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    <title><![CDATA[elDiario.es - Alfonso Pérez Medina]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/alfonso_perez_medina/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Alfonso Pérez Medina]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Precampaña judicial en el país de la improvisación]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/precampana-judicial-pais-improvisacion_129_1471353.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/93c6f758-df1a-498a-b786-ca9185de3501_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El juicio del procés se retrasó y otras elecciones, las generales, se adelantaron. Y de esa forma, los ciudadanos acudieron a las urnas la misma semana en la que habían escuchado a los guardias civiles del juicio del procés describir el 1 de octubre como si fuera el pasaje del terror</p><p class="subtitle">En el reino de la improvisación que es España, el juicio se prolongó hasta junio, coincidiendo también con las elecciones municipales a las que se presentaban los abogados de Vox</p><p class="subtitle">Si los plazos previstos no vuelven a fallar, y el tribunal está determinado en que esta vez no sea así, la sentencia se dictará a comienzos de octubre, un mes antes del nuevo día decisivo del 10 de noviembre</p></div><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a, casi nada sale como estaba previsto. A finales del a&ntilde;o pasado, el c&aacute;lculo que se hac&iacute;a en el Tribunal Supremo era que el juicio del proc&eacute;s comenzar&iacute;a a principios de a&ntilde;o y que quedar&iacute;a visto para sentencia en febrero o marzo. As&iacute;, la vista oral que analiza la crisis constitucional m&aacute;s grave en cuarenta a&ntilde;os de democracia se alejaba de las elecciones municipales y de los indeseados efectos emocionales que un procedimiento judicial de esas caracter&iacute;sticas podr&iacute;a causar en los votantes.
    </p><p class="article-text">
        Pero el juicio se retras&oacute; y otras elecciones, las generales, se adelantaron. Y de esa forma, los ciudadanos acudieron a las urnas la misma semana en la que hab&iacute;an escuchado a los guardias civiles del juicio del proc&eacute;s describir el 1 de octubre como si fuera el pasaje del terror, y a los presuntos observadores internacionales intentar convencer al tribunal de que cobraron dinero p&uacute;blico por no hacer ni una sola observaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La sinergia pol&iacute;tico-judicial tan frecuente en estos tiempos provoc&oacute; incluso que alguna sesi&oacute;n del juicio tuviera que acabar antes para que dos miembros del tribunal que juzgaba a cuatro candidatos a diputado y uno a senador, Luciano Varela y Ana Ferrer, participaran en las reuniones de la Junta Electoral Central. Ambos guardaron las apariencias y se abstuvieron en las resoluciones que instaban al presidente de la Generalitat, Quim Torra, a retirar los lazos amarillos del balc&oacute;n de la Generalitat, pero la forma en la que se cruzaban la contienda electoral y el procedimiento judicial no dejaba de llamar la atenci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La previsi&oacute;n inicial tambi&eacute;n era que la sentencia llegara unos d&iacute;as antes del mes de agosto, lo que supuestamente amortiguar&iacute;a una respuesta contundente en las calles de Catalunya si era condenatoria. Pero en el reino de la improvisaci&oacute;n que es Espa&ntilde;a, el juicio se prolong&oacute; hasta junio, coincidiendo tambi&eacute;n con las elecciones municipales a las que se presentaban los abogados de Vox, que llegaron a fumarse las sesiones de la tarde para participar en m&iacute;tines electorales en los que presum&iacute;an de su trabajo como acusaci&oacute;n en el procedimiento del que se ausentaban.
    </p><p class="article-text">
        Si los plazos previstos no vuelven a fallar, y el tribunal est&aacute; determinado en que esta vez no sea as&iacute;, la sentencia se dictar&aacute; a comienzos de octubre, en v&iacute;speras de la festividad de la Hispanidad y un mes antes del nuevo d&iacute;a decisivo del 10 de noviembre. La resoluci&oacute;n es inminente porque el 16 de octubre expira el plazo de dos a&ntilde;os de prisi&oacute;n provisional dictada contra Jordi S&agrave;nchez y Jordi Cuixart y, sobre todo, porque el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea analizar&aacute; por esas fechas la inmunidad parlamentaria como eurodiputado de Oriol Junqueras, que resultar&aacute; capital para la ejecuci&oacute;n de la sentencia.
    </p><p class="article-text">
        Es decir, que el electorado catal&aacute;n acudir&aacute; a votar bajo el impacto de una resoluci&oacute;n que los propios acusados temen que ser&aacute; dura (Jordi Cuixart da por hecho hasta 14 a&ntilde;os de prisi&oacute;n), y el asunto territorial volver&aacute; a convertirse, para regocijo del bloque de la derecha, en el principal eje de la campa&ntilde;a. A ello contribuir&aacute; tambi&eacute;n la batalla que Torra mantiene contra los magistrados que podr&iacute;an inhabilitarle por desobediencia, a los que ha recusado sin &eacute;xito por falta de imparcialidad antes del juicio del 18 de noviembre.
    </p><p class="article-text">
        Al margen del proc&eacute;s, el repleto calendario judicial fijado para las pr&oacute;ximas semanas tambi&eacute;n amenaza con arruinar la norma no escrita de que los tribunales se paran en campa&ntilde;a para no influir en las votaciones. Al PSOE le puede caer la sentencia de los ERE, que fijar&aacute; la responsabilidad penal de los expresidentes Jos&eacute; Antonio Gri&ntilde;&aacute;n y Manuel Chaves en un granero de voto socialista que se ha ido vaciando en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, y al PP se le viene encima el caso P&uacute;nica, en el que se est&aacute; viviendo una aut&eacute;ntica batalla campal entre la defensa de Francisco Granados y la de Esperanza Aguirre, con la firme determinaci&oacute;n del expol&iacute;tico de Valdemoro de no comerse solo ni con Ignacio Gonz&aacute;lez la financiaci&oacute;n irregular de las campa&ntilde;as electorales que convirtieron en lideresa a su omnipresente jefa.
    </p><p class="article-text">
        Y en mitad del carnaval preelectoral, siguiendo un argumento berlanguiano que solo puede ser tan perfecto porque es fruto del azar, el Supremo podr&iacute;a autorizar este martes la salida de Franco del Valle de los Ca&iacute;dos, solo pendiente de la licencia de obra que el irreductible juez Jos&eacute; Yusti Bastarreche, enrolado en la centuria de los detractores de la memoria hist&oacute;rica, ha intentado bloquear.
    </p><p class="article-text">
        La paradoja que nos puede traer la repetici&oacute;n electoral es que el partido m&aacute;s beneficiado por el nuevo proceso electoral sea el que m&aacute;s asuntos pendientes tiene en los tribunales, cuando fue precisamente la sentencia de la G&uuml;rtel la que activ&oacute; la moci&oacute;n de censura que tumb&oacute; al Gobierno de Rajoy. El ajuste de cuentas judicial que le espera al PP en 2020 produce v&eacute;rtigo aunque en Espa&ntilde;a todo puede cambiar muy r&aacute;pido. Aqu&iacute; como en ning&uacute;n sitio se cumple la directriz que el subsecretario Salvador Mart&iacute; transmit&iacute;a a sus hombres en El Ministerio del Tiempo. &ldquo;&iquest;Somos espa&ntilde;oles, no? Pues improvisen&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Pérez Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/precampana-judicial-pais-improvisacion_129_1471353.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 20 Sep 2019 19:03:57 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Precampaña judicial en el país de la improvisación]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Esperando la condena del procés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/esperando-condena-proces_129_1355090.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/3121ae9b-e15f-4c92-b122-73b533ab7572_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todos los ojos están puestos en el máximo responsable de la Sala Segunda, que lleva todo el verano escribiendo una sentencia que pondrá fin a un ciclo político que se abrió el 19 de diciembre de 2012</p><p class="subtitle">Si algo ha quedado demostrado a lo largo de los últimos siete años, es el fracaso de la vía unilateral hacia la independencia</p><p class="subtitle">Todo apunta a que la sentencia será condenatoria y estará más cerca de la severidad que de la laxitud</p></div><p class="article-text">
        Tras el casi siempre sopor&iacute;fero acto que todos los a&ntilde;os abre el curso judicial, el Sal&oacute;n de los Pasos Perdidos del Tribunal Supremo acoge un peque&ntilde;o c&oacute;ctel en el que, alrededor del rey, se juntan los pol&iacute;ticos, jueces, fiscales y altos funcionarios que cortan el bacalao en el mundo de la justicia y que aprovechan el encuentro para saludarse despu&eacute;s de las vacaciones, intercambiar chismes y hablar m&aacute;s bien poco de los problemas reales de la Justicia.
    </p><p class="article-text">
        Tradicionalmente el inter&eacute;s de los periodistas suele estar en el corrillo del rey, que traslada algunas impresiones sobre la situaci&oacute;n pol&iacute;tica del momento, pero este a&ntilde;o la escena era distinta. Frente al escudo de Espa&ntilde;a que preside la estancia, rodeaban al monarca una decena de informadores, mientras que en el otro extremo de la sala, bajo las pinturas de Alcal&aacute; Galiano que representan las virtudes de la Justicia, casi una treintena acechaba al presidente del tribunal del proc&eacute;s, Manuel Marchena.
    </p><p class="article-text">
        Todos los ojos est&aacute;n puestos en el m&aacute;ximo responsable de la Sala Segunda, que lleva todo el verano escribiendo una sentencia que pondr&aacute; fin a un ciclo pol&iacute;tico que se abri&oacute; el 19 de diciembre de 2012, cuando Artur Mas y Oriol Junqueras sellaron la unidad circunstancial de la derecha y la izquierda nacionalistas para sacar adelante lo que se llam&oacute; el Acuerdo por la Transici&oacute;n Nacional. Lo que venga despu&eacute;s de la sentencia ser&aacute; necesariamente distinto porque, si algo ha quedado demostrado a lo largo de los &uacute;ltimos siete a&ntilde;os, es el fracaso de la v&iacute;a unilateral hacia la independencia.
    </p><p class="article-text">
        Y todo apunta a que la sentencia ser&aacute; condenatoria y estar&aacute; m&aacute;s cerca de la severidad que de la laxitud. Las escasas se&ntilde;ales que transmite el tribunal, que se ha blindado para evitar filtraciones que puedan ser aprovechadas por los acusados para cuestionar la validez del procedimiento en las demandas por vulneraci&oacute;n de derechos que presentar&aacute;n ante el Tribunal de Estrasburgo, abundan en que la resoluci&oacute;n ser&aacute; estrictamente jur&iacute;dica. Lejos de las llamadas al di&aacute;logo y al retorno al terreno de la pol&iacute;tica reclamado por Junqueras en su &uacute;ltima palabra, los jueces quieren limitarse a dilucidar si los dirigentes independentistas se saltaron o no la ley. Y eso, a d&iacute;a de hoy, resulta obvio, m&aacute;s all&aacute; de las dudas que suscita la acusaci&oacute;n por rebeli&oacute;n, que siempre podr&iacute;a rebajarse con alternativas como el grado de conspiraci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los siete togados &ndash;incluido Luciano Varela, que acceder&aacute; a la jubilaci&oacute;n en el mismo momento en el que firme la sentencia- est&aacute;n participando en las deliberaciones, que se abordan por bloques tem&aacute;ticos y a buen ritmo. La idea del tribunal es notificarla despu&eacute;s del 23 de septiembre, fecha l&iacute;mite para disolver las Cortes si PSOE y Unidas Podemos fracasan definitivamente en sus negociaciones, y antes del 16 de octubre, d&iacute;a en el que expira el plazo de dos a&ntilde;os de prisi&oacute;n provisional que la Audiencia Nacional dict&oacute; contra Jordi S&agrave;nchez y Jordi Cuixart, cuando a&uacute;n no se hab&iacute;a proclamado la DUI y la Fiscal&iacute;a ya apuntaba a la sedici&oacute;n como calificaci&oacute;n de lo que ocurri&oacute; durante el registro de la Consejer&iacute;a de Econom&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Aunque cualquiera de los magistrados est&aacute; a tiempo de anunciar la presentaci&oacute;n de un voto particular, a d&iacute;a de hoy lo m&aacute;s probable es que la resoluci&oacute;n sea un&aacute;nime y que, si los hay, estos sean concurrentes y no discrepantes. Es decir, que compartiendo la conclusi&oacute;n jur&iacute;dica adoptada, alguno de los miembros del tribunal se desmarque de sus compa&ntilde;eros discrepando &uacute;nicamente de la fundamentaci&oacute;n utilizada para llegar a ella.
    </p><p class="article-text">
        M&aacute;s claras son las vibraciones que traslada la Fiscal&iacute;a, alguno de cuyos representantes vaticina en privado una condena superior a los diez a&ntilde;os de c&aacute;rcel para los dirigentes independentistas que permanecen en prisi&oacute;n y la asunci&oacute;n por parte del tribunal de la tesis de la rebeli&oacute;n violenta contra el Estado.
    </p><p class="article-text">
        La fiscal general, Mar&iacute;a Jos&eacute; Segarra, que lleva meses avalando la l&iacute;nea dura sobre el asunto catal&aacute;n, aprovech&oacute; su primera intervenci&oacute;n del a&ntilde;o para destacar la &ldquo;imperiosa obligaci&oacute;n&rdquo; de que &ldquo;todos&rdquo; acaten la sentencia, &ldquo;sea cual sea el sentido de la misma&rdquo;, lo que resulta una perogrullada si no fuera porque unos d&iacute;as antes el presidente de la Generalitat, Quim Torra, apuntaba que los catalanes no aceptar&aacute;n una resoluci&oacute;n que &ldquo;no sea absolutoria&rdquo;. Despu&eacute;s, en una entrevista en RTVE, Segarra desliz&oacute; la posibilidad de pedir al Supremo que reactive las &oacute;rdenes europeas de detenci&oacute;n contra Carles Puigdemont y el resto de los dirigentes independentistas que permanecen en el extranjero si, como prev&eacute;, la sentencia confirma las penas de prisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Ante esa condena que viene, la actual clase dirigente del independentismo, m&aacute;s dividida que nunca, se ha atrincherado en un victimismo que, lejos de reconocer la comisi&oacute;n de errores en estos a&ntilde;os, refuerza el discurso de la represi&oacute;n del Estado y amenaza con &ldquo;segar las cadenas&rdquo; y volver a saltarse la ley. Aunque su apoyo en la calle, como se pudo apreciar en la Diada, est&eacute; cayendo en picado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Pérez Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/esperando-condena-proces_129_1355090.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 13 Sep 2019 20:03:06 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Esperando la condena del procés]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Juicio del Procés,Cataluña,Independentismo]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La caída de la generala]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/caida-generala_129_1366530.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f15ac47a-c320-4c2c-baab-ddd7c3aa5b24_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La caída de la generala"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A Esperanza Aguirre, la Lance Armstrong de la política española, habría que retirarle sus mayorías absolutas por acudir dopada a todas las elecciones entre 2003 y 2011</p><p class="subtitle">La líderesa solía decir que "todo se puede delegar salvo la supervisión". Y así se lo recordó Granados al juez de la Audiencia Nacional Manuel García-Castellón</p></div><p class="article-text">
        En aquellos a&ntilde;os locos de la burbuja, a Esperanza Aguirre le gustaba organizar en navidad multitudinarias cenas con los periodistas en las que nunca se sab&iacute;a muy bien qui&eacute;n agasajaba a quien. En una de ellas el bel&eacute;n que decoraba la Real Casa de Correos, sede de la Presidencia de la Comunidad de Madrid, luc&iacute;a una enorme bandera de Espa&ntilde;a que se puso, seg&uacute;n contaban, porque, cuando a la presidenta le ense&ntilde;aron las figuritas, la mula y el buey, lo primero que dijo fue: &ldquo;Falta lavandera&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Fruto de los equ&iacute;vocos que a veces provoca la homofon&iacute;a o del clima pol&iacute;tico que el PP hab&iacute;a ido creando para convertir a Carod Rovira, entonces l&iacute;der de Esquerra, en el enemigo p&uacute;blico n&uacute;mero uno en Chamber&iacute;, un colaborador de Aguirre se lanz&oacute; a una de las tiendas de souvenirs de la Puerta del Sol para comprar una ense&ntilde;a nacional y colocarla en los faldones del bel&eacute;n, lo que daba al conjunto un aspecto verdaderamente pintoresco. Cuando la jefa advirti&oacute; el cambio, en lugar de la esperada felicitaci&oacute;n, se ri&oacute; y espet&oacute;: &ldquo;&iexcl;Pero, hombre, yo dec&iacute;a lavandera de lavar!&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La an&eacute;cdota de la bandera, que se qued&oacute; puesta todas las navidades velando por el ni&ntilde;o Jes&uacute;s, pone de relieve que durante los nueve a&ntilde;os en los que prolong&oacute; su generalato, Aguirre controlaba hasta el m&aacute;s m&iacute;nimo detalle de lo que ocurr&iacute;a, no solo en todas y cada una de las consejer&iacute;as de la Comunidad de Madrid, sino tambi&eacute;n en empresas p&uacute;blicas como Telemadrid. A dos de sus redactores les pidi&oacute; explicaciones, en agosto de 2012, por acudir a cubrir los trabajos de extinci&oacute;n de un incendio que ella quer&iacute;a visitar sin la presencia de c&aacute;maras. &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n les ha dicho a ustedes que vengan?&rdquo;, les interrog&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La l&iacute;deresa sol&iacute;a decir hasta la saciedad que &ldquo;todo se puede delegar salvo la supervisi&oacute;n&rdquo;. Y as&iacute; se lo record&oacute; Francisco Granados al juez de la Audiencia Nacional Manuel Garc&iacute;a-Castell&oacute;n, al que traslad&oacute; en febrero de 2018 la omnipresencia de Aguirre y que Ignacio Gonz&aacute;lez se encarg&oacute; de la &ldquo;financiaci&oacute;n extra&rdquo;, o sea ilegal, de sus campa&ntilde;as en 2007 y 2011. Primero con la colaboraci&oacute;n de la tambi&eacute;n expresidenta Cristina Cifuentes y luego con la del exconsejero Borja Sarasola.
    </p><p class="article-text">
        Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s del estallido del caso P&uacute;nica, el juez instructor y las fiscales Anticorrupci&oacute;n Carmen Garc&iacute;a y Teresa G&aacute;lvez asumen la tesis de que Aguirre era la supervisora general de todo lo que pasaba en la Administraci&oacute;n de la Comunidad de Madrid, que se puso al servicio de un partido en el que los ascensos depend&iacute;an del dinero que sus dirigentes lograban recaudar al margen de la ley.
