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    <title><![CDATA[elDiario.es - Andoni Pérez Ayala]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/andoni_perez_ayala/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Andoni Pérez Ayala]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Nuevo curso, asignaturas pendientes]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/nuevo-curso-asignaturas-pendientes_132_1955216.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/6cc80f07-c21f-4202-bf3a-93fba1181bc6_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">De nada sirve ocupar el Gobierno si luego no se cuenta con la mayoría parlamentaria suficiente para poder sacar adelante las propuestas que se hagan</p></div><p class="article-text">
        El reciente cambio de Gobierno como consecuencia del &eacute;xito (inesperado, incluso para sus propios promotores) de la moci&oacute;n de censura, ha dado lugar a una serie de importantes cambios en el escenario pol&iacute;tico cuyos efectos van a dejarse sentir a partir de ahora, coincidiendo con el inicio del nuevo curso parlamentario. Uno de ellos es la alteraci&oacute;n de la agenda y del calendario pol&iacute;ticos, que ya est&aacute; condicionando el quehacer de todas las formaciones pol&iacute;ticas, incluso antes de que se abra formalmente el periodo de sesiones en las C&aacute;maras parlamentarias. As&iacute; se pone de manifiesto en las pol&eacute;micas de los &uacute;ltimos d&iacute;as de agosto a prop&oacute;sito de la financiaci&oacute;n auton&oacute;mica, en torno a la determinaci&oacute;n del techo de gasto y en relaci&oacute;n con la controvertida modificaci&oacute;n de la Ley Org&aacute;nica de Estabilidad Presupuestaria y de Sostenibilidad Financiera.
    </p><p class="article-text">
        Todo ello como proleg&oacute;meno del debate sobre los pr&oacute;ximos Presupuestos Generales del Estado, tema que normalmente suele ocupar buena parte de los trabajos parlamentarios durante el periodo de sesiones de los meses oto&ntilde;ales. Si bien todos estos &uacute;ltimos a&ntilde;os la discusi&oacute;n sobre los Presupuestos ha seguido un calendario completamente an&oacute;malo -los Presupuestos de este a&ntilde;o se aprobaron en junio, al igual que los del a&ntilde;o anterior, y en 2016 no fue posible aprobar ning&uacute;n Presupuesto debido a la disoluci&oacute;n de las C&aacute;maras sin investidura del nuevo Gobierno- en esta ocasi&oacute;n se presentan problemas adicionales derivados de la composici&oacute;n actual del Parlamento y, como consecuencia de ella, de las dificultades del Gobierno surgido de la moci&oacute;n de censura para poder contar con el suficiente respaldo parlamentario.
    </p><p class="article-text">
        Es en este marco en el que hay que inscribir las incidencias parlamentarias que se est&aacute;n sucediendo en este inicio temprano del curso pol&iacute;tico, en el que la agenda pol&iacute;tica se ve condicionada adem&aacute;s por las citas electorales -municipales, auton&oacute;micas, europeas- que van a tener lugar durante el curso que ahora comienza. No obstante, la primera cuesti&oacute;n a afrontar, porque as&iacute; lo impone el calendario parlamentario, es la aprobaci&oacute;n de los Presupuestos (y cuestiones conexas; entre ellas las relativas a la regla y el techo de gasto, las modificaciones de la legislaci&oacute;n de estabilidad presupuestaria, etc.). Lo que necesariamente implica contar con el respaldo parlamentario suficiente para poder aprobar en las C&aacute;maras, con la composici&oacute;n que actualmente tienen, las normas legislativas correspondientes.
