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    <title><![CDATA[elDiario.es - Laura Díaz]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/laura_diaz/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Laura Díaz]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Urbanismo y género en la Comunidad de Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/urbanismo-genero-comunidad-madrid_129_2243867.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3eb33b27-c62e-4315-9587-daf3f12cefa7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Pasan desapercibidas las inercias de las ciudades para generar desigualdades de todo tipo</p></div><p class="article-text">
        En pocos espacios como en el dise&ntilde;o de nuestras ciudades se han naturalizado de forma m&aacute;s intensa los dogmas del patriarcado y el machismo. Las ciudades &ndash;desde las m&aacute;s puramente rurales a las grandes megal&oacute;polis- como resultado de la evoluci&oacute;n hist&oacute;rica de nuestra sociedad se han construido a imagen y semejanza de las necesidades del hombre, al tiempo que han servido para relegar a las mujeres a ocupar esos espacios m&aacute;s subalternos tan convenientes para asegurar el statu quo masculino.
    </p><p class="article-text">
        Esta afirmaci&oacute;n se ha visto confirmada recientemente en la Comunidad ante el tsunami que ha causado en los c&iacute;rculos urban&iacute;sticos la valiente sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid que se atrevi&oacute;, nada m&aacute;s y nada menos que a declarar la nulidad del PGOU de Boadilla del Monte porque no inclu&iacute;a entre su documentaci&oacute;n el informe de impacto de g&eacute;nero tal y como exigen las m&aacute;s modernas leyes de igualdad.
    </p><p class="article-text">
        La sentencia, cuya ponente fue adem&aacute;s una mujer, desgrana de manera magistral la evoluci&oacute;n de la normativa -sobre todo internacional- que llev&oacute; a la Sala de Madrid a declarar la nulidad del citado plan. Las reacciones de todos los sectores ante dicha sentencia han sido diversas.
    </p><p class="article-text">
        Por una parte, est&aacute;n quienes consideran estos informes de impacto de g&eacute;nero como un simple medio para parar planes urban&iacute;sticos sobredimensionados. Por otra, aquellos que plantean dar un paso m&aacute;s all&aacute; e intentar sortear estas &ldquo;insolentes&rdquo; declaraciones jurisdiccionales permitiendo por ejemplo que los planes generales declarados nulos puedan subsanarse a&ntilde;adiendo el papelito en cuesti&oacute;n. Para facilitar esta soluci&oacute;n los Grupos del Partido Popular y Ciudadanos en la Asamblea de Madrid presentaron una id&eacute;ntica enmienda al Proyecto de Ley de Urbanismo y Suelo ahora en tramitaci&oacute;n porque como dec&iacute;a uno de los ponentes de estos grupos: &ldquo;&iexcl;Oye, es que mira lo que ha pasado con el PGOU de Boadilla!&rdquo;. Parece que lo de menos son las decenas de sentencias que conforme a una pac&iacute;fica jurisprudencia confirman que los planes generales por su naturaleza normativa no pueden subsanarse como si se tratara de meros actos administrativos.
    </p><p class="article-text">
        Y es que la asunci&oacute;n de los valores patriarcales en la configuraci&oacute;n de la ciudad provoca la invisibilizaci&oacute;n de los muchos problemas que los informes de impacto de g&eacute;nero deber&iacute;an resolver.
    </p><p class="article-text">
        Pasan desapercibidas las inercias de las ciudades para generar desigualdades de todo tipo. Las de g&eacute;nero, en primer lugar, pero tambi&eacute;n las econ&oacute;micas, las raciales, las intergeneracionales.
