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    <title><![CDATA[elDiario.es - Carlota Merchán Mesón]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carlota_merchan_meson/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carlota Merchán Mesón]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[El elefante en la habitación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/elefante-habitacion_129_1086062.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0b4a0e72-d5c5-4de0-a584-aa04ca4acea9_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Consenso Europeo de Desarrollo aprobado en 2017 fue ampliamente cuestionado en lo relativo al tratamiento que da de la migración registrando el rechazo de una parte del sector al considerar que prima el enfoque de seguridad respecto al de desarrollo y derechos</p><p class="subtitle">Es necesario y urgente ampliar el debate desde el desarrollo, desde el impacto que las migraciones tienen en los países socios en materia de cooperación internacional: Eludir este debate será ignorar el elefante que tenemos en la habitación</p></div><p class="article-text">
        La expresi&oacute;n &ldquo;el elefante en la habitaci&oacute;n&rdquo; (elephant in the room) hace referencia a esa cuesti&oacute;n obvia cuyo debate se evita por resultar inc&oacute;moda.
    </p><p class="article-text">
        La cuesti&oacute;n migraci&oacute;n y desarrollo es un elefante en la habitaci&oacute;n de la cooperaci&oacute;n para el desarrollo que el nuevo gobierno deber&aacute; hacer visible.
    </p><p class="article-text">
        La cooperaci&oacute;n internacional para el desarrollo es una de las pol&iacute;ticas que el gobierno de coalici&oacute;n se comprometi&oacute; a recuperar y reformar y deber&aacute; hacerlo tomando en consideraci&oacute;n los desaf&iacute;os globales y hacerlo adem&aacute;s asumiendo el cambio de paradigma que implica la agenda 2030 con la coherencia de pol&iacute;ticas para el desarrollo sostenible como marco de referencia. Todo ello para no dejar a nadie atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El debate migraci&oacute;n y desarrollo sobrevuela el sector desde hace tiempo y nunca exento de pol&eacute;mica. As&iacute; por ejemplo, en los tiempos m&aacute;s recientes el Consenso Europeo de Desarrollo aprobado en 2017 fue ampliamente cuestionado en lo relativo al tratamiento que da de la migraci&oacute;n registrando el rechazo de una importante parte del sector de la cooperaci&oacute;n internacional al considerar que prima el enfoque de seguridad respecto al de desarrollo y derechos.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo las cr&iacute;ticas a proyectos de cooperaci&oacute;n relacionados con el control y gesti&oacute;n de fronteras o a proyectos de retorno voluntario o de formaci&oacute;n dirigidos a contener las migraciones de j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en el debate del V Plan Director de la Cooperaci&oacute;n Espa&ntilde;ola el tratamiento de la migraci&oacute;n fue objeto de fuertes cr&iacute;ticas para finalmente dejarse como una referencia de escasa concreci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El debate p&uacute;blico en torno a las migraciones se suele abordar desde dos aproximaciones que con frecuencia terminan enfrent&aacute;ndose como si fueran incompatibles, como si hubiera que elegir entre una y otra.
    </p><p class="article-text">
        Por un lado desde las pol&iacute;ticas de interior del pa&iacute;s de destino, focalizando en el control de fronteras, en la gesti&oacute;n de las llegadas, en los convenios con los pa&iacute;ses de origen, en los programas de atenci&oacute;n e integraci&oacute;n de las personas migrantes, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        Por otro lado, desde el &aacute;mbito del desarrollo se divide en trabajo entre las acciones en los pa&iacute;ses de tr&aacute;nsito y origen y el que se realiza en el pa&iacute;s de acogida mediante campa&ntilde;as de sensibilizaci&oacute;n sobre los derechos de las personas migrantes, contra el racismo y la xenofobia.
    </p><p class="article-text">
        En ambos casos, es frecuente que el debate sobre las migraciones tenga lugar desde la perspectiva del pa&iacute;s donante, desde el impacto de las migraciones para los pa&iacute;ses donantes incluso cuando se pone el foco en las personas migrantes.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Internacional de Migraciones se estima que en el mundo hay casi 280 migrantes internacionales registr&aacute;ndose la mayor&iacute;a en y entre pa&iacute;ses en desarrollo. As&iacute; por ejemplo, 4 de cada 5 personas migrantes de origen africano se desplazan dentro del continente, solo 1 migra a Europa.
    </p><p class="article-text">
        O las caravanas o flujos de migrantes en Centroam&eacute;rica de miles de personas que buscan un futuro de oportunidades y seguridad que sus pa&iacute;ses con altas cotas de violencia o desastres naturales no les ofrecen.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; como la cuesti&oacute;n demogr&aacute;fica es una cuesti&oacute;n clave para el sost&eacute;n del modelo de estado de bienestar de nuestra Europa envejecida, tambi&eacute;n lo es para el desarrollo y la prosperidad de los pa&iacute;ses en desarrollo; pa&iacute;ses con poblaciones j&oacute;venes y en estos pa&iacute;ses la cuesti&oacute;n demogr&aacute;fica m&aacute;s relevante son mayoritariamente las migraciones. En consecuencia, el impacto que tienen las migraciones en el desarrollo de los pa&iacute;ses socios de la cooperaci&oacute;n internacional bien en pa&iacute;ses de origen, tr&aacute;nsito o destino no puede ser obviado.
    </p><p class="article-text">
        La sostenibilidad entendida en sus tres dimensiones econ&oacute;mica, ambiental y social exige incorporar par&aacute;metros en estos tres niveles como cuestiones transversales de las pol&iacute;ticas de desarrollo y en lo social ineludiblemente est&aacute; lo relacionado con la demograf&iacute;a, incluidas las migraciones.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo puede desarrollarse un pa&iacute;s cuyos j&oacute;venes sue&ntilde;an con irse? &iquest;Es sostenible esta situaci&oacute;n para el desarrollo de estos pa&iacute;ses?
    </p><p class="article-text">
        Es necesario y urgente ampliar el debate desde el desarrollo, desde el impacto que las migraciones tienen en los pa&iacute;ses socios en materia de cooperaci&oacute;n internacional.
