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    <title><![CDATA[elDiario.es - Myriam Redondo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/myriam_redondo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Myriam Redondo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Caso Babchenko: bajar al barro de la desinformación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/caso-babchenko-bajar-barro-desinformacion_129_2765627.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/51fcc433-6fae-4ea6-af05-6c66373c3ea7_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Caso Babchenko: bajar al barro de la desinformación"></p><p class="article-text">
        Si escucha a un reportero internacional decir que no tuite&oacute; la muerte de Babchenko sepa que o no estaba en la oficina o la noticia le pill&oacute; con otra historia entre manos. Era dif&iacute;cil identificar como un bulo algo que validaba un gobierno y daban por bueno grandes agencias y medios de comunicaci&oacute;n, organizaciones de defensa de la prensa y los derechos humanos, corresponsales y expertos en desinformaci&oacute;n. Cuanto m&aacute;s grande es una mentira, m&aacute;s dif&iacute;cil reconocerla.
    </p><p class="article-text">
        Arkady Babchenko, ruso, combatiente en Chechenia y luego periodista muy cr&iacute;tico con el r&eacute;gimen de Vladimir Putin, huye a Ucrania al temer por su vida y es asesinado en la capital de este pa&iacute;s, Kiev. As&iacute; lo confirman las autoridades locales, apuntando a Mosc&uacute;, mientras se difunde en redes una fotograf&iacute;a falsa del reportero tumbado sobre un suelo ensangrentado. Sin embargo, con la conmoci&oacute;n y las condolencias extendidas, el servicio de inteligencia ucraniano ofrece al d&iacute;a siguiente una rueda de prensa en la que anuncia que todo ha sido un montaje precisamente para abortar una operaci&oacute;n criminal contra Babchenko. La trampa permite detener a una persona que realmente planeaba asesinarle a sueldo de Rusia, siempre seg&uacute;n Kiev. El periodista aparece entre aplausos, pide perd&oacute;n por enga&ntilde;ar hasta a su mujer y todo el mundo se alegra de su supervivencia, pero se indigna al sentirse utilizado. Si quieren palpar la irritaci&oacute;n, consulten las cuentas de Reporteros sin Fronteras <a href="https://twitter.com/rsf_esp?lang=es" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">(@RSF_esp)</a> o el Comit&eacute; para la Protecci&oacute;n de los Periodistas (<a href="https://twitter.com/pressfreedom" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">@pressfreedom</a>).
    </p><p class="article-text">
        Los gobiernos han mentido siempre. En &eacute;poca de guerra, de paz y de ondas b&eacute;licas inestables como esta. Y a veces lo han hecho jugando con la credibilidad propia o ajena. A Cruz Roja le cost&oacute; una crisis de reputaci&oacute;n que los agentes que rescataron en 2008 a Ingrid Betancourt, secuestrada en Colombia, recurrieran al famoso emblema de la organizaci&oacute;n para hacerse pasar por personal humanitario sin su permiso.
    </p><p class="article-text">
        Hay una lista larga de muertes fingidas que se hicieron famosas. En su mayor&iacute;a partieron de criminales que trataron de huir de la justicia por esta v&iacute;a, y entre ellas se encuentra la del espa&ntilde;ol Francisco Paesa. Pero utilizar un montaje del calibre de este para demostrar las presuntas operaciones sucias de El Kremlin, al que se acusa constantemente de manipular, es bajar al barro de la desinformaci&oacute;n que precisamente est&aacute; buscando. Las autoridades oficiales se suelen arrogar la superioridad en materia de informaci&oacute;n fidedigna y no hay precedentes de haber recurrido a relatos enga&ntilde;osos tan espectaculares implicando a un reportero. Si han existido, nunca ha habido alarde de ello como en el caso ucraniano. Con el golpe de efecto de la &ldquo;resurrecci&oacute;n&rdquo; de Babchenko Kiev pensaba sin duda que iba a ser felicitada por su sagacidad, pero con la separaci&oacute;n entre servicios secretos y periodismo no se juega.