    </p><p class="article-text">
        Es &eacute;ste precisamente el principal problema que se le plantea al Gobierno, como consecuencia directa de la forma en que tuvo lugar el inesperado &eacute;xito de la moci&oacute;n de censura, en la que se consigui&oacute; sumar en el Congreso los votos necesarios para poder desalojar al anterior jefe de Gobierno, M. Rajoy, pero sin tener consolidada una mayor&iacute;a parlamentaria para poder gobernar. Y es &eacute;sta la primera cuesti&oacute;n a tratar y a resolver entre las formaciones pol&iacute;ticas que impulsaron la moci&oacute;n de censura hace tres meses; porque, de lo contrario, de nada sirve ocupar el Gobierno si luego no se cuenta con la mayor&iacute;a parlamentaria suficiente para poder sacar adelante las propuestas que se hagan; entre otras, las relativas a los Presupuestos Generales del Estado, de inmediata tramitaci&oacute;n parlamentaria.
    </p><p class="article-text">
        Aunque este es un asunto -la consolidaci&oacute;n del respaldo parlamentario suficiente para poder gobernar- que deb&iacute;a haber sido el eje de la moci&oacute;n de censura cuando se plante&oacute;, como por otra parte as&iacute; lo exige adem&aacute;s el car&aacute;cter constructivo con el que &eacute;sta est&aacute; configurada en nuestro sistema constitucional, lo cierto es que el triunfo de la moci&oacute;n tuvo lugar sin tener garantizados los apoyos parlamentarios suficientes. Asegurar estos apoyos de forma estable, lo que solo puede conseguirse sobre la base de unas propuestas program&aacute;ticas compartidas entre quienes respaldaron la censura al anterior Gobierno, es la primera e inaplazable tarea a afrontar en estos momentos, cuando se cumple ya el periodo simb&oacute;lico de los cien d&iacute;as desde la formaci&oacute;n del actual Gobierno, coincidente adem&aacute;s en esta ocasi&oacute;n con el inicio del curso pol&iacute;tico y parlamentario. 
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, y a pesar del retraso en hacerlo, el anuncio de que las formaciones que en su d&iacute;a apoyaron la moci&oacute;n de censura han abierto un proceso de negociaciones con el fin de acordar un programa com&uacute;n de gobierno, o al menos de legislatura, constituye el paso m&aacute;s significativo, hasta el momento, en favor de un ejecutivo cuyo d&eacute;ficit de apoyos parlamentarios es manifiesto. Porque conviene tener presente que en un sistema parlamentario, como es nuestro caso, lo que realmente garantiza la continuidad, tanto del Gobierno como de la legislatura, no son tanto las habilidades negociadoras de sus integrantes ni las medidas estelares de impacto medi&aacute;tico que puedan adoptarse sino, ante todo, la existencia de una mayor&iacute;a parlamentaria (o una minor&iacute;a mayoritaria) que respalde al Gobierno.
    </p><p class="article-text">
        No va a resultar nada f&aacute;cil conseguir hacer efectiva esta mayor&iacute;a parlamentaria (e incluso una minor&iacute;a mayoritaria suficiente), sobre todo teniendo en cuenta la complicada composici&oacute;n parlamentaria actual, que no se ha visto modificada por el triunfo de la moci&oacute;n de censura ni por el cambio de gobierno. A falta de condiciones m&aacute;s favorables, la elaboraci&oacute;n de los Presupuestos, que durante los pr&oacute;ximos meses va a centrar la actividad parlamentaria, brinda una buena oportunidad para intentar llegar a acuerdos que, a no dudar, podr&iacute;an servir para fraguar  en torno a ellos un espacio com&uacute;n de entendimiento entre las formaciones que apoyaron la moci&oacute;n de censura. Todo ello, a condici&oacute;n de que exista voluntad para, al menos, intentarlo seriamente, porque de no ser as&iacute; no hay posibilidad alguna de garantizar el respaldo parlamentario suficiente.
