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    <title><![CDATA[elDiario.es - José Inwit]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jose_inwit/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - José Inwit]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[¿Quién hace la ciudad?: una lectura de la carta abierta de Airbnb a los gobiernos de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/lectura-abierta-airbnb-gobiernos-madrid_129_2221070.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cfed16bf-8efd-4e1e-8189-646da784e80f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="¿Quién hace la ciudad?: una lectura de la carta abierta de Airbnb a los gobiernos de Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si solo el 13 % de las ofertas de Airbnb son no profesionales, eso implica que,</p><p class="subtitle">grosso modo</p><p class="subtitle">, el 87 % de los ingresos van al bolsillo de gente que hace negocio con la vivienda, no al de «quienes más lo necesitan»</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, la divisi&oacute;n espa&ntilde;ola de la multinacional Airbnb envi&oacute; una <a href="https://www.airbnbcitizen.com/es/airbnb-y-la-vivienda-en-madrid/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&laquo;carta abierta&raquo; a los gobiernos municipal y auton&oacute;mico de Madrid</a>. Esta carta, en la que Airbnb se presenta como &laquo;un buen socio para las ciudades&raquo;, incluye un <a href="https://2sqy5r1jf93u30kwzc1smfqt-wpengine.netdna-ssl.com/wp-content/uploads/2018/03/Airbnb_Madrid_Informe_sobre_la_vivienda_ES.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe </a>basado en datos que no son p&uacute;blicos y, nos tememos, contiene un buen n&uacute;mero de alt-facts, o, como se dec&iacute;a antiguamente, falsedades. Estas van desde juegos de manos con los datos para camuflar la verdadera naturaleza de su negocio hasta un grav&iacute;simo intento de hacerse pasar como una herramienta en la lucha para evitar los desahucios. Muy al contrario, la realidad que vivimos en los barrios, y los propios datos, nos muestran la verdadera cara de Airbnb.
    </p><p class="article-text">
        En la carta, tras presentarse como un actor decisivo en eso que llaman turismo sostenible, Airbnb dice estar preocupado por la disponibilidad de vivienda en Madrid, &laquo;a pesar de que los expertos coinciden en que Airbnb no tiene un impacto significativo en la disponibilidad de vivienda&raquo;. Para sostener esta afirmaci&oacute;n, cita&nbsp;<a href="https://www.idealista.com/news/inmobiliario/vivienda/2017/02/23/745450-por-que-suben-los-alquileres-una-pista-no-tiene-nada-que-ver-con-los-pisos" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un art&iacute;culo</a> de la web Idealista, que a todas luces son expertos cuyos intereses en el sector son tan evidentes como los de la propia Airbnb. Expertos en el problema podr&iacute;an ser tambi&eacute;n las personas que reciben un burofax que da la vuelta a su vida porque tienen que abandonar su hogar o pagar 500 euros m&aacute;s. Pero es que, adem&aacute;s, basta habitar en el centro para saber que se est&aacute; produciendo una sustituci&oacute;n de viviendas en alquiler residencial por viviendas de uso tur&iacute;stico (unas 7.500, seg&uacute;n&nbsp;<a href="https://www.elsaltodiario.com/alquiler/crecimiento-airbnb-madrid-centro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">este estudio</a> basado en datos): nos est&aacute;n echando.
