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    <title><![CDATA[elDiario.es - Loola Pérez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/loola_perez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Loola Pérez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Educación afectivo-sexual: no se trata solo de sexo, sino de derechos humanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/educacion-afectivo-sexual-trata-derechos-humanos_132_1431406.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e6f5ba4d-9a38-4834-8b50-eb6f48704ec8_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Educación afectivo-sexual: no se trata solo de sexo, sino de derechos humanos"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todo suma, pero hablar de reproducción, de la herencia del sexo y brevemente de anticoncepción no es suficiente. Tampoco vale la buena voluntad para hacer educación afectivo-sexual</p><p class="subtitle">La educación afectivo-sexual puede influir para que tu hijo o hija, que no es homosexual, sea más tolerante con el colectivo LGTBI. Es decir, con las personas con las que convivirá en su presente y en su futuro</p><p class="subtitle">De igual modo que nadie está obligado a creer en Dios, tampoco está obligado a ser feminista, pero, las instituciones y gobiernos sí tienen la competencia y compromiso de educar y promover la igualdad entre mujeres y hombres</p></div><p class="article-text">
        En &eacute;poca de negociaciones y pactos pol&iacute;ticos conviene se&ntilde;alar la evidencia con esta rotundidad: la educaci&oacute;n afectivo-sexual y la educaci&oacute;n en igualdad es una cuesti&oacute;n de derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        No lo digo yo, ni como profesional en Sexolog&iacute;a, ni como Presidenta de Mujeres J&oacute;venes de la Regi&oacute;n de Murcia: 8 de marzo (MUJOMUR), sino el Relator Especial sobre el Derecho a la Educaci&oacute;n de Naciones Unidas. En 2010 afirmaba lo siguiente &ldquo;el derecho a la educaci&oacute;n incluye el derecho a la educaci&oacute;n sexual, el cual es un derecho humano en s&iacute; mismo, que a su vez resulta condici&oacute;n indispensable para asegurar que las personas disfrutemos de otros derechos humanos, como el derecho a la salud, el derecho a la informaci&oacute;n y los derechos sexuales y reproductivos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La UNESCO, en su informe &lsquo;Educaci&oacute;n Integral de la Sexualidad: Conceptos, Enfoques y Competencias&rsquo; insiste adem&aacute;s en que la educaci&oacute;n sexual debe inscribirse como &ldquo;parte integral de la educaci&oacute;n b&aacute;sica, que va m&aacute;s all&aacute; de la adquisici&oacute;n de conocimientos, ya que proporciona competencias y habilidades para la vida&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En el &aacute;mbito nacional, tanto las acciones educativas y preventivas en materia de igualdad, educaci&oacute;n y de salud sexual se contemplan en la Ley Org&aacute;nica 1/2004, de 28 de diciembre, de Medidas de Protecci&oacute;n Integral contra la Violencia de G&eacute;nero y la Ley Org&aacute;nica 2/2010, de 3 de marzo, de salud sexual y reproductiva y de interrupci&oacute;n voluntaria del embarazo.
    </p><p class="article-text">
        Por si la hoja de ruta no estuviera ya definida hasta tienen cabida en la Agenda 2030. Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) incluyen la educaci&oacute;n afectivo-sexual y la educaci&oacute;n en igualdad en los ODS n&uacute;mero 3 (&ldquo;garantizar el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, incluidos los de planificaci&oacute;n de la familia, informaci&oacute;n y educaci&oacute;n, y la integraci&oacute;n de la salud reproductiva en las estrategias y programas nacionales&rdquo;), 4 (&ldquo;garantizar una educaci&oacute;n inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje para todos&rdquo; y 5 (&ldquo;garantizar el acceso universal a la salud sexual y reproductiva y los derechos reproductivos, de conformidad con el Programa de Acci&oacute;n de la Conferencia Internacional sobre la Poblaci&oacute;n y el Desarrollo, la Plataforma de Acci&oacute;n de Bejing y los documentos finales de sus conferencias a examen&rdquo;).
    </p><p class="article-text">
        Hecha la aclaraci&oacute;n conviene se&ntilde;alar que quienes dificultan las iniciativas de educaci&oacute;n afectivo-sexual y educaci&oacute;n en igualdad participan en un retroceso sin precedentes de los derechos humanos, en especial, de los derechos humanos de la juventud. En este sentido, no solo es necesario confrontar los argumentos dogm&aacute;ticos de quienes se oponen a la educaci&oacute;n afectivo-sexual y la educaci&oacute;n en igualdad, sino tambi&eacute;n se&ntilde;alar la inacci&oacute;n que al respecto muestra tanto el gobierno regional como el nacional. Tanto da&ntilde;o hacen los que hablan de &ldquo;adoctrinamiento en las aulas&rdquo; como los que miran hacia otro lado y no hacen nada, legislatura tras legislatura.