    </p><p class="article-text">
        Seg&uacute;n el demoledor auto de imputaci&oacute;n de Garc&iacute;a-Castell&oacute;n, del que nadie podr&aacute; nunca decir que sea un juez peligrosamente izquierdista, Aguirre &ldquo;ide&oacute;&rdquo; presuntamente un sistema de corrupci&oacute;n generalizado que aprovechaba el &ldquo;pico y pala&rdquo;, otro de sus c&eacute;lebres lemas, para que cada obra p&uacute;blica que se hac&iacute;a en la regi&oacute;n destinara un pellizquito a financiar de manera irregular al partido del Gobierno. En las 85 p&aacute;ginas del escrito judicial, el magistrado destroza el discurso de quien lleva a&ntilde;os present&aacute;ndose como una &ldquo;v&iacute;ctima de la corrupci&oacute;n&rdquo;, capaz de llorar cuando se enteraba de la detenci&oacute;n de Gonz&aacute;lez por organizaci&oacute;n criminal o de plantear sin recato la ficci&oacute;n de que Granados o L&oacute;pez Viejo eran los &uacute;nicos altos cargos que le salieron &ldquo;rana&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Lance Armstrong de la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola, a la que en justicia habr&iacute;a que retirar sus mayor&iacute;as absolutas por acudir dopada hasta las trancas a todas las citas electorales entre 2003 y 2011, alumbr&oacute; el 1% como hecho diferencial madrile&ntilde;o en una de las primeras reuniones de su Gobierno, al que present&oacute; como &ldquo;el mejor equipo de gesti&oacute;n de la historia del estado auton&oacute;mico de Espa&ntilde;a&rdquo;. A ese encuentro fue invitado el empresario Daniel Horacio Mercado, sobre el que pivot&oacute; la corrupci&oacute;n, y en &eacute;l se present&oacute; el lema de la Comunidad de Madrid que inundar&iacute;a los medios de comunicaci&oacute;n durante una d&eacute;cada: &ldquo;la suma de todos&rdquo;, plasmado en la letra griega &eacute;psilon, que deber&iacute;a haberse reformulado, visto lo visto, en &ldquo;la suma de todos los chanchullos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La trama del 1% de la Puerta del Sol no le tiene nada que envidiar a la del 3 por ciento catal&aacute;n porque, aunque el porcentaje desviado fuera menor, la recaudaci&oacute;n quedaba compensada por la magnitud de las obras. Seg&uacute;n recoge la investigaci&oacute;n, uno de cada cien euros p&uacute;blicos que el Gobierno regional entregaba a las grandes constructoras para ampliar el Metro o construir los nuevos hospitales de gesti&oacute;n privada se acababa destinando a extravagantes empresas de comunicaci&oacute;n y publicidad que justificaban sus ingresos con absurdos actos de colocaci&oacute;n de primeras, segundas y terceras piedras e inauguraciones de rotondas, incorporaciones o remotos tramos de carretera.
    </p><p class="article-text">
        Y entre factura verdadera y factura falsa, esas empresas con nombres como Over Marketing, Swat o El Laboratorio de Almagro devolv&iacute;an los favores en forma de donaciones a la fundaci&oacute;n Fundescam, que fue creada en 2000, seg&uacute;n la propia Aguirre, para dar &ldquo;cursos de ret&oacute;rica y elocuencia&rdquo; a los candidatos populares, muchos de ellos hoy imputados.
    </p><p class="article-text">
        Ca&iacute;da pero no muerta, Aguirre puede utilizar en su defensa que cuando comenz&oacute; a utilizar el despacho preferente de la primera planta de G&eacute;nova, Fundescam ya estaba all&iacute;. Y es as&iacute; porque la turbia fundaci&oacute;n se cre&oacute; en los a&ntilde;os en los que P&iacute;o Garc&iacute;a-Escudero mandaba en el PP madrile&ntilde;o con la aquiesciencia de Alberto Ruiz-Gallard&oacute;n. Pero esa v&iacute;a solo tendr&iacute;a una consecuencia: incrementar el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Pérez Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/caida-generala_129_1366530.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 06 Sep 2019 19:44:50 +0000]]></pubDate>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La factura judicial del no a Sánchez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/factura-judicial-sanchez_129_1419056.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/ef3eff8c-83a1-46a6-af62-c03ae94ea31f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La factura judicial del no a Sánchez"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Con la repetición de elecciones a dos meses vista, crecen sin medida las opciones de que el trío de Colón liquide el primer Gobierno de coalición de izquierdas</p><p class="subtitle">El tiempo también corre para legislar la muerte digna y despenalizar eutanasias clandestinas como la de María José Navarro</p></div><p class="article-text">
        Tras el bochornoso sainete de filtraciones y mentiras cruzadas que el PSOE y Unidas Podemos han protagonizado esta semana, con el mercadeo de cargos que lleg&oacute; a manchar la tribuna del Congreso todav&iacute;a humeante, llega la hora de pagar las facturas. Que si se adivinan enormes para la izquierda ante una m&aacute;s que probable repetici&oacute;n electoral -la desilusi&oacute;n en su electorado siempre lleva a la abstenci&oacute;n-, hoy ya son importantes por lo que un Gobierno progresista podr&iacute;a empezar a hacer y no har&aacute;. Tambi&eacute;n el mundo de la Justicia.
    </p><p class="article-text">
        El Ejecutivo no nacido de izquierdas pierde la oportunidad de enfocar de otro modo el conflicto territorial en Catalunya, que volver&aacute; en septiembre al centro del foco con la sentencia del proc&eacute;s. La resoluci&oacute;n del Tribunal Supremo ser&aacute;, previsiblemente, condenatoria, lo que por fuerza alejar&aacute; a ERC de la abstenci&oacute;n en la que se instal&oacute; el jueves ante el m&aacute;s que probable adelanto electoral de las auton&oacute;micas, en las que tendr&aacute; que volver a disputarse la hegemon&iacute;a del independentismo con Puigdemont.
    </p><p class="article-text">
        La falta de acuerdo que lamenta de forma sonada el portavoz parlamentario de Esquerra, Gabriel Rufi&aacute;n, tambi&eacute;n cierra casi definitivamente la puerta a un posible indulto de los pol&iacute;ticos presos, y la abre a la tesis del 155 perpetuo que defienden PP, Ciudadanos y Vox, a pesar de las advertencias en contra del Tribunal Constitucional. La medida de gracia, que s&oacute;lo podr&iacute;a ser encarada por un Gobierno fuerte y estable, es una potestad exclusiva del Consejo de Ministros, aunque&nbsp;precisar&iacute;a de los correspondientes informes del Supremo y la Fiscal&iacute;a, que dif&iacute;cilmente informar&aacute;n a favor teniendo en cuenta que algunos de los acusados, como Jordi Cuixart, han afirmado claramente que volver&iacute;an a apostar por la v&iacute;a unilateral.
    </p><p class="article-text">
        El divorcio entre los partidos de izquierda llega tambi&eacute;n cuando, cuarenta y cuatro a&ntilde;os despu&eacute;s, est&aacute; en marcha un plan para que el Valle de los Ca&iacute;dos deje de ser un mausoleo a la mayor gloria de Franco. Un Gobierno de otro signo podr&iacute;a revocar en cualquier&nbsp;momento el decreto que se aprob&oacute; en marzo pasado para exhumar los restos del dictador y trasladarlos al cementerio de Mingorrubio, en El Pardo. En septiembre, o a m&aacute;s tardar en octubre, el Supremo tendr&aacute; que resolver el fondo del recurso planteado por la familia y decidir si, como reclama, la sepultura debe ser alojada en la&nbsp;cripta de la catedral de La Almudena, en pleno centro de Madrid.
    </p><p class="article-text">
        De igual modo, se pone en peligro el litigio que el Estado mantiene con los siete nietos del dictador en los juzgados de A Coru&ntilde;a para devolver al patrimonio p&uacute;blico el expoliado Pazo de Meir&aacute;s. Quien ocupe La Moncloa puede modificar el criterio de la Abogac&iacute;a del Estado que llev&oacute; a presentar la demanda y permitir que la venta de los terrenos enriquezca, a&uacute;n m&aacute;s, a los herederos del general.
    </p><p class="article-text">
        La inocua mayor&iacute;a que la izquierda forma con nacionalistas e independentistas en el Congreso trasladar&iacute;a tambi&eacute;n una nueva hegemon&iacute;a al Consejo General del Poder Judicial y, con ella, la posibilidad de renovar puestos clave que en la &uacute;ltima d&eacute;cada han estado ocupados&nbsp;por el sector m&aacute;s conservador de la judicatura.
    </p><p class="article-text">
        En noviembre pasado, el cambio en el CGPJ estaba cerrado para que Manuel Marchena ocupara la presidencia del Supremo en un Consejo con mayor&iacute;a de vocales propuestos por el PSOE y Podemos y sin Ciudadanos, pero el presidente del&nbsp;tribunal del proc&eacute;s renunci&oacute; a la designaci&oacute;n tras conocerse que el portavoz del PP en el Senado, Ignacio Cosid&oacute;, hab&iacute;a escrito un whatsapp en el que dec&iacute;a que, de esa forma, la formaci&oacute;n conservadora se garantizaba el control &ldquo;por detr&aacute;s&rdquo; de la Sala de lo Penal.
    </p><p class="article-text">
        Con un Gobierno d&eacute;bil y en funciones, tampoco habr&aacute; cambios en la Fiscal&iacute;a General del Estado, que en el a&ntilde;o de mandato de Mar&iacute;a Jos&eacute; Segarra, propuesta por el Gobierno de Pedro S&aacute;nchez, ha tomado decisiones que han gustado m&aacute;s en G&eacute;nova que en Ferraz. Desde el discurso de trazo grueso de los representantes del Ministerio P&uacute;blico en el juicio del proc&eacute;s hasta la petici&oacute;n de absoluci&oacute;n del PP por la destrucci&oacute;n de los ordenadores de B&aacute;rcenas, pasando por la exoneraci&oacute;n penal de Pablo Casado, Francisco Camps, Alberto Ruiz-Gallard&oacute;n o Esperanza Aguirre.
    </p><p class="article-text">
        En el campo legislativo se quedan colgando reformas que cuentan con el consenso del PSOE y Podemos, como la de los delitos sexuales. El momento no puede ser m&aacute;s oportuno, al rebufo de las movilizaciones, cada vez m&aacute;s multitudinarias del 8-M, y la sentencia del Supremo sobre La Manada, que consagra la m&aacute;xima dureza contra los autores de violaciones grupales. El Gobierno tiene desde noviembre encima de la mesa una reforma del C&oacute;digo Penal que plantea la desaparici&oacute;n del t&eacute;rmino &ldquo;abuso sexual&rdquo; para que todas las violaciones sean consideradas &ldquo;agresiones&rdquo;&nbsp;sin la necesidad de que en ellas exista violencia, as&iacute; como una nueva definici&oacute;n del concepto de consentimiento para que tenga que ser expreso, de forma que el silencio en una relaci&oacute;n sexual equivalga a una negativa. Todo se meter&aacute; en un caj&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El tiempo tambi&eacute;n corre para legislar la muerte digna y despenalizar eutanasias clandestinas como la de Mar&iacute;a Jos&eacute; Navarro, a cuyo marido contin&uacute;a investigando un juzgado de Madrid como autor de un supuesto caso de violencia de g&eacute;nero. O para retomar la justicia universal, limitada hasta su pr&aacute;ctica desaparici&oacute;n por los Gobiernos del PP, e impulsar una ley que proteja a los testigos en las causas por corrupci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Con la repetici&oacute;n de elecciones a dos meses vista, crecen sin medida las opciones de que el tr&iacute;o de Col&oacute;n, esta vez s&iacute;, sume en el Congreso y liquide de un plumazo el primer Gobierno de coalici&oacute;n de izquierdas en Espa&ntilde;a desde la II Rep&uacute;blica, que va camino de quedarse, si los actores del sainete no se enmiendan, en el f&uacute;til sue&ntilde;o de una noche de verano.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Pérez Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/factura-judicial-sanchez_129_1419056.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Jul 2019 18:53:31 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La factura judicial del no a Sánchez]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Leyes,Poder Judicial,Pedro Sánchez]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Reabrir Madrid Central ya tal…]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/reabrir-madrid-central_129_1429228.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/cd32cbe1-e00a-4bf9-bc12-3d4675b8319d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Greenpeace"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Cada vez que los flamantes líderes del nuevo PP de Madrid abren la boca, dejan la sensación de que están improvisando la frase que sigue a la siguiente y que, el día después, se verán obligados a corregir o matizar una idea, dos o todas</p><p class="subtitle">El juez le ha sacado los colores al Gobierno municipal al señalar que el cierre se ha llevado a cabo sin que se hayan planteado "alternativas ni medidas opcionales"</p></div><p class="article-text">
        En otra &eacute;poca, los pol&iacute;ticos del Partido Popular que dirig&iacute;an las instituciones madrile&ntilde;as al menos eran brillantes. Pod&iacute;an tener un plan perfectamente calculado para cargarse Telemadrid, ir privatizando la sanidad, ahogar a la escuela p&uacute;blica o mirar para otro lado ante escandalosas tramas de corrupci&oacute;n como la G&uuml;rtel, P&uacute;nica o Lezo. Pero, al menos, Esperanza Aguirre y Alberto Ruiz-Gallard&oacute;n daban sobradas muestras cada d&iacute;a de su estatura pol&iacute;tica, despachaban con cierta soltura a sus adversarios y entreten&iacute;an a los periodistas con intrincadas formas de hacerse la pu&ntilde;eta el uno al otro que siempre ten&iacute;an como objetivo &uacute;ltimo hacerle la oposici&oacute;n a Zapatero y empujar a Rajoy para intentar quedarse con su puesto.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, ese lugar lo ocupan Jos&eacute; Luis Mart&iacute;nez-Almeida, al frente de la Alcald&iacute;a, e Isabel D&iacute;az Ayuso, en la Comunidad de Madrid, que ser&aacute; presidenta en cuanto se afine el pacto a tres con Ciudadanos y Vox. Cada vez que los flamantes l&iacute;deres del nuevo PP de Madrid abren la boca, dejan la sensaci&oacute;n de que est&aacute;n improvisando la frase que sigue a la siguiente y que, el d&iacute;a despu&eacute;s, se ver&aacute;n obligados a corregir o matizar una idea, dos o todas. Ya sea por prometer ayudas a las familias de los no nacidos, suspirar por la Arcadia del atasco perdido o intentar justificar el inexplicable cierre de Madrid Central.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cada d&iacute;a, el t&aacute;ndem Almeida-Ayuso tiene su af&aacute;n. Cuando la presidenciable quiere echarle una mano a su compa&ntilde;ero de partido, dice que la &ldquo;chapuza&rdquo; de Madrid Central &ldquo;ha matado al Rastro y ha hecho aumentar la delincuencia&rdquo;. Y aunque los comerciantes se apresuren a negarlo, Almeida agradece el gesto y ratifica que algunos vecinos le han trasladado &ldquo;cierta sensaci&oacute;n de inseguridad&rdquo; en el centro de la ciudad, manifestaci&oacute;n que en plena oleada de turistas extranjeros se ve obligado a rectificar al d&iacute;a siguiente para destacar, esta vez, que &ldquo;Madrid es una ciudad tremendamente segura&rdquo;. Y as&iacute; pasan las semanas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Almeida apenas lleva un mes como alcalde de Madrid y sus dos &uacute;nicos logros han sido colocar en el Ayuntamiento una segunda bandera de Espa&ntilde;a a la que misteriosamente se le ha ca&iacute;do el escudo constitucional y revertir el proyecto de Manuela Carmena, que antes lo fue de Ana Botella, para cerrar el centro de la ciudad al tr&aacute;fico. Algo que est&aacute;n haciendo todas las capitales europeas, que planific&oacute; el propio Gobierno municipal del PP en 2014 y que han avalado todos los &oacute;rganos judiciales que hasta la fecha se han cruzado con este asunto. Y son ya siete.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Cuando el proyecto se puso en marcha, a finales de noviembre del a&ntilde;o pasado, se presentaron cinco recursos diferentes contra la Ordenanza de Movilidad Sostenible que ten&iacute;an como fin &uacute;ltimo que los tribunales resolvieran, de forma cautelar, la reapertura de la circulaci&oacute;n sin restricciones en la almendra de la ciudad. Todos fracasaron. Dos de ellos los interpuso la Comunidad de Madrid; otro, la asociaci&oacute;n <em>DVuelta;</em>&nbsp;el cuarto, el colectivo Automovilistas Europeos Asociados y el &uacute;ltimo, el Grupo Popular en el Ayuntamiento de Madrid, que ya entonces capitaneaba Mart&iacute;nez Almeida, del que Carmena dijo que en aquellos d&iacute;as hab&iacute;a sido &ldquo;un poco gilipollas&rdquo; con ella, seg&uacute;n revel&oacute; el hoy regidor.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Ahora, otros dos jueces de lo Contencioso-Administrativo han puesto en evidencia la improvisaci&oacute;n del alcalde y de la vicealcaldesa, Bego&ntilde;a Villac&iacute;s, que no ten&iacute;an otro plan para luchar contra la contaminaci&oacute;n en Madrid que re&iacute;rse y hacer una foto a los operarios que retiraban las jardineras de una calle que volvi&oacute; a ser ocupada por los coches. Se lo ha dicho dos veces el magistrado Jes&uacute;s Torres Mart&iacute;nez, que considera que la excusa alegada por el equipo de Gobierno para cumplir de inmediato su promesa electoral de echar abajo Madrid Central, la existencia de &ldquo;deficiencias en el sistema de multas&rdquo;, no es m&aacute;s importante que &ldquo;la protecci&oacute;n de la salud y del medio ambiente&rdquo; y que ninguna indemnizaci&oacute;n podr&iacute;a reparar el da&ntilde;o que la contaminaci&oacute;n desbocada puede causar a los madrile&ntilde;os.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El juez, que ha admitido las medidas cautelares planteadas por Ecologistas en Acci&oacute;n para suspender la moratoria en las multas, le ha sacado los colores al Gobierno municipal al se&ntilde;alar que el cierre se ha llevado a cabo sin que se hayan planteado &ldquo;alternativas ni medidas opcionales&rdquo;. En la misma l&iacute;nea, el togado Carlos S&aacute;nchez Sanz, que actu&oacute; a petici&oacute;n del Grupo Municipal Socialista y de Greenpeace, considera que la moratoria en las multas podr&iacute;a provocar &ldquo;perjuicios de imposible o dif&iacute;cil reparaci&oacute;n, al afectar la contaminaci&oacute;n a la salud de las personas y al medio ambiente&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        A ello hay que sumar que la Guardia Civil lleva desde junio midiendo la poluci&oacute;n del aire en Madrid por orden de la Fiscal&iacute;a de Medio Ambiente y que toda esa informaci&oacute;n, que podr&iacute;a dejar en mal lugar al Gobierno municipal por no activar ni un sola vez los protocolos anticontaminaci&oacute;n, se aportar&aacute; a las causas que se siguen en esos dos juzgados.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Igual a los dirigentes madrile&ntilde;os del PP se les olvida. Pero el 13 de diciembre de 2018, el Tribunal de Justicia de la Uni&oacute;n Europea reconoci&oacute; que Madrid, Par&iacute;s y Bruselas estaban adoptando, en el &aacute;mbito de sus competencias, medidas de restricci&oacute;n de la circulaci&oacute;n para disminuir la &ldquo;acreditada contaminaci&oacute;n del aire en sus t&eacute;rminos municipales&rdquo;. Y la Comisi&oacute;n Europea ya ha advertido a Espa&ntilde;a de que podr&iacute;a ser sancionada si en Madrid y Barcelona se siguen rebasando los l&iacute;mites permitidos de emisiones de di&oacute;xido de nitr&oacute;geno.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, no hay otro camino, no es posible volver atr&aacute;s. Por mucho que se empe&ntilde;en, Almeida y Ayuso tendr&aacute;n que rectificar, imitar a Rajoy y acabar admitiendo que aquella promesa de reabrir al tr&aacute;fico Madrid Central ya tal&hellip;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Pérez Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/reabrir-madrid-central_129_1429228.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Jul 2019 20:14:03 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Reabrir Madrid Central ya tal…]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Madrid Central,Contaminación]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La Fiscalía que gusta en Génova]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fiscalia-gusta-genova_129_1481690.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/31d4219e-91db-454c-85ec-7e69074f82d1_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La Fiscal General del Estado, María José Segarra en la entrega de las condecoraciones a la Fiscalía General del Estado. "></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Ya sea por la falta de autoridad de la fiscal general del Estado o por su respeto a la independencia de sus subordinados, las decisiones adoptadas por el Ministerio Público gustan más en Génova que en Ferraz</p><p class="subtitle">Segarra no modificó el escrito de conclusiones que los cuatro fiscales de Sala presentaron al final del juicio del procés, lo que agrandó la distancia entre el Ministerio Público y la Abogacía del Estado</p></div><p class="article-text">
        El curso judicial que est&aacute; a punto de terminar se abri&oacute; con una buena noticia para Pablo Casado. La Fiscal&iacute;a del Tribunal Supremo pidi&oacute; el archivo de la causa contra &eacute;l por los m&aacute;steres <em>fake</em> que regalaba la Universidad Rey Juan Carlos y la Sala de lo Penal acept&oacute; su petici&oacute;n. Y esa es la constante que se ha repetido durante los &uacute;ltimos doce meses. Bien por la falta de autoridad de la fiscal general del Estado nombrada por el Gobierno del PSOE, Mar&iacute;a Jos&eacute; Segarra, bien por su exquisito respeto a la independencia de sus subordinados, lo cierto es que las decisiones adoptadas por el Ministerio P&uacute;blico gustan m&aacute;s en G&eacute;nova que en Ferraz.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Segarra no modific&oacute; ni una coma del escrito de conclusiones que los cuatro fiscales de Sala presentaron al final del juicio del proc&eacute;s, lo que agrand&oacute; la distancia entre el Ministerio P&uacute;blico y la Abogac&iacute;a del Estado, dependiente jer&aacute;rquicamente del Ministerio de Justicia, que opt&oacute; por la acusaci&oacute;n por sedici&oacute;n al no apreciar la violencia suficiente que&nbsp;justificara el delito de rebeli&oacute;n. Y tampoco hizo nada por evitar el inquebrantable tono de su discurso, que les llev&oacute; a dar por probada la existencia de &ldquo;un golpe de Estado&rdquo; e incluso a utilizar la expresi&oacute;n &ldquo;organizaci&oacute;n criminal&rdquo; para detallar las actuaciones del Gobierno de la Generalitat.
