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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ana Belén García Sánchez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ana_belen_garcia_sanchez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ana Belén García Sánchez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[La escuela en tiempos del virus]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/escuela-tiempos-virus_132_5871042.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Se cerraron los centros educativos y se trasladaron las actividades a las casas. A todo tipo de casas, las que tienen y las que no tienen medios.</p></div><p class="article-text">
        En estos d&iacute;as hemos asistido a toda una cascada de nuevas situaciones y reacciones ante algo que hace tan solo tres meses hubi&eacute;ramos catalogado como el guion de una pel&iacute;cula de ciencia ficci&oacute;n. Nos vemos inmersas en una situaci&oacute;n de enorme incertidumbre, tanto en el per&iacute;odo actual, como en el posterior, para el que ya se vaticina una gran crisis.
    </p><p class="article-text">
        En medio del contexto ca&oacute;tico en el que vivimos, se encuentran tambi&eacute;n los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, que se ven arrastrados/as sin poder entender bien qu&eacute; pasa y sin consultarles sobre la ingente cantidad de tareas que ahora se les exige.
    </p><p class="article-text">
        Si bien para las personas adultas este confinamiento est&aacute; suponiendo un enorme sacrificio, tambi&eacute;n es cierto que nuestras ni&ntilde;as y ni&ntilde;os est&aacute;n haciendo incluso un esfuerzo mayor. Tengamos en cuenta que nosotras, por nuestra propia madurez, formaci&oacute;n o experiencia, contamos, en la mayor&iacute;a de los casos, con herramientas psicol&oacute;gicas con las que afrontar esta terrible situaci&oacute;n. Sin embargo, para la infancia, todo ha cambiado dr&aacute;sticamente. No podemos olvidar que por mucho que les expliquemos lo que sucede, son ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, no adultas en miniatura. Sus necesidades de actividad f&iacute;sica se ven mucho m&aacute;s afectadas, puesto que ni van al supermercado, ni a la farmacia ni salen a pasear a sus animales, en el caso de que los tuvieran. Sus rutinas se han congelado. Han pasado de permanecer la mayor parte de su tiempo socializando con sus compa&ntilde;eros y movi&eacute;ndose constantemente entre sus centros de ense&ntilde;anza y actividades extraescolares, a verse sometidos/as a una lista inmensa de tareas, para las que &nbsp;las horas del d&iacute;a se hacen pocas si pretenden acabarlas todas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A&ntilde;adamos otro factor invisible pero tremendamente poderoso, la permeabilidad infantil al estr&eacute;s familiar. Nuestras ni&ntilde;as y ni&ntilde;os no son indiferentes a las situaciones que se viven en sus hogares, las viven y sufren cada d&iacute;a. Por desgracia, a las circunstancias propias de cada familia, derivadas de esta crisis, debemos sumar las exigencias de las tareas, proyectos, videoconferencias, actividades, grabaciones etc., que se piden desde diferentes plataformas y siguiendo distintos criterios, tantos como profesores y asignaturas tienen. Y esto est&aacute; siendo una pesadilla para muchas familias.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; decisiones se toman desde el sistema educativo espa&ntilde;ol? &Eacute;ste, seamos realistas, ha colapsado y huye hacia adelante tratando de no dejar ver sus deficiencias. Nos encontramos con una maquinaria obsoleta cuya capacidad de adaptaci&oacute;n ha quedado en entredicho y que carga sus carencias en las partes m&aacute;s d&eacute;biles de su engranaje a quienes no se les consulta, sino se les ordena. Esta situaci&oacute;n est&aacute; creando grietas cada vez m&aacute;s insalvables entre quienes deber&iacute;an trabajar codo con codo: las familias y el profesorado.
    </p><p class="article-text">
        La escuela no s&oacute;lo est&aacute; dando muestras de inflexibilidad, sino de una gran ceguera y sinsentido. &iquest;Son de verdad tan importantes en este momento de la historia de la humanidad los ejercicios 1, 2, 3, 4 y 5 de la p&aacute;gina 37 de ingl&eacute;s? &iquest;Y el an&aacute;lisis morfol&oacute;gico de la oraci&oacute;n: <em>Adri&aacute;n ha hecho estos ejercicios, Pablo terminar&aacute; aquellos</em>?&nbsp;&nbsp;&nbsp; &iquest;Es adecuada la respuesta del sistema educativo que contin&uacute;a hacia adelante siguiendo una inercia acr&iacute;tica? Qu&eacute; diferente ser&iacute;a una escuela que desde la asignatura de lengua&nbsp; pidiera hacer un diario personal donde reflexionar y expresar lo que se siente en estos tiempos convulsos. O que desde la asignatura de historia plantearan ver una buena pel&iacute;cula en familia y hacer un video-f&oacute;rum. O que se recomendaran buenas lecturas o buenos documentales.
