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    <title><![CDATA[elDiario.es - Hadley Freeman]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/hadley_freeman/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Hadley Freeman]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[Ethel y Julius Rosenberg fueron ejecutados por espías en 1953 con pocas pruebas: así es la lucha de sus hijos por limpiar su nombre]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/ethel-julius-rosenberg-ejecutados-espias-1953-pruebas-lucha-hijos-limpiar-nombre_130_8072353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/62e925bc-ba64-467b-911a-9644eb9c859c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Ethel y Julius Rosenberg fueron ejecutados por espías en 1953 con pocas pruebas: así es la lucha de sus hijos por limpiar su nombre"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La pareja fue condenada a la silla eléctrica en uno de los casos más controvertidos de la Guerra Fría. Durante décadas, nuevos testimonios e información desclasificada han puesto en entredicho el veredicto, en particular sobre Ethel</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Era un&nbsp;extra&ntilde;o y bochornoso verano, el a&ntilde;o en que&nbsp;electrocutaron a los&nbsp;Rosenberg...&hellip; &rdquo; As&iacute; reza la frase inicial de la novela de Sylvia Plath <a href="https://www.eldiario.es/cultura/cine/sylvia-plath-campana-cristal-posibilidad-reinterpretar-figura-poeta-maldita_1_7929877.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>La campana de cristal</em></a>, publicada en 1963, en referencia a la pareja jud&iacute;a estadounidense, Julius y Ethel Rosenberg, que fueron condenados por conspiraci&oacute;n para cometer espionaje y enviados a la silla el&eacute;ctrica hace ahora 68 a&ntilde;os. Su ejecuci&oacute;n proyecta una sombra morbosa sobre el libro de Plath, al igual que lo hizo sobre Estados Unidos, y es considerada por muchos como el momento &aacute;lgido de la implicaci&oacute;n de Estados Unidos con la Guerra Fr&iacute;a. 
    </p><p class="article-text">
        Los Rosenberg siguen siendo los &uacute;nicos estadounidenses condenados a muerte en tiempos de paz por espionaje, y Ethel es la &uacute;nica mujer estadounidense ejecutada por el Gobierno de <a href="https://www.eldiario.es/temas/estados-unidos/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Estados Unidos</a> por un delito distinto al de asesinato.
    </p><h3 class="article-text">Los ataques contra Ethel</h3><p class="article-text">
        Durante el juicio, Ethel fue vilipendiada por supuestamente dar prioridad al comunismo frente a sus hijos, y los abogados de la acusaci&oacute;n la presentaron una y otra vez como la parte dominante de la pareja, simplemente porque era tres a&ntilde;os mayor que su marido. &ldquo;Ella fue el cerebro de toda esta conspiraci&oacute;n&rdquo;, afirm&oacute; el fiscal adjunto Roy Cohn ante el juez. Sin embargo, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha crecido la duda sobre su culpabilidad y una nueva biograf&iacute;a la presenta bajo una luz diferente. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ethel fue ejecutada simplemente por ser la esposa. Fue considerada culpable por apoyar a su marido&rdquo;, dice Anne Sebba, autora del ensayo '<a href="https://www.theguardian.com/books/2021/jun/24/ethel-rosenberg-by-anne-sebba-review-a-notorious-cold-war-tragedy" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Ethel Rosenberg: A Cold War Tragedy</a>' (Ethel Rosenberg, una tragedia de la Guerra Fr&iacute;a). Y por eso, la mujer de 37 a&ntilde;os, madre de dos ni&ntilde;os peque&ntilde;os, recibi&oacute; cinco descargas masivas de electricidad a trav&eacute;s de su cuerpo. Su muerte fue tan brutal que los testigos presenciales afirmaron que le sal&iacute;a humo de la cabeza.
    </p><p class="article-text">
        La ejecuci&oacute;n de los Rosenberg fue tan impactante en su momento y tuvo tanta resonancia en un periodo concreto de la historia de Estados Unidos que ha pasado a integrar la cultura popular del pa&iacute;s. En la obra teatral de Tony Kushner <em>&Aacute;ngeles en Am&eacute;rica</em>, Ethel persigue a Cohn. En el film <em>Delitos y faltas</em>, de <a href="https://www.eldiario.es/temas/woody-allen/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Woody Allen</a>, Clifford (interpretado por Allen) dice sarc&aacute;sticamente que quiere a otro personaje &ldquo;como a un hermano: David Greenglass&rdquo;, en referencia al hermano de Ethel, que testific&oacute; contra ella y Julius para salvarse a s&iacute; mismo y a su mujer. La reacci&oacute;n cultural m&aacute;s conmovedora a la muerte de los Rosenberg fue la novela que <a href="https://www.theguardian.com/books/booksblog/2015/sep/15/the-book-of-daniel-el-doctorow-reading-group" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">EL Doctorow public&oacute; en 1971, </a><a href="https://www.theguardian.com/books/booksblog/2015/sep/15/the-book-of-daniel-el-doctorow-reading-group" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>El libro de Daniel</em></a>, que imagina la dolorosa vida posterior del hijo mayor de los Rosenberg, al que rebautiza como Daniel. En realidad, el hijo mayor de los Rosenberg se llama Michael, y su hermano menor, Robert.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                    alt="Michael Rosenberg (i), de 10 años, y su hermano, Robert, de 6, en la casa de Nueva Jersey de un pariente con el que vivían, 31 de mayo de 1953."
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            <span class="title">
                Michael Rosenberg (i), de 10 años, y su hermano, Robert, de 6, en la casa de Nueva Jersey de un pariente con el que vivían, 31 de mayo de 1953.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">Los hijos</h3><p class="article-text">
        Un lluvioso d&iacute;a de primavera, entrevist&eacute; a los hijos de los Rosenberg. Ten&iacute;an tan s&oacute;lo tres y siete a&ntilde;os cuando sus padres fueron detenidos, y seis y diez cuando los ejecutaron. Ahora son unos abuelos de barba gris y se les conoce como Michael y Robert Meeropol, ya que hace tiempo que utilizan el apellido de la pareja que los adopt&oacute; despu&eacute;s de que el Gobierno estadounidense los dejara hu&eacute;rfanos. 
    </p><p class="article-text">
        Cuando sus padres fueron encarcelados, Michael, que siempre fue un ni&ntilde;o rebelde (&ldquo;rebelde es una forma amable de describir mi comportamiento&rdquo;, dice &eacute;l), se convirti&oacute; en un ni&ntilde;o todav&iacute;a m&aacute;s complicado. Robert se encerr&oacute; en s&iacute; mismo. Esta din&aacute;mica prevalece. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Robert es m&aacute;s reservado y yo tiendo a perder los estribos&rdquo;, explica Michael, de 78 a&ntilde;os, profesor de Econom&iacute;a ya jubilado cuyos ojos brillan con fuego cuando recuerda viejas batallas. El paciente y met&oacute;dico Robert, de 74 a&ntilde;os, abogado tambi&eacute;n jubilado, sopesa cuidadosamente cada palabra. Estamos hablando por videochat, y cuando le pregunto d&oacute;nde est&aacute; Robert, me responde que en su casa de Massachusetts, en un pueblo &ldquo;a unos 140 kil&oacute;metros al oeste de Boston y unos 240 kil&oacute;metros al noreste de Nueva York. Para ser m&aacute;s espec&iacute;ficos...&rdquo; Michael est&aacute; en su casa del estado de Nueva York, en un pueblo que describe como &ldquo;justo al sur de la casa de Pete Seeger&rdquo;, refiri&eacute;ndose al cantante de folk y h&eacute;roe de la izquierda.
    </p><p class="article-text">
        Las diferencias entre los hermanos son evidentes, pero tambi&eacute;n su cercan&iacute;a: Michael llama a Robert &ldquo;Chando&rdquo;, un apodo de la infancia, y desde que la esposa de Michael, Ann, muri&oacute; hace dos a&ntilde;os, su hermano menor le llama todos los d&iacute;as.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Rob y yo tenemos una relaci&oacute;n inusual en muchos sentidos. Hemos pasado por muchas dificultades, as&iacute; que estamos muy unidos&rdquo;, dice Michael. Le pregunto c&oacute;mo habr&iacute;a sido si hubiera pasado por todo eso solo. Se echa para atr&aacute;s, sorprendido por ese pensamiento. &ldquo;Creo que habr&iacute;a sido muy, muy duro&rdquo;, dice finalmente. 
    </p><p class="article-text">
        Tal vez sea igual de importante el hecho de que se hayan apoyado mutuamente como adultos, a medida que han ido saliendo a la luz m&aacute;s pruebas sobre el caso de sus padres, y han tenido que seguir revaluando su propio pasado. &ldquo;A lo largo de los a&ntilde;os 70 y 80, cre&iacute;mos que nuestros padres eran solo <a href="https://www.eldiario.es/temas/comunismo/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">comunistas</a> que fueron incriminados &iquest;Quieres a&ntilde;adir algo, Chando?&rdquo;, dice Michael. &ldquo;S&iacute;, yo a&ntilde;adir&iacute;a: puedes incriminar a personas que no son culpables&rdquo;, dice Robert.
