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    <title><![CDATA[elDiario.es - Michael Segalov]]></title>
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    <description><![CDATA[elDiario.es - Michael Segalov]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El primer objetor de conciencia israelí encarcelado en la guerra de Gaza: "Más muertes no devolverán las vidas perdidas"]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/primer-objetor-conciencia-israeli-encarcelado-guerra-gaza-muertes-no-devolveran-vidas-perdidas_1_10878916.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/fe24382a-9d32-46ca-aac1-5acff9032fd4_16-9-discover-aspect-ratio_default_1090112.jpg" width="932" height="524" alt="El primer objetor de conciencia israelí encarcelado en la guerra de Gaza: &quot;Más muertes no devolverán las vidas perdidas&quot;"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Tal Mitnick, de 18 años, ha acabado en la cárcel por no querer participar en la ofensiva israelí contra la Franja, donde cientos de soldados han fallecido. Afirma que el conflicto no se puede resolver militarmente</p><p class="subtitle">El negocio israelí de la guerra: “Muchas empresas promocionan material militar que el Ejército está probando en Gaza”</p></div><p class="article-text">
        En su primera ma&ntilde;ana en una prisi&oacute;n militar israel&iacute;, a Tal Mitnick le ordenaron entrar en una peque&ntilde;a aula. En las paredes hab&iacute;a pegadas varias citas c&eacute;lebres. Una le llam&oacute; la atenci&oacute;n: &ldquo;La educaci&oacute;n es el arma m&aacute;s poderosa que puedes usar para cambiar el mundo&rdquo;. Esa afirmaci&oacute;n iba acompa&ntilde;ada de un nombre: Nelson Mandela.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Casi me parto de la risa&rdquo;, dice el joven de 18 a&ntilde;os, en una conversaci&oacute;n por Zoom desde el dormitorio de su casa familiar en Tel Aviv despu&eacute;s de haber sido dejado en libertad temporalmente el pasado mes de enero. &ldquo;&iquest;Un Ej&eacute;rcito que defiende el apartheid poniendo eso en una pared, mientras Sud&aacute;frica ha presentado una demanda por genocidio contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia?&rdquo;, se pregunta. &ldquo;Se&ntilde;al&eacute; lo rid&iacute;culo que era que esa cita estuviera all&iacute;. Ning&uacute;n otro preso me dio la raz&oacute;n. Me di cuenta de lo solo que estaba&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        A finales de diciembre, Mitnick se neg&oacute; a cumplir el servicio militar obligatorio y alistarse en las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). Como consecuencia, un tribunal militar lo conden&oacute; a 30 d&iacute;as de prisi&oacute;n preventiva, convirti&eacute;ndose en el primer objetor de conciencia encarcelado en Israel desde los ataques transfronterizos de Ham&aacute;s del 7 de octubre y el comienzo de la guerra en Gaza. Habl&oacute; con <em>The Guardian</em> un d&iacute;a despu&eacute;s de su puesta en libertad, pero esa libertad no dur&oacute; mucho.
    </p><blockquote class="twitter-tweet" data-lang="es"><a href="https://twitter.com/X/status/1742217512752746963?ref_src=twsrc%5Etfw"></a></blockquote><script async src="https://platform.twitter.com/widgets.js" charset="utf-8"></script><p class="article-text">
        &ldquo;Ya tengo la orden de reclutamiento del Ej&eacute;rcito para el martes por la ma&ntilde;ana. De nuevo, ir&eacute; a la base militar y les dir&eacute; que me niego a servir. De nuevo, me enviar&aacute;n a la c&aacute;rcel&rdquo;. As&iacute; fue. El martes 23 de enero, Mitnick fue condenado a otros 30 d&iacute;as de c&aacute;rcel, que est&aacute; a&uacute;n cumpliendo.
    </p><p class="article-text">
        No existe una norma que establezca la duraci&oacute;n de este ciclo. A menudo, los que se niegan a cumplir el servicio militar obligatorio pasan periodos de 100 d&iacute;as o m&aacute;s en la c&aacute;rcel, tras los cuales las FDI llegan a la conclusi&oacute;n de que no son aptos para servir en en Ej&eacute;rcito.