    </p><p class="article-text">
        Debemos reflexionar sobre esta rueda que no para de girar arrollando a quienes no se mueven a su velocidad. Debemos pensar qu&eacute; pasa con nuestra escuela, c&oacute;mo queremos que sea, qu&eacute; queremos que ense&ntilde;e. Si en un momento tan crucial como es &eacute;ste para la humanidad, la escuela no es capaz de ense&ntilde;arnos a mirar la realidad para desvelarla &iquest;es &eacute;sta la escuela que necesitamos? &iquest;Una escuela que corre hacia adelante sin mirar lo que hay a su alrededor y sin detenerse? &iquest;Una escuela que no tiene en su centralidad el bienestar emocional y social de las personas?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se cerraron los centros educativos y se trasladaron las actividades a las casas. A todo tipo de casas, las que tienen y las que no tienen medios. No hablo solo de medios tecnol&oacute;gicos. La diversidad de las familias es tan amplia como sus necesidades, circunstancias y problem&aacute;ticas. Para que pareciera que nada estaba pasando, el sistema educativo se embarc&oacute; en una carrera loca en la que el profesorado, obedeciendo las &oacute;rdenes dictadas, se esfuerza por continuar con las inercias de las clases y sus contenidos. Inercias que funcionaban antes del confinamiento, pero que ahora se hacen cada vez m&aacute;s visibles, est&eacute;riles y absurdas. No se ha hecho una reflexi&oacute;n sobre las grandes preguntas a las que nos enfrentamos: &iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando? &iquest;C&oacute;mo hemos llegado hasta aqu&iacute;?&nbsp; &iquest;Este modelo en el que vivimos es el adecuado para continuar? La escuela, en vez de apoyarnos, acompa&ntilde;arnos y ayudarnos a explicar la realidad, nos atosiga y estresa. Esto no es escuela, es otra cosa.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ana Bel&eacute;n Garc&iacute;a S&aacute;nchez, pedagoga</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Belén García Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/escuela-tiempos-virus_132_5871042.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 16 Apr 2020 20:15:21 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La escuela en tiempos del virus]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Escuelas,Virus]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Profe ¿puedo ir al baño?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/profe-puedo-ir-bano_132_1578462.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Sigo buscando un centro en el que no haya que pedir permiso para orinar, sino que cada alumno y alumna vaya libremente, haciendo un uso responsable de su derecho.</p></div><p class="article-text">
        PREGUNTA:
    </p><p class="article-text">
        -Profe &iquest;puedo ir al ba&ntilde;o?
    </p><p class="article-text">
        RESPUESTAS:
    </p><p class="article-text">
        <em>-&iquest;Qu&eacute; pasa, no fuiste en casa? -No, aqu&iacute; hay que venir sin ganas. -No, solo llevas una hora de clase. - A m&iacute; ni me preguntes, no se puede. -Ni hablar, no se puede es una norma del centro, tienes que esperar al recreo. - No, ten&iacute;as que haber ido en el recreo. - No, espera a que sean las dos. - No, que ya se yo las fiestitas que se montan en el ba&ntilde;o. -No, la semana pasada alguien tir&oacute; un rollo de papel al w&aacute;te  as&iacute; que no se puede&hellip;</em>
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;stas son algunas de las m&uacute;ltiples respuestas que puede tener un alumno o alumna cuando solicita permiso para hacer sus necesidades. Si les preguntamos a nuestros hijos e hijas descubriremos que es m&aacute;s cotidiano de lo que pensamos, incluso en las primeras etapas del sistema educativo.
    </p><p class="article-text">
        Esto me hace reflexionar sobre las normas de organizaci&oacute;n y funcionamiento de los centros, aquellas que est&aacute;n escritas y aquellas que no lo est&aacute;n pero que funcionan.  &iquest;A qu&eacute; responden estas normas? &iquest;Qu&eacute; motivos inspiran estas prohibiciones? &iquest;Puede verse en ellas cierto grado de desconfianza respecto al alumnado de los centros educativos?
    </p><p class="article-text">
        Todas y todos hemos sido ni&ntilde;as/os y adolescentes, aunque a algunas personas les parezca que queda lejos esta etapa o quiz&aacute;s no hayan tenido la posibilidad de vivir plenamente sus posibilidades. Por tanto, todas conocemos lo expansiva y apasionante que puede llegar a ser. Es un momento de nuestras vidas en que nos conocemos, posicionamos, aprendemos, exploramos, pero, sobre todo, es una etapa alegre, vital, llena de energ&iacute;a. El problema surge cuando todas esas capacidades y potencialidades son ninguneadas, cuando no se les escucha o no se les hace part&iacute;cipes de su propia realidad, cuando se pretende seguir tratando a un ni&ntilde;o/a como un beb&eacute; o a un adolescente con a un ni&ntilde;o/a. Es entonces cuando se hace inevitable que surjan los conflictos &iquest;Por qu&eacute; no explotar todas sus capacidades reflexivas, emp&aacute;ticas, colaborativas y solidarias?  &iquest;Por qu&eacute; no hacer uso de toda esa energ&iacute;a vital y conducirla al servicio de la sociedad? Y si a&uacute;n &eacute;stas no se han desarrollado &iquest;No deber&iacute;an los centros educativos promocionar tales habilidades?
    </p><p class="article-text">
        El ser humano tiene un mecanismo de aprendizaje basado en la observaci&oacute;n de modelos, ejemplos de vida con los que vamos identific&aacute;ndonos y copiamos. En palabras del psic&oacute;logo Albert Bandura, se trata del aprendizaje por observaci&oacute;n. En su teor&iacute;a del aprendizaje social plantea que muchos  de los aprendizajes humanos se dan en el medio social. Cuando observamos a otros/as, las personas adquirimos conocimientos, reglas, habilidades, estrategias, creencias y actitudes. Aprendemos acerca de la utilidad y conveniencia de diversos comportamientos fij&aacute;ndonos en modelos y en las consecuencias de sus conductas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; se les ense&ntilde;a en los colegios e institutos con estas respuestas? Cuando ponemos en primer lugar la desconfianza hacia el alumnado basada en la creencia de su incapacidad para auto gestionar sus derechos o necesidades. Cuando les convertimos en sospechosos de malas acciones aludiendo a &ldquo;posibles desastres perpetrados por otros/as alumnos/as&rdquo; y extendemos a todos/as los castigos. Cuando  no les damos la posibilidad de participar en la construcci&oacute;n de sus normas y ponemos en primer t&eacute;rmino el castigo. En esos casos estamos ense&ntilde;ando sumisi&oacute;n y miedo. Sumisi&oacute;n a las normas que vienen de fuera y en las que no pueden ni deben participar y adem&aacute;s son incuestionables. Miedo ante las posibles consecuencias del que ejerce su poder sobre ellos/as. Sin irnos al terreno de lo &eacute;tico, &iquest;es esto compatible con las leyes educativas de nuestro pa&iacute;s?
