<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Raquel Haro]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/raquel-haro/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Raquel Haro]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/516088/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Cómo le conté a mi hijo de cuatro años que tengo cáncer de mama]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/le-conte-hijo-cuatro-anos-cancer_1_6966577.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/760b54c6-212b-4a7f-ba5f-87ab4802b590_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Cómo le conté a mi hijo de cuatro años que tengo cáncer de mama"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Le digo que me están dando una medicina que me cura pero que se me cae el pelo, y por eso llevo peluca. Me la quito, me toca la calva, dice que parezco el abuelo, luego se la pone él, nos reímos</p></div><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo contarle a un ni&ntilde;o de cuatro a&ntilde;os que tienes c&aacute;ncer? &iquest;C&oacute;mo hacerlo sin llorar? &iquest;Puede entender alguien tan peque&ntilde;o que su mam&aacute; le lea los cuentos con doble mascarilla? Ay de verdad, &iquest;es que acaso mi hijo no ten&iacute;a bastante con tener una familia desestructurada y un principio de fimosis?
    </p><p class="article-text">
        En un primer momento le ocult&eacute; mi enfermedad porque me preocupaba que se utilizara contra m&iacute; en el juicio por la custodia. Ya me imaginaba al abogado de mi ex : &ldquo;Es imposible que alguien con c&aacute;ncer pueda cuidar de un ni&ntilde;o de cuatro a&ntilde;os&hellip; M&iacute;renla, si parece un esqueleto&rdquo;. Y yo contestando furiosa: &ldquo;&rsquo;&iexcl;Miente, se&ntilde;or&iacute;a! Yo siempre he tenido este tip&iacute;n&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pero pasa el tiempo y sigo sin contarle al ni&ntilde;o nada sencillamente porque no s&eacute; c&oacute;mo abordar el asunto. Desde que me detectaron los tumores hay d&iacute;as en los que me siento la desgraciada protagonista de una pel&iacute;cula de Isabel Coixet, pero otros me miro al espejo y me veo como una superhero&iacute;na de Marvel. Sin embargo, cada vez que me imagino cont&aacute;ndole a mi hijo lo m&iacute;o, mis superpoderes desaparecen por completo. As&iacute; que dejo que pasen los d&iacute;as, las semanas y los meses. 
    </p><p class="article-text">
        Tengo la suerte de que la quimio no me provoca efectos secundarios m&aacute;s all&aacute; de la calvicie (bueno, y de que se me hayan quedado las cejas m&aacute;s despobladas que a Gallard&oacute;n), por lo que puedo seguir haciendo vida con &eacute;l. Incluso m&aacute;s que antes, porque estoy de baja. De hecho, creo que cuando mi hijo se acuerde de esta etapa, no la recordar&aacute; como una &eacute;poca en la que su mam&aacute; estaba enferma, solo aquellos meses en los que su mam&aacute; pasaba m&aacute;s tiempo con &eacute;l que nunca (aunque de repente, y sin ning&uacute;n motivo, se pon&iacute;a a llorar).
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga me habla de la importancia de que el ni&ntilde;o sepa la verdad. Me explica que &eacute;l no es tonto, percibe que &ldquo;algo pasa&rdquo; aunque no se lo cuente. Me dice que si sigo ocult&aacute;ndole mi enfermedad aprender&aacute; que no hay que hablar de lo que te pasa con la familia, que est&aacute; bien guardar secretos. Y eso s&iacute; que no, no quiero que llegue a la adolescencia y me oculte sus miserias: como que fuma porros, que hace pellas, o peor, que le gusta el reggaeton.&nbsp;&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La psic&oacute;loga tiene raz&oacute;n, el ni&ntilde;o no es tonto. Se da cuenta de que todas las semanas vuelvo con marcas en los brazos y me pregunta por qu&eacute; tengo esas pupas. Le digo que me ha picado un mosquito. Me dice que en invierno no hay. Le digo que hay mosquitos migratorios: vuelan desde Ecuador hasta mi cuarto. Me pregunta que por qu&eacute; a &eacute;l no le pican. &ldquo;&iquest;No quieres ver un cap&iacute;tulo de la Patrulla Canina, cari&ntilde;&iacute;n?, pues si&eacute;ntate, que te voy a poner tres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mis amigas me dicen que c&oacute;mo hago para que no se d&eacute; cuenta de que estoy calva. Muy sencillo: nunca, jam&aacute;s, bajo ning&uacute;n concepto me quito la peluca. Ni siquiera para dormir. S&iacute;, se enreda, se encrespa y empieza adquirir un volumen desorbitado (me empiezo a parecer al T&iacute;o Jesse de Padres Forzosos), pero da igual. Lo &uacute;nico que me importa es que no se entere. Y lo estoy consiguiendo, el ni&ntilde;o no sospecha nada. Mi secreto est&aacute; a salvo.