.
    </p><p class="article-text">
        El 22 de octubre de 2016 aterriz&oacute; Irene Cruz Morales. Criada entre Santa Cruz de La Palma y Bre&ntilde;a Alta, su simpat&iacute;a se hace presente en cada pregunta. Finalizados sus estudios de Dise&ntilde;o en Barcelona, aprender el idioma fue el principal motivo que la llev&oacute; a venir a M&aacute;nchester, &ldquo;para tener un futuro en Espa&ntilde;a, ya que en todos sitios te piden saber hablar bien en ingl&eacute;s&rdquo;. Trabaja junto a su novio realizando inventarios para la cadena de supermercados Tesco, de madrugada, empezando a las dos y finalizando a las doce. &ldquo;Es durillo&rdquo;, dice, acompa&ntilde;&aacute;ndolo de un suspiro. Dos cosas le han llamado la atenci&oacute;n durante su estancia: por un lado, la suciedad que hay en las calles de M&aacute;nchester, algo que no esperaba siendo una ciudad inglesa; y por otro lado, el papel de las personas mayores, &ldquo;puedes ver a un grupo de mujeres de sesenta a&ntilde;os con chicas muy j&oacute;venes en las discotecas, as&iacute; como a personas mayores trabajando en un supermercado, desempe&ntilde;ando un rol que en Espa&ntilde;a lo har&iacute;a alguien de treinta. Eso nos choca&rdquo;. Irene pondr&aacute; rumbo a Canarias en el mes de septiembre para encontrar una oportunidad laboral. &ldquo;S&eacute; que ser&aacute; dif&iacute;cil, pero hay que intentarlo&rdquo;.
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        El matrimonio formado por V&iacute;ctor Armiche Gonz&aacute;lez Sarmiento y Encarna Mesa Betancor, originarios de las islas de Fuerteventura y Gran Canaria, respectivamente, llegaron juntos en el verano de 2012. Eligieron M&aacute;nchester tras una larga deliberaci&oacute;n, en la que el escaso nivel de paro y las conexiones directas con Canarias fueron determinantes. En este intervalo de tiempo V&iacute;ctor se ha posicionado como cocinero en una guarder&iacute;a; Encarna, por otro lado, trabaja de recepcionista para Siemens. Pero, sin lugar a dudas, el nacimiento de su hijo ha sido su mejor proyecto. &ldquo;Ya va a la guarder&iacute;a, y entiende cuando le hablan en ingl&eacute;s&rdquo;, me comentan. Respecto a su relaci&oacute;n con los mancunians, opinan en tono divertido que ser canario es un &ldquo;plus&rdquo;, ya que la gran mayor&iacute;a ha estado al menos una vez en Canarias. &ldquo;Cuando se enteran de d&oacute;nde vienes, lo primero que te preguntan es, &iquest;y qu&eacute; haces aqu&iacute;?&rdquo; Les pregunto si tienen pensado volver a Canarias, y me dan una interesante respuesta: &ldquo;No volveremos. Cambiaremos. Queremos que nuestro hijo conozca diferentes pa&iacute;ses y culturas, por lo que volver a Canarias a corto plazo queda descartado.
    </p><h4 class="article-text">La emigraci&oacute;n no es solo para los j&oacute;venes</h4><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;Usted est&aacute; loco? &iquest;Usted cree que lo voy a contratar teniendo cincuenta y ocho a&ntilde;os por si se me cae muerto de un plumazo detr&aacute;s de la barra? Yo no necesito a un viejo de cincuenta y ocho a&ntilde;os. Yo necesito a un joven de veinte que haga el trabajo que yo necesito&rdquo;. Respuestas de este tipo forman parte de la triste cr&oacute;nica de un desempleado mayor de 55 a&ntilde;os en Espa&ntilde;a. En esta ocasi&oacute;n, fue nuestro siguiente protagonista el receptor de dicha bastedad. Los datos sobre el desempleo en Espa&ntilde;a en referencia a las personas mayores de 55 a&ntilde;os son desoladores. Seg&uacute;n la Encuesta de Poblaci&oacute;n Activa, haciendo referencia al primer trimestre del a&ntilde;o, hay 560.100 personas buscando empleo. Habida cuenta que en 2007 la cifra era de 137.000 parados, se ha llegado a multiplicar por tres esta alarmante tasa. &ldquo;Si pasas de los 40, te puedes ir despidiendo del mercado laboral&rdquo;, aclara.