    </p><p class="article-text">
        Eludir este debate ser&aacute; ignorar el elefante que tenemos en la habitaci&oacute;n. No hablar de las cosas no hace que &eacute;stas dejen de existir y evitar debates sosegados y contemporizados suele llevar a la postre a reacciones improvisadas, alejadas precisamente de la serenidad y alcance que exigen las cuestiones complejas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlota Merchán Mesón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/elefante-habitacion_129_1086062.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 12 Jan 2020 20:42:54 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El elefante en la habitación]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Inmigración,Derechos Humanos,Comisión Europea]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Un nuevo contrato social frente a la desigualdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nuevo-contrato-social-frente-desigualdad_129_1264029.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/daecd78d-1193-4c85-a1eb-7d4c16f2bcb0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Imagen de archivo de las protestas en Chile"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La ola de malestar y frustración en las emergentes clases medias de países de renta media de Oriente Próximo o América Latina confirma la desigualdad como uno de los mayores desafíos que enfrentan las democracias liberales</p><p class="subtitle">La desigualdad lejos de reducirse no deja de crecer y lo hace particularmente en países de renta media que concentran además la pobreza extrema</p></div><p class="article-text">
        El 17 de diciembre de 2010, Mohammed Bouzizi, un joven tunecino de 26 a&ntilde;os que 18 d&iacute;as antes se hab&iacute;a rociado de gasolina y prendido fuego en un gesto de desesperaci&oacute;n tras haberle sido incautado el medio de vida de este ingeniero inform&aacute;tico, un puesto de venta ambulante, falleci&oacute;. Su muerte provoc&oacute; la que se vino a llamar &ldquo;revoluci&oacute;n de los jazmines&rdquo; que termin&oacute; con el r&eacute;gimen de Ben Ali que tantas esperanzas, como las de Mohamed, hab&iacute;a malogrado.
    </p><p class="article-text">
        El mundo ha sido exitoso en reducir la pobreza extrema, aunque sea con las trampas de las grandes cifras de China e India, que ocultan realidades nacionales menos exitosas. Sin embargo, estar&iacute;amos fracasando en lo relativo a la desigualdad, que lejos de reducirse no deja de crecer, y lo hace particularmente en pa&iacute;ses de renta media que concentran adem&aacute;s la pobreza extrema.
    </p><p class="article-text">
        El debate sobre la desigualdad no es nuevo, al contrario, hace d&eacute;cadas que se analiza y se alerta sobre sus consecuencias. Especialmente a ra&iacute;z de los efectos de los planes de ajuste estructural enmarcados en el Consenso de Washington y que la mayor parte de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina pusieron en marcha las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas del siglo XX. En aras de una supuesta eficiencia econ&oacute;mica, se aplicaron recetas neoliberales que se tradujeron en la retirada del Estado de sectores y servicios estrat&eacute;gicos, con nefastas repercusiones en los grupos m&aacute;s vulnerables, abocando a millones de personas a la pobreza y sentando las bases de la desigualdad como se&ntilde;a caracter&iacute;stica de las sociedades latinoamericanas. Las propias instituciones promotoras de estos planes reconocieron sus efectos negativos en t&eacute;rminos de cohesi&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        Chile es el ejemplo del alumno aplicado que ha ido asumiendo las recomendaciones de los organismos internacionales a pesar de las alertas que muchos y muchas emit&iacute;an respecto al coste que las medidas de retroceso del sector p&uacute;blico en cuestiones tan esenciales como la seguridad social, la educaci&oacute;n, la sanidad, el transporte, entre otros, tendr&iacute;an en la igualdad de oportunidades y la movilidad social.
    </p><p class="article-text">
        Pero Chile no es un caso aislado. La ciudadan&iacute;a latinoamericana se levanta contra gobiernos de muy diferente ideolog&iacute;a que han defraudado las expectativas creadas al alcanzar el estatus de clase media en pa&iacute;ses de renta media o renta media-alta. Lo ha hecho en Argentina, donde acaban de responder en las urnas con un cambio presidencial, en Nicaragua, Honduras, Ecuador o Venezuela.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el <a href="http://www.latinobarometro.org/lat.jsp" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Latinobar&oacute;metro</a> de 2018, solo el 20% de la poblaci&oacute;n latinoamericana tiene la percepci&oacute;n de progreso y, en paralelo, la valoraci&oacute;n de la democracia se encuentra en los niveles m&aacute;s bajos desde finales del siglo XX, coincidiendo con la tercera ola democratizadora de la regi&oacute;n, un 48%. A&uacute;n as&iacute;, el apoyo a reg&iacute;menes autoritarios como alternativa a la democracia no ha aumentado. La desafecci&oacute;n de la democracia se est&aacute; traduciendo en indiferencia respecto al sistema y en individualismo.
    </p><p class="article-text">
        Esto no es una buena noticia para la democracia. La desconfianza, la indiferencia y el individualismo son buen abono para liderazgos, igualmente individuales, y que promulgan la falsa dicotom&iacute;a entre libertad e igualdad, en detrimento de la igualdad de oportunidades cuando en realidad promueven la libertad de unos pocos para crecer a costa de la libertad y la igualdad de la mayor&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La desigualdad genera desconfianza y alimenta la competencia personal por mejorar el estatus contribuyendo a construir sociedades disruptivas. Y dif&iacute;cilmente puede un pa&iacute;s progresar y consolidar el progreso sobre la brecha de la desigualdad y la pobreza.
    </p><p class="article-text">
        La ola de malestar y frustraci&oacute;n en las emergentes clases medias de pa&iacute;ses de renta media de Oriente Pr&oacute;ximo o Am&eacute;rica Latina confirma la desigualdad como uno de los mayores desaf&iacute;os que enfrentan las democracias liberales y el principal factor de inestabilidad para los pa&iacute;ses que la soportan.