    </p><p class="article-text">
        Se debe tener claro que en la educaci&oacute;n afectivo-sexual y en la educaci&oacute;n en igualdad no todo vale. Hacer educaci&oacute;n no es hacer ideolog&iacute;a ni imponer creencias religiosas. La herramienta de la educaci&oacute;n es la pedagog&iacute;a y cuando hacemos esto, los y las profesionales no entendemos de colores pol&iacute;ticos. Aplicamos profesi&oacute;n, ciencia, rigor y tambi&eacute;n valores que conectan estrictamente con los derechos humanos, como el derecho a la informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Hay que procurar una educaci&oacute;n afectivo-sexual integral, continuada, de calidad, cient&iacute;fica y adaptada a la edad madurativa de las y los j&oacute;venes. De lo poco que se hace, no siempre se hace bien. Al respecto, existen muy malas praxis como creer que la educaci&oacute;n afectivo-sexual se reduce a abordar conductas de riesgo, ense&ntilde;ar a poner un cond&oacute;n en 1&ordm; de Bachillerato o confiar ciegamente en que una &lsquo;charla&rsquo; de 50 minutos es suficiente. Por si alguien anda despistado, vamos a recordarlo: hacer educaci&oacute;n afectivo-sexual es hacer profesi&oacute;n, no milagros. Los milagros son competencia de Dios y no existe inter&eacute;s por nuestra parte en quitarle el monopolio.
    </p><p class="article-text">
        De este modo, hay que incidir en la idea de que &lsquo;sobre sexualidad y sexo&rsquo; no puede educar cualquiera. Aquellas personas cuya docencia se basa en impartir la asignatura de Biolog&iacute;a no pueden hacer malabares con la programaci&oacute;n para hacer educaci&oacute;n afectivo-sexual y no profundizar en la meiosis, el gen y Alfred Russel Wallace. Posiblemente no solo es que no tengan tiempo sino que, con todo el respeto del mundo, puede que tampoco posean las habilidades y competencias espec&iacute;ficas para hacer educaci&oacute;n afectivo-sexual de forma profesional. Esto no significa que no aporten, al rev&eacute;s, todo suma, pero hablar de reproducci&oacute;n, de la herencia del sexo y brevemente de anticoncepci&oacute;n no es suficiente.
    </p><p class="article-text">
        Tampoco vale la buena voluntad para hacer educaci&oacute;n afectivo-sexual. Se ha popularizado la idea de cualquier persona voluntaria de una ONG, con una formaci&oacute;n b&aacute;sica impartida por la misma, puede hacer educaci&oacute;n afectivo-sexual en un aula. De este modo, no solo se precariza la profesi&oacute;n de quienes somos sex&oacute;logas y sex&oacute;logos sino que tambi&eacute;n se deval&uacute;a la misma educaci&oacute;n afectivo-sexual. Si una instituci&oacute;n o centro educativo cree que un voluntario o voluntaria sin formaci&oacute;n oficial en sexualidad humana puede hacer educaci&oacute;n afectivo-sexual integral, &iquest;tambi&eacute;n permitir&aacute; que la educaci&oacute;n vial la imparta una persona que no tiene carnet de conducir y que ha recibido una formaci&oacute;n b&aacute;sica, no oficial, por parte de una entidad?
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n afectivo-sexual debe suponer un compromiso social. Importa la formaci&oacute;n, el enfoque y la informaci&oacute;n a las familias. La formaci&oacute;n que capacite para hacer educaci&oacute;n afectivo-sexual en un aula debe estar acreditada y el enfoque no puede ser otro que integral, es decir, que asuma los aspectos biol&oacute;gicos, psicol&oacute;gicos y sociales que con respecto a la sexualidad y el sexo refieren al ser humano. Por ejemplo, no sirve de nada explicar c&oacute;mo se pone un preservativo si antes no se ha trabajado la autonom&iacute;a, la responsabilidad y el cuidado compartido. En saco roto cae tambi&eacute;n trabajar en el aula el consentimiento sexual si luego nuestros chicos y chicas no conocen los recursos regionales donde pedir ayuda, por ejemplo, el Centro de Atenci&oacute;n Integral a V&iacute;ctimas de Agresiones y /o Abusos Sexuales.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, hay que informar a las familias sobre las iniciativas en educaci&oacute;n afectivo-sexual. Los y las profesionales no trabajamos contra las familias, de hecho, no son pocas las que agradecen nuestras intervenciones porque no saben c&oacute;mo abordar los cambios de la pubertad, los primeros noviazgos o las relaciones sexuales con sus hijos e hijas. No obstante, informar a las familias no es cuestionar la capacidad profesional de quien imparte este tipo de iniciativas, sembrando la duda sobre los contenidos impartidos y tampoco vulnerando los Derechos Humanos de las personas (como el derecho a recibir educaci&oacute;n sexual durante la juventud) como pretenden determinadas fuerzas pol&iacute;ticas o poderes religiosos.
