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    <title><![CDATA[elDiario.es - Mateo Córdoba Cárdenas]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/mateo_cordoba_cardenas/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Mateo Córdoba Cárdenas]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[“En Colombia las corridas de toros están viviendo tiempo extra”]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/colombia-corridas-toros-viviendo-tiempo-extra_132_2176179.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/0f1d22bf-2958-484c-9044-51a552b3480e_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Natalia Parra Osorio, directora de Plataforma ALTO, Colombia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En ocho países existe aún el espectáculo cruel de las corridas de toros. Uno de ellos es Colombia, país que está cerrando un ciclo de más de cincuenta años de conflicto armado interno, y en donde el movimiento animalista se consolida como una de las fuerzas sociales más influyentes de la vida política nacional</p></div><div class="list">
                    <ul>
                                    <li>El caballo de Nietzsche habla con Natalia Parra, directora de la&nbsp;<a href="http://plataformaalto.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia">Plataforma ALTO</a> y una de las voces animalistas m&aacute;s relevantes en Latinoam&eacute;rica</li>
                            </ul>
            </div><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; es la Plataforma ALTO?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una plataforma civil, producto de algunos a&ntilde;os de trabajo en los que las personas que la integramos nos dimos cuenta que la defensa de los animales ten&iacute;a que ser un asunto ciudadano que fuera m&aacute;s all&aacute; del mismo animalismo. Como movimiento, el animalismo puede aportar muchas claridades, ser muy coherente, pero corre el riesgo de convertirse en un gueto. Pens&aacute;bamos que era importante sacar la causa animalista de all&iacute;, llevarla a los ciudadanos y construir un espacio que no fuera una fundaci&oacute;n o una ONG, sino la uni&oacute;n de algunas de ellas, y en la que quepan ciudadanos que no son animalistas las 24 horas al d&iacute;a pero se preocupan por los animales y sienten que pueden ir ayudando de alguna manera.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro enfoque desde el principio ha sido la incidencia de car&aacute;cter institucional, haciendo gesti&oacute;n p&uacute;blica para que haya cambios en la legislaci&oacute;n y existan pol&iacute;ticas p&uacute;blicas por los animales. Sabemos que esa no es la soluci&oacute;n, pero puede ser nuestra contribuci&oacute;n a la liberaci&oacute;n animal. Porque la Plataforma ALTO no fue creada para lograr la liberaci&oacute;n animal sino para arar el camino hacia ese horizonte, que otros alcanzar&aacute;n en el futuro. Nuestro fin es que haya Estado para los animales.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; posibilidades se abren para el animalismo en Colombia tras el fin de la guerra con la guerrilla de las FARC?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Colombia nunca ha vivido un cambio real. Hace 200 a&ntilde;os se fueron los espa&ntilde;oles pero se quedaron unas &eacute;lites aplicando los mismos esquemas y cultivando las mismas guerras. Obviamente ser un pa&iacute;s en guerra durante toda nuestra historia republicana ha impedido que reflexionemos y avancemos hacia una relaci&oacute;n distinta con las otras especies. La existencia de la guerra ha bloqueado el avance de ciertas reivindicaciones sociales y las moralidades emergentes son engavetadas [se dejan en el caj&oacute;n] porque el conflicto armado es el pan de cada d&iacute;a. El hecho de que la violencia deje de ser el mecanismo para mediar los conflictos es una oportunidad para que por fin se den nuevas discusiones. Lo mejor es poder proponer un nuevo modelo de pa&iacute;s, pasar de una violencia entre nosotros, los homo-sapiens, que deriva en violencia contra las dem&aacute;s especies, a una sociedad en donde toda vida vale y se respeta.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; significa luchar contra las corridas de toros en tu pa&iacute;s?