    </p><p class="article-text">
        El <em>leitmotiv</em> de la agenda 2030 aprobada en septiembre de 2015 &ldquo;no dejar a nadie atr&aacute;s&rdquo; apela precisamente a abordar con urgencia la desigualdad. El objetivo de reducci&oacute;n de las desigualdades pone el foco en sus 10 metas en cuestiones como el incremento de ingresos, la inclusi&oacute;n social, econ&oacute;mica y pol&iacute;tica; la igualdad de oportunidades; las pol&iacute;ticas fiscales, salariales y de protecci&oacute;n social, la regulaci&oacute;n de los mercados financieros; o las migraciones &ndash;la movilidad humana est&aacute; convirti&eacute;ndose en la alternativa que las personas buscan para la movilidad social que sus Estados no garantizan.
    </p><p class="article-text">
        La agenda 2030 supone la transformaci&oacute;n de un modelo que excluye y genera riqueza sin redistribuci&oacute;n en un nuevo contrato social global que promueva un desarrollo transformador e inclusivo basado en la justicia social.
    </p><p class="article-text">
        La desigualdad no es inevitable salvo para quienes la conciben como sost&eacute;n del sistema. La desigualdad es el resultado de un modelo que sit&uacute;a a las personas fuera del centro de las pol&iacute;ticas. Y por ello solo se puede subsanar situando a las personas como eje de la pol&iacute;tica y de las instituciones.
    </p><p class="article-text">
        De no ser as&iacute;, las personas m&aacute;s vulnerables buscar&aacute;n fuera del sistema lo que &eacute;ste les prometi&oacute; y no les garantiza.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlota Merchán Mesón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/nuevo-contrato-social-frente-desigualdad_129_1264029.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 09 Nov 2019 19:58:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Un nuevo contrato social frente a la desigualdad]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Desigualdad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El día que Dios se fue de viaje, 25 años del genocidio de Ruanda]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/dios-viaje-anos-genocidio-ruanda_129_1611882.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e24340e2-dc16-4eca-98ee-b76ebb84a368_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En menos de cien días más de 800.000 personas de etnia tutsi, así como hutus moderados, fueron asesinadas, unas 8.000 por día</p><p class="subtitle">Confundir neutralidad con equidistancia entre víctima y victimario es tomar partido siempre por la injusticia</p></div><p class="article-text">
        Un d&iacute;a como hoy de hace 25 a&ntilde;os Dios se fue de viaje. As&iacute; se refieren los supervivientes al d&iacute;a en que comenz&oacute; el genocidio de la poblaci&oacute;n tutsi en Ruanda.
    </p><p class="article-text">
        El 7 de abril de 1994 se inici&oacute; uno de los episodios m&aacute;s tr&aacute;gicos de la historia reciente de la humanidad. En menos de cien d&iacute;as m&aacute;s de 800.000 personas de etnia tutsi, as&iacute; como hutus moderados, fueron asesinadas, 8.000 por d&iacute;a. Personas corrientes asesinando a otras personas corrientes.
    </p><p class="article-text">
        Me siguen estremeciendo las historias que un a&ntilde;o despu&eacute;s de las matanzas me contaban algunos supervivientes junto al r&iacute;o Nyabarongo, a su paso por Kabuga, que aquellos d&iacute;as de 1994 bajaba rojo por la sangre y los cuerpos mutilados que arrastraba. Recuerdo relatos de personas de cuyas familias solo quedaban ellas, violaciones y embarazos de odio, vidas ocultas en los campos, ni&ntilde;as mudas por el miedo y la memoria.
    </p><p class="article-text">
        La cultura de odio al vecino, a la profesora, al dependiente, a la compa&ntilde;era de trabajo, la cultura de odio al otro que hab&iacute;a sido inoculada de manera m&aacute;s o menos sutil y durante el tiempo suficiente, devino en una masacre que solo pod&iacute;a llevarse a cabo con la participaci&oacute;n masiva de la poblaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de algunas voces de alerta que trataban de hacerse o&iacute;r, incluso en v&iacute;speras de los acontecimientos, informes de organismos internacionales situaban a Ruanda como un ejemplo de &eacute;xito de pa&iacute;s en crecimiento y prosperidad cuando ya en enero se alertaba de acciones que induc&iacute;an a pensar en la posible preparaci&oacute;n de actos armados.
    </p><p class="article-text">
        El mundo, con m&aacute;s miedo que verg&uuml;enza, mir&oacute; hacia otro lado tomando partido por la injusticia que se hab&iacute;a comprometido a evitar tras el genocidio jud&iacute;o por los nazis.
    </p><p class="article-text">
        Los enfrentamientos entre cascos azules y se&ntilde;ores de la guerra en Somalia hab&iacute;an puesto las misiones de paz de Naciones Unidas en el punto de mira. La primera v&iacute;ctima fue Ruanda. Ning&uacute;n gobierno respondi&oacute; al llamado de Kofi Annan, el entonces responsable de las misiones de paz, dejando un raqu&iacute;tico contingente frente a una de las mayores masacres del siglo XX. Nadie par&oacute; la matanza que en el mes de mayo era reconocida por las propias Naciones Unidas como genocidio.
    </p><p class="article-text">
        Tras el genocidio Naciones Unidas enton&oacute; el c&eacute;lebre &ldquo;never again&rdquo;. Pero despu&eacute;s de Ruanda vinieron Srebenica y la ejecuci&oacute;n de 8000 personas en una zona bajo protecci&oacute;n internacional y declarada como zona segura; o Darfur, donde murieron alrededor de 400.000 personas y, recientemente, la persecuci&oacute;n de la poblaci&oacute;n Rohingya.
    </p><p class="article-text">
        Las cosas no suceden de repente. Un pueblo no se asesina entre s&iacute; de un d&iacute;a para otro.
    </p><p class="article-text">
        En 1948 la comunidad internacional aprobaba el convenio para la prevenci&oacute;n y la sanci&oacute;n del delito de genocidio. Lamentablemente se ha hecho m&aacute;s lo segundo que lo primero.