    </p><p class="article-text">
        La educaci&oacute;n afectivo-sexual no convierte a nadie en homosexual. La homosexualidad ni es un delito ni una enfermedad. Nadie deja de ir al trabajo por ser homosexual. Sin embargo, la educaci&oacute;n afectivo-sexual s&iacute; permitir&aacute; que si tienes un hijo o hija homosexual, las personas que hay en su aula, esos seres adolescentes que viven con sus problemas de acn&eacute; y entre canciones de Don Patricio, le respeten, acepten y entiendan que la diversidad no es la excepci&oacute;n sino la norma. Digo m&aacute;s, la educaci&oacute;n afectivo-sexual puede influir para que tu hijo o hija, que no es homosexual, sea m&aacute;s tolerante con el colectivo LGTBI. Es decir, con las personas con las que convivir&aacute; en su presente y en su futuro.
    </p><p class="article-text">
        De un modo similar, estos aspectos sobre educaci&oacute;n afectivo-sexual deber ser extensibles en la aplicaci&oacute;n de la educaci&oacute;n en igualdad. Las reivindicaciones feministas son para las calles y la educaci&oacute;n en igualdad para las aulas. Cabe hacer un inc&oacute;modo apunte en estos tiempos de proliferaci&oacute;n de lo pol&iacute;ticamente correcto. De igual modo que nadie est&aacute; obligado a creer en Dios, tampoco est&aacute; obligado a ser feminista, pero, en otro orden de cosas, las instituciones y gobiernos s&iacute; tienen la competencia y compromiso (a las leyes y tratados internacionales me remito) de educar y promover la igualdad entre mujeres y hombres. Hacer educaci&oacute;n en igualdad es una vacuna contra la violencia machista y las relaciones t&oacute;xicas. Por ello, es fundamental que la explicaci&oacute;n del delito evite discursos ideol&oacute;gicos y sensacionalistas. Entrar a un aula y creer que se hace educaci&oacute;n en igualdad hablando de que &lsquo;la justicia es patriarcal&rsquo; o de que los hombres son &lsquo;violadores en potencia&rsquo; es no solo falso, tambi&eacute;n una estafa educativa para la juventud, las familias y el conjunto de la ciudadan&iacute;a. La educaci&oacute;n en igualdad no es tratar a los chicos como verdugos y a las chicas como eternas v&iacute;ctimas. Ni ellos vienen de Marte ni nosotras de Venus, por el contrario, todos y todas venimos del mono y somos capaces de cuestionar nuestras actitudes, empoderarnos como hombres y como mujeres y aprender sobre buen trato en las relaciones de pareja.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Expuesto todo lo anterior cabe la pregunta, &iquest;para qu&eacute; sirve la educaci&oacute;n afectivo-sexual y la educaci&oacute;n en igualdad? &nbsp;Sin duda, para algo tan cursi como es hacer un mundo mejor, donde los chicos y chicas puedan aprender a cuidarse, respetarse, aceptarse, ser responsables y aut&oacute;nomos, capaces de aplicar la &eacute;tica del cuidado personal y mutuo, de resolver conflictos sin violencia, de elegir c&oacute;mo vivirse en la diversidad de ser hombre y ser mujer, atesorar el conocimiento cient&iacute;fico y evitar el tab&uacute; sobre el sexo, incorporar el autocuidado, discernir entre la pornograf&iacute;a y el sexo real, aplicar el consentimiento sexual, conocer el propio cuerpo, entender sin angustia ni culpa el placer, asumir la importancia de la salud sexual y amar desde la autonom&iacute;a, el respeto y el amor propio. La pregunta ahora es, &iquest;qui&eacute;n o qui&eacute;nes pueden estar en contra de todo esto? Dig&aacute;moslo de nuevo: el rumor del &lsquo;adoctrinamiento&rsquo; pone en riesgo el derecho a la informaci&oacute;n, dificulta el trabajo de los y las profesionales y provoca que las instituciones pierdan credibilidad, especialmente en un momento donde la violencia sexual y los contagios de ETS se incrementan en la juventud. Esto es sumamente preocupante. La juventud importa. Sin educaci&oacute;n afectivo-sexual y sin educaci&oacute;n en igualdad, continuar&aacute; la involuci&oacute;n y ser&aacute; la pornograf&iacute;a quien siga educando a los y las m&aacute;s j&oacute;venes.