    </p><h3 class="article-text">Datos oficiales y datos de verdad&nbsp;</h3><p class="article-text">
        <em>oficiales</em>Para contrarrestar ese tipo de evidencias, la carta prosigue tild&aacute;ndolas de &laquo;datos no oficiales, err&oacute;neos e imprecisos sobre la comunidad de Airbnb&raquo;. Si entendemos que datos <em>oficiales</em> son aquellos publicados por la propia Airbnb, esta afirmaci&oacute;n no se sostiene, ya que gran parte de los estudios se basan en una t&eacute;cnica en la que se basa el propio buscador de Google, llamada <em>web scraping</em>. El scraping no es otra cosa que la automatizaci&oacute;n del proceso por el cual una persona accede a los datos de una web: en lugar de visitar todos los anuncios de Airbnb uno por uno, anotando en una libreta los datos que ah&iacute; se ofrecen, es posible programar un algoritmo que lo haga de forma aut&oacute;noma. As&iacute;, podemos trasladar a una tabla toda la informaci&oacute;n que contiene Airbnb con respecto a los anuncios de una zona dada, y, puesto que la fuente es la propia web, no cabe sino asumir que, salvo error u omisi&oacute;n (de lo que tampoco est&aacute; libre la propia Airbnb), estos datos son, sin duda, los datos oficiales. Es la t&eacute;cnica que usa el ayuntamiento de Barcelona o el de San Francisco, por ejemplo, para valorar el efecto de Airbnb en sus calles. &laquo;Queremos mostrar tanto a los ciudadanos de Madrid como a los l&iacute;deres pol&iacute;ticos el impacto real que Airbnb tiene en su ciudad&raquo;, dicen. Perfecto. La mejor manera ser&iacute;a, sin duda, publicar los listados en un formato descargable y operable (en lugar de entregarlos procesados de acuerdo a sus propios criterios) y dejar que sean procesados por terceros, exactamente como si no tuvieran nada que ocultar.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, no contentos con intentar desacreditar otros estudios, el informe entra de lleno a analizar esos datos oficiales que no han publicado. Y en &eacute;l se dice que &laquo;(l)a escala de Airbnb en Madrid es demasiado peque&ntilde;a para tener un efecto concreto en la vivienda. En Madrid, concretamente, los anuncios de casas enteras reservados m&aacute;s de 90 noches en 2017 representaron solo el 0,3% del total de viviendas&raquo;. Bien. Ciertamente Madrid es muy grande y el problema est&aacute; muy localizado, as&iacute; que comparar con el total de viviendas de la ciudad es, cuando menos, interesado. Tendr&iacute;a m&aacute;s sentido comparar con las viviendas de alquiler, por ejemplo, o mejor a&uacute;n con aquellas que est&aacute;n disponibles para ser alquiladas en cada barrio en este momento. Pero incluso aceptando la comparaci&oacute;n que Airbnb propone, los datos no cuadran. Seg&uacute;n el INE, hay 1.530.957 viviendas en Madrid. Y seg&uacute;n los datos que Airbnb muestra en su web, hay 12.162 ofertas profesionales (que superan el umbral de 90 d&iacute;as). Esto da un 0,79%, y no un 0,3%, lo cual indica que todos los datos derivados del informe de Airbnb hay que tomarlos con, como poco, cierta precauci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sigamos. Despu&eacute;s de los datos anteriores, el informe afirma que &laquo;(l)a causa real de los problemas de vivienda asequible en Madrid es que la demanda de vivienda urbana sobrepasa a la oferta&raquo;. Es llamativa la falta de rigor de esta afirmaci&oacute;n et&eacute;rea, que solo un economista podr&iacute;a colocar en mitad de un p&aacute;rrafo dedicado a datos estad&iacute;sticos. Y, para colmo, Airbnb pretende sustentarla en el dato de viviendas vac&iacute;as que, seg&uacute;n el <a href="http://www.madrid.es/portales/munimadrid/es/Inicio/El-Ayuntamiento/Estadistica/Areas-de-informacion-estadistica/Edificacion-y-vivienda/Censo-de-edificios-y-viviendas/Censo-de-Edificios-y-Viviendas-2001?vgnextfmt=default&amp;vgnextoid=d8cddc5bed1b8410VgnVCM1000000b205a0aRCRD&amp;vgnextchannel=f93124e8951ef310VgnVCM1000000b205a0aRCRD" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ayuntamiento</a>, hab&iacute;a en 2011. Un momento. Pero si, como dice el Ayuntamiento, en Madrid hay un 10% de viviendas vac&iacute;as, &iquest;c&oacute;mo es posible que la demanda supere a la oferta? Los trucos de la econom&iacute;a espa&ntilde;ola, cuyo resultado, largamente se&ntilde;alado por los movimientos sociales, es gente sin casa y casas sin gente. Como bien diagnostican los Sindicatos de Inquilinas, la causa real de los problemas de vivienda asequible est&aacute; compuesta de varios elementos, entre los que la &uacute;ltima reforma de la LAU (y, en general, un panorama normativo centrado en la protecci&oacute;n del &laquo;capital urbano latifundista&raquo;) es el m&aacute;s destacado.
    </p><h3 class="article-text">La piel de cordero de los especuladores&nbsp;</h3><p class="article-text">
        Una de las afirmaciones que m&aacute;s sorprenden en toda la &laquo;carta abierta&raquo; de Airbnb es esta: &laquo;Los ingresos obtenidos a trav&eacute;s de Airbnb ayudan a quienes m&aacute;s lo necesitan a poder pagar su vivienda&raquo;. Esto es una falacia en toda regla: si solo el 13 % de las ofertas de Airbnb son no profesionales (ver las tablas elaboradas por<a href="https://www.elsaltodiario.com/alquiler/crecimiento-airbnb-madrid-centro" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> Javier Gil</a>) eso implica que, <em>grosso modo</em>, el 87 % de los ingresos van al bolsillo de gente que hace negocio con la vivienda, no al de &laquo;quienes m&aacute;s lo necesitan&raquo;, aunque tambi&eacute;n haya casos. Esto es compatible con los estudios de Juliet Schor, nominada en 2018 a premio Principe de Asturias y quien fuera 17 a&ntilde;os profesora de Harvard, que ha sido de las que m&aacute;s ha estudiado el fen&oacute;meno de las econom&iacute;as colaborativas. Schor plantea que los posibles beneficios de la &laquo;econom&iacute;a colaborativa&raquo; entre particulares son muy desiguales, y que quienes m&aacute;s probabilidad de obtener ingresos tienen son el 80% de la piramide con mayor capital econ&oacute;mico.
