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    <title><![CDATA[elDiario.es - Pablo Beramendi]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/pablo_beramendi/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pablo Beramendi]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La hora de los valientes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hora-valientes-catalunya_129_3146458.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/96923963-2edc-4f05-bb77-85c256ccacf6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La hora de los valientes"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo épico puede ser atrincherarse y reprimir. Lo valiente es pensar a medio plazo y crear espacios para canalizar la crisis con inteligencia y asegurar la convivencia</p></div><p class="article-text">
        Vivimos tiempos convulsos, tiempos que han desatado una polarizaci&oacute;n en las acciones y una inflaci&oacute;n ret&oacute;rica sin precedentes. Los ejemplos abundan y no es nuestra intenci&oacute;n amonestar a nadie. Nuestro objetivo es otro, pensar una posible salida al aparente bloqueo al que la gesti&oacute;n del pre y post 1-O nos ha tra&iacute;do.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro an&aacute;lisis y nuestra recomendaci&oacute;n parten de varias premisas. La primera es que estamos ante un problema pol&iacute;tico de primer orden que, m&aacute;s all&aacute; de lo que ocurra en los pr&oacute;ximos d&iacute;as, no se resuelve simplemente con la invocaci&oacute;n a la legalidad. Creemos que esa falta de audacia en la b&uacute;squeda de soluciones pol&iacute;ticas a demandas pol&iacute;ticas es una parte de lo que nos ha llevado a la espiral de polarizaci&oacute;n actual que nos preocupa a todos.
    </p><p class="article-text">
        Un problema pol&iacute;tico significa que los actores, a un lado y otro, representan posiciones amparadas en un amplio apoyo popular, y sin cuyo respaldo la gobernanza democr&aacute;tica del territorio se hace dif&iacute;cil. Y significa tambi&eacute;n que los actores tienen objetivos que no son necesariamente el bien com&uacute;n y limitaciones, normalmente de corte electoral, a su margen de actuaci&oacute;n. Es tambi&eacute;n la miop&iacute;a que se deriva de prestar demasiada atenci&oacute;n a objetivos electorales a corto plazo por parte de todos lo que nos ha tra&iacute;do hasta aqu&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        El contexto en que nos encontramos es conocido. Llegamos al 1-O tras un importante realineamiento del sistema de partidos provocado en buena medida porque el catalanismo moderado ha visto c&oacute;mo sus demandas de autogobierno han sido sistem&aacute;ticamente desatendidas, fruto del inmovilismo del partido en el gobierno.
    </p><p class="article-text">
        La consecuencia es que hoy tenemos un gobierno catal&aacute;n abiertamente independentista, y sostenido por una mayor&iacute;a parlamentaria que incluye a la CUP, a&uacute;n m&aacute;s decididamente independentista. En este contexto nace la supuesta nueva legalidad catalana representada por la llamada &ldquo;ley de transitoriedad&rdquo;, nacida de una sesi&oacute;n parlamentaria de dif&iacute;cil defensa y la convocatoria de un refer&eacute;ndum de autodeterminaci&oacute;n suspendido por el Tribunal Constitucional.
