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    <title><![CDATA[elDiario.es - Santiago Levy]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/santiago_levy/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Santiago Levy]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La paradoja mexicana]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/paradoja-mexicana_129_3228211.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0429d3a3-7b6a-446d-b4d4-2e48b0114625_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La paradoja mexicana"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Donde realmente cuenta, en el crecimiento económico y de la productividad en general, la historia de México es de una desilusión sustancial</p></div><p class="article-text">
        Pocas econom&iacute;as plantean una paradoja tan grande como la de M&eacute;xico. Tras surgir de una serie de crisis macroecon&oacute;micas a mediados de los a&ntilde;os 1990, M&eacute;xico sobrellev&oacute; audaces reformas que deber&iacute;an haber encaminado al pa&iacute;s hacia un r&aacute;pido crecimiento econ&oacute;mico. Adopt&oacute; una prudencia macroecon&oacute;mica, liberaliz&oacute; sus pol&iacute;ticas econ&oacute;micas, firm&oacute; el Tratado de Libre Comercio de Am&eacute;rica del Norte (TLCAN), invirti&oacute; en educaci&oacute;n e implement&oacute; pol&iacute;ticas innovadoras para combatir la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        En muchos sentidos, estas reformas rindieron sus frutos. Se alcanz&oacute; una estabilidad econ&oacute;mica, la inversi&oacute;n dom&eacute;stica aument&oacute; dos puntos porcentuales del PIB y el logro educativo promedio creci&oacute; casi tres a&ntilde;os. Quiz&aacute; los beneficios m&aacute;s visibles se puedan ver en el frente externo. Las exportaciones se dispararon del 5% al 30% del PIB y el porcentaje del PIB que corresponde a la inversi&oacute;n extranjera directa en el pa&iacute;s se triplic&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, donde realmente cuenta &ndash;que es en el crecimiento econ&oacute;mico y de la productividad en general&ndash;, la historia es de una desilusi&oacute;n sustancial. Desde 1996, el crecimiento econ&oacute;mico <em>per capita</em> ha registrado un promedio muy por debajo del 1,5% y la productividad total de los factores se ha estancado o ha declinado.
    </p><p class="article-text">
        Si alguna vez existi&oacute; un pa&iacute;s destinado a ser el paradigma de la nueva ortodoxia en materia de desarrollo econ&oacute;mico, &eacute;se era M&eacute;xico. Por el contrario, el pa&iacute;s qued&oacute; rezagado detr&aacute;s de sus colegas latinoamericanos. &iquest;Por qu&eacute;?
    </p><p class="article-text">
        Gran parte de la respuesta tiene que ver con el dualismo extremo de la econom&iacute;a mexicana &ndash;un problema que se ha dado en llamar los &ldquo;dos M&eacute;xicos&rdquo;&ndash;. El grueso de los trabajadores mexicanos sigue estando empleado en empresas &ldquo;informales&rdquo; &ndash;especialmente firmas en las que los empleados no son trabajadores asalariados&ndash;, donde la productividad es una fracci&oacute;n del nivel que tienen las firmas grandes y modernas que est&aacute;n integradas en la econom&iacute;a mundial.
    </p><p class="article-text">
        Lo que sorprende es que este dualismo se ha agravado durante el per&iacute;odo de las reformas de liberalizaci&oacute;n de M&eacute;xico. La investigaci&oacute;n que realiz&oacute; uno de nosotros (Levy) demuestra que las empresas informales han absorbido una proporci&oacute;n creciente de los recursos de la econom&iacute;a. El crecimiento acumulado del empleo entre 1998 y 2013 en el sector informal fue de un gigantesco 115%, comparado con el 6% en la econom&iacute;a formal. Para el capital, el crecimiento acumulado fue del 134% en el sector informal y del 9% en el sector formal.
    </p><p class="article-text">
        A M&eacute;xico no parece faltarle dinamismo econ&oacute;mico. Una cantidad considerable de nuevas empresas son la fuente principal de crecimiento del empleo. Pero este movimiento no parece ser del tipo que mejorar la productividad general.
    </p><p class="article-text">
        La evidencia demuestra que muchas empresas de baja productividad sobreviven, mientras que firmas de alta productividad mueren. La heterogeneidad productiva y la asignaci&oacute;n inapropiada que conlleva han venido aumentando en el comercio, los servicios y la industria por igual. En consecuencia, la productividad general de la econom&iacute;a se ha estancado o est&aacute; declinando.
