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    <title><![CDATA[elDiario.es - Clara Valmorisco]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/clara_valmorisco/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Clara Valmorisco]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Cinco parejas hablan sobre el sexo después de los hijos: "Llega a parecer una tarea más"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/parejas-hablan-despues-llega-parecer_1_2119213.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc8e0a17-30f7-43cf-b846-1640ed403deb_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cinco parejas hablan sobre el sexo después de los hijos: &quot;Llega a parecer una tarea más&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay un antes y un después: es la unánime respuesta que da comienzo a esta conversación con varios padres y madres sobre la vida sexual después de los hijos</p><p class="subtitle">Para Melanie, junto a todo lo bueno de la maternidad nace también una carga mental que se va arrastrando y que muchas veces “te quita las ganas de hacer el amor”</p><p class="subtitle">“Cuando llegan las horas en las que puedes tener más intimidad, estamos ya medio para el arrastre. Cuando te pones no puedes hacer tantos preliminares”, reconoce Jorge</p></div><p class="article-text">
        S&iacute;, hay un antes y un despu&eacute;s. Es la un&aacute;nime respuesta que da comienzo a esta conversaci&oacute;n con varios padres y madres sobre la vida sexual despu&eacute;s de los hijos. Todas sus historias atraviesan la &ldquo;revoluci&oacute;n&rdquo; que sucede al parto. Con m&aacute;s o menos complicaciones, en todas ellas las heridas van curando y las hormonas se estabilizan. Lo que, seg&uacute;n cuentan, tarda m&aacute;s en desaparecer es el cansancio. Y juega un papel protagonista en sus relatos.
    </p><p class="article-text">
        Jes&uacute;s tiene un hijo de 2 a&ntilde;os y medio y otro en camino. Para &eacute;l, el cambio tiene que ver con la aparici&oacute;n de &ldquo;un nuevo foco de atenci&oacute;n muy intenso&rdquo;. Sobre todo, resume, &ldquo;lo que cambia b&aacute;sicamente es el nivel de cansancio general: es como si el coche ya llegara gripado a las &uacute;ltimas horas de la tarde todos los d&iacute;as&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Son t&eacute;rminos muy similares a los que utiliza Jorge cuyos hijos, una ni&ntilde;a y un ni&ntilde;o, tienen 4 y 2 a&ntilde;os respectivamente. Junto a ellos, explica, han ido creciendo tambi&eacute;n las obligaciones cotidianas y las dificultades a la hora de organizarse con los horarios familiares. Y al final del d&iacute;a: &ldquo;Cuando llegan las horas en las que puedes tener m&aacute;s intimidad, estamos ya medio para el arrastre. Cuando te pones no puedes hacer tantos preliminares, por ejemplo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Efectivamente, cada una con sus matices, todos los padres y madres con los que hablamos coinciden en que por el camino de la paternidad caen la frecuencia, el tiempo y la dedicaci&oacute;n; en algunos casos tambi&eacute;n la libido. &ldquo;Lo haces porque, evidentemente, te apetece estar con tu pareja, pero no es muy espont&aacute;neo ni muy sexi, sino un poco m&aacute;s mec&aacute;nico&rdquo;, afirma Danae, que es madre desde hace casi dos a&ntilde;os.
    </p><h3 class="article-text">Naturalizar las etapas o &ldquo;aprender a no follar&rdquo;</h3><p class="article-text">
        A pesar de todo, Danae no est&aacute; preocupada por esta nueva situaci&oacute;n, y conf&iacute;a en recuperar la vida sexual y la intimidad con su pareja cuando su hija vaya creciendo y haci&eacute;ndose m&aacute;s independiente: &ldquo;Yo creo que hay que intentar relajarse un poco y saber que tener ni&ntilde;os no significa el fin de tus relaciones, pero s&iacute; entender que las cosas cambian&rdquo;. Para Jorge, esto forma parte de &ldquo;la mochila de tener hijos&rdquo;, y los asume con resignaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n hay sitio para el humor a la hora de adaptarse a los cambios: hablando del tema con su chica, cuenta Jes&uacute;s, a ella se le ocurri&oacute; la frase &ldquo;hay que aprender a no follar&rdquo;. No se refer&iacute;a a olvidarse del sexo para siempre, aclara, sino a la necesidad de &ldquo;no desesperar ante estos cambios ni entrar en&nbsp;barrena&nbsp;u obsesionarse ni sentirse estigmatizados de manera privada&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        De naturalizar cada etapa de la vida habla tambi&eacute;n el sex&oacute;logo&nbsp;Mikel Resa,&nbsp;vicepresidente de la Asociaci&oacute;n Estatal de Profesionales de&nbsp;Sexolog&iacute;a: &ldquo;Hay que amoldarse a las situaciones y darles el valor que tienen, porque a veces de un granito de arena montamos una gran depresi&oacute;n cuando realmente lo que ocurre es normal&rdquo;. El cansancio tampoco est&aacute; ausente en su diagn&oacute;stico: &ldquo;C&oacute;mo vamos a pedir a alguien que tenga relaciones si realmente lo que necesita es dormir&rdquo;, sentencia. &ldquo;Parece mentira, pero a muchas parejas les tranquiliza un mont&oacute;n cuando esto se verbaliza: a ver si est&aacute;s tan hecho polvo igual en estos momentos lo &uacute;nico que te apetece es abrazarte y dormir&rdquo;, cuenta.
    </p><h3 class="article-text">Carga emocional</h3><p class="article-text">
        Junto al cansancio f&iacute;sico y las obligaciones o la falta de tiempo,&nbsp;las preocupaciones&nbsp;tambi&eacute;n ocupan su espacio en la cama. Para Melanie, esto es a veces lo que&nbsp;m&aacute;s pesa. Junto a todo lo bueno de la maternidad nace tambi&eacute;n una&nbsp;carga&nbsp;mental&nbsp;que se va arrastrando y que &ldquo;sencillamente&rdquo; muchas veces &ldquo;te quita las ganas de hacer el amor&rdquo;. En su opini&oacute;n, probablemente muchas m&aacute;s de las que se admita en voz alta, el sexo &ldquo;llega a sentirse como una tarea m&aacute;s&rdquo;. Tambi&eacute;n a cinco a&ntilde;os de haber sido madre, como es su caso.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Cuando eres madres te acostumbras a encadenar una tarea tras otra desde que te levantas hasta que te acuestas&rdquo;, contin&uacute;a. Y, aunque &ldquo;hay momentos puntuales de intimidad en los que vuelve el deseo&rdquo;, en demasiadas ocasiones &ldquo;tienes la cabeza en un sitio y el cuerpo en otro; mentalmente est&aacute;s en muchos lugares a la vez, y eso al final te desconecta de ti misma y tambi&eacute;n de tu sexualidad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;El d&oacute;nde y el c&oacute;mo se dan las relaciones tambi&eacute;n son clave aqu&iacute;: La casa misma ya es una obligaci&oacute;n&rdquo;, contin&uacute;a Melanie, &ldquo;as&iacute; que cuando sales de la rutina y est&aacute;s en un sitio donde no te tienes que preocupar por el tupper, el ba&ntilde;o o la cena, no tiene nada que ver. Cambias de rol y se produce un rencuentro, tambi&eacute;n con tu pareja, que es muy grato&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque reconoce que no ocurre muy a menudo, en el caso de Danae una f&oacute;rmula tambi&eacute;n es cambiar de lugar. De vez en cuanto recurre a ayuda externa remunerada y se va a un hotel con su marido: &ldquo;Ah&iacute; tenemos un rato para nosotros en que no tienes que estar pendiente de otras cosas&rdquo;, explica.
    </p><h3 class="article-text">Volver a conectar</h3><p class="article-text">
        Precisamente en buscar momentos de intimidad est&aacute; la clave para Ruth. De todos los integrantes de esta conversaci&oacute;n, ella es la que m&aacute;s camino lleva recorrido en lo que a maternidad se refiere. Su hijo mayor tiene 12 a&ntilde;os. Le siguen una ni&ntilde;a de 9 y un ni&ntilde;o de 6.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;En este momento soy optimista, pero me llamas hace tres a&ntilde;os y te cuento una historia distinta&rdquo;, afirma. La de ahora es la de unos hijos que van siendo m&aacute;s independientes y que, aunque les ha costado &ldquo;nueve o diez a&ntilde;os&rdquo;, ya duermen toda la noche y van adoptando rutinas.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n su experiencia, despu&eacute;s de una primera &eacute;poca en la que &ldquo;no solo la vida sexual sino la vida en general te cambia y se ve condicionada a todos los niveles&rdquo;, las cosas se van &ldquo;recolocando&rdquo; poco a poco. Para ello, asegura, hay que hacer un mayor esfuerzo, e incluso deshacerse de cierta culpabilidad: &ldquo;Me digo a m&iacute; misma que si yo estoy bien voy a estar mucho mejor de cara a mis hijos&rdquo;. Para ella, sin duda merece la pena. Tanto que, como explica, cuando encuentra esos momentos de intimidad con su marido, siempre se pregunta: Por qu&eacute; no hacemos esto m&aacute;s a menudo?, &iquest;por qu&eacute; no nos lo curramos m&aacute;s para encontrar m&aacute;s momentos como este?&ldquo;.
    </p><p class="article-text">
        En una l&iacute;nea parecida, Resa cree que es positivo seguir ciertos par&aacute;metros como &ldquo;el beso ma&ntilde;anero o el de la noche&rdquo;, aunque sea de manera un poco &ldquo;aut&oacute;mata&rdquo;. En cualquier caso, hace hincap&eacute; en que cada pareja es &uacute;nica y por tanto tambi&eacute;n tendr&aacute; que serlo &ldquo;la gesti&oacute;n de su er&oacute;tica y su vida sexual&rdquo;. Y, aunque en este camino cada uno tenga que encontrar su propia f&oacute;rmula, &eacute;l propone deshacerse de elementos como las normas, las generalidades y las comparaciones, y a&ntilde;adir un recordatorio: &ldquo;Antes de un hijo, aqu&iacute; hab&iacute;a una pareja&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Valmorisco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/parejas-hablan-despues-llega-parecer_1_2119213.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 19 May 2018 20:09:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Cinco parejas hablan sobre el sexo después de los hijos: "Llega a parecer una tarea más"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Sexo,Embarazo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Da el pecho pero no esperes apoyo: "Hay un desfase entre el discurso de la lactancia y la ayuda para conseguirlo"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/promocion-lactancia-materna-transforma-culpa_1_2774580.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/66fe2675-12cc-4d0d-b29c-1462b739bb31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Da el pecho pero no esperes apoyo: &quot;Hay un desfase entre el discurso de la lactancia y la ayuda para conseguirlo&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estudios científicos y la OMS subrayan los beneficios para la salud de la lactancia materna frente a la artificial, pero el discurso se diluye a la hora de transformarse en ayuda real</p><p class="subtitle">"Muchas veces este mensaje de lo bueno que es amamantar va muy por delante de la experiencia clínica de los profesionales", dice Baeza, afirma la médico de familia y experta en lactancia Carmela Baeza</p><p class="subtitle">Las matronas, uno de los profesionales más en contacto con las madres, hablan de presión asistencial: España está a la cola de los países de la OCDE en ratio de matronas por mujeres</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;&iexcl;&iquest;Embarazada?! Pues el mejor regalo que puedo hacerte es el tel&eacute;fono de mi asesora de lactancia&rdquo;. Y Elena, la embarazada, grab&oacute; el contacto en el m&oacute;vil sin hacerse demasiadas preguntas. Meses despu&eacute;s, ya con un beb&eacute; entre los brazos, una grieta en un pez&oacute;n y en el otro un dolor indefinido y constante, tendr&iacute;a que recurrir al peculiar obsequio. Ya hab&iacute;a pasado, sin &eacute;xito, por dos matronas, un pediatra y el m&eacute;dico de cabecera.
    </p><p class="article-text">
        Sin entrar en detalles, este es el relato de miles de madres al enfrentarse a la lactancia real, la que est&aacute; detr&aacute;s del tan repetido &ldquo;dar el pecho no tiene que doler&rdquo;. Y es que, aunque la evidencia cient&iacute;fica y los titulares subrayan los beneficios para la salud de la lactancia materna frente a la artificial, y la OMS la recomienda en exclusiva los primeros seis meses de vida, el discurso se diluye demasiadas veces a la hora de transformarse en ayuda real cuando surgen los problemas.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ahora el mensaje de que es preferible dar el pecho es constante, a veces incluso machacante. Pero hay un desfase entre lo que se propone y la ayuda para conseguirlo&rdquo;. Son palabras de Carmela Baeza. Ella es m&eacute;dica de familia y consultora de lactancia certificada IBCLC (International Board Certified Lactation Consultant). A su consulta privada llegan, casi siempre por el boca a boca y a veces incluso derivadas del sistema p&uacute;blico, mujeres con muy diversas problem&aacute;ticas. Mastitis, obstrucciones, problemas de agarre y muchas otras casu&iacute;sticas m&aacute;s o menos complicadas y que llegan acompa&ntilde;adas muchas veces de sentimiento de culpa y frustraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;A nivel de salud p&uacute;blica ahora hay much&iacute;sima m&aacute;s conciencia de la importancia de la lactancia materna, pero muchas veces este mensaje de lo bueno que es amamantar va muy por delante de la experiencia cl&iacute;nica de los profesionales&rdquo;, dice Baeza.
    </p><p class="article-text">
        Nadia lo sabe bien. En el hospital, tras dar a luz, le dieron lo que llama con humor &ldquo;las instrucciones de Ikea&rdquo; sobre c&oacute;mo colocar al beb&eacute; al pecho. Todo parec&iacute;a ir bien, pero enseguida comenzaron los dolores y, con ellos, un aut&eacute;ntico peregrinaje de matronas, asesoras, pediatras y consejos de todos los colores. Fue Baeza quien finalmente corrobor&oacute; algo que ella, &ldquo;por mucho que digan que no hay que hacerlo&rdquo;, ya se hab&iacute;a autodiagnosticado en un conocido foro de lactancia: el paladar alto de su beb&eacute; dificultaba el agarre. Tard&oacute; tres meses en llegar al diagn&oacute;stico oficial y, por lo tanto, en emprender el camino hacia una soluci&oacute;n. Todav&iacute;a le duele la incomprensi&oacute;n: &ldquo;Hasta ese momento todo era porque <em>yo</em> no le sab&iacute;a poner al pecho, porque <em>yo</em> ten&iacute;a una infecci&oacute;n, porque <em>yo</em>...&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Tras la puerta del hospital</h3><p class="article-text">
        Aunque la asistencia hospitalaria tras el parto es clave para la correcta implantaci&oacute;n de la lactancia, la gran mayor&iacute;a de los problemas surgen despu&eacute;s del alta, y muchos de ellos son causa de destete precoz.
    </p><p class="article-text">
        De hecho, como explica Baeza, el dolor es la tercera causa de abandono de la lactancia, precedido de la percepci&oacute;n de la madre &ndash;casi siempre err&oacute;nea&ndash; de no tener leche y de la vuelta al trabajo. Un <em>ranking</em> que, desde su punto de vista, ayudar&iacute;a a cambiar una mejor formaci&oacute;n de los especialistas en contacto con la madre y el ni&ntilde;o. Incluir la lactancia materna como asignatura en carreras como Medicina o Enfermer&iacute;a, ser&iacute;a clave para ello, seg&uacute;n Baeza.
    </p><p class="article-text">
        Sea como sea, darle la vuelta a d&eacute;cadas de &ldquo;cultura de biber&oacute;n&rdquo; no es una tarea f&aacute;cil ni r&aacute;pida. En este sentido, la jefa del Servicio de Neonatolog&iacute;a del hospital madrile&ntilde;o 12 de Octubre, Carmen Pall&aacute;s, cree que, aunque no estamos en las tasas deseables de lactancia, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha avanzado mucho, tambi&eacute;n en formaci&oacute;n. Reconoce, a pesar de ello, que la atenci&oacute;n de muchos profesionales es todav&iacute;a &ldquo;mejorable&rdquo;, especialmente, la de los m&eacute;dicos de familia, &ldquo;donde todav&iacute;a no est&aacute; tan arraigada la formaci&oacute;n en materia de lactancia, que es muy importante porque el m&eacute;dico de la mujer, no deja de ser tambi&eacute;n un m&eacute;dico de familia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pall&aacute;s es adem&aacute;s presidenta del Comit&eacute; Nacional de la Iniciativa para la Humanizaci&oacute;n del Nacimiento y la Lactancia (IHAN) impulsada por&nbsp;Unicef&nbsp;y la OMS para que hospitales y servicios de salud implanten pr&aacute;cticas que protejan, promuevan y apoyen la lactancia materna exclusiva desde el nacimiento. El mapa de centros acreditados por la iniciativa habla por s&iacute; mismo: actualmente en Espa&ntilde;a hay 17 hospitales acreditados y 85 en proceso de conseguirlo. En cuanto a centros de salud, m&aacute;s nuevos que los hospitales en incorporarse a la iniciativa, solo 5 han terminado el proceso de acreditaci&oacute;n; 115 est&aacute;n en proceso.