    </p><p class="article-text">
        Dice Airbnb que &laquo;(e)l anfitri&oacute;n t&iacute;pico en Madrid gana alrededor de 4.400&euro; y el anuncio de alojamiento t&iacute;pico se comparte 70 noches al a&ntilde;o&raquo;. Suponemos que se ha usado la media para calcular los ingresos de ese &laquo;anfitri&oacute;n t&iacute;pico&raquo;, pero no podemos comprobarlo porque Airbnb no publica estos datos. Pero sabiendo que un 26 % de las ofertas pertenecen a usuarios que gestionan m&aacute;s de 5 viviendas, parece claro que el &laquo;anfitri&oacute;n t&iacute;pico&raquo; debe de ganar bastante menos. Ser&iacute;a &uacute;til tener acceso a los datos en bruto para saber cu&aacute;nto gana al a&ntilde;o el anfitri&oacute;n profesional.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;Unas normas justas y claras para que las familias puedan compartir sus habitaciones vac&iacute;as y ocasionalmente sus casas enteras ayudar&iacute;an a miles de familias a poder seguir en sus barrios&raquo;, dice Airbnb. Con los Sindicatos de Inquilinas decimos: <em>unas normas justas y claras para que los especuladores no puedan intervenir a su antojo en el problema de la vivienda ayudar&iacute;an a miles de familias a poder seguir en sus barrios</em>. Porque la vivienda no es un negocio: es un problema para mucha gente, pese a, no nos cansamos de repetirlo, ser un derecho fundamental.
    </p><p class="article-text">
        La prosa de Airbnb es, en algunos pasajes, cristalina: &laquo;El n&uacute;mero de viajeros de todo el mundo que escogen Madrid es cada vez m&aacute;s numeroso y los beneficios econ&oacute;micos que generan deber&iacute;an llegar a las familias madrile&ntilde;as. Airbnb facilita que estos beneficios lleguen a las familias, negocios locales y comunidades en las que los negocios tradicionales de alojamiento no est&aacute;n presentes&raquo;. No hab&iacute;amos le&iacute;do ninguna definici&oacute;n mejor del fen&oacute;meno de la turistizaci&oacute;n: todo ser&aacute; pasto del turismo, tambi&eacute;n &laquo;las familias, negocios locales y comunidades en las que los negocios tradicionales de alojamiento no est&aacute;n presentes&raquo;.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Principales cifras sobre la comunidad de Airbnb en Madrid?</h3><p class="article-text">
        La carta prosigue desglosando algunas cifras que no sabemos bien de d&oacute;nde salen. Por ejemplo, &laquo;60% de los anfitriones comparte su residencia habitual&raquo;: &iquest;c&oacute;mo puede esto ser posible si el 57% de las ofertas corresponden a usuarios que tienen m&aacute;s de una vivienda? Por otro lado, ese 57% representa tan solo en torno al 4% del total de la actividad en la plataforma. Algo no cuadra.
    </p><p class="article-text">
        Pero sin duda el momento en que la creatividad de Airbnb se vuelve deslumbrante es este: &laquo;11% (de) familias han evitado un desahucio gracias al <em>home sharing</em> en 2016&raquo;. Esta vergonzante afirmaci&oacute;n, que es una dura afrenta a los cientos de hogares destruidos cada d&iacute;a por los desahucios, y que merece la contundente respuesta de las organizaciones de personas afectadas, no se sostiene en absolutamente ning&uacute;n dato. Tan solo se hace referencia a <a href="https://www.airbnbcitizen.com/wp-content/uploads/sites/19/2017/04/2016_EIS_Madrid_ES.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">otro informe</a>, tambi&eacute;n de Airbnb, en el cual nada se menciona sobre desahucios. Sorprende la ligereza con que Airbnb se atreve a jugar con una realidad tan dram&aacute;tica, y da una idea de la falta de escr&uacute;pulos de su equipo directivo.