    </p><p class="article-text">
        Los problemas de los hermanos comenzaron el <a href="https://www.atomicheritage.org/history/rosenberg-trial" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">17 de julio de 1950</a>, cuando su padre, Julius, fue arrestado en el hogar familiar, situado en el barrio del Lower East Side de Nueva York, bajo sospecha de espionaje. 
    </p><p class="article-text">
        Michael hab&iacute;a estado escuchando en la radio un episodio de <em>El Llanero Solitario</em> en el que le tend&iacute;an una trampa, y ahora el espect&aacute;culo parec&iacute;a estar ocurriendo frente a &eacute;l. El mes anterior, el hermano menor de Ethel, David Greenglass, hab&iacute;a sido detenido por el mismo delito. 
    </p><p class="article-text">
        Un hecho importante es que acababa de comenzar la guerra de Corea, que era vista por Estados Unidos como una lucha para impedir que el comunismo destruyera el estilo de vida estadounidense. El senador Joseph McCarthy advert&iacute;a a los estadounidenses sobre los &ldquo;comunistas nacionales&rdquo;. Cuando Julius fue detenido, Estados Unidos estaba sumido en un p&aacute;nico hacia todo lo relacionado con el comunismo. 
    </p><p class="article-text">
        Un mes despu&eacute;s, Ethel fue detenida por el FBI y acusada de espionaje. Llam&oacute; a Michael a su casa y le dijo que ella, al igual que su padre, hab&iacute;a sido detenida.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;&iquest;As&iacute; que no puedes venir a casa?&rdquo;, pregunt&oacute; &eacute;l.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;No&rdquo;, respondi&oacute; ella.
    </p><p class="article-text">
        El ni&ntilde;o de siete a&ntilde;os se puso a gritar.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">La falsa acusaci&oacute;n de David Greenglass</h3><p class="article-text">
        Julius y Ethel Rosenberg, al igual que David Greenglass y su esposa Ruth, eran comunistas. Como muchos <a href="https://www.eldiario.es/temas/judios/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">jud&iacute;os</a>, se interesaron por el movimiento en los a&ntilde;os 30 cuando les pareci&oacute; un medio para luchar contra el fascismo. A diferencia de muchos otros, se adhirieron al comunismo despu&eacute;s de que la Uni&oacute;n Sovi&eacute;tica y Alemania firmaran el <a href="https://www.theguardian.com/world/from-the-archive-blog/2019/jul/24/molotov-ribbentrop-pact-germany-russia-1939" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pacto de no agresi&oacute;n Molotov-Ribbentrop,</a> que aparentemente, aunque no oficialmente, aliaba a los pa&iacute;ses. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Hoy es f&aacute;cil criticarlos, pero eran personas que crecieron en la pobreza durante la Depresi&oacute;n y vivieron el ascenso del fascismo. Pensaban que estaban haciendo del mundo un lugar mejor&rdquo;, dice Sebba. Como historiadora, Sebba se ha forjado una reputaci&oacute;n por escribir en particular sobre mujeres, como <a href="https://www.theguardian.com/fashion/2011/sep/02/wallis-simpson-fashion" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Wallis Simpson</a>. &ldquo;Me gusta escribir sobre mujeres que han sido incomprendidas&rdquo;, afirma. Y pocas, seg&uacute;n ella, han sido m&aacute;s incomprendidas que Ethel Rosenberg.
    </p><p class="article-text">
        Casi siempre se habla de los Rosenberg como pareja, pero como sus hijos se han ido percatando poco a poco, y como Sebba muestra en su libro, sus historias fueron muy diferentes. Mientras que Julius manten&iacute;a una estrecha relaci&oacute;n con su madre, Sophie, Ethel y su madre, Tessie, ten&iacute;an una relaci&oacute;n dif&iacute;cil. Tessie favorec&iacute;a a David, el peque&ntilde;o de la familia, y para Ethel el comunismo era un medio de educarse y separarse de su madre.
    </p><p class="article-text">
        David trabaj&oacute; como maquinista durante 18 meses en el laboratorio de armas nucleares de Los &Aacute;lamos. Fue detenido cuando se le identific&oacute; como parte de una cadena que pasaba secretos sobre la tecnolog&iacute;a a los sovi&eacute;ticos. David admiti&oacute; r&aacute;pidamente su culpabilidad, y su abogado le aconsej&oacute; que lo mejor que pod&iacute;a hacer para atenuar su condena, y para evitar que su mujer pudiera tener problemas, ser&iacute;a delatar a otra persona. Fue as&iacute; como los Rosenberg fueron detenidos. 
    </p><p class="article-text">
        El FBI cre&iacute;a que Julius era un cabecilla que reclutaba estadounidenses para que espiaran contra su propio pa&iacute;s, y que hab&iacute;a utilizado a David para que pasara los secretos de la bomba at&oacute;mica a los rusos. Las acusaciones iniciales contra Ethel fueron que &ldquo;tuvo una conversaci&oacute;n con Julius Rosenberg y otros en noviembre de 1944&rdquo;, y que &ldquo;tuvo una conversaci&oacute;n con Julius Rosenberg, David Greenglass y otros en enero de 1945&rdquo;, es decir, que habl&oacute; con su marido y su hermano. Era una acusaci&oacute;n poco s&oacute;lida, como sab&iacute;a el FBI, y, sin embargo, Myles Lane, el fiscal adjunto jefe del Distrito Sur de Nueva York, dijo a la prensa: &ldquo;Si el crimen del que se la acusa [a Ethel] no hubiera ocurrido, tal vez no tendr&iacute;amos la situaci&oacute;n actual en Corea&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">Una condena &ldquo;disuasoria&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Inicialmente, David declar&oacute; que su hermana no hab&iacute;a estado involucrada en ning&uacute;n tipo de espionaje. Sin embargo, su esposa Ruth dijo que Ethel hab&iacute;a mecanografiado la informaci&oacute;n que David hab&iacute;a dado a Julius para que la pasara a los sovi&eacute;ticos. David cambi&oacute; r&aacute;pidamente su historia la semana anterior al juicio para corroborar la versi&oacute;n de su esposa, probablemente bajo la presi&oacute;n de Roy Cohn, el ambicioso fiscal adjunto. 
    </p><p class="article-text">
        Esta era la prueba clave contra Ethel y el fiscal jefe, Irving Saypol, conjur&oacute; una imagen para el jurado de Ethel en la m&aacute;quina de escribir, aporreando las teclas, &ldquo;golpe a golpe, contra su propio pa&iacute;s en inter&eacute;s de<a href="https://www.eldiario.es/temas/union-sovietica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> los sovi&eacute;ticos</a>&rdquo;. Pero incluso con eso, Myles Lane, que hab&iacute;a culpado p&uacute;blicamente de la guerra de Corea a Ethel, admiti&oacute; en privado en una reuni&oacute;n a puerta cerrada del Comit&eacute; Conjunto del Congreso sobre Energ&iacute;a At&oacute;mica: &ldquo;Los argumentos contra la se&ntilde;ora Rosenberg no son s&oacute;lidos. Pero con el fin de actuar como elemento disuasorio, creo que es muy importante que ella tambi&eacute;n sea condenada y que se le imponga una dura sentencia.&rdquo; El director del FBI, J. Edgar Hoover, estuvo de acuerdo y escribi&oacute; que &ldquo;el procedimiento contra la esposa&rdquo; servir&iacute;a &ldquo;de palanca&rdquo; para hacer hablar a su marido.
    </p><p class="article-text">
        En el juicio, bajo el interrogatorio de Cohn, David testific&oacute; que en septiembre de 1945 le dio a Julius un boceto y una descripci&oacute;n de <a href="https://www.eldiario.es/temas/bomba-atomica/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la bomba at&oacute;mica</a>, y que Ethel particip&oacute; muy activamente en estas conversaciones. Por haber dado nombres, David fue condenado a 15 a&ntilde;os de prisi&oacute;n, y acab&oacute; cumpliendo nueve. Ruth qued&oacute; libre y pudo regresar a su casa y cuidar de sus hijos. Los Rosenberg, que insist&iacute;an en su inocencia, fueron declarados culpables. 
    </p><p class="article-text">
        El juez Irving Kaufman estudi&oacute; cuidadosamente su sentencia. Hoover, consciente de lo endeble del caso contra Ethel, y de c&oacute;mo se ver&iacute;a que Estados Unidos ejecutara a una joven madre, se opuso a la sentencia de muerte para ella, pero Cohn argument&oacute; a favor de la ejecuci&oacute;n y finalmente su opini&oacute;n prevaleci&oacute;.&nbsp;
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                Julius y Ethel Rosenberg, separados por una valla tras ser declarados culpables por el jurado.                            </span>
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        Michael y Robert no volvieron a ver a los Greenglass despu&eacute;s del juicio, y lo &uacute;nico que Michael recuerda de ellos es: &ldquo;David parec&iacute;a un idiota anodino y Ruth era muy fr&iacute;a. Pero, &iquest;es eso cierto, o solo un sobrino que quiere desenmascarar a los que mintieron sobre mis padres?&rdquo;, se pregunta. Se cuestionan constantemente sus propios recuerdos del pasado. Robert dice que cuando piensa en su familia antes de que sus padres fueran detenidos tiene &ldquo;la sensaci&oacute;n de una &eacute;poca dorada, de una familia maravillosa y cari&ntilde;osa antes de que fuera destrozada&rdquo;. &ldquo;Pero, &iquest;es solo una fantas&iacute;a?&rdquo;, se pregunta.
