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    <title><![CDATA[elDiario.es - Javier Alcalde]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/javier_alcalde/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Javier Alcalde]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Por qué hay tantas masacres en Estados Unidos?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/masacres-unidos_132_3051742.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">Los estados con las leyes más permisivas y con mayor número de propietarios de armas son también aquellos con un mayor número de muertes por violencia armada</p></div><p class="article-text">
        Desde 2012 ha habido casi 1600 masacres en Estados Unidos, lo que supone una media de m&aacute;s de una diaria. Se trata de un n&uacute;mero alt&iacute;simo, en comparaci&oacute;n con cualquiera de los pa&iacute;ses occidentales. &iquest;A qu&eacute; se debe tal cifra? &iquest;Es posible determinar las causas de esta epidemia de violencia armada?
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, es posible. La principal variable que explica este dato es el n&uacute;mero de armas en manos de civiles, que concentra en EEUU la mitad de todas las existentes en el mundo. M&aacute;s de 300 millones. Se dice pronto.
    </p><p class="article-text">
        Ahora bien, ello no significa que todos los ciudadanos estadounidenses posean armas. De hecho, son solamente un tercio del total que, sin embargo, tienen de media 8 armas de fuego, con gran variabilidad entre los distintos estados. En este sentido, los datos son claros y las correlaciones significativas. Los estados con m&aacute;s proliferaci&oacute;n de armas tienen m&aacute;s muertes debido a la violencia armada. Y lo mismo ocurre a nivel internacional. Es decir, los pa&iacute;ses donde la poblaci&oacute;n posee m&aacute;s armas tambi&eacute;n son aquellos con un n&uacute;mero m&aacute;s elevado de fallecimientos por esta causa.
    </p><p class="article-text">
        Diversos son los factores que contribuyen a justificar el derecho y la necesidad de estar armados, como la influencia del famoso lobby de las armas o una cultura relacionada con los mitos fundacionales del pa&iacute;s. Ello se traduce en la ausencia de una regulaci&oacute;n suficientemente estricta en este campo, a pesar de que existe una legislaci&oacute;n tanto a escala federal como estatal que regula la tenencia. La enorme variaci&oacute;n a este respecto se refleja de nuevo en las estad&iacute;sticas. As&iacute;, los estados con las leyes m&aacute;s permisivas y con mayor n&uacute;mero de propietarios de armas son tambi&eacute;n aquellos con un mayor n&uacute;mero de muertes por violencia armada.
    </p><p class="article-text">
        Hablamos de violencia armada y no exclusivamente de matanzas o tiroteos porque el problema es mucho m&aacute;s amplio y afecta a otros &aacute;mbitos de la sociedad, como la violencia dom&eacute;stica. De hecho, la mayor&iacute;a de las muertes debidas a armas de fuego son por suicidio. Sabemos que el acceso a las armas aumenta la posibilidad de que se intente, as&iacute; como de que su desenlace sea fatal. De nuevo, aquellos estados en los que hay un mayor n&uacute;mero de armas de fuego son tambi&eacute;n los que lideran el r&aacute;nking de sucidios.
    </p><p class="article-text">
        Redondeando las cifras, en Estados Unidos se producen 20.000 suicidios al a&ntilde;o, 10.000 homicidios y 500 muertes por accidentes. Otro dato para reflexionar tiene que ver con el uso de las armas de fuego por parte de la polic&iacute;a, que ha acabado con la vida de casi 3000 personas desde mayo.
    </p><p class="article-text">
        Pero volvamos a las masacres. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os la mayor&iacute;a de ellas se han producido con el mismo tipo de arma, los conocidos como rifles de asalto. Se trata de modelos muy similares a los usados por los soldados de infanter&iacute;a de cualquier ej&eacute;rcito del mundo. Sin embargo, est&aacute;n considerados como material de caza o incluso deportivo. Por ello, se pueden comprar con normalidad en grandes almacenes y tiendas deportivas. Son armas semiautom&aacute;ticas que, sin embargo, se pueden transformar en armas autom&aacute;ticas con un sencillo mecanismo que se llama en ingl&eacute;s <em>bump stock</em>. Se calcula que en el tiroteo de Las Vegas hace poco m&aacute;s de un mes y en el que murieron 59 personas, se produjeron 90 disparos en 10 segundos. En otras palabras, estamos hablando de un arma de guerra.
    </p><p class="article-text">
        Como dec&iacute;amos, los requisitos para comprar var&iacute;an en cada estado y en algunos lugares son pr&aacute;cticamente inexistentes, como por ejemplo en las ferias de armas. En febrero de este a&ntilde;o, Trump derogaba sin hacer mucho ruido una ley aprobada por Obama mediante la que se evitaba la venta de armas a personas con problemas de salud mental, uno de los aspectos fundamentales en este tipo de regulaci&oacute;n y que forma parte de los controles sobre los antecedentes del comprador que deben realizarse en cualquier transacci&oacute;n. Este cambio legislativo habr&iacute;a afectado a unas 80.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        Mencion&aacute;bamos tambi&eacute;n que se trata de un tema cultural. A diferencia de pr&aacute;cticamente cualquier otro pa&iacute;s del mundo (a veces se pone en la misma lista a Yemen, M&eacute;xico, Guatemala o incluso Israel en el caso de las colonias), en Estados Unidos se considera que tener armas no es un privilegio para polic&iacute;as y militares, sino un derecho de cualquier ciudadano, recogido en la Constituci&oacute;n. Te&oacute;ricamente es un tema transversal que va m&aacute;s all&aacute; de las ideolog&iacute;as de izquierdas y derechas. As&iacute;, grupos como la Asociaci&oacute;n Nacional del Rifle (ANR) financian las campa&ntilde;as electorales de un gran n&uacute;mero de candidatos republicanos y dem&oacute;cratas, aunque es evidente que hay m&aacute;s defensores del control de la venta de armas entre los pol&iacute;ticos dem&oacute;cratas.