    </p><p class="article-text">
        En el Supremo la imputaci&oacute;n por el delito de organizaci&oacute;n criminal s&oacute;lo la sostiene la acusaci&oacute;n popular de Vox pero la Fiscal&iacute;a de Barcelona la hizo suya y quiso incorporarla a la causa que se sigue en el Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 13 contra el segundo escal&oacute;n de&nbsp;acusados por el proc&eacute;s, los altos cargos de la Administraci&oacute;n catalana que pusieron en marcha la log&iacute;stica para que el refer&eacute;ndum del 1 de octubre pudiera celebrarse. La jueza Alejandra Gil rechaz&oacute; la petici&oacute;n al considerar que los imputados, entre los que se encuentran los m&aacute;ximos responsables de TV3 y Catalunya Radio, nunca tuvieron &ldquo;la infraestructura necesaria para desarrollar un plan criminal&rdquo; ni la necesaria &ldquo;concertaci&oacute;n&rdquo; para llevarlo a t&eacute;rmino.
    </p><p class="article-text">
        En la sede del PP tambi&eacute;n gust&oacute;, y mucho, la intervenci&oacute;n de la representante del Ministerio P&uacute;blico en el juicio por la destrucci&oacute;n de los ordenadores del extesorero Luis B&aacute;rcenas, en el que defendi&oacute; con vehemencia la absoluci&oacute;n para la formaci&oacute;n, primer partido pol&iacute;tico en la historia de Espa&ntilde;a en ser juzgado como persona jur&iacute;dica, y tres de sus antiguos dirigentes.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La fiscal Carmen Luci&aacute;&ntilde;ez dej&oacute; claro que su posici&oacute;n fue avalada por su antiguo jefe, Jos&eacute; Javier Polo, hoy destinado en la Audiencia Nacional, y defendi&oacute; con entusiasmo que no pod&iacute;a existir un delito de da&ntilde;os inform&aacute;ticos si lo que el PP destruy&oacute; fue parte de la contabilidad B de la que era propietario. Tambi&eacute;n lleg&oacute;&nbsp;a asegurar que el borrado de los discos duros no caus&oacute; ning&uacute;n perjuicio a la Administraci&oacute;n de Justicia porque supuestamente el extesorero s&oacute;lo guardaba en esos dispositivos datos sobre sus cuentas bancarias que llegaron con la comisi&oacute;n rogatoria cursada a Suiza.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La fiscal, que expuso argumentos que fueron reproducidos pr&aacute;cticamente palabra por palabra por el abogado del PP, Jes&uacute;s Santos, se aline&oacute; con las defensas para impedir que el juicio fuera retransmitido por televisi&oacute;n y trat&oacute; con suavidad a los acusados y con dureza al antiguo responsable de las finanzas populares. Al final de la vista, los abogados de las defensas estaban tan contentos que a alguno se le escap&oacute; que nunca hab&iacute;an asistido a un juicio en el que sus planteamientos hubieran sido tan cercanos a los de la acusaci&oacute;n p&uacute;blica.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Alegando la prescripci&oacute;n del delito de prevaricaci&oacute;n, la Fiscal&iacute;a tambi&eacute;n pidi&oacute; el archivo de la causa que se segu&iacute;a contra Francisco Camps en un juzgado de Valencia por la construcci&oacute;n del circuito urbano de F&oacute;rmula 1 que funcion&oacute; entre los a&ntilde;os 2008 y 2012 y que, a pesar de la promesa del expresident de que no supondr&iacute;a ning&uacute;n gasto para el erario p&uacute;blico, acab&oacute; costando a los contribuyentes 300 millones de euros. La Generalitat valenciana, sin embargo, lleg&oacute; a solicitar siete a&ntilde;os de c&aacute;rcel para &eacute;l antes de que la Audiencia diera carpetazo definitivo al caso.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a de Segarra tambi&eacute;n consigui&oacute; que Alberto Ruiz-Gallard&oacute;n, Ignacio Gonz&aacute;lez y Manuel Cobo fueran exonerados de cualquier responsabilidad en la pieza del caso Lezo que se sigue por la adquisici&oacute;n de la empresa colombiana Inassa y rechaz&oacute; la petici&oacute;n del PSOE de imputar a Esperanza Aguirre en esta causa a partir de un borrador de informe que nunca se lleg&oacute; a presentar en el juzgado. Del mismo modo, se opuso a la admisi&oacute;n a tr&aacute;mite de las querellas presentadas contra el ex fiscal Anticorrupci&oacute;n con el PP, Manuel Moix, por no investigar la trama del Canal de Isabel II y el secretario general de Vox, Javier Ortega Smith, por decir que &ldquo;el enemigo del futuro es la invasi&oacute;n islamista&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, Anticorrupci&oacute;n no tuvo remilgos en denunciar ante el CGPJ a la jueza instructora de los ERE, Mar&iacute;a de los A&#769;ngeles Nu&#769;n&#771;ez Bola&ntilde;os, por la desatencio&#769;n y el retraso injustificado en sus resoluciones. La misma magistrada archiv&oacute; la pieza sobre los cursos de formaci&oacute;n de la Junta de Andaluc&iacute;a en la que est&aacute;n imputados, tras la reapertura por parte de la Audiencia de Sevilla, varios ex altos cargos. Todos del PSOE.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Pérez Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fiscalia-gusta-genova_129_1481690.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Jul 2019 19:29:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La Fiscalía que gusta en Génova]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Procés,Luis Bárcenas,Pablo Casado,Javier Ortega Smith,María José Segarra]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Carcundia de ida y vuelta]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/carcundia-ida-vuelta_129_1482171.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/68dd48b2-5619-4019-9dec-15955679125a_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Juan Pablo y su pareja frente al cartel de la campaña &quot;Nuestro Mayor Orgullo&quot; que protagoniza."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Todos los días resulta necesario subrayar lo obvio y recordar el pasado. Porque nunca está conjurado del todo el riesgo de que pueda volver</p><p class="subtitle">Bucear en la jurisprudencia del Tribunal Supremo y releer todas estas sentencias pone de manifiesto la lúgubre caverna que era España hace no tanto tiempo</p></div><p class="article-text">
        Una noche de diciembre Vicente fue al cine con un amigo y le dio un beso en la boca. El hombre, &ldquo;de vida inmoral&rdquo;, infundi&oacute; &ldquo;sospechas&rdquo; en el portero del establecimiento, que sigui&oacute; a los dos hasta los urinarios del local y les sorprendi&oacute; &ldquo;en clara actitud homosexualista&rdquo;. El acompa&ntilde;ante se dio a la fuga y Vicente fue detenido, lo que &ldquo;trascendi&oacute; a muchos de los concurrentes&rdquo;. Fue condenado a cuatro meses y un d&iacute;a de c&aacute;rcel por un delito de esc&aacute;ndalo p&uacute;blico y, al recurrir en casaci&oacute;n ante el Supremo, se le impuso adem&aacute;s el pago de 250 pesetas (un euro y medio) por las costas del procedimiento. Est&aacute; todo contado en una sentencia, dictada el 31 de mayo de 1965, en la que se destaca que la conducta del acusado estaba &ldquo;te&ntilde;ida de ilicitud&rdquo; por el &ldquo;grave esc&aacute;ndalo&rdquo; que hab&iacute;a provocado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El 17 de abril de 1978, con Franco desde hac&iacute;a tres a&ntilde;os reposando en el Valle de los Ca&iacute;dos, el alto tribunal confirmaba una sentencia por esc&aacute;ndalo p&uacute;blico contra el editor de una revista que hab&iacute;a incluido una secci&oacute;n de pornograf&iacute;a que, &ldquo;con el consabido pretexto cient&iacute;fico y literario&rdquo;, reproduc&iacute;a &ldquo;cuadros y dibujos en los que personas de diverso o mismo sexo practicaban el coito en diferentes&nbsp;posturas, con clara percepci&oacute;n para el lector incluso del miembro viril en erecci&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Entre los temas que se abordaban en la publicaci&oacute;n, &ldquo;de coste elevado pero no prohibitivo&rdquo;, seg&uacute;n el ponente de la sentencia, se encontraban &ldquo;aberraciones sexuales como la sodom&iacute;a, la homosexualidad y el sadomasoquismo&rdquo;,&nbsp;presentados &ldquo;de forma persuasiva y atrayente&rdquo; y con una finalidad &ldquo;corruptora de innegable trascendencia respecto al pudor y a las buenas costumbres&rdquo;. La resoluci&oacute;n reconoc&iacute;a que la tenencia de publicaciones pornogr&aacute;ficas no era delito cuando ten&iacute;a &ldquo;una finalidad coleccionista&rdquo; o de mero &ldquo;recreo o deleite contemplativo propio&rdquo; aunque este resultara &ldquo;perjudicial y malsano&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Bucear en la jurisprudencia del Tribunal Supremo y releer todas estas sentencias, nunca anuladas en democracia, pone de manifiesto la l&uacute;gubre caverna que era Espa&ntilde;a hace no tanto tiempo y ayuda a explicar el origen del argumentario que Vox ha resucitado en los &uacute;ltimos d&iacute;as con motivo de la celebraci&oacute;n del Orgullo LGTBI. Cuando su l&iacute;der en la Comunidad de Madrid, Roc&iacute;o Monasterio, afirma que padres y madres no tienen por qu&eacute; encontrarse con &ldquo;un espect&aacute;culo en el que se denigra la dignidad de la persona con exhibiciones poco decorosas y actos expl&iacute;citos sexuales en la calle&rdquo;, no dice nada distinto de lo que escrib&iacute;an en sus sentencias los escandalizados magistrados franquistas del alto tribunal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a la homosexualidad dej&oacute; de perseguirse legalmente el 26 de diciembre de 1978, hace no tanto tiempo. Hasta ese d&iacute;a permaneci&oacute; vigente la Ley de Peligrosidad Social que hab&iacute;a actualizado la denominada Ley de Vagos y Maleantes del franquismo, en la que se recog&iacute;a la necesidad de declarar &ldquo;en estado peligroso&rdquo;, y aplicar las correspondientes medidas de &ldquo;seguridad y rehabilitaci&oacute;n&rdquo;, a todos aquellos que pudieran ser considerados &ldquo;vagos habituales&rdquo; o realizaran &ldquo;actos de homosexualidad&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Aunque hoy parezca imposible retroceder en todos los avances sociales de un pa&iacute;s que en apenas unas d&eacute;cadas pas&oacute; de ser &ldquo;la reserva espiritual de Occidente&rdquo; a uno de los primeros en reconocer el matrimonio homosexual, la carcundia social que ve la libertad sexual como un motivo de esc&aacute;ndalo sigue estando ah&iacute; fuera. Pidiendo que el Orgullo se oculte en la Casa de Campo en lugar de visibilizarse, ufano, en las calles del centro de Madrid. Intentando tapar con la bandera de Espa&ntilde;a la ense&ntilde;a arco&iacute;ris que simboliza la igualdad y el fin de la discriminaci&oacute;n. Retirando del paseo del Prado los carteles encargados por el equipo de Manuela Carmena que rend&iacute;an homenaje a los protagonistas de las sentencias del Supremo, a todos aquellos que &ldquo;guardan recuerdo de la represi&oacute;n&rdquo;, &ldquo;levantaron nuestros derechos&rdquo; o &ldquo;se mantuvieron firmes&rdquo;.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Siguen ah&iacute; fuera. Colocando pancartas en los puentes en las que reivindican que un matrimonio solo puede estar formado por un hombre y una mujer, y una familia solo puede ajustarse a sus estrechos c&aacute;nones convencionales. Acosando a las personas por su forma de vestir y amenazando con convertirlas en heterosexuales &ldquo;a hostias&rdquo; sin que la Fiscal&iacute;a abra diligencias de investigaci&oacute;n de oficio. Pidiendo los antecedentes penales de las personas homosexuales que trabajan con menores. Por todas esas cosas, todos los d&iacute;as, resulta necesario subrayar lo obvio y recordar el pasado. Porque nunca est&aacute; conjurado del todo el riesgo de que pueda volver.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Pérez Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/carcundia-ida-vuelta_129_1482171.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Jul 2019 19:17:35 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Carcundia de ida y vuelta]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Orgullo LGTBI,Vox]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jueces y fiscales contra la estupidez]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/jueces-fiscales-estupidez_129_1461116.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/812955f7-8b27-49ee-826e-04fc36ba3464_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Mientras escuchaban cómo un fenómeno criminal que ha causado ya más muertes que el terrorismo de ETA se presenta como una cuestión intrafamiliar</p><p class="subtitle">En esta linea, el juez de Vox carga contra "la turba feminista supremacista" y es corregido incluso por la dirección del partido de extrema derecha</p></div><p class="article-text">
        Desde que en diciembre pasado Vox se convirti&oacute; en el quinto actor de la escena pol&iacute;tica nacional consiguiendo doce esca&ntilde;os en el Parlamento de Andaluc&iacute;a, las majader&iacute;as sobre violencia machista que se sueltan impunemente&nbsp;en el debate p&uacute;blico se han multiplicado.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Es lo que piensan los jueces y fiscales especializados en esta materia, que en los &uacute;ltimos meses han seguido trabajando, dictando sentencias, presentando acusaciones y consolidando jurisprudencia, mientras escuchaban&nbsp;c&oacute;mo un fen&oacute;meno criminal que ha causado ya m&aacute;s muertes que el terrorismo de ETA se presenta como una cuesti&oacute;n intrafamiliar desvinculada del machismo y se menosprecia el trabajo de las asociaciones que ayudan a las v&iacute;ctimas, estigmatizadas como &ldquo;chiringuitos&rdquo; puestos al servicio de la &ldquo;dictadura progre feminazi&rdquo;. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La sentencia que el Supremo ha dictado contra los cinco miembros de 'la manada' es un punto de inflexi&oacute;n en la lucha contra el terrorismo machista y no s&oacute;lo porque consolida la doctrina de que para tipificar unos&nbsp;hechos como agresi&oacute;n sexual no es necesario &ldquo;una resistencia heroica por parte de la v&iacute;ctima&rdquo;, como defendi&oacute; en una soberbia intervenci&oacute;n la fiscal Isabel Rodr&iacute;guez.
    </p><p class="article-text">
        Tambi&eacute;n porque lanza a todas las manadas de Espa&ntilde;a el mensaje de que, aunque en este caso no se haya podido hacer por un error de las acusaciones en la calificaci&oacute;n jur&iacute;dica, en el futuro se tipificar&aacute; cada una&nbsp;de las violaciones como un delito aut&oacute;nomo de agresi&oacute;n sexual que ser&aacute; atribuible al violador como autor y a los dem&aacute;s como cooperadores necesarios. Es decir, que a poco que vayan sumando penas, los criminales sexuales estar&aacute;n en prisi&oacute;n los veinte a&ntilde;os de cumplimiento&nbsp;m&aacute;ximo para este tipo de delitos.
    </p><p class="article-text">
        Mientras Francisco Serrano, juez en excedencia y l&iacute;der de Vox en Andaluc&iacute;a, defiende que &ldquo;hasta un gatillazo o no haber estado a la altura de lo esperado por la mujer, podr&iacute;a terminar con el impotente en prisi&oacute;n&rdquo;, el Supremo ha ido perfilando su jurisprudencia sobre la violencia necesaria para aplicar el tipo de agresi&oacute;n sexual. Lo hizo el 25 de abril al condenar a un hombre que viol&oacute; a una mujer en 2016 en el ba&ntilde;o de un bar de Alsasua tras agarrarla por los brazos, voltearla&nbsp;con fuerza y provocarle una contusi&oacute;n. Y el 14 de mayo al aplicar este mismo delito a otro violador que forz&oacute; a una mujer en su casa de Avil&eacute;s en 2017 tras darle un tir&oacute;n en el pelo y sujetarla con los antebrazos a la altura del cuello.
    </p><p class="article-text">
        Serrano utiliza su tribuna en el Parlamento andaluz para llamar &ldquo;putas, brujas o bolleras&rdquo; a las &ldquo;piojosas de ultraizquierda&rdquo; mientras sus compa&ntilde;eros en el Tribunal Supremo contin&uacute;an modernizando la jurisprudencia. El 19&nbsp;de noviembre pasado la Sala Segunda, con ponencia del ex fiscal general del Estado Juli&aacute;n S&aacute;nchez Melgar, dict&oacute; una sentencia en la que se consolidaba la agravante de g&eacute;nero, que debe aplicarse a todos los casos en los que se act&uacute;e contra una mujer por el mero hecho de serlo, sin que exista la necesidad de que entre el autor del delito y la v&iacute;ctima exista alg&uacute;n tipo de relaci&oacute;n. Esta agravante puede sumarse a la de parentesco, que s&iacute; requiere que entre ambos exista una relaci&oacute;n familiar o de pareja. El 26 de&nbsp;febrero se dict&oacute; otra sentencia, escrita por el magistrado Luciano Varela, en la que se establec&iacute;a que para aplicar esa agravante no es necesario que exista una intenci&oacute;n espec&iacute;fica de querer humillar a la v&iacute;ctima sino que basta con que la situaci&oacute;n sea humillante para ella.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Al tiempo que Serrano, o el escriba al que atribuye haber usurpado su cuenta de Facebook, sostienen que la prostituci&oacute;n ser&aacute; el &uacute;nico refugio para que los hombres puedan tener relaciones &ldquo;seguras&rdquo; con las mujeres, el alto tribunal sentencia que el &ldquo;d&eacute;bito conyugal&rdquo; no existe. Lo hizo el 21 de mayo pasado en una resoluci&oacute;n redactada por el juez Vicente Magro en la que condenaba a nueve a&ntilde;os de c&aacute;rcel por agresi&oacute;n sexual a un hombre que golpe&oacute; y viol&oacute; a su mujer tras reprocharle que deb&iacute;a mantener relaciones sexuales con &eacute;l con el siguiente argumento: &ldquo;Es tu obligaci&oacute;n, que es domingo y toca&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el juez de Vox carga contra &ldquo;la turba feminista supremacista&rdquo; y es corregido incluso por la direcci&oacute;n del partido de extrema derecha, que tambi&eacute;n considera que se ha pasado de frenada, el Supremo consolida en sus sentencias la veracidad del testimonio de las v&iacute;ctimas de violencia machista cuando han existido episodios previos de maltrato o destaca la importancia del &ldquo;lenguaje gestual&rdquo; a la hora de valorar su credibilidad.