    </p><p class="article-text">
        Es preciso tenerlo presente porque  no puede pasar desapercibida la existencia de un factor a&ntilde;adido, como es el &lsquo;proc&egrave;s&rsquo; catal&aacute;n, que condiciona de forma determinante la formaci&oacute;n de cualquier espacio com&uacute;n de entendimiento parlamentario. Resulta obvio que si se pretende aprovechar la coyuntura actual, marcada por la necesidad de apoyos parlamentarios del actual Gobierno, para tratar de que las reivindicaciones sobre el &lsquo;proc&egrave;s&rsquo; de las formaciones soberanistas catalanas tengan que ser asumidas por todos los dem&aacute;s, no existe posibilidad alguna de llegar a acuerdos comunes. Y a falta de &eacute;stos ni el Gobierno va a poder desarrollar su actividad, que requiere el aval de las C&aacute;maras,  ni &eacute;stas van a poder legislar, como viene ocurriendo hasta ahora, ni probablemente los Presupuestos, de inmediata tramitaci&oacute;n, van a poder ser aprobados.                                                          
    </p><p class="article-text">
        Si bien las expectativas del curso que ahora se inicia no dejan de ser inciertas, en especial por lo que se refiere a la continuidad del Gobierno y de la propia legislatura, la &uacute;nica forma de disipar esta incertidumbre no es otra que asegurar los necesarios apoyos parlamentarios, que solo pueden conseguirse en torno a un programa com&uacute;n y compartido. De lo contrario, la disoluci&oacute;n de unas C&aacute;maras que no pueden ejercer sus poderes legislativos, no pueden aprobar los Presupuestos ni pueden garantizar el respaldo al Gobierno ser&iacute;a obligada, lo que no dejar&iacute;a de ser sino una muestra m&aacute;s de la anomal&iacute;a institucional en la que estamos instalados durante toda la legislatura, cuando &eacute;sta acaba de cumplir tan solo la mitad del periodo para el que fue elegida.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andoni Pérez Ayala]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/nuevo-curso-asignaturas-pendientes_132_1955216.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 03 Sep 2018 18:32:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nuevo curso, asignaturas pendientes]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La(s) izquierda(s) en Euskadi.  Pluralismo y colaboración]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/izquierdas-euskadi-pluralismo-colaboracion_132_2163276.html]]></link>
      <description><![CDATA[<div class="subtitles"><p class="subtitle">El PSE-EE no es, hoy por hoy, ni la representación de</p><p class="subtitle">la izquierda</p><p class="subtitle">, ni tampoco el eje en torno al que pueda  aglutinarse la izquierda plural en nuestro país</p></div><p class="article-text">
        Hace pocas semanas estas mismas p&aacute;ginas acog&iacute;an una serie de colaboraciones con motivo del XXV aniversario de la &lsquo;convergencia<em>&rsquo; </em>PSE-EE, lo que adem&aacute;s de brindar a sus principales protagonistas (y a sus sucesores) una buena ocasi&oacute;n para enfatizar la trascendencia del hecho, nos proporciona tambi&eacute;n a todos una oportunidad para poder reflexionar sobre la evoluci&oacute;n de la izquierda en nuestro pa&iacute;s en este &uacute;ltimo periodo. Reflexi&oacute;n que nunca est&aacute; de m&aacute;s pero que es especialmente necesaria en el momento actual, en el que las m&aacute;s que inciertas expectativas de la(s) izquierda(s), unida a la incertidumbre ante los cambios que se est&aacute;n gestando, obliga a examinar con atenci&oacute;n la reciente evoluci&oacute;n seguida hasta el momento presente. 
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><strong>Una mirada previa a nuestro pasado reciente.</strong></li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        Una primera aproximaci&oacute;n a la situaci&oacute;n de la(s) izquierda(s) en Euskadi aconseja, antes de entrar en el examen de la cuesti&oacute;n tal y como est&aacute; planteada en el momento presente, echar una mirada a nuestro pasado reciente; pero no para recrearnos en &eacute;l, ni menos aun para hacer una recreaci&oacute;n convenientemente selectiva de algunos de los hechos pasados elevados a la categor&iacute;a de acontecimientos hist&oacute;ricos, como de forma interesada suele hacerse en funci&oacute;n de los objetivos perseguidos por quien conmemora el pretendido &lsquo;acontecimiento&rsquo;; sino para aprender de las experiencias pasadas, con m&aacute;s raz&oacute;n aun cuando son recientes y tienen proyecci&oacute;n en la situaci&oacute;n actual, y as&iacute; poder extraer de ellas ense&ntilde;anzas que nos ayuden a afrontar mejor los problemas del presente; o, al menos, nos eviten caer en la reiteraci&oacute;n de errores ya cometidos.
