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    <title><![CDATA[elDiario.es - Diana Parra]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/diana_parra/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Diana Parra]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La victoria pendiente de Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/victoria-pendiente-colombia_132_1189380.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0e2642a7-4903-4cfe-af71-1c0bc5bf904b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Colombia"></p><p class="article-text">
        Si alguien ha visitado Colombia o ha visto alg&uacute;n video promocional, como <em>Colombia, el riesgo es que quieras quedarte, </em>saben que la tierra, los recursos naturales y la biodiversidad son objeto de orgullo para sus nacionales y es lo que m&aacute;s cautiva a sus visitantes. Por esta raz&oacute;n parecer&iacute;a l&oacute;gico que el gobierno fomentara medidas de protecci&oacute;n para sostener el segundo puesto del ranking mundial de pa&iacute;s con mayor biodiversidad. Sin embargo, se&ntilde;oras y se&ntilde;ores, vivimos en el mundo al rev&eacute;s. Aqu&iacute;, lejos de proteger, se criminaliza, estigmatiza y asesina a las lideresas y los l&iacute;deres que luchan por sostener los recursos naturales.  
    </p><p class="article-text">
        Colombia alcanz&oacute; el lamentable segundo lugar como pa&iacute;s m&aacute;s peligroso del mundo para las personas defensoras de la tierra y el medioambiente al registrar 24 asesinatos en el 2018 seg&uacute;n los &uacute;ltimos datos recopilados por Global Witness. A la misma conclusi&oacute;n llega Oxfam Interm&oacute;n en su informe <a href="https://juntassomosvictoria.org/es/#c" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Defensoras de derechos agrarios, territoriales y medioambientales en Colombia: Arriesgando la vida por la paz</a>, donde alerta que, desde el 2016 hasta agosto de 2019, 55 mujeres entregadas a su noble causa han sido asesinadas en el marco de su ejercicio profesional.
    </p><p class="article-text">
        A excepci&oacute;n de Filipinas, los pa&iacute;ses m&aacute;s peligrosos para la defensa de los derechos humanos y ambientales se concentran en Am&eacute;rica Latina, y es que los problemas estructurales que afectan a estos pa&iacute;ses tienen ra&iacute;ces y caracter&iacute;sticas comunes. Oxfam en su informe <a href="https://oi-files-d8-prod.s3.eu-west-2.amazonaws.com/s3fs-public/bn-el-riesgo-de-defender-251016-es_0.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;El Riesgo de Defender&rdquo;</a> atribuye la violencia a: la prevalencia de la cultura patriarcal que afecta a las mujeres defensoras de derechos humanos; la vinculaci&oacute;n entre la expansi&oacute;n de los proyectos y actividades extractivas y el incremento de violaciones de derechos humanos en estos territorios; y la cooptaci&oacute;n de las instituciones estatales por el poder f&aacute;ctico.
    </p><p class="article-text">
        Las seis d&eacute;cadas de conflicto armado, los intereses econ&oacute;micos y el crimen organizado, especialmente activo en el sector del narcotr&aacute;fico, hacen de Colombia un pa&iacute;s particularmente dif&iacute;cil y peligroso para trabajar en la promoci&oacute;n y protecci&oacute;n de los derechos humanos, convirti&eacute;ndose en un laboratorio en busca de esa f&oacute;rmula perfecta que se traduzca en desarrollo pac&iacute;fico sostenible e inclusivo. 
    </p><p class="article-text">
        Desde que en noviembre de 2016 se firmara el <em>Acuerdo Final para la Terminaci&oacute;n Definitiva del Conflicto entre el Gobierno colombiano y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia - Ej&eacute;rcito del Pueblo (FARC-EP) </em>se ha logrado una leve ca&iacute;da en los niveles de violencia, pero a&uacute;n falta por materializar muchos de los compromisos adquiridos en dicho Acuerdo. A fecha de hoy, para muchas y muchos colombianos, especialmente en las zonas rurales, la paz sigue siendo un sue&ntilde;o anhelado que ven lejos de cumplirse. 
