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    <title><![CDATA[elDiario.es - Stephanie Merrit]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/stephanie_merrit/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Stephanie Merrit]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Érase una vez un asalto sexual o por qué hay que modernizar los viejos cuentos de hadas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/erase-asalto-sexual-modernizar-cuentos_129_3043094.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/25aeaef1-5d61-4e33-b0d1-0d9e54595892_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Érase una vez un asalto sexual o por qué hay que modernizar los viejos cuentos de hadas"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El origen de 'La Bella Durmiente' es una historia de una violación en la que el agresor termina casándose con la víctima</p></div><p class="article-text">
        &iquest;Cu&aacute;ndo es aceptable que un hombre acose a una mujer dormida? Puede que est&eacute;s pensando que la respuesta correcta es &ldquo;nunca&rdquo;, a menos, claro, que seas el padre de Brock Turner, antiguo estudiante de la universidad de Stanford. El padre de Turner escribi&oacute; una carta al juez para protestar por la larga condena impuesta a su hijo el a&ntilde;o pasado por <a href="https://www.theguardian.com/society/2016/aug/26/brock-turner-stanford-sexual-assault-victim-testimony-laugh" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">asaltar a una mujer inconsciente tras una fiesta</a>.
    </p><p class="article-text">
        La otra excepci&oacute;n a la norma de no iniciar contacto sexual con mujeres que no han dado su consentimiento por estar dormidas es si eres un pr&iacute;ncipe de un cuento de hadas y ella est&aacute; atrapada en un sue&ntilde;o encantado de 100 a&ntilde;os. Si te has abierto camino a machetazos por un bosque de espinas, no se puede esperar que vaciles pensando en las sutilezas del consentimiento cuando tienes un hada malvada respirando en tu nuca. Y, en cualquier caso, a las princesas se las educa para que est&eacute;n agradecidas.
    </p><p class="article-text">
        Pero la vor&aacute;gine de noticias sobre consentimiento o su ausencia implica que ni siquiera un pr&iacute;ncipe azul puede escapar al escrutinio. La semana pasada, Sarah Hall, una madre de Newcastle,&nbsp;apareci&oacute; en&nbsp;los titulares al<a href="http://www.dailymail.co.uk/news/article-5110415/Mother-demands-son-s-school-ban-Sleeping-Beauty.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> pedir a la escuela primaria de su hijo de seis a&ntilde;os que sacase el cuento de La Bella Durmiente</a> de la clase de los m&aacute;s j&oacute;venes porque transmite un mensaje de poca ayuda sobre besar a mujeres dormidas. Aun as&iacute;, esta madre sugiri&oacute; que el cuento se podr&iacute;a salvar para los estudiantes m&aacute;s mayores como parte de una discusi&oacute;n &uacute;til sobre el consentimiento.
    </p><p class="article-text">
        Sus comentarios sobre este asunto publicados en las redes sociales fueron recibidos con la frivolidad que era de prever por parte de la brigada&nbsp;que denuncia lo &ldquo;pol&iacute;ticamente correcto&rdquo;&nbsp;(&ldquo;&iquest;Sabes que los osos no comen papilla?&rdquo;, dec&iacute;a un comentario), pero resulta que las preocupaciones de Hall fueron instintivamente apropiadas.
    </p><p class="article-text">
        La versi&oacute;n de <em>La Bella Durmiente</em> con su beso de amor verdadero que la mayor&iacute;a de nosotros recordamos de Disney o de los hermanos Grimm deriva realmente de un cuento italiano del siglo XVII llamado <a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Sun,_Moon,_and_Talia" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Sol, luna y Talia</a>, de Giambarrista Basile, y basado en leyendas&nbsp;populares del siglo XIV. En estas versiones anteriores, un rey viola y deja embarazada a la Bella Durmiente, pero todo acaba bien porque tras despertarse y recuperarse del shock inicial al descubrir que tiene gemelos, &eacute;l vuelve y se casa con ella.&nbsp;Se supone que eso&nbsp;es un final feliz.
