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    <title><![CDATA[elDiario.es - Ernesto Ganuza]]></title>
    <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/autores/ernesto_ganuza/]]></link>
    <description><![CDATA[elDiario.es - Ernesto Ganuza]]></description>
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    <copyright><![CDATA[Copyright El Diario]]></copyright>
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      <title><![CDATA[El intento fallido de modernizar la política: la deliberación se atasca en Madrid]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/modernizar-la-politica_132_1247768.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/1c07e027-8aa7-4898-b55d-deb9d8885f58_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="El intento fallido de modernizar la política: la deliberación se atasca en Madrid"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">Estamos tan acostumbrados a que los gobiernos entrantes deshagan lo hecho por los gobiernos salientes que en España nadie se asusta ya por estas cosas</p></div><p class="article-text">
        En marzo del 2019, el Ayuntamiento de Madrid puso en marcha el Observatorio de la Ciudad (OC en adelante). En ese momento, era el primero y &uacute;nico &oacute;rgano ciudadano permanente en el mundo, cuyos miembros eran elegidos por sorteo. Ten&iacute;a como objetivo auditar las pol&iacute;ticas municipales y proponer al gobierno medidas e incluso consultas populares sobre acciones concretas en la ciudad madrile&ntilde;a. La participaci&oacute;n era voluntaria, pero como ocurre de forma habitual ya en muchos otros lugares del mundo, hab&iacute;a una selecci&oacute;n de los participantes mediante un sorteo previo. Internamente, el OC funcionaba deliberativamente, es decir, los participantes sorteados eran expuestos a informaci&oacute;n variada sobre los asuntos que trataban, bien mediante informes, bien mediante expertos y, a continuaci&oacute;n, con la ayuda de unos facilitadores, debat&iacute;an y decid&iacute;an. Se trataba de poner en el centro del debate pol&iacute;tico los problemas y la mejor manera de solucionarlos a partir de informaci&oacute;n cualificada.
    </p><p class="article-text">
        El OC fue puesto en marcha por los dos partidos que ostentaban el gobierno municipal en marzo del 2019 (Ahora Madrid y PSOE). Ocho meses despu&eacute;s, y unas elecciones mediante, la portavoz de Ciudadanos en el Ayuntamiento, responsable ahora del &Aacute;rea de Participaci&oacute;n en el Ayuntamiento, ha iniciado el desmantelamiento de la experiencia, tal y como estaba. Propone volver a sus or&iacute;genes y darle las funciones de transparencia que ten&iacute;a, valorar y evaluar el funcionamiento interno del Ayuntamiento. Aunque en el nuevo Observatorio ya no habr&aacute; ciudadanos, sino solo t&eacute;cnicos.
    </p><p class="article-text">
        No es que se pueda hablar mal del intento de crear un &oacute;rgano destinado a velar por el funcionamiento adecuado del Ayuntamiento. Pero resulta curiosa la forma de eliminar una de las innovaciones democr&aacute;ticas m&aacute;s presentes a dia de hoy en el mundo. Por poner un ejemplo, cercano geogr&aacute;ficamente y pol&iacute;ticamente a C&rsquo;s. Macron, el presidente de Francia, acaba de inaugurar a finales de septiembre una convenci&oacute;n ciudadana nacional, conformada por 150 personas elegidas por sorteo, para debatir durante seis fines de semana sobre las pol&iacute;ticas y las medidas que ser&aacute;n necesarias adoptar para hacer frente al cambio clim&aacute;tico en el pa&iacute;s. En el Reino Unido acaban de iniciar una convenci&oacute;n ciudadana similar.
    </p><p class="article-text">
        Estamos tan acostumbrados a que los gobiernos entrantes deshagan lo hecho por los gobiernos salientes que en Espa&ntilde;a nadie se asusta ya por estas cosas. Sin embargo, es curioso que un partido liberal no se haya parado a pensar lo que est&aacute; haciendo, m&aacute;s all&aacute; de hacer lo contrario de lo que hacen sus archienemigos pol&iacute;ticos progresistas. En medio de la crisis pol&iacute;tica m&aacute;s honda que recordamos en las democracias liberales, los pol&iacute;ticos fuera de Espa&ntilde;a empiezan a crear &oacute;rganos compuestos de ciudadanos elegidos por sorteo para que ellos, no los t&eacute;cnicos, debatan los problemas p&uacute;blicos. Y lo hacen tanto a escala local, como estatal. Y no precisamente es realizado por fuerzas de extrema izquierda, sino en muchas ocasiones por partidos liberales con los que Ciudadanos se sienta en el Parlamento Europeo en el grupo Renew Europe, donde est&aacute; el partido de Macron o el partido que gobierna en Irlanda y que ha impulsado varias convenciones ciudadanas similares en el pa&iacute;s.