    </p><p class="article-text">
        Es lo que hizo la fiscal del caso de 'la manada', Elena Sarasate, que defendi&oacute;&nbsp;en El Objetivo de laSexta que el relato que realiz&oacute; la v&iacute;ctima desde el momento en el que pidi&oacute; ayuda, llorando, a dos polic&iacute;as locales de Pamplona fue &ldquo;absolutamente veraz&rdquo; y que no es l&iacute;cito poner en cuesti&oacute;n su comportamiento porque en un procedimiento penal &ldquo;solo se enjuicia a los acusados&rdquo;. Est&aacute; demostrado. Los jueces y fiscales que trabajan de forma&nbsp;callada, que hablan poco pero alto y claro en sus informes y sentencias, son el mejor ant&iacute;doto contra la estupidez.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Pérez Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/jueces-fiscales-estupidez_129_1461116.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 28 Jun 2019 20:00:12 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jueces y fiscales contra la estupidez]]></media:title>
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    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Jueces contra la transparencia]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/jueces-transparencia_129_1491014.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5e40de2e-8381-4591-9f06-dd480d4b39a5_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Jueces contra la transparencia"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Eduardo Muñoz de Baena Simón es el titular del Juzgado de lo Penal número 31 de Madrid y dictará en primera instancia la sentencia sobre el borrado de los ordenadores del extesorero del PP, Luis Bárcenas</p><p class="subtitle">El magistrado decidió limitar las imágenes del juicio a unos planos de los acusados de espaldas que son grabados cada día antes de que comience la sesión</p><p class="subtitle">Obvia que cualquiera de los comparecientes puede enterarse de las declaraciones del resto leyendo "los periódicos digitales", como dijo Mariano Rajoy durante el juicio del procés cuando se le preguntó por la coincidencia de sus respuestas con las que había dado previamente Soraya Saénz de Santamaría</p></div><p class="article-text">
        Es una sala de vistas alargada, sostenida por columnas blancas y forrada con contrachapados de madera, presidida por una peque&ntilde;a foto del rey y un monitor de grandes dimensiones que est&aacute; apagado. Bajo una luz mortecina toma la palabra Luis B&aacute;rcenas, que enmarca la destrucci&oacute;n de sus ordenadores en el a&ntilde;o 2013 en la operaci&oacute;n Kitchen, el dispositivo parapolicial que supuestamente puso en marcha el Gobierno del PP para arrebatarle informaci&oacute;n sensible sobre su caja B. Un rato despu&eacute;s atraviesa la sala cojeando y ayudada de una muleta la exn&uacute;mero dos del partido Mar&iacute;a Dolores de Cospedal, que sin nombrarle se refiere a su enemigo &iacute;ntimo como &ldquo;una persona que tiene la mala costumbre de mentir&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Las escenas que cierran el enfrentamiento entre Cospedal y B&aacute;rcenas, uno de los m&aacute;s excitantes que ha vivido la pol&iacute;tica espa&ntilde;ola en la &uacute;ltima d&eacute;cada, no podr&aacute;n ser guardadas en ninguna hemeroteca. El responsable de este desprop&oacute;sito, adoptado en&nbsp;contra del criterio del Gabinete de Comunicaci&oacute;n del Tribunal Superior de Justicia de Madrid,&nbsp;se llama Eduardo Mu&ntilde;oz de Baena Sim&oacute;n, es el titular del Juzgado de lo Penal n&uacute;mero 31 de Madrid y dictar&aacute; en primera instancia&nbsp;la sentencia sobre el borrado de los ordenadores del extesorero.
    </p><p class="article-text">
        El magistrado acogi&oacute; los argumentos del Partido Popular, juzgado como persona jur&iacute;dica, y de los tres dirigentes de la formaci&oacute;n que se sientan en el banquillo y decidi&oacute; limitar las im&aacute;genes del juicio a unos planos de los acusados de espaldas que son grabados cada d&iacute;a antes de que comience la sesi&oacute;n. Su ins&oacute;lito argumento, que ha sido criticado abiertamente por muchos de sus compa&ntilde;eros de profesi&oacute;n, es que la tesorera de la formaci&oacute;n en el momento de los hechos, Carmen Navarro, el que fue responsable del departamento jur&iacute;dico, Alberto Dur&aacute;n, y el jefe de Inform&aacute;tica,&nbsp;Jos&eacute; Manuel Moreno, no son&ldquo;personajes p&uacute;blicos&rdquo; y no tienen&ldquo;notoriedad&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El razonamiento es f&aacute;cilmente rebatible porque lo que trata de dilucidar el juicio es si el PP cometi&oacute; un delito de da&ntilde;os inform&aacute;ticos al destruir sin permiso unos archivos que eran propiedad de B&aacute;rcenas, aunque los ordenadores fueran del partido y si incurri&oacute;&nbsp;en encubrimiento al entorpecer con ese acto la investigaci&oacute;n sobre la caja B de dinero negro de la formaci&oacute;n que en 2013 dirig&iacute;a el juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz. Si bien el primer delito puede afectar a un particular, B&aacute;rcenas, que retir&oacute; la acusaci&oacute;n en septiembre de 2016 y ahora parece arrepentirse, en el segundo el bien jur&iacute;dico protegido es n&iacute;tidamente colectivo, al tratarse, en &uacute;ltima instancia, de la Hacienda p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el magistrado cree que la retransmisi&oacute;n en directo del juicio podr&iacute;a contaminar las versiones de acusados y testigos, al acudir a la sala de vistas conociendo lo declarado por el resto de comparecientes. Es una tesis anticuada, propia de una Ley de Enjuciamiento Criminal redactada en el siglo XIX, que obvia que cualquiera de los comparecientes puede enterarse de las declaraciones del resto leyendo &ldquo;los&nbsp;peri&oacute;dicos digitales&rdquo;, como dijo Mariano Rajoy que hizo durante el juicio del proc&eacute;s cuando se le pregunt&oacute; por el alt&iacute;simo grado de coincidencia que sus respuestas estaban teniendo con las que hab&iacute;a dado previamente su vicepresidenta, Soraya Sa&eacute;nz de Santamar&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        Lo m&aacute;s curioso del caso es que en la primera jornada del juicio Mu&ntilde;oz de Baena confes&oacute; sentirse &ldquo;aliviado&rdquo; por la presencia de periodistas en la sala de vistas y se mostr&oacute; convencido de que trasladar&iacute;an una &ldquo;imagen fiel&rdquo; del procedimiento judicial. Incluso&nbsp;se permiti&oacute; soltar una disertaci&oacute;n sobre la acertad&iacute;sima decisi&oacute;n, en aras de la transparencia de los actos judiciales y la cercan&iacute;a con los ciudadanos, que a su entender hab&iacute;a adoptado la Sala Segunda del Supremo al facilitar la retransmisi&oacute;n &iacute;ntegra de todas las sesiones del juicio contra los dirigentes independentistas catalanes.&nbsp;Acto seguido, explic&oacute; que esa pol&iacute;tica no se puede aplicar a todos los casos y enfatiz&oacute; &ldquo;el efecto estigmatizador&rdquo; de la televisi&oacute;n, los &ldquo;excesos verbales&rdquo;&nbsp;que en ella se producen y el riesgo de &ldquo;juicios paralelos&rdquo; que puede ocasionar este medio de comunicaci&oacute;n. Fin de la cita y de la se&ntilde;al de televisi&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de este juez, al que ha secundado esta semana el tribunal de la Audiencia de Madrid que juzga a la enfermera acusada de asesinar a dos pacientes inyect&aacute;ndoles aire en las venas, contradice el esp&iacute;ritu de un tiempo en el que los ciudadanos exigen transparencia; y la televisi&oacute;n, los medios&nbsp;digitales y las redes sociales informan al instante y en tiempo real de lo que ocurre en cualquier parte del mundo. Y que va en contra del sentir del Tribunal Supremo, que ha ofrecido el juicio del proc&eacute;s por streaming, en la p&aacute;gina oficial del Consejo General del Poder Judicial, con el argumento de que as&iacute; cualquiera pod&iacute;a convertirse en &ldquo;observador&rdquo; del procedimiento.
    </p><p class="article-text">
        Pero tambi&eacute;n contraviene la esencia de la jurisprudencia del Tribunal Constitucional, que aunque no recoge expresamente la retransmisi&oacute;n &iacute;ntegra de los juicios por televisi&oacute;n, s&iacute; consagra su publicidad y ampara la &ldquo;proyecci&oacute;n general&rdquo; de los mismos mediante&nbsp;&ldquo;la asistencia de los medios de comunicaci&oacute;n social&rdquo; (STC 30/1982 y STC56/2004). Un pleito contra las restricciones del CGPJ y el Tribunal Supremo que 26 periodistas de tribunales pioneros comenzaron a librar en 1995 y que acabaron ganando en el Constitucional nueve a&ntilde;os despu&eacute;s. No&nbsp;retrocedamos en el tiempo, por favor.&nbsp;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Pérez Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/jueces-transparencia_129_1491014.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 21 Jun 2019 19:49:21 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Jueces contra la transparencia]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Procés,Luis Bárcenas,PP - Partido Popular,Corrupción,Jueces]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Hasta el próximo procés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/proximo-proces_129_1501846.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/c1bf4410-f0b8-46f0-aaab-776f004af972_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Miles de personas piden en Barcelona la anulación del juicio del &#039;procés&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El juicio del procés ha terminado como empezó: con la constatación del fracaso de la política, que descarriló en la vía unilateral secesionista y la respuesta a porrazos de Rajoy</p><p class="subtitle">El delito de rebelión que plantea la Fiscalía exigiría de la demostración de que los episodios que se produjeron, conforman la violencia necesaria para declarar la independencia</p></div><p class="article-text">
        El lunes 31 de octubre de 2017 fue un d&iacute;a normal para Josep Rull, conseller de Territori i Sostenibilitat del Gobierno de Puigdemont. A pesar de que 48 horas antes el Senado hab&iacute;a activado el art&iacute;culo 155 de la Constituci&oacute;n que destitu&iacute;a a todo el gabinete, Rull acudi&oacute; a su despacho situado en el n&uacute;mero 2 de la avenida Josep Tarradellas de Barcelona y se fotografi&oacute; delante de su ordenador con un ejemplar de El Punt Avui que titulaba 'A la feina' (al trabajo). A las diez y cuarto colg&oacute; la imagen en Twitter con el mensaje: &ldquo;En el despacho, ejerciendo las responsabilidades que nos ha encomendado el pueblo de Catalunya&rdquo;. A las once sali&oacute; para acudir a una reuni&oacute;n del Comit&eacute; Nacional del PDeCat y nunca m&aacute;s volvi&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El miembro del Gobierno de Puigdemont que m&aacute;s enga&ntilde;ado pod&iacute;a sentirse por la actuaci&oacute;n de su antiguo jefe, que a la hora en la que Rull aparentaba ser ministro de la nueva rep&uacute;blica ya estaba en Bruselas iniciando una estrategia de internacionalizaci&oacute;n del conflicto con la que los jueces han justificado su prisi&oacute;n provisional, tom&oacute; este mi&eacute;rcoles la palabra para defender de forma vehemente sus convicciones independentistas. Apunt&oacute; que &ldquo;la realidad institucional catalana existe antes de la Constituci&oacute;n&rdquo; -la fij&oacute; en 1359 y en las Cortes de Cervera-, y se mostr&oacute; seguro de que, detr&aacute;s de los doce acusados, &ldquo;siempre vendr&aacute;n m&aacute;s&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El juicio del proc&eacute;s ha terminado como empez&oacute;. Con Oriol Junqueras lanzando un mensaje de di&aacute;logo con el Estado que en realidad busca ensanchar la base del independentismo, con Jordi Cuixart proclamando que no se arrepiente de nada y con Santi Vila lamentando el estropicio que provocaron la DUI y el 155. Es decir, con la constataci&oacute;n del fracaso de la pol&iacute;tica, que descarril&oacute; en la v&iacute;a unilateral de los secesionistas y la respuesta a porrazos del Gobierno de Rajoy. 
    </p><p class="article-text">
        Quienes piensan que la sentencia que el Supremo dictar&aacute; en oto&ntilde;o pondr&aacute; fin a los anhelos del independentismo se equivocan tanto como quienes defienden que los magistrados deber&iacute;an dictar una resoluci&oacute;n que ayude a solucionar el conflicto. Porque ante el fracaso de la pol&iacute;tica solo queda el triunfo de la justicia y de la ley. La que impartir&aacute; el Supremo en oto&ntilde;o y la que el Constitucional y el Tribunal Europeo de Derechos Humanos tendr&aacute;n ocasi&oacute;n de revisar en &uacute;ltima instancia para analizar si lo ocurrido fue o no delito con el C&oacute;digo Penal vigente. Nada m&aacute;s y nada menos.
    </p><p class="article-text">
        Si la sentencia estuviera escrita, como sostiene el independentismo m&aacute;s recalcitrante, los abogados de las defensas podr&iacute;an haberse ahorrado las 12 horas de informes en las que intentaron desmontar la tesis de la rebeli&oacute;n posmoderna con la que la Fiscal&iacute;a intenta identificar el proc&eacute;s con el golpe de Estado del 23-F. Pero no lo hicieron.
    </p><p class="article-text">
        Rebatieron, en ciertos momentos con brillantez, los puntos m&aacute;s d&eacute;biles de la instrucci&oacute;n del juez Pablo Llarena y de la acusaci&oacute;n que perge&ntilde;&oacute; el fiscal general del Estado, Jos&eacute; Manuel Maza, quien, como destac&oacute; h&aacute;bilmente el abogado Jordi Pina, dej&oacute; pasar los hechos del 20 de septiembre y el 1 de octubre y solo se querell&oacute; cuando el Parlament aprob&oacute;, medio en broma medio en serio y con cara de circunstancias de todos los presentes, la independencia de Catalunya. Esa que, en todos los despachos menos en el de Rull, fue r&aacute;pidamente derogada sin que se llegara a arriar la bandera espa&ntilde;ola y sin que mediara aviso al cuerpo diplom&aacute;tico para obtener alg&uacute;n reconocimiento internacional.
    </p><p class="article-text">
        El gran reto que tendr&aacute; que afrontar el tribunal es c&oacute;mo encajar en el actual C&oacute;digo Penal &ldquo;un caso dif&iacute;cil de los que hacen malas sentencias&rdquo;, como apunt&oacute; el abogado Javier Melero citando al padre del realismo jur&iacute;dico, Oliver Wendell Holmes. Dicho en las palabras, siempre m&aacute;s militantes de Andreu Van den Eynde, &ldquo;un caso dif&iacute;cil que crear&aacute; Derecho&rdquo; y que, seg&uacute;n &eacute;l, &ldquo;fijar&aacute; los l&iacute;mites del C&oacute;digo Penal que se aplicar&aacute; a la disidencia pol&iacute;tica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        El delito de rebeli&oacute;n que plantea la Fiscal&iacute;a exigir&iacute;a de la demostraci&oacute;n de que los episodios aislados que se produjeron el 20 de septiembre o el 1 de octubre conforman la violencia id&oacute;nea que fue necesaria e imprescindible para declarar la independencia. Si el tribunal opta por este tipo penal, como apunt&oacute; Pina, se acabar&iacute;a castigando a los acusados con m&aacute;s dureza que a quienes, habi&eacute;ndose alzado con armas, hubieran acabado deponi&eacute;ndolas.
    </p><p class="article-text">
        La sedici&oacute;n por la que apuesta la Fiscal&iacute;a es un delito contra el orden p&uacute;blico y acusaciones y defensas coinciden en que, en este caso, el bien jur&iacute;dico protegido es el orden constitucional, que era el que se quiso derogar con la secesi&oacute;n. S&oacute;lo cabr&iacute;a una pirueta jur&iacute;dica que ya utiliz&oacute; la Fiscal&iacute;a en 2015 para abrir diligencias en la Audiencia Nacional contra los alcaldes que apoyaban el refer&eacute;ndum y que consisti&oacute; en considerar la sedici&oacute;n como una &ldquo;rebeli&oacute;n en peque&ntilde;o&rdquo;, concebida para quebrantar el r&eacute;gimen constitucional.
    </p><p class="article-text">
        Una condena por desobediencia, el &uacute;nico delito que admiten haber cometido los acusados, supondr&iacute;a equiparar el proc&eacute;s con la consulta inocua del 9-N, y aplicar el de la convocatoria ilegal de referendos es imposible porque fue despenalizado en 2005 por iniciativa del Gobierno de Zapatero.
    </p><p class="article-text">
        Lo que s&iacute; parece claro es que, si la sentencia es condenatoria y las penas superan los diez a&ntilde;os de c&aacute;rcel, se utilizar&aacute;, como ocurri&oacute; con la revisi&oacute;n del Estatut por parte del Constitucional, como un motivo de agravio. Lo dijo claramente Josep Rull tras sentirse orgulloso por poder trasladar a sus hijos Bernat y Roger &ldquo;la dignidad de unas ideas leg&iacute;timas y nobles&rdquo;: &ldquo;No existen suficientes c&aacute;rceles para encerrar el anhelo de libertad de un pueblo&rdquo;. Un pueblo al que sus dirigentes no dudar&aacute;n en conducir a un segundo proc&eacute;s.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Pérez Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/proximo-proces_129_1501846.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 14 Jun 2019 20:29:11 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Hasta el próximo procés]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Procés,Carles Puigdemont,Fiscalía,Oriol Junqueras,Cataluña,Rebelión]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Franco se agarra a los jueces]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/franco-agarra-jueces_129_1514323.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/50d265c2-765f-4520-906c-1748a68d84f7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="Varios colectivos se concentran contra suspensión de la exhumación de Franco"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Que los cinco magistrados de lo Contencioso-Administrativo del Supremo se refieran a él como "jefe de Estado desde el 1 de octubre de 1936" es un insulto a las víctimas del franquismo y a todos los demócratas</p><p class="subtitle">La Sala ni siquiera se ha preocupado en obviar la fecha del ascenso de Franco a la Jefatura de Estado o mantener una pulcra equidistancia entre los sublevados y las víctimas de la sublevación</p></div><p class="article-text">
        Como dir&iacute;a el presidente de la Sala de al lado, Manuel Marchena, &ldquo;no empezamos bien&rdquo;. Que los cinco magistrados de lo Contencioso-Administrativo del Supremo que tienen que decidir si Franco se queda en el Valle de los Ca&iacute;dos se refieran a &eacute;l como &ldquo;jefe de Estado desde el 1 de octubre de 1936&rdquo;, apenas tres meses despu&eacute;s del inicio de la Guerra Civil, es un insulto a las v&iacute;ctimas del franquismo y a todos los dem&oacute;cratas.
