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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ignacio Rodríguez Fernández]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ignacio_rodriguez_fernandez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ignacio Rodríguez Fernández]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ni pacífico ni democrático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/coaccion_129_3160997.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e1d65bad-db1e-44c9-8e15-3c754178f428_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ni pacífico ni democrático"></p><p class="article-text">
        En el debate suscitado estos d&iacute;as por los acontecimientos de Catalu&ntilde;a, hay tres ideas que se est&aacute;n extendiendo, que creo que los juristas tenemos la obligaci&oacute;n de refutar: 1) que las actuaciones llevadas a cabo por las autoridades catalanas y las organizaciones que las apoyan son pac&iacute;ficas, 2) que, adem&aacute;s, son actuaciones democr&aacute;ticas y 3) que, por esa naturaleza pac&iacute;fica y democr&aacute;tica, debemos contrarrestarlas a trav&eacute;s del di&aacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        1) No es cierto que estemos ante actuaciones pac&iacute;ficas porque no es pac&iacute;fico aquello que est&aacute; basado en la coacci&oacute;n. Si alguien entra en nuestra casa, aprovechando que por descuido hemos dejado la puerta abierta, y se encierra en su interior, impidi&eacute;ndonos la entrada, podemos decir que no hemos sido f&iacute;sicamente agredidos. Pero, obviamente, no considerar&iacute;amos que estamos ante una actuaci&oacute;n pac&iacute;fica.
    </p><p class="article-text">
        El que obra de ese modo ejerce coactivamente su voluntad. Nos agrede en nuestro derecho de propiedad. Si la autoridad judicial ordena su desalojo y la polic&iacute;a no tiene m&aacute;s remedio que ejercer la fuerza para hacerlo efectivo, ninguna persona razonable dir&iacute;a que estamos ante la represi&oacute;n violenta de un acto pac&iacute;fico.
    </p><p class="article-text">
        Lo que est&aacute; ocurriendo estos d&iacute;as es justamente eso. Una autoridad del Estado ha optado por la v&iacute;a de hecho y se ha arrogado de forma coactiva un poder que no tiene conferido, arrebat&aacute;ndoselo a la mitad de la sociedad catalana y al resto de la sociedad espa&ntilde;ola. No han agredido f&iacute;sicamente a nadie (por ahora) pero han ejercido la fuerza al ocupar el espacio de decisi&oacute;n p&uacute;blica a trav&eacute;s de un mero acto de voluntad, que el Derecho no ampara. Los tribunales han ordenado que ese espacio sea recuperado. Y puede ser necesario el ejercicio de la fuerza para hacerlo efectivo. Pero no estamos ante la represi&oacute;n de actos pac&iacute;ficos sino ante la respuesta leg&iacute;tima ante una agresi&oacute;n coactiva y, por ello, violenta.
    </p><p class="article-text">
        2) Al tomar por la fuerza ese espacio p&uacute;blico que no tiene atribuido, el movimiento independentista demuestra que no es democr&aacute;tico. Al menos no lo es tal y como entendemos la democracia despu&eacute;s de las tragedias totalitarias del siglo XX. La democracia, como regla de decisi&oacute;n que supone que las mayor&iacute;as determinan las reglas de convivencia, no es un valor absoluto. Decir que esa concepci&oacute;n puede llevar a que la mayor&iacute;a aniquile o someta a la minor&iacute;a (o a las minor&iacute;as) no es, por desgracia, una apelaci&oacute;n a un caso de laboratorio. Es una experiencia hist&oacute;rica.
    </p><p class="article-text">
        Las democracias de la segunda mitad del siglo XX est&aacute;n asentadas sobre esa experiencia. Sus constituciones, que s&oacute;lo pueden ser modificadas con mayor&iacute;as cualificadas, expresivas de un amplio consenso, tienen una finalidad evidente: proteger a las minor&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        Por esa raz&oacute;n,&nbsp; las reglas generales del sistema no pueden ser cambiadas por mayor&iacute;as exiguas y coyunturales. De ah&iacute; que se exijan mayor&iacute;as cualificadas. De ah&iacute; tambi&eacute;n que existan Tribunales Constitucionales que tienen la misi&oacute;n de proteger el pacto constitucional de la agresi&oacute;n de una mayor&iacute;a parlamentaria. Quienes creen que la democracia es la mera imposici&oacute;n de la voluntad de la mayor&iacute;a son, en realidad, ultras de su propia causa, que tratar&aacute;n de imponernos a toda costa. No deber&iacute;amos fiarnos de ellos. La regla de las mayor&iacute;as sirve para casi todo. Menos para las cuestiones m&aacute;s esenciales.
    </p><p class="article-text">
        3) Si aquello a lo que nos enfrentamos no es ni pac&iacute;fico ni democr&aacute;tico, la respuesta no puede ser, simplemente, el di&aacute;logo. Hay que garantizar que los que nos coaccionan no consigan sus prop&oacute;sitos. Hay que impedirles que alcancen sus objetivos, que han decidido imponer a trav&eacute;s de la fuerza. Y despu&eacute;s deben darnos garant&iacute;as de que acatar&aacute;n las reglas. S&oacute;lo entonces el di&aacute;logo tendr&aacute; sentido porque s&oacute;lo entonces podremos confiar en que no volver&aacute;n a ejercer la coacci&oacute;n para romper los pactos a los que lleguemos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En una entrevista que ya se ha hecho justamente c&eacute;lebre, el presidente de la Generalitat respond&iacute;a a un periodista lo siguiente: hemos optado por esta v&iacute;a porque es la &uacute;nica que nos permite alcanzar nuestro objetivo. No hay declaraci&oacute;n que revele un esp&iacute;ritu m&aacute;s coactivo y antidemocr&aacute;tico. Los que respetamos el orden jur&iacute;dico no debemos pactar mientras no tengamos garant&iacute;as de que no volveremos a ser coaccionados. &nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ignacio Rodríguez Fernández]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 30 Sep 2017 17:32:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ni pacífico ni democrático]]></media:title>
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