    </p><p class="article-text">
        Discrepo de quienes dicen que ponerse de perfil no es tomar partido. Lo es, en mi opini&oacute;n. Confundir neutralidad con equidistancia entre v&iacute;ctima y victimario es tomar partido siempre por la injusticia.
    </p><p class="article-text">
        El multilateralismo se cultiva, no nace de manera espont&aacute;nea ni es un dogma de fe. Siempre rechazar&eacute; intervenciones militares, ninguna ha resuelto nunca nada. Pero es obligaci&oacute;n de la comunidad internacional tener los ojos abiertos para detectar con el tiempo suficiente situaciones que puedan devenir en tragedias.
    </p><p class="article-text">
        En un momento de la historia en el que la cultura de la identidad se convierte alarmantemente en pol&iacute;tica, cabe pensar por qu&eacute; los errores de la historia se repiten y urge una reflexi&oacute;n y reordenaci&oacute;n profunda sobre el papel de la comunidad internacional como protectora y garante de los derechos humanos de toda la humanidad. Sin dejar a nadie atr&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        25 a&ntilde;os despu&eacute;s Ruanda no deja indiferente. M&aacute;s del 60% de su poblaci&oacute;n ha nacido despu&eacute;s del genocidio y la reconciliaci&oacute;n por devoci&oacute;n u obligaci&oacute;n se ha impuesto al punto que el pa&iacute;s poco tiene que ver con el que era hace 25 a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        El pa&iacute;s de las mil colinas del r&iacute;o Nyabarongo, la gran serpiente que lo atraviesa desde las alejadas fuentes del Nilo se ha convertido en uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s pr&oacute;speros de &Aacute;frica, el buen alumno de los organismos econ&oacute;micos internacionales que en dos d&eacute;cadas ha duplicado la esperanza de vida, alcanzado la salud universal, el parlamento m&aacute;s femenino del mundo entre otros logros.
    </p><p class="article-text">
        Dec&iacute;a Nelson Mandela que &ldquo;reconciliaci&oacute;n quiere decir trabajar conjuntamente para corregir la herencia de las injusticias del pasado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ciertamente ser&iacute;a un ejercicio de cinismo que la comunidad internacional reprochara al gobierno de Ruanda su m&eacute;todo de reparaci&oacute;n y de construcci&oacute;n de una sociedad al margen de etnias.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo la sombra del respeto a los derechos de libertad pol&iacute;tica, a los derechos humanos por parte del gobierno presidido por Paul Kagame son una constante desde su llegada al poder.
    </p><p class="article-text">
        El tiempo dir&aacute; si la historia de la recuperaci&oacute;n y reconciliaci&oacute;n de Ruanda es una historia de &eacute;xito o una suerte de iceberg del que solo asoma una parte ocultando una realidad que no por no visible debe dejar de captar nuestra atenci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlota Merchán Mesón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/dios-viaje-anos-genocidio-ruanda_129_1611882.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 06 Apr 2019 18:06:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El día que Dios se fue de viaje, 25 años del genocidio de Ruanda]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Genocidio,Ruanda,ONU - Organización de las Naciones Unidas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Cooperación para el desarrollo: mucho por hacer a partir del 28 de abril]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cooperacion-desarrollo-hacer-partir-abril_129_1654295.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c9ad047-3d79-45a1-9e71-64937671133a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cooperación para el desarrollo: mucho por hacer a partir del 28 de abril"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tras una buena parte de la legislatura perdida, estos 9 meses de gobierno socialista han supuesto el inicio de un cambio de tendencia, un punto de inflexión, ciertamente más cualitativo que cuantitativo, en la recuperación de la cooperación como una política de Estado, en la construcción de un nuevo relato de la Cooperación Española. Este proceso se ha visto interrumpido por la convocatoria electoral del 28 de abril y deberá retomarse sin dilación la legislatura siguiente</p></div><p class="article-text">
        Uno de los tres objetivos con los que el hoy Presidente Pedro S&aacute;nchez se present&oacute; como candidato en la moci&oacute;n de censura contra el entonces Presidente Mariano Rajoy el 1 de junio de 2018 fue la recuperaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas de corte social que hab&iacute;an sufrido dur&iacute;simos recortes durante los gobiernos del Partido Popular. La cooperaci&oacute;n internacional para el desarrollo era una de esas pol&iacute;ticas que deb&iacute;an ser recuperadas o rescatadas.
    </p><p class="article-text">
        El reto era ingente puesto que como ven&iacute;an denunciando el Grupo Parlamentario Socialista y el conjunto del sector la cooperaci&oacute;n para el desarrollo fue literalmente desmantelada durante los gobiernos del Partido Popular no solo en t&eacute;rminos presupuestarios sino tambi&eacute;n en capacidades, relevancia institucional y contenido pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Si bien durante los gobiernos socialistas de Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero Espa&ntilde;a alcanz&oacute; la cifra r&eacute;cord de Ayuda Oficial al Desarrollo, el 0,46% de la Renta Nacional Bruta, Espa&ntilde;a ha estado siempre lejos del objetivo del 0,7%.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute; ha sido con los gobiernos del Partido Popular cuando se han alcanzado m&iacute;nimos hist&oacute;ricos en la cooperaci&oacute;n para el desarrollo, un recorte del 72% en los recursos para el conjunto de la ayuda que en el caso de la acci&oacute;n humanitaria lleg&oacute; a ser del 90% situando la Ayuda Oficial al Desarrollo de nuestro pa&iacute;s en niveles de los a&ntilde;os 80 del siglo XX.
    </p><p class="article-text">
        Del mismo modo, se rebaj&oacute; la relevancia institucional recuperando la f&oacute;rmula del &uacute;ltimo gobierno de Jos&eacute; Mar&iacute;a Aznar situando la cooperaci&oacute;n para el desarrollo bajo la responsabilidad de una Direcci&oacute;n general dependiente de la macro Secretar&iacute;a de Estado de Cooperaci&oacute;n Internacional y para Iberoam&eacute;rica y el Caribe.