    </p><p class="article-text">
        Tras la firma del Acuerdo Final, se han abierto nuevos mercados y han surgido numerosos actores interesados en adquirir terrenos ricos en recursos naturales. Dentro de este nuevo contexto, en los &uacute;ltimos tres a&ntilde;os, m&aacute;s de 285.000 personas han sido desplazadas como consecuencia de la violencia y presiones por el control de tierras. Por su parte, el Estado ha demostrado tener una alta capacidad para emitir leyes y normas, pero parece no saber implementarlas o ser muy selectivos con los casos en los que se aplican.  
    </p><p class="article-text">
        Esta nueva era de violencia afecta particularmente a las mujeres rurales defensoras de sus derechos y los de su comunidad. En un pa&iacute;s de por s&iacute; patriarcal, dicho sistema es a&uacute;n m&aacute;s acentuado en las zonas rurales donde a la mujer se le asigna el rol de reproducci&oacute;n y mantenimiento del hogar. Sin embargo, la cooperaci&oacute;n internacional viene apostando &uacute;ltimamente por el empoderamiento de las mujeres rurales creando as&iacute; una nueva generaci&oacute;n de mujeres que conocen y saben exigir sus derechos individuales, colectivos y globales. El micr&oacute;fono parece haber molestado a ciertos actores interesados en mantener el <em>status quo. </em>
    </p><p class="article-text">
        Personalmente, siempre he trabajado en la promoci&oacute;n de los derechos humanos en Am&eacute;rica Latina, por ello conozco muy bien los retos y la estigmatizaci&oacute;n a la que se somete a las y los activistas, y en cierto modo lo he normalizado. Sin embargo, recientemente tuve la oportunidad de visitar Sud&aacute;frica, donde aprend&iacute; que las desigualdades y la integraci&oacute;n racial siguen siendo retos sociales, pero tambi&eacute;n vi un pa&iacute;s donde se respeta, se celebra y se conmemora el trabajo de las personas que entregan su vida a la denuncia y promoci&oacute;n de los derechos humanos, y no me refiero &uacute;nicamente a Nelson Mandela. 
    </p><p class="article-text">
        En ambos lugares he visto pobreza en la m&aacute;s cruda de sus expresiones, pero a diferencia de Am&eacute;rica Latina, por primera vez en mi vida sal&iacute; con esperanza porque conoc&iacute; un lugar donde los derechos humanos son algo m&aacute;s que el documento que se firm&oacute; en 1948, porque las instituciones (aunque lentas) hacen algo por brindar igualdad de oportunidades y que ser activista no es sin&oacute;nimo de terrorista. 
    </p><p class="article-text">
        Actualmente, me preocupa ver c&oacute;mo ciertos partidos se han apropiado del discurso de derechos humanos, llevando al terreno pol&iacute;tico unos derechos que ni pertenecen a los de izquierdas ni a los de derechas. En sociedades donde la pol&iacute;tica cada d&iacute;a est&aacute; m&aacute;s polarizada, resulta imprudente fragmentar a la poblaci&oacute;n en algo cuyo fin es promover y garantizar la dignidad del ser humano, fomentar la igualdad de oportunidades y una convivencia pac&iacute;fica basada en el respeto, independientemente del sexo, raza, religi&oacute;n, opini&oacute;n pol&iacute;tica etc&hellip; 
    </p><p class="article-text">
        Nelson Mandela ten&iacute;a toda la raz&oacute;n cuando dijo que &ldquo;<em>nadie nace odiando a otra persona [&hellip;] la gente aprende a odiar, y si se puede aprender a odiar, tambi&eacute;n se puede aprender a amar&rdquo;. </em>En este sentido, las organizaciones de la sociedad civil tienen la estoica labor de sensibilizar y promover una cohesi&oacute;n social basada en la convivencia respetuosa y pac&iacute;fica. 
