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    <title><![CDATA[elDiario.es - Pablo Frade Perdomo]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/pablo_frade_perdomo/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Pablo Frade Perdomo]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Ética y Semana Santa]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/etica-semana-santa_132_2189331.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p class="article-text">
        La &eacute;tica es el arte de vivir,  y lo es porque no es f&aacute;cil vincular nuestras ideas con nuestras actitudes, nuestros comportamientos y nuestras acciones.  En el siglo XXI hora es ya de aplicar en la pr&aacute;ctica lo que hemos aprendido de la historia, y m&aacute;s en una &eacute;poca de crisis y cambios profundos que nos exigen reflexionar cr&iacute;ticamente sobre lo que somos y posicionarnos ante lo que nos pasa.
    </p><p class="article-text">
        Vivimos, una vez m&aacute;s, la celebraci&oacute;n de la Semana Santa, pero creo, honestamente, que ya es tiempo de modificar algunas actitudes desde el punto de vista &eacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        En primer lugar, debo dejar patente mi respeto a las diferentes formas de vivir la Semana Santa, una, por convicciones religiosas o por tradiciones cimentadas en la historia a trav&eacute;s de las procesiones y los diferentes ritos lit&uacute;rgicos, postura que denominaremos &ldquo;sacra&rdquo;, y, por otra parte, otra que las aprovecha como unas peque&ntilde;as vacaciones de respiro laboral, para viajar y disfrutar de diferentes placeres en la playa o el campo, adem&aacute;s del contenido cultural o gastron&oacute;mico de unas fechas que invitan a recordar ciertas tradiciones, postura que podr&iacute;amos llamar &ldquo;profana&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La celebraci&oacute;n sacra de la Semana Santa pretende revivir simb&oacute;licamente mediante rituales religiosos unos hechos relativos a la vida p&uacute;blica de Jes&uacute;s y a su pasi&oacute;n, muerte y resurrecci&oacute;n; sin embargo, creo que existe, en la pr&aacute;ctica, un total alejamiento: Seg&uacute;n el Evangelio, creer es comprometerse, y Jes&uacute;s nos invita, con su ejemplo, a desarrollar y potenciar nuestra conciencia y compromiso con los m&aacute;s pobres, con los econ&oacute;micamente d&eacute;biles, con los perseguidos por la justicia, con los enfermos. En mi opini&oacute;n, la celebraci&oacute;n lit&uacute;rgica est&aacute; alejada de todo compromiso en la pr&aacute;ctica; se exalta el sentimiento religioso, pero ello no conlleva ning&uacute;n cambio acorde con el significado de la celebraci&oacute;n, de hecho creo que se convierte en una anestesia que tranquiliza nuestra conciencia y nos evade del compromiso aut&eacute;nticamente cristiano. La iglesia como instituci&oacute;n no es un buen ejemplo, y adopta posturas farisaicas: &ldquo;Al C&eacute;sar lo que es del C&eacute;sar, y a Dios, lo que es de Dios&rdquo;, pero en estas fechas, a pesar del voto de pobreza, luce sus mejores ornamentos y los tronos lucen sus mejores galas, valorando por encima de todo la riqueza; la iglesia no renuncia a su relaci&oacute;n hist&oacute;rica con el poder, aprovechando al m&aacute;ximo sus beneficios y privilegios, l&eacute;anse propiedades, exenci&oacute;n de impuestos, o ense&ntilde;anza concertada con dinero p&uacute;blico. Por otra parte, &iquest;d&oacute;nde est&aacute; esta iglesia, que no encontramos, cuando vivimos situaciones tan terribles como la inmigraci&oacute;n en condiciones tan precarias? &iexcl;Cu&aacute;nto me gustar&iacute;a ver a sacerdotes, obispos o cardenales junto a tantas v&iacute;ctimas de aporofobia, mientras el Mediterr&aacute;neo se convierte en un triste cementerio de inmigrantes cuyo &uacute;nico delito es sobrevivir al hambre y a las guerras! &iquest;D&oacute;nde est&aacute; la firmeza de la iglesia frente a los religiosos culpables de tantos delitos de pederastia que quedan impunes? &iquest;C&oacute;mo se puede entender la presencia de la Legi&oacute;n armada en las procesiones, cuando la figura de Jes&uacute;s es totalmente contraria a la guerra?