    </p><p class="article-text">
        Igualmente la Agencia Espa&ntilde;ola de Cooperaci&oacute;n Internacional para el Desarrollo (AECID), brazo ejecutor de la pol&iacute;tica p&uacute;blica, redujo su presupuesto y capacidades a lo que podemos calificar de <em>metabolismo basal</em> sosteni&eacute;ndose presupuestariamente gracias a la cooperaci&oacute;n delegada de la Uni&oacute;n Europea y desapareciendo de foros internacionales como la UNESCO por citar uno de los m&aacute;s relevantes.
    </p><p class="article-text">
        En cuanto al contenido de la pol&iacute;tica, el V Plan Director 2018-2021 en un hecho inaudito fue aprobado solo por los gobiernos, nacional y auton&oacute;micos, del Partido Popular y la CEOE.
    </p><p class="article-text">
        A estas cuestiones hay que a&ntilde;adir debilidades hist&oacute;ricas de nuestro sistema de cooperaci&oacute;n en materia de recursos humanos, normativa de gesti&oacute;n de subvenciones, coordinaci&oacute;n y arquitectura institucional que situaban a la Cooperaci&oacute;n Espa&ntilde;ola en una posici&oacute;n ciertamente dif&iacute;cil para afrontar los retos de una cooperaci&oacute;n para el desarrollo con el horizonte 2030.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto, con la llegada del gobierno socialista no se trataba solo de recuperar el presupuesto, que s&iacute;, sino que restablecer la arquitectura y el funcionamiento de la pol&iacute;tica p&uacute;blica de cooperaci&oacute;n para el desarrollo y empezar a hacerlo con un presupuesto heredado que aprobaron el Partido Popular y Ciudadanos lejos del acuerdo de la c&aacute;mara de alcanzar el 0,4% de la RNB al finalizar la legislatura en 2020.
    </p><p class="article-text">
        El Presidente Pedro S&aacute;nchez se comprometi&oacute; a fortalecer y recuperar la pol&iacute;tica de cooperaci&oacute;n al desarrollo como elemento definitorio de la pol&iacute;tica exterior de Espa&ntilde;a.
    </p><p class="article-text">
        En estos escasos 9 meses el Gobierno socialista ha demostrado que con el mismo presupuesto se pod&iacute;a hacer m&aacute;s cooperaci&oacute;n y hacerla de otra manera.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a ha regresado a foros multilaterales de los que ha estado ausente estos a&ntilde;os, se han desbloqueado proyectos y contribuciones, se ha retomado el di&aacute;logo dentro y fuera de AECID, con otras instituciones del sistema, con los sindicatos, con otros ministerios, se ha firmado el convenio en acci&oacute;n humanitaria con gran parte de las comunidades aut&oacute;nomas, se ha reforzado la acci&oacute;n humanitaria asignando a este instrumento los remanentes de otros departamentos del Ministerio de Asuntos Exteriores, Uni&oacute;n Europea y de Cooperaci&oacute;n, por citar algunas de las cuestiones que se han realizado estos meses.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo no se ha podido comenzar el proceso de reforma, de construcci&oacute;n del relato y la arquitectura institucional de la Cooperaci&oacute;n Espa&ntilde;ola que plante&oacute; el Ministro Borrell y que desde luego requieren de mayor tiempo y mayor sosiego en el debate pol&iacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        El marco normativo e institucional de la Cooperaci&oacute;n Espa&ntilde;ola es a todas luces inadecuado para responder a lo que se espera de un pa&iacute;s como Espa&ntilde;a. Debemos abrir un proceso de reflexi&oacute;n como pa&iacute;s sobre el papel de Espa&ntilde;a como actor global de la pol&iacute;tica internacional de cooperaci&oacute;n para el desarrollo en el &aacute;mbito europeo y multilateral en un momento pol&iacute;tico que exige liderazgos s&oacute;lidos
    </p><p class="article-text">
        Ser&iacute;a un craso error abordar cualquier reforma, por ejemplo la obligada en el caso de AECID por la Ley 40/2015 que suprime la ley de agencias, sin responder previamente a reflexiones de fondo sobre la Cooperaci&oacute;n Espa&ntilde;ola.
    </p><p class="article-text">
        Son muchas las preguntas a las que deben dar respuesta el gobierno y las Cortes que salgan de las urnas el 28 de abril sobre el qu&eacute;, el c&oacute;mo, el d&oacute;nde, con qui&eacute;n y con qu&eacute; recursos quiere Espa&ntilde;a hacer su pol&iacute;tica de cooperaci&oacute;n para el desarrollo
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; arquitectura institucional es necesaria para mejorar la eficacia de la Cooperaci&oacute;n Espa&ntilde;ola?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Est&aacute; condenada la Cooperaci&oacute;n Espa&ntilde;ola a una pol&iacute;tica precaria de recursos humanos?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Abordar&aacute; en profundidad la Cooperaci&oacute;n Espa&ntilde;ola el eterno debate sobre la concentraci&oacute;n sectorial y geogr&aacute;fica? &iquest;C&oacute;mo elaboramos estrategias diferenciadas?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; modelo de cooperaci&oacute;n financiera vamos a desarrollar? &iquest;Puede o debe disponer Espa&ntilde;a de un Banco de Desarrollo?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; papel debe tener Espa&ntilde;a como actor humanitario? &iquest;Qu&eacute; papel debe tener Espa&ntilde;a en el &aacute;mbito multilateral?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo abordar una pol&iacute;tica de Estado con el conjunto de las administraciones p&uacute;blicas?
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;stas son algunas de las preguntas a las que habr&iacute;a que incorporar un debate sobre las alianzas para el desarrollo sostenible. Todos los sectores de la sociedad est&aacute;n llamados a desempe&ntilde;ar un papel en el desarrollo y en diferente medida en la cooperaci&oacute;n para el desarrollo pero si hay un actor a destacar &eacute;ste es la sociedad civil.