    </p><p class="article-text">
        No tenemos que ir muy lejos para comprobar que no se corresponde con las leyes que regulan el sistema educativo en Espa&ntilde;a. En la segunda oraci&oacute;n del pre&aacute;mbulo de la Ley Org&aacute;nica para la mejora de la calidad educativa (LOMCE 8/2013, de 9 de diciembre) se nos dice: &ldquo;(&hellip;) El aprendizaje en la escuela debe ir dirigido a formar <strong>personas aut&oacute;nomas, cr&iacute;ticas, con pensamiento propio</strong>.&rdquo; &iquest;Es esto posible en los ejemplos cotidianos y frecuentes citados anteriormente?  &iquest;D&oacute;nde queda este objetivo en centros en los que no se negocian ni construyen las normas que rigen en el d&iacute;a a d&iacute;a la convivencia y tampoco sus consecuencias?
    </p><p class="article-text">
        Se est&aacute; renunciando de manera t&aacute;cita y habitual a la labor educativa en los centros de ense&ntilde;anza. Se vulneran, adem&aacute;s, los derechos humanos que tanto criticamos, justificadamente, cuando aludimos a empresas en pa&iacute;ses cuyos horarios de trabajo no permiten el descanso. &iquest;Y aqu&iacute;? &iquest;Por qu&eacute; se renuncia a educar en la autogesti&oacute;n responsable de las necesidades b&aacute;sicas? &iquest;Por qu&eacute; se les imponen normas sin razonamientos ni cuestionamientos posibles? &iquest;Por qu&eacute; se les ense&ntilde;a a asumir castigos en vez de construir sus propios modos de convivencia?
    </p><p class="article-text">
        Conozco las dificultades que tiene el profesorado para la gesti&oacute;n de aulas masificadas en horarios agotadores. Pero no podemos renunciar a educar porque prohibir sea m&aacute;s f&aacute;cil. Este tipo de estrategias tambi&eacute;n educan, pero en valores como la sumisi&oacute;n acr&iacute;tica a la autoridad. Valores de los  que deber&iacute;amos huir teniendo tan cerca  y presente el fantasma de los populismos extremistas.
    </p><p class="article-text">
        Sigo buscando un centro en el que no haya que pedir permiso para orinar, sino que cada alumno y alumna vaya libremente, haciendo un uso responsable de su derecho. Ser&aacute; en estos centros en los que se est&eacute; desarrollando una verdadera educaci&oacute;n m&aacute;s all&aacute; de an&aacute;lisis sint&aacute;cticos o derivadas e integrales que tan r&aacute;pidamente se escurren y desaparecen de nuestra memoria. Lo otro, los valores, permanecen para siempre.
    </p><p class="article-text">
        <strong>*Ana Bel&eacute;n Garc&iacute;a S&aacute;nchez</strong> es pedagoga y miembro de la comunidad educativa del IES Las Bre&ntilde;as.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Belén García Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/profe-puedo-ir-bano_132_1578462.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 25 Apr 2019 08:43:27 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Profe ¿puedo ir al baño?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Aulas muertas frente a aulas vivas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/aulas-muertas-frente-aulas-vivas_132_1615423.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Como profesional de la educación, pero sobre todo como madre, me parece necesario que indaguemos en los centros a los que acuden nuestros hijos e hijas para informarnos de cómo marchan las cosas y participar en los mismos.</p></div><p class="article-text">
        Ayer, conversando con una amiga cuya hija hab&iacute;a viajado con un programa de intercambio a Francia, tuve la oportunidad de conocer, desde las vivencias de esta persona, algunos aspectos sobre el sistema educativo franc&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Si bien es cierto que no podemos hacer generalizaciones con respecto a ning&uacute;n sistema educativo y que, evidentemente, la calidad educativa var&iacute;a mucho dependiendo de m&uacute;ltiples factores (incluyendo el propio concepto de calidad educativa), me gustar&iacute;a hacer algunas reflexiones basadas en mi experiencia como madre de una ni&ntilde;a que cursa educaci&oacute;n secundaria, compar&aacute;ndolo con el testimonio de quien volv&iacute;a de cursar su primer trimestre del curso en otro pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco voy a caer en el manido fatalismo que aboga por defender que &ldquo;todo lo de fuera es mejor&rdquo;. Se trata de reflexionar sobre lo que aqu&iacute; tenemos, desde lo local, lo cercano, lo accesible, para buscar mejoras. Tener otros modelos nos ayudan a progresar, nos dan cierta perspectiva y no podemos, ni debemos, renunciar a fijarnos horizontes de excelencia. Animarnos a evolucionar es nuestro deber y nuestro derecho.
    </p><p class="article-text">
        Surgen pues tres aspectos de aquel sistema que, sin entrar en an&aacute;lisis mayores, considero que en nuestro centro podr&iacute;an mejorarse y que, curiosamente, est&aacute;n directamente relacionados. 