    </p><h3 class="article-text">La atenci&oacute;n primaria en cifras</h3><p class="article-text">
        Como profesionales presentes tanto en el hospital como en los centros de salud, el papel de las matronas es clave antes, durante y despu&eacute;s del parto. Tambi&eacute;n en los talleres de lactancia, cada vez m&aacute;s frecuentes en los centros de atenci&oacute;n primaria. Sin embargo, muchas veces dejan de percibirse como un recurso para las madres m&aacute;s all&aacute; del puerperio m&aacute;s inmediato y los primeros controles tras el parto.
    </p><p class="article-text">
        La presidenta de la Federaci&oacute;n de Asociaciones de Matronas de Espa&ntilde;a (FAME), Mar&iacute;a Jes&uacute;s Dom&iacute;nguez Sim&oacute;n, cree que los conocimientos actualizados son clave, pero tambi&eacute;n habla de presi&oacute;n asistencial: &ldquo;Hay matronas que se dejan la piel, pero a veces humanamente no llegan a m&aacute;s&rdquo;. Seg&uacute;n la FAME, la ratio de matronas en Espa&ntilde;a era en 2009, &uacute;ltimo a&ntilde;o de recogida de datos, de 31,6 por cada 100.000 mujeres. La cifra sit&uacute;a a Espa&ntilde;a a la cola de los pa&iacute;ses de la OCDE, cuya media es de 69,8 matronas por cada 100.000 mujeres. Galicia, Madrid, Asturias y Andaluc&iacute;a son las comunidades peor paradas en este sentido.
    </p><p class="article-text">
        Y aunque a priori no son especialistas que traten a la mujer, los pediatras no deber&iacute;an quedarse fuera de esta ecuaci&oacute;n. Celia se pregunt&oacute; para qu&eacute; tanto esfuerzo cuando el pediatra le dijo: &ldquo;No te agobies, siempre tienes la opci&oacute;n de darle leche de f&oacute;rmula. Lo importante es que la ni&ntilde;a coja peso y est&eacute; bien&rdquo;. Llevaba casi dos meses de biber&oacute;n, sacaleches y agotamiento para tratar de establecer una lactancia que se hab&iacute;a complicado con el ingreso de su beb&eacute; nada m&aacute;s nacer.
    </p><p class="article-text">
        En opini&oacute;n de Marta D&iacute;az G&oacute;mez, coordinadora del Comit&eacute; de Lactancia Materna de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Pediatr&iacute;a, es necesaria una mayor formaci&oacute;n pr&aacute;ctica para que los pediatras, como profesionales en los que los padres depositan much&iacute;sima confianza, &ldquo;pierdan el miedo a valorar una toma&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Junto a ello, cree que hay que seguir haciendo presi&oacute;n y reclamando, a nivel gubernamental, la creaci&oacute;n de un comit&eacute; espec&iacute;fico de lactancia con un aporte econ&oacute;mico, leyes que protejan la lactancia o medidas empresariales que vayan en la misma direcci&oacute;n, aumentando por ejemplo el tiempo de baja maternal.
    </p><h3 class="article-text">Responsabilidad compartida</h3><p class="article-text">
        Precisamente para demostrar que invertir en lactancia materna es rentable, el Hospital Universitario Marqu&eacute;s de Valdecilla, en Santander, puso en marcha en enero un estudio con 966 ni&ntilde;os gracias a la financiaci&oacute;n recibida tras ganar el premio nacional de investigaci&oacute;n 'Enfermer&iacute;a Valdecilla'.
    </p><p class="article-text">
        A nivel general, dice su directora, Carolina Lechosa, &ldquo;el objetivo es analizar el retorno social de la inversi&oacute;n de la promoci&oacute;n en lactancia materna en Cantabria y el impacto econ&oacute;mico de la disminuci&oacute;n de enfermedades infecciosas&rdquo;. En lo personal, afirma, &ldquo;convencer a los gestores de que es importante invertir en lactancia materna&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, como dice Pall&aacute;s, &ldquo;alrededor de una mujer y de un ni&ntilde;o hay muchos profesionales, y es verdad que con que uno solo lance un mensaje ambiguo o no adecuado se carga el trabajo de todos los dem&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        No se trata, por tanto, de negar el mensaje sobre la importancia de la lactancia materna. Tampoco de matar al mensajero ni demonizar a una profesi&oacute;n concreta o a quien opta por otro tipo de lactancia. Se trata de trabajar por un discurso com&uacute;n desde la salud, pero tambi&eacute;n desde la pol&iacute;tica o las leyes para que la pelota no quede atrapada, como tantas veces ocurre, en el tejado de las madres. Que el mensaje sirva, en efecto, para favorecer lactancias y no para generar culpas. M&aacute;s culpas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Valmorisco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/promocion-lactancia-materna-transforma-culpa_1_2774580.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 24 Mar 2018 20:00:53 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Lactancia,Maternidad,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Perder a tu pareja en el proceso de adopción: el desamparo legal que viven varias madres (y sus hijos)]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/perder-pareja-proceso-adopcion-desamparo_1_2793513.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b26adc51-d75f-40c0-8028-5a2c042680d6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Perder a tu pareja en el proceso de adopción: el desamparo legal que viven varias madres (y sus hijos)"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los maridos de Alicia, Marta y María fallecieron antes de que finalizaran los procesos de adopción que habían emprendido juntos: sus hijos no pueden acceder a los derechos de filiación, como una herencia o pensión de orfandad</p><p class="subtitle">Dos de ellas ya tenían hijos biológicos de sus parejas: son madres viudas respecto a sus primogénitos y madres solteras de los segundos, una situación que genera "discriminación" entre hermanos</p><p class="subtitle">El abogado Iñaki Arenaza defiende que en los extensos trámites que los adoptantes tienen que llevar a cabo "van subsumidas la voluntad y la autorización de ambos" progenitores</p></div><p class="article-text">
        Ser madres adoptantes en China podr&iacute;a haber sido el &uacute;nico nexo entre Alicia Lancho, Marta Doncel y Mar&iacute;a Capit&aacute;n. Al menos, el m&aacute;s rese&ntilde;able. Pero sus maridos fallecieron antes de que finalizaran los procesos de adopci&oacute;n que hab&iacute;an emprendido a&ntilde;os atr&aacute;s junto a ellas, lo que las asemeja en otra circunstancia: las tres son madres solteras de unos hijos que, aunque, aseguran, &ldquo;emocionalmente&rdquo; lo eran tambi&eacute;n de sus compa&ntilde;eros y fueron &ldquo;absolutamente queridos y deseados&rdquo; por estos, no pueden llevar sus apellidos ni, por lo tanto, acceder a una herencia, pensi&oacute;n de orfandad o a cualquiera de los derechos asociados a la filiaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y es que, seg&uacute;n establece el C&oacute;digo Civil, &ldquo;el adoptante o adoptantes&rdquo; habr&aacute;n de consentir la adopci&oacute;n &ldquo;en presencia de un juez&rdquo;, es decir: no existe v&iacute;nculo jur&iacute;dico entre adoptantes y adoptados hasta la formalizaci&oacute;n de la adopci&oacute;n mediante &ldquo;resoluci&oacute;n judicial&rdquo;; un momento que ninguna de estas mujeres pudo alcanzar junto a su marido.
    </p><p class="article-text">
        Las historias de Alicia y Marta, ambas de C&aacute;ceres, tienen una trama muy similar, pero es la segunda quien m&aacute;s lejos ha llegado tratando de encontrar amparo ante una situaci&oacute;n que ambas consideran injusta pues, insisten: sus hijos ten&iacute;an un padre que los quer&iacute;a. Como detalla Marta, su marido y ella recibieron la idoneidad para adoptar en 2006. &ldquo;Quer&iacute;amos a esa ni&ntilde;a y la habr&iacute;amos esperado lo que hiciera falta&rdquo;, asegura. Pero la fatalidad y unos tiempos de espera cada vez m&aacute;s dilatados (esperaron seis a&ntilde;os) hicieron que llegaran antes la enfermedad y el fallecimiento de su c&oacute;nyuge. Vinieron entonces una revisi&oacute;n de la idoneidad y una suspensi&oacute;n temporal de la adopci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por fin, en 2015, el viaje de Marta a China a por su hija y, de vuelta a Espa&ntilde;a, la negativa del Registro Civil para inscribirla con los apellidos &ldquo;paternos&rdquo; y &ldquo;maternos&rdquo;. Aunque, como Marta, Alicia Lancho ya hab&iacute;a vivido esta situaci&oacute;n en el mismo registro tres a&ntilde;os antes, por el momento solo la primera ha llevado su caso hasta el Registro Civil Central, que a&uacute;n tiene que pronunciarse al respecto.
    </p><p class="article-text">
        Alicia, Marta y Mar&iacute;a tambi&eacute;n utilizan un s&iacute;mil para expresar su indignaci&oacute;n: todas insisten en que si su hijo hubiera sido concebido antes de fallecer su esposo, es decir, si hubieran estado embarazadas cuando sus maridos murieron, ahora mismo sus hijos llevar&iacute;an los apellidos paternos. El abogado de Marta, Florencio Quir&oacute;s, se expresa en la misma l&iacute;nea. Como explica, el C&oacute;digo Civil establece la &ldquo;presunci&oacute;n de filiaci&oacute;n dentro del matrimonio&rdquo; con unos l&iacute;mites temporales, tambi&eacute;n para los hijos nacidos despu&eacute;s de la muerte de uno de sus progenitores; una presunci&oacute;n que, a sus ojos, deber&iacute;a reconocerse tambi&eacute;n en los casos de adopci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Preguntado sobre estos casos, el Ministerio de Justicia afirma no haber dictado ninguna resoluci&oacute;n concreta, puesto que se trata de un tema &ldquo;sujeto a la calificaci&oacute;n de los encargados de cada registro civil&rdquo; que, de manera general &ldquo;se limitan a aplicar la norma&rdquo;. Recurre adem&aacute;s a un ejemplo para explicar estos supuestos, que se tratar&iacute;an &ldquo;de la misma manera que si una persona fallece antes de que le sea concedida la nacionalidad&rdquo;, en cuyo caso, &ldquo;lo har&aacute; como extranjero y no como espa&ntilde;ol&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La de Mar&iacute;a Capit&aacute;n es una excepci&oacute;n dentro de la excepci&oacute;n. Seg&uacute;n relata, todav&iacute;a con cierta sorpresa, el juez del Registro Civil de su ciudad, And&uacute;jar, s&iacute; le puso a su hijo los apellidos de su fallecido marido con el argumento de que &ldquo;si bien por ley no le correspond&iacute;an, por justicia, s&iacute;&rdquo;. Pero fue un hecho simb&oacute;lico. En el apartado &ldquo;hijo de&rdquo; del libro de familia ella aparece como &uacute;nica progenitora, lo que la convierte tambi&eacute;n en madre soltera a efectos legales y lo que demuestra, en su opini&oacute;n &ldquo;que los hijos adoptivos no tienen los mismos derechos que los biol&oacute;gicos por mucho que la ley diga que tienen que tenerlos&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Ni familia monoparental ni numerosa</h3><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de lo simb&oacute;lico o emocional de unos apellidos, la lucha de estas madres es concreta y tangible, y en el caso de Alicia y Marta tiene otra raz&oacute;n de ser: las dos ten&iacute;an ya un hijo con su marido antes de que &eacute;ste falleciera. Son, por lo tanto, madres viudas con respecto a sus primeros hijos y madres solteras de los segundos, un curioso <em>t&iacute;tulo </em>que genera una situaci&oacute;n de &ldquo;desigualdad&rdquo; y &ldquo;discriminaci&oacute;n&rdquo; tambi&eacute;n entre hermanos. Alicia lo explica: &ldquo;Mi hijo mayor tiene una pensi&oacute;n de orfandad y derecho a la herencia de su padre, pero mi hija no tiene nada porque legalmente no tiene padre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ante su situaci&oacute;n, ambas vieron cierto &ldquo;alivio&rdquo; en el carnet de familia numerosa, pues la ley equipara como tales a &ldquo;las constituidas por el padre o la madre con dos hijos cuando haya fallecido el otro progenitor&rdquo;. Sin embargo la Junta de Extremadura les deneg&oacute; este reconocimiento ampar&aacute;ndose en que, al no tener sus maridos la condici&oacute;n legal de progenitores de ambos hijos, la unidad familiar no cumpl&iacute;a los requisitos para ser considerada numerosa. Lo mismo consider&oacute; el Tribunal Superior de Justicia de Extremadura, que en julio de 2016 dict&oacute; sentencia firme denegando el recurso contencioso administrativo interpuesto por Marta Doncel, la &uacute;nica que ha elevado el caso hasta esta instancia.