    </p><h3 class="article-text">Una madre moderna</h3><p class="article-text">
        Durante a&ntilde;os, se ha retratado a Ethel como una mujer fr&iacute;a que, como afirm&oacute; Kaufman <a href="https://www.digitalhistory.uh.edu/disp_textbook.cfm?smtID=3&amp;psid=1118" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">en su sentencia</a>, amaba m&aacute;s al comunismo que a sus hijos. En realidad, como revela Sebba en su libro, era una madre muy entregada, con un inter&eacute;s muy avanzado para la &eacute;poca por la psicolog&iacute;a infantil. Antes de su detenci&oacute;n, acud&iacute;a regularmente a una terapeuta infantil, Elizabeth Phillips, para que la ayudara con Michael y para aprender a ser mejor madre. 
    </p><p class="article-text">
        Durante los tres a&ntilde;os que pas&oacute; en prisi&oacute;n, mantuvo su suscripci&oacute;n a la revista <em>Parents </em>(Padres). Pero cuando fue detenida, todas las aspiraciones que hab&iacute;a albergado para dar a sus hijos el tipo de infancia feliz que se le hab&iacute;a negado a ella estallaron en mil pedazos. 
    </p><p class="article-text">
        Al principio, los ni&ntilde;os viv&iacute;an con su abuela, Tessie, que no ocultaba su resentimiento por la situaci&oacute;n. Las cosas empeoraron a&uacute;n m&aacute;s cuando los internaron en orfanato. Finalmente, la madre de Julius, Sophie, los acogi&oacute;, pero dos ni&ntilde;os peque&ntilde;os eran demasiado para su fr&aacute;gil abuela. Ninguna de sus t&iacute;as o t&iacute;os quiso acogerlos, bien porque apoyaron la versi&oacute;n de David y Ruth, bien porque ten&iacute;an miedo. As&iacute; que los enviaron a varias familias de acogida.
    </p><p class="article-text">
        Todo lo que Ethel pod&iacute;a hacer era escribir cartas a su abogado, Manny Bloch, exponiendo desesperadamente sus teor&iacute;as sobre la crianza de los hijos con la esperanza de que se cumplieran de alguna manera (&ldquo;uno no puede comportarse de forma incoherente con los ni&ntilde;os&rdquo;, escrib&iacute;a). 
    </p><p class="article-text">
        Por el bien de los ni&ntilde;os, siempre manten&iacute;a una fachada feliz cuando los visitaban. &ldquo;Siempre lo pas&aacute;bamos bien en las visitas a la c&aacute;rcel: cant&aacute;bamos, habl&aacute;bamos, nos divert&iacute;amos&rdquo;, recuerda Michael. Incluso sol&iacute;a jugar al ahorcado con su padre, aunque no se dio cuenta de la iron&iacute;a hasta que fue adulto.
    </p><h3 class="article-text">La &uacute;ltima visita a la c&aacute;rcel</h3><p class="article-text">
        El Gobierno estadounidense garantiz&oacute; que si Julius les daba los nombres de otros esp&iacute;as, y &eacute;l y Ethel admit&iacute;an su culpabilidad, se les perdonar&iacute;a la vida. Los Rosenberg emitieron una declaraci&oacute;n p&uacute;blica: &ldquo;Al pedirnos que repudiemos la verdad de nuestra inocencia, el Gobierno admite sus propias dudas respecto a nuestra culpabilidad... no seremos coaccionados, ni siquiera bajo pena de muerte, a dar falso testimonio&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El 16 de junio de 1953, los ni&ntilde;os fueron llevados a la prisi&oacute;n de Sing Sing, en el estado de Nueva York, para despedirse de sus padres. Ethel mantuvo su habitual apariencia de valent&iacute;a, pero en esta ocasi&oacute;n Michael -que ten&iacute;a 10 a&ntilde;os y entend&iacute;a lo que estaba pasando- se sinti&oacute; mal por su aparente calma. 
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s, Ethel escribi&oacute; una carta a sus hijos: &ldquo;Quiz&aacute; pensasteis que no ten&iacute;a ganas de llorar cuando nos abrazamos y nos despedimos... Queridos, eso habr&iacute;a sido tan f&aacute;cil, demasiado f&aacute;cil para m&iacute;... pero os quiero m&aacute;s que a m&iacute; misma y sab&iacute;a que necesitabais ese amor mucho m&aacute;s que yo el alivio de llorar&rdquo;. El 19 de junio, Ethel y Julius escribieron su &uacute;ltima carta a sus hijos: &ldquo;Nos gustar&iacute;a haber tenido la tremenda alegr&iacute;a y gratificaci&oacute;n de vivir nuestra vida con vosotros... Recordad siempre que &eacute;ramos inocentes y no pod&iacute;amos ir en contra de nuestra conciencia. Os abrazamos y os besamos con todas nuestras fuerzas. Con cari&ntilde;o, pap&aacute; y mam&aacute;&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Poco despu&eacute;s de las ocho de la tarde de ese d&iacute;a, los Rosenberg fueron ejecutados. Fueron enterrados en Long Island, en uno de los pocos cementerios jud&iacute;os que aceptaron sus cuerpos.
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                    alt="Michael Rosenberg, de 10 años (i), y Robert, 6 (d), a la salida de la cárcel después de visitar a sus padres. Ossining, Nueva York, 16 de junio de 1953."
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                Michael Rosenberg, de 10 años (i), y Robert, 6 (d), a la salida de la cárcel después de visitar a sus padres. Ossining, Nueva York, 16 de junio de 1953.                            </span>
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        Como sus familiares y parientes no quisieron hacerse cargo de ellos (&ldquo;algunos conocidos exclamaban a&ntilde;os m&aacute;s tarde: '&iquest;una familia jud&iacute;a y ning&uacute;n miembro quiso cuidar de vosotros?'&rdquo;, recuerda Michael con iron&iacute;a), los ni&ntilde;os fueron finalmente adoptados por Abel y Anne Meeropol, una pareja de izquierdas y que era bastante mayor. Por fin pudieron crecer en el anonimato entre personas cari&ntilde;osas que les dijeron que sus padres hab&iacute;an sido valientes y admirables. 
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.theguardian.com/music/2011/feb/16/protest-songs-billie-holiday-strange-fruit" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Abel Meeropol era un compositor</a> cuyo mayor &eacute;xito fue <em>Strange Fruit</em>, as&iacute; que los ni&ntilde;os se criaron con los derechos de autor de <a href="https://www.theguardian.com/music/2011/feb/16/protest-songs-billie-holiday-strange-fruit" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una de las canciones m&aacute;s famosas de la lucha por los derechos civiles</a>. 
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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            </figure><p class="article-text">
        &ldquo;Nunca le di muchas vueltas al hecho de que nuestros t&iacute;os no nos acogieran, porque siempre tuve la sensaci&oacute;n de que me hab&iacute;a tocado la loter&iacute;a con Abel y Anne&rdquo;, se&ntilde;ala Michael. Pero el recuerdo de sus padres siempre estuvo muy presente. Con los a&ntilde;os, Robert cada vez se parec&iacute;a m&aacute;s f&iacute;sicamente a Ethel. &ldquo;Me daban ganas de abrazarlo y besarlo constantemente&rdquo;, dice Michael.
    </p><p class="article-text">
        Los chicos disfrutaron de una educaci&oacute;n feliz, acad&eacute;mica y de izquierdas como Meeropols. No revelaron a casi nadie su verdadera identidad y Robert, que era muy peque&ntilde;o cuando se llevaron presos a sus padres, nunca se plante&oacute; recuperar su verdadero apellido. Para Michael fue m&aacute;s complicado, ya que recordaba haber jugado a la pelota con su padre en su apartamento (&ldquo;Si entraba en el corralito de Robby, era un <em>home run</em>&rdquo;). 
    </p><h3 class="article-text">M&aacute;s informaci&oacute;n sale a la luz</h3><p class="article-text">
        Pronto no import&oacute;, porque en 1973 los medios de comunicaci&oacute;n locales revelaron su nueva vida, ignorando sus s&uacute;plicas de mantener el anonimato. Decidieron aprovechar esta exposici&oacute;n medi&aacute;tica para hacer campa&ntilde;a a favor de sus padres. Escribieron un libro de memorias, <a href="https://www.nytimes.com/1975/05/25/archives/two-orphans-of-the-cold-war-once-named-rosenberg-we-are-your-sons.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>We Are Your Sons</em></a> (Somos vuestros hijos), y demandaron al FBI y a la CIA en virtud de la Ley de Libertad de Informaci&oacute;n, obteniendo m&aacute;s de 300.000 documentos que antes eran secretos y que, seg&uacute;n ellos, demostraban la inocencia de sus padres. Pero la historia no hab&iacute;a hecho m&aacute;s que empezar.