    </p><p class="article-text">
        Crec&iacute; con las versiones de <em>La</em> <em>Bella Durmiente</em> de Disney y de los hermanos Grimm y, de ni&ntilde;a, ni yo ni nadie se pregunt&oacute; si era apropiado que el pr&iacute;ncipe besase a la mujer cuando ella no ten&iacute;a ni voz ni voto. Ese era su papel, igual que el de ella era ser rescatada.
    </p><p class="article-text">
        Si hubi&eacute;semos le&iacute;do la versi&oacute;n de Basile hubiese sido otra historia; al final de esa historia, despu&eacute;s de que la mujer original de rey intentase matar a la princesa Talia y cocinar a los beb&eacute;s para serv&iacute;rselos de cena a su descarriado marido (<em>spoiler</em>: el cocinero los cambia por corderos), acabas apoyando a Talia para que termine feliz&nbsp;para siempre con su violador, que ya no es el malo de la pel&iacute;cula. Como en <em>Atracci&oacute;n Fatal</em>, es la mujer intensa y celosa la que se convierte en la destructora de la familia, no el hombre que no puede controlar su apetito sexual.
    </p><p class="article-text">
        Pero as&iacute; es c&oacute;mo funcionan los cuentos. Generalmente se entiende que lo que consideramos aceptable o incluso deseable en el contexto de un mundo de ficci&oacute;n no es una moralidad que se pueda traducir a la vida real. Incluso los ni&ntilde;os m&aacute;s peque&ntilde;os son capaces de pillar esto, por eso les encantan las historias de antih&eacute;roes como <em>Horrid Henry</em>, aunque saben que nunca se saldr&iacute;an con la suya comport&aacute;ndose como &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        Aun as&iacute;, Hall no es la primera persona en reconocer que los cuentos felices, con sus preocupaciones centenarias y sus estructuras de poder, pueden ser especialmente problem&aacute;ticos a la hora de formar el sentido de papel de g&eacute;nero en los ni&ntilde;os. Los efectos negativos en las chicas j&oacute;venes de la &ldquo;cultura de princesas&rdquo; promovida por Disney y su marketing relacionado son ahora sujeto de numerosos estudios acad&eacute;micos. Disney, por su parte, ha intentado mitigar este efecto introduciendo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en sus historias a <a href="https://www.theguardian.com/film/2016/may/26/has-disney-finally-given-up-on-princesses" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">hero&iacute;nas combativas</a>. Pero la chica blanca, pasiva, heteronormativa y con una&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/film/2016/jun/27/disney-princesses-contribute-to-body-esteem-issues-amongst-young-girls-finds-study" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cintura de medidas imposibles</a> sigue dominando.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &iquest;Pero es la respuesta prohibir todos los cuentos que anuncian una versi&oacute;n pasada de moda de las relaciones amorosas? Quiz&aacute; la soluci&oacute;n es reinventar esos viejos cuentos con un giro moderno. Angela Carter lo hizo, como lo hicieron las pel&iacute;culas de <em>Shrek.</em> Ahora, tras el &eacute;xito de <a href="https://www.theguardian.com/books/2017/apr/04/good-night-stories-for-rebel-girls-review-inspiring-stuff-elena-favilli-francesca-callo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Good Night Stories for Rebel Girls</em></a><em>,</em> existe un mercado de libros en auge que ofrece modelos positivos<em>.</em>
    </p><p class="article-text">
        Los cuentos felices han servido durante siglos como una forma de examinar nuestros miedos. Mientras los hombres como Brock Turner sigan viendo el consentimiento como algo opcional en un encuentro sexual, quiz&aacute; no sea tan loco sugerir que hay que cuestionar algunas de las viejas met&aacute;foras.
    </p><p class="article-text">
        <em>Stephanie Merritt es autora y exeditora literaria adjunta en the Observer.</em>
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Javier Biosca Azcoiti
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Stephanie Merrit]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/erase-asalto-sexual-modernizar-cuentos_129_3043094.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 29 Nov 2017 18:42:52 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Violencia sexual,Acoso sexual]]></media:keywords>
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