    </p><h3 class="article-text">Donde no hay mata, no hay patata: conclusiones</h3><p class="article-text">
        La carta de Airbnb termina esbozando tres conclusiones que, estando soportadas por las falsedades que venimos se&ntilde;alando, son, como no pod&iacute;a ser de otra manera, falsas a su vez:
    </p><p class="article-text">
        &laquo;CONCLUSI&Oacute;N 1: Los anuncios de casa entera reservados a trav&eacute;s de Airbnb son una peque&ntilde;a fracci&oacute;n del total de viviendas en Madrid&raquo;. Claro. Pero ese dato es irrelevante. Tambi&eacute;n las viviendas disponibles para ser alquiladas permanentemente, o las viviendas con vistas, son una fracci&oacute;n muy peque&ntilde;a del total de viviendas. Lo relevante es el n&uacute;mero de viviendas que han sido reconvertidas en viviendas de uso tur&iacute;stico a causa del home sharing, como lo llama Airbnb. Y son muchas.
    </p><p class="article-text">
        &laquo;CONCLUSI&Oacute;N 2: La gran mayor&iacute;a de los anfitriones tienen solo un anuncio. Los anfitriones con m&aacute;s de un anuncio dan apoyo a familias con segundas residencias&raquo;. Aj&aacute;. Salvo que lo interesante no es cu&aacute;ntos anfitriones tienen un solo anuncio, sino cu&aacute;ntas ofertas pertenecen a profesionales. Y resulta que los datos que publica Airbnb indican que el 87 % de las ofertas son negocios profesionales. De esas, sin duda habr&aacute; unas cuantas que respondan a la categor&iacute;a de &laquo;familias con segundas residencias que necesitan apoyo&raquo;, pero los datos son tozudos: el 61% de ofertas pertenecen a anfitriones con solo una o dos ofertas y el resto, 38% pertenecen a profesionales que tienen m&aacute;s de dos ofertas (y cuya necesidad de &ldquo;apoyo&rdquo; es cuestionable).
    </p><p class="article-text">
        &laquo;CONCLUSI&Oacute;N 3: La mayor&iacute;a de anfitriones en Madrid obtienen unos ingresos complementarios modestos al compartir sus hogares&raquo;. De nuevo, no se trata de ver qu&eacute; ocurre con los anfitriones, sino saber qu&eacute; uso se le est&aacute; dando a las viviendas. El 87% de ofertas est&aacute;n alimentando los bolsillos de profesionales, que, en proporci&oacute;n, son una minor&iacute;a de anfitriones, pero se llevan el 96% del negocio.
    </p><p class="article-text">
        Imaginamos que, a estas alturas, solo queda una leve estupefacci&oacute;n ante esta exhibici&oacute;n de cinismo y falta de rigor. Tambi&eacute;n nos imaginamos que las destinatarias institucionales de la carta reconocen a distancia, ideolog&iacute;as aparte, la propaganda empresarial y le dan el valor que merece. &iquest;Por qu&eacute;, entonces, toma Airbnb esta decisi&oacute;n? No es un hecho aislado: tras muchos meses de mutismo y discrecci&oacute;n, de repente participan en debates, interact&uacute;an en redes, mandan notas de prensa... La raz&oacute;n es que defienden su posici&oacute;n, present&aacute;ndose&nbsp;como interlocutores necesarios. Durante este tiempo de paralisis institucional han sido los movimientos sociales quienes han hecho visible el problema de la turistizaci&oacute;n hasta que ha tomado una dimensi&oacute;n ineludible para la agenda pol&iacute;tica. As&iacute; que en este momento de s&iacute; es, no es quieren formar parte de cualquier foro en el que se juegue alguna baza, especialmente si hay pol&iacute;ticos de por medio. Es cierto que son un interlocutor necesario, igual que lo es en alg&uacute;n momento de la vida el gerente de la funeraria, pero una cosa es sentarse a negociar con alguien y otra que tengan silla en la mesa de las soluciones quienes forman claramente parte del problema. No puede tenerla quien defiende un modelo de ciudad en funci&oacute;n de su cuenta de resultados.
