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    <title><![CDATA[elDiario.es - Micaela Lafratta]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/micaela_lafratta/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Micaela Lafratta]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Los humanos más inhumanos]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/humanos-inhumanos_129_8794942.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3ba4d7c4-f866-4555-867c-a5558494844b_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Los humanos más inhumanos"></p><p class="article-text">
        Una de las acepciones que define el t&eacute;rmino &ldquo;humanidad&rdquo; es la sensibilidad y la compasi&oacute;n ante las desgracias de otras personas, e incluso es sin&oacute;nimo de benignidad, es decir, tener la cualidad de benigno. Podemos estar m&aacute;s o menos de acuerdo con qu&eacute; es la compasi&oacute;n, pero se supone que la humanidad, tener humanidad, es todo esto y m&aacute;s. Por eso se usan expresiones como &ldquo;este tema necesita un enfoque m&aacute;s humano&rdquo; o &ldquo;sector humanitario&rdquo;. Pero, &iquest;de verdad nos queda algo de humanidad? 
    </p><p class="article-text">
        Esta duda me surge cuando, ante la pandemia del Covid-19, las desigualdades no s&oacute;lo no se han reducido, sino que han aumentado. Esas brechas que ya se estaban ensanchando, que separan a los llamados ricos y pobres, se han convertido en abismos. De qu&eacute; otra manera se podr&iacute;a explicar que las desigualdades contribuyan a la muerte de una persona cada cuatro segundos. <a href="https://oxfamilibrary.openrepository.com/bitstream/handle/10546/621341/bp-inequality-kills-170122-summ-es.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">As&iacute; lo recoge el informe de Oxfam &ldquo;las desigualdades matan&rdquo;</a>. S&iacute;, as&iacute; de tajante, porque es la realidad. Los eufemismos ya no sirven para nada m&aacute;s que para tapar lo que no queremos ver.
    </p><p class="article-text">
        Arrimar el hombro parece que ya no se lleva (o nunca se ha llevado), o por lo menos entre los millonarios y multimillonarios que no paran de amasar fortunas a costa del bienestar y la vida de las dem&aacute;s. Sobre todo, a costa de las personas m&aacute;s desfavorecidas. De hecho, desde el inicio de la pandemia, <em>&ldquo;ha surgido un nuevo milmillonario en el mundo cada 26 horas y los diez hombres m&aacute;s ricos del mundo han duplicado sus fortunas mientras que, seg&uacute;n se estima, m&aacute;s de 160 millones de personas han ca&iacute;do en la pobreza&rdquo;</em>, seg&uacute;n el mismo informe. Creo que no somos capaces de dimensionar el alcance de estas cifras, de imaginar y entender qu&eacute; supone que sea la primera vez desde que existen registros que ha habido tanto crecimiento anual en la riqueza de los milmillonarios. 
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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        Unas sobrecogedoras cifras y hechos que hacen plantearme c&oacute;mo hemos llegado a esta situaci&oacute;n. &iquest;De verdad existen personas que sabiendo que con su fortuna podr&iacute;an vacunar a buena parte de la poblaci&oacute;n mundial prefieren ignorarlo? Ni siquiera se tratar&iacute;a de ser fil&aacute;ntropos y donar una parte de sus fortunas. Es que se lo deben a la sociedad, literalmente. Porque la evasi&oacute;n fiscal de los millonarios es abrumadora. 
    </p><p class="article-text">
        Y eso si hablamos en t&eacute;rminos monetarios. Porque siempre se nos olvida que el capitalismo m&aacute;s mezquino tambi&eacute;n tiene un coste para nuestra salud y para nuestro planeta. Seg&uacute;n Oxfam,<em> &ldquo;se estima que el promedio de las emisiones individuales de 20 de los milmillionarios m&aacute;s ricos es 8.000 veces superior a la de cualquier persona de entre los mil millones m&aacute;s pobres&rdquo;</em>. B&aacute;sicamente, respiramos su contaminaci&oacute;n. Y pagamos su despilfarro. &iquest;Cu&aacute;ntos sumideros de carbono har&aacute;n falta solo para compensar sus emisiones?