    </p><p class="article-text">
        Se calcula que la ANR tiene cinco millones de socios, muchos de ellos&nbsp; disciplinados, de manera que sus campa&ntilde;as para enviar cartas a los representantes pol&iacute;ticos suelen ser efectivas. Adem&aacute;s, realizan un constante trabajo de lobby en Washington, pero tambi&eacute;n en el &aacute;mbito internacional. En este sentido, recuerdo la &eacute;poca de las negociaciones del tratado sobre comercio de armas (que el gobierno de Obama firm&oacute;, pero no ratific&oacute;) en las que cada delegaci&oacute;n diplom&aacute;tica ten&iacute;a derecho a incluir entre sus miembros a representantes de la sociedad civil. Pues bien, sistem&aacute;ticamente, en el caso de EEUU los representantes de la sociedad civil eran miembros de la ANR y grupos afines.
    </p><p class="article-text">
        Estos grupos afirman defender a los cazadores y tiradores deportivos, y niegan tener conexi&oacute;n con la industria armament&iacute;stica. Sin embargo, sorprende que los argumentos que usan unos y otros sean pr&aacute;cticamente id&eacute;nticos. Cuando ocurre una masacre, el mensaje principal que buscan transmitir es que no existe ning&uacute;n tipo de relaci&oacute;n entre dicha masacre y las armas. &ldquo;Son las personas las que matan, no las armas.&rdquo; Es m&aacute;s, &ldquo;si los fallecidos hubiesen tenido m&aacute;s armas, se hubiera podido evitar la tragedia&rdquo;. Se trata de argumentos falaces, que se desmontan con facilidad. A&uacute;n as&iacute;, buena parte de la sociedad norteamericana los apoya, en parte porque resuenan con sus creencias y con los mitos fundamentales del pa&iacute;s, que incluso les llevan a considerar que forman parte de su identidad.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Hay esperanza? En el pasado, todo cambio legislativo hacia un mayor control de la venta de armas tuvo lugar tras sucesos dram&aacute;ticos relacionados con la violencia armada. En 1934, poco despu&eacute;s de los a&ntilde;os dorados del gangsterismo, se firmaba la National Firearms Act, que proh&iacute;be a los civiles tener metralletas, una regulaci&oacute;n que depend&iacute;a (y sigue dependiendo) de la oficina federal de alcohol, tabaco y armas. En la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 60 en la que diversos l&iacute;deres pol&iacute;ticos fueron asesinados (Marin Luther King y Kennedy, entre otros) se consigui&oacute; aprobar una ley importante, que estuvo en vigor entre 1968 y 1986. M&aacute;s recientemente, como consecuencia de una masacre en una escuela de California en 1989, se firm&oacute; una nueva ley espec&iacute;ficamente sobre los rifles de asalto, que estuvo en vigor entre 1994 y 2004. Desde entonces, todos los intentos de volver a legislar sobre este tipo de armas han fracasado, a pesar de la gran cantidad de matanzas que ha habido en estos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, que incluso cuando se abre una ventana de oportunidad y el tema vuelve a la agenda medi&aacute;tica, pocas veces consigue concretarse en un cambio de pol&iacute;ticas efectivo. En parte, ello se debe a que la opini&oacute;n p&uacute;blica de EEUU se halla dividida pr&aacute;cticamente al 50% (se trata de un porcentaje que permanece estable en los &uacute;ltimos diez a&ntilde;os) entre aquellos que son partidarios de mayores controles y quienes son contrarios <em>en general</em> a cualquier regulaci&oacute;n de la venta de armas. Esta cursiva no es balad&iacute;. De hecho, aunque muchos ciudadanos estadounidenses afirman querer proteger su derecho a tener armas, tambi&eacute;n son partidarios de gran parte de medidas pol&iacute;ticas concretas, como aumentar los controles en las ferias de armas o prohibir los rifles de asalto. Salvando las distancias, se trata de algo parecido a lo que ocurre con las reformas en sanidad, cuando los mismos ciudadanos que se muestran en las encuestas contrarios a la conocida como Obamacare son en realidad partidarios de muchas de las medidas sobre sanidad que incluye esta legislaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Parad&oacute;jicamente, una consecuencia del mayor debate p&uacute;blico acerca de estas cuestiones es el aumento de la venta de armas, sobre todo de los rifles de asalto, por miedo a que sean finalmente prohibidos.
    </p><p class="article-text">
        En resumen, pese a la rotundidad de los datos, se trata de un asunto complejo que tiene que ver con la idiosincrasia de una parte de la sociedad estadounidense y cuya soluci&oacute;n&nbsp; no se atisba en el corto plazo. Quiz&aacute;s, como consecuencia de los &uacute;ltimos sucesos acaecidos surja de nuevo una nueva oportunidad de afrontar el problema desde la ra&iacute;z.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Javier Alcalde]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/masacres-unidos_132_3051742.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 20 Nov 2017 19:15:39 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[¿Por qué hay tantas masacres en Estados Unidos?]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Armamento,Estados Unidos]]></media:keywords>
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