    </p><h3 class="article-text">&ldquo;Una acci&oacute;n militar no arregla nada&rdquo;</h3><p class="article-text">
        La &uacute;ltima fecha de alistamiento de Mitnick era el 26 de diciembre de 2023. &ldquo;Deb&iacute;a alistarme ese d&iacute;a, s&iacute;, pero tambi&eacute;n muchos otros. Mis compa&ntilde;eros estaban all&iacute;, con sus madres, padres y hermanos tambi&eacute;n, todos sabiendo que estaban enviando a sus hijos a jugarse la vida&rdquo;, relata. Cont&oacute; a otros centenares reclutas. &ldquo;&iquest;Ver a otra persona presente, en este caso yo, neg&aacute;ndose a hacer lo mismo? Eso crea encontronazos. Muchos me ignoraban y segu&iacute;an caminando, o dec&iacute;an s&oacute;lo unas palabras al pasar. Nos llamaban traidores, dec&iacute;an que deber&iacute;a haber sido yo quien estuviera en Be'eri&rdquo;, uno de los kibutz asaltados por los milicianos de Ham&aacute;s el 7 de octubre.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://twitter.com/Mesarvot" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank">Mesarvot</a> &ndash;una red de apoyo a los llamados <em>refuseniks</em>&ndash; hab&iacute;a organizado una peque&ntilde;a protesta para mostrar su apoyo a Mitnick ante la base militar de Tel HaShomer, a la que acudi&oacute; para su reclutamiento. Sus amigos y familiares tambi&eacute;n se mostraron m&aacute;s comprensivos. &ldquo;Saben que lo que quiero es ser moderado, no violento y pac&iacute;fico, aunque mi punto de vista no sea el m&aacute;s habitual en Israel&rdquo;, admite el joven.
    </p><p class="article-text">
        Mitnick cuenta que desde hace muchos a&ntilde;os sab&iacute;a que se negar&iacute;a a hacer el servicio militar cuando le llegara el momento. Mientras estudiaba matem&aacute;ticas e inform&aacute;tica en el colegio, un profesor le sugiri&oacute; que sus aptitudes naturales encajar&iacute;an con un papel en una unidad de Inteligencia de &eacute;lite. &ldquo;As&iacute; que lo investigu&eacute; m&aacute;s a fondo. Me enter&eacute; de que las unidades de Inteligencia chantajean a los palestinos LGTBIQ+ y a las personas que necesitan tratamiento m&eacute;dico en Israel para que se conviertan en informantes. Empec&eacute; a ver c&oacute;mo el sistema se basa en la opresi&oacute;n. Cuando me di cuenta, supe que no s&oacute;lo ten&iacute;a que negarme, sino tambi&eacute;n trabajar en contra&rdquo; de ese sistema.
    </p><p class="article-text">
        Los atentados de Ham&aacute;s del 7 de octubre y la posterior ofensiva israel&iacute; contra Gaza no han hecho m&aacute;s que confirmar su decisi&oacute;n. &ldquo;Israel ya ha perdido esta guerra&rdquo;, opina. &ldquo;M&aacute;s muertes y m&aacute;s violencia no devolver&aacute;n las vidas perdidas el 7 de octubre. S&eacute; que hay gente herida. Traumatizada. Pero una acci&oacute;n militar no arregla nada&rdquo;. Para erradicar las ideas extremistas de la sociedad palestina, debemos erradicarlas en Israel&ldquo; tambi&eacute;n, afirma.
    </p><p class="article-text">
        Y as&iacute;, una vez dentro de la base militar en diciembre, Mitnick present&oacute; al oficial de reclutamiento su documento de identidad. &ldquo;Dije: 'No, no voy a hacer el servicio militar'. Me gritaron, me dijeron que no ten&iacute;a elecci&oacute;n. Tuve que defenderme&rdquo;. Fue enviado de comandante en comandante. &ldquo;A cada uno de ellos le dije lo mismo: creo que no hay soluci&oacute;n militar a este conflicto. Soy pacifista&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Para los que se niegan por primera vez, la sanci&oacute;n est&aacute;ndar es de siete a diez d&iacute;as de c&aacute;rcel. El 26 de diciembre, Mitnick fue condenado a pasar 30 d&iacute;as en una prisi&oacute;n a las afueras de la ciudad de Kfar Yona. &ldquo;No me considero un h&eacute;roe ni nada por el estilo, mientras se masacra a gente todos los d&iacute;as en Gaza&rdquo;, afirma. &ldquo;Y quiero subrayar que no soy en absoluto el &uacute;nico. Hay otros activistas que se oponen a la ocupaci&oacute;n, gente que opta por no alistarse en el Ej&eacute;rcito. Activistas por la paz, j&oacute;venes y mayores. Pero al mismo tiempo, creo que esto requiere valent&iacute;a&rdquo;.
