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    <title><![CDATA[elDiario.es - Carmen Calvo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/carmen_calvo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Carmen Calvo]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La violencia contra las mujeres, la peor cara de la desigualdad]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/violencia-mujeres-peor-cara-desigualdad_129_12792887.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/913d6547-2706-4595-86fb-efed863d0c11_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La violencia contra las mujeres, la peor cara de la desigualdad"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">No hay igualdad posible cuando una mujer muere por querer ser libre; no hay democracia plena cuando hay mujeres que viven con miedo. Cada asesinato machista es un ataque directo a los derechos humanos y al corazón mismo del Estado de derecho</p></div><p class="article-text">
        Nada de lo que ahora estamos viviendo es nuevo. Lo que algunos presentan como modernidad es, en realidad, el regreso de lo m&aacute;s viejo. Vuelven los discursos del miedo, del odio, de la desconfianza hacia la democracia. Regresa el fascismo con nuevos rostros, pero con las mismas intenciones: dividir, asustar y debilitar a las sociedades abiertas. Por eso no debemos minimizarlo, sino dimensionarlo con la lucidez que da la historia porque solo desde la raz&oacute;n, desde los argumentos que siempre han sostenido los avances democr&aacute;ticos, podremos enfrentarlo.
    </p><p class="article-text">
        En este contexto, vivimos en un tiempo en que se fabrican realidades falsas para moldear los estados de &aacute;nimo colectivos. Y cuando el &aacute;nimo sustituye a la raz&oacute;n, la democracia se vuelve fr&aacute;gil y vulnerable. Esa es la estrategia del autoritarismo contempor&aacute;neo: no da golpes de Estado sino golpes de efecto; no quita urnas, desactiva conciencias. Frente a esta deriva, el feminismo se convierte hoy en un contrapeso imprescindible, porque naci&oacute; precisamente de la raz&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Esta conexi&oacute;n no es casual. Patriarcado y autoritarismo comparten la misma ra&iacute;z: el sometimiento de las mujeres y la idea de que el poder no debe compartirse. Siempre ha sido as&iacute;. El fascismo empieza por nosotras, porque controlar nuestros cuerpos, nuestras palabras y nuestras vidas es la antesala de controlar a toda la sociedad. No hay proyecto autoritario que no haya comenzado por silenciar o subordinar a las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        De ah&iacute; que el feminismo surgiera cuando las mujeres dijimos: &iquest;c&oacute;mo pod&eacute;is hablar de libertad, igualdad y fraternidad si la mitad de la humanidad sigue fuera de la ciudadan&iacute;a? Provenimos del gran movimiento de la Ilustraci&oacute;n, de la raz&oacute;n que pide justicia y no de la emoci&oacute;n que busca obediencia. Por eso, el feminismo es, en esencia, la defensa m&aacute;s radical de la democracia; y por eso tambi&eacute;n es el blanco preferido de quienes pretenden hacer retroceder el tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Creo firmemente que el feminismo es el movimiento pol&iacute;tico y &eacute;tico m&aacute;s l&uacute;cido de nuestro tiempo. No es una moda ni una ideolog&iacute;a contra los hombres, sino una construcci&oacute;n racional que ha ampliado los l&iacute;mites de la democracia. Cada conquista feminista -el derecho al voto, la educaci&oacute;n, las leyes de igualdad, el divorcio, la libertad sexual&hellip;- nos ha hecho avanzar a todos, no solo a las mujeres.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, y pese a ello, ahora nos dicen que el feminismo &ldquo;se ha pasado de frenada&rdquo;, que ya lo hemos conseguido todo. Pero mientras se pronuncia esa frase, una mujer es asesinada por su pareja o expareja. La violencia de g&eacute;nero, la forma m&aacute;s extrema y cruel del machismo, nos recuerda cada d&iacute;a que la igualdad no est&aacute; consolidada. No hay igualdad posible cuando una mujer muere por querer ser libre; no hay democracia plena cuando hay mujeres que viven con miedo. Cada asesinato machista es un ataque directo a los derechos humanos y al coraz&oacute;n mismo del Estado de derecho.
    </p><p class="article-text">
        Por eso no podemos aceptar el discurso negacionista que pretende diluir la violencia que sufrimos las mujeres en una gen&eacute;rica &ldquo;violencia dom&eacute;stica&rdquo;. No es un asunto privado ni de convivencia: es una cuesti&oacute;n pol&iacute;tica, estructural y profundamente democr&aacute;tica. Combatir la violencia de g&eacute;nero es defender la vida, la dignidad y la libertad. Y esta violencia no es un fen&oacute;meno aislado, sino la expresi&oacute;n m&aacute;s brutal de un sistema de dominio que tambi&eacute;n se manifiesta en la prostituci&oacute;n, la explotaci&oacute;n sexual, los vientres de alquiler, la cosificaci&oacute;n y la mercantilizaci&oacute;n de los cuerpos de las mujeres. No se puede hablar de igualdad mientras existan mujeres prostituidas o traficadas; no hay democracia posible mientras haya seres humanos -mujeres en su inmensa mayor&iacute;a- convertidos en mercanc&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        A ello se suma la necesidad de abordar la maternidad como un asunto pol&iacute;tico. Las mujeres j&oacute;venes viven atrapadas entre mensajes contradictorios: se les exige independencia, pero se les penaliza por no tener hijos; se les anima a ser madres, pero sin cambiar las condiciones laborales ni sociales que lo hacen posible. Por eso es imprescindible reorganizar la sociedad para compatibilizar igualdad y maternidad. No puede seguir siendo un asunto privado, sino una cuesti&oacute;n estructural que afecta al futuro mismo de la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, volvemos al principio: nada de lo que ahora estamos viviendo es nuevo. Es la vieja f&aacute;brica de las mentiras, la misma que niega la violencia de g&eacute;nero, el cambio clim&aacute;tico, la memoria democr&aacute;tica o los derechos humanos. Quieren que el mundo vuelva a ser plano, que las mujeres vuelvan a ser sumisas y que la raz&oacute;n vuelva a ser monopolio de unos pocos.