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Aparte de ser una fiesta de tortura y absoluta crueldad, en Colombia las corridas de toros est&aacute;n cargadas de un simbolismo alrededor del cual se mueven las &eacute;lites nacionales que han buscado siempre perpetuarse en el poder. Las personas que defienden esos espect&aacute;culos no lo hacen solo porque puedan lucrarse o porque sean aficionadas al evento, sino por el significado social que han tenido las corridas en la historia del pa&iacute;s. Los defensores de las corridas de toros saben que la abolici&oacute;n abre la puerta para luchar contra otras formas de dominaci&oacute;n en la sociedad colombiana. Por eso es tan dif&iacute;cil tumbarlas, porque son un basti&oacute;n de los poderosos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; mecanismos ha explorado el animalismo colombiano para abolir las corridas de toros?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Toda clase de mecanismos. La diversidad pol&iacute;tica e ideol&oacute;gica dentro del movimiento animalista ha redundado en una diversidad metodol&oacute;gica. Por supuesto est&aacute; la movilizaci&oacute;n social, salir a la calle a gritar de distintas maneras, algunas m&aacute;s vehementes, aunque todas aportan a la causa. Tambi&eacute;n eventos acad&eacute;micos y debates, que han contribuido a movilizar gente e introducir discusiones en las aulas. Sin duda, otra forma es la acci&oacute;n directa, que algunos no ejercemos, pero que para muchas personas en el movimiento es v&aacute;lida y puede estar aportando a la defensa de los animales. Otros nos enfocamos en convencer a los tomadores de decisiones para que consideren a las otras especies dentro de la jurisprudencia y la Administraci&oacute;n p&uacute;blica, y creo que ha sido muy efectivo. Hay una combinaci&oacute;n de m&eacute;todos, prescindiendo siempre de la violencia, aunque desde algunos medios de comunicaci&oacute;n se haya querido vincular ciertas manifestaciones antitaurinas a la violencia para deslegitimar nuestra lucha.
    </p><p class="article-text">
        <strong>Recientemente, la Corte Constitucional colombiana hundi&oacute; la llamada &lsquo;Consulta antitaurina&rsquo;. &iquest;Qu&eacute; era esta Consulta?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Dentro de la b&uacute;squeda de estrategias para golpear las corridas de toros, en alg&uacute;n momento tuvimos muy pocas herramientas a la mano, con un Congreso que se negaba a discutir el tema y una orden de la Corte Constitucional para que las corridas de toros volvieran a Bogot&aacute;, despu&eacute;s de que Gustavo Petro -siendo alcalde de la ciudad- librara una pugna jur&iacute;dica y frenara la fiesta brava por unos a&ntilde;os. Buscando que las corridas no volvieran a Bogot&aacute;, desde el animalismo consideramos apelar a la democracia participativa. Primero pensamos en un referendo, pero entendimos que la consulta popular en la ciudad era un mecanismo m&aacute;s viable. Pasamos todo el conducto regular, hasta que unos d&iacute;as antes de la consulta, en el a&ntilde;o 2015, la demanda de unos toreros la tumb&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        Un a&ntilde;o despu&eacute;s, una terna de la Corte Constitucional aval&oacute; el ejercicio y d&aacute;bamos por hecho que se iba a hacer la consulta. Siempre supimos que hab&iacute;a actores a nivel institucional intentando torpedear el proceso porque los taurinos sab&iacute;an que iban a perder en las urnas. Quer&iacute;amos demostrar que en Bogot&aacute; no se cumple la condici&oacute;n de arraigo cultural que estipul&oacute; la Corte para la realizaci&oacute;n de corridas de toros en el pa&iacute;s. Finalmente, tras un lobby taurino muy efectivo, la Corte Constitucional en Sala Plena y con nuevos magistrados decidi&oacute; que la consulta no se pod&iacute;a hacer. No solo enterraron la posibilidad de que la ciudadan&iacute;a expresara en las urnas su rechazo al maltrato animal, sino que cercenaron un ejercicio de participaci&oacute;n ciudadana que est&aacute; contemplado en la carta pol&iacute;tica del pa&iacute;s. Qued&oacute; demostrado que en Colombia la democracia participativa no est&aacute; permitida cuando choca con los intereses de los poderosos.