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    <title><![CDATA[elDiario.es - Greg Archer]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/greg_archer/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Greg Archer]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Monkey Business]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/monkey-business_129_2800673.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/12590ed4-a13c-46d5-82da-31ba49c42817_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Monkey Business"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La industria automovilística cuenta con investigadores y consultores dispuestos a engañar y desinformar a la opinión pública y los políticos por igual</p><p class="subtitle">Las juntas de los fabricantes alemanes parecen incapaces de gobernar a los machos alfa que dirigen a estos delincuentes en serie. Su hambre de ventas, los beneficios y el prestigio son incompatibles con unas prácticas comerciales éticas</p></div><p class="article-text">
        &nbsp;Las revelaciones sobre el ensayo que VW, Daimler y BMW hab&iacute;an encargado en el que se obligaba a simios y a humanos sanos a respirar los gases t&oacute;xicos emitidos por sus veh&iacute;culos di&eacute;sel en un degenerado intento de demostrar que sus coches eran limpios es algo abominable. Los m&eacute;todos muestran impactantes similitudes con las t&aacute;cticas de la industria tabacalera que financi&oacute; investigaciones para refutar que los cigarrillos eran perjudiciales con el objetivo expl&iacute;cito de socavar las pruebas de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud. Se observa una difuminaci&oacute;n de las normas morales entre los fabricantes de coches alemanes que contrasta profundamente con la lustrosa reputaci&oacute;n de marca que las empresas gastan una fortuna en mantener.
    </p><p class="article-text">
        Estos descubrimientos proporcionan informaci&oacute;n sobre las formas en que la industria del autom&oacute;vil pretende desautorizar las preocupaciones ambientales y de salud, financiando institutos te&oacute;ricamente independientes como el ahora desaparecido Grupo Europeo de Investigaci&oacute;n sobre el Medio Ambiente y la Salud en el Sector de los Transportes (conocido en Alemania como EUGT). El EUGT fue financiado totalmente por los fabricantes automovil&iacute;sticos alemanes y el autoproveedor Bosch y fue responsable de la puesta en marcha de los detestables experimentos. Estas t&aacute;cticas han sido comunes en los Estados Unidos y ampliamente utilizadas por los negacionistas del cambio clim&aacute;tico, pero ahora se ven cada vez m&aacute;s implementadas en Europa. Por ejemplo,&nbsp;<a href="http://www.forfreechoice.org/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ForFreeChoice</a> ha comenzado recientemente una campa&ntilde;a contra la prohibici&oacute;n del aceite de palma, y ha aparecido en los debates sobre las normativas de CO2 de autom&oacute;viles argumentando en contra de las restricciones y tratando de minar a los grupos de consumidores leg&iacute;timos.
    </p><p class="article-text">
        El uso indebido de &ldquo;investigaciones&rdquo; por parte de la industria del autom&oacute;vil para suministrar munici&oacute;n a su ej&eacute;rcito de cabilderos es end&eacute;mico. Un&nbsp;<a href="https://www.transportenvironment.org/news/car-and-truckmakers-want-%E2%82%AC520bn-red-carpet-treatment-their-vehicles" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">estudio propuso gastar 520 mil millones de euros</a> en el re-asfaltado de las carreteras de Europa para reducir las emisiones en lugar de mejorar los coches. Otro&nbsp;<a href="https://www.transportenvironment.org/sites/te/files/publications/A%20critical%20assessment%20of%20the%20Aachen%20study%20on%20the%20CO2%20reduction%20potential%20from%20light%20commercial%20vehicles.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">informe financiado por la industria</a> establec&iacute;a que la mejora de la eficiencia de las furgonetas aumentar&iacute;a el coste en hasta 8.800 euros; mientras que un estudio independiente realizado para la Comisi&oacute;n estimo el mismo en 620 euros. En su momento, la industria&nbsp;<a href="https://www.transportenvironment.org/sites/te/files/publications/A4_myths_reality.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tambi&eacute;n argument&oacute;</a> que: &ldquo;El objetivo de 130 gramos de CO2/km por veh&iacute;culo, propuesto por la Comisi&oacute;n, no es factible&rdquo;. Sin embargo, este objetivo se alcanz&oacute; hace varios a&ntilde;os y no tuvo impacto alguno sobre los precios de los autom&oacute;viles.