    </p><p class="article-text">
        No resulta del todo claro por qu&eacute; el cambio estructural ha reducido, de manera negativa, el crecimiento. Una explicaci&oacute;n posible es el sistema paralelo de seguro social de M&eacute;xico. Las empresas y los trabajadores en el sector formal deben pagar por su seguro m&eacute;dico, sus jubilaciones y otros beneficios para empleados. Pero, como los trabajadores menosprecian estos beneficios, el resultado es un impuesto neto al empleo formal.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, cuando las empresas y los trabajadores son informales, los trabajadores reciben un conjunto similar de beneficios de salud y jubilaci&oacute;n gratis. El resultado es que el empleo formal est&aacute; involuntariamente penalizado, mientras que el empleo informal est&aacute; subsidiado.
    </p><p class="article-text">
        Otra posibilidad, que puede acompa&ntilde;ar la primera, es que la r&aacute;pida apertura de M&eacute;xico a las importaciones ha bifurcado su econom&iacute;a entre una cantidad relativamente peque&ntilde;a de empresas tecnol&oacute;gicamente avanzadas y globalmente competitivas, y un segmento creciente de empresas, particularmente en el sector de servicios y de comercio minorista, que se desempe&ntilde;an como la fuente residual de empleo. A falta de pol&iacute;ticas de desarrollo productivas del tipo utilizado en el este de Asia, las empresas modernas tal vez no hayan podido expandirse lo suficientemente r&aacute;pido. Los beneficiarios de la globalizaci&oacute;n son, por lo general, aquellos pa&iacute;ses que la complementaron con una estrategia destinada a promover nuevas actividades, pol&iacute;ticas que favorecieron a la econom&iacute;a real por sobre las finanzas y reformas secuenciales que hicieron hincapi&eacute; en el empleo de alta productividad.
    </p><p class="article-text">
        Sea cual fuere la historia correcta, parece evidente que el problema de crecimiento de M&eacute;xico no es consecuencia de la inestabilidad macroecon&oacute;mica, la ausencia de competencia extranjera o la falta de capital humano. En verdad, los retornos de la inversi&oacute;n en educaci&oacute;n han venido cayendo en parte porque la oferta de trabajadores capacitados ha superado la demanda, ya que la mayor&iacute;a de las empresas informales no los requieren.
    </p><p class="article-text">
        Al final de cuentas, los efectos de las reformas pensadas en la eficiencia han sido compensados por factores &ndash;pol&iacute;ticas de seguro social e imperfecciones del mercado&ndash; que canalizan sistem&aacute;ticamente demasiados recursos a las empresas informales y crean obst&aacute;culos para las empresas formales. Dada la ret&oacute;rica incendiaria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, la discusi&oacute;n en M&eacute;xico entendiblemente gira alrededor de la renegociaci&oacute;n del TLCAN. Pero si los responsables de las pol&iacute;ticas no quieren fracasar en el intento, despu&eacute;s de concluido este proceso, deben virar su atenci&oacute;n a los factores estructurales que est&aacute;n deprimiendo el crecimiento de M&eacute;xico.
    </p><p class="article-text">
        Hay dos lecciones importantes aqu&iacute; para otros pa&iacute;ses en desarrollo. Primero, durante demasiado tiempo estas econom&iacute;as han estado obsesionadas con la apertura al comercio internacional, con atraer inversi&oacute;n extranjera directa, con liberalizar los precios y con lograr una estabilizaci&oacute;n macroecon&oacute;mica. Estas reformas funcionan, normalmente en conjunto con otras, cuando promueven una transformaci&oacute;n estructural que mejore la productividad. Cuando no es as&iacute;, o cuando otras pol&iacute;ticas las contrarrestan negativamente, los resultados ser&aacute;n desalentadores.
    </p><p class="article-text">
        La segunda lecci&oacute;n es que los pa&iacute;ses tienen que prestar mucha atenci&oacute;n a c&oacute;mo las pol&iacute;ticas de seguro social afectan el comportamiento de las empresas y los trabajadores. Dejando de lado las buenas intenciones, el resultado puede ser que el segmento de baja productividad de la econom&iacute;a est&eacute; subsidiado, mientras que el segmento de alta productividad pague impuestos.
    </p><p class="article-text">
        M&eacute;xico ha demostrado que las estrategias de crecimiento exitosas no se pueden edificar en base a modelos preconcebidos. M&aacute;s bien, requieren de reformas bien orientadas y espec&iacute;ficas para cada pa&iacute;s que eliminen los obst&aacute;culos reales para la expansi&oacute;n de los sectores modernos, y pol&iacute;ticas sociales que sean compatibles con la transformaci&oacute;n estructural.
    </p><p class="article-text">
        Copyright: <a href="http://www.project-syndicate.org" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Project Syndicate</a>, 2017.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Dani Rodrik, Santiago Levy]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/paradoja-mexicana_129_3228211.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 21 Aug 2017 18:44:22 +0000]]></pubDate>
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