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Loola Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/educacion-afectivo-sexual-trata-derechos-humanos_132_1431406.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 18 Jul 2019 08:04:10 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Violación: del dolor al producto mediático]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/violacion-dolor-producto-mediatico_132_2147716.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"El fallo sugiere lo espeluznante: si te resistes en una violación y te matan, nadie cuestiona que ahí hubo violencia"</p><p class="subtitle">"¿Cuándo se convierte una violencia en un espectáculo?"</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        La violaci&oacute;n vende. Es una palabra que provoca p&aacute;nico moral y hace que aumenten las audiencias. Es el delito favorito de quienes quieren que las mujeres nos sintamos humilladas, avergonzadas y petrificadas, hasta el fin de nuestros d&iacute;as, en semejante violencia. Si para esta sociedad, una violaci&oacute;n es ya de por s&iacute; lo peor que le puede pasar a una mujer, el hecho de que lo pudieran perpetrar cinco hombres infringe en nuestro imaginario social y en nuestra conciencia particular, una crudeza en la que cuesta hasta controlar el v&oacute;mito.
    </p><p class="article-text">
        Con el caso de #LaManada el ansia por llenar los titulares de violaci&oacute;n se multiplica. Hay a quien siente decepci&oacute;n al comprobar que la sentencia habla de abuso sexual y no de violaci&oacute;n, pese a que parece describir la intimidaci&oacute;n y no por ello, haber sido probada en el contexto jur&iacute;dico.
    </p><p class="article-text">
        El resultado duele, pero creo que muchas ya nos esper&aacute;bamos semejante desenlace ante la demora de la sentencia. Posiblemente, por ello, ha florecido un consenso t&aacute;cito para mostrarle a la v&iacute;ctima que no est&aacute; sola. Son especialmente los grupos feministas quienes encabezan esta posici&oacute;n y salen a la calle bajo el lema &ldquo;No es abuso, es violaci&oacute;n&rdquo;. Est&aacute; bien que la injusticia nos remueva hasta el punto de llenar, una vez m&aacute;s, las calles. Lo que creo que puede ser m&aacute;s cuestionable es pretender que la rabia sea nuestro &uacute;nico motor en esta lucha, pues la rabia nos come, nos ciega y acaba por dominarnos.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; quien me llame blanda. Habr&aacute; quien diga que me falta empat&iacute;a. Habr&aacute;, por supuesto, gente que no me entienda y quien me entienda, por partes. No me importa. Con 19 a&ntilde;os, yo tambi&eacute;n viv&iacute; una violaci&oacute;n y posiblemente pueda estar m&aacute;s cerca del dolor y contradicciones de una v&iacute;ctima que muchas de las personas que se dedican a juzgar porque no me dejo arrastrar por el posicionamiento dominante. Yo no denunci&eacute;. No tuve el valor de esa chica. No me vi capaz de enfrentarme al proceso de revictimizaci&oacute;n del proceso penal.
    </p><p class="article-text">
        Tard&eacute; mucho tiempo en contarle a alguien lo que me hab&iacute;a pasado y tard&eacute;, mucho m&aacute;s, en poder recuperarme, en devolverme la confianza a m&iacute; misma. No tuve un trauma, solo sent&iacute;a dolor y por eso escrib&iacute;a y escribo a menudo sobre ello. Es mi forma de soltar lastre. Es la forma precisa en la que depuro la rabia.