    </p><p class="article-text">
        En este punto la historia se detiene y crecen el &ldquo;hartazgo&rdquo; y la &ldquo;decepci&oacute;n&rdquo; de Marta y Alicia, que creen que la administraci&oacute;n regional ha ido demasiado &ldquo;a deg&uuml;ello&rdquo; con ellas y no entienden el porqu&eacute;, especialmente teniendo en cuenta que, como tambi&eacute;n hiciera en su momento el Defensor del Menor, el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad lleg&oacute; a sugerir una interpretaci&oacute;n m&aacute;s flexible de la normativa.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n consta en un escrito dirigido a Marta y fechado en octubre de 2017, aunque estrictamente no pueda hablarse de &ldquo;progenitor fallecido&rdquo;, &ldquo;s&iacute; se dar&iacute;a el supuesto de hecho b&aacute;sico que la norma pretende proteger, que es el de la situaci&oacute;n familiar de necesidad en que se encuentra una persona viuda con dos hijos a cargo, y la atenci&oacute;n al inter&eacute;s superior de los menores afectados&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n en la Coordinadora de Asociaciones de Adopci&oacute;n y Acogimiento (CORA), donde afirman estar estudiando el caso por su complejidad, critican lo que consideran &ldquo;cerraz&oacute;n&rdquo; y &ldquo;corporativismo&rdquo; por parte de la administraci&oacute;n regional con respecto al reconocimiento de familia numerosa. En palabra de su presidente, Benedicto Garc&iacute;a, &ldquo;hay otras comunidades que est&aacute;n aplicando la ley sin esa literalidad y concediendo el carnet a este tipo de personas viudas con dos hijos independientemente de si los hijos tienen o no la filiaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la Consejer&iacute;a de Sanidad y Pol&iacute;ticas Sociales de la Junta de Extremadura asegura a este diario que aunque se ha intentado no se ha &ldquo;hallado ninguna posibilidad de resquicio legal&rdquo; para solucionar el caso, e insiste en que ignorar la sentencia firme del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura &ldquo;hubiese sido incurrir en delito&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Reinterpretar o cambiar la ley</h3><p class="article-text">
        Y en este vaiv&eacute;n de sentencias e interpretaciones, un argumento que parece ser clave: las cosas habr&iacute;an sido diferentes si los maridos de Marta, Alicia y Mar&iacute;a hubieran acudido a un notario para dejar constancia de su intenci&oacute;n de ser padres de esos hijos adoptivos, a&uacute;n de forma p&oacute;stuma. Efectivamente, el art&iacute;culo 176.4 del C&oacute;digo Civil abre la posibilidad de una adopci&oacute;n &ldquo;post mortem&rdquo;, pero solo en determinados supuestos y solo si el adoptante fallecido &ldquo;hubiese prestado ya ante el Juez su consentimiento o el mismo hubiera sido otorgado mediante documento p&uacute;blico o en testamento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sea como sea, todas coinciden en criticar que jam&aacute;s se les avis&oacute; de nada parecido durante sus procesos de adopci&oacute;n e insisten en que, con todo lo que suponen en cuanto a controles y evaluaciones, deber&iacute;an ser considerados en s&iacute; mismos una prueba de consentimiento. En esta misma l&iacute;nea se expresa el abogado catal&aacute;n I&ntilde;aki Arenaza, en cuyo gabinete se formaliz&oacute; un proceso de adopci&oacute;n &ldquo;post mortem&rdquo; con consentimiento al amparo del C&oacute;digo de Familia Catal&aacute;n, seg&uacute;n explica, m&aacute;s espec&iacute;fico que el Civil en este punto. En su opini&oacute;n, en cada uno de los extensos tr&aacute;mites que los adoptantes tienen que llevar a cabo &ldquo;van subsumidas la voluntad y la autorizaci&oacute;n de ambos&rdquo;. Y a&ntilde;ade: &ldquo;Si se ha conseguido a trav&eacute;s de la legislaci&oacute;n catalana, se podr&iacute;a hacer una interpretaci&oacute;n anal&oacute;gica a nivel de toda Espa&ntilde;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Florencio Quir&oacute;s cree que ser&iacute;a deseable un cambio legal que recoja y ampare la particularidad de estos casos o al menos, afirma, &ldquo;una interpretaci&oacute;n contempor&aacute;nea de la ley en pro de la familia y la igualdad de los hijos y en defensa de los derechos de los menores&rdquo;. Para Alicia, Marta y Mar&iacute;a, se trata de salir de un limbo en el que son al mismo tiempo muchas cosas y ninguna. Viudas, solteras, cabezas de familia numerosa o monoparental. Demasiados nombres para lo que para ellas es simplemente desamparo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Valmorisco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/perder-pareja-proceso-adopcion-desamparo_1_2793513.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 05 Mar 2018 20:16:10 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Perder a tu pareja en el proceso de adopción: el desamparo legal que viven varias madres (y sus hijos)]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Adopción]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[No todo son peligros para los menores en Internet: la red también sirve para combatir desigualdades]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/peligros-menores-internet-combatir-desigualdades_1_1101974.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3df0209a-498a-4bbc-a21b-1fcc049e6d76_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="No todo son peligros para los menores en Internet: la red también sirve para combatir desigualdades"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Salir del aislamiento, encontrar otros referentes, sufrir menos soledad o desarrollar el potencial propio son algunos de los beneficios del acceso a Internet</p><p class="subtitle">"Del tema trans yo no conocía nada y me daba miedo ir en persona a las asociaciones porque era aún menor de edad", dice Gabriel Díaz, que fundó un canal de Youtube hace cuatro años</p><p class="subtitle">Unicef cree que es necesario reconocer el impacto positivo de la tecnología sobre los derechos de la infancia, pero también trabajar en un nuevo marco normativo y en la prevención de sus riesgos</p></div><p class="article-text">
        Que Internet ha llegado para quedarse parece incuestionable en un pa&iacute;s en el que el 95% de menores de entre 10 y 15 a&ntilde;os es usuario habitual. A pesar de ello, seg&uacute;n datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica, hay todav&iacute;a 300.000 ni&ntilde;os y adolescentes que en los &uacute;ltimos tres meses no han usado un ordenador. Y 140.000 que no han tenido ning&uacute;n contacto con la red, unas cifras que muestran que la brecha digital en Espa&ntilde;a existe y que describen una realidad en cuyo centro se sit&uacute;an &ldquo;los mismos que sufren injusticias <em>offline</em>, los mismos que en su vida sufren discriminaci&oacute;n&rdquo; por motivos econ&oacute;micos, de origen, orientaci&oacute;n sexual o discapacidad, entre otros.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo explica Maite Pacheco, directora de Sensibilizaci&oacute;n y Pol&iacute;ticas de Infancia del Comit&eacute; Espa&ntilde;ol de Unicef, que ha publicado el informe <em>Los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de la brecha digital en Espa&ntilde;a</em>, seg&uacute;n el cual, los ni&ntilde;os de la comunidad gitana, los de origen migrante y lo que pertenecen al colectivo LGTBI son los m&aacute;s vulnerables a los peligros de la red pero tambi&eacute;n, en la otra cara de la moneda, son para los que Internet puede suponer una mayor oportunidad en cuanto a integraci&oacute;n y ejercicio de sus derechos.
    </p><p class="article-text">
        Gabriel D&iacute;az tiene 19 a&ntilde;os y es activista trans. Como &eacute;l mismo explica, Internet le ayud&oacute; a informarse en su camino personal: &ldquo;Del tema trans yo no conoc&iacute;a nada y me daba miedo ir en persona a las asociaciones porque era a&uacute;n menor de edad&rdquo;. Fue la red la que le permiti&oacute; acercarse a m&aacute;s gente que compart&iacute;a sus procesos &ldquo;de tr&aacute;nsito&rdquo; as&iacute; como a los colectivos LGTBI, y la que le llev&oacute; hace cuatro a&ntilde;os a fundar un canal de Youtube donde compartir su experiencia y ayudar a m&aacute;s gente a trav&eacute;s de su testimonio.
    </p><p class="article-text">
        No todo fue positivo y, de hecho, el acoso y las amenazas de algunos usuarios en Instagram le llevaron a tener que abrir un perfil privado e incluso a denunciar. En su opini&oacute;n, el anonimato hace de &ldquo;escudo&rdquo; en la red: &ldquo;Yo no he sufrido acoso cara a cara, pero por las redes s&iacute;&rdquo;. A pesar de todo, se queda con los comentarios positivos de much&iacute;simas personas que, como cuenta, le han transmitido que gracias a &eacute;l y a su ejemplo han avanzado en sus propios procesos. &ldquo;Por esa parte es por la que sigo siendo visible&rdquo;, asegura.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Gabriel evidencia otro de los puntos en los que el informe hace hincapi&eacute;, el poder de la red como potente herramienta contra la desigualdad y como impulsora de los derechos de la infancia y la adolescencia. Salir del aislamiento, encontrar otros referentes, sufrir menos soledad o desarrollar el potencial propio son algunos de los beneficios del acceso a Internet y que han contribuido a cambiar las vidas de los colectivos m&aacute;s vulnerables.
    </p><p class="article-text">
        Nora, estudiante marroqu&iacute; de 18 a&ntilde;os, afirma que siempre estar&aacute; agradecida &ldquo;a la existencia de Internet&rdquo; que, en su opini&oacute;n, tiene &ldquo;un papel muy importante en la vida de los inmigrantes&rdquo;, especialmente en lo que se refiere a la conexi&oacute;n con la familia o con el aprendizaje de un nuevo idioma.
    </p><p class="article-text">
        Pero incidir en lo positivo no implica obviar otras realidades. Por ejemplo, que el 52% de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de entre 9 y 16 a&ntilde;os ha visto im&aacute;genes sexuales <em>online</em> y <em>offline</em> y que el 32% de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de entre 11 y 16 a&ntilde;os ha recibido alg&uacute;n mensaje de tipo sexual en el &uacute;ltimo a&ntilde;o. Adem&aacute;s, seg&uacute;n datos recogidos en el estudio, al menos uno de cada cinco ni&ntilde;os y una de cada siete ni&ntilde;as est&aacute; implicada en casos de <em>ciberbulling</em>.
    </p><h3 class="article-text">Una oportunidad de socializaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        En el caso de la comunidad gitana, hay una cifra que llama la atenci&oacute;n: el 22% de los j&oacute;venes gitanos no tienen Internet en casa por motivos econ&oacute;micos, lo que, entre otros factores, convierte a esta comunidad a la que m&aacute;s dificultades tiene en el acceso y uso de las tecnolog&iacute;as. Ana Mar&iacute;a Segovia tiene 27 a&ntilde;os y es activista miembro de la Fundaci&oacute;n Secretariado Gitano. Como explica, para muchos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, Internet es muchas veces un &ldquo;lujo&rdquo;, y, aunque es frecuente que muchos tengan m&oacute;viles, la mayor&iacute;a no dispone siempre de tarifa de datos para conectarse, lo que les lleva a veces a quedarse fuera del proceso formativo o a perder oportunidades de socializar. Algo a lo que adem&aacute;s no contribuye el frecuente discurso de odio y &ldquo;antigitanismo&rdquo; al que esta comunidad tiene que hacer frente demasiadas veces en Internet.
    </p><p class="article-text">
        Como explica Ana Mar&iacute;a, el reto est&aacute; en hacer que los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de la comunidad gitana, pero tambi&eacute;n las familias, vean Internet y las redes sociales como &ldquo;un derecho y una oportunidad de aprendizaje y de socializaci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Unicef cree que es necesario reconocer el impacto positivo de la tecnolog&iacute;a sobre los derechos de la infancia, pero tambi&eacute;n trabajar en un nuevo marco normativo que regule Internet as&iacute; como en un mayor impulso de los protocolos y estrategias de prevenci&oacute;n y actuaci&oacute;n sobre peligros como el ciberacoso, el sexting, el acceso a los contenidos no adecuados o la falta de privacidad.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s hacer para potenciar ese impacto positivo de Internet? Educar y sensibilizar sobre los riesgos o promover la formaci&oacute;n de competencias digitales tanto de los ni&ntilde;os como del profesorado as&iacute; como de las familias. Para Unicef es b&aacute;sica la cooperaci&oacute;n de padres, madres, educadores, empresas, administraciones y, por supuesto, la propia infancia, especialmente la m&aacute;s vulnerable. Solo as&iacute; se podr&aacute;, como dice Ana Mar&iacute;a, &ldquo;dar la vuelta&rdquo; a la visi&oacute;n negativa frecuentemente asociada a la red e ir cambiando poco a poco las cifras y, con ellas, las realidades.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Valmorisco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/peligros-menores-internet-combatir-desigualdades_1_1101974.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Feb 2018 20:25:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No todo son peligros para los menores en Internet: la red también sirve para combatir desigualdades]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Internet,UNICEF,Menores,Infancia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Si los padres no castigamos, ¿qué hacemos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/padres-castigamos-hacemos_1_1161953.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9ec21c33-b144-47f1-ab45-c72b01592f78_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Bilbao prevé ser Ciudad Amiga de la Infancia de Unicef en 2018"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ante conductas "retadoras", como tirar o romper cosas, el psicólogo Alberto Soler recomienda transmitir cuáles son las consecuencias: "Lo que se tira se recoge y lo que se rompe se arregla o se repone"</p><p class="subtitle">Todos los expertos consultados afirman que nunca se debe ignorar o abandonar a un niño ante una pataleta ni hacerle sentir rechazado o castigarle</p></div><p class="article-text">
        Disciplina positiva, educaci&oacute;n respetuosa, crianza con apego... Desde diferentes corrientes educativas o de crianza crece el consenso en apostar por una educaci&oacute;n alejada de imposiciones, coacciones, chantajes, gritos o castigos. Van quedando atr&aacute;s el &ldquo;si no te lo cenas te lo desayunas&rdquo;, el &ldquo;porque lo digo yo&rdquo; y, por supuesto, la zapatilla voladora. Pero en un d&iacute;a a d&iacute;a marcado muchas veces por las prisas y el estr&eacute;s surgen las dudas. Sabemos lo que no deber&iacute;amos hacer, pero, &iquest;conocemos las alternativas frente al conflicto?
    </p><p class="article-text">
        Para el psicopedagogo y especialista en mediaci&oacute;n de conflictos C&eacute;sar de la Hoz, aunque no existe una gu&iacute;a ni una f&oacute;rmula universal para educar bien o mal, gestionar las crisis con ni&ntilde;os y adolescentes comienza por entender que &ldquo;la educaci&oacute;n es un proceso que empieza desde que el ni&ntilde;o tiene un d&iacute;a&rdquo;. Por eso cree que es b&aacute;sico &ldquo;anticiparse&rdquo; en la medida de lo posible y trabajar de manera temprana en la definici&oacute;n de normas, roles y rutinas dentro de cada familia. Se trata de acompa&ntilde;ar a los ni&ntilde;os en su aprendizaje para que entiendan lo que puede o no elegirse y sepan, en general, &ldquo;a qu&eacute; atenerse&rdquo; de manera que, de darse una situaci&oacute;n de crisis, esta pueda afrontarse sin recurrir al castigo.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de este ideal, de la Hoz cree que no hay que tener miedo a hablar de l&iacute;mites y, llegado el caso, de sanciones &ldquo;entendidas siempre como la consecuencia de un acto o comportamiento inadecuado&rdquo;. Lo importante es, recalca, que no se recurra nunca a ellas como primera opci&oacute;n ni con el &aacute;nimo de hacer sufrir sino &uacute;nicamente de manera puntual, razonada y muy definida y acotada en el tiempo para responder a una conducta o acci&oacute;n concreta que es importante cambiar, teniendo en cuenta siempre adem&aacute;s el perfil del ni&ntilde;o. &ldquo;Los ni&ntilde;os necesitan unos l&iacute;mites que tienen que ver con que vivimos en una sociedad en la que hay que tener en cuenta a los dem&aacute;s&rdquo;, afirma.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Alberto Soler, psic&oacute;logo autor del libro <em>Hijos y Padres Felices</em> y del videoblog <em>P&iacute;ldoras de psicolog&iacute;a</em>, se refiere a los premios y castigos como fen&oacute;menos que forman parte de la naturaleza y, desde ese punto de vista inevitables &ndash;una sonrisa como refuerzo positivo, un enfado ante una mala conducta&ndash;. Ahora bien, prefiere hablar de las consecuencias concretas agradables o desagradables que se derivan naturalmente de una acci&oacute;n &ndash;si no comes tendr&aacute;s hambre&ndash; o que un adulto propone desde la l&oacute;gica &ndash;si pintas la pared, tendr&aacute;s que ayudar a limpiarla&ndash;, no como castigo, sino como aprendizaje.
    </p><p class="article-text">
        Por ejemplo, ante conductas muchas veces tildadas de &ldquo;retadoras&rdquo; como tirar o romper cosas, lo m&aacute;s adecuado en su opini&oacute;n ser&iacute;a transmitir cu&aacute;les son las consecuencias insistiendo en mensajes como: &ldquo;Lo que se tira se recoge y lo que se rompe se arregla o se repone&rdquo;, siempre desde la naturalidad y teniendo en cuenta la edad y capacidad de comprensi&oacute;n del ni&ntilde;o. En todo caso, como aclara Soler, &ldquo;el objetivo no ser&aacute; nunca la revancha o que pague por lo que ha hecho, sino que aprenda progresivamente a asumir las consecuencias de sus actos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, aunque cree que los l&iacute;mites son necesarios en aspectos como la seguridad, la salud o el bienestar de los ni&ntilde;os y adolescentes, Tania Garc&iacute;a, directora de Edurespeta y autora de <em>Gu&iacute;a para madres y padres imperfectos que entienden que sus hijos tambi&eacute;n lo son</em>, cree que en demasiadas ocasiones estos se confunden con los castigos, o se utilizan las consecuencias como &ldquo;castigos encubiertos&rdquo;. Es tajante. Para ella una educaci&oacute;n respetuosa pasa por asumir que &ldquo;si no vamos por ah&iacute; imponiendo consecuencias a nuestras parejas, a nuestros amigos o hermanos por sus acciones, a nuestros hijos tampoco deber&iacute;amos impon&eacute;rselas&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Conexi&oacute;n y acompa&ntilde;amiento emocional</h3><p class="article-text">
        Aunque en materia de educaci&oacute;n cada receta tenga sus propios ingredientes, hay uno en el que tanto Garc&iacute;a como Soler y De la Hoz, ponen especial &eacute;nfasis: la necesidad de acompa&ntilde;ar emocionalmente a los ni&ntilde;os en las situaciones de crisis. Las rabietas son un buen ejemplo. Todos afirman que nunca se debe ignorar o abandonar a un ni&ntilde;o ante una pataleta ni hacerle sentir rechazado o castigarle. 
    </p><p class="article-text">
        Se tratar&iacute;a, m&aacute;s bien, de intentar estar presentes f&iacute;sica y emocionalmente en el proceso, ofrecerles cari&ntilde;o y consuelo en la medida que lo acepten para que lleguen a un estado m&aacute;s receptivo y calmado desde el que entender o poder abordar lo ocurrido.&nbsp;Intentar, como afirma Soler, &ldquo;que se sientan comprendidos y aceptados y, m&aacute;s all&aacute; o a pesar de su comportamiento concreto, transmitir el mensaje de que desaprobamos su conducta en este momento, pero les seguimos queriendo y aceptando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para Tania Garc&iacute;a &ldquo;cuando mejor acompa&ntilde;es emocionalmente, m&aacute;s amor profeses en ese momento y m&aacute;s paciencia tengas antes se les va a pasar&rdquo;, y critica que muchas veces ante las t&iacute;picas rabietas o pataletas de los ni&ntilde;os, &ldquo;los padres estamos m&aacute;s pendientes de lo que opinan los dem&aacute;s que de lo que necesita el ni&ntilde;o&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Con todo esto tiene mucho que ver la empat&iacute;a. Tambi&eacute;n con entender que los ni&ntilde;os tienen sus propias necesidades, preferencias y derechos, incluido el de negarse a algo o enfadarse y, m&aacute;s all&aacute; de eso, como afirma De la Hoz, asumir &ldquo;que muchas veces, aunque nos empe&ntilde;emos, no vamos a conseguir lo que pretendemos o que hay cosas que no van a cambiar por mucho que insistamos&rdquo;. Se trata, de alguna manera, de elegir las guerras que libramos como padres o educadores y no extralimitar, sobreproteger ni decir todo el rato a los ni&ntilde;os lo que tienen que hacer ni hacerlo por ellos.