    </p><p class="article-text">
        Una afrenta tambi&eacute;n para quienes en los a&ntilde;os m&aacute;s convulsos de la historia de Espa&ntilde;a defendieron desde el alto tribunal la legalidad republicana frente a los militares que se alzaron, ellos s&iacute; violentamente, contra la Jefatura de Estado de Manuel Aza&ntilde;a, la &uacute;nica leg&iacute;tima en aquel momento. Para quienes pagaron con la vida, la c&aacute;rcel o el exilio tener que enfrentarse a un golpe de Estado que desemboc&oacute; en una guerra fratricida que dej&oacute; cientos de miles de muertos y un pa&iacute;s sumido en la pobreza y el atraso durante los cuarenta a&ntilde;os siguientes. Para quienes todav&iacute;a hoy no tienen un sitio donde velar a sus muertos porque siguen sepultados en una fosa com&uacute;n o una cuneta.
    </p><p class="article-text">
        Cuatro d&iacute;as despu&eacute;s de la desafortunada frase, nadie ha aclarado si se trat&oacute; de una torpeza fruto del copia-pega o una convicci&oacute;n de los magistrados en la l&iacute;nea de quienes defienden que el verdadero golpe de Estado lo dio el Frente Popular. Lo cierto es que, de esta manera, el Supremo de 2019 parece reconocerse en los tribunales militares que Franco cre&oacute; en la zona nacional y no en la instituci&oacute;n que, presidida por el magistrado Mariano G&oacute;mez Gonz&aacute;lez, se traslad&oacute; primero a Valencia y despu&eacute;s a Barcelona, a medida que iba avanzando el frente de guerra del bando nacional. La Sala ni siquiera se ha preocupado en obviar la fecha del ascenso de Franco a la Jefatura de Estado o mantener una pulcra equidistancia entre los sublevados y las v&iacute;ctimas de la sublevaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y eso que G&oacute;mez Gonz&aacute;lez no era un comunista ni un anarquista peligroso sino un catedr&aacute;tico de Derecho que fund&oacute;, junto a Niceto Alcal&aacute;-Zamora, un partido que se llam&oacute; Derecha Liberal Republicana. Tras su paso por la pol&iacute;tica, presidi&oacute; la Sala Militar del Supremo que juzg&oacute; y conden&oacute; a muerte al general Sanjurjo por su intento de golpe de Estado en 1932 &ndash; despu&eacute;s fue indultado-, y en 1936 accedi&oacute; a la Presidencia del propio tribunal tras intentar hacer frente a las matanzas indiscriminadas que se produjeron en las c&aacute;rceles madrile&ntilde;as tras el estallido de la Guerra Civil.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de adelantar tres a&ntilde;os la Jefatura de Estado del dictador, en contra del criterio de los historiadores que la sit&uacute;an en 1939, los magistrados se&ntilde;alan en el auto que suspende cautelarmente la exhumaci&oacute;n de Franco que resolver&aacute;n el fondo del asunto en &ldquo;un plazo razonable&rdquo;, lo que frustra los &aacute;nimos dilatorios de los recurrentes: los siete nietos del general, la Fundaci&oacute;n Francisco Franco y el prior falangista de la Abad&iacute;a del Valle de los Ca&iacute;dos. Tambi&eacute;n parecen insinuar que el decreto del Gobierno de Pedro S&aacute;nchez no ser&aacute; tumbado cuando se&ntilde;alan que &ldquo;no hay duda&rdquo; de que el &ldquo;inter&eacute;s general&rdquo; est&aacute; presente en la resoluci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Y ese inter&eacute;s, convalidado por mayor&iacute;a absoluta en el Congreso de los Diputados con las &uacute;nicas abstenciones de PP, Ciudadanos, UPN y Foro, no puede ser otro que sacar a Franco del Valle de los Ca&iacute;dos para que este enclave deje de ser el tenebroso monumento nacional que desde el 20 de noviembre de 1975 glorifica su legado. Si el enterramiento fue una cuesti&oacute;n de Estado, la exhumaci&oacute;n tambi&eacute;n deber&iacute;a serlo y, si de lo que se trata es de relegar a Franco al &aacute;mbito estrictamente familiar, sus restos deber&iacute;an ser reubicados en un cementerio discreto, como el de Mingorrubio en El Pardo, y no en la catedral de la capital del pa&iacute;s al que someti&oacute; y a escasos metros del palacio al que sol&iacute;a asomarse para arengar a los fieles. Por muy privada que sea su cripta.
    </p><p class="article-text">
        La enorme paradoja que conlleva la exhumaci&oacute;n de Franco, que el Supremo deber&iacute;a intentar resolver cuanto antes para evitar que su imagen siga cayendo en picado en un curso especialmente negro por la catastr&oacute;fica gesti&oacute;n de la crisis de las hipotecas, es que los nietos del dictador se hayan encomendado a la Justicia, tantas veces pisoteada por su abuelo, para intentar paralizar el procedimiento.
    </p><p class="article-text">
        Lo intentan en el Supremo, pidiendo primero la suspensi&oacute;n cautelar y despu&eacute;s la nulidad del decreto del Consejo de Ministros, y lo consiguieron parcialmente en los juzgados de lo Contencioso-Administrativo de Madrid, donde buscaron al singular juez Jos&eacute; Yusti Bastarreche, recusado por sus abiertas cr&iacute;ticas a la Ley de Memoria Hist&oacute;rica, para que paralizara la licencia de obra necesaria para levantar la l&aacute;pida.
    </p><p class="article-text">
        Y seguir&aacute;n intent&aacute;ndolo. En el Constitucional y en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, ante los que previsiblemente denunciar&aacute;n la supuesta violaci&oacute;n de los derechos fundamentales de los Franco-Mart&iacute;nez Bordi&uacute; a la libertad religiosa y a la intimidad personal y familiar. Franco y los derechos humanos, la gran broma final.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Pérez Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/franco-agarra-jueces_129_1514323.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 07 Jun 2019 19:03:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Franco se agarra a los jueces]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Manuel Marchena,Manuel Azaña,Pedro Sánchez,Memoria Histórica]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nada fluye en el juicio del procés]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fluye-juicio-proces_129_1525176.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f716edce-ee7c-45d7-ad15-3dc33ccadcfa_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En sus declaraciones como testigos, Mariano Rajoy, Soraya Sáenz de Santamaría y Juan Ignacio Zoido hicieron la táctica del avestruz y negaron cualquier responsabilidad en los hechos</p><p class="subtitle">Para que haya rebelión es necesaria la existencia de la violencia idónea, la necesaria, la imprescindible para que, gracias a ella, pudiera declararse la independencia de Catalunya y, según revelaron el lehendakari Urkullu y el repudiado Santi Vila, ésta se proclamó de rebote, por la presión de la calle y casi sin querer</p></div><p class="article-text">
        A Her&aacute;clito de &Eacute;feso, llamado El Oscuro, Plat&oacute;n le atribuye la frase de que un hombre no puede ba&ntilde;arse dos veces en el mismo r&iacute;o porque entre una y otra las aguas no son las mismas y el hombre tampoco. Al fil&oacute;sofo le contradicen todos los actores del juicio del proc&eacute;s porque, tras cuatro meses en los que se han escuchado a 12 acusados y 422 testigos, se han practicado una treintena de pruebas periciales y se han visto centenares de v&iacute;deos, en este r&iacute;o nadie se mueve ni medio cent&iacute;metro del lugar exacto en el que se zambull&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        La Fiscal&iacute;a no cede y se reafirma en que lo que sucedi&oacute; en Catalunya durante aquellos d&iacute;as efervescentes de septiembre y octubre de 2017 fue un golpe de Estado violento. Javier Zaragoza, Consuelo Madrigal, Jaime Moreno y Fidel Cadena le han comprado, uno por uno, los argumentos al coronel de la Guardia Civil, Diego P&eacute;rez de los Cobos, que se libr&oacute; in extremis de un careo con el entonces n&uacute;mero dos de los Mossos d&rsquo;Esquadra, Ferr&aacute;n L&oacute;pez, y al teniente coronel, Daniel Baena, que entr&oacute; y sali&oacute; crecido de la sala de vistas.
    </p><p class="article-text">
        P&eacute;rez de los Cobos dirigi&oacute; el operativo policial que intent&oacute; sin &eacute;xito evitar el refer&eacute;ndum y fue el mando que, seg&uacute;n la versi&oacute;n del exmajor Josep Llu&iacute;s Trapero, decidi&oacute; a primera hora de la ma&ntilde;ana del 1 de octubre romper de manera unilateral la coordinaci&oacute;n entre Mossos, Guardia Civil y Polic&iacute;a Nacional, y ordenar las cargas de las Fuerzas de Seguridad del Estado que dieron la vuelta al mundo.
    </p><p class="article-text">
        En sus declaraciones como testigos, Mariano Rajoy, Soraya S&aacute;enz de Santamar&iacute;a y Juan Ignacio Zoido hicieron la t&aacute;ctica del avestruz y negaron cualquier responsabilidad en los hechos. Los &uacute;nicos que asumieron el c&oacute;digo rojo del proc&eacute;s fueron el n&uacute;mero dos de Interior, Jos&eacute; Antonio Nieto, y el propio P&eacute;rez de los Cobos. Suya es la idea que recoge la Fiscal&iacute;a en su escrito de conclusiones definitivas al afirmar que la actuaci&oacute;n &ldquo;ineficaz&rdquo; de la polic&iacute;a catalana fue &ldquo;determinante&rdquo; para celebrar el refer&eacute;ndum.
    </p><p class="article-text">
        El Ministerio P&uacute;blico tambi&eacute;n asume la parte de la declaraci&oacute;n de Trapero que le interesa, la relativa a la advertencia que hizo a Puigdemont de que, si manten&iacute;a la convocatoria del refer&eacute;ndum, pod&iacute;an producirse enfrentamientos violentos en los colegios y su amenaza o su boutade de declarar la independencia si eso suced&iacute;a. Pero obvia la respuesta que el expresident traslad&oacute; a los mandos, que desmentir&iacute;a que los 17.000 agentes del Cuerpo estuvieron al servicio del proyecto secesionista: &ldquo;Hagan lo que tengan que hacer&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Baena, el mando de la Guardia Civil al que el titular del Juzgado de Instrucci&oacute;n n&uacute;mero 13 de Barcelona, Juan Antonio Ram&iacute;rez Sunyer, encarg&oacute; que investigara la organizaci&oacute;n de la consulta, tambi&eacute;n ha inspirado a los fiscales en sus conclusiones. Fue &eacute;l quien apunt&oacute; en el juicio que Catalunya vivi&oacute; &ldquo;un clima inserruccional&rdquo; en aquellos d&iacute;as y as&iacute; figura en un escrito en el que las alusiones a la &ldquo;violencia&rdquo;, la gran obsesi&oacute;n del Ministerio P&uacute;blico, han pasado de ocho a 14 con el transcurso del juicio.
    </p><p class="article-text">
        Este planteamiento demuestra que la fiscal general del Estado, Mar&iacute;a Jos&eacute; Segarra, ha dado antes y despu&eacute;s del juicio autonom&iacute;a a los responsables del caso y que, por muchas acusaciones que hiciera la derecha en la plaza de Col&oacute;n, el Gobierno al que dibujaban &ldquo;entregado a los independentistas&rdquo; cay&oacute; por la falta de apoyo de estos a los presupuestos y no ha influido, que se sepa, en el desarrollo del juicio del proc&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En el Supremo nada fluye, todo permanece. Y la Abogac&iacute;a del Estado mantiene la tesis de la sedici&oacute;n, es decir, que la violencia se redujo a des&oacute;rdenes p&uacute;blicos puntuales durante los registros del 20-S y en los colegios el 1-O, y que los acusados instaron a las masas a impedir el cumplimiento del mandato judicial que ten&iacute;an los agentes que registraron los edificios de la Generalitat durante la operaci&oacute;n Anubis y los que se llevaron las urnas del refer&eacute;ndum ilegal. &ldquo;Un golpe al Estado&rdquo;, como resumi&oacute; el expresidente del Gobierno Felipe Gonz&aacute;lez.
    </p><p class="article-text">
        La acusaci&oacute;n popular de Vox, el mejor aliado de las defensas por la impericia procesal que han acreditado sus silentes abogados durante toda la vista, mantiene su estramb&oacute;tica petici&oacute;n de dos rebeliones y una organizaci&oacute;n criminal y tiene un gesto con Santi Vila -al reducir sus delitos a desobediencia- que solo servir&aacute; para complicarle a&uacute;n m&aacute;s la vida ante los que le se&ntilde;alan de botifler y quienes, como el l&iacute;der de ERC en el Congreso, Gabriel Rufi&aacute;n, le borran del banquillo al se&ntilde;alar que los acusados son 11 y no 12.
    </p><p class="article-text">
        Las nimias modificaciones de las acusaciones en las estancadas aguas del proc&eacute;s llegan despu&eacute;s de que el tribunal haya visto los ansiados v&iacute;deos propuestos por las partes que, a pesar de ser muy parecidos, justifican el relato de la rebeli&oacute;n de un lado y el de la desobediencia civil pac&iacute;fica del otro. En esos v&iacute;deos se observa, objetivamente, a una mayor&iacute;a de ciudadanos y polic&iacute;as comport&aacute;ndose sin violencia y a una minor&iacute;a lanzando piedras o dando porrazos, pu&ntilde;etazos y patadas voladoras. Al lado de los enfrentamientos de Gamonal, Rodea el Congreso o el propio asedio al Parlament de 2011, que fueron h&aacute;bilmente exhibidos por iniciativa del impecable abogado de Forn, Javier Melero, la violencia del proc&eacute;s se parece mucho a la de un parque de bolas.
    </p><p class="article-text">
        Porque para que haya rebeli&oacute;n es necesaria la existencia de la violencia id&oacute;nea, la necesaria, la imprescindible para que, gracias a ella, pudiera declararse la independencia de Catalunya y, seg&uacute;n revelaron el lehendakari Urkullu y el repudiado Santi Vila, &eacute;sta se proclam&oacute; de rebote, por la presi&oacute;n de la calle y casi sin querer. A&uacute;n as&iacute;, nadie en el juicio se mueve de sus posiciones porque, como tambi&eacute;n dec&iacute;a Her&aacute;clito, el del r&iacute;o de &Eacute;feso, &ldquo;la guerra es com&uacute;n a todas las cosas y la justicia es discordia&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Pérez Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/fluye-juicio-proces_129_1525176.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 31 May 2019 19:17:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nada fluye en el juicio del procés]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Procés,Juicios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Nadie suspende a nadie]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/nadie-suspende-nadie_129_2723535.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/9c0a9bc3-3a21-4eb8-b59a-e634152d2d55_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El Reglamento de la Cámara Baja establece la suspensión de funciones para todos los diputados que se encuentren en prisión provisional después de la elevación de un suplicatorio</p><p class="subtitle">A los diputados presos ni les suspendió Pablo Llarena ni les suspendió la Mesa del Parlament que ejecutó esa suspensión a través de la delegación de sus votos. Les suspendió la ley. No hay margen. Fueron suspendidos por imperativo legal</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;F&iacute;jese que todo lo que est&aacute; pasando aqu&iacute; es por imperativo legal&rdquo;. De la ristra de frases que el presidente de la Sala Segunda del Tribunal Supremo, Manuel Marchena, est&aacute; dejando durante el juicio del 'proc&eacute;s', esta es, sin duda, la que deber&iacute;a sobrevivir al procedimiento, estamparse en camisetas y sudaderas, ocupar con justicia el espacio reservado para el tuit fijado y el estado permanente del WhatsApp.
    </p><p class="article-text">
        Por imperativo legal se celebra el juicio en el alto tribunal, acusan la Fiscal&iacute;a, la Abogac&iacute;a del Estado y la acci&oacute;n popular, ejercen el derecho de defensa las representaciones de los acusados y se sientan en el banquillo quienes presuntamente vulneraron la Constituci&oacute;n al impulsar un refer&eacute;ndum de autodeterminaci&oacute;n ilegal y proclamar por la v&iacute;a unilateral la independencia, real o simb&oacute;lica, de Catalunya. Dicho en lat&iacute;n, &ldquo;dura lex, sed lex&rdquo; (la ley es dura pero es ley).
    </p><p class="article-text">
        Este principio tambi&eacute;n se puede aplicar al embrollo que han protagonizado esta semana la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, los grupos de la futura oposici&oacute;n y el propio Marchena por la suspensi&oacute;n de los cuatro diputados y el senador que se sientan en el banquillo de los acusados del juicio contra los independentistas. Por encima de todos ellos est&aacute; la ley, y en este caso concreto, la de Enjuiciamiento Criminal, que en su ya c&eacute;lebre art&iacute;culo 384 bis establece que, &ldquo;firme un auto de procesamiento y decretada la prisi&oacute;n provisional por delito cometido por persona integrada o relacionada con bandas terroristas o rebeldes, el procesado que estuviere ostentando funci&oacute;n o cargo p&uacute;blico quedar&aacute; autom&aacute;ticamente suspendido en el ejercicio del mismo mientras dure la situaci&oacute;n de prisi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Al juez que dirigi&oacute; las pesquisas contra los independentistas, Pablo Llarena, se le pueden criticar muchas cosas de su instrucci&oacute;n y una de las m&aacute;s controvertidas, junto a la imputaci&oacute;n por rebeli&oacute;n, fue que, a diferencia de lo sucedido esta semana, no dej&oacute; que los diputados electos acudieran al Parlament para tomar posesi&oacute;n de sus esca&ntilde;os con el argumento de que durante su traslado pod&iacute;an producirse &ldquo;graves enfrentamientos ciudadanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Pero el 10 de julio de 2018, tras el procesamiento en firme de los parlamentarios, Llarena resolvi&oacute; la cuesti&oacute;n proclamando que todos ellos hab&iacute;an quedado &ldquo;suspendidos autom&aacute;ticamente&rdquo; en las funciones y los cargos p&uacute;blicos que desempe&ntilde;aban &ldquo;por imperio del art&iacute;culo 384 bis de la Lecrim&rdquo;. Ni les suspendi&oacute; &eacute;l ni les suspendi&oacute; la Mesa del Parlament que, con mayor&iacute;a de las formaciones independentistas, ejecut&oacute; esa suspensi&oacute;n a trav&eacute;s de la delegaci&oacute;n de sus votos. Les suspendi&oacute; la ley. No hay margen. Fueron suspendidos por imperativo legal.
    </p><p class="article-text">
        Por eso, el debate en torno al que ha girado la recta final de la campa&ntilde;a electoral &minus;si corresponde al Congreso o al Supremo la suspensi&oacute;n en sus funciones, y en sus sueldos, de Oriol Junqueras, Ra&uuml;l Romeva, Jordi S&agrave;nchez, Josep Rull y Jordi Turull&minus; resulta artificial. Porque es la ley, que fue concebida por el legislativo y que est&aacute; por encima de los dos poderes, la que autom&aacute;ticamente les suspende, tal y como avala la jurisprudencia del Tribunal Constitucional y como decidi&oacute; la Mesa del Congreso con efectos desde el mismo momento en el que los afectados tomaron posesi&oacute;n de sus esca&ntilde;os. Argumentar que esa suspensi&oacute;n solo est&aacute; concebida para la fase de instrucci&oacute;n y no para la del juicio oral ser&iacute;a igual a decir que los acusados por rebeli&oacute;n no est&aacute;n procesados en firme por ese delito.