    </p><p class="article-text">
        Esto tambi&eacute;n vale para el lobby hotelero y el inmobiliario, que ya tienen poder de sobra por &eacute;ste y otros cauces. La sociedad madrile&ntilde;a y las instituciones tienen por delante la tarea de abordar la situaci&oacute;n actual con debate p&uacute;blico, con participaci&oacute;n y con datos reales. Ah&iacute; sobra el marketing y falta espacio: tanto para la participaci&oacute;n real de la ciudadan&iacute;a en los planes de ordenaci&oacute;n tur&iacute;stica y la definici&oacute;n del modelo de ciudad, como para plantear tantas preguntas como necesitemos respondernos como ciudad, algunas m&aacute;s nuevas, otras con solera. Quiz&aacute; la m&aacute;s importante de ellas sea: &iquest;qui&eacute;n hace la ciudad? O mejor: &iquest;qui&eacute;n queremos que la haga?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[José Inwit, Luis Alonso]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/lectura-abierta-airbnb-gobiernos-madrid_129_2221070.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 14 Mar 2018 20:19:12 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Qué moratoria turística necesita Madrid?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/moratoria-turistica-necesita-madrid_129_2825551.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9fcdf9df-20b7-467e-b0aa-c742ecaadcee_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No son los turistas: es la especulación. Y sí, tiene arreglo</p></div><p class="article-text">
        Hace unos d&iacute;as, una alianza de colectivos sociales present&oacute;&nbsp;<a href="http://moratoria.eu/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una campa&ntilde;a</a> a favor de una moratoria tur&iacute;stica en la ciudad de Madrid, la cual formulaba u<a href="https://decide.madrid.es/proposals/20657-moratoria-turistica-en-el-centro-de-madrid?order=newest&amp;page=1" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">na propuesta ciudadana</a> en la plataforma de participaci&oacute;n del Ayuntamiento Decide Madrid. Y el pasado mi&eacute;rcoles el Ayuntamiento&nbsp;<a href="http://www.eldiario.es/madrid/Madrid-paralizara-concesion-licencias-turisticos_0_732826800.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">anunci&oacute;</a> algo que podr&iacute;a ir en esta l&iacute;nea, aunque no se desvelaron los detalles (ni se ha contado con los agentes sociales para la redacci&oacute;n del anunciado plan), m&aacute;s all&aacute; de que la iniciativa estar&iacute;a restringida a las licencias para viviendas de uso tur&iacute;stico y al centro de la ciudad. Para poner en contexto la oportunidad de la petici&oacute;n ciudadana, y para se&ntilde;alar la importancia de que una tal moratoria no afecte solo a las viviendas de uso tur&iacute;stico y de que no est&eacute; circunscrita al centro, es interesante echarle un vistazo a los datos acerca de c&oacute;mo est&aacute; siendo afectada toda la ciudad por los procesos especulativos en general y, en particular, por los asociados al turismo.
    </p><p class="article-text">
        En Madrid, durante varios lustros, algunos barrios han sido objeto de controvertidos planes de rehabilitaci&oacute;n. Estos planes no eran acompa&ntilde;ados de las debidas medidas de control que se anticiparan y contuvieran los efectos previsibles de encarecimiento y consiguiente desplazamiento de las capas de poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable econ&oacute;micamente (la ahora famosa gentrificaci&oacute;n). Tampoco aseguraban la rehabilitaci&oacute;n de las viviendas de las personas m&aacute;s necesitadas, ni apostaban por la presencia de una oferta de alquiler asequible. Muy al contrario, pareciera que alentaran un proceso de revalorizaci&oacute;n de la propiedad y de apertura al mercado de nuevas posibilidades de negocio (es el caso del &ldquo;Plan MadRe&rdquo; del consistorio). El resultado de esas y otras operaciones liberalizadoras, centradas en la consideraci&oacute;n de la vivienda como un negocio ha tenido efectos muy desiguales y ha impulsado un nuevo ciclo de alto rendimiento de la vivienda como inversi&oacute;n. Es en este caldo de cultivo donde un fen&oacute;meno global, lo que ahora llamamos turistizaci&oacute;n, ha prendido en el centro urbano.
    </p><p class="article-text">
        En este art&iacute;culo presentamos, con algunas figuras, la situaci&oacute;n a la que hemos llegado. Previamente debemos advertir que los datos disponibles est&aacute;n muy lejos de la calidad que un tema de esta importancia requerir&iacute;a, ya que no se han dedicado recursos p&uacute;blicos a encuestas y estudios de alcance suficiente (pese a&nbsp;<a href="https://decide.madrid.es/presupuestos/presupuestos-participativos-2017/proyecto/3250" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">peticiones reiteradas</a> de agentes sociales). Algunos de estos datos pueden obtenerse de fuentes privadas como Idealista o del interesante proyecto <a href="http://turistificacion.300000kms.net/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Atlas de la Turistificaci&oacute;n</a>. &iquest;Qu&eacute; nos dicen estos datos?