    </p><h3 class="article-text">El precio social de negarse a servir en el Ej&eacute;rcito</h3><p class="article-text">
        Algunas voces pro palestinas, al menos en Internet, han cuestionado los elogios a Mitnick, por considerar que negarse a participar en la matanza de civiles es lo m&iacute;nimo que cabe esperar. &ldquo;Negarse a servir tiene enormes consecuencias sociales, sobre todo hacerlo p&uacute;blicamente&rdquo;, explica. &ldquo;La sociedad israel&iacute; est&aacute; tan militarizada que la mayor&iacute;a de las conversaciones empiezan con: '&iquest;D&oacute;nde has hecho el servicio militar?' o '&iquest;D&oacute;nde lo est&aacute;s haciendo?'. Cuando dices que no lo hiciste, que no lo haces o que no lo har&aacute;s, se abre una brecha. Estoy pagando un precio por esto&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        &ldquo;Nac&iacute; en Israel, pero no eleg&iacute; vivir aqu&iacute;. A los 18 a&ntilde;os nos someten a una prueba, el pa&iacute;s y el sistema nos ponen a prueba para ver si seremos c&oacute;mplices. Yo eleg&iacute; no serlo&rdquo;, declara Mitnick.
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                Un joven con una bandera israelí durante una protesta contra la reforma judicial en Tel Aviv.                            </span>
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        Los atentados del 7 de octubre cambiaron los paradigmas pol&iacute;ticos dentro de Israel. &ldquo;Hace cuatro meses est&aacute;bamos en medio de las protestas por <a href="https://www.eldiario.es/internacional/cientos-empresas-israel-huelga-protesta-reforma-judicial_1_10403003.html" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la reforma judicial&rdquo; impulsada por el primer ministro Benjam&iacute;n Netanyahu</a>. Mitnick particip&oacute; activamente en las manifestaciones. &ldquo;El movimiento contra la reforma estaba ganando fuerza. Ahora los supuestos liberales, que protestaban contra la reforma judicial, son pilotos que masacran a la gente en Gaza. La gente que denunciaba la corrupci&oacute;n del Gobierno apoya ahora a los dirigentes de extrema derecha, diciendo que en Gaza no hay poblaci&oacute;n civil&rdquo;, lamenta.
    </p><p class="article-text">
        <em>Hitpakhut </em>es un t&eacute;rmino muy utilizado en Israel hoy en d&iacute;a. &ldquo;Significa 'recuperar la sobriedad'&rdquo;, explica el objetor. &ldquo;Muchos liberales israel&iacute;es que estaban vagamente a favor de la paz est&aacute;n ahora a favor de la destrucci&oacute;n de Gaza. Dicen que estaban colocados, borrachos con la fantas&iacute;a de la paz; ahora est&aacute;n sobrios y dicen que tenemos que matar a los palestinos&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        Mitnick tuvo que adaptarse a la vida en prisi&oacute;n: &ldquo;Te tratan como a un soldado dentro de una c&aacute;rcel militar. Al personal no se le llama guardias, sino comandantes. Pasas parte del d&iacute;a haciendo cola durante horas mientras te hablan. Por lo dem&aacute;s, comes, limpias tu celda, tal vez descansas. Luego repites esta misma rutina, una y otra vez&rdquo;. 