    </p><p class="article-text">
        El tribunal del juicio del 'proc&eacute;s', que no ha querido regalar el titular de que la suspensi&oacute;n era cosa suya y que mide cada paso que da por temor a que cualquier error le suponga una condena por parte del Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, prefiri&oacute; vadear la cuesti&oacute;n y trasladar la responsabilidad a las Mesas del Congreso y el Senado. As&iacute;, solvent&oacute; la papeleta recordando que el Reglamento de la C&aacute;mara Baja establece la suspensi&oacute;n de funciones para todos los diputados que se encuentren en prisi&oacute;n provisional despu&eacute;s de la elevaci&oacute;n de un suplicatorio.
    </p><p class="article-text">
        Los magistrados argumentan que exigir un suplicatorio para este caso supondr&iacute;a pervertir el sentido de esta figura, concebida como una prerrogativa del legislativo para evitar que el judicial pueda comenzar a investigar a uno de sus miembros de forma arbitraria, no para impedir que se pueda seguir juzgando a quien ya se sienta en el banquillo por la existencia de razonables indicios de delito. Lo contrario, dicen, ser&iacute;a establecer una especie de &ldquo;revisi&oacute;n o control&rdquo; del legislativo sobre el judicial. Pero los letrados del Congreso consideran que sin suplicatorio no hay suspensi&oacute;n a trav&eacute;s del Reglamento.
    </p><p class="article-text">
        Llegados a este punto, se desbordaron los excesos pol&iacute;ticos, con un ojo o los dos en la cita con las urnas del domingo, en la que se cruzan los intereses del PSOE, el PSC, Podemos, el Partido Popular y Ciudadanos. Batet quiso dilatar los tiempos y pidi&oacute; al Supremo que actuara como su asesor&iacute;a jur&iacute;dica; Pablo Casado plante&oacute; la reprobaci&oacute;n de la presidenta del Congreso e incluso una querella por prevaricaci&oacute;n por el simple hecho de pedir un informe consultivo a los letrados de la C&aacute;mara; y Albert Rivera acus&oacute; a la dirigente del PSC de ser estar &ldquo;humillando&rdquo; a una instituci&oacute;n que, m&aacute;s que ninguna, deber&iacute;a someterse, siempre, al imperativo legal.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Pérez Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/nadie-suspende-nadie_129_2723535.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 24 May 2019 19:32:47 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Nadie suspende a nadie]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Congreso de los Diputados,Tribunal Constitucional,Fiscalía,Manuel Marchena,Meritxell Batet]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[El juicio que lo contamina todo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/juicio-contamina_129_1541449.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/70455bd3-0f2f-4229-8a0e-24c9f2dc21a2_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">A pesar de la derrota en las urnas de los apóstoles de la crispación y del frenazo a las expectativas de la extrema derecha, nada parece haber cambiado con respecto a Catalunya y nada parece que cambiará en el corto plazo</p><p class="subtitle">Si la Mesa permite la delegación del voto de los dirigentes independentistas en sus compañeros de grupo, la investidura de Sánchez dependería del apoyo de los independentistas o la consecución de abstenciones en segunda vuelta</p></div><p class="article-text">
        La legislatura comienza como acab&oacute;. Con el Gobierno socialista atrapado entre las tres derechas, que le atribuyen pactos ocultos con los independentistas, y los socios catalanes de la moci&oacute;n de censura compitiendo&nbsp;en radicalismo, afeando a Pedro S&aacute;nchez y Miquel Iceta que formaran parte del bloque del 155 y reclam&aacute;ndoles interferencias pol&iacute;ticas en el juicio del proc&eacute;s que saben que son imposibles de cumplir.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de la derrota en las urnas de los ap&oacute;stoles de la crispaci&oacute;n y del frenazo a las expectativas de la extrema derecha, nada parece haber cambiado con respecto a Catalunya y nada parece que cambiar&aacute; en el corto plazo. Al menos hasta que se celebren las elecciones europeas y municipales del pr&oacute;ximo 26 de mayo y hasta que, a mediados de junio, con la Fiscal&iacute;a lanzada para mantener la acusaci&oacute;n por rebeli&oacute;n, el Supremo deje visto para sentencia el juicio, que se ha enrarecido esta semana con la declaraci&oacute;n de testigos m&aacute;s proclives a expresar sus opiniones pol&iacute;ticas que a esclarecer los hechos que se juzgan.
    </p><p class="article-text">
        La vista oral, que afronta este pr&oacute;ximo mes su fase definitiva con la pr&aacute;ctica de la prueba pericial y documental y la presentaci&oacute;n de los informes de conclusiones de las partes, y las elecciones, en las que vuelven a competir el exilio de Puigdemont y la v&iacute;a del martirio escogida por Junqueras, lo contaminan todo. Con la particularidad de que la par&aacute;lisis que vive el Parlament desde diciembre de 2017&nbsp;amenaza tambi&eacute;n con trasladarse al Congreso y al Senado, donde este martes Oriol Junqueras, Ra&uuml;l Romeva, Jordi S&agrave;nchez, Josep Rull y Jordi Turull&nbsp;tomar&aacute;n posesi&oacute;n en persona de sus actas como parlamentarios.
    </p><p class="article-text">
        Quienes est&aacute;n siendo juzgados en el Supremo por rebelarse contra la Constituci&oacute;n tendr&aacute;n que jurar o prometer su cumplimiento en un tr&aacute;mite que ha sido autorizado por el tribunal del proc&eacute;s porque los reglamentos de las Cortes exigen la presencia f&iacute;sica de los electos, a diferencia de lo que ocurri&oacute; en enero de 2018. Entonces el juez instructor, Pablo Llarena, rechaz&oacute; el traslado al Parlament de los presos sac&aacute;ndose de la chistera que se encontraban en situaci&oacute;n de &ldquo;incapacidad legal prolongada&rdquo; y alegando que durante los traslados desde la c&aacute;rcel pod&iacute;an producirse &ldquo;graves enfrentamientos ciudadanos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Despu&eacute;s llegar&aacute; el turno de la Mesa del Congreso, en la que tendr&aacute;n mayor&iacute;a PSOE y Podemos con la representaci&oacute;n del PP y Ciudadanos y la ausencia del resto de partidos. Este &oacute;rgano decidir&aacute; si suspende autom&aacute;ticamente en sus funciones a los electos, como recomend&oacute; en su &uacute;ltimo auto el tribunal en aplicaci&oacute;n del Reglamento de la C&aacute;mara y de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que establece esa medida para los procesados por rebeli&oacute;n que se encuentran en prisi&oacute;n provisional.
    </p><p class="article-text">
        Aunque m&aacute;s importante ser&aacute; c&oacute;mo se articula esa suspensi&oacute;n y hasta d&oacute;nde llegan sus efectos. Si la Mesa permite la delegaci&oacute;n del voto de los dirigentes independentistas en sus compa&ntilde;eros de grupo, como se hizo en el hemiciclo catal&aacute;n, los equilibrios en el Congreso quedar&iacute;an intactos y la investidura de S&aacute;nchez depender&iacute;a del apoyo de los independentistas o la consecuci&oacute;n de abstenciones en segunda vuelta. Si se veta esa posibilidad, el umbral de la mayor&iacute;a se rebajar&iacute;a hasta los 174 esca&ntilde;os, lo que allanar&iacute;a su camino hacia La Moncloa.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, la inaudita decisi&oacute;n de ERC y Junts per Catalunya de negarse a ratificar a Iceta como senador de designaci&oacute;n auton&oacute;mica, lo que impide su elecci&oacute;n como presidente de la C&aacute;mara Alta, enfanga a&uacute;n m&aacute;s el terreno de juego y&nbsp;vuelve a derivar a los tribunales una cuesti&oacute;n que deber&iacute;a ser exclusivamente pol&iacute;tica. En todos los parlamentos auton&oacute;micos espa&ntilde;oles, con la vergonzante excepci&oacute;n de la paralizaci&oacute;n durante seis meses de la candidatura de Leire Paj&iacute;n en el Parlamento valenciano&nbsp;con m&aacute;s imputados por corrupci&oacute;n de la historia, ese tr&aacute;mite se ha solventado sin margen para el veto de las fuerzas pol&iacute;ticas mayoritarias, que con este nuevo criterio pasar&iacute;an a escoger a todos los senadores auton&oacute;micos.
    </p><p class="article-text">
        La Constituci&oacute;n, de hecho, consagra el derecho de participaci&oacute;n pol&iacute;tica y del acceso en condiciones de igualdad a las funciones y cargos p&uacute;blicos, mientras que el Estatut y el Reglamento del Parlament recogen que la designaci&oacute;n&nbsp;de senadores auton&oacute;micos debe realizarse &ldquo;de forma proporcional al n&uacute;mero de diputados de cada grupo parlamentario&rdquo;, de forma que el Pleno &uacute;nicamente tiene la potestad de &ldquo;ratificar esa decisi&oacute;n&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La mayor&iacute;a de expertos en derecho constitucional creen que el recurso de amparo presentado por los socialistas catalanes ante el Constitucional&nbsp;podr&iacute;a prosperar aunque su consecuencia &uacute;ltima ser&iacute;a la anulaci&oacute;n del acto impugnado, es decir, de la votaci&oacute;n en el Parlament,&nbsp;que tendr&iacute;a que volver a realizarse. Sin embargo, ese recurso dif&iacute;cilmente se estudiar&aacute; antes del martes, d&iacute;a en el que el Pleno del Senado se reunir&aacute; para constituirse y elegir a su pr&oacute;ximo presidente. Demasiado tarde para Iceta, v&iacute;ctima de un ambiente en el que todo est&aacute; contaminado.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Pérez Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/juicio-contamina_129_1541449.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 17 May 2019 19:43:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[El juicio que lo contamina todo]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Investidura,Juicios]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las extrañas decisiones de la Junta Electoral]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/extranas-decisiones-junta-electoral_129_1554457.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/5c9a2a3e-2a61-4f7b-9dee-47ae3ccdc42d_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="La Junta Electoral en una imagen de archivo."></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">La decisión de excluir a Puigdemont de los comicios no es la única decisión difícilmente explicable que ha aprobado en las últimas semanas la Junta Electoral</p><p class="subtitle">El árbitro en las urnas se ha convertido en protagonista. Y no solo por las expulsiones, también por los volubles criterios con los que ha moldeado los debates electorales</p></div><p class="article-text">
        Puigdemont gan&oacute; una batalla judicial en Alemania y acaba de ganar otra en Espa&ntilde;a. El Tribunal Supremo, que le proces&oacute; en rebeld&iacute;a y a d&iacute;a de hoy mantiene una orden de detenci&oacute;n nacional contra &eacute;l, y el Constitucional, que le impidi&oacute; ser investido president de la Generalitat de forma telem&aacute;tica, han avalado su presencia en las pr&oacute;ximas elecciones europeas. Si el CIS de Tezanos acierta, obtendr&aacute; un esca&ntilde;o en el Parlamento de Estrasburgo.
    </p><p class="article-text">
        La decisi&oacute;n de la Junta Electoral Central de excluir de los comicios al candidato de Waterloo y a los exconsellers Toni Com&iacute;n y Clara Ponsat&iacute;, acompa&ntilde;ada de un voto particular que fue el germen de los recursos que han acabado prosperando, pone de relieve que en las &uacute;ltimas semanas el &aacute;rbitro en las urnas se ha convertido en protagonista. Y no solo por las tres expulsiones sino tambi&eacute;n por los volubles criterios con los que ha moldeado los debates electorales.
    </p><p class="article-text">
        El intento de perjudicar a la candidatura de Lliures per Europa, marca electoral de Junts per Catalunya, se llev&oacute; a cabo haciendo uso de unas competencias que no corresponden a la Junta Electoral y con un inaudito voto particular en un organismo en el que la mayor&iacute;a de las decisiones se aprueban por consenso. Solo respaldaron la medida siete de los 13 vocales, cuatro magistrados de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Supremo y tres catedr&aacute;ticos. Se abstuvieron, para no contaminarse, los dos jueces que forman parte del tribunal del proc&eacute;s, Luciano Varela y Ana Ferrer, y formularon un voto particular discrepante otros cuatro representantes, entre ellos el presidente de la Junta, Segundo Men&eacute;ndez, y el vicepresidente, Eduardo Calvo.
    </p><p class="article-text">
        A lo excepcional de que una decisi&oacute;n de este organismo cuente con la discrepancia de un tercio de sus miembros se unen los motivos esgrimidos por la mayor&iacute;a: por un lado, la situaci&oacute;n procesal de los candidatos en la causa que se sigue en el Tribunal Supremo contra los independentistas; por otro, inexactitudes en el censo electoral que, a juicio de este organismo y de las dos formaciones que motivaron el litigio -el Partido Popular y Ciudadanos-, justificaban su exclusi&oacute;n. Pero los dos argumentos se caen por su propio peso.
    </p><p class="article-text">
        El primero porque ni la imputaci&oacute;n ni el procesamiento en una causa judicial suponen una merma de los derechos pol&iacute;ticos del afectado, seg&uacute;n ha reconocido de forma reiterada el Tribunal Supremo. A ninguno de los encausados por el proc&eacute;s se le pusieron trabas para presentarse a las elecciones catalanas de diciembre de 2017 o a las generales del pasado 28 de abril, a las que incluso concurri&oacute; como candidato al Senado el tambi&eacute;n exconseller Llu&iacute;s Puig, exiliado junto a Puigdemont por su propia voluntad. El segundo argumento, relativo al hecho de que los candidatos no est&aacute;n inscritos en el Censo Electoral de Residentes Ausentes (CERA) a pesar de ser residentes en B&eacute;lgica, fue tumbado por los juzgados de lo Contencioso porque esta circunstancia no es una de las causas de inelegibilidad contempladas en la ley electoral.
    </p><p class="article-text">
        El desatino lo complet&oacute; la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Supremo, reunida de urgencia el domingo del Puente de Mayo para dictar una in&eacute;dita resoluci&oacute;n en la que, a la vez que entraba en el fondo del asunto aconsejando a los juzgados ordinarios que anularan la resoluci&oacute;n de la Junta Electoral, se declaraba incompetente para resolver la cuesti&oacute;n. Ser y no ser al mismo tiempo.
    </p><p class="article-text">
        Pero la de Puigdemont no es la &uacute;nica decisi&oacute;n dif&iacute;cilmente explicable que ha aprobado en las &uacute;ltimas semanas la Junta Electoral. Sus miembros cercenaron el debate a cinco de Atresmedia al considerar que, si Vox estaba presente, tambi&eacute;n ten&iacute;an que estar otros partidos como Coalici&oacute;n Canaria, el PNV o Junts per Catalunya. El argumento utilizado para condicionar el debate organizado por un medio privado fue que la formaci&oacute;n de extrema derecha no era &ldquo;un grupo pol&iacute;tico significativo&rdquo; porque no hab&iacute;a obtenido un 5% de los votos en unas elecciones nacionales y las otras formaciones s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        En 2016, sin embargo, se acept&oacute; la presencia en los debates de Podemos y Ciudadanos, que hab&iacute;an obtenido esa representaci&oacute;n en comicios anteriores, pero se desestim&oacute; la presencia en los mismos de IU y UPyD, que a diferencia de los partidos emergentes s&iacute; ten&iacute;an en aquel momento representaci&oacute;n en el Congreso. En el debate de las pr&oacute;ximas elecciones europeas, Vox estar&aacute; presente en los debates pero no as&iacute; Comprom&iacute;s, a pesar de que el primero no tiene representaci&oacute;n en la Euroc&aacute;mara y el segundo s&iacute;.
    </p><p class="article-text">
        Para conseguir la cuadratura del c&iacute;rculo, la Junta Electoral Provincial de Madrid decidi&oacute; excluir a M&aacute;s Madrid &minus;la plataforma de Manuela Carmena e &Iacute;&ntilde;igo Errej&oacute;n&minus; de los debates en la radio y la televisi&oacute;n p&uacute;blicas madrile&ntilde;as, pero la Junta Electoral Central se entrometi&oacute; en su decisi&oacute;n y la enmend&oacute; a medias: permitiendo la presencia de la alcaldesa pero no la del candidato a la Comunidad. El argumento utilizado esta vez es que la coalici&oacute;n es un partido nuevo que concurre por primera vez a los comicios auton&oacute;micos y, por tanto, carece de representatividad. Y eso que Errej&oacute;n lleva en su lista a 12 diputados en la Asamblea.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Pérez Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/extranas-decisiones-junta-electoral_129_1554457.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 10 May 2019 19:40:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las extrañas decisiones de la Junta Electoral]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones 26M 2019,Junta Electoral,Carles Puigdemont,Procés,Vox,Más Madrid,Íñigo Errejón]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Génova, 13: los problemas crecen]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/genova-problemas-crecen_129_1567097.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bcd9723a-dac3-48d7-a7b1-3d4b38802e8a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Génova, 13: los problemas crecen"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los 19 millones de euros que la formación presidida por Mariano Rajoy obtuvo en 2016 se quedarán en 10,5 millones con Pablo Casado</p><p class="subtitle">El poder territorial de los populares podría quedar seriamente dañado si el próximo 26 de mayo se confirma el 'sorpasso' de Ciudadanos que ya se ha producido en las generales</p></div><p class="article-text">
        Lejos quedan los d&iacute;as en los que los presidentes de las constructoras m&aacute;s importantes del pa&iacute;s se acercaban en persona al n&uacute;mero 13 de la calle G&eacute;nova y sub&iacute;an a la planta sexta para intentar asegurarse lo suyo. All&iacute; les recib&iacute;an con los brazos y las manos abiertas el tesorero &Aacute;lvaro Lapuerta y el gerente Luis B&aacute;rcenas, que tomaban buena nota de sus principales desvelos -un contrato aqu&iacute;, una adjudicaci&oacute;n all&aacute;- y apuntaban cuidadosamente sus entregas en met&aacute;lico.
    </p><p class="article-text">
        Tras los afectuosos saludos de despedida, acompa&ntilde;ados de alg&uacute;n puro si la visita lo merec&iacute;a, los taquitos de billetes perfectamente organizados se entregaban al cajero, Antonio Molero, que bajaba a la calle y los ingresaba en el banco de enfrente -primero el Banco de Vitoria y despu&eacute;s el Banesto-, cuid&aacute;ndose siempre de que no superaran el l&iacute;mite de 60.000 euros establecido por la ley de financiaci&oacute;n de partidos pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        El juez Pablo Ruz acredit&oacute; este relato en la instrucci&oacute;n sobre la caja B del Partido Popular pero no pudo demostrar la relaci&oacute;n directa entre las donaciones y las adjudicaciones que recibieron entre 2002 y 2009 las 15 constructoras que aparec&iacute;an en los papeles de B&aacute;rcenas. Seg&uacute;n calcul&oacute; la Intervenci&oacute;n General del Estado, con los 4,8 millones de euros que aportaron, esas empresas se hicieron con contratos otorgados por administraciones gobernadas por la formaci&oacute;n por valor de 22.452 millones de euros. Un dinero bien invertido.
    </p><p class="article-text">
        Ese Partido Popular al que los votos y las donaciones le llov&iacute;an del cielo ya no existe. Las elecciones del domingo le han dejado herido pol&iacute;ticamente, con dos competidores desde el centro hasta la extrema derecha que amenazan con borrarle del mapa, y unas finanzas menguantes, no solo por los resultados electorales sino tambi&eacute;n por los procedimientos judiciales que la formaci&oacute;n tiene a la vuelta de la esquina, que podr&iacute;an llevarle a la bancarrota. Si el presidente gallego, Alberto N&uacute;&ntilde;ez Feij&oacute;o, quiere dar un paso al frente, deber&iacute;a hacerlo cuanto antes porque, si se demora mucho, igual le venden hasta la sede.
