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    <title><![CDATA[elDiario.es - Mariu Ruiz-Galvez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/mariu_ruiz-galvez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Mariu Ruiz-Galvez]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[PSA-Opel, el sacrificio ritual]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/psa-opel-sacrificio-ritual_132_1102472.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        Como una maldici&oacute;n de un cuento, cada lustro m&aacute;s o menos, regresa el fantasma de deslocalizaci&oacute;n en la planta de Opel de Figueruelas. Este fantasma es un drag&oacute;n furioso, y trabajadores, sindicatos e instituciones democr&aacute;ticas aragonesas han de ofrecer a la criatura sacrificios para aplacarla y que pueda volver a dormir en su cueva al menos un par de a&ntilde;os m&aacute;s. O eso, o amenaza con hundirnos llev&aacute;ndose la producci&oacute;n a otra parte. Hasta ahora se han superado los trances, pero sin evitar salir de ellos con menos derechos y con la dignidad tocada. Pero lo peor no es que tengamos la certeza de que el drag&oacute;n regresar&aacute; sino que este drag&oacute;n no es el mismo de siempre, es peor. La situaci&oacute;n ha cambiado. Y en casa de los pobres ya se sabe.
    </p><p class="article-text">
        Estas crisis se han saldado con cesiones de derechos de los trabajadores, pero no s&oacute;lo de los mas de 5000 trabajadores de Opel. La b&uacute;squeda de mejoras de competitividad v&iacute;a reducci&oacute;n de costes laborales tambi&eacute;n afecta a las empresas auxiliares de Opel y sus m&aacute;s de 20.000 trabajadores. Principalmente porque las relaciones entre Opel y las auxiliares se establecen en base a unas relaciones de poder jerarquizadas en las que la matriz impone los precios de compra, el dise&ntilde;o e incluso a los proveedores que les deben suministrar. Una perversa estrategia de rentabilidad que no s&oacute;lo permite transferir a las empresas auxiliares la presi&oacute;n de reducir costes, sino que tambi&eacute;n&nbsp; genera un espacio de competencia feroz entre &eacute;stas. Una f&oacute;rmula perfecta para el grupo automotriz que permite reducir sus costes&nbsp; y aumentar su rentabilidad principalmente v&iacute;a reducci&oacute;n salarial.
    </p><h3 class="article-text">La resistencia sindical</h3><p class="article-text">
        Los sindicatos mayoritarios CCOO y UGT, y despu&eacute;s la plantilla de Opel, siempre han cedido al chantaje. Esto podr&iacute;a ser una cr&iacute;tica, pero no es m&aacute;s que un descripci&oacute;n de los hechos. PSA somete a la plantilla (y al Gobierno de Arag&oacute;n) a un chantaje y los sometidos ceden. Era lo previsible y lo comprensible hasta cierto punto. Es normal que, ante la amenaza de dejarnos en nada, haya quien defienda que se hagan cesiones para que nos quiten un poco y no absolutamente todo. La espada y la pared.
    </p><p class="article-text">
        Esta ocasi&oacute;n ha sido distinta, tanto por la virulencia del ataque de PSA como de la respuesta de los trabajadores. No es s&oacute;lo una opini&oacute;n fundada en las concentraciones en la f&aacute;brica al paso de los negociadores del Comit&eacute; de Empresa. Los datos del refer&eacute;ndum hablan de un rechazo de buena parte los trabajadores, pese a ser un n&uacute;mero insuficiente: 2.897 a favor del pacto y 2.008 en contra. La combatividad de los trabajadores ha sido muy superior a la de pasadas crisis. Aunque suponga una derrota de los contrarios al pacto, hay que tener en cuenta lo que supone en un contexto sin alternativas aparentes, en el que ni empresa, ni pol&iacute;ticos ni medios de comunicaci&oacute;n permit&iacute;an entrever una salida distinta. Cuando est&aacute;s entre la espada y la pared, y todos los poderes f&aacute;cticos te gritan &ldquo;&iexcl;pared, pared!&rdquo;, &nbsp;escoger &ldquo;espada&rdquo; tiene un valor tremendo. Este resultado, aun suponiendo una derrota, es importante, porque van a venir m&aacute;s batallas y PSA le est&aacute; tomando la medida a sus trabajadores para ver cu&aacute;nto m&aacute;s podr&aacute; apretarles las tuercas. Y tambi&eacute;n a nuestras instituciones de Gobierno.
    </p><h3 class="article-text">PSA: Gimnasia revolucionaria inversa</h3><p class="article-text">
        Repasemos las fases del conflicto. 1-La propuesta de la empresa, con su propuesta de convenio inaceptable. 2- El &oacute;rdago de la deslocalizaci&oacute;n. 3- El ultim&aacute;tum para que los sindicatos se avengan a un acuerdo en menos de una semana. 4- Firma del pacto. Al final, a la luz del pacto firmado, encontramos que lo que ahorrar&iacute;a la empresa en costes casi podr&iacute;a haberlo conseguido apagando un par de farolas. En una empresa de esas dimensiones los costes laborales no son tan relevantes como pudiera parecer, y lo conseguido por la empresa, pese a ser una cesi&oacute;n importante para los trabajadores, para aquella es casi irrelevante &ndash;apenas un 6 % de los ingresos de explotaci&oacute;n de la planta (informaci&oacute;n obtenida de la base de datos ORBIS)-. El contraste entre la desmesura del &oacute;rdago (fin de las inversiones, traslado de planta, etc&eacute;tera) y las conquistas patronales s&oacute;lo llevan a pensar que este ha sido un conflicto de tanteo, una intimidaci&oacute;n, una prueba para ver de qu&eacute; est&aacute;is hechos, para ver qu&eacute; se encontrar&aacute; cuando venga en serio. La &ldquo;gimnasia revolucionaria&rdquo; a la inversa. Es la lucha de clases, amigo. Hay un nuevo sheriff en la ciudad.
