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    <title><![CDATA[elDiario.es - Asia Argento]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/asia_argento/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Asia Argento]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Me llamaron puta por participar en el #MeToo, pero no me callarán]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/llamaron-puta-participar-metoo-detendran_1_2153294.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/81ba249b-d0a2-4529-8dfa-baf663fa92cd_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Me llamaron puta por participar en el #MeToo, pero no me callarán"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Desde que acusé a Harvey Weinstein de violación, he sido vilipendiada en Italia, pero tengo un mensaje para estos defensores de los depredadores</p></div><p class="article-text">
        Puta. Mentirosa. Traidora. Oportunista.
    </p><p class="article-text">
        Me han dicho todas esas cosas y m&aacute;s <a href="https://www.theguardian.com/world/2017/nov/19/more-pigs-will-be-revealed-asia-argento-on-life-after-accusing-weinstein-of" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">desde que en octubre comenc&eacute; a contar</a>&nbsp;por primera vez que en 1997 el productor de cine Harvey Weinstein me hab&iacute;a violado a mis 21 a&ntilde;os. Por decir mi verdad, me han avergonzado, culpabilizado como v&iacute;ctima, intimidado y amenazado a diario. Y no estoy sola.
    </p><p class="article-text">
        Envalentonadas por el movimiento #MeToo, las mujeres de todo el mundo han tenido el valor de compartir p&uacute;blicamente sus m&aacute;s dolorosos traumas privados, s&oacute;lo para tener que enfrentar negaciones generalizadas y nuevas agresiones, esta vez contra su car&aacute;cter, su credibilidad y su dignidad.
    </p><p class="article-text">
        Seis meses despu&eacute;s de que el peri&oacute;dico The New York Times y la revista The New Yorker publicaran la historia de Weinstein, m&aacute;s y m&aacute;s figuras del establishment est&aacute;n denunciando el movimiento #MeToo en vez de confesando su cobard&iacute;a como espectadores desvergonzados de los abusos, desde el orador motivacional Tony Robbins hasta<a href="https://www.theguardian.com/world/2018/mar/29/putin-weinstein-accusers-prostitutes-says-russia-spokesman" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el portavoz de Vlad&iacute;mir Putin</a>.
    </p><p class="article-text">
        La temporada de caza contra los supervivientes est&aacute; abierta. Por lo que parece, cuantas m&aacute;s seamos y m&aacute;s abiertamente hablemos, mayor ser&aacute; la ferocidad y frecuencia de estos ataques. La respuesta m&aacute;s brutal y despiadada a este florecer del pensamiento femenino y la acci&oacute;n pol&iacute;tica est&aacute; ocurriendo en Italia, mi pa&iacute;s natal, pero el veneno se filtra.
    </p><p class="article-text">
        Por eso la semana pasada habl&eacute; en la cumbre organizada en Nueva York por la organizaci&oacute;n&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/2018/apr/13/women-in-the-world-summit-weinstein-accusers-asia-argento-speak-out" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Women in the World</a> (Mujeres en el Mundo) junto a dos italianas formidables y sin pelos en la lengua: Laura Boldrini y Ambra Battilana Gutierrez.