    </p><p class="article-text">
        Pero aqu&iacute; estamos, sosteniendo la verdad con la fuerza de la historia. El feminismo es el movimiento pol&iacute;tico m&aacute;s transformador y m&aacute;s justo de nuestro tiempo. Defenderlo es defender la dignidad humana. Por eso, este 25N necesitamos una sociedad que hable alto y claro: ni una menos, ni un derecho menos, ni un paso atr&aacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Calvo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/violencia-mujeres-peor-cara-desigualdad_129_12792887.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 24 Nov 2025 21:04:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La violencia contra las mujeres, la peor cara de la desigualdad]]></media:title>
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    </item>
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      <title><![CDATA[Llegar, estar, cambiar]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/llegar-cambiar_129_2235372.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/442767e6-89bf-4025-b4a4-cef425acfadb_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Las peticiones que hacemos las mujeres al sistema político/jurídico son simplemente: más Democracia</p><p class="subtitle">¿Qué clase de Democracia es la que puede seguir avanzando sin hacer nada o haciendo poco para liquidar  todas las injusticias inconstitucionales que sufrimos las mujeres?</p></div><p class="article-text">
        Pocas dudas caben sobre la transcendencia de este 8 de marzo, tras muchos 8 de marzo m&aacute;s solitarios y menos sonoros, este es un d&iacute;a que se avecina grande en todos los aspectos. Uno e importante es que por fin el t&eacute;rmino feminismo en su amplio significado, empieza a dejar de estar en la denostaci&oacute;n constante y comienza a aparecer como una parte propositiva de la mejora de la Democracia y de la Justicia. Por fin.
    </p><p class="article-text">
        Para quieres llevamos en el empe&ntilde;o del feminismo toda una vida, es adem&aacute;s muy reconfortante incluso en lo personal, independientemente de lo pol&iacute;tico y social. Pero en realidad, las peticiones que hacemos las mujeres al sistema pol&iacute;tico/jur&iacute;dico son simplemente: m&aacute;s Democracia. &iquest;Qu&eacute; clase de Democracia es la que puede seguir avanzando sin hacer nada o haciendo poco para liquidar  todas las injusticias inconstitucionales que sufrimos las mujeres? Necesitamos una Democracia de g&eacute;nero que abandone su mirada aparentemente as&eacute;ptica, que no contempla las circunstancias de vida diversas que tenemos hombres y mujeres y que, en cada decisi&oacute;n pol&iacute;tica, contemple y responda a la diversidad de dicha realidad, que no es neutral, porque est&aacute; compuesta de mujeres y hombres. Dicho de otro modo, no hay opci&oacute;n posible, es obligatorio aceptar la verdad de vida, mujeres y hombres, no hay abstracci&oacute;n posible. Esto debe entenderlo tambi&eacute;n la derecha de este pa&iacute;s, no se puede eludir la metodolog&iacute;a del feminismo, incluso cuando luego se interpreten y apliquen pol&iacute;ticas conservadoras. Esto es efectivamente, ideolog&iacute;a. Como ideolog&iacute;a es, claramente estar neg&aacute;ndolo.
    </p><p class="article-text">
        No estamos en un debate menor, es un debate de calado y lo que nos jugamos es la calidad y el avance de la propia Democracia en la &uacute;nica direcci&oacute;n posible: igualdad entre mujeres y hombres. Sobre este tronco de la igualdad, que es al que la vida nos aboca s&iacute; o s&iacute;, se cuelgan las dem&aacute;s igualdades: las de clase, raza, religi&oacute;n u otras posibles. El feminismo es Democracia.
    </p><p class="article-text">
        La derecha llega tarde a ver esto, porque al pensar que el feminismo es solo el t&eacute;rmino que empleaban algunas propuestas que pueden ser calificadas de izquierda se equivoca, porque la estructura nuclear del feminismo pol&iacute;tico es pura teor&iacute;a y pr&aacute;ctica de la Democracia, m&aacute;s aun pisando ya el a&ntilde;o 18 del siglo XXI.
    </p><p class="article-text">
        Habr&aacute; otra dimensi&oacute;n del feminismo que est&eacute; plagada de propuestas que vengan a innovar una parte importante de la agenda pol&iacute;tica, todav&iacute;a eso se da poco, porque para ello todav&iacute;a debemos llegar, y llegar todas,  luego estar como feministas y finalmente cambiar el patriarcado que es el s&oacute;tano de toda la estructura social. Siguen millones de mujeres excluidas de los derechos y de los poderes, pocas son las que alcanzan a estar en los lugares de decisi&oacute;n, as&iacute; es dif&iacute;cil provocar los cambios profundos de un modelo ancestral, el del patriarcado, que s&oacute;lo ha cuajado una mirada masculina de la vida.
    </p><p class="article-text">
        El feminismo va a ser un clamor de millones y millones de mujeres en el mundo que desde la libertad vamos a ir a por la igualdad y quienes no lo entiendan, no van a entender nada.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Carmen Calvo]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Tue, 06 Mar 2018 20:44:24 +0000]]></pubDate>
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