    </p><p class="article-text">
        Siguiendo este mandato, Oxfam junto a la publicaci&oacute;n del informe, ha lanzado una campa&ntilde;a titulada<a href="https://juntassomosvictoria.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Juntos somos Victoria</a>, cuyo objetivo es doble: por un lado sensibilizar y crear una ciudadan&iacute;a global cada vez m&aacute;s informada y solidaria, y por otro lado, ejercer una presi&oacute;n internacional que obligue al Gobierno de Colombia a tomar medidas eficaces para la protecci&oacute;n de las personas defensoras del medio ambiente, e implemente las leyes nacionales e internacionales que protegen a las personas cuya labor es luchar por una sociedad m&aacute;s justa y equitativa. 
    </p><p class="article-text">
        Como sociedad no podemos salir a exigir medidas contra el cambio clim&aacute;tico y al mismo tiempo darle la espalda a las personas que luchan por preservar los recursos naturales y mantener un medio ambiente sano. Por eso, debemos apoyar a todas las <em>Victorias</em> del mundo, especialmente a las de Colombia, para que ellas puedan continuar protegiendo la biodiversidad nacional en condiciones de seguridad y representando a todas aquellas personas cuyos terrenos son m&aacute;s que un trozo de tierra: el elemento principal de su cosmovisi&oacute;n. 
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diana Parra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/victoria-pendiente-colombia_132_1189380.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Dec 2019 10:57:07 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La victoria pendiente de Colombia]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[A las mujeres  que nos motivan a seguir reivindicando la igualdad de género]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/mujeres-motivan-seguir-reivindicando-igualdad_132_2116166.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Viene a mi mente una conferencia a la que asist&iacute; hace unos a&ntilde;os centrada en el papel de la mujer en la seguridad. La conferenciante empez&oacute; diciendo: <em>&ldquo;Hablar de los derechos de las mujeres es hablar de derechos humanos&rdquo;, </em>y pens&eacute;: &ldquo;&iexcl;Pues claro!&rdquo;. Meses despu&eacute;s, cuando empec&eacute; a desarrollar proyectos para la prevenci&oacute;n de la violencia y el delito en Am&eacute;rica Latina, me di cuenta de que eso que daba por hecho, sentada c&oacute;modamente en una sala del Parlamento Europeo, no lo era en otras regiones del mundo donde la realidad de millones de mujeres es bien distinta.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; entonces me salt&oacute;, tan r&aacute;pido, ese &ldquo;pues claro&rdquo;? Nac&iacute; en los ochenta. Desde que tengo uso de raz&oacute;n he vivido en pa&iacute;ses desarrollados, tengo la misma formaci&oacute;n acad&eacute;mica y acceso a los servicios b&aacute;sicos que mis amigos (chicos). Hasta el momento, no se me han cerrado oportunidades laborales por ser mujer, he cumplido con mi deber como ciudadana de votar, mi salario se mide con base en un baremo que Canad&aacute; establece seg&uacute;n mi formaci&oacute;n y experiencia laboral. Si me quedo embarazada tengo un a&ntilde;o de baja maternal; y en caso de que cualquiera de mis derechos como mujer se me vulneren s&eacute; que cuento con mecanismos independientes e imparciales que garantizan la aplicaci&oacute;n de la ley en condiciones de igualdad. La respuesta es evidente: soy una privilegiada, al igual que las mujeres de mi entorno m&aacute;s pr&oacute;ximo.
    </p><p class="article-text">
        La lucha de las mujeres la he ido aprendiendo, y sensibiliz&aacute;ndome con ella, de forma vivencial.  Por ejemplo, en Colombia aprend&iacute; que hay ni&ntilde;as en zonas rurales que no denuncian ser v&iacute;ctimas de violaciones, no porque no quieran o tengan miedos, sino porque, en cuanto llegan a cierta edad, lo habitual es que un hombre mayor de edad (dentro o fuera de la familia), las inicie en la actividad sexual.