    </p><p class="article-text">
        Por defender los derechos de las mujeres en Italia, Boldrini ha sido objeto de una escandalosa y a veces violenta intimidaci&oacute;n. Han quemado un mu&ntilde;eco que le representaba y una alcaldesa de derechas de un peque&ntilde;o pueblo sugiri&oacute; que deber&iacute;a ser violada por inmigrantes. Matteo Salvini, el l&iacute;der de extrema derecha de la Liga Norte, llev&oacute; a un mitin pol&iacute;tico una mu&ntilde;eca sexual inflable a la que se refiri&oacute; como Boldrini. Este difamador puede convertirse en el pr&oacute;ximo primer ministro de Italia. Otro miembro de la Liga Norte pidi&oacute; su &ldquo;eliminaci&oacute;n f&iacute;sica&rdquo;. Al fundador del Movimiento Cinco Estrellas, Beppe Grillo, le prohibieron presentarse a las elecciones por haber sido condenado&nbsp;por homicidio involuntario [en un accidente de tr&aacute;fico], pero su partido se llev&oacute; la mayor parte de los votos en las recientes elecciones italianas. Grillo pregunt&oacute; a sus dos millones de seguidores de Facebook: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; har&iacute;as si te encuentras a Boldrini en un coche?&rdquo;
    </p><p class="article-text">
        Gutierrez es la joven y audaz modelo que se enfrent&oacute; a Silvio Berlusconi y a Weinstein. Durante el infame <a href="https://www.theguardian.com/world/2013/may/13/silvio-berlusconi-bunga-bunga-trial" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&ldquo;juicio por prostituci&oacute;n&rdquo; de 2011</a>, testific&oacute; lo que vio y experiment&oacute; en las fiestas 'bunga bunga' de Berlusconi. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s, la polic&iacute;a de Nueva York le pidi&oacute; que usara un micr&oacute;fono durante un encuentro con Weinstein y Guti&eacute;rrez grab&oacute; lo que result&oacute; ser un audio explosivo. Por eso, la prensa sensacionalista la calumni&oacute; llam&aacute;ndola prostituta y chantajista.
    </p><p class="article-text">
        Tenemos un mensaje para estos defensores de&nbsp;los depredadores.
    </p><p class="article-text">
        Lo que comenz&oacute; en Italia ahora se est&aacute; haciendo visible en Estados Unidos, con el discurso p&uacute;blico degrad&aacute;ndose para convertirse en una enfermiza y amarillista fantas&iacute;a de sexo, violencia, mentiras y corrupci&oacute;n. Lo que comenz&oacute; con Berlusconi contin&uacute;a con Trump y con Weinstein. Todos hombres en posiciones de poder y de un tipo que ahora nos resulta demasiado familiar: para ellos las mujeres son pertenencias para satisfacer su lujuria sexual e inflar sus fr&aacute;giles egos. Hombres que despu&eacute;s tratan de encubrir sus cr&iacute;menes con intimidaciones, sobornos y amenazas.
    </p><p class="article-text">
        La explotaci&oacute;n de las mujeres ha sido fundamental en el camino hacia el poder de todos ellos. Weinstein usaba su compa&ntilde;&iacute;a para cazar a sus presas. Trump usaba el concurso de Miss USA para ganar poder e influencia en el mundo de los negocios y los medios de comunicaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Berlusconi les mostr&oacute; el camino a los dos. Corrompi&oacute; a Italia poco a poco usando un vasto imperio medi&aacute;tico formado por tres canales de televisi&oacute;n nacionales, la editorial de libros y revistas m&aacute;s grande de Italia, Mondadori, y un peri&oacute;dico, Il Giornale. <em>Striscia la Notizia,</em> un programa semanal de su Canale 5, muestra a vedettes semidesnudas y se burla de las noticias, pero ha sido el programa de televisi&oacute;n m&aacute;s visto y mejor valorado en Italia desde finales de los ochenta.
    </p><p class="article-text">
        Con el tiempo, la explotaci&oacute;n de las mujeres como objetos sexuales sumisos sin cerebro ni palabras ha proliferado en la televisi&oacute;n italiana. Esta representaci&oacute;n se ha metido en el subconsciente de la naci&oacute;n colonizando la cultura como un hongo y confundiendo las ambiciones de las italianas j&oacute;venes.
    </p><p class="article-text">
        Se les dijo que esta era la manera de ser admiradas y tener &eacute;xito: hacerse las tontas, estarse calladas y comportarse de una forma sexy. Objetos de deseo sin voz. Berlusconi lo logr&oacute; porque en Italia las mujeres ya val&iacute;an menos que nada, obligadas a desempe&ntilde;ar uno de los dos papeles asignado para ellas: madres o putas.
    </p><p class="article-text">
        Durante mucho tiempo, Italia ha sido machista hasta la m&eacute;dula. Por lo que parece, la misoginia es ley y el feminicidio, un hecho de la vida. En Italia, cada sesenta horas hay una mujer asesinada por un hombre. Una de cada tres mujeres ha sido objeto de alguna forma de violencia sexual. &iexcl;Una de cada tres!