    </p><p class="article-text">
        La industria cuenta con legiones de investigadores y consultores dispuestos a enga&ntilde;ar y desinformar a la opini&oacute;n p&uacute;blica y los pol&iacute;ticos por igual. En contraposici&oacute;n, las ONG luchamos para encontrar consultores altamente cualificados dispuestos a trabajar con nosotros por miedo a disgustar a la industria y resultar vetados. Mientras tanto, se exige a los reguladores que establezcan las normativas de una industria de miles de millones de euros con un presupuesto exiguo que, por lo tanto, tendr&aacute; que depender de los datos de la industria y de los estudios que constituyen la base de las evaluaciones subestimadas de impacto.
    </p><p class="article-text">
        La respuesta de las empresas demuestra lo poco que se ha aprendido del esc&aacute;ndalo <em>Dieselgate</em>. En 2015, la respuesta inicial reclam&oacute; que &ldquo;un pu&ntilde;ado de ingenieros corruptos&rdquo; de VW eran los responsables del enga&ntilde;o relativo a las emisiones. Pero pronto se descubri&oacute; que la t&aacute;ctica para <a href="https://www.transportenvironment.org/sites/te/files/publications/2016_05_Dieselgate_continues_briefing.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">reducir los controles de emisiones</a>&nbsp;era extensiva a toda la industria y conocida a nivel directivo. Si damos un salto hacia adelante hasta llegar a 2018, veremos que cada empresa ha suspendido a un Senior Manager utilizado, sin duda alguna, como cabeza de turco en un desesperado intento por proteger lo que quedaba de su fracturada credibilidad. No cabe duda de que la caza de brujas interna identificar&aacute; a otros &ldquo;conspiradores&rdquo; que ser&aacute;n sacrificados para proteger a quienes han creado la cultura t&oacute;xica dentro de la industria automovil&iacute;stica alemana, en la que el fin justifica los medios.
    </p><p class="article-text">
        La farsa llevada a cabo en las pruebas de emisiones de NOx y expuesta por el <em>Dieselgate</em> no es un hecho aislado, tambi&eacute;n se ha demostrado en <a href="https://www.transportenvironment.org/press/mercedes-greatest-deception-europe%E2%80%99s-car-fuel-economy-history-report" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">pruebas de laboratorio relacionadas con el CO2 y el ahorro de combustible</a>. Sin duda los ingenieros habr&aacute;n estado ocupados identificando las zonas grises de la nueva prueba WLTP para falsear los resultados. La introducci&oacute;n de la WLTP y las nuevas pruebas del mundo real para los contaminantes del aire son un paso adelante, como lo es tambi&eacute;n el fortalecimiento del sistema de homologaci&oacute;n de veh&iacute;culos, incluyendo una mayor supervisi&oacute;n por parte de la Comisi&oacute;n Europea. Pero en &uacute;ltima instancia, el sistema no funcionar&aacute; a menos que exista una aplicaci&oacute;n firme del mismo y duras sanciones para los fraudes que exigen un cambio de cultura desde el coraz&oacute;n de la industria. Esto explica por qu&eacute; los clientes estadounidenses de VW fueron indemnizados mientras que aqu&iacute;, en Europa,&nbsp;<a href="https://www.transportenvironment.org/press/35-million-dirty-diesels-are-driving-europe%E2%80%99s-roads-today-new-research-finds" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tenemos 35 millones de coches di&eacute;sel ofensivamente contaminantes</a> circulando por nuestras carreteras.
