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    <title><![CDATA[elDiario.es - Pedro M. Herrera]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/pedro_m_herrera/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pedro M. Herrera]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Pastoreando el futuro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pastoreando-futuro_129_8674712.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70caa41f-b345-49da-af5c-eb62421cf3b7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Pastoreando el futuro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La sociedad hiperindustrializada lleva años poniendo en jaque la profesión del pastoreo, pese a que muchos de los paisajes ibéricos dependen de esta actividad para conservarse y regenerarse</p><p class="subtitle">Incidencia ambiental y social de las macrogranjas</p></div><p class="article-text">
        La pol&eacute;mica que ha surgido en los &uacute;ltimos d&iacute;as alrededor de la ganader&iacute;a, no por oportunista y electoralista, es menos pertinente. Quiz&aacute; el momento pol&iacute;tico no sea el id&oacute;neo, ya que nos encontramos en un inicio de a&ntilde;o electoral cargado de polaridad y crispaci&oacute;n, de mensajes simplistas y falsos, de exabruptos en las redes sociales y consignas en los medios de comunicaci&oacute;n que pueden hurtar de la sociedad una decisi&oacute;n colectiva fundamentada, en un tema clave como el modelo de alimentaci&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de c&oacute;mo producir y distribuir alimentos accesibles, sostenibles, seguros y sanos, y tambi&eacute;n c&oacute;mo esta producci&oacute;n y consumo debe afectar a nuestra calidad de vida. La realidad del sistema alimentario y de los alimentos de origen animal es muy compleja en nuestro pa&iacute;s y adem&aacute;s de la alimentaci&oacute;n afecta directamente a la gesti&oacute;n del territorio, la despoblaci&oacute;n, el abandono, los usos del suelo y la conservaci&oacute;n de la naturaleza. Sea el momento adecuado o no, se trata de un debate vital de cara al futuro, que se debe abordar de forma amplia y participada, escuchando atentamente a los ganaderos y ganaderas, empatizando con sus dificultades e intentando comprender sus reivindicaciones. Tambi&eacute;n, entendiendo el escenario en el que se desarrolla la actividad ganadera y asumiendo la complejidad de una realidad que trasciende cualquier pol&eacute;mica que pretenda polarizar estrategias forzosamente flexibles y basadas en la participaci&oacute;n del conjunto de la sociedad, y, en primer lugar, de las personas productoras.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, es importante recalcar que la ganader&iacute;a extensiva per se, sin necesidad de compararse con otros modelos, constituye una actividad vital en nuestro sistema alimentario y territorial. A estas alturas ya se han difundido ampliamente las diferentes razones por las que es necesario contar con la presencia de ganado extensivo en la mayor&iacute;a de la superficie de nuestro pa&iacute;s. No obstante, hay ciertas prioridades que no est&aacute;n recibiendo la atenci&oacute;n que merecen por parte de los poderes p&uacute;blicos, y esta desidia est&aacute; empujando al cierre y al abandono a muchas explotaciones que aportan un gran valor a&ntilde;adido al conjunto de la sociedad. Abordar estos aspectos resulta imprescindible cuando se plantea una estrategia de futuro para las producciones alimentarias de origen animal, que demanda una presencia adecuada en nuestros campos tanto de animales dom&eacute;sticos como de las personas que los atienden. 
    </p><p class="article-text">
        Los diferentes paisajes ib&eacute;ricos, desde los bosques m&aacute;s rec&oacute;nditos hasta los espacios periurbanos, incluso los cultivos o los humedales son, o han sido, territorios pastoreados, modelados a diente de cabras y ovejas. Muchos de ellos incluso dependen de esta actividad para mantenerse en buenas condiciones y, sobre todo, pueden conservarse y regenerarse a partir de la labor ecol&oacute;gica de un pastoreo bien planificado y bien ejecutado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la ganader&iacute;a extensiva utiliza como alimento materiales vegetales que, de otra manera, no pueden aprovecharse y se acumulan en los ecosistemas. En nuestros veranos, cada vez m&aacute;s secos debido al cambio clim&aacute;tico, esta acumulaci&oacute;n eleva el riesgo y la intensidad de los incendios, incrementando la vulnerabilidad de los paisajes y sus habitantes. Una buena parte de esta materia vegetal debe ser retirada del ecosistema para mantenerlo en buen estado de salud. Esto solamente lo pueden hacer los herb&iacute;voros a trav&eacute;s de la ganader&iacute;a extensiva, porque no tenemos capacidad econ&oacute;mica para hacerlo de otra manera, y porque los mecanismos que usa la naturaleza (los grandes herb&iacute;voros salvajes), no pueden funcionar de forma aut&oacute;noma en paisajes tan intervenidos y fragmentados como los nuestros.