    </p><p class="article-text">
        En el contexto del este de Europa, donde se dan probablemente los peores ejemplos de desinformaci&oacute;n digital en la actualidad, la decisi&oacute;n oficial de fingir la muerte de un periodista para demostrar que el enemigo miente es un error de c&aacute;lculo absoluto. En t&eacute;rminos coloquiales: se les ha ido la mano. Lo sucedido da fuerza a todas las teor&iacute;as la conspiraci&oacute;n que acompa&ntilde;an en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas los acontecimientos internacionales: autor&iacute;as ocultas tras atentados terroristas (11-S), ataques qu&iacute;micos descritos como operaciones de falsa bandera (Siria) y tantos m&aacute;s. Quien quiera ver un montaje con implicaci&oacute;n gubernamental detr&aacute;s de lo nuevo que suceda tendr&aacute; derecho a ello. Cada vez hay m&aacute;s precedentes y m&aacute;s gr&aacute;ficos.
    </p><p class="article-text">
        Ucran&iacute;a, que adem&aacute;s ya hab&iacute;a enga&ntilde;ado antes con otros cr&iacute;menes, ha subido decibelios en un circuito lleno de ruido. Podemos preguntarnos si la continua insistencia en que Rusia miente no nos lleva a aceptar demasiado f&aacute;cilmente las historias que encajan en ese estereotipo, a veces cierto y a veces no (es  lo que se llama sesgo de confirmaci&oacute;n). Una vez m&aacute;s, hay que verificar contra uno mismo. Si todos tiramos el tuit, nadie deber&iacute;a esconder la mano. Adem&aacute;s, el caso deja expuestos a periodistas y organizaciones que quiz&aacute; podr&iacute;an evaluar su actuaci&oacute;n un poco m&aacute;s que el resto. Se habl&oacute; de que Babchenko hab&iacute;a sido disparado al salir de casa y hab&iacute;a fallecido en una ambulancia de camino al hospital pero la fotograf&iacute;a fingida que se distribuy&oacute;, de tipo policial o de escena de crimen, ya le mostraba muerto en su domicilio.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Alg&uacute;n redactor local logr&oacute; hablar con los servicios de emergencia o interrogar a los vecinos antes de difundir el fallecimiento en redes como Facebook o Twitter? Despu&eacute;s s&iacute; sabemos que se hizo, exhaustivamente, pero la noticia ya se hab&iacute;a expandido. Podemos realizar esas gestiones todos, pero &iquest;se hicieron? Podemos realizar estas gestiones todos, pero seamos sinceros: no es realista tal nivel de comprobaciones de un hecho en el extranjero cada vez que se tuitea. Si soy quien lanza la noticia el primero, soy yo quien la debe comprobar.
    </p><p class="article-text">
        La autocr&iacute;tica no impide seguir adelante, porque en realidad no hay nada nuevo bajo el sol. En esto consiste el trabajo de la Prensa: en afrontar informaci&oacute;n interesada que puede llegar de cualquier flanco sorprendente. Nada ser&iacute;a m&aacute;s perjudicial que abandonarse a la sensaci&oacute;n de que todo es tan confuso que solo es posible ofrecer todas las versiones. El ciudadano espera algo m&aacute;s que una madeja enredada y lo tendr&aacute;. Muy pocas cosas se pod&iacute;an hacer en este caso. Igual que en el terrorismo, donde es m&aacute;s f&aacute;cil matar si quien lo hace est&aacute; dispuesto a morir, el gobierno ucraniano ha ganado, pero dejando su credibilidad en el empe&ntilde;o. Sigamos informando.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Myriam Redondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/caso-babchenko-bajar-barro-desinformacion_129_2765627.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 01 Jun 2018 20:29:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Caso Babchenko: bajar al barro de la desinformación]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Falacias en red. La ilusión del muro]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/falacias-red-ilusion-muro_129_2216740.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/75503b3f-e947-4928-97d1-c4e453bb20a9_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Falacias en red. La ilusión del muro"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cualquier norma introducida debería limitarse a aspectos fuera de toda duda y aprobarse sólo si evita lagunas reales del marco actual</p></div><p class="article-text">
        En la serie de televisi&oacute;n Juego de Tronos un gran muro separa a los buenos de los malos, los &ldquo;caminantes blancos&rdquo;. Tranquiliza pensar en una guerra donde las posiciones est&aacute;n claras. Objetivo: mantener al enemigo fuera de la fortificaci&oacute;n. Los empe&ntilde;os actuales en legislar contra la mentira en red tienen algo de esa ilusi&oacute;n: distinguir al contrincante y aislar su bilis al otro lado de ladrillos normativos.