    </p><p class="article-text">
        Para De la Hoz, &ldquo;estamos en una &eacute;poca de pautas y de modelos educativos y parece que siempre que el ni&ntilde;o hace algo hay que darle una respuesta positiva o negativa, pero estar todo el d&iacute;a encima del ni&ntilde;o no es bueno, y puede ser contraproducente porque, entre otras cosas, se acostumbrar&aacute; a que cada cosa que haga tenga que tener la respuesta de otra persona&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En un sentido similar, Soler se refiere a las malas contestaciones: &ldquo;En la mayor&iacute;a de casos es m&aacute;s &uacute;til la extinci&oacute;n que el castigo; ignorar estas respuestas -nunca al ni&ntilde;o- hace que tiendan a disminuir en intensidad. Cuando las castigamos y cuanta m&aacute;s importancia les damos, m&aacute;s cumplen el objetivo inicial, que suele ser llamar la atenci&oacute;n; el castigo, de hecho, puede incrementar esas respuestas actuando en realidad como recompensa&rdquo;. &nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Desde d&oacute;nde actuamos los mayores</h3><p class="article-text">
        M&aacute;s all&aacute; de las acciones concretas que llevemos a cabo como educadores, el tono y el lenguaje desde el que lo hacemos no son algo anecd&oacute;tico ni superfluo. Mantener la calma y el cari&ntilde;o incluso cuando estamos sancionando una conducta es fundamental. Se trata de mantener activos el respeto y la amabilidad en la medida de lo posible, de no perder la calma y entender, como dice Garc&iacute;a, &ldquo;que como mejor aprenden los ni&ntilde;os es con el ejemplo y que no podemos exigir algo que no somos capaces de hacer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, todos coinciden, por ejemplo, en que las conductas violentas no deben ser ignoradas y en la importancia de transmitir que la violencia nunca puede ser una respuesta v&aacute;lida; pero, para que el mensaje llegue, es fundamental no caer en actitudes violentas como apartar a nuestro hijo de un manotazo si pega a otro ni&ntilde;o o gritarle... En opini&oacute;n de Garc&iacute;a &ldquo;a veces se nos olvida ser amables con nuestros hijos&rdquo; y otras, que sus rabietas o sus respuestas no son algo personal sino &ldquo;el reflejo de una necesidad por resolver&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sea como sea, si no encontramos la respuesta, siempre podemos volver a la pregunta inicial. Es precisamente lo que muchas veces en las escuelas de padres se propone plantear a los m&aacute;s peque&ntilde;os ante una conducta inadecuada: &iquest;De cu&aacute;ntas otras formas crees que puedes hacerlo? Se trata de conseguir que sea el ni&ntilde;o el que, a trav&eacute;s de sus propios razonamiento y el acompa&ntilde;amiento y refuerzo de los padres o educadores, genere alternativas positivas que sustituyan a la conducta a evitar. &ldquo;El problema muchas veces es que nos centramos en una conducta concreta o en que el ni&ntilde;o haga lo que queremos y nos olvidamos de generar alternativas desde su punto de vista&rdquo;, que es lo que realmente ser&iacute;a efectivo y valioso a largo plazo, concluye De la Hoz.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Valmorisco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/padres-castigamos-hacemos_1_1161953.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 30 Jan 2018 20:21:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Si los padres no castigamos, ¿qué hacemos?]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Educación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hola, embarazada, te presento a tu cuerpo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/hola-presento-cuerpo_1_1161951.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f93fabe2-d5ed-4c63-b168-31f6f86818ef_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hola, embarazada, te presento a tu cuerpo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La mayoría de adultos se enfrentan al momento de concebir sin conocer a fondo el funcionamiento del sistema reproductivo, algo que, en el caso de las mujeres, tiene otra implicación: el desconocimiento sobre los procesos de su cuerpo</p><p class="subtitle">"Muchas mujeres empiezan a ser conscientes de sus ciclos hormonales cuando se quieren quedar embarazadas, y, luego, ya durante la gestación, de lo que tiene que ver con el suelo pélvico o los ejercicios de Kegel", señala la matrona Sara Cañamero</p><p class="subtitle">"Desconocer tu cuerpo permite que lo sigan cosificando, desconocer cómo funciona es el campo fértil para un millón de violencias: ginecológicas, obstétricas, legales, políticas, laborales...", dice Erika Irusta</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Yo hice todo lo que me dijo la matrona, pero reconozco que lo del masaje perineal me son&oacute; a ciencia ficci&oacute;n&rdquo;. &ldquo;De la ovulaci&oacute;n y c&oacute;mo iban mis ciclos no ten&iacute;a ni idea, la verdad&rdquo;. Hoy Laura y Blanca han acabado hablando de cuando se pusieron &ldquo;a buscar&rdquo; a sus respectivos hijos, que juegan ahora a sus pies armados con cubos y palas. &ldquo;Yo todav&iacute;a no s&eacute; c&oacute;mo lo hicimos&rdquo;, a&ntilde;ade Pedro, padre de uno de los dos peque&ntilde;os. Y con una carcajada pasan a otro tema.
    </p><p class="article-text">
        Son solo un par de chascarrillos, pero dejan entrever una realidad que poco tiene de broma. C&oacute;mo un gran n&uacute;mero de adultos se enfrenta, de manera consciente, al momento de concebir sin conocer a fondo el funcionamiento del sistema reproductivo, algo que, especialmente en el caso de las mujeres, tiene otra implicaci&oacute;n: el desconocimiento sobre el propio cuerpo, sobre los propios procesos.
    </p><p class="article-text">
        Lo hemos decidido. Vamos a por un beb&eacute;. R&aacute;pidamente se nos llena el m&oacute;vil de aplicaciones que prometen ayudarnos a conseguirlo y la cabeza de t&eacute;rminos: mucosidad cervical, temperatura basal, calostro, perin&eacute;, folicular... Un nuevo diccionario para la maternidad y muchas nuevas dudas. Para empezar, como se pregunta Blanca con asombro: &ldquo;&iquest;A m&iacute; todo esto se me hab&iacute;a olvidado o es que nunca me lo cont&oacute; nadie?&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A la consulta de Sara Ca&ntilde;amero, matrona, enfermera pedi&aacute;trica y directora del centro para la atenci&oacute;n de la mujer y la primera infancia <em>Maternatal</em>&nbsp;llegan cada d&iacute;a mujeres tanto en el momento anterior a la concepci&oacute;n como embarazadas o en el posparto m&aacute;s inmediato: &ldquo;Es verdad que muchas veces empiezan a ser conscientes de sus ciclos a nivel hormonal cuando se quieren quedar embarazadas, y, luego, ya durante la gestaci&oacute;n, de lo que tiene que ver con el suelo p&eacute;lvico o los ejercicios de Kegel&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Francisca Molero, presidenta de la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Sociedades de Sexolog&iacute;a, apunta un poco m&aacute;s lejos: &ldquo;Hay mujeres que llegan a la consulta y ni siquiera se han percatado de que a mitad del ciclo el flujo es diferente, m&aacute;s el&aacute;stico, y vienen pensando que a lo mejor tienen una infecci&oacute;n&rdquo;. El desconocimiento, a veces, sobrevive a la llegada de la maternidad. &ldquo;De hecho &ndash;afirma Ca&ntilde;amero- vemos hasta mujeres que ya han sido madres, que tienen relaciones con sus parejas y que vienen por ejemplo con problemas de incontinencia. Luego empiezas a indagar y resulta que muchas no saben localizar el cl&iacute;toris&rdquo;. &ldquo;Es un punto b&aacute;sico para la sexualidad y el placer femenino y lo estamos limitando a una sexualidad meramente reproductiva&rdquo;, critica.
    </p><h3 class="article-text">Cosas normales, cosas de mujeres</h3><p class="article-text">
        Precisamente de este punto parte la visi&oacute;n de Erika Irusta, &uacute;nica pedagoga menstrual de nuestro pa&iacute;s, creadora de las comunidades virtuales <em>El camino rub&iacute;&nbsp;</em>y <em>Soy1Soy4&nbsp;&nbsp;</em>y autora de <em>Diario de un cuerpo, </em>en el que aborda el ciclo menstrual. Para Irusta, a diferencia de lo que ocurre en el caso masculino, &ldquo;a la qu&iacute;mica y el funcionamiento del cuerpo femenino solo le prestamos atenci&oacute;n desde la cuesti&oacute;n reproductiva&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es desde ah&iacute;, afirma, desde donde las mujeres aprenden &ldquo;a leer y escribir&rdquo; el propio cuerpo. Y lo hacen desde el miedo y la precauci&oacute;n: &ldquo;T&uacute; no ves a un ni&ntilde;o al que ante su primera eyaculaci&oacute;n se le diga 'ay, mi amor, felicidades, ya puedes ser pap&aacute;', ten cuidado con las ni&ntilde;as...&rdquo;, ejemplifica.
    </p><p class="article-text">
        Para Molero la pubertad y la curiosidad asociada a esta etapa son un momento clave para abordar la explicaci&oacute;n y la comprensi&oacute;n del cuerpo femenino. Como Irusta, se refiere a la aparici&oacute;n de la menstruaci&oacute;n como algo autom&aacute;ticamente asociado con &ldquo;la posibilidad de quedarte embarazada, de tener relaciones sexuales, de hijos&rdquo;. Pero la explicaci&oacute;n se interrumpe ah&iacute;, &ldquo;por esa idea equivocada de que si das mucha informaci&oacute;n lo que haces es incitar, cuando una informaci&oacute;n objetiva te da elementos de seguridad y protecci&oacute;n, te permite saber c&oacute;mo funcionas&rdquo;, concluye la sex&oacute;loga.
    </p><p class="article-text">
        Cada una desde su &aacute;mbito, las especialistas consultadas comparten un diagn&oacute;stico similar sobre c&oacute;mo se ha dibujado una realidad que se ve reflejada no solo en la b&uacute;squeda de un embarazo o en la decisi&oacute;n misma de convertirse o no en madre, sino en muchos otros aspectos como la preparaci&oacute;n al parto &ndash;&iquest;qu&eacute; es eso de los ejercicios de Kegel?&ndash;, el adecuado funcionamiento de la lactancia y las posibles problem&aacute;ticas asociadas a ella o, por supuesto, una vida sexual saludable y satisfactoria.
    </p><p class="article-text">
        Todas coinciden en se&ntilde;alar, entre los puntos de origen, una herencia y un discurso cultural en los que los procesos fisiol&oacute;gicos femeninos como el ciclo menstrual o la menopausia se han cargado de negatividad y han asumido como compa&ntilde;eros naturales e inevitables el dolor, los inconvenientes o el malestar, normaliz&aacute;ndolos como &ldquo;cosas de mujeres&rdquo; y a veces incluso ocultando tras ellos lo que en realidad son patolog&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Ca&ntilde;amero advierte de que &ldquo;no tener controlada&rdquo; la zona genital femenina o desconocer qu&eacute; es &ldquo;normal y qu&eacute; no&rdquo; puede generar un alto grado de ansiedad y malestar emocional, pero tambi&eacute;n otras problem&aacute;ticas. Su mensaje es claro: es necesario ser conscientes de que los genitales femeninos &ldquo;est&aacute;n ah&iacute;&rdquo; y de que hace falta cuidarlos y revisarlos porque &ldquo;hay cosas que nos venden como normales y no lo son y que, cogidas a tiempo, se pueden rehabilitar y no llegar a m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Son, por ejemplo, los problemas relacionados con la debilidad del suelo p&eacute;lvico: incontinencia urinaria, fecal, de gases, prolapsos... Dolencias que, en muchas ocasiones, se cronifican y, como asegura Ca&ntilde;amero, &ldquo;afectan much&iacute;simo al d&iacute;a a d&iacute;a&rdquo;. Por su parte, Irusta recuerda que, aunque se trata de algo cada vez m&aacute;s visibilizado, todav&iacute;a &ldquo;hay una media de unos siete a&ntilde;os en diagnosticar una endometriosis a una mujer&rdquo;. Esto a pesar de que, seg&uacute;n los datos de la Asociaci&oacute;n Estatal de Afectados de Endometriosis (ADAEC), esta enfermedad afecta a 1 de cada 10 mujeres en edad f&eacute;rtil y es adem&aacute;s una de las causas principales de infertilidad femenina.
    </p><p class="article-text">
        Y si la maternidad desempolva o, directamente, descubre conceptos, hay otros que no acaban de desaparecer. Molero habla del &ldquo;ocultismo&rdquo; relacionado con una sexualidad que &ldquo;no solamente no ha sido bien conocida, sino que se ha reprimido durante mucho tiempo&rdquo; y que explicar&iacute;a, a su modo de ver, por qu&eacute; el funcionamiento fisiol&oacute;gico y anat&oacute;mico de la parte sexual, genital y hormonal es lo que m&aacute;s se desconoce frente a otras funciones del cuerpo. Ca&ntilde;amero tambi&eacute;n hace referencia a un tab&uacute; que resume en un ejemplo aplicable a muchas mujeres: &ldquo;Yo recuerdo que mi madre me dec&iacute;a no te toques. Pues si no me toco, mucho menos me voy a meter el dedo para ver c&oacute;mo es mi cuello del &uacute;tero&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Sin tiempo para conocernos</h3><p class="article-text">
        Tab&uacute;, ocultismo. Y, de la mano, una distorsi&oacute;n entre la cantidad de informaci&oacute;n disponible y el conocimiento real. Para Molero, tiene que ver con un rapid&iacute;simo ritmo de vida en el que &ldquo;consumimos gran cantidad de informaci&oacute;n pero no la asimilamos&rdquo;, algo que nos &ldquo;desvincula&rdquo; de la experiencia y la observaci&oacute;n del propio cuerpo y hace adem&aacute;s que releguemos la salud &uacute;nicamente al campo profesional sanitario. &ldquo;Nos hemos negado el espacio y el tiempo para conocernos a nivel mental y f&iacute;sico&rdquo;, asegura, lo que, traducido a lo pr&aacute;ctico supone: &ldquo;No pararte a identificar si est&aacute;s ovulando o a darte cuenta de c&oacute;mo son tus genitales o c&oacute;mo reacciona tu cuerpo ante diferentes est&iacute;mulos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Venimos de una educaci&oacute;n muy higienista que est&aacute; claro que no funciona&rdquo;, prosigue la&nbsp;presidenta de la Federaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Sociedades de Sexolog&iacute;a . Prueba de ello es, afirma, que &ldquo;a pesar de conocer la manera de prevenirlas, hay un repunte de las enfermedades de transmisi&oacute;n sexual en todas las edades y siguen sin bajar el n&uacute;mero de embarazos no deseados&rdquo;. Por todo ello, propone crear &ldquo;espacios serios de reflexi&oacute;n, autocr&iacute;tica y evaluaci&oacute;n&rdquo; que permitan abordar la sexualidad de otra manera, &ldquo;desde el primer momento, desde casa&rdquo;, pero tambi&eacute;n desde los profesionales, la educaci&oacute;n y la pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Desde una perspectiva muy ligada al activismo, la apuesta de Irusta es &ldquo;que cada una podamos llegar a tener conocimiento sobre c&oacute;mo funcionamos y generar colectivamente conocimiento que nos diga, que nos nombre, que nos estudie&rdquo;. Todo ello, partiendo &ldquo;del ejemplo y del compromiso social&rdquo; e implicando, entre otros, a un sistema sanitario que investigue sobre los dolores de las mujeres, &ldquo;que se ocupe, que se encargue, que no tarde a&ntilde;os en diagnosticar realidades que son muy crueles&rdquo;, reclama. Irusta va m&aacute;s all&aacute;: &ldquo;Desconocer tu cuerpo permite que lo sigan cosificando, desconocer c&oacute;mo funciona es el campo totalmente f&eacute;rtil para un mill&oacute;n de violencias concatenadas: ginecol&oacute;gicas, obst&eacute;tricas, legales, pol&iacute;ticas, laborales...&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Ca&ntilde;amero cree que para normalizar la sexualidad femenina tanto como la masculina es necesario hablar de ambas, &ldquo;l&oacute;gicamente adecuando el contenido y el lenguaje a cada edad&rdquo;, pero siempre desde la educaci&oacute;n temprana: &ldquo;Igual que el odont&oacute;logo va a la escuela a hablar de salud bucal, tendr&iacute;a que ir un profesional y hablar a los ni&ntilde;os de los cuidados que hay que tener&rdquo;, propone. Tambi&eacute;n desde los h&aacute;bitos, acabando por ejemplo con costumbres tan ligadas a las ni&ntilde;as y poco saludables como &ldquo;cerrar las piernas&rdquo; o &ldquo;aguantarse el pis&rdquo; o con &ldquo;los nombres tontos que le damos a la vagina&rdquo;. Algo que, como una conversaci&oacute;n cualquiera en un parque, quiz&aacute; sea mucho menos anecd&oacute;tico de lo que parece.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Valmorisco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/hola-presento-cuerpo_1_1161951.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jan 2018 20:00:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hola, embarazada, te presento a tu cuerpo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Embarazo,Salud,Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Ocho frases que les decimos a niños y niñas y no deberíamos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/frases-decimos-ninos-deberiamos_1_2999498.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a144f2ed-5fab-408d-a3e3-2bf47fb8597f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ocho frases que les decimos a niños y niñas y no deberíamos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"No llores que te pones fea", "Mira cómo Fulanito sí se sabe atar los cordones", "Dale un besito anda", "Si te comes todo hay postre" son algunas frases frecuentes pero no inofensivas</p><p class="subtitle">Las comparaciones, asegura Ana Roa, "afectan muchísimo a la autoestima" y pueden fomentar la envidia, "un sentimiento muy perjudicial"</p><p class="subtitle">Es importante que los niños aprendan "que no pasa nada por decir que no educadamente, pues, de hecho, van a tener que hacerlo muchas veces en su vida, también en las relaciones íntimas"</p></div><p class="article-text">
        A veces los adultos decimos cosas a ni&ntilde;as y ni&ntilde;os que no son tan inofensivas como parecen. Preguntamos por algunas de ellas a las psic&oacute;logas y creadoras del espacio virtual 'Mientras Creces', Cristina Casta&ntilde;o y Nuria Espinosa, y a la pedagoga y 'coach' educativa Ana Roa. Todas ellas saben lo f&aacute;cil que es tropezar con alguna de estas piedras en forma de frase y por eso recomiendan que, al menos, seamos conscientes de ellas. Y, una vez dichas &ndash;tambi&eacute;n saben que no somos perfectos&ndash;, no caer en la culpabilidad, pero s&iacute; ser capaces de pedir disculpas y explicar a los m&aacute;s peque&ntilde;os que los padres tambi&eacute;n se equivocan.