    </p><p class="article-text">
        Otra cosa muy distinta es esa parte de la iglesia, que hace su labor humanitaria en escenarios terribles, dando su vida, si es preciso, por sus ideas evang&eacute;licas; defensora en su testimonio y compromiso de la Teolog&iacute;a de la liberaci&oacute;n, que s&iacute; que se compromete, pero que permanece bastante desconocida, cuando no silenciada o perseguida, como el caso de los te&oacute;logos Hans K&uuml;ng, Helder C&aacute;mara, Ernesto Cardenal, Jos&eacute; M&ordf; Castillo, algunos incluso asesinados por defender el evangelio como Monse&ntilde;or Romero o Ignacio Ellacur&iacute;a, y tantos y tantos&hellip;
    </p><p class="article-text">
        &iquest;En nombre de qu&eacute; esos denominados &ldquo;abogados cristianos&rdquo; se escandalizan por los carnavales y no dicen absolutamente nada sobre las v&iacute;ctimas de pederastia o de abusos de poder por parte de personas religiosas?
    </p><p class="article-text">
        Hay mucho trabajo por hacer en la iglesia, pero no precisamente de cara al exterior, porque hay que empezar por quitar la paja del ojo propio, no del ajeno, pues no resulta cre&iacute;ble ni ejemplarizante su mensaje; gran parte de la culpa de la secularizaci&oacute;n de la sociedad viene precisamente de estos ejemplos, que le quitan credibilidad y sentido.
    </p><p class="article-text">
        La celebraci&oacute;n profana de la Semana Santa, por otra parte, tiene su l&oacute;gica natural en unas condiciones laborales y en una forma de vivir que pide a gritos un respiro; no es malo disfrutar del placer del cuerpo y del alma, ni de la diversi&oacute;n en los Carnavales; el ser humano busca la felicidad de muchas formas, y una de ellas, nada despreciable es el placer, mientras se procure para todo el conjunto de la sociedad, sin discriminaci&oacute;n de unos sectores sobre otros, y con la b&uacute;squeda de la justicia.
    </p><p class="article-text">
        Lo que no es coherente desde el punto de vista &eacute;tico es vivir y actuar como si estuvi&eacute;ramos solos en este mundo, abusando de nuestros propios privilegios o del propio medio natural, sin pensar en lo que heredar&aacute;n nuestros hijos y nietos. Se trata de una b&uacute;squeda de la felicidad tomando conciencia de nuestros actos y de sus consecuencias, no s&oacute;lo a nivel social, sino en relaci&oacute;n con el medio ambiente, pues todas nuestras decisiones de hoy tienen consecuencias en el futuro.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Y qu&eacute; hay, pues, de la Semana Santa? Si algo debe tener conexi&oacute;n con la &eacute;tica es el ejemplo de una persona que (creyendo o no que sea Dios), dio su vida por unas ideas de amor y de compromiso con los desfavorecidos, por la paz y no la guerra, por el esp&iacute;ritu y no por el dinero, y sobre todo por su coherencia en su forma de vida, que le llev&oacute; incluso hasta la muerte.
    </p><p class="article-text">
        Pero si sirve de algo su recuerdo y celebraci&oacute;n, debe ser para calar en nuestras conciencias y modificar nuestras acciones, para hacerlas m&aacute;s acordes con los Derechos Humanos tan olvidados, y que tan revolucionarios resultan hoy en d&iacute;a, a pesar de su promulgaci&oacute;n en 1948, como dice el art&iacute;culo 1:
    </p><p class="article-text">
        <em>Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como est&aacute;n de raz&oacute;n y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros.</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Pablo Frade Perdomo]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/canariasahora/opinion/etica-semana-santa_132_2189331.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 03 Apr 2018 10:43:01 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[Ética y Semana Santa]]></media:title>
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