    </p><p class="article-text">
        En 1995, <a href="https://www.osti.gov/opennet/manhattan-project-history/Events/1945-present/venona.htm" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se desclasificaron los llamados papeles de Venona</a>. Se trataba de mensajes enviados entre agencias de inteligencia sovi&eacute;ticas que hab&iacute;an sido interceptados y descifrados por el contraespionaje estadounidense entre 1943 y 1980. En ellos se nombraba a los Rosenberg. 
    </p><p class="article-text">
        Julius, seg&uacute;n quedaba patente, hab&iacute;a estado espiando para los sovi&eacute;ticos, hasta el punto de que se le dio el nombre en clave de &ldquo;Antena&rdquo; y m&aacute;s tarde el de &ldquo;Liberal&rdquo;. David y Ruth Greenglass tambi&eacute;n fueron lo suficientemente productivos como esp&iacute;as como para recibir nombres en clave: &ldquo;Calibre&rdquo; y &ldquo;Avispa&rdquo;. Pero de Ethel hab&iacute;a poca informaci&oacute;n. No ten&iacute;a nombre en clave. Era, seg&uacute;n un telegrama, &ldquo;una persona dedicada&rdquo;, es decir, una comunista, pero, seg&uacute;n los telegramas, &ldquo;no trabajaba&rdquo;, es decir, no era una esp&iacute;a. Pero, al describir el reclutamiento de Ruth, el telegrama dec&iacute;a: &ldquo;Liberal y su esposa la recomiendan como una chica inteligente y astuta&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Al principio, odiaba esa transcripci&oacute;n, porque hac&iacute;a que Julius pareciera culpable de algo&rdquo;, dice Robert. &ldquo;Pero luego me di cuenta de que era lo m&aacute;s parecido a una evidencia que &iacute;bamos a conseguir, porque dec&iacute;a que Julius y Ethel no hicieron aquello por lo que fueron asesinados. Ethel no trabajaba y Julius no era un esp&iacute;a que se centrara en la bomba at&oacute;mica, sino un esp&iacute;a militar-industrial&rdquo;, dice, refiri&eacute;ndose al hecho de que aunque Julius pasaba detalles sobre las armas, no pasaba detalles sobre la bomba at&oacute;mica.
    </p><p class="article-text">
        Michael era m&aacute;s esc&eacute;ptico sobre los papeles de Venona que su hermano y se preguntaba si se trataba de &ldquo;desinformaci&oacute;n de la CIA&rdquo;. Pero en 2008 acept&oacute; su autenticidad cuando Morton Sobell -que hab&iacute;a sido condenado por espionaje junto con los Rosenberg y cumpli&oacute; 18 a&ntilde;os en Alcatraz- concedi&oacute; <a href="https://www.nytimes.com/2008/09/12/nyregion/12spy.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">una entrevista al </a><a href="https://www.nytimes.com/2008/09/12/nyregion/12spy.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>New York Times</em></a>. Dijo que &eacute;l y Julius hab&iacute;an trabajado juntos como esp&iacute;as y confirm&oacute; que Julius no hab&iacute;a ayudado a los rusos a construir la bomba. 
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Lo que les dio no val&iacute;a nada&rdquo;, dijo Sobell sobre Julius, probablemente porque no sab&iacute;a nada de la bomba. Sobre Ethel, Sobell dijo: &ldquo;Ella sab&iacute;a lo que hac&iacute;a su marido, pero &iquest;de qu&eacute; era culpable? De ser la esposa de Julius&rdquo;. Esto corrobor&oacute; lo que Aleksandr Feklisov, un agente retirado del KGB, dijo en 1997 cuando <a href="https://www.nytimes.com/1997/03/16/world/kgb-agent-plays-down-atomic-role-of-rosenbergs.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">admiti&oacute; que hab&iacute;a sido el contacto de Julius</a>. Feklisov estaba de acuerdo en que Julius hab&iacute;a pasado secretos militares, pero &ldquo;no entend&iacute;a nada de la bomba at&oacute;mica y no pod&iacute;a&rdquo; ayudar a los rusos. &ldquo;Ethel no ten&iacute;a nada que ver con esto, era completamente inocente. Creo que sab&iacute;a [lo que hac&iacute;a su marido], pero por eso no se ejecuta a una persona&rdquo;, dijo.
    </p><p class="article-text">
        Michael ha aceptado la revelaci&oacute;n de que su padre era un esp&iacute;a. &ldquo;Como me dijo la hija de Robby, Jenny, es positivo no pensar en nuestra familia como v&iacute;ctimas desventuradas. Queremos ser personas que toman las riendas de nuestras vidas&rdquo;, dice. Pero &eacute;l y Robert insisten en que <a href="https://www.nytimes.com/2014/10/15/us/david-greenglass-spy-who-helped-seal-the-rosenbergs-doom-dies-at-92.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la afirmaci&oacute;n de su t&iacute;o David</a> de que le dio a Julius informaci&oacute;n sobre bombas at&oacute;micas en septiembre de 1945 es muy dudosa. Investigaciones recientes corroboran su argumento: <a href="https://www.rfc.org/exoneratefactsheet" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">fuentes sovi&eacute;ticas</a> afirman que Julius dej&oacute; de trabajar para ellos en febrero de 1945. &ldquo;[El Gobierno] cogi&oacute; a un esp&iacute;a de poca monta y lo inculp&oacute; como esp&iacute;a de bombas at&oacute;micas&rdquo;, es la opini&oacute;n de Michael sobre su padre. La historia de Ethel, sin embargo, es muy distinta.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">La campa&ntilde;a para la exoneraci&oacute;n de Ethel</h3><p class="article-text">
        En 1996, David Greenglass concedi&oacute; una entrevista en la que finalmente <a href="https://www.nytimes.com/2001/10/28/books/the-informer.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">admiti&oacute; que hab&iacute;a mentido</a> sobre su hermana: &ldquo;Les cont&eacute; la historia y dej&eacute; a mi hermana al margen, pero m&aacute;s tarde mi mujer la involucr&oacute;. &iquest;Qu&eacute; pod&iacute;a hacer, llamar mentirosa a mi mujer? Mi mujer es mi mujer. Quiero decir, yo no me acuesto con mi hermana, sabes&rdquo;. Y a&ntilde;adi&oacute;: &ldquo;Sinceramente, creo que fue mi esposa la que mecanografi&oacute; el documento, pero no lo recuerdo&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Es posible que Ethel ayudara a reclutar a Ruth y David, pero no fue necesario insistir demasiado. Muchos jud&iacute;os de su entorno eran comunistas y las cartas de los Greenglass muestran que eran incluso m&aacute;s entusiastas del comunismo que los Rosenberg. Ruth muri&oacute; en 2008 y David en 2014.
    </p><p class="article-text">
        Robert lanz&oacute; la campa&ntilde;a <a href="https://www.nytimes.com/2015/08/10/opinion/the-meeropol-brothers-exonerate-our-mother-ethel-rosenberg.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">para la exoneraci&oacute;n de Ethel en 2015</a>; no para un indulto, porque eso sugerir&iacute;a que hab&iacute;a hecho algo malo, sino una exoneraci&oacute;n completa. Est&aacute; &ldquo;m&aacute;s centrado&rdquo; en su madre que en su padre. &ldquo;Quiz&aacute; mi voluntad de separar a Ethel de Julius sea una se&ntilde;al de que mis sentimientos hacia mi padre y mi madre son distintos&rdquo;, reconoce.
    </p><p class="article-text">
        Le pregunto a qu&eacute; se refiere. &ldquo;Me pregunto si hay una vocecita en el fondo de mi cabeza que me dice: 'Julius, no deber&iacute;as haberlo hecho, porque ten&iacute;as hijos'&rdquo;, admite con cierto esfuerzo. Le pregunto c&oacute;mo se siente al recordar las cartas de su padre desde la c&aacute;rcel, en las que insist&iacute;a en que era inocente. &ldquo;Creo que se esforzaba por darle vueltas a la situaci&oacute;n y salir del embrollo: no era un esp&iacute;a que ayudara a construir una bomba at&oacute;mica, como dec&iacute;an, pero era un esp&iacute;a, as&iacute; que no contaba toda la verdad. Y creo que pens&oacute; que si confesaba lo matar&iacute;an, as&iacute; que negarlo todo era la mejor opci&oacute;n. Pero s&iacute;, tengo algunas dudas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Michael, que tiene recuerdos m&aacute;s claros de sus padres, ve el comportamiento de su padre de forma diferente: &ldquo;&iquest;Debe un hombre no tener hijos si se va a la guerra? En aquella &eacute;poca no se pensaba as&iacute;. Para un jud&iacute;o y un comunista, se trataba de sobrevivir&rdquo;.
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            <span class="title">
                Michael (i) y Robert Meeropol, frente a la Casa Blanca con una antigua fotografía suya, antes de intentar entregar una carta al presidente Obama para conseguir la exoneración de su madre, Ethel Rosenberg, en 2016.                            </span>
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        La inocencia de Ethel suscita m&aacute;s preguntas que respuestas. En primer lugar, dado que era una verdadera partidaria del comunismo, &iquest;por qu&eacute; no se uni&oacute; a su marido, su hermano y su cu&ntilde;ada en el espionaje?