    </p><p class="article-text">
        <strong>1. &ldquo;Llorar es de ni&ntilde;as, no llores que te pones fea&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las expresiones que establecen diferencias por razones de g&eacute;nero solo consiguen dejar en un segundo plano las emociones. As&iacute; lo explica Cristina Casta&ntilde;o: &ldquo;Con estas frases no permitimos a los ni&ntilde;os tener emociones como la tristeza,&nbsp;la rabia o el miedo, que suelen estar detr&aacute;s del llanto&rdquo;. Y va m&aacute;s all&aacute;: &ldquo;Asociamos que si un ni&ntilde;o llora pierde fortaleza, virilidad, lo que fomenta en el futuro hombres que no reconocen lo que sienten, no pueden ponerle nombre ni expresarlo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Asociar el llanto a una menor belleza o a feminidad, primar la apariencia sobre las emociones se traduce en que &ldquo;tambi&eacute;n las mujeres relegamos las emociones a la esfera de lo privado. Tenemos que ser princesas, comedidas, dar lo que se espera de nosotras&rdquo;, analiza Casta&ntilde;o. Para Ana Roa este tipo de frases tambi&eacute;n est&aacute;n &ldquo;fuera de lugar&rdquo;, especialmente, cuando, como apunta &ldquo;socialmente lo que se est&aacute; trabajando es la igualdad&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>2 . &ldquo;Princesa, qu&eacute; bonita y guapa&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aunque ve l&oacute;gico que a veces &ldquo;se nos escapen este tipo de cosas&rdquo;, Ana Roa cree que hay que ser cuidadosos y que &ldquo;los elogios deben hacerse a la totalidad de la persona y a las acciones m&aacute;s que al f&iacute;sico&rdquo;. Para Cristina Casta&ntilde;o, el problema no radica tanto en elogiar a las ni&ntilde;as por su aspecto f&iacute;sico, sino en hacerlo de forma diferenciada con respecto a los ni&ntilde;os. Es importante, en su opini&oacute;n, destacar otro tipo de cualidades como la forma de ser o de actuar, que son las que &ldquo;m&aacute;s aportan a la persona y las que ayudan a los ni&ntilde;os a construir su propia imagen personal&rdquo;, afirma. Para ella adem&aacute;s este tipo de expresiones contribuyen a &ldquo;encasillar&rdquo; a las ni&ntilde;as en ciertos comportamientos frente a otros &ldquo;cl&aacute;sicamente asociados a los hombres&rdquo;, lo que puede condicionar en un futuro elecciones como los deportes o incluso la profesi&oacute;n. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>3. &ldquo;Mira c&oacute;mo Fulanito s&iacute; se sabe atar los cordones&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las comparaciones, asegura Ana Roa, &ldquo;afectan much&iacute;simo a la autoestima&rdquo; y pueden fomentar la envidia, &ldquo;un sentimiento muy perjudicial, con el que los ni&ntilde;os sufren mucho y que es adem&aacute;s muy complicado de reconducir como adultos&rdquo;. Cristina Casta&ntilde;o recuerda que &ldquo;cada ni&ntilde;o es &uacute;nico y diferente y tiene unos ritmos, un nivel de maduraci&oacute;n, una personalidad y unas circunstancias&rdquo;, por lo que, en su opini&oacute;n, &ldquo;m&aacute;s que en comparar deber&iacute;amos preocuparnos por comprender realmente a cada ni&ntilde;o, permitiendo que sea &eacute;l mismo, entendiendo lo que siente y ayud&aacute;ndole a comprenderlo y poder expresarlo&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>4. &ldquo;Dale un besito a Pepito, anda, dale un besito&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Todos queremos que los ni&ntilde;os sean educados, pero deben ser ellos quienes escojan el saludo y si dar o no un beso, pues, como en el caso de los adultos, se trata de un acto voluntario. As&iacute; lo explica Nuria Espinosa: &ldquo;A ti hay gente que te apetece besar, pero a otros no y le das la mano&rdquo;. &ldquo;En lugar de forzar a dar un beso es adecuado preguntar a los ni&ntilde;os si quieren hacerlo&rdquo;, sugiere. Se trata, como tambi&eacute;n afirma Ana Roa, de aceptar que hay otras alternativas educadas como chocar las cinco, lanzar un beso, saludar con la mano, y no enjuiciar al ni&ntilde;o por no ser &ldquo;cari&ntilde;oso&rdquo;, respetar su desarrollo, su forma de ser o su apetencia en un momento determinado y &ldquo;no insistir ni forzar, pues al final lo que podemos conseguir es rechazo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Espinosa a&ntilde;ade otra idea: es importante que los ni&ntilde;os aprendan &ldquo;que no pasa nada por decir que no educadamente, pues, de hecho, van a tener que hacerlo muchas veces en su vida, tambi&eacute;n en las relaciones &iacute;ntimas&rdquo;. Desde su punto de vista, obligar a los ni&ntilde;os a tener contacto f&iacute;sico o intimidad con extra&ntilde;os puede conllevar, en un extremo, &ldquo;ciertas conductas de permisividad con los adultos que impidan detectar si uno de ellos est&aacute; sobrepasando los l&iacute;mites&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>5. &ldquo;&iquest;Y a ti qui&eacute;n te gusta? &iquest;Tienes novio?&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Desconocidos y familiares insisten desde la broma en hacer preguntas que los ni&ntilde;os no solo no est&aacute;n preparados para contestar sino que les pueden llegar a molestar. Para las terapeutas consultadas, no se trata de negarle a los ni&ntilde;os la realidad del mundo de relaciones en que viven, ni de convertirlas en un tema tab&uacute;, sino, como dice Espinosa, de &ldquo;no introducirles demasiado pronto en algo que es posible que a&uacute;n no se hayan planteado y que quiz&aacute; no tengan capacidad de contestar&rdquo;. En opini&oacute;n de Ana Roa es clave respetar el ritmo de maduraci&oacute;n de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as y entender que a medida que crecen, no suelen gustarles este tipo de preguntas y, por tanto, &ldquo;no son convenientes&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>6. &ldquo;Que te caes, que te vas a hacer da&ntilde;o, cuidado&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        A trav&eacute;s de la crianza transmitimos muchos patrones, por lo que es importante que seamos conscientes y sepamos si actuamos, afirma Espinosa, &ldquo;por nuestros propios miedos o por el bien de nuestros hijos&rdquo;. &ldquo;Si los padres ven el mundo como algo peligroso y as&iacute; lo transmiten continuamente a los hijos, ellos lo ver&aacute;n igual, y esto limitar&aacute; su aprendizaje y la adquisici&oacute;n de experiencias&rdquo;, contin&uacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Para Roa, esto tiene mucho que ver con la sobreprotecci&oacute;n. &ldquo;Los ni&ntilde;os maman las inseguridades y la ansiedad de los adultos&rdquo;, asegura, y, dado que aprenden por imitaci&oacute;n, pueden acabar adoptando patrones y siendo, de hecho, como los padres les hemos transmitido. Roa cree que m&aacute;s importante que las palabras es el tono: &ldquo;La carga emocional que transmite es muy fuerte y les asusta; les est&aacute;s transmitiendo tu propio susto, una ansiedad muy elevada&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        No se trata, aclaran ambas, de dejar que los ni&ntilde;os se pongan en peligro o de hacer las cosas por ellos, sino de ayudarles, como dice Espinosa, a &ldquo;tomar decisiones adaptadas a su edad, acompa&ntilde;arles, alentarles y estar ah&iacute; sin dar por hecho que los resultados no ser&aacute;n buenos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>7. &ldquo;Si te comes todo hay postre&rdquo;, &ldquo;Si te portas mal no vienen Los Reyes&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        La estrategia del premio y el castigo est&aacute; desfasada y ya no es efectiva. As&iacute; lo cree Ana Roa, que aboga por la disciplina positiva, ser capaces de utilizar un mensaje positivo pero firme frente a la mera negativa. Y es que el chantaje, aunque puede ser efectivo a corto plazo, no lo es si miramos un poco m&aacute;s all&aacute;. Para Espinosa lo importante es &ldquo;conseguir ni&ntilde;os que sepan pensar, que act&uacute;en conforme a unas normas sociales y morales y no que acaten las normas por miedo&rdquo;. Ser&aacute;n entonces, afirma, &ldquo;adultos sanos capaces de tomar las riendas de su vida de una forma adecuada&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Como alternativa al premio o al castigo, ambas proponen trabajar sobre comportamientos concretos, ense&ntilde;arles que algunos son &ldquo;recompensantes&rdquo; en s&iacute; mismos, tratar, en definitiva, de lograr un acuerdo en el que el ni&ntilde;o sea capaz de colaborar e implicarse. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>8. &ldquo;Eres mala, qu&eacute; torpe eres&rdquo;</strong>
    </p><p class="article-text">
        Las frases calificativas del ser afectan directamente a la autoestima. As&iacute; lo afirma Ana Roa, que insiste en una m&aacute;xima: &ldquo;Califica la acci&oacute;n pero no califiques al ni&ntilde;o o ni&ntilde;a&rdquo;. En este sentido, propone frases como &ldquo;esto puedes hacerlo mejor&rdquo;, frente a &ldquo;eres muy torpe&rdquo; o &ldquo;esto no se ha hecho bien, te has comportado un poco mal&rdquo;, frente a &ldquo;eres malo&rdquo;. &ldquo;Cuando un ni&ntilde;o est&aacute; asumiendo y est&aacute; registrando cerebralmente que es malo, ese mensaje hay que desmontarlo porque es da&ntilde;ino y, a medida que crece, puede desembocar en actos de maldad porque est&aacute; identificado con ese patr&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nuria Espinosa tambi&eacute;n est&aacute; de acuerdo en que no hay que etiquetar y hay que huir de expresiones generales como &ldquo;p&oacute;rtate&nbsp;bien&rdquo; o &ldquo;no te portes mal&rdquo;. Y recuerda adem&aacute;s que, aunque a veces simplemente tiene que ver con el nivel madurativo, en otras ocasiones, &ldquo;con el comportamiento el ni&ntilde;o nos est&aacute; mostrando que algo no va bien&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Valmorisco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/frases-decimos-ninos-deberiamos_1_2999498.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 16 Dec 2017 18:43:25 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ocho frases que les decimos a niños y niñas y no deberíamos]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Niñez,Psicología]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las familias monomarentales piden una ley para "dejar de ser invisibles"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/familias-monoparentales_1_3044867.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/4aa7fa5c-2c79-4245-bb73-6b1d8b703bd3_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las familias monomarentales piden una ley para &quot;dejar de ser invisibles&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las asociaciones reivindican un trato que las asimile a las familias numerosas: más protección social y beneficios fiscales</p><p class="subtitle">Estas familias están mayoritariamente encabezados por mujeres: representan el 11% de todos los hogares españoles y la mitad viven en riesgo de pobreza</p><p class="subtitle">"Si se nos atiende con medidas adecuadas no tendríamos que estar en situación de pobreza porque por ser de un tipo de familia o de otro no se tiene por qué estar en esa casilla", dice la presidenta de la Federación de Asociaciones de Madres Solteras</p></div><p class="article-text">
        Son las que m&aacute;s crecen en Espa&ntilde;a y el 50,1% vive en riesgo de pobreza, sin embargo, las familias monoparentales no tienen una ley propia que las regule y las reconozca. &ldquo;Hay que visibilizar a las familias monoparentales e insistir en la necesidad de una ley que defina en toda su diversidad la monoparentalidad y a la monomarentalidad&rdquo;, dice la presidenta de la Federaci&oacute;n de Asociaciones de Madres Solteras (FAMS), Carmen Flores. Las organizaciones tienen como referencia  a las familias numerosas, que s&iacute; tienen, aseguran, &ldquo;una ley de protecci&oacute;n exclusiva aunque son muchas menos en n&uacute;mero&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El &uacute;ltimo 'Informe Monomarentalidad y Empleo' de la Fundaci&oacute;n Adecco se&ntilde;ala que por primera vez los hogares monoparentales espa&ntilde;oles rozan los 2 millones: 1.964.900, un 11% de los hogares espa&ntilde;oles y un 3,6% m&aacute;s que el a&ntilde;o pasado. Las cifras hablan tambi&eacute;n de una tendencia en femenino: el 81% de este tipo de hogares est&aacute; encabezado por una mujer, de ah&iacute; la insistencia de las asociaciones en la utilizaci&oacute;n de un lenguaje inclusivo que haga referencia al t&eacute;rmino de familia &ldquo;monomarental&rdquo; en la ley que reclaman. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No significa que excluyamos las situaciones de hombres con hijos a su cargo, pero reconocemos que las mujeres est&aacute;n en desventaja por ser mujeres, por tener peores empleos, con menores salarios y menores oportunidades de promoci&oacute;n laboral y m&aacute;s dificultades a la hora de conciliar&rdquo;, dicen Carmen Flores.
    </p><p class="article-text">
        Para tratar de revertir esta situaci&oacute;n, proponen implementar medidas de &ldquo;acci&oacute;n positiva&rdquo;, entre ellas: la creaci&oacute;n de servicios p&uacute;blicos de educaci&oacute;n y conciliaci&oacute;n o asegurar protecci&oacute;n social en casos concretos como jubilaciones o permisos de maternidad, as&iacute; como establecer categor&iacute;as para el acceso a los diferentes recursos que no est&eacute;n vinculadas al nivel de ingresos, sino al n&uacute;mero de hijos o hijas. Y otra medida clave: acabar con la &ldquo;discriminaci&oacute;n fiscal&rdquo; que supone que, &ldquo;a d&iacute;a de hoy las familias biparentales se desgraven 3.400 euros al a&ntilde;o frente a los 2.150 que puede desgravarse una familia monoparental&rdquo;. Para reclamar una ley propia, este jueves tuvieron lugar en Madrid las Jornadas de Familias Monomarentales, organizadas por la Federaci&oacute;n de Asociaciones de Madres Solteras.