&nbsp;O lo estaba. Hasta que ocurri&oacute; lo del parque.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Estoy con mi hijo una tarde en los columpios de al lado del colegio. Siempre juego con &eacute;l y sus amigos, sobre todo cuando hace d&iacute;as que no le veo porque ha estado con su padre. Estamos jugando al pilla- pilla. Me paro para quitarle un prominente moco a mi hijo. En ese momento una nena de su clase me aborda por detr&aacute;s, se me engancha a la cabeza y cuando baja se agarra de mi pelo. La peluca se queda en su mano y mi mente en blanco. Todos los ni&ntilde;os con los ojos muy abiertos empiezan a comentar: &ldquo;&iexcl;est&aacute; calva, est&aacute; calva!&rdquo;. Me siento como cuando era peque&ntilde;a y ten&iacute;a complejo de peluda y los nenes de mi clase en cuanto llegaba la &eacute;poca de ponerse manga corta me llamaban en coro &ldquo;mujer-lobo&rdquo;. Hay que joderse, toda la vida sufriendo por el pelo: por el que falta, o por el que sobra.
    </p><p class="article-text">
        Tardo exactamente tres segundos en volver a colocarme la peluca y cuatro en llamar a mi psic&oacute;loga para ver c&oacute;mo resuelvo la situaci&oacute;n. Me dice que aproveche lo que ha pasado para cont&aacute;rselo todo. Tengo que hacerlo, no puedo procrastinar m&aacute;s. Dejo al ni&ntilde;o con sus primas y yo me pongo a pensar c&oacute;mo abordar tan dif&iacute;cil conversaci&oacute;n.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Pienso en escribirle un cuento espec&iacute;fico para &eacute;l. Un cuento con ilustraciones y todo donde la protagonista sea una mam&aacute; que tiene un secreto: mientras su hijo est&aacute; en el cole se quita la peluca y se pone la capa de superhero&iacute;na para ir a luchar contra unos monstruos con forma de c&eacute;lulas. Me imagino que se lo leo y cuando llegamos al final&hellip; &iexcl;tach&aacute;n! Me quito la peluca para que vea que su mam&aacute; es la prota del cuento. &iexcl;Su madre una superhero&iacute;na! Mato dos p&aacute;jaros de un tiro: yo me atrevo por fin a quitarme la peluca y a &eacute;l se le quita de golpe la papitis. Pero luego pienso en que tendr&iacute;a que buscar un ilustrador, una editorial para publicar todo esto y... buff, me doy cuenta de que tengo que elegir: o cuento ilustrado o <a href="https://www.mefaltaunateta.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">blog</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Me voy a recoger al ni&ntilde;o sin tener ni idea de lo que le voy a decir, ni idea. Entramos a casa, me quito el abrigo y pongo la canci&oacute;n de &ldquo;Muero de amor&rdquo; de La Bienquerida. Y empiezo a hablar. Por fin, despu&eacute;s de no s&eacute; cu&aacute;ntos meses, empiezo a hablar de lo que me ocurre con mi hijo.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Mam&aacute; tiene la teta malita, cari&ntilde;o&rdquo;. &ldquo;&iquest;Tienes una pupa? &iquest;te pongo una tirita?&rdquo;, me dice. &ldquo;M&aacute;s o menos, es una pupa que est&aacute; por dentro. Por eso me van a quitar la tetita y me van a poner otra que est&eacute; buena&rdquo;. El ni&ntilde;o asiente con total naturalidad, as&iacute; que contin&uacute;o: &ldquo;Le tenemos que decir al m&eacute;dico que tenga mucho cuidado, no vaya a ser que se despiste y en lugar de una teta, en el hueco me ponga una mano, una oreja, o un culo&rdquo;. El ni&ntilde;o se troncha. El ambiente es relajado y yo estoy de buen humor.&nbsp;Le explico que tendr&eacute; una gran cicatriz. Pero que no se tiene que asustar, que las cicatrices son bellas, que simbolizan que su madre es una guerrera y que ha ganado una gran batalla. Y tambi&eacute;n le cuento que me est&aacute;n dando una medicina que me cura pero que hace que se me caiga el pelo, y por eso llevo peluca. Me la quito, me toca la calva, dice que parezco el abuelo, luego coge la peluca y se la pone &eacute;l. Le sienta genial. Nos re&iacute;mos un mont&oacute;n. Sigue sonando la canci&oacute;n. Se me cae una lagrima, pero es de emoci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Yo he tardado varios meses en atreverme a dec&iacute;rselo y &eacute;l al d&iacute;a siguiente ya estaba cont&aacute;ndoselo a sus compa&ntilde;eros en la asamblea de clase. Desde entonces, cada tarde que estoy con &eacute;l en el parque, en alg&uacute;n momento sus amiguitos se me acercan para que les ense&ntilde;e la calva. Se ponen a mi alrededor y yo digo sin complejo: a la de una, a la de dos, y&hellip; &iexcl;a la de tres! Y r&aacute;pido r&aacute;pido, me quito la peluca y me la vuelvo a poner. Todos alucinan y mi hijo me mira orgulloso.