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    <title><![CDATA[elDiario.es - Jonathan Powell]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/jonathan_powell/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Jonathan Powell]]></description>
    <language><![CDATA[es]]></language>
    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[Desde ETA hasta el IRA, lograr la paz implica hablar con el enemigo]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/eta-ira-lograr-implica-enemigo_129_2138783.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1b563c82-e77f-4d76-b79f-a015ef451544_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Desde ETA hasta el IRA, lograr la paz implica hablar con el enemigo"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Hay una forma de acabar con los conflictos armados: requiere un fuerte liderazgo, paciencia y la voluntad de hablar con tus enemigos</p></div><p class="article-text">
        Hace tres semanas, celebramos en Belfast el&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/commentisfree/2018/apr/05/good-friday-agreement-20-britain-ireland-peace-process" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">20&ordm; aniversario</a> del acuerdo de Viernes Santo, que puso fin a la violencia pol&iacute;tica en Irlanda del Norte para siempre. Ahora, en el peque&ntilde;o pueblo de Cambo-les-Bains, en la&nbsp;zona vasca de Francia, algunos de los que estuvimos involucrados en el proceso de paz en Irlanda del Norte&nbsp;hemos participado&nbsp;en una&nbsp;reuni&oacute;n internacional para marcar el fin definitivo de ETA.
    </p><p class="article-text">
        Esta semana,&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/world/2018/may/02/basque-separatist-group-eta-announces-dissolution" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">ETA emiti&oacute; un comunicado</a> declarando el fin definitivo de la organizaci&oacute;n tras m&aacute;s de 40 a&ntilde;os de violencia, durante los cuales se perdieron cientos de vidas y miles de personas resultaron heridas.
    </p><p class="article-text">
        Es dif&iacute;cil ahora recordar lo sangrientas que fueron las campa&ntilde;as terroristas en Irlanda del Norte y en el Pa&iacute;s Vasco, con noticias de nuevas muertes y personas heridas todas las semanas y a veces cada d&iacute;a.
    </p><p class="article-text">
        El comunicado de ETA es digno de celebrar. Marca el fin del &uacute;ltimo conflicto violento en Europa y el &uacute;ltimo grupo armado. Pero tambi&eacute;n deber&iacute;a ser una ocasi&oacute;n para sacar conclusiones. Hay muchos otros conflictos violentos en el mundo y no deber&iacute;amos confiarnos en que esa violencia no pueda regresar a Europa a menos que hagamos lo correcto por prevenirlo.
    </p><p class="article-text">
        El Gobierno espa&ntilde;ol puede decir que se puso fin al conflicto gracias solamente a medidas de seguridad. Nadie duda en que eso sea en parte cierto. En el Pa&iacute;s Vasco, igual que en Irlanda del Norte, el &eacute;xito de la polic&iacute;a, el ej&eacute;rcito y los servicios de inteligencia desde luego tuvieron un papel esencial. Pero es igual de importante comprender que esta no es toda la historia. Si estos grupos tienen apoyo pol&iacute;tico, es muy poco probable que se les pueda derrotar solamente con medidas militares. Si el n&uacute;cleo del conflicto es pol&iacute;tico, la soluci&oacute;n debe ser pol&iacute;tica y requiere di&aacute;logo.
    </p><p class="article-text">
        Si John Major no hubiera estado dispuesto a&nbsp;<a href="https://www.theguardian.com/uk/1993/nov/28/northernireland" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">mantener correspondencia secreta</a> con Martin McGuinness incluso cuando la campa&ntilde;a de bombas del IRA continuaba en Irlanda del Norte y en territorios brit&aacute;nicos, no habr&iacute;a habido paz. Y si los sucesivos gobiernos espa&ntilde;oles no hubieran dialogado con ETA, mientras p&uacute;blicamente negaban estarlo haciendo, entonces no se habr&iacute;a podido desmantelar a ETA.
    </p><p class="article-text">
        En 2004, el Gobierno socialista de Jos&eacute; Luis Rodr&iacute;guez Zapatero mantuvo un di&aacute;logo secreto con ETA. Lamentablemente, los acuerdos a los que llegaron en 2005 y 2006&nbsp;quedaron borrados&nbsp;cuando ambas partes incumplieron sus compromisos. Pero, igual que en Irlanda del Norte, el eventual &eacute;xito se construy&oacute; sobre una serie de fracasos.
    </p><p class="article-text">
        El trabajo paciente, especialmente por parte de los l&iacute;deres pol&iacute;ticos de la izquierda independentista del Pa&iacute;s Vasco, ayud&oacute; a lograr la&nbsp;<a href="https://en.wikipedia.org/wiki/Donostia-San_Sebasti%C3%A1n_International_Peace_Conference" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">declaraci&oacute;n de Aiete</a> en 2011. En respuesta a una petici&oacute;n de un grupo de figuras internacionales, encabezadas por el ex secretario general de la ONU Kofi Annan, ETA anunci&oacute; que podr&iacute;a fin a su campa&ntilde;a armada. Desde entonces, las armas han permanecido en silencio.