    </p><p class="article-text">
        <strong>Motivaci&oacute;n del alumnado; docencia basada en la pr&aacute;ctica y medios tecnol&oacute;gicos del aula.</strong><strong> </strong>
    </p><p class="article-text">
        Relataba esta joven que el alumnado de aquel centro de Francia <strong>acud&iacute;a motivado</strong> cada ma&ntilde;ana. Llama la atenci&oacute;n que las aulas all&iacute;, permanecen abiertas para entrar o salir durante toda la jornada escolar y aun as&iacute; nadie sale. Este hecho me asombra, puesto que por aqu&iacute; los centros se cierran tras la llegada del alumnado a las 8:00 y se abren a las 14:00 en un intento de que, <em>nadie se fugue</em> de las aulas. De alg&uacute;n modo en nuestro sistema educativo hay que emplear m&eacute;todos para evitar que si el alumnado ve una puerta abierta, salga corriendo del centro, lo cual indica el nivel de motivaci&oacute;n que puedan tener en Espa&ntilde;a, Canarias y en concreto en La Palma.
    </p><p class="article-text">
        Otro aspecto que ella destacaba es que las <strong>clases</strong> eran <strong>eminentemente pr&aacute;cticas</strong>. &iquest;Influir&aacute;n de alg&uacute;n modo estas metodolog&iacute;as en la motivaci&oacute;n del alumnado a la hora de acudir y permanecer en clases cada d&iacute;a? Sin entrar a profundizar en temas pedag&oacute;gicos y y&eacute;ndonos a la simple l&oacute;gica de la empat&iacute;a, podemos reflexionar y ponernos en el lugar del alumnado del sistema educativo espa&ntilde;ol (sistema en el que difieren mucho las buenas intenciones que hay sobre el papel, de la pr&aacute;ctica real en los centros).
    </p><p class="article-text">
        Para ello cierro los ojos y pienso en un alumno o alumna y trato de identificarme con &eacute;l/ella para conocer mejor qu&eacute; les ocurre y poder entenderles:  Me veo acudiendo a un lugar donde tengo que permanecer 6 horas al d&iacute;a (con la carga simb&oacute;lica de saber que no puedo salir aunque quisiera) y con clases mayoritariamente expositivas (salvando algunas excepciones), de las cuales los temas que se trabajan no conectan con mi vida  y en las que, por lo general, no hay un esfuerzo por explicarme para qu&eacute; pueden serme &uacute;tiles esos contenidos. Si&eacute;ndoles sincera, en estas condiciones no me voy sintiendo muy bien.
    </p><p class="article-text">
        Parto del hecho de que los contenidos del sistema educativo espa&ntilde;ol se adaptan a las necesidades de esta sociedad. Es decir, se supone que son aquellos conocimientos, habilidades o procedimientos que han sido seleccionados entre la mucha sabidur&iacute;a que ha producido la  humanidad, porque ser&aacute;n necesarios para vivir. Por eso el sistema educativo se encarga de proporcion&aacute;rselos a todos los ciudadanos y ciudadanas de este pa&iacute;s por igual, para que todos/as contemos con esa base sobre la que edificar nuestra vida. &iquest;Eso es as&iacute;?  &iquest;Est&aacute;n los curr&iacute;culos escolares sobredimensionados, distorsionados, obsoletos?
    </p><p class="article-text">
        Dejando este tema de lado, que se supone que por el pa&iacute;s vecino est&aacute; superado, hablemos de los <strong>medios o herramientas que se cuenta en las aulas para la docencia</strong>. Aqu&iacute; no podemos confundir la herramienta con el uso que se hace de ella. En el mundo en el que vivimos los ordenadores se han convertido en una herramienta b&aacute;sica e internet una fuente de informaci&oacute;n imprescindible. Ya nadie acude a una biblioteca a consultar una vieja enciclopedia, ahora buscamos en los medios digitales, en medio de esa gran mara&ntilde;a de informaci&oacute;n que hay en la nube. &iquest;Cuentan los docentes con esas herramientas para trabajar en el aula? A las alturas que estamos en nuestra civilizaci&oacute;n, &iquest;Est&aacute;n dotados los centros de nuestro entorno con las herramientas necesarias para ejercer la labor docente?  Lo cierto es que en este centro de Francia si, y adem&aacute;s se hac&iacute;a un uso equilibrado de estos medios &iquest;Tendr&aacute; algo que ver esto con la motivaci&oacute;n a la que alud&iacute;amos y a la posibilidad de hacer las clases m&aacute;s pr&aacute;cticas y ense&ntilde;ar habilidades m&aacute;s que contenidos?
    </p><p class="article-text">
        Las nuevas generaciones han sido socializadas en medios tecnol&oacute;gicos y si bien existe una gran contradicci&oacute;n entre sus beneficios y posibles inconvenientes, ya nadie deber&iacute;a poner en duda que son una herramienta b&aacute;sica de trabajo y que debe existir una profunda y met&oacute;dica educaci&oacute;n en <em>el buen uso</em> de los mismos, para contrarrestar en lo posible sus potenciales efectos adversos. Este es el gran reto al que nos enfrentaremos como sociedad en lo sucesivo y no deber&iacute;amos darle la espalda a tal necesidad.
    </p><p class="article-text">
        Por tanto y para concluir, pongo en relaci&oacute;n comparativa diferentes formas que hay de hacer las cosas en dos sistemas educativos distantes que adem&aacute;s, tienen resultados acad&eacute;micos distintos. Otro aspecto que me gustar&iacute;a resaltar es algo que  no se ve, pero se siente. Tambi&eacute;n son sistemas educativos que tienen distintas formas de abordar el <em>buen o mal vivir</em> de esas personas que cada d&iacute;a son usuarias de este servicio p&uacute;blico, el alumnado.