    </p><p class="article-text">
        En realidad legislando se demostrar&aacute; hasta qu&eacute; punto esos muros que se intenta construir muestran grietas. Todos los pa&iacute;ses donde se est&aacute;n levantando &ndash;incluso los considerados mod&eacute;licos&ndash; han encontrado problemas predecibles traducidos en titulares sobre errores o contradicciones. El lugar donde la desinformaci&oacute;n pol&iacute;tica ha golpeado m&aacute;s duramente, Estados Unidos, ni siquiera ha apostado por esta v&iacute;a. All&iacute; muchos ven a Donald Trump ganando la presidencia gracias a un camino allanado por mentiras digitales, pero casi nadie pide una regulaci&oacute;n especial contra ellas por posibles fricciones con la Primera Enmienda constitucional, relativa a la libertad de expresi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El de &ldquo;noticias falsas&rdquo; es un enunciado viscoso. Los expertos lo desaconsejan al haberse convertido en un caj&oacute;n de sastre. &iquest;Qu&eacute; son noticias falsas? &iquest;Y qui&eacute;n decide cu&aacute;les son y no son? Es imposible responder con absoluta nitidez a esa pregunta y de ah&iacute; las dudas. Algunos pseudomedios hacen negocio con la fabricaci&oacute;n de mentiras y se colocan la etiqueta de &ldquo;publicaci&oacute;n sat&iacute;rica&rdquo; como escudo protector. Despu&eacute;s de eso, &iquest;qui&eacute;n las cierra? Y si se decide su cierre, &iquest;c&oacute;mo protestar cuando la norma se aproveche para clausurar sitios sat&iacute;ricos leg&iacute;timos, generadores de ox&iacute;geno en forma de humor?
    </p><p class="article-text">
        En Italia el protocolo oficial aprobado alienta a los ciudadanos a denunciar las noticias falaces ante la polic&iacute;a. &iquest;Es este cuerpo ya cargado de urgencias el m&aacute;s adecuado para gestionar asuntos de desinformaci&oacute;n? La nueva ley francesa plantea una v&iacute;a r&aacute;pida para que los jueces retiren noticias enga&ntilde;osas difundidas masivamente en periodo electoral. &iquest;Suelen tener los magistrados recursos para actuar con tal celeridad sin renunciar a garant&iacute;as? Alemania aprob&oacute; en junio de 2017 la ley NetzDG. A falta de otras iniciativas m&aacute;s s&oacute;lidas y sobre todo de una pauta norteamericana, se cita como mejor pr&aacute;ctica. Muchos la ven convertida en molde para Europa. El texto obliga a las plataformas tecnol&oacute;gicas a retirar contenido potencialmente ilegal y ofensivo a las 24 horas de ser denunciado, so pena de abonar hasta 50 millones de euros de multa.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute;, la norma alemana se ha mostrado efectiva y ha permitido retirar contenidos perniciosos con firmeza. Sin embargo, pocos reparan en sus principales efectos. Estos no est&aacute;n recayendo exclusivamente en el maligno externo al que se&ntilde;alan con insistencia algunos l&iacute;deres europeos, sino en uno interno y bien conocido en Alemania: el discurso del odio, supremacista, antiinmigraci&oacute;n y xen&oacute;fobo sostenido por la extrema derecha, rampante en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. La cr&iacute;tica m&aacute;s sonora recibida por la NetZDG ha partido de una diputada de la formaci&oacute;n ultra AfD. Twitter y Facebook bloquearon su cuenta tras publicar un comentario racista.