    </p><p class="article-text">
        El acceso a los medios de comunicaci&oacute;n es limitado. &ldquo;La &uacute;nica fuente regular de noticias es<a href="https://www.israelhayom.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"> el diario de derechas </a><a href="https://www.israelhayom.com/" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link" target="_blank"><em>Israel HaYom</em></a>&rdquo;, dice. De vez en cuando, pod&iacute;a ver un noticiero en la televisi&oacute;n de su celda, aunque las cadenas nacionales pr&aacute;cticamente han ignorado a Mitnick y al movimiento contra la guerra en general. Cree que los medios de comunicaci&oacute;n en Israel &ldquo;intentan generar consenso para matar y masacrar cada vez m&aacute;s&rdquo;. &ldquo;Si mostraran mi opini&oacute;n, dando a entender que hay otra forma [de pensar], eso desautorizar&iacute;a lo que el Gobierno est&aacute; haciendo&rdquo;, agrega. 
    </p><p class="article-text">
        Mitnick era reacio a contar a otros reclusos por qu&eacute; estaba en la c&aacute;rcel. &ldquo;Estuve mayoritariamente con desertores. Gente que sirvi&oacute; en el Ej&eacute;rcito y luego no quiso seguir. La mayor&iacute;a, por razones socioecon&oacute;micas&rdquo;. Pocos, por no decir ninguno, compart&iacute;an su postura pol&iacute;tica: &ldquo;Sab&iacute;a que no pod&iacute;a mantenerlo en secreto todo el tiempo&rdquo;, relata. &ldquo;As&iacute; que habl&eacute;. Al principio, me llamaron est&uacute;pido e ingenuo. Y otras cosas peores&rdquo;. Pero mantuvo algunas conversaciones. &ldquo;Humanizar mi opini&oacute;n es importante. Un tipo al que llegu&eacute; a conocer oy&oacute; a otros presos hablar de m&iacute; a mis espaldas, y entonces me defendi&oacute;. Les dijo que yo no apoyo a Ham&aacute;s, que s&oacute;lo quiero la paz&rdquo;.
    </p><p class="article-text">
        En realidad, el joven sabe que su generaci&oacute;n no comparte su opini&oacute;n. &ldquo;Los j&oacute;venes israel&iacute;es son m&aacute;s de derechas que sus padres&rdquo;, dice. Los activistas por la paz han sido detenidos y se enfrentan a la condena p&uacute;blica.
    </p><p class="article-text">
        A pesar de todo, asegura mantener la esperanza: &ldquo;Aqu&iacute; no tenemos el privilegio de perder la esperanza. Espero que cada vez sean m&aacute;s los j&oacute;venes de mi edad que vean que no es normal vivir con el miedo constante a los atentados terroristas, ni alistar a j&oacute;venes de 18 a&ntilde;os en el Ej&eacute;rcito. Aqu&iacute; nada es normal, y est&aacute; en nuestras manos cambiarlo&rdquo;.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Michael Segalov]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Mon, 19 Feb 2024 21:40:09 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Israel,Fuerzas Armadas,Gaza,Pacifismo,Prisión]]></media:keywords>
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      <title><![CDATA[Me encanta Eurovisión pero celebrarlo en Jerusalén en 2019 no será motivo de alegría]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/encanta-eurovision-jerusalen-motivo-celebracion_129_2117510.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/f34efc8c-e2c4-422e-9b4b-0e671196356a_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Me encanta Eurovisión pero celebrarlo en Jerusalén en 2019 no será motivo de alegría"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Guste o no a los organizadores, Eurovisión tendrá un carácter político si se celebra en Jerusalén el próximo año</p></div><p class="article-text">
        No terminaba de entender de d&oacute;nde me ven&iacute;a aquella repentina sensaci&oacute;n de incomodidad. De pie en una repleta plaza de Lisboa, ve&iacute;a junto a miles de personas la final de Eurovisi&oacute;n en una pantalla gigante justo antes de que dieran las doce de la noche del s&aacute;bado.
