<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Juan Freire]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/juan_freire/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Juan Freire]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/516093/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Educación: Aprender lo que no puedan hacer las máquinas]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/educacion-aprender-puedan-hacer-maquinas_1_2977855.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/40d140b4-8fcb-4eb0-b2ff-9b426ce3b13c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las capacidades de investigación y creación no pueden enseñarse en una clase magistral ni en simulacros de proyectos, se necesitan procesos de aprendizaje activos, basados en la experiencia y la experimentación</p><p class="subtitle">El aula desaparecerá en un sentido literal y figurado. Dejará de ser el espacio dominante dado que los entornos sociales diversos y reales pasarán a ser los laboratorios de aprendizaje</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>An&aacute;lisis publicado en '2034: El reto de imaginar el futuro', n&uacute;mero 17 de la revista de eldiario.es, que reciben todos los socios de eldiario.es. <a href="https://seguro.eldiario.es/socios/alta.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Hazte socio aqu&iacute;</a></li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n en la que hemos vivido instalados en la era industrial fue definida por el pedagogo Paulo Freire como &ldquo;bancaria&rdquo;, dado que est&aacute; destinada a &ldquo;depositar&rdquo; en el cerebro del que aprende capas de contenidos. El estudiante, pasivo, se dedica a &ldquo;acumular&rdquo; y asimilar contenidos hasta que &eacute;stos alcanzan una masa cr&iacute;tica que le permite desempe&ntilde;ar una acci&oacute;n efectiva como podr&iacute;a ser una profesi&oacute;n. Es una educaci&oacute;n industrial, que se a&iacute;sla en el aula y en la escuela y olvida casi por completo los procesos sociales como la interacci&oacute;n con la sociedad, el di&aacute;logo, la pr&aacute;ctica, las experiencias...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Existen dos razones por las que esta forma de entender la educaci&oacute;n, que sigue siendo dominante, se ha hecho disfuncional en nuestra sociedad. La primera, la m&aacute;s popular, parte de la evidencia de que la tecnolog&iacute;a digital es capaz de ofrecer de forma m&aacute;s r&aacute;pida, barata y con niveles de calidad al menos similares, muchos defienden que superiores, lo que antes ofrec&iacute;an las aulas, profesores y las instituciones educativas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La segunda aborda las razones profundas del cambio. En un mundo transformado por completo por la tecnolog&iacute;a y los cambios sociales, la educaci&oacute;n convencional no encara las verdaderas necesidades de los ciudadanos y profesionales contempor&aacute;neos. Vivimos en un mundo donde una proporci&oacute;n creciente de las tareas t&eacute;cnicas, sencillas y sofisticadas, est&aacute;n en manos de &ldquo;m&aacute;quinas inteligentes&rdquo;. Nuestro principal reto individual y colectivo es vivir y gestionar la incertidumbre y los problemas complejos, aquellos que no podemos ni tan siquiera definir o para los que las soluciones no se adaptan a recetas predefinidas (o dicho de otro modo aquellos que, al menos por el momento, la Inteligencia Artificial no puede abordar), y para ello necesitamos capacidades de investigaci&oacute;n y de creaci&oacute;n. Esto no puede aprenderse en una clase magistral ni en simulacros de proyectos, se necesitan procesos de aprendizaje activos, basados en la experiencia y la experimentaci&oacute;n.<strong>&nbsp;</strong>
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Por que a&uacute;n no ha sucedido la disrupci&oacute;n educativa?&nbsp;</h3><p class="article-text">
        De la mano de la tecnolog&iacute;a, diferentes sectores, desde la cultura o los medios de comunicaci&oacute;n a la pol&iacute;tica o el transporte p&uacute;blico, se han ido desbaratando en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas. La educaci&oacute;n ha salido aparentemente indemne, aunque ya empieza a mostrar sus primeras grietas. Posiblemente su resistencia se deba a las barreras de entrada que oponen superestructuras muy tradicionales y fuertemente atrincheradas en su estatus social y pol&iacute;tico. Los aparentes intentos de disrupci&oacute;n en educaci&oacute;n han venido de la mano de la tecnolog&iacute;a y de los nuevos m&eacute;todos, pero han sido m&aacute;s burbuja que verdadero cambio dado que se han orientado principalmente a dar servicio a las instituciones educativas y sus pr&aacute;cticas &ldquo;formativas&rdquo;, ancladas en el pasado o sujetas a una innovaci&oacute;n t&iacute;mida y lenta.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El software educativo m&aacute;s habitual aumenta el entorno educativo del aula manteniendo su estructura y reglas de juego o propone digitalizar ese formato. En el mundo del hardware y contenidos, tablets, pizarras digitales, apps, libros digitales, plataformas de contenidos &hellip; todos pretenden algo similar: mejorar el sistema conservando el sistema. Por otra parte los nuevos m&eacute;todos, que se declaran alternativos a los &ldquo;bancarios&rdquo;, como el m&eacute;todo del caso, el aprendizaje basado en proyectos, el aprendizaje cooperativo, o design thinking implican una transici&oacute;n a un aprendizaje m&aacute;s activo. Pero en la mayor parte de casos a costa de una trivializaci&oacute;n de los problemas y retos que motivan el aprendizaje. Por ejemplo, el aprendizaje basado en proyectos en que el resultado est&aacute; ya predefinido y se convierte en una tarea rutinaria equivalente a lo que sucede con la educaci&oacute;n convencional. Por otra parte, se cambia el m&eacute;todo sin cuestionar el contexto. Aprender de forma activa es una experiencia que requiere de un nuevo contexto, abierto y diverso, y por tanto de una nueva cultura de aprendizaje.