    </p><p class="article-text">
        Hoy al frente de la tesorer&iacute;a del partido est&aacute; el senador por &Aacute;vila, Sebasti&aacute;n Gonz&aacute;lez, que tendr&aacute; que manejar una p&eacute;rdida de ingresos del 45 por ciento por los resultados obtenidos el 28 de abril. Los 19 millones de euros que la formaci&oacute;n presidida por Mariano Rajoy obtuvo en 2016 se quedar&aacute;n en 10,5 millones con Pablo Casado. A ello hay que sumar que el poder territorial de los populares, desaparecidos literalmente en el Pa&iacute;s Vasco y en serio riesgo de volatilizaci&oacute;n en Catalunya, podr&iacute;a quedar seriamente da&ntilde;ado si el pr&oacute;ximo 26 de mayo, en bastiones tradicionales como la Comunidad de Madrid, se confirma el &lsquo;sorpasso&rsquo; de Ciudadanos que ya se ha producido en las generales.
    </p><p class="article-text">
        Pero es que la que se avecina en G&eacute;nova,13 en los tribunales se parece mucho a un relato de terror. El 14 de junio comienza en el Juzgado de lo Penal n&uacute;mero 31 de Madrid el juicio por la destrucci&oacute;n de los ordenadores de B&aacute;rcenas, en el que la formaci&oacute;n se sentar&aacute; en el banquillo de los acusados como persona jur&iacute;dica junto a su extesorera Carmen Navarro, el antiguo responsable del departamento jur&iacute;dico, Alberto Dur&aacute;n, y el de Inform&aacute;tica, Jos&eacute; Manuel Moreno. En el juicio, en el que se reeditar&aacute; el ya m&iacute;tico enfrentamiento entre Mar&iacute;a Dolores de Cospedal y Luis B&aacute;rcenas, la Fiscal&iacute;a no acusa pero Izquierda Unida solicita que al PP se le imponga una multa de 10,9 millones de euros, mientras que el Observatori DESC pide la prohibici&oacute;n de recibir donaciones durante cinco a&ntilde;os y la suspensi&oacute;n de actividades, tal y como se hizo con Batasuna y sus sucesoras antes de su ilegalizaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Los populares tambi&eacute;n afrontar&aacute;n en los pr&oacute;ximos meses la revisi&oacute;n en el Supremo de la sentencia sobre la primera &eacute;poca de la trama G&uuml;rtel, que tumb&oacute; al Gobierno de Rajoy tras condenar al PP por lucrarse con 245.492 euros y dejar constancia de la existencia de su caja B. Los de Pablo Casado llevan meses intentando desacreditar al magistrado Jos&eacute; Ricardo de Prada por incluir en la sentencia que la formaci&oacute;n cont&oacute; con &ldquo;una estructura financiera y contable paralela a la oficial al menos desde el a&ntilde;o 1989&rdquo; pero lo cierto es que esa afirmaci&oacute;n est&aacute; avalada por decenas de pruebas y el magistrado, muy respetado fuera de Espa&ntilde;a, acaba de volver a su puesto despu&eacute;s de formar parte del tribunal de la ONU que ha condenado al genocida serbobosnio Radovan Karadzic.
    </p><p class="article-text">
        Adem&aacute;s, el alto tribunal tiene que resolver los recursos de casaci&oacute;n contra la sentencia por los chanchullos de la sucursal de la G&uuml;rtel en la Comunidad Valenciana, que estableci&oacute; que el PP financi&oacute; sus campa&ntilde;as electorales de 2007 y 2008 de manera &ldquo;delictiva&rdquo;. A la formaci&oacute;n, que ver&aacute; disminuidos sus ingresos en 1,1 millones de euros por el batacazo electoral que tambi&eacute;n ha sufrido en las elecciones valencianas, no se le pudo condenar por estos hechos porque la responsabilidad jur&iacute;dica de los partidos pol&iacute;ticos no entr&oacute; en vigor hasta el a&ntilde;o 2015.
    </p><p class="article-text">
        El calvario judicial continuar&aacute; con el juicio por los papeles de B&aacute;rcenas, en el que el PP tuvo que depositar una fianza de 1,2 millones de euros para evitar el embargo de su sede, que ahora se podr&iacute;a tener que vender para conseguir liquidez. Santiago Abascal, que form&oacute; parte del PP en los a&ntilde;os en los que las donaciones regaban las finanzas de G&eacute;nova y su padre recib&iacute;a fondos de la caja B, el mismo al que Casado ofrec&iacute;a ayer entrar en el Gobierno y hoy acusa de liderar la &ldquo;extrema derecha&rdquo; tras haber vivido de las &ldquo;mamandurrias&rdquo; de Esperanza Aguirre, ya ha sentenciado a su antiguo partido: &ldquo;Se os est&aacute; poniendo cara de UCD&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Pérez Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/genova-problemas-crecen_129_1567097.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 03 May 2019 19:13:19 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Génova, 13: los problemas crecen]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[PP - Partido Popular,Elecciones Municipales 2019]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Vox, en la frontera del odio]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vox-frontera-odio_129_1577235.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/b70ca5ed-4353-44b2-8d9c-049c9fce7797_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt="El número tres de Vox, Iván Espinosa de los Monteros"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">El de Vox es un discurso dirigido contra el conjunto de la clase política con especial predilección por "los progres, los comunistas, los traidores a la patria y los proetarras"</p><p class="subtitle">Santiago Abascal ha roto la dialéctica tradicional de cuarenta años de democracia en la que los líderes de los partidos siempre se han considerado "adversarios" y han reservado el calificativo de "enemigos" únicamente a los terroristas</p></div><p class="article-text">
        Con el tono y los ademanes de quien acaba de dejar el cubata escondido debajo del atril, el n&uacute;mero tres de Vox, Iv&aacute;n Espinosa de los Monteros, preguntaba a sus seguidores en la plaza de toros de Las Rozas a qui&eacute;n llamar&iacute;an para hacer frente a dos &ldquo;quinquis&rdquo; que se meten en tu casa. &ldquo;&iquest;A Casado, a Rivera o a Abascal?&rdquo;. Tras la respuesta obvia y el alborozo general, contaba que alguien le hab&iacute;a advertido de que se hab&iacute;a olvidado de los otros dos candidatos a las generales, &ldquo;Pedro y Pablo&rdquo;, y el mon&oacute;logo de cu&ntilde;ado en Nochevieja daba un giro inesperado para se&ntilde;alar que no, que esos eran &ldquo;los dos atracadores&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Llamar delincuentes a los adversarios pol&iacute;ticos es lo m&aacute;s suave que han dicho los dirigentes de Vox en una campa&ntilde;a electoral en la que, siguiendo al pie de la letra el libro de estilo del 'trumpismo' m&aacute;s exacerbado, han puesto en el punto de mira a todos los que arruinaron el para&iacute;so perdido por la globalizaci&oacute;n, que en su caso no es otro que la Espa&ntilde;a cat&oacute;lica, taurina y cazadora que dejaron los &ldquo;cuarenta a&ntilde;os de paz&rdquo; del franquismo. &nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Nutrido por el descontento de los indignados de derechas, el de Vox es un discurso dirigido contra el conjunto de la clase pol&iacute;tica con especial predilecci&oacute;n por &ldquo;los progres, los comunistas, los traidores a la patria y los proetarras&rdquo;-, los medios de comunicaci&oacute;n &ldquo;manipuladores&rdquo;, los inmigrantes que quieren &ldquo;poner burka a las mujeres espa&ntilde;olas&rdquo; y las &ldquo;feminazis&rdquo; que practican el &ldquo;yihadismo de g&eacute;nero&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Un relato que planea siempre sobre los l&iacute;mites del C&oacute;digo Penal, que castiga con hasta cuatro a&ntilde;os de c&aacute;rcel a quienes p&uacute;blicamente promuevan o inciten directa o indirectamente al odio, la hostilidad, la discriminaci&oacute;n o la violencia contra un grupo por razones de raza, ideolog&iacute;a, religi&oacute;n u orientaci&oacute;n sexual. Por ese delito de odio la Fiscal&iacute;a de Valencia ya investiga al n&uacute;mero dos de la formaci&oacute;n, Javier Ortega Smith, que denunci&oacute; la existencia de &ldquo;una invasi&oacute;n islamista&rdquo; en Europa. &ldquo;Nuestro enemigo com&uacute;n, el enemigo de Europa, el enemigo de la libertad, el enemigo del progreso, el enemigo de la democracia, el enemigo de la vida, el enemigo del futuro se llama invasi&oacute;n islamista&rdquo;, afirm&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        En el mundo de Ortega Smith, el hombre que se subi&oacute; al pe&ntilde;&oacute;n de Gibraltar para plantar una bandera de Espa&ntilde;a y que pidi&oacute; a los Reyes Magos unas 'Monster High' con las caras de Susana D&iacute;az, Carmen Calvo, Carmena y Echenique, cada vez m&aacute;s europeos &ldquo;se est&aacute;n poniendo en pie porque est&aacute;n sufriendo en sus calles y en sus barrios la aplicaci&oacute;n de la &lsquo;sharia&rsquo; y no est&aacute;n dispuestos a que se derriben sus catedrales para ser sustituidas obligatoriamente por mezquitas&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Su jefe, Santiago Abascal, ha roto la dial&eacute;ctica tradicional de cuarenta a&ntilde;os de democracia en la que los l&iacute;deres de los partidos siempre se han considerado &ldquo;adversarios&rdquo; y han reservado el calificativo de &ldquo;enemigos&rdquo; &uacute;nicamente a los terroristas. &ldquo;Espa&ntilde;a tiene un enemigo que tiene nombre de partido: Partido Socialista Obrero Espa&ntilde;ol&rdquo;, le gusta decir al l&iacute;der de Vox en sus actos p&uacute;blicos. Despu&eacute;s a&ntilde;ade que los socialistas dieron &ldquo;dos golpes de Estado durante la Segunda Rep&uacute;blica&rdquo; y que estuvieron &ldquo;detr&aacute;s de la provocaci&oacute;n de la Guerra Civil&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Nada ni nadie se salva del populismo de la extrema derecha, ni siquiera sus aliados de la &ldquo;derechita cobarde&rdquo; que traiciona &ldquo;a la patria por sus intereses&rdquo;, ni la &ldquo;veleta naranja&rdquo; que no distingue entre &ldquo;atracadores y atracados&rdquo;. El resto son los del &ldquo;chollo progre&rdquo;, los &ldquo;comunistas liberticidas&rdquo;, &ldquo;la banda de la capucha del PNV&rdquo;, &ldquo;los burguesitos y golpistas catalanes&rdquo; o &ldquo;los que justifican a ETA&rdquo;. Barra libre.
    </p><p class="article-text">
        Vox difama como &ldquo;buscadores de huesos y estrategas del revanchismo&rdquo; a quienes reivindican la memoria hist&oacute;rica y buscan a sus seres queridos en una cuneta, como asegur&oacute; el diputado andaluz Benito Morillo. Insulta a las mujeres maltratadas, al decir que las cifras de denuncias est&aacute;n &ldquo;infladas&rdquo; y que quienes se dedican a protegerlas fomentan los &ldquo;chiringuitos de las subvenciones&rdquo;. Rezuma machismo y homofobia al apuntar que las mujeres liberales no se proclaman &ldquo;putas, brujas y bolleras&rdquo; porque eso est&aacute; reservado a las &ldquo;piojosas de ultraizquierda&rdquo;, como escribi&oacute; el portavoz en Andaluc&iacute;a, Francisco Serrano.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de sus candidatos resultan ser demasiado ultras incluso para ellos mismos. Como el cabeza de lista por Albacete, Fernando Paz, que tuvo que renunciar al puesto tras conocerse que en un acto organizado por Falange en 2016 atribuy&oacute; los asesinatos de jud&iacute;os en Europa al &ldquo;estado ca&oacute;tico, la falta de alimentaci&oacute;n y a la extensi&oacute;n de tifus&rdquo; en los campos de concentraci&oacute;n. O el n&uacute;mero dos por San Fernando de Henares, Jos&eacute; Pedro Cuadrado, apodado &lsquo;El Coplillas&rsquo;, que se cay&oacute; de las listas tras difundirse un v&iacute;deo en el que defend&iacute;a, superando en mal gusto al mism&iacute;simo Torrente, que &ldquo;ser maric&oacute;n es un cuento para votos recaudar&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Analizando sus declaraciones en p&uacute;blico causa pavor lo que pensar&aacute;n sus dirigentes en privado. Porque el partido que sue&ntilde;a con una Espa&ntilde;a sin autonom&iacute;as, sin inmigrantes, sin matrimonio gay, sin aborto y sin independentistas es un peligro para todos los avances que se han conseguido desde la Transici&oacute;n. Y para la democracia misma.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Pérez Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/vox-frontera-odio_129_1577235.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 26 Apr 2019 20:56:50 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Vox, en la frontera del odio]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vox,Elecciones Generales 2019]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Es Catalunya, estúpido]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/catalunya-estupido_129_1589537.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/bc64c1be-4717-448e-9239-5bd996850b2d_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Es Catalunya, estúpido"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Al adelanto electoral se llegó después de que los independentistas catalanes supeditaran el apoyo al Gobierno de Pedro Sánchez a una rebaja en la acusación de la Fiscalía en el juicio del procés</p><p class="subtitle">Una de las primeras decisiones que tendrá que afrontar el nuevo Gobierno será decidir si concede o no los indultos que podrían solicitar las defensas de los dirigentes independentistas</p><p class="subtitle">A la situación catalana se debe la irrupción en el tablero electoral de Vox, un partido de extrema derecha nacionalista española que sitúa a Pedro Sánchez y sus socios como los "enemigos" de la patria</p></div><p class="article-text">
        El pr&oacute;ximo 28 de abril est&aacute;n en juego el futuro de las pensiones y de los impuestos, la subida del salario m&iacute;nimo, la redistribuci&oacute;n del crecimiento econ&oacute;mico, las medidas para reducir el paro, la vigencia de las pol&iacute;ticas contra la violencia machista o la aprobaci&oacute;n de una ley de muerte digna. Pero, por mucho que estos asuntos sean trascendentales en la vida de millones de personas, el factor que ha provocado el final de esta legislatura y que marcar&aacute; la pr&oacute;xima es y seguir&aacute; siendo la situaci&oacute;n en Catalunya.
    </p><p class="article-text">
        Al adelanto electoral se lleg&oacute; despu&eacute;s de una moci&oacute;n de censura que uni&oacute; a todos contra el PP por la demoledora sentencia de la G&uuml;rtel, que en los pr&oacute;ximos meses tendr&aacute; que ser ratificada o revocada por el Tribunal Supremo en su parte esencial &ndash;la relativa a la existencia de una financiaci&oacute;n con dinero negro durante dos d&eacute;cadas&ndash;, y despu&eacute;s de que los independentistas catalanes, en parte por el golpe de mano que el expresident de la Generalitat Carles Puigdemont dio en el seno del PDeCAT, supeditaran el apoyo al Gobierno de Pedro S&aacute;nchez a una rebaja en la acusaci&oacute;n de la Fiscal&iacute;a en el juicio del proc&eacute;s.
    </p><p class="article-text">
        En los primeros meses de la nueva legislatura llegar&aacute; la sentencia, que con la Fiscal&iacute;a reforzada en su convicci&oacute;n de que los hechos deben ser tipificados como una rebeli&oacute;n violenta contra el Estado, previsiblemente conllevar&aacute; penas de prisi&oacute;n para los dirigentes independentistas que se sientan en el banquillo de los acusados. As&iacute; pues, una de las primeras decisiones que tendr&aacute; que afrontar el nuevo Gobierno ser&aacute; decidir si concede o no los indultos que podr&iacute;an solicitar sus defensas mientras preparan los recursos ante el Tribunal de Estrasburgo, en los que la Abogac&iacute;a del Estado tendr&aacute; que defender la posici&oacute;n de la Justicia espa&ntilde;ola en los pleitos en los que se examinar&aacute; si los derechos fundamentales de los procesados fueron vulnerados cuando se les impidi&oacute;, por ejemplo, asistir a la toma de posesi&oacute;n de sus esca&ntilde;os en el Parlament o participar en sus debates de investidura.
    </p><p class="article-text">
        El escenario de m&aacute;xima tensi&oacute;n emocional que provocar&aacute; la sentencia se trasladar&aacute; tambi&eacute;n al Congreso porque, hoy por hoy, y con la vista puesta en Estrasburgo, los siete magistrados que componen el tribunal del proc&eacute;s son partidarios de que Oriol Junqueras, Ra&uuml;l Romeva, Jordi S&agrave;nchez, Josep Rull y Jordi Turull acudan presencialmente al Congreso y al Senado para tomar posesi&oacute;n de sus actas e incluso puedan participar en las sesiones votando telem&aacute;ticamente desde la c&aacute;rcel. Condicionando plenamente el propio funcionamiento de las Cortes, el problema catal&aacute;n tambi&eacute;n se trasladar&aacute; al Parlamento europeo, al que optan como cabezas de cartel de sus formaciones Junqueras y Puigdemont. Esa jugada abrir&aacute; una nueva batalla sobre la forma en la que el Supremo garantizar&aacute; su derecho a la participaci&oacute;n pol&iacute;tica y, en el caso del expresident, podr&iacute;a provocar la petici&oacute;n de un suplicatorio para levantar su inviolabilidad parlamentaria en el caso de que se retome la petici&oacute;n de entrega, dos veces suspendida por el juez instructor de la causa, Pablo Llarena.
    </p><p class="article-text">
        Pero, adem&aacute;s, es la gesti&oacute;n del proceso independentista catal&aacute;n y su salida a trav&eacute;s del 155 y de la judicializaci&oacute;n de la cuesti&oacute;n lo que ha sacudido el panorama pol&iacute;tico en estos &uacute;ltimos a&ntilde;os. A la situaci&oacute;n catalana se debe la irrupci&oacute;n en el tablero electoral de Vox, un partido de extrema derecha nacionalista espa&ntilde;ola que, rompiendo el 'fair play' entre adversarios que ha caracterizado cuarenta a&ntilde;os de democracia, sit&uacute;a a Pedro S&aacute;nchez y sus socios como los &ldquo;enemigos&rdquo; (sic) de la patria. Aunque lo realmente grave para el sistema es el contagio que ese discurso retr&oacute;grado que sue&ntilde;a con la Espa&ntilde;a sin autonom&iacute;as de 1975 ha provocado en el Partido Popular y Ciudadanos, arrastrados por la foto de Col&oacute;n en una competici&oacute;n por dar ca&ntilde;a a &ldquo;felones&rdquo; y &ldquo;golpistas&rdquo;en la que incluso la extinta ETA est&aacute; invitada.
    </p><p class="article-text">
        Llegados a este punto conviene examinar las propuestas que cada partido ha incluido en sus programas electorales para solucionar el problema de Catalunya, que seguir&aacute; siendo tal el d&iacute;a despu&eacute;s de las elecciones. El &uacute;ltimo bar&oacute;metro del Centre d&rsquo;Estudis d&rsquo;Opini&oacute; de la Generalitat apunta que el 78,7 por ciento de los catalanes est&aacute; muy o bastante de acuerdo con la celebraci&oacute;n de una consulta de autodeterminaci&oacute;n y, en este contexto, el 48,1 por ciento de catalanes quiere la independencia y el 44,1 por ciento la rechaza.