    </p><p class="article-text">
        Por ello, como le comentaba ayer al cantautor Luis Ramiro, ning&uacute;n poema sobre violaci&oacute;n que no haya escrito yo logra conmoverme: soy la &uacute;nica persona que conoce a mil&iacute;metro ese dolor, as&iacute; que no necesito las elucubraciones po&eacute;ticas de otros para poder resarcir cualquier atisbo que evoque la pena.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Por qu&eacute; digo esto? Porque observo c&oacute;mo son muchas las personas que pretenden reapropiarse del dolor de la v&iacute;ctima, de esa parte tan &iacute;ntima de ella. Puede haber buena intenci&oacute;n. Puede haber empat&iacute;a. Puede ser tambi&eacute;n una forma de llamar la atenci&oacute;n y de caer en el m&aacute;s sucio de los oportunismos. Pero no lo comparto: porque el dolor de las v&iacute;ctimas no debe usarse, por una cuesti&oacute;n de &eacute;tica y coherencia feminista, como baluarte de la indignaci&oacute;n colectiva.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; creo que conviene poner sobre la mesa, sobre lo que s&iacute; es urgente hacer protesta social confiere al sentido que tiene este pa&iacute;s, en may&uacute;sculas, de la justicia. El fallo sugiere lo espeluznante: si te resistes en una violaci&oacute;n y te matan, nadie cuestiona que ah&iacute; hubo violencia.
    </p><p class="article-text">
        Pero si no te resistes, si sobrevives y puedes llegar a contarlo delante de un tribunal, la violencia y la intimidaci&oacute;n no resultan obvias para quienes emiten sentencia. A&uacute;n con esta escena, sabiendo que mi opini&oacute;n puede ser impopular, no creo que exista una justicia patriarcal. Habr&aacute; quien se ofenda por expresar esta opini&oacute;n, pero a m&iacute;, que no me gusta tragarme la rabia ni la lefa de quien se cree con la autoridad de abrirme sin consentimiento las piernas, no me gusta callar y autocensurarme.
    </p><p class="article-text">
        El problema de fondo ante este tipo de sentencias es otro. El empuje del movimiento feminista y el cambio de conciencia de nuestra sociedad propici&oacute; que se depuraran en el Derecho los estereotipos sexistas que conten&iacute;a la ley.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia de #LaManada apoya la credibilidad absoluta de la v&iacute;ctima, se demuestra que no hubo consentimiento. Por tanto, lo que considero que hay que cuestionar ampliamente es la interpretaci&oacute;n que hacen los jueces y juezas de determinadas situaciones que se disponen a juzgar.
    </p><p class="article-text">
        Los prejuicios sexistas forman parte incluso de aquellas personas que consideramos formadas y capaces de administrar justicia. Tenemos que poner el foco en la falta de perspectiva de g&eacute;nero en las facultades de Derecho, en el camino hacia la judicatura o en la escasa formaci&oacute;n de los jueces y juezas al respecto.
    </p><p class="article-text">
        Dicho esto, no comparto la absoluci&oacute;n pedida por Ricardo Gonz&aacute;lez y tampoco las amenazas y provocaciones que hacia su persona inundan las redes sociales o las descalificaciones hacia el conjunto del tribunal. Me provoca asimismo cierta desaz&oacute;n que Twitter sea entre ayer y hoy un nido de expertos en Derecho. Nunca falta el s&iacute;ndrome del opin&oacute;logo u opin&oacute;loga de turno, que en muchas ocasiones hace m&aacute;s mal que bien.
    </p><p class="article-text">
        El debate va a seguir en la calle. Hoy se convocan nuestras concentraciones. Yo no puedo evitar darle vueltas a lo siguiente: &iquest;alguien le ha preguntado a la v&iacute;ctima si quiere que medio pa&iacute;s hable de c&oacute;mo abusaron de ella? Seguramente no. Seguramente sea muy dif&iacute;cil contestar a esta pregunta.
    </p><p class="article-text">
        Yo no s&eacute; si la v&iacute;ctima quiere que salgamos a la calle o que mejor nos quedemos en nuestras casas, evit&aacute;ndole recordar lo que cinco delincuentes hicieron con ella una noche de julio. El mensaje martillea fuerte en todo el entramado medi&aacute;tico. &iquest;C&oacute;mo huir de la pesadilla si todo el mundo te la recuerda con el objetivo, supuestamente bienintencionado, de salvarte? &iquest;Cu&aacute;ndo se convierte una violencia en un espect&aacute;culo?