    </p><p class="article-text">
        Incluso las pruebas de seguridad de&nbsp;<a href="https://www.transportenvironment.org/sites/te/files/publications/2016_11_TPMS_report_final.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los sistemas de vigilancia de presi&oacute;n de los neum&aacute;ticos</a> han sido manipuladas para permitir que sistemas m&aacute;s econ&oacute;micos cumplan con la normativa. La industria debe dejar de aprovechar los vac&iacute;os legales y aplicar las normativas correctamente a sabiendas de que cuando se encuentren irregularidades de enfoque, &eacute;stas se expondr&aacute;n y ser&aacute;n sancionadas. Las empresas deben competir por la calidad de sus ingenieros, no de sus abogados. M&aacute;s que nunca necesitamos una Europa m&aacute;s fuerte y decisiva con diputados y miembros de la Comisi&oacute;n dispuestos a frenar a una industria que est&aacute; empa&ntilde;ando la reputaci&oacute;n de Alemania y de Europa.
    </p><p class="article-text">
        Este Monkey Business es s&oacute;lo el m&aacute;s reciente de los ejemplos de un espantoso cat&aacute;logo de esc&aacute;ndalos en los que se ve envuelta la industria de automoci&oacute;n alemana. <em>El Dieselgate</em> contin&uacute;a, con decenas de millones de sucios veh&iacute;culos di&eacute;sel recorriendo las carreteras de Europa; sin embargo, no se han concretado acciones para reparar estos coches a escala de la UE. Recientemente, los fabricantes de camiones han sido sancionados con&nbsp;<a href="https://www.transportenvironment.org/what-we-do/cleaner-safer-trucks/cartel" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">3.800 millones de euros por la creaci&oacute;n de un c&aacute;rtel</a> para la fijaci&oacute;n de los precios de los controles de emisiones. Los fabricantes alemanes son investigados por tener su propio c&aacute;rtel, que data de la d&eacute;cada de los noventa, y por coordinar las actividades sobre los costes de los veh&iacute;culos, proveedores y tecnolog&iacute;a, incluidos los controles de emisiones di&eacute;sel. Este patr&oacute;n de actuaci&oacute;n revela una industria que est&aacute; por encima de la ley. Una actitud nacida de una relaci&oacute;n enfermiza con la pol&iacute;tica alemana en la que&nbsp;<a href="https://g8fip1kplyr33r3krz5b97d1-wpengine.netdna-ssl.com/wp-content/uploads/2017/07/germany-car-industry-too-big-to-fail_clean.jpg" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">los hombres saltan de un puesto a otro entre las salas de juntas y el Bundestag</a> y los L&auml;nder (estados) son copropietarios.
    </p><p class="article-text">
        La mitad de las acciones de BMW sigue en manos de la familia Quandt; el 20% de VW es propiedad del estado de Baja Sajonia; Bosch es en gran parte propiedad de una fundaci&oacute;n ben&eacute;fica. Las juntas de cada empresa parecen incapaces de gobernar a los machos alfa que dirigen a estos delincuentes en serie. Su hambre de ventas, los beneficios y el prestigio son insostenibles e incompatibles con unas pr&aacute;cticas comerciales &eacute;ticas. Resulta esencial un cambio en la cultura de estas empresas corruptas para asegurar su futuro a largo plazo, pero la caracterizaci&oacute;n como cabezas de turco de unos cuantos directivos supone solo un lavado de cara. Es necesario realizar una renovaci&oacute;n completa del personal ejecutivo y del consejo; hacen falta mujeres, hace falta juventud y hace falta tambi&eacute;n una gerencia ajena a la industria de la automoci&oacute;n para reconstruir la deteriorada reputaci&oacute;n de los fabricantes alemanes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Greg Archer]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/monkey-business_129_2800673.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 10 Feb 2018 19:14:36 +0000]]></pubDate>
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