    </p><p class="article-text">
        Ese mismo a&ntilde;o, la elecci&oacute;n en Espa&ntilde;a de un Gobierno conservador puso fin al compromiso y ha hecho mucho m&aacute;s dif&iacute;cil lidiar con las cuestiones pendientes del conflicto &ndash;incluyendo las armas, los presos, los exiliados y sobre todo la necesidad de reconciliaci&oacute;n. Incluso desde la oposici&oacute;n, el PP ya hab&iacute;a intentado complicar lo m&aacute;ximo que pudo las negociaciones de Zapatero, montando una campa&ntilde;a de crispaci&oacute;n o &ldquo;tensi&oacute;n&rdquo; en torno al proceso de paz, y ya en el Gobierno, el l&iacute;der del PP, Mariano Rajoy, puso fin a los contactos con ETA.
    </p><p class="article-text">
        Nosotros en Reino Unido lo tuvimos m&aacute;s f&aacute;cil a la hora de negociar porque hubo un acuerdo bipartidista entre el laborismo y los conservadores que apoy&oacute; los esfuerzos de cada uno para alcanzar la paz.
    </p><p class="article-text">
        Sin embargo, incluso con la oposici&oacute;n del gobierno del PP, el a&ntilde;o pasado fue posible decomisar todas las armas de ETA &ndash;m&aacute;s de tres toneladas y media&ndash; con la ayuda de <a href="https://www.theguardian.com/world/2017/apr/08/eta-basque-separatist-group-formally-disarms-arms-cache" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">observadores internacionales</a>. Y hace unas semanas, el grupo emiti&oacute; un comunicado en el que <a href="https://www.theguardian.com/world/2018/apr/20/eta-apologises-basque-separatists-deadly-violence" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">se acerc&oacute; a una petici&oacute;n de disculpas a las v&iacute;ctimas de la violencia</a>, mucho m&aacute;s de lo que lo ha hecho cualquier organizaci&oacute;n de este tipo, incluso si no fue suficiente para satisfacer a algunas v&iacute;ctimas.
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                </figure><p class="article-text">
        Hoy presenciamos la p&aacute;gina final del cap&iacute;tulo final de la violencia pol&iacute;tica en el Pa&iacute;s Vasco. Desde mi punto de vista, la lecci&oacute;n que debemos aprender de este largo proceso es que a menos que se combine la presi&oacute;n efectiva de fuerzas de seguridad y&nbsp;servicios de inteligencia&nbsp;con di&aacute;logo, es muy improbable llegar a solucionar el conflicto.
    </p><p class="article-text">
        Y esto lo podemos aplicar a los conflictos que est&aacute;n comenzando. El riesgo que corre el gobierno espa&ntilde;ol con su enfoque del conflicto en Catalu&ntilde;a es que podr&iacute;a llevarnos a otro per&iacute;odo de violencia pol&iacute;tica igual que el vasco que est&aacute; finalizando. Hasta ahora afortunadamente, el problema se ha mantenido llamativamente de forma pac&iacute;fica. Pero si las herramientas pol&iacute;ticas que se utilizan son solo el encarcelamiento, las pol&iacute;ticas de mano dura e imponer el control directo desde Madrid, el&nbsp;riesgo permanece. Y sin intentos de abrir el di&aacute;logo pol&iacute;tico con los independentistas de all&iacute;, no habr&aacute; soluci&oacute;n pol&iacute;tica.
    </p><p class="article-text">
        El dilema de Rajoy es dif&iacute;cil. A &eacute;l lo supera Ciudadanos, un partido a&uacute;n m&aacute;s radical, y el ala de derecha de su propio partido, que se oponen absolutamente a una negociaci&oacute;n. Pero a veces hace falta coraje pol&iacute;tico para evitar un conflicto. En Irlanda del Norte, podr&iacute;a haber habido un acuerdo en 1973 en Sunningdale, si se hubiera incluido a los unionistas y al Sinn F&eacute;in. Pero no los incluyeron, y sufrimos 30 a&ntilde;os m&aacute;s de derramamiento de sangre en nuestras calles hasta que alcanzamos el acuerdo de Viernes Santo, un pacto que Seamus Mallon &ndash;el cat&oacute;lico moderado del SDLP, viceprimer ministro (del Ulster) en aquel momento&ndash; describi&oacute; como &ldquo;Sunningdale para los que tardan en aprender&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Espero que los acontecimientos de Cambo-les-Bains sirvan de lecci&oacute;n para los l&iacute;deres pol&iacute;ticos de Europa y el resto del mundo. Hay una forma de acabar con los conflictos armados. Requiere un fuerte liderazgo, paciencia y la voluntad de hablar con tus enemigos.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Luc&iacute;a Balducci
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Jonathan Powell, Jonathan Powell]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Fri, 04 May 2018 16:51:57 +0000]]></pubDate>
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