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;l es el mayor obst&aacute;culo para abolir las corridas de toros en Colombia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es ese lobby taurino que a veces ni siquiera necesita moverse tanto. El lobby taurino est&aacute; dentro del Estado. Para poner un ejemplo, en Colombia el reglamento del toreo se elev&oacute; a Ley de la Rep&uacute;blica. Es absurdo que el reglamento de una actividad se vuelva ley, pero as&iacute; se expresa el manejo que tienen los taurinos dentro de la institucionalidad y de los poderes econ&oacute;micos. De hecho, la Corte Constitucional, ante una demanda que corri&oacute; en sus salas, estableci&oacute; hace poco que, pasados dos a&ntilde;os, si el Congreso no legislaba en torno a las corridas de toros, esos espect&aacute;culos proscribir&iacute;an. Eso va a ser muy dif&iacute;cil porque hay congresistas que escuchan la palabra &ldquo;animales&rdquo; en alg&uacute;n proyecto y entran a hacer proposiciones para blindar las corridas de toros, as&iacute; no tengan nada que ver. Hay una infiltraci&oacute;n hist&oacute;rica de los intereses taurinos y ganaderos en las institucionales colombianas.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;El animalismo es un movimiento social?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Es una discusi&oacute;n fuerte en este momento. Hasta hace un tiempo se pod&iacute;a decir que &eacute;ramos un &ldquo;pre-movimiento&rdquo;, pero pareciera que ya somos movimiento sin tener todav&iacute;a procesadas algunas caracter&iacute;sticas propias de los movimientos sociales. La opini&oacute;n p&uacute;blica ya nos referencia como movimiento, los medios y la gente ya saben qu&eacute; es ser un antitaurino, ya saben qu&eacute; es ser un animalista, tal vez a&uacute;n no en detalle, pero s&iacute; es algo que ya existe en el imaginario. Por otra parte, mantenemos cierta vigencia pol&iacute;tica. A veces quieren hacer ver el animalismo como una moda y en ese sentido no podr&iacute;amos ser ni movimiento ni nada parecido. No somos un asunto pasajero y tenemos garantizado el relevo generacional. Nos falta poder asegurar que, como en el ambientalismo o la defensa de los derechos humanos, nuestros activistas puedan hacer de esto su vida. Eso tiene un plano operativo, econ&oacute;mico y pol&iacute;tico, tener sedes, desarrollar proyectos y, en &uacute;ltimas, que nuestros activistas no se vean obligados a elegir entre defender a los animales o trabajar para comer. Nos falta madurar esa parte.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Cu&aacute;nto tiempo le quedan a las corridas de toros en Colombia?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Se habr&iacute;an acabado hace mucho tiempo, pero precisamente todas esas movidas de los taurinos y su atrincheramiento en las instituciones colombianas ha implicado que el fin se posponga. Creo que las corridas est&aacute;n viviendo tiempo extra, como cuando una persona llega al fin de su ciclo vital y la conectan a una m&aacute;quina. Las corridas de toros est&aacute;n conectadas en Colombia a una m&aacute;quina, por eso hacen hasta lo imposible por renovarse, por hablar a los j&oacute;venes y por tener la institucionalidad a su alcance. Yo no digo que ya no tengan p&uacute;blico, porque lo tienen, pero proporcionalmente con la poblaci&oacute;n del pa&iacute;s son muy pocos. Y m&aacute;s all&aacute; de si son muchos o pocos, las corridas de toros no encajan con el imaginario de la gran mayor&iacute;a de colombianos y colombianas. Ha habido momentos en que hemos estado muy cerca de la abolici&oacute;n, al final del camino, pero los taurinos han usado los poderes que a&uacute;n conservan para destruirlo. Nos ha tocado desviar y alargar el camino, pero estoy segura de que les queda muy poco tiempo porque los taurinos ya est&aacute;n agotando todos sus trucos. Si en Colombia la jurisprudencia funcionara de verdad las corridas se acabar&iacute;an en un a&ntilde;o. Si contamos con la corrupci&oacute;n y las argucias jur&iacute;dicas taurinas, ese tiempo extra puede ser de cinco a&ntilde;os, no m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        <strong>&iquest;Qu&eacute; sigue para el movimiento animalista colombiano cuando desaparezcan las corridas?</strong>
    </p><p class="article-text">