    </p><p class="article-text">
        Tras tres d&eacute;cadas de cooperaci&oacute;n con pa&iacute;ses de diferentes niveles de desarrollo ha quedado en evidencia la debilidad de las democracias y de los avances en derechos y libertades en gran parte de los pa&iacute;ses socios de la Cooperaci&oacute;n Espa&ntilde;ola. Es urgente abordar el papel de la sociedad civil -incluidas las ONGD, organizaciones sindicales o partidos pol&iacute;ticos- como agente de cambio, como facilitador de procesos y superar un debate centrado en la gesti&oacute;n de subvenciones y que en buena medida ha descuidado el papel esencial de las organizaciones de la sociedad civil en los procesos de desarrollo.
    </p><h3 class="article-text">Cambio de tendencia</h3><p class="article-text">
        Tras una buena parte de la legislatura perdida, estos 9 meses de gobierno socialista han supuesto el inicio de un cambio de tendencia, un punto de inflexi&oacute;n, ciertamente m&aacute;s cualitativo que cuantitativo, en la recuperaci&oacute;n de la cooperaci&oacute;n como una pol&iacute;tica de Estado, en la construcci&oacute;n de un nuevo relato de la Cooperaci&oacute;n Espa&ntilde;ola. Este proceso se ha visto interrumpido por la convocatoria electoral del 28 de abril y deber&aacute; retomarse sin dilaci&oacute;n la legislatura siguiente.
    </p><p class="article-text">
        La cooperaci&oacute;n internacional para el desarrollo es mucho m&aacute;s que la ternura de los pueblos, mucho m&aacute;s que la solidaridad entre naciones. Dec&iacute;a John Stuart Mill que &ldquo;<em>No hay mejor prueba del progreso de la civilizaci&oacute;n que el progreso del poder de cooperaci&oacute;n</em>&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El progreso de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola de cooperaci&oacute;n para el desarrollo ser&aacute; sin duda uno de los mejores indicadores que tendremos del progreso del liderazgo de Espa&ntilde;a en la defensa de un orden mundial basado en los derechos humanos, la paz, la libertad y la igualdad entre personas y naciones.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlota Merchán Mesón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/cooperacion-desarrollo-hacer-partir-abril_129_1654295.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Mar 2019 20:40:29 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cooperación para el desarrollo: mucho por hacer a partir del 28 de abril]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La política de cooperación española no tiene ni plan ni presupuesto]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/politica-cooperacion-espanola-plan-presupuesto_129_2162774.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/13197412-a893-4327-94e3-5517527339d1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al ritmo de incremento de la Ayuda al Desarrollo española el compromiso de todos los grupos políticos de destinar el 0,4% de la RNB a cooperación en 2020 se alcanzará el año 2033</p></div><p class="article-text">
        Hace escasas semanas la oposici&oacute;n en pleno rechazaba el V Plan Director de la Cooperaci&oacute;n Espa&ntilde;ola presentado por el Gobierno y aprobado por &eacute;ste en el Consejo de Ministros del 23 de marzo.
    </p><p class="article-text">
        El debate transcurri&oacute; plagado de buenas palabras para con la cooperaci&oacute;n para el desarrollo por parte de todos los grupos, incluido el que sostiene al Ejecutivo empe&ntilde;ado en convencer al resto del compromiso real del Gobierno de Espa&ntilde;a con la lucha contra la pobreza y la agenda 2030.
    </p><p class="article-text">
        D&iacute;as despu&eacute;s se presenta unos Presupuestos Generales del Estado para el a&ntilde;o 2018 que no hacen sino dar la raz&oacute;n a quienes nos negamos a hacer los actos de fe que nos demandaban el Gobierno y el Partido Popular.
    </p><p class="article-text">
        La cooperaci&oacute;n sigue siendo una pol&iacute;tica cenicienta y las buenas palabras, una vez m&aacute;s, no se  acompa&ntilde;an de recursos.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno plantea destinar a cooperaci&oacute;n el 0,22% de la RNB, un 0,01% m&aacute;s que en 2017 aunque los datos provisionales de ejecuci&oacute;n sit&uacute;an la AOD espa&ntilde;ola en 2017 en el 0,19%. Un panorama desolador.
    </p><p class="article-text">
        Al ritmo actual tardar&iacute;amos 15 a&ntilde;os en recuperar el 0,4%, que Espa&ntilde;a ya alcanz&oacute; en el pasado con un Gobierno Socialista y que todos los grupos pol&iacute;ticos sin excepci&oacute;n acordamos deb&iacute;a ser el objetivo econ&oacute;mico de esta legislatura..
    </p><p class="article-text">
        Casi la mitad de los fondos de cooperaci&oacute;n de la Administraci&oacute;n General del Estado, 1.081 millones de euros, se corresponden con la contribuci&oacute;n obligatoria que Espa&ntilde;a debe realizar al presupuesto de la Uni&oacute;n Europea y que se canaliza a trav&eacute;s del Ministerio de Hacienda y Funci&oacute;n P&uacute;blica,   423,84 millones de euros es  la contribuci&oacute;n a organismos financieros internacionales que gestiona el Ministerio de Econom&iacute;a, Industria y Competitividad; 201 millones son para la partida de atenci&oacute;n a personas refugiadas acogidas por Espa&ntilde;a que gestiona el Ministerio de empleo y Seguridad Social. Si descontamos estos recursos comprobamos que el Ministerio responsable de la pol&iacute;tica de cooperaci&oacute;n para el desarrollo, el MAEC, apenas gestiona el 25% de los recursos, 587, 81 millones de euros.
    </p><p class="article-text">
        Si analizamos el trato presupuestario que el Ministerio otorga al principal &oacute;rgano ejecutor de la pol&iacute;tica de cooperaci&oacute;n, la Agencia espa&ntilde;ola de Cooperaci&oacute;n para el Desarrollo (AECID), vemos que casi un tercio de su presupuesto, el 27,4%, corresponde a cooperaci&oacute;n delegada de la Uni&oacute;n Europea, proyectos financiados por otros Estados Miembro o la propia Uni&oacute;n Europea para cuya ejecuci&oacute;n se subcontrata a la AECID. &iquest;Queremos que &eacute;sta sea la se&ntilde;a de identidad de AECID?