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Puedes leer m&aacute;s en </strong><a href="https://www.mefaltaunateta.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><strong>mefaltaunateta.com</strong></a>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Haro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/le-conte-hijo-cuatro-anos-cancer_1_6966577.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 20 Jan 2021 21:58:39 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/760b54c6-212b-4a7f-ba5f-87ab4802b590_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="40143" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/760b54c6-212b-4a7f-ba5f-87ab4802b590_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="40143" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Cómo le conté a mi hijo de cuatro años que tengo cáncer de mama]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/760b54c6-212b-4a7f-ba5f-87ab4802b590_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Cáncer,Maternidad,Tumores,Infancia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La crianza natural me arrebató a mi amiga]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/crianza-natural-arrebato-amiga_1_1161958.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/66fe2675-12cc-4d0d-b29c-1462b739bb31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La crianza natural me arrebató a mi amiga"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Parece que la crianza natural más extrema le ha dicho "hasta nunqui" a nuestras carreras y "holi" al hogar y las comiditas sabrosas</p><p class="subtitle">Reconozco que este movimiento era necesario: ha conseguido que las mujeres amamanten en público, ha acabado con la insana creencia de que había que dejar llorar a los niños, ha hecho que las mujeres luchen contra la violencia obstétrica</p><p class="subtitle">El problema es que ha querido romper con cosas que estaban ahí para ayudarnos, como la epidural: ni entiendo que se renuncie a esta anestesia, ni entiendo que el hacerlo provoque tanta admiración</p></div><p class="article-text">
        Mi amiga y yo est&aacute;bamos tan unidas que nos quedamos embarazadas a la vez y luego dimos a luz en la misma semana. Hab&iacute;amos vivido much&iacute;simas experiencias juntas que inclu&iacute;an toda la EGB compartiendo pupitre, dos interrailes y cientos de <em>raves</em>. Bueno, tampoco tantas.
    </p><h3 class="article-text">La crianza natural, el 'must' de la d&eacute;cada</h3><p class="article-text">
        Es casi imposible no o&iacute;r hablar de la crianza natural cuando te quedas embarazada. En mi caso, en cuanto publiqu&eacute; en Facebook mi primer <em>selfie</em> de la barriga frente al espejo empec&eacute; a recibir recomendaciones relacionadas con el tema. De hecho, tres personas distintas me regalaron el mismo libro de Carlos Gonz&aacute;lez alabando los beneficios de la lactancia materna. La prueba irrefutable de que la crianza natural est&aacute; de moda es lo r&aacute;pido que acab&eacute; dando salida a estos libros en <em>Wallapop</em>.
    </p><p class="article-text">
        Aunque me haya arrebatado a mi amiga, reconozco que me ha ense&ntilde;ado que existen muchas cosas &uacute;tiles, como las mochilas portabeb&eacute;s o las cunas sin barrotes, que se pegan a la cama y te evitan levantarte cada vez que tienes que atender al churumbel. Gracias a la crianza natural (a partir de ahora CN) s&eacute; que no hay que intervenir mientras nuestros beb&eacute;s se relacionan con otros nenes y que hay que evitar ir detr&aacute;s de ellos todo el d&iacute;a gritando &ldquo;cuidado&rdquo;, porque al final les conviertes en ni&ntilde;os miedosos.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n me ha ense&ntilde;ado que no hay que obligarles a hacer cosas que no entienden, como tener que prestar por sistema sus juguetes a otros ni&ntilde;os o dar besitos &ldquo;a la fuerza&rdquo; a adultos cuyas caras muchas veces pinchan. Y pensar&eacute;is: bueno, tampoco suena tan mal, &iquest;por qu&eacute; habr&aacute; escrito entonces este art&iacute;culo a todas luces cargado de resquemor?
