<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?>
<rss xmlns:media="http://search.yahoo.com/mrss/" xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:dcterms="http://purl.org/dc/terms/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"  xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" version="2.0">
  <channel>
    <title><![CDATA[elDiario.es - Rafael Rodríguez]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/rafael_rodriguez/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Rafael Rodríguez]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
    <ttl>10</ttl>
    <atom:link href="https://www.eldiario.es/rss/category/author/516476/" rel="self" type="application/rss+xml"/>
    <item>
      <title><![CDATA[Que no nos callen, que no te calles]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/callen-calles_132_2138472.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/06a62635-e43d-4add-959e-77c02f1eb20c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Que no nos callen, que no te calles"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">En el día mundial de La Libertad de Prensa hay que afirmar con rotundidad que la palabra libre de los periodistas y de la ciudadanía jamás nadie podrá silenciarla</p></div><p class="article-text">
        La libertad de prensa y la libertad de expresi&oacute;n en Espa&ntilde;a est&aacute;n hoy m&aacute;s amenazadas que nunca desde la dictadura y la transici&oacute;n, lo que evidencia que nuestra democracia vive un intencionado estado de salud delicado y d&eacute;bil. El retroceso en estas libertades, que tambi&eacute;n se est&aacute; dando en buena parte del mundo, nos afecta a todos: a los periodistas, en particular, y a la ciudadan&iacute;a, en general, porque se trata de un ataque a derechos irrenunciables. Y esto es as&iacute;, sobre todo, por la extrema debilidad del periodismo, inmerso en un c&uacute;mulo de males que le desangran internamente y que le hace vulnerable ante los poderes econ&oacute;micos y pol&iacute;ticos, empe&ntilde;ados siempre en controlar y dominar la informaci&oacute;n.
    </p><p class="article-text">
        El periodismo, desde hace a&ntilde;os, sufre la confluencia destructiva de un aluvi&oacute;n de crisis: la econ&oacute;mica, la laboral, la tecnol&oacute;gica, la de modelo de negocio, la de modelo period&iacute;stico, la de calidad, la de falta de &eacute;tica y la de resolver su convivencia con las plataformas digitales y las redes sociales, que no son periodismo, que son otra cosa. En esta situaci&oacute;n, es cada d&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;cil que el buen periodista se abra camino y pueda informar en libertad, con honestidad y decencia, que son nuestros principales valores.
    </p><p class="article-text">
        El panorama es brutal. Nuestra profesi&oacute;n se ha instalado en una demoledora precariedad. Porcentualmente, es la que tiene m&aacute;s parados, y tambi&eacute;n m&aacute;s falsos aut&oacute;nomos. No existe un solo medio de comunicaci&oacute;n en Andaluc&iacute;a, p&uacute;blico o privado, en el que no se hayan aplicado expedientes de regulaci&oacute;n de empleo, despidos o recortes salariales, laborales y sociales. Est&aacute; de moda lo de &ldquo;trabaja gratis&rdquo; o hasta el &ldquo;paga por trabajar&rdquo;, porque as&iacute; tendr&aacute;s visibilidad. Las ofertas dignas de empleo casi no existen, cuando cada a&ntilde;o salen miles de graduados de las facultades de periodismo (en Sevilla hay cuatro), quienes, en la mayor&iacute;a de los casos, buscan otra ocupaci&oacute;n profesional bien distinta para sobrevivir.
    </p><h3 class="article-text">La publicaci&oacute;n de peri&oacute;dicos en papel, con fecha de caducidad</h3><p class="article-text">
        Las ventas y la difusi&oacute;n de la prensa en papel han ca&iacute;do a m&iacute;nimos hist&oacute;ricos, y tambi&eacute;n la publicidad. Las empresas period&iacute;sticas tradicionales se han abonado a las p&eacute;rdidas econ&oacute;micas, dan primac&iacute;a a sus cuentas de resultados, disminuyen las plantillas, se desprenden de buenos profesionales y se olvidan de la calidad. La publicaci&oacute;n de los peri&oacute;dicos en papel tiene fecha de caducidad. Los periodistas han perdido el control de los medios y han desaparecido de los consejos de administraci&oacute;n de esos grandes grupos de comunicaci&oacute;n, hoy en manos de bancos, fondos buitres y empresarios que nada tienen que ver con la informaci&oacute;n y a quienes les mueven otros intereses, que da&ntilde;an nuestra credibilidad ante la sociedad.