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        Las funciones de casi todos estos &oacute;rganos sorteados son las de debatir un problema especifico a sugerencia del gobierno, con el objeto de proponer medidas concretas de acci&oacute;n pol&iacute;tica. &nbsp;Esto lleva el debate fuera de los c&iacute;rculos de los partidos y, con ello, fuera de las presiones y negociaciones habituales entre ellos. Es precisamente por eso por lo que estos &oacute;rganos deliberativos sorteados est&aacute;n proliferando en el mundo, porque cuentan con una aceptaci&oacute;n ciudadana elevada y llevan el debate pol&iacute;tico a un escenario m&aacute;s sereno. Se trata de valorar las distintas opciones existentes en torno a un problema, a partir de informaci&oacute;n cualificada, ofrecida en la mayor&iacute;a de los casos, por diferentes cient&iacute;ficos o t&eacute;cnicos. Cambia por completo la l&oacute;gica pol&iacute;tica que ha hecho que la desconfianza de los ciudadanos se haya multiplicado en los &uacute;ltimos a&ntilde;os.
    </p><p class="article-text">
        As&iacute;, en Irlanda, en el 2018, 99 ciudadanos elegidos por sorteo sugirieron al gobierno la realizaci&oacute;n de un refer&eacute;ndum para modificar la ley de aborto que ten&iacute;an y que ning&uacute;n partido se atrev&iacute;a a tocar. En el Estado de British Columbia en Canad&aacute;, hace m&aacute;s de diez a&ntilde;os, un &oacute;rgano deliberativo propuso una reforma electoral. Y lo que va a hacer Macron es abordar el dificil&iacute;simo problema que viene con el cambio clim&aacute;tico en Francia, y que nadie quiere tratar a fondo por los cambios que va a requerir afrontarlo. Esto tendr&aacute; lugar, eso s&iacute;, considerando la informaci&oacute;n cient&iacute;fica disponible y las distintas opciones racionales, con una participaci&oacute;n directa de la ciudadan&iacute;a. Es un instrumento deliberativo que ha sido ampliamente validado por muchos expertos. Ofrece transparencia en la informaci&oacute;n, di&aacute;logo entre la ciencia y la gente, asi como decisiones pensadas racionalmente a partir de diferentes opciones. Tambi&eacute;n estos &oacute;rganos tienen fallos y elementos que pueden mejorar, pero lo que importa es la l&oacute;gica pol&iacute;tica que ofrecen y la capacidad que tienen para mejorar.
    </p><p class="article-text">
        La posici&oacute;n de Ciudadanos, que va a cambiar el &oacute;rgano deliberativo ciudadano por un espacio en el que solo habr&aacute; t&eacute;cnicos, no presta atenci&oacute;n al desarrollo sostenido que han tenido en Europa los mecanismos deliberativos y su capacidad para introducir un aire renovado en la pol&iacute;tica. Se pierde una oportunidad &uacute;nica para situar Madrid en la vanguardia de la innovaci&oacute;n democr&aacute;tica. Este lugar se lo ha birlado el Parlamento regional de la zona alemana de B&eacute;lgica. En un acto, inusual aqu&iacute; en el sur, todos los partidos representados en el Parlamento crearon en verano del 2019 un &oacute;rgano ciudadano permanente similar al que Ciudadanos quiere eliminar en Madrid y con funciones semejantes.
    </p><p class="article-text">
        En Espa&ntilde;a parece casi ciencia ficci&oacute;n darle a la ciudadan&iacute;a voz y presencia p&uacute;blica en los debates pol&iacute;ticos. Como tambi&eacute;n parece ciencia ficci&oacute;n reformular el debate pol&iacute;tico de forma m&aacute;s serena y racional. Pero si en algo estimamos la democracia, no hay mejor camino que hacer girar los asuntos p&uacute;blicos sobre el debate bien informado y abierto que proponen estos mecanismos basados en el sorteo.