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Loola Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/violacion-dolor-producto-mediatico_132_2147716.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 27 Apr 2018 12:47:03 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Violación: del dolor al producto mediático]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,Agresiones sexuales,Acoso sexual]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El movimiento feminista después de la huelga del 8 de marzo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/movimiento-feminista-despues-huelga-marzo_132_2188772.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"Emergen paralelamente otros planteamientos, enfoques y dominios críticos por parte del `proletariado del feminismo´"</p><p class="subtitle">"El feminismo es un espacio de consenso y de disenso, de trabajo en red donde a veces se pueden generar y a la vez perder conexiones"</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        &Eacute;xito, as&iacute; se puede definir a la Huelga Feminista convocada el pasado 8 de marzo. En las calles, abarrotadas, de las distintas ciudades de Espa&ntilde;a, una gran masa ciudadana mostraba su repulsa a la dominaci&oacute;n, discriminaci&oacute;n y explotaci&oacute;n del sistema patriarcal. Hab&iacute;a quien participaba en las diversas manifestaciones de forma individual, otras personas optaban por sumar presencia a trav&eacute;s de organizaciones, sindicatos, colectivos y asociaciones; y por supuesto hubo quien se acerc&oacute; hasta all&iacute; en familia o con amigas. All&iacute; estaban las que secundaban a pies juntillas el manifiesto oficial, quienes hab&iacute;an sido cr&iacute;ticas con el mismo o quien a &uacute;ltima hora, sin estar de acuerdo ideol&oacute;gicamente con el mismo, se sumaba para no perder oportunidad de salir en la foto.
    </p><p class="article-text">
        Pasado semejante subid&oacute;n, cabe preguntarse: &iquest;y ahora qu&eacute;? &iquest;Hacia d&oacute;nde va el movimiento feminista? &iquest;Es contraproducente que se defina como una lucha de izquierdas? &iquest;C&oacute;mo asegurar la participaci&oacute;n de quienes no desearon sumarse al sentirse excluidas como fue el caso de Afrof&eacute;minas? &iquest;C&oacute;mo construir poder popular y dar viabilidad a acciones que van de lo local a lo global en la &eacute;poca en la que triunfa el activismo de sof&aacute;?
    </p><p class="article-text">
        Mientras los medios de comunicaci&oacute;n focalizan su atenci&oacute;n en la violencia de g&eacute;nero en la pareja, constituyendo &eacute;sta una de las cuestiones en las que m&aacute;s ha puesto sus energ&iacute;as para la erradicaci&oacute;n el feminismo institucional, emergen paralelamente otros planteamientos, enfoques y dominios cr&iacute;ticos por parte del &ldquo;proletariado del feminismo&rdquo;. Esta denominaci&oacute;n, acu&ntilde;ada por Virginie Despentes, pone sobre la mesa a esos otros sujetos que tradicionalmente han quedado abocados a los m&aacute;rgenes del feminismo hegem&oacute;nico: lesbianas, transexuales, mujeres no blancas, musulmanas, negras, putas, bisexuales, ind&iacute;genas, intersexuales&hellip;
    </p><p class="article-text">
        Para conciliar estas m&uacute;ltiples realidades, parece cada vez m&aacute;s urgente y necesario plantear las acciones feministas desde un punto de vista interseccional. Por suerte, ya hay mucho escrito gracias a autoras como bell hooks, Gloria Anzaldua, Gladys Tzul Tzul, Sirin Adlbi Sibai u Ochy Curiel. Toca ser cr&iacute;ticas y constructivas, deconstruir las relaciones de poder que establecemos tambi&eacute;n hacia otras mujeres y aprender a establecer un modelo de liderazgo compartido, horizontal y cooperativo.
    </p><p class="article-text">
        Desaprender concepciones eurocentristas es todo un reto, sobre todo para el feminismo institucional, sindicatos y partidos pol&iacute;ticos (son especialmente estos los que se apuntan hist&oacute;ricamente a las reivindicaciones feministas asumiendo la doble militancia).
    </p><p class="article-text">
        Asimismo, asistimos a una nueva significaci&oacute;n discursiva y reivindicativa de aquellas situaciones que se han juzgado tradicionalmente desde la victimizaci&oacute;n. Hago alusi&oacute;n particularmente a las trabajadoras sexuales que presentes y combativas durante este 8 de marzo, como fue el caso de CATS (Comit&eacute; de Apoyo a las Trabajadoras Sexuales) en Murcia, de Aprosex en Barcelona, de AFEMTRAS en Madrid o del reciente Colectivo de Prostitutas de Sevilla, vuelven a insistir en que sus demandas no se dirigen a la abolici&oacute;n de la prostituci&oacute;n, sino al reconocimiento por los diferentes agentes sociales de sus derechos humanos.