    </p><p class="article-text">
        En este sentido, una primera constataci&oacute;n que es preciso realizar hace referencia a la <em>fragmentaci&oacute;n</em> de lo que convencionalmente se ha venido denominando <em>la</em> <em>izquierda</em>, entendiendo como tal, sin entrar por el momento en m&aacute;s profundidades, el espacio ocupado por las formaciones pol&iacute;ticas -<em>las izquierdas</em>- que, bajo formas y expresiones diversas , se reclaman de esa orientaci&oacute;n pol&iacute;tica. Una fragmentaci&oacute;n que no es sino el producto de la trayectoria seguida durante estas cuatro &uacute;ltimas d&eacute;cadas (por ce&ntilde;irnos al periodo temporal que nos es propio) por las distintas formaciones que habitan en este espacio pol&iacute;tico, en el que los procesos de confluencia y convergencia entre formaciones afines se han alternado, e incluso han coexistido simult&aacute;neamente, con los de disociaci&oacute;n y a veces de escisi&oacute;n dentro de una misma formaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Sirvan como muestras ilustrativas de ello las experiencias frustradas de la propia &lsquo;convergencia&rsquo; PSE-EE, cuyo XXV aniversario se conmemoraba recientemente, en la que la convergencia en el PSOE de EE se sald&oacute;, simult&aacute;neamente, con una escisi&oacute;n interna en esta formaci&oacute;n y, adem&aacute;s, no se tradujo en la suma del respaldo electoral de ambas formaciones. O tambi&eacute;n, unos a&ntilde;os antes, a principios de los ochenta, la as&iacute; mismo operaci&oacute;n de &lsquo;convergencia&rsquo; de un sector del PCE-EPK en la EE de entonces, saldada tambi&eacute;n con una escisi&oacute;n interna en el seno del Partido Comunista de Euskadi y que tampoco tuvo efectos sumatorios una vez concluida la operaci&oacute;n.  Son ambos ejemplos de operaciones que deben servirnos para extraer de ellas las oportunas ense&ntilde;anzas y evitar plantear las relaciones entre <em>las izquierdas</em>  de la misma forma en que fueron planteadas en estas experiencias frustradas.
    </p><p class="article-text">
        A la vista de la experiencia reciente durante este &uacute;ltimo periodo, no puede afirmarse que la voluntad y la pr&aacute;ctica unitarias hayan sido las caracter&iacute;sticas distintivas del espacio pol&iacute;tico de lo que convencionalmente denominamos <em>la izquierda,</em> ni menos aun por lo que se refiere a la actitud de las distintas formaciones pol&iacute;ticas que integran <em>las izquierdas. </em>M&aacute;s bien habr&iacute;a que admitir que las relaciones entre &eacute;stas han sido ajenas a toda din&aacute;mica  colaborativa y, por el contrario, han estado guiadas por una rivalidad  grupal (por no decir tribal), no exenta de beligerancia sectaria en muchos casos, que ha impedido llegar a acuerdos, no ya sobre los grandes objetivos globales, lo que siempre es m&aacute;s dif&iacute;cil, sino tambi&eacute;n sobre objetivos m&aacute;s concretos e inmediatos, en los que por la propia naturaleza de las cuestiones a tratar suele haber m&aacute;s posibilidades de entendimiento y de llegar a acuerdos.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute; lo atestiguan los hechos, que reiteradamente han venido poniendo de manifiesto las conflictivas relaciones entre las distintas formaciones de <em>la(s) izquierda(s)</em> desde la transici&oacute;n hasta el momento actual. Sin entrar en estas l&iacute;neas a polemizar sobre las causas, lo que requerir&iacute;a un an&aacute;lisis mas extenso sobre el tema que desborda por completo los l&iacute;mites de un art&iacute;culo como &eacute;ste, lo cierto es que las relaciones entre las dos formaciones cl&aacute;sicas de la izquierda -socialistas y comunistas- no solo no han cristalizado entre nosotros en acuerdos estables sino que ni siquiera ha