    </p><p class="article-text">
        Tal y como ha sucedido los &uacute;ltimos a&ntilde;os, las contribuciones de Espa&ntilde;a a organismos internacionales son testimoniales lo que se traduce en una p&eacute;rdida de peso pol&iacute;tico en la escena internacional donde ejercicio un importante liderazgo hasta 2012.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;se es el compromiso real del Gobierno de Espa&ntilde;a y del Partido Popular con la cooperaci&oacute;n para el desarrollo como pol&iacute;tica p&uacute;blica. &Eacute;se y no las buenas palabras.
    </p><p class="article-text">
        El compromiso del Gobierno y el partido que ha pactado los presupuestos generales. Ciudadanos no ha considerado oportuno incluir un &ldquo;<em>incremento</em> <em>naranja</em>&rdquo; en el presupuesto de cooperaci&oacute;n a pesar de haberlo demandado y firmado junto con el resto de grupos.
    </p><p class="article-text">
        De nuevo el discurso por un lado y los hechos por otro.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno sigue sin entender el valor de la cooperaci&oacute;n. Lo ha demostrado al aprobar un Plan Director carente de visi&oacute;n pol&iacute;tica y estrat&eacute;gica y cuando no se cree en una pol&iacute;tica no se sabe qu&eacute; hacer con ella ni se la dota de recursos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlota Merchán Mesón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/politica-cooperacion-espanola-plan-presupuesto_129_2162774.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 18 Apr 2018 19:33:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La política de cooperación española no tiene ni plan ni presupuesto]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cooperación internacional,Ayudas]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Muertos de frío y olvidados por Rajoy]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/muertos-frio-olvidados-rajoy_129_2900192.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/73a70744-771b-4933-aa0b-9678727aa024_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Muertos de frío y olvidados por Rajoy"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No se puede ocupar una silla en el Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas y mirar hacia otro lado mientras miles de niños y niñas, de personas adultas, de mayores, están en peligro de morir de frío en Europa</p></div><p class="article-text">
        Todos sabemos que el dicho de &ldquo;a&ntilde;o nuevo, vida nueva&rdquo; es eso, un dicho, y que nuestras vidas no se reinician con el calendario.
    </p><p class="article-text">
        Pensemos si no en las personas sirias que pasar&aacute;n su sexto invierno en el exilio sin que el cambio de calendario haya mejorado sus expectativas de comenzar una vida nueva alejadas, al menos, f&iacute;sicamente del terror y del sufrimiento.
    </p><p class="article-text">
        Los millones de personas que han hu&iacute;do del conflicto sirio se encuentran mayoritariamente en pa&iacute;ses vecinos, con la esperanza de que m&aacute;s pronto que tarde puedan regresar a lo que quede de sus casas y de su pa&iacute;s. Pero decenas de miles de sirios optaron por cruzar el Mediterr&aacute;neo, quedando atrapados en las otrora paradis&iacute;acas islas griegas de Lesbos, Samos o Chios. El para&iacute;so de las islas griegas se ha convertido en un aut&eacute;ntico infierno para las miles de personas que malviven atrapadas en campos de acogida abarrotados, en tiendas de campa&ntilde;a que no re&uacute;nen las m&iacute;nimas condiciones de protecci&oacute;n frente al fr&iacute;o y el barro. Naciones Unidas y Organizaciones No Gubernamentales que trabajan en las islas griegas denuncian muertes por fr&iacute;o entre las personas que malviven en los campos.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno de Espa&ntilde;a se comprometi&oacute; a reubicar y reasentar un total de 17.337 personas procedentes de Siria y otros estados de los que hasta la fecha han llegado un 15, 5%. Concretamente se han reubicado en Espa&ntilde;a un total de 1.328 personas de las 15.888 que Espa&ntilde;a se comprometi&oacute; a reubicar desde Grecia e Italia. El pasado mes de octubre el ministro Zoido asever&oacute; que el Gobierno ten&iacute;a la firme voluntad de cumplir con sus compromisos imputando, eso s&iacute;, toda la responsabilidad del incumplimiento en el gobierno griego. La Comisi&oacute;n y el Parlamento europeos han sido claros: el compromiso de acogida sigue vigente y precisa de la voluntad real de los Estados miembro para hacerlo realidad. Y es eso lo que falta, voluntad para materializar los compromisos.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, hemos comenzado 2018 con una noticia tan sorprendente como preocupante. El gobierno de Grecia ha dado por finalizado el programa de reubicaci&oacute;n a pesar de que se calcula que puede haber m&aacute;s de 50.000 personas atrapadas en territorio griego. &iquest;Qu&eacute; va a ser de estas personas? &iquest;Se las va a devolver al infierno del que han hu&iacute;do?
