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    <title><![CDATA[elDiario.es - David Barriopedro]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/david_barriopedro/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - David Barriopedro]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Modelos climáticos: un calentamiento imparable]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/sociedad/modelos-climaticos-calentamiento-imparable_1_2191784.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/48dfdc39-4616-42e1-b813-780c8665a40b_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Aunque se detengan las emisiones hoy, el planeta seguirá calentándose como consecuencia de lo ya vertido a la atmósfera</p><p class="subtitle">La única diferencia entre las cuatro proyecciones sobre cambio climático es cuánto lo hará</p></div><p class="article-text">
        En la Conferencia de Par&iacute;s sobre el Clima (COP21) de 2015, 195 pa&iacute;ses firmaron el primer acuerdo vinculante sobre el cambio clim&aacute;tico con el objetivo de &ldquo;mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 &deg;C sobre los niveles preindustriales&rdquo;, y m&aacute;s concretamente limitarlo a 1.5 &deg;C. El acuerdo se construye sobre las evidencias del Panel Intergubernamental para el Cambio Clim&aacute;tico (IPCC), que desde 1990 viene advirtiendo de sus causas e impactos del calentamiento global. Su quinto informe, en el que participaron m&aacute;s de 830 cient&iacute;ficos de 85 pa&iacute;ses, concluye que &ldquo;el calentamiento en el sistema clim&aacute;tico es inequ&iacute;voco y (&hellip;) la influencia humana es clara&rdquo;. Para comprender las implicaciones de este acuerdo es inevitable hablar del sistema clim&aacute;tico, los factores que le afectan y c&oacute;mo podemos detectar, atribuir y prever sus cambios.
    </p><p class="article-text">
        El sistema clim&aacute;tico y sus componentes (atm&oacute;sfera, oc&eacute;ano, mantos de hielo, etc.) experimentan continuos cambios que se reflejan en la temperatura global del planeta. Estos pueden tener un origen interno, como el fen&oacute;meno de El Ni&ntilde;o, y ser perceptibles durante a&ntilde;os o d&eacute;cadas. Es lo que se conoce como variabilidad interna o &ldquo;ruido&rdquo;, porque en escalas clim&aacute;ticas es ca&oacute;tica e impredecible. Existen tambi&eacute;n agentes &ldquo;externos&rdquo; que fuerzan respuestas globales en escalas de tiempo muy diversas. Algunos tienen un origen natural: los cambios en los par&aacute;metros orbitales de la tierra determinan los ciclos glaciares e interglaciares; la inactividad solar durante el M&iacute;nimo de Maunder coincidi&oacute; con un periodo inusualmente fr&iacute;o; las cenizas del volc&aacute;n Tambora (1815) causaron el &ldquo;a&ntilde;o sin verano&rdquo; en Europa, etc. Por &uacute;ltimo, existen forzamientos externos de origen antr&oacute;pico, fruto de las actividades humanas (quema de combustibles f&oacute;siles, cambios en el uso de suelo, etc.), asociados al aumento en la concentraci&oacute;n de gases de efecto invernadero, que ha alcanzado niveles sin precedentes.
    </p><p class="article-text">
        &nbsp;
    </p><h3 class="article-text">Una velocidad de cambio sin precedentes</h3><p class="article-text">
        Las evidencias del cambio clim&aacute;tico son irrefutables: desde principios del siglo XX el planeta se ha calentado 0.85 &ordm;C y el nivel medio del mar ha crecido 0.2 m. Los oc&eacute;anos se acidifican, la masa de hielo y nieve ha ca&iacute;do a m&iacute;nimos hist&oacute;ricos, y la ocurrencia de temperaturas r&eacute;cord ha aumentado un 75%. Muchos de estos cambios y la velocidad con la se est&aacute;n produciendo no han tenido precedentes. El cambio clim&aacute;tico est&aacute; aqu&iacute;, y ha venido para quedarse. Pero, &iquest;podemos identificar sus causas? Para ello contamos con los modelos clim&aacute;ticos, millones de l&iacute;neas de c&oacute;digo inform&aacute;tico que resuelven num&eacute;ricamente las ecuaciones f&iacute;sicas por las que se rigen los procesos que tienen lugar en el sistema clim&aacute;tico.
    </p><p class="article-text">
        Dividiendo el planeta en una rejilla tridimensional, es posible aplicar estas ecuaciones a cada elemento de volumen. Aunque algunos fen&oacute;menos no se conocen suficientemente o tienen dimensiones inferiores a la rejilla del modelo (como las nubes convectivas), se pueden aproximar mediante relaciones em- p&iacute;ricas llamadas parametrizaciones. Al igual que el sistema clim&aacute;tico, un modelo consta de submodelos que simulan los procesos de los subsistemas y sus interacciones bajo determinadas &ldquo;condiciones de contorno&rdquo;, dadas por la evoluci&oacute;n de los forzamientos durante el periodo que se desea simular.
