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    <title><![CDATA[elDiario.es - Behrouz Boochani]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/behrouz_boochani/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Behrouz Boochani]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA['El hombre que ama a los patos': el refugiado que salva animales en Manus]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/hombre-refugiado-salvando-animales-manus_132_2999839.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/465422d0-443b-413f-814c-497cad84cd95_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Manus. En la playa"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mansour Shoushtari, un refugiado iraní atrapado por el sistema de detención que Australia tiene en la isla de Manus, vive con la sencilla filosofía de que los animales tienen derecho a vivir bien la vida</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>En el infierno de la isla de Manus lo conoci&oacute; el autor de este art&iacute;culo, un periodista iran&iacute; refugiado y tambi&eacute;n reclu&iacute;do all&iacute;, desde donde escribe <a href="https://www.theguardian.com/profile/behrouz-boochani" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">cr&oacute;nicas</a> para The Guardian</li>
                                    <li>Las ilustraciones son del dibujante australiano <a href="#" data-mrf-recirculation="links-noticia" target="_blank">Fist Dog on the Moon</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        &ldquo;El hombre que ama a los patos&rdquo;. Esta frase, que describe a Mansour Shoushtari con una resonancia po&eacute;tica, es el sobrenombre con el que se le conoce en la prisi&oacute;n de Manus. Shoushtari es un hombre de 43 a&ntilde;os, procedente de Ir&aacute;n, que se ha convertido en una persona muy conocida en esta prisi&oacute;n. Es alguien que est&aacute; lleno de alegr&iacute;a y que interact&uacute;a con el mundo con la sensibilidad de los ni&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Su sola presencia en la prisi&oacute;n de Manus es una paradoja, porque su ser est&aacute; esencialmente en conflicto con la prisi&oacute;n. La personalidad de Shoushtari proyecta belleza, proyecta ternura, proyecta amabilidad. Su existencia est&aacute; en oposici&oacute;n a la violencia de la prisi&oacute;n de Manus, en oposici&oacute;n al poder de la prisi&oacute;n, en oposici&oacute;n a la barbaridad de la prisi&oacute;n. Hace cuatro a&ntilde;os, Shoushtari logr&oacute; llegar a la isla de Christmas, pero el Gobierno australiano lo exili&oacute; de inmediato a la <a href="https://www.theguardian.com/australia-news/manus-island" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">isla de Manus</a>, donde lleva detenido desde entonces. Se le otorg&oacute; el estatus de refugiado y ha estado esperando estos a&ntilde;os a ser reasentado en un pa&iacute;s seguro.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Shoushtari es un activista por los derechos de los animales, un papel extra&ntilde;o para un individuo encarcelado. Contin&uacute;a apoyando a los animales como lo hizo cuando viv&iacute;a en Ir&aacute;n. Al atardecer, coloca los restos de comida del comedor en un plato de pl&aacute;stico y se los da a los cangrejos que viven debajo de los contenedores y de las tiendas de campa&ntilde;a. Cuando le pregunt&eacute; por qu&eacute; se sent&iacute;a obligado a alimentarlos, me mir&oacute; de un modo que me hizo avergonzarme por hacerle esa pregunta. Me contest&oacute;: &ldquo;Los cangrejos han estado viviendo en esta isla desde hace siglos, estaban aqu&iacute; mucho antes de que se construyera la prisi&oacute;n. Al construir esta prisi&oacute;n, los humanos hemos violado su territorio. Tienen todo el derecho a comer nuestra comida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Shoushtari no solo alimenta a los cangrejos. Durante a&ntilde;os tambi&eacute;n ha sido el amable compa&ntilde;ero de los perros callejeros que merodean por el exterior de la prisi&oacute;n. Ha hecho todo lo posible para proporcionar alimentos a esos perros abandonados y hambrientos que est&aacute;n detr&aacute;s de las vallas. A consecuencia de ello, algunos de los refugiados y de los guardias se quejaron, diciendo que su activismo hab&iacute;a provocado que los perros hambrientos de la isla se agruparan a nuestro alrededor. Dec&iacute;an que Shoushtari les estaba causando dificultades y cre&aacute;ndoles problemas. Pero &eacute;l continu&oacute; tratando a los perros con afecto, viviendo seg&uacute;n su sencilla filosof&iacute;a: &ldquo;Los perros tambi&eacute;n tienen derecho a comer bien&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s de que la Corte Suprema de Pap&uacute;a Nueva Guinea declarara que <a href="https://www.theguardian.com/australia-news/2016/apr/26/papua-new-guinea-court-rules-detention-asylum-seekers-manus-unconstitutional" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la prisi&oacute;n de Manus es ilegal</a>, Shoushtari tuvo la oportunidad de meter a uno de esos perros en la prisi&oacute;n. Trajo al perro m&aacute;s escu&aacute;lido y se encarg&oacute; de cuidarlo. Su nombre es Leopardo y cuando le pregunt&eacute; por qu&eacute; lo llam&oacute; as&iacute;, respondi&oacute;: &ldquo;Este perro estaba muy deprimido y desnutrido. Ten&iacute;a miedo de los humanos. Cuando yo le ofrec&iacute;a comida se volv&iacute;a tan t&iacute;mido como un leopardo y se la llevaba fuera de la vista, para com&eacute;rsela detr&aacute;s de las tiendas. Desde el d&iacute;a en que fui testigo de eso lo llam&eacute; Leopardo, lo llam&eacute; as&iacute; porque era muy delgado y fr&aacute;gil. Ahora ha crecido mucho, se ha vuelto alegre y est&aacute; de lo m&aacute;s saludable. Se ha convertido en un leopardo real, ahora es como un poderoso leopardo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Shoushtari sonri&oacute; mientras relataba esta transformaci&oacute;n. Le pregunt&eacute; sobre su viaje a trav&eacute;s del oc&eacute;ano y, meditando su respuesta, volvi&oacute; a referirse a los animales. En particular, se refiri&oacute; a su pato mascota, al que dej&oacute; con un amigo en Ir&aacute;n. &ldquo;Yo ten&iacute;a un pato de cinco a&ntilde;os. Lo dej&eacute; en Ir&aacute;n con un amigo para que lo cuidara. Cuando nuestro bote llevaba cinco d&iacute;as perdido en el oc&eacute;ano, justo cuando todos pensaban que morir&iacute;amos muy pronto, me invadi&oacute; la sensaci&oacute;n de que no iba a morir. Ten&iacute;a esa sensaci&oacute;n cada vez que pensaba en mi pato: sent&iacute;a que mi amor y mi amabilidad hacia &eacute;l me ayudar&iacute;an, que esos sentimientos hacia mi pato evitar&iacute;an que el bote se hundiera. Sent&iacute; que mi conexi&oacute;n emocional con &eacute;l iba a salvarme la vida&rdquo;.