habido, salvo alg&uacute;n episodio ocasional, una voluntad decidida para intentarlo seriamente. A diferencia de lo ocurrido en los pa&iacute;ses vecinos, en los que s&iacute; se han producido, bajo formas diversas, experiencias unitarias: programa com&uacute;n de la izquierda en Francia y gobiernos con participaci&oacute;n conjunta de ambas formaciones (adem&aacute;s de otras menores y de independientes de izquierda) en los a&ntilde;os ochenta y noventa; o la m&aacute;s reciente de Portugal, a partir de 2015, en la que tambi&eacute;n hay una experiencia original de colaboraci&oacute;n entre las distintas formaciones de izquierda, con la participaci&oacute;n, adem&aacute;s de socialistas y comunistas, de formaciones nuevas el Bloco de Esquerda.  
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s problem&aacute;ticas aun resultaban las relaciones con las formaciones pol&iacute;ticas de lo que, a partir de la transici&oacute;n, ha venido recibiendo la denominaci&oacute;n de <em>la</em> <em>izquierda abertzale,</em> representada principalmente por HB/Batasuna (antecedente pr&oacute;ximo de la actual EH Bildu). En este caso, la vinculaci&oacute;n de estas formaciones con ETA hac&iacute;a imposible cualquier acuerdo pol&iacute;tico con quienes jaleaban, justificaban y respaldaban la violencia terrorista y el atentado mortal como forma de acci&oacute;n &lsquo;pol&iacute;tica&rsquo;. Ello no hac&iacute;a sino contribuir, m&aacute;s que ning&uacute;n otro factor, a la fractura de las relaciones en el espacio pol&iacute;tico de la izquierda, teniendo como efecto inevitable impedir cualquier relaci&oacute;n normalizada con quienes asum&iacute;an como propia la funci&oacute;n de proporcionar la necesaria cobertura pol&iacute;tica a la actividad terrorista.
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><strong>Una izquierda plural en la actualidad con caracter&iacute;sticas espec&iacute;ficas</strong><em>plural</em></li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        La situaci&oacute;n en el momento presente de <em>las izquierdas </em>que, conjuntamente, integran el espacio pol&iacute;tico de <em>la izquierda </em>es, como no pod&iacute;a ser de otra manera, un producto de la evoluci&oacute;n seguida en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os. Si bien es preciso rese&ntilde;ar tambi&eacute;n los cambios que se han producido recientemente, algunos de los cuales no son intrascendentes y pueden tener repercusiones nada desde&ntilde;ables. En cualquier caso, el mapa pol&iacute;tico de <em>la(s) izquierda(s) vasca(s)</em> no puede ser comprendido sin tener en cuenta la trayectoria seguida por &eacute;stas hasta ahora y cu&aacute;les han sido las cuestiones que han tenido que afrontar y que han ido conformando progresivamente tanto la identidad de cada una de ellas como los perfiles del espacio en que se desenvuelven.
    </p><p class="article-text">
        Tres son las componentes del mapa pol&iacute;tico de la izquierda vasca en la actualidad que, es preciso advertirlo antes de seguir, siempre ha tenido una expresi&oacute;n <em>plural. </em>Interesa llamar la atenci&oacute;n sobre el car&aacute;cter <em>pluralista </em>de la izquierda vasca ya que &eacute;ste es un  elemento estructural de su propia configuraci&oacute;n, tanto en el momento presente en la forma que vamos a ver a continuaci&oacute;n como, as&iacute; mismo, en &eacute;pocas pasadas en las que nunca ha quedado reducida a una &uacute;nica expresi&oacute;n. Conviene tenerlo en cuenta para obrar en consecuencia a la hora de plantear las relaciones con otras formaciones de la izquierda; y tambi&eacute;n para evitar caer en la irresistible tentaci&oacute;n, y en el frecuente error, de pretender erigirse en la &uacute;nica representaci&oacute;n de la &uacute;nica izquierda existente.