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Ernesto Ganuza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/modernizar-la-politica_132_1247768.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 28 Nov 2019 20:07:58 +0000]]></pubDate>
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      <media:keywords><![CDATA[Política]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[Las listas electorales o por qué la gente odia la política]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/listas-electorales-gente-odia-politica_132_1639620.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/8640aeed-d058-4e3e-b357-2d35ddcd260e_16-9-discover-aspect-ratio_default_0.jpg" width="1200" height="675" alt="Las listas electorales o por qué la gente odia la política"></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">"Mientras lo que más se vea sean sus guerras por alcanzar un puesto de salida en las elecciones, será muy difícil hacer pensar a la gente que la política es algo que incumbe a todos"</p></div><p class="article-text">
        &ldquo;Todos sabemos qu&eacute; hacer para votar un representante, pero si estamos a disgusto con &eacute;l, muy pocos saben cu&aacute;les ser&iacute;an los mecanismos que el ciudadano podr&iacute;a poner a funcionar para intentar cambiar eso&rdquo;. El problema, como muestra este extracto extra&iacute;do de un grupo de discusi&oacute;n entre simpatizantes de partidos de izquierda, tiene que ver con la organizaci&oacute;n del sistema pol&iacute;tico. Para la mayor&iacute;a de la gente, los sentimientos negativos que inundan sus conservaciones sobre el sistema pol&iacute;tico tienen que ver con el modo en que los pol&iacute;ticos se organizan. La imagen que se extrae de esa organizaci&oacute;n es una en la que nadie puede entrar. &ldquo;Es un sistema pol&iacute;tico por y para los pol&iacute;ticos, el sistema es herm&eacute;tico&rdquo;, dicen expresamente en un grupo de personas de clase media alta. Para uno de los participantes, simpatizante del partido popular, los partidos &ldquo;funcionan como una secta&rdquo;.  
    </p><p class="article-text">
        Tenemos elecciones pr&oacute;ximamente y los partidos han dise&ntilde;ado sus listas electorales de la peor forma posible desde el punto de vista de la gente. A diestro y siniestro, se piensa que el gran problema de la desconexi&oacute;n entre la pol&iacute;tica y la sociedad es la forma en que los partidos confeccionan sus listas: &ldquo;El problema empieza con la lista electoral, que son dise&ntilde;adas por el jefe. Ser pol&iacute;tico depende de tu obediencia al l&iacute;der del partido. Esto es despotismo pol&iacute;tico, pero no por los partidos, sino por la gente que hay en ellos&rdquo;. Esto lo dec&iacute;a un participante en un grupo de discusi&oacute;n formado entre simpatizantes de los partidos de izquierda en el a&ntilde;o 2011. Pero es algo que se repite constantemente en una investigaci&oacute;n que ha repetido los mismos ocho grupos de discusi&oacute;n (por toda Espa&ntilde;a) en tres momentos distintos: marzo del 2011; marzo del 2012; y febrero del 2015.
    </p><p class="article-text">
        La forma en que estas &uacute;ltimas semanas hemos visto como el PSOE impon&iacute;a desde Madrid la lista electoral, o como el PP hac&iacute;a lo propio con las suyas, todos ellos relegando de las listas a personas menos afines a las estrategias de sus l&iacute;deres, genera entre la ciudadan&iacute;a una imagen de lealtad, que les hace pensar que los diputados elegidos est&aacute;n m&aacute;s pendientes de preservar su puesto y, en consecuencia, se inclinan antes a obedecer a sus superiores, que a buscar alternativas pol&iacute;ticas a los problemas que experimentamos. Alrededor de los partidos y c&oacute;mo se organizan los pol&iacute;ticos en ellos se condensan muchas met&aacute;foras sobre la vida pol&iacute;tica para la gente.
