<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - María Folguera]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/maria_folguera/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - María Folguera]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/516048/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[He tenido una hija, pero no aguanto ni una tarde de parque]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/lunes-custodia-compartida-aburrimiento_1_3015419.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/d87d0c28-bf4b-46d5-b14d-8de1cb2b1c80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="He tenido una hija, pero no aguanto ni una tarde de parque"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pienso en una frase que leí en un foro de crianza: "Haberte comprado un pez de colores". "Es cierto", pienso: "el pez me dejaría dormir; el pez no comería tierra solo para provocarme"</p><p class="subtitle">Es lunes de custodia compartida: siembro de besos su cabeza y su nariz y con la otra mano tecleo en busca de auxilio. "¿Dónde estáis?". "¿Qué hacéis?"</p><p class="subtitle">Vamos a cenar a un restaurante, las niñas gritan. Pero en mí hay una pequeña victoria, es que son las nueve y media y he conseguido pasar la tarde</p></div><p class="article-text">
        Soy una incoherente: he tenido una hija, pero no aguanto ni una tarde de parque sin mirar la hora con impaciencia. Pienso en una frase que le&iacute; en un foro de crianza: &ldquo;Haberte comprado un pez de colores&rdquo;. Se lo espetaba una internauta a otra que contaba su agotamiento despu&eacute;s de tres noches sin dormir. &ldquo;Es cierto&rdquo;, valoro yo en el parque: &ldquo;el pez me dejar&iacute;a dormir; el pez no comer&iacute;a tierra solo para provocarme&rdquo;. El pez ser&iacute;a m&aacute;s considerado.
    </p><p class="article-text">
        Mi hija tiene la conversaci&oacute;n de un pez &ndash;cada tres segundos vuelve a mencionar el asunto &ldquo;Peppa Pig coche casa&rdquo;, y yo, &ldquo;S&iacute;&rdquo;, y ella&hellip; &ldquo;Peppa Pig. Coche. Casa&rdquo;&ndash; pero una memoria muy diferente: recuerda muy bien qu&eacute; cajones no debe abrir, qu&eacute; botones no debe pulsar, qu&eacute; alturas no debe escalar. Y va directa a transgredir los dictados de su memoria, mir&aacute;ndome de reojo.
    </p><p class="article-text">
        Es lunes de custodia compartida y cada semana toca la reacomodaci&oacute;n a una dependencia diferente. Cuando inicio semana sin ni&ntilde;a afronto mi dependencia a la acci&oacute;n, la sociabilidad, la medida de un tiempo &ndash;m&aacute;s o menos&ndash; propio. Tengo que lidiar con la ambici&oacute;n de los planes contradictorios: &ldquo;Esta semana, como no tengo a la ni&ntilde;a, dormir&eacute; mucho, pero tambi&eacute;n saldr&eacute;; voy a trabajar m&aacute;s horas, pasear&eacute; por la ciudad, y por supuesto tambi&eacute;n ir&eacute; al campo; voy a dedicarme a la familia &ndash;esa que estaba antes de que me hija llegara&ndash; y ver&eacute; obras de teatro, exposiciones y conferencias. Y no me voy a presionar a m&iacute; misma, me lo tomar&eacute; con mucha calma, pero sin dejar de aprovechar el tiempo en todo momento&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras tanto, consulto las fotos de la ni&ntilde;a, susurro su nombre por la noche y aspiro el olor de su habitaci&oacute;n vac&iacute;a, sin dejar de deleitarme en el silencio sosegado que reina en la casa. Lo que yo dec&iacute;a: incoherencia.
    </p><p class="article-text">
        El lunes siguiente hay que desprenderse de esta libertad err&aacute;tica y adherirse de nuevo a la dependencia mutua. La recojo &ndash;ella me ve, exclama un alegre &ldquo;&iexcl;Mam&aacute;!&rdquo;, me pone al d&iacute;a, &ldquo;Peppa Pig Coche Casa&rdquo;, yo siembro de besos su cabeza y su nariz y sus ojitos&ndash;, y con la otra mano tecleo en busca de auxilio. &ldquo;&iquest;D&oacute;nde est&aacute;is?&rdquo;. &ldquo;&iquest;Qu&eacute; hac&eacute;is?&rdquo;. A medida que pasen los d&iacute;as ser&aacute; todo m&aacute;s f&aacute;cil, pero el lunes la sensaci&oacute;n es abrupta.