    </p><p class="article-text">
        Se trata, adem&aacute;s, de eliminar las actuales diferencias en la regulaci&oacute;n y recursos espec&iacute;ficos de las diferentes comunidades aut&oacute;nomas. La presidenta de la asociaci&oacute;n de Mujeres Juristas Themis, Amalia Fern&aacute;ndez Doyague, destaca la importancia de una legislaci&oacute;n unitaria y estatal en este aspecto. En su opini&oacute;n: &ldquo;Es un peligro que la regulaci&oacute;n de temas tan espec&iacute;ficos y que afectan a los derechos fundamentales se deje en manos de las comunidades&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Visibilizaci&oacute;n pero no estigmatizaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        La mitad de las familias monoparentales vive en riesgo de exclusi&oacute;n social, seg&uacute;n el VI informe el Estado de la Pobreza EAPN. Adem&aacute;s, seg&uacute;n Save the Children, el desempleo es el principal responsable de esta situaci&oacute;n: el 51% de las mujeres al frente de una familia monoparental trabaja en la econom&iacute;a sumergida o est&aacute; desempleada. Una situaci&oacute;n que adem&aacute;s tiende a cronificarse: el 69% es desempleada de larga duraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Para Ana Garc&iacute;a L&oacute;pez, fundadora de la asociaci&oacute;n SOLAS, de Andaluc&iacute;a, madre de dos hijos y separada, el acceso al empleo y la desigualdad de oportunidades son precisamente una de las mayores dificultades con las que acuden las mujeres a su asociaci&oacute;n. Como explica: &ldquo;Suelen ser mujeres que han dedicado su vida al cuidado de sus hijos, han dejado de lado su promoci&oacute;n y formaci&oacute;n laboral y se encuentran con muchas dificultades por falta de experiencia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de ello, como otras compa&ntilde;eras, coincide en la necesidad de que se deje de asimilar monoparentalidad a la pobreza o exclusi&oacute;n. En esta misma l&iacute;nea, Mar&iacute;a Garc&iacute;a, presidenta de la Fundaci&oacute;n de Familias Monoparentales Isadora Duncan, habla de la &ldquo;estigmatizaci&oacute;n&rdquo;, y reivindica el papel del movimiento colectivo para intentar cambiar esta imagen nada beneficiosa en su opini&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, Carmen Flores, asegura: &ldquo;Las familias monoparentales siempre aparecemos en los planes de exclusi&oacute;n, relacionadas con la pobreza. Pero entendemos que si se atiende con medidas adecuadas a la monoparentalidad no tendr&iacute;amos que estar en situaci&oacute;n de pobreza porque por ser de un tipo de familia o de otro no se tiene por qu&eacute; estar en una casilla de pobre&rdquo;. Y contin&uacute;a: &ldquo;Esto no nos ayuda a sentirnos como familias con un lugar en la sociedad; un lugar digno con un reconocimiento como el que tienen otras familias&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Valmorisco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/familias-monoparentales_1_3044867.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 23 Nov 2017 20:01:55 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las familias monomarentales piden una ley para "dejar de ser invisibles"]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Familias monoparentales,Exclusión social]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Menos adopciones internacionales y más tiempo de espera: las historias detrás de las cifras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/adopcion_1_3071750.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/64ec8038-53b3-4588-a8fe-7743c3f1b062_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Menos adopciones internacionales y más tiempo de espera: las historias detrás de las cifras"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Aunque se vive con mucha ilusión al principio, la batería se va desgastando. Yo me he fundido en el camino", dice Noelia, que junto a su pareja José lleva cuatro años esperando la adopción</p><p class="subtitle">En 2015, último año del que recogen datos, se formalizaron 799 adopciones internacionales frente a las 2.573 de 2011</p><p class="subtitle">La adopción nacional en los países de origen, los problemas burocráticos, la falta de convenios con más países o el perfil de los niños que buscan familia están detrás de esta caída de las cifras</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Siempre pens&eacute; que hab&iacute;a muchos ni&ntilde;os en orfanatos como para seguir trayendo ni&ntilde;os al mundo&rdquo;. Y as&iacute;, hace trece a&ntilde;os, comenz&oacute; la experiencia adoptiva de Gema. Cuenta esta madrile&ntilde;a de 43 a&ntilde;os que cuando decidi&oacute; poner en marcha su primera adopci&oacute;n no ten&iacute;a pareja, trabajaba como maestra de educaci&oacute;n especial y estudiaba Psicolog&iacute;a. No ten&iacute;a prisa, as&iacute; que encar&oacute; el proceso siguiendo cada paso al &ldquo;tran tran&rdquo;. Entonces Etiop&iacute;a acaba de abrir la adopci&oacute;n internacional, y no pasaron m&aacute;s de dos a&ntilde;os hasta que pudo recoger a Belu. Ella ten&iacute;a 30 a&ntilde;os, su peque&ntilde;o, nueve meses.
    </p><p class="article-text">
        Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, en 2009 y ya casada con Santi, inici&oacute; los tr&aacute;mites de la adopci&oacute;n de Amara, cuyo nombre, cuenta Gema orgullosa, significa Para&iacute;so. Pero en esta ocasi&oacute;n el proceso fue &ldquo;muy duro, muy dif&iacute;cil y muy diferente. Etiop&iacute;a ya estaba colapsada y el gobierno empez&oacute; a poner cada vez m&aacute;s pegas para las adopciones&rdquo;, explica, as&iacute; que lo que se preve&iacute;a como un proceso de &ldquo;unos dos a&ntilde;os&rdquo; se alarg&oacute; cinco. Lo peor de su experiencia fue, como relata, que desde que obtuvieron la asignaci&oacute;n de la ni&ntilde;a hasta que pudieron viajar a por ella pasaron ocho meses. &ldquo;Ten&iacute;a un mes y la conocimos con nueve&rdquo;, recalca con pena.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo, nunca llegaron a desanimarse del todo y Gema afirma rotunda que adoptar a sus hijos es lo mejor que ha hecho nunca: &ldquo;Esto es como los partos, cuando ves al ni&ntilde;o se te pasa todo&rdquo;. Afrontar la espera implica, en su opini&oacute;n, &ldquo;ir ajustando las expectativas y ser un poco flexible de mente. Aunque es frustrante, tu pensamiento y tu sentimiento tienen que ir acomod&aacute;ndose constantemente a lo que va pasando&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El caso de Gema y su familia es solo una de las historias que componen el complejo mosaico de la adopci&oacute;n internacional, pero ejemplifica c&oacute;mo ha ido evolucionando hasta llegar a la realidad actual: con tiempos de espera mucho m&aacute;s dilatados y muchas menos adopciones. Seg&uacute;n el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, en 2011 se formalizaron en Espa&ntilde;a 2.573 adopciones internacionales. En 2015, &uacute;ltimo a&ntilde;o del que recogen datos, 799. Conforme a un estudio de la Universidad de Newcastle, en la d&eacute;cada de 2004 a 2014, las adopciones internacionales bajaron un 85%. 
    </p><p class="article-text">
        La cifra es parecida en el caso de las adopciones nacionales: en 2015 se formalizaron 608 procesos. Hay tambi&eacute;n una similitud en lo que se refiere a tiempo de espera, de cinco a ocho a&ntilde;os para ambas. 
    </p><p class="article-text">
        Noelia y Jos&eacute; tambi&eacute;n ponen nombre a las cifras. Tras la experiencia de acogida de una ni&ntilde;a saharaui, se embarcaron en la adopci&oacute;n hace cuatro a&ntilde;os, cuando ella ten&iacute;a 37 y &eacute;l 40. Eligieron Rep&uacute;blica Dominicana y, aunque seg&uacute;n los c&aacute;lculos iniciales, ya habr&iacute;an conocido a su hijo o hija, los tr&aacute;mites se han retrasado. Ahora cuentan con que el proceso se va a alargar al menos hasta 2019; &ldquo;unos seis a&ntilde;os y medio o as&iacute;&rdquo; desde que lo iniciaran.
    </p><p class="article-text">
        Para el representante de la Coordinadora de Asociaciones de Adopci&oacute;n y Acogimiento (CORA), Benedicto Garc&iacute;a, la instant&aacute;nea de la adopci&oacute;n internacional es muy similar en el resto de Europa y &ldquo;viene para quedarse&rdquo;. Para explicarla, no puede obviarse, en su opini&oacute;n el &ldquo;boom&rdquo; que en los noventa situ&oacute; r&aacute;pidamente a Espa&ntilde;a en segundo lugar en adopciones internacionales tras Estados Unidos, y en el primero en relaci&oacute;n a poblaci&oacute;n y adoptados. Los tiempos para adoptar en China, recuerda, &ldquo;llegaron entonces a ser de ocho meses&rdquo;. Nada que ver con la realidad actual, constituida por muchos otros factores como el fomento de la adopci&oacute;n nacional en los pa&iacute;ses de origen, el aumento de la edad con que se llega a la adopci&oacute;n o el cambio del perfil de los ni&ntilde;os susceptibles de ser adoptados: mayores de seis a&ntilde;os y con necesidades especiales, en su mayor&iacute;a, detalla Garc&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Carmen Pazos, de la asociaci&oacute;n Mundi Adopta, alude adem&aacute;s para explicar las actuales cifras a que algunos pa&iacute;ses no fomentan este tipo de adopci&oacute;n porque &ldquo;no da buena imagen&rdquo;, o a la falta de medios t&eacute;cnicos de algunos de ellos para aplicar el Convenio de la Haya, normativa europea que, aunque pretende ofrecer m&aacute;s garant&iacute;as, muchas veces desemboca en una par&aacute;lisis burocr&aacute;tica. Pazos se refiere adem&aacute;s a factores &ldquo;imposibles de prever&rdquo;, como los cambios en la situaci&oacute;n pol&iacute;tica o legislativa de los pa&iacute;ses de origen.
    </p><h3 class="article-text">Ilusiones desgastadas</h3><p class="article-text">
        Que en el camino de la adopci&oacute;n puede haber muchos altibajos es algo que tienen claro Noelia y Jos&eacute;. Como afirma Jos&eacute;: &ldquo;Te vas ilusionando y no te lo planteas, pero sabes que puede pasar cualquier cosa&rdquo;. An&iacute;micamente, ellos ya han pasado por varias fases y admiten que &ldquo;ahora mismo, va ganando la negatividad&rdquo; y que la opci&oacute;n de abandonar est&aacute; sobre la mesa. &ldquo;Si Jos&eacute; quisiera yo abandonar&iacute;a la adopci&oacute;n y pasar&iacute;a a la acogida&rdquo;, asegura Noelia. &ldquo;Es un proceso muy costoso y muy dif&iacute;cil que solo se puede llevar con mucha ilusi&oacute;n. Nosotros hemos hecho muchas cosas por esa ilusi&oacute;n, pero aunque todo el mundo te dice que sigas con tu vida, en el fondo no lo haces y paralizas muchas cosas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En la misma l&iacute;nea, Jos&eacute; se refiere al &ldquo;kil&oacute;metro cero&rdquo; como a &ldquo;ese momento en el que por fin est&aacute;is los tres en casa&rdquo; y que llegar&iacute;a, en sus propias palabras, &ldquo;despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os y de mucho desgaste, cuando ya est&aacute;s agotado&rdquo;. &ldquo;Si llegamos al final y viene el ni&ntilde;o o la ni&ntilde;a, yo voy a tener casi 47 a&ntilde;os&rdquo;, apunta. Noelia, por su parte, reflexiona: &ldquo;Siempre pienso que una mujer cuando se queda embarazada de forma natural no se plantea tantas cosas como yo en todo este tiempo. Y, poco a poco, aunque se vive con mucha ilusi&oacute;n al principio, la bater&iacute;a se va desgastando. Yo me he fundido en el camino&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Aunque ambos dicen sentirse mayores y un poco fuera &ldquo;del ritmo normal&rdquo;, creen que este proceso les ha unido como pareja y que lo que ocurra a partir de ahora seguir&aacute; formando parte de un proyecto com&uacute;n: &ldquo;Adoptar es un proyecto de vida, pero pasan los a&ntilde;os, la vida sigue y tu proyecto tambi&eacute;n, aunque va cambiando&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Reducir la espera, pero no a toda costa</h3><p class="article-text">
        El Consejo Consultivo de Adopci&oacute;n Internacional, dicen en la Coordinadora de Asociaciones de Adopci&oacute;n y Acogimiento, ha terminado el borrador definitivo para desarrollar la Ley de Adopci&oacute;n Internacional. El texto contempla medidas como un registro &uacute;nico y nacional de solicitantes, as&iacute; como una nueva regulaci&oacute;n de los organismos acreditados para la adopci&oacute;n internacional (OAA, antiguas ECAIs). Se trata, explica, &ldquo;de regular el flujo de entrada de solicitudes&rdquo; y de facilitar &ldquo;una informaci&oacute;n real y veraz que permita a las familias gestionar sus expectativas&rdquo;. En este sentido, Benedicto Garc&iacute;a aclara: &ldquo;Mejorar no implica que vaya a haber m&aacute;s adopciones, sino que se van a regular mejor las que hay&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Aunque enfatiza la necesidad de presupuesto para que pueda ponerse en marcha, as&iacute; como de financiaci&oacute;n p&uacute;blica para que entidades como la suya, actualmente en una complicad&iacute;sima situaci&oacute;n econ&oacute;mica, sobrevivan, Pazos ve la nueva ley con cierta esperanza. Con una norma clara y los medios adecuados, adem&aacute;s de la ampliaci&oacute;n del n&uacute;mero de pa&iacute;ses con los que Espa&ntilde;a tiene convenios de adopci&oacute;n, podr&iacute;an, en su opini&oacute;n, reducirse los plazos de espera, aunque no dr&aacute;sticamente. &ldquo;No podemos permitir que los padres paguen procesos de cinco a&ntilde;os o que se les d&eacute; costes cerrados sin saber cu&aacute;nto tiempo va a durar su procedimiento. Es imposible. No puedes tener a una familia esperando por el mismo proceso de adopci&oacute;n diez a&ntilde;os&rdquo;, subraya.
