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    <title><![CDATA[elDiario.es - Manuela Carmena]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/manuela_carmena/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Manuela Carmena]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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    <item>
      <title><![CDATA[No vale todo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-vale_129_11455139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/30bd32a9-d73c-4bea-8d22-fccaa89be873_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El empresario tecnológico Carlos Barrabés."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A nadie se nos escapa que las agresiones a Carlos Barrabés y su empresa son instrumentales de la pieza de caza mayor como es la esposa del presidente del Gobierno y éste en última instancia</p></div><p class="article-text">
        A quienes conocemos a Carlos Barrab&eacute;s desde hace a&ntilde;os nos duele, como si fuese en carne propia, la cacer&iacute;a de la que est&aacute; siendo objeto. A quienes hemos dedicado muchos a&ntilde;os a apoyar a emprendedores, a aprender de personas innovadoras y que asumen riesgos (algo tan poco frecuente en nuestro pa&iacute;s) nos agrede la zafiedad de las acusaciones de las que es objeto.
    </p><p class="article-text">
        Parece una burla acusar a Carlos de beneficiarse de una influencia que, gracias a su acreditada trayectoria, no necesita.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando en los a&ntilde;os ochenta fue uno de los pioneros del comercio electr&oacute;nico en el mundo de sus art&iacute;culos de monta&ntilde;a, desde la Espa&ntilde;a vac&iacute;a (aunque nadie la llamase todav&iacute;a as&iacute;) no necesit&oacute; el amparo de ning&uacute;n gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Cuando le han ido concediendo innumerables premios: en 2008 Premio de la Sociedad Geogr&aacute;fica, en 2010 fue seleccionado por el Foro Econ&oacute;mico de Davos como uno de los j&oacute;venes l&iacute;deres mundiales que pod&iacute;a cambiar el mundo, en 2011 Premio Arag&oacute;n, en 2015 Premio de Internet a la Trayectoria Personal por el Senado, no necesit&oacute; a ning&uacute;n gobierno.
    </p><p class="article-text">
        Cuando en 2018 la Red Espa&ntilde;ola de Desarrollo Rural (REDR) le concedi&oacute; el Premio Leader dentro de la categor&iacute;a de Internet y Nuevos Soportes, en 2019 Medalla de las Cortes Generales, no necesit&oacute; a ning&uacute;n gobierno.
    </p><p class="article-text">
        A nadie se nos escapa que las agresiones a Carlos Barrab&eacute;s y su empresa son instrumentales de la pieza de caza mayor como es la esposa del presidente del Gobierno y &eacute;ste en &uacute;ltima instancia.
    </p><p class="article-text">
        Nuestra sociedad debe respetar a quienes llevan m&aacute;s de treinta a&ntilde;os trabajando con cientos de gobiernos estatales, auton&oacute;micos y locales en Espa&ntilde;a de pol&iacute;ticos de todo el espectro pol&iacute;tico y con decenas de pa&iacute;ses, llevando casi en solitario la imagen del emprendedor espa&ntilde;ol por el mundo.
    </p><p class="article-text">
        Asombra asomarse al CV de Carlos: Patrono de la Fundaci&oacute;n Empieza por Educar, de la red Teach for All. Patrono de Ashoka, primera red mundial de innovaci&oacute;n en programas de emprendimiento social. Socio fundador. Miembro Junta Directiva de &Eacute;psilon Ecolog&iacute;a. Consejero Asesor de Creas. Consejero del &Oacute;rgano de Gobierno de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola Contra el C&aacute;ncer &ndash;AECC&ndash;. Patrono de Fundaci&oacute;n la M&aacute;sHumano. Consejero Asesor ESRI Espa&ntilde;a. Consejero Asesor Banco Santander Espa&ntilde;a. Consejero de Tresmares. Consejero asesor de Finresp, Centro de Finanzas Responsables y Sostenibles. Fundador de Esnepi, la Escuela de Negocios del Pirineo.&nbsp;Creador de la plataforma Ma&ntilde;ana Empieza Hoy, aportando soluciones a los retos m&aacute;s acuciantes y urgentes.