    </p><p class="article-text">
        Al PSOE se le han ca&iacute;do del programa las referencias a la Espa&ntilde;a plurinacional y apuesta por &ldquo;un nuevo impulso del autogobierno&rdquo; que rechaza por igual el &ldquo;derecho de autodeterminaci&oacute;n&rdquo; que vertebra los programas electorales de ERC y Junts per Catalunya, y &ldquo;el estado de excepci&oacute;n territorial con car&aacute;cter permanente a trav&eacute;s del art&iacute;culo 155&rdquo; que proponen el PP y Ciudadanos. Los de Casado acuden al 28A con la intenci&oacute;n de volver a penalizar la convocatoria de referendos y prohibir por ley los indultos en los casos de sedici&oacute;n y rebeli&oacute;n; y los de Rivera, con la promesa de actualizar esos dos delitos en el C&oacute;digo Penal e impedir que &ldquo;los fugados de la justicia&rdquo; puedan volver a presentarse a las elecciones. Unidas Podemos, por su parte, plantea normalizar todo tipo de consultas y llevar a cabo un refer&eacute;ndum pactado sobre Catalunya, mientras que Vox propone suspender la autonom&iacute;a catalana e ilegalizar todos los partidos independentistas.
    </p><p class="article-text">
        Con estas claves en la cabeza habr&aacute; que votar el 28 de abril porque, a pesar de la celebrada queja que el parlamentario de Comprom&iacute;s Carles Mulet realiz&oacute; en el Pleno del Senado, hay muchas posibilidades de que el soniquete de la pr&oacute;xima legislatura vuelva a ser el que monopoliz&oacute; la anterior: &ldquo;Catalunya, Catalunya, Catalunya, Catalunya, Catalunya&hellip;&rdquo;
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Pérez Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/catalunya-estupido_129_1589537.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 19 Apr 2019 18:45:15 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Es Catalunya, estúpido]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Cataluña,Juicio del Procés,Elecciones Generales 2019]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La acusación amateur de Vox]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/acusacion-amateur-vox_129_1599391.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/812ec6e6-31a0-44f0-ba7f-cb034651751f_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La acusación amateur de Vox"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Los letrados de Vox ejercen una acusación popular tan errática que, si se cambiaran de lado en la sala de vistas y se sentaran junto a los acusados, nadie notaría la diferencia</p><p class="subtitle">Si por ellos fuera, Ortega Smith y Fernández acabarían el juicio pidiendo cambiarse la toga con Marchena o Zaragoza y haciéndose una foto con Pina y Melero</p><p class="subtitle">Olvidaron preguntar al major de los Mossos, Josep Lluis Trapero, por la reunión que la cúpula del cuerpo mantuvo con Puigdemont en la que aseguró que declararía la independencia si el 1 de octubre había violencia</p></div><p class="article-text">
        En el elegante Sal&oacute;n de Plenos del Tribunal Supremo en el que se celebra el juicio del proc&eacute;s&nbsp;comparten estrados los m&aacute;s listos de la clase. All&iacute; se sientan siete magistrados integrados en la&nbsp;&eacute;lite de la judicatura y que han escrito buena parte de la jurisprudencia de la Sala Segunda que&nbsp;permanece vigente, una ex fiscal general del Estado, tres representantes del Ministerio P&uacute;blico&nbsp;con decenas de casos resueltos a su favor y algunos de los abogados penalistas m&aacute;s brillantes y&nbsp;mejor pagados de Barcelona. Y luego est&aacute;n los letrados de Vox.
    </p><p class="article-text">
        Javier Ortega Smith y Pedro Fern&aacute;ndez, a quienes no se conocen otros m&eacute;ritos que los de&nbsp;ostentar los cargos de secretario general y vicesecretario jur&iacute;dico de la formaci&oacute;n de extrema&nbsp;derecha que se ha colado en el juicio por su oportunismo al personarse en la causa, ejercen&nbsp;una acusaci&oacute;n popular tan err&aacute;tica que, si se cambiaran de lado en la sala de vistas y se&nbsp;sentaran junto a los acusados, nadie notar&iacute;a la diferencia.
    </p><p class="article-text">
        La seguridad en el paso con la que los dos engominados letrados de Vox se mueven en los&nbsp;alrededores del Supremo se esfuma en el mismo momento en el que cruzan el umbral de la&nbsp;sala de vistas, en la que han intentado, sin &eacute;xito, asumir un perfil bajo con el que disimular que&nbsp;su presencia en el juicio es como la de esos equipos de Segunda B que, en las primeras rondas&nbsp;de la Copa del Rey, tienen la suerte de jugar en el Bernab&eacute;u o en el Camp Nou. Si por ellos&nbsp;fuera, Ortega Smith y Fern&aacute;ndez acabar&iacute;an el juicio pidiendo cambiarse la toga con Marchena&nbsp;o Zaragoza y haci&eacute;ndose una foto con Pina y Melero.
    </p><p class="article-text">
        Para ello, la acusaci&oacute;n amateur de Vox ha optado por hacerse un guion de preguntas que&nbsp;repite de forma rutinaria a todos los testigos como si fuera el interrogatorio que te hacen en la&nbsp;aduana. &ldquo;&iquest;Se intent&oacute; asaltar los cuarteles o la Consejer&iacute;a? &iquest;En la masa vio a alguien que&nbsp;organizaba? &iquest;Utilizaban t&eacute;cnicas de guerrilla urbana contra la Guardia Civil? &iquest;Hab&iacute;a barreras&nbsp;de ancianos y ni&ntilde;os como escudos humanos?&rdquo; Cien por cien de perseverancia, cero por ciento&nbsp;de eficacia.
    </p><p class="article-text">
        Esa insistencia, la misma con la que Marchena les ha tenido que reclamar, d&iacute;a tras d&iacute;a, que&nbsp;obviaran las preguntas sobre la supuesta destrucci&oacute;n de papeles en la incineradora de Sant&nbsp;Adri&aacute; porque el caso hab&iacute;a sido archivado, ha provocado di&aacute;logos esperp&eacute;nticos, como el que&nbsp;Ortega Smith protagoniz&oacute; con el comisario de los Mossos Juan Carlos Molinero cuando &eacute;ste le&nbsp;indic&oacute;: &ldquo;A todas las reuniones de coordinaci&oacute;n con P&eacute;rez de los Cobos asist&iacute;a Ferr&aacute;n L&oacute;pez, yo no&rdquo;. Pregunta r&aacute;pida del abogado de Vox: &ldquo;&iquest;A cu&aacute;ntas reuniones asisti&oacute; usted?&rdquo;. Respuesta:&nbsp;&ldquo;A ninguna&rdquo;. Un intercambio que no desmerece el que mantuvo con Artur Mas: &ldquo;-&iquest;Conoce&nbsp;qui&eacute;n tom&oacute; la decisi&oacute;n de convocar el 1 de octubre?&nbsp;-Lo conozco. -&iquest;Qui&eacute;n? -El Gobierno de la&nbsp;Generalitat&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        La linde se acaba y los abogados de Vox siguen preguntando. La falta de definici&oacute;n de sus&nbsp;cuestiones ha llegado a descolocar a los testigos m&aacute;s seguros. Por ejemplo, al coordinador del&nbsp;dispositivo de seguridad, Diego P&eacute;rez de los Cobos, al que trasladaron &ldquo;c&oacute;mo pod&iacute;a haberse&nbsp;evitado el 1 de octubre&rdquo;. &ldquo;No lo s&eacute;&rdquo;, balbuce&oacute; por primera vez el coronel de la Guardia Civil&nbsp;antes de que Marchena le rescatara para pedir a Ortega Smith que no preguntara por&nbsp;&ldquo;conjeturas&rdquo;. Algo similar le pas&oacute; al comisario de Polic&iacute;a Nacional que dirigi&oacute; la pol&eacute;mica&nbsp;intervenci&oacute;n en la sede de la CUP, para la que no hab&iacute;a orden de registro judicial. Ortega Smith&nbsp;pregunt&oacute; al testigo si los Mossos ten&iacute;an la intenci&oacute;n de &ldquo;avisar a los organizadores&rdquo;, lo que provoc&oacute;, una vez m&aacute;s, la intervenci&oacute;n del presidente del tribunal, que record&oacute; que los polic&iacute;as nacionales no tienen por qu&eacute; saber lo que piensan los de la otra polic&iacute;a. &ldquo;Ser&iacute;a heroico que lo supiera&rdquo;, terci&oacute;.
    </p><p class="article-text">
        El mayor favor que los abogados de Vox han hecho durante al juicio a los que califica de&nbsp;&ldquo;golpistas&rdquo; lleg&oacute; el d&iacute;a que olvidaron preguntar al major de los Mossos, Josep Lluis Trapero,&nbsp;por la reuni&oacute;n clave que la c&uacute;pula del cuerpo mantuvo el 28 de septiembre con Puigdemont y&nbsp;en las que, despu&eacute;s de varias sesiones, se lleg&oacute; a saber que el expresident asegur&oacute; que&nbsp;declarar&iacute;a la independencia si el 1 de octubre hab&iacute;a violencia. Al ser la formaci&oacute;n de extrema&nbsp;derecha la &uacute;nica acusaci&oacute;n que hab&iacute;a pedido el testimonio de Trapero, el tribunal impidi&oacute; a las&nbsp;dem&aacute;s partes que preguntaran por ese asunto, lo que llev&oacute; a Marchena a tener que interrogar
    </p><p class="article-text">
        &eacute;l mismo por primera y &uacute;nica vez en el juicio. Al fiscal Zaragoza se le escap&oacute; un lamento&nbsp;cargado de veneno: &ldquo;Le voy a preguntar por el 20 de septiembre, que ah&iacute; el interrogatorio de&nbsp;la acusaci&oacute;n popular ha sido m&aacute;s extenso&rdquo;. A&uacute;n as&iacute;, Vox vendi&oacute; en las redes sociales como una&nbsp;haza&ntilde;a lo que fue un error de primero de derecho. &ldquo;La utilidad de la acusaci&oacute;n popular de Vox&nbsp;demostrada hoy en el Supremo&rdquo;, presumieron.
    </p><p class="article-text">
        Pero el tropicalismo jur&iacute;dico de la formaci&oacute;n alcanz&oacute; su m&aacute;ximo esplendor en la tarde de este&nbsp;mi&eacute;rcoles cuando los letrados hicieron desfilar por el Supremo a cinco agentes de la Guardia&nbsp;Urbana de Badalona que fueron preguntados por unos hechos que ya conoc&iacute;a la&nbsp;Sala y &ldquo;un mozo de Escuadra&rdquo;, en el vocabulario de Ortega Smith, que declar&oacute; que lo m&aacute;s que&nbsp;hizo el 1 de octubre fue &ldquo;apartar a un borracho&rdquo; que daba tumbos por Granollers. Los&nbsp;testimonios eran tan prescindibles que la Fiscal&iacute;a, la Abogac&iacute;a del Estado y todas las defensas&nbsp;adoptaron el primer acuerdo de conformidad que se ha visto en este juicio y que podr&iacute;a ser el&nbsp;&uacute;nico: no hacer ni una sola pregunta y aguantarse la risa.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Pérez Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/acusacion-amateur-vox_129_1599391.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 12 Apr 2019 19:13:42 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La acusación amateur de Vox]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Vox,Juicio del Procés]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[La cloaca del 'establishment']]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cloaca-establishment_129_1611846.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/a8224e04-e7fe-4d7a-bf89-6fc272945dba_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="La cloaca del &#039;establishment&#039;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Lo que sabemos por el momento de las piezas que componen este sumario, que constituyen solo la punta de la monumental cloaca de grabaciones, espionajes y supuestos chantajes en la que Villarejo se desenvolvió</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Villarejo suele decir las cosas sin decirlas, lanza constantes insinuaciones, avanza en&nbsp; una l&iacute;nea y luego retrocede. No te imaginas lo manipulador que es&rdquo;. En esta frase, pronunciada por alguien que trabaja en la investigaci&oacute;n judicial que se sigue en la Audiencia Nacional para desentra&ntilde;ar los 40 terabytes de informaci&oacute;n que se incautaron al comisario de polic&iacute;a m&aacute;s famoso de Espa&ntilde;a, se resume la sensaci&oacute;n que Jos&eacute; Manuel Villarejo (67 a&ntilde;os) deja en el juzgado cada vez que acude a una declaraci&oacute;n en una de las diez piezas del caso T&aacute;ndem.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El comisario jubilado dice bastantes mentiras, algunas verdades y muchas medias verdades, seg&uacute;n los investigadores. La ardua tarea a la que se enfrentan es la de desentra&ntilde;ar unas de otras, contrastarlas con la ingente documentaci&oacute;n que se le incaut&oacute; a &eacute;l y a su socio, Rafael Redondo, tras sus arrestos en noviembre de 2017, impulsar las investigaciones que, a partir de la documentaci&oacute;n solicitada y otros testimonios se demuestran verdaderas, y frenar en seco las fabulaciones.
    </p><p class="article-text">
        Entre estas &uacute;ltimas hay que destacar las manifestaciones que Villarejo hizo en la Audiencia Nacional en relaci&oacute;n con el 11-M, que involucraban a los servicios secretos marroqu&iacute;es en la matanza y apuntaban que no se hab&iacute;a investigado de manera suficiente la autor&iacute;a intelectual de los atentados. Tras escuchar la declaraci&oacute;n del investigado, la Fiscal&iacute;a ha solicitado el archivo de esa l&iacute;nea de investigaci&oacute;n por su falta de &ldquo;verosimilitud&rdquo;, algo a lo que previsiblemente acceder&aacute; el juez Manuel Garc&iacute;a Castell&oacute;n en los pr&oacute;ximos d&iacute;as. &ldquo;Sus afirmaciones est&aacute;n basadas en testimonios de referencia, afirmaciones vagas, datos ya conocidos y meras recopilaciones de informaciones period&iacute;sticas&rdquo;, apuntan fuentes jur&iacute;dicas.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Lo que sabemos por el momento de las piezas que componen este sumario, que constituyen solo la punta de la monumental cloaca de grabaciones, espionajes y supuestos chantajes en la que Villarejo se desenvolvi&oacute; tras d&eacute;cadas de trabajos sucios, saca a la luz dos sospechas que cuestionan muy seriamente la calidad de la democracia espa&ntilde;ola. La primera, que en el seno del Ministerio del Interior funcion&oacute; durante a&ntilde;os una &ldquo;organizaci&oacute;n criminal&rdquo; dedicada a investigar sin control judicial a los rivales pol&iacute;ticos del Partido Popular. Y la segunda, que de ella no s&oacute;lo se vali&oacute; el Gobierno de Mariano Rajoy sino tambi&eacute;n bancos, empresarios, bufetes de abogados y directivos de grandes corporaciones que no dudaron en utilizar sus servicios para ajustar sus cuentas por la v&iacute;a r&aacute;pida.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        La cloaca del <em>establishment </em>que dirig&iacute;a Villarejo tambi&eacute;n ha puesto al descubierto una brigada policial formada por casi un centenar de agentes que, bajo el mando del antiguo director adjunto operativo (DAO) de la polic&iacute;a, Eugenio Pino, comenz&oacute; investigando a la familia Pujol y al nacionalismo catal&aacute;n cuando empez&oacute; a asomar su deriva hacia posiciones independentistas y acab&oacute; buceando en la financiaci&oacute;n de Podemos a trav&eacute;s del r&eacute;gimen chavista de Venezuela en la &eacute;poca en la que, tras el periodo en el que su ascensi&oacute;n en las encuestas era alimentada por el Gobierno y el PP con el inter&eacute;s de hundir al PSOE de Pedro S&aacute;nchez, comenz&oacute; a fraguarse una posibilidad de Gobierno progresista que evacuara a Rajoy de la Moncloa.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;La peque&ntilde;ita estaba al corriente de todo&rdquo;, le lleg&oacute; a decir Villarejo al juez de la Audiencia Nacional Manuel Garc&iacute;a Castell&oacute;n, en referencia a la exvicepresidenta, Soraya S&aacute;enz de Santamar&iacute;a, a la que situ&oacute; en una constante guerra con la entonces secretaria general de los populares, Mar&iacute;a Dolores de Cospedal.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        En todas estas operaciones especiales, la denominada &ldquo;polic&iacute;a patri&oacute;tica&rdquo;, a la que m&aacute;s bien habr&iacute;a que llamar &ldquo;polic&iacute;a pol&iacute;tica&rdquo; o directamente &ldquo;cloaca del PP&rdquo;, habr&iacute;a actuado siempre con unos patrones comunes: se financi&oacute; supuestamente con fondos reservados, es decir, a cuenta de los impuestos de todos los contribuyentes, y realiz&oacute; diligencias a la carta al margen de cualquier control judicial, es decir, con la arbitrariedad propia de los reg&iacute;menes totalitarios. Cuando el agente Jos&eacute; &Aacute;ngel Fuentes Gago busc&oacute; la cobertura legal de la Fiscal&iacute;a para interrogar como polic&iacute;a judicial al exministro de Finanzas de Venezuela Rafael Isea, los responsables del Ministerio P&uacute;blico le mandaron a paseo.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Esa brigada policial, seg&uacute;n las revelaciones de la pieza Kitchen, una de los que componen el caso T&aacute;ndem sobre Villarejo, tambi&eacute;n perge&ntilde;&oacute; un plan para robar al extesorero del Partido Popular Luis B&aacute;rcenas la documentaci&oacute;n que ocultaba sobre la caja B de la formaci&oacute;n cuando en 2013 cambi&oacute; de estrategia de defensa y reconoci&oacute; la autor&iacute;a de los papeles manuscritos que, tras la sentencia del caso G&uuml;rtel, hicieron caer al Gobierno de Rajoy.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        El operativo, que supuestamente incluy&oacute; el asalto de la casa de los B&aacute;rcenas en el barrio de Salamanca por un falso cura y el pago con fondos reservados al ch&oacute;fer del extesorero, ha sido reconocido por los propios mandos policiales imputados, entre ellos Eugenio Pino y Enrique Garc&iacute;a Casta&ntilde;o, alias El Gordo, que aseguran que la operaci&oacute;n &uacute;nicamente ten&iacute;a como objetivo localizar fondos en el extranjero del antiguo responsable de las finanzas populares. Con resultado nulo, por cierto, porque, seg&uacute;n las &uacute;ltimas cifras que maneja la Audiencia Nacional, B&aacute;rcenas podr&iacute;a seguir guardando cinco millones en el extranjero.&nbsp;
    </p><p class="article-text">
        Del caso T&aacute;ndem tambi&eacute;n se puede deducir que en los reservados de restaurantes de lujo las &eacute;lites no solo se recomendaban asesores fiscales en Suiza e inversiones burs&aacute;tiles de &eacute;xito asegurado, sino tambi&eacute;n cloacas de confianza con las que resolver, por la v&iacute;a del espionaje y el chantaje, operaciones econ&oacute;micas delicadas. Es lo que supuestamente hicieron el BBVA, el bufete Herrero y Asociado, los empresarios Juan Mu&ntilde;oz y &Aacute;ngel P&eacute;rez-Maura, la familia brit&aacute;nica Goldsmith y la guineana Obiang o los due&ntilde;os de la urbanizaci&oacute;n La Finca. Todos sab&iacute;an que en Villarejo pod&iacute;an confiar.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Alfonso Pérez Medina]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/opinion/zona-critica/cloaca-establishment_129_1611846.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Fri, 05 Apr 2019 19:18:33 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[La cloaca del 'establishment']]></media:title>
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