        Much&iacute;simo. Nos queda la gran responsabilidad de poder demostrar que el desmonte de ese tipo de espect&aacute;culos abre el camino a pensar nuevas formas de relacionarnos con los animales. Tendremos m&aacute;s tiempo para defender a la fauna silvestre de este pa&iacute;s y de estrechar el lazo entre nuestra causa y el ecologismo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mateo Córdoba Cárdenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/colombia-corridas-toros-viviendo-tiempo-extra_132_2176179.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 10 Apr 2018 18:22:16 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Corridas de toros,Antitaurinos,Gustavo Petro]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El jaguar y el posconflicto en Colombia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/jaguar-posconflicto-colombia_132_2900387.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b7ef1abf-9db0-41bd-824e-01f99ff7dc2b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Jaguar en la selva latinoamericana."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En Colombia, la presencia del jaguar en ciertas áreas puede estar directamente relacionada con un desplazamiento forzado de carácter ambiental, debido al impacto en sus ecosistemas de la deforestación, la minería y el avance de la frontera agropecuaria</p><p class="subtitle">Uno de los objetivos pricipales de la Reforma Rural Integral negociada en La Habana es detener el avance de la frontera agropecuaria, que, como se aprecia en el caso del jaguar, tiene mucho que ver con la vida y la conservación de especies y ecosistemas referentes de la biodiversidad en Colombia</p></div><p class="article-text">
        Es frecuente la afirmaci&oacute;n de que el jaguar, como especie, es un indicador de conservaci&oacute;n. Es decir, que la presencia del felino en los territorios donde pueda aparecer permite inferir que aquella zona se encuentra en muy buen estado y la estructura ecol&oacute;gica se halla sana y conservada.
    </p><p class="article-text">
        Aunque lo anterior es confirmado por la biolog&iacute;a y la ecolog&iacute;a, en Colombia la presencia del jaguar en ciertas &aacute;reas puede estar directamente relacionada con lo que se podr&iacute;a llamar un desplazamiento forzado de car&aacute;cter ambiental.
    </p><p class="article-text">
        El informe <a href="http://www.pares.com.co/carrusel/termino-la-guerra-el-postconflicto-esta-en-riesgo-un-ano-del-acuerdo-de-paz/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&lsquo;Termin&oacute; la guerra, el postconflicto est&aacute; en riesgo. Un a&ntilde;o del acuerdo de paz&rsquo;</a>, de la <a href="http://www.ffw.ch/es/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Franz Weber</a>, <a href="https://lainiciativa.co/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">La Iniciativa</a> y la <a href="http://www.pares.com.co/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Fundaci&oacute;n Paz y Reconciliaci&oacute;n</a>, encontr&oacute; que muchas de las Unidades de Conservaci&oacute;n del felino (categor&iacute;a utilizada por bi&oacute;logos para georeferenciar las &aacute;reas y ecosistemas cruciales para la preservaci&oacute;n de esta especie) han sido rodeadas e incluso borradas por fen&oacute;menos como la deforestaci&oacute;n, la miner&iacute;a legal e ilegal y, en general, el avance de la frontera agropecuaria. Las &aacute;reas de siembra y pastoreo crecen horizontalmente en detrimento de los ecosistemas por los que se mueve el jaguar en Caquet&aacute;, Guaviare y la Serran&iacute;a de San Lucas, al norte del pa&iacute;s.
    </p><p class="article-text">
        El <a href="http://www.ideam.gov.co/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">IDEAM</a> (Instituto de Hidrolog&iacute;a, Meteorolog&iacute;a y Estudios Ambientales de Colombia) ha determinado en sus informes que el Caquet&aacute; es el departamento con mayor cantidad de hect&aacute;reas deforestadas en el pa&iacute;s. Entre Cartagena del Chair&aacute; y San Vicente del Cagu&aacute;n aportan cerca del 20% de la tasa total de hect&aacute;reas deforestadas a nivel nacional. Lo anterior, unido a la cifra de 1.500.000 <em>cabezas de ganado</em> distribuidas en un total de 1.500.000 hect&aacute;reas (1 vaca por hect&aacute;rea), pone en serios aprietos a diferentes especies que encuentran en los bosques del Caquet&aacute; su h&aacute;bitat o un paso necesario en sus rutas migratorias.