    </p><p class="article-text">
        El poder pol&iacute;tico, por su parte, acuerda leyes que restringen la libertad de prensa y la de expresi&oacute;n, y se emplea a fondo con la publicidad institucional como forma de control y de compra de voluntades. Su pretensi&oacute;n es invertir la m&aacute;xima del periodismo para que sirva a los gobernantes y no a los gobernados. Especialmente relevante es el da&ntilde;o que supone para periodistas y ciudadanos la &lsquo;ley mordaza&rsquo;, cuya derogaci&oacute;n es urgente. En aplicaci&oacute;n de esta ley, en su primer a&ntilde;o y medio de vigencia, el Ministerio de Interior impuso 46.425 multas, parte de ellas a periodistas, por falta de respeto a miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, por desobediencia o resistencia a la autoridad y por des&oacute;rdenes p&uacute;blicos.
    </p><p class="article-text">
        A ello se a&ntilde;ade la permanente pretensi&oacute;n del Gobierno central y de los regionales y locales de ser los due&ntilde;os de los medios p&uacute;blicos, unas radios y televisiones p&uacute;blicas que son totalmente necesarias siempre que sean p&uacute;blicas de verdad. Los medios p&uacute;blicos tienen que ser el gran ejemplo para la ciudadan&iacute;a de la libertad de prensa y de expresi&oacute;n. Muy significativo es el momento que vive la RTVE, con sus trabajadores, en un admirable ejercicio de valent&iacute;a y de profesionalidad, denunciando la manipulaci&oacute;n que padecen.
    </p><p class="article-text">
        La suma de tantas situaciones particulares que se ceban con el periodismo lleva a la pr&aacute;ctica de represiones, censuras y autocensuras, sin ning&uacute;n pudor y con total impunidad por quienes la ejercen. Sin duda, el paro es uno de los grandes enemigos de la libertad de prensa y de la de expresi&oacute;n. La extrema precariedad vital de muchos periodistas conduce a la autocensura del hambre, porque tienen la mala costumbre de comer cada d&iacute;a. No olvidemos tampoco el miedo y el peligro de ser periodista. En los cuatro primeros meses de este a&ntilde;o, 44 profesionales de la informaci&oacute;n han sido asesinados en 18 pa&iacute;ses, sobre todo en M&eacute;xico. Son 28 m&aacute;s que en el mismo periodo del a&ntilde;o pasado. Y los han matado por hacer periodismo.      
    </p><p class="article-text">
        Para colmo de males ha llegado, y parece que para quedarse por alg&uacute;n tiempo, el fen&oacute;meno de las noticias falsas y de la posverdad, que arrasa y que invaden nuestras vidas, tanto en los medios de comunicaci&oacute;n convencionales como en las plataformas digitales y redes sociales. Cierto es que la mentira en la informaci&oacute;n siempre ha existido y existir&aacute;, pero nunca con el impacto y la fuerza de esta &eacute;poca, dada la participaci&oacute;n de tantos actores, su fulminante inmediatez y su alcance infinito.
    </p><p class="article-text">
        Pese a todo lo contado, me apresuro a decir que el periodismo, sea cual sea su soporte, prensa, radio, televisi&oacute;n o internet, nunca morir&aacute;, porque es totalmente necesario para que exista una sociedad libre e igualitaria. Cuando todos buscan el modelo de negocio o period&iacute;stico v&aacute;lido para este nuevo tiempo, la esperanza puede estar en los medios que han surgido en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, impulsados y controlados por periodistas y con la participaci&oacute;n directa de los ciudadanos, que deben ser sus due&ntilde;os. La independencia econ&oacute;mica har&aacute; libres a periodistas y a medios de comunicaci&oacute;n. Las noticias en libertad, los buenos periodistas y el buen periodismo cuestan dinero. Los ciudadanos tienen que tomar conciencia de que hay que pagar por una informaci&oacute;n honesta y de calidad. Los malos periodistas y el mal periodismo no sirven.
    </p><p class="article-text">
        En el d&iacute;a mundial de La Libertad de Prensa hay que afirmar con rotundidad que la palabra libre de los periodistas y de la ciudadan&iacute;a jam&aacute;s nadie podr&aacute; silenciarla.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Rafael Rodríguez]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/callen-calles_132_2138472.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 03 May 2018 08:39:36 +0000]]></pubDate>
      <enclosure url="https://static.eldiario.es/clip/06a62635-e43d-4add-959e-77c02f1eb20c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" length="69638" type="image/jpeg"/>
      <media:content url="https://static.eldiario.es/clip/06a62635-e43d-4add-959e-77c02f1eb20c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" type="image/jpeg" fileSize="69638" width="1200" height="675"/>
      <media:title><![CDATA[Que no nos callen, que no te calles]]></media:title>
      <media:thumbnail url="https://static.eldiario.es/clip/06a62635-e43d-4add-959e-77c02f1eb20c_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675"/>
      <media:keywords><![CDATA[Periodismo]]></media:keywords>
    </item>
  </channel>
</rss>