    </p><p class="article-text">
        Por si no la conoc&eacute;is, la CN se caracteriza por dar una importancia primordial al v&iacute;nculo madre-hijo. Carlos Gonz&aacute;lez, un gur&uacute; del movimiento cuyos libros son aut&eacute;nticos <em>bestsellers</em>, dice que el ni&ntilde;o para ser feliz debe de estar hasta los tres a&ntilde;os con la madre en casa y hasta los dos tomando leche materna. En mi opini&oacute;n, este pediatra es en parte responsable de que muchas mujeres se sientan culpables por abandonar la lactancia, de que otras tantas piensen que son unas malas madres por volver a trabajar y de que algunas, incluso, renuncien a sus carreras.
    </p><p class="article-text">
        Por favor, amigas, por muy dif&iacute;cil que nos lo ponga la conciliaci&oacute;n familiar, no podemos dejar al mundo sin el talento laboral de la mitad de la poblaci&oacute;n durante tres a&ntilde;os. S&iacute;, parece que la CN m&aacute;s extrema le ha dicho &ldquo;hasta nunqui&rdquo; a nuestras carreras y &ldquo;holi&rdquo; al hogar y las comiditas sabrosas. Por eso, viendo como hace retroceder a las mujeres a &eacute;pocas pasadas a su vertiente m&aacute;s extrema se le deber&iacute;a llamar &ldquo;crianza vintage&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si la CN me ha arrebatado a mi amiga es, en primer lugar, por culpa de la lactancia. Ella defiende que fomenta el v&iacute;nculo. Y es cierto. Pero echarte unos bailes con tu hijo mientras escuchas el &uacute;ltimo temazo de Alt-J os aseguro que tambi&eacute;n. Y, a cambio de dejar el pecho, el padre puede empezar a dar biberones nocturnos, se acaba el &ldquo;c&oacute;gele t&uacute; cari que seguro que quiere teta&rdquo;, puedes enrollarte con tu churri en la &uacute;ltima fila del cine porque, al dejar la lactancia, &iexcl;vuelve la libido!, y como ya no hay problema con el alcohol... &iexcl;puedes tomarte unos gin tonics con tus amigas! &iexcl;Ole! &iquest;Y qu&eacute; pasa con todos los nutrientes de la leche materna? &iquest;No pienso en ello? S&iacute;, pero eso lo compenso a&ntilde;adiendo un poco de quinoa al biber&oacute;n y listo.
    </p><h3 class="article-text">Chica, qu&eacute; vicio con el sacrificio</h3><p class="article-text">
        Este sacrificio extremo, &iquest;no os recuerda al catolicismo? &iquest;C&oacute;mo es posible? Si los defensores de la CN son todo menos cat&oacute;licos, &iexcl;si siempre dicen que no hay nada m&aacute;s anticapitalista que dar de mamar porque no pagas a Nestl&eacute;! Pues no sorprende tanto si pensamos que el tipo que acu&ntilde;&oacute; el t&eacute;rmino, William Sears, es profundamente cat&oacute;lico. Este pediatra (s&iacute;, maldita sea, otra vez un se&ntilde;or dici&eacute;ndonos c&oacute;mo ser mejores madres) defiende que los ni&ntilde;os duerman con los padres &ldquo;todo el tiempo que sea necesario&rdquo;. Oiga, por favor, que hay ni&ntilde;os que duermen perfectamente solos y madres que necesitamos dormir haciendo la cucharita.