    </p><p class="article-text">
        La imagen que tiene la ciudadan&iacute;a de los partidos se acerca mucho a la que en los a&ntilde;os noventa popularizaron Katz y Mair bajo la hip&oacute;tesis del &lsquo;cartel party&rsquo;. El partido cartel fomenta la reproducci&oacute;n de las &eacute;lites pol&iacute;ticas como un grupo social aparte. Esta gram&aacute;tica del &ldquo;cartel&rdquo; los hace, a ojos de la ciudadan&iacute;a, incapaces de realizar su tarea principal, es decir, ocuparse de los asuntos colectivos. La imagen alienta a los participantes a desacreditar a la clase pol&iacute;tica en general y alimenta la ira contra la pol&iacute;tica, porque si est&aacute;n ocupados con sus asuntos y sus guerras particulares, desconectan la pol&iacute;tica del &ldquo;mundo de la vida cotidiana&rdquo;, o sea, de las necesidades de la gente. Es esta imagen la que se tiene en la cabeza cada vez que se habla de los partidos, porque es eso lo que para la mayor&iacute;a alienta una estrategia pol&iacute;tica que busca m&aacute;s la confrontaci&oacute;n con el otro, el uso de descalificativos para desacreditar constantemente las propuestas del otro, en lugar de pensar la pol&iacute;tica como algo complejo que requiere menos perdedores y m&aacute;s acuerdos. La gente quiere otro espect&aacute;culo.
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        Y no hablamos solo de los partidos tradicionales. Los nuevos, los que ven&iacute;an a renovar la vida de los partidos y en general la democracia, han sido incapaces de mostrar ante el p&uacute;blico una organizaci&oacute;n distinta. Ya son famosas las cuitas que se producen constantemente en el seno de Podemos a raz&oacute;n de las listas. Y recientemente se ha destapado la manipulaci&oacute;n en las primarias de la candidatura de Ciudadanos en Castilla y Le&oacute;n. Hemos pasado en unos a&ntilde;os del sue&ntilde;o de una regeneraci&oacute;n democr&aacute;tica, a colocarnos de nuevo en la casilla de salida. Los partidos puede que piensen que bastaba con hacer primarias. El problema es que ahora esos l&iacute;deres elegidos por los militantes se arrojan un poder omn&iacute;voro para confeccionar unas listas a su gusto.
    </p><p class="article-text">
        Se justifican en la necesidad de establecer una estrategia pol&iacute;tica un&iacute;voca en un futuro Parlamento, para que no haya desavenencias, ni, por tanto, desacuerdos respecto a la acci&oacute;n pol&iacute;tica parlamentaria. Aunque pueda haber argumentos en favor de esa ideas, la lectura que hace buena parte de la poblaci&oacute;n es que as&iacute; se renuncia a la democratizaci&oacute;n interna y, sobre todo, a enfocar la actividad pol&iacute;tica a llegar a acuerdos para solucionar los problemas.
    </p><p class="article-text">
        Cuando pensemos en el descr&eacute;dito de los partidos, no hay que olvidar que para muchas personas &eacute;ste tiene fundamentos. No es s&oacute;lo incomprensi&oacute;n de la complejidad, es c&oacute;mo se organizan. Mientras lo que m&aacute;s se vea sean sus guerras por alcanzar un puesto de salida en las elecciones, ser&aacute; muy dif&iacute;cil hacer pensar a la gente que la pol&iacute;tica es algo que incumbe a todos. La desaz&oacute;n que muchos sienten cuando se pregunta por el funcionamiento de la pol&iacute;tica se resume en esas relaciones de lealtad con las que la mayor&iacute;a describe el funcionamiento de los partidos. Es una imagen que atraviesa los di&aacute;logos al hablar sobre la pol&iacute;tica, sean de derechas o de izquierdas, tengan m&aacute;s o menos recursos. Porque ese funcionamiento es el que para la mayor&iacute;a impide efectivamente hacer otra pol&iacute;tica, pensar otra forma de relacionarnos, que implicar&iacute;a siempre hablar de los problemas sin hacerlo a trav&eacute;s de lealtades que poco tienen que ver con encontrar soluciones a problemas colectivos.