    </p><h3 class="article-text">La evoluci&oacute;n del mercado del alquiler no es casualidad</h3><p class="article-text">
        En la Figura 1 podemos ver c&oacute;mo ha subido el precio del alquiler en cada distrito durante el periodo que va desde 2013 hasta 2017, seg&uacute;n las ofertas colgadas en la web Idealista.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Es bien conocido que el mercado de alquiler es sumamente fr&aacute;gil frente a movimientos financieros. Mejor dicho: las personas que viven de alquiler son sumamente vulnerables a los procesos especulativos o de financiarizaci&oacute;n de la vivienda. La falta de un parque p&uacute;blico de vivienda en alquiler, o de una regulaci&oacute;n de los precios por zonas, o la misma Ley de Arrendamientos Urbanos (LAU) hacen que as&iacute; sea. De este modo, los tres niveles principales de la Administraci&oacute;n pierden la oportunidad de dejar de ser meros servidores de los poderes financieros tambi&eacute;n en materia de vivienda, y de adoptar medidas de apoyo a la poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable a los ciclos inmobiliarios para impedir, de hecho, que estos no solo regulen los precios, sino tambi&eacute;n los procesos de exclusi&oacute;n social.
    </p><p class="article-text">
        El 2008 fue el a&ntilde;o del estallido de la burbuja inmobiliaria. Si bien los precios de venta de vivienda sufrieron una ca&iacute;da monumental, los precios de los alquileres apenas se redujeron durante los a&ntilde;os siguientes. Fue a partir del 2010 cuando los alquileres empezar&iacute;an a caer a un ritmo en torno al 6%: con el empobreciemiento general, se rebaj&oacute; la cantidad m&aacute;xima que cualquiera pod&iacute;a pagar por una vivienda, que es habitualmente el indicador real del precio de esta. La respuesta institucional a la p&eacute;rdida de rentabilidad del sector inmobiliario fue inmediata: el gobierno reform&oacute; la LAU, que regula los contratos de alquiler. Esta reforma ten&iacute;a como objetivo reducir a&uacute;n m&aacute;s los derechos de las personas alquiladas frente a quien arrenda. A partir de entonces los arrendadores tienen menos dificultades para expulsar a los inquilinos y para imponerles subidas ilimitadas del precio del alquiler.
    </p><p class="article-text">
        El objetivo, hoy evidente, de la reforma de la LAU era facilitar el desarrollo de una nueva expansi&oacute;n inmobiliaria dinamizada desde el &aacute;mbito de los alquileres. La respuesta del mercado fue inmediata, y a partir de 2014 el precio del alquiler no solo dej&oacute; de caer, sino que empez&oacute; a subir a un ritmo descontrolado, con subidas del 15,6% tan solo en 2016.
    </p><p class="article-text">
        Como se observa en la Figura 1, el precio del alquiler en Madrid entre 2013 y 2017 ha crecido de media un 27%. En tan solo cuatro a&ntilde;os los alquileres han subido m&aacute;s del 20% en todos los distritos de Madrid excepto en Fuencarral y Villa de Vallecas, con subidas superiores al 30% en seis distritos de la capital. Como se puede ver en el mapa, el impacto de la nueva burbuja ha sido mayor en los barrios del centro, pero se extiende hacia las zonas m&aacute;s perif&eacute;ricas. Es decir, que en centro cualquier actuaci&oacute;n llegar&iacute;a ya con retraso, pero que si pensamos que los problemas se reducen al centro, llegaremos con retraso a todos los puntos afectados por este nuevo ciclo.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, si comparamos los datos del momento de m&aacute;ximo apogeo de la burbuja, en torno a 2008, con los datos en la actualidad, emerge una cuesti&oacute;n inquietante, que puede verse en la Figura 2. Aunque <a href="https://www.elsaltodiario.com/economia/desigualdad-fiscalidad-recuperacion-economica-capitalismo-ricos-pobres" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la supuesta recuperaci&oacute;n no se est&aacute; notando en los salarios</a>, los precios de los alquileres muestran, en la actualidad, valores iguales a los de 2008 (momento en que alcanzaron su m&aacute;ximo hist&oacute;rico) en casi la mitad de los distritos de Madrid. La nueva burbuja inmobiliaria alcanza ya una magnitud preocupante, y los efectos est&aacute;n siendo devastadores. Este fen&oacute;meno divide la ciudad de Madrid en dos mitades. Si bien todos los distritos han sufrido espectaculares subidas de los alquileres, en el sureste de la ciudad los precios de los alquileres siguen siendo inferiores a los de 2008. Es decir, su capacidad de subida a&uacute;n es mayor, y es probable que muy pronto el precio de los alquileres en estos distritos suba considerablemente.