    </p><p class="article-text">
        Nuestro pa&iacute;s vale lo que valen sus instituciones, sus instituciones valen lo que vale el respeto a las reglas de juego, el juego debe respetar la honorabilidad de todos y, para m&iacute;, personalmente, sobre todo de los que han ayudado tanto a construir lo que somos.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; que, por respeto a la figura de Carlos Barrab&eacute;s, al que deseo su pronta recuperaci&oacute;n de la enfermedad que ha rematado un <em>mes horribilis</em> y por respeto a todos nosotros, rompo esta lanza por &eacute;l y animo a que quienes piensen como yo, que s&eacute; que son muchos, lo hagan expl&iacute;cito. No hace falta que alguien desaparezca, como pasa tanto en Espa&ntilde;a, para que le expresemos, nuestra consideraci&oacute;n, nuestro respeto y nuestro cari&ntilde;o.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Luis Cueto, Manuela Carmena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/no-vale_129_11455139.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 18 Jun 2024 04:01:13 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[No vale todo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Empresarios,Justicia]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Antes y después de la pandemia: ciudad solidaria, creativa y participada]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/despues-pandemia-ciudad-solidaria-creativa-participada_129_6081482.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/994f7db4-0cf4-4fc7-af2d-58e10ac03161_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Antes y después de la pandemia: ciudad solidaria, creativa y participada"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Si definimos la ética como aquella virtud que pretende que se actúe conforme exige la esencia de las cosas, puedo decir que estos tres principios son a su vez el diseño del  "deber ser" de la ciudad</p></div><p class="article-text">
        Mucho se ha hablado en estos meses del extra&ntilde;o confinamiento de las grandes ciudades que, con su concentraci&oacute;n de poblaci&oacute;n, pudieran haber sido m&aacute;s proclives al contagio. Parece que s&iacute;, pero tanto esta, como tantas otras cuestiones relativas a esta tr&aacute;gica pandemia, habr&aacute;n de analizarse con calma una vez que esta haya remitido.
    </p><p class="article-text">
        La ciudad siempre ha sido un espacio de libertad, conquistado frente a los dominios de reyes y se&ntilde;ores. La ciudad es espacio p&uacute;blico, para todos, de ah&iacute; que la <strong>solidaridad, la creatividad y la participaci&oacute;n</strong>, sean los tres grandes conceptos en que las ciudades han de basarse<strong>, </strong>y a partir de los cuales, a mi juicio, debe enfocarse su gesti&oacute;n. As&iacute; al menos lo intent&eacute; cuando fui alcaldesa de Madrid: <strong>reforzar la solidaridad, impulsar la creatividad y alentar/ desarrollar la participaci&oacute;n.</strong>
    </p><p class="article-text">
        En mi opini&oacute;n estos tres conceptos tienen una importancia esencial tanto en la concepci&oacute;n misma de la ciudad como en su gesti&oacute;n. Son una definici&oacute;n de su esencia y a su vez se constituyen en los objetivos para lograr su desarrollo.
    </p><p class="article-text">
        Si definimos la &eacute;tica como aquella virtud que pretende que se act&uacute;e conforme exige la esencia de las cosas, puedo decir que estos tres principios son a su vez el dise&ntilde;o del&nbsp; &ldquo;deber ser&rdquo; de la ciudad. As&iacute; ha sido antes, durante y a mi juicio, tambi&eacute;n de cara a un futuro, incluso inmediato -cuando sea a&uacute;n limitado, m&aacute;s all&aacute; de la pandemia.