    </p><p class="article-text">
        Para que estas alianzas sean posibles, quienes ya estamos con un pie en la calle y con otro en las instituciones, debemos facilitar los procesos de participaci&oacute;n: querer participar, saber participar y poder participar deben producirse simult&aacute;neamente. Sabemos que no siempre es f&aacute;cil hacer pedagog&iacute;a feminista y que a menudo &eacute;sta se disfraza de dogmatismo, de superioridad moral o se impregna de terminolog&iacute;a muy espec&iacute;fica. No obstante, pese a las dificultades, esto, para quienes creemos y hacemos feminismo, contin&uacute;a siendo una responsabilidad social.
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, en esta nueva etapa, cabe integrar una perspectiva feminista sobre los recursos. No me refiero exclusivamente a los recursos materiales, sino al legado que estamos generando en colectivo. El feminismo es un espacio de consenso y de disenso, de trabajo en red donde a veces se pueden generar y a la vez perder conexiones, capaz de establecer pactos de m&iacute;nimos y de reconocer la diferencia.
    </p><p class="article-text">
        Por supuesto, todo esto se presta a dificultades y a un proceso que no es tan r&aacute;pido como podr&iacute;amos esperar. No obstante, quiz&aacute; sea este itinerario el que nos asegura un mayor conocimiento de nosotras mismas, de nuestros espacios y de incidencia socio-pol&iacute;tica. No dejemos que los conflictos que puedan surgir entre nosotras diluyan nuestro compromiso para la subversi&oacute;n y la transformaci&oacute;n que supone el feminismo. El mundo nos necesita.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Loola Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/movimiento-feminista-despues-huelga-marzo_132_2188772.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Apr 2018 15:08:04 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El movimiento feminista después de la huelga del 8 de marzo]]></media:title>
      <media:keywords><![CDATA[Feminismo,8M]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El feminismo que no amaba a esas mujeres]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/feminismo-amaba-mujeres_132_2784139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">"El cinismo está asegurado y observo como en diferentes municipios se aprueban mociones que pretenden apoyar la Huelga Feminista, sumando como punto: “la abolición de la prostitución”.</p><p class="subtitle">"Renunciamos a ese feminismo que nos pone un límite de subversión, de justicia social o de incorrección política".</p></div><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Renuncio categ&oacute;ricamente al feminismo de botiqu&iacute;n. Digo adi&oacute;s a la arrogancia, la mojigater&iacute;a y los decoros burgueses de quien lidera el Partido Feminista y dem&aacute;s conocidas. Lo hago porque, parad&oacute;jicamente soy feminista y no quiero que la heterogeneidad de este movimiento social quede sujeta a un estereotipo, al discurso monol&iacute;tico o a la continua victimizaci&oacute;n. S&iacute;, <em>habemus</em> Huelga Feminista y de eso, perdonen la entradilla disruptiva, quer&iacute;a yo hablar.
    </p><p class="article-text">
        El 8 de marzo algunas dejar&aacute;n el asiento de sus despachos vac&iacute;os, otras acudir&aacute;n a la manifestaci&oacute;n con sus c&aacute;nticos y gritos; y aquellas que siempre son invisibles, no ser&aacute;n bienvenidas. Se mezclar&aacute;n quiz&aacute; con nosotras, ir&aacute;n a recoger a sus hijas a la escuela o nos ceder&aacute;n el paso en la cola del s&uacute;per. Pero, una vez m&aacute;s, ese d&iacute;a, quienes m&aacute;s dicen preocuparse por las mujeres, volver&aacute;n a negarlas. Hablo de las trabajadoras sexuales y m&aacute;s concretamente, de las putas. Es cierto que en el argumentario y la convocatoria a la Huelga Feminista no restringe la participaci&oacute;n de las trabajadoras sexuales, pero hay que considerar que muchas de las asociaciones, sindicatos y partidos pol&iacute;ticos que la apoyan y la celebran s&iacute; definen la prostituci&oacute;n como una violencia de g&eacute;nero, inseparable del capitalismo. Ante esto, el cinismo est&aacute; asegurado y observo como en diferentes municipios se aprueban mociones que pretenden apoyar la Huelga Feminista, sumando como punto: &ldquo;la abolici&oacute;n de la prostituci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Sobre todo, son los partidos de izquierdas los que lideran sin pudor y con hipocres&iacute;a esta iniciativa. Jam&aacute;s he visto a Pedro S&aacute;nchez, Pablo Iglesias o Alberto Garz&oacute;n estar cara a cara frente a una trabajadora sexual, preocuparse por su salud y su proyecto migratorio (si lo tienen), ofrecerles un caf&eacute; caliente en la esquina donde buscan clientes o incluir la protecci&oacute;n de sus derechos humanos como propuesta principal en sus respectivos programas pol&iacute;ticos. Tampoco a Rajoy ni a Rivera. Pero en estos, por suerte, nunca he confiado mi voto como ciudadana. Ni siquiera cuando Ciudadanos hizo p&uacute;blica su pretensi&oacute;n de regular la prostituci&oacute;n entr&eacute; en j&uacute;bilo, al contrario, fui bastante cr&iacute;tica porque la propuesta de Albert Rivera solo beneficiaba a los empresarios.