    </p><p class="article-text">
        Hasta 1981, las autoridades italianas pod&iacute;an retirar los cargos de violaci&oacute;n si la v&iacute;ctima acced&iacute;a a casarse con su violador. A esa pr&aacute;ctica horrible la llamaban &ldquo;matrimonio reparador&rdquo;. Hasta ese mismo a&ntilde;o, un esposo pod&iacute;a matar a su mujer si cre&iacute;a que ella hab&iacute;a cometido adulterio y s&oacute;lo recib&iacute;a una condena menor por ello. Hasta 1996, la violaci&oacute;n ni siquiera se consideraba un delito contra la persona, sino contra la &ldquo;moral p&uacute;blica&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Piensen en eso. Incluso despu&eacute;s de la modificaci&oacute;n de la ley, el plazo de prescripci&oacute;n para denunciar una violaci&oacute;n se cumple a los seis meses. Despu&eacute;s, ya no es posible&nbsp;conseguir justicia. Es como si la ley se hubiera promulgado para impedir que se denunciara y enjuiciara la violaci&oacute;n. Como si se quisiera pretender que ni siquiera sucedi&oacute;. Una ley escrita por hombres y para hombres. Una ley dise&ntilde;ada para proteger al violador.
    </p><p class="article-text">
        No es de extra&ntilde;ar que cuando habl&eacute; de Weinstein, Italia fue el &uacute;nico pa&iacute;s donde mi historia no fue aceptada ni cre&iacute;da. En vez de eso, tergiversaron mi reputaci&oacute;n y distorsionaron mi testimonio. Mi credibilidad fue v&iacute;ctima de las calumnias.
    </p><p class="article-text">
        Casi a diario, la televisi&oacute;n italiana presentaba una tertulia con personas que no me conoc&iacute;an y a las que yo nunca hab&iacute;a tratado, que se sent&iacute;an con la autoridad para decidir si yo hab&iacute;a sido o no violada. Diseccionaban mi historia y mi vida como detectives en una escena del crimen que s&oacute;lo exist&iacute;a en sus lascivas imaginaciones. Y la conclusi&oacute;n a la que llegaron estos grandes detectives fue que no s&oacute;lo yo lo estaba pidiendo, sino que lo deseaba y me beneficiaba por ello. Lo que me pas&oacute;, dijeron, no hab&iacute;a sido una violaci&oacute;n sino un acto de prostituci&oacute;n. Frente a sus ojos, yo ni siquiera era digna de ser v&iacute;ctima de este monstruoso crimen. Para ellos, yo ni siquiera serv&iacute;a para ser violada. Esta implacable deshumanizaci&oacute;n a la que fui sometida en los medios italianos finalmente provoc&oacute; que otros fuera de Italia tambi&eacute;n tuvieran la idea de vilipendiarme y calumniarme impunemente.
    </p><p class="article-text">
        Algunos de los comentarios m&aacute;s crueles e hirientes vinieron de personas a las que por casualidad conozco. La directora Catherine Breillat, que se autodenominaba feminista, pero que antepone sus propios intereses a los de las mujeres, fue una de ellas. En una entrevista reciente <a href="http://www.indiewire.com/2018/03/catherine-breillat-asia-argento-harvey-weinstein-jessica-chastain-me-too-1201945040/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">lament&oacute; la p&eacute;rdida de Harvey Weinstein para el cine europeo</a>&nbsp;y no pronunci&oacute; ni una palabra de apoyo para las decenas de mujeres que el productor viol&oacute;, agredi&oacute; y acos&oacute;. En su despiadado intento de terminar con mi reputaci&oacute;n, Breillat trat&oacute; de empa&ntilde;ar la credibilidad de todas las acusadoras de Weinstein.