    </p><p class="article-text">
        El abandono del pastoreo y otras labores tradicionales en una sociedad cada vez m&aacute;s urbanizada, conducen inexorablemente a la degradaci&oacute;n paisaj&iacute;stica. Un pastoreo mal dirigido tambi&eacute;n puede ser perjudicial, pero nada comparable con secuelas del abandono, la fragmentaci&oacute;n y el cambio en los usos del territorio. La pena, y la esperanza, es que la combinaci&oacute;n de las lecciones aprendidas de nuestros mayores y los avances en el conocimiento cient&iacute;fico de las &uacute;ltimas d&eacute;cadas, hacen del pastoreo una herramienta &oacute;ptima, aunque minusvalorada, de cara a frenar el deterioro de suelos y paisajes y facilitar su restauraci&oacute;n. La rica cultura pastoralista nos muestra un camino hacia la sostenibilidad y la regeneraci&oacute;n, tanto en la producci&oacute;n de alimentos de origen animal como en el manejo del territorio y en el propio futuro productivo del medio rural.
    </p><p class="article-text">
        Hablando de este futuro productivo, tan importante como el papel territorial es el papel socioecon&oacute;mico de la extensividad. El pastoreo produce alimentos b&aacute;sicos de gran calidad, reduciendo la necesidad de insumos externos y de grandes inversiones, s&oacute;lo a partir de hierba, ramas, hojas y vegetales que el territorio produce de forma sostenible. Tiene, por tanto, un rendimiento econ&oacute;mico claro e innegable. Pero la falta de rentabilidad se ha convertido en una barrera infranqueable, produciendo un goteo de peque&ntilde;as explotaciones que abandonan, cierres por jubilaci&oacute;n sin relevo generacional, j&oacute;venes emprendedoras que se rinden en brazos de un empleo por cuenta ajena, renunciando a su aut&eacute;ntica vocaci&oacute;n. Esta aparente contradicci&oacute;n se debe a que el pastoreo se ve obligado a producir bajo unas reglas ama&ntilde;adas que no diferencian su producci&oacute;n, no tienen en consideraci&oacute;n la calidad de sus productos, no aprecian los servicios que prestan al conjunto de la sociedad y les hunde en una mara&ntilde;a burocr&aacute;tica y sanitaria en la que solo aquellos negocios con tama&ntilde;o suficiente para contratar gestores especializados pueden, eventualmente, sobrevivir. Y por si fuera poco, los sucesivos gobiernos han ido cerrando las oficinas de extensi&oacute;n agraria que prestaban un magro apoyo a los ganaderos y agricultores, sustituy&eacute;ndolas por el consejo interesado de los agentes comerciales de las grandes casas de agroqu&iacute;micos. Aun as&iacute;, las peque&ntilde;as ganader&iacute;as de pasto constituyen uno de los pocos negocios todav&iacute;a factibles en el medio rural y una de las pocas actividades ligadas al territorio que permite, y exige, vivir en &eacute;l. 
    </p><p class="article-text">
        El pastoreo genera riqueza y calidad de vida y se mantiene en base a una elevada intensidad de mano de obra que genera m&aacute;s empleo y de mejor calidad que otros modelos productivos. Hay ejemplos de &eacute;xito en nuestro pa&iacute;s que muestran c&oacute;mo reba&ntilde;os reducidos de 100 vacas o menos pueden sacar adelante a una familia, o incluso dos o tres si se le acopla una queser&iacute;a artesanal o una iniciativa tur&iacute;stica. Eso s&iacute;, en situaciones de saturaci&oacute;n del mercado, como sucede en el caso de la leche, la apertura de grandes instalaciones hiperindustrializadas significa el cierre inmediato de muchas peque&ntilde;as, expulsadas del mercado, no por falta de rentabilidad sino por puro abuso, a menudo respaldado por un apoyo pol&iacute;tico insensible ante el vaciado rural.