    </p><p class="article-text">
        En Honduras me alarma la cantidad de casos de mujeres v&iacute;ctimas de violencia basada en g&eacute;nero o sexual. Las v&iacute;ctimas, a pesar de saber que se han vulnerado sus derechos, deciden no denunciar por miedo a ser revictimizadas o exponerse a mayores riesgos. El principal problema, y as&iacute; lo registra la Comisi&oacute;n Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en su informe Situaci&oacute;n  de Derechos Humanos en Honduras,<em> es la tasa de impunidad para los delitos contra las mujeres que asciende a un 95%.  </em>
    </p><p class="article-text">
        A finales del 2016, Lakshmi Puri, la Directora Adjunta para ONU Mujeres, cifr&oacute; las p&eacute;rdidas econ&oacute;micas a causa de la violencia contra las mujeres en 2% del producto interno bruto mundial, es decir, alrededor de 1.5 billones de d&oacute;lares americanos. Nicholas Kristof, periodista del New York Times y coautor del <em>Half the Sky</em> (Mitad del cielo), ha dedicado su carrera a investigar, informar y sistematizar su experiencia en las vulneraciones a los derechos de las mujeres alrededor del mundo y c&oacute;mo se puede revertir esa opresi&oacute;n en oportunidades. Resulta interesante aprender que cualquier cambio para mejorar las condiciones de las mujeres (por m&iacute;nimo que sea) conlleva progreso en su entorno m&aacute;s pr&oacute;ximo.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, Oxfam tiene un eje de trabajo espec&iacute;fico: &ldquo;La desigualdad de las mujeres: lograr justicia de g&eacute;nero para acabar con la pobreza&rdquo;, que tiene dos objetivos. El primero es la investigaci&oacute;n y denuncia de las vulneraciones de las mujeres alrededor del mundo, para as&iacute; promover e incidir en el desarrollo integral de las mujeres. El segundo es trabajar directamente con las mujeres para generar cambios, un ejemplo de ello es la creaci&oacute;n de un programa de ahorro comunitario que transforma la vida de mujeres ind&iacute;genas de Guatemala a trav&eacute;s de la creaci&oacute;n de cooperativas y redes de apoyo.  
    </p><p class="article-text">
        En lo que va corrido de este 2018, he trabajado, copatrocinado por Oxfam, impartiendo un curso de capacitaci&oacute;n sobre la problem&aacute;tica socioambiental de Honduras y los mecanismos de protecci&oacute;n para las y los defensores de derechos humanos. Al finalizar las jornadas, una de las j&oacute;venes participantes me escribi&oacute; para, adem&aacute;s de darme las gracias, decirme que tras el curso ten&iacute;a claro que estudiar&aacute; derecho porque entend&iacute;a que as&iacute; podr&aacute; ayudar a su comunidad a liberarse de las condiciones precarias e injustas de hoy.
    </p><p class="article-text">
        En la defensa por los derechos de las mujeres siempre he tenido a Suecia como un referente por sus pol&iacute;ticas de igualdad de g&eacute;nero, especialmente en lo asociado con las condiciones laborales. Sin embargo, la Oficina Europea de Estad&iacute;stica (EUROSTAT), en diciembre de 2017, public&oacute; los datos anuales de agresiones sexuales en Europa situando a Suecia a la cabeza de las denuncias registradas por este tipo de delitos. Esto demuestra que, aunque algunas m&aacute;s privilegiadas que otras, la vulneraci&oacute;n a los derechos de las mujeres es universal, no entiende de fronteras, nivel socio-econ&oacute;mico, idioma, raza o religi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Independientemente de la realidad y desarrollo de cada pa&iacute;s, Oxfam se adapta a los contextos de cada regi&oacute;n para realizar campa&ntilde;as de incidencia para garantizar y promover los derechos de las mujeres alrededor del mundo.  Porque he podido apreciar personalmente el impacto positivo de sus programas, animo a todas y todos los que trabajan de manera diligente en Oxfam a seguir comprometidos en su noble labor.