    </p><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, el presidente Rajoy apelaba en la VI Cumbre de los pa&iacute;ses del sur de Europa un mayor apoyo de la Uni&oacute;n Europea a los pa&iacute;ses del sur para el control de fronteras. Se olvid&oacute; el presidente de demandar apoyo para el cumplimiento de los compromisos de acogida. Si hay un rasgo que caracteriza al gobierno de Espa&ntilde;a es la nula asunci&oacute;n de responsabilidades y esto es precisamente lo que la ciudadan&iacute;a espera que nunca haga un responsable pol&iacute;tico, utilizar como excusa a los dem&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno se comprometi&oacute; ante la ciudadan&iacute;a en la sede de la soberan&iacute;a nacional a cumplir los compromisos de acogida y el Congreso aprob&oacute; por mayor&iacute;a una moci&oacute;n con medidas que el Gobierno debe acometer sin excusas. Entre ellas, realizar las gestiones posibles ante las instituciones europeas para eliminar las limitaciones en cuanto a las nacionalidades susceptibles de ser acogidas.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a es miembro desde el 1 de enero del Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas. No se puede ocupar una silla en el m&aacute;ximo &oacute;rgano de defensa de los derechos humanos y mirar hacia otro lado mientras miles de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, de personas adultas, de mayores, est&aacute;n en peligro de morir de fr&iacute;o en Europa. La situaci&oacute;n es tan dram&aacute;tica que de lo que se trata es de salvar vidas. Est&aacute; en riesgo la dignidad humana y me temo que m&aacute;s que la dignidad de las personas que est&aacute;n en los campos, la dignidad que est&aacute; en riesgo es la de quienes permiten que esto siga sucediendo tambi&eacute;n este nuevo a&ntilde;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlota Merchán Mesón]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/muertos-frio-olvidados-rajoy_129_2900192.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jan 2018 20:05:46 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Muertos de frío y olvidados por Rajoy]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[España suspende en refugiados]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/espana-suspende-refugiados_129_3169946.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/14367cfc-3b1a-4ae5-8e0c-4362a8c66078_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="España suspende en refugiados"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La solidaridad y la protección de los más vulnerables no están en la agenda de este Gobierno y el incumplimiento de las cuotas de acogida es una muestra más de ello</p></div><p class="article-text">
        Este martes 26 de septiembre expira el plazo establecido por la Comisi&oacute;n Europea para que los Estados Miembro cumplan sus compromisos de reubicaci&oacute;n y reasentamiento de personas refugiadas conforme a las decisiones del Consejo de julio de 2015.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a suspende flagrantemente con apenas un 11% de cumplimiento, a pesar de la voluntad manifestada reiteradamente de ayuntamientos, comunidades aut&oacute;nomas, organizaciones de la sociedad civil y ciudadan&iacute;a.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De las 17.337 personas que deber&iacute;an haber llegado, hoy faltan 15.354 que siguen esperando en Grecia e Italia poder ejercer su derecho a protecci&oacute;n internacional. Un 11% de cumplimiento. Tal y como recuerdan un grupo de oeneg&eacute;s, &iquest;se imaginan que fuera &eacute;se el grado de cumplimiento de cualquier trabajador o trabajadora en sus responsabilidades? &iquest;Qu&eacute; pasar&iacute;a?
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; valor tiene la palabra de este Gobierno? El Ministro de Asuntos Exteriores en dos ocasiones respondi&oacute; a esta diputada que Espa&ntilde;a iba a cumplir sus compromisos en plazo.
    </p><p class="article-text">
        Los Gobiernos del Partido Popular han concatenado excusas y no han asumido ninguna responsabilidad en el goteo insuficiente de llegadas.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar aceptaron a rega&ntilde;adientes la cuota asignada a Espa&ntilde;a. Una cuota que no era ni mayor ni menor a la del resto de Estados Miembro al haber sido establecida seg&uacute;n unos criterios objetivos: poblaci&oacute;n, PIB, tasa de paro y promedio de demandas de asilo.
    </p><p class="article-text">
        Posteriormente echaban la culpa del incumplimiento a Grecia e Italia por no tener registradas a las personas elegibles para el programa de reubicaci&oacute;n, para ahora sacar a la primera de cambio un correo electr&oacute;nico de la Unidad de Reubicaci&oacute;n de Grecia en la que se transmite al Gobierno de Espa&ntilde;a su agradecimiento y comunica que no hay personas elegibles en este momento en Grecia. La propia Comisi&oacute;n recuerda que el compromiso de reubicaci&oacute;n no acaba el 26 de septiembre y que a&uacute;n hay personas para reubicar en Grecia e Italia.
    </p><p class="article-text">
        Como sucede con los malos estudiantes, el Gobierno se compara con quienes presentan peores registros que nuestro pa&iacute;s. &iquest;Son nuestros referentes en la Uni&oacute;n Europea Hungr&iacute;a o Polonia que ya han dicho que no van a acoger refugiados? Pa&iacute;ses como Portugal o Irlanda que han sufrido serios procesos de rescate y ajustes superan con mucho las cifras de Espa&ntilde;a. Y eso solo se justifica por la voluntad pol&iacute;tica de sus gobernantes.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno debe explicar qu&eacute; ha hecho y qu&eacute; no ha hecho as&iacute; como las medidas que va a tomar para cumplir con sus obligaciones legales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El cierre de unas rutas no contiene a quienes huyen de la guerra y el terror sino que les empuja a rutas m&aacute;s largas y m&aacute;s peligrosas. No hay valla, ni muro, ni mar que contenga a quienes se ven forzados a abandonar su hogar, su pa&iacute;s para proteger su vida y la de sus familias. Si se les cierra una v&iacute;a buscar&aacute;n otra y ser&aacute; cada vez m&aacute;s insegura, especialmente para las mujeres, las ni&ntilde;as y los ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Estos dos a&ntilde;os no se ha avanzado en el establecimiento de v&iacute;as legales y seguras, en la concesi&oacute;n de visados humanitarios en los pa&iacute;ses de origen, en la habilitaci&oacute;n de corredores humanitarios y desde luego, poco se ha avanzado en la resoluci&oacute;n de los conflictos que provocan el desplazamiento de miles de personas.
    </p><p class="article-text">
        Espa&ntilde;a debe desempe&ntilde;ar un papel de liderazgo en una crisis que est&aacute; lejos de resolverse. Formamos parte de la frontera m&aacute;s desigual del planeta, de la ruta que marca la diferencia entre la vida y la muerte.
    </p><p class="article-text">
        Es necesario adecuar el sistema de asilo a la realidad actual y futura y hacerlo de la mano de las organizaciones expertas, de las comunidades aut&oacute;nomas y de los ayuntamientos.
    </p><p class="article-text">
        La solidaridad y la protecci&oacute;n de los m&aacute;s vulnerables no est&aacute;n en la agenda de este Gobierno y el incumplimiento de las cuotas de acogida es una muestra m&aacute;s de ello. El Gobierno no puede jactarse de &ldquo;la primavera del empleo y el crecimiento&rdquo; al tiempo que condena a miles de personas a pasar otro invierno en tiendas de campa&ntilde;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carlota Merchán Mesón]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Sep 2017 08:05:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[España suspende en refugiados]]></media:title>
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