    </p><p class="article-text">
        Tanto Pazos como Garc&iacute;a est&aacute;n de acuerdo en cualquier caso en que existe una desproporci&oacute;n entre el n&uacute;mero de adopciones internacionales que llegan a finalizarse y el de solicitudes, que no ha bajado proporcionalmente. As&iacute;, Garc&iacute;a asegura: &ldquo;Cada vez hay m&aacute;s familias que tienen que desistir de su proyecto adoptivo porque es imposible o bien por tiempos o bien porque lo que se les ofrece no es viable para ellos&rdquo;. Adem&aacute;s, contin&uacute;a: &ldquo;Hay miles de expedientes en lista de espera que las asociaciones ya sabemos que es materialmente imposible que prosperen&rdquo;. Un dram&aacute;tico ejemplo de c&oacute;mo est&aacute;n las cosas es la reciente y definitiva suspensi&oacute;n de las adopciones internacionales en Etiop&iacute;a. Por otro lado, seg&uacute;n un comunicado de CORA, hay &ldquo;m&aacute;s de 20.000 expedientes de familias espa&ntilde;olas a la espera de asignaci&oacute;n en diferentes pa&iacute;ses&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
         Para evitar esta &ldquo;bolsa de espera&rdquo;, Pazos propone que los procesos de adopci&oacute;n se acoten, que no sean procesos &ldquo;indefinidos temporalmente&rdquo;. En su opini&oacute;n, deber&iacute;a hacerse &ldquo;un intento de unos a&ntilde;os, que habr&aacute; que determinar cu&aacute;ntos son y, finalizado ese plazo, ir a otro procedimiento o cerrar&rdquo;. La raz&oacute;n principal, algo dif&iacute;cil de medir en cifras: &ldquo;No se trata solamente de plazos o de dinero. Es un proceso que afecta a lo m&aacute;s &iacute;ntimo de tu ser, porque tener un hijo es algo muy deseado, muy esperado, muy querido&rdquo;. Por eso, concluye: &ldquo;Un objetivo nunca puede ser acortar plazos o reducir la espera a toda costa, que vengan m&aacute;s ni&ntilde;os simplemente. No se trata de cuantos m&aacute;s mejor, sino de velar por sus derechos y poner nombre a los ni&ntilde;os que no tienen familia&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Valmorisco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/adopcion_1_3071750.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 14 Nov 2017 20:18:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Menos adopciones internacionales y más tiempo de espera: las historias detrás de las cifras]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Adopción,Maternidad,Paternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Guía práctica de derechos y deberes para madres y padres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/guia-practica-derechos-deberes-madres_1_5867053.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ea792afd-4ecb-4bf1-90b6-5e2ef8c1aa74_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Guía práctica de derechos y deberes para madres y padres"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La afirmación de que al casarse los padres protegen más a los hijos es falsa: la ley contempla el principio de igualdad con independencia de si han nacido dentro o fuera del matrimonio</p><p class="subtitle">Los padres tienen responsabilidad civil frente a los daños que puedan producir los hijos bajo su custodia, tutela y patria potestad</p><p class="subtitle">Las expertas recomiendan dejar registrado en un testamento o acta de manifestaciones la voluntad sobre la tutela de los hijos en caso de fallecimiento de los progenitores</p></div><p class="article-text">
        Patria potestad, custodia, apellidos, herencia... &iquest;Conocemos bien madres y padres nuestros derechos y deberes?, &iquest;y los de los hijos? Y lo que es m&aacute;s importante: &iquest;los entendemos? Para tratar de despejar algunas dudas habituales hablamos con Mar&iacute;a Dolores Lozano Ortiz, presidenta de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Abogados de Familia (Aeafa), as&iacute; como con la catedr&aacute;tica en Derecho Civil de la Universidad de C&aacute;diz y consultora del despacho de abogados Mart&iacute;nez-Echevarr&iacute;a, Mar&iacute;a Dolores Cervilla Garz&oacute;n, y Amalia Fern&aacute;ndez Doyague, presidenta de la Asociaci&oacute;n de Mujeres Juristas Themis.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Partimos aclarando dos conceptos que tienden a confundirse: &iquest;Cu&aacute;l es la diferencia entre patria potestad y guarda y custodia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En palabras de Mar&iacute;a Dolores Lozano, la patria potestad hace referencia al &ldquo;conjunto de derechos y obligaciones que tienen los progenitores con respecto a los hijos menores de edad&rdquo;. En este sentido, aclara que &ldquo;tanto si est&aacute;n viviendo juntos como si son separados o divorciados, el principio general es que la patria potestad se tiene que ejercer por ambos progenitores de com&uacute;n acuerdo&rdquo;. En cuanto a la guarda y custodia, &ldquo;esta har&iacute;a referencia a una parte o a una de las funciones de la patria potestad, que tiene la misi&oacute;n de definir con qui&eacute;n van a residir los ni&ntilde;os, qui&eacute;n va a custodiarlos y a tener la responsabilidad de su cuidado en la convivencia ordinaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;les son entonces las responsabilidades espec&iacute;ficas de los padres? &iquest;Son iguales para ambos progenitores? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Convertirse en padre o madre supone una serie de obligaciones innegociables, que nacen en el momento de la procreaci&oacute;n y que son exactamente iguales para ambos progenitores, seg&uacute;n explica Fern&aacute;ndez Doyague, aunque, como apunta Cervilla Garz&oacute;n, no hace tanto tiempo esto no era as&iacute;: &ldquo;Antes de la Constituci&oacute;n del 78, la mujer ten&iacute;a m&aacute;s obligaci&oacute;n de cuidar a los hijos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las letradas coinciden en que padre y madre son actualmente iguales ante la ley y est&aacute;n por tanto obligados a velar por los hijos menores, as&iacute; como a proveerles de alimentaci&oacute;n en un sentido amplio que hace tambi&eacute;n referencia a su sustento, vestido, asistencia m&eacute;dica o educaci&oacute;n. &ldquo;Todo eso es el conjunto de los deberes de la patria potestad al igual que tambi&eacute;n lo es, por ejemplo, administrar los bienes de los hijos si es que los tienen; por ejemplo una herencia&rdquo;, concluye Lozano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y si uno de los progenitores no quiere saber nada: &iquest;se puede renunciar legalmente a un hijo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aqu&iacute; las respuestas son rotundas. La paternidad es irrenunciable. Seg&uacute;n apunta Fern&aacute;ndez: &ldquo;Un juez puede privar a un progenitor de la patria potestad, pero no de la condici&oacute;n de progenitor, salvo que se ejercite y resuelva sobre la acci&oacute;n de filiaci&oacute;n&rdquo;. Adem&aacute;s, ni la separaci&oacute;n, ni la nulidad, ni el divorcio eximen a los padres de sus obligaciones para con los hijos. As&iacute;, el hecho de que un progenitor ejerza por ejemplo la custodia no priva al otro de la patria potestad.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, habr&iacute;a una excepci&oacute;n: que otra persona, por ejemplo, la pareja de uno de los progenitores en una familia reconstruida, adoptara legalmente al menor a trav&eacute;s de un proceso judicial. En este supuesto, la adopci&oacute;n ser&iacute;a &ldquo;plena a todos los efectos e irrevocable&rdquo; y el padre o madre biol&oacute;gicos dejar&iacute;an de serlo legalmente a todos los efectos, seg&uacute;n explica Lozano.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Puede un padre no reconocer a su hijo?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a la maternidad viene determinada por el parto, por lo que, en la mayor&iacute;a de circunstancias no presenta una gran problem&aacute;tica en lo que a filiaci&oacute;n se refiere. Pero, &iquest;y si un padre no quiere reconocer a su hijo? En este caso, si la madre no insta o solicita judicialmente la reclamaci&oacute;n de la paternidad, y en consecuencia todos los derechos y obligaciones que se derivan de ella, ese ni&ntilde;o quedar&iacute;a inscrito a su nombre. Aun as&iacute;, siempre podr&iacute;a reclamarse una prueba biol&oacute;gica de paternidad, porque, como apunta Lozano: &ldquo;Es un derecho constitucional que la filiaci&oacute;n est&eacute; determinada y que la verdad biol&oacute;gica coincida con la verdad registral&rdquo;. Y a&ntilde;ade en este sentido un dato interesante: la renuncia voluntaria de uno de los progenitores a cambio de no tener que pagar y de no reclamar nunca ning&uacute;n derecho sobre las visitas, etc. es nula de pleno derecho. &ldquo;Ning&uacute;n tribunal la aceptar&iacute;a porque no se puede renunciar a eso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Los padres son responsables del cuidado de los hijos, &iquest;tambi&eacute;n de sus acciones?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los padres tienen responsabilidad frente a los da&ntilde;os que puedan producir los hijos bajo su custodia, tutela y patria potestad. Seg&uacute;n Lozano: &ldquo;Somos responsables civiles de los da&ntilde;os que causen los hijos durante su minor&iacute;a de edad&rdquo;. Por ejemplo: Si un adolescente de 14 a&ntilde;os roba una moto, un tribunal de menores intentar&aacute; llevar a cabo una serie de correcciones, pero los padres ser&aacute;n responsables civilmente de los da&ntilde;os que pueda haber producido, es decir, deber&aacute;n pagar la indemnizaci&oacute;n correspondiente por los da&ntilde;os y perjuicios&ldquo;. Adem&aacute;s, en el caso de haber inducido al menor a cometer un delito la responsabilidad ser&iacute;a penal.
    </p><p class="article-text">
        A diferencia de otras obligaciones de los padres, las responsabilidades civiles y penales no se trasladan a los progenitores cuando los hijos cumplen la mayor&iacute;a de edad, salvo en determinados casos de incapacidad o discapacidad ps&iacute;quica.
    </p><p class="article-text">
        <strong>El resto de las responsabilidades, &iquest;acaban legalmente con la mayor&iacute;a de edad de los hijos? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Lozano lo resume en una met&aacute;fora: &ldquo;Los hijos son letras que nunca vencen&rdquo;. Como explica: &ldquo;La obligaci&oacute;n de los padres de prestar alimentos no acaba cuando los hijos alcanzan la mayor&iacute;a de edad y es, en principio, hasta la independencia econ&oacute;mica de estos&rdquo;. Es decir, si unos padres quieren dejar de mantener a un hijo mayor de edad que tiene buen comportamiento y &ldquo;se entiende que cumple todas sus obligaciones&rdquo;, este hijo puede, de hecho, reclamar judicialmente.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Tienen los hijos m&aacute;s derechos en funci&oacute;n de la situaci&oacute;n civil de sus padres u orientaci&oacute;n sexual? </strong>
    </p><p class="article-text">
        La Constituci&oacute;n, refieren las letradas, establece el principio de igualdad ante la ley de los hijos con independencia de su filiaci&oacute;n, es decir, con independencia de si han nacido dentro o fuera del matrimonio. Tambi&eacute;n con independencia del estado civil, sexo u orientaci&oacute;n sexual de los padres.
    </p><p class="article-text">
        Las juristas est&aacute;n adem&aacute;s de acuerdo en que la afirmaci&oacute;n de que al casarse los padres protegen m&aacute;s a los hijos es falsa. &ldquo;Estar casado puede tener alguna consecuencia para la pareja, pocas ya, pero en relaci&oacute;n a los hijos, de cara a pensiones y esas cosas m&aacute;s all&aacute; del aspecto social del matrimonio y de c&oacute;mo cada uno lo valore, es completamente indiferente la situaci&oacute;n de los padres&rdquo;, dice Cervilla.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Y, &iquest;cu&aacute;les son las responsabilidades de los hijos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Como indica Fern&aacute;ndez, es obligaci&oacute;n de los hijos obedecer a sus padres mientras permanezcan bajo su potestad y respetarles siempre, as&iacute; como contribuir equitativamente, seg&uacute;n sus posibilidades, al levantamiento de las cargas familiares.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Lozano recuerda tambi&eacute;n que la actual Ley del Menor, tras su modificaci&oacute;n de 2015, regula por primera vez las obligaciones de los menores de edad: &ldquo;Muchas veces se olvida ense&ntilde;ar a los ni&ntilde;os que tambi&eacute;n tienen una serie de deberes, que van desde respetar a los padres y dem&aacute;s familiares, profesores y compa&ntilde;eros de clase, evitar el ciberacoso, ser respetuosos y no discriminatorios con todas las personas, cuidar el mobiliario urbano, respetar a los animales... Todo ello dentro de sus capacidades y autonom&iacute;a&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mar&iacute;a Dolores Cervilla a&ntilde;ade adem&aacute;s al respecto que la ley establece la obligaci&oacute;n de los hijos de alimentar a los padres cuando estos est&eacute;n en una situaci&oacute;n de precariedad que les legitime a solicitar una prestaci&oacute;n alimenticia. De hecho, el abandono a los padres puede considerarse causa de desheredaci&oacute;n, con lo que, en su opini&oacute;n, &ldquo;de forma indirecta, la ley est&aacute; creando la obligaci&oacute;n de cuidar a los padres hasta que son mayores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; pasa si no estamos de acuerdo en el orden de los apellidos de nuestros hijos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n la nueva Ley del Registro Civil, el apellido paterno ya no ocupa el primer lugar por defecto y el padre y la madre pueden decidir de com&uacute;n acuerdo el orden de transmisi&oacute;n de su respectivo primer apellido. Ahora bien, si no hay acuerdo, ser&aacute; el encargado del registro civil quien determine qu&eacute; apellido va primero escuchando los motivos de ambos progenitores. Para Lozano: &ldquo;Esto es un error de la ley y a quien debe corresponder decidir el orden del apellido es al juez, no al funcionario del registro civil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
         Por otro lado, el orden de apellidos inscrito para el mayor de los hijos regir&aacute; en las inscripciones de nacimiento posteriores de sus hermanos del mismo v&iacute;nculo, independientemente de que el hijo, al alcanzar la mayor&iacute;a de edad, pueda solicitar que se altere el orden de sus apellidos seg&uacute;n el procedimiento establecido en la ley, indica Fern&aacute;ndez.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; pasa si los progenitores mueren?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Los padres son herederos legales del hijo menor de edad si este falleciera o del mayor de edad si este no tiene descendencia. Por otro lado, en caso de fallecimiento de uno de los dos progenitores, el otro tiene derecho sucesorio preferente sobre la custodia del menor. De fallecer ambos, siempre que no se hubiera previsto la asunci&oacute;n de la tutela en un testamento o un acta de manifestaciones ante notario, ser&aacute; el juez quien decida sobre este supuesto siempre en funci&oacute;n del inter&eacute;s del menor.
    </p><p class="article-text">
        Para Lozano: &ldquo;El testamento es un documento muy &uacute;til porque no solo organizas tu &uacute;ltima voluntad sino que puedes prever una serie de cuestiones&rdquo;. &ldquo;Cuando tienes ni&ntilde;os peque&ntilde;os yo siempre aconsejo que la gente haga testamento, e incluso que haga constar su &uacute;ltima voluntad sobre qu&eacute; considera que tendr&iacute;a que hacerse en caso de fallecimiento con respecto a la tutela y custodia de los hijos&rdquo;, subraya.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Valmorisco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/guia-practica-derechos-deberes-madres_1_5867053.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Nov 2017 18:14:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Guía práctica de derechos y deberes para madres y padres]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Paternidad,Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["El bebé se queda ingresado": cuando el hospital se convierte en tu (incómoda) casa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/prematuros_1_1161952.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c34df21-2f9c-4a0c-84a7-703e688eee7d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;El bebé se queda ingresado&quot;: cuando el hospital se convierte en tu (incómoda) casa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Hospital Vall d’Hebron lanza un</p><p class="subtitle">crowdfunding</p><p class="subtitle">para crear habitaciones que permitan a las familias con bebés ingresados permanecer juntas y en privado</p><p class="subtitle">No es el único hospital que ha implantado este modelo de habitaciones: "Se reduce su nivel de estrés y se recupera una estimulación más adecuada para el bebé. Para la familia ayuda a reducir la ansiedad y el miedo"</p><p class="subtitle">Asociaciones reclaman el derecho de todos los menores ingresados, no solo neonatos, a estar acompañados de sus padres en todo momento y en condiciones adecuadas</p></div><p class="article-text">
        El 25 de septiembre, con 29 semanas de embarazo, Claudia Dub&eacute; sufri&oacute; un desprendimiento de placenta. Aunque es de Matar&oacute; la derivaron al Hospital Vall d&rsquo;Hebron, en Barcelona. All&iacute;, por medio de ces&aacute;rea, naci&oacute; Jordi. Y all&iacute; lleva desde entonces ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) de neonatolog&iacute;a. Ya ha salido de la incubadora y pesa, cuenta su madre, 1.700 gramos, trescientos m&aacute;s que cuando naci&oacute;. Aunque Claudia asegura que est&aacute;n &ldquo;encantados&rdquo; con la atenci&oacute;n del hospital, las circunstancias no son sencillas. Por el momento, ella acompa&ntilde;a y cuida cada d&iacute;a a su peque&ntilde;o desde primera hora de la ma&ntilde;ana hasta las cuatro y media de la tarde y su pareja intenta pasar all&iacute; las noches.
    </p><p class="article-text">
        Ambos tienen permiso de visita sin restricci&oacute;n las 24 horas; el resto de los familiares, horario restringido. Cuentan con una ducha, pero comparten box con otros seis beb&eacute;s y sus familias y tienen que marcharse para comer, por lo que &ldquo;no acabas de estar del todo c&oacute;modo&rdquo;, lamenta Claudia. En sus propias palabras: &ldquo;Esta situaci&oacute;n siempre viene con un shock, de una manera muy inesperada, tienes que adaptarte r&aacute;pidamente y aprender a ser madre muy r&aacute;pido. Ayudar&iacute;a mucho a que los padres se pudieran quedar m&aacute;s tiempo, poder optar a un espacio m&aacute;s c&oacute;modo, con m&aacute;s intimidad y m&aacute;s relajado&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para tratar de humanizar estas situaciones, el Hospital Vall d&rsquo;Hebron presentaba el martes una campa&ntilde;a de <em>crowdfunding</em> con el objetivo de recaudar 888.000 euros para crear un Centro de Neonatolog&iacute;a Avanzada. Como detalla Josep Perapoch, Jefe de la Secci&oacute;n de Cuidados Centrados en el Desarrollo y la Familia del Servicio de Neonatolog&iacute;a del hospital y uno de los responsables del proyecto, esta remodelaci&oacute;n, que afectar&iacute;a al &aacute;rea de Semicr&iacute;ticos, pretende &ldquo;crear un espacio basado en habitaciones familiares exclusivas para que toda la familia pueda estar unida y en privacidad el m&aacute;ximo tiempo posible del ingreso&rdquo;. Todo ello, en una unidad en la que, afirma, ingresan cada a&ntilde;o alrededor de 650 beb&eacute;s de los que unos 150 son prematuros y necesitan atenciones especiales.
    </p><p class="article-text">
        El proyecto, que esperan est&eacute; en marcha en dos a&ntilde;os, pone el foco en el papel de cuidadores de los padres como &ldquo;factor m&aacute;s importante para el desarrollo del beb&eacute; y en intentar cubrir el m&aacute;ximo de sus necesidades para que estos puedan desarrollarse como tales&rdquo; en un proceso que puede alargarse semanas o meses.