    </p><p class="article-text">
        Hace un a&ntilde;o Opel Espa&ntilde;a fue adquirida por la multinacional francesa PSA, lo que viene a ser Peugeot y Citr&ouml;en, y las cosas cambiaron nada m&aacute;s llegar&ldquo;. Se pas&oacute; de ser la joya de General Motors a ser una planta poco competitiva y con fecha de caducidad.
    </p><p class="article-text">
        Es sorprendente que las cuentas puedan haber dado un vuelco en menos de un a&ntilde;o. M&aacute;s bien parece el resultado de un juego contable funcional a la estrategia del grupo automotriz. Sobre esas presuntas p&eacute;rdidas no s&oacute;lo argumentan la posibilidad de deslocalizaci&oacute;n del Opel Corsa (modelo estrella de la planta), sino que gracias a la &uacute;ltima reforma laboral de 2012 del PP, tambi&eacute;n se constituye un nuevo estado de amenaza permanente al cierre. Sin embargo, esto no es nada nuevo. Las medidas de flexibilidad laboral que han protagonizado este proceso, no son espec&iacute;ficas de ni exclusivas. En pa&iacute;ses como Espa&ntilde;a, donde el segmento de especializaci&oacute;n productiva en veh&iacute;culos de gama media, categor&iacute;a peque&ntilde;a y bajo nivel tecnol&oacute;gico, &eacute;stas se han convertido, junto la reducci&oacute;n de costes permanente, en la v&iacute;a para ganar en competitividad. Todo parece indicar una estrategia planificada cuyo objetivo no es dif&iacute;cil de adivinar, pues aqu&iacute; nos conocemos todos ya desde la Revoluci&oacute;n Industrial, maximizar los beneficios cueste lo que cueste.&nbsp;&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Hay alternativa</h3><p class="article-text">
        Habr&aacute; que seguir luchando contra todas las p&eacute;rdidas de derechos laborales y habr&aacute; que plantar cara con m&aacute;s dureza. Los sindicatos de la planta de Vigo han dado una muestra ejemplar de solidaridad obrera a la que ya no estamos acostumbrados: &ldquo;no vamos a quitaros el pan de la boca&rdquo;. No quieren competir por ver quien se queda las migajas. Esto y la combatividad de una plantilla que nunca hasta ahora se hab&iacute;a distinguido por su fiereza, suponen aliento para preparar luchas del futuro pr&oacute;ximo. Pero la lucha a pie de tajo tiene l&iacute;mites y no podemos pedir a los trabajadores que sean h&eacute;roes muertos. Eso no ayuda a nadie. Aqu&iacute; es donde entra la pol&iacute;tica. Pero no los pol&iacute;ticos que acuden el d&iacute;a de la crisis a presionar a los sindicatos para que acepten las condiciones de rendici&oacute;n de los piratas empresariales. Hay que hacer pol&iacute;tica de altura, de la buena.
    </p><p class="article-text">
        PSA y GM tienen participaci&oacute;n de sus respectivos estados y su actuaci&oacute;n no tiene que ver con la mano invisible del mercado sino con la pol&iacute;tica. La divisi&oacute;n centro-periferia europea tiene todo que ver. Estamos en una situaci&oacute;n perif&eacute;rica, con gobiernos serviles a la los centros de control europeos. Y la p&eacute;rdida de una empresa de industria nacional como SEAT nos deja con pocas armas para el combate. Pero un gobierno espa&ntilde;ol que tuviera como ejes la transici&oacute;n energ&eacute;tica y la defensa de sus trabajadores podr&iacute;a hacer muchas cosas. Para empezar, diversificar nuestra econom&iacute;a e ir hacia un modelo productivo sostenible. Pero en lo concreto, puede hacer que a la empresa le cueste m&aacute;s caro llevarse la producci&oacute;n que mantenerla, para que no tenga tentaciones de deslocalizaci&oacute;n; o hacerle &ldquo;ofertas que no pueda rechazar&rdquo; para que el Estado participe de la empresa. El Estado dispone de distintas herramientas para plantar cara a las multinacionales, es cuesti&oacute;n de voluntad pol&iacute;tica, de <em>querer</em>, &nbsp;porque no olvidemos que al final, el chantaje de todos esos grupos empresariales no s&oacute;lo es a una plantilla, es tambi&eacute;n al pa&iacute;s. Y el pa&iacute;s debe defenderse. Quiz&aacute; este s&iacute; ser&iacute;a el momento para poner banderas en los balcones.
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>*Mariano Pin&oacute;s, escritor</strong></em>
    </p><p class="article-text">
        <em><strong>*Mariu Ruiz-Galvez, economista</strong></em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Mariano Pinós, Mariu Ruiz-Galvez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/aragon/el-prismatico/psa-opel-sacrificio-ritual_132_1102472.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Feb 2018 21:39:11 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[PSA-Opel, el sacrificio ritual]]></media:title>
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