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Robby y yo pensamos que cuando nuestro padre se involucr&oacute; en ayudar a los sovi&eacute;ticos, nuestra madre se mantuvo al margen para que, si a &eacute;l lo deten&iacute;an, ella pudiera cuidar de nosotros&rdquo;, dice Michael.
    </p><p class="article-text">
        Esto me suena a un hijo que espera que sus padres al menos intenten proteger a sus hijos. Pero Julius y Ethel parec&iacute;an no comprender el peligro en que pon&iacute;an a la familia. Despu&eacute;s de todo, Greenglass fue arrestado un mes antes que Julius, as&iacute; que tuvieron mucho tiempo para huir del pa&iacute;s, pero no lo hicieron. La teor&iacute;a de Sebba me parece m&aacute;s probable: &ldquo;Creo que simplemente Ethel ten&iacute;a otras preocupaciones: cuidaba de sus hijos y era una madre muy presente. Dej&oacute; el activismo cuando nacieron sus hijos. Su principal identidad era la de esposa y madre, y eso era lo que le importaba&rdquo;, dice.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;por qu&eacute; Julius no salv&oacute; a Ethel? El FBI ten&iacute;a raz&oacute;n, hab&iacute;a reclutado esp&iacute;as, por lo que podr&iacute;a haber dado nombres f&aacute;cilmente y haber salvado la vida de su mujer, y muy posiblemente tambi&eacute;n la suya.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La falta de voluntad de pap&aacute; para delatar a sus compa&ntilde;eros no se deb&iacute;a a que quisiera ser un soldado de Stalin&rdquo;, dice Michael. &ldquo;Era algo m&aacute;s personal. Eran sus amigos. Mi padre no iba a cooperar con el Gobierno, y por eso detuvieron a mi madre. &iquest;As&iacute; que ahora se va a dar la vuelta y decir: 'Vale, voy a salvar a mi mujer delatando a mis amigos'? No. Ten&iacute;a la ingenua creencia de que la justicia estadounidense iba a funcionar porque la mitad de la causa contra &eacute;l era una sarta de mentiras, as&iacute; que pens&oacute; que pod&iacute;a negarlo todo y salvar a los dos&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        Casi hasta el final, Julius crey&oacute; que no le llevar&iacute;an a la silla el&eacute;ctrica. El Gobierno y el FBI tambi&eacute;n lo esperaban. Nunca quisieron matar a esta joven madre y a este padre, quer&iacute;an nombres. Despu&eacute;s de que Ethel fuera ejecutada, el entonces fiscal general adjunto, William Rogers, dijo: &ldquo;Ella nos ret&oacute; a hacerlo&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">&iquest;Por qu&eacute; Ethel guard&oacute; silencio?</h3><p class="article-text">
        Luego est&aacute; la cuesti&oacute;n que desconcert&oacute; a los gobernantes de la &eacute;poca, y que se ha convertido en el gran misterio en torno a ella: &iquest;por qu&eacute; Ethel eligi&oacute; guardar silencio y morir con Julius, en lugar de quedarse con sus hijos? Sabemos que estaba profundamente enamorada de su marido. Las cartas que Ethel le escrib&iacute;a a Julius durante su encarcelamiento est&aacute;n llenas de su anhelo de &ldquo;acercar&rdquo; sus labios a los de su marido. Pero tambi&eacute;n est&aacute;n llenas de ansiedad por los ni&ntilde;os. Sin embargo, opt&oacute; por permanecer callada.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ethel no quer&iacute;a separarse de Julius, y sus cartas muestran que pensaba que era ella la que le hab&iacute;a hecho da&ntilde;o al presentarle a su espantosa familia&rdquo;, dice Sebba. &ldquo;Creo que Ethel pensaba que su vida sin Julius no habr&iacute;a tenido valor porque sus hijos nunca la habr&iacute;an respetado, porque habr&iacute;a tenido que hacer alg&uacute;n tipo de confesi&oacute;n y dar nombres&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Si Ethel pens&oacute; esto, puede que tuviera raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;De ni&ntilde;o, podr&iacute;a haber sido m&aacute;s f&aacute;cil si Julius hubiera cooperado&rdquo;, dice Robert. &ldquo;Habr&iacute;a estado en la c&aacute;rcel y Ethel habr&iacute;a sido liberada para cuidar de nosotros; &eacute;se es el trato que el Gobierno hizo con los Greenglass. Pero como adulto, prefiero ser el hijo de Ethel y Julius Rosenberg que el de David y Ruth Greenglass&rdquo;.
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                Michael y Robert leen las noticias sobre la sentencia de muerte dictada contra sus padres.                            </span>
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                </figure><h3 class="article-text">El mentor del presidente embaucador</h3><p class="article-text">
        La campa&ntilde;a de Michael y Robert para la exoneraci&oacute;n de su madre recibi&oacute; un duro rev&eacute;s en 2016 con la victoria entonces de Donald Trump, <a href="https://www.vanityfair.com/news/2017/06/donald-trump-roy-cohn-relationship" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">cuyo principal mentor fue nada menos que Roy Cohn</a>. 
    </p><p class="article-text">
        Al igual que muchos en la izquierda, los Meeropol no se lo esperaban. &ldquo;No cre&iacute;amos que se pudiera embaucar a los electores hasta ese punto, pero por supuesto que s&iacute;: los juicios por brujer&iacute;a de Salem, el libelo de sangre antisemita, los comunistas escondidos bajo la cama... Solo es necesario recordar toda la basura que la gente ha cre&iacute;do a lo largo de los a&ntilde;os&rdquo;, dice Michael. 
    </p><p class="article-text">
        Robert dice que se sinti&oacute; como si Cohn hubiera ganado de nuevo, y sab&iacute;an que no ten&iacute;a sentido pedirle a Trump, de entre todos los presidentes, que exonerara a su madre. 
    </p><p class="article-text">
        Pero los Meeropol tuvieron su revancha: en 2019, la hija de Michael, Ivy, hizo un documental sobre Cohn, en el que aparece Michael interpretando un papel de un personaje llamado <a href="https://www.youtube.com/watch?v=oXHj4AYxpvw" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Bully Coward Victim</a> (acosador v&iacute;ctima cobarde) y en el que Ivy conect&oacute; la ejecuci&oacute;n de sus abuelos con Trump. &ldquo;Soy una persona muy revanchista, pero nunca se trata de machacar a la gente. Me gusta la exposici&oacute;n&rdquo;, dice sonriendo Michael.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Es algo personal adem&aacute;s de pol&iacute;tico&rdquo;</h3><p class="article-text">
        Han reiniciado la campa&ntilde;a para exonerar a Ethel, y los Meeropol se muestran &ldquo;optimistas&rdquo; de que el presidente Biden la vea con buenos ojos. 
    </p><p class="article-text">
        Saben que sus argumentos no van a ocupar grandes titulares y que son dif&iacute;ciles de vender a la opini&oacute;n p&uacute;blica: Julius era culpable, aunque se exager&oacute; su grado de culpabilidad en un intento de asustarlo para que diera nombres; Ethel fue posiblemente c&oacute;mplice, pero no culpable. &ldquo;Hay una idea muy binaria del mundo pol&iacute;tico, en la que las personas son culpables o inocentes, tienen raz&oacute;n o est&aacute;n equivocadas. Pero comprender los matices es esencial para entender c&oacute;mo funciona la pol&iacute;tica y c&oacute;mo funciona la sociedad&rdquo;, dice Robert.
    </p><p class="article-text">
        Les pregunto por qu&eacute; es tan importante para ellos lo que el p&uacute;blico entienda. La vida de sus padres fue destruida por este caso; en lugar de pasar tanto tiempo de sus vidas revivi&eacute;ndolo, &iquest;por qu&eacute; no dejarlo en el pasado? &ldquo;Es algo personal adem&aacute;s de pol&iacute;tico&rdquo;, dice Robert, enfatizando ambas palabras. &ldquo;Que el Gobierno de Estados Unidos se inventara pruebas para conseguir una condena y una ejecuci&oacute;n es una amenaza para todas las personas de este pa&iacute;s, y no sacarlo a la luz es hacerse c&oacute;mplice de ello. Lo personal es obvio, pero lo pol&iacute;tico es igualmente poderoso&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La mayor pregunta sobre Ethel para m&iacute; est&aacute; relacionada con sus hijos. Despu&eacute;s de nuestra entrevista inicial, he hablado con ellos, juntos y por separado, varias veces a lo largo de un mes, sobre todo porque tengo muchas preguntas, pero tambi&eacute;n porque es un placer hablar con ellos: son tremendamente inteligentes, siempre interesantes, completamente admirables. 
