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    <title><![CDATA[elDiario.es - Pilar Goñalons Pons]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/pilar_gonalons_pons/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pilar Goñalons Pons]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[La brecha de género y la devaluación del trabajo feminizado]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/brecha-genero-devaluacion-trabajo-feminizado_132_2193606.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">La brecha salarial entre trabajos feminizados y masculinizados no se deben a diferencias de calificación o de sector</p><p class="subtitle">¿Por qué se paga peor en las ocupaciones feminizadas, tanto en las de baja o alta calificación?</p><p class="subtitle">Por la devaluación de lo femenino y feminizado</p></div><p class="article-text">
        El 8 de Marzo me levant&eacute; en Filadelfia escuchando la radio y derramando l&aacute;grimas de orgullo por la demostraci&oacute;n de fuerza que demostraban las mujeres sum&aacute;ndose a la huelga, y l&aacute;grimas de felicidad por o&iacute;r hablar en los medios de comunicaci&oacute;n de la brecha salarial, de la desigualdad en el hogar y en los cuidados, de la discriminaci&oacute;n laboral, de micro-machismos, de la falta de representaci&oacute;n de mujeres en puestos de poder. L&aacute;grimas de orgullo, felicidad, y tambi&eacute;n de tristeza por vivir en el extranjero.
    </p><p class="article-text">
        En ese estado de &eacute;xtasis me chocaron los comentarios de dos periodistas.
    </p><p class="article-text">
        El primer comentario fue el de I&ntilde;aki Gabilondo en la Ser. I&ntilde;aki aprovech&oacute; la ocasi&oacute;n para agradecer a las mujeres migrantes que trabajan en el sector del trabajo dom&eacute;stico y de cuidados, mujeres que cuidan de ni&ntilde;os y mayores en casas particulares. Aunque me alegr&oacute; que I&ntilde;aki visibilizara el trabajo de estas mujeres, me decepcion&oacute; que no fuera un paso m&aacute;s all&aacute; e hiciera eco de sus reivindicaciones laborales: &iexcl;que Espa&ntilde;a apruebe el convenio de la OIT para igualar sus condiciones laborales de las trabajadoras dom&eacute;sticas!
    </p><p class="article-text">
        El segundo comentario fue el de un periodista, no me acuerdo de su nombre, que dijo algo as&iacute; como: el problema no es que mujeres y hombres hagan trabajos distintos, el problema es que mujeres y hombres no reciban igual salario por igual trabajo.
    </p><p class="article-text">
        Ambos comentarios me sorprendieron porque ignoran que la devaluaci&oacute;n de los trabajos feminizados es una pieza clave de la brecha de g&eacute;nero: los trabajos, cuando los hacen mayoritariamente mujeres, se valoran menos y se pagan peor.
    </p><p class="article-text">
        Vayamos paso a paso.
    </p><p class="article-text">
        Las ocupaciones feminizadas son aquellas en las que se emplea mayoritariamente a mujeres. Por ejemplo, el 97% de las empleadas del hogar son mujeres, es un trabajo feminizado. Otro ejemplo, el 71% de los profesionales de salud son mujeres, es un trabajo feminizado.
    </p><p class="article-text">
        El concepto de devaluaci&oacute;n indica que las ocupaciones feminizadas pagan menos que las ocupaciones masculinizadas, en las que se emplea mayoritariamente a hombres.
    </p><p class="article-text">
        Podemos comprobar esta tendencia comparando el salario t&iacute;pico de ocupaciones en las que el 80% de trabajadoras son mujeres y ocupaciones en las que el 80% de trabajadores son hombres. Usando datos de la Encuesta de Condiciones de Vida vemos que el salario mensual es de 1016 &nbsp;y 1789 euros, respectivamente.
    </p><p class="article-text">
        Una trabajadora pierde de promedio 700 euros&nbsp;al mes cuando trabaja en una ocupaci&oacute;n feminizada.
    </p><p class="article-text">
        700&nbsp;son muchos euros.
    </p><p class="article-text">
        Antes de concluir que esta diferencia sea injusta y se deba a la devaluaci&oacute;n de lo femenino, debemos asegurarnos que no se deba a diferencias en niveles de calificaci&oacute;n. Es decir, es posible que la diferencia de 700 euros se deba a que las ocupaciones masculinizadas son de mayor calificaci&oacute;n que las ocupaciones feminizadas (este tipo de segregaci&oacute;n vertical tambi&eacute;n es un problema, pero no el problema que se corresponde con la devaluaci&oacute;n).
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        Los datos muestran que, en efecto, el grupo de ocupaciones masculinizadas incluye tres ocupaciones de alta cualificaci&oacute;n. Sin embargo, la brecha salarial entre ocupaciones feminizadas y masculinizadas se reduce, pero no desaparece cuando descartamos esas ocupaciones.
    </p><p class="article-text">
        El salario medio es de 1016 euros&nbsp;y de 1561 euros, respectivamente. M&aacute;s de 500&nbsp;euros de diferencia, siguen siendo muchos euros.