    </p><h3 class="article-text">Solidaridad</h3><p class="article-text">
        La ciudad forzosamente tiene que ser en primer lugar solidaria. Esta solidaridad sin embargo desborda el m&aacute;s usual, pero acotado, concepto de solidaridad. No se trata solo del necesario ejercicio de la compasi&oacute;n y la empat&iacute;a con los que m&aacute;s lo necesitan. La<strong> </strong>solidaridad a la que me refiero es adem&aacute;s la<strong> solidaridad c&iacute;vica.</strong>
    </p><p class="article-text">
        La libertad ha de ser tambi&eacute;n de todos. No obstante, su ejercicio no puede ser de unos a costa de otros. Como bien se ha constatado en este caso extremo, de pandemia, la salud colectiva, de todos, puede reclamar que se adopten medidas que restrinjan la libertad individual. No cabe consentir la &ldquo;libertad de contagiar&rdquo;, que adem&aacute;s conlleva la de ser contagiado.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, esta situaci&oacute;n extrema que ha enfrentado la libertad individual al inter&eacute;s y libertad general no es nueva. Se viene dando en otros supuestos menos terribles, o cuya acci&oacute;n est&aacute; menos concentrada en el tiempo, tambi&eacute;n en relaci&oacute;n a la salud p&uacute;blica. La supuesta libertad de beber alcohol antes de conducir, la libertad de fumar en lugares cerrados o la tambi&eacute;n esgrimida, aunque no lo sea tan expl&iacute;citamente, &ldquo;libertad de contaminar&rdquo;. Es esta, en su conflicto con el inter&eacute;s general, la que constituye el inmediato precedente a la pandemia, al tratarse asimismo de una cuesti&oacute;n de salubridad general.
    </p><p class="article-text">
        No podemos olvidar que con anterioridad a la COVID-19 <strong>la ciudad</strong> <strong>padec&iacute;a un&nbsp; grave y creciente atentado contra la salud, consecuencia de la contaminaci&oacute;n. </strong>Con manifestaciones distintas, puede considerarse otra &ldquo;pandemia&rdquo;. Los efectos de la contaminaci&oacute;n pueden felizmente no&nbsp; manifestarse con la virulencia y rapidez de la COVID-19. Ambas pandemias evidencian, sin embargo, que para afrontarlas y mitigar o cortar sus nocivos efectos, <strong>se requiere actuar de forma colectiva, inevitablemente p&uacute;blica.</strong> Esto es as&iacute;, tanto para tratar de reducir los contagios como para perseguir la limpieza del aire y la ausencia de part&iacute;culas de gases contaminantes. <strong>Si alguien no respeta las normas no es solidario</strong> <strong>en y con la ciudad</strong>. Sea respecto a las normas que hoy tienden a reducir el contagio (que pueda generar o padecer), sea las que se derivan de cuidar la calidad del aire. En ambos casos, <strong>la ciudad le reclama al individuo, porque lo necesita, una conducta responsable.</strong> Todos tenemos que cumplir la parte que nos toca.&nbsp; Tenga todo el dinero que tenga, nadie puede comprar aire sin virus; tampoco sin contaminaci&oacute;n. El aire, afortunadamente, no se puede privatizar. Y la salud tampoco, aunque privatizando la sanidad pueda enso&ntilde;arse que lo fuera.
    </p><p class="article-text">
        Si la ciudad y sus ciudadanos no asumen el principio de solidaridad c&iacute;vica, no seremos capaces de mantener una ciudad saludable. Si cab&iacute;a alguna duda respecto a ello, ah&iacute; est&aacute; la actual pandemia para corroborarlo.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Creatividad&nbsp;</h3><p class="article-text">
        El segundo principio que caracteriza la ciudad, y sobre todo la gran ciudad, es la <strong>creatividad.</strong> En la gesti&oacute;n urbana, un objetivo tan importante como el de la solidaridad c&iacute;vica, es el del impulso de la <strong>creatividad.</strong> Es esa cualidad humana que permite idear todo tipo de manifestaciones tanto culturales, econ&oacute;micas o sociales que signifiquen cambios m&aacute;s o menos esenciales en la manera de vivir, de sentir y de disfrutar la ciudad. La creatividad es, por definici&oacute;n, &eacute;tica y a la vez est&eacute;tica. Es m&aacute;s, yo dir&iacute;a que es fundamentalmente &eacute;tica porque es est&eacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        Las ciudades han sido siempre, y lo siguen siendo, un acicate tanto para la b&uacute;squeda como para la plasmaci&oacute;n de la belleza. Todos conocemos lugares, edificios o espacios en nuestras ciudades que arquitectos, urbanistas o constructores, tanto de lo monumental como de lo cotidiano, supieron hacer muy bellos. Son referentes, contribuyen a impulsar la creatividad. Tambi&eacute;n los parques hist&oacute;ricos o nuevos, los rincones m&aacute;s aparentemente banales, algunos embellecidos con obras de artistas urbanos.