    </p><p class="article-text">
        En mi corta carrera profesional he conocido magn&iacute;ficas mujeres que trabajan para esta organizaci&oacute;n, en el que d&iacute;a a d&iacute;a ponen su conocimiento, experiencia y, lo m&aacute;s admirable, su coraz&oacute;n para luchar contra la pobreza, brindar oportunidades a mujeres para hacer de nuestra comunidades, ciudades y pa&iacute;ses un lugar m&aacute;s equitativo y de mayor cohesi&oacute;n social.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diana Parra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/mujeres-motivan-seguir-reivindicando-igualdad_132_2116166.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 16 May 2018 09:34:14 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[A las mujeres  que nos motivan a seguir reivindicando la igualdad de género]]></media:title>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿A ti también te da miedo ir a trabajar? El riesgo de defender los derechos humanos en Honduras]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/trabajar-defender-derechos-humanos-guatemala_132_2900663.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8b1a6940-b2df-4f78-b226-af7603e645c0_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Trabajo precario"></p><p class="article-text">
        Lleg&oacute; enero, el final de las fiestas y la vuelta a la rutina. A diferencia de muchas de las personas que ahora leen estas palabras, regresar a la rutina en mi caso implica mucho m&aacute;s que poner la alarma, planchar la ropa y desempolvar los <em>tuppers</em> para la comida.
    </p><p class="article-text">
        Yo trabajo en Honduras, un pa&iacute;s hermoso y de gente amable, pero tambi&eacute;n uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s peligrosos del mundo al registrar, seg&uacute;n datos de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), una de las tasas de homicidios m&aacute;s altas del mundo. Antes de viajar, me aseguro de que las maletas est&eacute;n bien cerradas e identificadas, los papeles en regla, el nombre de la persona que viene a recogerme, as&iacute; como la matr&iacute;cula del veh&iacute;culo. Una vez en terreno, llego a un piso con vigilancia 24 horas, c&aacute;maras de seguridad, c&oacute;digos de acceso y alambrado el&eacute;ctrico. Medidas de seguridad que tambi&eacute;n aplican a mi lugar de trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Por mi condici&oacute;n de extranjera, en el pa&iacute;s tengo prohibido coger taxis en la calle y debo estar vigilante para evitar ser v&iacute;ctima de la delincuencia com&uacute;n. Por mi trabajo, parto de la base de que mi tel&eacute;fono est&aacute; intervenido, preciso usar rutas alternativas para llegar y salir de la oficina, as&iacute; como aplicar la m&aacute;s alta discrecionalidad con los datos e informaci&oacute;n que se manejan.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta a lo que me imagino os estar&eacute;is preguntando es: trabajo en la defensa y promoci&oacute;n de los derechos humanos, gestiono proyectos y realizo investigaciones sobre el estado de los derechos fundamentales y libertades p&uacute;blicas reconocidos internacionalmente. Como muchas y muchos en el sector, trabajo en esto por vocaci&oacute;n, porque creo que, independientemente de la cuna y familia en la que se nace, todas y todos tenemos derechos a la igualdad de oportunidades, al acceso a la justicia y a un desarrollo sostenible.
    </p><p class="article-text">
        No intento cambiar el mundo, lo s&eacute;, pero como bien se&ntilde;ala Oxfam Interm&oacute;n, organizaci&oacute;n con la que he venido colaborando en Valencia, creo que puedo contribuir positivamente a <em><strong>cambiar vidas que cambian vidas. </strong></em>Nuestro trabajo es digno, transparente y su misi&oacute;n es generar un cambio positivo, apoyar la universalizaci&oacute;n de los derechos que la comunidad internacional adjudica a todos los seres humanos por el mero hecho de nacer persona. Me pregunto: &iquest;Por qu&eacute; entonces, ser defensora o defensor de los derechos humanos es una labor de alto riesgo? &iquest;Por qu&eacute; mi condici&oacute;n de defensora de derechos humanos invade mi esfera privada y me obliga a vivir en estado de alerta las 24 horas del d&iacute;a los 7 d&iacute;as de la semana?
    </p><p class="article-text">
        Personalmente, a&uacute;n no he hallado una respuesta exacta, pero en su informe <em>&ldquo;El Riesgo de Defender&rdquo;, </em>Oxfam analiza y denuncia la agudizaci&oacute;n de las agresiones hacia activistas de derechos humanos en Am&eacute;rica Latina. Dicho informe identifica tres factores que inciden en las amenazas y la violencia a las que estamos sometidos las y los defensores de derechos humanos. En primer lugar, la prevalencia de la cultura patriarcal que afecta a las mujeres defensoras de derechos humanos. En segundo lugar, la correlaci&oacute;n entre el incremento de proyectos y actividades extractivas y la violencia contra las y los defensores de los derechos sobre la tierra y el medio ambiente. Por &uacute;ltimo, la cooptaci&oacute;n de las instituciones estatales por el poder f&aacute;ctico.