    </p><p class="article-text">
        &iquest;C&oacute;mo pudieron superar una infancia tan traum&aacute;tica? Sebba me cuenta que le pregunt&oacute; lo mismo a Elizabeth Phillips, la terapeuta infantil a la que Ethel sol&iacute;a acudir, a la que entrevist&oacute; antes de su muerte.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Ella me dijo que se reduc&iacute;a a tres cosas&rdquo;, indica Sebba. &ldquo;Me dijo: 'Uno, son extraordinariamente inteligentes. En segundo lugar, tuvieron unos padres adoptivos incre&iacute;bles. Pero ahora sabemos lo importantes que son esos primeros a&ntilde;os de vida, y Ethel debi&oacute; de dar a esos dos ni&ntilde;os tanto en esos a&ntilde;os que les dur&oacute; toda la vida. Ethel debi&oacute; de ser una madre extraordinaria&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Emma Reverter
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hadley Freeman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/ethel-julius-rosenberg-ejecutados-espias-1953-pruebas-lucha-hijos-limpiar-nombre_130_8072353.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 26 Jun 2021 19:52:32 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Ethel y Julius Rosenberg fueron ejecutados por espías en 1953 con pocas pruebas: así es la lucha de sus hijos por limpiar su nombre]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Espionaje,Estados Unidos,Unión Soviética,Pena de muerte,Comunismo,Guerra Fría]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Está bien reírse del pene champiñón de Trump?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/aceptable-reirse-pene-seta-trump_129_1932174.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/168e6ced-5041-42bc-9d89-c27d7e8585ef_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cualquier sentimiento de culpa por reírse de la revelación de Stormy Daniels sobre el pene de Trump se debería comparar con el daño que las políticas de Trump hacen a las mujeres</p></div><p class="article-text">
        Para cualquiera que haya vivido bajo una roca las &uacute;ltimas horas, la actriz porno Stormy Daniels ha escrito un libro en el que describe el pene&nbsp;de Trump como &ldquo;m&aacute;s peque&ntilde;o de lo normal... como el personaje del Mario Kart con forma de champi&ntilde;&oacute;n&rdquo;. Y ahora, intentad disfrutar de&nbsp;las partidas al Mario Kart con la Nintendo Switch, gente.
    </p><p class="article-text">
        Esta no es la primera vez en la que hemos tenido motivos para hablar de los genitales de Donald Trump.&nbsp;<a href="https://www.nbcnews.com/politics/2016-election/donald-trump-has-small-hands-marco-rubio-says-n527791" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Marco Rubio abri&oacute; este debate en las elecciones de 2016</a> cuando hizo una broma sobre las &ldquo;peque&ntilde;as manos&rdquo; de Trump. Trump se lanz&oacute; entusiasmado al asunto y utiliz&oacute; un debate de las primarias republicanas para asegurar al pueblo estadounidense que no hab&iacute;a ning&uacute;n problema. &ldquo;Lo garantizo&rdquo;, dijo. (Curiosamente, Rubio&nbsp;ha sido visto en los &uacute;ltimos tiempos&nbsp;en Twitter&nbsp;<a href="https://twitter.com/marcorubio/status/1012647839376248833?ref_src=twsrc%5Etfw%7Ctwcamp%5Etweetembed%7Ctwterm%5E1012647839376248833&amp;ref_url=https%3A%2F%2Fuproxx.com%2Fviral%2Fmarco-rubio-cnn-f-word%2F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">quej&aacute;ndose&nbsp;de que la presencia constante de la palabra F [fuck]</a> en noticias, tuits, etc&nbsp;se haya convertido en un&nbsp;&ldquo;s&iacute;mbolo de nuestro tiempo&rdquo;. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n tom&oacute; esa decisi&oacute;n?&rdquo;, se preguntaba. S&iacute;, el mismo tipo que decidi&oacute; que era totalmente&nbsp;normal hablar sobre el tama&ntilde;o del pene en una elecci&oacute;n presidencial, Marco).
    </p><p class="article-text">
        Pero volvamos a Trump. &iquest;Est&aacute; bien que el mundo entero&nbsp;est&eacute; ahora ri&eacute;ndose de su pene? Bueno, dado que Trump hizo una fortuna con Miss Universo, que consiste b&aacute;sicamente en reducir a las mujeres a&nbsp;su anatom&iacute;a y juzgarlas a partir de ello, todo esto es como cuento con final feliz. No hay corona de M&iacute;ster Universo para usted, se&ntilde;or presidente. Solo los hombres con&nbsp;un pene con forma de Luigi se merecen ese premio.
    </p><p class="article-text">
        Y s&iacute;, tambi&eacute;n hay algo de justicia po&eacute;tica en que el mundo est&eacute; ri&eacute;ndose del pene de Trump&nbsp;justo cuando est&aacute; intentando meter a Brett Kavanaugh en el Tribunal Supremo para, en resumen, revocar la sentencia Roe contra Wade&nbsp;que despenaliz&oacute; el aborto. &iquest;Quieres controlar las vaginas de las mujeres, Donald? Nos reiremos de tu pene. Citando a Margaret Atwood, los hombres tienen miedo de que las mujeres se r&iacute;an de ellos y las mujeres tienen miedo de que los hombres las maten. Y dado que <a href="https://www.rollingstone.com/politics/politics-features/how-trump-is-trying-to-effectively-ban-abortion-630436/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">prohibir el aborto, tal y como Trump desea</a>, acabar&aacute; cobr&aacute;ndose la vida de mujeres, parece justo que nos riamos de &eacute;l. No es exactamente un quid pro quo, pero casi.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Deber&iacute;a ir m&aacute;s all&aacute;? Creo que s&iacute;: me gusta acompa&ntilde;ar las quejas de los hombres &ndash;un colectivo&nbsp;que se ha pasado los &uacute;ltimos, mejor dicho, varios milenios hablando de la apariencia de los senos, las nalgas y las piernas de las mujeres&ndash; horrorizados de pronto por la idea de que una mujer se r&iacute;a de su pene, con una m&uacute;sica dram&aacute;tica. (Invito a cualquier hombre que desee&nbsp;lanzar una queja del tipo&nbsp;#NoTodosLosHombres a escribirla en un papel, enrollarlo con fuerza y met&eacute;rselo en cualquier&nbsp;orificio de su cuerpo donde no brille el sol).
    </p><p class="article-text">
        Ya est&aacute; bien de Trump (del peque&ntilde;o Trump). Centr&eacute;monos un poco en Stormy Daniels. Estoy escuchando ahora un podcast (soy una persona moderna) que se llama Slow Burn, que analiza el esc&aacute;ndalo&nbsp;que condujo al proceso de impeachment contra Bill Clinton. Si alguien necesita un recordatorio del trato que tradicionalmente reciben las mujeres que tienen relaciones con pol&iacute;ticos, Slow Burn se lo dar&aacute;: &ldquo;facilona&rdquo;, &ldquo;basura&rdquo;, &ldquo;golfa&rdquo; son solo algunas de las palabras dedicadas a las mujeres que se acostaron con Clinton o que fueron presuntamente acosadas por el presidente. Y eso por parte de los hombres te&oacute;ricamente buenos. Maureen Dowd, de <em>The New York Times</em>, <a href="https://www.nytimes.com/1998/02/18/opinion/liberties-president-irresistible.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">describi&oacute; a Monica Lewinsky como &ldquo;la chica gordita del instituto que no pudo ser popular&rdquo;</a>. La escritora <a href="https://observer.com/1998/02/new-york-supergals-love-that-naughty-prez/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Erica Jong afirm&oacute;</a>: &ldquo;Mi dentista me dijo que tiene una enfermedad en las enc&iacute;as&rdquo;. &iquest;Veis, chicos? No solo somos malas con vosotros. Tambi&eacute;n hemos sido horribles con otras mujeres durante casi tanto tiempo como vosotros.
    </p><p class="article-text">
        Se ha escrito mucho sobre&nbsp;el hecho de que Daniels no se averg&uuml;enza de todo esto, pero lo realmente destacable es c&oacute;mo ha conseguido dar la vuelta al asunto. No solo no ser&aacute; humillada, sino que ella le humillar&aacute; a &eacute;l &iquest;Y por qu&eacute; no, joder? Ella no era la casada. Ella no es la que tiene el <a href="https://edition.cnn.com/2018/05/24/health/trump-mexico-city-policy-abortion-ban-kenya-asequals-intl/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">poder de arruinar la vida de las mujeres</a>&nbsp;prohibiendo la financiaci&oacute;n global al aborto y&nbsp;<a href="https://www.vox.com/2018/5/18/17367964/trump-abortion-planned-parenthood-defund" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">dejando&nbsp;sin fondos a la ONG de salud reproductiva Planned Parenthood</a> al tiempo que presume de c&oacute;mo, cuando eres una estrella, puedes agarrar a las mujeres &ldquo;por el co&ntilde;o&rdquo;. Es &eacute;l el que lo ha hecho. Aunque es posible que vivamos en la era de la 'posverg&uuml;enza', Daniels sabe c&oacute;mo herir a Trump. Y dado lo mucho que est&aacute; hiriendo Trump a las mujeres, creo que en este caso nos podemos dar el gusto de&nbsp;humillar&nbsp;a alguien por su cuerpo sin sentirnos culpables. A por &eacute;l, Stormy.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Javier Biosca Azcoiti
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hadley Freeman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/aceptable-reirse-pene-seta-trump_129_1932174.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 20 Sep 2018 14:22:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Estados Unidos,Donald Trump]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hay un héroe del secuestro del avión de Entebbe que se merece su propia película]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/secuestro-entebbe-pelicula_1_2228182.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/99ef0cc6-5a54-4bab-95db-0082bd256a4a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hay un héroe del secuestro del avión de Entebbe que se merece su propia película"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Michel Cojot-Goldberg no aparece en la película</p><p class="subtitle">Entebbe</p><p class="subtitle">, sobre el secuestro en 1976 de un avión de pasajeros, pero su intervención fue decisiva para salvar a los rehenes</p></div><p class="article-text">
        La <a href="https://www.theguardian.com/film/2018/feb/19/7-days-in-entebbe-review-rosamund-pike-hostage-drama-berlin-film-festival" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pel&iacute;cula Entebbe</a>, protagonizada por Daniel Br&uuml;hl y Rosamund Pike, se estrenar&aacute; pr&oacute;ximamente e introducir&aacute; a una nueva generaci&oacute;n la historia de c&oacute;mo un vuelo de Air France salido de Tel Aviv fue&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/2016/jun/25/entebbe-raid-40-years-on-israel-palestine-binyamin-netanyahu-jonathan-freedland" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">secuestrado en 1976</a> por miembros del Frente Popular para la Liberaci&oacute;n de Palestina y las C&eacute;lulas Revolucionarias Alemanas. Existe un personaje clave que no aparece en la pel&iacute;cula, pero que deber&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Michel Cojot-Goldberg era uno de los viejos amigos de mi padre y estaba en ese vuelo con su hijo de 12 a&ntilde;os, Olivier. Michel dominaba varios idiomas y actu&oacute; como traductor para el presidente de Uganda, Idi Amin, y como mediador entre los secuestradores y los pasajeros. Se convirti&oacute; en una figura clave en el rescate final. Pero puedo entender por qu&eacute; los directores le han dejado fuera, porque la historia de Michel es tan incre&iacute;ble que necesitar&iacute;a su propia pel&iacute;cula.