    </p><p class="article-text">
        El PSE-EE constituye una de las componentes de la <em>izquierda plural</em> en Euskadi, si bien su peso pol&iacute;tico y el lugar que ocupa en el escenario pol&iacute;tico vasco en la actualidad no pasa de ser discreto. A pesar de ser la &uacute;nica formaci&oacute;n de las tres que integran en el momento actual la izquierda vasca que ha tenido hasta ahora experiencia de gobierno, primero junto con el PNV en los sucesivos gobiernos presididos por el Lehendakari Ardanza durante los a&ntilde;os ochenta y noventa, y, posteriormente, ocupando la Lehendakaritza (Patxi L&oacute;pez, 2009-2012) con el respaldo del PP, en la actualidad su presencia parlamentaria y en las instituciones representativas es muy limitada; la menor en las &uacute;ltimas cuatro d&eacute;cadas desde la reinstauraci&oacute;n de la democracia en 1977. En estas condiciones, y por m&aacute;s que proclame enf&aacute;ticamente en su eslogan publicitario &ldquo;somos la izquierda&rdquo;, el PSE-EE no es, hoy por hoy, ni la representaci&oacute;n de <em>la izquierda</em>, ni tampoco el eje en torno al que pueda  aglutinarse la izquierda plural en nuestro pa&iacute;s. No obstante, s&iacute; es una fuerza con la que es necesario contar para construir un proyecto de izquierda amplio, unitario e integrador.
    </p><p class="article-text">
        EH Bildu es, por su parte, otra de las formaciones integrantes de la <em>izquierda plural</em> vasca que, tanto por sus caracter&iacute;sticas actuales como, sobre todo, por sus antecedentes en el pasado presenta rasgos espec&iacute;ficos que no pueden pasar desapercibidos. Lo que m&aacute;s interesa destacar en este caso es la reciente desaparici&oacute;n de la violencia terrorista (la declaraci&oacute;n formal de disoluci&oacute;n de ETA es irrelevante a efectos pr&aacute;cticos), a la que sus antecesoras HB/Batasuna hab&iacute;an venido prestando cobertura pol&iacute;tica, elimin&aacute;ndose as&iacute; un obst&aacute;culo, hasta ahora insalvable, para poder normalizar las relaciones con un importante sector del espacio pol&iacute;tico de la izquierda en Euskadi, como sin duda lo es la izquierda abertzale. Ahora que se ha despejado este importante obst&aacute;culo para la normalizaci&oacute;n de las relaciones y con vistas a la consecuci&oacute;n de acuerdos de colaboraci&oacute;n entre <em>las izquierdas</em>, ser&iacute;a de desear que no se siga persistiendo en el error de identificar la izquierda abertzale con la izquierda vasca y, en particular, que no se intente introducir, como elementos constitutivos del proyecto com&uacute;n de la izquierda los ingredientes soberanistas propios del ideario abertzale.   