    </p><p class="article-text">
        Puede que nos suene ajeno, pero esta dicotom&iacute;a rico-pobre forma parte de nuestra realidad. No hay que irse muy lejos, concretamente Valencia capital, para ver c&oacute;mo la esperanza de vida se desploma nada menos que seis a&ntilde;os en los barrios pobres, seg&uacute;n el <a href="https://web.ua.es/es/gi-saludpublica/documentos/er/desigualdades-en-salud-en-la-comunidad-valenciana.pdf" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">primer informe del Observatorio Valenciano de Salud</a>. Unas diferencias cada vez m&aacute;s insalvables, unas desigualdades cada vez m&aacute;s grandes, que necesitan de la voluntad de quienes controlan el mundo para reducirlas y, con suerte, eliminarlas. Pero para eso hace falta mucha humanidad.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Micaela Lafratta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/opinion/humanos-inhumanos_129_8794942.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 02 Mar 2022 21:46:54 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Yo de mayor quiero seguir vivo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/mayor-quiero-seguir-vivo_132_1463697.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/aa11d144-bf82-4f85-937f-0a0eabbeb2af_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Tres jóvenes en una habitación "></p><p class="article-text">
        Osmar, 15 a&ntilde;os, nueve meses viviendo en Francia. Su sue&ntilde;o es poder ir al instituto y, despu&eacute;s, hacerse pastelero. Su miedo: que lo expulsen y lo devuelvan a su pa&iacute;s antes de haberlo conseguido. Se remueve inquieto en la silla ante la mirada de sus posibles compa&ntilde;eros de clase.
    </p><p class="article-text">
        Es uno de los pocos adolescentes refugiados afortunados que opta a una beca para poder estudiar gracias a financiaci&oacute;n privada. Y uno entre los miles de menores no acompa&ntilde;ados que vagan por Europa sorteando a las autoridades policiales.
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                </figure><p class="article-text">
        Un menor extranjero no acompa&ntilde;ado (MENA) es un menor de edad originario de otro pa&iacute;s que ha llegado solo a nuestras fronteras. Una circunstancia que expone a mayor riesgo y vulnerabilidad a estos ni&ntilde;os y adolescentes.
    </p><p class="article-text">
        Oxfam Interm&oacute;n lleva a&ntilde;os denunciando los abusos que sufren las y los MENA que llegan a Europa, as&iacute; como la violencia institucional ejercida por parte de los Estados, como Francia o Italia. Seg&uacute;n el informe <em>Fuera, en ning&uacute;n sitio</em> publicado en junio del a&ntilde;o pasado, &ldquo;ni&ntilde;as y ni&ntilde;os de tan solo 12 a&ntilde;os sufren abusos, detenciones y devoluciones ilegales a Italia por parte de la polic&iacute;a francesa&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las pol&iacute;ticas migratorias francesas se han endurecido considerablemente y, seg&uacute;n este informe, los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as denuncian haber sufrido abusos f&iacute;sicos y verbales, as&iacute; como haber pasado la noche en celdas sin tener acceso a comida, agua o mantas, y un tutor oficial. De hecho, de las 16.500 personas migrantes que pasaron la frontera francesa por el pueblo de Ventimiglia entre agosto de 2017 y abril de 2018, una cuarta parte eran menores de edad.
    </p><p class="article-text">
        Osmar podr&iacute;a considerarse incluso afortunado, despu&eacute;s de su largo viaje atravesando Libia, pagando a las mafias, sobreviviendo a un infernal viaje en bote de goma por el Mediterr&aacute;neo y, finalmente, sorteando a las autoridades italianas para atravesar la frontera francesa, ha conseguido llegar a su destino y formar parte del sistema de acogida de menores de una peque&ntilde;a ciudad del sur del pa&iacute;s galo.
    </p><p class="article-text">
        Muchos MENA no corren tanta suerte y caen en las redes de trata y son captados por las mafias. Los datos ofrecidos por la Oficina Europea de Polic&iacute;a (Europol) en 2016 son alarmantes, pues al menos 10.000 menores refugiados desaparecieron tras cruzar la frontera europea, huyendo de las autoridades o por haber sido captado por las mafias.
    </p><p class="article-text">
        Las cifras son desorbitadas y m&aacute;s si tenemos en cuenta que seg&uacute;n Unicef, a pesar de que ha disminuido la entrada refugiados en Europa, s&iacute; que ha aumentado el n&uacute;mero de menores que intentan cruzar nuestras fronteras en busca de una vida mejor. Olas y dunas no son nada para ni&ntilde;os y ni&ntilde;as movidas por la ambici&oacute;n de tener, no ya un futuro pr&oacute;spero, sino simplemente un futuro. Menores que hacen pactos con mafias para continuar sus viajes y que temen m&aacute;s a la Polic&iacute;a que a dormir a la intemperie, intentando reunirse con sus familias, d&iacute;a s&iacute; y d&iacute;a tambi&eacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Afortunadamente, organizaciones como C&aacute;ritas Francia ofrecen un poco de esperanza a estos ni&ntilde;os, ni&ntilde;as y adolescentes que, a pesar de haberlo conseguido, a pesar de haber llegado a su destino, viven con el miedo de ser expulsados y con la desmotivaci&oacute;n que supone el no poder estudiar.