    </p><p class="article-text">
        Como profesional de la educaci&oacute;n, pero sobre todo como madre, me parece necesario que indaguemos en los centros a los que acuden nuestros hijos e hijas para informarnos de c&oacute;mo marchan las cosas y participar en los mismos. Debemos evitar delegar <em>ciegamente</em> la educaci&oacute;n de nuestros hijos e hijas. &Eacute;ste debe ser nuestro profundo compromiso, adquirido por el amor que les tenemos y nuestros deseos de proporcionarles lo que es su derecho, una educaci&oacute;n de calidad. Sin nuestra participaci&oacute;n esto no ser&aacute; posible.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ana Bel&eacute;n Garc&iacute;a S&aacute;nchez es pedagoga y pertenece a la comunidad educativa del IES Las Bre&ntilde;as.</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Belén García Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/aulas-muertas-frente-aulas-vivas_132_1615423.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 02 Apr 2019 17:00:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Aulas muertas frente a aulas vivas]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Tecnología e infancia… ¿Qué hay detrás de las pantallitas?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/tecnologia-infancia-detras-pantallitas_132_2984682.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La tecnología no es mala en sí misma. Sin embargo, está probado que puede producir adicción y genera pasividad, aislamiento o problemas de comportamiento.</p></div><p class="article-text">
        Las investigaciones afirman que utilizada el tiempo adecuado y en los espacios adecuados, la tecnolog&iacute;a puede beneficiar el aprendizaje, aunque sea solo aportando m&aacute;s informaci&oacute;n a quienes la utilizan. Sin embargo, &iquest;es cierto que podamos utilizarla moderadamente? &iquest;qui&eacute;n no se ha visto enganchado/a al whatsapp, a la televisi&oacute;n, a un juego de la videoconsola? Basta con hacer una prueba rudimentaria y contabilizar todo el tiempo que pasamos visualizando o respondiendo mensajes en el m&oacute;vil, viendo la tele o jugando en el ordenador etc. La realidad es que ya comienzan a estudiarse seriamente los efectos de la Nomofobia dentro del cat&aacute;logo de enfermedades mentales, pues no es otra cosa que el miedo irracional que experimentamos al salir de casa sin el m&oacute;vil.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        El psic&oacute;logo Aric Sigman  calcula que los peque&ntilde;os y las peque&ntilde;as que nacen ahora, pasar&aacute;n el equivalente a un a&ntilde;o pegados a las pantallas antes de cumplir los siete a&ntilde;os. Seg&uacute;n los datos del Instituto Nacional de Estad&iacute;stica (INE) el 54% de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as de Espa&ntilde;a de entre 10 y 14 a&ntilde;os, tienen su propio tel&eacute;fono m&oacute;vil inteligente con acceso a internet. Pero &iquest;qu&eacute; vienen a decirnos estos datos? &iquest;qu&eacute; estamos promoviendo como familias cuando regalamos a nuestros hijos e hijas un m&oacute;vil, una tablet, un ordenador o cualquier tipo de videoconsola? 
    </p><p class="article-text">
        La tecnolog&iacute;a no es mala en s&iacute; misma. Sin embargo, est&aacute; probado que puede producir adicci&oacute;n y genera pasividad, aislamiento, problemas de comportamiento, etc., lo cual trae consigo consecuencias indeseables en nuestras vidas. Incluso algunos expertos hablan del peligro de la depresi&oacute;n por la utilizaci&oacute;n excesiva de estas herramientas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Se han preguntado alguna vez por qu&eacute; hay una enfermedad que asola los pa&iacute;ses desarrollados? &iquest;han o&iacute;do hablar del s&iacute;ndrome de d&eacute;ficit de atenci&oacute;n y la hiperactividad? O puede que lo hayan o&iacute;do nombrar como TDAH, pero  &iquest;qu&eacute; relaci&oacute;n guarda con la tecnolog&iacute;a?
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        La atenci&oacute;n es la ventana a trav&eacute;s de la cual nos asomamos al mundo. Si no ejercitamos desde peque&ntilde;as/os ese, llam&eacute;moslo as&iacute;, <em>m&uacute;sculo</em>, no podremos concentrarnos en las cosas que exigen esfuerzo y por tanto no seremos capaces de aprender. &iquest;Qu&eacute; nos espera entonces? Ataques de desesperaci&oacute;n, frustraci&oacute;n e ira cuando veamos que las cosas, en la vida fuera de las pantallas, no son tan f&aacute;ciles y r&aacute;pidas. Mirar  una pantallita no exige ning&uacute;n esfuerzo consciente para mantener la atenci&oacute;n sobre ella. Nos capta inmediatamente y nos deja como hipnotizadas/os. Sin embargo, en la vida hay situaciones que nos exigen paciencia, perseverancia, creatividad y esfuerzo. Pero si no nos enfrentamos a realidades donde podamos entrenar esas respuestas, no aprenderemos a generarlas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Alguien ha visto en la consulta del m&eacute;dico o en la cola de un banco c&oacute;mo se entretiene a los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as para que sean capaces de esperar? Seguramente nosotras mismas en un acto espont&aacute;neo y poco meditado hemos hecho uso del m&oacute;vil o una tablet para que nuestros hijos e hijas se entretengan sin causar problemas. Incluso existen adaptadores que se acoplan a los carritos de bebes y que sostienen los m&oacute;viles cerca de sus caritas. As&iacute; las familias podremos pasear tranquilas o cenar relajadas en la terraza de un restaurante mientras nuestros bebes se entretienen viendo dibujos animados. Se me plantea una duda: &iquest;Es bueno distraer constantemente a nuestros ni&ntilde;os y ni&ntilde;as para que no <em>molesten</em> o no se desesperen en situaciones inc&oacute;modas, aburridas o conflictivas como puede ser vestirse, esperar en la consulta de un m&eacute;dico o comer?