    </p><p class="article-text">
        Otro ejemplo de este sacrificio desmesurado es la renuncia al chupete. &iquest;La raz&oacute;n? Que es una manera &ldquo;artificial&rdquo; de consolar al beb&eacute; y que para eso ya est&aacute; el pecho. Y, por si les sobraba alg&uacute;n minutito, muchas madres tambi&eacute;n se han apuntado a la moda de los pa&ntilde;ales de tela. Los mismos que usaban nuestras abuelas pero con estampados super-cuquis. Que s&iacute;, que son muy naturales, pero hay que lavarlos a mano cuando el nene se hace caca y eso, adem&aacute;s de asqueroso, ocurre varias veces al d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, amiga que te has visto seducida por la crianza vintage, &iexcl;olv&iacute;date de todo lo que eras! De ver series, de quedar con gente, de tus <em>hobbies</em>, hasta de mirar Facebook, porque a partir de ahora la fatiga no te dejar&aacute; hacer otra cosa que SER MADRE... &iexcl;24 horas <em>non stop</em>! Y prep&aacute;rate, eso s&iacute;, para que tus amigas creen un chat paralelo donde criticarte porque ya solo se puede hablar contigo de c&oacute;mo sanar los culitos escocidos de los beb&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de que me ha arrebatado a mi amiga, reconozco que este movimiento era totalmente necesario. La CN ha conseguido que las mujeres por fin amamanten en p&uacute;blico sin pudor, ha acabado con la insana creencia de que no hab&iacute;a que coger en brazos a los beb&eacute;s porque &ldquo;se acostumbraban&rdquo; y de que hab&iacute;a que dejarles llorar hasta que se cansaran &ldquo;para no malcriarles&rdquo;. Ha hecho tambi&eacute;n que las mujeres se unan y luchen contra la violencia obst&eacute;trica (el trato deshumanizado del personal sanitario hacia las embarazadas) e influido en la aparici&oacute;n de hospitales p&uacute;blicos donde se practica el parto respetuoso.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, ha generado una red brutal de &lsquo;madres organizadas que ayudan a otras madres&rsquo;, como el colectivo 'El parto es nuestro', donde puedes conocer tus derechos de cara al gran momento o 'La Liga de la Leche', donde recibir&aacute;s apoyo en la lactancia. &iexcl;Pura sororidad! (me encanta esta palabra).
    </p><p class="article-text">
        Est&aacute; claro que ten&iacute;an que cambiar muchas cosas, el problema es que como todas las revoluciones, la CN ha querido romper con todo lo anterior, incluso con cosas que estaban ah&iacute; para ayudarnos, como la epidural. Las mujeres que paren 'a pelo' tienen sus razones: por un lado, consideran que con anestesia el parto dura m&aacute;s al reducir la producci&oacute;n de oxitocina y, por otro, creen que la epidural es nociva tanto para la madre como para el beb&eacute; (seg&uacute;n ellas, puede incluso provocar autismo) &iquest;Sus fuentes? Estudios que yo desconozco o las profesoras de los 'talleres de hipnoparto', unos cursos car&iacute;simos donde les ense&ntilde;an a controlar el dolor de las contracciones a trav&eacute;s de la meditaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La verdad, yo creo que ni teniendo de maestro al Dalai Lama ni a su alumno m&aacute;s aventajado, Richard Gere, se podr&iacute;a controlar ese dolor. En mi caso, adem&aacute;s, es que la epidural me proporcion&oacute; un gustirrin&iacute;n nivel &ldquo;menos mal que no se vende en la farmacia porque me acabar&iacute;a enganchando&rdquo;. &iexcl;100% recomendable!
    </p><p class="article-text">
        Ni entiendo que se renuncie a esta anestesia, ni entiendo que el hacerlo provoque tanta admiraci&oacute;n. En los foros y grupos de Facebook de CN lo petar&aacute;s si dices que llevas dos a&ntilde;os dando el pecho, pero a&uacute;n m&aacute;s si sueltas que, adem&aacute;s, pariste sin epidural. Yo les propongo que formen otro grupo de Facebook, tendr&iacute;a much&iacute;simo &eacute;xito, al menos en mi entorno: &ldquo;Chicas que se han puesto hasta el culo de MDMA toda su vida, pero rechazan la epidural porque no quieren meterse mierdas en el cuerpo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En fin, espero que en alg&uacute;n momento todo esto se calme, y las madres sigamos siendo las madres que queramos, pero veamos que no te dan puntos por sacrificarte m&aacute;s, que va en nuestra contra que el padre est&eacute; en un segundo plano, que la independencia econ&oacute;mica es sagrada y... &iexcl;que no podemos renunciar al derecho a salir a echarnos unos bailes! Pero bueno, hay que ser optimista, fijo que con la maternidad vintage en unos a&ntilde;os ocurre lo mismo que con la decoraci&oacute;n vintage y... se pasa de moda.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Raquel Haro]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/nidos/crianza-natural-arrebato-amiga_1_1161958.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 26 Dec 2017 19:34:26 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/66fe2675-12cc-4d0d-b29c-1462b739bb31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="727731" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/66fe2675-12cc-4d0d-b29c-1462b739bb31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="727731" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[La crianza natural me arrebató a mi amiga]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/66fe2675-12cc-4d0d-b29c-1462b739bb31_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Lactancia]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