    </p><p class="article-text">
        En continua ebullici&oacute;n art&iacute;stica, cabe la incorporaci&oacute;n hoy del arte ef&iacute;mero. Puede ser una aportaci&oacute;n al contenido est&eacute;tico de la ciudad, que est&aacute; en una constante evoluci&oacute;n. En el 2018 Madrid, casi de la noche a la ma&ntilde;ana, llen&oacute; sus pasos de peatones de poemas de los propios ciudadanos. M&aacute;s de 20.000 madrile&ntilde;os mandaron sus poemas como aut&eacute;ntica expresi&oacute;n de arte ef&iacute;mero. Ah&iacute; est&aacute;n, resistiendo a las constantes pisadas, y lecturas, de los transe&uacute;ntes.
    </p><p class="article-text">
        Madrid es una ciudad llena de balcones, la tradicional arquitectura de los siglos XIX y XX entendi&oacute; que los edificios deb&iacute;an tener balcones, tambi&eacute;n terrazas. Luego, y ya al final del pasado siglo XX, hubo una vuelta atr&aacute;s. Se hicieron menos y se empezaron a cerrar terrazas. Con ello se abandon&oacute; mucho la bonita costumbre de llenarlos de plantas.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, el confinamiento ha redescubierto los balcones y su papel en Madrid. Desde ellos se ha aplaudido a los sanitarios, se ha cantado, se ha bailado con fuerzas que superaban el des&aacute;nimo o se ha caceroleado contra el Gobierno. Han tenido tanto protagonismo que hasta han generado mobiliario espec&iacute;fico para ellos, como por ejemplo, unas m&iacute;nimas pero divertidas mesitas dise&ntilde;adas para ser ancladas en las barandillas.
    </p><p class="article-text">
        Pero la creatividad como cualidad imprescindible permite a las personas imaginar un mundo mejor, y solo imagin&aacute;ndolo empieza a ser posible.&nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Participaci&oacute;n</h3><p class="article-text">
        Y por &uacute;ltimo, el tercer concepto, la <strong>participaci&oacute;n.</strong> No es solamente un principio, va m&aacute;s all&aacute;. Es el principio gestor de los otros principios y conceptos. La ciudad tiene que ser gestionada por todos. No puede haber ciudad sin participaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La pandemia vivida en su obligada confinaci&oacute;n ha demostrado una importante calidad en la ciudadan&iacute;a madrile&ntilde;a. Creo que ha mostrado una sociedad civil responsable y creativa. Creatividad y solidaridad espont&aacute;nea a todos los niveles. Actividades l&uacute;dicas y creativas, desde y en los balcones, as&iacute; como ayudas y cuidados en muchas formas.
    </p><p class="article-text">
        Fue emocionante el aplauso a las ocho de la tarde, como un modo de cuidar, adem&aacute;s de homenajear, a los que nos cuidan. Pues bien, s&iacute;, la ciudadan&iacute;a ha respondido. Sin embargo, se ha evidenciado a su vez una falta de conexi&oacute;n con representantes y autoridades. Algo no funciona en las estructuras representativas de las instituciones. Algo parece estar roto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        No podemos obviar que en este momento y por una serie de circunstancias complejas la democracia institucional no pasa por sus mejores momentos. Quiz&aacute;s la explicaci&oacute;n de todo esto tenga que ver con que la participaci&oacute;n representativa sigue muy anclada a las estructuras de los partidos pol&iacute;ticos, que no responden a alternativas de acci&oacute;n que pudieran exigirse hoy en las ciudades y, con mayor generalidad, en la cambiante sociedad.&nbsp; Los partidos pol&iacute;ticos no han evolucionado. Convertidos en plataformas electorales es dudoso que respondan a las exigencias de una sociedad plural y cambiante.
    </p><p class="article-text">
        Los partidos pol&iacute;ticos, en lugar de convertirse en el crisol de ideas para lo colectivo desde sus propias y distintas miradas, se han anquilosado en el seco asentamiento de las pretendidas ideolog&iacute;as. El simplismo, cuando no el odio, se ha convertido en su expresi&oacute;n habitual.