    </p><p class="article-text">
        Miren tambi&eacute;n al actor y modelo Vincent Gallo (apenas conozco a Gallo, s&oacute;lo lo trat&eacute; brevemente hace casi veinte a&ntilde;os). En busca de promoci&oacute;n para s&iacute; mismo y para la firma de ropa masculina que le paga por vestir sus prendas, us&oacute; las p&aacute;ginas de <em>Another Man</em> (una revista de moda brit&aacute;nica) para <a href="/content/edit/m%C3%AD" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un ataque malicioso contra Rose McGowan y contra m&iacute;</a>. Una verg&uuml;enza para Yves Saint Laurent y para su director creativo Anthony Vaccarello, que permitieron a su modelo promocionar sus ropas mientras pon&iacute;a por los suelos a dos supervivientes de agresi&oacute;n sexual.
    </p><p class="article-text">
        Yves Saint Laurent y Jefferson Hack, el responsable de Another Man, se cubrieron de infamia al permitir que Gallo hiciera esto en su nombre sin censurarlo, cuestionarlo ni calificarlo, mientras se beneficiaban en silencio por la publicidad. &iquest;Y nos llaman prostitutas? No voy a permitir que estos miserables incendiarios salgan impunes de sus intentos de terminar con una reputaci&oacute;n. La m&iacute;a, la del #MeToo, o la de cualquiera. Ninguna de nosotras deber&iacute;a tolerarlos.
    </p><p class="article-text">
        Por el contrario, todos deber&iacute;amos homenajear a Nanine McCool. Frente a decenas de miles de personas, esta valiente mujer se puso de pie en un estadio repleto para <a href="https://www.hollywoodreporter.com/news/woman-who-confronted-tony-robbins-says-she-was-triggered-by-his-metoo-remarks-1101299" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">enfrentarse al autodenominado gur&uacute; de la autoayuda Tony Robbins</a>. Este hombre, estereotipo rid&iacute;culo de Ken, hombre robot que se pavonea de ser un macho, se alz&oacute; sobre ella intentado usar su presencia f&iacute;sica para intimidarla. Pero McCool se mantuvo firme y no retrocedi&oacute;. Gan&oacute; la discusi&oacute;n y desenmascar&oacute; a este gigante que qued&oacute; como un pigmeo desnudo.
    </p><p class="article-text">
        &Eacute;l se arrepinti&oacute; s&oacute;lo cuando el v&iacute;deo de la interacci&oacute;n entre los dos se hizo viral en internet y amenaz&oacute; con golpearle donde m&aacute;s le dol&iacute;a: sus beneficios. Fue por eso por lo que <a href="https://edition.cnn.com/2018/04/09/us/tony-robbins-apology-metoo/index.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">public&oacute; una &ldquo;disculpa&rdquo;</a>&nbsp;de acuerdo con el manual de las relaciones p&uacute;blicas.
    </p><p class="article-text">
        Todos somos Nanine McCool. Estoy con ella y con todos los supervivientes. Su dolor es mi dolor. Su trauma, mi trauma. Su lucha, mi lucha. Su voz, mi voz. Mi propia experiencia y mi propio dolor me hicieron activista y me dieron una vocaci&oacute;n, una misi&oacute;n y un mensaje. Algo mucho m&aacute;s valioso para mi autoestima que ninguna carrera en el cine.
    </p><p class="article-text">
        Hace seis meses, el mundo cambi&oacute; definitivamente y para siempre. La balanza del poder se inclin&oacute;, por fin, en favor de los supervivientes a los que se les ha dado una voz y una plataforma para decir sus verdades al mundo. Si nos mantenemos fuertes, decididas y vigilantes, si nos apoyamos unas a otras, los que quieren intimidarnos fracasar&aacute;n.
    </p><p class="article-text">
        Lo que se ha hecho no se puede deshacer. Lo que ha sido revelado ya no se puede esconder. Lo que se ha dicho ya no puede pasar por sobreentendido. Me han llamado puta, mentirosa, traidora y oportunista por decir la verdad a los poderosos. Pero hay una cosa que no ser&eacute;. Ni yo ni ninguna de nosotras. No seremos silenciadas.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Asia Argento]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/llamaron-puta-participar-metoo-detendran_1_2153294.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Mon, 23 Apr 2018 18:01:34 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Harvey Weinstein,Me Too]]></media:keywords>
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