    </p><p class="article-text">
        Esa misma estructura jer&aacute;rquica y patriarcal tiene como importante derivada su infinita capacidad destructora del territorio y de los espacios urbanos, engullendo cada vez m&aacute;s suelos
    </p><p class="article-text">
        &ndash;mejor si tienen valores culturales o ambientales pues el mercado los paga a mejor precio-, y haciendo desaparecer la vida de sus calles cuyas calzadas fueron entregadas al tr&aacute;fico hace ya d&eacute;cadas. Las aceras ahora tambi&eacute;n se privatizan hasta llenarlas de terrazas y todo tipo de servicios que han expulsado a la ciudadan&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El 2 de noviembre del a&ntilde;o pasado defend&iacute; en el Pleno de la Asamblea de Madrid la enmienda a la totalidad del grupo Podemos contra el Proyecto de Ley de Urbanismo y Suelo, all&iacute; trat&eacute; de explicar que muy al contrario de lo que plantea el texto del Gobierno, que es esta Ley debiera establecer las condiciones para que las ciudades se conviertan en espacios para la convivencia,
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        inclusi&oacute;n y equidad. Expliqu&eacute; tambi&eacute;n que no pueden pasarnos desapercibidos los procesos de expulsi&oacute;n de todo tipo que se est&aacute;n produciendo ahora en las ciudades. Hechos como la desaparici&oacute;n de nuestras ni&ntilde;as y ni&ntilde;os de las calles, en muchos casos porque dedican las horas en las que antes se jugaba en estos espacios a esperar a que sus madres vayan a recogerlos a colegios alejados de los centros urbanos a los que solo se puede acudir en veh&iacute;culo privado.
    </p><p class="article-text">
        Recluidos en patios escolares que normalmente reproducen los esquemas patriarcales de un espacio dedicado en su mayor parte a que los ni&ntilde;os jueguen al f&uacute;tbol, con un espacio residual para los juegos de las ni&ntilde;as&hellip;Expulsiones de las ni&ntilde;as y ni&ntilde;os, pero tambi&eacute;n de personas ancianas, racializadas, discapacitadas, paradas, desplazadas&hellip;. que de forma paralela a su expulsi&oacute;n de la sociedad -tal y como nos viene contando de forma magistral Saskia Sassen-, se van invisibilizando tambi&eacute;n en nuestras ciudades.
    </p><p class="article-text">
        Frente a ello, solo encontramos la incomprensi&oacute;n del Partido Popular y Ciudadanos de los retos que deber&iacute;a afrontar una nueva Ley del Suelo en la Comunidad de Madrid. Semana tras semana, y haci&eacute;ndose valer de la exigua mayor&iacute;a de la mitad m&aacute;s uno que detentan ambos Grupos, rechazan la casi totalidad de las enmiendas presentadas por Podemos para intentar revertir estos procesos. As&iacute;, de forma silenciosa, oculta tras una oscura ponencia, va tomando forma a paso r&aacute;pido una nueva ley que empeorar&aacute; notablemente la actual situaci&oacute;n del urbanismo madrile&ntilde;o e incidir&aacute; con especial sa&ntilde;a en todos aquellos aspectos que desde los a&ntilde;os setenta se reivindican desde el urbanismo feminista: retroceso en participaci&oacute;n ciudadana a la que encapsula en meros tr&aacute;mites de alegaciones sin ninguna virtualidad para que las ciudades sean dise&ntilde;adas desde la experiencia de sus usuarios; retroceso tambi&eacute;n en transparencia al no asumirse por el texto del proyecto ni siquiera los m&iacute;nimos establecidos en la Ley Estatal de Transparencia; se plantea una disminuci&oacute;n dr&aacute;stica de las dotaciones que tienen que ceder a la administraci&oacute;n los promotores. Es decir, menos espacio para colegios, hospitales, calles, zonas verdes&hellip; La reducci&oacute;n de cesiones para vivienda protegida y la desaparici&oacute;n de las bolsas de suelo para viviendas sociales convertir&aacute; en una quimera la posibilidad de acceder a una vivienda para las muchas familias empobrecidas. Faltar&aacute;n servicios de todo tipo en los peque&ntilde;os municipios rurales. La introducci&oacute;n de una cantidad tal de usos urbanos en suelos con valores ambientales desbaratar&aacute; toda posibilidad de establecer en un futuro pol&iacute;ticas coherentes de lucha contra el cambio clim&aacute;tico. El abandono de la consideraci&oacute;n del urbanismo como una funci&oacute;n p&uacute;blica y su correlativa entrega al sector privado. En definitiva, una regi&oacute;n cada vez m&aacute;s alejada de la posibilidad de implantar un urbanismo inclusivo que no solo pueda revertir la brecha de g&eacute;nero anclada en el adn de nuestras ciudades, sino que tambi&eacute;n ver&aacute; c&oacute;mo se profundizan los procesos de expulsi&oacute;n de aquellos sectores m&aacute;s vulnerables de la ciudadan&iacute;a.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Laura Díaz]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Sat, 03 Mar 2018 19:54:39 +0000]]></pubDate>
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