    </p><p class="article-text">
        La representaci&oacute;n pol&iacute;tica parece haberse olvidado de que la esencia de la pol&iacute;tica no puede ser otra que la de mejorar la vida de todos. Soy jurista y s&eacute; que el Derecho, desde tiempo inmemorial, cuando quer&iacute;a dar criterios claros para la buena gesti&oacute;n, alud&iacute;a a aquello de &ldquo;como el buen padre de familia&hellip;&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pues bien, ahora, en el mundo nuevo que sin duda vendr&aacute; despu&eacute;s de esta calamidad, tenemos que insistir en c&oacute;mo construir y reforzar nuestra ciudad. Solidaridad, creatividad y participaci&oacute;n seguir&aacute;n siendo principios y criterios &uacute;tiles para el cuidado de lo nuestro, de lo colectivo. Pero no podemos olvidar que a lo largo de la evoluci&oacute;n del mundo quienes fuimos expertas en cuidar hemos sido las mujeres. Por eso, ante la evidencia del protagonismo de la llamada cultura feminista, conviene que digamos que debemos cuidar nuestras ciudades como lo saben hacer &ldquo;las madres de familia&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        <em>*Este art&iacute;culo fue publicado en su versi&oacute;n completa en el magazine digital </em><a href="http://metapolis.net/es/project/antes-y-despues-de-la-pandemia-ciudad-solidaria-creativa-y-participada/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"><em>Met&aacute;polis</em></a> (@metapolis_CAF)
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuela Carmena]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/despues-pandemia-ciudad-solidaria-creativa-participada_129_6081482.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sat, 04 Jul 2020 20:27:02 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Antes y después de la pandemia: ciudad solidaria, creativa y participada]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hacia un pacto Finanzas-Clima]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pacto-finanzas-clima_129_2205003.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/db0740a0-165e-4b53-a1a4-d4283fb5a568_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Hacia un pacto Finanzas-Clima"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La lucha contra el cambio climático puede ser el catalizador más apropiado para ilusionar de nuevo a las distintas sociedades de Europa, decepcionadas tras las recientes políticas de austeridad dictadas por Bruselas durante los últimos años</p></div><p class="article-text">
        El pasado 15 de marzo se celebr&oacute; en Par&iacute;s la conferencia <em>Finanzas-Clima: &iquest;Y si Europa decidiese poner las finanzas al servicio del clima?</em> Esta iniciativa, liderada por el Premio Nobel de la Paz Jean Jouzel y el economista franc&eacute;s Pierre Larrouturou, fue inaugurada por la directora general de la UNESCO Audrey Azoulay y reuni&oacute; a m&aacute;s de cincuenta personalidades europeas.
    </p><p class="article-text">
        El debate fue intenso y productivo y de &eacute;l se extrajeron varias conclusiones. Todos se&ntilde;alamos la urgencia de actuar de forma inmediata. Los expertos del GIEC (Grupo Intergubernamental de Expertos sobre Cambio Clim&aacute;tico), reunidos en paralelo en la sede de la UNESCO, nos advirtieron de que quiz&aacute;s llegamos demasiado tarde. Sin embargo, eso no es excusa para no ponernos en marcha de forma inmediata. En diciembre de 2015, la COP 21 en Par&iacute;s alcanz&oacute; un acuerdo pol&iacute;tico suscrito por los 193 pa&iacute;ses de Naciones Unidas. En sus conclusiones los dirigentes pol&iacute;ticos mundiales se comprometieron a poner en marcha todas las medidas y pol&iacute;ticas necesarias para reducir el calentamiento del planeta y que la temperatura de este no superase m&aacute;s del 2%. Sin embargo, casi tres a&ntilde;os m&aacute;s tarde, seguimos constatando la insuficiencia de las acciones emprendidas y es cada vez m&aacute;s patente el sentimiento de que no se podr&aacute;n alcanzar los objetivos suscritos en la capital francesa. Tanto por razones &eacute;ticas, como por razones existenciales se necesita una cultura en favor de la lucha contra el cambio clim&aacute;tico y la adopci&oacute;n de una agenda de sostenibilidad. Es necesario que la transici&oacute;n energ&eacute;tica se acelere y que las energ&iacute;as renovables constituyan la mejor respuesta para reducir las emisiones de gas invernadero.