    </p><p class="article-text">
        La sociedad es responsable de c&oacute;mo se cuida y se gestiona su territorio, y para ello es imprescindible que haya personas establecidas en &eacute;l, cuid&aacute;ndolo, vigil&aacute;ndolo, restaurando el paisaje y protegiendo sus valores. L&oacute;gicamente, estas personas necesitan una alternativa de vida digna, y la ganader&iacute;a extensiva todav&iacute;a puede proporcion&aacute;rsela. La apuesta social por este modelo de producci&oacute;n ganadera debe ser decidida y audaz. Y no hace falta hacer trampas ni mendigar ayudas. La principal condici&oacute;n necesaria es un terreno de juego equitativo: unas normas sanitarias y productivas que reconozcan las peculiaridades de la ganader&iacute;a extensiva, su interacci&oacute;n con la naturaleza y su interdependencia con los procesos ecosist&eacute;micos; una diferenciaci&oacute;n clara de sus productos que permita a consumidores y consumidoras elegir y apoyar sus productos en la cesta de la compra; un apoyo p&uacute;blico decidido a su labor social y ambiental y, qu&eacute; menos, que un poco de empat&iacute;a con las personas que cada d&iacute;a se esfuerzan para que sigamos disfrutando de unos alimentos de primera calidad y que adem&aacute;s generan beneficios colectivos que alimentan nuestro futuro com&uacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pedro M. Herrera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pastoreando-futuro_129_8674712.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Jan 2022 21:28:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Pastoreando el futuro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Macrogranjas,Ganadería,Pastoreo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Organizaciones sociales y ciudades debatirán en València sobre buena gobernanza alimentaria]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/ultima-llamada/organizaciones-debatiran-valencia-gobernanza-alimentaria_132_3213874.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51b2cfca-b9f8-4db1-bcad-ed664a147723_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Organizaciones sociales y ciudades debatirán en València sobre buena gobernanza alimentaria"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los movimientos sociales han generado un saber-hacer innovador sobre políticas alimentarias sostenibles. La buena gobernanza alimentaria requiere de colaboración entre sociedad civil y gobiernos locales, a la vez que independencia y espacio para la crítica</p><p class="subtitle">Del 14 al 16 de septiembre se celebran las jornadas "Sociedad Civil, Alimentación y Ciudades Sostenibles"</p></div><p class="article-text">
        Los d&iacute;as 15 y 16 de septiembre se celebrar&aacute;n en Val&egrave;ncia las jornadas &ldquo;<a href="http://www.ciudadesagroecologicas.eu/jornadas-valencia/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sociedad Civil, Alimentaci&oacute;n y Ciudades Sostenibles</a>&rdquo;. En la organizaci&oacute;n de estas jornadas, impulsadas por los Ayuntamientos de Val&egrave;ncia y Zaragoza, convergen dos procesos paralelos. Por un lado, la vocaci&oacute;n de la ciudad de Val&egrave;ncia de organizar, dentro de los eventos de la <a href="http://valenciacapitalsostenible.org/eventos/tres-hitos-para-2017/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Capitalidad Mundial de la Alimentaci&oacute;n Sostenible (2017)</a>, y como acto previo a la cumbre mundial de alcaldes de ciudades firmantes del Pacto de Mil&aacute;n, un evento centrado en el protagonismo de la sociedad civil en las pol&iacute;ticas alimentarias urbanas. Y por el otro, el proceso de constituci&oacute;n de una <a href="http://www.agroecocities.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Red estatal de Ciudades por la Agroecolog&iacute;a</a>, impulsado por el Ayuntamiento de Zaragoza y la Fundaci&oacute;n Entretantos, que pretende aprobar en esta ocasi&oacute;n su acta fundacional.
    </p><p class="article-text">
        A este evento se espera la asistencia de delegaciones de m&aacute;s 15 gobiernos locales, junto con las organizaciones sociales y agrarias locales que les est&aacute;n acompa&ntilde;ando en el desarrollo y la implementaci&oacute;n de sus estrategias alimentarias. Y habr&aacute; espacios para visibilizar el protagonismo de la sociedad civil y el propio sector productor en la promoci&oacute;n de numerosos proyectos innovadores.