    </p><p class="article-text">
        Es el caso del jaguar. El avance de la ganader&iacute;a sobre sus corredores ha generado que sean cercas y fincas las que deban ser esquivadas por el animal en su paso por el departamento. As&iacute; pues, el conflicto suscitado por el ataque del felino a ese ganado desemboca en una caza retaliativa ejercida por los mismos campesinos y propietarios de las vacas atacadas.
    </p><p class="article-text">
        Precisamente desde la concentraci&oacute;n de las FARC en las zonas destinadas para su desarme, la deforestaci&oacute;n en el Caquet&aacute; ha estado directamente relacionada con el avance de las zonas de ganader&iacute;as sobre los bosques y la selva amaz&oacute;nica. Comunidades campesinas de la regi&oacute;n han denunciado la llegada de grandes propietarios que llegan de otros municipios a patrocinar talas de 100 y 200 hect&aacute;reas para cercar la tierra. Esto desemboca en que el registro de felinos dentro de las fincas se multiplique, como es el caso de Monta&ntilde;ita, Caquet&aacute;, municipio en donde hay un <a href="http://www.comisiondeconciliacion.co/actualidad-zvtn/los-espacios-territoriales-de-capacitacion-y-reincorporacion/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Espacio Territorial de Capacitaci&oacute;n y Reincorporaci&oacute;n de las FARC</a>, y en el que se han llegado a registrar m&aacute;s de tres avistamientos del jaguar este a&ntilde;o, seg&uacute;n reportes de <a href="http://www.corpoamazonia.gov.co/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Corpoamazon&iacute;a</a>.
    </p><p class="article-text">
        Lo anterior ha disparado las alarmas en torno a la vulnerabilidad en la que se encuentra esta especie ante la posibilidad del escalamiento del conflicto con los campesinos y ganaderos, al estar los reba&ntilde;os y las fincas donde antes el jaguar encontraba senderos ecol&oacute;gicos y sus Unidades de Conservaci&oacute;n. La seccional en Caquet&aacute; de Corpoamazon&iacute;a ha declarado que no da abasto atendiendo las llamadas de ciudadanos que dicen haber visto individuos de jaguar cerca de sus propiedades. Se ha denunciado que a las fincas que han sido frecuentadas por el felino han llegado grupos de personas a ofrecer sus servicios para matar al animal culpable del ataque al ganado.
    </p><p class="article-text">
        A un a&ntilde;o de la firma del acuerdo de paz, la presencia del jaguar en la regi&oacute;n del Caquet&aacute; no es un asunto nuevo. Sin embargo, el alza en el n&uacute;mero de ataques de jaguar a potros y vacas puede entenderse en t&eacute;rminos causales con el fen&oacute;meno de la deforestaci&oacute;n. Las fincas que debe rodear el felino para cruzar sin riesgos el departamento son cada vez m&aacute;s grandes, las distancias cada vez m&aacute;s largas y, al acortar camino cruzando las fincas, el jaguar queda expuesto a los peligros del encuentro con los campesinos que han criminalizado su presencia en este territorio.
    </p><p class="article-text">
        Uno de los objetivos principales de la <a href="http://www.altocomisionadoparalapaz.gov.co/Documents/informes-especiales/abc-del-proceso-de-paz/politica-de-desarrollo-agrario-integral.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Reforma Rural Integral negociada en La Habana</a> tiene que ver con detener el avance de la frontera agropecuaria en el pa&iacute;s y, como se ve en el caso del jaguar, este proyecto tiene mucho que ver con la vida y la conservaci&oacute;n de especies y ecosistemas referentes de la biodiversidad en Colombia.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mateo Córdoba Cárdenas]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/caballodenietzsche/jaguar-posconflicto-colombia_132_2900387.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jan 2018 19:43:39 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El jaguar y el posconflicto en Colombia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Colombia,Deforestación,Minería]]></media:keywords>
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