    </p><p class="article-text">
        Perapoch es claro en cuanto a los beneficios que este ingreso conjunto tendr&iacute;a para los beb&eacute;s: &ldquo;Se reduce su nivel de estr&eacute;s y se recupera una estimulaci&oacute;n m&aacute;s adecuada y m&aacute;s normalizada, lo que favorece el correcto desarrollo a nivel cerebral&rdquo;. Desde el punto de vista de la familia, &ldquo;ayuda a adquirir seguridad, a reducir la ansiedad y el miedo, y permite entrenarse para darle al beb&eacute; la respuesta m&aacute;s adecuada&rdquo;. Y a&ntilde;ade otro argumento: &ldquo;Se ha comprobado que no solo mejora el pron&oacute;stico sino que reduce los costos porque el tiempo de ingreso se acorta, las complicaciones disminuyen y, por tanto, los tratamientos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; un <em>crowdfunding</em>? Perapoch admite que ser&iacute;a deseable m&aacute;s apoyo p&uacute;blico a este tipo de iniciativas. Para &eacute;l, la campa&ntilde;a es una manera de &ldquo;avanzar en la cola&rdquo; de estas prioridades y que, poco a poco, proyectos como el suyo &ldquo;sean la norma&rdquo;. Un buen objetivo, afirma, ser&iacute;a adem&aacute;s &ldquo;poder demostrar que esto va bien, que el modelo funciona, y que se incorporen al sistema de salud m&aacute;s experiencias de este tipo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Una foto viral</h3><p class="article-text">
        La experiencia personal ha llevado a Laura Corbeto a hacer de esta causa la suya. En febrero de 2016 dio a luz en el Hospital de Igualada y poco despu&eacute;s <a href="https://cuinaamoriciencia.wordpress.com/2016/02/18/ser-mare-a-lhospital-digualada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la foto de su saco de dormir</a> en el suelo junto a una cuna de hospital corri&oacute; como la p&oacute;lvora en las redes sociales. Al d&iacute;a y medio de que Laura diera a luz su hija tuvo que ser ingresada en la unidad de neonatos para que se le suministrara suero por v&iacute;a intravenosa.
    </p><p class="article-text">
        Al tercer d&iacute;a, como es habitual, fue Laura la que recibi&oacute; el alta del hospital; dej&oacute; de ser una paciente para acompa&ntilde;ar a su beb&eacute; ingresado. Pidi&oacute; entonces una silla reclinable para poder dar el pecho a su hija y estar m&aacute;s c&oacute;moda. El hospital se la neg&oacute; y ella no dud&oacute; en pasar tres noches durmiendo en el suelo en pleno posparto. Sobre por qu&eacute; lo hizo, asegura: &ldquo;Separarme de mi hija, para m&iacute;, era extremadamente doloroso. Que me pidieran que me fuera y la dejara all&iacute; lo viv&iacute;a como maltrato psicol&oacute;gico. No pod&iacute;a ser. No me iba a ir&rdquo;, y a&ntilde;ade: &ldquo;Con la carga hormonal y el instinto de protecci&oacute;n a flor de piel s&oacute;lo entender&iacute;a la separaci&oacute;n en casos extremadamente graves&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a que inici&oacute; Corbeto ha hecho que el Consorcio Sanitario de L'Anoia, al que corresponde el Hospital de Igualada, vaya a habilitar un espacio adecuado para padres en su Unidad de Neonatos.
    </p><h3 class="article-text">Algo est&aacute; cambiando</h3><p class="article-text">
        Aunque no son la mayor&iacute;a, algunos hospitales ya han iniciado un camino en este sentido. Irene Teruel M&eacute;ndez, supervisora del equipo de enfermer&iacute;a de la Unidad de Neonatolog&iacute;a del Hospital de Santa Luc&iacute;a, en Cartagena, explica que dicha unidad cuenta desde hace tiempo con seis habitaciones familiares para cuidados b&aacute;sicos; de los beb&eacute;s que &ldquo;precisan vigilancia pero no atenci&oacute;n constante&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Se trata, detalla, de habitaciones similares a las del resto de las plantas de hospitalizaci&oacute;n, con todo lo necesario para la atenci&oacute;n de los beb&eacute;s, as&iacute; como un aseo con ducha, una cama y un sill&oacute;n para los padres, que pueden permanecer junto a su hijo todo el tiempo necesario. Adem&aacute;s, a&ntilde;ade Teruel, en caso de estancias prolongadas, existe la posibilidad de que &ldquo;de manera puntual sean otros familiares los que se queden con el beb&eacute;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Por su parte, la Comunidad de Madrid tambi&eacute;n est&aacute; trabajando en este sentido. As&iacute; lo explica Carmen Pall&aacute;s, jefa de servicio de Neonatolog&iacute;a del Hospital 12 de octubre de Madrid y presidenta del Comit&eacute; Nacional de la Iniciativa para la Humanizaci&oacute;n del Nacimiento y la Lactancia (IHAN) impulsada por Unicef y la OMS: &ldquo;Somos un servicio de puertas abiertas a los padres, pero, como ocurre en la mayor&iacute;a de las unidades neonatales de Espa&ntilde;a, en este momento no se dispone de unos espacios adecuados si ellos quieren pasar el d&iacute;a entero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Una noche o dos uno la pasa de cualquier manera, pero tres meses no puedes estar durmiendo en una silla&rdquo;, asegura Pall&aacute;s. Por eso, el 12 de Octubre y el Hospital de La Paz, tambi&eacute;n en Madrid, cuentan ya con un proyecto financiado con dinero p&uacute;blico. La idea, en el caso del 12 de octubre, donde est&aacute; previsto que las obras empiecen a final de a&ntilde;o, es habilitar once habitaciones familiares para cuidados intensivos, que complementar&iacute;an a las dos con que ya cuenta la unidad para cuidados intermedios. Seg&uacute;n Pall&aacute;s: &ldquo;Los &uacute;nicos pacientes que no se hospitalizan de forma individual o por lo menos con un espacio para la familia son los neonatales, algo que los profesionales y los familiares tenemos que reivindicar&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Reivindicaciones pendientes</h3><p class="article-text">
        Aunque estas iniciativas suponen un claro avance, existen todav&iacute;a reivindicaciones pendientes. En diciembre de 2016 la asociaci&oacute;n El Parto es Nuestro lanz&oacute; una campa&ntilde;a apoyada por 72 entidades para reclamar el derecho de todos los menores ingresados, ya no solo neonatos, a estar acompa&ntilde;ados de sus padres en todo momento y unas condiciones adecuadas que as&iacute; lo faciliten.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, va m&aacute;s all&aacute; y reclama que madre e hijo no sean separados tampoco cuando es la madre la que tiene que ser ingresada y, como aclara Elena Gil, representante de la asociaci&oacute;n, &ldquo;siempre que la patolog&iacute;a de la madre sea compatible con la salud del beb&eacute;&rdquo;. &ldquo;Que se haga por sistema, sobre todo si la madre est&aacute; con lactancia exclusiva, no solo para mantenerla, sino para evitar posibles problem&aacute;ticas que afecten al beb&eacute; y a la madre&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Carmen Pall&aacute;s comparte esta visi&oacute;n: &ldquo;En esto nos queda algo de camino por recorrer&rdquo;. A&uacute;n as&iacute;, es optimista: &ldquo;Cada vez estamos m&aacute;s concienciados todos de la importancia de la lactancia materna. Supuestos como este hace unos a&ntilde;os eran impensables, ahora por lo menos ya nadie piensa que son una cosa de locos&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Valmorisco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/prematuros_1_1161952.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 21 Oct 2017 19:27:01 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA["El bebé se queda ingresado": cuando el hospital se convierte en tu (incómoda) casa]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Maternidad,Paternidad,Salud]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA["En el deporte para ser madre hay que desaparecer o esconderse"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/blanca-manchon_128_1161961.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f6a5ec3a-e7bc-4bad-a602-43b702bdf33f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="&quot;En el deporte para ser madre hay que desaparecer o esconderse&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con cinco mundiales de Windsurf a sus espaldas Blanca Manchón se quedó sin patrocinadores cuando anunció su embarazo</p><p class="subtitle">El pasado julio ganó su sexto título con el apoyo económico de su familia y un equipo prestado</p><p class="subtitle">"Tengo amigas futbolistas que tienen una cláusula antiembarazo en el contrato. Prohíbele a un futbolista que se rompa un ligamento cruzado, que son nueve meses también", critica</p></div><p class="article-text">
        La carrera de la regatista Blanca Manch&oacute;n (Sevilla, 1987) a punto estuvo de verse truncada cuando el a&ntilde;o pasado se qued&oacute; embarazada. Para entonces, Manch&oacute;n hab&iacute;a ganado cinco campeonatos del mundo de <em>Windsurf</em> y hab&iacute;a sido nombrada mejor regatista mundial. Seg&uacute;n explica la campeona del mundo, al anunciar su embarazo la respuesta de sus patrocinadores fue el silencio. A un mes de dar a luz a&uacute;n no sab&iacute;a nada de ninguno de ellos o le segu&iacute;an dando &ldquo;largas&rdquo;. Fue a base de insistencia y de &ldquo;ponerse seria&rdquo; como consigui&oacute; una explicaci&oacute;n de al menos uno de ellos: el windsurf ya no encajaba igual con la marca, le dijeron. &ldquo;Hab&iacute;a estado encajando seis a&ntilde;os, pero ahora ya no...&rdquo;, recuerda Manch&oacute;n con iron&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        La campeona del mundo lo tuvo claro y el pasado julio, solo siete meses despu&eacute;s de dar a luz, se plant&oacute; en el mundial de Raceboard en Salou, con un equipo prestado y gracias al apoyo econ&oacute;mico de su familia: &ldquo;Sab&iacute;a que si quedaba segunda ya no iba a ser igual, que la &uacute;nica forma de demostrar que hab&iacute;a vuelto era ganando ese campeonato&rdquo;. Lo consigui&oacute;. Se proclam&oacute; campeona del mundo por sexta vez y empez&oacute; una historia diferente, con nuevos patrocinadores y acompa&ntilde;ada, eso s&iacute;, de un beb&eacute; de nueve meses.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        <strong>Deporte de &eacute;lite y maternidad, &iquest;son compatibles o a d&iacute;a de hoy una deportista de alta competici&oacute;n se encuentra con que tiene que elegir entre una y otra?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo creo que son compatibles, pero tienes que tener suerte y un entorno favorable. Apoyo familiar y, aparte, contar con una federaci&oacute;n o con un patrocinio que te den la seguridad de que tu carrera no te va a costar dinero. Se hace much&iacute;simo esfuerzo y es una forma de vivir el deporte completamente diferente a cuando lo &uacute;nico importante eres t&uacute;. Pero tambi&eacute;n te digo que si est&aacute;s sola es muy complicado y entiendo que la mayor&iacute;a de las mujeres lo acaben dejando porque es muy duro.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Alguna vez pensaste en hacer lo mismo, en abandonar tu carrera como deportista? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Realmente te lo planteas. Yo tengo amigas futbolistas que tienen una cl&aacute;usula antiembarazo en el contrato y tienen 30 a&ntilde;os. Lo que ocurre es que los a&ntilde;os para ser madre coinciden con los mejores a&ntilde;os de la carrera deportiva de una mujer: entre los 26 y los 35 cualquier chica est&aacute; en su apogeo, as&iacute; que parar para ser madre sin saber c&oacute;mo vas a volver o si vas a tener apoyo es una aventura. Entiendo que muchas se retiren porque hay mucha incertidumbre y la visi&oacute;n que se tiene es que en el deporte hay que desaparecer o esconderse para ser madre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Por otro lado, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os el deporte femenino cada vez tiene mejores resultados y m&aacute;s visibilidad. &iquest;Os hace justicia la legislaci&oacute;n? </strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay cosas que est&aacute;n muy anticuadas, por ejemplo, las cl&aacute;usulas antiembarazo, que deber&iacute;an estar prohibidas pero que a&uacute;n incluyen muchos contratos. Proh&iacute;bele a un futbolista que se rompa un ligamento cruzado, que son nueve meses tambi&eacute;n. Es s&uacute;per machista, desgraciadamente, pero es as&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;T&uacute; has tenido que firmar alguna cl&aacute;usula? </strong>
    </p><p class="article-text">
        No, no.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Y crees que existe todav&iacute;a presi&oacute;n para que se firmen este tipo de contratos?</strong>
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, sobre todo en deportes colectivos. Ya hemos llegado a un punto en el que las propias deportistas lo ven normal, asumen que si van a ser madres tienen que desaparecer, que no es posible de otra manera, y s&iacute; lo es. Lo que pasa es que si cualquier mujer siente la presi&oacute;n social por recuperarse despu&eacute;s del parto, en el deporte esta presi&oacute;n es mucho mayor. Desde la federaci&oacute;n, los patrocinadores...
    </p><p class="article-text">
        &iquest;<strong>Exactamente qu&eacute; cobertura legal o econ&oacute;mica tiene una deportista profesional?, &iquest;t&uacute; has recibido alguna ayuda?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a tenemos una ayuda del Consejo Superior de Deporte si eres deportista de alto nivel y cumples una serie de requisitos. A m&iacute; me dieron una ayuda de 2.800 euros. Y ya est&aacute;.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Se habla de la necesidad de cambiar de la Ley del Deporte, que no considera el deporte femenino como una actividad profesional. &iquest;Qu&eacute; opinas de esto?</strong>
    </p><p class="article-text">
        En los deportes minoritarios tanto chicos como chicas tenemos muy poca visibilidad. Pero creo que poco a poco se est&aacute;n dando cuenta de que las mujeres en deportes minoritarios tambi&eacute;n pueden ser profesionales. Y de que en otros pa&iacute;ses son personas famosas que viven bastante bien.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Crees que esta desprotecci&oacute;n es algo particular de nuestro pa&iacute;s o es algo generalizado? Pensaba por ejemplo en Serena Williams luciendo embarazo en portadas de revistas...</strong>
    </p><p class="article-text">
        Eso aqu&iacute; es pr&aacute;cticamente inviable. Quiz&aacute;s si alguien como Mireia Belmonte, por decir alguien que en los &uacute;ltimos a&ntilde;os est&aacute; socialmente m&aacute;s activa, se quedase embarazada, ser&iacute;a portada, pero ya est&aacute;. Es mucho m&aacute;s importante la novia de un futbolista en una revista que nosotras.
    </p><p class="article-text">
        Maialen Chourraut, la pirag&uuml;ista de aguas abiertas que gan&oacute; la medalla de oro habiendo sido madre el ciclo anterior, cuando se ha quedado embarazada, &iquest;qui&eacute;n ha sabido de ella? Nadie, absolutamente nadie. En otros pa&iacute;ses una deportista de ese nivel saldr&iacute;a en cualquier revista y todas las marcas de ni&ntilde;os peque&ntilde;os estar&iacute;an detr&aacute;s de ella para esponsorizarla. Aqu&iacute; eso no se lleva.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Poco a poco se van oyendo voces cr&iacute;ticas como la tuya, &iquest;crees que son suficientes, que puede haber cierto reparo en las compa&ntilde;eras a hablar?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Hay muchas, muchas chicas que tienen el mismo problema que yo y no han dicho nada. Yo era como ellas. Al principio vi normal lo de perder patrocinadores cuando iba a dar a luz, pero luego me di cuenta de que eso era muy fuerte. Es como si te echan de cualquier trabajo, denunciable, solo que en otros &aacute;mbitos se ve m&aacute;s claro. En el deportivo se ve normal.
    </p><p class="article-text">
        <strong>A pesar de la falta de apoyo la realidad es que algunas deportistas han vuelto tras la maternidad mejorando sus marcas. La atleta Paula Radcliffe, por ejemplo, gan&oacute; la marat&oacute;n de Nueva York despu&eacute;s de ser madre. Parece que volver a la alta competici&oacute;n despu&eacute;s de ser madre motiva a muchas deportistas.</strong>
    </p><p class="article-text">
        Yo lo estoy viviendo ahora. Te da ese puntito de madurez y de responsabilidad. A veces piensas que no puedes m&aacute;s, pero poco a poco ves que al final tiene su recompensa, que puedes vivir una experiencia &uacute;nica con tu hijo, viajar por todo el mundo, que vea lo que es el deporte. Y todo eso te motiva. Son vivencias que te quedas para siempre. Y eso no lo paga el dinero.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Clara Valmorisco]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/blanca-manchon_128_1161961.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Oct 2017 07:17:58 +0000]]></pubDate>
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