    </p><p class="article-text">
        <em>Defensores en L&iacute;nea</em> denuncia que Honduras es uno de los pa&iacute;ses m&aacute;s peligrosos del mundo para desarrollar la defensa de los derechos humanos. Por su parte, <em>Global Witness</em> se&ntilde;ala que los 120 asesinatos de defensoras y defensores de derechos medio ambientales, desde el 2010 hasta la fecha, hacen que el pa&iacute;s sea el m&aacute;s peligroso del mundo para el activismo ambiental. El caso m&aacute;s emblem&aacute;tico es el de Berta C&aacute;ceres, lideresa del pueblo ind&iacute;gena Lenca, quien denunci&oacute; y se opuso a la construcci&oacute;n de la represa de Agua Zarca en un terreno ancestral. Su muerte, el 2 de marzo del 2016, internacionaliz&oacute; la situaci&oacute;n de riesgo que sufrimos las y los defensores de derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        En el 2013, el Gobierno de Honduras se vio obligado a promulgar la Ley de Protecci&oacute;n para las y los Defensores de Derechos Humanos, Periodistas, Comunicadores Sociales y Operadores de Justicia. El objetivo de la ley: <em>reconocer, promover, y proteger los derechos humanos y las libertades fundamentales, reconocidos y contenidos en los instrumentos de derecho internacional de toda persona natural o jur&iacute;dica dedicada a la promoci&oacute;n y defensa de los derechos humanos, a la libertad de expresi&oacute;n y a las labores jurisdiccionales en riesgo por su actividad. </em>En el 2017, 63 defensores y periodistas se acogieron al mecanismo de protecci&oacute;n. Tanto organismos internacionales, como sociedad civil aplauden los avances, aunque consideran que existe espacio para mejorar, e insisten en la necesidad de adoptar medidas preventivas eficaces para luchar contra esta realidad.
    </p><p class="article-text">
        Con financiaci&oacute;n de Oxfam se est&aacute; trabajando, por un lado, en la capacitaci&oacute;n de lideresas y l&iacute;deres ind&iacute;genas en los est&aacute;ndares internacionales de protecci&oacute;n de los pueblos ind&iacute;genas. Por otro lado, se realizan talleres de capacitaci&oacute;n para diseminar los mecanismos de protecci&oacute;n nacionales e internacionales de los que disponen frente a las amenazas y violencia de la cual son objeto. Este a&ntilde;o seguiremos con esta labor y seguiremos analizando y denunciando los riesgos a los que est&aacute;n sometidos las y los defensores de derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Me imagino que muchas y muchos de vosotros os estar&eacute;is preguntando lo mismo que mi familia y amigos: &iquest;Qu&eacute; necesidad de poner la vida en peligro por un trabajo? Mi respuesta es simple, me encanta mi trabajo, me permite analizar, aprender e interactuar con la gente y sus realidades. Transmitir conocimiento, generar cambios y  empoderar a seres humanos me genera satisfacci&oacute;n personal y me alimenta la esperanza de seguir contribuyendo, aunque m&iacute;nimamente, a crear un mundo m&aacute;s equitativo y justo.
    </p><p class="article-text">
        Para finalizar, me gustar&iacute;a extender una invitaci&oacute;n a todas y todos para que nos apoy&eacute;is en la denuncia del riesgo que corremos las y los defensores de derechos, porque ir a trabajar no s&oacute;lo es un derecho sino nuestra manera de aportar e inculcar valores  en nuestros semejantes, especialmente los despose&iacute;dos, de nuestras ciudades, naciones y planeta.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Diana Parra]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/trabajar-defender-derechos-humanos-guatemala_132_2900663.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 17 Jan 2018 10:35:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Honduras,Derechos Humanos,Intermón Oxfam]]></media:keywords>
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