    </p><p class="article-text">
         Con este encuentro, la Red de Ciudades por la Agroecolog&iacute;a refuerza su vocaci&oacute;n de construir las pol&iacute;ticas alimentarias urbanas desde procesos de gobernanza desde abajo, al construir el debate sobre pol&iacute;ticas urbanas en un espacio compartido y horizontal entre administraci&oacute;n, sociedad civil, sector producto y universidad. El jueves 14 se inicia la programaci&oacute;n con una reuni&oacute;n de la <a href="http://www.agroecocities.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Red de Ciudades por la Agroecolog&iacute;a</a>, que aprovecha esta convocatoria para avanzar en su constituci&oacute;n legal y consolidar e impulsar su iniciativa de intercambio y coordinaci&oacute;n de pol&iacute;ticas agroecol&oacute;gicas. El viernes estar&aacute; dedicado a trabajar sobre la gobernanza alimentaria y el papel que distintos sectores, organizaciones y agentes sociales tienen a la hora de garantizar una alimentaci&oacute;n sana, accesible y de calidad para la ciudadan&iacute;a. Tras los debates y conclusiones del viernes la sesi&oacute;n del s&aacute;bado estar&aacute; dedicada fundamentalmente a conocer las iniciativas que actualmente se est&aacute;n desarrollando en el Estado espa&ntilde;ol y en el &aacute;mbito europeo, al intercambio de experiencias y al an&aacute;lisis de buenas pr&aacute;cticas sobre diferentes cuestiones relacionadas con la alimentaci&oacute;n. Los actos se cerrar&aacute;n el s&aacute;bado por la noche con la Fiesta de los Mercados de Abastos Municipales de Val&egrave;ncia.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Gobernanza alimentaria: El sistema alimentario global y nuestras vidas cotidianas</strong>
    </p><p class="article-text">
        El concepto de gobernanza se puede entender como el proceso en el que los sistemas de gesti&oacute;n de los asuntos p&uacute;blicos interact&uacute;an con la realidad, en un proceso complejo en el que participan directa o indirectamente muy diversos actores, tanto p&uacute;blicos como privados. En este sentido, se puede entender la gobernanza alimentaria global como la interacci&oacute;n entre los grandes actores econ&oacute;micos globales (agroindustria y gran distribuci&oacute;n); el comportamiento cotidiano de la ciudadan&iacute;a (a trav&eacute;s del consumo) y el sector productor; y el complejo entramado de certificaciones (Denominaciones de Origen y otras marcas de calidad), controles oficiales (Paquete Higi&eacute;nico-Sanitario y otros), y acuerdos y organismos estatales e internacionales (Codex Alimentarius y muchos otros) que velan por una alimentaci&oacute;n suficiente, adecuada y segura para la poblaci&oacute;n mundial.
    </p><p class="article-text">
        Este &uacute;ltimo objetivo se encuentra frecuentemente puesto en entredicho por fr&iacute;os datos como los 1.500 millones de personas obesas en el Mundo y los 800 millones de personas hambrientas; o por casos como el de los <a href="http://www.eldiario.es/ultima-llamada/agroecologia-escandalos_alimentarios-alimentacion_6_675492452.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">huevos contaminados por pesticidas prohibidos</a>. Tambi&eacute;n por las presiones que sufren instituciones como la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) para no aceptar el herbicida glifosato como posible carcin&oacute;geno, o para no prohibir los insecticidas neonicotinoides que se relacionan con la muerte masiva de abejas, cuesti&oacute;n que tampoco el parlamento europeo ha sido capaz de desarrollar con decisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n por otros eventos m&aacute;s lejanos en el tiempo como el s&iacute;ndrome de las vacas locas o el de la gripe aviar. O los compromisos con grandes empresas como Monsanto, ya sean expl&iacute;citos u ocultos (y revelados a trav&eacute;s de los wiki-leaks), de altos cargos de sucesivos ministerios de agricultura para garantizar la entrada de cultivos transg&eacute;nicos en el Estado espa&ntilde;ol, en contra de la opini&oacute;n p&uacute;blica generalizada y de una mayor&iacute;a del sistema cient&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, este entramado de relaciones globales que impulsa el sistema alimentario industrial y globalizado ha resultado ser un importante y nocivo espacio de la acumulaci&oacute;n por desposesi&oacute;n. Entre sus consecuencias m&aacute;s nocivas se puede citar su enorme impacto en el cambio clim&aacute;tico, su contribuci&oacute;n a problemas de salud masivos relacionados tanto con la comida basura como con la desnutrici&oacute;n y el hambre, el ser un fuerte contaminante de aguas y suelos, generador de desempleo rural y migraciones masivas, y por desgracia, tambi&eacute;n de alimentos t&oacute;xicos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La buena gobernanza alimentaria es participada por la sociedad</strong>