    </p><p class="article-text">
        He llamado a Mariano y Rakel, compa&ntilde;eros de crianza. A Mariano y Rakel les ha tocado gemelas. Ah&iacute; estamos los tres, vigilantes y prisioneros entre vallas de colores, en un parque sumergido en holl&iacute;n del barrio de Usera, junto al puente de la M30. Mariano y Rakel a menudo constatan que si se hubieran vuelto a su ciudad natal cuando nacieron las gemelas su vida ser&iacute;a ahora un poquito m&aacute;s amable. Pero han escogido quedarse en la ciudad grande donde no tienen familia por esa incoherencia que dec&iacute;amos: tambi&eacute;n quieren acci&oacute;n y sociabilidad.
    </p><p class="article-text">
        Nos vamos los seis a cenar a un restaurante chino. Cuando entramos en el local, los progenitores estamos excitados, sorprendidos de nuestra propia osad&iacute;a: es lunes y vamos a cenar aqu&iacute;, &iexcl;qu&eacute; locura! Ante la visi&oacute;n de los men&uacute;s plastificados, mi ni&ntilde;a comprende que pronto comer&aacute;, y aguarda expectante. Pero las gemelas no han dormido siesta, tienen hambre y sue&ntilde;o. Lloran, gritan, tiran un tenedor por el aire, que rebota en el centro giratorio de cristal de la mesa, en direcci&oacute;n a mi hija; yo resoplo, y siento odio por la lanzadora de tenedores.
    </p><p class="article-text">
        Rakel pide moderaci&oacute;n desde su cuerpo apalizado por el trabajo y la crianza y los vecinos, que boicotean la presencia del carro de las gemelas &ndash;que no cabe en el ascensor&ndash; en el portal. &ldquo;Hoy nos hemos encontrado con que han puesto un candado en una hoja de la puerta, para que no podamos abrirla del todo. &iexcl;Os quer&eacute;is estar quietas ya!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Los camareros nos miran con hast&iacute;o, los comensales sacuden la cabeza en desaprobaci&oacute;n. Mariano se harta; se pone de pie y anuncia que nos vamos. Yo tambi&eacute;n me pongo de pie. Rakel forcejea: &ldquo;No, no, si nos vamos ahora se dormir&aacute;n en el carro y no cenar&aacute;n y se despertar&aacute;n de madrugada muertas de hambre&rdquo;. Los prisioneros vuelven a sus sillas. Llegan el arroz y el glutamato. Alguna mano vuelca el arroz al suelo, &ldquo;Me tienes muy harta&rdquo;. La estampa feliz no llega, los aullidos se estiran, la gente nos mira cada vez peor. Yo pienso &ldquo;S&iacute; que tenemos que estar desesperados para preferir estar aqu&iacute; antes que en cualquier otro sitio&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Ofrecemos un m&oacute;vil a cada ni&ntilde;a. Se callan, cada una con sus dibujos de Masha y el Oso. Nos comemos nosotros el arroz con glutamato, mientras removemos nuestro fracaso. Y ni siquiera nos ponemos de acuerdo sobre si debemos intentar ir a restaurantes o no. Pero lo que a m&iacute; m&aacute;s me importa, lo que llamea dentro de m&iacute; como una peque&ntilde;a victoria, como una luci&eacute;rnaga que me gu&iacute;a en una noche de invierno, es que son las nueve y media y he conseguido pasar la tarde.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[María Folguera]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/lunes-custodia-compartida-aburrimiento_1_3015419.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 11 Dec 2017 20:02:34 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/d87d0c28-bf4b-46d5-b14d-8de1cb2b1c80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="601811" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/d87d0c28-bf4b-46d5-b14d-8de1cb2b1c80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="601811" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[He tenido una hija, pero no aguanto ni una tarde de parque]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/d87d0c28-bf4b-46d5-b14d-8de1cb2b1c80_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Maternidad]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