    </p><p class="article-text">
        Para confirmar que la diferencia se debe a la devaluaci&oacute;n de lo feminizado, tambi&eacute;n podemos comparar ocupaciones dentro de la misma categor&iacute;a profesional y sector.
    </p><p class="article-text">
        En la categor&iacute;a de servicios y trabajadores de venta, por ejemplo, la ocupaci&oacute;n de servicios de protecci&oacute;n (80% son hombres) paga 1900 euros&nbsp;al mes y la ocupaci&oacute;n de servicios personales (80% mujeres) paga 900 euros&nbsp;al mes; &iexcl;la brecha es de 1000 euros!
    </p><p class="article-text">
        Pagamos 1000 euros m&aacute;s al segurata de un Zara en Paseo de Gracia que a la cuidadora que se ocupa de personas mayores con demencia. &iexcl;1000 m&aacute;s! Y la excusa de que el trabajo de segurata es m&aacute;s peligroso que el de cuidadora es claramente inv&aacute;lido. Preg&uacute;ntale a una cuidadora.
    </p><p class="article-text">
        Pasa lo mismo si comparamos ocupaciones en categor&iacute;as de alta cualificaci&oacute;n. En la categor&iacute;a de t&eacute;cnicos y profesionales asociados, si trabajas en ciencia, informaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n (75% hombres) cobras 2049 euros de promedio, y si trabajas en salud (75% mujeres) cobras 1405 euros de promedio; 600 euros de diferencia.
    </p><p class="article-text">
        La brecha salarial entre trabajos feminizados y masculinizados no se deben a diferencias de calificaci&oacute;n o de sector.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Tampoco se debe a diferencias en horas de trabajo o condiciones laborales, ya que estoy usando datos solo de trabajadoras y trabajadores con contrato fijo y a tiempo completo.
    </p><p class="article-text">
        Entonces, &iquest;por qu&eacute; se paga peor en las ocupaciones feminizadas, tanto en las de baja o alta calificaci&oacute;n? Por la devaluaci&oacute;n de lo femenino y feminizado. Es una forma de sexismo y discriminaci&oacute;n, pero m&aacute;s sutil que la de pagar menos a una mujer por el mero hecho de ser mujer.
    </p><p class="article-text">
        La devaluaci&oacute;n se refiere a la tendencia de ver los trabajos que hacen las mujeres como trabajos de menor valor, de menor importancia, o de menor val&iacute;a. Se basa en sesgos sexistas que reproducen la subordinaci&oacute;n de las mujeres, que colocan a las mujeres consistentemente en posiciones inferiores a las de hombres &ndash; en organismos de poder, en puestos de trabajo, y en nuestras propias familias.
    </p><p class="article-text">
        La devaluaci&oacute;n afecta a c&oacute;mo evaluamos los trabajos y m&aacute;s all&aacute;. Nos afecta d&iacute;a a d&iacute;a. Sirva como ejemplo esta an&eacute;cdota. Una amiga m&iacute;a estuvo recomendando a su pareja, un hombre, que leyera las Novelas Napolitanas de Elena Ferrante: l&eacute;elas, &iexcl;te van a encantar! Le dec&iacute;a. Y su pareja ni caso, ya las leer&eacute; alg&uacute;n d&iacute;a, le contestaba. M&aacute;s de un a&ntilde;o despu&eacute;s, la pareja de mi amiga se encuentra con un amigo, un hombre, quien le habl&oacute; entusiasmadamente de las Novelas Napolitanas, insistiendo, &iexcl;tienes que leerlas! La pareja de mi amiga ley&oacute; las cuatro novelas en un mes. Y ni reconoci&oacute; que hab&iacute;a subestimado la recomendaci&oacute;n de mi amiga.
    </p><p class="article-text">
        La devaluaci&oacute;n afecta a los salarios de muchas, muchas, mujeres trabajadoras.
    </p><p class="article-text">
        I&ntilde;aki se equivoca al sugerir que reconociendo p&uacute;blicamente la importancia de las trabajadoras dom&eacute;sticas se soluciona la injusticia que sufren, y el otro periodista se equivoca al decir que no es problem&aacute;tico que mujeres y hombres hagan trabajos distintos.
    </p><p class="article-text">
        Para recortar la brecha salarial debemos cuestionarnos el valor que damos a los trabajos que asociamos con mujeres. No basta con reconocer p&uacute;blicamente que son trabajos importantes (como hizo I&ntilde;aki con las trabajadoras migrantes en el servicio dom&eacute;stico), falta trasladar ese valor en euros; debemos pagar m&aacute;s y mejor a las personas que trabajan en ocupaciones feminizadas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pilar Goñalons Pons]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/brecha-genero-devaluacion-trabajo-feminizado_132_2193606.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 02 Apr 2018 18:57:40 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La brecha de género y la devaluación del trabajo feminizado]]></media:title>
    </item>
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