    </p><p class="article-text">
        La construcci&oacute;n de una buena gobernanza alimentaria, por tanto, habr&iacute;a de ser un proceso impulsado desde abajo, y participado en condiciones equitativas por todos los actores implicados en la cadena alimentaria, incluidos producci&oacute;n y consumo. Un proceso vivo y en adaptaci&oacute;n constante a la cambiante realidad, capaz de situar la alimentaci&oacute;n como un bien com&uacute;n para toda la sociedad. Un escenario, por tanto, orientado a la sostenibilidad de los sistemas alimentarios, desde la m&uacute;ltiple perspectiva ecol&oacute;gica (desde la reducci&oacute;n de insumos hasta la reutilizaci&oacute;n y reciclaje de residuos), social ( garantizando el acceso de toda la poblaci&oacute;n a una alimentaci&oacute;n suficiente, equilibrada, sana y de calidad), cultural (alimentos adecuados a cada grupo social y a sus h&aacute;bitos gastron&oacute;micos) y econ&oacute;mica (precios justos para quien produce y para quien consume, para que la alimentaci&oacute;n sostenible y de calidad no sea un lujo).
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, los movimientos sociales por la Agroecolog&iacute;a y la Soberan&iacute;a Alimentaria llevan mucho trabajo hecho, tal y como ya se ha comentado en otros art&iacute;culos de este mismo blog, como los recientes sobre la <a href="http://www.eldiario.es/ultima-llamada/Via-Campesina-Europa-arraigar-instituciones_6_659394073.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">VII Conferencia de La V&iacute;a Campesina</a>, o el que hablaba sobre los <a href="http://www.eldiario.es/ultima-llamada/Mercados-agroecologicos-Pacto-Milan-comunes_6_648895108.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Mercados Agroecol&oacute;gicos y el Pacto de Mil&aacute;n</a> sobre pol&iacute;ticas alimentarias urbanas. Mucho trabajo hecho en favor de la buena gobernanza alimentaria y contra el entramado global que subordina la alimentaci&oacute;n a los dictados del mercado y la reduce a mera mercanc&iacute;a. Y mucho trabajo hecho en la experimentaci&oacute;n, promoci&oacute;n, acompa&ntilde;amiento y protecci&oacute;n de experiencias alternativas a este sistema, desde esa visi&oacute;n de la actividad agraria como generadora de riqueza social y ecol&oacute;gica y como un bien com&uacute;n que sustenta a la sociedad. Los tejidos sociales que promueven y protegen la articulaci&oacute;n entre producci&oacute;n y consumo o el manejo agrario agroecol&oacute;gico se han ido convirtiendo, bajo este impulso, espacios de innovaci&oacute;n social para la sostenibilidad, beneficiosos para toda la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ciudades comprometidas con la gobernanza alimentaria desde abajo</strong>
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de d&eacute;cadas de experimentaci&oacute;n a contracorriente, y a menudo contra normativas y pol&iacute;ticas mal pensadas, la buena noticia es que hay sectores de la administraci&oacute;n que, en vez de torpedear estas iniciativas agroecol&oacute;gicas autogestionadas, las est&aacute;n dando espacio y las est&aacute;n apoyando. Hablamos del apoyo de algunas administraciones locales a los mercados de productores y productoras agroecol&oacute;gicos/as (Zaragoza, Val&egrave;ncia, Madrid, El Prat de Llobregat, Las Palmas de Gran Canaria, Palma de Mallorca); a la protecci&oacute;n de los suelos agrarios urbanos a trav&eacute;s de parques agrarios (Baix Llobregat, Rivas-Vaciamadrid, Fuenlabrada) o de leyes de protecci&oacute;n de la huerta hist&oacute;rica (Val&egrave;ncia); de programas de compra p&uacute;blica sostenible para la alimentaci&oacute;n escolar (Andaluc&iacute;a, Islas Canarias, Pamplona-Iru&ntilde;a, Zaragoza, Palma de Mallorca); a la facilitaci&oacute;n de la comercializaci&oacute;n de alimento local y ecol&oacute;gico en los Mercas y mercados de abastos municipales (Barcelona, Val&egrave;ncia, Zaragoza).