    </p><p class="article-text">
        <em>Este post se basa en las investigaciones realizadas por Ernesto Ganuza y Joan Font, publicadas recientemente en &iquest;Por qu&eacute; la gente odia la pol&iacute;tica?, Madrid: Catarata (2018)</em>
    </p>]]></description>
      <dc:creator><![CDATA[Joan Font Fàbregas, Ernesto Ganuza]]></dc:creator>
      <guid isPermaLink="true"><![CDATA[https://www.eldiario.es/andalucia/la-cuadratura-del-circulo/listas-electorales-gente-odia-politica_132_1639620.html]]></guid>
      <pubDate><![CDATA[Thu, 21 Mar 2019 20:33:20 +0000]]></pubDate>
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      <media:title><![CDATA[Las listas electorales o por qué la gente odia la política]]></media:title>
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      <media:keywords><![CDATA[Elecciones,CSIC - Consejo Superior de Investigaciones Científicas,Encuesta]]></media:keywords>
    </item>
    <item>
      <title><![CDATA[¿Nos gustaría tener un gobierno de expert@s?]]></title>
      <link><![CDATA[https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/gustaria-tener-gobierno-experts_132_2086139.html]]></link>
      <description><![CDATA[<p><img src="https://static.eldiario.es/clip/e9298782-9507-4b6f-a2d4-1af1e7ef1bb7_16-9-aspect-ratio_default_0.jpg" width="880" height="495" alt=""></p><div class="subtitles"><p class="subtitle">L@s expert@s tienen un atractivo singular porque mucha gente percibe que tienen justo aquello que les reclaman a l@s polític@s: preparación  técnica y capacidad de guiarse por criterios objetivos antes que por lealtades partidistas</p><p class="subtitle">Preferimos que l@s expert@s opinen y se les escuche, pero que no sean ell@s quienes gobiernen directamente</p><p class="subtitle">Los más mayores, los votantes de Ciudadanos y las personas que prefieren que la ciudadanía intervenga poco en política son los grupos que más claramente confían en los expertos</p></div><p class="article-text">
        Semana de formaci&oacute;n de gobierno. Vaiv&eacute;n de nombres y criterios. Representaci&oacute;n de territorios, g&eacute;neros, corrientes ideol&oacute;gicas,&hellip;. Uno de los debates importantes que se produce tambi&eacute;n en estos casos, y que tambi&eacute;n ha sobrevolado los acontecimientos de estos d&iacute;as, ha sido el de si los nombramientos deb&iacute;an recaer en personas con conocimientos y experiencia profesional en los &aacute;mbitos en los que van a trabajar. En resumen, ministros pol&iacute;ticos o ministros t&eacute;cnicos. Un debate concreto que ilustra un dilema social m&aacute;s amplio: &iquest;qu&eacute; papel queremos reservar a l@s expert@s, sus conocimientos y sus criterios en nuestro proceso de toma de decisiones? Este es uno de los temas que abordamos en nuestro libro <a href="https://www.catarata.org/libro/por-que-la-gente-odia-la-politica_80396/" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">&iquest;Por qu&eacute; la gente odia la pol&iacute;tica?</a>&nbsp;y sobre el que podemos destacar tres grandes conclusiones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>L@s expert@s, nos ponen</strong>. La primera reacci&oacute;n cuando preguntamos a la gente por el papel que deber&iacute;an jugar l@s expert@s en las decisiones pol&iacute;ticas es siempre positiva. Por ejemplo, si ponemos por delante dos frases como dar mucho protagonismo a &ldquo;expertos independientes y no a los pol&iacute;ticos o la gente&rdquo;, frente a &ldquo;dejar que los gobernantes tomen las decisiones&rdquo;, la primera siempre recoge un nivel de apoyo mayor. L@s expert@s tienen un atractivo singular porque mucha gente percibe que tienen justo aquello que les reclaman a l@s pol&iacute;tic@s: preparaci&oacute;n&nbsp; t&eacute;cnica y capacidad de guiarse por criterios objetivos antes que por lealtades partidistas. Y aunque parte de este atractivo se da en muchos otros pa&iacute;ses, este es muy especialmente destacado en el caso espa&ntilde;ol, con niveles de apoyo a esa idea muy por encima de los que encontramos en otros pa&iacute;ses (como se muestra, por ejemplo, <a href="http://journals.sagepub.com/doi/abs/10.1177/0263395717741799" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>)
    </p><p class="article-text">
        <strong>Preferimos que l@s expert@s opinen y se les escuche, pero que no sean ell@s quienes gobiernen directamente. </strong>Efectivamente, cuando profundizamos un poco m&aacute;s, las opiniones mayoritarias de la ciudadan&iacute;a empiezan a matizarse. Por ejemplo, si ya enfrentamos la toma de decisiones pol&iacute;ticas importantes contra nuestro principal mecanismo de toma de decisiones colectivas, las elecciones, estas ganan la batalla, como muestra el gr&aacute;fico 1. Y no s&oacute;lo las elecciones, otros mecanismos de toma de decisiones participativas tienen un atractivo parecido.