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                </figure><h3 class="article-text">&iquest;La culpa es del turismo?</h3><p class="article-text">
        Para comprender la influencia del turismo en el mercado de los alquileres, ser&iacute;a necesario conocer los datos reales de n&uacute;mero de camas disponibles para turistas. A partir de las ofertas en AirBnB y del censo de hoteles del Ayuntamiento de Madrid, la Figura 3 muestra una aproximaci&oacute;n a la penetraci&oacute;n del turismo en los barrios de Madrid. Resulta obvio el desequilibrio existente en favor del barrio de Sol, que tiene 22.000 camas para turistas. Le siguen Cortes y Embajadores, que a su vez tienen bastantes m&aacute;s camas que Palacio, Justicia y Universidad. Para el resto de barrios, en los que como hemos visto los alquileres suben a velocidades inauditas, la cantidad de camas para turistas es pr&aacute;cticamente inexistente, lo que plantea la cuesti&oacute;n de hasta qu&eacute; punto existe una relaci&oacute;n real con el aumento del turismo.
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        El crecimiento del turismo en la ciudad de Madrid (en Espa&ntilde;a la inversi&oacute;n hotelera creci&oacute; el 79% en 2017) ha impulsado el negocio de los pisos de alquiler tur&iacute;stico. Solo en la plataforma Airbnb hay 15.288 ofertas en la capital, de las que el 64% pertenecen a multipropietarios. Como se observa en la Figura 4, al igual que los hoteles, la mayor parte de la oferta se concentra en la zona centro de la ciudad, entregada a la turistizaci&oacute;n. As&iacute;, la atribuci&oacute;n de una influencia directa de este fen&oacute;meno sobre los precios de los alquileres no parece tener una base real y solo puede calificarse como especulativa.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La distribuci&oacute;n de viviendas de uso tur&iacute;stico, si atendemos a los datos, reproduce fielmente la distribuci&oacute;n de hoteles. As&iacute;, a&uacute;n siendo modelos de negocio m&aacute;s antiguos o m&aacute;s nuevos, se ve que responden a un mismo fen&oacute;meno y un mismo inter&eacute;s por cada zona, como parecen confirmar los&nbsp;<a href="https://www.madridiario.es/450618/el-viejo-cine-odeon-sera-un-hostel" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">numerosos</a>&nbsp;<a href="https://www.change.org/p/ibis-y-accorhotelses-queremos-un-parque-y-no-un-hotel-en-la-plaza-de-lavapi%C3%A9s" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">proyectos </a>de hosteler&iacute;a convencional que est&aacute;n apareciendo en Centro. Las medidas que&nbsp;busquen abordar el problema de la turistizaci&oacute;n, por tanto, no pueden intervenir afectando una sola parte del modelo de negocio tur&iacute;stico.
    </p><h3 class="article-text">La poblaci&oacute;n vulnerable frente a la rentabilidad</h3><p class="article-text">
        &iquest;Afecta de igual modo el incremento de los alquileres en unos barrios que en otros? Para hacernos una idea podemos usar el precio medio de las ofertas de alquiler y la renta media por hogar. La media es mal indicador en el caso de la renta y estos datos son antiguos (2014), pero creemos que valen para comparar unos barrios con otros. As&iacute;, podemos obtener una aproximaci&oacute;n a c&oacute;mo de vulnerable es la poblaci&oacute;n que vive en una zona concreta frente al incremento del precio del alquiler.
    </p><p class="article-text">
        Esta combinaci&oacute;n de datos sirve para se&ntilde;alar algunos barrios en los que sin duda gran parte de la poblaci&oacute;n no tiene capacidad para pagar los precios que se est&aacute;n ofertando en estos momentos. Es decir, es susceptible de ser expulsada en corto plazo. Por supuesto los de Centro, donde est&aacute; golpeando m&aacute;s fuerte la turistizaci&oacute;n sumada a procesos previos de gentrificaci&oacute;n ya comentados. Las cifras de quienes se han ido de centro son alt&iacute;simas (10.000 vecinas menos desde 2010, seg&uacute;n el padr&oacute;n) y cabe recordar que estos desplazamientos se dan a otros barrios, trasladando la presi&oacute;n a los mismos y pudiendo derivar en una reacci&oacute;n en cadena que se&ntilde;ala c&oacute;mo el turismo descontrolado afecta mucho m&aacute;s all&aacute; del centro de la ciudad. En la Figura 5 vemos c&oacute;mo la poblaci&oacute;n es susceptible de ser expulsada tambi&eacute;n en barrios del Puente de Vallecas, una zona con porcentaje alto de viviendas en alquiler, rentas bajas, bien comunicada, con sabor popular: todo esto hace de ella un objetivo de inversi&oacute;n (tambi&eacute;n tur&iacute;stica). Si se prescinde, claro, de quienes viven all&iacute;. O los barrios de distrito de Latina y Usera que bordean Madrid R&iacute;o, que re&uacute;nen tambi&eacute;n esas caracter&iacute;sticas aunque una inversi&oacute;n p&uacute;blica abultada los ha dejado ya en mejor disposici&oacute;n para la recogida de beneficios.