    </p><p class="article-text">
        Gracias al uso de esa tecnolog&iacute;a, ni&ntilde;as y ni&ntilde;os no se enfrentan a situaciones de aburrimiento que exigen la b&uacute;squeda creativa de recursos propios para pasar el rato. Con la tecnolog&iacute;a, la satisfacci&oacute;n es inmediata,  y su uso es tan intuitivo que no precisa de esfuerzo y por tanto no se ven abocados a situaciones de frustraci&oacute;n. Adem&aacute;s, el uso de dispositivos electr&oacute;nicos a&iacute;sla a quienes los manejan, absorbi&eacute;ndoles de tal modo que no hace posible la interacci&oacute;n. La consecuencia directa es que cualquier habilidad que no se entrena, no se desarrolla. 
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        Hoy, un ni&ntilde;o o una ni&ntilde;a de diez a&ntilde;os ha recibido m&aacute;s est&iacute;mulos que la humanidad en los &uacute;ltimos 40 mil a&ntilde;os. A esto debemos sumar que la mayor&iacute;a de las peque&ntilde;as y peque&ntilde;os crecen con la ausencia de sus familiares, debido a cuestiones laborales. &iquest;Pueden las m&aacute;quinas dar afecto, corregir o servir de modelos de comportamiento?
    </p><p class="article-text">
        Muchas familias nos sorprendemos viendo el manejo que tienen nuestras  hijas e hijos de los dispositivos electr&oacute;nicos,  llegando incluso a sentirnos orgullosos de  la inteligencia que despliegan ante tales aparatos. Sin embargo, &iquest;c&oacute;mo puede afectar el uso de la tecnolog&iacute;a en estos y otros momentos de sus vidas? Seg&uacute;n miembros del grupo de investigaci&oacute;n en Neuroplasticidad y Aprendizaje de la Universidad de Granada, este tipo de tareas a las que se enfrentan antes de que su <em>sistema</em> est&eacute; preparado, podr&iacute;a producir deficiencias permanentes en la capacidad de aprendizaje a lo largo de la vida.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, la Academia Americana de Pediatr&iacute;a (AAP), referente para m&eacute;dicos e instituciones de la salud, ha establecido recomendaciones al respecto:
    </p><p class="article-text">
        Antes de los 18 meses lo ideal es evitar cualquier tipo de pantalla y luego, hasta los 24 meses, limitar el consumo medi&aacute;tico lo m&aacute;ximo posible. Si se decide que la ni&ntilde;a o el ni&ntilde;o mire algo, que sea contenidos de calidad y siempre acompa&ntilde;ada/o de una persona adulta que le ayude a interpretar lo que ve. Esto es porque las/os menores de 2 a&ntilde;os no tienen la capacidad para entender lo que ven y relacionarlo con el mundo real.
    </p><p class="article-text">
        Entre los 2 y 5 a&ntilde;os la recomendaci&oacute;n es que no pasen m&aacute;s de una hora por d&iacute;a viendo la televisi&oacute;n o utilizando otro dispositivo y que se trate de contenido interactivo, sin violencia y educativo, as&iacute; como tambi&eacute;n que lo hagan en compa&ntilde;&iacute;a de una persona adulta.
    </p><p class="article-text">
        Por todo lo dicho anteriormente, ahora que se acercan fechas en las que escribimos la carta a los Reyes Magos, ser&iacute;a bueno reflexionar sobre las ventajas e inconvenientes que tendr&aacute; esa tablet, m&oacute;vil o videoconsola en nuestros hijas e hijos. &iquest;Qu&eacute; les aporta? &iquest;en qu&eacute; les favorece y en que les perjudica?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Belén García Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/tecnologia-infancia-detras-pantallitas_132_2984682.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 22 Dec 2017 11:09:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Tecnología e infancia… ¿Qué hay detrás de las pantallitas?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Tecnología,Infancia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Para qué sirven las tareas escolares?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/tareas-escolares_132_3081685.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">No creo que sea pedir mucho que nos dejen las tardes con nuestros hijos e hijas cuando ya han pasado</p><p class="subtitle">la mañana de</p><p class="subtitle">la semana</p><p class="subtitle">cultivando el hábito de estudio</p></div><p class="article-text">
        No, no crean que lo que les voy a contar pertenece a una historia de Michael Ende. Aunque pudiera parecerlo, no es ficci&oacute;n, es realidad.