    </p><p class="article-text">
        Como planteaba <a href="http://www.eldiario.es/ultima-llamada/Mercados-agroecologicos-Pacto-Milan-comunes_6_648895108.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&Aacute;ngel Calle</a> en el art&iacute;culo ya mencionado: las ciudades, a pesar de ser el nivel de la Administraci&oacute;n con menores competencias en la cadena alimentaria, est&aacute;n siendo el principal espacio de innovaci&oacute;n en las pol&iacute;ticas alimentarias. Quiz&aacute; por su cercan&iacute;a a la poblaci&oacute;n, y su mayor exposici&oacute;n y sensibilidad a las necesidades cotidianas de &eacute;sta. Y quiz&aacute; tambi&eacute;n porque en ese nivel administrativo no est&aacute; en juego la gran tarta de las subvenciones agroalimentarias y del mercado de insumos agrarios (fertilizantes, semillas, pesticidas, etc.), por lo que la presi&oacute;n del entramado agroindustial a trav&eacute;s de lobbies y puertas giratorias es m&aacute;s reducida. En todo caso, esta innovaci&oacute;n tambi&eacute;n ha llegado a la gobernanza alimentaria, y algunas ciudades est&aacute;n generando espacios consultivos y de trabajo junto con la sociedad civil respecto a las pol&iacute;ticas alimentarias, especialmente a partir del Pacto de Mil&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        En este marco, un importante n&uacute;mero de ciudades espa&ntilde;olas se han implicado en la creaci&oacute;n de una <a href="http://www.ciudadesagroecologicas.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Red de Ciudades por la Agroecolog&iacute;a</a>, cuyo documento de adhesi&oacute;n ya ha sido firmado por 8 ciudades. Este proyecto, impulsado por los Ayuntamientos de Zaragoza y Val&egrave;ncia, trata de articular a las ciudades m&aacute;s avanzadas en las pol&iacute;ticas alimentarias sostenibles (buena parte de ellas ya mencionadas m&aacute;s arriba). Sus objetivos son facilitar el intercambio de experiencias y recursos (reglamentos, normativas, proyectos, etc.) entre los equipos de gobierno municipales, as&iacute; como visibilizar este tipo de propuestas en niveles territoriales superiores. Esta Red tambi&eacute;n trata de dotar de vida y profundidad al propio <a href="http://www.foodpolicymilano.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Pacto de Mil&aacute;n sobre Pol&iacute;ticas Alimentarias Urbanas</a>, al articular a la mayor&iacute;a de las ciudades espa&ntilde;olas firmantes y facilitar su desarrollo en acciones concretas. Adem&aacute;s, la participaci&oacute;n de la sociedad civil es un elemento central, formalizado a partir de la participaci&oacute;n de la sociedad civil de cada ciudad miembro en los encuentros, debates y grupos de trabajo de la Red.