    </p><p class="article-text">
        Proyectos como Young Caritas permiten a estos menores hacer amistades y sobrellevar el d&iacute;a a d&iacute;a. A trav&eacute;s de entrenamientos de f&uacute;tbol que imponen rutina y clases de franc&eacute;s y matem&aacute;ticas ofrecidas por personas voluntarias, estos j&oacute;venes casi respiran un ambiente de normalidad.
    </p><p class="article-text">
        Estos adolescentes combaten el vivir solos en hoteles y no poder asistir a clase con el sue&ntilde;o de poder ser futbolistas. El deseo de estar con su familia gracias al apoyo de sus tutores. No se trata de sobrevivir, sino de vivir. Porque s&iacute;: las y los refugiados abandonan sus hogares huyendo para vivir una vida normal, sin miedo.
    </p><p class="article-text">
        Evidentemente, nos quedan muchas cosas por mejorar si cada a&ntilde;o miles de personas intentan cruzar al viejo continente con poco m&aacute;s que su m&oacute;vil y la cartilla de vacunaci&oacute;n. Pero entre tanta desinformaci&oacute;n y propaganda, campa&ntilde;as anti inmigraci&oacute;n, y tendencias ideol&oacute;gicas hacia la derecha radical cada vez m&aacute;s fuertes, qued&eacute;monos tambi&eacute;n con lo que s&iacute; se hace, con las historias de quienes s&iacute; lo consiguen.
    </p><p class="article-text">
        Qued&eacute;monos con estas peque&ntilde;as iniciativas que apoyan a los menores refugiados, que les ayudan a integrarse y a buscar un oficio para que no les echen en su 18 cumplea&ntilde;os. Qued&eacute;monos con la esperanza de hacer posible lo imposible para que un d&iacute;a no tengamos que lamentar m&aacute;s muertes, m&aacute;s vulneraciones de derechos humanos. Para que estas iniciativas sean la norma. Para mejorar, para incidir, y alg&uacute;n d&iacute;a, por fin, cambiar.
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        <strong>*Micaela Lafratta Ramos, periodista y especialista en Derechos Humanos. Colaboradora en el equipo de Acci&oacute;n Ciudadana de Oxfam Interm&oacute;n en Valencia. Periodismo comprometido con la realidad social, ante todo</strong>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Micaela Lafratta]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/mayor-quiero-seguir-vivo_132_1463697.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Wed, 26 Jun 2019 09:53:59 +0000]]></pubDate>
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      <title><![CDATA[Pudimos ser nosotras, las que buscamos refugio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/comunitat-valenciana/pudimos-buscamos-refugio_132_2160207.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/656eb010-9866-40a5-87c2-3c0b5ed7ab6c_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Refugiados en Siria"></p><p class="article-text">
        &iquest;Qu&eacute; es lo que nos pasa que cuando nos piden ayuda nos damos la vuelta y preferimos ignorarlo? Esta pregunta me rond&oacute; en la cabeza el otro d&iacute;a, cuando viendo la televisi&oacute;n con una amiga apareci&oacute; una noticia sobre <em>Proactiva Open Arms </em>en la que se contaba de manera sorprendentemente extensa la crisis de refugiados provenientes de Libia. Mi amiga mir&oacute; toda la noticia impactada, con el coraz&oacute;n en el pu&ntilde;o. Cuando termin&oacute;, me dijo: &ldquo;Qu&eacute; fuerte que est&eacute; pasando esto, &iquest;no?&rdquo;. Suspir&oacute;, y se fue. Sin m&aacute;s.
    </p><p class="article-text">
        De esta experiencia aprend&iacute; algo: estamos insensibilizados Si no me afecta, no me muevo. Pobrecitos los refugiados, pero qu&eacute; mal me hace verlo, mejor cambio de canal. &iquest;De d&oacute;nde viene esa reacci&oacute;n? &iquest;Tan poco nos importa que damos la espalda antes de que nos afecte m&aacute;s de lo necesario?
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n datos de ACNUR, 65,5 millones de personas se encontraban desplazadas forzosamente a finales de 2016 y, sin ir m&aacute;s lejos, un promedio de 20 personas por minuto huy&oacute; de sus hogares. Y recalco el <em>huir</em>, porque todo el mundo tiene la impresi&oacute;n de que las personas que buscan refugio llaman a las puertas de Europa por amor al arte.
    </p><p class="article-text">
        Porque les encanta abandonar su vida, su familia, sus amigos, su trabajo y todas sus cosas, para venir a la frontera de Europa a suplicar que les dejemos entrar y no morir congelados en vez de bombardeados.
    </p><p class="article-text">
        Y, mientras tanto, cerramos las fronteras de Europa y la convertimos en un b&uacute;nker para protegernos, &iquest;de qu&eacute;? &iquest;De ese imaginario que nos creamos o que nos quieren hacer creer? &iquest;De esa asociaci&oacute;n de los refugiados con el terrorismo? Una asociaci&oacute;n con la invasi&oacute;n externa, evidentemente, imaginaria. Sin embargo, ese miedo al <em>Otro </em>sigue latente y los movimientos pol&iacute;ticos de ultraderecha bien se han aprovechado de ello para ganar votantes.