    </p><p class="article-text">
        Algunos estudios y la observaci&oacute;n de la realidad subrayan aspectos inquietantes como los siguientes (inquietantes por no encajar con la imagen de &ldquo;enemigo a las puertas&rdquo;): los bots difunden mentiras, pero los humanos lo hacen tambi&eacute;n; medios de comunicaci&oacute;n extranjeros inventan rumores divisivos, pero a veces se suman sin m&aacute;s a patra&ntilde;as de fuentes locales partisanas; grandes campa&ntilde;as falsas proceden de otros pa&iacute;ses, pero en ciertos casos surgen de grupos situados en los extremos del polarizado panorama pol&iacute;tico nacional. Esos grupos, y en particular los anteriormente citados, hacen el trabajo sucio de impulsar discursos alejados de la correcci&oacute;n. Despu&eacute;s, partidos y gobiernos interesados los legitiman a su manera, quiz&aacute; vigilando un poco m&aacute;s sus palabras.
    </p><p class="article-text">
        Tratamos de solucionar con nuevas leyes problemas que ya caen bajo el paraguas de normativa existente, pero que no se aplica o se aplica a discreci&oacute;n: el acoso en l&iacute;nea, la usurpaci&oacute;n de identidad, los ataques a la dignidad o al honor, la xenofobia. Cualquier norma introducida deber&iacute;a limitarse a aspectos fuera de toda duda y aprobarse s&oacute;lo si evita lagunas reales del marco actual. Por ejemplo, es evidente que la publicidad y el patrocinio de partidos pol&iacute;ticos debe estar tan medida en las redes como lo est&aacute; fuera de ellas, si es que no lo est&aacute; ya, y tambi&eacute;n que los gobiernos tienen derecho a vigilar el espectro digital para identificar corrientes automatizadas masivas, como ahora detectan y avisan de ciberataques. Sobre esto &uacute;ltimo cabe preguntarse: &iquest;por qu&eacute; no lo hac&iacute;an ya? &iquest;Qu&eacute; ley imped&iacute;a a sus servicios de inteligencia formarse y prestar atenci&oacute;n a un fen&oacute;meno, el de los bots, generador de poluci&oacute;n informativa internacional desde hace tiempo?
    </p><p class="article-text">
        Si futuras normas deciden la creaci&oacute;n de unidades de control, estas podr&iacute;an inscribirse en el organigrama de los gobiernos s&oacute;lo si restringen su acci&oacute;n a la ciberseguridad, manteniendo toda independencia del poder ejecutivo si su cometido implica valorar la veracidad de contenidos. Una cosa y la otra, ciberseguridad y desinformaci&oacute;n, no son lo mismo y no siempre van unidas, aunque &uacute;ltimamente se insista en ello.
    </p><p class="article-text">
        Se ha hablado de campos de batalla digitales y de injerencias for&aacute;neas. Cualquier legislaci&oacute;n para atajar estos males obligar&aacute; a definir y delimitar esa amenaza. Quiz&aacute; entonces, confrontados con la realidad, salgan a la superficie posibles excesos verbales, quede m&aacute;s claro el terreno de juego y se comprenda que los caminantes blancos ya est&aacute;n por todas partes.
    </p><p class="article-text">
        Si esto es una guerra contra ellos, ser&iacute;a absurdo renunciar a la intenci&oacute;n de todo Ej&eacute;rcito: la acumulaci&oacute;n de efectivos humanos. M&aacute;s all&aacute; de vigilantes del muro, censores y leyes, nada reforzar&iacute;a tanto las l&iacute;neas propias como sumar a la ciudadan&iacute;a a esa tarea ingente frente a la mentira. Hay millones de personas a quienes se puede educar m&aacute;s y mejor en materia de verificaci&oacute;n digital y calidad informativa. Ellas son el otro extremo, los destinatarios. Deciden el &eacute;xito o el fracaso de la falacia.
    </p><p class="article-text">
        Un nuevo test incluido en PISA, el influyente estudio trienal para medir el nivel educativo de los estudiantes de 15 a&ntilde;os en setenta pa&iacute;ses, evaluar&aacute; la competencia en respeto a otras culturas, resistencia al extremismo e identificaci&oacute;n de noticias falsas. Reino Unido, Alemania y Francia, sujetando con fuerza la pancarta europea contra la desinformaci&oacute;n en Internet, est&aacute;n entre los pa&iacute;ses que no participar&aacute;n en el ejercicio.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Myriam Redondo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/falacias-red-ilusion-muro_129_2216740.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 17 Mar 2018 19:49:43 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Falacias en red. La ilusión del muro]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Noticias falsas]]></media:keywords>
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