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        Le pregunt&eacute; a Shoushtari por qu&eacute; amaba a los animales. Me respondi&oacute;: &ldquo;Es amor. Creo que uno no necesita dar razones para amar. El amor es una cuesti&oacute;n personal, es un estado existencial. Pero me parece que los seres humanos que no aman a los animales tambi&eacute;n son incapaces de amar a los seres humanos&rdquo;. Durante el poco tiempo que estuve con &eacute;l, me olvid&eacute; por completo de toda la violencia y de todas las dificultades asociadas a esta prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Le pregunt&eacute;: &ldquo;&iquest;Te gustan los animales m&aacute;s que los humanos?&rdquo;. De nuevo sonri&oacute; al responder: &ldquo;&iexcl;Hoy est&aacute;s haciendo preguntas realmente dif&iacute;ciles! Es como preguntar: &iquest;amas a tu padre m&aacute;s que a tu madre? Es una pregunta extremadamente dif&iacute;cil de responder. Amo a los seres humanos y tambi&eacute;n amo a los animales. Pero siento un afecto especial por las aves&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Shoushtari no solo es popular y conocido en la prisi&oacute;n entre los refugiados, tambi&eacute;n los guardias reconocen su personalidad. Todos le muestran respeto y admiran su car&aacute;cter y su dignidad. Seg&uacute;n Shoushtari, incluso hay algunos guardias que le llaman 'Hombre Pato'. Haber adquirido este apodo le hace feliz porque cree que es un t&iacute;tulo honorable, especialmente en unas circunstancias donde esos mismos guardias llaman a los otros refugiados mediante un n&uacute;mero.
    </p><p class="article-text">
        Shoushtari tiene una personalidad notablemente afectuosa, su naturaleza es extremadamente po&eacute;tica. Tanto, que me atrevo a hacerle la siguiente pregunta: &ldquo;Amas a los animales y tambi&eacute;n a los seres humanos, pero &iquest;tambi&eacute;n amas a Peter Dutton [ministro de Inmigraci&oacute;n australiano]?&rdquo;. Esta vez se r&iacute;e m&aacute;s alto y responde: &ldquo;Dios m&iacute;o, esta s&iacute; que es una pregunta realmente dif&iacute;cil. Hoy es un buen d&iacute;a, &iquest;por qu&eacute; est&aacute;s haci&eacute;ndome estas preguntas tan dif&iacute;ciles? Lo s&eacute;, ser&iacute;a dif&iacute;cil de creer si admitiera que tambi&eacute;n amo a Peter Dutton&rdquo;. Se r&iacute;e de nuevo. Shoushtari tiene planes de futuro y est&aacute; decidido a ponerlos en pr&aacute;ctica cuando salga libre de la prisi&oacute;n de Manus. Quiere trabajar como mec&aacute;nico, igual que hac&iacute;a en Ir&aacute;n, y tambi&eacute;n espera poder leer literatura inglesa. Otro de sus sue&ntilde;os es poder crear alg&uacute;n d&iacute;a un refugio para animales abandonados. Tiene una sencilla filosof&iacute;a, que se puede resumir as&iacute;: &ldquo;Los animales tambi&eacute;n tienen derecho a vivir bien la vida&rdquo;.
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        Conocer a Shoushtari ha sido una bendici&oacute;n y una inspiraci&oacute;n para m&iacute;. Durante el escaso tiempo que estuve con &eacute;l, me olvid&eacute; de toda la violencia y de todas las dificultades que est&aacute;n asociadas a esta prisi&oacute;n. Despu&eacute;s de pasar un tiempo con &eacute;l, creci&oacute; mi amor por la vida. Me tranquiliz&oacute; ver que a nuestro alrededor hab&iacute;a personas c&aacute;lidas como Shoushtari. Creo que conservar&eacute; estos recuerdos en los a&ntilde;os venideros, mis recuerdos de &ldquo;el hombre que ama a los patos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Cristina Barchi
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Behrouz Boochani]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 15 Dec 2017 20:55:18 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA['El hombre que ama a los patos': el refugiado que salva animales en Manus]]></media:title>
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