    </p><p class="article-text">
        <a href="https://www.theguardian.com/tv-and-radio/live/2018/may/12/eurovision-song-contest-2018-live-lisbon" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">Los resultados del concurso iban llegando poco a poco</a>. Yo <a href="https://www.vice.com/en_uk/article/zm8vew/the-secret-challenges-of-representing-the-uk-at-eurovision" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">me hab&iacute;a pasado la semana anterior junto a SuRie</a>, la concursante brit&aacute;nica, y en un primer momento pens&eacute; que mi sensaci&oacute;n ten&iacute;a que ver con lo mal que me sent&iacute;a por ella: ven&iacute;a de sufrir una racha de bajas puntuaciones y <a href="https://www.theguardian.com/tv-and-radio/2018/may/13/surie-eurovision-protester-quizzed-by-police-as-inquiry-begins" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">un hombre se hab&iacute;a subido al escenario durante la actuaci&oacute;n</a>. Pero cuando Netta, la concursante israel&iacute;, subi&oacute; alegre y victoriosa al escenario mir&eacute; a mi alrededor. De repente, las banderas israel&iacute;es que ondeaban en torno a m&iacute; adquirieron un tono siniestro.
    </p><p class="article-text">
        Eurovisi&oacute;n se celebra tradicionalmente en el pa&iacute;s que gan&oacute; el a&ntilde;o anterior. Cuando Netta pronunci&oacute; su breve discurso de aceptaci&oacute;n, dej&oacute; claro d&oacute;nde ser&iacute;a: &ldquo;El pr&oacute;ximo a&ntilde;o, en Jerusal&eacute;n&rdquo;. No importa si fue un comentario espont&aacute;neo o una decisi&oacute;n del alto mando que ella comunic&oacute; al mundo. Pese a que Tel Aviv es la capital cultural del pa&iacute;s y una ciudad <em>queer-friendly,</em> ser&aacute; en la&nbsp;dividida ciudad de Jerusal&eacute;n donde se celebrar&aacute; Eurovisi&oacute;n en 2019.
    </p><p class="article-text">
        Visto desde el Yom Yerushalayim (D&iacute;a de Jerusal&eacute;n), no parece que haya sido un accidente. Este pol&eacute;mico d&iacute;a del calendario israel&iacute; marca la fecha en que toda la ciudad de Jerusal&eacute;n fue sometida al dominio de Israel. Para muchos, marca la continuaci&oacute;n de la ocupaci&oacute;n del territorio palestino. Ahora ser&aacute; la ciudad donde se celebre la mayor competici&oacute;n de m&uacute;sica en directo del mundo: hace parecer un poco m&aacute;s oscuro al alegre acontecimiento.
    </p><p class="article-text">
        El primer ministro de Israel, Benjam&iacute;n Netanyahu,<a href="https://www.theguardian.com/world/2018/may/13/israel-celebrates-after-netta-barzilai-eurovision-win" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> no tard&oacute; en asociar su nombre a la victoria</a>: &ldquo;Ya saben lo que decimos: aquellos que no quer&iacute;an a Jerusal&eacute;n en #Eurovisi&oacute;n van a tener a Eurovisi&oacute;n en Jerusal&eacute;n&rdquo;, <a href="https://twitter.com/netanyahu" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">tuite&oacute;</a>, en una serie de declaraciones por la red social en la que tambi&eacute;n elogio a Trump y celebr&oacute;&nbsp;el pol&eacute;mico traslado de la embajada de EEUU desde Tel Aviv hasta Jerusal&eacute;n el lunes. Todo mientras su Gobierno segu&iacute;a supervisando<a href="https://www.haaretz.com/israel-news/.premium-palestinians-evicted-from-east-jerusalem-homes-amid-dispute-with-elad-1.5979332" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link"> el destierro de palestinos de sus hogares en Jerusal&eacute;n</a>.
    </p><p class="article-text">
        En la semana que pas&eacute; en Lisboa inmerso en la cultura de Eurovisi&oacute;n escuch&eacute; repetir una y otra vez la misma idea al equipo organizador, a los aficionados y a los artistas de cada pa&iacute;s: en Eurovisi&oacute;n lo importante es la unidad. &ldquo;No es un lugar para causar divisiones con la pol&iacute;tica&rdquo; era la frase.
    </p><p class="article-text">
        Pero guste o no a los organizadores, Eurovisi&oacute;n tendr&aacute; un car&aacute;cter pol&iacute;tico si se celebra en Jerusal&eacute;n el pr&oacute;ximo a&ntilde;o. Netanyahu ya se ha asegurado de que as&iacute; sea. Durante la actuaci&oacute;n rusa del s&aacute;bado hubo multitud de abucheos en el anfiteatro de Eurovisi&oacute;n. El desagradable crescendo se hizo a&uacute;n m&aacute;s evidente a medida que las puntuaciones del equipo de Mosc&uacute; se retransmit&iacute;an en directo. Tal indignaci&oacute;n tambi&eacute;n deber&iacute;a hacerse notar el pr&oacute;ximo a&ntilde;o: las vidas LGBTQ+ no son m&aacute;s valiosas que las de otras minor&iacute;as oprimidas.