    </p><h3 class="article-text">Modelos imperfectos, pero capaces</h3><p class="article-text">
        Existen diferencias estructurales entre los modelos en funci&oacute;n de los procesos que simulan, su resoluci&oacute;n espacial o el tratamiento de las parametrizaciones. Adem&aacute;s, las simulaciones se ven afectadas por el &ldquo;ruido&rdquo; inherente a la variabilidad interna del sistema. Como consecuencia de estas incertidumbres, los modelos clim&aacute;ticos son imperfectos y sus simulaciones no coinciden plenamente. A pesar de ello, son capaces de reproducir el calentamiento observado del periodo industrial tanto a escala global, como hemisf&eacute;rica e incluso continental.
    </p><p class="article-text">
        Si en las simulaciones se elimina el aumento de las concentraciones de CO2, los modelos no son capaces de reproducir el calentamiento observado desde mediados del siglo XX, lo que constituye una prueba incontestable de que las actividades humanas son la causa principal del calentamiento. De manera an&aacute;loga, se ha detectado una influencia humana en el calentamiento del oc&eacute;ano, la subida del nivel del mar, la p&eacute;rdida de hielo, los cambios del ciclo del agua y en numerosos fen&oacute;menos extremos: el aumento de olas de calor, precipitaciones intensas o sequ&iacute;as. Las actividades humanas han duplicado la probabilidad de episodios como la megaola de calor que afect&oacute; a Europa Occidental en 2003 causando 70.000 fallecidos.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, los modelos permiten hacer proyecciones de cambio clim&aacute;tico para los pr&oacute;ximos siglos. Puesto que se desconocen las condiciones futuras, se han contemplado cuatro posibles escenarios. Sus diferencias radican en las trayectorias que seguir&aacute;n las emisiones seg&uacute;n diferentes estimaciones socioecon&oacute;micas y las pol&iacute;ticas de mitigaci&oacute;n. Las proyecciones para finales de siglo indican un calentamiento global de entre 0.9 &ordm;C y 5.4 &ordm;C por encima de la temperatura preindustrial. Esta gran incertidumbre proviene sobre todo del escenario elegido. As&iacute;, en un mundo &ldquo;verde&rdquo; el calentamiento oscilar&iacute;a entre 0.9 &ordm;C y 2.3 &ordm;C, mientras que en uno fuertemente carbonizado lo har&iacute;a entre 3.2 &ordm;C y 5.4 &ordm;C. En todos los escenarios, el oc&eacute;ano se seguir&aacute; calentando y acidificando, y el nivel medio del mar continuar&aacute; subiendo.
    </p><p class="article-text">
        Los cuatro escenarios experimentar&iacute;an un calentamiento similar en las pr&oacute;ximas d&eacute;cadas. Esto est&aacute; relacionado con la inexorabilidad del cambio clim&aacute;tico: aunque cesaran hoy las emisiones, el planeta seguir&aacute; calent&aacute;ndose durante d&eacute;cadas por lo ya emitido. A partir de mediados de siglo, las proyecciones de los escenarios divergen seg&uacute;n el grado de carbonizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Solo en el mundo &ldquo;verde&rdquo; la temperatura global se estabilizar&iacute;a antes de 2100 y, aun as&iacute;, se mantendr&iacute;a constante durante siglos antes de volver a niveles preindustriales. La necesidad de limitar el calentamiento global se refuerza por el hecho de que algunas entidades cr&iacute;ticas del planeta (Groenlandia, el Amazonas) podr&iacute;an verse alteradas o destruidas si se superan ciertos umbrales cr&iacute;ticos. Por encima del l&iacute;mite de 2 &ordm;C que establece Par&iacute;s entrar&iacute;amos en un escenario encaminado al deshielo del hemisferio norte, poniendo en peligro a ciudades costeras e islas.
    </p><p class="article-text">
        Contener el cambio clim&aacute;tico dentro de unos umbrales de salvaguarda pasa irremediable- mente por una reducci&oacute;n sustancial de las emisiones. Si se quiere cumplir con Par&iacute;s, el total de emisiones acumuladas desde la era industrial no deber&iacute;a exceder las 2.900 gigatoneladas netas de CO2. De ellas, casi dos tercios ya se hab&iacute;an emitido en 2011, lo que deja un margen de 1000 gigatoneladas; solo el mundo &ldquo;verde&rdquo; cumplir&iacute;a estas expectativas. Para alcanzar el objetivo de estabilizaci&oacute;n de 1.5 &ordm;C solo podr&iacute;amos emitir 400 gigatoneladas, esto es, unos 10 a&ntilde;os con las tasas de emisi&oacute;n actuales. Algunos cient&iacute;ficos argumentan que el objetivo de Par&iacute;s es inalcanzable, otros que solo ser&aacute; factible mediante la captura de CO2 de la atm&oacute;sfera y los m&aacute;s optimistas abogan por una nueva &ldquo;revoluci&oacute;n industrial&rdquo; basada en una reconversi&oacute;n tecnol&oacute;gica exponencial a energ&iacute;as limpias. En cualquier caso, es el mayor reto al que se ha enfrentado nuestra civilizaci&oacute;n.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[David Barriopedro]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 04 Apr 2018 20:10:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[El planeta atormentado,Cambio climático]]></media:keywords>
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