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        La principal consecuencia de la inactividad laboral en personas mayores de 55 a&ntilde;os es el &ldquo;efecto des&aacute;nimo&rdquo;, y no es para menos. Arqu&iacute;medes Gonz&aacute;lez Concepci&oacute;n, nacido en Venezuela en el seno de una familia de emigrantes originaria de El Paso (La Palma), y residente en la isla de Tenerife desde hace muchos a&ntilde;os, no quiso pertenecer al grupo de los que sucumben ante tales circunstancias laborales. El 23 de enero de 2017 lleg&oacute; a M&aacute;nchester dispuesto a conseguir un trabajo, y tambi&eacute;n con algo de fr&iacute;o. Me cito con &eacute;l en el bar La Bandera, regentado tambi&eacute;n por otro emigrante procedente de Tenerife, Yashin Dadashnejad, y se escucha de fondo la famosa canci&oacute;n de Rosana, <em>El Talism&aacute;n</em>. Todo muy canario, sin duda. Arqu&iacute;medes explica que apenas tuvo oportunidades laborales en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, desempe&ntilde;ando en mayor medida trabajos como comercial, y los problemas econ&oacute;micos hac&iacute;an mella en casa. &ldquo;El &uacute;nico sueldo permanente era el de mi mujer. La situaci&oacute;n no pod&iacute;a seguir as&iacute;&rdquo;.
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        Siempre es importante tener apoyos en un pa&iacute;s extranjero. En el caso de Arqu&iacute;medes, su cu&ntilde;ada, qui&eacute;n lleva m&aacute;s tiempo residiendo en esta ciudad, lo ayud&oacute; con los tr&aacute;mites necesarios para poder empezar de cero. Acto seguido, se puso manos a la obra para conseguir un empleo, y lo consigui&oacute;. Actualmente trabaja de <em>kitchen porter</em> (entre pinche y freganch&iacute;n) para una cadena de restaurantes mexicanos llamada Wahaca. &ldquo;Se me ha hecho duro debido a mi edad y a los a&ntilde;os que llevaba sin trabajar con un horario establecido. Sin embargo, mis compa&ntilde;eros ven a diario mi esfuerzo para sacar adelante el trabajo, y han sabido apreciarlo&rdquo;. Arqu&iacute;medes no nos muestra en ning&uacute;n momento una actitud derrotista. Todo lo contrario, rebosa optimismo, y tiene sus metas muy claras: cubrir los gastos de sus hijos, y dominar el ingl&eacute;s. Solamente pide una cosa a los pol&iacute;ticos espa&ntilde;oles: &ldquo;Deber&iacute;an de crear una Ley que castigue los tratos discriminatorios por edad o por enfermedad a nivel laboral. No se puede discriminar a las personas de m&aacute;s de cuarenta a&ntilde;os que quieren trabajar, o a las personas discapacitadas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Son muchas las historias en las que podr&iacute;amos ahondar sobre los emigrantes que abandonan las Islas Canarias. Todas ellas contienen matices que las diferencian, pero al mismo tiempo, est&aacute;n unidas por otras muchas: la incertidumbre previa, la nostalgia por una semana soleada, la tristeza que se agudiza en los cortos d&iacute;as de invierno&hellip; Pero tambi&eacute;n coinciden en que M&aacute;nchester es una ciudad que los ha acogido con los brazos abiertos. Se deja querer, admirar por su ant&oacute;nima forma de vida, su arquitectura, lo pragm&aacute;tica que se les presenta desde el primer d&iacute;a. Adem&aacute;s, les da trabajo, m&uacute;ltiples facilidades para aprender el idioma y crecer como personas. El emigrante canario no es rencoroso, ya que espera volver alg&uacute;n d&iacute;a y aportar todo lo que ha aprendido en las islas que los han visto crecer. Por otro lado, los &lsquo;mancunians&rsquo; sienten admiraci&oacute;n por nuestro archipi&eacute;lago, y por sus habitantes tambi&eacute;n, as&iacute; que no ser&iacute;a descabellado encontrarse alg&uacute;n d&iacute;a una pancarta de grandes dimensiones en pleno centro de Albert Square en la que se pueda leer: &ldquo;Hi guys, welcome to Manchest&aacute;&rdquo;.
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      <dc:creator><![CDATA[José J. García González]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sun, 30 Jul 2017 08:58:27 +0000]]></pubDate>
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