    </p><p class="article-text">
        Nacido como Michel Goldberg en Par&iacute;s, pudo escapar con sus padres a la Francia no ocupada durante la guerra. Un d&iacute;a su padre tuvo que irse a Lyon y quer&iacute;a llevarse consigo a su querido hijo de cinco a&ntilde;os. Pero hab&iacute;a nieve y a la madre de Michel le preocupaba que pudiese coger un resfriado, por lo que se qued&oacute; en casa con ella. Esta nieve salv&oacute; la vida a Michel porque su padre fue capturado y deportado en el trayecto. Pudo escaparse del tren, pero volvi&oacute; a ser capturado a los pocos d&iacute;as y enviado finalmente a Auschwitz, donde fue asesinado.
    </p><p class="article-text">
        La madre de Michel se volvi&oacute; a casar despu&eacute;s de la guerra y cambi&oacute; r&aacute;pidamente el claro apellido jud&iacute;o de su hijo por el apellido m&aacute;s neutro de su padrastro, Cojot, y as&iacute; protegerle de cualquier futuro holocausto. Michel creci&oacute; y por fuera parec&iacute;a feliz y exitoso. En los 60 ten&iacute;a un cargo poderoso en Par&iacute;s, donde le conoci&oacute; mi padre. Se cas&oacute; y tuvo tres hijos, Olivier, Stephane y Yael.
    </p><p class="article-text">
        Pero por dentro, Michel estaba lleno de culpa por no haber estado con su padre el d&iacute;a en que fue arrestado y se obsesion&oacute; con la idea de que ten&iacute;a que matar al hombre responsable de la detenci&oacute;n de su padre para vengar su muerte. Este hombre era Klaus Barbie, director de la Gestapo en Lyon y directamente responsable de la muerte de 14.000 personas.
    </p><p class="article-text">
        Michel sab&iacute;a que Barbie estaba escondido en Bolivia, as&iacute; que en 1975 fue a buscarle, haciendo una parada antes en M&eacute;xico para comprar un arma. Localiz&oacute; a Barbie haci&eacute;ndose pasar por periodista y se aprendi&oacute; cuidadosamente su rutina diaria (a qu&eacute; hora iba a qu&eacute; cafeter&iacute;a y con qui&eacute;n sal&iacute;a). Un d&iacute;a le sigui&oacute; y le apunt&oacute; a la espalda. Era el momento perfecto para disparar, pero al final baj&oacute; la pistola. No pudo hacerlo. Michel cre&iacute;a que hab&iacute;a vuelto a fallar a su padre.
    </p><p class="article-text">
        <span id="2654968_1520859216771"></span>
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-embed ">
    
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    </figure><p class="article-text">
        Michel volvi&oacute; a Francia y sufri&oacute; una crisis nerviosa. Su matrimonio se rompi&oacute; y estaba muy deprimido. Al a&ntilde;o siguiente llev&oacute; a su hijo mayor, Olivier, a Tel Aviv y el 27 de junio volv&iacute;an a Par&iacute;s en el vuelo 139 de Air France. El avi&oacute;n que fue secuestrado.
    </p><p class="article-text">
        Cuando el avi&oacute;n fue desviado a Uganda y los rehenes trasladados a un edificio abandonado del aeropuerto, Michel desarroll&oacute; de forma astuta lo que podr&iacute;a ser descrito como una relaci&oacute;n con Wilfried B&ouml;se, el principal secuestrador. Durante muchas horas, debatieron de pol&iacute;tica y Michel ayud&oacute; a persuadir a los terroristas a liberar al primer grupo de rehenes, incluido su hijo.
    </p><p class="article-text">
        El propio Michel fue liberado unos d&iacute;as m&aacute;s tarde en el segundo grupo y cuando volvi&oacute; a Par&iacute;s relat&oacute; a agentes del Mossad todo lo que cuidadosamente hab&iacute;a memorizado: el plano de la base de los terroristas, su rutina diaria y d&oacute;nde dorm&iacute;an los rehenes que a&uacute;n estaban all&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        En el libro de 2015 sobre el rescate de Entebbe, <em>Operaci&oacute;n Rayo</em>, el historiador Saul David describe con detalle la importancia de la informaci&oacute;n de Michel para llevar a cabo la misi&oacute;n de rescate. El entonces jefe&nbsp;de las Fuerzas Armadas israel&iacute;es, Motta Gur, dijo que &ldquo;hubiesen muerto muchos m&aacute;s rehenes y soldados&rdquo; de no ser por Michel.
    </p><p class="article-text">
        Michel no hab&iacute;a podido vengar a los jud&iacute;os asesinados por Barbie, pero fue capaz de salvar a pr&aacute;cticamente todos los rehenes del avi&oacute;n. Y aunque no fue capaz de salvar a su padre, hab&iacute;a salvado a su hijo. Despu&eacute;s Michel escribi&oacute; su testimonio sobre su intento de asesinato de Barbie en la revista <em>Le Point</em> y testific&oacute; en el <a href="https://www.theguardian.com/world/2015/may/28/klaus-barbie-nazi-trial-lyons-1987" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">juicio&nbsp;definitivo contra Barbie en 1987</a>&nbsp;en Lyon, donde fue sentenciado a cadena perpetua. Barbie <a href="https://static.guim.co.uk/sys-images/Guardian/Pix/pictures/2015/5/26/1432650949098/The-Guardian-27-September-001.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">muri&oacute; en la c&aacute;rcel cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s</a>. El c&iacute;rculo estaba cerrado.