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Las dos pr&oacute;ximas d&eacute;cadas en educaci&oacute;n&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Hasta el momento hemos pensado en el futuro analizando cr&iacute;ticamente el presente. Lo que sigue es una prospectiva de lo que en mi opini&oacute;n es probable que suceda en los pr&oacute;ximos a&ntilde;os y puede acabar por convertirse en la &ldquo;era de la disrupci&oacute;n educativa&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        1. El aprendizaje activo ser&aacute; el &ldquo;nuevo normal&rdquo;, y estar&aacute; basado en comunidades intergeneracionales e &ldquo;indisciplinares&rdquo; (que se unen por su inter&eacute;s en un problema, no por afinidad disciplinar) y trabajan sobre &ldquo;lo que nos afecta&rdquo;. En este contexto gana protagonismo lo local, lo que nos es pr&oacute;ximo y los problemas complejos. Los suced&aacute;neos de aprendizaje activo, controlado y trivializado, no cumplir&aacute;n las promesas y ser&aacute;n poco a poco abandonados o relegados a un papel menor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        2. Las competencias transversales, antes denominadas &ldquo;blandas&rdquo;,&nbsp; ir&aacute;n tomando m&aacute;s y m&aacute;s protagonismo porque finalmente ser&aacute;n casi las &uacute;nicas que no puedan ser sustituidas por m&aacute;quinas y algoritmos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        3. Las necesidades de aprendizaje son m&uacute;ltiples y cada persona, a lo largo de su vida, precisa aprender de formas diferentes. Si hasta el momento la educaci&oacute;n busc&oacute; asegurar un nivel com&uacute;n y homog&eacute;neo de los estudiantes, a partir de ahora la educaci&oacute;n deber&aacute; adaptarse a las m&uacute;ltiples necesidades y oportunidades. Pasaremos a entender la educaci&oacute;n como un proceso que no termina nunca y que discurre con fases dentro de las instituciones educativas y fases en otros contextos profesionales y c&iacute;vicos. En este nuevo escenario la certificaci&oacute;n perder&aacute; valor de forma radical en favor del reconocimiento por pares y la acreditaci&oacute;n progresiva y acumulativa de competencias y capacidades.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        4. El aula desaparecer&aacute; en un sentido literal y figurado. Dejar&aacute; de ser el espacio dominante para la educaci&oacute;n dado que los entornos sociales diversos y reales pasar&aacute;n a ser los laboratorios de aprendizaje.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        5. Pasaremos de un sistema centrado en el profesor a otro organizado alrededor de los que aprenden y en los que emerger&aacute;n una diversidad de agentes que acompa&ntilde;an, facilitan y median en el aprendizaje: entrenadores, mentores, expertos, colaboradores, dise&ntilde;adores pedagogos...&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        6. La tecnolog&iacute;a ser&aacute; invisible y flexible y estar&aacute; presente en todos los procesos de aprendizaje. El &ldquo;e-learning&rdquo; tradicional y puro ser&aacute; una opci&oacute;n m&aacute;s y ganar&aacute; reconocimiento &eacute;l que sucede al &ldquo;margen del sistema&rdquo; dentro de comunidades digitales.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        7. La Inteligencia Artificial ser&aacute; una herramienta esencial de mejora continua mediante las anal&iacute;ticas de aprendizaje. Pero se necesitar&aacute; un nuevo enfoque que permita generar datos de la observaci&oacute;n de los nuevos procesos de aprendizaje activo y no las anal&iacute;ticas convencionales que se generan en la educaci&oacute;n &ldquo;bancaria&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        8. El cambio vendr&aacute; de m&uacute;ltiples iniciativas, algunas nuevas y otras de transformaci&oacute;n de la escuela o la universidad que compitan pero tambi&eacute;n dialoguen entre si. Las nuevas iniciativas ser&aacute;n una combinaci&oacute;n de emprendimiento y proyectos educativos de corporaciones que no est&aacute;n ahora mismo en el mundo de la educaci&oacute;n. En el caso de las transformaciones de las instituciones ya existentes requerir&aacute;n el liderazgo de peque&ntilde;os equipos de profesores y directivos comprometidos y con capacidad de acci&oacute;n que actuar&aacute;n sobre la pedagog&iacute;a pero tambi&eacute;n sobre la propia organizaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Juan Freire]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/educacion-aprender-puedan-hacer-maquinas_1_2977855.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Dec 2017 20:11:24 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/40d140b4-8fcb-4eb0-b2ff-9b426ce3b13c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" length="46740" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/40d140b4-8fcb-4eb0-b2ff-9b426ce3b13c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="46740" width="880" height="495"/>
      <media:title><![CDATA[Educación: Aprender lo que no puedan hacer las máquinas]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/40d140b4-8fcb-4eb0-b2ff-9b426ce3b13c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495"/>
      <media:keywords><![CDATA[Educación,Tecnología]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