    </p><p class="article-text">
        &iquest;Seremos tambi&eacute;n sometidos a una dosis de lavado rosa para distraernos de la opresi&oacute;n que rutinariamente ejerce el Estado israel&iacute;? Tal vez Israel tenga un mejor historial que algunos de los pa&iacute;ses vecinos en cuanto a los derechos de personas LGBTQ+ (las personas lesbianas y gays pueden ser reclutadas en las Fuerzas Armadas, aunque todav&iacute;a no hay matrimonios entre personas del mismo sexo), pero eso no niega los abusos de los derechos humanos que el Gobierno comete regularmente.
    </p><p class="article-text">
        Muchos fans de Eurovisi&oacute;n se refieren cari&ntilde;osamente al concurso como la &ldquo;Navidad Gay&rdquo;, pero si alguien hace una peregrinaci&oacute;n a la Tierra Santa el a&ntilde;o que viene, har&aacute; falta un esfuerzo colectivo para asegurar que no se apropien de la notoria presencia de la comunidad LGBTQ+.
    </p><p class="article-text">
        Mientras el mundo sigue atento a <a href="https://www.theguardian.com/world/live/2018/may/14/israeli-troops-kill-palestinians-protesting-against-us-embassy-move-to-jerusalem-live-updates" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">la lluvia de balas sobre Gaza</a>, los que reservan vuelos para viajar a la entrega de premios de Eurovisi&oacute;n 2019 tambi&eacute;n deber&iacute;an considerar c&oacute;mo afectar&aacute; materialmente el concurso a los palestinos. Una y otra vez vemos c&oacute;mo se les castiga, con las Fuerzas de Defensa de Israel dispuestas a hacer gala de su letal poder&iacute;o militar en d&iacute;as considerados importantes, o cuando hay protestas palestinas programadas.
    </p><p class="article-text">
        En la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses europeos donde hay focos de disidencia y protesta, cuando hay&nbsp;actos internacionales se espera &ndash;con raz&oacute;n&ndash; que los derechos humanos b&aacute;sicos de los activistas ser&aacute;n respetados. El lunes murieron 58 palestinos por manifestarse y sin duda se organizar&aacute;n m&aacute;s protestas para coincidir con Eurovisi&oacute;n 2019.
    </p><p class="article-text">
        Para ser sincero, me sent&iacute; inc&oacute;modo en Eurovisi&oacute;n en general: las banderas y el patriotismo profundo no son lo m&iacute;o, ni siquiera cuando est&aacute;n rodeados por un ambiente de acampada y de pegadizas canciones pop. En Jerusal&eacute;n 2019 estos s&iacute;mbolos tendr&aacute;n un peso a&uacute;n mayor. Los 180 millones de espectadores que ver&aacute;n los clips promocionales de propaganda tur&iacute;stica entre actuaci&oacute;n y actuaci&oacute;n se salvar&aacute;n sin duda de las im&aacute;genes de la represi&oacute;n en Jerusal&eacute;n Este y Gaza.
    </p><p class="article-text">
        Eurovisi&oacute;n es, en &uacute;ltima instancia, unidad y cooperaci&oacute;n. Si el a&ntilde;o que viene esto no se extiende a los palestinos de Israel y los territorios palestinos, entonces los que amamos esta celebraci&oacute;n anual tendremos que expresar nuestro descontento.
    </p><p class="article-text">
        Traducido por Francisco de Z&aacute;rate
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Michael Segalov]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/internacional/theguardian/encanta-eurovision-jerusalen-motivo-celebracion_129_2117510.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 17 May 2018 17:56:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Me encanta Eurovisión pero celebrarlo en Jerusalén en 2019 no será motivo de alegría]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[The Guardian,Oriente Medio,Jerusalén,Palestina,Gaza]]></media:keywords>
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