    </p><p class="article-text">
        Escribo sobre una realidad sangrante que todas vemos y casi nadie denuncia, al menos en mi entorno. Afecta a esas personas que nos rodean, peque&ntilde;itas en tama&ntilde;o, pero grandes en ilusi&oacute;n, energ&iacute;a e imaginaci&oacute;n: nuestras hijas e hijos. Tanto ellas como nosotras &nbsp;vivimos una situaci&oacute;n que contemplamos, sufrimos y callamos. Est&aacute;n perdiendo sus infancias y ahora les dir&eacute; por qu&eacute;&hellip;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Se trata del eterno tema de las &nbsp;tareas escolares. Cada tarde se enfrentan a horas de trabajos extras que sus maestras y maestros estiman oportunas para <em>reforzar</em> su aprendizaje. Y es curioso, porque cuando los analizas ves que no son m&aacute;s que trabajos mec&aacute;nicos y repetitivos que desde una editorial se estima que son buenos para afianzar no s&eacute; qu&eacute; conocimientos que olvidar&aacute;n en una semana. Soy pedagoga y conozco muy bien c&oacute;mo funcionan los procesos de ense&ntilde;anza-aprendizaje.&nbsp; Cuando escucho el famoso argumento de que es importante que mi hija pase sus tardes cultivando no s&eacute; qu&eacute; h&aacute;bito, me da una mezcla entre risa y enfado. &iquest;Se referir&aacute;n al h&aacute;bito de odiar el estudio? &iquest;Al h&aacute;bito de matar la curiosidad? &iquest;O ser&aacute; el h&aacute;bito de la resignaci&oacute;n? No, seg&uacute;n dicen se trata de la promoci&oacute;n de valores como la autodisciplina, la responsabilidad o un mayor rendimiento acad&eacute;mico&hellip; Pero &iquest;De d&oacute;nde sacan que esos ejercicios consiguen eso?
    </p><p class="article-text">
        El mi&eacute;rcoles pasado, 1 de noviembre, &nbsp;fue d&iacute;a de fiesta. D&iacute;as antes, mientras hac&iacute;amos planes para hacer una excursi&oacute;n por el campo, reparamos en algo&hellip; &iquest;Habr&aacute; tareas? Pues s&iacute;, como el mi&eacute;rcoles era festivo, la maestra estim&oacute; que deb&iacute;a mandar tareas para el martes por la tarde y tambi&eacute;n para el mi&eacute;rcoles porque aunque no hubiera cole, <em>ten&iacute;an que aprovecharlo</em>&hellip; Lo mismo ocurri&oacute; el jueves 2 de noviembre. Como al d&iacute;a siguiente ten&iacute;an excursi&oacute;n con la escuela y se acercaba el fin de semana, la maestra, de nuevo, estim&oacute; que deb&iacute;a mandar tareas para el jueves por la tarde, el viernes por la tarde, adem&aacute;s de estudiar un examen de ingl&eacute;s para el martes&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Con todo esto &iquest;Qu&eacute; tiempo libre nos queda a las familias con nuestros hijos e hijas? &iquest;De qu&eacute; momentos disponemos para salir y convivir con ellas? Luego nos tachar&aacute; la sociedad de que no les dedicamos tiempo, de que no supimos conocerles mientras crec&iacute;an, guiarles, ense&ntilde;arles, quererles&hellip; Pero &iexcl;&iquest;C&oacute;mo?! &iexcl;&iquest;Cu&aacute;ndo?! Mi hija va al colegio cada d&iacute;a a las 7:30 de la ma&ntilde;ana y la recogemos a las 15:00. Ha pasado all&iacute; sus mejores horas del d&iacute;a y llega a casa cansada. Como es peque&ntilde;a sigue teniendo energ&iacute;a para pasar la tarde, pero su maestra estima que a&uacute;n debe dedicarle m&aacute;s horas a practicar con ejercicios. Y yo me planteo &iquest;Entonces qu&eacute; hacen durante las&nbsp; cinco horas lectivas que pasa en el colegio? &iquest;No son suficientes para que aprenda lo que le corresponde? &iquest;Es necesario que <em>roben</em> a las familias el resto de su d&iacute;a? Me entristece decirlo, pero siento que mi hija se ha convertido en un mueble m&aacute;s del sal&oacute;n. Es esa figurita que pasa su tarde delante de una mesa y que de vez en cuando s&eacute; que existe porque resopla o me pide la merienda&hellip; Antes lloraba, ahora se ha resignado.
    </p><p class="article-text">
        No estoy de acuerdo con esto. Tanto yo como muchas familias estimamos que es un abuso. Es una intromisi&oacute;n en el tiempo familiar. Estoy segura de que quien me lee dispon&iacute;a de sus tardes para jugar. S&iacute;, esa extra&ntilde;a actividad en la que, cuando te aburres, &nbsp;inventas algo que hacer y sin querer se te desarrolla la creatividad, la autonom&iacute;a, la curiosidad y un sinf&iacute;n de habilidades motrices y cognitivas que se despliegan con el juego.