    </p><p class="article-text">
        Nadie se ha parado a explicarnos qu&eacute; pasa de verdad, cu&aacute;l es el contexto para entender qui&eacute;nes son esos <em>Otros </em>que nos dan tanto miedo, y de qu&eacute; huyen- que, ir&oacute;nicamente, son esos mismos terroristas que tanto miedo nos dan y con los que les identificamos injustamente-.
    </p><p class="article-text">
        Y ante todo el panorama, los pol&iacute;ticos mueven los hilos en Europa y quienes no se han radicalizado a&uacute;n, no hacen nada por miedo a perder a sus votantes. Las medidas no dejan de ser remiendos a un problema mayor que se intenta parchear para dar sensaci&oacute;n de &ldquo;estamos haciendo algo&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Es m&aacute;s f&aacute;cil vender medidas punitivas a los votantes que encontrar soluciones reales m&aacute;s all&aacute; de los cuatro a&ntilde;os de legislatura para no perder votos. Es mejor hacer acuerdos con pa&iacute;ses terceros que acoger a quienes necesitan ayuda para combatir ese sentimiento de invasi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Pero os voy a contar un peque&ntilde;o secreto. Si Europa hubiera cumplido las cuotas prometidas- que es evidente que no ha habido ni hay intenci&oacute;n de cumplir-, la distribuci&oacute;n de todos los refugiados en Europa hubiera tenido un impacto &iacute;nfimo.
    </p><p class="article-text">
        Si ponemos barreras, no van a impedir que intenten saltarlas, porque es m&aacute;s peligroso quedarse en el conflicto que intentar saltar una valla o cruzar el mediterr&aacute;neo pagando a las mafias cantidades desorbitadas. El negocio existente detr&aacute;s del cierre de fronteras es incalculable.
    </p><p class="article-text">
        Por eso ahora es m&aacute;s importante que nunca saber el contexto, pero el contexto de todo. Para entender c&oacute;mo empezaron sus conflictos, qu&eacute; tuvimos los europeos que ver y saber si nuestra percepci&oacute;n se corresponde a la realidad.
    </p><p class="article-text">
        La inversi&oacute;n en ayudas a las personas refugiadas ser&iacute;a mucho m&aacute;s efectiva si se utilizara en informar a la ciudadan&iacute;a a trav&eacute;s de los medios de comunicaci&oacute;n p&uacute;blicos, evitando la radicalizaci&oacute;n de ideas y desmintiendo bulos; as&iacute; como en educaci&oacute;n para la integraci&oacute;n de quienes vengan bulos.  Lastimosamente se invierte mucho m&aacute;s en la externalizaci&oacute;n de servicios para acabar con el problema antes de que llegue a Europa. Un servicio nada barato. No nos dejemos enga&ntilde;ar. En 15 a&ntilde;os, Europa ha gastado en crear su fortaleza y en expulsiones unos 13.000 millones de euros, seg&uacute;n datos de <a href="http://www.themigrantsfiles.com/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">The Migrants&rsquo; Files</a><em>. </em>
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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                </figure><p class="article-text">
        Nada va a cambiar si seguimos la tendencia actual. Ellos y ellas seguir&aacute;n muriendo, nos indignaremos durante cinco segundos para, seguidamente, cambiar de canal. Que no nos falle la memoria hist&oacute;rica. Hace no tanto eran espa&ntilde;oles y espa&ntilde;olas quienes hu&iacute;an del franquismo a pa&iacute;ses de Latinoam&eacute;rica o de la pobreza al resto de Europa, pero hemos perdido la sensibilidad, la empat&iacute;a por el otro. Ahora que tenemos que acoger. &iexcl;Que del problema se encarguen otros!
    </p><p class="article-text">
        Nadie elige d&oacute;nde nace ni tampoco si su pa&iacute;s entra en guerra. Huyen m&eacute;dicas, carpinteros, abogadas, ricos, pobres, embarazadas, ni&ntilde;os. Toda la poblaci&oacute;n. Nadie es inmune a las balas. &iquest;Qui&eacute;n nos ha otorgado el poder de decidir qui&eacute;n tiene derecho a vivir y qui&eacute;n no? No nos confundamos, quienes huyen podr&iacute;amos ser nosotras. Entonces as&iacute;, s&iacute; &iquest;no?
    </p><figure class="embed-container embed-container--type-youtube ratio">
    
                    
                            
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      <dc:creator><![CDATA[Micaela Lafratta]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Apr 2018 10:25:44 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Siria,Refugiados,Oxfam Intermón]]></media:keywords>
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