    </p><p class="article-text">
        Por &uacute;ltimo, Elkarrekin/Podemos constituye la principal novedad en la izquierda vasca, y en el mapa pol&iacute;tico vasco en general, debido a su reciente irrupci&oacute;n en la escena pol&iacute;tica. Tras los espectaculares y sorprendentes &eacute;xitos iniciales (en las elecciones generales de 2015 y 2016 se convierte en la formaci&oacute;n pol&iacute;tica m&aacute;s votada en Euskadi, superando en votos incluso al PNV), va a ocupar un lugar importante en el actual mapa pol&iacute;tico vasco, y en la izquierda vasca en particular (tercera fuerza pol&iacute;tica en el Parlamento vasco, tras EH Bildu, y por delante del PSE-EE). Dado lo reciente de su aparici&oacute;n y las inc&oacute;gnitas, aun no despejadas, sobre su evoluci&oacute;n en el pr&oacute;ximo futuro, ser&aacute; necesario esperar a ver como se produce &eacute;sta y como se plasma su asentamiento definitivo, tanto en el plano institucional como en el tejido social, en el marco pol&iacute;tico vasco.  A diferencia de las otras dos formaciones de la izquierda vasca, cuyo comportamiento resulta m&aacute;s predecible dado su asentamiento desde hace tiempo en mapa pol&iacute;tico, en el caso de Elkarrekin/Podemos sus expectativas pol&iacute;ticas no dejan de ser inciertas en el momento actual. En cualquier caso, se trata de una formaci&oacute;n pol&iacute;tica cuya novedad no pude constituir ning&uacute;n impedimento para que sea obligado contar con ella como una de las fuerzas integrantes de <em>las izquierdas.</em>
    </p><div class="list">
                    <ol>
                                    <li><strong>Delimitar el terreno de la colaboraci&oacute;n entre la(s) izquierda(s) </strong><em>la(s) izquierda(s</em>Adem&aacute;s de <em>plural</em>, en los t&eacute;rminos rese&ntilde;ados en los p&aacute;rrafos precedentes, otro de los rasgos que caracterizan a la(s) izquierda(s) vasca(s) es su caracter <em>cambiante</em>, acorde con el proceso de profundos cambios que se est&aacute; viviendo en la actualidad y que afectan tambi&eacute;n, como no pod&iacute;a ser de otra forma, a las propias formaciones de izquierda, inmersas en un <em>proceso de transformaciones</em> que dista mucho de estar cerrado en el momento presente. Ni el mapa pol&iacute;tico vasco es hoy el mismo que hace dos o cuatro d&eacute;cadas, ni tampoco el espacio de <em>la izquierda </em>ha permanecido inmutable a lo largo de este &uacute;ltimo periodo, en el que, como es conocido, han surgido nuevas formaciones pol&iacute;ticas al tiempo que han desaparecido otras y ha cambiado la correlaci&oacute;n de fuerzas entre ellas, as&iacute; como como los planteamientos que ven&iacute;an manteniendo cada una de ellas. En el contexto actual, de signo marcadamente cambiante, lo m&aacute;s previsible es que asistamos en el pr&oacute;ximo futuro a cambios importantes tanto en la configuraci&oacute;n del mapa pol&iacute;tico de <em>la izquierda </em>vasca como, as&iacute; mismo, en los planteamientos de cada una de las formaciones pol&iacute;ticas integrantes de <em>las izquierdas</em> en Euskadi.</li>
                            </ol>
            </div><p class="article-text">
        De todas formas, el pluralismo y el proceso de transformaciones que caracteriza a la(s) izquierda(s) en el momento actual no debe ser impedimento para tratar de buscar formas de <em>colaboraci&oacute;n</em> que permitan articular actuaciones conjuntas en pos de objetivos comunes, que sin duda los hay. En este sentido, si realmente existe una voluntad de colaboraci&oacute;n en com&uacute;n (en caso contrario, de no existir esta voluntad, no hay nada que hablar), la cuesti&oacute;n ser&iacute;a determinar unas bases program&aacute;ticas m&iacute;nimas en torno a las cuales poder articular la colaboraci&oacute;n (no se trata de ninguna unificaci&oacute;n org&aacute;nica) entre <em>las izquierdas, </em>lo que, al menos por intentarlo, no parece que pueda plantear ning&uacute;n problema irresoluble a nadie. Aunque, eso s&iacute;, antes de decidir lo que hay que hacer        -establecer las bases program&aacute;ticas de la colaboraci&oacute;n- ser&iacute;a necesario tener muy claro lo que<strong> no</strong> hay que hacer para evitar abortar cualquier intento razonable de colaboraci&oacute;n entre formaciones pol&iacute;ticas distintas.