    </p><p class="article-text">
        Amparados por el stock de capital pol&iacute;tico ganado por el soberanismo gracias al rechazo a la actuaci&oacute;n policial del d&iacute;a 1-O y las previsiones de la ley del refer&eacute;ndum aprobada en la misma sesi&oacute;n parlamentaria, sectores del soberanismo abogan por declarar unilateralmente la independencia (DUI), lo que provocar&iacute;a, a la luz de las reacciones vistas estos d&iacute;as, una intervenci&oacute;n que incluir&iacute;a seguramente la aplicaci&oacute;n del art&iacute;culo 155. Frenar esa DUI ser&iacute;a el primer paso en una desescalada que nos llevar&iacute;a a un precipicio de muy inciertas consecuencias para todos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Romper esta din&aacute;mica es dif&iacute;cil, en parte porque los dos actores principales son indispensables de cara al futuro. Por un lado, no se vislumbra mayor&iacute;a de gobierno posible en Catalu&ntilde;a que no pase por el PdeCat y Esquerra. Y no hay reforma institucional o constitucional de calado que no necesite de la aprobaci&oacute;n del PP y el PSOE. Resolver la tensi&oacute;n entre dos fuerzas con poder de veto requiere que las dos partes reciban garant&iacute;as de que los pasos acordados para una salida de la crisis se cumplir&aacute;n, reduciendo el riesgo de que se desv&iacute;en del acuerdo y que una de las partes acabe incurriendo en costes inasumibles.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es la dificultad de establecer esas garant&iacute;as en la situaci&oacute;n actual la que explica la sensaci&oacute;n de callej&oacute;n sin salida en la que estamos. La reacci&oacute;n natural para muchos es la desaz&oacute;n o el sectarismo. El instinto natural es arregostarse en zonas discursivas c&oacute;modas, y defender a capa y espada los c&oacute;modos silogismos que legitiman a cada uno. Algunas &eacute;lites lo saben y lo explotan. Otras lo ven con preocupaci&oacute;n y escepticismo, tanto en Barcelona como en Madrid.
    </p><p class="article-text">
        Con ellas en mente, creemos que lo valiente es dar un paso atr&aacute;s y reflexionar acerca de la gravedad de la situaci&oacute;n y de las posibles estrategias, aunque cueste unos cuantos sofiones de los nuestros y la etiqueta de colaboracionista o traidor. Quien crea que podemos manejar la escalada porque nos acabar&aacute; llevando a nuestro puerto preferido, que lo piense dos veces. Los barcos a la deriva suelen acabar en los acantilados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esto implica adoptar y defender acciones costosas tanto en Barcelona como en Madrid. Primero, pregunt&eacute;monos si existe un espacio com&uacute;n que permita desatascar esta situaci&oacute;n y caminar hacia una soluci&oacute;n m&iacute;nimamente estable. Creemos que s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Lo que ha ocurrido en todo este tiempo ha mostrado que la demanda de reconocimiento, de mejor y m&aacute;s autogobierno es genuina, es permanente, y no desaparecer&aacute; a menos que se responda con halago al menos a algunos de los que ahora la expresan. Tambi&eacute;n es evidente que la sociedad catalana no es un&iacute;voca, que hay independentistas, federalistas, y satisfechos con el <em>statu quo,</em> y, creemos, que en alg&uacute;n momento tendr&aacute;n que poderse expresar con garant&iacute;as sobre su futuro.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero para llegar a eso hay que evitar la escalada. A pesar del &eacute;xito de la movilizaci&oacute;n soberanista, la substancia de su resultado ni es homologable ni da para legitimar una independencia. El gobierno catal&aacute;n se enfrenta a un dilema: si se proclama la DUI, se enfrenta a una m&aacute;s que segura espiral represiva, a p&eacute;rdidas de apoyo internacional, a importantes p&eacute;rdidas econ&oacute;micas, a un retroceso en el poder institucional logrado durante la autonom&iacute;a, y a un largo per&iacute;odo de inestabilidad en Catalunya.
    </p><p class="article-text">
        Algunos apuestan a que la respuesta de Espa&ntilde;a ser&aacute; tan brutal que se generar&aacute; una inestabilidad de tal magnitud que, con el tiempo, la crisis pol&iacute;tica incontrolable degenerar&aacute; de alguna forma en algo parecido a la independencia. Pero nada garantiza la tierra prometida al final del valle de l&aacute;grimas. Y si no la proclama, en ausencia de garant&iacute;as del gobierno central, podr&iacute;a enfrentarse a un escenario de represi&oacute;n parecido (aunque con una posici&oacute;n m&aacute;s legitimada internacionalmente), y a previsibles divisiones internas dentro del bloque soberanista, que se ha mostrado enormemente cohesionado hasta la fecha.