    </p><p class="article-text">
        La salud de Michel mejor&oacute; tras lo ocurrido en Entebbe (Uganda), pero incluso entonces estaba triste. Cuando era peque&ntilde;a me acuerdo que pensaba que cuando Michel sonre&iacute;a, parec&iacute;a que estaba a punto de llorar. En aquel momento y a mi manera infantil, yo lo relacionaba con su divorcio, ya que era demasiado joven para entender palabras como &ldquo;secuestro&rdquo; y &ldquo;Holocausto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Michel muri&oacute; en 1999, que es cuando yo le&iacute; su autobiograf&iacute;a (en &eacute;l da las gracias a mi padre, Ron Freeman). Pero no fue hasta que vi el emocionante documental de Boaz Dvir sobre Michel, que se estrenar&aacute; pr&oacute;ximamente, cuando realmente entend&iacute; la vida de Michel y, quiz&aacute;, su mensaje: las pel&iacute;culas de acci&oacute;n de Hollywood est&aacute;n muy bien, pero los h&eacute;roes de verdad est&aacute;n entre nosotros.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hadley Freeman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/secuestro-entebbe-pelicula_1_2228182.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 12 Mar 2018 18:50:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hay un héroe del secuestro del avión de Entebbe que se merece su propia película]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Israel,Palestina,Cine,Holocausto]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Los actores hacen fila para condenar a Woody Allen, pero ¿por qué ahora?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/actores-hacen-condenar-woody-allen_129_2805893.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/41e7b157-0a2b-4282-9231-3624715deba6_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los actores hacen fila para condenar a Woody Allen, pero ¿por qué ahora?"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Entiendo por qué la gente sospecha de Woody Allen, pero este caso no debería ser juzgado por la opinión pública</p><p class="subtitle">La justicia no es "hay que creer a todas las mujeres", como veo que muchos alegan, sino "hay que escuchar a todas las mujeres"</p></div><p class="article-text">
        Aqu&iacute; tenemos una frase que resume nuestros tiempos: <a href="http://www.eldiario.es/cultura/libros/Margaret-Atwood-Nobel-Literatura_0_693281400.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Margaret Atwood</a> tuvo que defenderse hace poco cuando la acusaron de ser una mala feminista. Para aquellas de nosotras que tuvimos un despertar feminista cuando le&iacute;mos <em>El cuento de la criada</em>, un titular como <a href="https://www.theguardian.com/books/2018/jan/15/margaret-atwood-feminist-backlash-metoo" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;El feminismo ataca a Margaret Atwood&rdquo;</a> resulta tan inveros&iacute;mil como las palabras &ldquo;presidente Trump&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El crimen de Atwood fue firmar una petici&oacute;n en 2016 que reclamaba que un exprofesor de la Universidad de Columbia Brit&aacute;nica acusado de conducta sexual inapropiada tuviera un juicio justo. &ldquo;Si nos saltamos el sistema legal porque no nos parece efectivo, &iquest;qu&eacute; ocupar&aacute; su lugar?&rdquo;, <a href="https://www.theglobeandmail.com/opinion/am-i-a-bad-feminist/article37591823/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">escribi&oacute; Atwood</a> el 13 de enero. &ldquo;En tiempos extremos, el extremismo gana. La ideolog&iacute;a se convierte en religi&oacute;n y cualquiera que no reproduce exactamente esa visi&oacute;n es visto como un ap&oacute;stata, un hereje o un traidor. Los moderados son eliminados&hellip; el objetivo de la ideolog&iacute;a es eliminar la ambig&uuml;edad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La moderaci&oacute;n no est&aacute; de moda ahora, ni moral ni pol&iacute;ticamente. Y cuando se trata de responder a acusaciones de conducta sexual inapropiada, la moderaci&oacute;n es vista como una actitud tibia o incluso propiciadora del delito. Algunos han argumentado que si sigui&eacute;ramos el pensamiento de Atwood, Harvey Weinstein y otros como &eacute;l nunca pagar&iacute;an por lo que han hecho, ya que son hombres acusados de delitos sexuales pero que no han sido procesados judicialmente (a&uacute;n). Sin embargo, cuando le&iacute; el art&iacute;culo de Atwood, no pens&eacute; en estos casos recientes. Pens&eacute; en <a href="https://www.theguardian.com/film/woodyallen" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Woody Allen</a>.
    </p><p class="article-text">
        La saga de Allen siempre ha tenido la habilidad de ir cambiando de forma a lo largo de los a&ntilde;os. En 1992, cuando se hizo p&uacute;blico que Allen estaba teniendo una aventura con la hija de 20 a&ntilde;os de Mia Farrow, Farrow lo acus&oacute; de abusar de Dylan, la hija de siete a&ntilde;os que ambos hab&iacute;an adoptado.
    </p><p class="article-text">
        La forma en la que la sociedad respondi&oacute; a estas acusaciones fue cambiando con el tiempo. En los a&ntilde;os 90, el p&uacute;blico se escandaliz&oacute; m&aacute;s con la relaci&oacute;n de Allen con Soon-Yi, con quien lleva casado m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, que con la idea de que podr&iacute;a haber abusado de una ni&ntilde;a. Pero en 2014, cuando una nueva ola de feminismo estaba emergiendo, Dylan y su hermano Ronan volvieron a pedir que se hiciera responsable a su padre de lo que supuestamente hizo, y cada vez m&aacute;s personas escucharon su historia.
    </p><p class="article-text">
        La semana pasada se dijo que <a href="https://www.nytimes.com/2018/01/28/movies/woody-allen-dylan-farrow.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Amazon Studios est&aacute; estudiando romper su relaci&oacute;n con el director</a>, mientras que los actores se apresuraban a distanciarse de Allen, como si de repente se hubieran enterado de estas acusaciones que son p&uacute;blicas desde hace 26 a&ntilde;os. Ser&iacute;a entendible en el caso de Timoth&eacute;e Chalamet, que naci&oacute; en 1995, pero es desconcertante en el caso de Colin Firth, que en 1992 ten&iacute;a ya 32 a&ntilde;os y se supone que ya sab&iacute;a leer peri&oacute;dicos. Como dije antes, los tiempos cambian.
    </p><p class="article-text">
        Hoy, el nombre de Allen es tan t&oacute;xico que parece incluso transgresor hablar de &eacute;l como un caso individual y <a href="https://www.theguardian.com/film/2018/jan/30/hollywood-reverence-child-rapist-roman-polanski-convicted-40-years-on-run" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">no agruparlo con Roman Polanski, un violador de menores</a>, y Bill Cosby, que est&aacute; esperando ser nuevamente juzgado por abuso sexual. Pero Polanski fue condenado y, en el caso de Cosby, muchos testimonios r&aacute;pidamente se unieron a los primeros.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Allen todav&iacute;a podr&iacute;a ser juzgado, pero en los &uacute;ltimos 26 a&ntilde;os el &uacute;nico cambio en el caso fue la aparici&oacute;n del <a href="https://ronanfarrowletter.wordpress.com/2018/01/04/moses-farrow-speaks-out/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">testimonio de Moses Farrow</a>, hermano mayor de Dylan, que ha denunciado los abusos que dice que sufri&oacute; por parte de su madre. &Eacute;l alega que Mia Farrow le lav&oacute; el cerebro a sus hijos en contra de Allen.
    </p><p class="article-text">
        Dylan ha descartado el testimonio de su hermano <a href="http://www.latimes.com/opinion/op-ed/la-oe-farrow-woody-allen-me-too-20171207-story.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">por considerarlo &ldquo;irrelevante&rdquo;</a>. &iquest;Pero por qu&eacute; es la acusaci&oacute;n de abuso de un hijo irrelevante y la de otro urgente?
    </p><p class="article-text">
        Vale la pena establecer algunas verdades del caso original, que es de por s&iacute; demasiado complicado para ser reducido a un paradigma blanco y negro como algunos quieren pintarlo. Decir que Allen nunca fue procesado no es defenderlo, sino que es un hecho.
    </p><p class="article-text">
        Dos investigaciones diferentes, una en 1992 y otra en 1993, concluyeron que Allen no abus&oacute; de Dylan. Luego, un fiscal dijo que ten&iacute;a <a href="http://www.nytimes.com/1994/02/24/nyregion/panel-criticizes-prosecutor-in-inquiry-on-woody-allen.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;causa probable&rdquo; para procesarlo</a>, pero durante la batalla entre Farrow y Allen por la custodia de sus hijos, un m&eacute;dico describi&oacute; la relaci&oacute;n entre Allen y Dylan como &ldquo;no sexual&rdquo; sino <a href="https://es.scribd.com/document/205403621/Allen-v-Farrow-Custody-Ruling-June-7-1993?ad_group=38395X1559799X1ee5bdbc6d34ea14313609f2dddedbca&amp;campaign=Skimbit%2C+Ltd.&amp;content=10079&amp;irgwc=1&amp;keyword=ft750noi&amp;medium=affiliate&amp;source=impactradius" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;inapropiadamente intensa, porque exclu&iacute;a a todos los dem&aacute;s&rdquo;</a>. Desde luego, el caso no est&aacute; nada claro.
    </p><p class="article-text">
        Entiendo por qu&eacute; la gente sospecha de Allen. Mucho antes de que naciera el movimiento #MeToo, muchos ya nos exasperamos con <em>Manhattan</em>, su pel&iacute;cula en la que un hombre adulto mantiene una relaci&oacute;n con una adolescente. Pero este caso no deber&iacute;a ser juzgado por la opini&oacute;n p&uacute;blica y me extra&ntilde;a que la gente utilice la relaci&oacute;n de Allen con Soon-Yi y el contenido de sus pel&iacute;culas como prueba de su culpabilidad, como si su gusto por unir a hombres mayores con mujeres mucho m&aacute;s j&oacute;venes fuera prueba de pedofilia. Las mujeres j&oacute;venes no son ni&ntilde;as.
    </p><p class="article-text">
        El movimiento #MeToo surgi&oacute; porque muchas mujeres hab&iacute;an perdido la fe en el sistema judicial. Muchas v&iacute;ctimas fueron silenciadas, pero &eacute;ste no es el caso de Dylan Farrow. La justicia no es &ldquo;hay que creer a todas las mujeres&rdquo;, como veo que muchos alegan, sino &ldquo;hay que escuchar a todas las mujeres&rdquo;. Y ahora que estamos escuchando a las mujeres, tenemos que decidir qu&eacute; hacer con este poder que ansi&aacute;bamos desde hace tanto tiempo. &iquest;C&oacute;mo lidiamos con casos ambiguos, o con el derecho a la presunci&oacute;n de inocencia?
    </p><p class="article-text">
        Las condenas deben tener sustento real, o este movimiento que tanto esper&aacute;bamos corre el riesgo de convertirse en algo sin sentido.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Luc&iacute;a Balducci
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Hadley Freeman, Hadley Freeman]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/actores-hacen-condenar-woody-allen_129_2805893.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Feb 2018 20:16:04 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Woody Allen,Estados Unidos,Cine,Me Too]]></media:keywords>
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