    </p><p class="article-text">
        Y lo que, por puro sentido com&uacute;n, no puede hacerse si se quiere llegar a alg&uacute;n tipo de acuerdo, es empezar a construir la casa por el tejado abriendo la discusi&oacute;n en torno al ideario propio de cada uno y a las cosas que de antemano se sabe que no hay acuerdo; o a pretender &lsquo;colar&rsquo; en el acuerdo program&aacute;tico entre las diferentes <em>izquierdas </em>las posiciones propias sobre cuestiones en las que las diferencias son evidentes y no van a desaparecer de inmediato por m&aacute;s que, como dec&iacute;a alguien, discutamos hasta el amanecer. Lo que no quiere decir que cada una de <em>las izquierdas </em>tenga que renunciar a defender sus posiciones sobre las cuestiones que integran su propio ideario y que son objeto de aguda pol&eacute;mica diaria en todos los foros de discusi&oacute;n: la naci&oacute;n, el Estado, la soberan&iacute;a nacional, el derecho a decidir, el federalismo, la autodeterminaci&oacute;n, la Constituci&oacute;n, la transici&oacute;n, el bipartidismo, la refundaci&oacute;n de todo el sistema pol&iacute;tico, etc. etc. Simplemente se trata de constatar que en torno a esas cuestiones no es posible asentar un acuerdo program&aacute;tico que aglutine a <em>las izquierdas</em> en torno a objetivos comunes.
    </p><p class="article-text">
        S&iacute; es posible, sin embargo, delimitar un amplio espacio com&uacute;n de <em>la izquierda </em>en torno a una serie de reivindicaciones sociales, que hoy est&aacute;n ya en la calle y tambi&eacute;n en los medios de comunicaci&oacute;n,  en el que existen posibilidades reales de llegar a acuerdos razonables que no exigen que nadie renuncie a sus posiciones. Cuestiones como las pensiones y el sistema de protecci&oacute;n social, de m&aacute;xima actualidad &uacute;ltimamente, las pol&iacute;ticas de igualdad, la defensa de los servicios p&uacute;blicos, la acogida a la inmigraci&oacute;n, la atenci&oacute;n a los colectivos desprotegidos y m&aacute;s vulnerables, la negociaci&oacute;n colectiva, la reforma fiscal, unos Presupuestos, tanto estatales como auton&oacute;micos, que destinen los recursos suficientes a fines sociales; en definitiva, todo lo referente a la defensa del Estado social, en proceso de progresiva desocializaci&oacute;n como consecuencia de las pol&iacute;ticas asociales, o directamente antisociales, que se vienen desplegando desde las instancias de gobierno durante todo este periodo. Todo ello delimita un terreno suficientemente amplio como para poder ensayar por parte de <em>las izquierdas</em> pol&iacute;ticas de convergencia, no de siglas partidarias sino, ante todo, de colaboraci&oacute;n con el fin de conseguir objetivos comunes.
    </p><p class="article-text">
        He de confesar, para finalizar, que a la vista de las actitudes que se vienen manteniendo  durante todo este periodo por parte de <em>la(s) </em> <em>izquierda(s) </em>realmente existentes, uno no puede por menos de mostrarse m&aacute;s que esc&eacute;ptico ante la posibilidad de que se llegue a acordar unas bases program&aacute;ticas comunes y se haga realidad la colaboraci&oacute;n entre ellas. De todas formas, por decirlo y escribirlo en estas l&iacute;neas, atendiendo a la invitaci&oacute;n de este medio para hacerlo, que no quede&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Andoni Pérez Ayala]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/euskadi/blogs/viento-del-norte/izquierdas-euskadi-pluralismo-colaboracion_132_2163276.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Tue, 17 Apr 2018 17:28:56 +0000]]></pubDate>
      <media:title><![CDATA[La(s) izquierda(s) en Euskadi.  Pluralismo y colaboración]]></media:title>
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