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                </figure><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, es de destacar que dos de los barrios que aparecen en esta figura como m&aacute;s fr&aacute;giles frente al incremento del alquiler (Hell&iacute;n y Berruguete) sean mencionados por estudios de inversi&oacute;n como aquellos que ofrecen <a href="http://www.elmundo.es/blogs/elmundo/big-data-inmobiliario/2016/11/07/barrios-de-madrid-y-barcelona-que.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&laquo;rentabilidades de alquiler de v&eacute;rtigo&raquo;</a>. Cuando quienes piensan en la vivienda en t&eacute;rminos de producto financiero posan su mirada sobre estos distritos es que algo muy urgente est&aacute; pasando en ellos, y no precisamente a favor de quienes all&iacute; viven. Por todo ello, urge regular la subida&nbsp;de los alquileres y los pisos vac&iacute;os (que en la Comunidad de Madrid superan los 200.000) a trav&eacute;s de la reforma de la LAU.
    </p><h3 class="article-text">Los efectos de la decomposici&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Estos son algunos de los mimbres que forman la nueva burbuja inmobiliaria, activada y dinamizada por fondos buitre, portales de inversi&oacute;n, empresas del sector y portales inmobiliarios, pero tambi&eacute;n agravada y complejizada por el efecto de turistizaci&oacute;n (aunque es importante se&ntilde;alar que el proceso afecta a todo el mundo, viva de alquiler o no). Desde luego, hay una expulsi&oacute;n directa de quien es totalmente excluido del mercado de alquiler en su barrio. Pero adem&aacute;s las personas tenemos la costumbre de trabar relaciones con nuestro entorno y el despoblamiento, los cambios en el comercio o las dificultades para hacer un uso normal del espacio p&uacute;blico provocan un aislamiento y una p&eacute;rdida de referencias que vuelve la ciudad m&aacute;s hostil para quien quiera que la habite.
    </p><p class="article-text">
        Parejas con hijos que se separan y saben que quien se va de casa tendr&aacute; que irse lejos porque no encontrar&aacute; nada asequible cercano, mayores que necesitan cuidados y cuyas familias quisieran vivir un poco m&aacute;s cerca pero no pueden. Esas son las conversaciones, las preocupaciones, que tenemos en nuestros barrios. As&iacute; se deshacen relaciones y se pierde la memoria viva. Y a la vez se destruye precisamente lo que hac&iacute;a atractiva la ciudad para el visitante.
    </p><p class="article-text">
        Mientras ese hilo social se desmadeja, los operadores financieros toman posiciones, identifican zonas de oportunidad y tratan de convertirse en el &uacute;nico interlocutor necesario de las administraciones p&uacute;blicas. Hay una gran p&eacute;rdida de poder democr&aacute;tico cuando un ayuntamiento renuncia al planeamiento urbano o lo negocia con el gran dinero, ignorando la participaci&oacute;n ciudadana, sus necesidades y deseos.
    </p><p class="article-text">
        Y no es ni mucho menos algo que est&eacute; pasando solo en Madrid. Muchas ciudades en todo el mundo viven situaciones similares, y la explicaci&oacute;n se la dejamos a los especialistas en econom&iacute;a postcrisis. S&iacute; nos atrevemos, en cambio, a decir que, en la mayor&iacute;a de esas ciudades, las personas que las habitan tambi&eacute;n se debaten entre el auge econ&oacute;mico y la amenaza de malvender su historia y su convivencia. Tampoco sabemos d&oacute;nde nos llevar&aacute; esta escalada o si habr&aacute; otro pinchazo: s&iacute; sabemos que el planeamiento democratico, la composici&oacute;n social diversa, un modelo econ&oacute;mico que no se lo juegue todo a una carta o la reducci&oacute;n de la dependencia energ&eacute;tica son parte del equipamiento imprescindible que toda ciudad necesitar&aacute; para afrontar el futuro cercano. En Madrid, una moratoria a todo tipo de plazas tur&iacute;sticas, acompa&ntilde;ada de un proceso participativo para entender los efectos del turismo en toda la ciudad y, desde ah&iacute;, planificar su ordenamiento, es un primer paso necesario.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Alonso, José Inwit]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/moratoria-turistica-necesita-madrid_129_2825551.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 24 Jan 2018 20:12:30 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Alquiler,Mercado inmobiliario]]></media:keywords>
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