    </p><p class="article-text">
        <strong>La compleja interacci&oacute;n entre administraci&oacute;n local y sociedad civil</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las organizaciones y movimientos sociales por la Agroecolog&iacute;a y la Soberan&iacute;a Alimentaria no solo son vanguardia en la construcci&oacute;n de sistemas alimentarios locales y sostenibles, sino tambi&eacute;n un punto de apoyo clave para los gobiernos locales. Desde su experiencia acumulada estas organizaciones han generado un saber-hacer pionero, en relaci&oacute;n con un espacio de acci&oacute;n que hasta ahora no se hab&iacute;a incorporado en las administraciones p&uacute;blicas: una mirada integral a los sistemas alimentarios.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, est&aacute;n siendo en muchos casos quienes asesoran a las ciudades en estas pol&iacute;ticas innovadoras, bien trabajando directamente con los gobiernos municipales o bien a trav&eacute;s de los procesos y &oacute;rganos formales de gobernanza alimentaria que algunas ciudades van creando, como los Comit&eacute;s de Seguimiento del Pacto de Mil&aacute;n (Madrid, C&oacute;rdoba) o los Consejos Alimentarios Municipales (Val&egrave;ncia). El apoyo de las organizaciones sociales a estas pol&iacute;ticas pioneras est&aacute; siendo un apoyo clave, tambi&eacute;n dada la dificultad de la administraci&oacute;n local para abrir nuevos departamentos y espacios de administraci&oacute;n, constre&ntilde;ida por las pol&iacute;ticas de austeridad, recortes y rigidez presupuestaria que ha dejado en herencia la Ley de Racionalizaci&oacute;n y Sostenibilidad de la Administraci&oacute;n Local.
    </p><p class="article-text">
        Esta colaboraci&oacute;n entre sociedad civil y gobiernos locales deber&iacute;a ser la norma en los procesos generales de buena gobernanza. Sin embargo, como plantea el reciente libro &ldquo;<a href="https://www.ecologistasenaccion.org/tienda/editorial/1809-libro-arraigar-las-instituciones.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Arraigar las instituciones. Propuestas de pol&iacute;ticas agroecol&oacute;gicas desde los movimientos sociales</a>&rdquo;, tambi&eacute;n presenta numerosos retos y claroscuros. La buena salud democr&aacute;tica no s&oacute;lo se promueve mediante estos mecanismos de colaboraci&oacute;n, sino que tambi&eacute;n debe garantizarse la necesaria independencia de la sociedad civil respecto a la administraci&oacute;n, y el ejercicio de la cr&iacute;tica radical que la primera puede y debe articular respecto a las pol&iacute;ticas que implemente la segunda.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, la flexibilidad que introduce la externalizaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas alimentarias, como &uacute;nica salida frente a las pol&iacute;ticas de austeridad presupuestaria, permite una importante creatividad y efectividad en las pol&iacute;ticas a implementar. Pero tambi&eacute;n introduce una gran debilidad al ser procesos externos a la propia administraci&oacute;n, y por tanto dependientes de los vientos electorales, y a veces de los caprichos del funcionariado. Y otra gran debilidad es la carga impuesta a las organizaciones sociales con tareas propias de la funci&oacute;n p&uacute;blica, limitando sus fuerzas para la innovaci&oacute;n &ndash;que normalmente surge en contextos de autogesti&oacute;n&ndash; y para el propio an&aacute;lisis cr&iacute;tico. La interacci&oacute;n sociedad civil-administraci&oacute;n local se sit&uacute;a por tanto en un terreno ambiguo y arriesgado para ambos lados, que necesariamente deber&aacute; evolucionar hacia situaciones de mayor estabilidad desde la independencia.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, este impulso de colaboraci&oacute;n entre administraci&oacute;n y movimientos sociales podr&iacute;a entenderse como un ejercicio de dispersar el poder para prevenir su concentraci&oacute;n. Tambi&eacute;n se puede entender, por supuesto, como un ejercicio de cooptaci&oacute;n de los movimientos sociales por parte de las administraciones p&uacute;blicas. Podr&iacute;amos decir que el que la balanza se incline hacia uno u otro lado depende de la fuerza y del saber-hacer de cada una de las partes en este proceso. Tambi&eacute;n podr&iacute;amos decir que esta dial&eacute;ctica &ldquo;dispersi&oacute;n del poder-cooptaci&oacute;n&rdquo; es de ciclo largo, y actualmente inevitable si se quieren generar saltos de escala hacia sistemas alimentarios locales y sostenibles. En todo caso, parece que es tiempo de mojarse en el desarrollo de pol&iacute;ticas al servicio de la gente y de la sostenibilidad, cada cual desde donde se sienta con m&aacute;s comodidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Daniel López García, Pedro M. Herrera, Nuria Alonso Leal]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 04 Sep 2017 18:28:10 +0000]]></pubDate>
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