    </p><p class="article-text">
        La clave es que, bajo ciertas circunstancias, podr&iacute;a ser en inter&eacute;s del Govern posponer la DUI a cambio de una respuesta institucional por parte del Estado que le permitiese salvar la cara en Catalu&ntilde;a. A su vez, esa respuesta requerir&iacute;a la participaci&oacute;n de los grandes partidos nacionales y habr&iacute;a de pensarse y discutirse bien en el marco de una comisi&oacute;n ad hoc con representantes de los dos gobiernos y las fuerzas parlamentarias. A d&iacute;a de hoy, creemos que simplemente el anuncio de la disponibilidad a establecer esa comisi&oacute;n y la especificaci&oacute;n de un orden del d&iacute;a claro ser&iacute;an suficientes para desactivar una DUI.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La comisi&oacute;n a continuaci&oacute;n deber&aacute; trabajar los siguientes puntos: (1) apertura de negociaci&oacute;n en el &aacute;mbito constitucional sobre el encaje de Catalu&ntilde;a en Espa&ntilde;a, (2) activaci&oacute;n de los mecanismos constitucionales para la celebraci&oacute;n de alg&uacute;n tipo de consulta en Catalu&ntilde;a; (3) naturaleza del procedimiento y secuencia de reformas y votaciones; y (4) acuerdo sobre la reacci&oacute;n de las partes una vez conocido el resultado <em>(losers&rsquo; consent)</em>. Creemos que desde el convencimiento del abismo a las dos partes al que nos conduce la ausencia de acuerdos, un nuevo arreglo deber&iacute;a ser posible, y ganable, en ese marco.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No somos ilusos, somos conscientes de lo dif&iacute;cil que es alcanzar hoy un acuerdo as&iacute;. Pero los riesgos del no acuerdo son enormes, para todos. Existen evidentemente herramientas legales para restaurar el orden constitucional en Catalu&ntilde;a ante un intento de independencia, pero ser&aacute; insuficiente para gobernar democr&aacute;ticamente un territorio desde el centro con la correlaci&oacute;n de fuerzas que nos ha dejado este conflicto.
    </p><p class="article-text">
        Sin volver a ganar la legitimidad de una mayor&iacute;a de los catalanes, haya refer&eacute;ndum o no, habr&aacute; inestabilidad, se agrandar&aacute;n las brechas en la sociedad catalana, nos acabar&aacute; afectando a todos, y si se sostiene en el tiempo, tendr&aacute; desenlaces imprevisibles. Sin nadie quererlo, podemos acabar con un Ulster en el Mediterr&aacute;neo.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Es este un escenario deseable? Confiamos en que haya actores con capacidad de parar esto. Los costes para la convivencia, para los catalanes, para la imagen de Espa&ntilde;a, para nuestra econom&iacute;a ser&iacute;a incalculable. Y esto no deber&iacute;a discriminar ideolog&iacute;as. Ser&iacute;a adem&aacute;s una oportunidad para los federalistas, con capacidad de mejorar Espa&ntilde;a y de acomodar las demandas razonables de Catalu&ntilde;a, con el reconocimiento simb&oacute;lico y las garant&iacute;as institucionales al autogobierno necesarias. Creemos que si la decisi&oacute;n es entre independencia y <em>statu quo</em>, la independencia puede ganar. Pero si la decisi&oacute;n es entre la independencia y un contrato federal con garant&iacute;as, la independencia no ser&iacute;a la opci&oacute;n elegida por la mayor&iacute;a de los votantes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo valiente para todos es trabajar para abrir la v&iacute;a del di&aacute;logo y apartarse de manera valiente del inmovilismo. Es hora de cambiar el registro. Lo valiente es reconocer que no estamos luchando contra ISIS, sino tratando canalizar una demanda democr&aacute;tica de la ciudadan&iacute;a catalana. Lo &eacute;pico puede ser atrincherarse y reprimir. Lo valiente es pensar a medio plazo y crear espacios para canalizar la crisis con inteligencia y asegurar la estabilidad y la convivencia futura. Por el bien de todos.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Beramendi, José Fernández-Albertos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/hora-valientes-catalunya_129_3146458.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 05 Oct 2017 18:15:16 +0000]]></pubDate>
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