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        Esto es a&uacute;n m&aacute;s claro, si introducimos en el debate la distinci&oacute;n crucial para muchas personas: l@s expert@s deben ser escuchados, pero no deben decidir. En cuanto esta opci&oacute;n aparece en la discusi&oacute;n, recoge el apoyo muy mayoritario de la poblaci&oacute;n. La simpat&iacute;a que existe hacia que tengan un rol importante a la hora de hacer propuestas y proponer soluciones concretas y hacia una escucha activa a las personas expertas est&aacute; ah&iacute;, pero deben ser quienes han sido elegidos por la ciudadan&iacute;a quienes acaben tomando las decisiones.
    </p><p class="article-text">
        <strong>En todo caso, l@s expert@s tienen su club de fans particular</strong>: los m&aacute;s mayores, los votantes de Ciudadanos y las personas que prefieren que la ciudadan&iacute;a intervenga poco en pol&iacute;tica son los grupos que m&aacute;s claramente conf&iacute;an en ellos. El gr&aacute;fico 2 recoge las dos respuestas extremas a la pregunta sobre el rol deseable de l@s expert@s: el apoyo a que sean ellos quienes tomen las decisiones (en la parte de las columnas en color claro) y la reticencia profunda hacia sus ideas (en color negro), obviando la categor&iacute;a intermedia mayoritaria de quienes quieren escucharles pero no dejarles decidir. Mientras quienes tienen m&aacute;s de 74 a&ntilde;os, votaron a Ciudadanos y prefieren m&aacute;s protagonismo de los pol&iacute;ticos que de la ciudadan&iacute;a, son m&aacute;s pro-expertos, l@s votantes de IU o las personas en paro son quienes se muestran m&aacute;s recelosos hacia su protagonismo en los procesos pol&iacute;ticos.
    </p><p class="article-text">
        Los an&aacute;lisis m&aacute;s sofisticados apuntan en la misma direcci&oacute;n. Tanto nuestros propios datos como los de otros analistas (por ejemplo, <a href="https://www.cambridge.org/core/journals/european-political-science-review/article/stealth-democracy-and-the-support-for-new-and-challenger-parties/AC1110ED74CF048B8208B3A98F83665F" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>) sugieren que incluso cuando tenemos en cuenta simult&aacute;neamente el efecto de todas las variables, el apoyo a un mayor protagonismo de l@s expert@s tiene que ver con tres grandes elementos: la confianza que el ciudadano tiene en las cualidades t&eacute;cnicas de estas personas, el deseo porque la gente corriente no tenga que participar cotidianamente en las decisiones pol&iacute;ticas y la variable quiz&aacute;s aparentemente m&aacute;s sorprendente, pero que avala los an&aacute;lisis previos hechos en este blog (<a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/Podemos-Ciudadanos-Populismo-Tecnocracia_6_654494557.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a> y <a href="https://www.eldiario.es/piedrasdepapel/Ciudadanos-populismo-extrema-derecha_6_774882525.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">aqu&iacute;</a>), que muestran claramente la apuesta tecnocr&aacute;tica con la que muchos votantes asocian a este partido y que les contraponen a la <a href="https://www.eldiario.es/agendapublica/nueva-politica/ilusiona-Podemos-promesa-empoderamiento-claves_0_299570365.html" target="_blank" data-mrf-recirculation="links-noticia" class="link">apuesta participativa que se asocia a Unidos Podemo</a>s.
    </p><figure class="ni-figure">
        
                                            






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      <dc:creator><![CDATA[Joan Font Fàbregas, Ernesto Ganuza]]></dc:creator>
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      <pubDate><![CDATA[Wed, 06 Jun 2018 20:19:38 +0000]]></pubDate>
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