    </p><p class="article-text">
        Pero no basta con que exista una voluntad pol&iacute;tica declarada si esta no se lleva a la pr&aacute;ctica. Para ello es necesario contar con los recursos financieros suficientes para facilitar la aplicaci&oacute;n de todas esas pol&iacute;ticas de lucha contra el cambio clim&aacute;tico. Se constat&oacute; durante el debate que el mundo financiero parece haber comprendido que no hay alternativa y que existen m&uacute;ltiples mecanismos e instrumentos dentro del mundo de las finanzas que pueden acompa&ntilde;ar este proceso. Todo un arsenal de iniciativas puede reivindicarse. Desde la actuaci&oacute;n del Banco Central Europeo hasta la conversi&oacute;n del Banco Europeo de Inversiones en un Banco de Desarrollo Sostenible, pasando por el establecimiento de garant&iacute;as p&uacute;blicas para proyectos de inversi&oacute;n en materia de clima como tambi&eacute;n la reforma en profundidad del mercado de cuotas de carbono. Todas estas actuaciones podr&iacute;an quedar englobadas de forma m&aacute;s eficaz dentro de un Pacto Finanzas-Clima que solicitar&iacute;a la puesta a disposici&oacute;n de mil millones de euros al a&ntilde;o para este objetivo.
    </p><p class="article-text">
        Es el momento y la oportunidad para Europa de demostrar su liderazgo. No solamente como potencia pol&iacute;tica que responde de forma decidida a uno de los retos globales de mayor relevancia en estos momentos frente al ensimismamiento de la Administraci&oacute;n Trump, sino tambi&eacute;n como elemento regenerador de su propia agenda. La ciudadan&iacute;a europea necesita una nueva Europa. Los europeos necesitamos una nueva frontera, similar a la que nos indicaron los padres fundadores de la Uni&oacute;n, y la lucha contra el cambio clim&aacute;tico puede ser el catalizador m&aacute;s apropiado para ilusionar de nuevo a las distintas sociedades del continente, decepcionadas tras las recientes pol&iacute;ticas de austeridad dictadas por Bruselas durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        Pero para alcanzar estos objetivos todos debemos movilizarnos y, en particular, las instituciones m&aacute;s cercanas a los ciudadanos. He aqu&iacute; el papel fundamental de las ciudades. Los Ayuntamientos y &nbsp;las entidades locales asumen desde hace cierto tiempo un protagonismo esencial en la lucha contra el cambio clim&aacute;tico. Son ellos, como bien demuestran las pol&iacute;ticas del Ayuntamiento madrile&ntilde;o a trav&eacute;s del Plan A de Calidad del Aire, los primeros en desarrollar en la pr&aacute;ctica una serie de programas y medidas &nbsp;permanentes y estructurales, encaminadas a lograr un ambiente limpio y sano, y una movilidad m&aacute;s activa y de menores emisiones.
    </p><p class="article-text">
        Es por ello por lo que es de justicia reclamar un fondo espec&iacute;fico directamente gestionado por las propias ciudades. Este ha sido uno de los llamamientos fundamentales en Par&iacute;s, para que tanto NN.UU como la UE otorguen los recursos financieros suficientes de forma directa a las entidades locales y que sean ellas las que inviertan estos fondos en los proyectos relacionados con esta causa.
    </p><p class="article-text">
        Por todo esto, los organizadores han propuesto que sea Madrid quien acoja una segunda conferencia Pacto clima-finanzas, en paralelo al II Foro Internacional sobre Violencias Urbanas y Educaci&oacute;n para la Convivencia y la Paz que tendr&aacute; lugar en nuestra capital en la primera semana de noviembre de este a&ntilde;o.
    </p><p class="article-text">
        La conclusi&oacute;n es clara: no tenemos otra alternativa. Todos debemos implicarnos en ganar esta batalla contra el cambio clim&aacute;tico y para ello necesitamos este pacto europeo &nbsp;entre las finanzas y el clima.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Manuela Carmena, Miguel Ángel Moratinos]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/tribuna-abierta/pacto-finanzas-clima_129_2205003.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Sun, 25 Mar 2018 19:26:41 +0000]]></pubDate>
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