    </p><p class="article-text">
        No creo que sea pedir mucho que nos dejen las tardes con nuestros hijos e hijas cuando ya han pasado <em>toda</em> la ma&ntilde;ana de <em>toda</em> la semana <em>cultivando el h&aacute;bito de estudio</em>.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, las tareas escolares constituyen una carga para las familias, un estr&eacute;s para ni&ntilde;as y ni&ntilde;os, una fuente de&nbsp; conflictos familiares, menos tiempo para otras actividades o para la convivencia familiar, menos inter&eacute;s por el aprendizaje, adem&aacute;s de constituir una fuente de desigualdad cuando las familias no pueden ayudarles.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; m&aacute;s razones queremos para atrevernos a exigir que no haya tareas escolares?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Belén García Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/tareas-escolares_132_3081685.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 06 Nov 2017 21:07:53 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Para qué sirven las tareas escolares?]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La perversión de los juguetes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/perversion-juguetes_132_3101479.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Debemos tener claro que a través del juego se ensayan futuros comportamientos de  la vida adulta. Lo hacen todas las crías del reino animal.</p></div><p class="article-text">
        Transcurre octubre y pasa casi desapercibido. Mes colch&oacute;n entre el final del verano y el horizonte de las Navidades. Absortas en esa man&iacute;a de vivir mirando hacia detr&aacute;s o hacia adelante, comenzamos a pensar en el puente de diciembre como la fecha perfecta para esa escapadita a Tenerife para buscar los reyes de este a&ntilde;o. Se hace necesaria pues, una peque&ntilde;a reflexi&oacute;n sobre las compras navide&ntilde;as y m&aacute;s en concreto, sobre el tipo de juguetes que hacemos llegar a nuestras casas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Trabajo hace 14 a&ntilde;os en una Escuela Infantil, ofreciendo a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as juguetes como cochecitos, peluches, cocinitas, beb&eacute;s, bloques de construcci&oacute;n, etc. Es alrededor de los dos a&ntilde;os cuando nuestros peque&ntilde;os y peque&ntilde;as comienzan a imitar los modelos que viven en casa o ven desde tempranas edades en pantallitas, ya sea la tele, internet, tablets, m&oacute;viles, etc. Es a esta edad, cuando se les retira el pa&ntilde;al y&nbsp; se identificar&aacute;n con: soy un ni&ntilde;o o soy una ni&ntilde;a, puesto que se les despoja de esa prenda que les tapa y se encuentran con sus genitales y con la consecuente etiqueta. Casualmente, alrededor de esta edad ir&aacute;n aprendiendo qu&eacute; juguetes les corresponden por ser ni&ntilde;a y cu&aacute;les por ser ni&ntilde;o.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Se trata de un aprendizaje que se va forjando poco a poco. &iquest;Por qu&eacute; es en torno a esta edad cuando pierden el inter&eacute;s por un determinado tipo de juguetes? Todas y todos sabemos la velocidad con que aprenden nuestros peque&ntilde;os y peque&ntilde;as. As&iacute; que no ser&aacute;n en vano todos y cada uno de los mensaje que reciben a diario de su entorno. Ya sea a trav&eacute;s de medios digitales o a trav&eacute;s de modelos vivenciados en su familia, nuestras ni&ntilde;as y ni&ntilde;os aprenden con qu&eacute; pueden y con qu&eacute; no pueden jugar.
    </p><p class="article-text">
        En ning&uacute;n a&ntilde;o de los trabajados me he encontrado con&nbsp; que a los ni&ntilde;os no les guste jugar con mu&ntilde;ecas o a hacer comiditas con las cocinas que tenemos, como tampoco he visto que a las ni&ntilde;as no les apetezca jugar con cochecitos. Sin embargo, &iquest;cu&aacute;ntas varitas m&aacute;gicas tienen un ni&ntilde;o de dos a&ntilde;os? &iquest;Cu&aacute;ntos carritos de beb&eacute;? Seguro que no se pueden comparar al n&uacute;mero de coches o balones. &iquest;Y una ni&ntilde;a? &iquest;Cu&aacute;ntos coches teledirigidos le han regalado? &iquest;Es que no son divertidos? &iquest;De verdad pensamos que le divierte m&aacute;s una corona de princesa que un bal&oacute;n?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La experiencia en la escuelita en la que trabajo me dice que no es as&iacute;. Ni&ntilde;os y ni&ntilde;as juegan por igual con juguetes variados y les dedican m&aacute;s tiempo a los que ofrecen m&aacute;s posibilidades de juego e interacci&oacute;n, como los coches, camiones, puzzles. Tristemente, alrededor de los tres a&ntilde;os ya han aprendido la lecci&oacute;n y se decantan por los que nuestra sociedad estipula como juguetes de ni&ntilde;o o juguetes de ni&ntilde;a. No hablaremos aqu&iacute; de los juguetes electr&oacute;nicos, que si bien est&aacute;n siendo regalados casi por igual a ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, tambi&eacute;n puede verse&nbsp; diferenciaci&oacute;n en el tipo de juegos que utilizan. La simple presencia o ausencia de determinado tipo de juguetes en casa, les lanza el mensaje claro de lo que es adecuado o no para ellas y ellos.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Debemos tener claro que a trav&eacute;s del juego se ensayan futuros comportamientos de&nbsp; la vida adulta. Lo hacen todas las cr&iacute;as del reino animal. Esto lo comprobamos cuando juegan a pelear, a cazar etc. No somos menos nosotros, los humanos. A trav&eacute;s del juego ensayamos qu&eacute; tipo de personas seremos en un futuro. Atendiendo a esto, debemos saber que nuestros juguetes nos hablan del rol que la sociedad quiere que desempe&ntilde;emos m&aacute;s adelante.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; tipo de ni&ntilde;as-mujeres y ni&ntilde;os-hombres queremos que sean nuestras hijas e hijos? &iquest;Qu&eacute; universos queremos que conozcan? &iquest;Qu&eacute; l&iacute;mites o posibilidades les planteamos cuando les ofrecemos un tipo de juguetes y no otros? &iquest;Estamos dispuestos y dispuestas a contribuir al encasillamiento de la mujer y del hombre y por tanto a continuar mutilando el universo de posibilidades que podemos ofrecer a la sociedad? &iquest;Por qu&eacute; cercenar a nuestros ni&ntilde;os y ni&ntilde;as limitando los juguetes con que se relacionan y experimentan?&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En la respuesta a todos estos interrogantes est&aacute; la clave para la construcci&oacute;n de una sociedad m&aacute;s justa en la que las personas elijamos libremente los papeles que queremos desempe&ntilde;ar en nuestra vida.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Ana Bel&eacute;n Garc&iacute;a S&aacute;nchez</strong>
    </p><p class="article-text">
        <strong>Pedagoga y educadora infantil</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ana Belén García Sánchez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/lapalmaahora/lapalmaopina/perversion-juguetes_132_3101479.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 25 Oct 2017 10:06:02 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La perversión de los juguetes]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Juguetes]]></media:keywords>
    </item>
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