    </p><p class="article-text">
        A los grandes hombres de esta izquierda les escucho, de vez en cuando, tanto a ellos como a compa&ntilde;eras de partido, teorizar sobre trata de personas con fines de explotaci&oacute;n sexual, el tr&aacute;fico de personas, la explotaci&oacute;n sexual y la prostituci&oacute;n como si fueran la misma cosa. En esa l&iacute;nea, hacen alguna concesi&oacute;n como solidarizarse con las trabajadoras sexuales, pero condenando a su vez, lo que hacen libremente con sus cuerpos. &iquest;Acaso no recuerda esto a la caridad y compasi&oacute;n cristiana? Algunos, que parece que se desayunan a Marx por las ma&ntilde;anas, las llaman alienadas: <em>&iexcl;perd&oacute;nalas Se&ntilde;or, no saben lo que hacen!</em>
    </p><p class="article-text">
        No s&eacute; si el feminismo hegem&oacute;nico, los sindicatos y la izquierda son una nueva religi&oacute;n. Lo que s&iacute; s&eacute; es que el feminismo que practico y que deseo que triunfe m&aacute;s all&aacute; de las fronteras de mi pa&iacute;s no se reduce a llevar puesta una camiseta. Defiendo un feminismo f&aacute;ctico, comprometido, reflexivo, accesible e inclusivo donde las complejidades de g&eacute;nero, raza y clase ensanchen los diagn&oacute;sticos de las &eacute;lites puritanas y bienpensantes. Frente a quienes desean &ldquo;salvar&rdquo; a las putas desde sus sillones y cambian el &ldquo;mi cuerpo es m&iacute;o&rdquo; por &ldquo; tu cuerpo es tuyo hasta donde yo te diga&rdquo;, propongo un feminismo que subvierta el espacio simb&oacute;lico de la dominaci&oacute;n masculina: desde la sexualidad como experiencia colectiva de las mujeres a la prostituci&oacute;n como vivencia personal y emancipadora.
    </p><p class="article-text">
        No obstante, &eacute;sta no es mi &uacute;nica traves&iacute;a. Quiero a&ntilde;adir m&aacute;s reflexi&oacute;n a esta cuesti&oacute;n. El feminismo hegem&oacute;nico no s&oacute;lo no ha conseguido abolir la prostituci&oacute;n ni disminuirla ni mejorar las condiciones de trabajo de las trabajadoras sexuales sino que se ha acomodado en aquellos espacios de poder que de forma interesada dispuso Papi-Estado. El feminismo se deval&uacute;a cada vez que no ponemos el foco en ese otro monstruo. Somos muchas las mujeres que no nos conformamos con portavozas, cuotas o entrevistas a Leticia Dolera. Somos muchas las que desafiamos el feminismo de la complacencia y nos enfrentamos al discurso hegem&oacute;nico, al patriarcado y al Estado desde los m&aacute;rgenes, redefiniendo el activismo medi&aacute;tico y sin miedo a las grietas. O dicho de otro modo, renunciamos a ese feminismo que nos pone un l&iacute;mite de subversi&oacute;n, de justicia social o de incorrecci&oacute;n pol&iacute;tica. Quiz&aacute; nuestra fama, como la de las putas, no sea de ni&ntilde;as buenas. Pero aqu&iacute; estamos, con ellas, de la mano, lejanas al paternalismo y creando una genealog&iacute;a feminista integradora, revolucionaria y pol&iacute;tica. Y s&iacute;, s&iacute;, s&iacute;, &iexcl;iremos a la huelga!
    </p><p class="article-text">
        *<em>Loola P&eacute;rez es presidenta de Mujeres J&oacute;venes de la Regi&oacute;n de Murcia: 8 de Marzo. Graduada en Filosof&iacute;a e Integradora Social.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Loola Pérez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/murcia/murcia-y-aparte/feminismo-amaba-mujeres_132_2784139.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Feb 2018 10:53:29 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[El feminismo que no amaba a esas mujeres]]></media:title>
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